Alter 3, con rostro humanoide, es puesto en funcionamiento para promover una próxima exhibición en Londres.Foto Afp

Londres. Gestionar la salud del planeta, luchar contra la discriminación o innovar en las artes. Los terrenos en que la inteligencia artificial (IA) puede ayudar al ser humano son incontables, y una muy ambiciosa exposición en Londres se propone demostrarlo.

Con el título IA: más que humana, el Barbican, inmenso centro de arte moderno, reúne más de 200 instalaciones, muestras y proyectos de artistas, científicos e investigadores de todo el mundo.

Es un paseo global, desde el sueño ancestral de crear vida artificial hasta la más puntera evolución científica, que se puede realizar desde hoy y hasta el 26 de agosto.

Entre sus platos fuertes, un espacio inmersivo del colectivo japonés teamLab, donde arte y ciencia se dan la mano para permitir al visitante dejar su huella en una naturaleza digital proyectada en la pared que evoluciona en función de estas interacciones.

Robots de todas las formas y tamaños, desde el pequeño perro Aibo de Sony –cuya primera versión de 1999 evolucionó hacia un modelo con IA en 2018– hasta un gran brazo mecánico que prepara y sirve cocteles.

También, sistemas para gestionar la complejidad de una gran ciudad o contribuir a la investigación médica, desde el cáncer hasta la ceguera.

Para frenar el creciente declive de las abejas, el Instituto Tecnológico de Massachussets presenta una colmena sintética que reproduce las condiciones de una primavera perpetua.

La científica y activista estadunidense Joy Buolamwini analiza el sesgo racial en el software de reconocimiento de facial, mostrando que para ser reconocida debe ponerse una careta blanca. Un programa deficiente puede reproducir la discriminación que existe en nuestras sociedades, advierte la italiana Francesca Rossi, responsable de ética en IBM Research. Pero correctamente diseñada, señala, la IA puede ayudar a identificar y evitar los perjuicios humanos.

"Si la máquina puede entender este concepto de sesgo, entonces puede alertarnos si ve que hay discriminación en nuestra toma de decisiones", dice a Afp, asegurando que para ello es importante que los equipos creativos sean lo más diversos posible.

La IA nació en los años 50

Aunque la idea de descodificar el cerebro humano e imitar su funcionamiento nació a mediados de los años 50, la IA se disparó en la década de 2010 gracias a los rapidísimos procesadores de última generación que permiten analizar y clasificar ingentes cantidades de datos disponibles gracias a Internet.

Nació así AlphaGo, programa informático desarrollado por el equipo DeepMind de Google, que en 2016 ganó al Go –un complicadísmo juego de estrategia– contra el campeón del mundo Lee Sedol, siguiendo los pasos del Deep Blue de IBM que en 1997 había batido al ajedecrista Garry Kasparov.

Ambas están presentes en esta exposición, que esboza cómo la IA puede ayudar a resolver problemas de enorme complejidad, como el cambio climático.

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Un juez de EE UU condena a Monsanto a pagar 1.800 millones de euros a una pareja enferma de cáncer

Bayer sufre una millonaria derrota judicial. Un jurado ha condenado este lunes a Monsanto, comprada por la empresa alemana en 2018, a pagar 2.055 millones de dólares (unos 1.820 millones de euros) a una pareja que supuestamente habría contraído cáncer por utilizar el herbicida Roundup. El veredicto del jurado del norte de California acusa a la agroquímica de no advertir los peligros de su producto, que acumula más de 13.000 demandas por el mismo motivo. Esta es la tercera batalla legal perdida de la compañía, pero con diferencia la más cara.

La condena llega cuando los accionistas del gigante farmacéutico se han negado a apoyar la gestión de Bayer en el último año e impulsa la caída de las acciones en el mercado. Alva y Alberta Pilliod, de 70 años, fueron diagnosticados de linfoma no-Hodgkins con cuatro años de diferencia: uno en 2011 y otro en 2015. La pareja utilizó Roundup, un producto elaborado con glifosato, durante 35 años en un terreno en San Francisco. Ambos se encuentran actualmente en remisión. La indemnización que deberá pagar Bayer incluye, además de los 2.000 millones de dólares en daños punitivos, otros 55 millones en daños compensatorios. Es posible que la cifra disminuya una vez que la compañía apele la decisión del juez. El gigante químico y farmacéutico alemán comunicó su decepción ante el veredicto y adelantó que el litigio "llevará algún tiempo antes de que concluya", ya que las apelaciones están pendientes y que "continuará evaluando y refinando sus estrategias legales a medida que avanza en la siguiente fase".

Al igual que en los episodios anteriores, donde se ha responsabilizado a Roundup de haber sido un factor sustancial en enfermos de cáncer, hubo una batalla de ambas partes con estudios científicos y expertos. Según los reguladores europeos y estadounidenses, no se ha comprobado que el glifosato pueda provocar cáncer. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo en 2015 que “probablemente” era cancerígeno. Una herramienta clave de los miles de demandantes. En este caso en particular, los abogados de la compañía, además de respaldarse en documentos científicos, destacaron los antecedentes familiares de los Pilliod que también han padecido cáncer y enfermedades autoinmunes que, según su argumento, aumentaban el riesgo de que la pareja desarrollara un linfoma no-Hodgkins.


El Roundup, producto estrella del fabricante Monsanto, continúa vendiéndose sin una etiqueta que advierta de que existe un riesgo cancerígeno para los seres humanos. El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo agrícola y circula en el mercado desde 1976. Personas familiarizadas con la compañía alemana afirman que no hay planes de hacer modificaciones antes de que al menos uno de los casos haya sido apelado, según publica The Wall Street Journal. Los socios de la empresa rechazaron el mes pasado las medidas que ha tomado la alta dirección, entre ellas, la compra de Monsanto. Desde entonces, los papeles de la alemana han caído un 40%.

Por Antonia Laborde
Washington 14 MAY 2019 - 02:51 COT

 

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EEUU reconoce su responsabilidad en la crisis de Venezuela

El descaro y el robo llevado al rango de política de Estado

La información volaba en las redacciones. ¿Viste lo que encontró GrayZone? El Departamento de Estado reconocía -y se ufanaba de ello- su responsabilidad en la crisis que hoy vive el pueblo venezolano. Nadie podía creerlo. El descaro convertido en relaciones exteriores y el robo llevado al rango de política de Estado.

La publicación original de este fact sheet -como se denomina en inglés a un boletín- fue realizada por el State Department en su portal pero rápidamente retirado, hasta que la periodista Anya Parampil lo ubicó y lo publicó en el periódico digital Grayzone (puede leer la nota en https://thegrayzone.com/2019/05/06/us-state-department-publishes-then-deletes-sadistic-venezuela-hit-list-boasting-of-economic-ruin/ y puede descargar el documento original en https://thegrayzone.com/wp-content/uploads/2019/05/US-Department-of-State-Venezuela-actions.pdf).

“El 24 de abril, seis días antes de que el autoproclamado “presidente interino” venezolano, Juan Guaidó, intentara derrocar violentamente al gobierno electo democráticamente de Venezuela junto con un puñado de desertores militares, el Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó un boletín que mostraba el papel central de Washington en el intento de golpe de Estado en curso. Después de darse cuenta de la naturaleza incriminatoria de su error, el Departamento de Estado actuó rápidamente para eliminar la página”, escribe Parampil.


Consultado Samuel Moncada, representante permanente de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre este informe, respondió el diplomático que el boletín era “una lista de confesiones”.

“Imagínese si cualquier otro país dice (que) está orgulloso de decir que estamos destruyendo la economía de nuestro vecino; estamos orgullosos de haber destruido el sistema político de nuestro vecino; estamos orgullosos de que estén sufriendo. Dicen que estamos librando una guerra contra Venezuela”, enfatizó Moncada.

El embajador acusó a Estados Unidos de participar en un “acoso” contra Venezuela en lugar de dar espacio a la diplomacia internacional, publicó Parampil.

“Ellos dicen que son nuestros logros “clave”, comentó Moncada. “Están diciendo que están causando problemas en nuestro ejército e induciendo un golpe militar, que hasta ahora no han logrado, pero están trabajando para lograrlo”.

“Si cualquier otra persona lo dice”, concluyó el embajador, “y si usted realiza esa confesión en la corte, irá a prisión”.

El boletín publicado y luego retirado dice que “la política de los Estados Unidos sobre Venezuela se enfoca en garantizar elecciones libres, justas y transparentes que traigan prosperidad y democracia al pueblo de Venezuela. Para cumplir con este objetivo, los Estados Unidos han emprendido una serie de acciones políticas firmes desde 2017 con el fin de presionar al antiguo régimen de Maduro (sic) y apoyar a los actores democráticos”.

Señala también las acciones adoptadas por el Departamento de Estado que incluirían “más de USD 213 millones en respuesta humanitaria” y “USD 43 millones en asistencia económica y para el desarrollo”. “El 24 de enero, el Secretario Pompeo anunció que Estados Unidos está listo para proporcionar $ 20 millones adicionales en asistencia humanitaria inicial a las personas dentro de Venezuela”, cierra el documento, que no destina más que unas pocas líneas a señalar lo que habrían hecho para responder a la crisis humanitaria.

Es de destacar que los 256 millones de dólares no habrían sido entregados en Venezuela, sino a gobiernos y entidades fuera del país. La “asistencia humanitaria inicial a las personas dentro de Venezuela” no supera los 20 millones. Nada en comparación con la guerra y el expolio al que ha sido sometido el pueblo venezolano a raíz de la postura injerencista de los Estados Unidos.

El capítulo más extenso del boletín son sin duda las sanciones, entre las que se destacan organismos y personas venezolanas. “Tales acciones aseguran que el régimen de Maduro no puede contar con el sistema financiero de los Estados Unidos para sus prácticas destructivas”, dice el documento.

Si eso no es un bloqueo financiero, es algo muy parecido, porque además se sanciona a entidades y personas de terceros países que hagan negocios con Venezuela. El objetivo es sin duda asediar al pueblo y Gobierno de Venezuela para someterlos por hambre y privaciones.


Mientras tanto, se ofrecen esos milloncitos como “ayuda humanitaria”.

Las sanciones tienen justificaciones como que se dirigen “a quienes participan en socavar procesos o instituciones democráticas, actos de violencia o violaciones de derechos humanos, acciones contra la libertad de expresión o reunión pacífica, corrupción pública por parte de altos funcionarios del gobierno” (actuales o antiguos), pero no hacen sino impedir las normales operaciones económicas y financieras de cualquier gobierno a lo largo y ancho del planeta entero.

“Sanciones que niegan la financiación del régimen y protegen al sistema financiero de los Estados Unidos de la complicidad en la corrupción”, que es un eufemismo para decir que bloquean los fondos que Venezuela tenga en cualquier lugar del mundo, incluyendo organismos internacionales de los que participe Estados Unidos.

“El objetivo son las personas que operan en cualquier sector de la economía venezolana en el que el régimen de Maduro saquea la riqueza de Venezuela para sus propios fines corruptos”. Según lo que ellos mismos sostienen, todo. O sea que el bloqueo es indiscriminado.


En el boletín, el Departamento de Estado se apropia de las maniobras que se realizaron en contra de Venezuela en algunos organismos internacionales, particularmente la OEA y el Grupo de Lima, que aunque es vox populi y explícito en sus resoluciones que responden a los intereses de Estados Unidos, el texto deja claro qué tanto.

Quizás lo más interesante sea la sección dedicada a lo que el Departamento de Estado considera “resultados claves” de sus propias acciones.


Entre estos “resultados claves” del accionar de la organización dirigida por Mike Pompeo están: la autoproclamación de Guaidó, el reconocimiento de 54 países (de los 198 que tiene la ONU) a la misma, la designación de representantes de ese “gobierno” en 36 países y tres organismos y la deserción de “más de 1.000 miembros del Ejército” que huyeron a Colombia.

También se ufana de que ahora “la refinería estadounidense Citgo (propiedad de la venezolana PDVSA) está ahora bajo el control del gobierno interino (sic)”, “aproximadamente 3.2 mil millones (de dólares) de los activos de Venezuela en el extranjero están congelados” y “en marzo, la producción de petróleo de Venezuela cayó a 736.000 barriles por día (bpd), menos de la mitad de la producción en marzo de 2018, y redujo sustancialmente los ingresos para el régimen de Maduro. Dos de los cuatro mejoradores se reiniciaron, luego de que los cortes de energía en todo el país dejaran a los mejoradores inoperables”. “Se estima que 25 petroleros de crudo con 12 millones de barriles permanecen varados frente a las costas de Venezuela, debido a las dificultades para encontrar compradores”.

“La presión diplomática resultó en menos mercados para el oro venezolano. Un banco de los Emiratos Árabes Unidos canceló la compra de oro de Venezuela y hay indicios de que las exportaciones de oro a Turquía han disminuido”, concluye sin más el boletín.


Lo que esto no dice es cuánta leche se hubiera podido comprar con esos fondos, o cuánto arroz, o cuánta carne.

Tampoco dice cuántos antirretrovirales, o tratamientos para el cáncer, o material quirúrgico para el sistema de salud dejaron de adquirirse.


Por supuesto que el boletín tampoco menciona los repuestos e insumos para el transporte y la industria que no se pudieron comprar.


No señala el documento cuál ha sido el costo en derechos económicos, sociales y culturales afectados para todas las venezolanas y venezolanos.

Y mucho menos indica quién se está enriqueciendo con todo esto.

Por Pablo Siris Seade
Caja de Respuestas

 

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Sábado, 11 Mayo 2019 05:20

El veneno que nos legó Monsanto

El veneno que nos legó Monsanto

Ya son más de 13 mil juicios iniciados contra Monsanto (ahora propiedad de Bayer) por haber causado cáncer a los demandantes o a sus familiares con el uso del herbicida glifosato, a sabiendas de los peligros que implicaba y sin informar de los riesgos a las personas expuestas. Son, en su mayoría, personas que aplicaban el agrotóxico sea en su trabajo agrícola, de jardinería o parques. En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el glifosato es cancerígeno para animales y probable cancerígeno en humanos.

El primer juicio que ganó una víctima, en agosto de 2018, fue la demanda de D. Lee Johnsson, un jardinero que aplicó glifosato por dos años en una escuela, a partir de lo cual contrajo el cáncer linfoma no-Hodgkin. (https://tinyurl.com/y5umrtt3). Un juez de San Francisco condenó a Monsanto-Bayer a pagar 289 millones de dólares en primera instancia, pero luego de que Bayer apelara quedó en 78 millones. En otro juicio, en marzo 2019, se dictaminó que Monsanto-Bayer debe pagar 80 millones de dólares a Edwin Hardeman por ser responsable de su enfermedad. Está a punto de concluir en Oakland el tercer juicio similar, iniciado por el matrimonio Pilliod contra Monsanto. Tienen 70 años y ambos padecen cáncer. Se espera que nuevamente sea un dictamen multimillonario en favor de las víctimas. (https://usrtk.org/monsanto-papers/)

Paralelamente, en Europa, Monsanto perdió por tercera vez, en abril de 2019, el juicio iniciado por el agricultor francés Paul François, quien sufre daños neurológicos por el uso del herbicida Lasso, con otro componente agrotóxico.

Bayer, que finalizó la compra de Monsanto en 2018, ha perdido hasta el momento más de 30 mil millones de dólares por la disminución del valor de sus acciones, por el impacto negativo de los resultados de los juicios sobre glifosato. El 26 de abril 2019, 55 por ciento de accionistas de Bayer votó contra las estrategias del directorio, liderado por Werner Baumann, que defendió la compra de Monsanto.

El glifosato, inventado por Monsanto en 1974, es uno de los herbicidas más usados en el mundo. Se vende bajo muchas marcas, como Faena, Rival, RoundUp, Ranger y otras. Las cantidades aplicadas aumentaron exponencialmente con la liberación de cultivos transgénicos resistentes a herbicidas. El aumento de su uso produjo resistencia en más de 25 tipos de malezas, creando un círculo vicioso de aplicar cada vez más glifosato. Se han encontrado cantidades elevadas de residuos de glifosato en alimentos, fuentes de agua y test de orina, sangre y leche materna en varios países y continentes, fundamentalmente en los mayores productores de transgénicos.

En todos los casos de juicios nombrados, los jueces dictaminaron en favor de las víctimas porque hallaron que Monsanto sabía de los riesgos y no lo explicó en etiquetas ni estrategia de venta de los productos. El punto es central, ya que el argumento de Monsanto es que las agencias regulatorias, como la Agencia de Protección Ambiental en Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) anuncian el glifosato como un herbicida de bajo riesgo.

No obstante, en el curso de los juicios Monsanto ha tenido que liberar documentos internos que prueban que tenía estudios propios muy tempranos que mostraban el potencial carcinogénico del glifosato y que pese a ello se dedicó durante décadas a escribir artículos que lucieran como si fueran científicos negando la toxicidad del glifosato, que luego acordaron con diferentes autores supuestamente científicos que los publicaran en su nombre sin mencionar a Monsanto.

Varios de esos artículos fueron listados por la EPA para determinar que el glifosato era casi inocuo a la salud. La organización US Right To Know ha publicado en su sitio dedicado a los juicios contra Monsanto documentos desclasificados hasta 2019 con pruebas y nombres de varios autores y artículos falseados (https://usrtk.org/monsanto-papers/).

En un reciente artículo de Nathan Donley y Carey Gillam en The Guardian, denuncian que Monsanto nunca realizó estudios epidemiológicos del uso de glifosato para ver su potencial cancerígeno, y en su lugar dedicó enormes sumas de dinero (hasta 17 millones de dólares en un año) para hacer campañas de propaganda, artículos de opinión de periodistas sesgados y actuar como escritor fantasma de artículos científicos que afirman que el glifosato es inocuo o no tiene grandes riesgos. Esto aumentó luego de la declaración de la OMS en 2015 (https://tinyurl.com/yxkrw4l9).

También dan a conocer correos electrónicos de Monsanto con la consultora de "estrategia e inteligencia política" Hakluyt, en julio de 2018, que revelan que la Casa Blanca afirma que "le guardará la espalda a Monsanto" en cualquier caso y que pese a los estudios que muestran toxicidad no votarán nuevas regulaciones. (https://tinyurl.com/yxcbswp5)

Son abrumadoras las evidencias de que se debe prohibir el glifosato. Varias ciudades estadunidenses y algunas latinoamericanas ya lo han establecido. El tema no es solamente este tóxico o sólo Monsanto-Bayer. Todas las trasnacionales de agronegocios tienen estrategias parecidas para vender veneno a costa de la salud y el medio ambiente. Hay que avanzar en la eliminación de todos los agrotóxicos.

 

Por Silvia Ribeiro,  investigadora del Grupo ETC

 

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Cerebro de un adicto a las metanfetaminas, que recibe la terapia en el hospital Ruijin. Abajo, los médicos observan el órgano en una computadora.Foto Ap

Shanghái. Un equipo de médicos en China ensaya un tratamiento innovador que involucra la inserción de electrodos en el cerebro a fin de curar a los drogadictos. La esperanza es que con esa tecnología la adicción quede, literalmente, "apagada" mediante un interruptor.

El tratamiento, llamado estimulación cerebral profunda, se ha usado desde hace años para curar males neurológicos como el de Parkinson. Ahora, los primeros ensayos del tratamiento contra la adicción a las metanfetaminas se realizan en el Hospital Ruijin de Shanghái, junto con experimentos paralelos contra la dependencia a los opioides.

El tratamiento involucra una operación en que se implantan electrodos en el cerebro al paciente, los cuales actúan como una especie de marcapasos que estimulan las áreas señaladas.

El uso de la estimulación cerebral para combatir la drogadicción ha tropezado con obstáculos en Occidente, pero China parece estar perfilándose como el nuevo centro mundial para esos tratamientos.

Los científicos en Europa han tenido problemas en reclutar a drogadictos para sus experimentos, y en Estados Unidos los dilemas éticos, sociales y científicos han entorpecido la introducción del procedimiento, más aun cuando allí los implantes cuestan 100 mil dólares cada uno.

China tiene un largo historial de aplicar la cirugía cerebral para curar la drogadicción, pero a la vez ello le ha valido controversias costosas. Incluso hoy día, el país asiático tiene leyes contra el uso de drogas que obligan al acusado a pasar años bajo tratamiento forzado o lo sentencian a campamentos de trabajo para su "rehabilitación".

Sin embargo, lo cierto es que China tiene gran cantidad de pacientes, un financiamiento público abundante y ambiciosas empresas médicas dispuestas a pagar por estudios sobre estimulación cerebral.

En el mundo hay ocho sitios oficialmente registrados para combatir la drogadicción con la estimulación cerebral, según los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos. Seis están en China.

Sin embargo, la magnitud y el sufrimiento humano provocado por la epidemia de los opioides podría llevar a las autoridades de salud estadunidenses a cambiar de opinión y la cirugía experimental que se practica en China está en camino en Norteamérica: en febrero la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó un experimento en Virginia Occidental.

Tratamientos riesgosos

En China antes se hacían extirpaciones cerebrales. Las familias de adictos a la heroína estaban tan desesperadas que pagaban miles de dólares por cirugías riesgosas y dudosas en las que los médicos perforaban el cerebro y extirpaban o malograban tejidos cerebrales. Tales operaciones beneficiaron económicamente a algunos hospitales, pero también dejaron un sinnúmero de personas con trastornos emocionales, memorias atrofiadas y erráticos impulsos sexuales.

En 2004, el Ministerio de Salud de China ordenó cesar esas cirugías. Nueve años después, expertos en el hospital militar de Xi’an reportaron que la mitad de los mil 167 pacientes que se habían sometido a la extirpación cerebral habían durado cinco años o más libres de drogas.

La estimulación cerebral tiene sus raíces en esas experiencias, pero a diferencia de la extirpación, que atrofia irreversiblemente algunas células, los electrodos causan efectos que son, al menos en teoría, reversibles. La tecnología ha despertado una nueva ola de experimentación a escala global.

"Como médicos, siempre tenemos que pensar en el paciente", declaró Sun Bomin, director del departamento de neurocirugía del Hospital de Ruijin. “Son seres humanos. Uno no puede decirles: ‘véte, aquí no tenemos nada para ayudarte’”.

 

La Tabla periódica de los elementos en un solo alimento

Las exageraciones publicitarias en determinados alimentos y suplementos dietéticos llevan a afirmar que contienen hasta 88 elementos de la Tabla Periódica, incluyendo algunos radiactivos e incluso transuránidos. Habrá quien piense que esta abundancia da al producto mayor capacidad de sanación. La credulidad de cierto público es inconmensurable.

Fue Justus von Liebig quién aclaró de forma científica las principales necesidades de nutrición de las plantas: compuestos de nitrógeno y fósforo, y dióxido de carbono y agua. A su vez, las necesidades de los animales se satisfacen con la ingestión de los compuestos sintetizados por las plantas: proteínas, grasas e hidratos de carbono. Pero este simple esquema se complicó inmediatamente. Los estudios metabólicos posteriores pusieron de manifiesto la necesidad de disponer de varias sustancias en cantidades muy pequeñas, como las vitaminas o las sales minerales. Algunas vitaminas podían ser sintetizadas por el organismo, pero otras tenían que ser ingeridas con los alimentos. Todas las sales minerales tenían que venir con los alimentos también.

Se fue confeccionando así una lista de elementos imprescindibles para un correcto metabolismo del organismo. La tabla periódica adjunta muestra los elementos que tienen que estar disponibles en el cuerpo humano para una correcta nutrición, de acuerdo con lo que hoy se conoce. A los cuatro elementos básicos C, N, H y O, que constituyen los aminoácidos, grasas y azúcares, se añaden un conjunto de oligoelementos. Así, el azufre está presente en la molécula de varios aminoácidos. Algunos elementos, como el calcio y el fósforo, constituyen huesos y dientes.. Los cationes potasio y sodio son imprescindibles en la transmisión del impulso nervioso. El magnesio, que forma parte de la molécula de clorofila de las plantas, es presente en los huesos, y participa en las reacciones suministradoras de energía a las células. Estos elementos Ca, P, S, K, Na y Mg, junto con Fe, presente en la molécula de hemoglobina, fueron reconocidos desde un principio como básicos e imprescindibles para una correcta nutrición.

 

 

Los avances en el conocimiento de las vías metabólicas y reguladoras del organismo han permitido conocer la función biológica de otros elementos, que tienen que proceder de la alimentación. Son los elementos traza, requeridos en cantidades muy pequeñas, pero también imprescindibles. En conjunto son, pues, 28 elementos que el cuerpo requiere y que hemos de ingerir.

Desde hace años, la industria farmacéuticaprepara medicamentos y suplementos por paliar el déficit temporal o crónico de algunos de estos elementos. Yodo para la glándula tiroides, compuestos de hierro por las anemias, compuestos de flúor para asegurar una dentición sana, o suplementos de calcio por la osteoporosis son muy conocidos. Esto dio pie, hace quince años, a la publicación en la revista de la Sociedad Catalana de Química (2004, n.º 1, p.82 a 85) del texto "La Taula periòdica dels Aliments" donde comentaba la presencia de nombres de elementos químicos en la publicidad de varios alimentos.

Ahora este tema se ha desbordado. La industria alimentaria ha diseñado gran número de alimentos funcionales, que suministran, junto con el alimento, algunos minerales o compuestos complementarios - calcio, magnesio, fitosteroles, ácido fólico -, y suplementos minerales variadísimos, en plena carrera hacia quien hace la afirmación más exagerada. Veremos tres ejemplos.

Los ácidos fúlvicos pronto se pondrán de moda. Son, junto con los ácidos húmicos, unos componentes del humus, fracción orgánica del suelo que procede de la descomposición bacteriana de las plantas. Los ácidos fúlvicos se pueden extraer en forma de disoluciones acuosas, o más exactamente dispersiones coloidales, y venderlos como suplemento alimentario. El análisis exhaustivo de estas dispersiones, mediante las técnicas analíticas más modernas, permite identificar hasta 72 elementos, como se puede ver de la figura adjunta de la publicidad de uno de estos suplementos. Este número es elevadísimo. A la mayoría de estos elementos no se les conoce ninguna función biológica, y se encuentran en proporciones de partes por trillón. Sorprendentemente, afirman que contiene prometio, un metal radiactivo del que en toda la Tierra no hay más que unos 600 g, y que deriva de la descomposición del uranio. Se detecta a nivel de partes por quintillón. No sé cuánto prometio puede haber en cada botellita de suplemento. Supongo que una cantidad análofa a los principios activos de los medicamentos homeopáticos, es decir, nada. Otros elementos sorprendentes de la lista son varios elementos de las tierras raras -samario, praseodimio, lutecio, disprosio y otros – y también están presentes los denostados metales pesados, como el plomo, el mercurio o el cadmio, tan rechazados cuando se encuentran en los pescados, pero aquí están en la lista y todo suma.

Los 72 elementos del suplemento alimentario son muchos, pero el agua de mar alimentaria lo supera. Afirma que contiene 78 minerales y oligoelementos. No distingue entre ambos tipos de producto, y no queda claro si por mineral entiende cada una de las sales que se van formando en cristalizar del agua, como serían el cloruro de sodio o el de magnesio, o se refiere a mineral como sinónimo de elemento. Dice que contiene todos los imprescindibles para la vida, y de hecho hay unos cuantos más. En la etiqueta no indica la composición completa, y solo destaca catorce elementos. Pero sabemos, de estudios serios hechos hace bastante tiempo, que en el medio marino se encuentran la mayor parte de iones existentes en la naturaleza, o sea que no dudamos de la afirmación publicitaria. Otra cuestión es que tengan algún efecto.

Pero la sal del Himalaya gana a todos. En su publicidad la sal del Himalaya -que es bien sabido que no es del Himalaya sino de unas minas del Pakistán a más de 600 km de la cordillera- se afirma que contiene 88 elementos diferentes. Merece la pena poner la lista completa, suministrada por una web denominada The Meadows.
En orden alfabético aparecen: actinio, aluminio, antimonio, arsénico, astato, azufre, bario, berilio, bismuto, boro, bromo, cadmio, calcio, carbono, cerio, cesio, circonio, cloro, cobalto, cobre, cromo, disprosio, erbio, escandio, estaño, estroncio, europio, hierro, flúor, fósforo, francio, gadolinio, galio, germanio, hafnio, hidrógeno, holmio, indio, , iridio, iterbio, itrio, lantano, litio, lutecio, magnesio, manganeso, mercurio, molibdeno, neodimio, neptunio, niobio, níquel, nitrógeno, oro, osmio, oxígeno, paladio, plata, platino, plomo, plutonio, polonio, potasio, praseodimio, protactinio, radio, renio, rodio, rubidio, rutenio, samario, selenio, silicio, sodio, talio, tántalo, telurio, terbio, titanio, torio, tulio, uranio, vanadio, wolframio, yodo y zinc.

Eso sí que es la Tabla periódica de los elementos... ¡en un solo alimento! Sorprende la presencia de los siguientes elementos: plutonio y neptunio, ambos transuránidos, sintéticos y radiactivos; y francio y astato, también radiactivos y de los que hay poquísima cantidad en el planeta, como era el caso del prometio del suplemento alimentario primero. También en la lista están presentes toda la serie de metales pesados, indeseados en los alimentos pero que aquí deben de tener mágicamente propiedades deseables.

¿Qué decir de tal tipo de publicidad? Simplemente hay que recordar ideas básicas sobre la nutrición.

Hay que distinguir entre cualitativo y cuantitativo: ¿cuál es la cantidad mínima de un componente que tiene algún efecto? En estos planteamientos hay la visión mágica de que la simple presencia de un ingrediente ya hace que el producto tenga las propiedades que el ingrediente le daría. Por ello las legislaciones obligan a las empresas a indicar, en las alegaciones de los productos funcionales, una cantidad mínima del componente: suele ser al menos el 15% de la cantidad diaria recomendada.

El principio clásico de Paracelso de que la dosis es el veneno -o la virtud- se aplica aquí, evidentemente, teniendo en cuenta que muchos oligoelementos son beneficiosos o tóxicos según la dosis. Pero, en las cantidades tan pequeñas que deben haber en los productos mostrados, no debería haber problema, si exceptuamos el cloruro de sodio presente en el agua de mar y en la sal del Himalaya.

Y, finalmente, y no menos importante: la visión actual de las dietas destaca el hecho de que lo importante es el conjunto, la globalidad de la dieta, lo que se tiene que mirar, y no solo la presencia de determinado componente. Puede ser que el componente se inhiba cuando esté en presencia de otros ingredientes, o , a la inversa, se potencien sus efectos. Las alegaciones publicitarias de la presencia de un determinado ingrediente, pues, son de valor muy limitado.

De la lista de 118 elementos que se conocen, solo 90 están presentes de forma natural en la Tierra. A los publicistas de futuros productos casi se les ha terminado la posibilidad de inventar nuevas exageraciones...


Catedrático emérito de Ingeniería Química por la Universidad de Barcelona. Autor de varios libros de divulgación científica. Director científico del Comité Español de la Detergencia, Tensioactivos y Afines (CED). Vocal de la junta de la Associació Catalana de Ciències de l'Alimentació (ACCA) y del Colegio-Agrupación de Químicos de Catalunya.


Fuente: https://www.investigacionyciencia.es/blogs/fisica-y-quimica/24/posts/la-tabla-peridica-de-los-elementos-en-un-solo-alimento-17457

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La salud en el Plan Nacional de Desarrollo: de mal a peor**

Para revisar, analizar y proyectarnos en relación al tema de salud en el PND Duque, debemos partir del pacto por la equidad, donde plantea “la necesidad de alcanzar un consenso sobre una visión de largo plazo del sistema de salud, centrada en la atención de calidad al paciente, con cobertura universal sostenible financieramente y acciones de salud pública consistentes con el cambio social, demográfico y epidemiológico que enfrenta Colombia”.

 

Ni calidad, ni equidad financiera, ni preservación de lo público en salud

 

Para así proceder, proyecta un conjunto de medidas en el articulado de la propuesta del PND relacionadas con temas de competencias en salud por parte de la nación y de los departamentos; destinación y distribución de los recursos del sistema general de participaciones para salud; distribución de los recursos de aseguramiento en salud y de los recursos del componente de salud pública y subsidios a la oferta; pago de servicios y tecnologías de usuarios no afiliados; sostenibilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS); saneamiento financiero del sector salud en las entidades territoriales; giro directo; eficiencia del gasto asociado a la prestación del servicio y tecnologías no financiados con cargo a los recursos de la UPC; incentivos a la calidad y los resultados en salud; solidaridad en el sistema de salud; integrantes del SGSSS; cotización de trabajadores independientes y exoneración de aportes.

En relación con la institucionalidad pública para la atención de la salud de la población, la propuesta del PND es totalmente débil y sigue privilegiando la red privada por encima de la red pública en salud (la que involucra los centros de salud, los hospitales de primer nivel, regionales y universitarios, que son los que atienden a los sectores más marginales, pobres y dispersos de la población en el país).

 

En los artículos

 

El artículo 56 impone a los Hospitales Públicos su sometimiento a planes de saneamiento fiscal y financiero a cargo del Ministerio de Hacienda so pena de ser liquidados; el artículo 129 destinan recursos para subsidio a la oferta de los hospitales públicos (que debe ser el tipo de oferta dominante en el sistema de salud, que quiere decir que el Estado le pasa un presupuesto anual a las instituciones para su funcionamiento, de manera directa sin ninguna intermediación), pero solo el 2 por ciento de los recursos del sistema general de participación, que es un monto totalmente insuficiente, y el artículo 135 que deja opcional la medida del giro directo, que tenía un carácter obligatorio para el régimen subsidiado y para las EPS que tiene  medidas de vigilancia especial por parte de la Supersalud, con lo que se afecta la llegada de recursos de los hospitales aumentando su inviabilidad1.

 

Más de lo mismo

 

Es evidente que vuelve este gobierno, como los anteriores, a enfatizar en la sostenibilidad financiera del sistema, un tema recurrente en el abordaje del sistema de salud colombiano, lo que realza una comprensión absolutamente limitada de la salud, plegada a la atención a la enfermedad y no comprendida en su

complejidad ligada a las condiciones en que se vive y se trabaja, lo que demanda políticas de bienestar más allá de colocar toda la carne en el asador del sistema de salud, en donde ya muchas investigaciones demuestran que solo aporta en un 11 por ciento a la construcción social de la salud.

Esta visión reducida se observa claramente en el artículo 128 sobre la destinación y distribución de los recursos del sistema general de participaciones para salud, que plantea que el 90 por ciento de estos recursos vaya al componente de aseguramiento en salud de los afiliados al Régimen Subsidiado y el 10 restante para el componente de salud pública y subsidios a la oferta.

Acá se asume que lo importante es que la gente esté asegurada, a pesar de saber que no es garantía de atención, aunque se esté afiliado. Se equipara aseguramiento a equidad, que no tiene sustento, en tanto por la vía del aseguramiento no se recibe lo que se requiere en salud de acuerdo a las necesidades individuales y a los contextos territoriales, sino de acuerdo a la capacidad de pago, que establece el paquete de servicios que se recibe. Quien paga más, recibe más, quien paga menos, recibe menos. No se recibe de acuerdo con lo que se requiere. Esto claramente no es una vía para alcanzar la equidad en salud.

Adicional a esto, colocan todo el esfuerzo financiero en la atención a la enfermedad. ¿Por qué no invertir esta fórmula?, ¿por qué no colocar el 90 por ciento de los recursos de salud de la nación a mejorar lo sanitario, lo ambiental, lo alimentario de la población?, que de así proceder, seguro, alcanzaríamos una condición mejor de salud para la población, como lo demuestran las experiencias en los países que así lo hacen.

Pero claro, hay que entender que el negocio está en el aseguramiento, el negocio está en la atención a la enfermedad; producir salud mejorando el bienestar y la vida de la gente no renta para los actores de mercado metidos en el negocio de la salud.

En relación a la propuesta de saneamiento financiero del sistema, que es una de las mayores preocupaciones, las fórmulas no son distintas a las planteadas por gobiernos anteriores: control de pagos al PBS (Plan de Beneficios de Salud) estableciendo un listado exhaustivo y topes para el pago; pago directo a las EPS, IPS y a los proveedores de tecnologías y medicamentos; inyección de recursos públicos al sistema para sanear las deudas, que fue lo que denomino Duque en su campaña como “Acuerdo de Punto Final”; y mecanismos para que sean el menor número de personas posibles las que reciban subsidios completos.

El artículo 133 correspondientes al acuerdo de punto final, pretende cargar las deudas del sistema de salud (cercanas a 10 billones de pesos), al conjunto de la población, en tanto los recursos de donde derivaran los pagos provendran del Presupuesto General de la Nación, obtenido en gran parte de los impuestos que paga la ciudadanía. Así, de nuevo vuelve y juega la fórmula ya instalada en estos contextos: salvar a las entidades privadas con los recursos públicos.

Asimismo, vuelve y aparece la propuesta de incentivos a la calidad y los resultados en salud (Art. 137), planteándose que habrá unos incentivos monetarios, de reconocimiento social y empresarial para los distintos actores del sistema de salud que demuestren calidad y resultados. Esto no opera en un sistema de salud con lógica de mercado, donde lo sustancial es la relación costo-beneficio de sus actividades, que subordina la calidad, la calidez y la garantía real del derecho a la salud.

Aparecen varias perlas en el articulado, dos para destacar: una es lo que eufemísticamente denominan solidaridad en el sistema de salud, que consiste en que los afiliados al Régimen Subsidiado, que de acuerdo con el Sisbén sean clasificados como no pobres o no vulnerables, deberán contribuir solidariamente al sistema de acuerdo con su capacidad de pago parcial, definida según el mismo Sisbén (Art. 138). La otra, es que los trabajadores independientes con ingresos iguales o superiores a un salario mínimo legal mensual vigente efectuarán su cotización sobre una base mínima de cotización del 55 por ciento del valor de los ingresos (Art. 140), por ahora lo hacen sobre el 40.

Como se observa, la propuesta del PND en salud es más de lo mismo: no hay cambio de orientación, no hay cambios estructurales, el foco sigue siendo lo financiero y no la salud de la gente, a pesar de que retóricamente hablen de calidad y de equidad. Acá la gente está para financiar el negocio, bien pagando donde no tiene que pagar, bien recibiendo menos sueldo, bien pagando más impuestos, bien subsanando los detrimentos y la corrupción de los entes privados con dineros públicos. Los que van a seguir felices son los actores de mercado que no son tocados y seguirán lucrándose a expensas de la salud y la vida de la gente.

 

Construir un real pacto social por la salud

 

Esta propuesta de PND sigue el mismo camino ya recorrido por los gobiernos anteriores, basado en diagnósticos parciales, con análisis acomodados y generando terapias incorrectas, pero útiles a los mercaderes de los asuntos de la gente que ven como negocio: los recursos naturales, la salud, la alimentación, la educación, el saneamiento.

Con lo proyectado por este PND no es posible alcanzar los objetivos trazados en materia de salud, en tanto no logra una visión consensuada y de largo plazo del sistema, ni atención centrada en calidad hacia el paciente, ni equidad financiera, ni un énfasis en la salud pública con una aproximación diferencial al territorio, tal como lo considera el mismo DNP. Una real desconexión entre el propósito y las formas de logarlo.

La propuesta del PND de realizar un gran pacto de todos por la sostenibilidad de la salud, es un planteamiento de antaño de los sectores sociales, de académicos y políticos, pero no precisamente en clave de sostenibilidad financiera del sistema de salud, sino en clave de configurar un conjunto de políticas públicas y un sistema de salud que con certeza afecten y transformen positivamente las determinaciones sociales de la salud, relacionadas como se ha dicho ya con las condiciones de vida y trabajo.

¿Será que el gobierno nacional, las EPS, la industria, los proveedores de insumos y medicamentos, los médicos, los hospitales y clínicas, si estarían dispuesto a liderar un proceso de pacto en conjunto con la academia, las organizaciones sociales, los gremios de trabajadores de la salud y el conjunto de la ciudadanía, no para como dice el Ministro de Salud “cuidar y usar adecuadamente, entre todos, el sistema de salud”, sino para configurar políticas y un sistema de salud que produzca salud y no exclusivamente atención a la enfermedad, es decir un pacto social que aborde a la salud como un derecho humano fundamental, en toda la complejidad de su contenido, y no como mercaduría?

La experiencia en todos estos años nos ha demostrado que esto es improbable y el camino trazado por la propuesta del PND, por desfortuna, lo ratifica. Una vía realmente participativa solo será posible con una amplia y fuerte movilización del conjunto de la sociedad, que reconozca que 25 años con este sistema de salud, implantado por la Ley 100, son suficientes y que requerimos una nueva forma de comprender, diagnosticar y abordar la salud en el país, una forma que enfrente las injusticias en salud y que tome en cuenta realmente las dinámicas regionales y poblacionales.

 

** Una versión previa de este articulo apareció en el Semanario Virtual Caja de Herramientas, Edición 623, 15 de febrero de 2019.
1 Corcho, Carolina (2019). La salud pública en riesgo en el Plan Nacional de Desarrollo. Revista Sur. https://www.sur.org.co/la-salud-publica-en-riesgo-en-el-plan-nacional-de-desarrollo/
** Médico Salubrista, Profesor Universidad Nacional de Colombia

Publicado enColombia
La salud en el Plan Nacional de Desarrollo: de mal a peor**

Para revisar, analizar y proyectarnos en relación al tema de salud en el PND Duque, debemos partir del pacto por la equidad, donde plantea “la necesidad de alcanzar un consenso sobre una visión de largo plazo del sistema de salud, centrada en la atención de calidad al paciente, con cobertura universal sostenible financieramente y acciones de salud pública consistentes con el cambio social, demográfico y epidemiológico que enfrenta Colombia”.

 

Ni calidad, ni equidad financiera, ni preservación de lo público en salud

 

Para así proceder, proyecta un conjunto de medidas en el articulado de la propuesta del PND relacionadas con temas de competencias en salud por parte de la nación y de los departamentos; destinación y distribución de los recursos del sistema general de participaciones para salud; distribución de los recursos de aseguramiento en salud y de los recursos del componente de salud pública y subsidios a la oferta; pago de servicios y tecnologías de usuarios no afiliados; sostenibilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS); saneamiento financiero del sector salud en las entidades territoriales; giro directo; eficiencia del gasto asociado a la prestación del servicio y tecnologías no financiados con cargo a los recursos de la UPC; incentivos a la calidad y los resultados en salud; solidaridad en el sistema de salud; integrantes del SGSSS; cotización de trabajadores independientes y exoneración de aportes.

En relación con la institucionalidad pública para la atención de la salud de la población, la propuesta del PND es totalmente débil y sigue privilegiando la red privada por encima de la red pública en salud (la que involucra los centros de salud, los hospitales de primer nivel, regionales y universitarios, que son los que atienden a los sectores más marginales, pobres y dispersos de la población en el país).

 

En los artículos

 

El artículo 56 impone a los Hospitales Públicos su sometimiento a planes de saneamiento fiscal y financiero a cargo del Ministerio de Hacienda so pena de ser liquidados; el artículo 129 destinan recursos para subsidio a la oferta de los hospitales públicos (que debe ser el tipo de oferta dominante en el sistema de salud, que quiere decir que el Estado le pasa un presupuesto anual a las instituciones para su funcionamiento, de manera directa sin ninguna intermediación), pero solo el 2 por ciento de los recursos del sistema general de participación, que es un monto totalmente insuficiente, y el artículo 135 que deja opcional la medida del giro directo, que tenía un carácter obligatorio para el régimen subsidiado y para las EPS que tiene  medidas de vigilancia especial por parte de la Supersalud, con lo que se afecta la llegada de recursos de los hospitales aumentando su inviabilidad1.

 

Más de lo mismo

 

Es evidente que vuelve este gobierno, como los anteriores, a enfatizar en la sostenibilidad financiera del sistema, un tema recurrente en el abordaje del sistema de salud colombiano, lo que realza una comprensión absolutamente limitada de la salud, plegada a la atención a la enfermedad y no comprendida en su

complejidad ligada a las condiciones en que se vive y se trabaja, lo que demanda políticas de bienestar más allá de colocar toda la carne en el asador del sistema de salud, en donde ya muchas investigaciones demuestran que solo aporta en un 11 por ciento a la construcción social de la salud.

Esta visión reducida se observa claramente en el artículo 128 sobre la destinación y distribución de los recursos del sistema general de participaciones para salud, que plantea que el 90 por ciento de estos recursos vaya al componente de aseguramiento en salud de los afiliados al Régimen Subsidiado y el 10 restante para el componente de salud pública y subsidios a la oferta.

Acá se asume que lo importante es que la gente esté asegurada, a pesar de saber que no es garantía de atención, aunque se esté afiliado. Se equipara aseguramiento a equidad, que no tiene sustento, en tanto por la vía del aseguramiento no se recibe lo que se requiere en salud de acuerdo a las necesidades individuales y a los contextos territoriales, sino de acuerdo a la capacidad de pago, que establece el paquete de servicios que se recibe. Quien paga más, recibe más, quien paga menos, recibe menos. No se recibe de acuerdo con lo que se requiere. Esto claramente no es una vía para alcanzar la equidad en salud.

Adicional a esto, colocan todo el esfuerzo financiero en la atención a la enfermedad. ¿Por qué no invertir esta fórmula?, ¿por qué no colocar el 90 por ciento de los recursos de salud de la nación a mejorar lo sanitario, lo ambiental, lo alimentario de la población?, que de así proceder, seguro, alcanzaríamos una condición mejor de salud para la población, como lo demuestran las experiencias en los países que así lo hacen.

Pero claro, hay que entender que el negocio está en el aseguramiento, el negocio está en la atención a la enfermedad; producir salud mejorando el bienestar y la vida de la gente no renta para los actores de mercado metidos en el negocio de la salud.

En relación a la propuesta de saneamiento financiero del sistema, que es una de las mayores preocupaciones, las fórmulas no son distintas a las planteadas por gobiernos anteriores: control de pagos al PBS (Plan de Beneficios de Salud) estableciendo un listado exhaustivo y topes para el pago; pago directo a las EPS, IPS y a los proveedores de tecnologías y medicamentos; inyección de recursos públicos al sistema para sanear las deudas, que fue lo que denomino Duque en su campaña como “Acuerdo de Punto Final”; y mecanismos para que sean el menor número de personas posibles las que reciban subsidios completos.

El artículo 133 correspondientes al acuerdo de punto final, pretende cargar las deudas del sistema de salud (cercanas a 10 billones de pesos), al conjunto de la población, en tanto los recursos de donde derivaran los pagos provendran del Presupuesto General de la Nación, obtenido en gran parte de los impuestos que paga la ciudadanía. Así, de nuevo vuelve y juega la fórmula ya instalada en estos contextos: salvar a las entidades privadas con los recursos públicos.

Asimismo, vuelve y aparece la propuesta de incentivos a la calidad y los resultados en salud (Art. 137), planteándose que habrá unos incentivos monetarios, de reconocimiento social y empresarial para los distintos actores del sistema de salud que demuestren calidad y resultados. Esto no opera en un sistema de salud con lógica de mercado, donde lo sustancial es la relación costo-beneficio de sus actividades, que subordina la calidad, la calidez y la garantía real del derecho a la salud.

Aparecen varias perlas en el articulado, dos para destacar: una es lo que eufemísticamente denominan solidaridad en el sistema de salud, que consiste en que los afiliados al Régimen Subsidiado, que de acuerdo con el Sisbén sean clasificados como no pobres o no vulnerables, deberán contribuir solidariamente al sistema de acuerdo con su capacidad de pago parcial, definida según el mismo Sisbén (Art. 138). La otra, es que los trabajadores independientes con ingresos iguales o superiores a un salario mínimo legal mensual vigente efectuarán su cotización sobre una base mínima de cotización del 55 por ciento del valor de los ingresos (Art. 140), por ahora lo hacen sobre el 40.

Como se observa, la propuesta del PND en salud es más de lo mismo: no hay cambio de orientación, no hay cambios estructurales, el foco sigue siendo lo financiero y no la salud de la gente, a pesar de que retóricamente hablen de calidad y de equidad. Acá la gente está para financiar el negocio, bien pagando donde no tiene que pagar, bien recibiendo menos sueldo, bien pagando más impuestos, bien subsanando los detrimentos y la corrupción de los entes privados con dineros públicos. Los que van a seguir felices son los actores de mercado que no son tocados y seguirán lucrándose a expensas de la salud y la vida de la gente.

 

Construir un real pacto social por la salud

 

Esta propuesta de PND sigue el mismo camino ya recorrido por los gobiernos anteriores, basado en diagnósticos parciales, con análisis acomodados y generando terapias incorrectas, pero útiles a los mercaderes de los asuntos de la gente que ven como negocio: los recursos naturales, la salud, la alimentación, la educación, el saneamiento.

Con lo proyectado por este PND no es posible alcanzar los objetivos trazados en materia de salud, en tanto no logra una visión consensuada y de largo plazo del sistema, ni atención centrada en calidad hacia el paciente, ni equidad financiera, ni un énfasis en la salud pública con una aproximación diferencial al territorio, tal como lo considera el mismo DNP. Una real desconexión entre el propósito y las formas de logarlo.

La propuesta del PND de realizar un gran pacto de todos por la sostenibilidad de la salud, es un planteamiento de antaño de los sectores sociales, de académicos y políticos, pero no precisamente en clave de sostenibilidad financiera del sistema de salud, sino en clave de configurar un conjunto de políticas públicas y un sistema de salud que con certeza afecten y transformen positivamente las determinaciones sociales de la salud, relacionadas como se ha dicho ya con las condiciones de vida y trabajo.

¿Será que el gobierno nacional, las EPS, la industria, los proveedores de insumos y medicamentos, los médicos, los hospitales y clínicas, si estarían dispuesto a liderar un proceso de pacto en conjunto con la academia, las organizaciones sociales, los gremios de trabajadores de la salud y el conjunto de la ciudadanía, no para como dice el Ministro de Salud “cuidar y usar adecuadamente, entre todos, el sistema de salud”, sino para configurar políticas y un sistema de salud que produzca salud y no exclusivamente atención a la enfermedad, es decir un pacto social que aborde a la salud como un derecho humano fundamental, en toda la complejidad de su contenido, y no como mercaduría?

La experiencia en todos estos años nos ha demostrado que esto es improbable y el camino trazado por la propuesta del PND, por desfortuna, lo ratifica. Una vía realmente participativa solo será posible con una amplia y fuerte movilización del conjunto de la sociedad, que reconozca que 25 años con este sistema de salud, implantado por la Ley 100, son suficientes y que requerimos una nueva forma de comprender, diagnosticar y abordar la salud en el país, una forma que enfrente las injusticias en salud y que tome en cuenta realmente las dinámicas regionales y poblacionales.

 

** Una versión previa de este articulo apareció en el Semanario Virtual Caja de Herramientas, Edición 623, 15 de febrero de 2019.
1 Corcho, Carolina (2019). La salud pública en riesgo en el Plan Nacional de Desarrollo. Revista Sur. https://www.sur.org.co/la-salud-publica-en-riesgo-en-el-plan-nacional-de-desarrollo/
** Médico Salubrista, Profesor Universidad Nacional de Colombia

Publicado enEdición Nº256
Enfrentamientos en Honduras durante las protestas contra las reformas de Juan Orlando Hernández

Decenas de heridos, numerosos detenidos y al menos cuatro edificios incendiados durante una masiva manifestación contra los cambios en el sistema educativo y sanitario

La capital de Honduras, Tegucigalpa, vivió este lunes una jornada de fuertes enfrentamientos entre policías y manifestantes durante las protestas contra las reformas educativa y sanitaria promovidas por el presidente Juan Orlando Hernández. Hay decenas de heridos, seis detenidos, numerosos destrozos materiales y al menos cuatro edificios incendiados, uno de ellos la alcaldía municipal.


El centro de la ciudad se convirtió este lunes en una batalla campal. Las fuerzas antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos y agua a presión para impedir el avance de la protesta contra las políticas del presidente. Mientras, manifestantes encapuchados han lanzando piedras, palos y cócteles molotov y han incendiado tres edificios públicos y una farmacia cercana. En al menos uno de ellos había personas trabajando y en todos ellos el fuego ya ha sido controlado, según han informado las autoridades.


Entre los lesionados hay uno de gravedad, que tiene una herida en el pecho que podría ser de bala, según ha informado la prensa local. La policía ha reiterado que los agentes únicamente llevan escudos, bastones de madera y bombas lacrimógenas. Además, se han producido numerosos destrozos en comercios de la zona y el suelo de la ciudad ha aparecido repleto de piedras.


Las protestas ocurrieron durante la huelga en escuelas públicas y en los servicios de consulta externa en los hospitales convocadas por los manifestantes desde el pasado viernes. Las movilizaciones tratan de frenar la reforma del sistema educativo y sanitario aprobada la semana pasada en el Parlamento. Este lunes estaba previsto su ratificación por la Cámara, pero los enfrentamientos en el centro de la capital han obligado a su suspensión.


Para los manifestantes, la reforma supone una privatización de los sistemas educativo y de salud. Algo que el Gobierno hondureño niega. Asegura que las protestas son producto de la politización que está haciendo la oposición de los cambios en la ley. "Los que salen a protestar no han entendido o no quieren entender la ley", afirmó el presidente del Congreso hondureño, Mauricio Oliva, tras el caos desatado por las protestas. "No hay nada que diga que habrá despidos", agregó.


Los manifestantes, que gritaban lemas como "la dictadura va a caer", defendían el "derecho de los hondureños a la educación y a la salud pública", aseguró uno de los dirigentes, Daniel Esponda a la Agencia Efe. Por su parte, la presidenta del Colegio Médico Hondureño dijo que están exigiendo derogar todo el decreto, no uno o dos artículos, y que eso "no es negociable".


Además de las protestas en Tegucigalpa, miles de personas marcharon y bloquearon carreteras en otras ciudades del país como San Pedro Sula, La Ceiba, Comayagua, La Paz y Choluteca. En esta última localidad, la policía desalojó con bombas lacrimógenas a los manifestantes que bloquearon el paso fronterizo con Nicaragua en Guasaule.

Por El País
México 30 ABR 2019 - 01:57 COT

Publicado enInternacional
Un estudio en ratones revela que los beneficios cognitivos del deporte se heredan

Un nuevo trabajo, liderado por científicos españoles, demuestra que las crías de los roedores más activos aprenden y memorizan mejor que las de los sedentarios. Los investigadores han descrito todos los genes del modelo animal cuya expresión cambia en el cerebro como consecuencia de la actividad física. Según los resultados, estos caracteres son transmisibles a los hijos.

Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado en ratones de laboratorio que los beneficios cognitivos del ejercicio físico moderado son heredados por la crías, aunque estas sean sedentarias.


Según los resultados, publicados esta semana en la revista PNAS, los hijos de los ratones corredores aprenden y memorizan mejor que la progenie de los padres sedentarios. Para saber más sobre este hallazgo, los científicos analizaron los mecanismos cerebrales a través de los que esta herencia puede tener lugar.


"El ejercicio físico es bien conocido por sus efectos positivos en la salud general y específicamente en la función y la salud del cerebro", explica José Luis Trejo, biólogo del CSIC en el Instituto Cajal y líder de la investigación.


"En este trabajo, la transmisión directa de los efectos inducidos por el ejercicio desde el cerebro de los padres hasta el cerebro de las camadas demuestra que la actividad física paterna influye en la fisiología cerebral y la cognición de sus crías", añade.


Estudios anteriores ya habían demostrado la herencia por mecanismos epigenéticos de los efectos negativos del estrés sobre el funcionamiento del cerebro. En cambio, no existían evidencias claras sobre si los efectos positivos de alguna conducta podían heredarse intergeneracionalmente.


"Nosotros hemos determinado que el ejercicio de los padres hace que las crías aprendan y memoricen mejor tareas tanto espaciales como no espaciales, y qué ocurre en el cerebro para que ello suceda", explica Trejo.


"Concretamente, hemos descrito todos los genes cuya expresión cambia en el cerebro como consecuencia del ejercicio físico, tanto en padres ejercitados como en sus crías sedentarias. Y hemos revelado que las mitocondrias del hipocampo están más activas, y que la neurogénesis hipocampal adulta está incrementada", precisa.
Según los expertos, estos cambios en el cerebro de las crías replican los cambios que el ejercicio indujo en el de sus padres corredores.


La buena herencia de los ratones corredores


Esta mejoría cognitiva se ha replicado en tres modelos experimentales distintos. Primero, se compararon las crías sedentarias de roedores inactivos con las de padres ejercitados. Luego, se cotejaron los resultados de las camadas de ratones sedentarios con las camadas de los mismos padres después de un programa de ejercicio físico de varias semanas.
Por último, se analizaron las camadas de sedentarios y corredores concebidas mediante fertilización in vitro y transferencia de embriones. En los 3 casos se obtuvo el mismo resultado.
"Estos hallazgos tienen un impacto enorme en neurobiología, puesto que revelan que caracteres adquiridos durante la vida de los padres, en función de los distintos niveles de actividad física, son transmisibles a sus crías aun cuando estas crías no hagan ejercicio", detalla Trejo.


"Además, la posibilidad de que el incremento en el número de neuronas del hipocampo pueda heredarse es de la mayor relevancia, considerando que estas nuevas neuronas han sido asociadas con ansiedad y depresión, con la capacidad de orientación espacial, y con el aprendizaje y la memoria en general", concluye el investigador.

29/04/2019 07:41 Actualizado: 29/04/2019 07:41
agencia sinc