"En dos años, Brasil ha retrocedido décadas"

El líder del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) ha sido apadrinado por Lula da Silva y puede ser el futuro de la nueva izquierda brasileña
"Brasil es el país donde seis multimillonarios tienen más riqueza que cien millones de personas. En un radio de cinco kilómetros puedes encontrarte el Índice de Desarrollo Humano de Suecia y el de Zimbabue"

 

Lula da Silva dice que le recuerda a él cuando era joven, pero Guilherme Boulos no quiere estas presiones: "Lula no está muerto. Lula está vivo y es precandidato a presidente de la República". Este activista de tan solo 36 años está considerado la raíz de la nueva izquierda brasileña, descompuesta con su máximo líder en la cárcel, con Dilma Rousseff destituida de su cargo de presidenta hace ahora dos años y sin relevo en el Partido dos Trabalhadores. A la izquierda del PT, va avanzando poco a poco el PSOL (Partido Socialismo e Liberdade).


El líder del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) y precandidato a la presidencia por el PSOL se encuentra con eldiario.es en un hotel del centro histórico de Río de Janeiro. Carga un paquete de octavillas electorales, no muy grande, para un acto de partido al que acudirá justo después de esta charla. Su semana no ha sido fácil, porque ha tenido que declarar ante la Policía Federal: el MTST ocupó ilegalmente el famoso apartamento por el que está preso el expresidente Lula.


Las explicaciones empiezan por ahí. "Fue para demostrar una farsa judicial, fue una acción de denuncia política y simbólica. En este momento tenemos a Lula condenado y preso sin pruebas. Las acciones políticas deben ser tratadas en el ámbito del debate político y no policialmente".


La declaración de Boulos es un ejemplo más del ambiente enrarecido en Brasil en los últimos tiempos. "Es preocupante para la democracia que acciones políticas se conviertan en denuncias criminales", dice.


El trabajo de Boulos y del PSOL desde el origen de los movimientos sociales requiere tiempo, pero en precampaña no ahorra promesas para el hipotético caso en que pueda ayudar en alguna coalición que llegue a gobernar. Habla abiertamente de "un plebiscito que revoque las medidas tomadas por el gobierno ilegítimo de Michel Temer. En dos años han hecho retroceder décadas a Brasil".


Una reforma laboral que retira derechos históricos, la congelación de inversiones públicas para los próximos 20 años a través de una enmienda constitucional o la entrega del petróleo [reservas petrolíferas del pré-sal] a empresas extranjeras, son algunas de las disposiciones que Boulos borraría de inmediato.


Como en Brasil no es complicado que la ficción supere a la realidad, se puede utilizar el universo del cuento para ejemplificar algunos problemas. Habla Boulos del Disneyland financiero: "Los bancos hacen lo que quieren, necesitamos una reforma financiera". Compara el sistema tributario con Robin Hood, pero a la inversa: "Se lo quitan a las clases bajas y a las clases medias para dárselo a los más ricos. El 49% de la recaudación progresiva es sobre consumo, y solo un 20% es sobre las rentas".


La reforma tributaria es un aspecto que la izquierda tiene por bandera, porque la desigualdad –y todo lo que viene detrás– ya ha superado todos los límites por estas tierras. "Brasil es el país donde seis multimillonarios tienen más riqueza que cien millones de personas. Hay un abismo social", indica el precandidato. "No somos un país pobre, estamos entre las mayores economías del mundo, pero en un radio de cinco kilómetros puedes encontrarte el Índice de Desarrollo Humano de Suecia y el de Zimbabue, dentro de una misma ciudad".


En el transcurso del encuentro, Boulos entrega el material electoral a un asesor y también su teléfono, que arde desde primerísima hora de la mañana. Hay muchas cosas en juego en la política brasileña en los próximos meses. Temer ocupó el lugar de Rousseff y su nivel de aprobación entre la población del 4%, el más bajo de toda la historia republicana.


Si Boulos tuviera alguna oportunidad de gobierno, reduciría el poder de los políticos para aumentar el de las personas: "Con plebiscitos y referéndums, necesitamos más democracia participativa. Democracia no puede ser depositar un voto en una urna cada cuatro años y después no decir nada más".


Este germen de la nueva izquierda brasileña debe afrontar para ello un cambio clave: pasar de ser una parte del sistema –que según ellos ha fracasado– a ser una alternativa. Eso implica partir casi de cero, y de ahí las dificultades. Mientras lo logran, en la sociedad se va instalando la violencia, la intolerancia, el miedo y el odio. "Y existen políticos que explotan este miedo", asegura Boulos. "Hay que sumarle además la falta de debate en la sociedad, con monopolio mediático. En caldos de cultivo como este se activaron regímenes autoritarios en varias partes del mundo".


Para ayudar a reflejar la atmósfera que se vive en el país en los últimos tiempos, puede analizarse otro tema mucho más secundario. Estamos en pleno Mundial de fútbol y, al contrario que en otras ocasiones, no se nota en las calles, acostumbradas a vestirse de gala para tales ocasiones.


La derecha se ha apropiado de los símbolos nacionales. "Como si Brasil fuera de ellos, como si ellos fueran el Brasil real y auténtico. Y las cosas no son así", denuncia. Una ciudad que vive el fútbol como pocas, ahora sigue los partidos a muy bajo volumen. "Hay un clima de depresión política en la sociedad, cierta apatía", asegura Guilherme Boulos. Inmediatamente subraya otro factor decisivo, desde luego: el 7 a 1 (victoria de Alemania frente a Brasil en las semifinales del Mundial de 2014). "Esa herida hay que cerrarla"

Por, Víctor David López
23/06/2018 - 21:05h

 

 

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Exigen miles en Estados Unidos justicia para todos

La Campaña de los Pobres, última movilización del reverendo Martin Luther King en 1968, resucitó en los pasados 40 días con acciones de decenas de miles alrededor del país, culminando ayer con una manifestación en Washington de miles de comprometidos a luchar contra la desigualdad económica, el racismo y el militarismo –triplete de males identificados por King hace medio siglo–, así como en rechazo de la devastación ecológica y ahora en favor de los niños migrantes.


Miles de líderes religiosos –cristianos, judíos y musulmanes, entre otros–, sindicalistas, pacifistas, veteranos de luchas por los derechos civiles, ambientalistas, indígenas, estudiantes y organizadores comunitarios de varias partes del país marcharon en Washington no sólo para conmemorar el 50 aniversario de cuando la Campaña de los Pobres instaló una ciudad de carpas sobre el parque, frente al Capitolio, con miles de luchadores sociales y comunidades pobres, sino para anunciar que esto apenas es el inicio de un nuevo movimiento del siglo XXI para lograr justicia para todos en este país.


Encabezados por el reverendo William Barber y la reverenda Liz Theoharis, quienes durante un par de años han impulsado la reinauguración de este movimiento, los manifestantes declararon que su propósito es recuperar el gobierno para el pueblo y promover una revolución de valores.


Barber declaró a los manifestantes que es el principio de un levantamiento moral a través de Estados Unidos.


Entre otros, marcharon el reverendo Jesse Jackson –quien como uno de los asistentes de King ayudó a coordinar la acción hace 50 años, semanas después del asesinato de su líder– y el actor y activista Danny Glover.


“Hace 50 años el doctor King llamó a los pobres y a los desposeídos de todas las razas a unirse y actuar en conjunto –convertirse en una nueva e inquietante fuerza en nuestra vida nacional complaciente. Hoy, por todo el país, esa fuerza inquietante ha llegado, declaró Theoharis.


En las pasadas seis semanas la Campaña ha realizado múltiples acciones de desobediencia civil en 40 capitales, donde más de 2 mil activistas fueron arrestados, e innumerables foros, consultas, vigilias y más.


Los líderes de la Campaña tildaron ayer la separación de niños migrantes de sus familias de una de las expresiones más intolerables de las políticas contra los pobres. El reverendo Jackson afirmó: No descansaremos hasta que los niños en la frontera sean reunificados con sus familias. En la marcha se coreaba, entre otras consignas, levántese, mi gente, mis cóndores, mis águilas. Ningún ser humano jamás será ilegal. Ello, en inglés y español.


Hoy se marca, afirmaron, el comienzo de otra fase que busca construir un nuevo movimiento desde abajo para presionar a los políticos a escala local, estatal y nacional, con el objetivo de abordar los temas de justicia económica, racial y ambiental. También, revertir las políticas que se impulsan contra pobres, trabajadores y migrantes durante las últimas décadas en este país. Anunciaron un esfuerzo masivo para movilizar a los 140 millones de personas pobres y de bajo ingreso para poner fin a la política violenta que los mantiene encadenados a la pobreza.


https://www.poorpeoplescampaign.org
Más información en http://www.jornada.com.mx/sin-fronteras

 

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Lunes, 11 Junio 2018 07:29

Gladiadores rebeldes

Gladiadores rebeldes

Aún antes de que el equipo campeón nacional de basquetbol Golden State Warriors de California conquistara la corona al derrotar a los Cavaliers de Cleveland la semana pasada, ambos equipos ya habían anunciado –a través de sus súper estrellas– que ninguno de los dos acudiría a la Casa Blanca para la tradicional visita del equipo campeón.

Lo mismo sucedió el año pasado. La respuesta de Trump fue desinvitar a los que ya habían dicho que no aceptarían ir a su fiesta.

Pocos días antes, al equipo campeón de la Liga Nacional de Futbol (NFL), Águilas de Filadelfia, se le retiró la invitación por el niño de la Casa B lanca, quien se enfureció cuando le avisaron que muchos integrantes de ese equipo no asistirían al acto. En su lagar, Trump realizó un acto patriótico donde apremió a la ciudadanía a ponerse siempre de pie para respetar el himno, pero mientras se entonaba otra canción patriotera God Bless America, se le olvidó la letra.

Todo fue parte de la larga campaña de Trump por suprimir la expresión de protesta de atletas –sobre todo los de color– en los campos de juego durante los tradicionales ritos patriótico-religiosos que marcan esos espectáculos y que siempre incluyen el himno nacional. De hecho, la NFL cedió ante las presiones de Trump y en mayo anunció una nueva regla que obliga a los jugadores a mantenerse de pie durante el himno o serán multados. Trump festejó la decisión el mes pasado afirmando que los atletas "deben ponerse de pie, orgullosamente, para el himno nacional y no deberían jugar, no deberían estar ahí, tal vez no deberían de estar en el país", si se niegan.

Steve Kerr, el técnico del campeón Warriors, quien junto el famoso entrenador de los Spurs de San Antonio, Gregg Popovich, han sido feroces críticos del presidente, denunció la decisión de la NFL señalando que los jugadores de futbol “se estaban hincando para protestar por la brutalidad policiaca, la desigualdad racial. No estaban faltando al respeto a la bandera o los militares, pero nuestro presidente decidió que de eso se trataba… y eso es, de cierta manera, lo que está mal en nuestro país ahora… Las personas en altos puestos están buscando dividir lealtades… La bandera es una representación de lo que somos, lo cual es la diversidad, la protesta pacífica, el derecho a la libre expresión”.

En 2016, el mariscal de campo Colin Kaepernick, de los 49ers de San Francisco, rehusó ponerse de pie durante el himno nacional antes de un partido, declarando: "no me voy a poner de pie para demostrar orgullo a una bandera de un país que oprime a gente negra y gente de color", y con ello se inició una protesta silenciosa entre jugadores de varios equipos expresada al hincarse sobre una rodilla durante el himno nacional, detonando la ira de derechistas, entre ellos el presidente. Kaepernick ha pagado caro; nadie lo ha recontratado en la liga.

Las expresiones disidentes de atletas son peligrosas para el poder. Vale recordar los puños en alto de los dos atletas afroestadunidenses, Tommie Smith y John Carlos, en los Juegos Olímpicos de 1968 en México, o la figura de Muhammad Alí en defensa de la dignidad afroestadunidense y su oposición a la guerra de Vietnam, entre tantos otros.

Algunos analistas de izquierda suelen repetir que, junto a la religión, el deporte profesional es también el opio del pueblo. Desde la Roma imperial se hablaba de que la cúpula mantiene quieto al pueblo con pan y circo. El circo eran los juegos, incluyendo los concursos entre gladiadores. Al llevar su política racista y de supresión de disidencia al terreno del deporte, al circo, Trump está provocando una respuesta de los gladiadores de hoy.

Atletas profesionales declinando invitaciones del presidente para festejar sus campeonatos y estrellas y técnicos del deporte profesional denunciando la política nacional e internacional no tiene precedente, es una especie de rebelión de los gladiadores, algunos de los cuales –a diferencia de los políticos– son héroes del pueblo.

Cuentan que en el pasado esas cosas eran síntomas de la caída de imperios.

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Viernes, 08 Junio 2018 06:41

Medio siglo de educación popular

Medio siglo de educación popular

Entre las múltiples creaciones que alumbró la "revolución mundial de 1968" (concepto acuñado por Immanuel Wallerstein), la educación popular es una de las más trascendentes, ya que ha cambiado en profundidad los modos como concebimos y practicamos el acto educativo, en particular en el seno de los movimientos anti-sistémicos.

En 1967 Paulo Freire publicó su primer libro, La educación como práctica de la libertad, y en 1968 redacta el manuscrito de Pedagogía del oprimido, que se publica en 1970. Este libro influyó sobre varias generaciones y llegó a vender la astronómica cifra de 750 mil ejemplares, algo extraordinario para un texto teórico. Desde la década de los años setenta los trabajos de Freire fueron debatidos en los movimientos, que adoptaron sus propuestas pedagógicas como forma de profundizar el trabajo político de los militantes con los pueblos oprimidos.

Una de las principales preocupaciones de Freire consistía en superar el vanguardismo imperante en esos años. Defendía la idea de que para transformar la realidad hay que trabajar con el pueblo y no para el pueblo, y que es imposible superar la deshumanización y la internalización de la opresión sólo con propaganda y discursos generales y abstractos.

De ese modo sintonizaba con los principales problemas legados por la experiencia de la Unión Soviética, pero también abordaba críticamente los métodos de trabajo de las guerrillas nacidas al influjo de la revolución cubana. Casi la totalidad de la generación de militantes de las décadas de 1960 y 1970 estábamos firmemente convencidos de representar los intereses de los sectores populares (incluyendo pueblos originarios y descendientes de esclavos arrancados de África), pero no se nos ocurría consultarlos acerca de sus intereses y menos aún sobre sus estrategias como pueblos.

Creo que la educación popular es una de las principales corrientes de pensamiento y acción emancipatoria nacidas en el entorno de la revolución de 1968. Buena parte de los movimientos tienen alguna relación con la educación popular, no sólo en sus prácticas educativas y las pedagogías que asumen, sino sobre todo en los métodos de trabajo en el seno de las organizaciones.

Freire se mostraba preocupado por transformar las relaciones de poder entre los revolucionarios y entre éstos y los pueblos (el vocablo revolución es uno de los más usados en Pedagogía del oprimido), probablemente porque estaba intentando superar los límites del proceso soviético. Sus propuestas metodológicas buscaban potenciar la autoestima de los oprimidos, jerarquizando sus saberes, que no los consideraba inferiores a los saberes académicos. Se propuso acortar las distancias y jerarquías entre los educadores-sujetos y los alumnos-objetos, con métodos de trabajo que mostraron enorme utilidad para potenciar la organización de los sectores populares.

Gracias a las formas de trabajo de la educación popular, los oprimidos pudieron identificar el lugar estructural de subordinación que los atenazaba, lo que contribuyó a la creación de las más diversas organizaciones de base en todo el continente.

En la década neoliberal de 1990, la educación popular fue tomando otros caminos. Un excelente trabajo de la socióloga brasileña Maria da Gloria Gohn (goo.gl/zBZVks), destaca que se produjo un profundo viraje que llevó a la "profesionalización" de los educadores populares, se debilita la horizontalidad y se consolidan relaciones de poder entre los que enseñan y los que aprenden. Los educadores populares van dejando de la lado la relación militante con sus alumnos para vincularse con la población como "grupos de beneficiarios".

La mayoría de los educadores populares trabajan para ONG (antes eran militantes organizados que, por supuesto, no recibían paga) y se difunde la idea de que "los gobiernos ya no son el enemigo sino fomentadores de iniciativas sociales para incluir a los excluidos". En adelante, la educación popular se dirige a individuos y ya no a sujetos colectivos, las metodologías ocupan un lugar central desplazando los debates político-ideológicos y el concepto de "ciudadano" sustituye al de "clase".

Los educadores populares tienden a convertirse en auxiliares rentados de las políticas estatales cuando, señala Gohn, dejan de luchar por la igualdad y el cambio social y trabajan para "incluir, precaria y marginalmente, a los excluidos". Los posgrados ocupan el lugar que antes tenían los educadores-militantes, mientras predomina un estilo que deja de lado la organización para la lucha, para adoptar la agenda de las financiadoras internacionales interesadas en proyectos para "aprender a insertarse en una economía desregulada y en un mercado de trabajo sin derechos sociales".

Es evidente que no todos los educadores populares tomaron este camino. Aunque un sector mayoritario se ha incorporado a los ministerios de Desarrollo Social durante los gobiernos progresistas, aún con críticas e insatisfacciones, el sector más activo y rebelde trabaja junto a los nuevos movimientos, a las fábricas recuperadas y los campesinos sin tierra, y dedican tiempo y esfuerzos para la formación con sectores populares rurales y urbanos.

Una porción considerable de la nueva generación de educadores populares (sin título y sin nombre) se dedica a aprender los saberes populares en sus territorios, no para codificarlos ni usarlos con fines propios sino para potenciar la organización de los de abajo. El historiador chileno Gabriel Salazar sostiene que los sectores populares se educan a sí mismos, en sus espacios y en base a sus cosmovisiones. "El objetivo de la autoeducación popular es crear poder", sostiene.

Los caminos se bifurcaron, como suele suceder en todos los procesos emancipatorios. Lo importante es que la educación popular está viva, que viene mutando desde que emergen nuevos sujetos colectivos y que tiene la capacidad de incorporar saberes de los pueblos. Una parte de los educadores decidió que la pedagogía crítica consiste en bajar y no subir.

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Jueves, 07 Junio 2018 08:35

¿Qué son las Ilustraciones?

¿Qué son las Ilustraciones?

La conocida revista de arte norteamericana Artforum me pidió un texto breve sobre el tema "¿Qué es la Ilustración?". Este es el título del famoso opúsculo de Immanuel Kant publicado en 1784, glosado desde entonces por muchos autores, incluso por Michel Foucault. La editora de la revista quería específicamente que yo abordara el tema a partir de mi propuesta de las epistemologías del Sur [1]. He aquí mi respuesta.


En 1966, uno de los intelectuales occidentales más innovadores del siglo XX, Pier Paolo Pasolini, escribió que a menudo somos prisioneros de palabras enfermas. Se refería a palabras que parecen plenas de sentido, pero que, de hecho, están desprovistas de él o, quizá más precisamente, palabras que poseen connotaciones vagas y misteriosas, pero que nos dejan muy inquietos, dada su apariencia de estabilidad y coherencia. Pasolini refiere tres palabras enfermas —cine, hombre y diálogo—, insistiendo en el hecho de que hay muchas más. Pienso que una de ellas es Ilustración. Foucault ya mostró que somos prisioneros de esta palabra. Sin embargo, en su obsesión con la idea de poder, no reconoció que los prisioneros nunca están totalmente encarcelados y que la resistencia nunca está determinada únicamente por las condiciones impuestas por el opresor. Al final, las conquistas revolucionarias de los protagonistas de la Ilustración europea nos muestran precisamente eso. Debemos entonces comenzar desde el punto en el que Foucault nos dejó. ¿Podemos curar esa palabra enferma? Lo dudo. No obstante, si hay una cura, será, sin duda, contra la voluntad del enfermo.


Si preguntamos a un budista qué es la Ilustración, podemos obtener una respuesta como la de Matthieu Ricard, un monje que vive en Nepal. Para Ricard, Ilustración implica:
Un estado de conocimiento o sabiduría perfectos, combinado con una compasión infinita. El conocimiento, en este caso, no significa simplemente la acumulación de datos o una descripción del mundo de los fenómenos hasta en los más finos detalles. La Ilustración es un entendimiento tanto del modo relativo de la existencia (la manera en la que las cosas se nos aparecen) como del modo último de la existencia (la verdadera naturaleza de estas mismas apariencias). Esto incluye nuestras propias mentes, además del mundo externo. Ese conocimiento es el antídoto básico contra la ignorancia y el sufrimiento. [2]


¿Hasta qué punto la Ilustración de Ricard es diferente de la de Kant, Locke o Diderot? Ambas concepciones implican una ruptura con el mundo tal y como nos es dado. Ambas exigen una lucha continua por la verdad y el conocimiento, puesto que su objetivo último equivale a una revolución —una revolución interior, en el caso de la Ilustración budista, y una revolución social y cultural, en el caso de la Ilustración europea—. ¿Existen continuidades entre esas rupturas, tan distantes en términos de sus génesis y de sus resultados? ¿Debemos considerar como dato adquirido que nos conocemos a nosotros mismos al conocer el mundo, conforme nos promete la Ilustración europea, o debemos partir del presupuesto de que conocemos el mundo una vez que nos conocemos a nosotros mismos, conforme la promesa de la Ilustración budista? ¿Cuál de los dos presupone la tarea más imposible? ¿Cuál de los dos acarrea más riesgos para los que no creen en sus promesas? Y, finalmente, ¿por qué cuestionar la Ilustración europea es aún hoy, más de dos siglos después de su formulación, más relevante y controvertido que cuestionar la Ilustración budista? ¿Será solo porque la mayoría de nosotros es ontológica, cultural y socialmente eurocéntrica y no budocéntrica?


La fuerza de la Ilustración europea se basa en dos demandas incondicionales: la búsqueda del conocimiento científico, entendido como la única forma verdadera de conocimiento y como fuente única de racionalidad; y el empeño en el sentido de vencer la "oscuridad", o sea, de desterrar todo lo que se considera no científico o irracional. La incondicionalidad de esas demandas tiene como premisa la incondicionalidad de las causas que las orientan. Y causas incondicionales conducen lógicamente a consecuencias incondicionalmente positivas. Aquí reside la fatal debilidad de esa fuerza tan extrema, su talón de Aquiles. Tomar como base una concepción única del conocimiento y de la racionalidad social exige que se sacrifique todo aquello que no le es conforme.


La naturaleza sacrificial de esta confianza reside en que la tolerancia y la fraternidad resultantes de la celebración de la libertad y de la autonomía contienen en sí la fatal incapacidad de distinguir coerción y servidumbre ante modos alternativos de ser libre o autónomo. Ambos son concebidos como enemigos de la libertad y de la autonomía y, lógicamente, tratados con despiadada intolerancia y violencia. Es ese el impulso atávico que subyace a la construcción ilustrada de la humanidad “universal” y lo impulsa a sacrificar algunos humanos, suprimiéndolos de la categoría de humano, como el antiguo chivo expiatorio abandonado en el desierto. Ello explica la razón por la cual los derechos humanos pueden ser violados en nombre de los derechos humanos, la democracia puede ser destruida en nombre de la democracia y la muerte puede ser celebrada en nombre de la vida. Aquello que convierte la Ilustración europea en tan fatalmente relevante y tan necesitada de constante revaloración es el hecho de que, contrariamente a otros proyectos ilustrados (como el budista), el poder de imponer sus ideas a los otros no se rige, él mismo, por esas ideas y sí por el designio de prevalecer, si es necesario a través de una imposición violenta, sobre aquellos que no creen en tales ideas ilustradas o se ven fatalmente afectados por las consecuencias de su implementación en la vida económica, social, cultural y política.


La naturaleza sacrificial de la Ilustración europea se manifiesta en la forma como razona sin razonabilidad, en el modo en que presenta las opciones que rechaza o los caminos que no elige como prueba de la inexistencia de otras vías, en la forma como justifica resultados catastróficos como daños colaterales inevitables. Estas operaciones trazan una línea abisal entre, por un lado, la luz fuerte de las buenas causas y de las formas iluminadas de organización social y, por otro, la oscuridad profunda de las alternativas silenciadas y de las consecuencias destructivas. Históricamente, el capitalismo, el colonialismo y el patriarcado son las fuerzas principales que han sustentado la frontera abisal entre seres totalmente humanos, que merecen la vida plena, y criaturas subhumanas descartables.


Esa línea abisal es una línea epistémica. Por eso, la justicia social exige justicia cognitiva y la justicia cognitiva exige que se reconozca que la disputa entre la ciencia, por un lado, y la filosofía y la teología, por otro, es un conflicto que se encuadra de manera confortable en el ámbito de la epistemología ilustrada. Lo que necesitamos entender es el hecho de que estos modos de conocimiento se oponen colectivamente a formas de pensamiento y sabidurías ajenas al paradigma occidental. Lo colonial propiamente dicho podría definirse en términos de esa terra incognita epistemológica. Como observó Locke de forma muy reveladora: “en el principio, todo el mundo era América”. Lejos de representar la superación universal del “estado de la naturaleza” por la sociedad civil, lo que la Ilustración hizo fue crear el estado de naturaleza, consignándole amplias extensiones de humanidad y vastos conjuntos de conocimientos. La cartografía, en tanto disciplina, inscribió una demarcación precisa entre la metrópoli civilizada y las distantes tierras salvajes (americanas, africanas, oceánicas). Ese mundo “natural”, en la lógica geo-temporal lockiana, se convirtió también en una historia “natural”. La contemporaneidad y la simultaneidad de los mundos del Otro colonial se trasmutaron en una especie de pasado dentro del presente.


Para llegar al tipo de pensamiento posabisal capaz de trascender completamente la oposición binaria metropolitano/colonial, es necesario librar una batalla que excede parámetros epistémicos. El poder hegemónico solamente se puede confrontar a través de las luchas de aquellos grupos sociales que han sido sistemáticamente maltratados y privados de la posibilidad y del derecho de representar el mundo como suyo. Sus conocimientos, nacidos en luchas anticapitalistas, anticoloniales y antipatriarcales, constituyen aquello que denomino epistemologías del Sur. Tales luchas no se rigen por principios antiilustrados (la opción conservadora, de derecha), pero crean condiciones para que sea posible una conversación entre diferentes proyectos de Ilustración, una ecología de ideales ilustrados.


Los conocimientos nacidos en las luchas apuntan hacia la razonabilidad (intercambio de razones) y no hacia la racionalidad unilateralmente impuesta, y parten de las consecuencias en lugar de partir de las causas. La noción de causa en cuanto objeto privilegiado de conocimiento –la idea de que nuestra tarea consiste en ir cada vez más al fondo hasta llegar, finalmente, a los fundamentos epistemológicos u ontológicos, la causa sui o causa sin causa– es ella misma un artefacto de la modernidad occidental. Para los oprimidos, una epistemología a partir de las consecuencias vuelve legible la experiencia y posible la justicia. Solo así las ruinas pueden convertirse en semillas.

Notas
[1] Véase, Santos, B. S., Justicia entre saberes: epistemologías del Sur contra el epistemicidio, Morata, Madrid, 2017. Y también Santos, B. S., The End of the Cognitive Empire: The Coming of Age of the Epistemologies of the South, Durham, Duke University Press, 2018.
[2] Ricard, M., “¿Qué quiere decir "Iluminación" para el budismo?”, blog (entrada del 7/12//2010), disponible en http://www.matthieuricard.org/es/blog/posts/que-quiere-decir-iluminacion-para-el-budismo

 

Por Boaventura de Sousa Santos
Traducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez

 

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Martes, 05 Junio 2018 05:52

Un fascismo renovado recorre Europa

Un fascismo renovado recorre Europa

Italia, Eslovenia, República Checa, la Gran Bretaña del Brexit, Holanda, Austria, Polonia o Francia son los principales países europeos donde se fue forjando el cinturón negro de la extrema derecha racista y autoritaria.

El ex primer ministro esloveno Janez Jansa está a un paso de sumarse como una pieza más de la fortaleza populista y xenófoba que, con un éxito imparable, se fue construyendo en Europa desde que, a mediados de los años 80 del siglo XX, la extrema derecha del Frente Nacional francés empezó a acumular éxitos electorales. En aquellos años sus militantes se reunían con la cabeza rapada, exhibían sin tapujos las esvásticas y entonaban himnos públicos en homenaje al nazismo. Los de ahora andan con corbata, desalojaron las escenografías provocativas y centraron su ascenso al poder en torno al rechazo a Europa y un racismo fervoroso. Italia, Eslovenia, República Checa, la Gran Bretaña del Brexit, Holanda, Austria, Polonia o Francia son los principales países del Viejo Continente donde se fue forjando el cinturón negro de los fascismos renovados. La fase actual se inició en 2005 cuando Francia y Holanda rechazaron mediante un referéndum el tratado sobre la Constitución Europea. Desde entonces, alentado por las crisis financieras, el desempleo, la dilución del ideal europeo, el surgimiento del islamismo radical que Occidente facilitó o las reiteradas crisis migratorias, el cinturón de los populismos grises no hizo más que estirarse.


Janez Jansa, el líder del Partido Demócrata Esloveno (SDS), se impuso el domingo pasado en las elecciones legislativas eslovenas con un 25,03% de los votos. Aunque no puede gobernar sin el respaldo de otras formaciones políticas, la estrecha victoria de Jansa se fraguó con una mezcla de las narrativas del presidente norteamericano Donald Trump y eslóganes anti Europa y anti inmigración inspirados del modelo de la ultraderecha francesa y, sobre todo, con el principal ingrediente de la retórica de su maestro, el ultranacionalista primer ministro húngaro Víktor Orban, el propulsor del “iliberalismo”. Esta doctrina mencionada en los años 90 por el ensayista norteamericano Fareed Zakarya en un artículo publicado en la revista Foreign Affairs es una suerte de versión decorosa del llamado autoritarismo postdemocrático que suprime derechos democráticos, pone a la justicia al servicio del poder político, recorta las libertades individuales, amordaza a la prensa y articula su ascenso al poder a partir de un racismo de Estado. Ni democracia auténtica ni dictadura real, mezcla de ultranacionalismo con estrangulamiento de los derechos democráticos, “en las fronteras de Europa como en el seno de Europa se plasma la tentación de las democracias iliberales”, dijo hace unos meses el presidente francés Emmanuel Macron. La realidad fue más veloz de lo que muchos analistas esperaban y llegó hasta incrustarse en el corazón de la Unión Europea con el ejemplo de Italia y el pacto de gobierno entre el Movimiento 5 Estrellas y los racistas de la Liga Norte (11 millones de personas votaron por el primero (32%) y seis millones (18%) por el segundo). En su primera intervención pública en Sicilia, el nuevo ministro de Interior italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini, invitó a los inmigrantes a prepararse “a hacer sus valijas”. Nada muy distinto a lo que ocurrió en Gran Bretaña con el Brexit, en Polonia con el dirigente Jaroslaw Kaczynski, en Hungría, Austria, Holanda o Francia. Los ascendentes líderes de estos países constituyen la línea fronteriza que pretende defender a Europa de lo que todos llaman “la invasión”.


Paradójicamente, ese grupo ha adoptado algunos perfiles retóricos que antes pertenecían exclusivamente a la izquierda. El principal consiste en presentarse como un “cinturón antisistema”. El ejemplo más importante y al que más le temen los socios europeos debido a su poderosa carga euroescéptica es el de Italia. La alianza entre el Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte es la primera coalición ultraderechista “antisistema” que llega al poder en uno de los países fundadores de la Unión Europea. Ambos partidos se han caracterizado por sus pactos con otras fuerzas similares en el escenario político de Europa. Los 14 eurodiputados con que cuenta el Movimiento 5 Estrellas en el Parlamento Europeo se asociaron con la formación de ultraderecha Europa de la Libertad y de la Democracia directa cuyo líder no es otro que el británico Nigel Farage, el patrón del Brexit en Gran Bretaña. Y en lo que atañe a la Liga Norte, los 5 eurodiputados de este partido formaron una alianza con el Frente Nacional de Marine Le Pen. El populismo de ultraderecha que renació en Francia se fue propagando al resto de Europa, principalmente hacia la Europa del Este donde empezó a prosperar luego de la caída del Muro de Berlín (1989). Luego avanzó por Europa del Norte hasta conquistar el corazón de Europa del Sur. Un trabajo llevado a cabo por el Centro de Investigaciones Internacionales de la Universidad de Ciencias Políticas de París identificó muchos puntos comunes a ese iliberalismo xenófobo: pueblo virtuoso contra elites corrompidas y globalizadas; sociedad abierta contra sociedad cerrada. En 2017, el húngaro Víktor Orban decía: “una nueva era está golpeando la puerta. Una nueva era del pensamiento político. La gente quiere sociedades democráticas y no sociedades abiertas”. Quiere dirigentes con perfil fuerte; con una inclinación pronunciada por la democracia directa mediante la celebración de todo tipo de referéndums; un poder sólido dentro de un Estado soberano, o sea, independiente de la Unión Europea; y la defensa de la identidad cultural ante la “invasión tóxica” de los extranjeros.


Paradójicamente, tanto en el seno del Movimiento 5 Estrellas como en la Liga Norte las líneas narrativas excluyentes de hace unos meses fueron limadas: ya no se habla como antes de un Italexit, ni del abandono del Euro, ni menos aún de salir de la Alianza Atlántica, la OTAN. Ello no impide que lo que hoy se denomina “la internacional populista” sea una realidad cada vez más tangible. El mismo el uso término de “populismo” difiere por otra parte al que hacen en América Latina los narradores mediáticos de la casta. En América Latina, las derechas liberales llaman populistas a todo lo que vas desde la socialdemocracia hacia la izquierda. En Europa no: ese término está globalmente identificado con las extremas derechas.


El politólogo francés Alain Duhamel escribió en las página del diario Libération que “Europa enfrenta la crisis más gravé de su historia. Europa se ha convertido en el campo cerrado de una batalla entre reformistas y populistas, entre partidarios y adversarios de la Unión”. Los países del Este de Europa se liberaron del comunismo para luego caer en los brazos de su enemigo histórico, los del Norte de Europa se dejaron seducir por las mismas sirenas y los del Sur niegan ahora toda la historia que los constituyó como pilares de la construcción europea. Xenofobia y autoritarismo, los demagogos son las estrellas triunfantes en la “cuna de la cultura”. Como lo señala el mismo Alain Duhamel en Libération, la historia ha dado un vuelco extraordinario: “desde los años 60 al 2000, los europeos reformistas ganaron el primer tiempo. Desde los años 2000 hasta ahora, los populistas eurófobos acumulan las victorias”. El hundimiento de la izquierda primero, de la socialdemocracia después y los derroteros de los partidos de derecha reconfiguraron a Europa. La avalancha no ha terminado. El cinturón del populismo racista y autoritario seguirá asfixiando a las democracias liberales.


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Epidémica mega-corrupción del Partido Popular español defenestra al presidente Rajoy

Antecedentes: Llevo 11 años analizando la legendaria mega-corrupción del Partido Popular (PP) y sus premiados blanqueadores literarios tanto en España como en sus añejas colonias de Latinoamérica (LA).

El neoliberalismo del PP español, en la fase aciaga del fiscalista José María Aznar López, estuvo íntimamente vinculado a Israel, con el Partido Likud, y al binomio Texas/Florida, con el Partido Republicano de los Bush (http://bit.ly/2HdFQwc).

Rodrigo Rato, segundo de a bordo del PP con Aznar, huyó del Titanic financiero del FMI (http://bit.ly/2LR0fdQ) que expuso sus ligas delincuenciales con el Banco Santander (http://bit.ly/2kH9nW9). Más tarde, Rodrigo Rato, ex director del FMI, fue enjuiciado por lavado (http://bit.ly/2ss93yF).

La aznarización de la petrolera/gasera Repsol desembocó en un desastre en Sudamérica y en una ganga en México (http://bit.ly/2xIbulI), seguido del colapso inmobiliario aznarista (http://bit.ly/2xBK6pw).

El neoliberalismo trasnacional español incubó el derrumbe delictivo de Antonio Solá, estratega (sic) del PP (http://bit.ly/2LhnrRu).

Como cereza del putrefacto pastel, “los papeles Panamá de Vargas Llosa, gran aliado literario del PP”, expusieron el blanqueo neoliberal imperfecto en los paraísos fiscales (http://bit.ly/2LUweKg), sin contar los escandalosos y dolosos Paradise Papers (http://bit.ly/2Jl0Whj).

Hechos: Por primera vez en la historia de España, Mariano Rajoy fue defenestrado por una moción de censura en el Parlamento por su rival, Pedro Sánchez, quien con solamente 84 escaños del total de 350 consiguió atraer los votos de los nacionalistas vascos y los separatistas catalanes.

Pedro Sánchez –madrileño y economista proeuropeo de 46 años que promete mejorar las relaciones con Cataluña y quitar las trabas sociales de Rajoy– fue entronizado como nuevo presidente en forma apretada con 188 votos en favor, 169 en contra y una abstención, lo cual presagia un frágil gobierno de corta-duración y elecciones adelantadas.

La noticia no es que cayera Rajoy –abogado registrador catastral de 63 años y uno de los políticos de mayor duración en Europa– ni que saliera mancillado su PP, que opera más bien como un cártel financierista, sino que tardó demasiado en sucumbir.

La basura no cabía debajo del tapete de lujo y había desbordado el edificio entero que lo contenía. Ya no cabían los putrefactos cadáveres en el clóset del fétido edificio del PP convertido en un cementerio nacional.

Quizá la mejor frase que profirió en su vida el presidente Rajoy haya sido que entregar el petróleo a extranjeros es de un país de quinta (http://bit.ly/2LSkyrr), lo cual no aplicó al colonizado “México neoliberal itamita”.

La gota que derramó su alberca de mega-corrupción fue el caso Gürtel que, según la BBC, es la mayor trama de corrupción de la España democrática con su red de empresas (¡súper-sic!) que conseguían contratos de todo tipo de administraciones gobernadas por el PP en diversas partes de España, a cambio de sobornos de los cargos públicos responsables de decidir sobre esos contratos que incluso servían para financiar actos de campaña y otras gestiones, de acuerdo a la justicia española” (https://bbc.in/2spyRMa).

El portal Plural expone la serie de muertes (Nota: ya van 6 hasta ayer), suicidios y accidentes (sic) derivados del caso Gürtel (http://bit.ly/2HgzPyD), traducción en alemán del apellido Correa, del empresario Francisco, y cuya investigación fue iniciada por la Fiscalía Anticorrupción.

The New York Times (NYT) comenta que Rajoy fue decapitado, no por su incapacidad en resolver el conflicto catalán, sino por un añejo y penetrante problema que ha plagado la política española: la corrupción.
Así las cosas, el PP “se convirtió en el primer grupo político español en ser sentenciado por operar fondos de soborno ( slush funds)”, lo cual obliga a Luis Bárcenas, anterior tesorero de Rajoy, a pagar una multa y a su encarcelamiento por 33 años.

El caso Bárcenas, derivación del caso Gürtel, que contaba con una contabilidad subterránea (sin declarar) del PP con recepción de donativos ilegales de constructoras (sic) y entrega de dinero negro a los dirigentes.

Según NYT, la Corte Nacional de España sentenció a otros 28 (¡súper-sic!) empresarios y políticos quienes recibieron más de 300 años (¡súper-sic!) en sentencias combinadas de cárcel por haberse beneficiado de un esquema de sobornos a cambio de contratos (https://nyti.ms/2Lcjlda).

NYT, de proclividad eurófoba debido a sus nexos con el euro-nihilista George Soros (http://bit.ly/2J2gM0K), da vuelo al caos en el corazón europeo cuando la asunción de Pedro Sánchez se gestaba “el mismo día del retorno del nuevo gobierno antiestablishment en Italia, cuando Gran Bretaña abandona la UE, Polonia y Hungría reculan en sus democracias, y EU libra una guerra comercial contra sus aliados europeos”.

A diferencia de Italia (http://bit.ly/2LKwjjy), hasta ahora nadie en España –de sus cuatro partidos principales (PP/Ciudadanos/PSOE/Podemos) que liquidaron su bipartidismo tradicional– pone en tela de juicio su membresía en la eurozona, de la cual es su cuarta principal economía, ni tampoco existe patente xenofobia contra la migración.

Conclusión: Solía decir Suetonio que la corrupción de los mejores (sic) es lo peor. ¿A que equivaldrá, entonces, la corrupción de los peores y su kakistocracia?

Existe un portentoso proverbio árabe sobre quienes vociferan contra la corrupción desde su obscena inmoralidad: quien tenga la casa de vidrio no debe arrojar piedras, como es el caso del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), hoy sucesor del mefítico PP.

El portal libremercado expone la hipocresía del flamante presidente PS cuando el PSOE acumula cientos de casos (¡súper-sic!) de corrupción (http://bit.ly/2J8OxcR).

La corrupción del PSOE, partido travesti neoliberal, implica también a Felipe González Márquez (¡durante 14 años!; http://bit.ly/2kN5NKl) y a Rodríguez Zapatero.

Es tan desvergonzado Felipe González Márquez que llega hasta pretender que la corrupción en España es un descuido generalizado (http://bit.ly/2HfCadf). ¡Pues se pasan de descuidados! ¿Y quién será el capacitado a cuidar la hacienda pública y a no pervertir a las instituciones?

Debido a los vasos comunicantes de los libres flujos de capitales del modelo neoliberal financierista y a la desregulación en sus paraísos fiscales piratas, la metastásica mega-corrupción española impacta a sus viejas colonias en LA, como es el caso específico del “México neoliberal itamita”: desde sus trasnacionales bancarias, como Santander con su literato fascista de Televisa (http://bit.ly/2Hfqh6X) en su seno (http://hyperurl.co/xt6zsm), constructoras como la pestilente OHL (http://bit.ly/2xzynru), Repsol (donde presuntamente se despachó con la cuchara grande Felipe Calderón), Telefónica (donde operó el filosionista Chicago Boy Francisco Gil Díaz) etcétera.

Lo peor de todo, en medio de la contagiosa epidemia trasnacional de mega-corrupción en España, es que sus políticos y sus aliados literarios en LA todavía se atreven a pontificar a sus ex colonias.

www.alfredojalife.com

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Nuevos choques en Nicaragua dejan seis muertos y más de 30 detenidos

Al menos seis muertos, entre ellos un estadunidense-ecuatoriano, y más de 30 detenidos fue el saldo de los fuertes enfrentamientos entre policías antimotines y manifestantes que se vivieron ayer en esta capital y en la ciudad de Masaya, reportaron la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh) y la prensa local.

El cadáver del estadunidense-ecuatoriano Sixto Henry Viera, de 48 años, propietario de un bar en la zona oriental de Managua, fue hallado sobre una avenida del barrio Rubenia, junto a dos vehículos calcinados, informó Álvaro Leiva Sánchez, director de la Anpdh.

Vera falleció presuntamente por disparos de turbas afines al gobierno, las cuales lo persiguieron mientras circulaba en su auto en este sector, al que acudió tras recibir la llamada de auxilio de un amigo.

Laura Dogu, embajadora de Estados Unidos en Managua, confirmó en su cuenta de Twitter el deceso y expresó su gran preocupación por el hecho. Las autoridades investigan el caso, ya que una o dos personas más que viajaban en un taxi y eran perseguidas junto con Viera podrían haber sido ultimadas.

Durante la madrugada se escucharon detonaciones de armas de fuego y de morteros artesanales en la zona este de la capital. Usuarios de redes sociales reportaron el constante paso de vehículos que transportaban a policías y civiles encapuchados, además de robos a mano armada en zonas residenciales.

En Masaya, este de Managua, se reportó el asesinato de cinco manifestantes y la detención de 32 durante los enfrentamientos contra elementos de seguridad en el sector de San Miguel. Uno fue ejecutado por una agente que le disparó dos veces a quemarropa cuando ya había sido neutralizado, narró Leiva.

Los disturbios se registraron desde las primeras horas de ayer, cuando los uniformados intentaron disolver las protestas que bloqueaban avenidas. La Iglesia repicó campanas al amanecer para alertar a la población de la represión policial.

Durante el día se escucharon disparos de armas, gas lacrimógeno y morteros artesanales. Los pobladores no salían de sus casas por la presencia de un francotirador supuestamente posicionado en un parque. El Mercado de Artesanía volvió a ser quemado por grupos de policías y civiles vinculados con la gubernamental Juventud Sandinista.

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Viernes, 01 Junio 2018 05:22

El videojuego como procomún

El videojuego como procomún

Con los datos se puede jugar y se pueden generar historias con las que capturar la atención del público mientras se comparte una información de utilidad pública. Es un ejercicio de empoderamiento. No olvidemos que quien controla los datos controla una porción importante de nuestras vidas.

Recientemente vio la luz el "Atlas de utopías", un proyecto promovido por el Transnational Institute donde se mapean 32 proyectos en 19 países que, según recoge su web, «están creando soluciones radicales a las crisis sistémicas de carácter económico social y ecológico de nuestro planeta». Las experiencias mostradas en este atlas, englobadas en el proyecto Ciudades Transformadoras, se clasifican en los ámbitos del agua, energía y vivienda.


Entre las propuestas del atlas relacionadas con vivienda se encuentra 'Juegos del Común', proyecto de ArsGames que utiliza dinámicas de juego para impulsar el empoderamiento ciudadano y los datos abiertos. Esta iniciativa consta de cuatro prototipos de juegos y un servicio en línea que brinda acceso a datos abierto sobre los efectos que tiene el turismo en la vivienda (tema de máxima actualidad que copa informativos a día de hoy y que quizás hubiésemos debido “jugar” antes), prototipos que buscan fomentar la reflexión basada en datos reales del Ayuntamiento de Barcelona y el procesamiento de estos datos.


En palabras de Lorena Zárate, evaluadora de Ciudades Transformadoras, «el hecho de que esta iniciativa [Juegos del Común] vincule explícitamente a especialistas en diseño de videojuegos y a activistas de los derechos humanos en pos de un objetivo común es estimulante y se debería emular en otros lugares. Al mismo tiempo, el uso de datos oficiales con fines sociopolíticos arroja una luz muy oportuna sobre los debates actuales en torno al mantra de la "ciudad inteligente" que están intentando imponer las asociaciones público-privadas en todo el mundo».


Así pues, esta propuesta de ArsGames pone el foco en la importancia de los datos, los cuales hemos visto, durante los últimos 15 años, cómo se han convertido en uno de los bienes comerciales más apetecibles y a la vez en el bien que más se está produciendo. Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp y todas las grandes corporaciones que nos “regalan” a diario sus cómodas herramientas basan su modelo económico en los datos. Nuestros datos. Teraflops viajan a diario en nuestras redes sumándose a ese conjunto enorme que llamamos “big data”. Quien controla los datos controla una porción importante de nuestras vidas, de la economía y de la capacidad de tomar decisiones de acuerdo al análisis algorítmico de estos flujos.


Se demuestra así la necesidad de una política de datos que apueste por cimentar un modelo de gobierno abierto a través de la construcción y gestión de los recursos comunes por medio de la institución pública, entendiendo ésta no sólo como el Estado, sino abriendo espacios de interlocución con el tercer sector, las cooperativas y la colaboración ciudadana. Los datos tienen que circular libremente en las redes y para hacerlo posible es necesario respetar los principios propios del “conocimiento abierto”, práctica de creación cultural surgida desde y en las redes digitales y que establece diferentes principios, entre los cuales se encuentran los de acceso, redistribución, reúso, integridad y atribución, principios que garanticen de forma equitativa tanto quien produce los datos como quien los recibe. Su circulación, además, genera nuevas posibilidades creativas, de producción y de reúso por parte de la sociedad al tiempo que contribuye a un nuevo ecosistema informativo que pone la propiedad ciudadana de los datos en la centralidad del proceso.
Juegos del Común' contribuye, así pues, a imaginar formas creativas que sepan apoyar el desarrollo de juegos con licencias abiertas, fomentando la creación de juegos que tengan un mercado más allá del comercio basado en la escasez. Al investigar sobre las razones que llevan a la mayoría de creadores de juegos a usar licencias cerradas, podemos encontrarnos con que la falta de viabilidad económica de otros modelos es la razón principal para que se siga reproduciendo ese modelo. Desde ahí, y observando el estado de la industria, queda patente la falta de opciones cooperativistas, sumado además a que la dimensión asociativa se cuenta con los dedos de la mano. Otros sectores creativos sí han dado vida a nuevas formas de creación y producción a partir de modelos más abiertos y asequibles que contemplan o bien un retorno social o bien una redistribución más justa de las ganancias.


Desde este paradigma, desde este horizonte, 'Juegos del Común' nace y se desarrolla incidiendo en el concepto de procomún. Parte del videojuego como un recurso colectivo que lejos de ser sólo un producto industrial es un lenguaje para la reflexión y el crecimiento. Estamos viviendo un proceso de cambio importante para este medio que poco a poco se dirige hacia una madurez de formato y de contenido incluyendo cada vez más la diversidad. Para preservar y fomentar esta diversidad será necesario enfrentarse con el problema de las licencias y de la distribución. Muy pocos son los juegos que se liberan bajo licencias abiertas y que permiten estudiar el código, reutilizar su música o las imágenes y, en general, aprender de un proceso de creación previo. Con respecto a otros sectores industriales que también están centrados en el desarrollo de software, el del videojuego es algo peculiar. La industria del desarrollo web, por ejemplo, vierte la propia capacidad de reacción a las necesidades del mercado en la misma posibilidad de copiar, pegar, modificar código informático escrito por otros... La normalidad en este sector industrial es mirar el código fuente y no reinventar la rueda, es decir, no volver a escribir algo si ya alguna otra persona, en algún momento, lo implementó con el mismo lenguaje que se está usando.


En cambio, la industria del videojuego funciona de forma igual y contraria. Se reinventa la rueda constantemente, se escriben una y otra vez las mismas funciones para el cálculo de las físicas, para la cuenta de los niveles o para cualquier otro apartado que hemos visto ya en muchos de los juegos que jugamos. Es una industria creativa que se basa en la repetición de mecánicas consolidadas y de personajes reconocibles. Es necesario romper este mecanismo, un mecanismo que comporta una dificultad de acceso a esos actores que podrían aportar cambio y contenido innovador al medio y que, debido a la escasez artificial del medio, no se atreven a emprender ninguna aventura. El uso de licencias abiertas en el ámbito de los videojuegos es cada vez más necesario a la hora de hacer frente a un cambio de paradigma en el lenguaje videolúdico y a la vez para experimentar con nuevas prácticas creativas.


Con los datos, como demuestran estos 'Juegos del Común', se puede jugar y se pueden generar historias con las que capturar la atención del público mientras que se está compartiendo una información de utilidad pública. Pueden ser una forma novedosa de visualizar los datos para generar dinámicas de juego sencillas e interesantes, contemplando la dimensión lúdica (tan importante en los procesos educativos y formativos del ser humano). Con los datos se puede jugar y se pueden generar historias que pueden capturar la atención del público mientras que se está compartiendo una información de utilidad pública. Crear un juego basado en datos abiertos puede aumentar el nivel de acceso y de atención sobre los mismos destacando alguna información importante mientras que se usan esos datos para generar dinámicas de juego sencillas e interesantes. Ya existen algunos ejemplos de juegos que utilizan datos, como Marvellous Ultimate Appliances u Open Data Monopoly . Ambos casos demuestran que es posible usar el videojuego para conocer conjuntos de datos de interés público que, por sí solos, no llamarían la atención de muchas personas.


Recoge el “Atlas de utopías” esta inspiradora cita del cineasta Fernando Birri:


La utopía yace en el horizonte. Cuando me acerco dos pasos, retrocede otros dos. Si procedo diez pasos hacia adelante, rápidamente se desliza diez pasos adelante. No importa lo lejos que vaya, nunca puedo alcanzarla. ¿Cuál es, entonces, el propósito de la utopía? Es hacernos avanzar


Así pues, invitamos al juego como una forma novedosa de visualizar los datos, contemplándolos (desde la dimensión lúdica, esa que, insistimos, es tan importante en los procesos educativos y formativos de los seres humanos) con el mero y único propósito de "hacernos avanzar".

 

publicado
2018-05-31 19:44:00

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Colombia: “La paz que propone el Estado es la paz para realizar sus negocios”

Mateo Gutiérrez León, estudiante de sociología de la Universidad Nacional, está detenido en la cárcel La Modelo en Bogotá desde el 23 de febrero de 2017. Es considerado por sus defensores como un “falso positivo judicial”.

 Mateo Gutiérrez León, considerado por sus allegados y abogados como “falso positivo judicial”, ha sido acusado por la Fiscalía colombiana por un supuesto caso de terrorismo. El también activista social se pronuncia sobre la estrategia sistemática en la que se enmarca su caso, así como sobre los más de 200 asesinatos de líderes sociales en el contexto del denominado “posconflicto” colombiano.

El término “falsos positivos judiciales” tiene su origen en los dos gobiernos del expresidente Álvaro Uribe Vélez, que van de 2002 a 2010. En este periodo se acuñó el término “falsos positivos” para definir las ejecuciones extrajudiciales cometidas por el ejército contra civiles inocentes. El objetivo consistía en ofrecer ante la opinión pública resultados en el contexto de la política de “Seguridad Democrática”, es decir, en la lucha contra la insurgencia armada. Lamentablemente, con el paso del tiempo se fue demostrando que una gran cantidad de las víctimas presentadas como bajas en la lucha antiterrorista, no tuvieron nada que ver con grupos armados irregulares, ni con actos subversivos o terroristas. En 2015, la Fiscalía colombiana se encontraba realizando aún 3.430 investigaciones por estos hechos.

El caso de Mateo es de antología, la Fiscalía colombiana lo acusa de ser el responsable de la explosión de uno de los artefactos que estallaron en Bogotá el 18 de septiembre de 2015. Sin embargo, los medios de comunicación, la policía, la Fiscalía y hasta el presidente José Manuel Santos lo señalaron como el autor de otra explosión que se llevó a cabo el 18 de enero de 2017 y que se saldó con la vida de un policía y 27 heridos. Su captura, encierro y proceso judicial se encuentra plagado de irregularidades y los testimonios y pruebas que lo acusan caen sobre su propio peso. A tal grado, que la Audiencia realizada el pasado 2 de marzo tuvo que ser suspendida, debido a las irregularidades en el manejo de las pruebas por parte del Fiscal.

¿Cuál es el objetivo de la estrategia de los falsos positivos judiciales?

El objetivo de los falsos positivos es presentar resultados en términos de “seguridad” frente a la profunda crisis social y política que vive Colombia, de manera que, para cualquier reclamo de los ciudadanos, movilización social o descontento, el Estado tiene una respuesta policial o judicial. Además, tiene un componente “aleccionador”, busca generar miedo, para que las personas no protesten, ni expresen sus opiniones de forma verdaderamente democrática.

Por último, busca afianzar la idea que ha sostenido en el poder a la clase dominante: la existencia de un “enemigo interno” contra el cual toda arma es legítima. Mira, por ejemplo, la represión a que han sido sometidos los pueblos indígenas. Todavía hoy los Nasa, en el departamento del Cauca, luchan por sus tierras. Los medios los muestran como agresores cuando en verdad son víctimas del Estado, los grandes propietarios y los terratenientes.

Los acuerdos de paz abrieron un periodo de esperanza hacia la transformación social y política de Colombia. Sin embargo, distintas voces como la Fundación para la Paz y la Reconciliación han señalado que este periodo se encuentra en la incertidumbre. ¿En qué situación se encuentran las comunidades y sectores más pobres del país? ¿Cuál es tu opinión sobre este proceso?

Hay que apoyar incondicionalmente la lucha por la paz de Colombia, sin embargo, hay varias visiones de la paz en juego: la paz que propone el Estado, en cabeza del Gobierno, es la paz para realizar sus negocios. Esa dista mucho de la paz que defienden los movimientos sociales y el pueblo colombiano organizado: una paz con empleo, salud, educación, tierra para los campesinos, derechos humanos universales y democracia política.

Esas distintas visiones generan conflictos hoy en los territorios donde hay una profunda esperanza de paz, pues tras la salida de la insurgencia de muchos lugares, solo se ve la llegada de las fuerzas armadas, el paramilitarismo y las multinacionales, a costa de acabar con comunidades que se oponen al saqueo y despojo en sus territorios.

Además, un discurso muy extendido en medios ha generado la idea de que cualquier expresión de inconformidad o protesta, en este momento de “pos-conflicto”, sea catalogada como “enemiga de la paz”.

Mientras esto ocurre, los territorios históricamente olvidados, que son también los más pobres y sumidos en la miseria, no experimentan ningún cambio hacia una situación mejor, por el contrario, sus problemas se hacen más profundos y entran en crisis, como se observa hoy en la Costa Pacífica.

El Gobierno colombiano debería de haber ejecutado 68 iniciativas legislativas para cumplir con los acuerdos de paz, pero solamente generó 24 y finalmente se aprobaron únicamente 10. Temas como la reincorporación de los excombatientes de las FARC a la vida pública y la concesión de tierras y créditos para proyectos productivos han quedado en el aire. ¿A qué piensas que se debe esta falta de voluntad?

Pienso que el incumplimiento del Estado es voluntario y calculado. El esquema de negociación del Estado, en la práctica, ha sido pactar para después incumplir. En este propósito ha sido fundamental el comportamiento de algunos partidos políticos en el Congreso. Se le ha incumplido no solo a la insurgencia sino a los sectores sociales organizados que protestan y se movilizan: los campesinos, los estudiantes, el movimiento indígena, las comunidades afro, las mujeres, las víctimas del conflicto, etc.

Pude compartir mi encarcelamiento con integrantes de las FARC-EP y pude ver cómo, de forma descarada, el Gobierno negaba las amnistías e indultos a los excombatientes, meses después de la dejación de armas, a un año de haber sido sancionada la Ley 1820 de 2016 que iba a dar amnistía total a los miembros de las FARC-EP. Muchos de ellos tuvieron que luchar su libertad desde la cárcel, con ayuda de sus abogados.

Es claro que la vieja clase dirigente no tiene una genuina voluntad de paz.

La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos manifestó en diciembre de 2017 estar “muy preocupada por la descalificación, el hostigamiento y la estigmatización de las y los defensores de derechos humanos”. En su labor en el terreno comprobó un total de 105 homicidios de defensoras y defensores de los derechos humanos, así como de miembros líderes y lideresas de diferentes movimientos sociales y políticos. Naciones Unidas asegura que el común denominador en los asesinatos es su trabajo en la defensa de los derechos humanos. Contrasta la contundencia con que el presidente Santos, la Fiscalía, la Policía y los medios de comunicación han señalado públicamente tu responsabilidad en el atentado de Bogotá, con la relativización que se les ha dado a las muertes sistemáticas de líderes sociales. ¿A qué se debe esta situación?

Para los representantes del Estado es claro que hay hechos que atentan contra lo que ellos consideran democracia y otros que no. Cuando se realiza una protesta pública que termina en disturbios, se considera un acto terrorista, cuando son asesinados 180 líderes sociales en un año, estos son hechos que “no tienen sistematicidad” o simplemente obedecen a “líos de faldas”. Esto es peor cuando el peso de ese criterio recae sobre un inocente, como en mi caso. En esto tiene mucho que ver el hecho de que soy estudiante de sociología en una universidad pública.

Se celebrarán este año elecciones legislativas y presidenciales en Colombia. ¿Observas en los contendientes alguna esperanza de cambio ante la situación de asesinatos a líderes sociales y falsos positivos judiciales?

Hay varios candidatos que podrían representar una esperanza para la mayoría de los colombianos de a pie, debido a que sostienen propuestas de cambio. Sin embargo, la opinión de los ciudadanos libres finalmente no importará, el próximo presidente ya está definido hace bastante tiempo, desde las cúpulas del poder: será Vargas Lleras y es una verdad que nadie dice abiertamente en público, pero todos reconocen. Ojalá me equivoque, pero es lo más probable.

Diferentes voces aseguran que los vacíos de poder generados por el desarme de las FARC han ocasionado que grupos paramilitares y de la delincuencia organizada impongan su ley. Si esto es así, ¿qué papel está jugando el gobierno colombiano ante este fenómeno? ¿Apoyas la estrategia de que haya mayor presencia militar en estas zonas?

No apoyo la mayor presencia militar en los territorios porque esta no es la solución. Esto se ha ensayado por años sin lograr detener la violencia política o el conflicto armado. La solución a los conflictos sociales es otra muy distinta. El Estado debe buscar en estos territorios una presencia integral, más civil que militar; pero tan solo se fija en adecuar las condiciones para los negocios y la inversión privada. Las fuerzas armadas han trabajado con los paramilitares y los delincuentes para mantener el control social y el poder político en los territorios.

¿Qué expectativas tienes respecto a tu caso?

Mi expectativa es que se falle en derecho y quede clara la verdad: se demuestre mi inocencia. Para eso es fundamental la presión y movilización nacional e internacional ya que las garantías que ofrece el sistema judicial colombiano no han sido aplicadas todavía en mi caso. Hasta el momento, los jueces han sido muy indulgentes con las fallas, las mentiras y los exabruptos de la Fiscalía (limpiando todas sus irregularidades) y muy rigurosos con la Defensa, aun así, sustentan “la igualdad de armas entre las partes”.

El profesor Miguel Ángel Beltrán, también falso positivo judicial, quien tras un largo tiempo en la cárcel fue encontrado inocente, ha señalado los duros golpes emocionales que representa pasar por un proceso como el tuyo. ¿Cómo te encuentras, cómo viven tus amigos y familiares esta situación?

Para ellos ha sido una situación difícil. Han sufrido el acoso y la persecución por parte de los organismos de seguridad del Estado: seguimientos, amenazas e intimidaciones. Eso es una constante en los casos de falsos positivos ya que no solo es en mi caso, sino también en el de los estudiantes y egresados injustamente acusados del ataque al Centro Comercial Andino en Bogotá y muchos más a nivel nacional en los que el Estado, por falta de pruebas recurre al terror y a la difamación en medios de comunicación, para generar la idea de que hay un enemigo sobre el cual es legítimo cualquier atropello bajo la excusa de la “gravedad” de los delitos imputados.

Sin embargo, en muchos casos, esos ataques de los medios y la policía tienen tan poca veracidad y son tan explícitamente mentirosos que dejan en evidencia las irregularidades procesales y el circo mediático.

Por otra parte, el daño que me ha ocasionado el Estado, incluida la Fiscalía, es muy profundo, no solo en términos económicos, también a nivel personal, el escarnio público, las implicaciones de llevar un año en la cárcel, el retraso en mis estudios.

¿Qué estrategia piensas que deben de promover los movimientos sociales ante los falsos positivos judiciales y los asesinatos de pensadores críticos y líderes sociales?

Denuncia, visibilizarían, movilización. Hay que generar un clima en el que para el Estado sea ilegítimo perpetrar falsos positivos y asesinatos, y además se encuentre con una respuesta activa de toda la sociedad, también de la intelectualidad que genera opiniones y ha sido cómplice cuando calla frente a las tragedias que a diario ocurren en el país.

Carlos Soledad
@CarlosSoledadM

publicado
2018-05-30 14:59:00

Publicado enColombia
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