La nueva movilización, estimada en 2 millones de participantes, contra el controvertido proyecto de ley para autorizar extradiciones a China continental, obligó a la gobernante, Carrie Lam, a ofrecer "disculpas" y a reconocer "defi ciencias" en su gobierno, los cuales propiciaron conflictos sociales. El sábado pasado ya había anunciado la suspensión de la polémica enmienda. Foto Ap.

Cerca de dos millones de personas marcharon en contra de la brutalidad policial y criticaron a la jefa de gobierno pro-Beijing, Carrie Lam.

Casi dos millones de personas inundaron ayer las calles de Hong Kong para exigir que se retire definitivamente el proyecto de ley que autorizaría las extradiciones a China. La masiva manifestación, que duplicó la del domingo pasado, forzó a la jefa de gobierno pro-Beijing, Carrie Lam, a pedir disculpas por haber provocado, según dijo, conflictos y disputas. Hoy, los habitantes de la ciudad están llamados a una huelga general.

 “Fuera Lam, no a la ley de extradición a China”, gritaban en cantonés los manifestantes que enarbolaban también carteles como “Libre Hong Kong” o “No a la brutalidad policial”, mientras caminaban pacíficamente entre los grandes rascacielos de la isla que alberga al centro de la ciudad. En la marea humana –30 por ciento de los habitantes de Hong Kong– se movían jóvenes, adultos, ancianos, familias con niños pequeños y bebés, discapacitados en sillas de ruedas, profesores, estudiantes y trabajadores de todas las ramas. La gran mayoría de ellos marchaban hacia el Parlamento vestidos de negro, en señal de duelo por la pérdida de libertades que, a su juicio, está viviendo la ciudad en los últimos años y que ha terminado de concretarse con el proyecto de ley de extradición impulsado por Lam. 

“Si se aprobase esa ley, el modelo de ‘un país, dos sistemas’ que China se ha comprometido a respetar al menos hasta el traspaso final de la soberanía en el año 2047 se destruiría”, dijo Monique Mok, una estudiante de literatura de 22 años que vestía una camiseta negra con el lema “Queremos conservar nuestra democracia”. En 1997, el Reino Unido devolvió Hong Kong –hasta entonces colonia británica– a China. En ese momento, Beijing se comprometió a respetar un estatuto especial durante 50 años, por lo que, desde entonces, administra el territorio bajo el principio de “un país, dos sistemas”. Así, mientras que Hong Kong ha mantenido su propia legislatura, sistema económico, independencia judicial y su moneda, Pekín controla los asuntos exteriores y de defensa. Por ello, los hongkoneses gozan de libertades que son poco comunes en la China continental

Al concluir la manifestación a medianoche, diez horas después de su inicio, los organizadores del Frente Civil de Derechos Humanos cifraban la asistencia en casi dos millones de personas. Sin embargo, la cifra de asistentes no pudo ser confirmada en fuentes independientes. La Policía local habló, por su parte, de 338.000 asistentes, pero reconoció que no habían contado a la gente en las calles adyacentes y solo la del recorrido original. En cualquier caso, se trató de la mayor manifestación registrada en el distrito desde 1997.

Muchas personas, especialmente las de más edad, aseguraban haber acudido a la marcha por la indignación que les causaron las imágenes de la represión  policial durante la manifestación del pasado miércoles, una violencia pocas veces vista en la ciudad. “No queremos ver un Tiananmen en Hong Kong”, comentó el profesor universitario jubilado Dan Yiu mientras intentaba a duras penas hacer pasar el carrito de su nieta entre la muchedumbre. “Si China tiene que hacerse con el control total de nuestro territorio dentro de 28 años, queremos que al menos lo haga más despacio, no a esta velocidad”, clamaba Yiu. Lam justificó la represión del miércoles alegando actos de violencia por parte de manifestantes, pero la oposición afirma que se trató de una ínfima minoría en el conjunto de las protestas, que en su mayor parte fueron pacíficas. “Policía de Hong Kong, debes protegernos, no dispararnos”, se leía ayer en una pancarta.

La dimisión de Lam era una de las peticiones más escuchadas entre los manifestantes. “Personalmente creo que ya no puede gobernar Hong Kong, ha perdido a la opinión pública”, afirmó Dave Wong, un manifestante de 38 años que trabaja en finanzas. Ayer, seis horas después del inicio de la manifestación y ante la gigantesca convocatoria, Lam      –quien ya el sábado había anunciado la suspensión del proyecto de ley– emitió un comunicado en el que pidió disculpas, aunque en ningún momento habló de su renuncia. “La jefa del Ejecutivo reconoce que las deficiencias en el trabajo del Gobierno han creado controversias sustanciales y disputas en la sociedad, decepcionando y entristeciendo a mucha gente”, se limitó a señalar la nota.

Aún si la mandataria dimite, sólo la retirada total del controvertido proyecto sería capaz de calmar los ánimos de los manifestantes, que también demandan que se dejen de definir las protestas como disturbios, como ha hecho Lam, y la libertad de los detenidos. La oposición del proyecto de ley reúne a abogados, organizaciones jurídicas, líderes empresariales, cámaras de comercio, periodistas y diplomáticos occidentales. Según los detractores, el proyecto de ley colocaría a la población de la excolonia británica a merced del sistema judicial de China, al que consideran opaco y bajo influencia del Partido Comunista. Dentro de las pruebas que esgrimen los opositores se encuentran los casos de personas desaparecidas en Hong Kong que posteriormente reaparecieron en China y a disposición de la justicia. Los círculos empresariales temen, asimismo, que la reforma perjudique la imagen internacional de Hong Kong y su atractivo como centro financiero.

En medio de la presión de la que está siendo blanco la jefa del Ejecutivo, se anunció ayer la liberación del militante prodemocrático Joshua Wong, líder de la célebre “revolución de los paraguas” de Hong Kong en 2014. El joven de 22 años, que pidió en vano la elección del jefe de gobierno por sufragio universal, será puesto en libertad hoy.  

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 Buenos Aires se quedó sin servicio de Metro por el colapso del Sistema Argentino de Interconexión, que provocó uno de los apagones más grandes en la historia.Foto Ap

Argentina, Uruguay, partes de Brasil, Paraguay y Chile quedan sin luz; el suministro de agua también sufre interrupciones

 

Buenos Aires. Un excepcional fallo en el sistema de interconexión eléctrica dejó ayer sin luz a Argentina, Uruguay, partes del sur de Brasil, algunas zonas de Paraguay y varias ciudades de Chile, lo que afectó al menos a 45 millones de personas, informaron las empresas eléctricas de la zona.

 

El suministro, que se interrumpió a las 7:06 (hora local) y se restableció en la mayoría de las zonas afectadas más de 10 horas después, se originó porque "las tormentas del litoral sacaron de sistema líneas de Yacyretá-Salto Grande", lo que provocó el colapso del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), informó el ministerio de Energía. En concreto, habría sido un fallo en la conexión entre las centrales de Yacyretá sobre el río Paraná, que a su vez afectó la de Salto Grande, en el litoral argentino.

 

Página/12 informó que antes del apagón hubo una alerta que fue ignorada y ese problema inicial que no fue atendido tuvo un efecto dominó y todas las centrales dejaron de funcionar.

 

Lo que tendrían que haber notado es que cuando la frecuencia de las centrales se ve alterada, salen de funcionamiento como mecanismo de protección. Esa fue la situación, de acuerdo con la empresa de energía eléctrica Edesur, que generó el problema.

 

Es la primera vez que ocurre un apagón que alcanza a la totalidad de Argentina y Uruguay. En Paraguay se registraron cortes momentáneos de energía.

 

Uruguay y Argentina están interconectados, lo cual "permite que los sistemas de los países se protejan ante insuficiencias en cada uno", explicó el ministro de Industria, Guillermo Moncecchi.

 

Argentina, con 44 millones de habitantes, y Uruguay, con 3.4 millones, comparten un sistema de interconexión eléctrico centrado en la represa binacional de Salto Grande, ubicada unos 450 kilómetros al norte de Buenos Aires y unos 500 kilómetros al norte de Montevideo.

 

El presidente Mauricio Macri tardó horas en lamentar lo sucedido y alrededor de las 2 de la tarde anunció que se había restablecido la mitad del sistema eléctrico. "En este momento la situación de 50 por ciento de los usuarios ya se encuentra normalizada. Con el correr de las horas se restablecerá el servicio para todos los usuarios", tuiteó Macri.

 

De acuerdo con Página/12, el gobierno descartó que se haya tratado de un ciberataque como hipótesis principal y afirmó que en 48 horas habrá un primer informe de lo que pudo haber ocurrido, mientras la Secretaría de Energía precisó que "las causas se sabrán en 15 días".

 

En Argentina el corte de suministro eléctrico afectó a quienes se alistaban a celebrar el Día del Padre, el transporte y el alumbrado público. Se interrumpieron el suministro de agua, las comunicaciones telefónicas y el servicio de Internet en las principales ciudades.

 

"Me levanté a las 9 de la mañana, no había wifi, la nevera tampoco funcionaba, ni el agua del servicio central", explicó un joven llamado Iván.

 

El apagón masivo dejó sin semáforos Buenos Aires, lo que ocasionó más accidentes de lo habitual y obligó a reforzar los controles de tránsito en toda la ciudad.

 

Resultó afectado el sistema de distribución de agua potable durante unas horas debido a una falla general en el sistema de interconexión, confirmó la empresa pública Agua y Saneamientos Argentinos (Aysa), que tuvo que facilitar líquido a cuatro hospitales.

 

Todos los centros sanitarios tuvieron que recurrir a generadores externos para mantener los servicios de emergencia.

 

Los aeropuertos funcionaron durante unas horas gracias a generadores, mientras el servicio de trenes y el Metro de la capital argentina se interrumpió y casi todos los locales del centro porteño cerraron.

 

Un portavoz de la petrolera argentina YPF declaró a la agencia Reuters que todas las plantas en su refinería La Plata, clave en la cadena de suministro petrolero, fueron cerradas por el corte.

 

El apagón también incidió en los comicios de ayer en tres de las cuatro provincias del país para elegir a su próximo gobernador: Santa Fe (centro-oeste), San Luis (oeste) y Formosa (norte).

 

La cuarta provincia que convocó a sus ciudadanos a las urnas, Tierra del Fuego (sur), no se vio afectada, ya que no forma parte del sistema de interconexión nacional.

 

Alberto Fernández, uno de los candidatos presidenciales peronistas que buscan sacar a Macri en los comicios de octubre, tuiteó: "el presidente debería dar explicaciones sobre lo que están padeciendo los argentinos. Subieron las tarifas tanto como sus amigos exigieron, y generaron el apagón más grande de la historia", denunció quien lleva como compañera de fórmula para vicepresidenta a Cristina Fernández de Kirchner.

 

Usuarios de redes sociales dijeron que el corte alcanzó también a Paraguay y Brasil, aunque el operador del sistema brasileño de electricidad aseguró que no afectó al país.

 

Con el hashtag #Sin Luz, el apagón se convirtió trending topic en el Cono Sur. No faltaron los memes y las fotografías de las ciudades argentinas y uruguayas en completa oscuridad.

 

Una de las mayores preocupaciones en Uruguay era que la luz llegara "a las siete de la tarde", para ver un partido de futbol de la Copa América.

 

La compañía de electricidad de Paraguay, ANDE, informó que parte de la hidroeléctrica de Yaciretá quedó bloqueada y en consecuencia se fue brevemente el servicio en las ciudades de Ayolas, Villalbin, Pilar y otras aledañas.

 

Los servicios de energía comenzaron a restablecerse "lentamente" en Argentina y Uruguay

 

A las 18:30 horas (local), 98.5 por ciento de los servicios se encontraban conectados a la red de energía uruguaya, informaron autoridades. A las 20:15 ya se encontraban normalizado 98 por ciento de la demanda total, según la Secretaría de Energía.

 

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Pérfidas llamas petroleras cerca del estrecho de Ormuz: escalada de Trump vs Irán

 

Sin evidencias conclusivas, el ex director de la CIA y hoy secretario de Estado, Mike Pompeo, imputó a Irán la autoría de los incendios de dos tankers, uno japonés y otro noruego, en el golfo de Omán, cerca del superestratégico estrecho de Ormuz, lo cual disparó el precio del oro negro y escaló las tensiones de Estados Unidos contra Irán.

 

Trump señaló que los atentados tenían las huellas de Irán, donde el supremo líder del chiísmo, el ayatola Alí Jamenei, recibía al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, tan dependiente del petróleo persa, en su plausible intermediación, solicitada curiosamente por el mismo Trump (https://bit.ly/2Qvwm5I).

 

La "evidencia" del Pentágono es un "video" que parece más bien formar parte de la panoplia de montajes hollywoodenses a los que son adictos los presidentes de EU: desde el golfo de Tonkin (para la guerra de Vietnam), pasando por el 11/9 (para las guerras contra Afganistán e Irak), y ahora para promover la guerra contra Irán que anhelan los superhalcones Mike Pompeo, "evangelista sionista" confeso, y John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, quien es un instrumento del casinero sionista Sheldon Adelson: financiero simultáneo del Partido Republicano y del primer ministro israelí Netanyahu.

 

Con la salvedad de Gran Bretaña, que apoya incondicionalmente a EU, Europa se ha mostrado escéptica y aséptica del "video" hollywoodense, a grado tal que el ministro del Exterior alemán, Heiko Maas, la desechó por ser poco concluyente (https://reut.rs/2KOvSqs).

 

Aquí en Jordania, donde me encuentro ahora, The Jordan Times no compra la versión de EU sobre la autoría que califica de "sospechosa" (https://bit.ly/2RlFSsn).

 

El operador del tanker japonés despedazó la "evidencia" que no tuvo que ver nada con una mina, sino con un "objeto volador" (https://bit.ly/2wV6VkX).

 

The Japan Times se pregunta si se trató de "una advertencia a Japón" y arguye que "un tercer (sic) partido ansioso de colocar una cuña entre Irán y Japón pudo haberse involucrado con el objetivo de urgir a Tokio distanciarse de Teherán" ( https://bit.ly/2KP24tE ), tesis que coincidió con mi entrevista a CNN desde Beirut (https://bit.ly/2IizOxR).

 

No cuadra la autoría iraní, que sería más estúpida que suicida, ya que en el tanker japonés se encontraban 11 rusos, rescatados por Irán (https://bit.ly/2IjVHNz).

 

Irán hubiera cometido un cuádruple error: 1. Impedir el libre tránsito del petróleo en el estrecho de Ormuz cuando más necesita divisas debido a la "guerra económica" que le ha propinado eficientemente Trump, quien rompió en forma unilateral el acuerdo nuclear de Obama; 2. Se alejaría de Japón, uno de sus máximos compradores de "oro negro"; 3. La muerte de la tripulación rusa, que le alejaría de un apoyo invaluable; y 4. Se colocaría la soga al cuello, a unos días de la cumbre del G-20 en Osaka (Japón), donde hubiera sido puesto en la picota.

 

Irán rechaza categóricamente cualquier involucramiento y su canciller Javad Zarif fustigó que se trataba del "plan B" del "equipo B" –como describe a la alianza de Bolton/Pompeo con Israel/Arabia Saudita/EU (https://bit.ly/2x3DkpL).

 

Ángeles Espinosa, del rotativo El País, desde Dubái, informa que "Teherán recibe el apoyo de Rusia tras el incidente en el golfo de Omán", mientras "Moscú llama a no sacar conclusiones precipitadas" (https://bit.ly/2KQHucw).

 

No pasó desapercibido el doble apoyo que recibió el presidente iraní, Hassan Rouhani, del zar Vlady Putin y del mandarín Xi, durante la cumbre del Grupo de Shanghái en Kirguistán, donde el presidente ruso señaló sin tapujos que "el responsable de la desestabilización en la región es Washington por romper el pacto nuclear".

 

Pues parece que la salida a la grave tensión en el golfo de Omán, donde EU quizá no se esperaba el apoyo tan contundente de Rusia y China al régimen iraní, la ha dado el pugnaz e influyente (muy cercano a Trump) senador Lindsey Graham, quien propuso "invadir Venezuela para asustar (sic) a Irán y Corea del Norte", como Reagan lo hizo con Granada, con el fin de "poner puntos en el casillero y advertir (sic) a otros países" (https://bit.ly/2IXgaXF).

 

www.alfredojalife.com

 

Facebook: AlfredoJalife

 

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Controversia en Ecuador por acuerdo con EE.UU. para operar aviones estadounidenses en Galápagos

El ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, dijo que el archipiélago es un "portaaviones natural".

 

La Asamblea Nacional (parlamento) de Ecuador convocó a los ministros de Defensa, Oswaldo Jarrín, y de Ambiente, Marcelo Mata, para que expliquen, ante la Comisión de Soberanía y Relaciones Internacionales, los alcances de un acuerdo firmado entre el país y EE.UU. para la cooperación de Washington en las ecuatorianas Islas Galápagos.

En concreto, los parlamentarios piden a los ministros que expliquen el alcance del acuerdo binacional, que incluye la ampliación de la pista de aterrizaje en el aeropuerto de la isla San Cristóbal, la más oriental del archipiélago de Galápagos, en donde operarán los aviones estadounidenses Orión P3 y Awaks, que, según ha anunciado Jarrín, ayudarán al control de la lucha contra el narcotráfico.

La discusión se abrió en el Congreso luego que el ministro de Defensa dijera, en una conferencia de prensa, que Galápagos en un "portaaviones natural".

¿Base militar?

La resolución en el Parlamento fue presentada por la asambleísta por Galápagos, Brenda Flor, quien enfatizó que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró Patrimonio Natural al archipiélago y que es una Reserva de la Biosfera.

"Por ninguna razón se puede considerar a Galápagos como un portaaviones natural, ya que esa no es su característica intrínseca. Galápagos nació desde la naturaleza como un laboratorio vivo y único que debemos proteger", dijo la asambleísta.

Recordó que durante la Segunda Guerra Mundial, la isla de Baltra fue una base militar de EE.UU. que "dejó como resultado muy pocas especies de flora y fauna".

Por su parte, el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos informó, mediante un comunicado, que "no hay ni habrá base militar extranjera" en el archipiélago.

En el texto explican que el acuerdo alcanzado con EE.UU. es exclusivamente para el "mejoramiento de la pista del aeropuerto de San Cristobal" y "permitir el reabastecimiento de combustible para dos aeronaves de monitoreo de actividades ilegales de la extensa reserva marina, a fin de precautelar la soberanía nacional frente a esas amenazas".

Publicado: 14 jun 2019 17:03 GMT | Última actualización: 15 jun 2019 02:28 GMT

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Sábado, 15 Junio 2019 05:46

De los barcos como excusa para la guerra

De los barcos como excusa para la guerra

Un incidente naval, una excusa para la guerra, un clásico de la política norteamericana que ya pasó largamente el siglo. Que Donald Trump y sus halcones acusen a Irán de haber atacado a dos petroleros extranjeros que pasaban por aguas que la República Islámica patrulla de cerca no tiene nada de original, excepto en las banderas de los buques afectados. Desde la voladura del Maine en La Habana hasta el enfrentamiento a cañonazos con torpederas norvietnamitas en el incidente del Golfo de Tonkín, los problemas en alta mar le sirvieron a Washington como excusa para empezar guerras que se deseaba empezar.

En 1898, Estados Unidos estaba flexionando sus músculos imperialistas. Ya se había comido y estaba digiriendo la mitad de México –el 55 por ciento, para ser exactos– pero eso era considerado una manera de “completar” el territorio propio. Una nueva generación de políticos y empresarios quería que el país jugara un papel en el escenario mundial, rompiendo la tradición republicana y revolucionaria de mantenerse alejados de los conflictos entre coronas e imperios. La doctrina del Destino Manifiesto cubría moralmente las nuevas ideas imperiales: EE.UU. no iba a llevar la opresión a territorios colonizables sino que iba a liberar pueblos oprimidos, llevándoles los beneficios de un gobierno paternalista, republicano.

El primer objetivo fue el moribundo imperio español que, cosas de nuestras guerras de independencia, todavía conservaba algunas de sus posesiones más antiguas por la simple razón de que eran islas. La guerra de independencia cubana sirvió para preparar a la opinión pública norteamericana a través de ese nuevo instrumento de masas, la prensa amarilla. Así, los mambís cubanos fueron presentados como luchadores por la libertad y los españoles como bestias sedientas de sangre. En ese contexto, el secretario de la Armada Teddy Roosevelt mandó a La Habana al crucero acorazado Maine “para cuidar los intereses norteamericanos”.

El Maine tenía apenas tres años de uso, pero ya era anticuado. Estados Unidos todavía no era la potencia industrial que sería pocos años después, con lo que necesitaba estampadoras de acero inglesas, que se demoraron en llegar. Entre el diseño del buque y su botadura pasaron casi diez años, justo en un momento de cambio profundo en la tecnología naval. De todos modos, La todavía escasa armada de EE.UU. lo tenía como una pieza fundamental y para su misión en Cuba bastaba y sobraba. Después de todo, se trataba de intimidar a los locales y el Maine era más fuerte que cualquier cosa con bandera española.

A las 21.40 del 15 de febrero de 1898, después de tres meses amarrado en el puerto habanero, el Maine voló por los aires, matando a casi toda su tripulación que dormía a bordo. Hubo 260 muertos y 89 sobrevivientes, que se salvaron más que nada porque la explosión fue a proa, donde se guardaba carbón y munición, y donde dormía la mayoría de la tripulación. Todavía hoy se discute qué pasó esa noche terrible, con estudiosos afirmando que efectivamente alguien atacó el barco –con una mina o un torpedo– o se trató de un fuego espontáneo causado por el tipo de carbón bituminoso que usaba la nave, muy inestable. Pero la prensa amarilla no lo dudó: habían sido los españoles y tenían que pagarlo. Poco después, Cuba, Puerto Rico y las Filipinas ganaban su “libertad” a manos norteamericanas.

La experiencia resultó tan positiva que se repitió en 1964, cuando el gobierno de Lyndon Johnson andaba buscando cómo vencer la resistencia interna para entrar de lleno en Vietnam. En ese momento todavía se podía negociar y la guerra entre el norte y el sur era más civil que otra cosa. El luego famoso Incidente del Golfo de Tonkín le arregló las cosas al presidente, que hasta logró que el Congreso abandonara su reluctancia y aprobara, por voto cantado, la teoría del dominó, aceptando que toda “agresión comunista” era causa suficiente para una intervención de Estados Unidos.

El incidente en sí ocurrió el 2 de agosto de 1964, cuando el buque de guerra liviano Maddox realizaba tareas de inteligencia electrónica cerca de las aguas territoriales de Vietnam del Norte. El Maddox era una de las naves asignadas a la operación Desoto, que interceptaba y analizaba las comunicaciones radiales vietnamitas, mapeando posiciones y equipos. El recorrido del Maddox por la costa norte de Vietnam había comenzado el 31 de julio, y cada día torpederas vietnamitas lo habían seguido. Pero el dos de agosto, tres torpederas P4, apenas más que lanchas armadas, convergieron sobre la nave americana y su comandante ordenó disparar tres cañonazos de advertencia. Los vietnamitas contestaron el fuego con torpedos y ametralladoras, un combate de pocos minutos que terminó con una torpederas seriamente dañada y bajas. El único daño que informaron los norteamericanos fue un agujero de bala en la obra muerta del Maddox.

Pero el entonces secretario de Defensa Robert McNamara no le contó esta secuencia de eventos a su presidente, sino que le informó que los vietnamitas habían abierto fuego directamente. Como admitió años después, McNamara prefirió mentirle a Johnson para “ayudarlo a decidirse”. Lo mismo ocurrió dos días después con el segundo “incidente”, cuando el Maddox abrió fuego “de radar” contra varios blancos que se acercaban en el mismo Golfo de Tonkín. Fuego de radar es una expresión que indica que uno no ve el blanco, debido al clima o a que está por abajo del horizonte, pero que puede atacarlo por detección electrónica. En este caso, todo indica, incluyendo los mismos informes de la Armada, que el Maddox no fue atacado. Los contactos de radar eran producto del mal tiempo en la zona. Pero esta segunda “agresión” sirvió para convencer al Congreso de que el peligro comunista era tan tangible como en Corea, lo que permitió enviar tropas en serio a Vietnam. Once años y muchísimos muertos después, Estados Unidos se retiraba derrotado del sudeste asiático. 

La herramienta del incidente naval, parece, se guardó en un archivo para uso futuro. Un problema es que en la época del Maine casi no había cámaras y las andanzas del Maddox fueron en el mar, lejos de ojos indiscretos. Esta vez, el gobierno de Trump tuvo que acercar un videíto de baja definición en blanco y negro, tomado desde un dron, que muestra una lancha iraní haciendo algo junto al enorme casco del petrolero japonés. Según los iraníes, sus marinos estaban retirando una mina magnética, salvando de hecho el buque. Según Washington, eso prueba que Teherán estuvo involucrado en el ataque. Con lo que la ambigüedad queda a salvo.

 

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Viernes, 14 Junio 2019 06:02

Palestina: palabras y resistencia

Palestina: palabras y resistencia

Ilán Pappe y Noam Chomsky –un historiador y un lingüista–, igual que John Berger –escritor– y Norman Finkelstein –politólogo– (véase: Palestina: juego de palabras, bit.ly/2WzaEE4), llegan en el mismo contexto palestino a la idéntica y lacónica conclusión: "las palabras importan".

 

Pappe desenmascarando los mitos de Israel trabaja mucho con palabras (véase: Ten myths about Israel, 2017), buscando su verdadero significado y deconstruyendo diferentes nociones históricas que deforman al presente, p.ej.:

 

  • “que si la Biblia –la máxima, diría yo de paso, referencia en nuestro tema: "en el principio era el Verbo" (Juan 1, 1)– les otorgó la tierra palestina a los judíos, o no” (¡no!) (página 10);

 

  • o "que si en 1948 los palestinos abandonaron voluntariamente su tierra, o no" (¡no!) (página 47).

 

Para Chomsky es pan de cada día.

 

En un libro conjunto enfatizan la importancia de reconquistar el lenguaje y volver a llamar a las cosas por su nombre tratando de –subraya Pappe en uno de sus apartados– frente a los esfuerzos de Israel "que con su neolengua orwelliana oscurece la realidad", “enterrar el viejo diccionario de ilusión y decepción lleno de entradas como ‘proceso de paz’, ‘la única democracia en Medio Oriente’ o ‘nación amante de paz’ (‘cuando Israel habla de paz en realidad está hablando de ocupación’)”, y sustituirlo con un nuevo diccionario teórico en el cual "sionismo es colonialismo", “Israel, un Estado de apartheid” y "Nakba, una limpieza étnica", todo mucho más fácil de hacer “una vez la ‘solución de Dos Estados’ esté finalmente declarada muerta” ( On Palestine, 2016, páginas 14-15).

 

La misma importancia de palabras –y la responsabilidad por ellas– ha de reflejarse en las comparaciones que usamos. Precisas. Históricamente aterrizadas. Así, p.ej.:

 

  • Si bien Israel está sobrexplotando su memoria (véase: N. Finkelstein, The Holocaust industry, 2000 o I. Zertal, Israel’s Holocaust and the politics of nationhood, 2006) no está (por supuesto) “cometiendo un ‘nuevo Holocausto’”, aunque como subraya Pappe sí “un ‘genocidio incremental’ en el gueto –¡otra palabra!– de Gaza” (bit.ly/2lLC3As);

 

  • O si bien, según Zeev Sternhell –historiador y uno de los máximos expertos en fascismo–, Israel (por supuesto) no es "igual (o peor) que los nazis", aunque "el Estado judío con su ideología racial y segregación legal empieza a parecerse cada vez más al Estado ario de Alemania nazi pre-1939" ((bit.ly/2WsdQfY).

 

Curiosamente el neolenguaje orwelliano en Israel –cuyo mejor "portador" es Benjamín Netanyahu, algo que lo une con otros reaccionarios y nacionalistas étnicos como Trump u Orbán– brotó recientemente cuando éste culpó a uno de sus aliados –un bona fide fascista– por el fracaso de formar el nuevo gobierno diciendo que fue porque éste... "es de izquierda" (sic) ((bit.ly/31rqpvz).

 

Así, no extraña que su hijo Yair incurriese en sus propios malabares lingüísticos –y una típica negación colonial (vide: G. Meir)– al tuitear que no existe tal cosa como "Palestina", “ya que ni siquiera hay letra ‘p’ en el alfabeto árabe”; según la misma lógica –como le respondieron algunos– “uno podría decir que no hay tal cosa como ‘pueblo judío’, ya que en el alfabeto hebreo tampoco hay letra ‘j’” (bit.ly/30MRQj5). Si esto suena como una tontedad, no lo es.

 

Es el mismo lenguaje de limpieza étnica y "extraordinaria restructuración lingüística colonial" por parte de Israel que implicó el cambio de nombres de casi todos los pueblos y lugares palestinos a fin de –como recuerda Susan Abulhawa– negar la existencia de la población autóctona (bit.ly/1RyZGkK).

 

Si esto suena como una nimiedad, no lo es. El lenguaje es herramienta de apropiación (piensen p.ej. como humus, tabule o zataar ya son "especialidades de la cocina israelí").

 

Pero las palabras son también un medio de liberación –de allí la importancia del "nuevo diccionario" del que hablan Pappe y Chomsky– y una herramienta de resistencia –"un acto de la recreación de uno mismo", algo a menudo ignorado cuando se habla p.ej. de lo que pasa en Gaza (bit.ly/2Wp22PD )–, hoy la única respuesta posible (bit.ly/2wPbugJ) frente al Deal of the Century trumpiano (a.k.a. "la solución final de la cuestión palestina").

 

Ni siquiera aún publicado, el Deal –el más reciente ejercicio colonial de ir cambiándoles nombres a las cosas y lugares (que por otro lado por fin cancelaría la “ilusión de Dos Estados”...)– dados los calendarios electorales en Israel y Estados Unidos bien podrá nacer muerto o tendrá que cambiar de nombre: Deal of the ‘Next’ Century (bit.ly/2wrT4T7).

 

Sea como fuere. El viejo Uri Avnery, escribiendo de la (casi) imposible situación en la que se encuentra Palestina –desde su óptica mucho más "blanda" que p.ej. la de Pappe, pero igual inherentemente crítica– apuntaba que, a pesar de que los asentamientos ilegales avanzan inexorablemente, los palestinos poseen un arma mucho más poderosa que Israel: la paciencia (bit.ly/2MDLXSk).

 

"Paciencia" será aquí simplemente, supongo, otra palabra para "resistencia". Que igual que otros pueblos árabes, están acostumbrados a esperar – vide: la longue durée de su historia frente a la relativa poca duración de Israel– y aguantar (incluso varias generaciones) hasta que las condiciones cambien y le sean más favorables. Una estrategia –a la larga– muy efectiva. ¡Ojalá! (por cierto: una palabra de raíz árabe).

 

Por Maciek Wisniewski, periodista polaco

 

Twitter: @MaciekWizz

 

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Putin y Xi hacen frente común contra la hegemonía de Estados Unidos

En plena guerra comercial con Washington, el presidente ruso y su homólogo chino acusan a la Administración de Donald Trump de usar “tácticas agresivas” para abusar de sus competidores

Unidos en la inversión y en la confrontación. Vladímir Putin y Xi Jinping mostraron este viernes un frente común contra Estados Unidos y su hegemonía económica. En plena guerra comercial con Washington, el presidente ruso y su homólogo chino acusaron a la Administración de Donald Trump de usar “tácticas agresivas” para abusar de sus competidores. EE UU trata de “imponer su jurisdicción en todo el mundo”, dijo Putin en el Foro de San Petersburgo, con Xi de invitado de honor.

Para el líder ruso, las tácticas de Trump suponen “un camino hacia conflictos interminables, guerras comerciales y tal vez no solo comerciales”. El presidente estadounidense no estuvo en la antigua capital imperial rusa, su nombre apenas se pronunció en las reuniones, pero su presencia sobrevoló la sesión plenaria del foro económico, donde Vladímir Putin, con unas relaciones cada vez más amargas con Occidente, mostró un efusivo apoyo a su aliado chino.

“Los Estados que antes promovían el libre comercio con una competencia honesta y abierta han empezado a hablar el lenguaje de las guerras comerciales y las sanciones, de las incursiones económicas abiertas con tácticas de retorcimiento de brazos y de miedo”, esgrimió. “Un sistema que nunca será estable o equilibrado si está basado en una injusticia más clara que nunca”.


El líder de Rusia, que busca afianzar sus vínculos estratégicos con China, comparó el proyecto del gasoducto Nord Stream 2, que empezará a bombear gas ruso a Europa a finales de año y al que EE UU se opone, con el caso del gigante tecnológico Huawei, en el punto de mira por el desarrollo de las redes 5G que, según Washington, podrían abrir la puerta al espionaje de China. Putin acusó a EE UU de “torpedear” ambos proyectos porque no casan con su “acostumbrada exclusividad”. “En algunos círculos ya consideran [el caso Huawei] la primera guerra tecnológica de la emergente era digital”, afirmó durante la sesión plenaria en la que participaron el secretario general de la ONU, António Guterres, y los líderes de Bulgaria, Eslovaquia y Armenia.


Xi, que observaba atento a su socio ruso, recalcó que China está dispuesta a compartir “con sus socios” todos sus “inventos”, incluida la tecnología 5G, dijo. “Uno no debe ser codicioso”, recalcó. El presidente chino, que siempre trata de que la crisis con Washington no escale, fue más conciliador que Putin. Con la guerra comercial caliente, y pese a que el gigante asiático ha amenazado con publicar su propia lista negra de compañías “no fiables”, Xi apostó por el “respeto mutuo” y dijo que le era “difícil imaginar” una “ruptura completa” entre EE UU y China. “No estamos interesados en eso y nuestros socios estadounidenses tampoco. El presidente Trump es mi amigo y estoy convencido de que tampoco lo está”, dijo. Un tono que choca con el lenguaje agresivo que utiliza su “amigo” estadounidense para referirse a su país.


Rusia y China, acusados en numerosas ocasiones de socavar las reglas del mercado, se han convertido últimamente en los grandes defensores de la globalización. Y este viernes lo hicieron juntos, haciendo más visible la creciente confrontación de ambas potencias con la Administración de Trump. Putin no desaprovechó la oportunidad que le brinda el conflicto entre Washington y Pekín para acercarse al gigante asiático, que en otro tiempo fue su enemigo. Rusia necesita la inversión china y también la fuerza de tenerlo a su lado. De ahí que con un rublo cada vez más débil, el líder ruso instara a “repensar el papel del dólar” en los intercambios comerciales entre ambos por ser “un instrumento de presión” de EE UU al resto del mundo.


China, dijo Xi, continuará promoviendo la “globalización económica, salvaguardando el sistema de comercio multilateral, y está comprometido a reparar un desarrollo económico global desequilibrado”. Un discurso al que, desde el repliegue de Estados Unidos a una postura más proteccionista, le ha cogido el gusto pese a las contradicciones en que incurre su propio modelo. “No se debe recurrir a los enfoques unilaterales, al proteccionismo”, señaló.


Con el tablero geopolítico ya muy inestable, el último capítulo de la guerra comercial ha causado nuevos vaivenes. El mundo, apuntó preocupado el secretario general de la ONU, corre el riesgo de caer en el “sonambulismo de una nueva Guerra Fría” en medio de las tensiones occidentales. “Esto tiene que parar”, recalcó durante su intervención en el Foro, que se ha significado como la piedra angular de Rusia para reorientar su economía hacia Asia y Oriente Próximo.


Desde la anexión de Crimea, en 2014, los principales líderes políticos mundiales no pisan el evento que, en cambio, sirve para que compañías rusas capten inversión extranjera —como el contrato firmado entre Gazprom, la holandesa Royal Dutch Shell y la española Repsol para explorar yacimientos en Siberia— y que en otra época era considerado el Davos ruso. Este año, la delegación china, más de mil miembros, ha sido el doble que la estadounidense.

Por María R. Sahuquillo
San Petersburgo 7 JUN 2019 - 14:46 COT

Publicado enInternacional
Eco(in)movilismo. Movilidad urbana e inmovilismo cultural

Ante la catástrofe ecológica es necesario dar vida a un cambio cultural profundo a través del decrecimiento. A nivel de movilidad urbana el vehículo eléctrico representa la defensa del dogma del crecimiento económico ilimitado. 

 

André Gorz ya lo escribió en 1974: «La ecología es como el sufragio universal y el descanso dominical: en un primer momento, todos los burgueses y todos los partidarios del orden os dicen que queréis su ruina, y el triunfo de la anarquía y el oscurantismo. Después, cuando las circunstancias y la presión popular se hacen irresistibles, os conceden lo que ayer os negaban y, fundamentalmente, no cambia nada». Cuarenta y cinco años más tarde, fundamentalmente, no ha cambiado nada. Ni las cumbres del clima (de Berlín a Katowice) ni los protocolos y acuerdos (de Kioto a París) han conseguido minar las bases de la economía neoliberal. Los partidarios del orden conceden una aparente atención hacia los problemas ambientales, sin embargo todo permanece igual. La economía neoliberal muestra formalmente interés en ocuparse de las exigencias ecológicas, en realidad absorbiéndolas en su lógica.


Así que se propone solucionar la catástrofe climática con propuestas que siguen alimentando la economía del crecimiento, sin descarrilamientos. En el ámbito de la movilidad urbana, por ejemplo, el coche eléctrico se convierte en el elemento perfecto para conceder lo que ayer os negaban para que, fundamentalmente, no cambie nada. Se añade el prefijo eco- a una producción que sigue generando beneficio y destruyendo el planeta. La anarquía no ha triunfado.


Resulta evidente, sin necesidad de ser un experto, que la implementación de un sistema de transporte metropolitano que apuesta por el vehículo privado motorizado no cambiaría sustancialmente la situación. Por un lado se traslada el problema de los combustibles fósiles a la fuente de producción de la energía necesaria para alimentar los coches, que para reducir las emisiones de CO² tendría que ser energía verde. Por otro lado el proceso de producción de los vehículos eléctricos —la energía utilizada, los materiales y las consiguientes emisiones de gases de efecto invernadero— tiene un importante impacto ambiental, debido en gran parte a la producción de las baterías, que requieren minerales y metales altamente contaminantes (nickel, plomo y cobre). En cuanto a la contaminación atmosférica, no se eliminarían las micropartículas generadas por el desgaste de frenos, embragues, neumáticos y asfalto, que representan una fuente importante de contaminación (PM10). Además, el tráfico sería el mismo, así como el espacio robado al caminante, a las exigencias de juego de los niños, a la vida comunitaria, a la naturaleza, a la agricultura urbana, a los trazados urbanos irregulares que generan perspectivas nuevas. Las muertes por accidentes de tráfico no variarían. Desde luego tampoco los beneficios de la industria automovilística disminuirían, así como su omnipresencia en la vida urbana, su concentración de poder, su injerencia en los asuntos políticos. Sería un ecoinmovilismo.


Cuestionar el dogma del crecimiento

 


Para enfrentarse al problema vital representado por la catástrofe ecológica es necesario cuestionar el dogma de nuestra economía: el crecimiento. Hasta que no se cuestione el crecimiento, por ende el capitalismo, éste seguirá destruyendo el planeta con su consumo ilimitado de la naturaleza. Cualquier medida que eluda el núcleo de la cuestión resultaría siendo un paliativo que mantiene el actual inmovilismo ante la catástrofe ecológica inminente, con la agravante de retrasar la implementación de las medidas necesarias a intentar salvar la vida en el planeta.


El decrecimiento, nacido de las reflexiones de autores como Ivan Illich y André Gorz en los años setenta —cuando la situación planetaria aún no había llegado a los peligrosos límites que estamos viviendo hoy en día—, ha alcanzado finalmente su momento de legibilidad. El decrecimiento representa hoy la única solución para un cambio cultural profundo cuya implementación es urgente.


Los problemas que estamos viviendo no son climáticos, sino económicos. Por ende las soluciones no deben ser tecnológicas, sino principalmente económicas y políticas. El verdadero cambio cultural sería producir las condiciones que permitan contradecir a André Gorz, para que la ecología no sea como el sufragio universal y el descanso dominical.


Volviendo al ámbito de la movilidad urbana, la solución no se encuentra en la tecnología, o sea la implementación del uso del coche eléctrico. La solución consiste en impulsar una cultura nueva, una cultura, como decía Colin Ward, de la libertad de circular después del fin de la dependencia del automóvil [After the motor age]. La sinergia entre un sistema de transporte público gratuito, la organización de la ciudad basada en distancias cortas y el uso del medio de transporte que mejor representa la relación pacífica y respetuosa entre seres humanos y naturaleza —la bicicleta, simple, comprensible, mensajera de una cultura nueva— sería la solución que impulsaría el movimiento de personas e ideas hacia la ciudad del decrecimiento, basada en una ética y unas prácticas nuevas en todos los ámbitos, más allá de la movilidad, reduciendo drásticamente el uso de energía.


La solución está en el cuestionamiento del capitalismo, desautorizando el consumo ilimitado y la destrucción de los equilibrios naturales, y la organización de una sociedad que ponga en el centro la vida, el ambiente, las relaciones humanas entre iguales y los bienes comunes, devolviendo las calles a las personas, al juego, a la naturaleza, al vivir y pensar en común.


Luego, si el género humano conseguirá proseguir su camino en este planeta, habría que ocuparse del sufragio universal y del descanso dominical.

 

publicado: 2019-06-08 00:26:00

Publicado enMedio Ambiente
Páramo de Santurbán: “Lo que está en juego es si la vida puede pervivir en estos territorios”

El páramo de Santurbán, despensa de agua de Bucaramanga, está en los ojos de las multinacionales desveladas por extraer de su interior 9 millones de onzas de oro. Las presiones del capital internacional sobre el alto gobierno para que entregue la licencia para la explotación no cesan, tampoco la ciudadanía para cerrar el paso a tal posibilidad, cuya más reciente movilización del pasado 10 de mayo, con cien mil personas como un solo cuerpo, levantó una muralla por la vida y en contra de la muerte.

 

desdeabajo (da). ¿Cuál es la situación actual del páramo Santurbán?
Carlos Sotomonte (CS)*. Hoy por hoy el páramo vive una situación crítica. Como es conocido, el peligro de explotación megaminera en este ecosistema, que le aporta agua a más de dos millones de personas, sigue latente, ya que las presiones para que el Estado de luz verde para la explotación no cesan. Las presiones de la multinacional árabe Minesa son muy grandes.

 

da. ¿A qué aspira Minesa?
CS. Ellos calculan que del páramo pueden extraer 9 millones de onzas de oro.

 

da. ¿Y cómo lo harían?
CS. Según sus proyecciones, avanzarían a través de una megamina subterránea, para lo cual abrirían dos grandes túneles gemelos de 5 kilómetros de profundidad que comunicarían al municipio de California con el de Suratá, con diámetros de 5 metros de altura por 5 de ancho en el ceno de la montaña, fracturando los acuíferos que se encuentran dentro del ecosistema.

 

da. ¿Qué produciría esto en al interior de la montaña y cuál sería su consecuencia para quienes habitan Bucaramanga?
CS. Al romper la montaña, el agua filtrada, con la oxidación del ambiente y los elementos que hacen parte de la montaña, con grandes cantidades de arsénico, se pondrían en contacto con las aguas subterráneas, contaminando el acueducto metropolitano de Bucaramanga, que recibe agua del río Suratá, uno de los más afectados por la explotación que llevaría a cabo esta empresa multinacional.

 

da. Los efectos externos, ¿cuáles serían?
CS. Solo por mencionar algunos estarían la contaminación aérea a partir de los gases nitrogenados que generan las explosiones de anfo dentro de la montaña, como también podríamos hablar de la disminución del caudal de los ríos, en particular el Suratá y Tora, hoy en estado crítico respecto al indicador de escasez de agua según lo indica el estudio nacional de agua. Es decir, la cantidad de agua que transportan los ríos está al límite de la demandada por nuestra población. Así mismo, está la discusión sobre la cantidad de desechos que generaría esta explotación megaminera, según algunos cálculos de 7 mil toneladas de desechos diarios, es decir, una cantidad de proporciones colosales.

 

da. En la lucha dada por la defensa del páramo en los últimos años, ¿qué logros se consiguieron y cuáles de ellos están en riesgo ahora?
CS. Mediante la resistencia ciudadana hemos logrado consumir durante 10 años agua de altísima calidad, de las mejores del país, para quienes habitan en Bucaramanga, Piedecuesta, Floridablanca y Girón. Logramos que la gente conociera de manera más plena lo qué es el páramo de Santurbán y lo que significa para la ciudad, así como la importancia de estos ecosistemas en todo el país, y su aporte para el equilibrio del planeta. Lo que está en riesgo en este momento es todo lo avanzado, lo que llevaría a un grave peligro para la vida humana y de todas las especies, pues lo que está en juego es si la vida puede pervivir en estos territorios.

da. ¿Cómo se está organizando la sociedad para evitar la entrada de este proyecto extractivista y cuáles son los retos que hoy tienen?
CS. Creo que el Comité en Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán ha sido una plataforma sui generis en la historia de este país, en términos de resistencias ambientales, marcando una pauta que sin lugar a duda se ha convertido en un referente siempre que hay discusiones sobre Santurbán. Logramos construir una plataforma amplia y horizontal, en la que, de alguna manera, los contrapesos políticos, ideológicos y sociales de los diversos colectivos y sectores que lo componen permite que haya heterogeneidad y que nadie se lo tome para su haber: que salgan 100 mil personas a la calle en defensa del páramo es una garantía de que eso no adquiera un color específico.

 

da. Además del oro, ¿qué otros elementos existen en el páramo de Santurbán?
Julián Soto (JS)**. De llevarse a cabo esta explotación minera a gran escala se afectaría todo el bosque altoandino del páramo, pues la extensión de esta mina es de aproximadamente 2 kilómetros de largo y 780 metros de profundidad. En donde pretenden extraer oro, también existen minerales como plata, arsénico, cromo, mercurio, plomo, azufre, uranio, zinc, sulfuros, sulfatos, entre otros, que se encuentran estratégicamente ordenadas por la misma montaña y al removerlos esto conlleva afectación en la hidrogeología del territorio, generando así problemáticas de salud, ambientales, sociales y culturales, pues se afectarían directamente alrededor de 14 vertientes de fuentes hídricas que se encuentran entre los municipios de California y Suratá.

 

da. En la actualidad, ¿existen explotaciones sobre el páramo?
JS. Explotación como tal no se presenta, o no tenemos registro. Sin embargo, en la etapa de exploración, la empresa Minesa realizó más de 2.000 kilómetros de exploraciones, lo que quiere decir, que fueron demasiadas perforaciones en el territorio, reflejadas en una bocamina o túnel exploratorio por donde estaban desarrollando la exploración, lo que impactó de manera directa a cuatro quebradas que se encontraban encima del túnel, las cuales quedaron completamente afectadas en su hidrogeología.

 

da. ¿Cómo ha sido el empoderamiento de la comunidad frente a la defensa del agua?
JS. Hay que tener en cuenta que la lucha por proteger el páramo de este intento de explotación ya cumple 10 años, durante los cuales un proceso de información, difusión y educación tomó forma, pues charlas, conferencias, informes, etcétera, se realizaron o entregaron en iglesias, puerta a puerta, en salones comunales, etcétera. Y el resultado de todo ello son los miles de bumangueses que responden a cada citación para defender este importante ecosistema. Sin duda, todo esto llevó a unir a múltiples sectores sociales.

* Integrante del Movimiento Coraje.
** Integrante del Observatorio de Conflictos Ambientales de la Corporación Compromiso.

Publicado enColombia
Páramo de Santurbán: “Lo que está en juego es si la vida puede pervivir en estos territorios”

El páramo de Santurbán, despensa de agua de Bucaramanga, está en los ojos de las multinacionales desveladas por extraer de su interior 9 millones de onzas de oro. Las presiones del capital internacional sobre el alto gobierno para que entregue la licencia para la explotación no cesan, tampoco la ciudadanía para cerrar el paso a tal posibilidad, cuya más reciente movilización del pasado 10 de mayo, con cien mil personas como un solo cuerpo, levantó una muralla por la vida y en contra de la muerte.

 

desdeabajo (da). ¿Cuál es la situación actual del páramo Santurbán?
Carlos Sotomonte (CS)*. Hoy por hoy el páramo vive una situación crítica. Como es conocido, el peligro de explotación megaminera en este ecosistema, que le aporta agua a más de dos millones de personas, sigue latente, ya que las presiones para que el Estado de luz verde para la explotación no cesan. Las presiones de la multinacional árabe Minesa son muy grandes.

 

da. ¿A qué aspira Minesa?
CS. Ellos calculan que del páramo pueden extraer 9 millones de onzas de oro.

 

da. ¿Y cómo lo harían?
CS. Según sus proyecciones, avanzarían a través de una megamina subterránea, para lo cual abrirían dos grandes túneles gemelos de 5 kilómetros de profundidad que comunicarían al municipio de California con el de Suratá, con diámetros de 5 metros de altura por 5 de ancho en el ceno de la montaña, fracturando los acuíferos que se encuentran dentro del ecosistema.

 

da. ¿Qué produciría esto en al interior de la montaña y cuál sería su consecuencia para quienes habitan Bucaramanga?
CS. Al romper la montaña, el agua filtrada, con la oxidación del ambiente y los elementos que hacen parte de la montaña, con grandes cantidades de arsénico, se pondrían en contacto con las aguas subterráneas, contaminando el acueducto metropolitano de Bucaramanga, que recibe agua del río Suratá, uno de los más afectados por la explotación que llevaría a cabo esta empresa multinacional.

 

da. Los efectos externos, ¿cuáles serían?
CS. Solo por mencionar algunos estarían la contaminación aérea a partir de los gases nitrogenados que generan las explosiones de anfo dentro de la montaña, como también podríamos hablar de la disminución del caudal de los ríos, en particular el Suratá y Tora, hoy en estado crítico respecto al indicador de escasez de agua según lo indica el estudio nacional de agua. Es decir, la cantidad de agua que transportan los ríos está al límite de la demandada por nuestra población. Así mismo, está la discusión sobre la cantidad de desechos que generaría esta explotación megaminera, según algunos cálculos de 7 mil toneladas de desechos diarios, es decir, una cantidad de proporciones colosales.

 

da. En la lucha dada por la defensa del páramo en los últimos años, ¿qué logros se consiguieron y cuáles de ellos están en riesgo ahora?
CS. Mediante la resistencia ciudadana hemos logrado consumir durante 10 años agua de altísima calidad, de las mejores del país, para quienes habitan en Bucaramanga, Piedecuesta, Floridablanca y Girón. Logramos que la gente conociera de manera más plena lo qué es el páramo de Santurbán y lo que significa para la ciudad, así como la importancia de estos ecosistemas en todo el país, y su aporte para el equilibrio del planeta. Lo que está en riesgo en este momento es todo lo avanzado, lo que llevaría a un grave peligro para la vida humana y de todas las especies, pues lo que está en juego es si la vida puede pervivir en estos territorios.

da. ¿Cómo se está organizando la sociedad para evitar la entrada de este proyecto extractivista y cuáles son los retos que hoy tienen?
CS. Creo que el Comité en Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán ha sido una plataforma sui generis en la historia de este país, en términos de resistencias ambientales, marcando una pauta que sin lugar a duda se ha convertido en un referente siempre que hay discusiones sobre Santurbán. Logramos construir una plataforma amplia y horizontal, en la que, de alguna manera, los contrapesos políticos, ideológicos y sociales de los diversos colectivos y sectores que lo componen permite que haya heterogeneidad y que nadie se lo tome para su haber: que salgan 100 mil personas a la calle en defensa del páramo es una garantía de que eso no adquiera un color específico.

 

da. Además del oro, ¿qué otros elementos existen en el páramo de Santurbán?
Julián Soto (JS)**. De llevarse a cabo esta explotación minera a gran escala se afectaría todo el bosque altoandino del páramo, pues la extensión de esta mina es de aproximadamente 2 kilómetros de largo y 780 metros de profundidad. En donde pretenden extraer oro, también existen minerales como plata, arsénico, cromo, mercurio, plomo, azufre, uranio, zinc, sulfuros, sulfatos, entre otros, que se encuentran estratégicamente ordenadas por la misma montaña y al removerlos esto conlleva afectación en la hidrogeología del territorio, generando así problemáticas de salud, ambientales, sociales y culturales, pues se afectarían directamente alrededor de 14 vertientes de fuentes hídricas que se encuentran entre los municipios de California y Suratá.

 

da. En la actualidad, ¿existen explotaciones sobre el páramo?
JS. Explotación como tal no se presenta, o no tenemos registro. Sin embargo, en la etapa de exploración, la empresa Minesa realizó más de 2.000 kilómetros de exploraciones, lo que quiere decir, que fueron demasiadas perforaciones en el territorio, reflejadas en una bocamina o túnel exploratorio por donde estaban desarrollando la exploración, lo que impactó de manera directa a cuatro quebradas que se encontraban encima del túnel, las cuales quedaron completamente afectadas en su hidrogeología.

 

da. ¿Cómo ha sido el empoderamiento de la comunidad frente a la defensa del agua?
JS. Hay que tener en cuenta que la lucha por proteger el páramo de este intento de explotación ya cumple 10 años, durante los cuales un proceso de información, difusión y educación tomó forma, pues charlas, conferencias, informes, etcétera, se realizaron o entregaron en iglesias, puerta a puerta, en salones comunales, etcétera. Y el resultado de todo ello son los miles de bumangueses que responden a cada citación para defender este importante ecosistema. Sin duda, todo esto llevó a unir a múltiples sectores sociales.

* Integrante del Movimiento Coraje.
** Integrante del Observatorio de Conflictos Ambientales de la Corporación Compromiso.

Publicado enEdición Nº257