Viernes, 01 Noviembre 2013 15:36

Lo colectivo y organizado, versus el individuo atomizado

Escrito por Leda Berlusconi
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Me referiré a los movimientos sociales y políticos, a sus articulaciones, según lo proyectado para la Mesa temática No. 2 que sesionará en el Foro. Y como ideas centrales en la ponencia me centraré en lo siguiente:


La basura es un problema, como el agua o la minería a cielo abierto. ¿Por qué hablar de la basura? Porque me servirá de ejemplo para empezar a compartir la idea de que vivimos un tiempo de atomización en el que la individualidad prima por sobre cualquier clase de colectivo.
Centenares de estrategas del control de la basura nos "hacen creer" desde el simulacro de la mediatización que vamos rumbo a un cambio, que esta pequeña reforma es para el cambio


Quizás suene simple pero marca un tipo de sociedad, nos muestra en que contexto leemos la posibilidad de una articulación con movimientos y organizaciones políticas. En Argentina, como en varios países de América, hay una fractura histórica en el sentido de la tradición de continuidad y tiene directa relación con la formación de nuestras sociedades.


Uno de los principales problemas que tiene nuestra realidad es la comunicación. La problemática es grave y abarcadora pero el más fácil de detectar en el uso del lenguaje. Por ejemplo, estamos convocados para charlar y debatir sobre los Movimientos Sociales y políticos y las correas de transmisión, para llegar a autonomías reales... a programas dinamizadores.


Los movimientos sociales y políticos, las organizaciones poseedoras de los motores, la política real fue destrozada entre 1976 y 2000. Dos generaciones completas destinadas a "rellenar" los años venideros sin tener roce con las anteriores. Dos generaciones que no pudieron friccionar porque en nuestra tierra se produjo una ruptura en la transmisión.


Estos grupos alcanzaron a rozar la correa recién en los años 2000 cuando en Argentina estallaron casi todas las crisis juntas. Fue recién entonces que "la política" comenzó a abrirse paso entre el silencio, el desprestigio y la obediencia.


Surgieron entonces organizaciones indígenas, campesinas, de base, populares, sindicales, de desocupados, asambleas o trabajadores en cooperativa recuperando fábricas cerradas por el patrón. Fue un tiempo dinámico y de roce.


Lo que no se dio es la famosa "politica real". Lo que Argentina no logra, en todo caso, es crear las condiciones subjetivas para que las organizaciones que luchan por la independencia económica, por los derechos, desarrollen proyectos dinamizadores que le devuelvan a esos sectores la energía necesaria para sustentarse. Copiamos una y mil veces modelos fracasados de organización que nos desanimaron y volvieron a separar.
El "código" nos volvió a separar, la "gente" por un lado, los "politizados" por otro ... cuando paso la crisis y todo volvió a la normalidad perdimos la comunicación.


El lenguaje quedó capturado en las elites. Ya sea de organizaciones llamadas de base o movimientos de izquierda o en los multimedios monopólicos que responden a los capitales dominantes, ya sean del gobierno actual o del imperio. A tal punto que la comunicación entre ciudadanos está interrumpida por esta ruptura.


Sobrevino entonces la industria de los medios y con ella la mediatización de todo... la mediatización logró lo que ninguna organización política, ni idea fuerza ... todos sentimos y pensamos en función de lo que está en los medios.


No es nuevo afirmar que estamos mediatizados, que somos mediáticos, que rara vez damos con alguien que no tiene un celular en su cintura, una computadora portátil, una televisora en su casa y mail, skype, facebook y twiter.


La ruptura de la transmisión y la articulación nos ha impedido encontrar el camino natural que nos lleve de lo chico a lo grande, de lo local a lo regional y a lo nacional, de lo nuestro a lo globalizado.


La posibilidad de la autonomía, como la del cambio, empiezan por uno, por cada uno de nosotros (vuelvo al ejemplo de la basura) por el hombre nuevo que debemos crear para poder "asociarnos", "construirnos".


Finalmente, las pequeñas comunidades parecen ser la solución para las autonomías reales, salir del centro, de las grandes urbes y "mudarse" a pequeñas aldeas parece ser el principio de la autogestión real y de la construcción de una autonomía posible, para desde ahí probar una vez más ser el motor de una enorme polea que con una correa nueva trasmita a otros la fuerza de la experiencia y así buscar un nuevo modo de convivencia, más libre, más sana y más equitativa en la búsqueda permanente para salirnos del capitalismo salvaje que nos abraza.

Información adicional

  • Antetítulo:Foro: La reconstrucción social y sus sujetos ¿unidad de la izquierda?
  • Autor:Leda Berlusconi
  • País:Argentina
Visto 5551 vecesModificado por última vez en Viernes, 01 Noviembre 2013 15:58

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