¿Trump busca comprar Groenlandia para contener a Rusia y a China en el Ártico?

ANTECEDENTES: Desde hace 12 años sigo la geopolítica del Ártico donde Rusia y China han sembrado a EU: "La nueva guerra gélida por los hidrocarburos del Ártico" (https://bit.ly/308c3PH); "Rusia nacionaliza las aguas profundas del Ártico" (https://bit.ly/2NdAojo); "Rusia y China, juntos a la conquista del Ártico" (https://bit.ly/2YYbmMq); "La Ruta de la Seda polar de China: un país casi ártico" (https://bit.ly/2L4TQwj ); "Rusia y China impulsan la Ruta de la Seda del Ártico y siembran a EU" (https://bit.ly/2KFIT5h).

Recientemente abordé que "Rusia se posiciona en el Ártico con apoyo de China y la hostilidad de Estados Unidos y el Reino Unido" (https://bit.ly/2DLeL4w) y "EU niega el cambio climático y exaspera al Consejo del Ártico en la reunión de Finlandia" (https://bit.ly/2Yu8Cl0).

HECHOS: No es ninguna "broma", como se han burlado los políticos en el reino de Dinamarca, la oferta inmobiliaria de Trump para comprar Groenlandia.

The Wall Street Journal ( WSJ), muy cercano a Trump, reveló el interés del presidente por el "autónomo" territorio de más de 2.16 millones de kilómetros cuadrados (un poco más que México) con 56 mil habitantes nativos inuit, estratégicamente situado entre el Nor-Atlántico y el Ártico (https://on.wsj.com/31GW5wa).

WSJ comenta que Trump contempla a Groenlandia, de enorme "relevancia geopolítica", como pieza importante para los "intereses de seguridad nacional de EU" y con quien poseen un tratado añejo de defensa, extensivo a Dinamarca (miembro de la OTAN), donde destaca la base aérea Thule (desde 1952), donde espían a Rusia con sus radares.

EU busca descarrilar los esfuerzos chinos para tener un pie económico en Groenlandia, donde el Pentágono "bloqueó a China para financiar tres aeropuertos en la mayor isla del planeta".

No es la primera vez que EU "compra" territorios, cuando no los obtiene por la fuerza militar ( v. gr. con México, a quien le arrancó más de la mitad de su territorio en el siglo XIX): Louisiana (con 15 estados, comprada a Napoleón en 1803 por Thomas Jefferson), Alaska (comprada en 1867 a Rusia) y las Islas Vírgenes (vendidas, por cierto, por Dinamarca en 1916).

La motivación de Trump, según WSJ, radica en su deseo de tener "una adquisición tipo Alaska para su legado".

Trump se mueve en el linaje de Andrew Johnson y Truman quien en 1946 intentó comprar Groenlandia que ya había sido objeto de la codicia de EU desde 1867.

Más allá de las consabidas perogrulladas sobre los recursos primarios de Groenlandia –minerales de tierras raras, oro, carbón, zinc, cobre, hierro, uranio, diamantes, gas, petróleo, depósitos de pescados, "el agua más pura", etcétera–, Trump usa su "compra" para contrarrestar el nuevo dominio del binomio de Rusia y China en el super estratégico polo Ártico que con el cambio climático se transformará en una de las principales Tres Rutas de la Seda.

El legislador del Partido Republicano, Mike Gallagher, reclamó que se trata de "una jugada geopolítica inteligente" y recalcó que "EU tiene un irresistible (sic) interés estratégico en Groenlandia" (https://bit.ly/2KPhXyN).

The Economist aduce que su valor estratégico consiste en “controlar un vital punto de estrangulamiento ( choke point) marítimo”: el “corredor entre Groenlandia, Islandia y Gran Bretaña, conocido como la "brecha GIUK" que fue un importante conducto para los submarinos rusos que entraban al Átlántico durante la guerra fría”, donde ahora la "Flota Norte de Rusia ha incrementado 10 veces su patrullaje submarino" (https://econ.st/2YXingf).

CONCLUSIÓN: En medio de alarmantes sucesos en el Gran Tablero del Ajedrez Mundial contra China –guerra comercial de EU; anexión de Cachemira por India; venta de armas de EU a Taiwán; estímulo por Gran Bretaña a la secesión en Hong Kong (https://bit.ly/2HcfJZ9) etcétera–, la temeraria jugada estratégica de Trump es susceptible de provocar a Rusia, lo cual desembocaría en la militarización de la región del Ártico.

Los políticos daneses afirman que Groenlandia "no está en venta". Lo peor es que quizá no sepan que Trump va a arrebatar y/o "liberar" Groenlandia al estilo antimexicano del siglo XIX.

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Domingo, 18 Agosto 2019 05:58

China y EEUU, ¿rivales o enemigos?

China y EEUU, ¿rivales o enemigos?

Hace un mes, el general Mark A. Milley afirmó que China será el principal rival de Estados Unidos para ‎los próximos 50-100 años. Lo hizo ante el Comité de Servicios Armados del Senado por ser el candidato de Trump como ‎próximo jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el oficial militar de mayor rango de las Fuerzas Armadas y principal asesor militar del Presidente. Milley fue cuidadoso en definir a China no como ‘enemigo’ sino como ‘competidor’, porque “el término ‘enemigo’ significa ‘estar en guerra’ y “queremos paz, no guerra, con China”. Concluyó afirmando que “algún historiador en 2119 va a mirar hacia atrás en este siglo y escribir un libro y el tema central de la historia será la relación entre Estados Unidos y China”.

Sin embargo, calificar de ‘rival’ puede no ser suficiente para evitar romper la paz si continúa agravándose la guerra comercial entre ambos. Si en lugar de avanzar 100 años a 2119 se retrocediera un siglo, las palabras vertidas por el entonces Presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson, el 5 de septiembre de 1919, al fin de la Primera Guerra Mundial, podrían servir de guía para las posibles consecuencias de una guerra comercial intensificada:

“Si cada nación va a ser nuestro rival (…) si decimos: ‘[E]stamos en este mundo para vivir solos y obtener lo que podamos de él a través de cualquier manera egoísta’ (…) ¿qué habremos obtenido? ¿Paz? Pero, mis conciudadanos, ¿hay algún hombre aquí o alguna mujer, déjenme decir hasta hay algún niño aquí, que no sabe que la semilla de la guerra en el mundo moderno es la rivalidad industrial y comercial?”

Wilson batallaba para que su país apoyara su proyecto de Liga de las Naciones que consideraba traería paz al mundo en base a su perspectiva liberal. No sería el caso; el Senado se lo negaría. No obstante, después de la segunda guerra mundial cobraría existencia como Naciones Unidas. Sería el inicio de lo que se entiende que fue la propuesta del Orden Liberal que EE.UU. ofrecería al mundo en contraposición al proyecto soviético. La caída de la URSS en 1991 marcaría el triunfo y la consagración del modelo liberal. Pero EE.UU. continuó procurando ‘rival-enemigo’: “la desaparición de la Unión Soviética dejó un gran agujero. La ‘guerra contra el terror’ fue un reemplazo inadecuado. Pero China cumple todos los requisitos” sostuvo, el 4 de junio pasado Martin Wolf, en su artículo “El inminente conflicto de 100 años entre Estados Unidos y China” en el Financial Times.

En estos momentos es su actual presidente Donald Trump el que es percibido como quien más está desmantelando ese orden liberal que hace tres décadas festejara su triunfo. Contra el alerta de Wilson, Trump procura reformar el mundo atropellando cualquier obstáculo a su egoísta cruzada cuyo único contenido es “América Primero”. Mientras la visibilidad mayor a la oposición a esta pretensión es el conflicto económico-comercial con China, el trasfondo geopolítico más profundo contiene también a Rusia como rival del país norteamericano.

Recientemente The Economist destacó que China y Rusia vienen profundizando lazos en su rivalidad en común contra EE.UU. El presente encuentro de estas dos naciones cuya rivalidad entre sí resultó clave para el fin de la Unión Soviética, luego de que Richard Nixon y Mao retomaron relaciones en 1971, es producto de lo que entiende Peter Conradi, entre varios autores, es el surgimiento de una nueva Guerra Fría. Por eso afirma: “Así como Estados Unidos se convulsionó con la pregunta de ‘¿Quién perdió a China?’ después de la victoria del presidente Mao sobre los nacionalistas en 1949, ahora debemos preguntarnos: ‘¿Quién perdió a Rusia?’”.

The Economist afirma que “hay diferencias cruciales entre el resentimiento de hoy y el combate mortal del pasado. Una es que la guerra fría fue una lucha sobre cuál modelo representaba el futuro para el mundo. La confrontación de hoy rechaza la idea de cualquier futuro singular. Rusia y China justifican su autoritarismo en base de la diferencia civilizatoria. No afirman que sus valores son universales; no aceptan los valores occidentales como tales”. Efectivamente, China y Rusia no sostienen que sus civilizaciones son portadoras de valores universales de la humanidad, sino solamente propios. Pero bajo esta postura, cuestionan que los valores de la civilización occidental lo sean. Así, en sus visiones, la calificación de The Economist de denominar sus sociedades de ‘autoritarias’ constituye un acto hipócrita occidental para imponerse sobre ellos. Por ejemplo, luego de la última matanza provocada por quien se identificó como parte de la supremacía blanca, China Radio International afirmó:

“Estados Unidos ha utilizado durante mucho tiempo los derechos humanos como un medio de presionar a otros países. Siempre que no esté satisfecho con algún país, publicará un informe de derechos humanos de ese país. Sin embargo, debe reflexionar sobre su propia situación de derechos humanos antes de criticar a otros países. Para muchos estadounidenses no blancos, el ‘sueño americano’ es en realidad una ‘pesadilla estadounidense’, ya que la supremacía blanca y la incitación al odio se han vuelto tan rampantes en el país”.

Por su parte, en abril, Russia Today objetó a Time su nota “El otro complot de Rusia” afirmando que “aparentemente trata sobre la construcción que hace Rusia de un ‘imperio de estados amorales’ en todo el mundo, pero en verdad esta común diatriba es en realidad una propaganda audaz para la política exterior de Estados Unidos y sus guerras para cambiar regímenes”. Más recientemente, denunció a la prensa occidental por su xenofobia, mencionando un “artículo reciente del New York Times que afirmaba que la corrupción está en el ‘ADN’ ruso y que compartir ‘no es la forma rusa’. Antes de eso, estaba James Clapper, ex Director de Inteligencia Nacional de EE. UU., diciéndole a NBC que los rusos están ‘impulsados genéticamente’ para mentir y engañar”.

La cuestión de ‘haber perdido Rusia’ hace referencia a que, tras la URSS, Boris Yeltsin inició un enamoramiento con Occidente liderado por su Canciller Andrey Kozyrev. Rusia pasó a adoptar instituciones occidentales y recomendaciones del FMI y de EE.UU. para convertirse en una ‘economía de mercado’. Pero también pensaba que sería incluida en sus pactos internacionales, como OTAN y la Unión Europea. Habiendo experimentado sucesivos rechazos, el mismo Kozyrev anunciaría el fin de la luna-de-miel con occidente. Tras la crisis de 1998, su sucesor Andrei Primakov, retoma una visión geopolítica en la política externa y anuncia el interés de acercarse a China e India. Para ese año, en el que entra políticamente en escena Vladimir Putin, el PBI ruso se había reducido al 71% del de 1992. Su tasa de mortalidad se disparó y redujo su población en 6 millones de personas en 10 años, la mitad debajo de la línea de pobreza. Rusia pasó a considerar que, más allá de sus deseos, occidente no tenía interés en incorporarla, y asumió una postura anti-occidental. La expansión de la Unión Europea y de la OTAN, incorporando países que eran de la Unión Soviética mientras se la excluía, pasó a ser entendido como un plan occidental de asfixiarla.

Para The Economist, la fortaleza de la alianza sino-ruso es puesta en duda por causa de los históricos deseos rusos, iniciados por Pedro ‘El Grande’ en el siglo XVII, en pertenecer al mundo occidental, a diferencia de China. Queda, así, en observar el ímpetu de esta identificación no-occidental entre ambos. Principalmente porque, como la publicación destaca, existe una gran diferencia de poder económico en favor de China. Además, el proyecto chino de la ‘Nueva Ruta de la Seda’ extiende su zona de influencia sobre Asia central que The Economist denomina ‘tradicional patio trasero ruso’.

Por eso apuesta a que ese carácter subalterno, ‘socio junior’, tarde o temprano empujará otra vez a Rusia a mirar hacia el oeste. En ese momento afirma que quien sea presidente de Estados Unidos deberá emular lo que hizo Nixon en 1971, cuando retomó las relaciones con Mao, quebradas desde su Revolución Comunista en 1949, y viajó a Pekín, dando un golpe fundamental a la URSS. En este caso, dice The Economist, el presidente de EE.UU. debería viajar a Moscú...

Sería la repetición de una jugada geopolítica que fue triunfal pero que en nada estuvo relacionada con valores liberales civilizatorios. No obstante, sí sería un paso lógico de parte quien está viendo cada vez más, no como rival, sino como ‘enemigo’ a China dentro del comercio liberal en la opinión de Wolf. Por eso concluye: “La ideología de China no es una amenaza para la democracia liberal como lo fue la Unión Soviética. Los demagogos de derecha son mucho más peligrosos”.

Por Andrés Ferrari Haines, profesor de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, Brasil. @Argentreotros

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El colonialismo se estrella con las mujeres mapuche

Dos décadas atrás Silvia Rivera Cusicanqui planteaba que el patriarcado es parte sustancial del colonialismo interno y que existe un paralelismo entre la dominación étnica y la de género. Siempre vivió su identidad femenina "desde el interior histórico y político del colonialismo interno", y desde ese lugar pudo comprender, muy pronto, cómo las tres opresiones, "indios, mujeres y clases subalternas"*, se entrelazan sustentando al sistema-mundo capitalista.

El alcalde de Temuco (sur de Chile), importante ciudad en la región ancestral del pueblo mapuche, está promoviendo una escalada represiva contra las mujeres vendedoras de hortalizas, que muestra, sin el matiz, la persistencia del colonialismo interno y hasta dónde puede llegar la colonialidad del poder.

En el centro de la ciudad pueden escucharse bocinas que advierten a la población: "¡Cuide su bolsillo! Si es sorprendido comprando al comercio ambulante ilegal dentro de la zona de exclusión, carabineros podrá cursarle una multa que puede costar 140 mil pesos (200 dólares)" (https://bit.ly/2OUWslz). "Megáfono nazi", lo califica la página mapuexpress.org, uno de los medios más seguidos en la región.

El alcalde Miguel Becker, perteneciente a una familia de colonos que hicieron su fortuna gracias al genocidio del pueblo mapuche en la "Pacificación de la Araucanía" (1860-1883), declaró la guerra a las vendedoras de hortalizas hace un año. Fracasó porque siguieron vendiendo y los pobladores de Temuco les siguieron comprando, como pude apreciar en diciembre pasado en el entorno del Mercado Pinto, donde se multiplican cientos de puestos de verduras, frutas, carnes, legumbres y artesanías.

Mientras el gobierno de Sebastián Piñera distribuye ayudas a los grandes empresarios agrícolas y les reduce los impuestos, en las regiones mapuche los campesinos son expulsados de los mercados, como destaca un documento de la Comunidad de Historia Mapuche. La historia colonial republicana explica esta brutal asimetría.

"La totalidad de ciudades ubicadas en el antiguo territorio mapuche fueron edificadas en la segunda mitad del siglo XIX. En tanto avanzaban las tropas chilenas que despojaron a la sociedad mapuche de su territorio, se iban fundando fuertes militares que posteriormente devinieron en las ciudades principales de la región" (https://bit.ly/2YP3rRg). La fundación de Temuco se hizo sobre los cadáveres de 400 mapuches que resistieron, creciendo sobre "un río de sangre mapuche".

La tradición de las vendedoras de hortalizas y frutas viene de la voluntad de sobrevivencia del pueblo mapuche, condenado a sobrevivir en pequeñas parcelas donde comenzaron a recuperarse de la invasión militar, hace apenas 140 años. Las ciudades actuales, herederas de los "fuertes militares" chilenos, pretenden seguir confinando a la población mapuche fuera de los muros, arrinconándolos en su propio territorio, aceptando en su interior sólo a los blancos.

La Comunidad de Historia Mapuche reflexiona lo que está sucediendo ahora: “Pero allí estamos, nos hemos filtrado, como verduleras, hortalizeras, pero también como profesoras, periodistas, obreros, médicos, en fin, hoy los mapuche estamos en Temuco y en otras urbes, y tenemos "derecho a la ciudad", tenemos derecho a utilizarlas, e incluso a gobernarlas”.

Creo que este párrafo lo dice todo. Luego de la invasión militar y la ocupación de nuestro territorio, nos hemos recuperado, estamos de pie y ahora miramos más allá, hacia el autogobierno, hacia la reconstrucción de nuestra nación.

Por eso dicen los historiadores: "traemos malas noticias" para los poderosos, "porque a pesar del colonialismo y el despojo, la sociedad mapuche sigue de pie, resistiendo en el cotidiano para sobrevivir y organizándose para proyectar".

Es esa proyección hacia delante, lo que inquieta a la clase dominante blanca que apela, en su intento por contener a todo un pueblo, a los crudos métodos del colonialismo. En esa misma región, a pocos kilómetros de Temuco, fue asesinado Camilo Catrillanca en noviembre de 2018, provocando una maciza reacción mapuche y un inédito apoyo de la población chilena con movilizaciones en 30 ciudades (https://bit.ly/33yzQdA).

Parece importante destacar que la reacción colonial/patriarcal del poder blanco ataca directamente a las mujeres, quizá porque creen que son el sector más débil del movimiento y porque son el sostén de la economía comunitaria. Pero se encontraron con que ellas son el espigón donde se estrellan las oleadas represivas.

Los de abajo debemos entender que el pueblo mapuche no está pidiendo nada, no suplica, ni siquiera levanta demandas. Está en otra etapa, como nos lo enseña el "Manifiesto de Temucuicui" de diciembre pasado, que reunió a todas las corrientes del movimiento. Su objetivo ahora consiste en "fortalecer el ejercicio de recuperación y control territorial" (goo.gl/8dN3gg). Territorio y autogobierno.

*"Mujeres y estructuras de poder en los Andes", Controversia, La Paz, 1997.

El Salto

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“Allá arriba declaran que todo va bien, y acá abajo que todo va mal, y que se va a poner peor”: EZLN ante las problemáticas en México

“No sólo para los pueblos originarios llueve sobre mojado: despojos, robos, amenazas, persecución, cárcel, desaparición, violación, golpes, muerte… y, sí, a veces limosnas”, denunció el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en un comunicado en el que criticó las problemáticas por las que atraviesa el país, entre las que destacó los asesinatos de periodistas, pueblos “invadidos” por megaproyectos, violencia de género, desempleo, las agresiones contra los migrantes y la pobreza.

Además, acusó que ahora “ahora todo pensamiento crítico, todo análisis científico, todo arte que revela y rebela, tiene enfrente no la realidad, sino la etiqueta de ‘derecha’, ‘conservador’, ‘reaccionario’, ‘fifí’, o la ocurrencia que llegue a los labios del inquisidor y capataz que, en la finca que padecemos, reparte culpas y condenas”.

“Allá arriba declaran que todo va bien, y acá abajo que todo va mal, y que se va a poner peor”, agregó el Subcomandante Galeano, quien suscribió el documento en el que analiza el papel de las redes sociales como parte de los sistemas del gobierno.

A continuación el comunicado completo:

Obertura:
La realidad como enemiga.

“Si nuestra época piensa así”, parece decirse a veces el mundo, “¿quién es nadie para llevarnos la contraria? ¿Quién los políticos, que han de obedecernos? ¿Quién los jueces, cuyos fallos están obligados a reflejarnos y complacernos? ¿Quién los periodistas y articulistas, cuyas opiniones deben amoldarse a las nuestras? ¿Quién los pensadores (…) que no nos son necesarios? ¿Quién los legisladores, que deben establecer las leyes según nuestros dictados?”

Javier Marías. “Cuando la sociedad es el tirano”.  En “El País Semanal”, mayo 13 del 2018. (*)

(*) No sé si el citar a Javier Marías (cuyas novelas “Corazón Tan Blanco” y “Mañana en la batalla piensa en mí” aliviaron, a su modo, el desvelo del finado SupMarcos en las noches posteriores a la traición de febrero de 1995), me pone en el bando de la “mafia del poder”, de los conservadores y neoliberales.  Digo, porque Javier Marías ha colaborado en el diario español “El País” y en la revista mexicana “Letras Libres”, porque suele cuestionar con agudeza las evidencias que otros digieren sin un gesto siquiera, y porque es inteligente y no puede (ni creo que quiera) ocultarlo.  Además, claro, de que es monárquico porque es rey, Xavier I, del Reino de Redonda, y miembro de la Real Academia Española.  Todas éstas son razones suficientes para etiquetarlo de conservador- neoliberal -enemigo- del- pueblo -y- de -su- vanguardia- que- marcha- imperturbable- a – la – consumación – de – la – historia, por parte de los nuevos comisarios del pensamiento que acá se padecen.

Ya saben ustedes que a mí me importa mucho el “qué dirán” y tengo una reputación que mantener, así que lo pensé, con profundidad y detenimiento, durante una fracción de segundo.  Con velocidad vertiginosa, frente a mis hermosos ojos pasaron hashtags, trending topics, likes y dislikes, dedos medios, whatsapp´s, instagram´s, feisbucazos, conferencias mañaneras, columnas periodísticas, artículos de opinión, fritos y refritos de etiquetas y condenas.

Pensé alegar, en mi defensa, que a los libros de Javier Marías que el finado SupMarcos portaba en esos días aciagos, le hacían compañía los de Manuel Vázquez Montalbán, y el “Perito en Lunas” de Miguel Hernández.  Que Javier Marías le va (o le iba –la afición a un equipo de fútbol es como el amor: es eterna… hasta que se acaba-) al Real Madrid, Manuel Vázquez Montalbán al Barcelona, Benedetti al Nacional de Montevideo, Almudena Grandes al Atlético de Madrid, Juan Villoro al Necaxa y yo, con ese chovinismo provinciano tan de moda, le voy a Los Jaguares de Chiapas.

Ya ve usted: en lugar de usar como referente el beisbol, ahora deporte oficial y oficialista, opto por el fútbol.  Así que sume usted pecados a mi condena.

Imagino que, al cargar la mochila con tales “armas” –se rumora que incluía una edición bilingüe de los Sonetos de Shakespeare, los dos volúmenes de “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” y un absurdo diccionario francés-español-francés-, el difunto ha de haber envidiado a Guy Montag por encontrar una librería con textos encuadernados en los cerebros de los proscritos de Fahrenheit 451 (Ray Bradbury, 1953).  Debió ser su sueño húmedo: en lugar de tropa, comandar una biblioteca humana (“¡Atención!, éste es el orden de batalla: Heráclito, Joyce y Becket siembran el desconcierto en las filas enemigas; Saramago, Neruda y Gelman flanquean por el lado izquierdo, Vargas Llosa, Paz y Solzhenitsyn por el derecho, García Lorca, Wilde, Sor Juana y Woolf voltean la posición.  Los demás, a echar montón.  Ya saben: si son muchos, corremos; si son pocos, nos escondemos; y si no hay nadie al frente, ¡adelante, que para morir nacimos!  ¿Dudas, preguntas, angustias, inconformidades, mentadas de menta y de las otras?  No, Dylan, tú a la pandereta.”)

Alguna vez le pregunté al finado si realmente leía todo eso que cargaba.  Me respondió que no, que era para que, si lo mataban, sus verdugos tuvieran algo en qué entretenerse mientras agonizaba.  Sí, lo sé, ese humor tétrico del difunto no era bien visto…, bueno, no sólo ese humor.

En fin, les decía que dudaba yo si citar o no a Javier Marías, en lugar de a Lenin, a los Marx (Karl y Groucho), a Malatesta, a Trotsky, a Mao, o, ya de perdida, al Manual de Materialismo Histórico (el Poliester).  Y sopesaba los pros y los contras de hacerlo.  Como no encontré ningún pro, y sí muchos contras, me decidí por citarlo para abonar así a mi popularidad entre los intelectuales de la IV T.  Debo aclarar que Javier Marías es inocente de este atentado contra lo políticamente correcto, porque no le consulté.  Espero que él, si se entera, sepa encontrar la bondad para, como dicen allá, “pasar de mí” con el mismo gesto con que se aleja un insecto inoportuno –que bien podría ser un escarabajo-.

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  Si la modernidad consiste en que, en lugar de apedrear lo que no se entiende (y, por tanto, es “diferente”), ahora se usan los tuits y los dislikes, el mundo avanza.  De la lapidación a la hoguera, de ahí al cadalso, luego al paredón seguido del exilio y los pogromos, después los campos de concentración, las aldeas estratégicas.  Más acá los muros, los agentes de migración, votre papiers, s´il vous plait.

  Las redes sociales no bastan para “depurar” la nueva raza aria entronizada: la ignorancia.  El sistema sigue necesitando la violencia de las instituciones estatales para “completar” las razzias.  Desconozco si la aversión a lo diferente estaba en el ADN del Big Bang fundacional del universo, pero la ignorancia siempre ha perseguido y atacado al conocimiento y a su posibilidad: la inteligencia.

  Si antes el oscurantismo se arrastraba a la velocidad de carretones y galeones, hoy navega en yottabytes(un yottabyte = un 1 seguido de 24 ceros de bytes), y a la velocidad de la luz.

  Pudiera decirse que las redes tienen los gobiernos que se merecen.  Pero aún ahí hay resistencia y rebeldía.  No falta quien no siga al flautista del trending topic y elija la reflexión, el análisis, la duda, el cuestionamiento.  Una minoría arrinconada y abrumada por influencers y [email protected] cretin@s que descubren que la estupidez también conquista fama y reconocimiento social.  Pero el potencial de las redes sociales es también su límite: la fugacidad lleva de la nariz los focos de atención y detenerse no es posible si se quiere estar al día.  El peor enemigo del escándalo es el escándalo que le sigue casi inmediatamente.

  Los medios tradicionales de comunicación son arrastrados por la borrachera virtual.  Casi la totalidad de la prensa escrita no hace sino reciclar lo que es moda en las redes, pero por más que se esfuerce sigue estando a la zaga.  Sigue pendiente llenar el vacío de una prensa que investigue, provoque la reflexión, alimente la inteligencia y aliente el conocimiento.

  A su modo, y con poderosa tecnología, el sistema combate a la realidad de la mejor forma: creando una alterna y atrayendo a ella la atención y la energía de la gente-gente.  Se mira y califica, positiva o negativamente, a los gobiernos por su popularidad virtual, no por sus decisiones, ni por sus actos, ni por la manera en que afrontan los imprevistos.  Así, malos gobiernos triunfan en las “benditas redes”, aunque la realidad real se empecine en marchar hacia el abismo.  La realidad virtual cubre con pudor al rey desnudo, y el tirano se presenta como demócrata, el reaccionario como transformador, el imbécil como inteligente y el ignorante como sabio.

  Pero no sólo.  El sistema ha redescubierto que la cacería de diferentes tiene seguidores.  Y dichos y sentencias de personajes como Trump, Bolsonaro, Macri, Moreno, López Obrador, Ortega, Piñera, Putin, Macron, Merkel, Tsipras, Johnson y ____ (ponga el nombre de su elección), provocan alaridos de aprobación en las redes sociales.  Así se dictan sentencias y condenas que escandalizarían a alguien con un mínimo de decencia, y que no se quedan en declaraciones.  La migra, los minutemen norteamericanos y la guardia nacional mexicana cumplen la condena dictada contra los migrantes, y los “radicales de izquierda que, para mí, no son más que conservadores” (amlo dixit), son advertidos por los sicarios que balearon a Samir Flores Soberanes.  Y seguirá luego el lavado de manos: Trump condenará la masacre de El Paso, Texas, y López Obrador dirá, mientras departe con empresarios, que se investigará el asesinato de Samir.

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  No, no les vamos a ofender diciendo que se los dijimos (pero… se los dijimos).

  La serpiente, libre ya del cascarón, se despereza y regocija, se celebra y aplaude a sí misma.  Y, poco a mucho, inicia el abrazo constrictor del pensamiento único.  Que nadie se oponga al poderoso.  Que nadie desafíe su omnipotencia en medios, redes, la academia, su desprecio por las artes y las ciencias, su manejo mañoso de los dineros, sus bendiciones y maldiciones desde el púlpito levantado con la argamasa de la mentira, la simulación, las amenazas cumplidas, los ataques virtuales y reales de las camisas marrón-tirando-a-óxido.  Que nadie se atreva a reconocer la realidad como referente, -y no los enfadados y enfadosos sermones y diatribas de quien, solo y sólo en el templete se encuentra-.

  Oh, lo sabemos.  Confusión.  Allá arriba declaran que todo va bien, y acá abajo que todo va mal, y que se va a poner peor.  Aunque ahora todo pensamiento crítico, todo análisis científico, todo arte que revela y rebela, tiene enfrente no la realidad, sino la etiqueta de “derecha”, “conservador”, “reaccionario”, “fifí”, o la ocurrencia que llegue a los labios del inquisidor y capataz que, en la finca que padecemos, reparte culpas y condenas.

  Y tiene usted razón: las cómicas pataletas de un Calderón, un Fox, un PAN rancio, un PRI sobornando al forense para que retrase el acta de defunción, un PRD que de alguna forma tiene que demostrar que existe, y pensadores que les acompañan, más bien parecen ser fraguadas por el partido oficial, porque consiguen dos cosas:

  Una es que le dan material de fácil refutación a alguien que ni siquiera sabe dónde está parado.  La otra es que eso anula cualquier crítica, señalamiento, observación que tengan como sustento un análisis riguroso y documentado.  Además, claro, que toda crítica que venga ya no digamos desde la izquierda, sino de sectores progresistas y demócratas liberales, suene a una nota más en la falsa sinfonía del complot y el “golpe blando” (el cuento engañabobos de moda) detrás de la cual se refugia el supremo.

  Y usted esperaría un poco de serenidad, más análisis y menos consignas de uno y otro lado.  Pero no la hay y no la va a haber.  Las derechas que disputan ahora, y que han dejado como espectadores a la izquierda y al progresismo, están en guerra.  Unos por mantenerse en el Poder (o en lo que creen que es el Poder), y otros por volver al lugar privilegiado, al púlpito desde el que se reina.

  ¿A quién creerle?

  Tiene usted razón: a nadie.

  ¿Tampoco a la realidad?

  Mire usted, escuche, sienta, huela, hable, duela su realidad.

  Porque sí, lo sabemos, llueve en todas partes y sobre todos.  Al menos acá abajo.  Quizás alguno, alguna,algunoa, apenas empieza a sentir las gotas frías aguijoneándole el cuerpo; pero para [email protected], y no sólo para los pueblos originarios, llueve sobre mojado: despojos, robos, amenazas, persecución, cárcel, desaparición, violación, golpes, muerte… y, sí, a veces limosnas.

  ¿Una lista?  Es difícil, pero algo apresurado podría ser:

.- Familiares de [email protected], [email protected], [email protected], en busca de verdad y justicia.  Y la pregunta que siempre estará sin respuesta es ¿por qué?  El gran absurdo del caos repartiendo ausencias porque sí, por estadística, por tómbola.  Si la muerte puede ser terrible, el no saber qué pasó y el por qué, está fuera de toda lógica humana.  Es de una crueldad que sólo podría ser maquinada por la mente humana.

.- Otroas, al fin en igualdad con mujeres de todas las edades, niños, ancianos, hombres, [email protected] y [email protected] –la muerte y el limbo cruel de la desaparición, igualando al fin géneros, razas, colores-.

.- Mujeres, siempre mujeres, golpeadas, violadas, desaparecidas, asesinadas.

.- Pueblos invadidos por megaproyectos a cual más de estúpido, humillados por las limosnas que son las mismas de antes, aunque con otro nombre, y con idénticas demandas: baja la cabeza, obedece, híncate, humíllate, ríndete, desaparece.  Y el arma del sicario “progresista” asesinando a Samir Flores, pensando que así lo mataba y mataba su causa.

.- Periodistas censurados por la amenaza, el cohecho, el acoso virtual y real, la desaparición, la cárcel, el asesinato.

.- [email protected] del campo y de la ciudad, e[email protected] con trabajo hasta ayer; y hoy, o cualquier día, sin empleo y con deudas.

.- Médicos y [email protected] pidiéndole al [email protected] que traiga su gasa, su jeringa, su venda, su medicina, “porque no hay y yo sólo puedo decirle de qué va a morir, lo que, en estos tiempos, ya es una ventaja, viera usted.  Pero mire, aquí le doy una copia de las promesas gubernamentales.  Sí, yo le recomendaría que mejor se enferme el año que entra, tal vez entonces”.

.- Organizaciones, grupos, colectivos políticos y sociales de izquierda ante la disyuntiva: rendirse o persecución.

.- Gente, cualquiera, asaltada, extorsionada, secuestrada, desaparecida, asesinada, despojada de lo que ganó con su trabajo, de su libertad, de su vida.

.- Cientí[email protected] sin presupuesto; Artistas y [email protected] sin lugar; Intelectuales pecando al pensar –no exagere mi buen, no es pecado pensar, sino expresarlo-.  Todo es neoliberal y fifí hasta que su afiliación al Poder esté debidamente acreditada.  Mañanera mata columna, análisis, reportaje, investigación, conocimiento, inteligencia.

.- Migrantes buscando sueños americanos y encontrando pesadillas mexicanas que, con el gafete de “Guardia Nacional”, busca la torpe legitimación de que la crueldad contra lo diferente también tiene ciudadanía con el sello del águila devorando una serpiente.

  Si usted no es ningú[email protected] de esta lista, ni tiene familiares, amistades, [email protected], que entrarían en cualquiera de los rubros de esa lista, entonces no entiendo qué hace leyendo esto… ¡Ah! ¿Llegó aquí por Google?  ¡Oh Google y Youtube!, “¡cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!” (Romanos. Capítulo 11, versículo 33, -sí, lo googlée… perdón, no pude evitar la tentación y, además, hoy está de moda citar la Biblia al contentillo-).

(…)

  ¿Aún aquí?  Bueno, va en su cuenta.  Pero le advierto que tendrá que leer.

  Y leer, mi [email protected], es como hacer el amor: hay muchas posiciones y muchos modos, calendarios y geografías, técnicas y tecnologías.  Y, aún así, siempre hará falta un kamasutra de la lectura.

  ¿Está [email protected]? ¿Un café? ¿Una soda? ¿Agua? ¿Tabaco? ¿Alguna sustancia permitida y no?

  Sale pues.

  Pero, antes, un poco de imaginación: un asomo a una realidad posible.  Después de todo, por las ciencias (hoy desplazadas por la frivolidad de las pseudociencias y el esoterismo “culto”, el new age y su cauda holística como memorándum – ¡mi laboratorio por una sala de yoga!-, el “like” como criterio de verdad), sabemos que la ficción no es sino una realidad viable.

  Ahora dígame: ¿Es dura la lluvia que caerá? ¿Ha visto caer la lluvia en un día soleado?

(Continuará…)

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El SupGaleano.
Practicando su Ohmmmm para pedir una beca en Conacyt.
México, agosto del 2019.

Del cuaderno de apuntes del Gato-Perro:

.- El tirano aborrece la inteligencia.  No sólo porque le cuestiona y desafía, también y sobre todo porque carece de ella y, al serle inalcanzable, la proscribe y persigue.  Temed al Mandón hábil y taimado, pero temed dos veces al que es ignorante, porque la ignorancia deshumaniza por consenso y esclaviza.  Y no son pocas veces en las que la esperanza ingenua no es sino el ropaje amable de la ignorancia.

.- La ignorancia siempre tendrá más seguidores que la inteligencia y el conocimiento.  No sólo porque es más fácil, también porque la ignorancia nunca pasará de moda y siempre será popular y atractiva.

.- La ignorancia es más rentable que la inteligencia y el conocimiento, y más barata.

.- La ignorancia es la madre de la cobardía, de la traición y del olvido.

.- El tirano siembra y cultiva la ignorancia.  El ignorante siempre necesitará un pastor que le guíe.  El tirano, un rebaño que lo siga.

.- La inteligencia es fruto cuando se engrandece con el conocimiento.  Y nunca se sacia, aún cuando abreve en otras.

.- Con el conocimiento, la inteligencia descubre que el tirano no es sólo innecesario, también que es perecedero.  Su fecha de caducidad es la misma que la de la paciencia del esclavo.

.- La inteligencia no muere, no se rinde.  Si acaso se esconde y espera el momento de convertirse en escudo y arma.  En los pueblos zapatistas, en las montañas del sureste mexicano, a la inteligencia transformada en conocimiento le llaman también “dignidad”.

Doy fe.

El Gato-Perro indocumentado.
Guau-miau (¿o era al revés?)
México, agosto del 2019, empieza a llover.

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Diez semanas y la protesta en Hong Kong no cede 

Según el gobierno, las manifestaciones llevan a la ciudad a un "camino sin retorno. Se suspendieron varios vuelos. 

Tras la segunda jornada de protestas en el aeropuerto de Hong Kong, autoridades locales anunciaron la suspensión de varios vuelos. Según el gobierno, las manifestaciones llevan a la ciudad a un "camino sin retorno", luego de que cientos de manifestantes vestidos de negro volvieran a ocupar las instalaciones de la terminal con carteles y barbijos, mientras coreaban distintas consignas.

"Todos los servicios de facturación para vuelos de salida han quedado suspendidos a partir de las 16.30 hs. (5.30 de la Argentina)", indicó un comunicado de la jefatura aeroportuaria, que también pidió a los pasajeros que abandonen la terminal, e indicó que "otros vuelos de salida y llegada seguirán operando", aunque sin especificar bajo qué condiciones. El lunes, una manifestación similar había provocado la cancelación de 300 vuelos.

Frente al conflicto, China lanzó la advertencia más dura desde el inicio de las movilizaciones, diez semanas atrás, a través de videos que se difundieron por medios oficiales, en los que se puede ver a las fuerzas policiales agolpadas en la frontera de la región, aparentemente listas para reprimir y despejar las zonas de conflicto.

La ex colonia británica atraviesa la crisis política más grave desde su retorno al dominio chino en 1997. Desencadenada por el rechazo a un proyecto de ley que autorizaba extradiciones a China, las protestas en Hong Kong extendieron sus reivindicaciones al denunciar un retroceso en las libertades y derechos individuales, y, a su vez, una injerencia cada vez mayor del gobierno chino.

El lunes, durante la primera jornada de protestas en el aeropuerto, más de 5 mil personas invadieron la terminal para denunciar la violencia policial. La jefa de gobierno de Hong Kong designada por Beijing, Carrie Lam, alertó sobre las peligrosas consecuencias que las protestas podrían ocasionar. "La violencia, ya sea su uso o justificación, llevará a Hong Kong por un camino sin retorno y hundirá a la sociedad en una situación muy preocupante y peligrosa", aseguró el martes en rueda de prensa. "La situación en Hong Kong la semana pasada me hizo temer que podíamos llegar a esta peligrosa situación", agregó.

Lam defendió la actuación policial que, según ella, está basada en sólidos lineamientos. "Los policías toman decisiones en momentos puntuales en defensa de la seguridad de la gente. No se puede decir que hayan hecho algo mal", señaló. "Hemos oído muchos discursos de odio contra la Policía. Esto no es beneficioso para Hong Kong", añadió.

Pero sus declaraciones no lograron ni por asomo detener a los miles de manifestantes que este martes por la tarde regresaron al aeropuerto, uno de los más frecuentados del mundo, con 74 millones de pasajeros anuales. Los manifestantes endurecieron la protesta levantando barricadas con carros de equipaje que bloqueaban los pasillos que conducen a las zonas de embarque de las terminales.

"¡Defiendan Hong Kong! ¡Defiendan las libertades!", gritaban los manifestantes, mientras pegaban vinilos en las paredes con la expresión: "¡Ojo por ojo!". Ésa fue la frase que caracterizó a la protesta, luego de que una mujer sufriera una grave lesión en el rostro que le habría hecho perder la vista de un ojo durante una manifestación en la noche del domingo. Varios manifestantes, de hecho, exhibían uno de sus ojos tapados con una venda.

El jefe de la policía local, Stephen Lo, se limitó a decir por la tarde que estaban siguiendo de cerca la situación en el aeropuerto, tras preguntarle si planeaban dispersar a los manifestantes. Según el diario estatal chino Global Times, la policía se planteaba el uso de la fuerza según las circunstancias que se dieran en el aeropuerto.

Por la noche, en las afueras de la terminal, un grupo de policías antidisturbios utilizó gas pimienta contra algunos protestantes, mientras trataban de escoltar a dos hombres (según los activistas, espías infiltrados) para ser trasladados en ambulancia. El camino de los agentes se vio bloqueado por cientos de manifestantes, lo que llevó a la policía a despejar la calle usando gas pimienta y deteniendo a al menos a dos personas.

Los medios oficiales chinos calificaron a los manifestantes de "gánsteres", y amenazaron con una fuerte intervención de las fuerzas de seguridad. El movimiento, cada vez más radicalizado, constituye un desafío inédito para el gobierno central, que el lunes dijo ver en las protestas "signos de terrorismo".

Distintos funcionarios y organizaciones internacionales se manifestaron frente al conflicto. Amnistía Internacional pidió a la policía "contención" para evitar una mayor escalada de violencia, en respuesta al uso de gas lacrimógeno y balas de goma. Por otra parte, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó su preocupación por la represión de las protestas y reclamó una "investigación imparcial" en la ex colonia británica.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que espera que "nadie salga lastimado, ni nadie sea asesinado", en medio de las nuevas protestas. "Lo de Hong Kong es una situación difícil", dijo el presidente frente a periodistas en Nueva Jersey.  

El mandatario también se refirió a la movilización de tropas chinas en el territorio, según informes de la inteligencia estadounidense. "Nuestra inteligencia nos ha informado que el gobierno chino está moviendo tropas a la frontera con Hong Kong. ¡Todos deben estar en calma y seguros!", aseguró Trump vía Twitter.

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Arde Perú. En medio de protestas suspenden minera Tía María

Los primeros días de julio el gobierno de Martin Vizcarra otorgó la licencia para la construcción del proyecto cuprífero Tía María, de la  Southern Copper Corporationdel Grupo México. A principios de agosto el mismo gobierno debió dar marcha atrás y suspender esa licencia, “hasta que los recursos de revisión presentados por la autoridades y colectivos sociales de Arequipa se resuelvan”, según declara el Consejo de Minería del ministerio.

¿Qué sucedió para provocar un cambio tan drástico? La población de la región Arequipa se levantó contra la minera y el gobierno. Estaba en curso el paro de cinco días con epicentro en la provincia de Islay, donde se asienta la mina, pero con fuerte repercusión en la ciudad de Arequipa.

La huelga indefinida comenzó a mediados de agosto en el Valle de Tambo, una región situada entre el desierto costero y la cordillera andina, donde está el distrito Cocachacra, corazón de la resistencia anti-minera. El paro urbano de cinco días lo decidieron los gremios dela Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA) junto a las asociaciones civiles que comenzaron la protesta el pasado lunes 5.

La paralización de la mina es uno de los mayores triunfos de la lucha popular contra la minería. El conflicto lleva ocho años en pie, pero se agudizó el 3 de agosto cuando el gobierno decidió la movilización de las fuerzas armadas en la región.

La región está en conflicto desde 2011, cuando la empresa que comenzó a gestionar la mina en 2003, presentó su proyecto de impacto ambiental. Se sucedieron paros, marchas y cortes de ruta con un saldo de siete muertos. El 2009 se realizó una consulta vecinal promovida por las autoridades distritales de la provincia de Islay y supervisada por la asociación civil Transparencia, con el resultado de que el 95% de los votantes se opusieron al proyecto.

José De Echave, investigador de CooperAcción, sostiene que un paro que comenzó a escala local en Islay, se había instalado en Arequipa, la segunda ciudad del país con algo más de un millón de habitantes. Con los días, el conflicto se fue extendiendo hacia otras ciudades, como Moquegua, y estaba a punto de hacerse carne en toda la región macro sur, cuando el gobierno decidió la paralización del proyecto.

De Echave sostiene que el marco actual para la minería “fue construido y diseñado como parte de los ajustes sectoriales de los años 90, auspiciados por el Banco Mundial”, que beneficia a las empresas y “fue reduciendo derechos económicos sociales, ambientales y culturales de las poblaciones que están en la zona de influencia directa de las actividades mineras y esoexplica la creciente conflictividad social” (https://bit.ly/2MPr1Gx). Por eso, “el Perú se ha convertido en uno de los principales productores de conflictos sociales vinculados a la minería a nivel mundial”.

El problema de fondo es que Perú es un país minero desde la conquista y la colonia, no ha desarrollado su industria pero tiene un importante sector agrícola que está siendo afectado por las explotaciones mineras. La nueva mega-minería a cielo abierto, aterrizada a base de militarización por el régimen de Fujimori a principios de la década de 1990, es una actualización del colonialismo. 

Va de la mano, naturalmente, de los estados de excepción, la ocupación empresarial-policial-militar de los territorios concesionados a las mineras, y de una sostenida resistencia comunitaria indígena y campesina.

La violencia no es excepcional sino intrínseca al modelo, como señala Gilberto López y Rivas cuando la define como “acumulación militarizada por desposesión” (https://bit.ly/2KCk4pG). Es una política de muerte, porque es el único modo como el capital puede seguir acumulando en su fase de decadencia global, que el zapatismo ha definido como “cuarta guerra mundial”.

Lo verdaderamente importante, es que pese al brutal despliegue de armas y violencia que hace el sistema, se consiguen victorias tan importantes como las de Conga y Tía María en Perú, Río Blanco y Kimsacocha en Ecuador, y un puñado más en Chile, Colombia y Argentina. 

Son triunfos de la pelea cara a cara con los opresores, victorias que no se consiguen tecleando “like” en la pantalla del celular ni firmando desplegados en los medios, sino poniendo el cuerpo, arriesgando la vida, como se hizo siempre.

Son pequeñas victorias que no toman en cuenta los investigadores de arriba, pero que están abriendo brechas en la dominación y creando las condiciones para la fuga de los poderosos

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Lunes, 12 Agosto 2019 06:03

Defensoras de la Pachamama

Foto: gentileza Grupo Caminando con las Estrellas

En Ecuador las explotaciones mineras enfrentan una creciente resistencia indígena y popular. Protagonizado por las mujeres, el movimiento se ha convertido en la principal oposición a los megaemprendimientos. Las victorias que cosecha en los planos social y judicial lo han puesto en el centro del escenario político de las regiones andinas.

 

“Sin las mujeres no habría resistencia a la minería ni movimiento social”, enfatiza uno de los mayores de la ronda, que va creciendo alrededor del fogón en el que se cocinan empanadas. El fuego arde pegado al camino de tierra que conduce a la mina Río Blanco, donde la comunidad San Pedro de Yumate mantiene un bloqueo permanente del paso de maquinaria y vehículos de la empresa minera. La treintena de personas que integramos la ronda, a casi 3 mil metros de altura, rodeados por un bosque húmedo semitropical, estamos distribuidos de forma asimétrica. En una punta los varones, hablamos, analizamos y seguimos hablando. En tanto, las mujeres, la mayoría del grupo, se afanan en torno al fogón armando empanadas de queso y banano, dorándolas sobre el aceite y disponiendo los trastos para comer y beber.

Adornando las construcciones donde los comuneros se cobijan de la lluvia y el frío, se destacan grandes murales multicolores y una pintada que reza: “¡Fuera, chinos!”. Una casilla y una barrera de control completan el cierre del camino. “Este lugar nació el 8 de mayo de 2018, cuando las comunidades de la zona se organizaron para quemar el campamento minero”, explica Paul, de 27 años, quien luce una sonrisa tan estridente como su sombrero rojo. Yumate pertenece a la parroquia de Molleturo, de unos 15 mil habitantes, centro de una región que incluye 72 comunidades. “El levantamiento lo hicieron unas 30 comunidades y todo empezó hace muchos años, por un grupo de mujeres que se llaman pachamamas, campesinas mayores de la parroquia”, explica Klever, otro joven que se regocija relatando su historia.

CHINOS CONTRA EL PÁRAMO.

“4.000 m.s.n.m.”, advierte un cartel instalado en el punto más alto de la carretera que conduce de Cuenca hasta Guayaquil, en un punto que llaman Tres Cruces. Todo el camino es cuesta arriba por una excelente carretera que atraviesa el Parque Nacional de Cajas, un enorme macizo de páramo que, como dicen los comuneros, es una verdadera fábrica de agua. Por cierto, el agua de la colonial Cuenca (medio millón de habitantes) es pura, cristalina y potable, algo ya casi imposible en las ciudades latinoamericanas.

El recorrido de una hora se hace demasiado corto. Decenas de cataratas caen a la vera del camino, otras tantas se observan a la distancia, desplomándose de las montañas verticales a las que sólo acceden cóndores y halcones, y se esconden lagos glaciares y hasta mil fuentes de agua. Gloria tiene un pequeño restaurante cerca de Tres Cruces y conoce el páramo desde hace tres décadas. “El parque tiene unas 280 lagunas, pero hace tres años militarizaron toda la región”, se queja, “por la cuestión de la minería”.

El “control comunitario” para impedir el tránsito queda bastante más abajo, cuando la serranía se trasmuta en selva de altura y aparecen las frutas, los plátanos y los castaños, donde las petulantes orquídeas y las bromelias altaneras pavonean sus colores. “Aquí pasaban unas 20 volquetas cada día, que nos robaron 330 toneladas de minerales”, insiste Paul debajo de un poncho demasiado holgado.

La minera Río Blanco debería ser una anomalía en Ecuador, después de que el Mandato Constituyente de 2008, o Mandato Minero, ordenara dejar sin efecto las concesiones que afectan fuentes de agua y zonas protegidas. Sin embargo, entre 2016 y 2017 el gobierno de Rafael Correa anunció la reapertura del catastro minero con concesiones por casi 3 millones de hectáreas, lo que representa el 11 por ciento del territorio nacional. Una doble anomalía, si se quiere, porque el referéndum constitucional convocado por el actual presidente, Lenín Moreno, en febrero de 2018, incluyó una pregunta sobre la prohibición de la minería metálica “en áreas protegidas, zonas intangibles y centros urbanos”, que fue respondida afirmativamente por el 68 por ciento de los votantes.

Pese a todo, la minería es una realidad omnipresente. En 2017 Ecuador ganó dos premios internacionales, concedidos por fundaciones mineras, como Mejor País en Desarrollo Minero y País más Innovador en esa área. La provincia de Azuay, en el sur, cuya capital es Cuenca, se lleva la palma de la resistencia a ese modelo: “Las comunidades de Kimsacocha y Río Blanco llevan ya una década resistiendo a la minería”, explica la economista Nataly Torres, que integra el Colectivo de Geografía Crítica. Ambas minas están localizadas en áreas protegidas, donde nacen cinco ríos que riegan la provincia. Los dos proyectos pretenden extraer oro. En 2013, Río Blanco fue adquirida por Ecuagoldmining, perteneciente al consorcio chino Junefield. El dragón asiático es el mayor inversor en minería en Ecuador, superando a Canadá.

Según la socióloga Lina Solano, de la Universidad de Cuenca, en la región del Cajas, en Azuay, se registran los mismos impactos negativos que conlleva la minería en toda América Latina: vulneración de los derechos humanos, militarización, criminalización de la protesta, división de las comunidades y pesadas consecuencias ambientales.

TRIUNFOS QUE ANIMAN.

En agosto de 2018 la Corte Provincial de Azuay dictaminó la suspensión del proyecto Río Blanco, que entraba en la etapa de explotación. La justicia contempló la petición de medidas de protección interpuestas por los habitantes de la parroquia de Molleturo. Pero no llegaron a esta instancia sólo mediante el papeleo judicial, sino a través de una larga pelea casa por casa y persona por persona.

“En 2017 se hizo el primer paro de la comunidad de Río Blanco”, relata Paul. “Pero vimos que la empresa compraba a los dirigentes, porque había una conciencia de que esta lucha era similar a la que se hace por los derechos laborales, que siempre termina en negociación y acuerdo.” Cuando asumieron esa realidad, tomaron otro camino. Lo primero fue apostarles a las mujeres mayores y a la naturaleza.

“De noche marchaba con mi amigo Ismael a escuchar las lagunas, desafiando el frío tremendo, hasta que las lagunas nos empezaron a hablar”, sigue Paul, golpeando el poncho como para sacarse el frío. “Tenía 23 años y cuando regresé a mi casa, no sé por qué, me puse a escuchar una grabación que se llama Entre la luz y la sombra, que después supe que era del subcomandante Marcos.” Descerraja una sonrisa traviesa, pero no para de hablar, repitiendo como un mantra la palabra “autonomía”.

“Durante año y medio un pequeño grupo nos dedicamos a caminar y recorrer las comunidades, golpeando puertas, hablando con cada familia sobre lo que se nos venía con la minera.” Descubrieron que era el modo de establecer lazos de confianza para proseguir la resistencia, con base en relaciones cara a cara, sin representantes que luego se venden. De alguna manera, es la forma de recrear la construcción de comunidad, una tradición que todos respetan y con la que se identifican.

Cuando decidieron quemar el campamento minero, “una acción colectiva sin heridos ni muertos”, las mujeres ocuparon la primera fila y arrostraron a los policías que protegían el lugar, que pronto desistieron ante la firmeza femenina. “Nadie en sus casas” era la consigna, y pasaron tres días en el monte hasta que los mandos militares aplacaron la rabia. Están convencidos de que las comunidades tomaron la decisión, extraordinaria en sus vidas, cuando comprobaron que era verdad que el agua de las lagunas estaba cambiando por la mina. “La naturaleza es muy potente”, sentencia Daniel, el único varón que colabora con las empanadas, quizá por su especial sensibilidad de músico pelilargo.

Ahora que la mina está parcialmente detenida, aunque la empresa estableció otro acceso algo más abajo, han decidido construir porque, dicen, no pueden sostenerse sólo a base de resistir. En setiembre inaugurarán el primer “colegio autónomo”, en Río Blanco, con docentes voluntarios de la ciudad, porque “ellos usaban las escuelas como centro de adoctrinamiento minero”. Saben que las cosas van para largo, porque la minera de Río Blanco está entre los cinco proyectos estratégicos definidos por el Estado ecuatoriano. De modo que sienten la paralización como algo momentáneo, que se levantará apenas bajen los brazos. Además de la escuela, decidieron crear una huerta comunitaria que les permita mantener el espíritu colectivo e iniciar el larguísimo camino hacia la soberanía alimentaria.

AMAS DE CASA Y COMADRONAS.

“Ya no confiamos en los hombres”, escupe Yoana, 20 años, mientras aparta a la pequeña que quiere trepar, una vez más, sobre la espalda de la madre. El veterano Manuel Huamán recoge el desafío frunciendo los pliegues de su frente: “El valor más grande en la organización son las mujeres. Nosotros vamos atrasito nomás”. En San Pedro de Yumate todos han podido comprobar que cuando las papas queman, cuando los militares apuntan, ellas siguen firmes. Alguien vuelve a mentar a las pachamamas, un nombre casi mítico, para explicar la fuerza inquebrantable de las mujeres. Daniel, el músico, explica: “La clave son las comadronas. Mi abuela era comadrona, y puedo decirte que tienen una gran autoridad simbólica y lazos muy fuertes, con los que ayudaron a nacer”. Luego destaca que las pachamamas empezaron hace 23 años, explicando en voz baja los daños que provocaría la minería al bien más apreciado, el agua. Se puede decir, entonces, que el movimiento ha nacido gradualmente, desde los vientres de las personas, alimentadas con esa agua fresca y cristalina que baja del páramo.

La creación de la organización Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama fue en 2008, con mujeres de las parroquias afectadas por la minería en la región del Cajas: Tarqui, Victoria del Portete y Molleteuro, y con algunas que llegaron de la ciudad de Cuenca. Muchas se habían conocido años antes en la Coordinadora Nacional por la Defensa de la Vida y la Soberanía, en tiempos de Correa, cuando arreciaba la represión y se multiplicaban las inversiones chinas. La socióloga Solano asegura que el protagonismo femenino en todas las resistencias mineras puede explicarse por “el rol que tienen en las familias y las comunidades como guardianas de la reproducción”. La posición social de las mujeres, enfatiza, les permite una comprensión de las necesidades para la supervivencia. “Cuando las fuentes de agua son afectadas, ellas deben recorrer largas distancias para abastecerse, lo que aumenta su carga de trabajo.” Además, las mineras casi no emplean mujeres, salvo para limpieza y cocina.

En la investigación para su tesis de maestría, Solano recoge testimonios de mujeres originarias sobre persecuciones policiales y enjuiciamientos, tanto de las pachamamas como del Frente de Mujeres Guardianas de la Amazonía, casi todas sin la menor experiencia organizativa previa. “Nuestra niñez era el agua, lo más era el agua del río que corría”, recuerda Francisca, de 70 años. “Era maravilloso. Comíamos agua de los pozos, íbamos a bañar en el río, el agua del río traíamos, cargábamos en los cántaros. Era una vida muy bonita”, exclama Isaura, de 72. Ambas de comunidades rurales de Tarqui y Victoria de Portete.

Cuando los citadinos decimos “el agua es vida”, formulamos un eslogan abstracto, como tantos otros. Para las comuneras, en cambio, es la vida misma. El agua es sujeto de sus vidas, como el páramo y las cumbres nevadas, las plantas y los animales. Quizá por eso los liderazgos colectivos surgen de modo natural, como los manantiales, pasando por el costado de egos y protagonismos, tan propios del mundo de los varones.

En una esquina de la ronda, mamá Laureana, en silencio, no pierde detalle de los diálogos. A sus 76 años, es una de las comadronas más experimentadas de la parroquia. Responde con un susurro, diciendo que ayudó a nacer en unos 200 partos. Lo dice sin el menor atisbo de vanidad, como si fuera la tarea que le deparó la vida. Debe ser la forma de sentir el Sumak Kawsay, el buen vivir, como le llamamos los blancos. Vida sencilla, con la naturaleza, de modo que cada actividad contribuya a reproducir la existencia colectiva.

DE LA BARRICADA AL PODER.

La nutrida asamblea en Victoria del Portete, donde en 2011 los vecinos resistían la mina Kimsacocha, era presidida desde un elevado balcón por un grupo de comuneros, entre los que destacaba, alto y erguido, Carlos Pérez Guartambel. Abogado y miembro de la organización de los kichwa de la sierra, Ecuarunari, la presidió entre 2013 y 2017, en el momento de mayor confrontación con el presidente Rafael Correa, y continuó en ese cargo hasta 2019. Se especializó en “justicia indígena” y publicó un grueso volumen con ese título. El encabezar las movilizaciones comunitarias contra la minería le valió la acusación de “terrorismo” por parte del gobierno de Correa, por “obstaculización de vías públicas”. Nos conocimos hace ocho años en Cuenca, en el Encuentro Continental por el Agua y la Pachamama, que pretendió coordinar las resistencias de la región. En la apertura lanzó un mensaje radical: “El mismo discurso de las multinacionales de una minería sustentable y responsable lo repiten Rafael Correa, en Ecuador; Juan Manuel Santos, en Colombia, y Alan García, en Perú. Ni Chávez se salva”.

Pérez Guartambel ganó las elecciones provinciales de marzo pasado y en mayo asumió la gobernación de Azuay. De esta manera, hizo pedazos los pronósticos de las encuestas que auguraban el triunfo de políticos tradicionales y se convirtió en el primer prefecto indígena de la provincia. Antes de dar ese paso, cambió su nombre por Yaku (agua, en quechua). El diario local El Mercurio asegura que “las líneas discursivas de Yaku calaron profundo tanto en redes sociales como en la esfera pública a través de su austera pero efectiva campaña”. Los medios destacan su sencillez y el hecho de que se movilice en bicicleta y se ocupe de los problemas rurales que nadie tiene entre sus prioridades. En su apasionada defensa del agua, dijo que a esta la protegen “sobre todo las mujeres indígenas, que son la clave de esta resistencia”. Agregó algo más, que quedó flotando en el aire, en referencia a los objetivos de su pueblo: “Caminamos en las huellas de nuestros antepasados”.

Es probable que la rúbrica definitoria de su gestión sea la convocatoria de una consulta provincial para frenar la minería metálica en la provincia. Como las instituciones son reacias, a principios de este mes Yaku anunció una minga para recolectar las 65 mil firmas necesarias para esa votación, es decir, el 10 por ciento del padrón electoral de Azuay. Ya hubo un referendo en marzo en su región, Kimsacocha, con un resultado abrumador: el 86 por ciento de los 15 mil vecinos dijeron no a la mina.

Pese a todo, en los movimientos de base y en las comunidades afectadas por la minería predomina el escepticismo sobre el alcance de cualquier gestión institucional, aun la que ejercen personas como Yaku, surgido del corazón de los movimientos. Cinco siglos aconsejan prudencia y los previenen de cualquier entusiasmo, sobre todo después de experimentar la “revolución ciudadana” correísta, que para muchas comunidades fue más de lo mismo: minería y militares. Las mujeres de esas comunidades atesoran la memoria colectiva que fluye entre cocinas y chacras, desde las Laureanas hasta las Yoanas. Estarán allí, como siempre, atentas y vigilantes, a veces en silencio y otras poniendo el cuerpo, para asegurar que la vida siga siendo vida, o sea, pachamama, a pesar de los pesares.

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 Manifestantes encaran a la policía, en Hong Kong. MANAN VATSYAYANA AFP

Las imágenes del fin de semana muestran la mano dura de las fuerzas de seguridad con tácticas encubiertas para practicar detenciones y el uso brutal de pelotas de goma

 

Mucho ha cambiado desde el día en el que la policía de Hong Kong contemplaba impasible cómo un grupo de manifestantes asaltaba el parlamento autónomo, gesto revolucionario por excelencia. Alentadas por Pekín y su apoyo incondicional, las fuerzas de seguridad optaron ayer por aplicar mano dura contra las protestas antigubernamentales. La jornada de mayor violencia tras diez semanas consecutivas de movilizaciones se saldó con 45 personas heridas, dos de ellas de gravedad, y varios detenidos, cuyo número exacto no ha trascendido.

El domingo comenzó con una concentración en el parque Victoria, una de las pocas protestas permitidas por las autoridades. Desde allí los manifestantes se diseminaron por varios distritos de la ciudad, siempre en movimiento, como acostumbran a hacer en las últimas semanas, lo que desembocó en enfrentamientos en los que la policía se empleó con agresividad.

Imágenes compartidas en redes sociales muestran a los antidisturbios disparando pelotas de goma a menos de dos metros de distancia y apuntando a la cabeza, una práctica censurada por las directrices de armamento no letal elaboradas por la Academia de Ginebra de Derecho Humanitario, ya que “puede resultar letal”. Uno de esos proyectiles golpeó en el rostro a una chica, quien tuvo que ser llevaba de emergencia al hospital. El parte médico indica que “quedará ciega de ese ojo de manera permanente” y su pronóstico es reservado mientras se estudia si el impacto causó una fractura craneal.

La policía también disparó bombas de gases lacrimógenos en el interior de la estación de metro de Kwai Fung, pese a la presencia de ciudadanos sin protección y ajenos a las protestas. Las instrucciones del fabricante, además, advierten de manera explícita que no debe ser empleado en espacios cerrados.

Policías vestidos de negro se infiltraron entre la multitud y practicaron arrestos, sirviéndose en algunos casos de un evidente exceso de fuerza, como prueba el vídeo en el que se ve a un chico sangrando copiosamente, cuya cabeza aprietan contra al asfalto pese a no ofrecer resistencia. Estos agentes se negaron a identificarse cuando fueron cuestionados por los periodistas presentes en el lugar de los hechos. Otras grabaciones muestran a antidisturbios introduciendo armas en las mochilas de los detenidos, presumiblemente para plantear contra ellos acusaciones más graves.

Ya existían rumores acerca de la infiltración de miembros de la policía en las protestas, aprovechándose de la apertura de un movimiento popular amorfo, en particular desde que el 27 de junio un agente de paisano fuera identificado en la movilización que rodeó la comisaría de Wanchai. En un comunicado posterior en Facebook, el cuerpo policial desmintió cualquier tipo de participación, asegurando que “el oficial no estaba disfrazado ni había realizado ninguna provocación” y criticando “la propagación de rumores falsos”.

Los manifestantes, por su parte, recurrieron por primera vez desde que empezaron las protestas al lanzamiento de un par de cócteles molotov: uno en Wanchai y otro frente a la comisaría de Tsim Sha Tsui. Este segundo provocó quemaduras en las piernas de un agente.

Este nuevo recrudecimiento de la violencia está en línea con las directrices dictadas desde Pekín. En su segunda rueda de prensa en ocho días tras 22 años de silencio, la más alta institución política china para la gestión de cuestiones relacionadas con la excolonia, la Oficina para Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado, invitó al gobierno de Hong Kong a redoblar la política de arrestos y enjuiciamientos. Existe la idea de que esta nueva táctica, sumada al comienzo del curso escolar, puede logra el objetivo de apagar la mecha de las protestas sociales.

La prioridad para el Partido Comunista chino es haber solucionado las movilizaciones antes del 1 de octubre, día en el que se celebrará el 70 aniversario de la fundación de la República Popular y que se pretende que sea una demostración de fuerza y unidad nacional. Eso explica el nombramiento de Alan Lau, que volvió del retiro para ser desempeñar el cargo de comisionado adjunto con la misión de “fortalecer el orden estratégico y supervisar eventos públicos”. Las fuerzas de seguridad parecen dispuestas a seguir avanzando por esta vía. Hoy, sin ir más lejos, tendrá lugar una demostración de nuevos recursos, como el empleo de cañones de agua, frente a los legisladores pertenecientes a la comisión de seguridad pública.

A pesar de la escalada en los enfrentamientos, los políticos prochinos subrayaron en sus declaraciones que el número de manifestantes está disminuyendo. “Se están convirtiendo en repetitivas, así que algunos manifestantes ya están cansados. La policía, además, está haciendo mejores planes”, apuntó Tam Yiu-chung, miembro del Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo, el cuerpo legislativo de la República Popular china. Por su parte, el gobierno local publicó un comunicado a medianoche, el gobierno local publicó un comunicado en el que “condenaba rotundamente” la actuación de los manifestantes, añadiendo que estaban “indignados” por sus acciones. La indignación, aunque por motivos opuestos, parece ser lo único que comparte hoy una ciudad más dividida que nunca antes.

Por Jaime Santirso

Pekín 12 AGO 2019 - 03:21 COT

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Dos muertos y seis heridos en atentado –declaración de guerra– contra la Guardia Indígena del Norte del Cauca

Un día después de celebrarse el día internacional de los pueblos indígenas, en Colombia se riega la tierra en el Norte del Cauca con la sangre de dos Guardias Indígenas asesinados y otros 6 heridos.

A mansalva. A las 7:30 de la mañana del 10 de agosto, dos vehículos en donde se transportaban participantes de la Feria del Café en Toribio y un grupo de Guardias que acompañaba, fueron atacados en el sector del Chorro, vía que conecta a los municipios de Toribio con Caloto. Según fuentes indígenas, siete actores armados dispararon con fusiles de largo alcance y con pistolas, pretendiendo una masacre, desconociendo que era personal civil, desarmado, defensores de la paz en sus territorios. El resultado da cuenta de su propósito: 8 heridos, de los cuales 2 fallecieron pasadas unas horas: los Guardias del resguardo indígena de San Francisco, Kevin Ademir Mestizo Coicue y Ogenio Tenorio.

Hasta el momento no se han identificado los actores del crimen, pero el atentado concreta las amenazas recibidas por medio de panfletos firmados, de manera individual, por distintos grupos armados que están en la región, como las Águilas Negras, el Cartel de Sinaloa y las disidencias de las Farc, en los que declaran objetivo militar a las autoridades y a todo el que tenga los distintivos de la Guardia Indígena, como la Chonta o Bastón de Mando.

 

 

Sin dejarse atemorizar, la respuesta por parte de la organización indígena y las comunidades fue la de realizar movilizaciones y desplazamientos masivos hasta la zona donde se presentaron los hechos, donde los armados continúan los hostigamientos con arma de fuego, zona que va desde el Palo hasta el Tierrero por la vía que conecta los municipios de Caloto-Toribio.

Al caer la tarde el sábado 10 las comunidades se encuentran concentradas en sitio de asamblea permanente, y desde la Consejería Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) se realizó una convocatoria urgente para el día 11 de agosto, a partir de las 8 de la mañana para abordar el tema en junta directiva extraordinaria. Allí deberán llegar las 126 autoridades, las 11 asociaciones y toda la Guardia Indígena de cada Territorio, así como la comisión política y todos los programas locales, zonales y regionales.

La guerra frontal contra la guardia indígena tiene que ver con el narcotráfico y el control de corredores estratégicos que cursan esta región en su ligazón con el Pacífico colombiano. Como se mencionó en el artículo “Arrecia la guerra contra las comunidades y la Guardia Indígena en el Norte del Cauca”, fuentes cercanas a desdeabajo informan que estos ataques posiblemente tienen que ver con el narcotráfico y quienes están detrás son grupos delincuenciales. Sin embargo, este accionar deja abiertos algunos interrogantes, ¿No será esta una forma de actuar de grupos específicos, ligados al poder, que pretender debilitar por medio del miedo y el temor a la comunidad indígena? ¿No pretenderán con ello debilitar la capacidad de movilización del movimiento más fuerte en Colombia? ¿Será esta una nueva estrategia para generar divisiones y rupturas al interior de la organización indígena, campesina y popular en general?  

La situación es compleja y cada vez más crítica, pero seguramente la sabiduría de los pueblos logrará defender los territorios, garantizar la pervivencia en los mismos, evitando tensiones y divisiones a su interior y/o con campesinos y pueblos afrodescendientes. La declaración de guerra no debe prosperar.

Este es un reto, otro lo constituye, ante la realidad gubernamental y extragubernamental, la necesidad de plantear un accionar diferente para los movimientos sociales del país, uno que denuncien y haga cada vez más visible la democracia de papel imperante en Colombia, y de esta manera comenzar a organizar y crear otra democracia, una que vaya más allá de los formalismos institucionales o electorales y que ahonde el poder del gobierno propio, concitando la acción común con el resto de los actores sociales, y así, por fin, lograr encarar la construcción de una agenda común para avanzar hacia otro país con justicia y vida digna.  

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Afganistán: Trump planea devolver el poder a los Talibán

El presidente de la República Democrática de Afganistán, doctor Mohammad Nayibulá siguió en el poder siete años después de la retirada del ejército soviético en 1989 gracias al apoyo popular del que gozaba. ¿Cuántos días aguantará Ashraf Ghani, encerrado en la “Zona Verde” de Kabul cuando EEUU cumpla el acuerdo con los Talibán y retire parte de sus tropas?

Por la brillante mente de Trump han pasado dos soluciones para sacar a las tropas de Afganistán: ganar la guerra matando a “10 millones de afganos en 10 día”, y de paso, dando un uso a tantas bombas atómicas almacenadas, o salir pitando. La primera es imposible, y no me refiero su incapacidad o falta de ganas de exterminar aquel pueblo, sino a “ganar” el Gran Juego en Asia Central por esta vía (¡y por cualquiera otra!), por lo que ha optado por la segunda, aunque con matices, pidiendo auxilio a Pakistán. Se trata del mismo país al que el presidente menos docto de la reciente historia de EEUU acusó de «mentiras y engaños» y le cortó la ayuda militar «tonta» de 300 millones dólares en 2018 por el doble juego de Islam Abad, el principal patrocinador de los Talibán. Mientras el inquilino de la Casa Blanca necesita, de cara a las elecciones presidenciales del 2020, mostrar algún logro en la política exterior, los generales intentan decirle que EEUU, a pesar de la imagen de “empantanado”, está cumpliendo exitosamente su plan en Asia Central desde que ocupó Afganistán: o ¿no es un éxito haber podido instalar numerosas bases militares en el país más estratégico del mundo, bajo el pretexto del 11S., desde donde se pueda controlar a China, Rusia, India e Irán y eso a pesar de que 1) entre los supuestos terroristas de aquellos atentados no había ningún afgano, y 2) antes del ataque de la OTAN, los Talibán ofrecieron a Bush la entrega de Bin Laden, pero él lo rechazó porque detener al saudí no estaba dentro de los 9 objetivos de la ocupación?

El encuentro entre Trump y el primer ministro de Pakistán Omran Khan en la Casa Blanca, celebrado el 22 de julio, sella el acuerdo entre EEUU y talibanes tras meses de negociaciones en Qatar, en las que Washington se ha comprometido:

  1. Retirar parte de sus tropas, aunque serán sustituidas por 1) los mercenarios de los ejércitos privados de empresas como Academi, antes “Blackwater USA”, implicada en torturas y asesinatos en Irak; 2) por armas avanzadas y 3) por soldados paquistaníes y árabes que harán de carne de cañón de sus intereses
  2. Devolviéndole al Pakistán el papel que ostentaba antes del 2001 como el matón del barrio, para el disgusto de la India e Irán. Las relaciones entre EEUU y su principal aliado en Asia Central se estropearon durante el mandato de Obama por dos principales motivos: 1) los continuos bombardeos de las regiones fronterizas del Pakistán con Afganistán, para “destruir las bases de al Qaeda”, que causaron la matanza de miles de personas y forzaron la huida de varios millones de sus hogares, y 2) la violación del espacio aéreo de Pakistán el 2 de mayo del 2011, para matar el espíritu del fallecido Bin Laden, sin siquiera avisar al gobierno “soberano” de Islam Abad, provocando graves protestas en el país. Un error que convirtió a EEUU en un rehén de los generales-talibanes de Pakistán, que controlaban la Ruta Sur por la que los camiones de la OTAN transportaban artículos de primera necesidad para sus 300.000 soldados en Afganistán.
  3. Entregar el poder en Afganistán a los talibanes paquistaníes, quienes al principio actuarán como un gobierno interino, para que después de celebrar unas “elecciones “democráticas” restauren su Emirato Islámico, con la legitimidad internacional.
  4. Descongelar la ayuda de 30 millones de dólares destinada a los generales corruptos, fanáticos y patrocinadores del terrorismo paquistaníes, que gobiernan sobre casi 200 millones de personas.
  5. Ampliar las relaciones comerciales con Islam Abad, y echarle un cable para que El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que controla el tema del lavado de dinero, expida un informe favorable para que pueda solicitar préstamos al Fondo Monetario Internacional.
  6. Mediar en la disputa de Cachemira con la India.

Por su parte, Pakistán y Talibán aceptan una única condición: Impedir la actividad de los grupos terroristas del Estado Islámico y Al Qaeda contra los intereses de EEUU.

Pakistán, país con la bomba atómica ilegal (al igual que Israel y la India) es una pieza fundamental en el juego del “bombero pirómano” de EEUU en Afganistán, aun así, no hay ninguna garantía de que el Sr. Khan pueda cumplir su parte del trato. Pues, los Talibán son un frente de varios grupos formados por decenas de miles de individuos de origen lumpen proletariado, que viven de su sueldo de mercenario que reciben de los señores de guerra, quienes por su parte están contratados por diferentes países de la región, y además cambian de lealtad vendiéndose al mejor postor. Algunos, incluso, son independientes y viven del tráfico de droga y de piedras preciosas del dorado de Asia Central. Por lo que, Khan solo podrá dar garantías a EEUU sobre los talibanes paquistaníes, ni siquiera sobre los talibanes afganos.

La Operación de Apoyo Resuelto de la OTAN en formar a las fuerzas afganas ha sido un total fracaso: cerca de la mitad del país sigue bajo el control de los talibanes ¡que no tienen ni un helicóptero! Y el fenómeno de miles de “soldados fantasma” quienes existen solo sobre el papel mientras sus superiores cobran sus salarios, impide conocer el número real de las fuerzas armadas y de seguridad del país.

“Talibanes” de otros países

Salvo la India, todos los piases afectados de la zona han negociado con el poderoso grupo terrorista: Rusia lo hizo por 16 objetivos; China les paga como vigilantes de seguridad allá donde ha invertido parte de sus 5.950 millones de euros, como en el sector minero, a la vez que negocia con Kabul para instalar una base militar en Badakhxan, provincia que comparte frontera con la localidad china de Xinjiang, donde los grupos terroristas islamistas cometen atentados. Pero, es Irán quizás el país con una política más sofisticada y multifacética respecto a los “seminaristas”, que es lo que significa Talibán: en 2001cooperó con EEUU para derrocarles del poder proporcionándole al gobierno de Bush asistencia militar e inteligencia, y una vez que conoció los planes de la OTAN en permanecer en el país con el que comparte 936 kilómetros de fronteras y lo considera su patio trasero, cambió de política: creó causa común con un sector de Talibán contra las tropas de EEUU (y cuando el Pentágono trasladó su “Arco de crisis a esta región, también contra Daesh) manteniendo a la vez buenas relaciones con los gobiernos instalados por Washington en Kabul. Teherán ejerce un poder blando en Afganistán a través de: inversiones económicas, no sólo en negocios sino también en los políticos; lazos lingüísticos (dari, un dialecto de persa es la lengua cooficial del país junto con el pastún), que le facilitan tener canales de televisión y radio, mientras regala millones de libros cuidadosamente seleccionados; y mediante la religión, siendo el 20% de los 35 millones de afganos chiitas. Incluso ha formado la Brigada Fatemiyun con miles de afganos chiitas pobres, y los refugiados e inmigrantes indocumentados que viven en Irán desde hace décadas, enviándoles a Siria en apoyo al presidente Bashar al Asad. En el propio Pakistán («La tierra de los inmaculados» en hindi y persa), la República chiita de Irán cuenta con la Brigada Zeinabiyun, reclutada de entre el 5% de la población que practica la segunda corriente del islam. Los fuertes lazos de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos,(los dos únicos estados que junto con Pakistán reconocieron al régimen de Talibán en 1996), con Islam Abad ya preocupaban a Teherán, y que ahora además recuperen su poder en Kabul, le inquieta.

La fuerte oposición de los poderosos militares de EEUU al plan de Trump de retirar las tropas de las guerras “inútiles”, harán que el actual proceso sea más táctico que estratégico: Trump tiene el reloj, pero quien tiene el tiempo es el Complejo Industrial-militar, el mismo que le obligó a tragar sus propias palabras sobre la retirada de Siria.

El principal ganador de esta situación ha sido Omran Khan, el ex jugador de Criquet:  «Vino, vio, venció» tituló Dawn, el diario Paquistán de lengua inglesa, que así celebraba el regreso del régimen fascista de los Talibán a Kabul. El principal perdedor es el invisible pueblo afgano, y sobre todo sus mujeres, muy cansado de bombas, violencia y una pobreza extrema: sólo en los primeros días de agosto, cerca de 200 civiles, muchos de ellos niñas y niños, han sido víctimas de la barbarie de la guerra. ¿Saben por qué ha desaparecido el movimiento antimilitarista del escenario?

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