«El verdadero progreso son las técnicas agrícolas sostenibles», recuerda Greenpeace tras prohibición de maíz trangénico en México

Ciudad de México | Desinformémonos. La organización ambientalista Greenpeace México recordó que «el verdadero progreso son las técnicas agrícolas sostenibles», al celebrar el decreto que prohíbe el maíz transgénico y marca la prohibición progresiva del glifosato hacia 2024.


Greenpeace aseguró que la agricultura ecológica, la protección de la agrobiodiversidad, la conservación a la fertilidad del suelo y el desarrollo de modelos locales, basados en las variedades tradicionales y los agroecosistemas marcarán la diferencia en la agricultura y contribuirán a la soberanía y autosuficiencia alimentaria.


Recordó que tanto los transgénicos como el herbicida glifosato tienen «graves repercusiones» para los agricultores y los pueblos indígenas de México, además de que dañan la diversidad de variedades agrícolas conservadas en los campos que resultan fundamentales para la producción de alimentos.


Finalmente, reconoció que las prohibiciones al maíz transgénico y el glifosato «son pasos importantes para avanzar hacia una producción ecológica que preserve la biodiversidad y la agrobiodiversidad forjada en manos campesinas desde hace milenios».


El pasado 31 de diciembre, el decreto que prohíble el maíz genéticamente modificado y marca la prohibición progresiva del glifosato fue publicado en el Diario Oficial de la Federación. Con el decreto, se ordena revocar las autorizaciones para uso de grano de maíz transgénico en la alimentación, así como se impide la liberación al ambiente de nuevas semillas.


A continuación el comunicado completo:


La organización ambientalista Greenpeace México celebra el Decreto que marca la prohibición del maíz transgénico y la prohibición progresiva del glifosato hacia 2024 publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre del 2020.


Impulsar la prohibición en México de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) también denominados como transgénicos ha sido motivo de innumerables batallas desde hace 21 años para Greenpeace México (vervideo).
Greenpeace México junto con diversas organizaciones campesinas, de consumidores, académicos, investigadores, artistas e intelectuales hemos denunciado que los transgénicos y su paquete tecnológico ocasionan daños a la salud humana y medioambiental. Tal como las y los científicos lo han comprobado en diversas investigaciones[1][2].


Tanto los transgénicos como el herbicida glifosato tienen graves repercusiones para las y los agricultores y los pueblos indígenas de México. También se pone en riesgo la diversidad de variedades agrícolas conservadas en los campos que resultan fundamentales para la producción de alimentos en nuestro país. Lo cual nos aleja cada vez más de gozar de soberanía y autosuficiencia alimentaria.


Hay que resaltar que México es considerado el centro de origen, de domesticación y de diversificación de 59 razas de maíz y de otros cultivos, entre ellos, el chile, el frijol, la calabaza, la vainilla, el algodón, el aguacate, cacao y el amaranto.


Es preciso mencionar que en agricultura, el verdadero progreso son las técnicas agrícolas sostenibles, la agricultura ecológica, la protección de la agrobiodiversidad, conservación a la fertilidad del suelo, el desarrollo de modelos locales, basados en las variedades tradicionales y los agroecosistemas.

El tiempo de saldar la deuda histórica con la diversidad genética en México llegó y celebramos la prohibición del maíz transgénico y la prohibición progresiva del glifosato para 2024, pues son pasos importantes para avanzar hacia una producción ecológica que preserve la biodiversidad y la agrobiodiversidad forjada en manos campesinas desde hace milenios, dándonos la oportunidad de gozar de un medio ambiente sano y un sistema agroalimentario verde y justo.


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[1] Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS). 2017. Daños a la salud por el consumo de proteínas transgénicas y del herbicida glifosato. https://www.uccs.mx/images/library/file/Agricultura_y_alimentacion/alisa/2017_gmo/Salud_OGMs2017.pdf
[2]González-Ortega et al. 2017. Presencia masiva de transgenes y del herbicida glifosato en alimentos derivados de maíz en México https://www.uccs.mx/downloads/index.php?id=file_59e715a0e4186

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Carolyn Steel

La autora de Ciudades Hambrientas, Carolyn Steel, repasa la relación entre ciudad y alimentación

Quizá usted no se haya fijado, pero si su ciudad tiene cierta historia habrá calles con nombre de comida. La calle de las Huertas, en Madrid, proviene de las huertas que había hasta el s.XVII; el carrer de l'Hort de Sant Pau, en Barcelona, por el huerto del convento de San Pablo del Campo. En Bilbao, una de las siete calles del Casco Viejo es la de la Carnicería Vieja. En Sevilla hay una Plaza del Pan. Basta revisar los callejeros de las zonas antiguas para entender cómo estaba configurado el espacio: dónde se vendía cada producto, dónde se ponía cada gremio. Puede que en el futuro alguien haga el mismo ejercicio y comprenda que la calle Me falta un tornillo, en Valladolid, debe su nombre a un concurso organizado por Ikea.

La arquitecta y profesora londinense Carolyn Steel empezó su investigación sobre comida cogiendo un mapa antiguo de Londres y viendo que, de repente, todo encajaba. "Los puertos fluviales de Billingsgate y Queenhithe cumplían la función de mercados principales, tanto para pescado como alimentos de importación. Las calles desde estos puertos hasta Cheapside se convirtieron en mercados: Bread Street (Calle del pan), Garlick Street (Calle del ajo), Fish Street (Calle del pescado). El plano medieval de Londres puede parecer irracional (...) pero visto desde la óptica de la comida tiene perfecto sentido. La comida moldeó Londres como hacía con todas las ciudades anteriores a la revolución industrial. Pocas cosas funcionan tan bien como medio para engendrar vida y orden urbano".

Partiendo de esa premisa, Steel se preguntó cómo alimentar a una ciudad. El resultado fue Hungry City, un completo volumen sobre la historia de la alimentación urbana que la editorial Capitán Swing acaba de publicar en español. Ciudades Hambrientas repasa con detalle los vínculos entre comida y urbes, desde quién trabaja la tierra al transporte de mercancía desde el campo, el papel de los supermercados, la historia de los restaurantes, el denostado papel de la cocina doméstica, el diseño de las viviendas (y sus cocinas), su lectura de género y el impacto ambiental de la alimentación industrial. Steel es inglesa y sabe de lo que habla: su país es, con permiso de Estados Unidos, el rey de los platos preparados. Aunque España mantiene sus tradiciones, recuerda, está amenazada. La categoría de comida lista para comer es, junto a la de comida a domicilio, de las que más ha crecido en los últimos años.

"Fue difícil que alguien publicara el libro. Lo rechazaron treinta editores. Decían: ¿es sobre comida o es sobre ciudades?", reconoce la autora en conversación con elDiario.es. "No entendían que la relación entre ambos puede ser muy profunda".

Escribió el libro hace doce años.

Empecé hace veinte. Tardé ocho años en escribirlo.

¿Ha cambiado algo en la relación entre comida y ciudad?

Sí y no. Aunque tenga varios años, el libro no está anticuado. ¿Por qué? Porque el problema de alimentar a la ciudad tiene cientos de años y no desaparecerá nunca. Es una paradoja, lo que llamo la paradoja urbana. Queremos vivir en ciudades porque nos gusta sociabilizar, pero necesitamos el campo porque de ahí sale la comida. Hablo de esto en un nuevo libro: Sitopía.

Han cambiado muchas cosas. Hemos admitido que el cambio climático existe. Cuando escribía había aún mucho escepticismo. El hecho de que estemos en una sexta extinción masiva, una catástrofe mayor que la del cambio climático pero que no tiene tanta publicidad, también se está evidenciando. Hace veinte años, la comida era un tema inabarcable. La gente no se paraba a pensar que lo define todo: nuestros cuerpos, mentes, paisajes, ciudades, economía y política. No estaríamos aquí sin ella. Ahora hay programas de comida, se la relaciona con el estilo de vida, se habla de ganadería... Son temas más visibles. Es un gran cambio.

Estudió arquitectura. ¿De dónde viene su interés por la comida?

Siempre quise ser arquitecta y no sé por qué, nadie en mi familia lo es. Cuando empecé a estudiar me di cuenta de que no me interesaba exactamente lo que hacen los arquitectos, sino la relación de la gente con los edificios. Echaba en falta la vida humana en el discurso arquitectónico. ¿Cómo integrarla? Pensé describir la ciudad a través de la comida. En uno de los cuadros que utilicé para documentarme me fijé en el mercado, porque ahí podía ver detalles de la vida cotidiana.

¿Esperaba tardar ocho años en terminar su investigación?

Terminé la estructura del libro en una semana. Fui a la biblioteca de Londres, puse "comida" en el buscador y me llevé los libros que salieron. Leyendo el primero pensé: preguntarse cómo alimentar una ciudad es preguntarse qué es la civilización urbana. ¡Es enorme! ¡Enorme! No puedo hacerlo sola, no estoy cualificada. Alguien tiene que haberlo hecho antes, debe de haber una sección en la biblioteca. Era tan obvio. No encontré nada. Años más tarde descubrí The Food of London [La comida de Londres], un libro brillante y el único que conozco que plantea directamente esta cuestión. Es de 1856.

Cogí el primer mapa de Londres, de 1676, y marqué dónde estaba el mercado, dónde vendían las frutas, por dónde llegaba el pescado. Y luego están los nombres de las calles: Poultry [aves], Fish [pescado], Cowcross [Cruce de Vacas], Chick Lane [Calle del Pollito]. Era muy obvio: las ciudades están talladas a través de la comida. Pero nadie había escrito sobre ello.

Dice que la comida es barata. ¿Debería ser más cara?

No digo que sea barata. Digo que la razón por la que existe la comida barata es porque externalizamos los costes. Eso tiene que ver con el cambio climático.

No se trata de hacerla más cara, sino de pagar su coste real. Si me como una hamburguesa de carne criada en una tierra recién deforestada, debería costarme mil euros y no dos. Necesitamos acuerdos internacionales para parar la deforestación de los bosques. Tratamos ciertas zonas de la tierra como si fueran públicas y no lo son. Eso haría la comida más cara. Hemos creado la ilusión de la comida barata tratando a la naturaleza como si nos la dieran gratis. Y sabemos que no es gratis. No diría que la comida es una mercancía porque es nuestra vida. Sin embargo, tiene que existir en el mercado. Creo que debería ser un mercado muy regulado.

El papel de la geografía es interesante. Me gusta la diferencia entre París y Londres. Madrid también es un buen ejemplo porque, como París, no tiene acceso al mar. París tenía problemas para alimentarse, así que impuso ciertas políticas en el campo. El sistema de alimentación estaba muy centralizado, mientras que en Londres, que podía importar comida fácilmente, imperaba el libre mercado. Eso explica el Brexit. No, nada explica el Brexit (risas). Pero el Brexit es, en parte, nostalgia por un pasado mejor y tiene que ver con el hecho de que aquí existiera esa mentalidad del libre mercado.

En la ciudad preindustrial era difícil acceder a leche fresca. Los "trenes de leche" lo solucionaron

Menciona los orígenes de Sainsbury's, uno de las principales cadenas de Reino Unido. ¿Inventaron ellos el supermercado?

Fueron distintas empresas en Estados Unidos y Reino Unido las que sentaron las bases del supermercado. Sainsbury's fue muy pionero. Sus primeros beneficios salieron de los 'trenes de la leche'. En la ciudad preindustrial era difícil acceder a comida fresca en condiciones. La leche era parte del problema. Los "trenes de leche" fueron algo muy importante, porque transportaban leche fresca del campo a la ciudad. En Sainsbury's pusieron una máquina expendedora: echabas unas monedas y te daba leche. Fue muy innovador y la gente lo adoraba. Y fueron los primeros en crear una red de distribución, en montar almacenes, llevar la leche y distribuirla desde ahí a la ciudad. Fueron pioneros en la distribución alimentaria, un elemento muy importante a la hora de alimentar a la ciudad.

En Estados Unidos, los pioneros fueron Pigly Weekly. Se dieron cuenta de que, mientras el cliente hablaba con el vendedor, perdían dinero. Pensaron: ¿cómo me puedo deshacer del humano? Es algo muy enraizado en el sistema capitalista, porque el coste de la mano de obra siempre es el mayor y el que se procura eliminar. Inventaron el autoservicio, que el cliente cogiera las cosas solo.

La siguiente innovación fue sacar el supermercado de la ciudad y hacer que la gente fuera en coche a comprar su comida. Se cargaron las calles comerciales cargándose todas las pequeñas tiendas y luego las llenaron de nuevo con sus versiones exprés [tipo Carrefour Express u otras versiones urbanas de algunos supermercados]. Esta es la última pieza del puzzle.

En los supermercados ya es habitual que no haya cajeros, sino máquinas.

El capitalismo quiere reducir el coste a cero. Para ello, mercantiliza a los humanos y a la naturaleza. Si lo piensas, la idea de reducir costes tiene que ver con obtener más beneficios. Pero si la persona que trabaja no recibe mayor recompensa, la riqueza no se distribuye. ¿Por qué no das buenos trabajos y punto?

¿Qué pasó con las tiendas de frescos en Reino Unido? En España aún tenemos mercados de abastos, pero allí apenas hay.

Reino Unido se industrializó antes que el resto. La industrialización supone mover a la gente del campo a la ciudad. Eso destruye la cultura alimenticia tradicional, de gente produciendo en una región. Así que destruimos la base de nuestra cultura gastronómica hace 250 años. Tras la revolución francesa, además, hubo una ola de gastronomía innovadora, de alta cocina. Los franceses viajaron y se convirtieron la élite. En Reino Unido ya no había cocina inglesa, era francesa. Si quieres una cultura gastronómica sana, tienes que empezar por una cultura de producción local y aspirar a la alta cocina. Así se retroalimentan. Eso lo perdimos aquí hace mucho tiempo.

Luego los estadounidenses inventaron la comida rápida y en Reino Unido la acogimos con locura. Cuando en los 70 empezaron a aparecer los supermercados, no regulamos para proteger nuestras ciudades, ni limitamos su construcción alrededor de los mercados tradicionales. Así que nuestra cultura está debilitada. Francia, España, Grecia o Italia tienen mucha más tradición, aunque también estén amenazadas: Francia es uno de los principales mercados de McDonald's. La cultura gastronómica se consigue con gente cocinando de cero y conociendo el valor de la comida. Aquí, sin mercados, es imposible que cocines de cero. Por eso consumimos más comida preparada.

Incluso ahora que hay foodies, en Reino Unido la oferta de comida preparada es inmensa.

No cocinamos. Sí, hay gente redescubriendo la comida y algún quesero artesano. Pero es un tema de clase. El 5% de la población compra comida cara y a la gran mayoría no le importa y quiere algo lo más barato posible.

Hablando de comida preparada. ¿Por qué durante un tiempo fue considerada feminista?

La historia de la cocina doméstica es fascinante. Y una cuestión de género. Siempre ha sido femenina, incluso cuando cazábamos: es un contrato social antiguo que sigue existiendo. Cuando la mujer se incorporó al mercado laboral, tras la Segunda Guerra Mundial, hubo una pequeña batalla. ¿Cuál era su papel? Debía trabajar, pero también ocuparse de la casa. ¿Cómo lideras dos vidas? ¡Con comida preparada! Hay un libro, TheParadox of Plenty [La paradoja de la abundancia] que habla de la evolución de la comida procesada en Estados Unidos. Había platos preparados para hornear, en los que fingías que cocinabas. Así preservaban la ilusión.

Ahora, por primera vez en la historia, a algunos hombres les gusta cocinar en casa. Pero en Reino Unido casi nadie quiere cocinar. Uno de mis placeres culpables es ver el programa Eat Well For Less [Come mejor por menos], donde sacan a familias que se dejan cientos de libras en comida procesada. Es deliciosamente horrible. La gente compra zanahorias cortadas porque no sabe cómo cortarlas. En este programa les dan conocimientos básicos para cocinar.

De hecho, usted cree que nos deberían enseñar a cocinar en la escuela.

Sí. No se me ocurre una habilidad más importante. Es más importante que conducir. Quizá no tan importante como leer y escribir (risas), pero lo siguiente en la lista: leer, escribir y cocinar. Es lo que pones en tu cuerpo, como construyes tu yo futuro... Si no tienes dinero, necesitas cocinar de forma asequible. Y la mayoría de las grandes gastronomías del mundo están basadas en verduras, que no son caras, pero hay que saber cocinarlas. Si vives en un desierto alimentario, con cinco supermercados a tu alrededor, no es fácil comer bien. Es difícil hacerlo en una cultura gastronómica industrial.

¿Es vegetariana?

Sí. Creo que deberíamos comer menos carne, pero no dejar de comer carne. Lo que hay que frenar es la ganadería industrial y que la carne sea de nuevo un artículo de lujo.

Las clases medias chinas han aumentado su consumo de carne en los últimos años. Quizá no estén de acuerdo...

En Sitopía hablo de la carne de laboratorio. Si tengo que elegir entre carne de laboratorio y ganadería industrial, prefiero la primera. No me gusta, pero me gusta menos la producción industrial de carne, la crueldad que implica y lo poco ecológico que es. Pero si un animal ha tenido una buena vida y ha muerto sin dolor y estrés, estoy de acuerdo en que lo comamos. Estamos preparados para comer carne, mira el diseño de nuestros dientes.

Creo que hay que entender la complejidad de todo esto, porque alguna gente ha convertido el veganismo en ideología y ahí es donde todo enloquece. Es cuestión de ser adultos. Lo hemos hecho durante siglos. Respetemos a los animales y todo tendrá sentido.

¿Qué es Sitopía?

Investigando sobre las utopías me di cuenta de que en todas se habla mucho de comida. Hablan de ella, pero no la ponen en primer lugar. Sitos es comida en griego; topos, lugar. Sitopía es el lugar de la comida. La idea es que la comida puede ser una forma práctica de llegar a la utopía. Si la valoramos e integramos, estaremos en una sitopía. Lo bonito es que las pequeñas sitopías ya existen: por ejemplo en España, donde tenéis mercados de abastos en la ciudad.

 

Por Analía Plaza

24 de diciembre de 2020 22:48h

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Agricultores peruanos protestan y exigen mejores condiciones laborales, este sábado en la carretera Panamericana, en Perú.ERNESTO BENAVIDES / AFP

El Parlamento debe preparar una nueva legislación que cumpla con las exigencias de los trabajadores del agro

Tras cinco días de protestas, el Congreso peruano ha derogado la ley de promoción agraria que en el año 2000, bajo el Gobierno de Alberto Fujimori, creó un régimen especial favorable a las empresas agroexportadoras con el pago del 15% de impuesto a la renta -para el sector privado es 29%- y un aporte menor a la seguridad social de los empleados.

El pasado lunes estalló un paro agrario que pedía anular la norma, y tras el bloqueo de las carreteras Pamericana Sur y Panamericana Norte, y la muerte de un manifestante por disparos de la policía, el Congreso la ha dejado sin efecto la noche del viernes. La también denominada ‘Ley Chlimper’, por José Chlimper, el exministro de Agricultura del gobierno de Fujimori cuyas empresas fueron beneficiadas con este régimen, había sido prorrogada hasta el año 2021 por el presidente Alejandro Toledo, y hasta el 2031 por Martín Vizcarra. Ahora, que ha sido anulada, el Parlamento tiene 15 días para preparar una nueva norma.

El sector agroindustrial fue uno de los de mayor rentabilidad en las últimas dos décadas, pero los salarios de los trabajadores se reajustaron solo al ritmo de la inflación anual y muchos no recibían beneficios laborales porque las compañías agroindustriales tercerizaban el reclutamiento de mano de obra. Durante las manifestaciones, los trabajadores demandaban, además de anular la norma, el incremento del pago diario y contratos formales que les garantice el derecho a vacaciones, seguridad social y el reconocimiento de horas extra.

En la noche del viernes, el Congreso aprobó con 114 votos derogar la ley, y minutos después el presidente de transición, Francisco Sagasti, se pronunció sobre la decisión del Parlamento: “Lamentablemente, un sector de empleadores no respetaron ni cumplieron las normas laborales, lo que generó situaciones injustas e insostenibles para sus trabajadores”, comentó el jefe de Estado en un mensaje televisado. El economista Luis Arias Minaya, expresidente del estatal Banco de la Nación y profesor universitario de tributación, opinó Twitter que los “exportadores agrarios deben pagar el 9% del aporte del seguro social de salud (en vez de 4%) y pasar al régimen general de renta. “No puede haber subsidio ni privilegio en esto”, anotó.

Aunque durante varios años los sindicatos de empresas agroindustriales de las regiones de Ica y La Libertad denunciaron las precarias condiciones laborales al ministerio de Trabajo, sus pliegos no fueron atendidos, solo hasta que salieron a las vías y protestaron por un salario justo, entre otros reclamos, fueron escuchados.

Por Jacqueline Fowks

Lima - 05 Dec 2020 - 19:17 COT


 

Trabajadores bloquean carretera en Perú tras derogación de ley agrícola

Afp | sábado, 05 dic 2020 13:10

La Jornada, México

 

Ica, Perú. Trabajadores rurales peruanos volvieron este sábado a bloquear la ruta Panamericana, un día después de que pusieran fin a cinco días de cortes en esta vía tras la derogación de una cuestionada ley agrícola.

"Queremos que solucione el tema del salario", dijo a la AFP un trabajador que integraba un piquete conformado por decenas de personas que bloqueó la ruta cerca de la ciudad de Ica, 275 km al sur de Lima.

Los trabajadores, que exigen que sus salarios en las empresas agroexportadoras suban de 11 a 18 dólares diarios, colocaron piedras, neumáticos encendidos y un viejo minibús volcado para interrumpir nuevamente el tránsito en esta carretera que cruza el país desde la frontera con Ecuador en el norte a la frontera con Chile en el sur.

El nuevo corte en Ica comenzó poco antes del mediodía (17h00 GMT) y a los pocos minutos llegaron al lugar autobuses con unos 200 policías antimotines, que por el momento no intentaron despejar la vía.

"El pueblo unido jamás será vencido", coreaban los trabajadores a pocos metros de los policías, que portaban escudos de plástico de protección.

"Los nuevos bloqueos se deben porque entre la empresa y los trabajadores no se ha llegado a ningún acuerdo" de incremento salarial, dijo el trabajador Elvis Rodríguez a la AFP.

"La ley ya se derogó, estamos esperando el incremento de sueldo, eso es lo que queremos", añadió.

Los anteriores bloqueos de la Panamericana, con saldo de dos muertos, fueron levantados el viernes en la noche, minutos después de que el Congreso derogara una ley agrícola del año 2000 como reclamaban los trabajadores debido a que limitaba sus ingresos y derechos laborales.

Críticas a empresarios

La huelga de los trabajadores rurales es el primer conflicto laboral bajo el nuevo gobierno del centrista Francisco Sagasti, que asumió el poder hace casi tres semanas en medio de una crisis política marcada por tres presidentes en una semana, que puso en evidencia la debilidad institucional del antiguo virreinato español.

"Lamentablemente un sector de empleadores no ha respetado ni cumplido las normas laborales, lo que ha generado situaciones injustas e insostenibles para sus trabajadores", expresó Sagasti el un mensaje al país por televisión el viernes en la noche.

"Hoy estamos viendo el desembalse de reclamos ciudadanos que no han sido atendidos en meses y años", añadió el mandatario, quien afirmó que el bloqueo de rutas "no debe repetirse".

El gobierno de Sagasti envió apresuradamente el proyecto de derogación de la ley agrícola al Congreso, que fue aprobado por 114 votos a favor, 2 en contra y 7 abstenciones.

Esta ley, que restringía diversos derechos de los trabajadores rurales, otorggaba beneficios tributarios al sector agroexportador, cuyas ventas alcanzan los 5.000 millones de dólares anuales. La vigencia de la norma había sido prorrogada hace un año hasta 2031.

Mediación de la iglesia

La Iglesia católica ha intentado mediar para hallar una "solución pacífica" a este conflicto y afirmó en un comunicado que los trabajadores agrícolas peruanos merecen "condiciones y salarios dignos".

El cardenal Pedro Barreto y el obispo de Ica, Héctor Vera, han acompañado reuniones que no han alcanzado acuerdos entre delegados de los trabajadores y las empresas con los ministros de Agricultura, Federico Tenorio, y de Trabajo, Javier Palacios.

En la región de La Libertad, 490 km al norte de Lima, también fue bloqueada este sábado nuevamente la Panamericana, según medios locales, en protesta por la muerte el jueves de un trabajador de 19 años mientras la policía intentaba despejar la carretera. Otro hombre de 23 años murió atropellado en la misma zona.

Los anteriores bloqueos en Ica, región famosa por su producción de uvas, habían dejado varados a unos 2.000 camiones cargados con diversas mercancías y decenas de autobuses de pasajeros.

Además, el viernes trabajadores metalúrgicos bloquearon la Carretera Central, que va de este a oeste entre la sierra peruana y Lima, pero fue reabierta horas más tarde por la policía, que empleó gases lacrimógenos.

La Panamericana y la Carretera Central son las principales rutas de Perú

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El coronavirus ocasionó una pandemia de  hambre

Advertencia de Naciones Unidas por el aumento del precio de los alimentos en el mundo

La Organización de las Naciones Unidas alertó que la situación generada por el coronavirus es "dramática" y provocará una "pandemia de hambre" en América Latina. El director regional para América Latina y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Miguel Barreto, sostuvo que la enfermedad "se está transformando en una pandemia de hambre, ya que uno de cada tres habitantes de la región no tiene acceso a alimentos nutritivos y suficientes".

Durante una conferencia de prensa en la que presentó el "Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de América Latina y el Caribe 2020", el funcionario advirtió que "de mantenerse esa tendencia, se aleja la posibilidad de cumplir la meta de hambre cero de los Objetivos de Desarrollo Sostenible". Y predijo que "en 2030 habrá 67 millones de personas con hambre en la región, sin considerar el impacto del covid-19".

En un informe presentado en Chile, la FAO estimó que unas 47,7 millones de personas padecieron hambre durante 2019 en América Latina. Este deterioro implicó un incremento de más de 13 millones de personas en los últimos cinco años "que se agudizaría" este año por el coronavirus, agregó el organismo.Si bien el estudio no profundiza en las cifras de los últimos meses, el especialista indicó que entre marzo y agosto se pasó de 3,4 a 17 millones de personas que padecen inseguridad alimentaria severa, reseñó la agencia de noticias Sputnik.

En el caso de América Central, Barreto destacó que al coronavirus se sumaron los huracanes Eta y Iota, creando "una tormenta perfecta" que impacta sobre unos cuatro millones de personas.Por su parte, Julio Berdegué, representante regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe, refirió que "hay niños y niñas en el continente que viven en condiciones propias de países como Burkina Faso, Congo, Zimbabwe y Haití", principalmente habitantes rurales, indígenas y afrodescendientes.

Agregó que 104 millones de personas en la región no pueden pagar una dieta saludable por la desigualdad económica, un problema que se ha profundizado a partir de la llegada de la pandemia. En este esquema, 84 millones de niños dependen de programas de alimentación escolar y diez millones tienen como única comida del día la que reciben en la escuela.

A su vez, el director regional adjunto para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Youssouf Abdel-Jelil, expresó su preocupación por los problemas de malnutrición que se registran en zonas rurales y urbanas pobres, donde conviven el bajo peso con la obesidad. En ese sentido, llamó a establecer políticas públicas que atiendan a las madres desde el embarazo, promoviendo la lactancia materna exclusiva y la incorporación de alimentos nutritivos en el momento adecuado.

Mientras tanto el director del Departamento de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Anselm Hennis, dijo que "2020 será recordado como el año de la pandemia, en el que más de 60 millones de personas en todo el mundo se han infectado y más de un millón de personas han muerto; además ha aumentado el desempleo, la pobreza y reducido el acceso a los servicios de salud".

A nivel mundial, el hambre se agravó debido a las repercusiones de la pandemia de coronavirus, entre ellas un fuerte aumento del precio mundial promedio de los alimentos, advirtió el organismo de la ONU para la alimentación. "Las repercusiones de la pandemia de covid-19, en particular en lo que respecta a la pérdida de ingresos, son un factor importante para los niveles de inseguridad alimentaria mundial", subrayó la FAO en su informe trimestral."

La pandemia está agravando e intensificando las condiciones ya de por sí frágiles ocasionadas por conflictos, plagas y perturbaciones meteorológicas, como los recientes huracanes en América Central y las inundaciones en África", recalcó la entidad. La FAO, que elabora cada trimestre un índice de los precios de los alimentos y analiza los avances en la lucha contra el hambre, agregó que 45 países necesitan hoy ayuda alimentaria externa. Entre esos 45, 34 se encuentran en África, y en la lista figuran también Haití y Venezuela, dijo la FAO en su informe, titulado "Perspectivas de cosechas y situación alimentaria", informó la agencia de noticias AFP.

Según el informe presentado por la FAO en Roma, donde tiene su sede, el índice de los precios de los alimentos en el mundo aumentó "bruscamente", alcanzando en noviembre su "nivel más alto en seis años".Los precios de los alimentos en el mundo aumentó "bruscamente". "El aumento mensual fue el más pronunciado desde julio de 2012 y situó el índice en su nivel más elevado desde diciembre de 2014", dijeron expertos de la entidad que hacen un seguimiento de los precios de los alimentos más comercializados a escala mundial.

"Todos los subíndices aumentaron en noviembre", subrayaron, entre ellos los precios de los aceites vegetales, con un alza "impresionante" del 14 por ciento debido a la contracción de las existencias mundiales. Los cereales aumentaron del 2,5 por ciento, entre ellos trigo y maíz. El índice de precios del azúcar aumentó en un 3,3 respecto al mes pasado ante las crecientes expectativas de un déficit de producción mundial en la próxima campaña de comercialización. El precio de los productos lácteos se incrementó en un 0,9, "el nivel más elevado de los últimos 18 meses", así como el de la carne del 0,9 por ciento respecto a octubre.

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La ONU reconoce oficialmente las propiedades medicinales del cannabis

La iniciativa sigue la recomendación de la OMS y ha salido adelante con los votos a favor de la Unión Europea y varios países del continente americano. La decisión no despenaliza el uso recreativo

 

La ONU ha aprobado este miércoles uno de los mayores cambios en política de drogas de las últimas décadas al reconocer las propiedades medicinales del cannabis y eliminar esa planta de la clasificación de los estupefacientes más peligrosos, aunque su consumo con fines recreativos sigue prohibido.

La mayoría simple de los 53 Estados de la Comisión de Estupefacientes –el órgano Ejecutivo de la ONU en políticas de drogas– ha decidido retirar el cannabis y su resina de la Lista IV de la Convención sobre drogas de 1961.

En ese convenio, el cannabis estaba hasta ahora clasificado en las listas I y IV, esta última reservada a las drogas más peligrosas y bajo control más estricto, como la heroína, y a las que se otorga escaso valor médico.

El consumo con fines recreativos seguirá prohibido en la normativa internacional al continuar en la Lista I junto a sustancias bajo control pero con propiedades terapéuticas, como la morfina.

Todos los Estados de la Unión Europea (UE), con excepción de Hungría, y numerosos de América han sumado una mayoría simple de veintisiete votos para aprobar el cambio, mientras que gran parte de los países de Asia y África se ha opuesto, con notables excepciones como la India o Marruecos. En total, veinticinco votos en contra y una abstención, Ucrania.

Un cambio de facilitará la investigación

Este cambio facilitará la investigación con cannabis, que cuenta con principios activos que han mostrado resultados prometedores en el tratamiento ante algunos efectos del parkinson, la esclerosis, la epilepsia, el dolor crónico o incluso el cáncer.

Hasta ahora, la investigación médica con cannabis era posible de forma limitada, ya que la inclusión en la Lista IV actuaba como freno debido a las restricciones y la inseguridad jurídica por los diferentes criterios aplicados en cada país.

Alrededor de cincuenta países han puesto en marcha programas de cannabis medicinal y esta decisión de Naciones Unidas impulsará ese tipo de políticas, así como una mayor investigación sobre las propiedades curativas de la planta.

"Esto dará un nuevo impulso al cannabis medicinal. Y en aquellos países que siguen de cerca o incluso adoptan automáticamente la posición de la ONU en su legislación nacional es probable que conduzca a un mayor acceso al cannabis para la investigación", ha explicado a EFE Martin Jelsma, analista del laboratorio de ideas Transnational Institute.

Argentina, añade el experto, es un buen ejemplo, ya que decidió en noviembre legalizar el autocultivo de marihuana para uso medicinal y permitir la venta de sus derivados con fines terapéuticos, amparándose en la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que ha sido ahora oficialmente adoptada.

El valor de las acciones de algunas empresas internacionales relacionadas con el cannabis medicinal ya había experimentado una gran subida días antes de la votación.

"Descolonizar" las políticas de drogas

La votación se ha producido casi dos años después de un dictamen de la OMS que reconocía la utilidad médica del cannabis y recomendaba su retirada de la Lista IV y mantenerlo en la I.

La recomendación adoptada ahora se basaba en el primer estudio crítico de la OMS sobre cannabis, la droga más popular del mundo, con unos 200 millones de consumidores, según estimaciones de la ONU.

La OMS es la responsable de valorar científicamente para la comisión tanto las posibles propiedades terapéuticas como el daño que genera la adicción de drogas bajo control internacional.

La clasificación del cannabis se ha realizado con informes de los años 50 cuyas conclusiones científicas han quedado desfasadas y que mostraban "actitudes racistas y coloniales", según Jelsma, que considera que la OMS debería revisar también las propiedades de la hoja de coca.

"Bolivia y Argentina podrían solicitar conjuntamente una revisión crítica (en la OMS) de la hoja de coca", ha agregado el experto sobre esa planta, que tiene una gran importancia cultural para los pueblos andinos.

División internacional

La votación ha estado precedida de un enorme debate y varios aplazamientos en los últimos dos años debido a las diferencias entre aquellos Estados a favor del cambio y los que demandaban mantener el statu quo.

Los países de la UE –excepto Hungría– junto a otros como Argentina, Canadá, Colombia, Estados Unidos, México, Uruguay y Ecuador han respaldado seguir el criterio científico de la OMS.

Los Estados que han votado en contra del cambio –liderados por Rusia, China, Brasil y Pakistán– consideran que relajar ahora el control del cannabis envía el mensaje equivocado en un momento en el que algunos países, como Canadá o Uruguay, han legalizado el uso recreativo de la marihuana, violando tratados internacionales. Otros países, como México, Luxemburgo o Israel, tienen iniciativas legales en curso en la misma línea.

Los Estados que han votado en contra, opuestos a cualquier cambio, entre los que también se encontraban Cuba y Venezuela, consideran que esta decisión banaliza el consumo de cannabis y minimiza los daños para la salud que produce, como un incremento de ciertos trastornos mentales.

Esa división muestra un sistema internacional de control de drogas cada vez más polarizado y en el que es muy complicado encontrar acuerdos de mínimos, aunque sean basados en criterios científicos, sostiene Jelsma.

2 de diciembre de 2020 19:11h

Página12

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Miércoles, 02 Diciembre 2020 05:06

¿Extinción masiva de insectos?

¿Extinción masiva de insectos?

En el planeta existen aproximadamente cinco millones de especies de insectos, en su gran mayoría por descubrirse y describirse, sobre todo las especies ubicadas en las zonas tropicales.

Si todos estos se extinguieran los humanos estaríamos en graves problemas, entre otras razones, porque una gran parte de los alimentos que consumimos se polinizan a través de ellos. Pero también llevan a cabo otras funciones esenciales para la humanidad.

En los últimos años se han publicado numerosos estudios alertando que estaríamos frente a un proceso de extinción de insectos sin precedentes. Uno de los estudios más influyentes fue elaborado en 2019 por un grupo de investigación australiano y ellos estiman que en las siguientes décadas se perderá el 40 por ciento de los insectos del mundo.

La UNAM, a través del Instituto de Ecología (IE) en conjunto con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) realizaron un estudio para identificar el panorama.

Alejandro Córdoba, investigador del Instituto de Ecología y líder del proyecto, mencionó que los insectos son diversos, multifuncionales, repulsivos, pero también llamativos.

Agregó que son fundamentales para el planeta porque son los responsables de una enorme cantidad de funciones. “Son los arquitectos e ingenieros indispensables para el sostenimiento de la vida”.

Por ejemplo, las hormigas hacen posible que las plantas crezcan en otros lugares al dispersar sus semillas, promueven el reciclaje de nutrientes en diferentes capas del suelo y remueven la materia orgánica producto de desechos de animales muertos.

La estimación de cuántas especies existen está muy por debajo de nuestra capacidad de colectarlos y nombrarlos, por una razón ligada al desarrollo de la humanidad. “Estamos destruyendo los lugares donde viven”.

Esto es parte de lo que se conoce como el “insectagedon” o la crisis de extinción masiva de insectos, añadió el investigador universitario. 

¿Se extinguen?

El Panel Intergubernamental sobre la Diversidad Biológica y Servicios Ecosistémicos calculó en su último informe que para las siguientes décadas se extinguirán un millón de especies, de las cuales la mitad serán insectos.

Pilar Rodríguez, investigadora de la CONABIO, explicó que estos datos contrastan con el hecho de que menos del uno por ciento del millón de insectos, que se han descrito para el mundo, se encuentran listados en alguna categoría de extinción de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza.

¿En qué datos están basados los cálculos de extinción? ¿Realmente hay una base sólida para afirmar que el mundo se enfrenta a la pérdida masiva de insectos? Entonces, ¿cómo llenar estos vacíos de conocimiento al identificar las especies en extinción de manera eficiente y rápida?

Desde el laboratorio de Ecología de la Conducta de Artrópodos del IE de la UNAM han estudiado los datos referentes a la biodiversidad de insectos y su extinción.

“Hemos encontrado que están sumamente sesgados a ciertos grupos como plagas, vectores polinizadores y que se han concentrado en áreas geográficas como Europa”, dijo Maya Rocha investigadora del IE de la UNAM.

A pesar que en los últimos 40 años se ha incrementado el muestreo de insectos, aún están ausentes los datos de distribución y la abundancia de las especies, que son criterios básicos para determinar la extinción de especies.

El equipo de la UNAM junto con la CONABIO propuso un protocolo en donde usan caracteres intrínsecos de la especie, en vez de datos de abundancia. Así podrán determinar cuál es el riesgo de extinción de las especies.

“Nuestro protocolo ha mostrado que es mucho más certero para definir la extinción de las especies, que por ejemplo, otros criterios”.

Los investigadores mencionaron que han encontrado sitios del planeta que tienen un hábitat prístino, donde tienen pocos registros de especies de insectos.

No obstante, algunos sitios que tienen suficientes registros de especies como la Península de Yucatán tienen una gran presión humana y se están perdiendo esos tipos de hábitat, donde hay una gran cantidad de especies.

En conclusión, no existe evidencia que les permita definir la extinción de insectos, porque los datos están restringidos a ciertas especies y regiones del mundo. Se debe considerar que no todas las especies van a responder de la misma forma.

Las libélulas

El equipo mexicano decidió enfocarse en las libélulas, que son muy resistentes al disturbio humano. Estas son fundamentales en el ecosistema porque devoran a los mosquitos, que son quienes traen diversas enfermedades a las personas.

A pesar que se pierden algunas especies, las libélulas se mantienen porque son depredadoras muy generalistas. 

1 diciembre 2020

Este material se comparte con autorización de UNAM Global

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México y Argentina reavivan debate de transgénicos en la región

La aprobación de un nuevo trigo transgénico en Argentina y un proyecto de decreto presidencial en México que habilita el uso de glifosato y de maíz transgénico generaron la reacción de científicos de la región latinoamericana ante la posibilidad de que se amplíe el uso de transgénicos en el continente.

En ambos países miles de científicos piden detener la tecnología y revertir autorizaciones, a la vez que llaman a mantener y ampliar las moratorias a los organismos genéticamente modificados (OGM) en los países que las tienen.

En Argentina, que destina millones de hectáreas al cultivo de transgénicos y este octubre aprobó el trigo HB4 resistente a sequía y al herbicida glufosinato de amonio, una carta de un grupo de científicos del Conicet y universidades generó la adhesión de miles y trascendió fronteras.En México “hay una tradición muy fuerte de resistencia campesina y social y de científicos que se pronunciaron tempranamente y lograron que no ingresara el maíz transgénico, pero la presión (por el cambio) es constante”: Alicia Massarini.

El nuevo trigo fue desarrollado por investigadores del Conicet del equipo de Raquel Chan en la Universidad del Litoral (Santa Fe, Argentina) en conjunto con la empresa Bioceres. Según explicaron, tiene en promedio 20 por ciento más de rendimiento que el trigo convencional.

Pero la carta de los científicos que están en contra de este trigo señala que su autorización “remite a un modelo de agronegocios que se demostró nocivo en términos ambientales y sociales, (es) causa principal de la pérdida de biodiversidad, no resuelve los problemas de la alimentación y amenaza la salud de nuestro pueblo”.

“Fue una botella al mar, pero tuvimos cientos de firmas en pocas horas y ahora ya más de 1.400, con muchos colegas que la comparten con científicos de otros países y se hizo una versión en inglés; este es un tema regional, no local”, señaló vía telefónica Alicia Massarini, investigadora del Conicet y una de las redactoras del manifiesto.

Otra proclama contra el nuevo trigo, bautizada “¡Con nuestro pan, no!”, generó más de 5600 firmas y adhesiones de 150 entidades y organizaciones afines.

“Sistematizamos los motivos por los cuales oponerse (al trigo transgénico)”, dijo el ingeniero agrónomo Fernando Frank, de Acción por la biodiversidad, impulsor de esta misiva que señala que los transgénicos “promueven los monocultivos y degradan los ecosistemas y la soberanía alimentaria”.

La carta agrega que el herbicida al que es tolerante el trigo es más tóxico que el glifosato: “El glufosinato de amonio está ampliamente cuestionado y prohibido en muchos países por su alta toxicidad aguda y sus efectos teratogénicos (genera malformaciones), neurotóxicos (actúa sobre las neuronas) y genotóxicos (en la división celular)”.

Para Chan —que se dedica a estas investigaciones desde la década de 1990—, si bien el uso de agroquímicos puede ser peligroso, los productores no están obligados a aplicarlos y su uso debe ser reglamentado.

La experta dijo que este nuevo trigo requiere menos uso de agua e incluye un gen de girasol, otra planta ancestral. “No es un gen de rinoceronte o de sapo, que no sería problema tampoco, sino que es un gen de otra planta comestible”, agregó.

Del trigo al maíz

En México, en tanto, el glifosato no está regulado y la siembra de maíz transgénico está prohibida desde 2013 debido a un amparo y no por decreto presidencial, una medida susceptible de ser modificada con cada cambio de gobierno.

Pero el 23 de octubre, cuando se publicó en la web de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria un anteproyecto de decreto presidencial que, de aprobarse, continuaría el uso del glifosato y de maíces transgénicos, unos 350 académicos y miembros de organizaciones no gubernamentales firmaron un documento para que el presidente Andrés Manuel López Obrador cumpla con su promesa de campaña de que “no habrá maíz transgénico y que de manera progresiva se prohibirá el uso de glifosato hasta su eliminación total”.

Para Quetzalcoátl Orozco Ramírez, investigador del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México y unos de los firmantes de la carta, “es necesario que haya una definición clara de la posición del gobierno federal sobre estos temas y que se concreten en un decreto presidencial” que pueda —de manera paulatina— eliminar el uso del glifosato en los cultivos, comentó por videoconferencia.

Para Viridiana Lázaro, integrante de la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País y especialista de agricultura de Greenpeace México, el nuevo proyecto de decreto pide más investigaciones, cuando ya existen estudios que muestran que el glifosato es dañino para el ambiente y la salud.

“Esperamos que se dé de baja esta propuesta de decreto presidencial y en su lugar se publique uno de acuerdo con las declaraciones del presidente y que se prohíba inmediatamente el glifosato en las dependencias de gobierno (y) totalmente hacia 2024, y también se prohíba el maíz transgénico en todo el territorio nacional”, remarcó.

En México “hay una tradición muy fuerte de resistencia campesina y social y de científicos que se pronunciaron tempranamente y lograron que no ingresara el maíz transgénico, pero la presión (por el cambio) es constante”, dijo Massarini.

Para Francisco Trujillo Arriaga, director del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria este proyecto no contradice la promesa del presidente sobre la prohibición del uso de glifosato en el país, sino que “busca que las decisiones que se tomen hacia la transición de no utilizar el glifosato en México con miras al 2024, tengan un sustento técnico y científico” y respete “los Derechos Humanos de todos los ciudadanos y sin afectar los tratados comerciales de los que México es parte”, dijo.

Víctor Manuel Toledo Mazur, quien fue titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales hasta septiembre de 2020 —y tenía una fuerte postura a favor de la prohibición del glifosato y la urgencia de contar con un decreto presidencial — señaló a SciDev.Net que México está dando “una gran batalla contra los plaguicidas y contra los transgénicos” porque sabe de “la gran tragedia que ocurre hoy en Sudamérica”.

Además de México y Argentina, en agosto, Cuba también fue escenario de polémica, cuando el gobierno nacional autorizó la investigación, producción, uso y comercio internacional de OGM.

En cambio, en Perú en estos días, el presidente Martín Vizcarra debía decidir si promulgar o no la aprobación que ya otorgó el Congreso nacional de prolongar por 15 años más (hasta 2035) una moratoria de 10 años que vencía en 2021 y que prohíbe el ingreso de OGM al país. Pero Vizcarra fue destituido por el Congreso el 9 de noviembre, antes de tomar la decisión.

Un sector de ecologistas, productores e indígenas quieren que el país siga libre de transgénicos, y otro grupo de investigadores se lamenta por la falta de debate sobre su conveniencia.

Ruta química

Mientras los gobiernos toman sus decisiones, los científicos intercambian datos regionales sobre los problemas que generan los cultivos transgénicos. En particular, el hecho de que el nuevo trigo argentino sea resistente al glufosinato de amonio es uno de los aspectos centrales a considerar por el relativo desconocimiento del químico, alegan algunos científicos y ONG ambientalistas.

De momento se sabe que es una variante del glifosato, el herbicida más conocido debido a que se usa desde la década de 1990 en Sudamérica para el cultivo de soja (soya).

“Son moléculas parecidas, que se comportan de manera similar en el ambiente; como está agotado el modelo de glifosato, el mercado busca esta variante”, dijo Damián Marino, investigador del Conicet y la Universidad de La Plata, y uno de los científicos que más ha estudiado las consecuencias de los agroquímicos, en el encuentro virtual, organizado por la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza en América Latina el 20 de octubre.

Por su parte, Rafael Lajmanovich, investigador del Conicet y profesor de ecotoxicología en la Universidad del Litoral, dijo que el tema de cómo actúa el glifosinato no es simple desde lo químico.

“No es que va a pasar sólo a los alimentos: una parte queda en el agua, otra en el aire y otra en el suelo. Por lo que vemos por ahora (el glifosinato) tiene mayor bioabsorción que el glifosato, de modo que el temor es que pase todo lo que pasa con el glifosato y algo más”, aseguró.

Por Daniela López, Martín de Ambrosio | 24/11/2020

Fuente: https://www.scidev.net/america-latina/agropecuaria/especial/mexico-y-argentina-reavivan-debate-de-transgenicos-en-la-region.html

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Analizan sensibilidad del carbono del suelo al cambio climático

El calentamiento global de 2 grados Celsius sobre niveles preindustriales conduciría a la liberación de alrededor de 230 mil millones de toneladas de carbono del suelo del mundo, sugiere una nueva investigación.

Los suelos globales contienen de dos a tres veces más carbono que la atmósfera y las temperaturas más altas aceleran la descomposición, lo que reduce la cantidad de tiempo que el carbono pasa en ese sitio (conocido como "renovación del carbono del suelo").

El nuevo estudio internacional, dirigido por la Universidad de Exeter y publicado en Nature Communications, revela la sensibilidad de la rotación de carbono del suelo al calentamiento global y, posteriormente, reduce a la mitad la incertidumbre sobre esto en las proyecciones futuras.

Las aproximadamente 230 mil millones de toneladas de carbono liberadas con un calentamiento de 2 grados Celsius son más de cuatro veces las emisiones totales de China y más del doble de las de Estados Unidos en los pasados 100 años.

"El estudio descarta las proyecciones más extremas, pero sugiere pérdidas sustanciales de carbono en el suelo debido al cambio climático con un calentamiento de sólo 2 grados Celsius y esto ni siquiera incluye pérdidas de ese elemento del permafrost más profundo", señaló en un comunicado la coautora del estudio Sarah Chadburn, de la Universidad de Exeter.

Este efecto es lo que se denomina "retroalimentación positiva", cuando el cambio climático provoca efectos colaterales que contribuyen a acelerar el proceso.

Los expertos utilizaron una nueva combinación de datos de observación y modelos del sistema terrestre, que simulan el clima y el ciclo del carbono y, luego, hacen predicciones sobre el cambio climático.

"Investigamos cómo el carbono del suelo está relacionado con la temperatura en diferentes lugares de la Tierra para determinar su sensibilidad al calentamiento global", explicó la autora principal Rebecca Varney, de la Universidad de Exeter.

Los modelos más avanzados sugieren una incertidumbre de alrededor de 120 mil millones de toneladas de carbono a 2 grados Celsius de calentamiento global medio. El nuevo estudio reduce esta incertidumbre a alrededor de 50 mil millones de toneladas de carbono.

El coautor del estudio, Peter Cox, del Instituto de Sistemas Globales de Exeter, indicó: "Hemos reducido la incertidumbre en esta respuesta, que es vital para estimar un presupuesto global de carbono preciso y cumplir con éxito los objetivos del Acuerdo de París".

Sábado, 24 Octubre 2020 06:02

No al pan transgénico

No al pan transgénico

Argentina aprobó el 9 de octubre de 2020 la liberación comercial de trigo transgénico para su siembra y consumo. Es un evento de trigo que sus promotores presentan como tolerante a la sequía (una condición no demostrada) y evitan nombrar que también es tolerante al herbicida glufosinato de amonio, aún más tóxico que el conocido glifosato que la OMS declaró cancerígeno.

Es la primera vez en el mundo que se aprueba la liberación comercial de trigo transgénico, uno de los tres cereales básicos para la alimentación en todo el globo. A la luz de que Argentina es un gran productor y exportador de trigo y de que las trasnacionales actuando desde Argentina han sido como aplanadoras en el continente para imponer legal o ilegalmente cultivos transgénicos, esta resolución tiene implicaciones para todos y todas, no sólo en ese país, y requiere de nuestra urgente y masiva oposición (https://tinyurl.com/no-pan-ogm).

La siembra y consumo de este trigo significa una fase nueva y brutal de entrada en la alimentación humana, ya que hasta ahora la gran mayoría de los cultivos transgénicos se ha dedicado a forraje y usos industriales. Lamentablemente nos llegan de todos modos como componentes de muchos alimentos industriales procesados en forma de derivados de soja, jarabe de maíz de alta fructosa, aceite de canola, tortillas elaboradas con maíz importado, etcétera. Pero el trigo transgénico se dirige directamente a la alimentación humana mediante el consumo diario de panes, pastas, galletas y harinas. Ningún nivel de consumo de transgénicos ni de agrotóxicos es aceptable, en este caso significa, además, invadir una gran cantidad de productos de alimentación humana de alto consumo diario, con un porcentaje mucho más elevado de transgénicos y de residuos de un agrotóxico que se considera genotóxico, neurotóxico y teratogénico (que puede producir deformaciones en fetos), Lajmanovich et al (https://tinyurl.com/y59avlfd).

Monsanto intentó la siembra comercial de trigo transgénico en 2004, pero ante la fuerte reacción negativa de productores canadienses y estadunidenses, que consideraron que dañaría sus mercados, tuvo que retirarse. Trató de llevar la siembra a Sudáfrica, que gracias a la oposición de organizaciones sociales, también lo rechazó. No obstante, las empresas lograron seguir con siembras experimentales en Norteamérica, por lo que entre 2013 y 2019 se encontraron varios sitios de contaminación transgénica de trigo convencional en Canadá y Estados Unidos, lo cual motivó que países como Japón prohibieran temporalmente las importaciones. Esos eventos desmienten la falsa afirmación de la industria de que como el trigo se autofertiliza, no habría contaminación transgénica en campo. Se estima que la contaminación podría ser de uno a 14 por ciento. Pese a ello, México autorizó entre 2011 y 2018 al CIMMYT a plantar áreas experimentales de trigo transgénico en sus campos en Tlaltizapán, Morelos.

El evento de trigo ahora aprobado en Argentina, llamado HB4 (trigo IND-ØØ412-7) estaba en siembra experimental en ese país y en Uruguay. Fue parcialmente desarrollado por investigadores universitarios, que lo patentaron, pero inmediatamente lo licenciaron a la compañía privada argentina Bioceres, en la que Monsanto (ahora Bayer) tiene acciones y que tiene vínculos con Syngenta/ChemChina y con Dow (ahora Corteva).

Esta polémica decisión fue tomada en primera instancia por la Conabia, organismo que delibera en Argentina sobre los transgénicos, cuya integración se mantenía en secreto, hasta que se reveló que tiene una composición mayoritaria de empresas y multinacionales del negocio agrobiotecnológico. Como lo señaló el periodista Darío Aranda, son juez y parte, por lo que las decisiones siempre favorecen al agronegocio de transgénicos y agrotóxicos (https://tinyurl.com/conabia-aranda).

No obstante, debido a la resistencia de los sectores exportadores argentinos, el Ministerio de Agricultura condicionó la resolución a la aceptación de este trigo transgénico en Brasil, su principal importador. En ambos países existe oposición de sectores industriales que distribuyen y procesan trigo al trigo transgénico, porque saben que se contaminarán los granos y procesados, amenazando mercados de exportación/importación, junto al rechazo de los consumidores (https://tinyurl.com/y26g7puz y https://tinyurl.com/yy97ehf9).

Las muchas incertidumbres sobre la ingeniería genética de trigo y el fuerte aumento de la exposición a glufosinato en países cuya población está muy castigada por los graves impactos del uso masivo de agrotóxicos, que acompañan la siembra de transgénicos, motivó que expertos científicos de Argentina, Brasil y Uruguay expusieran los riesgos de este nuevo evento, según sus investigaciones, en una conferencia de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina (UCCSNAL, 21/10/20 https://tinyurl.com/uccsnal-trigo-ogm).

Organizaciones campesinas, redes, movimientos sociales, académicos y colectivos socioambientales de la región iniciaron una campaña contra la liberación de trigo transgénico, que expone de forma clara y resumida 20 razones por las que debemos parar esta resolución. Es importante para todo el continente apoyar la demanda, que se puede firmar en https://tinyurl.com/no-pan-ogm

Por Silvia Ribeiro, Investigadora del Grupo ETC

Una mosca de la familia de las Syrphidae. David F. Sabadell

El 40 % de los polinizadores están en peligro de extinción por las actividades humanas. Ecologistas en Acción y la Asociación Española de Entomología presentan la campaña Sin insectos no hay vida.

 

Campañas y programas, muy necesarios, para salvar al lince, al lobo, al oso, al buitre. Durante décadas se ha prestado mucha más atención a la fauna vertebrada. Iniciativas para salvar a aves, mamíferos, peces, anfibios y reptiles han recibido más financiación y mayor reconocimiento en estudios e investigaciones. Sin embargo, los insectos tienen una tasa de extinción ocho veces más rápida que la de mamíferos, aves y reptiles.

En 2017, un estudio firmado por una docena de investigadores de varias universidades constataba que, en 25 años, las biomasa de insectos voladores de 63 reservas naturales de Alemania había disminuido un 75%. y publicaciones posteriores han analizado situaciones semejantes a nivel mundial, europeo e ibérico. “Mariposas, abejas, libélulas y escarabajos, entre otros, son los grupos con las especies más amenazadas”, señalan desde Ecologistas en Acción, una organización que junto a la Asociación Española de Entomología, ha presentado este miércoles la campaña Sin insectos no hay vida.

El objetivo de la iniciativa es sensibilizar a la población sobre la importancia de los insectos y reclamar a las administraciones medidas concretas para su conservación, “ante el alarmante descenso de las poblaciones de insectos a nivel mundial y en el Estado español, la gran importancia ecológica de los insectos y el escaso interés que han demostrado las administraciones e incluso algunas entidades científicas en estas especies”.

“Sin insectos no hay vida pretende sensibilizar a la sociedad y a las administraciones de la importancia ecológica de los insectos, de las graves consecuencias ecológicas, sociales y económicas que tiene su progresiva desaparición y de la necesidad de adoptar medidas urgentes para favorecer su conservación”, señalan ambas organizaciones.

Pesticidas y cultivos

El declive de los insectos es consecuencia de la pérdida de hábitat, especialmente de prados y pastizales, debido a los usos agrícolas, la utilización de plaguicidas (insecticidas, herbicidas y fungicidas), la incidencia de patógenos y la crisis climática. Se estima que el 40% de las especies de insectos polinizadores se hallan en peligro de extinción como consecuencia de las actividades humanas.

“A la indudable e incalculable importancia ecosistémica de los insectos se une la importancia económica, social y cultural que tienen estas especies”, reclaman. La polinización es uno de los procesos ecosistémicos más importantes, y depende en gran parte de los insectos. Según las estimaciones realizadas por la Unión Europea, el 84% de las especies vegetales y un 76% de la producción alimentaria en Europa dependen de la polinización realizada por las diferentes especies de abejas.

La FAO estima además que la producción agrícola mundial que depende directamente de los polinizadores está entre 235.000 y 577.000 millones de dólares al año, y el volumen de la producción agrícola que depende de estos ha aumentado en un 300% en medio siglo. “Especialmente grave es el caso de las diferentes especies de abejas silvestres, ya que sus poblaciones están sufriendo una gran regresión por la acción antrópica, principalmente por la utilización de plaguicidas: herbicidas, fungicidas, insecticidas y, entre ellos, los neonicotinoides”, denuncian ambas organizaciones.

Actuar ya

Ante esta grave situación, la Asociación Española de Entomología y Ecologistas en Acción consideran esencial que las administraciones adopten medidas para frenar las principales amenazas que sufren los insectos. Especialmente piden evitar la destrucción de su hábitat, motivada a menudo por la actividad agraria; reducir sustancialmente la utilización de plaguicidas, impulsando programas de buenas prácticas agrícolas y de asesoramiento en cuanto al manejo integral de plagas y de la polinización; así como recuperar los ecosistemas degradados más utilizados por los insectos, restaurando los espacios silvestres y urbanos y aumentando la abundancia, la diversidad y la continuidad de sus recursos florales o de otra índole. También exigen incluir en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas a un importante número de insectos.

Asimismo, ambas organizaciones piden que “se fomente la investigación sobre los insectos en España, creando proyectos actualizados de seguimiento y evaluación para poder conocer su estado de conservación real, facilitando su adecuada protección y frenar su extinción”. También programas de educación y sensibilización de la sociedad sobre “la importancia y el respeto a la biodiversidad y sobre los beneficios que los insectos proporcionan al ser humano y al medio ambiente”.

21 oct 2020 13:50

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