Ecoansiedad: cuando el colapso climático produce depresión

Algunos científicos británicos han reclamado, a través de una carta, apoyo psicológico para poder afrontar la realidad de sus propias investigaciones. La crisis climática, un problema multidimensional, también puede tener graves consecuencias negativas para la salud mental: ansiedad, depresión o, incluso, suicidios.

 

La crisis climática está derritiendo los polos, extinguiendo especies, colapsando ecosistemas, enturbiando los aires de gases contaminantes, provocando conflictos humanitarios y dando pie a pugnas por el control de unos recursos cada vez más escasos. La situación de emergencia es total. Los efectos del calentamiento global se extienden como un cáncer sin dejar ni un poso de naturaleza inmaculada. Pero las consecuencias del antropoceno –una época geológica marcada por los impactos del ser humano en la naturaleza– también llegan a las mentes, que se ven acorraladas por una suerte de ansiedad que nace de la mezcolanza de miedos y frustraciones ante el colapso de la vida que anuncia la ciencia.

El conocimiento de la encrucijada climática y el estudio intensivo puede suponer, si no hay un tratamiento emocional oportuno, un problema para la salud mental de aquellas personas que guardan un cierto apego con la naturaleza y los entornos. Tanto es así, que el pasado mes de septiembre los científicos británicos Timothy A.C. Gordon, Andrew N. Radford y Stephen D. Simpson publicaron una carta en la revista Science en la que reclamaban apoyo psicológico para poder digerir los resultados negativos de algunas de sus investigaciones.

“La ilusión generalizada de que los científicos deben ser observadores desapasionados está peligrosamente equivocada. Por el contrario, el dolor y la recuperación postraumática pueden fortalecer la resolución e inspirar la creatividad científica. Para comprender y encontrar soluciones para nuestros ecosistemas naturales cada vez más dañados, los científicos ambientales deben poder llorar y recibir apoyo a medida que avanzan”, escribían los expertos.

Esta situación, no obstante, no se restringe sólo a personas vinculadas a la ciencia y al estudio académico del cambio climático. La creciente ola ecologista ha provocado que la ecoansiedad también afecte a la salud mental de algunas personas concienciadas con el devenir del planeta. “Te sientes muy pequeño, sin capacidad de hacer nada”, expone Paula Mancebo, una joven de 20 años que se ve atosigada por un sentimiento depresivo fruto de la coyuntura ecológica del momento. “Tengo épocas de no poder dormir y tener pesadillas sobre el tema”, añade.

En cierta medida, ese desasosiego emocional va ligado una sensación de frustración debido al escaso poder de las acciones individuales. “En mi caso va asociado a un fuerte sentimiento de culpa, especialmente cuando hay una noticia de una catástrofe natural o aprendo algo nuevo sobre el tema”, explica esta estudiante, que ha visto en la creciente movilización social climática una buena válvula de escape.

Alejandro Martínez, uno de los portavoces de Fridays For Future (FFF) también reconoce padecer una congoja emocional derivada de la incertidumbre climática del momento. “Los mayores picos de ansiedad vienen en ese momento en el que leo algún informe o algún reportaje y contrasto con la falta de voluntad política para buscar soluciones”, argumenta, para describir la aflicción como “una especie de opresión” que dice sentir “de una forma muy continuada”.

Más calor, más suicidios

Las acciones del ser humano sobre la tierra, supeditadas al uso constante de combustibles fósiles, están provocando un aumento de las temperaturas de la Tierra. Sin embargo, la subida de los termómetros globales no sólo está empezando a desvelar repercusiones materiales y físicas, sino que también empieza a causar estragos en la salud mental.

Así lo refleja una investigación científica publicada por la revista Natureque refleja cómo las subidas de temperaturas guardan una relación con un aumento de la tasa de suicidios (del 0,7% en los condados de EEUU analizados y del 2,1% en las regiones mexicanas estudiadas).

Aunque se trata de cifras difícil de vincular, los análisis de esta investigación reflejan también cómo durante los meses en los que el calor incrementa los comportamientos sociales, estudiados a través de comentarios en las redes, se tornan más pesimistas. ”El análisis del lenguaje depresivo en más de 600 millones de actualizaciones de redes sociales sugiere que el bienestar mental se deteriora durante los períodos más cálidos”, defiende el estudio.

Las depresiones y los picos de estrés se podrían convertir en un problema social cada vez más común como resultado del incremento de catástrofes naturales que traerá consigo el cambio climático. Aunque los suicidios por causa del aumento de las temperaturas son una de las consecuencias más estudiadas por los expertos, la lista de elementos traumáticos es bien grande. Entre ellos, la psicóloga Susan Clayton cita en un reciente artículo los efectos que las migraciones forzadas pueden tener en las mentes, además de los conflictos emocionales ligados a la falta de acceso a los recursos naturales.

Esta es una realidad importante, si se tiene en cuenta el último informe de las ONU que estimaba que el cambio climático y la subida de los niveles del mar podría obligar a cerca de 1.500 millones de personas a verse desplazadas de sus territorios.

Tejer mecanismos de resiliencia

La realidad de la catástrofe se presta difícil de afrontar y, en ocasiones, la ciudadanía recurre al zapping cuando los huracanes desolan ciudades costeras y se dedica a pasar con desgana las páginas que recogen los últimos informes científicos. En cierta medida, esta evitación de la realidad climática ha llevado a las sociedades a entender los fenómenos meteorológicos como problemas aislados y disociados de las acciones globales de los seres humanos, tal y como denunciaba Naomi Klein en La doctrina del Shock.

Esta otra práctica, la de negacionismo, se asocia a un mecanismo de “indefensión aprendida”, según explica Miguel López-Cabanas, doctor en psicología. “Hay un cierre perceptivo del riesgo, que es lo que pasaba con el tabaco hace muchos años”, expone el experto. “Se puede producir el fenómeno de ansiedad si ese riesgo se ve que es tan elevado y no se puede hacer nada para evitarlo”, añade.

En ese sentido, se debe trazar un eje de actuación que permita evitar la caída en el negacionismo, pero que también sea capaz de que los individuos no se sientan desbordados por un problema tan multidimensional como el cambio climático. Así lo entiende este experto en psicología social, que pone énfasis en la necesidad de desarrollar resiliencia para amortiguar el impacto emocional que puedan generar los cambios provocados por una crisis climática cada vez más irreversible.

"Es preciso que se que se den todos los datos reales y las proyecciones de los mismos, pero también hay ofrecer alternativas para fomentar conductas de afrontamiento. Eso se desarrolla informando, formando y empoderando a la población", comenta. 

"Hay que tener el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad", zanja citando a Gramsci.

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 El químico estadounidense David Liu, de la Universidad de Harvard. En vídeo, charla TED en la que explica cómo se pueden evitar las enfermedades genéticas. FOTO: CASEY ATKINS | VÍDEO: TED

El método podría corregir el 89% de las 75.000 variantes genéticas asociadas a enfermedades, según sus autores

 

Al químico californiano David Liu le prohibieron la entrada en el casino del hotel MGM Grand, en Las Vegas, cuando tenía 29 años. Ganaba demasiado dinero apostando en la mesa del blackjack, el juego de cartas en el que hay que sumar una puntuación lo más cercana a 21, pero sin pasarse. Triunfaba utilizando “matemáticas simples”, según aseguró por entonces en una entrevista con la revista de su universidad, la de Harvard, en EE UU. Hoy, Liu es uno de los mejores científicos del planeta. Y acaba de descubrir una nueva técnica para modificar con una precisión sin precedentes la información genética de los seres vivos.

Las células humanas tienen su manual de instrucciones escrito con cuatro letras (ATTGCTGAA…) en dos metros de ADN plegados de manera asombrosa. Las herramientas de edición genética, como la técnica CRISPR que ha revolucionado los laboratorios desde 2012, son capaces de buscar una secuencia concreta de letras y cortarla de manera específica con una especie de tijeras moleculares, insertando nueva información como si fuera un procesador de textos. El problema es que, a menudo, la operación falla y se generan mutaciones no deseadas. Como resultado, la mayor parte de las 75.000 variantes genéticas humanas asociadas a enfermedades no se pueden corregir actualmente en el laboratorio, según los cálculos del equipo de Liu. Su método, afirman, puede reparar el 89%.

La técnica, bautizada prime editing (“edición de calidad”), es “elegante y fascinante”, en palabras del genetista Lluís Montoliu, del Centro Nacional de Biotecnología, en Madrid. “Estamos ante una propuesta disruptiva, algo nuevo, que no existía y que obligará a revisar las posibilidades terapéuticas derivadas de la edición genética”, celebra. El equipo de Liu publica hoy en la revista Nature los resultados de 175 experimentos en células humanas en el laboratorio, incluyendo la corrección de las causas genéticas de trastornos como la anemia de células falciformes y la enfermedad de Tay-Sachs.

En una célula, las instrucciones contenidas en el ADN se traducen a otro lenguaje, el ARN, como paso intermedio para dirigir la fabricación de proteínas, por ejemplo la hemoglobina que transporta el oxígeno en la sangre o los anticuerpos que defienden al organismo del ataque de virus y bacterias. En la técnica CRISPR habitual, los científicos diseñan una molécula de ARN complementaria a la secuencia de ADN que quieren editar y añaden una proteína Cas9, que actúa como unas tijeras. Esta máquina molecular es capaz de encontrar el tramo de ADN deseado y cortarlo, añadiendo si es preciso otro fragmento de ADN con nueva información sintetizada por los científicos.

La estrategia de David Liu es diferente. El californiano, según explica Montoliu, ha inventado “una nueva proteína quimérica”, que utiliza una variante de las tijeras Cas9 capaz de cortar una sola de las dos cadenas que forman la característica doble hélice del ADN, evitando así mutaciones indeseadas.

Para dirigir su máquina molecular a un lugar concreto del genoma, Liu utiliza una guía de ARN y “nada menos que una transcriptasa reversa, una proteína que usan fundamentalmente los virus para copiar su ARN en ADN, invirtiendo el flujo canónico de la información genética, que parte del ADN y se copia a ARN, para acabar convirtiéndose en una proteína”, detalla Montoliu. “La guía de ARN en este caso se extiende y tiene un extremo nuevo, más largo, que es usado como molde por la transcriptasa reversa para copiar nuevo ADN con la secuencia correcta, con la mutación corregida”, añade el investigador. El prime editing escribe nueva información genética directamente en el genoma.

“Se necesita mucha más investigación en una amplia variedad de tipos celulares y organismos para entender mejor el prime editing y perfeccionarlo”, reconoce el equipo de Liu en su publicación en la revista Nature. Montoliu también es cauto, a la espera de que otros laboratorios del mundo ensayen la nueva herramienta. “Esa será la prueba del nueve que nos dirá si este procedimiento innovador para editar genomas va a tener posibilidades y recorrido terapéutico o si se va a quedar como una más de las decenas de propuestas con variantes alternativas de CRISPR que conocemos cada semana”, zanja.

 

“Un avance fascinante”

 

El año pasado nacieron en China los dos primeros bebés cuyo genoma fue modificado para que fuesen inmunes al virus del sida. Este avance logrado por el polémico científico He Jiankui fue recibido con alarma por la comunidad científica porque la técnica de edición genética CRISPR aún no es perfecta y puede generar mutaciones no deseadas en otras partes del genoma. El equipo de Liu ha demostrado en líneas celulares de laboratorio que el prime editing genera menos errores de edición en los lugares a los que va dirigido, aunque no ha analizado si hay errores fuera de sitio, advierte Hilary Sheppard, bióloga molecular de la Universidad de Auckland (Australia) en opiniones recogidas por Science Media Centre. “Este es un avance fascinante que podría solucionar algunos de los problemas actuales de la edición genética, aunque aún queda tiempo hasta demostrar que puede corregir errores en el tipo de células esperado y en contextos clínicos”, explica la investigadora.

 

Por Manuel Ansede

22 OCT 2019 - 01:37 COT

Descubren mecanismo cerebral que amplifica o disminuye la sensación de dolor

La amígdala central tiene esa función, así como la de decodificar las emociones

Washington. La percepción del dolor es esencial para la supervivencia, pero la intensidad que una persona siente puede amplificarse o disminuir. Los soldados heridos en combate, por ejemplo, a menudo manifiestan no haberlo experimentado en el momento.

Un nuevo estudio publicado el martes en la revista científica estadunidense Cell Reports da cuenta del funcionamiento del circuito cerebral causante del aumento o la atenuación de las señales de dolor, y compara el mecanismo con un termostato que regula la temperatura de una habitación en una casa.

Yarimar Carrasquillo, principal autora del trabajo e investigadora del Centro Nacional para la Salud Integradora y Complementaria (NCCIH, por sus siglas en inglés), explicó que la región del cerebro en la que se produce este mecanismo es la amígdala central, estructura que cumple una función esencial en la decodificación de las emociones.

Según el estudio, la amígdala parece tener un doble papel.

Carrasquillo y sus colegas descubrieron en ratones que la actividad en las neuronas que expresan la proteína quinasa C-delta amplifican el dolor, mientras las que expresan somatostina inhiben la cadena de transmisión en los nervios utilizados para comunicar el dolor.

Sentir dolor es una advertencia esencial para que una persona sepa que necesita ayuda; por ejemplo, en casos de apendicitis o un ataque cardiaco.

La insensibilidad pone en peligro a las personas

Las personas que nacen con insensibilidad al dolor no perciben la gravedad de sus lesiones y en consecuencia están en mayor peligro de muerte.

Sin embargo, no todos los dolores resultan útiles. Según un estudio de 2012, cerca de 11 por ciento de los adultos estadunidenses sufre de dolor físico crónico.

Ese tipo de afección con frecuencia genera dependencia a poderosos analgésicos como los opiáceos, o promueve en pacientes la automedicación mediante productos inadecuados o ilegales.

"La reacción sana es: sientes dolor, te dice que algo está mal, recibes un tratamiento y la molestia se va", aseguró Yarimar Carrasquillo.

"En el caso del dolor crónico (...) el sistema está bloqueado. Si podemos identificar qué es lo que lo obstruye, podemos revertir el fenómeno."

Escanea y asómate al horror: llegan las apps que te dicen la mierda que te metes

Ya no hace falta tener un posgrado en nutrición para entender las etiquetas de los alimentos o los cosméticos. Llegan nuevas aplicaciones para móviles que descifran lo que llevan los productos que consumes, así como sus posibles peligros.

Una persona lleva varios minutos paralizada en el pasillo de las latas. Una lista interminable de ingredientes ininteligible, conservantes con nombres imposibles, un jeroglífico escrito con letras microscópicas, muchas veces con su nombre científico en latín... La tarea de saber qué contienen los productos procesados que te comes o los cosméticos que te echas encima nunca ha sido sencilla.

Para empezar, haría falta una lupa, una base de datos memorizada sobre miles de elementos químicos y nutrientes, y un algoritmo que los procese a toda velocidad para saber si un producto presenta algún tipo de peligro para la salud. Es precisamente lo que hace la aplicación para móviles Yuka, lanzada por tres desarrolladores franceses en 2017 y que, según afirman, cuenta ya con cerca de diez millones de usuarios. Desde este verano, también está disponible en España.

Con esta app gratuita en su versión básica, las personas que quieran saber qué contienen los alimentos y los cosméticos que consumen solo tienen que escanear el código de barras y asomarse al horror. En efecto, gran parte de los productos procesados que consumimos a diario contienen tóxicos, pueden ser cancerígenos, producir sobrepeso o problemas coronarios en distintos grados. Aunque también hay sorpresas: Yuka también permite descubrir productos razonablemente sanos en las góndolas de los supermercados. Y ofrece alternativas menos perjudiciales para la salud.

“Claro, ahí está el negocio”, señala el desconfiado lector. No, al menos si creemos a los creadores de Yuka. Una de las particularidades de esta app es que se proclama “100% independiente”. Según explican en su propia página, “la aplicación no hace ningún tipo de publicidad” y la financiación se realiza, sostienen, fundamentalmente a través de su versión premium y otros servicios adicionales. Además, siempre según su versión, “por razones éticas, Yuka no vende ni utiliza ningún dato personal”.

Mi desodorante es letal

Un paseo por la nevera o por el baño móvil en mano puede acabar muy mal. Un rápido escaneo al desodorante Nivea for Men arroja un “riesgo alto”, con una puntuación de 0/100, es decir, que no puede ser más malo. “La revolucionaria crema para la piel del hombre” contiene BHT (Butilhidroxitolueno), un antioxidante que “ha mostrado efectos de interrupción endocrina” y que “también podría tener efectos en las hormonas sexuales y afectar a la fertilidad y el desarrollo”. Y también tiene “Aluminium Chlorohydrate”, sales de aluminio vinculadas, según un estudio publicado por el International Journal of Cancer en 2016, con efectos cancerígenos, siempre según los resultados que ofrece esta app.

La crema con la que cuidas las irritaciones del culo de tu bebé debería ser algo 100% seguro, pero resulta, según los cálculos de Yuka, que Mitosyl de Laboratorios Sanofi Aventis solo es un 8% seguro. Contiene “Petrolatum”, un aceite mineral derivado del petróleo de “riesgo alto” clasificado como “posible cancerígeno humano”.

¿Va a pillar un cáncer tu hijo por usar Mitosyl? Pues, probablemente no. Debería “nadar en una bañera de Petrolatum para que tenga algún efecto”, diría el gabinete de prensa de Sanofi Aventis. Pero ¿qué ocurre cuando casi todos los elementos que comemos o que nos untamos tienen algún ingrediente considerado nocivo para la salud? ¿No es mejor limitar este consumo si tenemos la información y hay alternativas? 

Para calcular la idoneidad de los productos, la calidad nutricional representa el 60% de la nota final, con un método basado en Nutriscore, un semáforo de calidad nutricional que se rige por el Programa Nacional de Nutrición y Salud de Francia, de pronta aplicación en España. La presencia de aditivos representa el 30% de la puntuación y determina la peligrosidad final del producto con tres colores: sin riesgo (pastilla verde), riesgo limitado (pastilla amarilla), riesgo moderado (pastilla naranja), riesgo elevado (pastilla roja). Y el 10% final de la nota corresponde al origen orgánico o ecológico de los productos utilizados.

Desde enero de 2018, Yuka ha ido construyendo su propia base de datos. Hoy cuenta con un registro de 450.000 productos alimenticios y 150.000 cosméticos. Y si la aplicación no reconoce el producto, el usuario puede incorporarlo a la base de datos. Una foto de la mercancía, del código de barras, otra de los ingredientes y cuatro horas de espera son suficientes para conocer la peligrosidad de casi cualquier alimento o cosmético. Las bebidas alcohólicas o la leche de fórmula para bebés son algunos de los productos que no incluye Yuka en sus bases de datos.

Un mercado en disputa

De forma paralela, otras aplicaciones similares han ido saliendo al mercado. Una de ellas es myHealth Watcher, que también hace gala de ser “100% independiente” y colaborativa: “Bajo ninguna circunstancia myHealth Watcher realizará cambios en sus algoritmos de recomendación a propuesta de fabricantes o marcas”, afirman desde esta empresa. La particularidad de esta app es que permite personalizar perfiles para cada miembro de la familia incluyendo información de alergias e intolerancias, y dietas vegetarianas o veganas.

Otra aplicación es El CoCo, un “proyecto autofinanciado y 100% independiente”, según su propia definición. Esta app “calcula el grado de procesamiento de cada producto y te avisa cuando son ultraprocesados” utilizando también, entre otros, el sistema Nutriscore.

Yuka y El CoCo dan más valor a los aditivos y conservantes, y Yuka es la que más valora el hecho de que los productos sean ecológicos. Sin embargo, ninguna de las aplicaciones tiene en cuenta el efecto de estos alimentos o cosméticos en el medio ambiente o en el entorno laboral o social donde son producidos o la huella ecológica de su transporte o de su embalaje.

¿Sirve de algo conocer los efectos nocivos de un producto? ¿Ayuda a que los consumidores cambien sus hábitos o para que las empresas comiencen a buscar alternativas más sanas? El ejemplo del tabaco no invita al optimismo. Sin embargo, las personas preocupadas por los productos que consumen y su impacto en la salud nunca han tenido tan fácil identificar la mierda que se meten.

Martín Cúneo

@MartinCuneo78

2019-10-15 06:00

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Reclusos del EPCAMS de San Isidro. Popayán, demandan alimentación adecuada

Señor teniente coronel Darío Antonio Balen Trujillo

Director Del Establecimiento Penitenciario “EPCAMS” de San Isidro. Popayán

Acudimos a usted con el derecho de petición basado en el artículo 23 de la C.N de la C.C.A. Nosotros los privados de la libertad de este penal nos dirigimos a usted con el fin de manifestarle con mucho respeto, mediante el derecho de petición, nuestra inconformidad en cuanto a la vulneración y violación del suministro de nuestros alimentos.

Nosotros los reclusos: Luis Aníbal García Gómez, Leonardo Fabio Vásquez Ceballos, Carlos Mario Kerkelen, Yeiner Andrés Zapata Rueda, Luis Eduardo Higuita López, Cristian Camilo Higuita Giraldo, Luis Gerardo Flor, Hernán Darío Ardila Mora, Alejandro Ríos, actualmente recluidos en el pabellón 6 de este penal.

Le queremos informar que el día viernes 27 de septiembre del presente año nos vimos obligados a realizar una protesta pacífica en la que nos rehusamos en recibir la alimentación que suministra el consorcio alimenticio encargado del penal, dicha protesta se hizo con el fin de exigir un buen trato en el ámbito alimenticio ya que en ocasiones no cumplen con la línea exigida en base a la alimentación.

Señor Kemer Ramírez Cárdenas

La presente es con el fin y el buen deseo que tenemos, que nos brinden una mejor atención en los alimentos y en una proporción adecuada.

Ya que la misma está estipulada en el cumplimiento de la ley tal como lo interpone la Corte Suprema en uno de los aspectos que contribuyen a la protección y garantía de los derechos de la vida, la salud y la integridad de los reclusos. Hacemos énfasis en el suministro de una alimentación sana, adecuada y suficiente, pues se observa el deterioro de víveres, cantidad, calidad y valor nutricional. El desperfecto y pasado de tiempo de los alimentos ha provocado la aparición de enfermedades en los internos debilitando en cada uno el sistema inmunológico y daños intestinales en el organismo e incluso en casos de ausencia total. Se podría considerar esto como una modalidad de tortura o maltrato en contra de lo previsto en la constitución y en los instrumentos internacionales de los derechos humanos.

Además el estado tiene el deber constitucional de proporcionar a los reclusos la alimentación adecuada y suficiente en mejores condiciones de higiene garantizando así la protección de los derechos y la integridad de los reclusos. Usted bajo su cargo condicional podrá también autorizar el suministro de una alimentación especial de acuerdo con los requerimientos médicos de cada interno.

Tenga en cuenta que por la mala alimentación ya tenemos en el pabellón penitenciario 17 personas enfermas entre el 26 al 28 de septiembre del presente año, sin contar con que también hayan enfermado en los demás pabellones, esto debido al suministro de un pollo descompuesto y en malas condiciones que suministro la señora Alicia Bejarano, encargada del Copast o Uspec.

Por este medio explicito queremos sugerir que no se viole más la integridad y la dignidad como seres humanos ,que se respeten los derechos fundamentales y constitucionales teniendo en cuenta que de una sana y buena alimentación balanceada depende mucho la salud de todo ser humano. No siendo más en el escrito ,agradecemos su mayor interés y disposición en el asunto ,porque aunque reconocemos que estamos pagando penas justificables merecemos un trato digno en el ámbito social .Esperamos de su parte una pronta y favorable respuesta..

Muchas gracias.

Atte. Reclusos del pabellón

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El humano tiene la misma molécula que las salamandras para regenerar sus cartílagos dañados

El hallazgo puede mejorar el tratamiento de la artrosis, una dolencia que padece el 30% de la población española

 

No poder escribir y apenas teclear, tener dificultades para andar o sujetar una cuchara y sentir ansiedad y depresión por falta de movilidad son algunas de las consecuencias de la artrosis causada por lesiones, sobrepeso o envejecimiento. La doctora Virginia Kraus, de la Sociedad Internacional de Investigación de OsteoArtrosis (OARSI) e investigadora en la Facultad de medicina de la Universidad Duke, destaca como uno de los países más afectados por esta enfermedad a España, donde el 30% de la población la padece. Aunque el humano es incapaz de regenerar a la perfección una extremidad de su cuerpo como la salamandra lo hace con su cola, un estudio que se publica este miércoles en la revista Science Advances, demuestra que el cuerpo contiene la misma molécula que ella, llamada microRNA, en cantidades más pequeñas. Este elemento biológico tiene un papel crucial en la reconstrucción de un cartílago dañado y el aumento de su presencia puede mejorar el tratamiento de esta enfermedad tan expandida.

La salamandra se beneficia de una gran cantidad de estas moléculas que le permite reparar una y otra vez cualquiera de sus miembros dañados. El proceso de regeneración de proteínas en los cartílagos del animal o del humano es constante e incrementado por el estado de estrés de la molécula, explica Kraus, coautora del estudio. El cartílago puede regenerarse una y otra vez aunque poco a poco su actividad se vaya desgastando.

Para Josep Verges, el presidente de la Fundación Internacional de Artrosis, con sede en Barcelona, la asociación exclusiva de esta dolencia y envejecimiento es “un error”. El 20% de la gente de avanzada edad no tiene artrosis y el 23,5% de las mujeres mayores de 15 años, sí. “Es más una enfermedad de género que de envejecimiento”, añade el especialista. España se ve tan afectada por dos motivos principales: porque su población es de las más longevas del mundo y porque tiene una gran actividad deportista y un alto nivel de competición. Sea por el paso del tiempo o por el exceso de ejercicio, las articulaciones se ven perjudicadas. “Se considera una enfermedad grave. Los pacientes aumentan porque la esperanza de vida crece. Es como un tsunami. El problema es muy importante y cuesta hasta 4.800 millones de euros al año tratar este sufrimiento”, explica Verges.

El cartílago es un tejido muy difícil de recuperar y cada articulación es muy diferente, precisa el experto español de acuerdo con el trabajo publicado. El estudio desvela la complejidad del mecanismo y sobre todo, "lo más sorprendente e importante" para Kraus, que las proteínas presentes en las distintas zonas del cuerpo no son de la misma edad. El tobillo, cuya articulación se cura con rapidez y no puede originar artrosis primaria, tiene proteínas más jóvenes que la rodilla (de edad media) y que la cadera (proteínas viejas). Las moléculas microRNA son las líderes de la cadena de reparación. En función de la cantidad, permiten regenerar las proteínas del tejido gracias a un sistema de rotación: las viejas desaparecen y nacen unas nuevas. En el tobillo, por ejemplo, las moléculas son más activas y por lo tanto hay un nacimiento constante de proteínas. 

“Los humanos no podemos regenerar un miembro como la salamandra o el pez cebra porque no tenemos suficiente moléculas y probablemente carezcamos de las más importantes”, cuenta Kraus, “tenemos que encontrar las que nos faltan y podremos actuar”, prosigue. A la espera de un tal descubrimiento, la científica cree que es posible inyectar más moléculas clave para estimular la reparación natural del cartílago. Además, en un ensayo que se hizo sobre una rata, la inyección redujo el dolor del animal. La investigadora está segura de que gracias al nuevo conocimiento se podrá prevenir el sufrimiento y el deterioro de las articulaciones.

La prevención y la educación son los dos elementos esenciales para luchar contra esta enfermedad, declara Verges, amigo y colaborador de Kraus. El tratamiento de la artrosis es muy complejo y el proceso que propone el estudio también, opina. "Es un gran paso adelante, pero la solución no va a salir mañana”, prosigue.

Por ahora, hay algunas medidas previas para no entrar en el círculo vicioso de la artrosis: evitar la sobrecarga en las articulaciones, mantener una musculatura mínima necesaria y llevar un buen calzado. Para tratar los pacientes afectados, ya existen algunos fármacos que frenan el desarrollo de la enfermedad y disminuyen el dolor del paciente. También se efectúan trasplantes de condrocitos sanos (células presentes en el cartílago) en la zona afectada para mejorar su movilidad. 

10 OCT 2019 - 03:22 COT

Así "satura" Volkswagen la justicia alemana para evitar pagar más por el dieselgate

La compañía automovilística solo indemniza a los ciudadanos si denuncian. Cuando llega la demanda, la empresa suele proponer un montante de dinero al afectado para alcanzar un acuerdo que obliga a retirar la denuncia

 

"Con su actual estrategia, Volkswagen puede acabar pagando 2.000 o 3.000 millones de euros, pero no más de 10.000 millones que es lo que correspondería por los dos millones de coches afectados", explica un abogado

 

Aldo Mas

 

El último coche que se ha comprado Christoph Lütgert es un híbrido. No es del fabricante alemán Volkswagen. Su anterior vehículo, sin embargo, sí que era de los que fabrica el consorcio germano con sede en Wolfsburgo. Era, de hecho, uno de los afectados por el dieselgate, en el que el fabricante alemán trucó los motores de sus vehículos diésel para que parecieran menos contaminantes.

Lütgert es de los clientes que han conseguido recibir una compensación en Alemania tras adquirir un coche con el motor trucado. Sin embargo, solo lo logró después de casi dos años y medio de batalla judicial. Su caso, que tuvo que pasar por dos instancias y una apelación antes de que Volkswagen tirara la toalla, es uno entre decenas de miles que hay en curso en Alemania.

Ante el juez, a Lütgert lo representó con éxito Lars Murken-Flato, letrado del gabinete de abogados Hahn, en Hamburgo. "En Alemania, Volkswagen está viéndose obligado a pagar a los consumidores pero solo cuando estos denuncian ante la justicia. Es decir, que tienen que denunciar y estar dispuestos a llevar un proceso judicial contra Volkswagen, algo que suele alargarse en el tiempo", dice Murken-Flato a eldiario.es. "Ahora mismo hay miles de denuncias que tienen que ser procesadas por la justicia, una justicia que ya de por sí está sobrecargada", explica el abogado de Lütgert.

La estrategia de Volkswagen, según señala este letrado, nada tiene que ver con cómo la firma alemana lidió con el dieselgate en Estados Unidos. "En Estados Unidos hubo mucha presión de los políticos a la empresa, y entonces la empresa diseñó un sistema para recomprar los vehículos o pagar un dinero por cada coche", indica Murken-Flato. Esa "solución" americana al ' que evitaba los tribunales tuvo, junto a multas compensaciones y acuerdos con autoridades estadounidenses, un coste estimado en unos 25.000 millones de dólares (cerca de 23.000 millones de euros).

"En Estados Unidos las autoridades han sido más duras con Volkswagen que en Europa, allí la situación es mucho mejor que aquí para este tipo de actuaciones. En Europa apenas ha habido presión de las autoridades como en Estados Unidos. La presión aquí se ha ejercido desde las asociaciones de consumidores", dice a eldiario.es Axel Friedrich, experto en cuestiones de movilidad con años de experiencia en la Agencia Federal para el Medioambiente de Alemania (UBA).

Estimaciones recientes apuntan a que se han procesado unas 61.000 denuncias contra Volkswagen relacionadas con los motores diésel trucados. Según afirmaban recientemente fuentes del consorcio germano al diario generalista berlinés Der Tagesspiegel, unos 33.000 casos ya han sido resueltos. La gran mayoría han acabado con el final deseado por la compañía, según han apuntado desde Volkswagen.

Esto se explica por la estrategia adoptada por la firma una vez que hay proceso judicial. La empresa suele proponer un montante de dinero al afectado para alcanzar un acuerdo que obliga a retirar la denuncia. A Christoph Lütgert, por ejemplo, la empresa le ofreció en su momento 17.000 euros por su Volkswagen Golf. Pero Lütgert y Murken-Flato, su abogado, no dieron su brazo a torcer. Continuaron la pelea en los tribunales. Y ganaron, obligando al consorcio ha pagar algo más de 20.000 euros, después de más de casi 30 meses de batalla judicial.

En vista de casos como el de Lütgert y cómo se están eternizando los procesos judiciales, Friedrich considera responsable a Volkswagen de plantear "una enorme carga sobre los jueces". Así lo afirmaba hace unos días al Der Tagesspiegel Murken-Flato: "Como Volkswagen evita una solución similar a la de Estados Unidos, los afectados germanos tienen que denunciar, y esto es una sobrecarga para la justicia". "Todo el proceso va muy lento", constata Friedrich a este periódico.

 

Evitar una solución como en EEUU

 

Aun así, la actitud de Lütgert y Murken-Flato no está al alcance de todos. En los tribunales, el tiempo también es oro. Porque para acudir frente al juez hay que estar dispuesto a pagar abogados y costes judiciales. "Muchos deciden no pagar y no denunciar", comenta Murken-Flato. Para él, la estrategia de Volkswagen está clara. "Ellos dicen: 'sin jueces de por medio, no pagamos nada, pagamos solo cuando nos denuncian'", abunda el letrado.

En Estados Unidos, el número de coches afectados por el escándalo rondaba el medio millón. Sin embargo, solo en Alemania se estima que hay unos dos millones de vehículos afectados. "La estrategia en Alemania de Volkswagen funciona así: si en Alemania se decidieran a tomar una salida como en Estados Unidos, tendrían que pagar a todos los afectados. Pero en Alemania hay más de dos millones de coches afectados. Si Volkswagen tuviera que pagar a todos, pongamos 5.000 euros de media, eso ya significaría una suma por encima de los 10.000 millones de euros", comenta Murken-Flato. "Con su actual estrategia, Volkswagen puede acabar pagando 2.000 o 3.000 millones de euros, pero no más de 10.000 millones", abunda.

A Volkswagen incluso le viene mejor, antes que encontrar una solución a la americana, hacer frente a la denuncia en grupo que reúne a cerca de medio millón de usuarios afectados que estos días se dirime en el Tribunal Regional Superior de Braunschweig.

De aquí a que ese tribunal de Braunschweig acabe resolviendo esa denuncia pueden acabar pasando años, según los expertos. Hasta que eso no ocurra, Volkswagen no podrá olvidar del todo el dieselgate en Alemania.

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Prueban un nuevo análisis de sangre que detecta 20 tipos de cáncer con precisión

El ensayo se basa en la detección de patrones anormales de metilación más que en las mutaciones del ADN

 

Un nuevo análisis de sangre en desarrollo demostró su capacidad de detectar numerosos tipos de cáncer con un alto grado de precisión, según los ensayos de esta prueba. Investigadores del Instituto del Cáncer Dana-Farber presentarán los resultados del ensayo multicéntrico en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica, que se celebra en Barcelona.

El análisis, desarrollado por la compañía Grail, emplea la tecnología de secuenciación de próxima generación para analizar el ADN en busca de pequeñas etiquetas químicas (metilación) que influyen en la actividad de los genes.

Cuando se aplicó a casi 3 mil 600 muestras de sangre, algunos pacientes con cáncer y otras de personas que no habían sido diagnosticadas con él en el momento de la extracción de sangre, la prueba detectó con éxito una señal de la enfermedad de las muestras de pacientes con la enfermedad e identificó correctamente el tejido de origen.

La nueva prueba busca ADN y que las células cancerosas se vierten en el torrente sanguíneo cuando mueren. A diferencia de las llamadas biopsias líquidas, que detectan mutaciones genéticas u otras alteraciones relacionadas con el cáncer en el ADN, la tecnología se cen-tra en las modificaciones de éste, conocidas como grupos metilo.

Los grupos metilo son unidades químicas que pueden unirse al ADN, en un proceso llamado metilación, para controlar qué genes están "encendidos" y cuáles "apagados". Los patrones anormales de metilación resultan ser, en muchos casos, más indicativos de cáncer y del tipo que las mutaciones. La nueva prueba se enfoca en partes del genoma donde se encuentran patrones anormales de metilación en las células cancerosas.

“Nuestro trabajo anterior indicó que los ensayos basados en metilación superan los enfoques tradicionales de secuenciación de ADN para detectar múltiples formas de cáncer en muestras de sangre –explica el autor principal del estudio, Geoffrey Oxnard, de Dana-Farber.

"Los resultados del nuevo estudio demuestran que estos ensayos son una forma factible de detectar cáncer en las personas."

En el estudio, los investigadores analizaron el ADN libre de células (ADN que una vez estuvo confinado a las células, pero que llegó al torrente sanguíneo tras su muerte) en 3 mil 583 muestras de sangre, incluidas mil 530 de pacientes diagnosticados con cáncer y 2 mil 53 personas sin él.

Las muestras de pacientes comprendieron más de 20 tipos del padecimiento, incluso los receptores hormonales negativos de mama, colorrectal, esofágico, vesícula biliar, gástrico, cabeza y cuello, pulmón, leucemia linfoide, mieloma múltiple, cáncer de ovario y páncreas.

La especificidad general fue de 99.4 por ciento, lo que significa que sólo .6 por ciento de los resultados indicaron incorrectamente que había cáncer presente.

El porcentaje de muestras de sangre de estos pacientes que dieron positivo para cáncer fue de 76 por ciento.

Estudio relaciona la hormona oxitocina con el trastorno hipersexual

Un nuevo estudio en hombres y mujeres con trastorno hipersexual reveló un posible papel de la hormona oxitocina, según los resultados publicados en la revista Epigenetics.

El hallazgo podría abrir la puerta al tratamiento del trastorno al diseñar una forma de suprimir su actividad.

El trastorno hipersexual, o un impulso sexual hiperactivo, es reconocido como un desorden de conducta sexual compulsiva, catalogado como trastorno de control de impulsos por la Organización Mundial de la Salud.

Puede caracterizarse por pensamientos obsesivos sobre el sexo, compulsión a realizar actos sexuales, pérdida de control o hábitos sexuales que conllevan problemas o riesgos potenciales. Si bien las estimaciones de prevalencia varían, la literatura indica que el trastorno hipersexual afecta al 3-6 por ciento de la población.

Neurobiología

La controversia rodea el diagnóstico, porque a menudo ocurre junto con otros problemas de salud mental, lo que sugiere que podría ser una extensión o manifestación de un trastorno mental existente. Poco se sabe sobre la neurobiología que produce este comportamiento.

"Nos propusimos investigar los mecanismos reguladores epigenéticos detrás del trastorno hipersexual para poder determinar si tiene algún sello que lo distinga de otros problemas de salud", explicó Adrian Boström, del Departamento de Neurociencia de la Universidad de Uppsala, Suecia, y autor principal de la investigación, en la que participaron expertos del Grupo de Andrología / Medicina Sexual en el Instituto Karolinska.

"Hasta donde sabemos, nuestro estudio es el primero en involucrar mecanismos epigenéticos desregulados tanto de la metilación del ADN como de la actividad de micro-ARN y la participación de la oxitocina en el cerebro entre pacientes que buscan tratamiento para la hipersexualidad", añadió.

Patrones de metilación

Los científicos midieron los patrones de metilación (proceso por el que se añaden grupos metilo al material genético) del ADN en la sangre de 60 pacientes con trastorno hipersexual y los compararon con muestras de 33 voluntarios sanos.

Investigaron 8 mil 852 regiones de de ese proceso asociadas a micro-ARN cercanos para identificar cualquier variación entre las muestras. La metilación del ADN puede afectar la expresión génica y la función de los genes, típicamente actuando para reducir su actividad.

Cuando se detectaron cambios en la metilación del ADN, los investigadores analizaron los niveles de expresión génica del micro-ARN asociado.

Los resultados identificaron dos áreas de ADN alteradas en pacientes con el trastorno. Se interrumpió la función normal de la metilación del material genético y se descubrió que un micro-ARN asociado, involucrado en el silenciamiento génico, estaba subexpresado.

Martes, 24 Septiembre 2019 06:12

Curar la ceguera ya no es una utopía

Un paciente ciego con implante cerebral prueba el dispositivo en una calle de Los Ángeles./SECOND SIGHT

Una amplia colaboración de científicos de varias universidades, una empresa y la agencia estadounidense para el medicamento FDA están dando el impulso para llevar a la práctica clínica un implante cerebral que permite que algunos ciegos recuperen la percepción de la visión. Se trata de personas que por accidente o enfermedad han sufrido daños fatales en la retina o en el nervio óptico pero que antes veían. El implante en la corteza cerebral se salta el paso desde los ojos al cerebro en el proceso de visión y estimula directamente el cerebro, que está preparado para interpretar los estímulos puesto que en estos casos la corteza visual no ha sufrido daños.

La prótesis inalámbrica se llama Orion y se está probando en el primer ensayo clínico oficial que se realiza. Consta de una videocámara diminuta en unas gafas de sol que transmite señales al implante. Hasta la fecha se ha implantado en seis pacientes totalmente ciegos en las Universidades de California en Los Angeles (UCLA) y de Baylor y los resultados son alentadores. El concepto de este tipo de prótesis es antiguo y hay muchos intentos en el mundo y para diversos tipos de ceguera, pero los expertos señalan que esta es la más avanzada en su desarrollo, que se nutre de los avances tecnológicos, entre ellos la miniaturización, y sobre todo de décadas de investigaciones anteriores.

“Hemos estudiado durante mucho tiempo cómo codifica el cerebro la información visual. Cuando piensas en la visión, piensas en los ojos, pero la mayor parte del trabajo se hace en el cerebro. Los impulsos de luz que se proyectan sobre la retina se convierten en señales neuronales que se transmiten por el nervio óptico a ciertas partes del cerebro”, explica Daniel Yoshor, jefe del equipo en la Universidad de Baylor. Este neurocirujano recuerda que el cerebro elabora mapas del campo de visión y que cada punto que uno ve tiene su punto correspondiente en su cerebro que representa su situación espacial.

El objetivo es desarrollar prótesis que permitan a los ciegos, por ahora, recuperar ciertos elementos de la visión que les serían muy útiles para su vida cotidiana. En un futuro, se podría recuperar parcialmente la visión.

Uno de los pacientes en Jason Esterhuizen, un sudafricano de 30 años que se ha trasladado a Estados Unidos para participar en el ensayo clínico, informa UCLA. Esterhuizen tuvo hace siete años un accidente de automóvil que le hizo perder los dos ojos. Cuando se pone las gafas de la prótesis no ve normalmente pero sí puede distinguir lo oscuro de lo claro y detectar movimientos. “Veo pequeños puntos blancos sobre un fondo negro, como cuando miras a las estrellas. Si una persona se mueve hacia mí, puedo ver primero tres puntos y luego más y más a medida que se acerca”, explica. La consecuencia práctica es, en sus palabras y entre otras cosas, que “puedo moverme por un pasillo iluminado sin bastón y cruzar la calle con mucha mayor seguridad”. También puede apretar un botón para resaltar objetos oscuros a la luz del día u objetos luminosos en la oscuridad (como los faros de un coche).

“Esta es la primera vez que tenemos un dispositivo que se puede implantar sin conexiones externas”, explica por su parte el neurocirujano Nader Pouratian, que lleva cinco años con este proyecto de investigación. “Los implantados pueden reconocer dónde hay una puerta, dónde empieza la acera o dónde está el paso de peatones”. Todo ello después de una etapa de entrenamiento de la corteza visual que permite pensar en que se pueda llegar a reconocer formas.

La prótesis consta de 60 electrodos, que se podrían ampliar en un futuro para proporcionar algo más parecido a la visión normal, pero el camino es largo, entre otras cosas porque “pinchar” el cerebro es algo muy delicado. Habrá que probar la seguridad y eficacia a largo plazo de este tipo de prótesis y equilibrar el riesgo con el beneficio antes de que se pueda extender su uso.

Sin embargo, el enfoque utilizado en Orion se ha considerado lo suficientemente prometedor y maduro como para que los Institutos Nacionales de la Salud (NIH)estén financiando la investigación en los centros universitarios y para que la FDA haya incluido Orion en su programa Breakthrough Devices. Este interesante programa, que nació en 2016, busca acelerar la llegada a los pacientes de tecnología que pueda beneficiarles en ausencia de otra alternativa, si se demuestra su eficacia y sin ponerles en riesgo. Así se ha aprobado para Orion, que es uno de los 54 dispositivos admitidos actualmente en el programa, el primer ensayo clínico, imprescindible para que la prótesis se pueda aprobar finalmente.

"Este dispositivo tiene la capacidad potencial de recuperar la visión útil en pacientes ciegos debido al glaucoma, la diabetes, el cáncer o un trauma", recuerda Pouratian, quien es también consultor científico de la empresa Second Sight, que fábrica la prótesis Orion y otras para la retina en pacientes que la tienen dañada. Por ahora, explican desde UCLA, los pacientes están muy contentos de ver algo, de disfrutar de fuegos artificiales o de soplar velas de cumpleaños, y su cerebro aprende cada vez más a interpretarlo.

madrid

24/09/2019 08:00 Actualizado: 24/09/2019 08:00