Martes, 14 Enero 2014 20:13

Asesinado joven rapero en Medellín

Asesinado joven rapero en Medellín

¿Hasta cuando nos conformaremos con un simple y frio dato estadístico, ilusorio de "disminución de crímenes" cuando con solo una muerte matamos un mundo?

 

Una vez más han intentado acallar la voz de los que siguen clamando la esperanza y la vida en nuestro territorio. Hoy ha sido uno de los días grises que empañan la tranquilidad en esta ciudad, hemos perdido a nuestro amigo, hijo, hermano, Camilo Giraldo, más conocido en la escena artística como "morocho" con 14 años ha realizado un proceso artístico y agroambiental por más de 5 años con semillas del futuro, donde se une el hip - hop con la siembra. Lo hemos visto crecer, caminar y divertirse con su gran familia Semillas del Fututo.

 

Aclamamos por el respeto a la vida y por la integridad de miles y miles de familias que conforman nuestra comunidad de Medellín, comuna
13, san Cristóbal entre otras comunas y corregimientos en los que hemos estado presente de la mano de semillas del futuro y unión entre comunas, estos lugares han sido ricos en sus expresiones culturales y artísticas, en las formas como las personas se unen a celebrar la vida
y a seguir formando lazos de unidad.

 

Precisamente esto es lo que hacemos en Semillas del futuro y unión entre comunas generar opciones de vida por medio de la siembra y el arte, nuestra idea principal es unir la fuerza de la vida natural con la proyección artística, para de esta manera potenciar las creaciones que se realizan desde los territorios.

 

Por eso no queremos ser clasificados como un proceso para "arrebatarle jóvenes al conflicto", ni mucho menos realizar labores que el Estado no ha realizado en nuestros territorios.

 

Desde este espacio decimos presente y expresamos nuestro rechazo a la muerte de nuestro compañero "Morocho" eterno en los sueños incansables y la alegría profunda de nuestros adolescentes, en una ciudad que no da tiempo para encontrarse, para errar hasta encontrar la vida.

 

Unión entre Comunas Semillas del Futuro Agro-Arte

 

Video relacionados

http://www.youtube.com/watch?v=tHQ6pjtLaLI

http://www.youtube.com/watch?v=0NOpedSaHng

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En estos primeros años del siglo XXI la mayoría de las grandes capitales latinoamericanas están gobernadas por partidos o coaliciones progresistas o de izquierda, con un importante apoyo popular. Son ciudades de alta visibilidad, con medios para aplicar políticas transformadoras en un sentido democrático y de justicia social. Nos referimos a la ciudad de México, Bogotá, Quito, Lima, La Paz, Santiago de Chile (?), Montevideo, Sao Paulo, Caracas (?). Destaca la ausencia de Buenos Aires, que tuvo gobiernos teóricamente progresistas en los años 90 y principios de 2000 y hoy gobierna una derecha neoliberal que sustituye la justicia por la demagogia. Una (mala) experiencia a tener en cuenta.

Un gobierno progresista si pretende consolidar unas políticas reformadoras necesita durar por lo menos dos o tres mandatos. Para hacer progresar la cultura política democrática nos parece muy conveniente hacer un seguimiento analítico de estas experiencias, como han iniciado su andadura, los primeros resultados de sus políticas y sus actuales desafíos. No pretendemos ahora hacer este análisis y menos de todas las ciudades citadas, ni mis conocimientos son suficientes ni cabría en un artículo periodístico. Por lo menos requeriría una serie. Sólo pretendemos proponer unos criterios de lo que puede ser una política ciudadana de izquierdas o progresista y comentar modestamente el caso de la ciudad de México y más específicamente el de Iztapalapa. ¿Cómo evaluar una política de izquierdas? Proponemos tres criterios y cada uno de ellos se sitúa a una escala diferente.


En primer lugar las políticas sociales, que lógicamente supone priorizar a las poblaciones más necesitadas y más vulnerables y los territorios más deficitarios respecto de infrastructuras, vivienda y servicios públicos y colectivos. Son políticas que exigen inmediatez en el tiempo y proximidad en el territorio. Es el ámbito que compete principalmente a las delegaciones, tanto para actuar sobre la base de sus competencias o de sus capacidades como para reclamar aquello que puede competer al gobierno de la ciudad o de la nación. En el caso de Iztapalapa resulta impresionante la multiplicidad de programas, proyectos y actuaciones en marcha que se han promovido en menos de un año y con recursos limitados. Destacan los programas de educación, cultura y ocio destinados a la infancia y juventud, a la asistencia sanitaria, a la igualdad de género, a la cultura, a la gente mayor, a la recuperación de espacios públicos, al apoyo a las micro y pequeñas empresas, a la seguridad ciudadana, al control de la difusión de la droga, a la disposición de agua potable para extenderla a toda la población, a obras de drenaje y otros servicios básicos, a la protección civil, etcétera. Estas políticas serán más efectivas en la medida que se tenga en cuenta las reivindicaciones y las propuestas de los colectivos ciudadanos, en especial los críticos. Se trata de unas políticas de urgencia para responder a necesidades mínimas para ser reconocido como ciudadano, que contribuyen a mejorar la calidad de vida y a disminuir la pobreza, pero que tienen una incidencia escasa en reducir la desigualdad social.


En segundo lugar las políticas urbanizadoras y de intervención sobre la ciudad existente. Nos referimos a hacer ciudad donde hay sólo mala urbanización o de tejido degradado; de promoción de viviendas para los sectores de bajos ingresos; de mejorar las centralidades existentes y desarrollar otras nuevas; de renovar y extender todas las infraestructuras y servicios urbanos para que sirvan a toda la población; la generalización de espacios públicos de calidad en todo el territorio urbanizado (la ciudad es ante todo espacio público); regular la construcción de viviendas de forma tal que se produzca en todas las zonas una cierta mixtura social; garantizar el acceso a la movilidad a toda la población mediante un sistema de transporte colectivo accesible física y económicamente a toda; atraer actividades económicas que generen un cierto equilibrio entre residencia, servicios y empleo; crear una imagen de ciudad que genere autoestima de la ciudadanía. Se trata de políticas a medio plazo y que no pueden depender exclusivamente de una delegación, por fuerte que sea. Se requiere la concertación con el gobierno de la Ciudad y con el de la nación. En Iztapalapa se apuntan algunos proyectos e ideas interesantes, como una obra iniciada de mejora radical del centro histórico (plaza principal) y otras iniciadas o en estudio de una nueva centralidad y de mejora del entorno urbano (Cabeza de Juárez, Chimalhuacán, San Miguel). Pero es sólo un principio solamente y no permite aún sacar conclusiones.


En tercer lugar hay que elaborar una cultura política urbana alternativa que haga posible evitar los efectos perversos de las buenas prácticas cuando la mejora urbana acaba expulsando a una población popular por sectores sociales de mayores ingresos, que impida que el espacio público y el suelo en general se mercantilice y que se dote de los medios que haga del urbanismo y de las políticas públicas un instrumento de transformación social. Lo cual supone poner en cuestión el principio de la propiedad tal como ahora está regulada, como es el caso del suelo. Reorientar el crédito mediante la publificacion del crédito a la vivienda y la regulación del sistema bancario. Promover una legislación urbanística que impida la diseminación urbanizadora y ordene el territorio como sistema de ciudades compactas. En resumen dotar a los gobiernos del territorio, en todos sus niveles, de los medios jurídicos, fiscales y financieros de hacer efectivo el derecho a la ciudad.


Obviamente promover y llevar a la práctica legal esta renovada cultura política no es responsabilidad de una delegación, corresponde en mucho mayor grado al gobierno de la ciudad y al de la nación. Pero Iztapalapa no es una delegación cualquiera, es la más poblada, la más popular y la más movilizada. En la medida que se produzca una articulación entre las organizaciones sociales más combativas, los sectores intelectuales y profesionales más avanzados y los responsables políticos de la delegación pueden ejercer una presión política que las instituciones de rango no podrán dejar de tener en cuenta.


Por Jordi Borja, director del Programa de Gestión de la Ciudad y Urbanismo de la Universitat Oberta (virtual) de Catalunya y presidente del Observatorio DESC (derechos económicos, sociales y culturales).

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Miércoles, 11 Diciembre 2013 17:46

A la Opinión Pública Nacional e Internacional

A la Opinión Pública Nacional e Internacional

Incumplimiento del Gobierno Nacional de los acuerdos en Paro Agrario; Convoca a todos los sectores sociales del país a preparar movilización agraria, étnica y popular.

 

En respuesta a los incumplimientos del Gobierno Nacional frente a los acuerdos llegados en las mesas de negociación del pasado Paro Nacional Agrario y teniendo en cuenta que los temas son de propósito común para todas y todos los colombianos, se darán cita en el Centro de Memoria de la ciudad de Bogotá los días 12 y 13 de diciembre, 250 líderes representantes de más de 5.000 organizaciones y movimientos sociales, campesinos, indígenas, afrodescendientes y desarraigados colombianos, con el objetivo de analizar el estado actual de las mesas de negociación y preparar la Gran Movilización Agraria, Étnica y Popular 2014.

 

La agenda prevista para esta Cumbre Preparatoria, tratará temas relacionados con el territorio, los cultivos ilícitos, los conflictos minero-energéticos, así como lo que tiene que ver con el actual modelo de desarrollo, que ha sembrado pobreza, violencia y desesperanza en los territorios. Así mismo, se trazarán los lineamientos para la construcción de un camino de unidad sectorial de cara a convocar, para el año 2014, la gran Movilización Nacional.

 

El día viernes 13 a las 4:30 p.m. se hará público la declaración final de la Cumbre, que dará cuenta de la agenda de movilización para el año 2014, y la posición frente a la destitución por parte de la procuraduría del señor alcalde de Bogotá.

 

Convocan: Congreso de los Pueblos, Mesa Nacional Agropecuaría y Popular de Interlocusión y Acuerdo - MÍA, Coordinador Nacional Agrario, Organización Nacional Indígena de Colombia - ONIC, Marcha Patriotica, Proceso de Comunidades Negras - PCN, Movimiento de Unidad Agraria - MUA.

 

Rueda de Prensa: jueves 12 de diciembre, 11:00 a.m.

 

Lugar: Centro de Memoria de Bogotá. Av. Cll 26 con Cra 22. Frente al Parque del Renacimiento.

 

!TODOS Y TODAS CON UN PROPÓSITO COMÚN!

!POR LA VIDA, EL PRESENTE Y FUTURO DE NUESTRAS GENERACIONES COLOMBIANAS!

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Socialismo raizal y el ordenamiento territorial

 

Edición 2013. Formato: 17 x 24 cm, 308 páginas.
P.V.P:$28.000 ISBN:978-958-8454-81-8

 

 

Reseña. 

El presente libro contiene dos temas íntimamente relacionados en la obra de Orlando Fals Borda: el ordenamiento territorial y el socialismo raizal.

Para el pensador colombiano, mundialmente conocido por sus aportes a la sociología, el ordenamiento del territorio, acudiendo a la historia, la geografía humana y los recursos de los pueblos, se constituye en el pilar sobre el cual puede construirse las glocalizaciones como respuesta del socialismo raizal como un quinto orden social alternativo al capitalismo, posdesarrollista y posmoderno, contiene como fundamento la construcción desde abajo de un orden democrático, participativo y pluralista.

En el estudio que introduce el presente libro, además, el socialismo raizal y el ordenamiento territorial son colocados en contexto con el resto de la obra de Fals Borda. Así, el lector tiene un panorama completo de la obra sociolófica del profesor Orlando Fals, del puesto que ocupa en ella su "utopía política".

 

 

 

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Miércoles, 04 Diciembre 2013 08:00

Honduras y honduras de América Central

Honduras y honduras de América Central

La desintegración de los pueblos centroamericanos se demoró algo más que la de sus congéneres de América del Sur. Tras el asesinato de José Antonio de Sucre y la muerte de Simón Bolívar, la Gran Colombia dejó de existir (1821-30). Poco después, las Provincias Unidas de América Central estallaron en cinco pedazos (1823-38).


Frente a la política imperial que el secretario de Estado John Kerry acaba de calificar de superada (Doctrina Monroe, 1823), sólo México pudo, a duras penas, defender su integridad territorial. Porque en 1836 el imperio le arrebató Texas, y en 1848 la mitad del territorio nacional.
La voluntad política y el patriotismo impidieron que México tuviera su capital en Washington. Anhelo que, de todos modos, empezó a revertirse con la firma del Tratado de Libre Comercio (1994) y la subordinación al Comando Norte del Pentágono (por sus siglas en inglés USNC, 2002).


Implícitamente, la jurisdicción del USNC va del río Bravo a Tierra del Fuego. Así es que, para empezar, México y los países de América Central son vistos como área de seguridad nacional de Estados Unidos. De su seguridad nacional. Algo que a la distancia y en proyección luce más inquietante que los intentos de anexión de los países centroamericanos por el efímero imperio de Agustín de Iturbide (1821-23).
En 1781, cuando el gobernador Bernardo de Gálvez derrotó a los ingleses en la batalla de Pensacola (Florida), profetizó: El yanqui es un ser hipócrita, falso y desvergonzadamente rapaz. Las ideas del gobierno popular, de democracia y de comercio libre que proclama no tienen más objeto que desconocer los derechos de los demás, engañar al mundo con falsas promesas, y obtener provecho propio.


Sigue: Mammón es el Dios de la Nueva Fenicia o la Nueva Cartago de América, abigarrada mezcla de puritanos hipócritas, aventureros sin ley, demagogos audaces y mercaderes sin conciencia (Gregorio Selser, Cronología de las intervenciones extranjeras en América Latina, México, Ceama, tomo I, p. 45).


Gálvez no era populista ni demagogo. Era español, monárquico, y apenas contaba 21 años. Pero lo que importa subrayar es que en Pensacola luchó Francisco de Miranda, precursor de la emancipación hispanoamericana. Quien junto con el guayaquileño José María de Antepara publicará 30 años después en Londres el libro South American emancipation.


Por los caminos misteriosos del Señor, la obra de Miranda y Antepara llegó a manos del constitucionalista hondureño José Cecilio del Valle. Del Valle creía prematuro el proyecto de emancipación. Sin embargo, el impacto continental del Grito de Dolores le hizo cambiar de opinión.
A finales de 1810, Del Valle postuló la creación de una Confederación Hispanoamericana. Y en 1821, al tiempo de celebrar la independencia de México, se opuso a que Guatemala, su patria amada (que incluía a Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica), fuera anexada al imperio de Iturbide.


Escribió Del Valle: "... la identidad de sentimientos no produciría los efectos de que es capaz, si continuaran aisladas las provincias de América sin acercar sus relaciones, y apretar los vínculos que deben unirlas... Chile ignora el estado de Nueva España, y Guatemala no sabe la posición de Colombia. La América se dilata en todas las zonas, pero forma un solo continente. Los americanos están diseminados por todos los climas, pero deben formar una familia" (Plan de la Unión Americana, El Amigo de la Patria, Guatemala, 1822).


Al año siguiente, los cinco países se desligaron de México, constituyendo una federación llamada Provincias Unidas de América Central. A todo esto, sin que la Doctrina Monroe se diera por enterada, el guante blanco de Londres intervenía en los pleitos de aldea: el conservador Del Valle ganó la elección, pero los liberales, falseando los cómputos, designaron al salvadoreño Manuel José Arce primer presidente de la federación.


Vacilante con respecto a la independencia y enemigo del federalismo, Arce embistió contra las autonomías de las Provincias Unidas. Con todo, resulta interesante recordar que a su paso por Guatemala (1823), el argentino Bernardo de Monteagudo (lugarteniente de San Martín y secretario de Bolívar) leyó los escritos de José Cecilio del Valle. Poco después, desde Lima, le escribió manifestando que el Libertador estaba de acuerdo con aquel artículo sobre la unión americana, y que "...en él veía a uno de los más fuertes defensores de la libertad en el nuevo mundo".


Otro hondureño insigne y bolivariano, Francisco de Morazán, empuñó durante 10 años el poder de la federación centroamericana. No tuvo éxito. Así como los yanquis durante la guerra contra los sandinistas en el decenio de 1980, Londres consiguió que los indígenas de la Costa Atlántica (mosquitos) luchasen a favor de su majestad británica y los mezquinos intereses locales.


Morazán fue fusilado el 15 de noviembre de 1842, "...en el aniversario de la independencia cuya integridad procuré mantener". A 190 años de la creación de la Federación Centroamericana, y 180 de la muerte del gran José Cecilio del Valle, la situación continúa igual o peor que entonces.

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Jueves, 28 Noviembre 2013 16:58

Paro y minga indígena

Con alrededor de 40 mil indígenas movilizados, 48 comunidades, 22 vías bloqueadas, y acciones en 18 departamentos, de los cuales por lo menos 7 resultaron colapsados, la Minga indígena nacional dejó cla roal país, el músculo del movimiento indígena que agrupa la ONIC. Como en ninguna otra protesta social, el gobierno Santos debilitado, reaccionó y accedió rapidito a la negociación. La casa de Nariño sabe que la reivindicación y confrontación que tiene raíz y corazón en el macizo colombiano, cuando asuma identidad y aparte politiquerías, posee un aire centenario con capacidad de extender ejemplo y solidaridad.

 

No son molinos de papel los que hace mover el movimiento indígena nacional. Con un menor cubrimiento noticioso y de televisión, pero con mayor contundencia, las comunidades indígenas a través de la convocatoria de su Minga, lograron un importante resultado en la defensa de sus reivindicaciones históricas.

 

Temor del Paro Nacional agrario y popular

 

Aunque el gobierno central no exhiba la aparente estabilidad de periodos anteriores, en su conjunto actúa como un estratégico jugador. Todas las trasformaciones en el mundo rural a las que obligado responde el ejecutivo –tras bloqueos y marchas tanto regionales como nacionales– esconden bajo el disfraz de "dialogo social" la agenda del capitalismo acaparador de tierras, así como, la afectación y acción en contra de las territorialidades que han hecho con su tradición las comunidades que confluyen en el campo. Un caso apenas, en última instancia, certificar la gran desposesión agraria del Catatumbo. Los considerandos del llamado "pacto agrario" y en últimas el acuerdo de la María Piendamó, como maniobra desde el gobierno, repiten este libreto.

 

 

Santos abona el camino, para el proyecto a fondo económico, de futuro y en el continente, con provecho, pauta y funcionalidad del capital financiero internacional, pero, como todo acuerdo, fueron dos quienes pactaron.

 

Del pliego a los acuerdos

 

Cinco fueron los temas gruesos que llevaron a convertir las carreteras nacionales en puntos de concentración de los indígenas para su lucha directa.

 

- Territorio y tierras; seguridad jurídica de los territorios indígenas; ejercicio pleno del derecho al territorio; constitución, ampliación y saneamiento de los territorios indígenas.
- Consulta previa sobre proyectos minero-energéticos e hidrocarburos; revocatoria directa de las concesiones o contratos de explotación minera en territorios indígenas.
- Ejercicio de autonomía y gobierno propio; autonomía territorial; la cosmovisión y la autonomía en el ejercicio de gobierno propio.
- Tratados de Libre Comercio y política agraria; promoción del referendo para la derogatoria de los TLC o la renegociación de los mismos; derogatoria de todas las normas que afecten la soberanía alimentaria.
- Derechos humanos, conflicto armado y Paz; adopción integral de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas; desmilitarización de los territorios indígenas; desmonte de los planes de consolidación y respeto al ejercicio de control territorial a través de la guardia indígena.

 

El pliego en apariencia abarcó mucho, pero realmente, en el movimiento planearon apretar solo en lo necesario. Las direcciones de los pueblos ancestrales actúan y tienen certeza, tanto de cuál es el momento en el que se encuentran en el marco de la agenda estratégica del capital y la impronta que en correspondencia aplica el gobierno, como a la vez, asumen que en el aporte y la búsqueda de la paz, son estos los días de presión y de planear con anticipación y en medio de la contradicción, el post conflicto.

 

Las territorialidades de carácter colectivo, así como la existencia y los conocimientos de los pueblos ancestrales, no es en pocas regiones del país donde chocan con los planes y espacios de extracción, producción, y apropiación de conglomerados económicos trasnacionales y nacionales. Ejemplos sobran: Desde la usurpación de saberes ancestrales para su conversión en productos médicos o acumulados teóricos en propiedad privada por pare de empresas extranjeras como Pfyser en el Amazonas, hasta la lucha violenta en tierras indígenas con ejecución por la BP en Arauca ó la persecución de Muriel Mining Corp en el Alto Guayabero contra centenas de familias del pueblo Embera.

 

La Mesa de La Habana tiene sus bemoles

 

El diálogo tiene un especial sabor para las comunidades indígenas, sobre todo las caucanas. En la Isla, el gobierno no discute con cualquiera ni con un extraño para la región. Sino, en particular, con las farc-ep, organización insurgente que mucho desconoce o irrespeta la autonomía y la organización propia de las comunidades. El primer punto: el agrario, de la agenda de los diálogos de paz, puso sobre la mesa las figuras de reordenamiento territorial.

 

En su función, entreveros y declaraciones, De la Calle y Márquez no en pocas ocasiones, han polemizado incluso públicamente, sobre las Zonas de reserva campesina, las zonas de reserva forestal y los parques nacionales naturales. De fondo, para los indígenas existe una preocupación y un límite.

 

La preocupación de los indígenas y de decenas de agrupaciones campesinas, tiene punto en que el acuerdo entre la guerrilla y el gobierno, resulte y esté en detrimento de los derechos colectivos y las figuras de ordenamiento territorial existentes en Colombia que favorecen a estos pueblos, y el límite es: Que los fallos de La Habana, sin dejar dudas, no afecten ni a la propiedad terrateniente y su codicia ni limiten en un gran sentido, el acaparamiento de tierras por parte de transnacionales y empresarios nacionales. A su vez, que permita abrir brechas entre campesinos, indígenas y afros que terminarían divididos en disputas por ínfimas porciones de tierras. Es decir, los indígenas en su reivindicación se sienten entre la espada y la pared. Mejor dicho, entre los intereses del gobierno-farc por una parte, y las nuevas figuras de ordenamiento territorial que impone el capitalismo, por otra.

 

Entre La Habana por arriba y La María desde abajo

 

Autonomía, defensa de sus territorios, preservación de los pueblos y otorgamiento de nuevas espacialidades fueron los temas gruesos del acuerdo de la María. Defensivamente, el movimiento indígena no trato de profundizar sino de consolidar las conquistas existentes en el pulso y el acuerdo con el gobierno. Así como en La Habana se negocia con la burguesía la existencia de las zonas reserva campesina, sin atacar desde el terreno político la gran propiedad terrateniente ni al acaparamiento transnacional de tierras; en el Cauca no hubo más en el pacto, que defender y robustecer las conquistas alcanzadas, a través de siglos de resistencias.

 


 

 

Recuadro 1

 

El acuerdo de La María con la fuerza de la mirada encima

 

"En defensa de los territorios y otorgamiento de nuevas espacialidades: Se acuerda la aplicación de un estatuto especial que modifica el pacto agrario –decreto 1987 de 2013- y la ley de procedimientos especiales agrarios de clarificación de la propiedad –1465 de 2013– con el fin de construir mecanismos específicos en estos temas, que respeten las territorialidades indígenas...".

 

La complejidad que acarrea esta defensa está en que la ONIC es el único sector popular organizado, que acepta, revisa y "refrenda" de esta manera directa, el Pacto Agrario, aun pese a las críticas de sectores como la Mesa de Interlocución y Acuerdo –MIA.

 

Además, en el "Acuerdo No. 4: Para la Constitución, Ampliación y Saneamiento, de Resguardos Indígenas el Gobierno Nacional se compromete a documentar, evacuar y presentar al Consejo Directivo del INCODER, como meta, 400 expedientes sobre ampliación, constitución, y saneamiento de Resguardos Indígenas."1 El ejecutivo se compromete en otorgar "recursos por valor de cincuenta (50) mil millones de pesos para la compra de tierras a pueblos indígenas de la vigencia 2014. Adicionalmente, se destinarán treinta (30) mil millones de pesos a través de vigencias futuras de 2015". Al respecto y contrario a otorgar espacios específicos para la expansión de territorialidades de los cabildos indígenas existentes, el gobierno opta por entregar dineros para la compra de tierras, de las cuales, algunas no estarían ubicadas en lugares ancestrales. De este modo, fomentan y obligan la migración y abandono de sitios milenarios de culturas con fuerte vinculación a sus espacios tradicionales. Santos ejecuta una estrategia de preparar conflictos internos entre indios, campesinos y afros, pues los primeros, terminarán fruto de este mecanismo, incrustándose en zonas ajenas que históricamente han sido recreadas por labriegos y negros.

 

En autonomía: La ONIC cristaliza el interés por ponerle cuerpo a logros de la Constitución del 91 que hoy no tienen ni pies ni cabeza. La puesta en práctica, por medio de un decreto del artículo 56 transitorio que consolida la relación entre autonomía y unidades territoriales indígenas; fue el logro. El movimiento indígena pretende así establecer "las disposiciones normativas relativas al funcionamiento de los Territorios Indígenas, sus autoridades y gobierno propio, respecto de los sistemas, tales como: el Sistema Educativo Indígena Propio, Sistema Indígena de Salud Propia e Intercultural y Sistema General de Participaciones –SGP, entre otros2".


El acuerdo de La María corrobora y confirma los derechos de consulta afirmativa previa, que poseen las comunidades indígenas, como mecanismo de preservación de sus territorios ancestrales ante los intereses económicos de los mega planes infraestructurales, el extractivismo y la agro industria.

 

Los vacíos y los menos del acuerdo

 

Temas relevantes como la mega minería y los TLCs quedaron por fuera de los acuerdos. Santos no está dispuesto a realizar negociación alguna con la propiedad estatal de los subsuelos y la agenda de libre comercio. Pilares estos, de subordinación al capitalismo financiero internacional. Sin embargo, el más nocivo de los bemoles está en el hecho de la realización de los acuerdos indígenas, sin dialogo alguno con el resto del campo popular. Especialmente, con los subalternos rurales. Justo en el momento cuando la movilización agraria nacional está en reactivación.

 

Al igual que en el Catatumbo, y en los acuerdos parciales con las organizaciones que hicieron parte del paro agrario nacional, cada organización sostiene su propuesta específica para el campo: algunos ZRC, otros ZRF, los cabildos indígenas, etcétera. Sin embargo, el grueso que está hoy en discusión pública, es el conjunto del futuro del país rural. Las figuras, movilizaciones y reivindicaciones de cada uno de los sectores, no alcanzan ni tienen un diálogo entre sí. Una incomunicación y parcelación que impide el acuerdo popular y la aprobación de un pliego o plataforma de emplazamiento nacional. Acción que en su realización y dinámica proyecte y salve a la nación indígena, a la identidad negra y a la reivindicación campesina, en vía a la construcción de la Colombia popular.

 

Algunos intelectuales y el ávido debate al interior del movimiento indígena, en cabeza de sus mas representativas organizaciones ACIN y CRIC, señalan y advierten del lugar que la élite y el poder quieren dar al movimiento indígena: no es otro que acabar su capacidad de acción directa y movilización beligerante, en el propósito de reducir su participación a un actor meramente 'gremial', reivindicativo, sin proyección histórica, con olvido de su identidad; y sujeto a los canales legales para ejercer su participación.

 

Desde luego, las comunidades ancestrales dan ejemplo de luchar y estar en las antípodas de este papel. Empero, vale preguntar en el marco de los planes del bloque dominante, por el reto que significa impedir que el acuerdo de la María sea una victoria en el presente y una derrota en el futuro.

 

1 Acta de Acuerdos logrados entre los Pueblos Indígenas que participaron en la Minga Social Indígena y Popular y el Gobierno Nacional, 23 de octubre de 2013, La María, Piendamó, Cauca, Colombia.
2 ídem.

 


 

 

Recuadro 2

 

El mosaico del poder en el paro

 

Un lado de la "negociación acelerada" tuvo actores que no fueron cualquiera. Aurelio Iragorri Valencia nieto del ex presidente Guillermo León Valencia e hijo de su homónimo padre –político y senador desde hace mas de 20 años–, con ancestros y acusación popular de persecución y oposición a los resguardos indígenas del Cauca. Junto con la familia Chaux, son castas dominantes desde los años de la Independencia. Los dominios Irragorri tocan desde Popayán hasta el extenso macizo colombiano. El tamaño de su poder económico y social es difícil de calcular, sin embargo, es simbólico que son parte de las pocas oligarquías regionales con asiento en los escenarios de poder nacional.

Publicado enEdición N°197
Sábado, 26 Octubre 2013 07:35

La pugna sunita-chiíta divide al mundo

La pugna sunita-chiíta divide al mundo

La histórica y profundamente trágica división entre sunitas y chiítas en el mundo musulmán tiene repercusiones en todo el planeta. La guerra civil en Siria, la cobarde alianza estadunidense con las autocracias del Golfo sunita y el recelo sunita (e israelí) contra el chiíta Irán afectan incluso el trabajo de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

 

El petulante rechazo de Arabia Saudita, la semana pasada, a tomar su lugar entre los miembros no votantes del Consejo de Seguridad, acción sin precedente entre los miembros de la ONU, llevaba la intención de expresar el disgusto de la monarquía dictatorial por la negativa de Washington a bombardear Siria después del uso de armas químicas en Damasco, pero también reflejó los temores sauditas de que Barack Obama pudiera responder a la intención iraní de mejorar sus relaciones con Occidente.

 

El príncipe Bandar Bin Sultán, jefe de la inteligencia saudita –gran cuate del presidente George W. Bush durante sus 22 años de embajador en Washington–, acaba de sonar su tambor de hojalata para advertir a los estadunidenses que su país dará un giro importante a sus relaciones con ellos, no sólo por no haber atacado Siria, sino porque no ha logrado forjar un acuerdo justo de paz entre Israel y Palestina.

 

En qué pueda consistir tal giro importante –salvo la usual baladronada saudita sobre su independencia de la política exterior estadunidense– fue un secreto que el príncipe se abstuvo de revelar. Israel, desde luego, nunca pierde la oportunidad de publicitar –con bastante acierto– lo mucho que coinciden en estos días sus políticas hacia Medio Oriente con las de los acaudalados dignatarios del golfo Arábigo.

 

El odio hacia el régimen chiíta-alauita, un indeclinable recelo hacia los planes nucleares iraníes y un temor general a la expansión chiíta están convirtiendo las monarquías sunitas árabes en aliadas vergonzantes del Estado de Israel, al que tantas veces han jurado destruir. Es de imaginarse que el príncipe Bandar no desearía difundir tal noción.

 

Además, la más reciente contribución estadunidense a la paz de Medio Oriente podría ser la venta de misiles y otras armas por 10 mil 800 millones de dólares a Arabia Saudita y al igualmente sunita Emiratos Árabes Unidos, entre ellos bombas GBU-39 –que llevan el lindo mote de devasta-búnkeres–, las cuales podrán usar contra el chiíta Irán. Israel, por supuesto, posee esos mismos armamentos.

 

En el mundo árabe se debate mucho si el lastimero señor Kerry –cuya risible promesa de un ataque increíblemente pequeño a Siria lo convirtió en el hazmerreír de Medio Oriente– entiende hasta qué grado compromete a su país con el bando sunita en el conflicto más antiguo del islam. Su respuesta a la negativa saudita de tomar su lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU ha sido casi igual de extraña.

 

Luego de comer el lunes en París, en la casa del ministro saudita del exterior, Saud al-Faisal, Kerry señaló, por conducto de sus acostumbrados funcionarios anónimos, que valoraba el liderazgo de las autocracias en la región y compartía el deseo de Riad de desnuclearizar Irán y poner fin a la guerra en Siria. Pero su insistencia en que el presidente sirio Bashar Assad y su régimen deben abandonar el poder significa que un régimen sunita tomaría el poder en Siria y su deseo de desarmar Irán, por teórica que sea su amenaza nuclear, aseguraría el dominio del poderío militar sunita en Medio Oriente, desde la frontera afgana hasta el Mediterráneo.

 

Pocos caen en cuenta de que Yemen constituye otro de los campos de la batalla Arabia Saudita-Irán en la región.

 

El entusiasmo saudita por los grupos salafistas en Yemen –incluido el partido Islah, el cual se dice que está financiado por Qatar, aunque niega recibir apoyo externo– es una razón por la cual el régimen posterior a Saleh en Saná ha estado apoyando a los rebeldes chiítas zaiditas hutis, cuyas provincias de origen, Sada, Al Jawf y Hajja, bordean Arabia Saudita. Según los sauditas sunitas, los hutis son apoyados por Irán.

 

La monarquía minoritaria sunita en Bahrein, respaldada por los sauditas y, desde luego, por los complacientes gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña y aláteres, también acusa a Irán de coludirse con la mayoría chiíta de la isla. Extrañamente, en sus comentarios el príncipe Bandar acusó a Barack Obama de no apoyar la política saudita en Bahrein, que implicó el envío de tropas a la isla para ayudar a reprimir a los manifestantes chiítas en 2011, cuando de hecho el silencio de Washington ante la violencia paramilitar del régimen fue lo más cerca que pudo llegar de ofrecer su aval a la minoría sunita y al rey de Bahrein.

 

En suma, un idilio occidental con el islam sunita: un amor que en definitiva no puede decir su nombre en el golfo Arábigo, donde democracia, moderación, asociación y dictadura descarada son intercambiables, lo cual no reconocerán Washington, Londres ni París (como tampoco Moscú o Pekín). Pero ni qué decir que existen algunos ribetes irritantes –e incongruentes– en esta pasión mutua. Los sauditas, por ejemplo, culpan a Obama por permitir el derrocamiento del decadente Hosni Mubarak en Egipto. Acusan a los estadunidenses de apoyar a Mohamed Mursi, de la Hermandad Musulmana, cuando fue electo presidente –las elecciones no son terriblemente populares en el Golfo–, y ahora los sauditas lanzan dinero al nuevo régimen militar egipcio. Assad en Damasco también ofreció sus felicitaciones a los militares egipcios: después de todo, ¿acaso ese ejército no se propuso evitar, como el propio Assad, que extremistas religiosos llegaran al poder?

 

Es justo, pues, siempre y cuando recordemos que en realidad los sauditas apoyan a los salafistas egipcios que cínicamente dieron su apoyo a los militares, y que esos salafistas financiados por Riad se cuentan entre los más fieros opositores a Assad.

 

Gracias a Kerry y sus colegas europeos la ausencia de cualquier memoria institucional en el Departamento de Estado, en la Oficina del Exterior británica o en el Quai d'Orsay significa que nadie necesita recordar que 15 de los 19 asesinos en masa del 11-S eran también salafistas y –por favor, sobre todo olvidemos esto– que todos eran ciudadanos sunitas de Arabia Saudita.

Traducción: Jorge Anaya

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Jueves, 24 Octubre 2013 11:54

Micoahumado: Un viaje a la dignidad

Micoahumado: Un viaje a la dignidad

El sur del departamento de Bolívar, en especial el segmento medio del río Magdalena, es una de las zonas del país más afectadas por las dinámicas del conflicto armado. Allí, en la Serranía de San Lucas, está Micoahumado, pequeño corregimiento perteneciente al municipio de Morales, con sus 11 veredas y su pintoresco casco urbano. Micoahumado es el escenario de un proceso comunitario resultado del valor y la determinación de una comunidad que hace diez años decidió tomar en sus manos las riendas de su vida colectiva.

 

La ruta

 

Desde Aguachica en el departamento del Cesar, arrancan vehículos colectivos para dirigirse hacia el municipio de Morales. En la ruta, el paisaje llano y caluroso se ambienta con el rítmico vallenato que emana de la consola de sonido del carro, que hace dúo con los coros de los pasajeros. La monotonía de la sabana se ve interrumpida de vez en cuando por el paso de coloridos iridiscentes lagartos y diversas bandadas de aves. Extensiones habitadas por manadas de reses expiden un hedor ácido. Al final del tramo, se transita la ribera del Magdalena y una brisa fresca alivia la inclemencia del sol. Ya en Morales el cruce del río es en chalupa, en su otra orilla está empotrado el pequeño caserío de Moralito, donde hay otro carro o una motocicleta que por senderos sin pavimentar, los mismos que cuarenta años atrás, a la llegada de los primeros colonos, se recorrían a pie durante largas jornadas, transportan a los habitantes del sector.

 

El carro avanza por la montaña, adentro, el sombrío de la espesa vegetación mengua el calor y reduce la potente luz del sol que metros atrás entorpecía la vista. Ya los ojos bien abiertos captan extasiados el estallido del vuelo de mil mariposas que parecen celebrar el paso del vehículo. Esta es la Serranía de San Lucas que, exuberante sin ser agreste, exhibe al paso la bucólica variedad característica de la vida campesina, allí, en donde en pocos metros cuadrados conviven el cacao, el plátano, la guanábana, el café, el mango, el coco y el borojó, acompañados de borricos, reses, cabros, cerdos y el infaltable perro de finca. La especie humana acá no es ajena a este popurrí de diferencias: razas, acentos, jergas y creencias conviven compartiendo la apertura y la risa que se instala en el ambiente desde el mismo momento en que se aborda la chalupa en Morales.

 

Este escenario no es más que el presagio del talante de los micoahumadeños, alegres, serenos, y muy francos. Dado que el corregimiento está en una zona en la que el conflicto armado continúa vigente, la confianza en los extraños está sensiblemente afectada; aun así, los viajeros gozamos de especial recibimiento. Vamos de la mano de personas que los han acompañado por años de manera comprometida y oportuna: los profesionales de la Corporación de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio.
El proceso comunitario

 

Micohaumado tiene origen en un tardío poblamiento de colonos madereros, que poco a poco diversificaron su actividad con la agricultura y la minería. En la época en que las guerrillas en Colombia expandieron sus frentes al abandono estatal, a esta zona llegó el Ejército de Liberación Nacional –eln–, y fue precisamente en este corregimiento en dónde decidió establecer su base regional. La inexistencia de autoridades civiles y militares brindó a esta guerrilla la oportunidad para ejercer su poderío en la zona, dirimiendo los conflictos locales y cubriendo el vacío de autoridad, protección y provisión. Si bien los lugareños dicen que la guerrilla no ejercía una autoridad excesiva, injusta o violenta, reconocen que su presencia sometió a la comunidad a dinámicas propias de la guerra, todas ellas de gran perjuicio para sus habitantes, tales como cultivos ilícitos, fuego cruzado con el ejército, reclutamiento de menores, empobrecimiento de la autonomía civil y el falso estigma como colaboradores de la guerrilla.

 

Fue la peor parte que vivieron cuando, finalizando la década de los 90, llegó la arremetida paramilitar, como estrategia de las fuerzas de derecha, para disputar los territorios de las guerrillas. Disputa, dado que esos terrenos que antes eran indiferentes para los sectores poderosos, cobraron de pronto interés ante las nuevas dinámicas globales de los grandes capitales.

 

Los habitantes de Micoahumado, que sólo sabían de oídas sobre la barbarie de las auc en la región, frente a las amenazas se organizaron creativamente para una protección sin renunciar a la permanencia en el territorio, y asesorados por sectores de la iglesia y la sociedad civil, gestaron un proceso de diálogo con los actores armados, a través del cual exigieron ser sacados del conflicto y del cruce de fuegos.

 

El apoyo casi unánime de la población, la valentía demostrada al ir en pleno cruce de fuegos al encuentro de las tropas, y la razonabilidad de sus demandas reforzada por la elocuencia de su más célebre acompañante, el padre Francisco de Roux, mereció a la comisión de diálogo; el respeto por parte de la guerrilla y los paramilitares que cesaron el fuego en una memorable tregua navideña y que luego –al restablecer su sangriento enfrentamiento– mantuvieron el respeto hacia los civiles. Incluso, la comunidad logró que la guerrilla desminara el territorio. El ejército nacional que ocupó el lugar tras la salida de los ilegales, fue más difícil de convencer. Pero la perseverancia de los líderes dio frutos y la tropa fue finalmente retirada.

 

¿Qué hizo que estos herméticos y escépticos guerreros de la muerte hallaran razonables las demandas de los humildes pobladores de Micoahumado? En la lógica de procesos como éste, el adversario no es visto como un monstruo incapaz de razonar, sino como un humano que erra, en medio de la convicción de que hace lo mejor que puede hacer. La comisión de diálogo de Micoahumado se conectó justo con este rescoldo de humanidad, que sobrevive con obstinación al duro entrenamiento militar.

 

La magia de Micoahumado

 

Se dice que el comandante paramilitar que encabezó la entrada de la tropa a Micoahumado en el 2002, afirmó que este lugar tenía una magia, porque él venía con la orden de no dejar piedra sobre piedra, pero al entrar al pueblo "se le borró el casete". Y no era para menos, pues la estampa de doña María, una abuelita menuda y digna, los esperaba sentada en el umbral de su casa con una gran bandera blanca izada en el portal, el rosario católico en la mano y la mirada serena y altiva.

 

Con todo, y esto nos consta, quien llega hoy a Micoahumado siente esa magia en el aire, se revitaliza, olvida el cansancio por el rigor del viaje y quiere quedarse.

 

El proceso hoy

 

El Proceso Comunitario Soberano de Micoahumado, no se limitó a declarar su territorio como espacio neutral en el marco del conflicto armado. La comunidad organizada a su alrededor asumió, cívicamente, las funciones sociales y políticas frente a las cuales el Estado no responde: la resolución de sus conflictos internos, la educación de sus nuevas generaciones, la salud, la productividad, el cuidado de sus adultos mayores, en fin... Al tiempo que exige al Estado el cumplimiento de sus obligaciones, ante la falta de respuesta, gestiona y se encarga de la vida comunitaria.

 

Igualmente, el Proceso reflexiona y planifica sobre el futuro de la comunidad; en sus asambleas su pregunta, entre otros asuntos, cómo enfrentará las inminentes concesiones mineras que buscarán explotar el oro y el cobre de la región a una escala depredadora.

 

Micoahumado no protagoniza la única iniciativa de auto-agencia social y política en nuestro país. Otras experiencias fueron incluso sus inspiradoras y enseñan a todos un camino de construcción de paz digno y efectivo si lo vemos con los lentes que valoran el buen vivir, más que la vida nuda.

 


 

Recuadro


Población y economía

 

La población que habita el corregimiento de Micoahumado suma alrededor de 7.000 habitantes, distribuidos entre su casco urbano y sus once veredas (Conformidad 1, Conformidad 2, Conformidad 3, Caoba, Guácima, Media Banda, Chiquillo, Progreso alto, Progreso bajo, Providencia alta y Reflejo).

 

Su economía depende de la actividad agrícola, ganadera y minera. Cultiva café, fríjol, cacao y caña panelera. Durante muchos años la coca fue una de las formas de sustento más importantes de su población, pero a partir del proceso comunitario, avanza en la sustitución de cultivos con un compromiso considerable de la comunidad.

 

La actividad minera artesanal de la región ha decaído en los últimos años a causa del conflicto armado, las insuficiencias tecnológicas en la explotación de oro y los efectos ambientales derivados de esta misma labor. No es casual, por tanto, que una de las mayores preocupaciones de los líderes de la comunidad esté relacionada con la política extractivista del país, dado que su territorio puede ser afectado por las concesiones mineras que están en proceso.

 

Micoahumado cuenta con servicios e instalaciones que muy pocos corregimientos de la zona rural de Morales tienen, como líneas telefónicas, canchas de futbol, cooperativa de transporte, centro de salud y escuela. Muchas de estas ventajas se deben a la gestión y el trabajo de la misma comunidad a través de las instancias de liderazgo de su proceso soberano, pues el abandono estatal en buena parte de la región es un hecho que persiste.Es así que pese a los avances logrados, la calidad de los servicios públicos y sociales es precaria, en especial la educación es hoy una de las mayores preocupaciones de los micoahumadeños por la falta de maestros y las limitaciones en infraestructura. Así mismo, el poblado carece de buenas vías para acceder a hospitales, centros de acopio, notarías, juzgados, y para sacar sus productos agrícolas a la venta.

Publicado enEdición N°196
Jueves, 24 Octubre 2013 11:11

Pasado y vigencia de las luchas sociales

Pasado y vigencia de las luchas sociales

Entre los territorios más nombrados de Bogotá, con eco sobre todo el país, está el de Ciudad Bolívar. En éste, como en otras periferias urbanas, persiste la ausencia de trabajo digno –lo que transforma al rebusque, de solución temporal a regla para sobrevivir–, la minería destruye sus montañas y reduce el paisaje a un triste espectáculo de arenas movidas y cimas peladas, cuencas y microcuencas viven un lento pero persistente proceso destructivo y de muerte, y las miles de familias desplazadas que sin tregua continúan asentándose en él experimentan en carne propia que entre la democracia de palabra y la de hecho existe un gran trecho.

 

En esta parte de la ciudad, como en otras localidades donde se concentran los negados de siempre, a pesar de todo lo que ofrecen quienes detentan el poder desde siempre, se percibe con facilidad que la ciudad ha sido planeada desde hace décadas por unos pocos, de acuerdo a sus intereses y su modelo de control y dominio.

 

        

La localidad, algunas organizaciones...

 

El caso de Ciudad Bolívar es resultado de la injusticia hecha modelo territorial. Millares de historias de vida entrecruzadas por el conflicto social y armado, que a pesar de sus pesares se han tejido en forma de organización comunitaria, resistencia al miedo y a la exclusión. Senda de memoria y presente que tiene como resonancia el Paro Cívico local de 1993, donde la creatividad popular y la dignidad de sus habitantes desencadenaron logros y aire renovado tras las esperanzas de una vida mejor, sellando nuevas agendas de lucha las que incluso hoy se retoman y marcan un horizonte en el devenir del activismo local.

 

Horizonte hoy señalado y marcado por en procesos de articulación barrial, donde las comunidades parten de la dura realidad que viven para pronunciarse, organizarse y emplazar a los gobiernos de turno, amplificadora condición que toma cuerpo, por ejemplo, en la Mesa Técnica del barrio La Estancia y en el Comité de Vida Digna. El primero, proceso organizativo comunal que desde hace varios años encamina la lucha por mejores condiciones de vida de un importante sector de la Localidad 19 de Bogotá, con temas como vivienda, cultura, deporte, y la inversión prioritaria para la población que vive en zonas de alto riesgo. El segundo, Comité con agendas como recuperación integral de quebradas, soberanía alimentaria, movilidad, vías, espacios públicos, titulación de predios, educación y cultura.

 

Esfuerzo organizativo y reivindicativo que se vio fortalecido en los pasados meses de agosto y septiembre, en el marco del paro nacional agrario, al concretarse la coordinación de las nueve veredas que son parte de esta Localidad, coordinación que fortaleció los lasos de unidad, defensa del territorio rural, de la producción campesina y oposición férrea a la expansión del basurero Doña Juana, este último aspecto ratificado en la encuesta aplicada por el colectivo Vida Digna a los pobladores de Mochuelo Bajo.

 

Encuesta en la cual, de los 472 preguntados(as) por el principal problema de la localidad, 209 de estos que el mismo es el basurero Doña Juana; para enfatizar que las comunidades de Ciudad Bolívar desconocen cualquier actor que pretenda imponer la continuidad de megaproyectos de muerte.

 

La esperanza

 

Escenarios comunitarios valiosos que defienden el territorio, la vida, el agua, el alimento, lo público, al campesinado, al joven y las comunidades, abriendo camino entre los obstáculos del formalismo institucional, la cooptación, la paquidermia en la inversión estatal y la acción de las llamadas "fuerzas oscuras".

 

Como diría Antonio García respecto a los comuneros "no conocían a Rousseau, ni a Montesquieu... pero lo cierto es que dieron una batalla decisiva contra el absolutismo que obligaron al soberano a pactar y compartir con ellos su soberanía". De igual manera, las organizaciones comunitarias de esta parte del territorio distrital pueden allanar la unidad social y de acción, así como la unidad de gobierno y la unidad política en contravía del sectarismo y grupismo que debilita los logros del movimiento social, ganando la iniciativa por medio de la cual se puede emplazar al gobierno local y distrital para que escuchen y apliquen las agendas comunitarias, soporte de un gobierno de verdad participativo y democrático.

 

Proceso de liderazgo comunitario inaplazable, que requiere de su expansión geográfica y social, donde las agendas conjuntas se articulen con procesos distritales y nacionales que redunden en el emplazamiento de las fuerzas de dominación que mantienen la injusticia y la desigualdad en el territorio nacional.

 


 

 

Recuadro


Los impactos que genera la industria extractiva dentro del Parque Industrial y Minero*

 

Aire. La explotación minera produce sustancias tales como material particulado, gases de combustión (monóxidos y dióxidos de carbono, producto del tipo de material empleado, además los diferentes tipos de hornos (Hoffman, fuego dormido, Colmena y Árabe) generan contaminantes que se mezclan con el aire creando un factor de riesgo para la salud de trabajadores y habitantes de la zona.

Los productos contaminantes que generan este tipo de industrias son: oxido de carbono, de azufre, vapores, material particulado y olores desagradables.

Agua. Debido a que la mayoría de las industrias se encuentran fuera del perímetro de servicio público de alcantarillado, las aguas residuales provenientes de las unidades sanitarias, cocinas , etc., son dispuestas en pozos sépticos o a las quebradas cercanas: quebrada Trompeta, Caño Grande, etcétera.

Tan solo 8 de las industrias visitadas cuentan con pozo séptico, el resto realizan vertimiento directo a las quebradas.
Suelo. Las actividades industriales como tal siempre ocasionan un impacto en la medida en que se le da un cambio al uso del suelo. En esta clase de industria –debido al uso de aceites y combustibles para el funcionamiento y lubricación de la maquinaria– se presentan derrames.

En la actividad de descapote y extracción del material las características del suelo tienen un proceso de cambio.
Existe deterioro de vías de acceso por circulación de vehículos pesados afectando el aire por la presencia de partículas y de ruido para los trabajadores y personas que habitan en esta zona

Población. Existe una población expuesta determinada por los trabajadores, y algunas familias que habitan como celadores o como habitantes vecinos expuestos 24 horas continuas.

Los terrenos prácticamente son de uso industrial, de transformación de arcilla (ladrilleras); se observa cercas naturales (quebradas y bosques), zonas de invasión en las partes altas, algunos de los habitantes no aceptan la presencia de las ladrilleras y lo viven como una amenaza a la salud.

Fauna y flora. Se observa la presencia de bosques de eucaliptos que según refieren los industriales fueron sembrados por ellos hace más o menos 20 años; hay alteraciones generales en detrimento del ecosistema principalmente de las especies nativas de la zona. Existe un área demarcada por cada una de estas, sin algunas tienen cercas vivas. Presencia de perros en las diferentes industriales los cuales actúan como celadores del predio.

Salud. Se desconoce qué tipo de enfermedades prevalentes se presenta en los trabajadores expuestos; refieren que los trabajadores están inscritos a una ARS y algunos al régimen contributivo y cada uno es libre de elegir su EPS. El Hospital Vista Hermosa genera un programa de seguimiento en programas de bioseguridad, seguridad industrial e higiene.

*Tomado de (Evaluación de los impactos generados por el Parque Industrial Minero) Hospital Vista Hermosa.

 


 

 

Recuadro 2


Clasificación por tipo de unidades extractivas y transformadoras de arcilla en las localidades 4, 5, 18 y 19 del Distrito Capital

 

TipoHornoProducciónEmpleo por horno
Zonas donde se presenta
Costo en millones de pesos
Chircal artesanalFuego dormido< 600 tamaño4 - 5Molinos del sur< 10
Chircal mecanizadoÁrabe

600 - 2.500 Ton / año

7 - 15Mochuelo< 25
Pequeña industriaColmena - baúl600 - 2.500
Ton / año 
16 - 25San Cristóbal100 - 150
Mediana industriaHoffman5.000 - 10.00026 - 40Usme, Mochuelo, Soacha250 - 350
Gran industriaTúnel60.000- 120.000> 40Usme, Soacha2.000 - 4.000
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El agua podría provocar una guerra en Oriente Medio

Pese a la creencia más extendida, el petróleo no es el líquido más valioso en Oriente Medio.

Esa condición le pertenece al agua y un reciente informe asegura que su escasez conducirá a que algunos países no puedan satisfacer las necesidades básicas de la población.


De acuerdo con el informe del analista Russell Sticklor, del Instituto de Estudios Estratégicos Stimson Centre, publicado en el portal GulfNews, la próxima guerra global de Oriente Medio estallará por el agua.


Una de estas guerras, opina Sticklor, ya ha comenzado parcialmente en Siria y además se está desarrollando allí con una crueldad sin precedentes.


Sticklor recordó que a principios del siglo XXI investigadores israelíes advirtieron que la explosión demográfica en Siria y la sequía sin precedentes que sufría la región conducían al desastre en el país árabe, una tragedia que hoy en día está teniendo lugar ante los ojos de todo el planeta.


Oriente Medio y África del Norte se consideran las zonas más pobres del mundo en lo que se refiere a recursos de agua potable. El clima desértico y la falta de lluvias hace que la población local sea completamente dependiente de las aguas subterráneas y de los ríos: el Nilo, el Jordán, el Éufrates y el Tigris.


Históricamente, la región no estaba tan densamente poblada y las fuentes de agua de las que disponía eran suficientes, aunque no sin dificultad, para satisfacer las necesidades de la gente. Sin embargo, desde 1950 la población de esta región aumentó en un total de 300 millones de personas, una cantidad equivalente a toda la población actual de Estados Unidos.


El analista destaca que los países todavía no han encontrado una solución al problema de cómo suministrar agua a un número tan elevado de ciudadanos. Siria, Egipto y Yemen casi han agotado totalmente las fuentes subterráneas de agua y otros recursos que tenían a su disposición.


Sticklor añade que el problema del agua en Oriente Medio se complica aún más por el hecho de que sus fuentes se ubican fuera de la región. En Egipto, por ejemplo, la principal fuente de agua es el Nilo, que fluye desde Etiopía, que, por su parte, planea construir una presa que servirá para alimentar el generación de una futura central eléctrica. Las aguas del Éufrates fluyen a Siria e Irak desde Turquía, por lo que estas naciones se ven bastante vulnerables ante la manipulación del agua por parte de sus vecinos.


Según subraya Sticklor, los países de la región deben tomar medidas inmediatas para la conservación y el reciclaje del agua, la modernización de los sistemas de abastecimiento del líquido elemento y su drenaje. La solución inevitable para los países de Oriente Medio será también la desalación del agua marina, a pesar del enorme costo de esa operación.


Sticklor cree que la crisis del agua también podría tener ciertas consecuencias positivas. "El agua es indiferente a los desacuerdos religiosos, nacionales y políticos que dividen tan rígidamente a Oriente Medio. Es probable que ya no se pueda evitar la crisis del agua en la región, pero todavía es posible mitigar su escala si los países vecinos inician un diálogo abierto sobre la búsqueda de estrategias comunes en esa área", indicó el analista.


(Con información de Europa Press)

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