Miércoles, 23 Enero 2013 09:07

"El Gobierno no le dice al pueblo la verdad"

"El Gobierno no le dice al pueblo la verdad"

La economía aprieta la cartera en todos los hogares, y el derecho a vida digna es quimera en Colombia, el Reino de Injusde (injusticia y desigualdad). Como se podría catalogar a Colombia. Pero en medio de esa realidad, a pesar de las presiones y las amenazas, miles de sindicalistas se baten a diario para que la situación cambie. En conversación con el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores –Cut–, nos cuenta cómo ven la economía y la situación general del país.

 

desdeabajo (da). Terminó el 2012, según el gobierno y su optimismo, con cifras muy alentadoras en el campo económico, ¿cómo ven desde la Cut este optimismo?

Domingo Tovar (DT). Lo primero sería que el Gobierno fuera coherente con esa política optimista sobre el crecimiento económico. En diciembre cuando discutimos lo del salario, el Ministro de Hacienda, previo a la aprobación de la reforma tributaria, decía que las expectativas que tenía el gobierno colombiano no se habían dado, La misma señora Legard, directora del FMI, que vino por esos días a pedir cuentas, reconoce que hubo una crisis y por eso el aumento salarial debía ser proporcional al crecimiento de la economía y no se podían dar las cifras que estaba solicitando la CUT.

 

La gran verdad es que el Gobierno no le dice al pueblo que sí hay un crecimiento en la economía, pero en qué cifras. Santos dice que crece la producción pero no la economía, por eso no se podías hacer un aumento salarial digno.

 

da. Domingo, ¿cuál es el diagnóstico que hace la central del tema económico?

DT. En el 2013 la crisis económica será pesada. ¿Por qué? porque se sentirá la implementación de los TLC, pero también por las consecuencias derivadas del cambio autorizado en la política que se traía con las transnacionales, en particular la liberación de las normas del Código Subtertivo del Trabajo para permitir la traída de la mano de obra que necesiten.

 

Además, según las estadísticas, de los 23 millones de PEA, el número de pobres aumentó a 16 millones, no solamente en lo cuantitativo, sino en lo cualitativo. Los que eran pobres el año pasado este año lo serán más. Téngase en cuenta que de acuerdo al Gobierno la locomotora minero energética era la que iba a jalonar el modelo económico, pero, pese a ello se hace una reforma tributaria para premiar a los empleadores, reduciéndoles 6,7 billones de pesos en los aportes que realizaban –parafiscalidad– para sostener la vida de instituciones como el Sena y el Icbf. El argumento, el mismo que han esgrimido para otras reformas laborales: reducir costos laborales para facilitar la creación de más empleo, pese a lo cual no se crea.

 

da. ¿Cómo se mantuvo en el 2012 la economía interna del país?

DT. Se mantuvo por el endeudamiento de los hogares, la exorbitante ganancia del sector financiero es la cuota de sangre de la clase trabajadora que se endeudó para mantenerse. La economía se mantuvo por el consumo interno, pese al cual, por ejemplo en diciembre y según el Gobierno, cayó la inflación al 0,009. Nosotros nos preguntamos: ¿cómo es eso que la gente no compró en diciembre si es el mes donde se produce el mayor endeudamiento de los trabajadores?

 

da. ¿Cómo argumenta la Cut la tesis de la crisis de la economía nacional?

DT. La economía crece en diferentes sectores de la producción o de los servicios, crece en el marco de las exportaciones, pero las cifras nos demuestran que son mayores las importaciones que las exportaciones, y por eso el grito, la queja de algunos gremios. Pero ahora viene el efecto de los TLC en la vida material, cotidiana, y el apretón para los gremios será mayor. Mire lo que pasa con China, con la cual no hay tratado y sin embargo ya hay quejas de todo tipo por la inundación que sufrimos de productos provenientes de ese país. Se impone, ante los ojos de todos, una economía trasnacional que asfixiará el poco mercado nacional que queda.

 

da. Pero si crecen las importaciones, es porque hay demanda, lo cual sería una contradicción con esta tesis de la crisis.

DT. La observación es correcta, hay más importaciones y hay consumo, pero la crisis se deriva de lo que está en proceso con la poca industria nacional, que está desapareciendo. Las empresas que sobreviven se mantienen en la producción trayendo la materia prima del exterior, la procesan y regresan el producido a una casa matriz o simplemente exportan a mercados ya establecidos, proceso que no deja grandes divisas a la economía nacional.

 

da. En ese marco económico ¿cómo fue la discusión para el salario mínimo?

DT. La discusión es sencilla, como Cut reconocemos, primero, la OIT y los tres convenios internacionales que definen los criterios para la elaboración de una política salarial, en este caso para el salario mínimo en Colombia. Segundo, hay jurisprudencia nacional, sentencias de la Corte, en el marco de la sentencia 815, que plantean que para determinar el IPC, o sea la inflación causada, hay que tener en cuenta, primero, la producción proyectada, segundo el crecimiento de la economía, tercero la productividad, cuarto la inversión que hace el Estado en la protección al capital para la fabricación del producto y quinto la protección al derechos al trabajo, y estos 5 elementos te tienen que aclarar y definir cómo las políticas salariales gobernativas y empresariales contribuyen a la eliminación o la disminución de la pobreza en Colombia. OIT y sentencias de la Corte, se supone, rigen a todas las partes, es decir, Gobierno, empleadores y trabajadores.

 

Sobre esa base fundamentamos la propuesta que presentamos. Estos 5 aspectos relacionados determinan el Índice de Precios al Consumidor (IPC), donde se relacionan todos los gastos que tiene una familia (una pareja y dos hijos) cada mes. La gran pregunta es ¿cómo vive una pareja con un salario mínimo?

 

Bien, todos esos acumulados dentro del marco de las cifras del DANE, dieron 6.4 que es de estricto cumplimiento según la sentencia 815.

 

da. ¿Ese fue el incremento que solicitó la CUT?

DT. No. Para la cifra final que propusimos tomamos en cuenta que en 12 años los trabajadores hemos acumulado una pérdida constante en el poder adquisitivo del salario, y pretendiendo recuperar algo de ello propusimos un incremento del 7,77 por ciento. Sustentamos esta propuesta en la Mesa de Concertación con tantos argumentos que mostramos, incluso, la validez de un incremento del 10 por ciento, lo cual no pudo ser desmentido ni por el Gobierno ni por los empresarios.

 

da. ¿Cómo se impone entonces al final otro criterio?

DT. Bueno, ahí entra el discurso del presidente Santos, que es una gran mentira, diciendo que no se pueden hacer aumentos de este tamaño, es decir, dignos, porque eso va a crear mayor inflación, que como se sabe no es cierto. Ese argumento del Presidente hace el juego a la propuesta de la Andi y de Anif, que desde antes de instalar la Mesa ya habían propuesto un aumento del 4.2.

 

da. En esas condiciones no era posible un acuerdo...

DT. Así es. Con el 4,02 por ciento de aumento aprobado (un aumento miserable, 723,41 pesos diario que no alcanzan ni para un pasaje en bus, aumento que es inferior incluso a la propuesta presentada por el empresariado, y que para los pensionados solamente es del 2.44 por ciento,) lo que se presenta es un golpe a la clase trabajadora, una imposición del empresariado con el apoyo del Gobierno pues el Ministerio del Trabajo que debía servir aunque sea para mediar, no juega ese papel pues siempre estuvo conectado con la propuesta de los empresarios.

 

da. ¿Se podría decir, entonces, que la clase trabajadora sigue perdiendo?

DT. Sí, se nos impone una política salarial, pero además, se nos arrebatan conquistas, en este caso a través de la reforma tributaria que encubre una reforma laboral.

 

da. ¿Cómo es esto?

DT. Todavía no hemos podido leer el texto definitivo de una reforma aprobada a pupitrazo limpio, pero en las explicaciones y defensa que han hecho de ella el Presidente y los ministros, se engaña al pueblo colombiano al decirle que los favorece. Se le engaña cuando se dice que el Sena va a sobrevivir, pues no explican que para el 2013 ya tenía presupuesto aprobado, los efectos se empezarán a sentir a partir del 1 de enero del 2014.

 

Pero vea, la reforma tributaria se metió con el sistema de trasferencia, el sistema general de participación, que es donde se determina los aportes económicos para la política educativa, para la salud, y se mete con el sistema pensional, le quita cobertura a las universidades –les quita 1,3 billones de pesos. Esta reforma se metió con las Cajas de Compensación que es plata de los trabajadores, y sigue otro proyecto de ley en la Cámara que le quitará un punto más a esas Cajas, 25 mil millones de pesos, y esa plata es de los trabajadores

 

Y ahora una reforma pensional...

 

La reforma tributaria tiene lo siguiente: en Colombia se aprobó un nuevo estatuto tributario, luego salió la regla de sostenibilidad fiscal, pues bien, la reforma tributaria es el instrumento mediante el cual se aplican las políticas definidas por los dos anteriores. Pero además, al recortar la reforma el aporte obrero patronal para salud y pensiones, surge la pregunta, ¿qué tipo de modelo de salud plantea este gobierno?

 

da. ¿Cuáles son los retos de la CUT para el 2013?

DT. En términos puntuales: luchar contra la reforma pensional presentada al Congreso de la República por el Gobierno; movilizarnos por un modelo de salud –a partir de reconocer el colapso de la Ley 100– que tenga como base la responsabilidad del Estado, donde se acabe con ese proceso intermediario de las EPS y las IPS; un reto: articular toda esa lucha reivindicativa desde el marco de la organización social por la defensa de los derechos fundamentales en las libertades políticas; otro reto seria que este año la CUT (así lo propondré en nuestro próximo ejecutivo) jalone la realización de un paro nacional contra todas las políticas que se han impuesto, por el derecho a la vida, por la solución política, por la formalización del empleo. Tenemos derecho a protestar y esa protesta hay que sacarla a la calle, hay que unificarla.

 

El otro reto: realizar un proceso electoral en la estructura de la CUT de una manera diáfana, trasparente, con la mayor participación posible, donde los afiliados y afiliadas decidan quiénes los conducen. Tenemos como propósito seguir trabajando por la unidad del movimiento sindical a nivel nacional e internacional, y articular toda esa lucha de la CUT con las diversas organizaciones sociales; y un gran propósito es que la sociedad colombiana entienda que el problema de la solución política, de la construcción de la paz, no es un problema exclusivo del gobierno y de la guerrilla.

 

Ahora, en términos generales, tenemos un propósito definido desde nuestro Congreso de Cartagena, donde presentamos al país un modelo de desarrollo democrático alternativo, lo que implica democracia real, derechos políticos, fin de la violencia criminal, efectiva reparación colectiva, solución al problema de la tenencia de la tierra, rural como urbana. A su par, y como concreción puntual de nuestra propuesta en el campo laboral, que se acabe la flexibilización, la informalidad, y la tercerización laboral, avanzando hacia la formalización del empleo; que se goce de estabilidad laboral, de un salario acorde con la profesión u oficio, con un sistema pensional y de seguridad social digno. De igual manera, que se haga efectiva la libertad sindical. Propósitos desprendidos de una realidad política, económica y social que dificultan hasta la inmaginable el derecho a la organización y sindicalización, pero que son objetivos de la Central para hacer que nuestro país esté a la altura de los sueños de todos los colombianos/as.

Publicado enEdición N°187
Conservadores matan el correo y su sindicato para privatizar el servicio

El servicio postal de Estados Unidos (USPS, sigla en inglés) está bajo el asalto constante de los republicanos conservadores, y algunos demócratas "moderados", que desde hace varios años apuntan a destruir el sindicato más fuerte del país y al correo mismo, en beneficio de los sistemas privados FedEx y UPS. La ley de Responsabilidad y Mejoramiento Postal obliga desde 2006 al USPS a financiar completamente los subsidios por enfermedad de futuros jubilados, incluyendo paquetes de jubilación para trabajadores que todavía ni siquiera han nacido. Ninguna otra organización pública o privada tiene que pre-financiar el 100% de los subsidios para enfermedades futuras de gente que aún no existe. Así, el déficit divulgado de 9.000 mil millones de dólares del US Postal Service se debe en gran parte a la obligación de pagos de impuestos excesivos pagados al gobierno.

 

NOTA DE ALLISON KILKENNY (TRUTHOUT)

 

El Proyecto Censurado eligió esta noticia censurada N° 14 entre dos únicas fuentes. Éste es el laborioso análisis y entrevista a un líder sindical de Allison Kilkenny, publicado en Truthout, el 8 de septiembre 2011:

 

Los últimos ataques contra el USPS, son mucho más que los naturales signos de tiempos desesperados ante la puesta del sol de un servicio arcaico ante la competencia privada de Federal Express (FedEx) y United Parcel Service Inc. (UPS). Por el contrario, el Servicio Postal ha estado por años bajo el asalto constante de la derecha bipartidaria, que libra casi una batalla épica con el objetivo de finalmente derribar al mayor sindicato del país, el segundo mayor empleador de Estados Unidos (después de Wal-Mart) y empujar cada vez más al país hacia el abismo de la privatización.

 

El Servicio Postal, que es más antiguo que la propia Constitución, se encuentra al borde del precipicio. Si se le permite caer a esta gran institución, que ofrece uno de los servicios más antiguos y más confiables del país, y el Congreso mata a su gran sindicato, entonces realmente no habrá derecho a negociación colectiva, ni contratos a los trabajadores y ningún sindicato estará a salvo dentro de Estados Unidos.

 

Con la espiral de quiebra contra el USPS, el sistema público de correo históricamente incontrovertido, de repente se ha convertido en un tema candente. Es poco probable que una organización inspire tal histeria. El Servicio Postal no se paga con dinero de los contribuyentes, sino más bien está financiado en su totalidad por la venta de estampillas. Es fácil olvidar qué maravilloso es hoy, en 2011, poder enviar todavía por correo una carta clara, a través de todo el país, por menos de 50 centavos de dólar. Y si lo impresionante de esta hazaña aún no se ha hundido, intente el ejercicio mental de considerar qué más se puede comprar por US$ 0,44.

 

APARECE DARLE ISSA, "CAZADOR NEOLIBERAL" Y CONGRESISTA MÁS RICO

 

Hace sólo unos pocos años atrás que el USPS se consideró no sólo estable, sino próspero. El mayor volumen de piezas de correo que manejó este servicio en sus 236 años de historia fue en 2006. El segundo y tercer año de mayor actividad fueron 2005 y 2007, respectivamente. Pero hubo dos eventos orientados a paralizar a esta gran institución: uno elaborado durante los años de Bush y otro, concebido por el Comité de Supervisión de la Cámara, que preside el representante republicano Darrell Issa.

 

Tal vez fue su historia en auge lo que primero llamó la atención del Congreso sobre el Servicio Postal en 2006, cuando se aprobó la Ley de Mejora de la Responsabilidad Postal (PAEA, en inglés), que ordenó al USPS financiar completamente los beneficios de salud para los futuros jubilados. Parecía correcto que el Congreso exigiera la cobertura universal de salud. Pero incluso fue más allá. El Congreso ordenó la cobertura de futuros seres humanos.

 

"Es casi difícil de comprender de qué están hablando, pero básicamente me dijeron que el Servicio Postal tendría que financiar completamente los beneficios de salud de los futuros jubilados de los próximos 75 años y que tendría que hacerlo dentro de una ventana de diez años", dijo Chuck Zlatkin, director de políticas del Sindicato Postal (Postal Union) para el Área Nueva York Metropolitana.

 

Era una orden imposible, y extrañamente, una tarea no compartida por ningún otro servicio gubernamental, agencia, corporación u organización dentro de Estados Unidos. La norma significaba que cada 30 de septiembre, el USPS tuvo que aportar más de 5,5 mil millones de dólares al Tesoro para el financiamiento anticipado de los beneficios de salud de los futuros jubilados. Es decir, el Servicio Postal paga por empleados de un futuro de 75 años. El USPS está financiando paquetes de jubilación de personas que todavía ni siquiera han nacido.

 

La tarea imposible se hizo aún más difícil cuando Wall Street hizo estallar las economías del mundo. Fue esto, y no la aparición del correo electrónico, lo que se convirtió en partida de defunción del Servicio Postal. Zlatkin considera una excusa divertida cargar toda la "culpa a Internet". La red ya existía por bastante tiempo en 2006, el año más activo del USPS, por no hablar de que cada artículo comprado en Amazon y eBay -cada pieza de información dirigida a los accionistas y clientes de los bancos- todavía tiene que ser un caracol enviado por correo, lo cual es un volumen suficiente para mantener próspero al servicio postal. "Todavía tengo que encontrar la manera de enviar una camisa a través de la computadora", se rió Zlatkin.

 

Cuando la apuesta de los derivados de Wall Street voló al país, las empresas redujeron sus operaciones por la recesión y, por consiguiente, el Servicio Postal ya no manejaba sus volúmenes históricamente altos de correo. El boom terminó y comenzó la espiral de la muerte.

 

Al mismo tiempo, el USPS sangraba pagando dinero a los fondos de pensiones de los trabajadores. Una auditoría realizada por la Oficina del Inspector General del Servicio Postal llegó a la cifra de 75 mil millones de dólares en pagos excesivos de pensiones. A continuación, la Comisión de Regulación Postal, organismo independiente que realmente recibió más poder autónomo con la Ley PAEA, dispuso su propia auditoría independiente. La Comisión redujo el pago en exceso a 50 mil millones de dólares.

 

Tomando esos datos en consideración, se proyecta ahora un déficit de 9 mil millones de dólares del USPS, aparentemente poco dinero que podría ser fácilmente corregido con algunos ajustes contables de menor cuantía.

 

"En realidad, se podría transferir desde los fondos de pensiones a los fondos de salud de los retirados", dijo Zlatkin. "Y no le costaría un solo centavo a los contribuyentes".

 

EL CORREO TIENE AHORROS MÁS QUE SUFICIENTES

 

La Ley HR 1351, de 2011, de Recálculo Obligatorio y Restauración de Pensiones del Servicio Postal de Estados Unidos, es una iniciativa de legislación patrocinada por el congresista demócrata Stephen Lynch, de Massachusetts. La Ley establece que la Oficina de Gestión de Personal hará la auditoría definitiva, para llegar a la cifra real de sobrepagos en exceso y luego aplicar los fondos anticipados de ese ridículo sistema al financiamiento del déficit. El Servicio Postal tendría, entonces, 5,5 mil millones de dólares al año para utilizarlos en el funcionamiento de sus servicios y mejorar las entregas del correo.

 

Esto eliminaría la necesidad de terminar con la prestación de servicios durante los sábados, cerrar centros de procesamiento de correo y no habría necesidad de despedir a 120.000 trabajadores (la fuerza de trabajo del Servicio Postal ya se ha reducido mediante la eliminación natural de más de 100.000 empleados en los últimos cuatro años).

 

Pero hay opositores políticos que no tienen ningún deseo de ver sobrevivir al USPS ante lo que, para todos los efectos, es una maniobra contable estúpida. A saber, los republicanos de extrema derecha y los demócratas y moderados fueron los promotores ocultos detrás de la Ley PAEA, y ahora están vendiendo con fuerza la misma narración de que el Servicio Postal está quebrado, la organización sindical es demasiado exigente y la única solución es recortarlo, cortarlo y, oh sí, recortarlo más.

 

Zlatkin dice que el nombre "Darrell Issa" (el legislador más rico del Congreso, ver Nota Censurada N° 11) huele como algo realmente asqueroso. Tuvo su primer encuentro con el congresista en mayo (2011), poco después que la American Postal Workers Union (APWU) y el Servicio Postal llegaran a un acuerdo de negociación colectiva. El acuerdo, a través de la devolución que ofrece el sindicato, garantiza que el Servicio Postal otorgue a los empleados más de 4 mil millones de dólares de lo acumulado en los ahorros durante la vigencia del contrato. En ese momento, el jefe del correo Patrick Donahoe aclamó el acuerdo como una victoria para el Servicio Postal, sus empleados y las personas a quienes sirven.

 

Sin embargo, como el sindicato se disponía a votar sobre el acuerdo, Issa convocó a una audiencia sobre el contrato colectivo. La medida fue totalmente sin precedentes. Aquí había una silla republicana del Comité de Supervisión asando a la parrilla al jefe general de correos sobre un acuerdo (Issa llama al contrato demasiado generoso) cuando un sindicato está en plena votación. "Hablo de manipulación de las elecciones", dijo Zlatkin.

 

Para Zlatkin, el único otro nombre que inspira tanto desprecio es Dennis Ross (R-Florida), también miembro del Comité de Supervisión. El "Secuaz de Issa", como lo llama Zlatkin, fue tras el administrador de correos para revisar el acuerdo, exigiendo saber por qué no re-negociar el contrato.

 

"El mayor problema son los cambios a largo plazo que realmente tenemos que hacer para el Servicio Postal, en términos de su viabilidad", le dijo Ross a Donahoe. "Espero que podamos empoderarlo para hacer más."

 

SUMISIÓN DEL JEFE DE CORREOS

 

Nota al margen: Es interesante saber que el Partido Republicano se refieren al servicio postal como si fuera un negocio más que una entidad que presta un servicio público. El Servicio Postal no fue diseñado para apalear los beneficiarios.

 

Lo que quiso decir fue "empoderar para matar por hambre" al Servicio Postal y su sindicato. Desde ese día, Donahoe abdicó de su responsabilidad como director general de correos, de acuerdo con Zlatkin. Los convenios colectivos de negociación del APWU en el pasado han incluido protecciones de despido, que Donahoe inmediatamente ofreció como sacrificio a sus amos republicanos, cuando le pidieron eludir la protección de los trabajadores, por lo que podría destruir, para 2015, 220.000 puestos de la fuerza de trabajo.

 

"Todo lo que (Donahoe) está tratando de hacer es apaciguar a ese comité. Ha violado un contrato que ha firmado. Ha violado la legislación laboral. Desde mi entender, está violando la Constitución de Estados Unidos por ir al Congreso para que éste cambie la ley para modificar nuestros contratos".

 

De hecho, Zlatkin dice que su capítulo del sindicato local está tan desilusionado con la conducta del jefe de correos que están poniendo una nota de prensa para pedir su renuncia o despido. "Él es un incompetente, quizás con buenas intenciones, o un testaferro engañoso para la gente que quiere privatizar el servicio postal", dijo Zlatkin.

 

"LEY DE DESTRUCCIÓN DEL SERVICIO POSTAL"

 

Poco después de reunirse con Donahoe, Issa introdujo el proyecto de Ley de Reforma Postal al Congreso, una ley que haría polvo al Servicio Postal, dijo Zlatkin. "[La ley] les dará las clases de poderes que el Súper Comité justo necesita hacer: romper los contratos y cerrar las oficinas de correo sin audiencias Se trata básicamente de la Ley de Destrucción del Servicio Postal". El proyecto de ley tiene un co-patrocinador: Dennis Ross (R-Florida). Y ambos hombres acaban de pasar a estar a cargo del Comité de Supervisión de la Cámara. Entre ls "Salvación del Postal Service" HR 1351 y la Ley de Destrucción del Servicio Postal, Zlatkin pregunta retóricamente: "¿Qué van a llevar a votación?"

 

LA LUCHA DE CLASES EXISTE, PERO ¡LA VAN GANANDO LOS RICOS!

 

Tiene sentido que el Servicio Postal se haya convertido en blanco para los políticos ricos, abrumadoramente blancos. Como ex comisionado asistente y secretario de prensa adjunto del ex presidente George W. Bush, Tony Fratto twiteó elocuentemente: "En los últimos 10 años podré haber visitado una oficina de correos en total 10 veces".

 

Cuando usted puede entregar paquetes a su ayudante para que los despache a mayores precios por FedEx, entonces claro, la oficina de correos no puede ser para usted. Pero como explica Marcy Wheeler (bloquera de Empty Wheel), todavía hay un montón de gente que necesita los servicios del USPS: las personas pobres, las personas que utilizan un apartado de correos, la población rural que vive fuera de las áreas de prestación de servicios, pequeños empresarios tipo eBay, inmigrantes que envían paquetes a la gente de su país de origen y sin fines de lucro.

 

"Esto es parte de la lucha de clases y va en contra de los pobres y es una guerra de clases contra los trabajadores", dijo Zlatkin. De las 34 oficinas de correos que el servicio postal estadounidense está considerando la posibilidad de cerrar en Nueva York, 17 están en el Bronx. El distrito sur del Bronx esta clasificado como la circunscripción más pobre del Congreso de Estados Unidos.

 

"Cada vez que se rumorea el cierre de una oficina de correos, resulta devastador para el barrio donde está la sucursal", dijo Zlatkin. "¿Qué pasa cuando nos involucramos con funcionarios electos y personas de la comunidad para tratar de mantener abierta una oficina de correos? Siempre aparece la misma gente: adultos mayores, personas con discapacidad, gente pobre y pequeños empresarios. Son las personas que más dependen del servicio postal porque realmente no pueden tener acceso o permitirse otras alternativas".

 

BENEFICIARIOS: FEDEX Y UPEC

 

UPS y FedEx no están obligados a hacer lo que el servicio postal hace, que es entregar el correo en todos los lugares, incluso si el receptor se encuentra en terreno rural difícil de alcanzar, o en un barrio del centro de la ciudad considerado demasiado "peligroso" para otros servicios, como los taxis en que se debe viajar. Si cae el USPS, habrá otro golpe en la lucha de clases donde los pobres estarán aún más aislados de un servicio que pertenecía a todos.

 

Por lo tanto, aquí tenemos un servicio que atiende principalmente a los más desfavorecidos económicamente y emplea a más de 574.000 miembros del sindicato. No es de extrañar que se haya convertido en un objetivo apetitoso para el rancio Partido Republicano. Sería una pluma más en la gorra de Darrell "Cazador Neo-Liberal" Issa destruir uno de los mayores sindicatos del país y, al mismo tiempo, dar otro empujón a Estados Unidos en dirección a la privatización total, con la paralización de los últimos grandes servicios públicos.

 

"Obama tiene que hablar con el país sobre trabajo ", dijo Zlatkin. "¿Va a hablar de la necesidad de mantener los puestos de trabajo de 120.000 postales, o lo va a ignorar? Me imagino que lo ignorará. El APWU fuimos el segundo sindicato en apoyar a Obama y, desde entonces, no ha sido lo que llamamos un buen amigo para los trabajadores de correo, ni de las personas para quienes trabajamos".

(Tomado de Argenpress.info)

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Lunes, 03 Diciembre 2012 07:07

Señales de vida

Señales de vida

Trabajadores de los restaurantes de comida rápida en Nueva York lanzaron una campaña para demandar un salario digno, mientras hace una semana, en cientos de actos a lo largo del país, trabajadores de Walmart y aliados comunitarios realizaron un breve paro de labores y manifestaciones. Ambos actos no tuvieron precedente en este país.

 

Aproximadamente 500 trabajadores participaron con cientos de simpatizantes y aliados comunitarios y sindicales en cientos de actos en las afueras de las tiendas Walmart por todo el país el viernes negro, en demanda de mejores salarios, mayor participación en la toma de decisiones sobre condiciones y horarios, seguro de salud y más. La empresa comercial más grande del mundo (sólo en Estados Unidos tiene cerca de un millón 400 mil empleados) intentó reducir las dimensiones de lo sucedido, pero los trabajadores y aliados afirman que fue sólo un primer aviso de una iniciativa que se ha ampliado en el último año, y algo que jamás ha enfrentado la empresa –conocida como una de las más antisindicales– en sus 50 años de existencia.

 

Pocos días después un incendio en una fábrica de confección en Bangladesh, Tazreen, donde se fabricaba ropa para Walmart, entre otras empresas, causó la muerte de 112 trabajadores. Cuando el incendio empezó, cundió el pánico porque no había salidas de emergencia de la maquiladora. Primero Walmart afirmó que no tenía ninguna relación con esa fábrica, pero después de que trabajadores de ésta difundieron fotos de las etiquetas de la ropa que fabricaban, tuvo que admitir que esa empresa era su subcontratista.

 

El incendio no fue nada nuevo. Durante las últimas dos décadas se han originado por lo menos 33 incendios en ese tipo de maquiladoras en Bangladesh, que han cobrado la vida de cerca de 500 trabajadores. Ese es el precio de la ropa barata que se vende en Walmart, Gap y otras empresas, señalan defensores de derechos laborales en ambos países. El gran éxito de Walmart está basado en reducir precios a lo más barato, lo cual implica pagar lo mínimo a los que fabrican sus productos en el extranjero y a sus trabajadores que los venden aquí.

 

Esas maquiladoras antes se concentraban en Nueva York, donde hace un siglo era la capital de la industria de la confección. Hace un siglo, en 1911, se incendió una maquila, Triangle Shirtwaist, a una cuadra del parque de Washington Square. Las salidas de emergencia tenían candado y muchos trabajadores –en su mayoría mujeres jóvenes (algunas de 14 años) inmigrantes italianas y judías– se lanzaron por las ventanas desde 10 pisos arriba. Murieron 146. La tragedia sacudió al país y generó un movimiento de reforma que impulsó algunas de las primeras leyes de salud y seguridad en el trabajo, así como la organización de un poderoso sindicato nacional: ILGWU. “Ahora el traslado global de producción ha permitido a empresas de venta al menudeo como Gap y Walmart regresar el reloj a 1911, recreando en lugares como Bangladesh las condiciones brutales y los costos muy reducidos que prevalecían en los tiempos del incendio de Triangle”, afirmó Scott Nova, director del Consorcio de Derechos de los Trabajadores.

 


Robert Reich, secretario del Trabajo en el gobierno de Bill Clinton y experto en políticas públicas, comenta que hace 50 años el empleador privado más grande del país era General Motors, que pagaba a sus empleados un sueldo por hora equivalente aproximadamente a 50 (incluyendo beneficios de pensión y salud) dólares actuales. Hoy, agregó, el empleador más grande del país es Walmart, cuyo empleado promedio gana 8.81 la hora, mientras un tercio de sus empleados trabajan menos de 28 horas a la semana y por lo tanto no califican para obtener beneficios. Reich agrega que Walmart tuvo ingresos por 16 mil millones en 2011, mucho de lo cual enriqueció a los accionistas de la empresa, incluida la familia de su fundador, Sam Walton. Señala que la riqueza de la familia Walton excede a la de 40 por ciento de las familias que están hasta abajo de la pirámide económica combinadas.

 

Mientras tanto, en otro sector de salarios mínimos, en Nueva York se lanzó el esfuerzo más ambicioso hasta ahora para sindicalizar a trabajadores del sector de “comida rápida” en este país. La iniciativa Fast Food Forward está encabezada por una amplia coalición de organizaciones comunitarias, de derechos civiles y sindicatos en Nueva York. La iniciativa, anunciada el jueves, busca sindicalizar a trabajadores de Taco Bell, Burger King, McDonald’s, Domino’s Pizza y más en esta ciudad.

 

La rama de comida rápida en este país es una industria con valor de 200 mil millones de dólares. La campaña señala que el año pasado el ejecutivo en jefe de Wendy’s fue remunerado con 16 y medio millones, mientras sus trabajadores ganan menos de 20 mil dólares al año. Muchos sólo ganan 8 dólares o menos la hora, y la campaña tiene el objetivo de elevar ese nivel salarial a 15 dólares por hora. Se calcula que unos 50 mil trabajadores están empleados en esa industria en Nueva York. A la vez, esta iniciativa afirma que forma parte de la lucha a nivel nacional por trabajadores de salarios bajos en varios sectores, como los de Walmart.

 

Reich, como tantos analistas más, señala que uno de los grandes factores en el desplome en los ingresos y beneficios para trabajadores y la dramática concentración de riqueza en el país tiene que ver con el debilitamiento de los sindicatos. Más de un tercio de los trabajadores del sector privado estaban sindicalizados en los años 50; hoy menos de 7 por ciento pertenece a un gremio.

 

Pero con estas iniciativas y múltiples esfuerzos más locales, pero igualmente vitales en varias esquinas del país, tal vez no es el fin de los sindicatos. Y vale subrayar que, como siempre en la historia de este país, parte del nuevo movimiento laboral está encabezado por inmigrantes. No pocos se preguntan si estas nuevas iniciativas son señales de vida para el sindicalismo en Estados Unidos.

Trabajadores de los restaurantes de comida rápida en Nueva York lanzaron una campaña para demandar un salario digno, mientras hace una semana, en cientos de actos a lo largo del país, trabajadores de Walmart y aliados comunitarios realizaron un breve paro de labores y manifestaciones. Ambos actos no tuvieron precedente en este país.

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Martes, 02 Octubre 2012 05:37

La crisis académica en Europa

La crisis académica en Europa
Recortes en investigación, podas de becas estudiantiles, caída de matrículas, reducción de derechos laborales son, entre otros, los efectos de la crisis económica en las universidades europeas. Durante la VIII Conferencia Mundial sobre Enseñanza Superior, que por primera vez se realizó en Buenos Aires, Página/12 dialogó con dirigentes sindicales de Europa, que hicieron una descripción urgente de los problemas que enfrenta la educación superior. Si bien los detalles varían según las regiones, las coincidencias auguran –hacen temer– “una merma importante de la calidad académica, así como del acceso a la universidad”.


La conferencia, que concluyó la semana pasada, fue impulsada por la Internacional de Educación y la federación docente Conadu. Durante los recesos de los paneles y exposiciones, este diario dialogó con gremialistas de España, Francia, Alemania, Italia, Portugal y Dinamarca.


“Hasta el año pasado, en España no habíamos sentido los efectos de la crisis en la educación superior”, dijo Pedro González, de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras. Sin embargo, “el actual gobierno (de Mariano Rajoy, del PP) ha establecido un presupuesto que recorta 250 millones de euros en la partida de universidades y les ha exigido a las comunidades autónomas que apliquen otro tanto ellas mismas”. Además, “se han reducido un 46 por ciento las becas de ciencia y tecnología y se ha congelado y disminuido el número de becas para los estudiantes universitarios en todos los niveles, desde grado hasta doctorado”, cuantificó González.


En Italia, como en varios países del sur de Europa, la crisis pone a la universidad en grandes dificultades: “Tenemos una nueva ley universitaria, que redujo fuertemente los derechos de los trabajadores y los espacios de cogobierno”, comenzó Alessandro Arienzo, de la Federación de los Trabajadores del Conocimiento. “Se redujeron las oportunidades de los jóvenes para acceder a la universidad y las de los investigadores. El empleo de los investigadores antes era de tiempo completo, ahora es un empleo temporario. Tenemos recortes de financiamiento, aumento de cuotas de estudiantes, es decir, nuestra situación no es muy diferente de la española.”


“En Portugal cambiamos de izquierda a derecha como en España, pero un poco antes –dijo Manuel Dos Santos, de la Federación Nacional de Profesores–. Los recortes son cada vez más anchos, sobre todo el año pasado, cuando fueron del 8,5 por ciento anual. Pienso que hoy las universidades están casi al mínimo de lo que es posible funcionar.” Dos Santos registró también una “caída la matrícula en un 10 por ciento respecto de años anteriores y no porque haya menos estudiantes, ya que aumenta la escolaridad, sino porque no hay muchas becas y básicamente por la crisis económica en cada familia”.


Versiones distintas presentaron los dirigentes gremiales de Francia y Alemania. “Durante el gobierno de Nicolas Sarkozy, el dinero de la educación superior estaba dirigido a universidades vinculadas con el petróleo o a universidades de excelencia, pero no había financiamiento para pequeñas instituciones”, dijo Cohen Jean-Hervé, del Sindicato Nacional de Enseñanza de Segundo Grado. “En Francia las dificultades que tenemos en la educación superior no son producto esencialmente de la crisis, sino de la ideología de los gobiernos, que ponen la concurrencia del mercado como primera prioridad”, observó Jean-Hervé. De acuerdo con el sindicalista, la asunción del presidente François Hollande obligó a los gremios a posicionarse de otra manera: “Durante diez años nos acostumbramos a decir no, a ser oposición, pero ahora tenemos que aprender a ser más constructivos, un verdadero desafío para nuestras organizaciones. Tenemos un nuevo gobierno de izquierda, que por supuesto no va a satisfacer todas nuestras demandas, pero creemos que puede haber una distribución más igualitaria”.


El caso alemán es diferente: “No hay ninguna crisis –aseguró Andreas Keller, del Sindicato de Educación y Ciencia–. En los ’70 tuvimos un millón de estudiantes y 40 mil profesores catedráticos. Ahora tenemos dos millones de estudiantes, todavía 40 mil profesores catedráticos y un aumento de las otras categorías docentes”. Los conflictos aparecen en los primeros escalafones de la docencia: “El 90 por ciento de los colegas que no son catedráticos tiene contratos temporales”, indicó Keller. Pero esta situación, “más que una coincidencia de la crisis, es una ideología de las universidades en mantener a los profesores de esa forma”, sostuvo. “Otra causa puede ser un programa del Estado que se llama Iniciativa de Excelencia, por el cual se asigna un financiamiento de cinco años a las universidades. Entonces hace que las universidades contraten por un tiempo reducido, porque no saben si en cinco años recibirán otra vez el dinero.”


La precarización laboral en las universidades parece lugar común. En España “han anunciado una modificación de la ley de universidades que va a conllevar que no se sustituya a ningún profesor que se jubile en los próximos años –dijo González–. Y hoy no se están renovando los contratos de profesores que tenían una contratación a tiempo parcial, o interina”. El italiano Arienzo concluyó: “La crisis es un hecho y tenemos que enfrentarla. Pero la forma en que la crisis es utilizada como herramienta para reducir al sector público, eso es ideología”.

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Primero de mayo: ¿el retorno de los sindicatos?
Organizar sindicatos era una idea bastante radical en una época tan reciente como la primera mitad del siglo 19. Eran ilegales en casi todas partes. Así que cuando las leyes que los prohibían fueron repudiadas en algunos países europeos, en América del Norte y en Australia en la segunda mitad del siglo 19, se pensaron como concesión ante las presiones de los trabajadores (los obreros urbanos, de hecho), en la esperanza y expectativa de que las clases trabajadoras fueran entonces menos radicales en sus demandas.


En casi todos los países, los sindicatos trabajaron cercanamente con los partidos socialista y laborista que comenzaron a existir al mismo tiempo. Los sindicatos se enfrentaban con muchos de los mismos aspectos de estrategia de los partidos socialista y laborista. El más importante de estos puntos era si podían participar en los procesos electorales y de qué forma. Como sabemos, casi todos ellos decidieron participar y buscar el poder al interior de las estructuras del Estado.


Además, los sindicatos, justo como los partidos laborista y socialista, decidieron que el único modo en que podrían hacerse fuertes era emplear a organizadores de tiempo completo, lo que significó la creación de una burocracia que llevara a la organización. Y como es el caso en todas las burocracias, aquellos que tenían tales empleos llegaron a tener intereses materiales y políticos que no necesariamente eran los mismos que los de los obreros que eran sus miembros.


Los sindicatos se orientaron hacia el Estado, en especial porque sus propias organizaciones se definían como nacionales. Fue común que proclamaran un internacionalismo nominal –una solidaridad con los sindicatos de otros países. Pero el internacionalismo siempre quedó en segundo lugar en aras de proteger los intereses de los obreros y los sindicatos en su propio Estado.


Aunque los sindicatos amainaron el tono de sus actividades más radicales, los patrones seguían resistentes a la formación de sindicatos en su empresa. Tuvieron que luchar de forma constante para lograr las legislaciones que les permitieran organizarse y ganar acuerdos favorables en las negociaciones con los patrones. Poco a poco, los sindicatos crecieron y se hicieron fuertes.


Los 25 o 30 años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial fueron excepcionalmente buenos para los sindicatos en todo el mundo. El número y el porcentaje de agremiados crecieron, y los beneficios que podían obtener de sus patrones creció también considerablemente. La increíble expansión de la economía-mundo durante este periodo creó un crecimiento significativo de las ganancias capitalistas. Esto significó que, para muchos patrones, los paros laborales de cualquier tipo fueran más costosos que acceder a las demandas sindicales en pos de mayores beneficios.


Esta muy favorable situación para los sindicatos vino con un precio. Por lo general los sindicatos repudiaron toda la retórica y las actividades radicales que les quedaban, y las remplazaron con varios modos de cooperación con los patrones y los gobiernos. Esto, con frecuencia incluyó el compromiso de no hacer huelga, por la duración de los contratos que habían firmado.


En los estados más ricos los sindicatos estaban, por tanto, poco preparados sicológica y políticamente para la recesión del crecimiento económico y el estancamiento en la acumulación de capital que comenzaron en los años 70. Los patrones de los países más ricos (y a nivel más general, la derecha mundial) dejó de acceder a las demandas de mejores beneficios para los trabajadores. Muy por el contrario, buscaron reducir los beneficios, utilizando la amenaza de despido como el arma principal. Promovieron legislaciones antisindicales.


En términos generales, durante los últimos 40 años esta campaña antisindical ha tenido éxito. Los sindicatos lucharon una batalla difícil que con frecuencia perdieron, en pos de mantener beneficios. Los niveles salariales bajaron. Y la membresía en los sindicatos cayó abruptamente. Los sindicatos con frecuencia reaccionaron volviéndose aún más acomodaticios a las demandas patronales. Eso no pareció ayudar mucho.


Entretanto, en los países a los que gravitaba la producción industrial (que en épocas recientes se les llama países "emergentes"), la inicial represión de los sindicatos condujo a su radicalización, y se unieron en los esfuerzos por derrocar a los regímenes opresivos (como en Corea del Sur, Sudáfrica y Brasil). Los sindicatos se ligaron con partidos políticos de centroizquierda, los cuales eventualmente llegaron al poder en estas naciones. pero una vez que estos partidos se hacían del poder, los sindicatos enmudecían sus posturas más radicales.


La llamada crisis financiera que comenzó en 2007 cambió todo esto. El mundo vio la emergencia de nuevos tipos de movimientos radicales como Occupy, los indignados, Oxi y otros. Y de repente vimos que los sindicatos respondían luchando con nuevo vigor, y que participaban en los levantamientos generales de los estratos de trabajadores, especialmente porque romper los sindicatos era uno de los esfuerzos continuados de las fuerzas políticas de la derecha.


Entonces vino el nuevo dilema. Las culturas de los nuevos movimientos radicales y de los sindicatos eran bastante diferentes. Los nuevos movimientos eran "horizontalistas" –creían en movimientos construidos desde abajo que no tenían una orientación hacia el Estado y que esquivaban la creación de jerarquías organizativas. Los sindicatos eran "verticalistas" y enfatizaban la planeación, la disciplina, las tácticas balanceadas, coordinadas por las estructuras centrales.


Y no obstante, era en interés de los sindicatos y de los nuevos movimientos radicales trabajar juntos, o por lo menos eso pensaban muchos. Pero, ¿qué significaba trabajar juntos? ¿Cuál de las dos culturas prevalecería en cualquier cooperación? Esto se ha vuelto un asunto importante de debate en ambos campos –un debate en el que hay quienes son intransigentes y otros que están buscando combinar esfuerzos.


La fortaleza de las fuerzas horizontalistas es que pueden convocar la energía y el esfuerzo de las personas que de algún modo se mantenían pasivas, fuera por una sensación de impotencia política o una falta de claridad acerca de lo que estaba ocurriendo y lo que podía lograrse. No hay duda de que los movimientos horizontalistas han probado ser muy exitosos hasta ahora en hacer esto. Tienen una mejor visión estratégica de más largo plazo que los sindicatos.


La fuerza de los sindicatos es que pueden movilizar a un grupo relativamente disciplinado de personas y una cantidad de dinero relativamente significativa para lanzarse a las batallas cotidianas que se luchan en comunidades por todo el mundo. Tienen una mejor visión táctica de más corto plazo que los movimientos horizontalistas.


El primero de mayo celebra la lucha histórica. En mayo de 1886, durante un plantón en pos de una jornada de ocho horas en Haymarket Square, en Chicago, alguien aventó una bomba después de la cual fueron asesinados algunos policías y algunos civiles. El Estado acusó a los "anarquistas" y colgó a algunos de ellos. Haymarket se tornó un símbolo del naciente movimiento sindicalista por todo el mundo, el cual proclamó el primero de mayo como un hito (en todas partes menos en Estados Unidos). Los "anarquistas" fueron de hecho acusados falsamente y la historia los ha exonerado. Pero a partir de sus "radicales" demandas por una jornada de ocho horas, se fortalecieron los sindicatos en sus intentos por organizarse.


Habremos de ver si el primero de mayo de 2012 juntó de nuevo a las alas horizontalistas y verticalistas de la lucha contra las desigualdades en el sistema-mundo existentes. Es sólo mediante la combinación de un movimiento sindicalista radicalizado y de movimientos horizontalistas disciplinados tácticamente lo que podría hacerles lograr, a cualquiera de ellos, sus objetivos.


Traducción: Ramón Vera Herrera
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“Nada se ha conseguido en este país con la buena voluntad del gobierno”

desde abajo. Hace 25 años se constituyó la CUT. ¿Por qué era necesario que surgiera?
Tarcisio Mora. El movimiento sindical de hace 25 años tenía un problema de división muy grande. Para aquel entonces existía el sindicalismo independiente, la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia (CSTC) y otras centrales que habían perdido vigencia. Además, se acercaban sectores como el agrario a la organización colectiva, lo que permitió ver en ese momento la importancia de hacer realidad el proceso de unidad.

El paso que dio la Unión de Trabajadores de Colombia (UTC) en cabeza de Jorge Carrillo, el que dieron los compañeros de la CSTC, el de sectores tan importantes como el Magisterio y los estatales permitieron concretar la CUT, y por eso en sus primeros años creció hasta convertirse en la central más importante y más grande del país.

da. ¿Cuáles eran las características del sindicalismo en los años 70-80?
TM. Teníamos dos centrales muy proclives al gobierno y que habían generado muchos problemas con el tema de las negociaciones colectivas; y había un sindicalismo abierto, independiente, más la CSTC –de línea marxista–, pero que no tenía ni la trayectoria ni la cobertura para acercar otros sectores, pues algunos de éstos no compartían su línea política. Esta realidad daba mucho espacio para que surgieran sectores independientes. Esta dispersión de los trabajadores llevó a considerar la importancia, la necesidad de la unidad sindical para poder enfrentar políticas que se avecinaban contra los trabajadores, y la unidad para avanzar en otras temáticas de carácter social.
En esa atomización, el paso que se da para construir la CUT con la pretensión de acercar a sectores como la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) y la Confederación General del Trabajo (CGT), desafortunadamente al día de hoy no se ha podido concretar.

da. ¿Cuáles eran algunos de los principales objetivos propuestos con la CUT en el momento de su fundación?
TM. La CUT se fundó sobre principios como la democracia real con justicia social; la defensa de los derechos de los trabajadores, como el de asociación, el respecto de los convenios colectivos, la garantía de mejores condiciones de vida para los trabajadores, la paz, el acatamiento real de los convenios firmados ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y la garantía de que el Ministerio del Trabajo cumpliera con su papel y la función del Estado Social, que hasta ahora no se han dado.

da. Mirando estos propósitos, ¿cuáles se lograron, y cuáles quedan pendientes de concreción?
TM. Logramos desarrollar muchos.

  • Uno, lo que tiene que ver con la unidad de acción. Este es un caso tangible. Avanzamos en el desarrollo de la estructura sindical: hoy la CUT tiene 32 subdirectivas y hemos logrado hacer presencia, que antes no existía, en los viejos territorios nacionales, en el Vaupés, la Amazonia y otros lugares, llevando un mensaje y la filosofía del sindicalismo a todo el país, mucho más allá de las principales capitales. Hemos logrado darle mayor grado de institucionalidad al sindicalismo.
  • Dos, las relaciones internacionales. Nos abrimos al mundo, logrando construir la Confederación Sindical Internacional y la Confederación Sindical de las Américas, todo lo cual ha sido un logro en el propósito de la unidad. El tema de la globalización nos ha obligado a mirar otras formas de estructura para poder luchar contra un modelo que arrasa con los derechos de los trabajadores.
  • Tres. Hay avances en capacitación. Cada uno de los ejecutivos de la Central tiene una función específica. Tenemos departamentos: educación, jóvenes, mujer, sector agrario, en fin, a través de esta estructura tenemos más contacto con variedad de sectores sociales. Y ahora, con la necesidad de la renovación sindical, estamos trabajando el tema de jóvenes, potenciando la lucha por su organización, sus derechos y sus garantías.
  • Cuatro. Se avanzó mucho en el tema de los derechos humanos, en la medida en que se ha reconocido el tema de la guerra sucia, de la eliminación de la dirigencia sindical. Hoy tenemos redes de Derechos Humanos, logrando conectarnos con todo el país, y esto nos ha permitido denunciar y estar muy atentos a temas muy sensibles.
  • Cinco. Hemos avanzado en asesoría. Antes, en la CUT no contábamos con un grupo de abogados para atender a los trabajadores, y ahora tenemos el departamento jurídico, con un compañero al frente. Además, mediante la página web, la gente puede consultar sobre fallos y conceptos, pedir asesoría, etcétera. Y hemos logrado, en convenios como el de la UGT, montar centros de consultoría que ya se extienden por el país. Es decir, los objetivos propuestos para el origen de la CUT, que fueron muy generales, vienen tomando forma.

da. ¿Cuál se pudiera señalar como el objetivo más importante que está pendiente de realización?
TM. La unidad, eso es claro. Hoy tenemos cuatro centrales: la CUT, la CGT, la CTC y la CNT, una central que apareció hace poco, y no es correcto que hayan cuatro centrales. Luego, hay que buscar que haya una sola, no porque la unidad por la unidad resuelva los problemas, pero sí porque la unidad nos ubica en mejores condiciones para la concreción de los derechos de los trabajadores.

Pero, además de este faltante, podemos relacionar otros, como:

  • Construir los sindicatos por rama de industria. Hoy tenemos muchos sindicatos de 25, de 30 afiliados, que no tienen fuerza ni capacidad para enfrentar esta arremetida. Ahora necesitamos una mejor conexión con otros sindicatos, y hemos pensado hasta en la vinculación con algunos de orden mundial, donde están las casas matrices de estas multinacionales, para poder enfrentar el modelo.
  • Nos falta garantizar la sindicalización, porque con tasas como la que tenemos hoy, del 3,5 por ciento, con una población trabajadora de 20 millones, pues eso es ridículo.
  • No hemos avanzado en la convención colectiva, la cual está a punto de extinguirse precisamente porque las medidas del gobierno, que restringen el ejercicio sindical, no permiten la concreción de este derecho. De una convención colectiva ya son pocos los que se benefician.
  • El cumplimiento de los convenios internacionales que Colombia los ratifica, pero a renglón seguido el Gobierno saca un ley para desvirtuarlos. El listado siempre es largo, pero en ese orden quedan relacionados los principales.


da. Haciendo un poco de memoria, al constituir la CUT, ¿cuál fue el número de trabajadores afiliados que recogió?
TM. Más o menos un millón 200 mil.

da. ¿Cuál es el número de los afiliados hoy?
TM. Hoy tenemos entre 600 y 700 mil.

da. ¿Qué nos indica esta comparación?
TM. Varias cosas:

  • Uno. En el momento de la fundación de la CUT no teníamos la agresión del modelo neoliberal, que consiguió reducir el tamaño del Estado, una tesis que difundió, y por esa vía se acabaron muchos sindicatos que eran filiales de la Central.
  • Dos. El problema del nuevo sistema de contratación y la flexibilización laboral. Entonces se pusieron en marcha muchas presiones para que el trabajador no se afiliara a su sindicato: cooperativas de trabajo asociado, contratación por prestación de servicios y otras argucias.
  • Tres. La guerra. La guerra contra el movimiento sindical ha dejado cerca de 3.000 dirigentes asesinados, acabando con las cabezas más importantes. Todavía no hemos calculado el retroceso que se da con esta masacre, atribuible al sistema, el Gobierno y los grupos de paramilitares, que ha sido un daño incalculable contra el movimiento sindical.

da. Y en el mundo del trabajo, ¿qué pasó en estos 25 años?
TM. En el mundo del trabajo avanzaron, de igual manera, reformas muy perjudiciales, como la del horario del trabajo –se hizo extensivo hasta las 10 de la noche. Además, las reformas pensionales les quitaron su capacidad a los trabajadores de negociar las prestaciones sociales –que fue el Acto Legislativo 01 de 2005.

De igual manera, la venta de muchas de las empresas del Estado a las multinacionales, así como la legitimación que se hizo con los medios de comunicación, un corrosivo y constante trabajo que de manera perversa logró sembrar en la sociedad la idea de que el movimiento sindical era el enemigo destructor de empresas. ¡Y la gente creyó la propaganda!: ante la necesidad de trabajo, muchos decidieron no sindicalizarse.

Esa campaña logró calar mucho en la sociedad, que nos vio más como un sector privilegiado, anárquico, que como una opción ante los problemas laborales, ante las reformas, ante la arremetida del modelo. Hasta ahora, luego de 20 años y como fruto de la agresión misma del Estado y el recorte de derechos, la gente empieza a entender que, si no se sindicaliza, si no se asocia, individualmente no puede reclamar sus derechos.

da. Se ha dado todo esto, pero la gente también siente que no hay una estructura que responda a las circunstancias de trabajo informal que tiene que sobrellevar. ¿Ante esto, qué ha hecho la CUT en estos 25 años?
TM. Nosotros no damos empleo; el empleo lo dan el Estado y los empleadores. Ante esta realidad, hemos presentado propuestas pero los espacios de negociación y concertación son muy críticos.

La crisis que afronta hoy el movimiento sindical no se puede ubicar solamente en el contexto de las últimas 24 horas. Una arremetida de asesinatos por todo el país da paso a la desbandada; una agresión de las multinacionales para destruir y lograr que la gente no se afilie…, pues ante esto no es fácil garantizar que seamos posibilidad alternativa, es decir, no hemos tenido condiciones para la organización, y mucho menos para decirle a la informalidad que nosotros vamos a resolver el problema.

Entonces, ¿qué hemos dicho, qué estructuras hemos planteado?

  • Uno. Ya le decía, en cada uno de los departamentos del país hoy hacemos presencia a través de las subdirectivas.
  • Dos. Hemos logrado elevar los pliegos de peticiones porque ese es nuestro papel: recoger las necesidades de los trabajadores y la comunidad, porque, además, salimos de sólo reunir a los trabajadores. Hoy día, la Central convoca a la sociedad y ha ganado gran capacidad de convocatoria; porque vamos al barrio, a la comunidad, hacemos alianzas estratégicas con sectores diferentes de los trabajadores para alcanzar una mejor capacidad. Y en esas relaciones elaboramos pliegos que nos toca tramitar ante el Estado, ante las autoridades que tiene el poder para decidir ante ellos.

Pero como no tenemos poder político, y no somos mayoría en el Gobierno o no tenemos representación en el mismo para tramitarlos, pues simplemente éste los recibe pero no les da trámite. ¿Cuándo podemos lograr algo? Con las protestas, cuando hacemos las grandes marchas, y en medio de éstas arrebatamos algunas reivindicaciones que tienen que ver con esas necesidades. Por ejemplo, los casos de la tercerización, la salud, los trabajadores del petróleo... Pero es con la protesta porque nada se consigue con la supuesta buena voluntad del Gobierno. Toca es con la pelea, en las calles, con el paro.

da. Comparando el anterior gobierno con el actual, en términos de derechos humanos, de respeto a los derechos en general, ¿ha habido algún cambio?
TM. No hay que mirar el problema de los gobiernos por el cambio de personas. El gobierno de Uribe y el de Juan Manuel Santos están hechos por el mismo corte, por la misma metodología, por la misma ideología, por el mismo modelo. Es decir, lo único que ha cambiado es el que conduce, porque el modelo es exactamente igual. De pronto cambian algunos métodos, pero el objetivo concreto, tanto del anterior como del actual gobierno, es el de profundizar el modelo neoliberal.

En el anterior gobierno se hicieron reformas profundas al Estado, y el actual profundiza sobre lo mismo, tanto que acaba de aprobar la ley de sostenibilidad fiscal, con la cual, si no hay plata, no hay derecho efectivo. Se acaba de aprobar asimismo la ley de seguridad ciudadana para penalizar la protesta social, porque ellos saben que, en la medida en que se profundiza el modelo, se da más inconformidad…

da. Y en términos de asesinatos, ¿cómo va la cuantificación, en este año y algunos meses del nuevo gobierno?
TM. No ha cesado. Con el gobierno de Uribe fueron más o menos 547 dirigentes asesinados y con éste llevamos como 59, de los cuales 22 en lo corrido del año, y de éstos 16 son educadores. Pese a ello, pese a la arremetida del modelo, la Central ahí se mantiene, con la esperanza de que tarde o temprano seamos una solución alternativa, como se ha visto en otras experiencias en América Latina.

da. Hace poco el Gobierno citó a una reunión para alertar y ganar consenso sobre la manera de enfrentar los coletazos de la crisis financiera mundial. ¿Cómo se está preparando la Central para esta circunstancia?
TM. Durante estos 25 años, el movimiento sindical, año tras año, lleva a la Mesa de Concertación, y le ha presentado al gobierno, propuestas alternativas en distintos campos: empleo, reforma agraria, reforma urbana, seguridad social… Algunas las toman y las acomodan a sus intereses, pero la mayoría las archivan. Ellos, cuando tienen bonanza, no llaman para redistribuir con el sindicalismo ni el resto de sectores sociales. Recuerde que en el país se han registrado varias bonanzas: la cafetera, la petrolera, la ventanilla siniestra (no sabían qué hacer con los dólares), la marimbera y la coquera, y nunca llamaron a los trabajadores para discutir cómo redistribuir esos beneficios; por el contrario, siempre nos han tenido apretados.

Y cuando se dieron esas bonanzas se inventaron teorías: que si subían los salarios se podía crear crisis inflacionaria; y, dado el atraso de muchos sectores sociales, esas teorías se impusieron. Pero ahora sí llega el Gobierno, en medio de esta etapa tan crítica en el ámbito mundial, ahora sí nos convoca para compartir que habrá crisis, para decirnos que por allá han caído las bolsas y han bajado los salarios y las pensiones, que están despidiendo gente, y entonces que nosotros cómo podemos colaborar, que no pidamos aumentos exagerados, que no hagamos paros.

da. ¿La CUT presentó propuestas?
TM. En el debate, manifestamos que no permitiremos que reduzcan las plantas de personal ni dentro del Estado ni en ninguna empresa: exigimos el derecho al trabajo. Y recordamos que en los últimos años los resultados para los empresarios son de beneficio. ¿Y entonces por qué nos llaman ahora a que no exijamos nuestros derechos?

Precisamos que la única forma para que esta sociedad no entre en crisis es que los cuatro o cinco que tienen la plata permitan que se redistribuya entre el pueblo, porque eso dinamiza el desarrollo. Pero unas masas desposeídas, como el caso de los 20 millones de pobres, ¿qué dinámica pueden impregnarle a la economía cuando a duras penas consiguen para comer? Ahí muchos sectores entendieron que, si no hay redistribución, si no hay democratización de la economía, cuando llegue la crisis los cuatro o cinco que tienen la plata se van, y aquí quedamos algo varados. Esta es la realidad.

Nosotros recomendamos tomar el ejemplo de Brasil con Lula, que dinamizó el salario y así fortaleció el consumo interno, de suerte que las empresas pudieran elaborar más productos y vincular a más trabajadores, y de esa manera se logró sacar a 20 millones de brasileños de la pobreza. Ese modelo es negado por la dirigencia política y el empresariado criollo.

Y sobre el problema de la pobreza, veamos: no podemos seguir como vamos, con el sector financiero ganando billonadas, ¡billonadas! al año, con el sector industrial exento de impuestos, con bonificaciones y con subsidios, con un Estado que sostiene a quienes más tienen, mientras los pobres reciben lo mínimo posible o simplemente nada.

Entonces, aquí hay dos cosas que se deben garantizar

  • Uno, mantener los empleos y desarrollar políticas que generen nuevos empleos dignos, no empleos basura.
  • Dos, políticas que garanticen sacar a los 20 millones de colombianos de la pobreza, lo cual es viable si se aplican políticas estructurales de parte del Estado.

Y de igual manera, ahora que quieren sacar unos decretos, que deroguen la Ley 789 para que el horario diurno no sea extensivo hasta las 10 de la noche y dejen de robarnos cuatro horas extras. Hacer unos horarios de trabajo más cortos, de manera que se pueda enganchar más trabajadores, fomentando así el consumo y activando la producción y por ende la economía.

da. El gobierno se ufana de haber llevado el desempleo, en poco más de un año de gestión, a casi un digito. ¿Qué consideración tienen ustedes ante esto?
TM. Para los gobiernos, el problema del desempleo ha sido un dolor de cabeza, y ellos lo han resuelto muy fácil: por arte de magia, por fórmulas matemáticas, inventaron un pase mágico y están logrando reducir aceleradamente el desempleo.

El Dane, para medir el desempleo, hace un muestreo de 19 ciudades y aplica una fórmula mágica muy inteligente, por medio de la cual toda persona que está en actividad no es desempleada.

De acuerdo con esto, en un semáforo hay una persona lanzando cuatro pelotas, haciendo muestras de actividad circense, ¡qué tal! ya es un empleado; con un contrato que consiga una persona por 20 días, entonces esa persona ya es un trabajador, y así sucesivamente. Entonces llaman desempleado al que lleva dos años o más sin vinculación alguna, pero, ¿quién puede permanecer por meses y años sin buscar ingresos?, aquí no hay subsidio al desempleo; entonces, si no se rebusca, muere de hambre, por lo cual la gente se mueve e inventa un ingreso.

Pero si se comparan desempleo e informalidad, podemos ver que los informales vienen de los desempleados: como no consiguieron empleo, les tocó el rebusque.

da. Se acerca el final de año y, como siempre, se llamará a la ‘concertación’ salarial. ¿Cuál es la aspiración de la CUT?
TM. Yo no creo que este año se logre acuerdo, porque: primero, está la crisis; segundo, nos han dicho que no pidamos; tercero, el Gobierno se está protegiendo. Por esto creo que asistiremos a la misma obra de teatro de los últimos años, con una mesa en la cual no hay diálogo ni concertación, y se impone el imperio de los empresarios, los mismos que han financiado las campañas electorales. De esta manera, impondrán el famoso incremento según la inflación.

Publicado enEdición 174
La Paz, 12 de mayo. La Central Obrera Boliviana (COB) se encontraba dividida hoy luego de un acuerdo firmado anoche con representantes del gobierno, mediante el cual se realizarán ajustes al incremento salarial del 5 por ciento ofrecido inicialmente, además de que se reducirá la edad de jubilación de los trabajadores, establecida actualmente a los 60 años.

Los trabajadores de la salud, fabriles y los maestros discreparon con el acuerdo, por lo que estos últimos decidieron continuar la marcha que el lunes salió de Caracollo, en Oruro, hacia La Paz, con la participación de unos 400 docentes.

Asimismo, continúan las huelgas de hambre de trabajadores fabriles en cinco ciudades además que se determinó realizar un paro de maestros rurales y urbanos el jueves y el viernes en los departamentos de Santa Cruz, La Paz, El Alto, Tarija, Oruro, Cochabamba y Potosí, pese a que el ministerio de Educación reiteró que día no trabajado no será pagado.

Dirigentes de fabriles, maestros y trabajadores de la salud calificaron al ejecutivo de la COB, Pedro Montes, como traidor y exigieron su renuncia por haber firmado un acuerdo mediante el cual los trabajadores que ganan menos de mil bolivianos recibirán un incremento salarial del 8 por ciento, y del 3 por ciento los que ganan más.

La COB también aceptó la propuesta de ley de Pensiones que determina como edad mínima de jubilación 58 años y de 51 años para los mineros, con la posibilidad de bajar más aún contabilizando dos años por uno de trabajo al interior de la mina.

El vicepresidente Alvaro García ponderó la madurez y actitud revolucionaria de trabajadores de la COB que firmaron el acuerdo con el gobierno, y criticó a un sector troskista que, dijo, busca trabar el proceso de cambio.

Luego de que en el poblado de Panduro se diera a conocer ayer el preacuerdo al que habían llegado el gobierno, representado por el ministro de la Presidencia, Oscar Coca, y la dirigencia de la COB, los mineros, que aceptaron el aumento salarial del 5 por ciento, decidieron retirarse de la marcha hacia La Paz.

Los sectores fabriles, magisterial y de salud empezaron a gritar estribillos contra el gobierno y Montes, pero los mineros regresaron y los dispersaron con disparos de cartuchos de dinamita, informaron medios locales.

En rueda de prensa, García Linera aseveró hoy que la vanguardia minera con el convenio firmado hace viable un gran proyecto de Ley de Pensiones totalmente favorable a la clase trabajadora que se enviará en unas semanas a la Asamblea Legislativa para su aprobación.

Sin embargo, los trabajadores fabriles mantienen su demanda de incremento del 12 por ciento, así como sus huelgas de hambre en las oficinas de sus federaciones en esta ciudad -donde ya son 25 los ayunantes- y en Cochabamba, Santa Cruz, Sucre y Riberalta, departamento del Beni. Anunciaron, además, movilizaciones para este jueves en La Paz, mientras el ejecutivo de los fabriles, Angel Asturizaga, indicó ayer que se desconocerá el liderazgo de Montes.

A su vez, el magisterio urbano de Oruro desconoció esta tarde a Montes como dirigente por traicionar la lucha de los trabajadores del magisterio nacional, ratificó la huelga general indefinida, y anunció que masificará la marcha a La Paz, en la que participará la mitad de maestros de cada unidad educativa. Trabajadores de salud de ese departamento se unirán también a la marcha.

La asamblea del magisterio cochabambino reiteró su demanda de incremento salarial del 10 por ciento y ratificó el paro de 48 horas, mismo que acatarán también los fabriles, además con bloqueo de caminos.

Medios locales reportaron que en el departamento de Pando los maestros pararon labores desde el lunes y pidieron a los padres de familia que los apoyen en sus movilizaciones. La organización de juntas escolares de padres de familia convocó para esta tarde una reunión para determinar qué medidas tomar frente al paro, ya que algunos están a favor y otros en contra de la suspensión de clases.

Por otra parte, el presidente Evo Morales reveló hoy que fue el Papa Benedicto XVI quien le pidió una audiencia y que por esa razón viajará al Vaticano el próximo fin de semana para reunirse con el pontífice el lunes 17 de mayo a fin de tratar una agenda de varios puntos, informó la red Erbol.

Morales, en conferencia de prensa en la población de Colcapirhua, Cochabamba, recordó que en 2007 pidió una audiencia al jefe de la Iglesia Católica pero le fue negada; y ahora, tres años después, fue el líder religioso quien le solicitó una. Anunció que explicará al Papa los resultados de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático efectuada en abril en la población cochabambina de Tiquipaya.

?Yo soy católico, aunque el comportamiento de los jerarcas de la iglesia me desmoraliza, pero cuando voy a misa en pueblo es importante escuchar al padre sus recomendaciones y su mensaje”, dijo. 

Por Roas Rojas, corresponsal
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Domingo, 08 Febrero 2009 07:20

Barack Obrero

Es llamativo lo que Obama está haciendo para reactivar y fortalecer a los sindicatos. Llamativo porque acá los gremios desaparecen y resurgen según el signo del gobierno de turno, pero en Estados Unidos no levantaban cabeza desde la década del ’50. Desde entonces hasta hoy el porcentaje de la fuerza laboral afiliada a los gremios en ese país cayó del 35 al 13 por ciento y su influencia, otro tanto.
 
El golpe de gracia a lo había dado Ronald Reagan en 1982 cuando rompió la huelga de controladores aéreos, un gremio que paradójicamente lo había apoyado en las elecciones de 1980, cortando una larga tradición de alianza con los demócratas. Cuando estalló el conflicto Reagan le declaró la huelga ilegal y les dio a los controladores aéreos, que eran empleados federales, 48 horas para volver a sus puestos. Mientras tanto le ordenó al secretario de Transporte que empezara a entrenar en secreto a una dotación de carneros para reemplazar a los huelguistas. Cuando el plazo expiró, echó a 11 mil operarios y puso en su lugar a jefes, supervisores, controladores militares y del sector privado mientras los carneros terminaban su entrenamiento. El gremio se disolvió y nadie protestó mucho.
 
Para hacerse una idea de la magnitud del golpe asestado, basta decir que por su importancia estratégica, poder de negociación y posicionamiento en la jerarquía gremial, los controladores aéreos estadounidenses de los ’80, en una economía cada vez más volcada a los servicios, y en medio del boom de la aviación comercial, ocupaban un lugar comparable al que hoy ocupa el gremio de los camioneros en la Argentina. Claro que los sindicatos estadounidenses nunca manejaron la caja de las obras sociales, y nunca tuvieron el rol institucional que acá suelen darles los gobiernos peronistas.
 
La derrota de los controladores pareció confirmar la sabiduría del pensamiento único. La ortodoxia liberal había decretado que los gremios eran meros obstáculos burocráticos para la competitividad de las empresas norteamericanas en una economía globalizada, donde la tendencia al outsourcing a países del tercer mundo y el mercado negro de inmigrantes ilegales en la economía doméstica tornaban inviables y desmedidas las más elementales reivindicaciones sindicales. Además, dictaba la ortodoxia, de tanto negociar “privilegios” los gremialistas se habían vuelto genéticamente corruptos.
 
Durante ese largo período, los sindicatos en retirada se limitaban a reclamar por las condiciones sanitarias en los lugares de trabajo y no mucho más, y se mostraban impotentes ante la sangría de afiliados. Salvo alguna excepción como César Chávez, los héroes de la clase obrera no eran gremialistas. sino estrellas de rock como Bruce Springsteen, John Cougar y Bon Jovi, que lloraban mucho pero no proponían nada. Para el norteamericano medio el sindicalista era un gangster de película, como Jack Nicholson haciendo de Jimmy Hoffa.
 
Ahora, tras más de medio siglo de políticas hostiles hacia las organizaciones laborales, incluyendo las de administraciones demócratas que en otras áreas fueron progresistas, Obama ha dado muestras de querer revertir la tendencia.
 
Esa voluntad le ha generado no pocos problemas y resistencias en sus primeros días de gobierno. Obama es un hombre pragmático y resta ver cuánto capital político invierte en una puja que ya empezó a desgastarlo. Pero hasta ahora viene dando pelea con fuerza, tanto en los hechos como en la arena discursiva.
 
Esto empezó en la campaña presidencial, cuando Hillary y Obama disputaban el apoyo gremial en la primaria demócrata. Los demócratas siempre hacen eso, pero solían hacerlo en voz baja porque sabían que esos apoyos tan necesarios en la interna partidaria se le volvían en contra en la elección general. Esta vez no. Los dos candidatos dijeron y repitieron hasta el cansancio que para motorizar la economía era necesario fortalecer a los gremios.
 
Obama y Hillary no sólo reivindicaron el rol histórico de los sindicatos como representantes de los intereses de los trabajadores, sino como el de toda la clase media. Y además se comprometieron públicamente a apoyar, lo mismo que el vicepresidente Biden y la secretaria de Trabajo Hilda Solís, la principal demanda de los sindicatos. Se trata de un proyecto de ley, que Obama firmó en el Senado, que reformaría el proceso por el cual los trabajadores de una empresa acceden a la representación gremial.
 
Hasta ahora el sistema funciona así: si un sindicato quiere organizar una empresa, debe obtener apoyo por escrito de al menos el 30% de la fuerza laboral. Una vez que junta las fichas, debe presentarlas en una oficina federal, el NLRB, que a su vez debe convocar y supervisar una elección, secreta pero dentro de la empresa, a la vista de los patrones, en un plazo de 42 días, prorrogable a pedido de la empresa, en la que los trabajadores votan por sí o por no la sindicalización, para la cual hace falta la mitad más uno de los votos.
 
Sucede que las empresas usan los períodos de campaña electoral para apretar y asustar a los trabajadores. Por un lado amenazan con cerrar la empresa si pierden la elección, por el otro estudios serios muestran que un quinto de los representantes gremiales eran despedidos de sus empresas durante el período de campaña. Incluso el Estado subsidiaba los “programas de desaliento laboral” que las empresas implementaban durante las campañas. Como los gremios ya conocían el sistema de aprietes, rara vez se presentaban ante el NLRB con menos del 50 por ciento de las fichas para no gastar sus energías en causas perdidas de antemano.
 
El proyecto de ley que apoya Obama, llamado Employee Free Choice Act (EFCA), elimina un paso clave del proceso. Bastaría con presentar el 50 por ciento de las fichas para obtener la sindicalización, sin tener que ir a elecciones, De esta manera los organizadores sindicales podrían organizar la fuerza laboral sin que la empresa se enterara, eliminando de hecho el período de apriete patronal.
 
Y la patronal no tardó en reaccionar. Lo primero que hizo, a través de sus representantes en el Congreso, fue trabar la confirmación de Solís, la única del gabinete que sigue demorada, argumentando que dio una respuesta evasiva cuando se le preguntó si apoyaba el EFCA, y porque Solís, hija de trabajadores rurales sindicalizados, había sido tesorera de una fundación que apoyaba el EFCA.
 
Por su parte, la poderosa Asociación Nacional Industrial le mandó una carta abierta al presidente, en la que le advertía, en tono amistoso, que no sería conveniente introducir un tema tan “divisivo” como el debate por el EFCA. “Este no es el tipo de tema sobre el cual se construye una relación”, señaló la asociación.
 
Pero Obama no se amedrentó. Además de mantener la nominación de Solís, a pedido de los sindicatos se puso al frente del rescate de las automotrices, que según los analistas financieros son “inviables”.
 
Encima de eso, el 30 de enero invitó a los líderes sindicales a la Casa Blanca, en un gesto que por su importancia histórica es comparable a la llegada de las Madres de Plaza de Mayo a la Casa Rosada a poco de asumir Néstor Kirchner.
 
Ese día Obama pronunció la ya famosa frase de que el fortalecimiento de los sindicatos no sólo no es un obstáculo, sino que es imprescindible para la recuperación económica. También dijo que la economía debe reconstruirse de abajo hacia arriba y no al revés, contradiciendo la teoría del derrame.
 
Ese mismo día, delante de los gremialistas, Obama lanzó la llamada task force para Familias Trabajadoras de Clase Media, una propuesta de la coalición de sindicatos Cambio para Triunfar, que se formó el año pasado para apoyar la campaña de Obama. La idea es crear un contrapeso dentro de la Casa Blanca para los lobbies financiero y empresarial, dijeron sus promotores. Queda por verse cuánto acceso al presidente tendrá la task force, pero el nombramiento de Biden para encabezarla parece una buena señal.
 
Ese mismo día, además, Obama firmó tres órdenes ejecutivas que eran reclamadas los sindicalistas. La primera eliminaba los subsidios estatales para los programas de desaliento gremial. La segunda invalidaba una orden anterior que exigía que las empresas sindicalizadas colgaran carteles en el lugar de trabajo alertando que los trabajadores tenían derecho a desafiliarse y explicando cómo hacerlo. (En cambio en las empresas no sindicalizadas no es obligatorio colgar carteles diciendo que los trabajadores tienen derecho a organizarse.) La tercera garantizaba la estabilidad laboral cuando los contratos federales se transferían de una empresa a otra, circunstancia que antes era aprovechada para aplicar despidos masivos.
 
Esta semana Obama abrió un nuevo frente de batalla cuando, a pedido de los sindicatos, introdujo la cláusula “Compre en Estados Unidos” en su paquete de estímulo económico. La cláusula prohibiría la compra de hierro y acero extranjero en los proyectos de obra pública incluidos en el paquete.
 
La propuesta fue aplaudida por Leo Gerard, presidente de la Unión de Obreros Metalúrgicos. “Es hora de que los patriotas económicos defiendan nuestro país. Hace falta que nuestras leyes se apliquen de manera agresiva para asegurarnos de que el dinero de los contribuyentes estadounidenses se use para generar empleos estadounidenses y para renovar nuestra economía”, declaró eufórico el sindicalista.
 
Pero la propuesta fue denunciada como proteccionista por la bancada republicana, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y, en un llamativo giro liberal, el mismísimo Fidel Castro.
 
El viernes Obama rompió otro tabú cuando nombró a dos sindicalistas en su flamante equipo de asesores económicos de la presidencia, algo que no sucedía desde los tiempos del New Deal.
 
Así las cosas, habrá que ver cómo sigue la película. Lo que pase con EFCA servirá para medir el grado de compromiso del nuevo gobierno con la agenda sindical. Los votos están. Haría falta un empujón del Ejecutivo.
 
Si Obama quiere fortalecer en serio a los sindicatos, la pelea de fondo no puede demorarse mucho. Sólo un presidente fresco y en la cresta de la ola de aprobación popular puede enfrentar con alguna chance de éxito a los nenes de Wall Street y la patronal.
 
Por Santiago O’Donnell
 
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