Martes, 24 Septiembre 2013 10:59

Territorio y equidad

Territorio y equidad

La promulgación por decreto del Plan de Ordenamiento Territorial, ha estimulado el debate sobre las bondades y las carencias del POT. Voy a referirme a tres aspectos. El primero es el tema ambiental. El segundo es la segregación. Y el tercero tiene que ver con la repartición de cargas.

 

El agua ordena el territorio

 

El POT se propone como eje central la construcción de ciudad y de territorio alrededor del agua. El medio ambiente se convierte en un asunto neurálgico. Esta aproximación es novedosa, no por el tema en sí mismo, sino por la importancia que adquiere en las prioridades estratégicas de la administración local. En el POT se propone un reordenamiento del territorio alrededor del agua. La sostenibilidad del territorio se convierte en un eje articulador, así que la preocupación ambiental no es una declaración vacía de contenido.

 

Las implicaciones de esta opción son de muy diversa índole. Menciono algunas. 1) Aceptar, con todas sus implicaciones, la declaración de la reserva forestal del Norte, Thomas van der Hammen. Esta decisión frenó la conurbación de Bogotá hacia Chía. 2) Regular con criterios ambientales la expansión de la ciudad en los bordes sur y occidente. 3) Poner en evidencia la necesidad urgente de llegar a acuerdos con los municipios vecinos, de tal forma que el poblamiento en la Sabana sea sostenible. El crecimiento alrededor de Bogotá ha sido desordenado, y no ha seguido patrones acordados de manera conjunta. 4) Darle mayor relevancia a los riesgos ambientales, impidiendo el poblamiento en áreas que se pueden inundar. 5) Recuperar las quebradas y los ríos. 6) Llamar la atención del gobierno nacional sobre la inconveniencia (económica y social) de posponer las inversiones ambientales.

 

El ordenamiento urbano debe llevar a la reducción de la segregación

 

Bogotá es una ciudad muy segregada porque no hay mezcla de pobres y ricos en el espacio urbano y, además, porque el acceso a los equipamientos es muy desigual. Entre el 2007 y el 2011, Bogotá mejoró el acceso a los equipamientos, pero no avanzó en la mezcla socioeconómica. Los logros de la ciudad han sido importantes en la lucha contra la pobreza. Entre el 2002 y el 2012 el porcentaje de pobres se redujo de 31.7% a 11.6%. Pero esta disminución no ha sido homogénea por localidades. Las brechas continúan siendo muy grandes, y estas diferencias tienen expresiones espaciales evidentes.

 

Y lo más grave es que estas asimetrías se reproducen de manera endógena. Los círculos perversos se retroalimentan. Si la escuela de un vecindario pobre no es de excelente calidad, a los jóvenes que habitan allí les será más difícil superar la trampa de pobreza y, entonces, las condiciones de vulnerabilidad se mantendrán de una generación a la otra.

 

La lucha contra la segregación alcanzaría su punto ideal el día en que Bogotá logre que los niños ricos y pobres estudien en la misma escuela. Por ahora, y mientras este objetivo se consigue, se debe buscar que la calidad de la enseñanza mejore en todos los colegios. En líneas generales, el POT crea condiciones propicias para que el acceso a los bienes y servicios de la ciudad sea igualitario.


Edificabilidad y cargas

 

Otro aspecto relevante del POT es la generalización del pago de cargas dependiendo del índice de construcción. Si la edificabilidad aumenta también crece la ganancia de los urbanizadores. Las cargas permiten que el gobierno local participe de las rentas generadas por la mayor edificabilidad.

 

En el POT las cargas aumentan con la edificabilidad por dos razones. Primero, porque la ciudad necesita financiar las necesidades de infraestructura (vías, parques, acueducto, alcantarillado, transporte, etc.) asociadas a una mayor densificación. Es razonable, como sucede en las grandes ciudades del mundo, que los privados ayuden a financiar el desarrollo urbanístico. Y segundo, porque los derechos de edificabilidad son una fuente de generación de excedentes. Cuando se permiten construcciones más altas, los urbanizadores y los propietarios del suelo obtienen una renta que debe ser compartida. Los derechos de edificabilidad y los cambios en la asignación de usos crean rentas que no dependen de la gestión empresarial, sino de las dinámicas inherentes a los procesos de la urbanización. La ubicación y el uso del suelo inciden en la generación de rentas. Un local comercial situado al lado de una estación de Transmilenio goza de un privilegio que se traduce en mayores ganancias para el propietario. Una parte de estas rentas debe ser compartida con la ciudad.

 

La relación entre edificabilidad y rentas obedece a un principio de equidad elemental: las rentas derivadas del suelo y del urbanismo deben ser compartidas por los sectores privado y público.

 

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Publicado enEdición Nº 195
Martes, 03 Septiembre 2013 06:26

Nadie en Medio Oriente toma en serio a EU

Nadie en Medio Oriente toma en serio a EU

Lo más sorprendente fue la transparente audacia con la que nuestros líderes pensaron que podían nuevamente confundir a sus legisladores. Bienvenido sea el fin de la relación especial”. Qué momento incómodo; no se le puede describir de otra forma. Alguna vez Líbano, Siria y Egipto temblaban cuando Washington hablaba. Ahora se ríen. No sólo tiene que ver con lo que pasó con los estadistas del pasado. Nadie se creyó que Cameron fuera Churchill ni que ese hombre tonto en la Casa Blanca fuera Roosevelt, si bien Putin es un Stalin aceptable. Se trata más de una cuestión de credibilidad; nadie en Medio Oriente toma ya en serio a Estados Unidos.

 

Basta con haber visto a Obama el sábado pasado para darnos cuenta por qué. Parloteó de la manera más racista sobre “antiguas diferencias sectarias” en Medio Oriente. ¿Desde cuándo un presidente de Estados Unidos es experto en esas supuestas “diferencias sectarias”? Constantemente nos muestran mapas del mundo árabe con zonas chiítas, sunitas y cristianas pintadas de colores diferentes para enseñarnos las naciones de la región a la que nosotros generosamente impusimos una demarcación. ¿Pero cuándo un periódico estadunidense publicará un mapa de colores de Washington o Chicago con las zonas de población blanca y negra por calle?

 

Pero lo más descarado fue que nuestros líderes pensaran que nuevamente podían manipular a sus órganos legislativos con mentiras, tambores de guerra y aseveraciones absurdas.

 

Esto no significa que Siria no haya usado gas “contra su propio pueblo”, frase que solíamos aplicarle a Saddam cuando queríamos ir a la guerra contra Irak, pero sí demuestra que los líderes están ahora pagando el precio de la deshonestidad de Bush y Blair.

 

Obama, quien cada vez se asemeja más a un predicador, quiere ser el Castigador en Jefe del Mundo Occidental; el Vengador en Jefe. Hay algo en él que recuerda al imperio romano, y los romanos eran buenos para dos cosas: creían en la ley y en la crucifixión. La constitución estadunidense, los “valores” estadunidenses y los misiles crucero tienen, más o menos, ese mismo enfoque. Las razas inferiores deben ser civilizadas y castigadas, aun cuando sus diminutos lanzamientos de misiles parecen más actos perniciosos que una verdadera guerra.

 

Todo aquel que estuviera fuera del imperio romano era llamado “bárbaro”; todo aquel que está fuera del imperio de Obama es llamado “terrorista”. Y como siempre, la “visión global” tiene la costumbre de borrar pequeños detalles de los que deberíamos estar al tanto.
Tomemos Afganistán, por ejemplo. Recibí una interesante llamada telefónica desde Kabul hace tres días; y parece que los estadunidenses le impiden al presidente Karzai adquirir nuevos helicópteros rusos Mi, porque Rusia vende esas mismas naves a Siria. ¿Qué les parece? Por lo visto Estados Unidos ahora trata de dañar las relaciones comerciales entre Rusia y Afganistán. El por qué los afganos quieren hacer negocios con una nación que los esclavizó durante ocho años es otra cuestión, pero Estados Unidos relaciona el asunto con Damasco.

 

Ahora, otra pequeña noticia. Hace poco más de una semana dos enormes coches bombas estallaron afuera de dos mezquitas salafistas en la ciudad de Trípoli, al norte de Líbano. Murieron 47 personas y quedaron heridas otras 500. Ahora se descubre que cinco personas fueron acusadas por los servicios de seguridad libaneses de los atentados y se dice que una de ellas es el capitán del servicio de inteligencia del gobierno sirio.

 

A este oficial se le achacaron los cargos “en ausencia”, y quisiéramos pensar que hombres y mujeres son inocentes hasta que se compruebe su culpabilidad, pero dos jeques también fueron acusados y uno de ellos, aparentemente, es el jefe de una organización islamita pro Damasco. Se dice que el otro jeque también es cercano a la inteligencia Siria. Obama está tan empeñado en bombardear Siria y tan indignado por los ataques con gas que pasó por alto esta información que ha enfurecido a millones de libaneses.

 

Supongo que esto es lo que pasa cuando se pierde de vista la pelota.

 

Todo esto me recuerda un libro publicado en 2005 por la editorial de la Universidad de Yale titulado El Nuevo León de Damasco escrito por el profesor de la Universidad de Trinity, Texas, David Lesch. En esos tiempos, aún se consideraba que Bashar Assad sería un líder reformista para Siria.

 

Lesch concluyó que “Bashar, en efecto, es la esperanza y la promesa de un futuro mejor”.

 

El año pasado, cuando Occidente finalmente dejó de lado sus sueños sobre Bashar, el buen profesor publicó otro libro, también en Yale, y esta vez lo tituló La Caída de la Dinastía Assad, y en él la conclusión de Lesch es que “Bashar resultó ser un miope y se engañó a sí mismo. Fracasó miserablemente”.

 

Como bien dice el señor que me vende libros en Beirut, tenemos que esperar el próximo libro de Lesch, que probablemente se titulará: Assad ha vuelto, y bien podría durar más que Obama.

 

Traducción: Gabriela Fonseca

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Agresión a Siria: el fraude, 12 objetivos y 8 consecuencias

¡Ah, vergüenza! ¿Y tú rubor? (Hamlet, acto III)


 
Los dirigentes de los mismos países que han matado a cientos de miles de inocentes con sus bombas de napalm, fósforo blanco, proyectiles de uranio empobrecido (Hijos del uranio), sustancias químicas desconocidas que causaron el Síndrome del Golfo, ahora derraman lágrimas de cocodrilo por la muerte de 350 sirios, víctimas al parecer de armas químicas, como si la muerte de 100.000 personas por armas convencionales y la huida de cinco millones de almas de sus hogares no fueran motivos para conmoverse.


 
¿Guerra de bandera falsa? ¿Es posible que los rebeldes hayan utilizado esas sustancias contra su propia gente y echar la culpa a Damasco? El régimen de Barack Obama, antes de una investigación seria, señaló al gobierno de Bachar Al Asad, a pesar de que los propios insurgentes han reconocido su crimen a la periodista de Associated Press, Dale Gavlak: habían recibido esas sustancias de Arabia Saudí y fue un “accidente” por su mal manejo, dicen. El Gobierno iraní ha revelado que hace nueve meses avisó a Washington de que los insurgentes se habían hecho con dichas armas.


 
Por otra parte, Carla del Ponte, miembro de la Comisión de Investigación de la ONU sobre el uso de armas químicas en Siria, informó el 6 de mayo de que estos delincuentes habían usado gas sarín en el conflicto. En diciembre, opositores sirios habían sido detenidos en Turquía por la tenencia de dos kilos de gas sarín. ¿Cómo lo habían conseguido? Aun así, la ONU no hizo nada y EEUU y sus aliados, en vez de desmarcarse de estos criminales, aumentaron las ayudas económicas y militares que les prestan desde 2011 (La OTAN, a las puertas de Siria).


 
Obama había dictado el veredicto antes de recoger las pruebas; la decisión, ya tomada, sólo requería una gran excusa.
 


La prueba de la ‘casus belli’


 
Un vídeo borroso difundido por los opositores, sin comprobar siquiera la “cadena de custodia” de la cinta. Sorprende ver los cuerpos de niños en el suelo sin sus madres, y la no celebración de funerales públicos –tan importantes en la cultura musulmana–, la escasez de imágenes de lo que sería una carnicería, a pesar de la abundancia de móviles con cámara, comparando con la cantidad de fotos y grabaciones existentes de la matanza de los kurdos en Halabche hace 30 años y bajo la dictadura de Sadam Husein.


 
Han pasado 10 años desde que Colin Powell, armado con fotos y gráficos, apareció en la sede de la ONU y mientras sujetaba ¡sin guantes! un frasco con un polvo blanco juraba que era ántrax enviado por el rais iraquí. Escribió Nicholas Kristof del The New York Times que “el FBI sabe desde hace tres meses que el autor de los ataques de ántrax es un norteamericano”. Él y Bush acusaron en falso al presidente iraquí de estar implicado en los atentados del 11-S, de colaborar con Al Qaeda, de comprar uranio a Níger, de matar a bebés kuwaitíes en sus incubadoras… Hoy, sus herederos, John Kerry y Obama, presentan evidencias “innegables” de que las armas de destrucción masiva fueron disparadas por Asad. ¿Por qué no un alto el fuego y una investigación exhaustiva?


 
Recuerda Jean Daniel, editor de la revista Le Nouvel Observateur, que el 31 de agosto de 1995 el primer ministro francés Edouard Balladur le confesó que el atentado perpetrado en el Markale de Sarajevo, que dejó un centenar de víctimas, fue obra de los musulmanes bosnios y no de los serbios. Querían forzar así la intervención de la OTAN, justo cuando Milosevic había aceptado casi todas las exigencias de Occidente, poniendo en un aprieto a Bill Clinton, que planeaba destruir el último estado socialista en Europa (Yugoslavia: ensayo de la “guerra humanitaria”). No es tiempo de elecciones y un derrotado Obama echa mano a la guerra “preventiva”, ilegal, contraria a la Carta de la ONU, para que dejen de criticarle por “débil y aislacionista”.
 


Cui bono?


 
Asad no parece tan suicida ni estúpido como para cruzar “la línea roja”, matando a unos cientos de personas y provocando una guerra con EEUU, justo cuando gozaba de una cómoda ventaja sobre los rebeldes. El ataque de EEUU radicalizará a los sectores moderados de su Gobierno, que hasta hoy ni siquiera han respondido a cuatro bombardeos de Israel (en los últimos seis meses) a su territorio; ni tampoco disuadirá los futuros usos de estas armas por ambos bandos. Es más. Ahora que el jefe de la Casa Blanca afirma no tener la intención de derrocar a Asad, los insurgentes pueden volver a emplear dichas armas, para mostrar la necesidad de acabar con el presidente mediante una guerra devastadora.


 
Mantener a Asad en el poder es la misma estrategia del “caos controlado” de los Bush con Sadam Husein: le convirtieron en el coco, desde 1991 hasta 2003: militarizaron el Golfo Pérsico mientras convertían todo un Estado vertebrado en “fallido” y siguieron ocupando el espacio post-soviético con la falsa bandera de “lucha contra el terrorismo”.


 
Decenas de miles de mercenarios (lumpens y veteranos gangsters) reclutados por el jeque Bandar, el príncipe saudí, esperan dentro y fuera del país a que Obama apriete el gatillo, para convertirlo en un baño de sangre. Sólo desde Jordania 25.000 individuos han sido organizados por el jeque en la organización Seguidores del Islam.


 
Aún no se sabe cómo un ataque militar reduce el peligro del uso de esas armas. ¿Son los misiles cruceros y las bombas de todo tipo menos horrendos que las armas químicas? Al menos para éstas existen máscaras y refugios, pero no para artefactos como las bombas bunker-buster –usadas en Afganistán– que penetran hasta el corazón de la tierra.


 
Los 12 propósitos reales del ataque


 
La operación castigo a Asad tiene detrás otros objetivos:


 
1. Dominar Eurasia. Con más o menos fortuna, EEUU ha intentado hacerse con el control de Oriente Próximo, Asia central, Europa central y norte de África, mediante las guerras contra Irak, Afganistán, Yugoslavia y Libia. Ahora, siguiendo los consejos del estratega británico Sir Mackinder sobre la importancia de esta región –a la que llamó Heartland, o Corazón del Mundo– intenta contener el avance de China y de Rusia. Siria es el país que une a ambos continentes.


 
2. Controlar la totalidad del levante mediterráneo –también uno de los motivos para derrocar a Gadafi.


 
3. Impedir la construcción del mega-gaseoducto Irán-Irak-Siria (llamado “la tubería chiíta”), que cuenta con inversión ruso-iraní e iba a exportar el gas a Europa, ahora que ha fracasado el proyecto del otro gaseoducto (Naubucco: Europa esclava). Perjudicaba a Turquía, que dejaría de ser la ruta del tránsito de hidrocarburo y a Arabia Saudí, que ha invertido en el Arab Gas Pipeline, tubería que recorrería Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Israel. Es tan primordial para Riad apoderarse de Siria que según el diario libanés As-Safir el jeque Bandar en su reciente encuentro con Putin le había insinuado que si retiraba su apoyo a Asad le garantizaría la seguridad de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi (Rusia) del 2014, calmando a los chechenos. ¡En árabe y en ruso, esto suena a chantaje! Además, a los jeques les preocupa mucho el acercamiento de los “gigantes petroleros” Rusia y Venezuela. Una es la mayor productora y exportadora de petróleo del planeta y la otra, la primera reserva probada de crudo mundial. Está en peligro el poder de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que llena el mercado de petróleo, además barato. No menosprecien a Arabia. Las principales instituciones financieras dependen de sus petrodólares.


 
4. Humillar a Rusia en su zona de influencia y mostrar al mundo su incapacidad de influir sobre los acontecimientos internacionales, en este que es el primer choque entre ambas potencias tras la Guerra Fría. Sergei Lavrov ya ha dicho que su país no va a pelear en Siria con EEUU, a pesar de que las empresas rusas han invertido unos 20.000 millones en este país y cerca de 100.000 rusos viven allí. Una cosa es acoger a Snowden y otra meterse en una guerra. Moscú intentará recuperar la influencia, tras perder a Siria, en otro lugar como Irán.


 
5. Destruir el ejército sirio, por sus vínculos con Rusia. EEUU hizo lo mismo con las fuerzas armadas de Irak y Libia. Así, reduce la influencia militar de los eslavos en el planeta.


 
6. Triunfar en el terreno bélico y controlar militarmente al mundo para recompensar el fracaso en lo económico. A grandes crisis económicas, grandes guerras. El capitalismo venderá más armas, tendrá nuevos mercados y creará oportunidades para las empresas constructoras hábiles en levantar lo derruido. Es otro asalto a las conquistas de los trabajadores de medio mundo, que pagarán con su vida o sus impuestos la aventura de cuatro cowboys. El aumento del pecio del petróleo, que afectará a todos los productos, dañará también la economía china.


 
7. Anular aún más a la ONU y echar abajo lo que queda de los sistemas legales que hacían de freno en las pretensiones belicistas.


 
8. Acorralar a Irán. La Agencia Atómica de la ONU acaba de informar de la instalación de 1.000 nuevas centrifugadoras en las plantas nucleares de éste país. China y Rusia creen que el objetivo del asalto a Siria es Irán. Teherán, muy prudente, sopesa los acontecimientos y desliga su suerte de la de su aliado. Le ayudará a través de Hizbolá y Yihad islámica. Su línea roja es la ocupación de Siria. Para la alegría de Tel Aviv y Riad, este ataque complica sus encuentros iniciados con EEUU.


 
9. Dar la imagen de seguir siendo la potencia hegemónica mundial, a través del “esquema Ponzi”, nombre de un estafador italiano que recaudaba grandes cantidades de dinero y, sin hacer nada, pagaba intereses a los inversores con el dinero de ellos mismos o de nuevas víctimas. Si su montaje duró varios años fue porque el número de ilusionados estafados no paraba de crecer. Decía Madeleine Albright que la existencia misma de la mayor maquinaria militar de la historia humana exige que se haga uso de ella. Misión convertida en el objetivo cuando, en realidad, EEUU no tiene ningún interés sustancial en este conflicto. Pero que nadie subestime el papel de la estupidez en la historia.


 
10. Inclinar la balanza en el conflicto sirio en favor de los rebeldes y conseguir ventajas en la mesa de negociaciones. De paso, y como una guerra dentro de una guerra que es, los wahabitas saudíes apartan a la Hermandad Musulmana (apoyada por Turquía y Qatar) y también a los al qaedistas del Jabhat al-Nusra. Lo cual desune aún más a la oposición y agrieta la alianza entre EEUU y Qatar, una de las sedes del Pentágono.


 
11. Francia, tras la exitosa experiencia de reconquistar Libia, sueña con restaurar su dominio sobre otra de sus excolonias.


 
12. Israel debilita al aliado de Irán, de Hamás y de Hezbolá, mientras se queda con los recursos hídricos sirios de los Altos del Golán e intenta hacerse con la parte correspondiente a Siria en el campo de gas descubierto en el Mediterráneo. (El “factor gas” en la crisis siria y “Is the US Playing With Gas in Syria?”) En su primer desafío de su segundo mandato, Obama aterroriza el mundo ¡por los intereses de Arabia Saudí e Israel!


 
Ninguno de esos objetivos tiene que ver con los derechos humanos de los sirios.


 
Las 8 consecuencias


 
La agresión militar de EEUU y sus socios…


 
1. Provocará la represalia de Siria contra Israel, Jordania, Turquía y las tropas de la OTAN en Irak y en el Líbano. Este no es el diminuto Kosovo. Aquí además existen armas químicas, terroristas caníbales, el germen de un sangriento conflicto sectario y… un Putin que no hará de Yeltsin.


 
2. Debilitará a los propios aliados de Washington, como Jordania y Turquía.


 
3. Cambiará el balance de las fuerzas en Siria sin resolver el conflicto; agudizará la tensión étnica- religiosa del país, incluso después de Asad.


 
4. Fortalecerá al salafismo y al wahabismo en todo el mundo, en perjuicio de las fuerzas progresistas.


 
5. Dañará las relaciones de Occidente con Rusia y China y cambiará el clima político internacional.


 
6. Rusia podrá aumentar los costes de esta agresión interrumpiendo los suministros de la OTAN a sus tropas en Afganistán, desde la Red de Distribución del Norte (Rusia-Kazajistán-Afganistán), lo mismo que hace Pakistán desde la ruta del Sur. O saltarse las sanciones impuestas contra Irán y estrechar sus lazos con éste país. Hassan Rowhani se reunirá con Putin y el presidente de China, Xi Jinping, en Kirguistán el mes que viene.


 
7. Empujará a los países de la región a una desenfrenada carrera armamentística.


 
8. Sentará otro precedente de cómo burlar la soberanía nacional de los países pequeños siendo potencias armadas hasta los dientes.
 En el marco neo-imperial actual, las pretensiones de EEUU son sueños de un loco llevados a cabo por un borracho.

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Domingo, 18 Agosto 2013 06:12

Egipto: Geopolítica de una crisis

Egipto: Geopolítica de una crisis

Cuando el día 4 de agosto John Kerry propuso a  Robert Ford como el nuevo embajador de EEUU en Egipto, las redes sociales árabes se inundaron del hashtag #NoToRobertFord en Inglés y en árabe. Lo más bonito que le llamaron fue “el nuevo patrocinador del terrorismo en Egipto”, “siniestro” o Shayatin (demonio), por crear en Irak en 2004 y  junto con  John Negroponte los Escuadrones de Muerte iraquíes. Tras cumplir con su misión de convertir el país en un montón de escombros, se fue a Siria como embajador para hacer lo mismo: justo en enero de 2011, cuando tomó la posición de su cargo, empezaron los atentados y las protestas violentas contra el Gobierno de Assad.  Los egipcios temen que EEUU quiera aplicar la misma receta del uso del terror como bandera falsa para incitar una guerra civil.

 

Ford sustituye a  Anne Patreson, de quien los egipcios anti-Hermanos Husulmanes (HM) pedían la cabeza por su apoyo a los islamistas. Fracasa así la “Estrategia de las tijeras” (“Scissors Strategy”) de Barack Obama y la ingeniería de cohabitación entre los HM y el ejército. Gana la opción republicana de quienes desde la caída de Mubarak pedían la entrega del poder al ejército, arrinconando a los HM. El senador McCain viajó a El Cairo dos veces –antes y después del golpe de estado-, para encontrarse con los generales, mientras el presidente Obama enviaba al vicesecretario de Estado, William Burns, quien visitó a los dirigentes encarcelador de la Hermandad. Washington tampoco se fía del ejército, a pesar de que su mando esté bajo el control del Pentágono. Pues gran parte de los 1.300 millones de dólares que destina al ejercito van al bolsillo de las propias fábricas de armas de EEUU. Cantidad ridícula frente a los 12.000 millones de dólares que van a recibir de Arabia Saudí y Emiratos Árabes por su lucha contra los HM. De modo que entretener a los militares en una guerra (civil o con algún país) impedirá que se vuelvan autónomos.

 

Ganadores y perdedores

 

Los wahabitas extremistas de Arabia Saudí, enemigos de HM, se fortalecen en el país de las pirámides, y si consiguen ingresar a Egipto en el bloque formado por Arabia Saudí, Emiratos, Kuwait, Jordania y Marruecos, cambiarán el equilibrio de fuerzas desde el Mediterráneo oriental hasta el Golfo Pérsico, acorralando a Irán.

 

Turquía, con la caída de Mohammed Mursi, recibe un durísimo golpe.  El sueño del hermano Tayeb Erdogan de exportar el modelo turco del islamismo, ya se había convertido en una pesadilla en Siria, donde Assad, dos años y medio después del inicio de la guerra impuesta por los jeques árabes, los turcos, Israel  y la OTAN, sigue en el poder.  Debe posponer la conquista de los mercados de las tierras del Imperio Otomano, y vigilar a los enanos que le crecen en la Plaza de Taqsim de Estambul y a los kurdos que no acaban de creer sus intenciones pacifistas.  Pero Erdogan no correrá la suerte de Mursi, porque acaba de mandar a la prisión a decenas de militares golpistas. Su preocupación se centra ahora en cómo rescatar los 2.000 millones de dólares que unas 250 empresas turcas han invertido en Egipto.

 

Irán, por su parte, y desde el observatorio sirio – su “profundidad estratégica” y el bastión de la República islámica frente a Israel-, se alegra del desgaste de los turcos. Aunque hoy Teherán no tiene relaciones diplomáticas con El Cairo, el país de los Faraones fue, en el siglo V a.C  parte del imperio del Darío I y más adelante, en 1939, convertía a su princesa Fawzia Fuad en la reina de Irán como primera esposa del Sha. A pesar de los lazos históricos, EEUU ha asignado al principal país árabe sunita la tarea de contener las ambiciones de los chiitas iraníes. Teherán hoy teme que ésta fórmula –la de convertir las protestas pacíficas en una guerra civil- sea usada por Israel y EEUU para desestabilizar a su Gobierno. Desde luego, es una fórmula menos costosa que un ataque militar.

 

Israel ha sido el mayor beneficiario del hundimiento de los países árabes, incluido Egipto. Tel Aviv temía que unos HM egipcios fuertes en el poder rompieran el acuerdo de Camp David por el mandato de sus bases sociales. Por otra parte ven a Hamas en sus momentos más bajos. Antes de la caída de sus hermanos africanos, había perdido el apoyo de Irán, Siria y Hizbolá por defender a los rebeldes sirios. Y para más inri, el nuevo Emir de Qatar, Tamim Al Thani, se ha desmarcado de los HM y es poco probable que siga financiando a la organización islamista palestina.

 

El plan “Oded Yinon” (nombre de un periodista) que proponía en los 80 fragmentar a los vecinos de Israel para restarles fuerza y convertirlos en mini-estados controlables y satélites, y así fundar el Gran Israel, se hace realidad: Líbano, Irak, Sudan, Siria y ahora Egipto se deshacen. Wesley Clark, el ex comandante de la OTAN, habla de un informe elaborado por  Benjamín Netanyahu y Richard Perle, Subsecretario de Defensa de EEUU en el 2000, titulado “Clean Break” (Corte limpio) en el que se planea desmontar “siete países en cinco años”: Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán.  De momento, al parecer, Egipto sustituye a Irán. De forma sigilosa, Israel remodela su entorno estratégico, extendiendo su dominio desde el Éufrates hasta el Nilo, y a su paso, arrastra a EEUU acabando con su influencia en esta zona del planeta, donde China y Rusia se van haciéndose fuertes.

 

Moscú y la herencia soviética

 

Rusia, que no condenó el golpe de Estado de Egipto (al igual que Washington)  por su rechazo hacia los grupos islamistas, se ha beneficiado del aumento del precio del crudo que ha ascendido a los 102,18 dólares el barril a causa de los disturbios del país africano y la “amenaza” al tránsito de cuatro millones de barriles que a diario cruzan el Canal de Suez. Putin tiene la oportunidad de presentarse como árbitro del conflicto egipcio y así reanimar los lazos que tenía  Moscú con el ejército de éste país durante la era de Gamal Abdel Nasser,  recuperando su influencia en el Norte de África. Pasan  40 años desde que Anwar Sadat expulsó a varios miles de soviéticos del país.  Fue el inicio del giro en la Guerra Fría en favor de EEUU, que restableció su control sobre el Canal de Suez, primordial para la hegemonía mundial de la superpotencia.  Hoy Rusia, a través de Lukoil y Avatec tiene importantes inversiones en los campos de petróleo y gas egipcios.

 

El pecado de visitar China

 

La vista de Mursi a China en agosto del 2012 fue interpretada como posible giro en la política exterior de Egipto: acercarse a China y reducir su dependencia de EEUU. Egipto, que fue el primer país árabe-africano que reconoció la República Popular China en 1956, recibió una propuesta de ayuda, inversiones  para reconstruir su economía, crear puestos de trabajo y enviar a miles de chinos para visitar las pirámides. Frente a la humillante ayuda de EEUU, que a cambio le exige negar el  apoyo a la causa palestina, la colaboración con China le parecía más digna. Por su parte, Pekín necesita el Canal de Suez para entrar en el Mediterráneo si no quiere rodear toda África.

 

A EEUU, que disputa los recursos naturales de continente negro con China, no le agradaba la entrada de esta potencia en Egipto, miembro del Comando Central (US.CENTCOM) que vigila los intereses de EEUU desde Asia Central, el Golfo Pérsico hasta el Norte de África. Washington no permitirá un Egipto independiente, ni mucho menos que se convierta en un aliado de China.


18 ago 2013

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Expectativas casi nulas al reanudarse el diálogo entre israelíes y palestinos

Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) comenzaron hoy la segunda ronda de conversaciones para el proceso de paz, tras el último intento de hace tres años, con la finalidad de establecer una agenda, pero con pocas expectativas a causa de los planes de expansión de los asentamientos judíos en territorios palestinos ocupados.

 

La reanudación de las conversaciones, tras una primera ronda en Washington en julio, se realiza a puerta cerrada en Jerusalén en un lugar secreto, informó la emisora del ejército israelí, toda vez que los funcionarios involucrados en los diálogos han dicho que darán pocos detalles.

 

El optimismo era poco antes de la reunión en Jerusalén, sobre todo por la parte palestina, luego de que en los últimos días Israel hizo tres anuncios sobre la construcción de 3 mil 100 viviendas en colonias israelíes de Cisjordania y Jerusalén oriental.

 

Incluso, el ministro israelí de Vivienda, Uri Ariel, reiteró hoy que pronto se van a construir “miles de viviendas adicionales” en las colonias judías en Judea y Samaria, en Cisjordania.

 

“Israel recurrirá a amagos y evasivas y pedirá cosas imposibles para decir que estas negociaciones son infructuosas y seguir con su política de robar tierra como ha hecho hasta ahora”, dijo Yasser Abed Rabbo, funcionario palestino encargado de comentar las conversaciones.

 


El ministro israelí Yaakov Peri dijo a su vez que hay un “largo y extenuante viaje” hacia un acuerdo de paz. “Tanto para los palestinos como para nosotros, el tiempo se agota”, dijo.

 

Los diálogos están presididos por la ministra israelí de Justicia, Tzipi Livni, y el jefe negociador palestino Saeb Erekat, en presencia del enviado estadunidense Martin Indyk, y entre los temas a resolver figuran las fronteras de un futuro Estado palestino, las colonias judías, el estatus de Jerusalén, ciudad que los palestinos quieren como su capital, y la situación de los refugiados palestinos.

 

Israel se retiró de Gaza en 2005, pero quiere mantener Jerusalén oriental y los asentamientos de Cisjordania, a los que considera baluartes de seguridad.

 

La última vez que israelíes y palestinos se sentaron a negociar fue en septiembre de 2010, pero las conversaciones fracasaron semanas después debido, precisamente, al anuncio de construcción de asentamientos judíos en los territorios palestinos.

 

Israel dijo que en el contexto de las negociaciones entregará a las autoridades palestinas los cadáveres de decenas de combatientes que participaron en atentados y que fueron enterrados en territorio israelí

 


Dpa, Reuters, Afp y The Independent

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México y EE.UU. construirán ciudad binacional entre sus fronteras

Los Gobiernos de México y Estados Unidos anunciaron este domingo un plan comercial para desarrollar la primera ciudad binacional en la frontera entre ambas naciones para atraer inversores extranjeros, informó el portal RT.


 
La gobernadora del estado de Nuevo México (en el suroeste estadounidense), Susana Martínez, y el gobernador de Chihuahua (en el norte de México), César Duarte, indicaron que el proyecto se desarrollará en la región de Santa Teresa-San Jerónimo.


 
A través de un comunicado, Martínez sostuvo que “el potencial del área de Santa Teresa-San Jerónimo es infinita y con este plan estaremos en una excelente posición de competir por inversionistas globales”.


 
Señaló también que estas comunidades están estratégicamente localizadas en el corredor central de la región del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), y en medio de los puertos marinos de Houston, en Texas (sur), y Long Beach, en California (suroeste).


 
“Esta situación estratégica las convierte en un atractivo para los transportistas y compañías manufactureras”, detalló.


 
La iniciativa, según explicaron ambos funcionarios, busca atraer la atención no solo de inversionistas nacionales, sino también de otros continentes como Asia y Europa.


 
La región cuenta con importantes áreas industriales en ambos lados de la frontera: el sistema ferroviario de Union Pacific Intermodal en Santa Teresa (Nuevo México), y un gran parque industrial en San Jerónimo, Chihuahua.
 


De acuerdo a las autoridades, esta será una comunidad binacional modelo para el desarrollo comercial fronterizo, integrando las facilidades económicas para la consolidación de la nueva industria comercial, y donde se incorporará lo último en tecnología de energía verde.


 
En mayo, el mandatario estadounidense, Barack Obama, y su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, anunciaron que se estableció un “acuerdo de fronteras seguras” durante la reunión bilateral de ambos mandatarios.


 
Barack Obama declaró que “hemos acordado en reforzar la seguridad en la frontera compartida que tenemos con nuevas tecnologías en materia de prevención”. Por su parte el mandatario mexicano indicó que el acuerdo entre ambos gobiernos buscará garantizar el tránsito seguro de ciudadanos y bienes entre las dos naciones.


 
En este sentido, el presidente Obama manifestó que México y Estados Unidos son países que cuentan con una de las relaciones más dinámicas del mundo. “Nuestro compromiso es reducir el tráfico ilegal de drogas y armas”, expresó.

 

12 agosto 2013
 
(Con información de Telesur)

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Sábado, 10 Agosto 2013 06:53

Sin horizonte

Sin horizonte

Horizon 2020′ es el nuevo programa estrella de la Unión Europea para la innovación, un programa de subvenciones multimillonarias al que pueden acceder únicamente países de la UE, ninguno más, con excepción de Israel.

 


¿Por qué la UE beneficia de esta manera al estado judío sabiendo que Israel no respeta el derecho internacional y no para de incrementar la ocupación de los territorios palestinos?, es muy difícil de responder.

 


En cualquier caso, el mes pasado Bruselas aprobó una directiva que dice que los acuerdos oficiales que se firmen a partir de enero próximo con Israel excluirán específicamente las colonias judías y las empresas e instituciones israelíes vinculadas de alguna manera a los asentamientos de Cisjordania, incluida Jerusalén, y el Golán.

 


Se trata de una decisión que llega muy tarde, casi medio siglo después de que Israel comenzara la política de colonización en los territorios ocupados y cuando ya viven cerca de 600.000 colonos judíos en tierras no israelíes.

 


También es difícil de explicar por qué precisamente ahora la UE saca adelante esta iniciativa que a todas luces es insuficiente para hacer frente a un programa tan grave como la creciente ocupación.

 


Pero la noticia ahora es que el primer ministro Netanyahu se reunió ayer con varios ministros y asesores y, después de estudiar detenidamente la situación, decidieron que Israel no firmará con la UE ningún acuerdo basado en la mencionada directiva.

 


Y como las noticias no vienen solas, Israel anunció ayer mismo que ha aprobado preliminarmente la construcción de otras 800 viviendas para colonos en la Cisjordania ocupada, lo que debe de interpretarse como un claro mensaje a Bruselas.

 


Es un mensaje que señala que la política de expansión en los territorios ocupados no la va a detener nadie, ni la UE, ni por supuesto Estados Unidos o los palestinos. Bruselas debería tomar nota del mensaje y responder, no con las “lamentaciones” habituales sino con medidas claras que fuercen a Israel a respetar el derecho internacional y acabar de una vez con la ocupación.

 


De otra manera el horizonte que se vislumbra es bastante oscuro, para los palestinos especialmente, pero también para el conjunto de la comunidad internacional, puesto que el conflicto no se resolverá por sí mismo sino solo mediante una fuerte presión occidental que nunca acaba de llegar.

 


http://blogs.publico.es/balagan/2013/08/09/sin-horizonte/

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Abu Rodeina: "Israel Continua obstruyendo los esfuerzos de paz"

El Portavoz de la Presidencia palestina, Nabil Abu Rodeina, afirmó que el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu continúa con sus violaciones y las actividades ilegales de construcción de asentamientos y está obstaculizando los esfuerzos de Estados Unidos para reanudar las conversaciones de paz directas.


Sus declaraciones fueron en respuesta a una decisión israelí de añadir 20 asentamientos más, y continuar la ocupación de Jerusalén, en su plan de desarrollo. "Denunciamos esta decisión israelí, denunciamos las políticas israelíes que obstruyen la paz", dijo Abu Rodeina, "Tel Aviv está obstruyendo los esfuerzos de América (Estados Unidos) para lograr la paz en el Oriente Medio". También afirmó que todas las actividades de asentamiento de Israel en la Palestina ocupada, incluido Jerusalén ocupada, son ilegítimas en virtud del derecho internacional independientemente de las decisiones que toma Israel. "Nada puede cambiar este hecho, los asentamientos son ilegales e ilegítimo ", dijo el funcionario palestino. El domingo 4 agosto, de 2013 Israel aprobó un plan pensado para el desarrollo de "ciudades y pueblos de gran prioridad nacional" para sus intereses.


La decisión de Israel incluye poner 91 asentamientos judíos en los territorios ocupados en un lo que llama un "fondo de prioridad nacional". La decisión se produce mientras las conversaciones políticas directas entre Israel y los palestinos se han reanudado bajo la mediación directa de Estados Unidos. La segunda ronda de negociaciones está prevista para el día 14 de Agosto. Las áreas que tengan la condición de prioridad nacional son alrededor de 700 comunidades, incluidas las ciudades de la frontera y los asentamientos que requieren fondos adicionales que superan el presupuesto regular. Están situados cerca de la frontera con el Líbano y sur de Egipto. Todos los asentamientos son ilegales según el derecho internacional, y violan la Cuarta Convención de Ginebra, de la que Israel es signatario.

Con información de: http://www.imemc.org/article/65906

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Jueves, 18 Julio 2013 19:05

Marginados Vs. Tecnócratas

Marginados Vs. Tecnócratas

Tras más de un mes de paro campesino en esta esquina nororiental de la nación, el país no para de oír y hablar de El Catatumbo, nombre y territorio envuelto en un tórrido olvido histórico. En Tibú, El Tarra, Ocaña y Convención los manifestantes han trasformado las precarias troncales que los conectan con el centro del país y con Venezuela en barricadas, puntos de bloqueo e incluso auditorios abiertos dispuestos para las asambleas, escenarios, en esencia espontáneos, punto de cruce con la reivindicación de una Zona de Reserva Campesina –ZRC.


Tres viceministros, la directora del Incoder, la cabeza del Departamento de Planeación Nacional, un Alto Consejero Presidencial con funciones ministeriales y ahora el Vicepresidente de la República, todos ellos, no han sido suficientes para superar lo que el Gobierno nacional llama la crisis de El Catatumbo. En jaque los tienen miles de campesinos, que con gran decisión taponan vías, controlan movimientos de propios y extraños, y exigen solución inmediata a problemas que los aquejan desde siempre. En estas circunstancias, y sin disposición para soluciones de fondo, los sesudos tecnócratas del gobierno Santos, más sus alfiles para el diálogo social, poco han podido hacer para apagar el incendio en la tierras norte santandereanas.


El relámpago catatumbero

 

El florero de Llorente que desató la protesta agraria el 10 de junio fue la erradicación manual de la hoja de coca, a cargo de la Policía, en un corregimiento del alejado Tibú. Sin duda, la Fuerza Pública nunca pensó que la espontánea y tajante respuesta en contra de la eliminación de la coca, fuente fundamental en el sostenimiento de la economía campesina local, se trasformara en un bloqueo de la vía Tibú-El Tarra, al que días después se le sumaria el cierre de la carretera que conduce a La Gabarra.

 

La protesta campesina se desató y regó como pólvora. En pocos días decenas de iras provenientes de veredas y cascos urbanos se metieran en la bolsa del paro, relacionando en ella diversas reivindicaciones. La deuda histórica del Estado con los habitantes de esta región se nota claramente en el forcejeo social.

 

Sin duda, una situación compleja. Llama la atención, en este contexto y ambiente social diverso, la manera como los habitantes de la región se han visto vinculados a la protesta. Por ejemplo, los habitantes del casco urbano de Tibú se sumaron a la misma debido al desabastecimiento de gas producto de una semana de aislamiento propiciado por las barricadas levantadas en sus calles. Su inconformidad con esta situación, y otras no menos graves, llevó a su Asociación de Juntas a expedir un pronunciamiento, firmado por 21 de los 23 presidentes de Juntas, manifestando su apoyo a la protesta pero rechazando los actos de violencia en contra de la gente de Tibú. También han solicitado un acuerdo humanitario para dejar entrar alimentos y para evacuar las basuras.

 

Por su parte, raspachines, colonos minifundistas, juntas comunales campesinas, coincidieron con la velocidad, intensidad y fuerza del relámpago catatumbero, sumándose a una extensa jornada de movilización que sorprende tanto por su duración como su por combatividad.

 

Este conjunto social fue el que llevó a cabo el bloqueo madre en la carretera Tibú-El Tarra, liderado por campesinos reunidos en la Asociación Campesina del Catatumbo –Ascamcat–, que al poco tiempo decidieron copar el sitio conocido como La cuatro, punto de encuentro de las vías a Cúcuta, La Gabarra, Tibú y Venezuela, lugar donde instalaron un potente bafle de resonancia, convertido, sin duda alguna, en la voz del paro.

 

Pero la radicalización del conflicto también vino, como en anteriores ocasiones, de la mano de la represión estatal, la cual atacó sin contemplaciones el 15 de junio, precisamente en La cuatro, con la pretensión de romper los bloqueos de vías, dejando sobre estas los cuerpos sin vida de Leonel Jácome, Édinson Franco, Diomar Humberto Angarita y Hermides Palacios, además de no menos de 100 heridos. No es extraño, en estas circunstancias, que Todd Howland, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia, expresara a través de un comunicado, "su preocupación por la grave vulneración de los derechos económicos, sociales y culturales en la región del Catatumbo", resaltando el "uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades para reprimir las manifestaciones". En el mismo comunicado se recuerda que a pesar de "[...] su riqueza natural, el Catatumbo presenta altos índices de necesidades básicas insatisfechas. La población allí asentada reclama al Estado, desde hace varias décadas, el respeto y la garantía de los derechos a la alimentación adecuada y suficiente, a la salud, a la educación, a la electrificación, al agua potable, al alcantarillado, a vías y acceso al trabajo digno [...]".

 

Esta situación de violencia estatal y para estatal no es nueva en la región. Recuérdese que en la misma se vivió a partir de 1998, y por espacio de dos años, una aguda crisis de derechos humanos producto de la avanzada paramilitar bajo las órdenes de Salvatore Mancuso –y la "vista gorda" de autoridades civiles y militares–, quien al mando de tres centenares de tropas asesinó 11.500 personas, perpetró 60 masacres y desplazó 14.237 personas, todo esto sobre una población de 330.000 habitantes de la región. Esa fue la magnitud del genocidio allí llevado a cabo desde un diseño de control social y territorial, que como hoy se reconoce, no pudo adelantarse sin la participación activa de importantes personajes del ámbito nacional y regional. Así lo confirmaba el entonces embajador de Estados Unidos en Colombia, Curtis Kamman: "soldados del ejército se pusieron brazaletes de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia, la sigla de la unidad paramilitar) y participaron activamente en las masacres [...]".

 

Sin duda alguna, tales procedimientos de "orden y mando" quedan presentes en las tropas allí acuarteladas, y el violento procedimiento llevado a cabo contra los manifestantes así lo recuerda.

 

Las demandas

 

El punto fundamental del pliego campesino es la formalización de una ZRC, que no es más que el cumplimiento de la ley 160 de 1994 y del Decreto 1777 de 1996 o, lo que es más diciente, la simple puesta en marcha del eje de tierras, ordenamiento y ambiente de la Política Nacional de Consolidación y Reconstrucción Territorial en lo que tiene que ver con El Catatumbo, política a la que algunos sin ingenuidad alguna denominan el "plan de desarrollo militarizado" (ver punto 2 del pliego).

 

Aunque la ZRC y Ascamcat aparecieran, la primera como reivindicación esencial y la segunda como actora protagonista, la situación resulta exponencialmente más compleja.

 

Mucho más cuando ni Ascamcat, ni la ZRC, mucho menos la Asociación de Zonas de Reserva Campesina (Anzorc, a la que esta adherida Ascamcat) son la sangre del palpitar de los campesinos de El Catatumbo, factor plenamente demostrado por el curso de la justa y espontánea confrontación de los labriegos en El Tarra, Ocaña y Convención. Para salvar esta distancia está la reivindicación de la grave situación económica que viven los campesinos cocaleros, la cual se busca aliviar con un subsidio de un $1.500.000, por espacio de dos años, para "[...] mitigar la crisis alimentaria producida por las erradicaciones forzadas de los cultivos [...]".

 

Esta realidad campesina, cocalera, de intento de total control territorial por parte de las Fuerzas Armadas, con sometimiento del actor civil del Estado, queda aún más clara cuando se conoce que una parte de las fuerzas campesinas de la región no comparten la forma ni el principal objetivo del paro. En concreto, los sectores sociales de la región reunidos y representados tanto por el Comité de Integración Social del Catatumbo (Cisca) como por el Movimiento por la Constituyente Popular (MCP) se diferencia de Ascamcat por la manera como jalona esta coyuntura, por el énfasis que deposita en la ZRC y por la falta de concertación con otros actores sociales de esta misma región.

 

De acuerdo a discusiones adelantas, por lo menos desde hace dos años entre las diversas organizaciones sociales de El Catatumbo, ni el Cisca ni Asocbarí comparten la prioridad de la ZRC. Las objeciones son varias (ver recuadro Objeciones...).

 

Pero en la intensa y prolongada movilización campesina, también se recoge otra variedad de demandas, todas las cuales no son más que el reclamo de más presencia del Estado en lo social y económico y menos en lo militar (ver recuadro El pliego).

 

El sembrado

 

La coca llegó al Catatumbo en los años noventa con el impulso de la apertura económica. El gran pacto orquestado por el Consenso de Washington condenaba a esta región al quiebre de su economía agroalimentaria, decapitada por la importación de alimentos, y por el desmonte del fomento estatal a la producción agrícola, todo lo cual se juntó con el declive que la producción petrolera conoció en los años 90 del siglo anterior. La economía llegó a devastarse hasta el punto que perdió su importante referencia como despensa agrícola de Bogotá, Barranquilla y el Cesar.

 

Con el campo quebrado los colonos no estaban dispuestos a seguir el famélico camino de sus padres, quienes habían llegado al Catatumbo desplazados por terratenientes santandereanos en la época de la llamada Violencia oficial (1948-1953). De los 10 municipios que componen este territorio: Convención, El Carmen, Hacarí, El Tarra, Tibú, San Calixto, Sardinata, La Playa, Ocaña y Teorama, solamente Tibú se extiende sobre 346.000 hectáreas, mientras los cultivos de coca en todo el Catatumbo no superan las 10.000 hectáreas. Sin embargo, esta ha sido la excusa para la intervención directa de todos los planes interamericanos de guerra contra el narcotráfico, llegando a caracterizar casi todos los pueblos entre Ocaña y la frontera con Venezuela como zonas rojas o de tratamiento militar.

 

Para los campesinos y su forma histórica de vida, gregaria, dependiente de su vínculo con la tierra para la siembra de alimentos, la coca les llegó como una maldición necesaria, a través de ella llegaron los mecanismos propios de la producción y circulación de un mercado ilegal, profundamente violento. Pero, es necesario pensar, si no fuera la coca, ¿qué otro producto de subsistencia podría tener el campesinado en una zona interconectada por deficientes trochas y carreteras? Sin política de estímulo a la producción campesina, ¿qué mercado compraría sus productos? Preguntas inútiles tal vez con respecto a la cruda realidad que caracteriza esta región, pero necesarias de plantear y debatir.

 

En estas circunstancias, la plaga del narcotráfico no es más que una cruz que se tuvo que aceptar si se quería sobrevivir al hambre, pero sus costos no son pocos, además de muertos y desplazados, la violencia cada vez más profunda que copa toda la región, conllevó la transformación de la cultura de sus habitantes, colocando de esta manera sobre las formas de vida campesina un acta de defunción, firmada por parte del servil neoliberalismo colombiano.

 

Así y todo, pese a que cubre cuando mucho 10.000 hectáreas, la coca se convirtió en la manzana de la discordia que destapó este conflicto. Al ser fuente importante para la supervivencia del campesinado de la región, su erradicación forzosa no produjo más que una inmensa reacción estomacal ante un panorama en que el Estado interviene militarmente para anular lo único que permite la subsistencia de las comunidades. Ante ello se rebosó la copa de los labriegos que más que salir a exigir la ZRC (aunque un importante sector sí lo hace) bloquea las vías por la preservación de su fuente económica. Vale la pena recalcar, y aclarar, que muchos de los protestantes pelean por la no erradicación, mientras la pugna por la ZRC plantea la sustitución gradual de los cultivos cocaleros.

 

Pero la disputa en El Catatumbo ha superado sus fronteras. Las propagandas televisivas sobre el derecho a la protesta y el cuestionamiento de la forma violenta que pueden asumir las mismas, sin aludir por parte alguna a la responsabilidad que el Estado tiene en el irrespeto de los manifestantes y de sus vidas, en su ataque con armas letales y no letales, en la provocación que parecen tener como misión cada vez que "acompañan" una marcha, concentración o similar, evidencia la disputa que desde allí se lleva a cabo por la opinión pública.

 

Sin conocerse el desenlace final de este levantamiento social, pero con la impresión que un acuerdo entre las partes está por sellarse, hay que preguntarse: ¿qué hay de fondo en el paro de El Catatumbo?, ¿habremos visto hasta ahora solo la punta del iceberg? (ver La geopolítica de El Catatumbo y Tras los minerales y otros recursos).

 


 

La geopolítica del Catatumbo

 

Con la puesta en marcha del Plan Nacional de Desarrollo del actual gobierno, se rectifica la política nacional de consolidación territorial, heredada de la administración Uribe, dándole cuerpo a la Política Nacional de Consolidación y Reconstrucción Territorial, PNCRT. Once (11) espacios del país son focalizados para la implementación de este mega plan, iluminado por la Doctrina de Acción Integral promovida en América Latina por el renacido US Southcom. A grandes rasgos se trata de la cooperación interagencial, que convoca el conjunto de la capacidad del Estado, se emplaza en un espacio específico en vocación de una amplia confrontación que busca "la consolidación del control territorial como el escenario en el que se ejerce plenamente la autoridad del Estado".

 

El Catatumbo es una de estas 11 regiones, donde también se concentran el peso del Plan Espada de Honor y del Plan Colombia. Bajo el espectro de este dictamen nacional el Ejecutivo garantiza la construcción de una espacialidad disciplinaria y biopolítica, en donde el riguroso control militar se junta con la estrechez de la elevación de la guerra contrainsurgente –que caracteriza como guerrillera a la base social campesina, pues ésta extralimita desde su práctica social la agencia del estado– y coloca la capacidad social del Estado bajo la discrecionalidad del mando militar, como instrumento para la búsqueda de la legitimidad estatal que solo llega allí desde el enfoque propio de las Fuerzas Armadas.

 

Esta renovada doctrina militar, y su marco operacional, se inspiran en un principio: la búsqueda de operaciones de combate logran objetivos inmediatos, pero si se quiere darle continuidad a la estructura social y de poder modernos es necesario "asumir tres líneas de acción no tradicionales, o sea aquellas que antes correspondían al gobierno y a la sociedad civil: dotar a la población de servicios esenciales, construir una forma de gobierno legitimo y potenciar el pluralismo económico" (Zibechi, Raúl, América Latina, contrainsurgencia y pobreza, ediciones desde abajo).

 

La materialización de la consolidación territorial en el Catatumbo se ha concretado en la construcción del Plan estratégico y el plan de Acción Regional, recibiendo 1.6 billones de pesos a través del Conpes, de ellos 1.5 billones son destinados a la construcción de carreteras, siendo las vías Cúcuta–Ocaña–Aguaclara (Cesar) y Astilleros–Tibú–Convención–La Mata, las joyas de la corona.

 

Toda partida de ajedrez necesita su alfil que se explaye sobre el tablero, en este caso el alfil no podía ser otro que las Fuerzas Armadas. La implementación del plan de consolidación para El Catatumbo ha tenido como actor de primer orden a la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcano, con más de 10 mil unidades y contando con la incorporación del componente marino a través de botes artillados tipo piraña, además de la diligente labor de la fuerza Aérea. El despliegue de la tropa a incluido, entre otros, la edificación de nuevas bases militares, como Campo Dos (Tibú), y la creación de dos nuevos puestos de Policía, uno en San Pablo (Teorama) y otro en Pachelly (Tibú). En este despliegue militar (y paramilitar), como un elemento importante en el juego de escenarios, también está presente Venezuela, y el desenlace que pueda tener la llamada Revolución Bolivariana.

 


 

El pliego

 

Para solucionar la actual crisis social y económica del Catatumbo exigimos:

 

1. Que la interlocución entre el campesinado movilizado y la institucionalidad estatal se realice a través de la Mesa de Interlocución y Acuerdo- MÍA. Que esta convoque a las autoridades competentes (ver lista al final)

2. Declaración inmediata de la Zona de Reserva del Catatumbo, esto en el Marco del cumplimiento de las obligaciones legales que tiene el INCODER, en virtud del artículo 81 de la Ley 160 de 1994 y del Decreto 1777 de 1996, así como los acuerdos suscritos entre la Asociación Campesina del Catatumbo y la institucionalidad local y departamental.

3. Definir claramente la ruta de financiación e iniciar la ejecución inmediata de los proyectos priorizados del Plan de Desarrollo Sostenible de la Zona de Reserva Campesina.

4. Suspensión inmediata e indefinida de las erradicaciones forzosas de los cultivos de coca y ejecución de un programa de sustitución gradual y concertado de los cultivos de uso ilícito en el marco de la propuesta productiva del Plan de Desarrollo de ZRC.

5. Subsidios de $ 1.500.000 para mitigar la crisis alimentaria producida por las erradicaciones forzadas de los cultivos de coca, para lo cual es necesario elaborar un diagnóstico de las familias afectadas (dueño de finca, recolectores), subsidio que debe mantenerse al menos 2 años o mientras se implemente los proyectos productivos del PDS-ZRC.

6. Suspensión de las políticas y planes minero-energéticos que se quieren desarrollar en la región del Catatumbo, los cuales son una amenaza para la permanencia en el territorio de los campesinos y generar desplazamiento forzado, y que sea reconocido el derecho de las comunidades campesinas a ser consultadas y participar en todas las decisiones que puedan afectarles.

7. Suspensión de la Política del Plan de Consolidación en el territorio de la ZRC del Catatumbo.

8. Respeto, Protección y Promoción de Derechos Humanos:

8.1. reconocimiento político por parte del Gobierno Nacional y FFPP donde se reconozca el carácter civil de los campesinos organizados en la Asociación Campesina del Catatumbo.

8.2. Impulso de las investigaciones a las denuncias por las violaciones de derechos humanos

8.3. Conformar una comisión de verificación para hacer seguimiento a las graves denuncias de violación de derechos humanos y la persecución política y judicial.

8.4. La judicialización por el problema de la coca no debe tratarse con una política penal y criminal, sino como un problema político, económico y social.

8.5. Se adelante las investigaciones por los graves hechos que ocurrieron el día sábado 15 de junio en la cuatro, y se establezca un procedimiento para lograr una reparación integral a los afectados.

9. Exigimos el respeto y garantías a la vida, la integridad personal, dignidad y libertad para los campesinos y habitantes de la región que han venido participando en estas justas protestas sociales, y que se tomen las medidas adecuadas para evitar que ocurra las masacres, asesinatos, persecución y criminalización como las ocurridas desde 1999.

10. Para el casco urbano de Tibú y veredas aledaña: suministro de gas natural, suministro de agua potable y planta de tratamiento de agua, suministro de la electrificación, pavimentación de vías Cúcuta-Tibú y de las vías de acceso de los campesinos a las veredas y de las calles del pueblo, creación de la Universidad, Hospital de tercer nivel para Tibú, bienes, servicios y mano de obra para la comunidad tibuyana por parte de Ecopetrol.

 


 

Tras los minerales y otros recursos

 

En esta región del país hay desplegados 10.000 militares, los que tienen como actor principal a la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcano. Fuerzas artilladas, por tierra, agua y aire complementan el dispositivo militar.

 

Pero, ¿qué tiene El Catatumbo para requerir semejante despliegue militar y planificación política? Como en otras muchas regiones del país, el Estado en esta esquina nororiental colombiana no ha sido más que un fantasma que solo aparece para otorgar concesiones y gestionar a favor de terceros el uso o extracción de recursos naturales.

 

Así es práctica evidente desde 1931, cuando con la polémica concesión Barco se le otorgó el control por 40 años a la Colombian Petroleum o Colpet y a la South American Gulf Oil Company o Sagoc, subsidiarias de la Standard Oil Company, la historia se ha repetido varias veces como farsa. En la década de los 30 el descaro estatal fue tal que prácticamente ayudó a promover, aliada con la Colpet, la cacería de indios barí, realizada por "pandillas armadas gringas [...] para correr la frontera y salvar de las flechas a sus trabajadores", bandas mercenarias que "desde sus avionetas lanzaban dinamita sobre poblados de los motilones, un recuerdo vivo en las comunidades barí", esto en palabras de Alfredo Molano. Años después, el Estado propició la acción conjunta de las Fuerzas Armadas con el Bloque Catatumbo de Salvatore Mancuso como ya se anotó en otro aparte de este escrito.

 

Esta constante estatal hoy mantiene su cauce. La búsqueda por la presencia efectiva en el territorio por parte del gobierno está estrechamente vinculada a su potencialidad económica. Desde una mirada extractiva y trasnacional, los proyectos y potencialidades son diversos e inmensos:

 

200 pozos en miras a confirmar las exploraciones sísmicas adelantadas en estos años que han atraído a Serinko Drilling para la perforación, la Corinto para redes o la Petrosoles que hace mantenimiento.

 

Hallazgo del yacimiento de carbón Catatumbo-Sardinata-Tibú, con reservas medidas de 300 millones de toneladas. De este potencial se asignaron en el 2007 ocho lotes mineros con una extensión de 108.000 hectáreas en la zona de río de Oro, al norte del Catatumbo en la frontera con Venezuela.

 

Con respecto a la palma, existen cerca de 18.000 hectáreas en producción, que en su arranque se manejaron bajo el esquema de alianzas con medianos y pequeños productores, pero hoy las grandes empresas privadas comienzan a direccionar la producción de manera unilateral.

 

La construcción de una represa multipropósito sobre el río Catatumbo, junto con un plan de electrificación de la región.

 


 

Objeciones

 

Los principales aspectos que debate el Cisca en relación a la ZRC

 

Correr la línea de la reserva forestal, tiene serias implicaciones para la protección de la selva húmeda tropical que queda en la región y de la cultura Barí.

 

La división del territorio entre zona campesina y zona no campesina, habilita la implantación del Plan de Desarrollo Nacional, no se constituye en un obstáculo a su aplicación y, por el contario, permite su legalización y su legitimación.

 

Las ZRC se impulsan en un contexto diferente al que surgieron en 1996. En particular, en el Catatumbo están en juego los intereses estratégicos de orden económico y político que el imperio tiene sobre la región (recursos minerales y energéticos y el posicionamiento en la frontera con Venezuela), en el marco de la aplicación del Plan de Consolidación (el plan de Desarrollo Militarizado).

 

La ZRC no cohesiona las fuerzas sociales y políticas del Catatumbo para enfrentar esa estrategia de intervención, por el contario genera igualmente una división social, cultural, económica y política de la población catatumbera. Mucho menos cuando no ha sido producto de una concertación entre las mismas comunidades.

 

Publicado enEdición N°193
Sábado, 13 Julio 2013 06:38

Sobre muros y marginados

Sobre muros y marginados

Hace nueve años que el Tribunal Penal Internacional pidió a Israel que desmantelara el muro y reparara el daño causado, pero siguió construyéndolo a lo largo de toda Cisjordania, alegando que tiene una función de seguridad para evitar infiltraciones de terroristas palestinos. Además, en lugar de retirarse de los territorios ocupados, el Estado judíó ha multiplicado la construcción en las colonias sin hacer caso de la ley.


"Cuando era pequeño e iba a la escuela de Saint George, antes de que se construyera el muro, tenía muchos compañeros de los pueblos vecinos, pero ahora los niños no pueden moverse libremente de un lugar a otro", comenta Ashraf al Khatib, un funcionario de la OLP que se crió en Jerusalén.

 

Eso significa que los niños no pueden acudir a los colegios de Jerusalén, pero también que no pueden ir a los hospitales de la ciudad ni acceder a numerosos servicios. También significa que miles de familias están separadas por el muro y que con mucha frecuencia necesitan permisos especiales para poder reunirse.

 

Trescientos mil palestinos tienen la tarjeta israelí de residentes en Jerusalén, pero 100.000 de ellos viven del otro lado del muro y solo pueden entrar en la ciudad cruzando alguno de los pocos puntos autorizados por el ejército. Quienes no tienen la tarjeta israelí se enfrentan a dificultades mayores.

 

El muro de hormigón adquiere en Jerusalén una altura de hasta nueve metros y en gran parte está rematado por alambres de espino que aseguran que los palestinos no lo saltarán. Esta semana se cumplen nueve años de la opinión y recomendación que emitió el Tribunal Penal Internacional acerca del muro, y la situación desde entonces ha empeorado sensiblemente. El TPI pidió a Israel hace nueve años que desmantelara el muro, también el de Jerusalén, así como que Israel reparara el daño que había causado.


En lugar de obrar de esa manera, Israel siguió construyéndolo a lo largo de toda Cisjordania, alegando que tiene una función de seguridad para evitar infiltraciones de terroristas. El número de atentados en el interior de Israel se redujo drásticamente desde el cenit de la segunda intifada hasta hoy, pero en lugar de retirarse de los territorios ocupados, el Estado judío ha multiplicado la construcción en las colonias sin hacer caso de la ley internacional.

 

La construcción del muro en el área de Jerusalén ha dejado pequeñas bolsas de población palestina del lado "israelí", aunque sus tierras pertenecen a municipios palestinos del otro lado del muro. Centenares de personas que se encuentran en esta situación están sujetas a un auténtico limbo.


Es el caso de Abu Ahmad Zawahri, de 75 años, que vive en Abu Ganeim. La mitad de sus tierras fueron confiscadas para construir el asentamiento de Har Homa, una decisión que adoptó el primer ministro Binyamin Netanyahu en 1996, durante su primer mandato, y que ha conducido a esta colonia a millares de colonos judíos. Las obras siguen su curso y desde la vivienda de Zawahri se ven, del otro lado de la pequeña vaguada, varias grúas que trabajan a pleno rendimiento.

 

"Cuando comenzaron las obras el ejército nos dijo que nos daría permiso para movernos libremente. Sin embargo, ahora solo nLa familia extensa de Zawahri vive en Abu Ganeim desde siempre. Su abuelo se estableció en la zona y compró tierras en 1925, antes de que existiera el Estado judío. Ahora viven cincuenta personas, la mitad niños, en varias casas y estructuras. Hasta hace unos años Zawahri poseía más de cien ovejas y cabras, pero ha tenido que vender casi todo el ganado porque ya no tiene cómo alimentarlo.

 

La situación de esta familia es tan precaria que si alguno de sus miembros enferma, la única manera de salir de la reclusión a la que el ejército la ha confinado es llamar a un taxi israelí para que lleve al enfermo hasta el muro de Belén, y de allí, tras atravesar el muro, a algún hospital de Belén. Tradicionalmente la familia iba a hospitales de Jerusalén pero el ejército no se lo permite desde hace años, a pesar de las declaraciones en sentido contrario de los principales líderes políticos israelíes.

 

Pese a que sus casas están a solo veinte o treinta metros de Har Homa, la familia de Zawahri no puede pisar el colonia ni puede ir a trabajar al resto de Jerusalén.

 

Una isla en la que viven cinco familias

 

Una situación similar es la de la familia de Fuad Yado, que vive a pocos kilómetros de distancia de Abu Ganeim, a solo dos kilómetros del muro de Belén, en Jirba Jamis, una pequeña extensión de terreno seco que comparten cinco familias palestinas y que en realidad es una isla.

 

La historia de los Yado recuerda la de muchos palestinos. Su familia vivía en Malha, en Jerusalén occidental, de donde fueron expulsados en 1948. Una parte de la familia fue a parar al campo de refugiados de Aida, en Belén, y otra parte emigró a Jordania. La familia siguió dispersándose y ahora algunos miembros viven en Canadá, Chile y otros países.

 


En 1964, cuando Yado era niño, su familia adquirió un terreno en Jirba Jamis. Luego, en 1980, el propio Fuad compró en la misma zona siete dunam (un dunam son mil metros cuadrados). La situación se complicó en 2001, cuando Israel comenzó a construir el muro muy cerca, y se complicó todavía más cuando el muro se terminó en 2004.

 

Desde entonces ya no pudieron ir ni a Belén ni a Jerusalén en coche, solo caminando hasta el campo de refugiados de Aida, por donde tenían que pasar para ir al hospital o a hacer las compras. El Tribunal Supremo de Israel ha ido dilatando los recursos de un año a otro. Después de más de veinte sesiones, el Supremo ha "recomendado" al ejército que les deje ir Belén pero los soldados no siempre se lo permiten.

 

Al trabajo y al colegio, caminando

 

Fuad trabaja en Belén, adonde tiene que ir caminando a través del campo. Los niños también van al colegio caminando porque no pueden moverse en coche. En 2006, la madre de Fuad murió de un ataque al corazón sin que nadie viniera a socorrerla y sin que pudieran llevarla al hospital. Las cinco familia no pueden ir a comprar al supermercado de Beit Safafa, que está muy cerca, ni pueden ir a los hospitales de Jerusalén.

 

"Como potencia ocupante, Israel tiene la obligación de atender a la población y darles servicios, pero no lo hace", comenta Ashraf al Khatib.

 

"Pago a Israel todos los impuestos y no recibo a cambio ningún servicio. No sé cuánto tiempo podré vivir aquí, pero estoy dispuesto a resistir. Quizá llegue un día en que mis hijos, cuando se hagan mayores, se cansen de vivir de esta manera y se marchen, pero yo no lo haré. Eso es lo que quieren los israelíes", dice Fuad Yado.

 


Nos dejan ir a Belén, y no a Jerusalén. Los soldados vienen con frecuencia y nos dicen que nos vayamos, que nunca podremos vivir bien al lado de los colonos", comenta Zawahri.

 

Por EUGENIO GARCÍA GASCÓN Jerusalén13/07/2013 08:30 Actualizado: 13/07/2013 08:49

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