El cáncer es ya principal causa de muerte en los países de altos ingresos

Londres. El cáncer superó a las enfermedades cardiacas como la principal causa de muerte en los países ricos y podría convertirse en la mayor del mundo en pocas décadas si persisten las tendencias actuales, señalaron investigadores este martes.

Los científicos afirmaron que los hallazgos, publicados en The Lancet, mostraban evidencia de una nueva "transición epidemiológica" global entre diferentes tipos de enfermedades crónicas.

La enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en el mundo entre los adultos de mediana edad –40 por ciento de todos los decesos–, pero ese ya no es el caso en los países de altos ingresos, donde el cáncer ahora mata al doble de personas que las afecciones al corazón, indicaron.

"Nuestro informe encontró que el cáncer fue la segunda causa más común de muerte en todo el mundo en 2017, representando 26 por ciento de todos los fallecimentos", indicó Gilles Dagenais, profesor de la Universidad Laval de Quebec en Canadá, quien codirigió el trabajo.

"Pero a medida que las tasas (de enfermedades cardiacas) continúan disminuyendo, el cáncer podría convertirse en la principal causa de muerte en el mundo, dentro de sólo unas décadas", advirtió.

Afecciones cardiovasculares

Según los investigadores, de unas 55 millones de muertes en el mundo en 2017, alrededor de 17.7 millones se debieron a enfermedades cardiovasculares, un grupo de afecciones que incluyen insuficiencia cardiaca, angina, infarto y accidente cerebrovascular.

Alrededor de 70 por ciento de los casos de muertes por problemas cardiovasculares se deben a riesgos modificables como presión arterial y colesterol altos, dieta, tabaquismo y otros factores de estilo de vida.

En los países de altos ingresos, el tratamiento común con estatinas a fin de reducir el colesterol y medicamentos para la presión arterial ha ayudado a disminuir drásticamente las tasas de enfermedad cardiaca en las décadas pasadas.

El equipo de Dagenais explicó que sus hallazgos sugieren que las tasas más altas de muertes por enfermedades cardiacas en los países de bajos ingresos pueden deberse principalmente a una menor calidad de la atención médica.

La investigación encontró que las tasas de primera hospitalización y el uso de medicamentos para enfermedades cardiacas fueron sustancialmente menores en los países más pobres y de ingresos medios que en los ricos.

Las naciones analizadas incluyeron a Argentina, Bangladés, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, India, Irán, Malasia, Pakistán, los territorios palestinos, Filipinas, Polonia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Suecia, Tanzania, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Zimbabue.

Un juez ordena a Johnson & Johnson pagar 515 millones por su papel en la crisis de los opioides

En un fallo histórico, un juez de Oklahoma ha condenado este lunes a Johnson & Johnson a pagar 572 millones de dólares (515 millones de euros) por su responsabilidad en la crisis de los opioides, que se han cobrado miles de vidas en el Estado en la última década. Este es el primer caso estatal por opioides que llega a juicio, por lo que la decisión del magistrado del distrito de Cleveland, Thad Balkman, es vista como un precedente para los cerca de 2.000 demandantes -ciudades y condados- que presentaron una demanda colectiva ante un juez federal en Ohio. Además, 40 Estados están liderando batallas legales similares. El gigante farmacéutico negó haber actuado mal y adelantó que apelará el fallo.

"Hemos demostrado que J&J fue la causa principal de esta crisis de opioides", dijo Brad Beckworth, el abogado principal de Oklahoma. “Ganó miles de millones de dólares en un período de 20 años. Siempre han negado la responsabilidad y, al mismo tiempo, dicen que quieren marcar la diferencia para resolver este problema. Así que hagan lo correcto: paguen la multa”, agregó. Más de 6.000 ciudadanos de Oklahoma han muerto por sobredosis de analgésicos desde el 2000. En los documentos judiciales el Estado sostuvo que el número de recetas de opioides dispensados por las farmacias llegó a 479 cada hora en 2017.

En la demanda presentada en 2017 por el fiscal general de Oklahoma, el republicano Mike Hunter, acusó a las compañías farmacéuticas y sus subsidiarias (J&J, Purdue Pharma y Teva) de causar un “perjuicio público” al lanzar una campaña de marketing agresiva y engañosa que exageraba la efectividad de los medicamentos para tratar el dolor crónico y subestimaba el riesgo de adicción. Hunter apuntó a J&J como la compañía “líder” del engaño, que actuó motivada por “la codicia”. La millonaria multa que deberá pagar la farmacéutica será destinada a ayudar a disminuir el problema en los próximos años.

Las otras dos compañías farmacéuticas, Purdue Pharma y Teva, llegaron a acuerdos extrajudiciales con las autoridades locales en mayo, por un valor de 270 millones de dólares y 85 millones, respectivamente.

Pero J&J no abandonará la batalla legal. Los abogados de la compañía han sostenido que forman parte de una industria legal y altamente regulada, sujeta a una estricta supervisión federal, incluida la Agencia de Control de Drogas de EE UU y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA). El abogado principal, Larry Ottaway, dijo durante los argumentos finales del juicio de siete semanas que los medicamentos opioides satisfacen una necesidad: abordar el dolor crónico que afecta a miles de residentes de Oklahoma todos los días. Más de 400.000 personas han muerto por sobredosis de analgésicos, heroína y fentanilo ilegal desde 1999.

Por Antonia Laborde

Washington 27 AGO 2019 - 03:09 COT

Publicado enInternacional
La ayahuasca se abre camino en Occidente como cura de adicciones y depresión

Utilizada por comunidades indígenas amazónicas desde hace milenios, el potencial terapéutico de la ayahuasca comienza a abrirse camino en Occidente.

 

Yagé, nixi pae, natema, kamarampi, capi, marirí, daime, bejuco del alma, hoasca o shillinto son solo diez de los al menos 42 nombres documentados que recibe el brebaje amazónico comúnmente conocido como ayahuasca. Etimológicamente, en lengua quechua —aya (muerto, espíritu) y waska (soga, cuerda)— significa “soga o liana de los muertos” porque, para los nativos amazónicos, la ayahuasca permite que el espíritu salga del cuerpo sin que este muera. Considerada una planta de poder por tribus y comunidades indígenas del Amazonas, ha sido utilizada con fines religiosos y visionario-curativos por chamanes desde hace cientos de años. Ahora, la investigación médica con ayahuasca ha cogido fuerza en Occidente, aunque sigue siendo vista con recelo por la comunidad médica internacional.

La ayahuasca es una bebida psicoactiva vegetal obtenida por la decocción de dos tipos de plantas: la Banisteriopsis caapi —una liana conocida comúnmente también como ayahuasca— y la Psychotria viridis —chacruna, un arbusto de la familia del café que contiene DMT, la sustancia visionaria—. Ingeridas por vía oral de forma independiente no producen ninguna alteración en el organismo, pero la combinación de ambas posibilita el efecto enteógeno de la bebida. El término enteógeno significa “la experiencia de Dios dentro de mí” y hace referencia a la dimensión espiritual a la que puede transportar la ayahuasca.

Hace cientos de años, las comunidades del Amazonas supieron combinar ambas plantas para que su decocción resultase efectiva. “Este sofisticado descubrimiento indígena solo ha sido desvelado por la ciencia moderna recientemente, durante los años 80 del pasado siglo”, tal y como se explica en el Informe Técnico sobre la Ayahuasca elaborado por el Centro Internacional para los Servicios, Investigación y Educación Etnobotánica (ICEERS, en sus siglas en inglés), una organización sin ánimo de lucro que se dedica, entre otras cosas, a integrar la ayahuasca y otras plantas tradicionales como herramientas terapéuticas en Occidente.

Ha sido en España, concretamente a manos del doctor Jordi Riba y su equipo del Hospital Sant Pau de Barcelona, donde se ha despejado la incógnita de las áreas cerebrales implicadas en los efectos de la ayahuasca en humanos. “Mediante la técnica SPECT [técnica médica de tomografía que utiliza rayos gamma], evaluamos los cambios de flujo sanguíneo en el cerebro durante los efectos agudos”, explica Riba. El trabajo del equipo de Riba en consumidores habituales de ayahuasca ha demostrado que estos presentan diferencias en la estructura cerebral en comparación con los no consumidores: “No se trataba de déficits cognitivos ni psicopatologías, sino de aspectos psicológicos positivos como una mayor integración en su entorno social y una mayor espiritualidad”. 

Tratamiento para depresiones

Los objetivos de la investigación médica los expone el doctor José Carlos Bouso: “Conocer mejor los mecanismos psicológicos en personas que toman ayahuasca con fines terapéuticos”. Psicólogo clínico y doctor en farmacología, Bouso está especializado en drogas de síntesis y de uso transcultural. Durante seis años formó parte del equipo de Riba y ahora dedica su actividad a la fundación ICEERS. “Otro de nuestros objetivos es conocer la eficacia de la ayahuasca en los trastornos adictivos o depresivos, los trastornos de ansiedad o incluso enfermedades médicas de tipo neuroinflamatorio”, explica.

Es en el área de los trastornos depresivos donde hay más evidencias de los beneficios terapéuticos de la ayahuasca: “Hemos demostrado efectos prometedores en el tratamiento de la depresión mayor con ayahuasca”, explica Riba. El doctor ha colaborado recientemente en el primer estudio que ha demostrado los “rápidos y sostenidos” efectos antidepresivos de la ayahuasca en pacientes resistentes a otros tratamientos. “La experiencia con ayahuasca, de marcado carácter emocional, modifica la actividad eléctrica y el flujo sanguíneo en áreas que están implicadas en el procesamiento de las emociones y la memoria”. Esto se traduce en una mayor actividad del sistema límbico del cerebro, la parte encargada de procesar las emociones, los comportamientos y la memoria.

“Durante los efectos es muy habitual recuperar recuerdos que marcaron a la persona emocionalmente. Creemos que esta revisión autobiográfica puede ser útil para replantearse, por ejemplo, conductas automáticas y autodestructivas como son el consumo de sustancias adictivas. Tenemos recogida información de un número no despreciable de personas que consiguieron abandonar consumos crónicos de cocaína y heroína con la ayuda de la ayahuasca”, cuenta Riba.  

Replantear el concepto de “droga”

Una droga es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “cualquiera sustancia que provoque una alteración del natural funcionamiento del sistema nervioso central del organismo y que, además, sea susceptible de crear dependencia”. Este concepto presenta una dualidad que explica el doctor Fericgla: “Naturalmente que la ayahuasca es una droga; ahora bien, si se habla de drogas adictivas, la ayahuasca no entra dentro de esa clasificación”. Doctor en antropología cultural y pionero europeo en psicoterapia con ayahuasca, Fericgla piensa que el término de droga ha perdido su sentido hoy en día. “A menudo se habla de drogas adictivas para referirse a las sustancias prohibidas pero (…) ni el LSD ni el MDMA ni la ayahuasca son adictivas”, aclara Fericgla. Todas ellas tienen usos terapéuticos que, tanto por prohibición legal como por sus usos lúdicos, han caído en la estereotipación.

El doctor explica que los neurolépticos, ansiolíticos y antidepresivos que se venden en farmacia también son drogas, “y estas sí son de abuso, ya que generan dependencia”. El problema de este tipo de fármacos como el Prozac o el Valium es, como explica Guillem Crespí, psiquiatra del Hospital de Muro, “que a veces se aplican en enfermedades cuya curación completa ni se plantea, sino que lo que se busca es paliar síntomas”. Teresa Mateus, neuróloga del mismo hospital, está de acuerdo: “Habría que investigar más para llegar a la raíz de los problemas de las adicciones y no solo a los síntomas”.

Ayahuasca para drogodependientes

La ayahuasca está siendo investigada como tratamiento para personas drogodependientes. Takiwasi en Perú, la Uniao do Vegetal (UDV) o las Iglesias del Santo Daime en Brasil son centros donde la gente acude tanto para procesos de autocrecimiento como para el tratamiento de adicciones, depresiones o hasta estrés post traumático en presos. Concretamente, Takiwasi se ha especializado en el tratamiento de personas drogodependientes de pasta básica, cannabis, cocaína o alcohol. Aunque la fundación del centro estuviese enfocada a la desintoxicación, este no es el único motivo por el que la gente llega a Takiwasi, ya que también acuden anualmente unas 300 personas para procesos de autoexploración o crecimiento personal. “La desintoxicación y el crecimiento personal son todo un eje de trabajo que está ligado”, explica Fernando Mendive, coordinador científico del centro.

Situado en Tarapoto, en la Alta Amazonia peruana, su modelo terapéutico es único en el mundo: “Se combina el uso ancestral de la ayahuasca para recontextualizarlo en la psicología moderna, y que sea más fácilmente accesible a otras personas”, explica Mendive. Reconocida legalmente para funcionar como centro de salud, ha sido objeto de estudio de 18 tesis de pre y posgrado de distintas universidades desde su creación en 1992. ¿El motivo? Como explican desde Takiwasi: “Este creciente interés de la comunidad científica es el reflejo de un proceso global de acercamiento y apertura de la cultura occidental hacia conceptos y metodologías para la salud provenientes de las diferentes medicinas tradicionales del mundo”. De hecho, su creación viene a raíz de seis años de investigación de la medicina tradicional amazónica realizada por Jacques Mabit, uno de los fundadores de Médicos Sin Fronteras, que autoexperimentó la ingesta de plantas sagradas con más de 70 maestros curanderos o chamanes del Amazonas, y que en 2012 fue procesado por la justicia gala por inducción al consumo de estupefacientes y secta, en un caso que fue desestimado por falta de pruebas. 

El tratamiento para la desintoxicación de los pacientes pasa por cinco etapas: etapa preliminar —información, motivaciones, evaluaciones médicas para el ingreso—, desintoxicación física, reestructuración psico-emocional y existencial, reinserción y seguimiento y reforzamiento. “Se estima que luego de cinco años de abstinencia con cambio estructural de la personalidad y del modo de vida, la curación es total”, explican desde Takiwasi.

Dimensión espiritual: entre el chamanismo y la psicoterapia

Dicho en boca de Neida, chamana de la selva ecuatoriana, “con ayahuasca consigues llegar a la esencia de la vida, al vientre de esta, y canalizar las energías”. A parte de los posibles usos terapéuticos que la ayahuasca pueda tener en el tratamiento de adicciones o trastornos depresivos, esta bebida es utilizada también como herramienta de autoconocimiento. “La ayahuasca es una forma de enlazar directamente con informaciones reprimidas en el inconsciente y así conseguir liberarlas”, cuenta Toni Hurtado. Psicoterapeuta y profesor de yoga, trabaja junto a su mujer Mariela realizando ceremonias de ayahuasca y San Pedro, otra planta de propiedades enteógenas cuyo principio activo es la mescalina.

Su método de trabajo consiste en realizar la toma con su intrínseco ritual. En la mañana siguiente se hace un trabajo psicoterapéutico de lo que ha vivido cada uno: “Es casi más importante la parte de integración que la toma de la ayahuasca en sí”, explica Toni. Su trabajo no se centra únicamente en ofrecer la “medicina”, como lo llaman, sino que incorporan la ayahuasca como una herramienta en el proceso de crecimiento personal que desarrollan. “Nosotros mostramos cosas a los pacientes que igual no han sabido conectar; ese es nuestro trabajo”, cuenta Hurtado.

A 9.000 kilómetros de distancia, Neida trabaja con ayahuasca en la selva amazónica, en un contexto más cercano a las prácticas originarias: “Doy mucha información sobre la planta y hago de guía durante el viaje. Mi trabajo es personalizado porque me gusta que cada uno se encuentre consigo mismo”. Neida no teoriza, sus terapias son pura tradición indígena, pura experiencia práctica heredada. En cambio, Toni y Mariela trabajan desde la psicoterapia evolutiva y tratan de descifrar lo que la ayahuasca ha mostrado a cada asistente. “Hay un mundo entre el chamán y el psiquiatra”, explica Toni. “Nosotros estamos en medio. No estamos en el enfoque clínico ni tampoco en el esoterismo. Entendemos la parte espiritual y la parte del método científico”, cuenta al hablar de sus sesiones.

AYAHUASCA Y LEGALIDAD

El comercio, fabricación y distribución de DMT, principio activo de la ayahuasca, fue prohibido por el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de Viena de 1971. Ahora bien, los preparados elaborados a partir de plantas que contengan DMT, como es el caso de la ayahuasca, no están prohibidos. Es en la Lista Verde, elaborada por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), donde aparecen las sustancias que están bajo lupa, como el DMT. En Perú fue declarada patrimonio cultural. En Brasil, la bebida goza de protección legal. En Chile, un tribunal determinó que “la ayahuasca ha reportado importantes beneficios para múltiples personas y, por lo tanto, su uso no debe ser penalizado”. La ayahuasca es legal en todos los países que se rigen por los convenios y acuerdos de la JIFE, salvo legislación específica.


“Francia es el único país en el que la ayahuasca está explícitamente prohibida”, tal y como explican desde ICEERS. En 2012, Jacques Mabit, fundador de uno de los centros de desintoxicación a través de la ayahuasca, fue procesado en Francia por incitación al consumo de drogas y secta, pero el caso fue desestimado pro falta de pruebas. El uso de la ayahuasca ha sido perseguido en España, con más de cien procesos judiciales que hasta ahora han acabado en archivo de la causa o absolución.


Riesgos asociados al consumo de ayahuasca

Así lo anunció el doctor Riba: “La ayahuasca conlleva sus riesgos pero carece de toxicidad física”. No todas las personas son válidas para experimentar con esta sustancia y que hay contraindicaciones para aquellas que deciden iniciar un proceso con ayahuasca: “No se puede tomar alcohol, no se puede comer carne ni picante, solo comida ligera sin aderezos. Además, es importante la abstinencia sexual”, explica Mendive en referencia a los requisitos del centro Takiwasi.
También hay fármacos que están contraindicados si se experimenta con ayahuasca: “El uso simultáneo de inhibidores de la recaptación de la serotonina y la ayahuasca puede contribuir a un desenlace letal”, tal y como explican Evelyn Doering y Xavier Da Silveira, psicóloga clínica e investigadora, en una entrevista publicada en Ayahuasca y Salud. Esto se traduce en que fármacos antidepresivos o ansiolíticos son incompatibles con la ayahuasca. 
“No se puede descartar que personas con trastornos cardiovasculares o metabólicos puedan sufrir reacciones adversas”, explica el doctor Riba. Según él, el mayor riesgo está a nivel psicológico: “Episodios de ansiedad, desorientación y reacciones psicóticas que se han prolongado más allá de los efectos agudos y que han tenido que ser tratadas con fármacos”. Son sustancias muy intensas, modificadoras del funcionamiento normal de la mente: “Muchas personas acuden por mera curiosidad a sesiones de ayahuasca, simplemente para tener una nueva experiencia exótica, y se quedan impactadas, a veces de forma desagradable, por lo vivido”, matiza el doctor.


Neurogénesis o desarrollo de nuevas neuronas mediante ayahuasca

Uno de los recientes estudios con animales del doctor Jordi Riba ha demostrado que la ayahuasca es capaz de estimular el desarrollo y maduración de nuevas neuronas a partir de células madre del hipocampo, lo que se conoce por neurogénesis. “El hipocampo es la zona del cerebro implicada en los procesos de memoria, cuya perdida de células degenera rápidamente en Alzheimer”, explica el doctor. Esto podría ser un posible remedio, aunque queda mucho camino por recorrer, para el tratamiento de esta enfermedad degenerativa. 

Por Diego Menjíbar

2019-08-25 06:59

Un macroestudio muestra cómo la contaminación mata a corto plazo

Concluye que la exposición a la polución en el aire conduce a un exceso significativo en el número de muertes, dada la exposición generalizada y las grandes poblaciones que viven en zonas urbanas.

La evaluación de la contaminación del aire más grande realizada hasta la fecha —incluye datos sobre más de 650 ciudades de todo el mundo— muestra cómo la exposición a la polución del aire que nos rodea conduce a un mayor riesgo de mortalidad a corto plazo.

El estudio, dirigido por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en el Reino Unido, y la Universidad de Fudan, en China, cuenta con la colaboración de investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) e incluye datos de 45 ciudades españolas, entre ellas Madrid, Barcelona y Sevilla, apunta el organismo español en una nota.

Una de las conclusiones de este macroestudio, publicado en en la revista New England Journal of Medicine, es que un aumento diario de 10 microgramos por metro cúbico en partículas en suspensión inhalables (PM10) y finas (PM2.5) se asocia con un aumento en la mortalidad de 0.44% y 0.68%.

Para llegar a esta conclusión, han reunido datos de series temporales de 652 ciudades de 24 países en el período comprendido entre 1986 y 2015. Mediante el uso de métodos estadísticos avanzados, han podido comparar cómo la mortalidad diaria aumenta cuando hay mayores concentraciones de contaminación urbana por partículas en suspensión en el aire, emitidas sobre todo por los tubos de escape de los vehículos.

“Se ha encontrado  que, en promedio, un aumento de 10 microgramos/m3 en partículas inhalables (PM10) –capaces de penetrar hasta los pulmones- y finas (PM2.5) —generadas por la combustión y que pueden penetrar hasta el torrente sanguíneo— se asocia con un aumento en la mortalidad de 0.44% y 0.68%”, explica Aurelio Tobías, investigador del CSIC en el IDAEA, que ha participado en el estudio.

El informe, el mayor de este tipo realizado hasta ahora, viene a apoyar la postura de quienes están a favor de las restricciones al tráfico rodado en las ciudades, por ejemplo, dado que los vehículos a gasolina o diésel son importantes emisores de esas partículas en suspensión inhalables. En declaraciones a El País, el citado estadístico zanja: “Ya no hacen falta más estudios para demostrar algo que es obvio. No buscar medidas para reducir el tráfico en las ciudades carece de sentido”.

22/08/2019 10:40 Actualizado: 22/08/2019 10:40

 

Publicado enSociedad
La OMS urge a investigar el impacto de los microplásticos en la salud

Las pruebas toxicológicas de microplásticos se han centrado en el ecosistema marino dejando a un lado el riesgo en humanos

Con las investigaciones actuales – pocas y no todas fiables- es imposible conocer el riesgo que puede comportar la ingesta de microplásticos en los humanos, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe publicado hoy. Se necesita “urgentemente saber más, porque esas partículas están por todas partes incluso en el agua potable y hay que detener su aumento en todo el mundo”, señala María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente del organismo. La información actual sobre detección de las diminutas partículas plásticas en agua dulce, potable o residual aparece en 50 investigaciones (solo nueve se centran en el agua potable), pero al no seguir métodos estándar para el muestreo y análisis son “difíciles” de comparar, juzga el informe Microplásticos en agua potable.

Hay estudios que sugieren una absorción e impacto muy limitado de mircroplásticos de menos de 50 micras (0,05 milímetros) en animales de laboratorio a altas concentraciones, “pero se desconoce el impacto en seres humanos”. Las pruebas toxicológicas se han dirigido principalmente a organismos acuáticos. Además, según un análisis que resume los últimos conocimientos sobre la materia, "no es probable que los microplásticos de más de 150 micrómetros sean absorbidos en el cuerpo humano y se espera que la entrada de partículas más pequeñas sea limitada". "Sin embargo", añade la OMS,  "la absorción de partículas microplásticas muy pequeñas, incluso en el rango de tamaño nano, puede ser mayor, aunque los datos son extremadamente limitados".

A pesar del desconocimiento, la OMS llega a unas conclusiones preliminares. Parten del hecho de que los humanos consumen desde hace décadas estas sustancias “sin que existan indicaciones de efectos adversos sobre la salud”. Además, se han desarrollado métodos de depuración, que lograrían poner freno al 90% de los microplásticos en las aguas residuales, plantea el informe como solución. Una medida que choca con el grado de implementación de esa tecnología, que disminuye en países con ingresos medios y bajos. En ellos, el 67% de la población “carece de acceso a las conexiones de alcantarillado y alrededor del 20% de las aguas residuales domésticas que llegan a los colectores no se somete a tratamiento (UNICEF / OMS, 2019)”. En un contexto donde, además, prima la lucha contra la exposición a patógenos de aguas no tratadas, que provocan enfermedades diarréicas mortales, los microplásticos quedan relegados a un plano secundario.

Tampoco es fácil encontrar datos de qué ocurre con los desechos del tratamiento de las aguas ni del impacto que provocan en el entorno. “Los plásticos no se destruyen totalmente, sino que se transfieren de una parte a otra”, igual que ocurre con los lodos de las depuradoras que se usan como abono agrícola, concreta la OMS. Al final pueden acabar en los oceános, “el sumidero definitivo de gran parte de los restos plásticos del mundo”. En estas aguas, las piezas de plástico grandes se convierten en perjudiciales para la vida marina. “Es importante aclarar que los riesgos para el ecosistema acuático no equivalen necesariamente a peligros para la salud humana”. Las dudas se aclararían con "investigaciones bien diseñadas" que permitieran comprender mejor de dónde proceden los microplásticos que se detectan en el agua potable, además de la eficacia de diferentes procesos de tratamiento", pide la OMS.

Julio Barea, responsable de la campaña de plásticos de Greenpeace, corrobora esa falta de datos. "Nosotros llevamos años pidiendo más estudios y nos alegramos de que instituciones de este tipo den la voz de alarma", comenta. El problema fundamental de los microplásticos, en su opinión, es su capacidad de que se les adhieran otros contaminantes y químicos. Recuerda el caso del bisfenol A, un compuesto químico muy utilizado en la fabricación de plásticos que está reconocido como un "disruptor endocino". "Ya sabemos que hay que eliminarlo y se ha prohibido en los biberones, pero continua utilizándose en otros muchos envases", explica. Son sustancias capaces de alterar el sistema hormonal y generar su disfunción, provocando desde cánceres a problemas en la función reproductora, trastornos metabólicos o cardiovasculares, entre otras dolencias.

La producción mundial de plástico ha aumentado de forma más o menos exponencial desde la década de 1950. El millón y medio de toneladas de entonces se convirtió en 322 millones en 2015 en Europa y en 348 en 2017, según datos de la Unión Europea. Si se añaden las fibras, la cantidad sube a 381 millones de toneladas. Al ritmo de crecimiento actual tanto de población como de consumo, se prevé que la fabricación se duplique en 2025 y se triplique en 2050, según la FAO. Un nivel de crecimiento que si se confirma, aumentará los riesgos tanto para el medio ambiente como para los humanos, asegura la OMS.

Por Esther Sánchez

Madrid 22 AGO 2019 - 03:16 COT

Publicado enSociedad
gingivitis

La gingivitis, una infección de las encías, parece estar conectada las enfermedades inflamatorias más conocidas, incluyendo la ateroesclerosis y el Alzheimer

 Uno de los errores monumentales de la ciencia médica fue creer durante décadas que las úlceras de estómago se debían a una combinación de estrés y comida picante. La cura era antiácidos y cirugía.

Barry Marshall, un científico australiano, descubrió que se trataba de una infección por una bacteria llamada Helicobacter pylori, pero las instituciones médicas no quisieron creerlo. Entonces Marshall se bebió un cultivo del estómago de uno de sus pacientes con úlcera, empezó a desarrollar todos los síntomas, y se lo curó en unos días con antibióticos, que es como se trata hoy esta enfermedad.

Durante más de 20 años se ha trabajado con la hipótesis de que la enfermedad de Alzheimer la causa laacumulación de un péptido llamado β-amiloide, porque se han encontrado placas de este compuesto en los cerebros de las víctimas de la enfermedad.

Esto recuerda a la falsa hipótesis de que el colesterol es la causa de la ateroesclerosis, hoy desprestigiada, simplemente por descubrir placas de colesterol en las arterias de los enfermos. Por desgracia las cosas no son tan simples.

Hoy en día los medicamentos para tratar el Alzheimer se basan en bloquear esta proteína. Recientemente esta hipótesis ha sufrido un tremendo revés al descubrir que personas con altísimos niveles de β-amiloide que no desarrollan Alzheimer, del mismo modo que personas con altos niveles de colesterol no desarrollan aterosclerosis.

Poco después, en un revolucionario estudio llevado a cabo por investigadores ocho universidades de distintos países, desde Polonia hasta Nueva Zelanda, se ha descubierto que la enfermedad de Alzheimer puede estar causada por una infección. La bacteria responsable de la infección es Porphyromonas gingivalis, la que produce la gingivitis y la periodontitis. Se encontró ADN de la bacteria en el cerebro de pacientes de Alzheimer, así como sus enzimas tóxicas, llamadas gingipainas.

¿Cómo llegan las bacterias que inflaman tus encías al cerebro? La bacteria P. gingivalis es especialmente astuta. La respuesta inflamatoria es por lo general la forma en que tu organismo mata a las bacterias. Sin embargo las gingipainas de la P. gingivalis debilitan la respuesta inflamatoria y hacen que siga indefinidamente. Esto hace que los tejidos alrededor de la infección se degraden, y se conviertan en más alimento para la bacteria.

Cuando esta bacteria pasa a la sangre, cambia las proteínas que la recubren para pasar desapercibida, y se oculta dentro de los propios glóbulos blancos, esperando para atacar, invisible al sistema inmunitario y los antibióticos. Cuando la infección llega al cerebro, produce la inflamación crónica que da lugar al Alzheimer. Las placas de β-amiloide podrían ser la forma en la que el cerebro se defiende de la infección, no la causa de la enfermedad. Un mecanismo parecido se había observado antes con el virus del herpes.

Por si fuera poco, la bacteria P. gingivalis y sus gingipainas tóxicas también oxidan las proteínas que transportan el colesterol, que es el proceso por el cual se desarrolla la aterosclerosis.  

Todavía es pronto para asegurar que esta infección es la causa única del Alzheimer, pero otros estudios han podido observar que las personas con periodontitis tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes. ¿Qué tienen en común estas enfermedades? La inflamación crónica, que es precisamente la que puede causar una infección por bacterias o virus que no se ha curado.  

Es de esperar que estos mecanismos de la enfermedad se refuercen unos a otros. Las infecciones debilitan el producen inflamación crónica, que debilita el sistema inmunitario, que abre la puerta a nuevas infecciones y más inflamación, que produce daños en nuestras arterias, en los depósitos de grasa y en nuestro cerebro.

Mientras se desenmaraña el mecanismo exacto, usa seda dental.

Por Darío Pescador

19/08/2019 - 22:33h

 Terrenos destruidos de la comunidad campesina Guayaqui Cua, en Paraguay. SANTI CARNERI

Una persona murió envenenada y 22 más, entre ellos varios niños, resultaron intoxicadas, por el uso de agroquímicos en empresas productoras de soja transgénica en un pequeño pueblo paraguayo de 400 habitantes. Era 2011. Tras ocho años en los que la Justicia del país sudamericano no ha condenado a los culpables ni ha resarcido a las víctimas, un dictamen del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas hace ahora responsable al Estado paraguayo por no prevenir la situación ni tomar medidas para la conservación de la vida y del ambiente.

El dictamen señala que Paraguay “no ejerció controles adecuados sobre actividades contaminantes ilegales” y concluye que “las fumigaciones masivas con agrotóxicos constituyen amenazas a la vida de las víctimas que eran razonablemente previsibles por el Estado parte”. Por lo tanto, declara “la violación del derecho a la vida y del derecho a la vida privada, familiar y domicilio”. El comité de la ONU llama, además, a Paraguay a acometer una investigación efectiva y exhaustiva sobre fumigaciones con agroquímicos, y le insta a sancionar a todos los responsables y reparar a las víctimas.

El uso masivo de agroquímicos que exige el cultivo extensivo de granos genéticamente modificados tiene consecuencias mortales en América del Sur. En la bautizada, popularmente, como "república unida de la soja" —Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay— se cultivan millones de hectáreas de tierra de soja transgénica que alimenta a buena parte del ganado de Europa y China. Sin embargo, su población rural —muy arraigada a su tierra y que trabaja para vender a pequeña escala— vive en situación de permanente crisis, sin acceso a servicios públicos y asediada por latifundios que incumplen las normativas ambientales, dañando su forma de vida y sus cosechas.

“Es un dictamen histórico por el reconocimiento del vínculo entre los daños severos al medioambiente y el disfrute de derechos fundamentales, civiles y políticos. Cientos de casos similares en todo el mundo podrían ser sometidos a nuestra consideración”, subraya Hélène Tigroudja, miembro del Comité.

“El Comité sienta una jurisprudencia histórica que relaciona el disfrute de los derechos humanos con la protección del medioambiente en una decisión de resonancia global”, completa, en declaraciones a EL PAÍS, el abogado paraguayo Hugo Valiente, miembro del equipo de letrados de las víctimas que presentó el caso en 2013. Es la primera vez, subraya, que un órgano aplica la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos de 2018. “Momentos así me reconcilian con el derecho en su sentido más legítimo y verdadero: el derecho como ley del más débil”, explica.

Rubén Portillo murió envenenado a los 26 años en el mismo lugar en que nació. Vivía con su compañera, su hijo y su madre cerca del río Kuairú en una de las pocas casitas sin agua corriente de Yerutí, a unos 120 kilómetros de la frontera con Brasil. La colonia de familias campesinas se formalizó en 1991 y está administrada por el Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), la institución gestora de la política de acceso a la tierra en Paraguay. Rubén nació dos años después, cuando Yerutí (paloma o canto de las aves en guaraní) era aún un paraíso natural. Unas 1.225 hectáreas fueron entonces repartidas en 93 lotes entre bosques subtropicales, esteros y arroyos. Alejados de todo, sin servicios públicos ni carreteras, pero con tierra roja y fértil para cultivar.

Durante casi 15 años, las familias trabajaron sus tierras con éxito pese a las grandes dificultades del entorno: produjeron toneladas de comida, criaron miles de animales de forma sostenible, levantaron sus escuelas e hicieron sus propios caminos. Hasta que, de pronto, en 2005 los bosques a su alrededor comenzaron a ser talados. Donde antes había una selva con árboles centenarios como el lapacho, manantiales, guaridas de armadillos y jaguares, algunas empresas brasileñas sembraron plantaciones extensivas de monocultivos mecanizados de semillas de soja transgénica.

Un oasis entre la soja

Yerutí quedó como un oasis en el medio de un desierto verde: desde allí, se mire donde se mire, las plantas de medio metro de soja se extienden hasta el horizonte. Solo a veces, la silueta de un árbol solitario queda como testimonio de la naturaleza nativa. Toda la región agrícola de Paraguay fronteriza con Brasil es hoy la zona de mayor expansión del agro-negocio. Y sigue creciendo en toda la mitad oriental del país. En 2005, justo enfrente de la chacra de Rubén plantaron un sojal de la empresa brasileña Condor. Lo fumigaban masivamente mediante lanzamiento de agrotóxicos desde tractores y avionetas, “sistemáticamente incumplieron la normativa ambiental de derecho interno”, según el dictamen de la ONU hecho público este miércoles en Ginebra (Suiza).

“Primero murieron las gallinas, no sabemos por qué. Comenzaron a enfermarse los chanchos y un tiempo después falleció mi hermano”, cuenta la hermana de Rubén Portillo, Norma, que denunció ante las autoridades el caso junto las organizaciones Base Is y la Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay (Codehupy). Rubén tenía el cuerpo lleno de llagas, su hijo también. En enero, su situación empeoró y fue llevado a un centro de salud donde fue tratado por los vómitos. Como no mejoraba, y dada su debilidad —ya ni siquiera podía mantenerse en pie— sus familiares lo llevaron al hospital, ubicado a más de cuatro horas de recorrido. Falleció en el camino.

Portillo no fue el único que enfermó: como en épocas de siembra de soja de años anteriores, otras 22 personas presentaron síntomas similares —náuseas, mareos, dolor de cabeza, fiebre, diarrea y lesiones en la piel, entre otros—, pero sobrevivieron para denunciarlo.

“Los dos caminos de tierra que conectan la colonia con la carretera principal asfaltada atraviesan grandes extensiones de cultivos, sin que ningún trecho cuente con la protección adecuada. En consecuencia, los integrantes de la comunidad que necesiten acceder a la carretera principal están expuestos a los agrotóxicos”, dice el comité independiente, compuesto por 18 expertos internacionales de la ONU.

Paraguay es el cuarto exportador de soja de América y el sexto exportador mundial del grano, según la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco). Más de un millón de toneladas de agroquímicos ingresan al país anualmente. Son fertilizantes, secantes, insecticidas y funguicidas que se aplican en más de 3 millones de hectáreas empleadas en el cultivo de soja y otros granos que el país exporta. Entre esos químicos existen varios prohibidos en el mundo por los daños que pueden provocar a la salud humana y al medioambiente, como el glifosato y el acefato, entre otros.

La Federación Nacional Campesina estima que se utilizan unos 60 millones de litros de agroquímicos al año. En este caso, según el dictamen, las empresas Cóndor, Hermanos Galhera Agrovalle del Sol y Emmerson Shimin usaron al menos dos prohibidos hace 20 años en Paraguay: Aldrin y Lindano.

“No basta con que el Estado no mate a las personas, sino que tiene que garantizarles una vida digna. El estado se decía sin competencia y el comité le ha demostrado por qué sí la tiene. El Estado, durante el proceso, dijo que era un caso aislado, pero hay muchos más. Y con esto se abren las puertas para que estos casos encuentren una respuesta”, detalla la abogada Julia Cabello. “Ahora debe haber medidas de reparación”, añade.

En Paraguay más de un millón de personas han migrado del campo a la ciudad en la última década por el aumento de los latifundios para los cultivos mecanizados, según la Federación Nacional Campesina, que calcula que se utilizan unos 60 millones de litros de agroquímicos al año para la soja. El país sudamericano tiene uno de los mayores índices mundiales de desigualdad de la tierra, un 2,5% de los propietarios son dueños de aproximadamente el 85% de la superficie cultivable, según Oxfam.

Por Santi Carneri

Asunción 16 AGO 2019 - 11:33 COT

Publicado enInternacional
Estrés crónico, factor de daño cerebral, ya que es causante de la muerte autofágica de células madres neurales

Un grupo de investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Daegu Gyeongbuk (DGIST) en Corea descubrió que el estrés crónico interviene en el desarrollo de daño cerebral, ya que puede causar la muerte autofágica de las células madres neurales del hipocampo adulto (NSC), lo que abre nuevas estrategias para el tratamiento de enfermedades neuronales.

El estrés crónico se ha asociado en múltiples ocasiones con diversas enfermedades mentales, como depresión, esquizofrenia y Alzheimer. Sin embargo, aún no se habían estudiado los mecanismos subyacentes a los daños de las funciones cerebrales.

El estudio, publicado en Autophagy, demostró en ratones que los que estaban estresados presentaban una generación de neuronas mucho más lenta. De este modo, Seong-Woon Yu, del departamento de Ciencias Cerebrales y Cognitivas de DGIST, concluyó que causa la muerte autofágica de los NSC hipocampales adultos.

Para su desarrollo utilizó los NSC de un grupo de ratones modificados genéticamente. En este punto, el equipo demostró que el gen SGK3 es el desencadenante del inicio de la autofagia, por lo que cuando se extirpa los NSC hipocampales no se someten a la muerte celular y no son afectados por el estrés.

El experto explicó que los defectos cognitivos y los trastornos relacionados con el estado de ánimo son consecuencia de ese proceso. Los avances podrían ayudar al tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, como la demencia.

Concluyó que estos hallazgos suponen un "paso más hacia el desarrollo de un tratamiento eficaz de trastornos como la depresión o la ansiedad".

 El boxeador argentino Hugo Santillán, fallecido la semana pasada. World Boxing Council

La muerte del boxeador Hugo Santillán desnuda la desprotección económica y laboral a la que los están expuestos los púgiles argentinos

 

 

"Papi, estoy mareado", le dijo el boxeador argentino Hugo Alfredo Santillán a su padre y entrenador, también Hugo Alfredo Santillán, mientras el anunciador leía las tarjetas de los jurados que daban como empate a una pelea televisada para todo el país desde San Nicolás, a 240 kilómetros de Buenos Aires, el sábado 20 de julio. Entonces, Santillán hijo se desplomó. Y aunque alcanzó a responderle al médico cómo se llamaba, en la ambulancia camino al hospital entró en coma y ya no recobró más la conciencia. Con el cerebro hinchado, insuficiencia renal sucesiva y dos paros cardíacos, murió cuatro días después, víctima de una pelea con la que habría cobrado 55.000 pesos argentinos (1.100 euros, 1.240 dólares), poco más de los 45.000 pesos que costó su sepelio.

La muerte de Dinamita Santillán, ex campeón sudamericano de 23 años y padre de tres hijos, es uno de esos casos en los que una avalancha de fatalidades se alinean para converger en la gran tragedia final. Pero es, también, la muestra de la indefensión que sufre la enorme mayoría de boxeadores en Argentina, que ni siquiera cuentan con un sindicato que se preocupe por agruparlos y generarles mínimas condiciones económicas y laborales.

Santillán, según coinciden varios especialistas, no debió haber peleado la noche de su combate mortal contra el uruguayo Eduardo Abreu por uno de esos títulos que el boxeo moderno encuentra debajo de las piedras: el latino plata ligero de una de las cuatro organizaciones principales. Poco más de un mes antes, el 15 de junio, el argentino había sufrido una golpiza en Hamburgo (Alemania), en un combate que perdió contra el armenio Artem Harutyunyan y por el que ingresó 4.000 euros. Era una fortuna para el mercado local, aproximadamente lo que podría haber ganado en dos años de boxeo en Argentina. "Voy a dejar mi vida. Peleo por mis hijos así que voy a matar o a que me maten", había escrito Santillán en sus redes sociales el 10 de junio, antes de subirse al avión.

Pero el costo de su experiencia europea fue infinitamente superior: Santillán debió combatir tres categorías por encima de su peso habitual. Si en Argentina peleaba en pluma o superpluma, categorías que oscilan entre 57 y 59 kilos, en Alemania enfrentó a un rival superligero, que pesó 63,50 el día previo a la velada pero que después contó con 24 horas para rehidratarse y alimentarse: en ese lapso, los boxeadores que necesitan bajar de peso para no sobrepasar el límite suelen recuperar hasta seis kilos. Sumados a los dos de diferencia que arrastraba desde el pesaje, el argentino subió al cuadrilátero con una desventaja abismal. O criminal.

Santillán soportó los 10 rounds, pero las tarjetas favorables al armenio en todos ellos demostraron la inequidad entre los rivales. Por esa acumulación de golpes, la Federación Alemana suspendió a Santillán para pelear en Europa durante 45 días, hasta el 30 de julio. La sanción se desperdigó entre diversos organismos e incluso les llegó a los editores argentinos de BoxRec, la web más consultada por el ambiente, con una excepción: no ingresó oficialmente en la Federación Argentina de Box (FAB). Por un lado no dejaba de ser un formalismo porque, según contaron editores de BoxRec, admistrativos de la FAB los consultaron sobre la sanción de la Federación Alemana y desde la web les confirmaron el descanso obligatorio. Pero desde la legalidad, y aunque algunos de sus empleados sabían extraoficialmente de la suspensión en Europa, a la FAB siguió sin llegar la penalidad oficial y Santillán nunca estuvo inhabilitado en Argentina.

En ese limbo de incomunicaciones, distracciones y zonas grises, una de las empresas de promotores boxísticos más importantes de Argentina, OR Promotions, debió tapar con urgencia una pelea que se le cayó a último momento de la cartelera prevista para San Nicolás el 20 de julio —un púgil avisó que no llegaba a la preparación—. Santillán ocupó uno de esos lugares a falta de una semana. Sin irregularidades desde la letra chica, la FAB no se opuso a la nueva presentación de Dinamita porque quien acepta o declina una pelea no es la federación sino el entrenador del boxeador pero, además, porque no suele rechazar a su proveedor directo de armados de festivales. El caso es todavía más dramático porque el entrenador de Santillán era su padre, un ex boxeador. Luego de la golpiza en Alemania, su hijo no se realizó los estudios médicos que no le correspondían por reglamento, ya que sólo quienes pierden por nocaut deben presentar un electroencefalograma ante la FAB, sino por sentido común: en su derrota por puntos ante el armenio había caído dos veces a la lona.

Sin descanso ni preparación física ideal, Dinamita aguantó de pie las dos peleas pero la acumulación fatal de golpes con 35 días de intervalo desnudó la desprotección de los boxeadores debajo del ring, también de los supuestos profesionales como Santillán: salvo un par de excepciones, en Argentina no hay púgiles que vivan de su actividad. En algunas peleas televisadas cobran 50.000 pesos, 1.000 euros (la cifra sube si está un juego un título más importante), y a lo sumo pueden aspirar a tres o cuatro por año. Dinamita también fue rehén de un sistema en el que los boxeadores son mano de obra barata fácilmente reemplazable: era un muchacho que todavía debía luchar para llegar a la élite y no elegía cuándo peleaba ni contra quién. Rechazar la oferta de un promotor implica el riesgo de volver a ser convocado quien sabe cuando. Debajo hay 15.000 aficionados que esperan su oportunidad.

Muchas peleas se manejan en la informalidad económica, con retribuciones sin facturas. Campeones argentinos con 15 años de experiencia aseguran que tampoco tienen el respaldo de un gremio del que saben su existencia —se llama Boxeadores Argentinos Agremiados— pero al que califican como un sindicato fantasma e inaccesible. Gente del ambiente asegura que no conocen a ningún boxeador afiliado. Otros agregan que fueron a inscribirse y no los dejaron. Héctor Velasco, ex campeón del mundo en 2003, reunió a otros diez exmonarcas y presentó en 2009 ante el Congreso un proyecto de ley que proteja al boxeador, regule su actividad y garantice obra social. Nunca le respondieron.

Tres días después de la muerte de su hijo, en su primera entrevista, Santillán padre le agradeció a los promotores de la pelea por haber pagado los 45.000 pesos del sepelio.

Por Andrés Burgo

Buenos Aires 1 AGO 2019 - 18:24 COT

Publicado enSociedad
Berkeley, la primera ciudad en EEUU que prohíbe el gas natural en las casas

El Ayuntamiento vota por unanimidad eliminar el gas natural en los edificios nuevos con el objetivo de que la urbe 100% sea libre de carbono en 2045

 

  

Mucho de lo que ocurre en las ciudades del estado de California se considera vanguardista. Berkeley, conocida por su prestigiosa universidad, dio el martes pasado un histórico paso que podría marcar el futuro del consumo de energía en otros lugares de este país. En una votación que fue unánime, el gobierno local aprobó la prohibición del gas natural en los nuevos edificios.

La principal razón para el ejecutivo, que otras ciudades en California también se están planteando, tiene que ver con reducir de forma drástica el consumo de energía en los edificios, responsable del 25% de los gases de efecto invernadero del estado californiano.

Que la forma en la que se cocina o se calientan las casas sea con electricidad y no con gas es uno de los pasos más efectivos para alcanzar así el objetivo que se ha marcado esta región de estar 100% libre de carbono en el año 2045, según ha considerado el gobierno local.

Pero la medida es muy importante, además, porque rompe la percepción que se tiene prácticamente en todo el mundo industrializado de que el gas es un puente válido hacia un modelo energético renovable por ser muy eficaz y la menos contaminante de las energías fósiles respecto al carbón y al petróleo. Sin embargo, ahora que se está eliminando el carbón de los sistemas energéticos, el gas aparece para muchos analistas como una inversión errónea de cara a los próximos años.

"Cuando se observan las políticas de electrificación, necesitamos pensar en cómo será la red en los próximos 10 ó 20 años, no cómo era ayer", ha explicado Pierre Delforge, investigador en el Natural Resources Defense Council, importante organización conservacionista en Estados Unidos.

La medida entrará en vigor en 2020 y más de 50 ciudades en el estado de California están considerando políticas similares en los nuevos edificios.

Por Sara Acosta

31/07/2019 - 21:29h

Publicado enMedio Ambiente