Sofia

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Un estudio augura catástrofes naturales causadas por el cambio climático

Aunque es poco probable que se cumplan los augurios más catastrofistas sobre el calentamiento global, según un estudio, la investigación prevé que se doble el aumento de la temperatura que los expertos consideran como límite seguro. Según los investigadores de la Universidad de Oxford, la temperatura se situará 4 grados por encima de la registrada antes de la Revolución Industrial si se toma en cuenta el crecimiento de los últimos diez años, es decir, dos grados más de los que garantizarían estabilidad climática al planeta, según los expertos.


 
El equipo internacional de científicos de la Universidad de Oxford asegura que esta situación provoca catástrofes en grandes zonas de la Tierra, causando sequías, tormentas, inundaciones y olas de calor, con efectos drásticos en la producción agrícola y sus consecuencias secundarias, como la migración masiva.
 


Los escépticos con el cambio climático apuntan a que, como la temperatura media anual más alta de la historia se registró en 1998, el calentamiento global está parado. El estudio, publicado en Nature Geoscience, muestra que sería necesaria una “pausa” más larga para poder sugerir que el planeta no se está calentando a una velocidad elevada.
 


Alexander Otto, de la Universidad de Oxford y autor de la investigación, ha declarado a The Guardian que hay muchos factores del cambio climático que no se pueden incluir en los modelos que manejan los climatólogos. Según el climatólogo, una gran parte del calentamiento reciente ha sido absorbido por los océanos, pero que no tardará en volver al aire ya que la expansión termal de los océanos es uno de los factores principales que asoman detrás del aumento del nivel del mar.


 
En 1998 se registró la temperatura media global más elevada desde que existen registros a causa de los efectos de El Niño, un sistema climático del sur del Pacífico basado en fuertes tormentas y temperaturas elevadas, combinados con los de La Niña, más suaves. Desde entonces, las temperaturas de la superficie terrestre han mostrado una clara tendencia a aumentar por encima de las medias a largo plazo –los 10 años más cálidos registrados han tenido lugar desde 1998-, pese a que los escépticos aseguran que el hecho de que no se haya vuelto a alcanzar el máximo de ese año, supone un parón en el calentamiento global.


 
Otto ha asegurado que las muestras más recientes no se pueden tomar como una evidencia de que el cambio climático se ha detenido. “Dado el ruido en el sistema climático y de temperaturas, sería necesario ver un período más largo para poder sacar la conclusión de que el calentamiento global no está sucediendo”, ha dicho. Se trataría de un registro de las temperaturas durante un lapso de 40 años.
 


Según Otto, el estudio demuestra que los modelos con los que están trabajando los científicos son “bastante precisos”. Está previsto que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU publique un estudio global sobre la evolución de este tema en septiembre. El primero salió a la luz en 2007 y es la referencia de todos los estudiosos.


 
Jochem Marotzke, profesor del Instituto de Meteorología Max Planck de Hamburg y coautor de la investigación, ha declarado: “Es muy importante no sobreinterpretar una sola década, dado lo que sabemos y lo que no sabemos sobre la variación natural del clima. Durante la última década, el mundo ha continuado a calentarse, pero el calentamiento está sobre todo en las capas submarinas, más que en la superficie”.


 
Otros investigadores también han alertado de que no se deriva mucho consuelo de las nuevas estimaciones –las emisiones de gases con efecto invernadero están aumentando a un ritmo superior al previsto para este momento del siglo XXI y seguirá creciendo. En consecuencia, las previsiones de calentamiento también tienen que elevarse.

 


Por Fiona Harvey Londres 20 MAY 2013 - 14:37 CET


 
© The Guardian

Red cuántica: un sueño cercano para EE.UU.

Investigadores del laboratorio estadounidense de Los Álamos confirmaron que cuentan con un prototipo de Red cuántica —uno de los grandes anhelos de los expertos en seguridad y criptografía— que llevaría funcionando en secreto más de dos años.


 
La comunicación ordinaria en Internet se produce a través de pulsos de luz, pero la saturación de información y conexiones hace que esos pulsos se vuelvan cada vez más débiles.


 
Para solucionar este problema se han tomado como punto de partida los principios de la mecánica cuántica, según los cuales un fotón (unidad de luz indivisible) puede pasar por dos caminos diferentes a la vez. De esta forma, con ayuda de una memoria cuántica para almacenar la información en átomos, el Internet cuántico eliminaría las limitaciones actuales de transferencias. Además, este tipo de redes conllevarían un mayor nivel de seguridad en el procesamiento de información.


 
La aplicación de las leyes de la mecánica cuántica podrían traducirse en importantes avances en el mundo de las telecomunicaciones. Sin embargo, el empleo de nuevos sistemas de criptografía aún se ven limitados por la tecnología actual. A pesar de que existen grupos de especialistas y expertos en varios países intentando avanzar en este concepto, todo parece indicar que las propuestas existentes hasta el momento aún están lejos de ser una realidad comercial.


 
En cualquier caso, el avance desarrollado por investigadores del Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Estados Unidos, podría acercarnos a esta idea y, por consiguiente, a la modernización de los sistemas de comunicación que existen en la actualidad. Su prototipo lleva funcionando ya dos años y medio, según han reconocido ellos mismos.


 
Sus investigaciones se han plasmado en la creación de una Red cuántica en torno a un nodo o ‘hub’ central. Los bits cuánticos son transformados en convencionales al llegar a este punto, y a la salida vuelven a ser convertidos en bits cuánticos, por lo que mientras se garantice la seguridad del ‘hub’, la Red cuántica también lo sería.


 
Aunque todavía falta mucho que investigar, estos científicos se muestran optimistas y están seguros de que sus estudios van por el buen camino.

 

14 mayo 2013
 
(Con información de Russia Today)

Manu Chao "Ya acepto los chistes sobre mí"

Pregunta.¿Un músico que deja el mercado discográfico?

Respuesta. ¿Por qué publicar discos? Me siento más artista que nunca, más seguro de mi voz y de mi guitarra.

 

P. ¿No editará más discos?

R. No lo sé. De momento prefiero tocar en bares. Llego a menos gente pero se crean ambientes mágicos. La vida real es fabulosa.

 

P. Pese a la globalización todo es cada vez más pequeño: salas, giras, ventas, público...

R. Sí, y buscar una solución global está fuera de mi alcance, me rindo; pero existen soluciones a escala local.

 

P. Deme un ejemplo.

R. El huerto. Es autoabastecimiento, trueque, relación humana, es revolución. Tocar en bares es otro ejemplo. La semana pasada toqué en tres.

 

P. ¿Los bares cambian?

R. Sí, ahora hay móviles. Me fastidia ver a la gente grabando, es algo desesperante, terrible para la fiesta. Hay una mesa de cinco y no gritan o bailan, graban. Y no uno para los demás, ¡graban los cinco! Tengo que escribir una canción sobre ello.

 

P. ¿Hace planes a largo plazo?

R. A tres meses. No más allá, el mundo cambia muy rápido.

 

P. Fuerce su previsión, ¿cómo se ve a los 60?

R. Mi plan es estar en forma, tener salud. Juego tres partidillos de fútbol a la semana con los del barrio y procuro comer sano. Y dejando los grandes escenarios. Con 60 años no me veo dando botes sino en los bares, trabajando más con la emoción que con el físico.

 

P. Si le pagan por promocionar productos ecológicos, ¿qué dice?

R. Sospecho del dinero, la publicidad es dinero. Diría que no. Ya no visto camisetas de fútbol, me cansé de borrarles la publicidad.

 

P. Le nombran jefe de Gobierno. Primera medida.

R. La educación. En eso se ha de trabajar mucho. Hay que rearmar la educación pública y que esta amplíe su campo de acción. Debemos educar de otra manera: alimentación, salud, consumo responsable...

 

P. ¿Qué le diría al Gobierno?

R. Que se está siendo muy cruel con la gente. Hay que garantizar al pueblo un mínimo de dignidad, una casa y trabajo. Si no se creará resentimiento, radicalización, rabia y, al final, violencia.

 

P. ¿Y a un desahuciado?

R. No sé. Le cantaría El circo caliente de Gato Pérez. No solucionaría nada pero esa es la tarea del músico: acompañar y aliviar en los malos momentos.

 

P. Hábleme de sustancias tóxicas.

R. El azúcar. Mata a muchísima gente y nos lo meten en todo.

 

P. ¿Y el peor hábito?

R. El consumismo, solo agota los recursos. Una sociedad cuya máxima es consumir tiene algo que falla. De ahí los huertos, permiten que la verdura producida sea verdura que el barrio no compra a la industria agroalimentaria. Y es mejor y más barata. Es un detalle, pero tocas los huevos más que de mani. El sistema se pone tenso cuando no compras.

 

P. Pero la ecología se está convirtiendo en moda.

R. Resulta tan evidente como que no te puedes plantear ningún futuro sin principios ecológicos.

 

P. ¿Hay comida para todos?

R. No soy un experto, pero creo que comiendo mejor, repartiendo mejor y cultivando con respeto la tierra, sí. Si el camino lo marca la industria agroalimentaria, en 20 años nos lo comemos todo.

 

P. ¿Cuando se comió la última hamburguesa?

R. No me acuerdo, pero también las como, ¡eh! De vez en cuando mola una buena guarrada.

 

P. ¿Tiene distancia sobre sí mismo?

R. Sí, he aprendido con el tiempo. De joven te tomas muy en serio, pero acabas aprendiendo a reírte de ti mismo, de lo que eres. Desde que acepto los chistes sobre mí me siento mejor.

 

P. Me parece que debe ser difícil trabajar con usted.

R. Lo fue, pero ahora no tanto, he aprendido a relativizar y acepto mejor los defectos de los demás.

 

P. ¿Sigue leyendo Le Monde Diplomatique?

R. Sí, ahí está mi padre, Ramón Chao, colaborando. Me gusta.

 

P. ¿Y no le deprime?

R. La lucidez siempre tiene un punto depresivo.

 

P. ¿Se da cuenta que habla como una persona mayor?

R. Sí claro, es que lo soy. Mayor y feliz de la vida, me siento superbien, equilibrado, en paz conmigo mismo.



Perfil

Manu Chao, nacido en París como la Revolución Francesa, comenzó con Mano Negra recogiendo la vitalidad de los sonidos callejeros. Hoy, a sus 52 años, vive entre Fortaleza (Brasil) y Barcelona, actúa en bares —la sublimación de las calles— y sigue componiendo canciones que solo suenan en sus directos, pues no edita discos desde hace seis años. Los próximos conciertos, en Salamanca (día 14) y Rivas-Vaciamadrid (día 17).

 

Lunes, 06 Mayo 2013 06:03

Algo huele mal en Brasil

Algo huele mal en Brasil

Bancos y consultoras brasileñas comenzaron a revisar a la baja las previsiones de crecimiento económico del país vecino para este año, luego de que el viernes se conociera que la industria brasileña registró una caída interanual de 3,3 por ciento en marzo, según informó ayer el diario Fohla de Sao Paulo. Ahora se prevé un crecimiento anual del PBI que oscila entre 2 y 2,8 por ciento, según la consultora, aunque lo que más preocupa es la tendencia a la baja, que podría profundizarse. En el gobierno nacional están pendientes de Brasil, pues si se estaca o sigue creciendo a cifras muy bajas, será difícil esperar una fuerte recuperación de la economía argentina.

 

El banco Bradesco redujo la estimación de crecimiento de Brasil para este año de 3,5 a 2,8 por ciento y de 4 a 3,5 por ciento para 2014. “Nuestra revisión estuvo influenciada por la reciente incorporación de los resultados de la actividad económica más débiles”, destacó el informe de Octavio de Barros, director de Investigación y Estudios económicos del banco. La consultora Tendencias, por su parte, proyectaba en diciembre una expansión de 1,1 para el primer trimestre que redujo a 0,8 y una mejora anual de 2,2 que recortó a 2 por ciento. También corrigió sus pronósticos la consultora LCA. La proyección del primer trimestre bajó de 1,3 a 1,2 por ciento y la de todo el año de 2,8 a 2,6 por ciento. Por último, el Banco Itaú informó que también revisará sus pronósticos a la baja, pero todavía no lo hizo.

 

El retroceso de la industria brasileña es uno de los factores que más influye en las revisiones. En el trimestre se contrajo 0,5 por ciento interanual y tiene una participación del 25 por ciento en el PBI que el instituto de estadísticas IBGE divulgará a fines de este mes. La industria alimentaria tuvo el mayor peso negativo en el resultado, con una caída acumulada de 4 por ciento en los dos últimos meses de la encuesta, fundamentalmente debido a la caída de las exportaciones.

 

Para Argentina es una mala noticia porque en los últimos años construyó una alianza estratégica con Brasil no sólo desde el punto de vista político sino también económico. Por lo tanto, un freno de su principal socio regional afectará las exportaciones nacionales, fundamentalmente de autos y alimentos, sumando una complicación adicional al momento de alcanzar el objetivo de los 10.000 millones de dólares de superávit comercial anual.

Hallan evidencia de interacción entre antimateria y gravedad

La antimateria, lo opuesto a la materia que conocemos, ¿está sometida a la gravedad clásica o a una forma desconocida de antigravedad? Científicos aseguran, en un estudio publicado el miércoles por la revista británica Nature, que pronto podrán responder a esa interrogante, que los intriga desde hace mucho tiempo.

 

En la investigación efectuada por un equipo de físicos del Laboratorio de Berkeley y sus colegas del equipo Alpha del CERN (centro europeo de investigación nuclear), los científicos advierten que aún no es posible responder a esa pregunta sobre el movimiento de la antimateria.

 

Pero la importancia del estudio publicado por Nature es que presenta la primera evidencia directa de cómo los átomos de la antimateria interaccionan con la gravedad.

 

“En el caso improbable de que la antimateria cayera hacia arriba, debemos revisar nuestra concepción de la física y repensar la manera cómo funciona el universo”, subrayó Joel Fajans, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en California.

 

La antimateria está constituida de antipartículas, conformadas por una carga eléctrica opuesta a la de la materia clásica.

 

Materia y antimateria habrían sido creadas en cantidades iguales instantes después del Big Bang, pero por una razón desconocida el universo privilegió la materia, y sólo quedan ínfimas cantidades de antimateria, principalmente cerca de los hoyos negros o los rayos cósmicos.

 

Medir la acción de la gravedad en la antimateria es un sueño de los científicos desde hace más de 50 años, al punto que ese tema centra innumerables coloquios internacionales.

 

Según las observaciones indirectas, se supone que la gravedad se aplica de la misma manera a la materia y a la antimateria en “caída libre”.

 

Pero para estar seguros, es necesario medir directamente los átomos de la antimateria.

 

Pero la antimateria se destruye al menor contacto con la materia, por lo que es particularmente difícil de estudiar.
En 1995, el CERN, cuya sede está en Ginebra, logró producir sus primeros átomos de antihidrógeno, que se destruyeron casi instantáneamente.

 

Grandes avances

 

Desde entonces, el equipo Alpha del CERN logró inmensos avances: en 2011, átomos de antihidrógeno pudieron ser aislados durante más de 16 minutos en una “trampa magnética”, abriendo la vía a la observación de sus propiedades.

 

Luego, el equipo Alpha decidió utilizar los datos recogidos en 434 átomos de antihidrógeno que habían atrapado para intentar medir la influencia de la gravedad sobre ellos.

 

Para hacerlo, compararon la relación entre la “masa de inercia” (la resistencia a la aceleración) del átomo de antihidrógeno, equivalente a la de un átomo de hidrógeno ordinario, y su “masa gravitacional” (que se aplica a la fuerza de gravedad registrada por un cuerpo) desconocida.

 

Pero los primeros resultados no han permitido dar una respuesta a la interrogante sobre el movimiento de la antimateria, ni comprobar si ésta se mueve en sentido inverso a la materia común.

 

Para su último experimento, Alpha empezó creando átomos de antihidrógeno uniendo un antiprotón (un protón con carga negativa) a un antielectrón (un electrón con carga positiva), y procedió a diferentes experimentos, que arrojaron resultados que provocaron optimismo en los científicos.

 

“¿Existe la antigravedad? Basados en experimentos realizados hasta el momento, no podemos decir sí o no”, señaló Fajans. “Sin embargo, no está dicha la última palabra”, subrayó el investigador, sugiriendo que la luz está al final del túnel, en relación a esta cuestión que los intriga.

 

El experimento de Alpha va a prolongarse en el proyecto Alpha-2, y será posible proceder a pruebas de precisión en un lapso de uno a cinco años, anticipó el estudio publicado por Nature.

Miércoles, 17 Abril 2013 06:47

Siete muertos chavistas tras la elección

Siete muertos chavistas tras la elección

Ocurrió lo peor: hubo siete muertos y al menos 61 heridos en Venezuela a causa de los disturbios, y el gobierno encabezado por Nicolás Maduro acusó a la oposición por la violencia desatada entre la noche y la madrugada de ayer en los estados Barinas, Miranda, Táchira, Anzoátegui y Zulia, principalmente. A su vez, el líder de la oposición, Henrique Capriles Radonski, dijo que el gobierno busca la confrontación en el país para no tener que hablar de los resultados reñidos del domingo, de los que pidió un recuento total, y canceló la movilización prevista para hoy rumbo al Consejo Nacional Electoral (CNE), que Maduro había prohibido horas antes. La oposición llamó a un cacerolazo para la noche –que se escuchó en esta ciudad a las ocho– y durante la toma de posesión de Maduro del viernes.

 

El gobierno venezolano informó que la mayoría de los fallecidos eran militantes y simpatizantes del chavismo y que fueron atacados en las sedes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en distintos estados del país y en la periferia de Caracas. Además, la fiscalía general informó que hubo agresiones a personas en los centros de salud y mercados subsidiados –Mercal y Pdval–, creados por el proceso bolivariano. El proclamado presidente Maduro acusó a la oposición por los hechos de violencia y denunció a la embajada de Estados Unidos por “financiar” a los grupos que los promovieron. El heredero político de Chávez mencionó los nombres de los agregados militares David del Mónaca y Deblin Costal, quienes fueron expulsados en marzo, acusados de atentar contra la estabilidad militar y política del país. Maduro dijo que a esa conspiración se unía el sabotaje eléctrico y recordó que una funcionaria norteamericana visitó el estado Bolívar con un dirigente del partido conservador Primero Justicia –el de Capriles–, que caracterizó como de la burguesía amarilla, para planificar “dejar sin luz a Venezuela”.

 

Tras lamentar las muertes, Maduro endureció su postura y dijo que no iba a permitir la movilización opositora hacia el CNE, prevista para hoy. “Ahora están planteándose para mañana una marcha al centro de Caracas. No se va a permitir, ustedes no van a ir para allá a llenarlo de muerte y sangre. Mano dura voy poner contra el fascismo y la intolerancia.”

 

Asimismo, Maduro denunció el rol del canal opositor Globovisión, por “negar los hechos de violencia, incluidos la muerte de siete personas y el incendio de casas del PSUV”. Dijo el proclamado presidente “Globovisión está diciendo que es mentira que hay muertos, lo está diciendo ahorita en Aló Ciudadano”. Mientras tanto, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, ordenaba el inicio de una investigación sobre los hechos de violencia y, en particular, sobre la actuación de la dirigencia opositora. “Cuatro niñitos ricos no van a desordenar el país”, aseguró Cabello.

 

Con respecto a la votación del domingo y su negativa a auditar el ciento por ciento de las cajas, Maduro recordó que el rector Vicente Díez, con tendencia política derechista, aseguró que no era cuestionable el resultado anunciado por el Consejo Nacional Electoral. El delfín de Chávez obtuvo 50,75 por ciento de los votos frente a su rival, que consiguió 48,98 por ciento de los sufragios. Y anteayer fue proclamado nuevo presidente por un mandato de seis años, respaldado por bloques regionales como Mercosur, Unasur y Alba. Poco tiempo después, Capriles convocó a una rueda de prensa en la que acusó al gobierno de instigar la violencia para no tener que responder a su demanda de auditar todos los sufragios. “El gobierno está detrás de todos los episodios de violencia. Conozco su libreto. Le pregunto a Maduro si va a radicalizar los apagones y la crisis económica.” Consciente de que les había pedido a sus seguidores que llevaran el reclamo a las calles, y que ese objetivo podría haberse salido de control, también dijo el líder opositor: “Si alguna persona ha hecho eso, queda al margen de este proyecto. Yo soy un pacifista”.

 

Capriles intentó bajar los niveles de confrontación y dijo que cancelaba la manifestación al Consejo Nacional Electoral, y en su lugar, llamó a usar las cacerolas, pero desde las casas. “El gobierno quiere infiltrar gente en la marcha de mañana (por hoy) para que haya conflictos en la calle. Mañana no vamos a movilizarnos. El que salga está del lado de la violencia.” El líder opositor, que el viernes pasado, en una entrevista del canal Globovisión, señalaba que el sistema electoral era confiable, ayer presentó las supuestas pruebas de que hubo fraude y afirmó que en realidad él ganó los comicios del domingo. Mostrando una pila de papeles, Capriles enumeró algunas de las irregularidades que ellos constataron: daño a unas 535 máquinas, testigos de la Mesa de la Unidad retirados de varios centros de votación y voto asistido.

 

Capriles afirmó que si el gobierno continuaba con su negativa a revisar la votación, su alianza enviará misiones a organismos internacionales como la ONU y la OEA. “Les pedí a los jefes de Estado con los que conversé que aboguen para que se haga el conteo voto a voto. Esa fue la posición del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.”

 

A propósito del pedido que hizo Cabello para que se investigara a los instigadores de la violencia, el rival de Maduro optó por la ironía. “Sería por primera vez en la historia que se le abre una investigación penal a un líder por llamar al cacerolazo.” Para luego minimizar los llamados que hizo a manifestarse. “Los casos de muertes de los que habla el gobierno no son por las protestas. No voy a pisar el peine del gobierno para distraerme de lo que pedimos.”

 

Capriles recordó que él ya estuvo preso durante cuatro meses acusado de haber participado en el acoso a la embajada de Cuba durante el efímero golpe de Estado de 2002 contra Chávez. En ese momento Capriles era alcalde del municipio de Baruta, y muchos lo recuerdan como el hombre que trepó una escalera para entrar en la sede diplomática e inspeccionar las instalaciones buscando chavistas refugiados.

 

A once años de los sucesos de abril de 2002, tanto oficialismo como oposición se acusaron de querer romper las reglas democráticas. Maduro dijo que lo que estaba en marcha era “un golpismo”, mientras que Capriles aseveró que “el gobierno quiere otro 11 de abril”.

 

El analista político Germán Campos señaló a esta enviada el peligro que representa poner en duda el sistema electoral venezolano. “La oposición cruzó la raya y obligó a que el otro lado se radicalice. Existen elementos en común con el golpe de 2002, como ser que Capriles llamó a sus seguidores a que se movilicen, colocando la crisis política por delante, y dijo que el gobierno es ilegítimo, un argumento que se usó hace once años. También hay que contemplar la polarización del país, que viene de años.”

 

¿Y lo novedoso de esta coyuntura? Campos, director de la consultora 30/11, dijo que es la ausencia del líder bolivariano. “El liderazgo de Chávez partió al país en dos pedazos, diría que a la región en dos, hay un antes y un después de él.”

 

Elsa Cardozo, politóloga de la Universidad Central de Venezuela, no cree que pueda haber un golpe de Estado en ciernes. “La situación de violencia que vivió el país por estas horas le impone a Capriles cuidarse mucho para que sus seguidores no lo pongan en peligro con ningún desborde. La jugada del golpe perjudicó muchísimo a la oposición, que tuvo que recuperarse de aquella fecha. Capriles tiene que mantener el capital político que ganó respetando las instituciones, y además, su candidatura avanzó porque creció la conciencia de que se puede producir una transformación por la vía democrática.”

 

De acuerdo con la experta, el desafío de la oposición es mantener su fuerza dentro de las instituciones, y el del oficialismo, apaciguar en la medida de lo posible. “El gobierno tiene más recursos para jugar en positivo y tener una actitud de reconocimiento del derrotado. De lo contrario, jugar a la polarización es peligroso”, afirmó a este diario.

 

Campos, cuya encuestadora proyectó un triunfo de Maduro entre seis y diez puntos, explicó que la oposición abrió una caja de Pandora al no reconocer el resultado. “Cuando Capriles dijo que el resultado era ilegítimo, activó en la conciencia de un sector el hecho de que el resultado podía ser fraudulento. Y se colocó él en un lugar muy peligroso. El sistema electoral es incuestionable, se ha usado para la elección de gobernadores, diputados, alcaldes, que han ganado por poquísima diferencia. Chávez perdió el referéndum de 2007 por menos de treinta mil votos y no pidió pruebas o revisión del cómputo.”

 

En medio de las acusaciones cruzadas, las advertencias ante experiencias pasadas y dolorosas y el cacerolazo, siete familias no encontraban consuelo.

 

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Lunes, 08 Abril 2013 06:30

Carnicería de la OTAN:

Carnicería de la OTAN:

Un bombardeo de la OTAN ha causado la muerte de diez niños y una mujer en Afganistán, un nuevo suceso que puede complicar las relaciones entre la Alianza y el país asiático en plena retirada de las tropas internacionales.

 

"Once civiles, entre ellos diez niños, murieron en la operación de las tropas internacionales", ha asegurado a Efe Wasifullah Wasifi, portavoz del gobernador de la provincia afgana de Kunar. Según la fuente, cuatro mujeres más resultaron heridas en una operación conjunta de las tropas afganas y de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán (ISAF) realizada la mañana del sábado en el pueblo de Sonu, en el distrito de Shigal.

 

De acuerdo con la agencia local AIP, las víctimas se encontraban en el interior de sus casas cuando éstas fueron alcanzadas por el bombardeo, y la cifra de fallecidos podría aumentar dado que no se ha terminado de retirar los escombros. Wasifi señaló que seis talibanes, entre ellos dos comandantes, murieron en estos hechos.

 

Un portavoz de la ISAF ha corroborado a Efe que las tropas internacionales participaron en un bombardeo de apoyo a las fuerzas afganas en un enfrentamiento con talibanes en Kunar el sábado, pero no el fallecimiento de civiles. "Estamos investigando la situación, de momento no tenemos confirmación de la muerte de civiles", ha manifestado el portavoz.

 

El presidente adjunto de la Asamblea Provincial de Kunar, Muhammad Ismail, elevó a 17 la cifra de civiles fallecidos en declaraciones a la agencia afgana AIP. Ismail condena la tragedia y demanda al presidente afgano, Hamid Karzai, que tome medidas para poner fin a la muerte de civiles. De hecho, la muerte de civiles en acciones de la OTAN es uno de los principales puntos de fricción entre las tropas extranjeras y el Gobierno de Afganistán.

 

Karzai ha emitido el pasado febrero una orden que prohibía al Ejército nacional solicitar asistencia aérea a las fuerzas internacionales durante ofensivas militares en zonas habitadas, tras un bombardeo en el que resultaron heridos varios niños y mujeres. Según un informe de la ONU, la guerra en Afganistán causó en 2012 la muerte de 2.759 civiles y otros 4.805 heridos, el 81 % de ellos por acciones perpetradas por los insurgentes.

 

A finales de febrero otro bombardeo aliado se cobró la vida de dos niños afganos en la provincia meridional de Uruzgán. El jefe de la ISAF, Joseph Dunford, ofreció disculpas por el incidente, en el que según su versión las tropas mataron accidentalmente a dos niños afganos al confundirlos con "insurgentes". Un mes después un nuevo ataque aéreo de la OTAN causó la muerte de dos civiles afganos e hirió a otros siete en la provincia central de Ghazni, según denunció Kabul.

 

La OTAN comenzó en 2011 a retirarse de Afganistán y a transferir gradualmente la competencia de la seguridad al Ejército y Policía autóctonos, un proceso no exento de tensiones. Karzai pidió en febrero a las fuerzas especiales estadounidenses que abandonasen la provincia central afgana de Wardak tras recibir denuncias de que practican arrestos forzosos. Finalmente, la ISAF y Kabul llegaron a un acuerdo y las tropas estadounidenses continúan operando en Wardak. El proceso de retirada, que debe concluir en 2014, transcurre en uno de los momentos más sangrientos de la guerra afgana, doce años después de la invasión estadounidense y caída del régimen integrista talibán.

Otra política, muy otra: los zapatistas del siglo XXI*

En primer lugar, propongo que enviemos un mensaje de solidaridad al extraordinario comunicado que publicaron el 30 de diciembre el Comité Clandestino Revolucionario Indígena y la Comandancia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Es un documento de enorme importancia.

 

Al venir aquí estaba pensando cómo se vincula su sentido a los cambios que ha habido en este tipo de encuentros. Los cambios se han dado en varios sentidos, particularmente en el énfasis cada vez mayor que se está poniendo en la categoría de capitalismo corporativo. Es una categoría que nos permite un análisis mucho más profundo y preciso que la categoría del poder desvinculada del poder del gran capital, y sin articulación con el “complejo empresarial, militar, político y mediático”, que maneja un proceso mundial llamado “globalización”.

 

Por otra parte, me vino nuevamente al pensamiento lo mucho que he aprendido oyendo las reflexiones de los compañeros, producto de la memoria de sus luchas, de la práctica de sus teorías y del encuentro con las que vienen de los movimientos de liberación y emancipación de otros mundos, en particular del mundo occidental, pero también de África y Asia, así como de las luchas de liberación en los años sesenta y setenta en América Latina.

 

Al llegar aquí me pareció interesante destacar también cómo los zapatistas han enriquecido y precisado el discurso de lo uno y lo diverso, de lo constante y lo cambiante en la historia y la geografía activa y cognitiva. Esas fueron algunas de mis rememoraciones. Pero hace unos momentos pensé que era importante preguntar a un compañero tzotzil: “¿Cómo leyeron el comunicado?” Porque cada uno de nosotros lo leyó e interpretó de una manera determinada o predeterminada. Lo que contestó me ayuda a darme cuenta que uno lee de una manera que se puede enriquecer con la manera de lo que otros leen.

 

El hermano tzotzil me respondió: “No lo leímos como si nos dijera ‘¿quién eres?’, sino ‘¿cómo te vas a ver en este mundo de diferencias y que no es en todo diferente?’ Como si nos dijera: “tenemos que encontrarnos y que actuar juntos”. Su respuesta se relacionó con algo que vi en el comunicado: el vínculo más estrecho que se proponen los zapatistas con la organización nacional de los pueblos indígenas, así como el intento de aumentar los vínculos con los “adherentes” a su movimiento, y también de ampliarlos y fortalecerlos con otros movimientos sociales de México y el mundo.

 

El comunicado y la respuesta del hermano tzotzil me permitieron replantear el problema de que les quiero hablar brevemente.

 

Ésta es la oportunidad para pensar y organizar una inmensa Red de Colectivos en Defensa del Territorio, y de la Tierra –y de la tierra con “t” minúscula y con “T” mayúscula. Es una tarea fundamental, si se piensa en “la otra política desde abajo y desde la izquierda”, y si pensamos en la “dialéctica de las necesidades inmediatas”, en que éstas muchas veces frenan o se oponen a las grandes luchas de largo plazo –que las organizaciones de los pueblos más oprimidos logran superar cuando ven cómo les quitan tierras y territorios y la posibilidad misma de vivir.

 

Hay muchos pueblos en los que se juntan los proyectos inmediatos y los de largo plazo, circunstancia que de una manera u otra los lleva a crear, con la junta de las viejas y las nuevas resistencias y combates, una nueva política –muy nueva– que escapa a la vieja alternativa de reforma o revolución.

 

En realidad su planteamiento político corresponde a una creación histórica tan nueva que es difícil de entender por quienes viven el presente como si fuera el pasado. El problema no es exclusivo de quienes están movidos por un pensamiento conservador, sino de aquellos que, viniendo del comunismo, de la socialdemocracia o del nacionalismo revolucionario, están acostumbrados a hacer política de partidos electorales, política institucional al estilo del siglo XX.

 

La posibilidad de crear una Organización Mundial en Defensa del Territorio y de las tierras y la Tierra constituye la posibilidad de enfrentar una política cuyos poderosos dirigentes se están yendo en los hechos a la extrema derecha del capital corporativo y de los complejos empresariales, militares, mediáticos y políticos, mientras la izquierda electoral ha dejado de ofrecer lo que antes ofrecía, o hace ofrecimientos que no cumple, porque no tiene la menor fuerza para cumplir, ni para construir la necesaria fuerza que exige un programa mínimo –efectivo– contra el neoliberalismo y la globalización.

 

La creación histórica de los nuevos movimientos sociales de los despojados, desregulados, subrogados, se enfrenta a una política de recolonización del mundo por los complejos empresariales militares, políticos y mediáticos, que usan dos elementos del poder: la propiedad y la fuerza; el dominio y la soberanía, “el poder de compra” del propietario y el “imperio” del poderoso, la megaprivatización como despojo legalizado de naciones y sociedades, y una conquista del mundo legalizada y disimulada que se apoya en las fuerzas militares y financieras y en los políticos, aliados, subordinados y coludidos o cooptados.

 

Privatización y ocupación financiera y militar de estados y mercados son dos medidas, de que el capital corporativo y sus complejos se valen para ocupar –como propietarios, acreedores o como colonizadores liberadores que en tiempos pasados se llaman civilizadores. Entre los países privatizados incluyen a sus propios países sede y, por supuesto, al resto del mundo. Con las más variadas medidas financieras, militares, mediáticas han refuncionalizado o anulado numerosos intentos de reforma al capitalismo o de revolución frente al capitalismo.

 

La refuncionalización de los estados-nación y de los sistemas políticos es tal, que los han destrozado en sus estructuras y organizaciones, en sus sentidos de la vida pública y en sus antiguas luchas, programas y medidas que entre crecientes contradicciones buscaban por lo menos algo del interés general y el bien común. Hoy con el gobernar convertido en gobernanza facilitadora de las megaempresas siguen destrozando, sometiendo y desmantelando de tal manera a los pueblos que cualquier crítico mínimo del actual sistema de dominación y acumulación capitalista no puede seguir pensando y actuando como antes.

 

Un deseo mínimo de saber en qué mundo vivimos nos lleva hoy a registrar en nuestros conceptos y nuestra conducta que el capitalismo corporativo y sus “complejos” están destruyendo cada vez más las mediaciones que les resultaban útiles en la posguerra, a las que dieron un fuerte impulso con el fin político de vencer al bloque soviético y chino, y con el económico de aumentar la demanda agregada mediante el “desarrollo estabilizador” de la producción, los servicios y el consumo, nacionales, públicos y sociales.

 

Las mediaciones destruidas y en proceso de destrucción por el neoliberalismo y la “globalización” contribuyeron a debilitar y acabar con distintos proyectos de las fuerzas emancipadoras. Muchas de éstas pensaban lograr el socialismo y la democracia a través de reformas. Sus partidarios defendían ideologías y programas cuya efectividad se comprobaba con el “Estado social” y el “desarrollista”. Sus partidarios pensaban que por ese camino podían alcanzar lo que otros seguían planteando como la revolución necesaria, al estilo del 48 del siglo XIX, o como la había planteado Lenin al vincular la lucha de los trabajadores con la lucha contra el capital monopólico e imperialismo en una revolución armada concebida como parte de la revolución mundial.

 

Las restructuraciones y refuncionalizaciones impuestas por las fuerzas hoy dominantes fueron limitando la política de partidos electorales y parlamentarios hasta suplantar la política de reformas con la de contrarreformas llamadas “reformas”, y la guerra de contrainsurgencia con la guerra de recolonización, llamada de globalización.

 

Mientras gran número de las fuerzas progresistas continuaron en la lucha legal y parlamentaria, buen número de los movimientos opositores optaron por la vía armada. En todo caso la acumulación de fuerzas electorales por los partidos logró subsistir hasta hoy, y predominar en las corrientes socialistas y comunistas, y lo hizo y sigue haciendo cuando cada vez están más privadas de sus programas y doctrinas y no defienden ninguno mínimamente coherente en las palabras y los hechos.

 

Los antecedentes y evolución de este proceso son conocidos. La revolución de principios del siglo XX no estalló en los países hegemónicos del mundo capitalista y llegó cuando la mayoría de los partidos comunistas, en general los prosoviéticos, decidieron luchar como partidos políticos con dos objetivos: el de acumulación de fuerzas y el de incrementar la solidaridad con los países del bloque soviético. En esas circunstancias, las corporaciones y complejos combinaron cada vez más la “inmediación violenta” con la mediación y mediatización política de sus enemigos de la guerra fría. Durante décadas permitieron o se vieron obligados a permitir el “desarrollo estabilizador”, junto con la descolonización formal de parte de África, Medio Oriente y los países árabes. Así actuaron hasta que, desde los años sesenta, se inició la gran crisis recurrente y sistémica que una y otra vez dan por superada, lo que en los hechos revela ser del todo falso.

 

En el curso de la prolongada crisis la posición hegemónica de las corporaciones consistió en abandonar las políticas “anticíclicas” del Estado social y en pasar al “adelgazamiento”, desmantelamiento, refuncionalización y recolonización del propio Estado metropolitano y de los estados periféricos.

 

El capital corporativo impuso políticas financieras, políticas militares, ideológicas, económicas, sociales, educativas, culturales, ecológicas, así como empresariales de dominación y apropiación de estados y mercados. Combinó y perfeccionó las viejas armas combinadas de la represión y la corrupción y dio un salto en sus organizaciones monopolistas para su integración en complejos militares-empresariales-políticos y mediáticos. Buscando dar la máxima efectividad posible a sus megaorganizaciones, recurrió a las nuevas técnicas y ciencias electrónicas, digitales, cibernéticas, altamente funcionales a la organización de sus políticas de expansión “global”.

 

La magna organización mundial del capital corporativo y de los complejos empresariales militares les permitió dominar a un mundo que paradójicamente se volvió cada vez más irracional en el inmenso entorno o contexto en que opera, efecto llamado “lateral” en un mundo al que sus expertos consideran siempre como “externalidades”, las que en el mejor de los casos sólo se analizan para mejor desarmarlas, dominarlas y explotarlas.

 

Con la gran crisis de las mediaciones del Estado anterior, los partidos políticos dejaron de distinguirse claramente en programas y políticas, y todos o casi todos actuaron al mismo son. El “menosmalismo”, como lógica política hegemónica, se impuso en situaciones cada vez peores. Y con la restauración del capitalismo, tanto en el bloque soviético como en el chino las teorías de la revolución y –también– las de la “acumulación de fuerzas” comunistas, socialistas y socialdemócratas se llegaron a olvidar completamente. Se impuso la lógica de “juntar fuerzas a como dé lugar”, de limitarse a ganar votos con cuanto partido se pudiera y de reclutar ciudadanos con la meta de lograr puestos de “representación popular”, que cada vez fueron menos “representativos” y llegaron a ser nada populares.

 

Semejante lógica y sus beneficiarios dominaron la subcultura de la inmensa mayoría de “la clase política”. A esa lógica se aferraron también quienes venían del nacionalismo revolucionario y ya lo habían abandonado con el desarrollismo, así como la mayoría de la nueva izquierda del 68 que los había enjuiciado y que al madurar y podrirse se comportaría como ellos, en triste transformación.

 

Hoy tenemos, en primer término, que darnos cuenta de que tres grandes corrientes del pensamiento revolucionario, que querían lograr la democracia y el socialismo mediante la revolución, han sido prácticamente anuladas. Muchos de sus integrantes muestran no sólo cierta incapacidad crítica para organizar un proceso de acumulación de fuerzas contra el capitalismo corporativo, lo que se confirma leyendo y oyendo sus programas, sus discursos, sus discusiones, sus enfados. Muchos descendientes de la antigua y de la nueva izquierda, en una inmensa mayoría, ya ni siquiera plantean una política contra el neoliberalismo.

 

Ante semejante crisis de la autollamada izquierda surge un nuevo movimiento que cambia la geometría política, y que, en México y el mundo, encabezan los zapatistas al enarbolar la bandera de la soberanía nacional, el rojo y negro de la lucha internacional, y las metas emancipadoras que ellos redefinen tanto en las palabras como en los hechos, al clamor de “libertad, democracia, justicia”. Para aclarar su posición, la geometría política de los zapatistas ya no sólo tiene centro, derecha e izquierda, sino abajo y arriba. Con ella quieren indicar que están a la izquierda con los de abajo. Pero, además, su geometría no es sólo bidimensional. En la práctica es una geometría móvil con redes y entramados de colectividades y colectivos presentes y a distancia, unos descentralizados y autónomos; otros –como el ejército defensivo, integrado alternativamente, por todos los “comuneros”–, con facultades autónomas para ciertas acciones que se les señalan y que pueblo y ejército respetan con una gran disciplina, y con conciencia de que son el pueblo del ejército y que con su ejército-como comunidad se protege de las invasiones, inundaciones, quemas, crímenes y despojos de que sin éste como fuerza defensiva sería fácil víctima.

 

Las redes de colectivos y colectividades no sólo son redes de comunicación, sino de acción y también de información y diálogo. La mayoría de ellas está entregada a la cooperación para la producción, para la distribución, para los servicios de alimentación, salud, educación, construcción de infraestructuras y viviendas, cultura.

 

En esas redes los conceptos se definen con actos y también con palabras, lo que fortalece a unas y otras. En palabras y actos aparece la “otra democracia, muy otra”, la otra justicia muy otra, la libertad practicada con el saber de los pueblos que hoy combinan las técnicas digitales y cibernéticas con las tradicionales. El proyecto está muy lejos de ser “primitivo” o “aldeano”: es solidario, patriótico y humano. Nace en un momento histórico en que el gran capital ha ampliado “lo no negociable”, esa expresión que de hecho expresa la dictadura del capital y en ésta su objetivo invariable de recolonizar el mundo, con la combinación de políticas de represión, corrupción y enajenación mental, sentimental y volitiva. El complejo y tecnocrático proyecto está provocando esa otra crisis de dominación y acumulación en que el mundo vive, y a la que los expertos y sus superiores responden con proyectos de espectro amplio de corrupción y represión, de confusión y terror, que perfeccionan las guerras llamadas por el Pentágono de “espectro amplio”.

 

La guerra y crisis de espectro amplio incluye mucho más que las guerras y crisis financieras y económicas. No corresponde a una crisis coyuntural que se vaya a resolver en uno o dos años, como dicen muchos gobernantes –que constantemente se están equivocando–. Enfrenta y vive una crisis que no es cíclica, no es de corta duración, ni siquiera de “larga duración”. Es una crisis del modo de dominación y acumulación llamado capitalista, movido por la maximización de utilidades y la minimización de riesgos. Y aun es más: es una crisis de civilización que con las ciudades mercantiles, usureras e industriales, desde el siglo XIV empezó a construir una sociedad, una economía, una política, una cultura, una ecología y una ciencia que hoy están en un estado de crisis tan desastrosa para la humanidad y para ellos mismos que hasta se enceguecen ante los horrores que causan y ante los peligros que corren por su sevicia y su codicia desenfrenadas, los que con un improvisado fanatismo atribuyen a un orden darwinista y hasta divino muy parecido al racismo genocida de los nazis, pero mucho más “sofisticado” con su inclusión de “negros”, “latinos” y “mahometanos” en el gobierno de las televisiones y acciones de exterminio que presenta a esos pueblos como fanáticos, débiles mentales, corrompidos y terroristas.

 

No ver lo que ocurre ni entender que sus causas se hallan en el actual modo de dominación y acumulación es el más grave yerro de las ciencias hegemónicas. La contribución a la inadvertencia del mundo realmente existente y sus causas no sólo se da en la en econometría y en las ciencias de la “opción racional” –disciplinas dedicadas a maximizar las utilidades y minimizar los riesgos del capital corporativo–, sino en todas las ciencias de la materia, de la vida y de la humanidad que ocultan y se ocultan las hazañas que sus superiores realizan bajo nuevas y viejas formas de depredación, de ocupación de territorios, de violación de derechos nacionales e internacionales, naturales y humanos, sino en las formas de que se sirven para ocultar la irracionalidad de un sistema que hace sufrir –sin la menor duda– a la inmensa mayoría de la humanidad y que amenaza la existencia de toda la humanidad. De que hechos y efectos están comprobados no hay duda, como no la hay tampoco de sus causas. Ambos se ocultan sistemáticamente.

 

En realidad vivimos una crisis que no siempre alcanzamos a entender porque es la crisis de una era y el nacimiento de otra. En nuestra práctica de la teoría no teníamos los elementos mínimos para pensar en el futuro de una historia mundial que nos llevó a la restauración del capitalismo. El error fue gravísimo para muchos de nosotros. Nunca penamos que esfuerzos como los de Lenin y Mao iban a acabar en el desastre en que han acabado, ni que el heroico pueblo de Vietnam iba a terminar donde terminó.

 

Si, por otra parte, vemos este desenlace de evoluciones y revoluciones como enseñanzas, advertimos que por fortuna hay nuevas formas de plantear los problemas y las alternativas para construir un mundo que deje de ser injusto y autodestructivo. Estas nuevas formas, en sus manifestaciones más positivas y creadoras, guardan memoria de sus experiencias anteriores de emancipación; de las que tuvieron éxito y deben impulsarse y de las que implicaron fracasos que hoy se pueden evitar. También enfrentan nuevos y crueles asedios y despojos de corporaciones y complejos. Si son millones los que sufren la ofensiva de la globalización depredadora, privatizadora, y desnacionalizadora, también se cuentan así los nuevos movimientos de resistencia de campesinos, trabajadores, empleados y pueblos. Muchos enfrentan las políticas de despojo de tierras de labor y recursos naturales, de pérdida de derechos laborales, sociales, políticos, educativos y culturales, o de territorios enteros desertificados, deforestados o invadidos por las compañías y sus fuerzas de choque paramilitares, criminales y policiales. Todos, en mayor o menor medida, sufren las políticas de “descrecimiento” del consumo, de “descrecimiento” que deja sin empleo, sin techo y sin pan a un número creciente de los “sectores medios” y “bajos”. Muchos son víctimas de la caída de la producción nacional y social a que dieron y dan traste corporaciones y complejos con las nuevas políticas de descrecimiento industrial y tecnológico social y nacional, y con la cesión obligada, negociada y corrompida de recursos y mercados a las grandes empresas y sus asociados y subrogados que se encargan de enganchar a los miserables, depauperados, despojados, desplazados, desempleados, desaparecidos, secuestrados, migrantes, sin papeles, sobrevivientes, a los que “levantan” y venden o emplean como esclavos, asalariados de “sudaderos” y prostíbulos listos para ser eliminados y enterrados en fosas comunes cuando ya no pueden o no quieren servir. Si semejantes atropellos generan mundos de terror global, también van generando –en medio del dolor que se alcanza a resistir y de la superación del miedo, que se llama rabia y valor, o coraje– nuevas respuestas que por encima de las tradicionales o meramente críticas no sólo están creando formas de lucha mucho más efectivas para resistir, sino formas de resistencia y de organización más efectivas para construir y preservar la libertad, la justicia, la democracia, la autonomía, la independencia, la fraternidad con los semejantes y con los diferentes, en religión o ideología, en cultura, nacionalidad o etnia.

 


Entre los nuevos movimientos destacan los de las comunidades que han enfrentado durante siglos las políticas de colonización y hoy enfrentan las de privatización como recolonización. A esos movimientos que vienen desde muy muy abajo se añaden los de esa nueva categoría política y revolucionaria que es la juventud.

 

Las luchas de la juventud sin educación, sin empleo y sin futuro, más temprano que tarde descubren su inmenso peso cuando articulan sus luchas estudiantiles y juveniles con las demás fuerzas emancipadoras y con metas y programas mínimos de organizaciones en red y de colectivos y colectividades.

 

Los nuevos movimientos emancipadores se distinguen también porque en muchos de ellos están mezclados quienes poseen distintos niveles de educación y distintas experiencias de lucha. Es de ver y no creer cómo combinan y enriquecen sus conocimientos y experiencias para alcanzar objetivos comunes.

 

Entre esos nuevos movimientos –a escala mundial– destaca el que tiene su origen en una región del mundo que está en el sureste mexicano y que ocupan los antiguos pueblos mayas. En esa región del mundo nació, a fines del siglo XX, un proyecto universal que, desde el principio, fue un proyecto que en la diversidad encontró la unidad, y en la variedad los objetivos comunes de la emancipación humana. El movimiento no se planteó una nueva política asistencial, indianista o indigenista. En el curso de su gestación se fue planteando cada vez más un proyecto dispuesto a defender su transición pacífica para organizar, en el propio movimiento, la sociedad a que sus habitantes aspiraban, y una política mínima de la resistencia para vivir, para defender el territorio, la tierra, el agua, el bosque y la vida, sin limitarse a un concepto aldeano, ni sólo maya ni sólo nacional, y reclamando los derechos a la autonomía de sus comunidades al tiempo que se organiza en éstas el poder de decisión de sus pueblos, que son los que mandan a quienes de entre ellos comisionan o son comisionados en tareas determinadas, sin abandonar todo el tiempo o para siempre las tareas agrícolas, artesanales o caseras, sino volviendo a ellas cada vez que su comisión termina o en el tiempo que la comisión lo permite.

 

Según el último comunicado, los compañeros y hermanos zapatistas han logrado –en medio de asedios– que en su territorio los niños tengan escuela, los enfermos medicina y hospital, y todos sus habitantes, lo mínimo necesario para vivir. Han logrado que en su territorio no haya narcotráfico ni alcoholismo, ni esa inseguridad genocida que con la corrupción individual y colectiva ataca aquí y allá en el resto del país y el mundo.

 

En los hechos, los zapatistas confirman que el suyo es un nuevo proyecto de emancipación, construida, que no sólo difiere de movimientos anteriores, como el de Lenin o el de Mao, sino también de otros, como la mayoría de las guerrillas de los años sesenta y setenta.

 

El gigantesco y modesto éxito de “los pequeños entre los pequeños” induce a pensar a un nivel mundial en la historia reciente de los éxitos y fracasos de la transición a lo que hoy llamamos “otro mundo posible”. Al caer el inmenso bloque soviético y chino y restaurarse en esos países el capitalismo con sus contradicciones estatales, empresariales, mercantiles, sociales y ecológicas, una pequeña isla llamada Cuba, que tenía 7 millones de habitantes al empezar su revolución, está allí entera, luchando por el socialismo y la libertad. Podemos pensar que la resistencia de Cuba es un milagro, pero si nos limitamos a un análisis político, tenemos que preguntarnos qué ocurrió en esa pequeña isla, que sigue resistiendo a la potencia imperialista más poderosa y agresiva del mundo.

 

Debe haber algo. Por más que han sufrido en su contra las campañas más espantosas, padecido un cruel bloqueo, que ya dura más de medio siglo, y enfrentando cuanto tipo de intervenciones legales y criminales existe en la historia del colonialismo, este “algo” que hay en Cuba muestra ser una mezcla de la enorme cultura de la lucha por la independencia y de la lucha de clases, pero de “otra lucha por la independencia” y “otra lucha de clases”… Ya Toussant L’Ouverture, y su hazaña de los esclavos insurgentes en Haití, demostró, en medio de la tragedia, que el esclavo que se libera en un país colonial no se libera, pues siempre vienen los ejércitos de los napoleones a acabar con el proyecto liberador del esclavo.

 

El mismo problema se plantea a otra escala, no sólo en las comunidades de origen indígena de la primera conquista, sino en las comunidades nacionales: el problema de combinar las luchas de las comunidades por la autonomía con las luchas por la independencia de las naciones. Pues ni unas ni otras se liberan si no se juntan.

 

En el caso de Cuba, la solución aparece en la conjunción muy seria y profunda de Marx y de Martí. Así como los zapatistas toman la palabra y el concepto de dignidad como forma de enfrentarse a la dictadura del poder, así los cubanos dan a la moral un sentido político de organización de la resistencia y de moral de lucha que integra la articulación, cooperación, solidaridad, fraternidad o de hermandad practicadas, que no se queda en un decir, que no se queda en la moralina de la que hablaba Benedetti, sino que se vuelve una realidad capaz de enfrentar sus propias contradicciones y las que activa el enemigo.

 

La gente que en política no tiene esta práctica de la moral cree que todo esto son tonteras, o que nada más estamos hablando. Pero ahí está una realidad que no podemos ignorar… La moral de la lucha por la independencia organizada con la lucha de clases y con la lucha por el socialismo y la libertad. Y, volviendo a nuestro tema y su situación actual, advertimos cómo al abrirse y articularse a la diversidad del mundo y de México, como lo acaba de hacer el movimiento zapatista, tenemos que plantearnos el problema de las resistencias frente a la nueva ofensiva de cooptación, corrupción e intimidación de las corporaciones y complejos y de sus asociados y subordinados. Si éstos durante un tiempo privilegiarán el diálogo para la cooptación, no por sus dulces voces dejarán de tener escondido un gran garrote, como dijo aquél. Mantener la dignidad con la capacidad de diálogo y la firmeza con la capacidad de lucha emancipadora será crucial.

 

Por las experiencias anteriores vamos también a confirmar que, aparte de las características de recolonización del mundo que muestra el capitalismo, su crisis va acompañada de una crisis de la moneda, del salario, del crédito y del modo de acumulación. Con eso no quiero decir que vaya a otro modo de acumulación, o que se va a repetir lo que ocurrió en crisis anteriores, sino muestra una y otra vez su tendencia a las políticas de depredación, depauperación, privatización, desnacionalización, que por sentido común enajenado están llevando a los “ejecutivos” de corporaciones y a los “ejecutivos de gobiernos” a posiciones cada vez más agresivas, corruptoras, privatizadoras y desreguladoras...

 

En crisis anteriores también existió una combinación de los modos de acumulación depredadora con los modos de acumulación salarial. La depredación o la explotación de colonias, la ocupación de territorios y países enteros se hizo en crisis anteriores. Ahora es mucho más serio que se haga porque la contradicción entre el modo de dominación y acumulación capitalista enfrenta una crisis de sus propias soluciones.

 

Por una parte está en crisis el proyecto del imperialismo único o dominante que durante un tiempo tuvo Estados Unidos. Ese proyecto falló –como lo ha analizado y demostrado Wallerstein– y está en crisis irreversible. Se están formando dos bloques, informes todavía, pero uno y otro manejados por aquello que Roosevelt temía mucho. El presidente Roosevelt dijo alguna vez: “Le temo más a los negocios organizados que al crimen organizado”. Se quedó corto, porque ahora se juntó el negocio organizado con el crimen organizado.

 

Todo revela una crisis muy fuerte que no sólo se da en Estados Unidos o Europa, sino en Rusia y en China, cuya capacidad de producción es inmensa y cuya capacidad de destrucción también es fatal. En la teoría del Pentágono se habló desde los cuarentas de la guerra atómica como “guerra de destrucción mutua asegurada”. No se trataba de una “doctrina” como algunos de sus “expertos” pretenden hoy era y es un hecho. Ya era un hecho entonces y es mucho peor ahora. Si se ha dejado de hablar del mismo no es porque sea menor, sino porque es peor. Hace más de medio siglo las bombas atómicas fueron superadas en su poder letal por las nucleares, y en todo este tiempo se mejoraron los sistemas de lanzamiento terrestre y extraterrestre, aéreo y marítimo, así como los mecanismos autodirigidos. Y no sólo proliferaron las bombas en tierras, cielos y mares, sino en el número de países que disponen de ellas, y en el tamaño cada vez más pequeño a que las nuevas tecnologías han contribuido.

 

Si la producción para una guerra nuclear supuestamente defensiva “sigue su marcha” es porque las bombas nucleares y todos los aparatos que sirven para la guerra son un negocio gigantesco, y son el motor principal de la economía de las grandes potencias. Controlar las crisis recurrentes con una guerra mundial es el imposible que no se puede hacer posible.

 

Hay otra crisis, la de la sociedad del conocimiento. Es la crisis del conocimiento de los rulers, de los dueños y señores de corporaciones y complejos, ya sean gerentes de las megaempresas, o jefes de gobiernos reducidos a gerentes de sus países. Todos ellos buscan que venga el capital “corporativo a salvarnos”, porque dizque “va a crear empleo”, cuando ya se sabe que por cada empleo que las corporaciones crean se pierden cientos entre los pequeñas y medianas empresas y hasta en los trabajos de los artesanos y vendedores de la calle. A sabiendas de eso el mentiroso argumento se usa hasta por los gobiernos que se dicen socialistas, que ponen en marcha políticas para “ser competitivos” a costa de los trabajadores y las juventudes y de los habitantes de la tierra, de los suelos y subsuelos, de las fuentes de agua y las fuentes de vida. El arte globalizado de gobernar consiste en ocultar la realidad para construir la sociedad del desconocimiento.

 

No sólo se da la crisis de la corrupción y la represión, de la política perfeccionada de “la zanahoria y el garrote”, de las armas y la economía de guerra, sino del conjunto de la vida y del proyecto humanista religioso o laico. Y es en esas circunstancias que el zapatismo, con sus comunidades y los adherentes que se suman a los de abajo y a la izquierda del mundo entero, busca deshacerse de las cadenas posmodernas del capital monopólico y sus panegiristas.

 

En el nuevo encuentro con México y el mundo tenemos que darnos cuenta de que no podemos exigir a todas las fuerzas que luchan por la libertad humana que luchen con la misma posición política que tenemos. Como se puede advertir en la lectura que se hizo del comunicado, hay elementos particulares en este país que no se dan en otros países y otros que sí se dan.

 

Dentro de la gama de la resistencia universal vemos cómo la más avanzada es Cuba que, más que la última revolución marxista, es la primera del nuevo tipo, en la que… si el proceso se inicia desde arriba y a la izquierda, crea la lógica revolucionaria de que el Estado y quienes lo construyen tienen un papel pedagógico muy significativo para que todo el pueblo sepa lo que saben las vanguardias y para que estas aprendan lo que saben sus pueblos. Nunca debemos olvidarlo: si en 1959 había unos cientos de seres humanos que sabían de todos estos problemas, ahora son millones de cubanos los que saben de todos estos problemas, y eso no es cualquier cosa.

 

A partir de un movimiento emancipador, indudable en la importancia que da a la construcción del poder del pueblo trabajador, podemos ver a otros países, como el nuestro, y ver lo que de particular y general hay en otros movimientos. El EZLN, primero se levantó en armas y tomó varias ciudades; después aceptó dialogar. Antes de los diálogos de San Andrés tomó una medida extraordinaria –que en gran parte se debe a don Samuel Ruiz– quien contribuyó a que se suspendiera el fuego en una guerra que apenas estaba por empezar. Ese hecho fue en verdad extraordinario y en él, y siempre, el EZLN mostró su vocación de paz.

 

Es lo más raro en la historia de la humanidad que dos ejércitos que están a punto de iniciar una guerra firmen un pacto de no agresión y digan “vamos a hablar”. Vinieron los diálogos de Catedral primero. Después los diálogos en el ejido de San Miguel. Después los diálogos de San Andrés. Hubo un momento en que se aceptó la lucha en el terreno de la paz. Pero, ¿qué pasó con esa lucha? La traicionaron todos los partidos y también la traicionó el gobierno.

 

Entonces el EZLN dijo “ahora nos encerramos”, pero nunca su proyecto fue nada más luchar abajo y a la izquierda. No, si podemos luchar arriba, también vamos a luchar arriba. El problema es mantener los principios fundamentales de la dignidad y la autonomía, de la democracia como gobierno del pueblo con el pueblo y sus luchas por la justicia y libertad, y de mantener, con esos principios, una gran disciplina como la que mostraron los zapatistas en el desfile organizado y desarmado que hicieron como una nueva carta de presentación de su vocación de paz. El orden impecable que mostraron el 2l de diciembre confirmó una diferencia fundamental con la manifestación de los jóvenes estudiantes, en cuyas filas se pudieron meter los tradicionales agentes provocadores. En estas filas no se podía meter ni un insecto provocador.

 

Los cambios que se dan en los movimientos de que es pionero el EZLN no provienen de posiciones teóricas o emocionales, sino de teorías experimentadas y de experiencias pensadas. En este momento histórico confirman la posibilidad de definir la lucha como un proyecto de democracia organizada, de autonomía organizada, de libertad que fortalece y cuida la organización del pensamiento, de la dignidad y de la voluntad colectiva y combativa, y en que todos los actores cumplen con su palabras.

 

En un proceso semejante y distinto de los nuevos movimientos de liberación se encuentran otros países que están en la resistencia frente al proyecto colonizador de las corporaciones y los complejos. Entre ellos, a la cabeza, está Venezuela –puedo equivocarme–; también se encuentra Bolivia –con más contradicciones y dificultades–, y quizás Ecuador. Pero hay otros que están resistiendo, como Uruguay, con la gran fuerza de una democracia muy vinculada a la cultura socialista y marxista. Se encuentran también quienes en Argentina de pronto se enfrentan a la toma de las islas Malvinas por el imperio británico, y no sólo se enfrentan a la deuda externa, sino cancelan la deuda externa. Se trata de resistencias nuevas en las que no estamos insertos, pero que tenemos que respetar y alentar para el triunfo sobre sus contradicciones internas y externas con la formación de un Estado-pueblo en que se organicen, hasta tener la inmensa mayoría, la fuerza de la independencia de los trabajadores, de las comunidades y de la juventud, todos listos a triunfar sobre la corrupción y la intimidación.

 

Tenemos que aprender a acercarnos a un mundo que es diverso, que es distinto, pero que tiene problemas parecidos y que puede luchar de maneras diferentes. También tenemos que seguir superando nociones como la del poder en abstracto, y pensar que si el poder es nuestro, lo vamos a hacer muy distinto de quienes lo tienen. Por eso es que el subcomandante habla, con esa capacidad de expresión que domina, de “otra democracia muy otra”. Vamos a hacer un muy otro poder. “Muy otro” no tiene nada que ver con el poder de las corporaciones y el poder del crimen organizado, o con el poder de los paramilitares y con el que le da la “subrogación” de trabajadores a las corporaciones… Es otro poder: el poder del mundo moral y combativo.

 

No podría detenerme sin decirles lo agradecido que estoy con los compañeros de esta universidad magnífica, y sin pedirles que estudiemos mucho más a fondo el pensamiento de los zapatistas como un pensamiento que viene de la experiencia universal del ser humano y de la experiencia que ellos, como descendientes de los pueblos mayas y de las rebeliones universales han tenido y tienen en su lucha por la democracia, por la justicia y la libertad.

 

*Palabras de Pablo González Casanova en el seminario Planeta Tierra: movimientos antisistémicos en el Cideci, Chiapas, el 1º de enero de 2013

Guatemala y Honduras: ¿bantustanes para ricos? (I)

Con mirada retronostálgica, aún es posible caminar por el centro de ciudad de México y los barrios con historia” de Buenos Aires, Quito, Montevideo, La Paz, Río de Janeiro. En cambio, los de Lima, Bogotá, Santiago, Panamá, Caracas, apenas conservan vestigios de añejas lozanías urbanas.

 

Tampoco hay que idealizar, pues las “encantadoras” ciudades coloniales, virreinales y republicanas de América Latina trasuntan la historia de sus clases dominantes. En la primera mitad del siglo pasado, los urbanistas ya bosquejaban sus proyectos en función de la imparable producción de automóviles para uso particular, y hacia 1980, con la imposición del modelo neoliberal, empezaron a brotar espacios urbanos enemigos de lo público y de acceso restringido para el ciudadano corriente.

 

Hace unos días, por ejemplo, visité a un funcionario en un barrio exclusivo. Al entrar, un cartel colgado del grueso portón metálico: “Deténgase. Apague el motor. Encienda las luces. Identifíquese”. Y al salir, la inevitable bronca con un guardia malencarado que me ordenó abrir el baúl para cerciorarse de que no había secuestrado a mi anfitrión, con fines inconfesables.

 

En las antípodas de la utopía urbana anarcosocialista, la distopía anarcocapitalista empieza a concretar sus ideales: ciudades “sin Dios, Estado ni ley” y administradas por magnates que, en el caso de países como Guatemala y Honduras y así como sus abuelos, delegan en el Comando Sur la “resolución” de los problemas sociales del país. Y donde sus exclusivas y excluyentes “cartas constitucionales” se rigen invariablemente por un solo principio: “seguridad”.

 

¿Ciudades sin ciudadanos? Visitemos Paseo Cayalá, plástico y artificial remedo de urbe “colonial” situada a escasos kilómetros de la ciudad de Guatemala. Por ahora, Cayalá tiene 14 hectáreas. Según el corresponsal de Associated Press en Guatemala, la élite de Cayalá está compuesta por jóvenes profesionales y parejas recién casadas que viven detrás de grandes muros para sentirse “seguras” frente a la inaudita pobreza, delincuencia y criminalidad del país centroamericano.

 

El único acceso a Cayalá se realiza mediante un garaje subterráneo, donde los residentes y visitantes usan escaleras mecánicas decoradas al estilo art nouveau de las paradas del Metro de París. El cronista observó calles empedradas, clubes nocturnos, restaurantes, cafeterías, boutiques de lujo y policías con armas ocultas que se movilizan en patinetas motorizadas Segway.

 

En caso de una denuncia, la policía nacional de Guatemala necesita orden judicial para ingresar a la “ciudad”. Y todos los problemas son tratados por la asociación de propietarios, que discuten en un “edificio de columnas inspiradas en el Monumento a Abraham Lincoln de Washington y en el Partenón griego”.


Los constructores de Cayalá compraron la tierra en la década de 1980, época en que las matanzas y despojos de tierras de indígenas fueron más despiadadas que las narradas por el cronista Bernal Díaz del Castillo. Y luego de los “acuerdos de paz” con la guerrilla, las castas divinas de la oligarquía guatemalteca volvieron, por vía “democrática”, a los mejores años de la Mamita Yunai y la invasión yanqui de 1954.

 

Mientras, en la vecina Honduras (patria de Francisco Morazán), el espíritu del mercenario William Walter (“presidente” de Nicaragua en 1856-57) y del rey de la banana Sam Zemurray (1911) resucitaba en los políticos que en Tegucigalpa derrocaron al presidente Manuel Zelaya en septiembre de 2009.

 

Los arquitectos guatemaltecos y hondureños enrolados en el llamado “nuevo urbanismo” (que promueve la creación de barrios por donde se pueda caminar) hablan de impulsar “estilos de vida más cosmopolitas”.

 

¿Cuáles serían? ¿Los de Singapur, Hong Kong, Macao, Eurovegas, Jerusalén este? Porque en Estados Unidos y Europa existen férreos marcos regulatorios que desalientan las prácticas especulativas asociadas a la compraventa de tierras urbanas.

 

Los anarcocapitalistas pescan en los ríos revueltos de los estados débiles, o en países “asegurados” por el Pentágono que, como en el caso de Honduras, registran un largo y crónico historial de corrupción institucional, entreguismo y cesión de soberanía.

 

Y allí pusieron el ojo seudoempresas como Free Cities Group, de Paul Thiel (fundador de PayPal), la Future Cities Development Corporation, de Patri Friedman (nieto del gurú neoliberal Milton Friedman), o inversionistas virtuales, como el economista Paul Romer, quien después de fracasar en Madagascar y Mauritania consiguió que los políticos hondureños prestaran oídos a sus proyectos para construir charter cities (ciudades modelo).

 

Las distopías urbanas de las charter cities serían el revés de los “bantustanes” concebidos por los racistas de Sudáfrica y Namibia para los negros. Reservas con independencia nominal (Transkei, Venda, Ciskei), que alojaban y concentraban en su interior poblaciones étnicamente homogéneas, y que los sionistas de Israel prevén para los palestinos de Gaza y Cisjordania.

 

Se agota la moneda Eagle de plata en EU y Azerbayán repatria su oro de JP Morgan

Mientras se intensifica la guerra global del gas, uno de cuyos teatros es el muy cantado efecto dominó” de Libia-Malí-Argelia, son momentos trepidantes de las geofinanzas, cuando se perfilan nuevos posicionamientos después del estruendoso anuncio de la repatriación del oro alemán (segunda reserva mundial) de las bóvedas de la rama neoyorquina de la Reserva Federal –a siete extensos años–, de su quinta parte supuestamente depositada, y cuya existencia es cada vez más puesta en tela de juicio (ver Bajo la Lupa, 20/1/13).

 

El surrealismo se ha apoderado de personalidades políticas y financieras de primer nivel quienes exigen una independiente auditoría formal (válgase la tautología) para cerciorarse de la existencia física del legendario oro de Fort Knox.

 

Las reverberaciones son vibrantes desde Estados Unidos hasta Azerbayán

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En Estados Unidos se suspendió en forma dramática la acuñación de la moneda de plata Eagle hasta el 28 de enero, al haberse disparado la demanda. El día de la suspensión se habían vendido un millón de monedas (6 millones en el lapso de dos semanas).

 

No tendrá mucho efecto en los mercados por su relativa insignificancia, pero cobra relevancia simbólica en la coyuntura presente, cuando la república islámica de Azerbaiyán (potencia gasera/petrolera nada despreciable) ha iniciado la repatriación de su oro de las arcas muy controvertidas del banco de inversiones JP Morgan: primer tenedor de los especulativos “derivados financieros” del planeta (¡que sólo supera el PIB global en forma insólita!).

 

Por el momento, el Fondo de Petróleo Estatal (SOFAZ, por sus siglas en inglés) de Azerbayán solamente retiró una magra tonelada áurea del almacén de JP Morgan en Londres, para colocarla en las bóvedas caucásicas, más seguras, del banco central de Bakú (su capital).

 

El problema no subyace en la microscópica repatriación del oro azerí, sino en su efecto imitativo, que la sesgada prensa anglosajona califica de “contagio”, como si fuera una enfermedad, en lugar de una loable curación a las metástasis del incurable cáncer de la desregulada globalización financierista anglosajona.

 

Para escrudiñar la verdadera evolución de las geofinanzas, una de las obligadas gráficas a seguir es la tenencia de las reservas auríferas de los países, según las estadísticas del muy solvente Consejo Mundial del Oro (WGC: www.gold.org), que son imprescindibles para sopesar dialécticamente la delicada situación global.

 

Un estudio de investigación muy atractivo del WGC versa sobre El oro, el renminbi y el sistema de reservas de multi-divisas, que un servidor entronizaría más correctamente, por su ineludible connotación geopolítica, como “sistema multipolar de divisas”.

 

WGC cita al Foro de Instituciones Oficiales Financieras y Monetarias (OMFIF, por sus siglas en inglés): “La demanda del oro probablemente se incrementará conforme el mundo se encamina a un sistema de reserva de multi-divisas bajo el impacto de la incertidumbre sobre la estabilidad del dólar y el euro, los principales activos que poseen los bancos centrales y los fondos soberanos de riqueza” (WSF, por sus siglas en inglés).

 

El inédito sistema multipolar de las divisas en vías de formación, a mi juicio, representa un genuino sistema tripolar (hasta nueva orden): el dólar, el yuan y el euro (si no es balcanizado antes por las plazas financieras anglosajonas de La City y Wall Street y ahora por la trampa plantada de Al Qaeda en el Sahara/Sahel), donde salen sobrando los sobredimensionados yen nipón y libra esterlina, que todavía el agónico FMI conserva anacrónicamente como insustentables divisas de reservas del ancien régime.

 

De hecho, son pocas las divisas que cumplen con los mínimos requisitos para su intercambio global.


Se fragua, by the time being, más que un nuevo orden geofinanciero –sea bipolar (sin el euro) o tripolar (con el euro)–, un ajuste inevitable con la llegada de un tercer invitado: el resplandeciente renminbi.

 

A colación, los jerarcas rusos abogan por un sistema hexapolar de las divisas (Bajo la Lupa, 21/7/10), donde agregan a la tripolaridad conocida (dólar, euro y renminbi) el rublo, el dólar australiano y el dólar canadiense (por sus materias primas).

 

Por cierto, Rusia prepara un plan contra la “guerra financiera” de Occidente (Russia Today, 21/1/13), cuando la Academia Rusa intenta blindarse ante un desplome deliberado del petróleo, que la hace muy vulnerable debido a “la dependencia de la economía rusa de las divisas extranjeras (léase: el dólar y el euro)”.

 

OMFIF considera que “empujado por el deseo de China de aumentar su influencia financiera, el renminbi es probable que emerja gradualmente (¡súper sic!) como una genuina divisa internacional conforme Pekín levanta las restricciones sobre su uso en transacciones e inversiones foráneas, pero es improbable que represente una amenaza inmediata al dólar”. ¡De acuerdo!

 

El gradualismo se adapta más a la cosmogonía china, ya no se diga su realismo geoconómico, cuando pronto superará al Atlántico norte sin necesidad de disparar una sola bala. El peligro proviene de los sectores neoliberales teológicos de la banca anglosajona, que buscan provocar una tercera guerra mundial –más en la región norasiática que en el Medio Oriente, al cual abandonaron a su trágica suerte de las llamas que incendiaron–, para preservar sus privilegios.

 

A propósito, el portavoz oficioso de los intereses neoliberales hiperradicales de La City, Ambrose Evans-Pritchard (The Daily Telegraph, 17/1/13 y 21/1/13), maniobra entre el retorno al patrón oro (en sincronía a la hegemonía del dolarcentrismo) y el hoy ominoso laboratorio de experimentación que se escenifica en Japón, lo cual ya empezó a provocar turbulencias globales, mediante la “guerra de las divisas”: devaluación artificial del yen nipón para estimular sus alicaídas exportaciones, al unísono de polémicas medidas fiscalistas y monetaristas.

 

Muy sensato por esta vez, OMFIF sentencia que “el mundo se encamina a las aguas sin navegar de un sistema de reserva de multidivisas durable (sic), donde el dólar compartirá su papel pivote (¡súper sic!) con un rango de otras divisas, que incluyen al renminbi”. ¡También de acuerdo! ¿Cuáles serán esas otras divisas que no cita OMFIF?

 

Lo interesante radica en el prólogo de lord Meghnad Desai, presidente del Consejo Consultivo del OMFIF, quien sopesa varios escenarios entre 2013 y 2018, entre los cuales se encuentra “una plena (¡súper sic!) crisis con el fin (¡súper sic!) del euro” o, en su defecto, “su recuperación” (sic): en cualquier caso, “el papel del oro será más significativo”.

 

Lo incontrovertible, por lo pronto, yace en el cada vez más relevante papel del oro, que no necesariamente suplirá a todo el sistema, debido a que no existe suficiente cantidad en el planeta.

 

Aquí es donde pueden coparticipar los otros metales preciosos como el platino, el paladio y la plata, lo cual beneficiaría al “México eterno” (primer productor mundial), siempre y cuando recupere su control despojado por los piratas anglosajones por la vía de Canadá sin ningún beneficio a cambio; ni siquiera de visas.

 

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