Lesbia Yaneth Urquía

Honduras es un campo de muerte para los ecologistas. A los cuatro meses del asesinato de la líder ambientalista Berta Cáceres, otra dirigente de su organización ha caído. Es Lesbia Yaneth Urquía Urquía, de 49 años, madre de tres hijos. Su cadáver fue hallado en Mata Mula, cerca de un basurero de Marcala, a 100 kilómetros de Tegucigalpa. Un machetazo en el cráneo, según las primeras versiones, puso fin a su vida.

El crimen se suma a una larga fila de cruces. En el país centroamericano, según la organización Global Witness, han sido asesinados en poco más de una década 114 activistas ambientales. En la mayoría de los casos los homicidios quedaron impunes. Y las pocas veces que se llegó al final del túnel, las conclusiones fueron abismales. Así ocurrió con el caso de Berta Cáceres. La infatigable ecologista, premio Goldman Enviromental Prize (el Nobel verde), murió el pasado 2 de marzo de dos tiros en su casa de La Esperanza. Desde un principio las sospechas se dirigieron hacia la empresa DESA, responsable de la gigantesca presa de Agua Zarca, a la que Cáceres y su organización (COPINH) se oponían por vaciar el río Gualcarque, sagrado entre los indios.

La existencia de un testigo y la presión internacional facilitaron la resolución del crimen. En mayo pasado, fueron detenidos por el asesinato el gerente de DESA, su jefe de seguridad, un mayor del Ejército y dos sicarios.

En el caso de Lesbia la autoría es aún un misterio. La mujer fue secuestrada un día antes de su muerte. Había salido en bicicleta a hacer ejercicio y cuando fue hallada, presentaba signos de un ataque con machete. Al igual que Cáceres, se había enfrentado a los proyectos hidráulicos que proliferan en Honduras. Entre ellos una obra vinculada a la presidenta de Partido Nacional y vicepresidenta del Congreso, Gladys Aurora López, y su esposo.

El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), al que pertenecía la fallecida, responsabilizó de la muerte al Gobierno hondureño y apuntó directamente a la presidenta de Partido Nacional y su marido. “Ellos son fuente permanente de amenazas y conflictos por los proyectos hidroeléctricos en el departamento de La Paz”, señaló en un comunicado. Este periódico trató sin éxito de recabar la versión de López.

Fuentes policiales citadas por Reuters indicaron que el crimen de Urquía, propietaria de dos hoteles y un mercadito, podría enmarcarse en una disputa familiar o una extorsión. Los compañeros de la víctima rechazaron esta hipótesis y recordaron que con Berta Cáceres la policía también quiso atribuir el asesinato a la delincuencia común. En un país donde el 90% de los delitos queda sin resolver, otra ecologista ha muerto y aún no hay detenidos.

 

Artículos relacionados

 

Ser maestro y defender la tierra, emprendimientos letales, 25 de junio

Fueron asesinados 185 ambientalistas el año pasado, reporta Global Witness, 21 de junio

Historias que siempre habrá que contar, 15 de junio

La vida que no calla, 5 de abril

Honduras: aumentan los crímenes y la resistencia, 19 de marzo

Hillary Clinton es responsable, en parte, del asesinato de Berta Cáceres: expertos, 11 de marzo

Publicado enInternacional
50 muertos en la peor matanza en EE UU desde el 11-S

El menos 50 personas murieron la madrugada de este domingo en una matanza en un club nocturno de Orlando (Florida), en el que supone el peor tiroteo múltiple de la historia de Estados Unidos. Los primeros indicios apuntan a un único tirador que murió abatido por la policía. Hay 53 personas heridas. Las autoridades todavía no han revelado la identidad del tirador, pero, según la cadena televisiva CNN, se trata de Omar Siddique Mateen, un hombre nacido en Nueva York de padres afganos. Según la cadena, el FBI tiene "sospechas de que suscribía una ideología islámica radical". El Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) ha asumido la autoría del atentado perpetrado. La reivindicación ha sido publicada por la agencia de noticias Amaq, considerada afín al grupo yihadista.

 

No obstante, su padre, Mir Seddique, ha afirmado en declaraciones a NBC que no cree que el ataque protagonizado por su hijo se deba a motivos religiosos sino a motivaciones homófobas. "No tiene nada que ver con la religión", ha subrayado el progrenitor, que ha indicado que su hijo se enfadó hace dos meses cuando, durante una visita a Miami, vio a dos hombres besándose.

 

La matanza en Pulse, una discoteca popular entre la comunidad gay de esta ciudad turística, vuelve a colocar a EE UU ante el pánico del yihadismo y de la violencia armada. Y condicionará las elecciones presidenciales de noviembre y los siete meses restantes de mandato de Barack Obama.

 

En caso de confirmarse los motivos yihadistas, se trataría del peor ataque tras los atentados del 11-S en 2001, en que murieron cerca de 3.000 personas. El tiroteo llega a los seis meses de que una pareja de simpatizantes islamistas radicales matara a más de una decena de personas en San Bernardino (California).

 

El origen afgano incomodará profundamente en EE UU, un país que desde 2001, impulsa una cara intervención militar contra los talibanes en el país centroasiático, en la que es la guerra más larga librada por la primera potencia.

 

El agente especial del FBI Ronald Hopper declinó, en una rueda de prensa, identificar al autor de la masacre y dijo que todavía no se ha determinado si se trata de un crimen de odio, un acto terrorista o uno criminal. Sin embargo, el hecho de que Muhammad Musri, representante de la Sociedad Islámica del Centro de Florida, participara en la comparecencia ante los medios revela que el sospechoso puede ser musulmán.

 

Musri dijo que se cree que el agresor no estaba conectado a una red o tuvo ayuda de otras personas. Las autoridades tratan de recabar información sobre el sospechoso y cómo obtuvo las armas.

 

El tiroteo en el club Pulse se inició alrededor de las 2 de la madrugada, hora local. El tirador, según la policía, utilizó una pistola corta y un rifle de asalto. Hubo unos primeros disparos fuera de la discoteca antes de que accediera al local y abriera fuego. Retuvo a algunos asistentes hasta morir tiroteado por la policía.

 

El de Orlando es el tiroteo múltiple número 173 de este año en EE UU, según datos del portal Mass Shooting Tracker. Como tiroteo masivo se entiende el que causa al menos cuatro víctimas mortales, excluyendo al autor de los disparos.

Publicado enInternacional
Colombia: A las puertas de un nuevo genocidio político

Un fantasma recorre Colombia: el del exterminio de la Unión Patriótica. Esta organización, gestada como salida del conflicto armado en el marco de los procesos de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y las FARC a mediados de los años ochenta, sufrió en su corta y trunca existencia como propuesta civil, una arremetida paramilitar que -en estrecha complicidad con las instituciones estatales- trajo como saldo trágico el asesinato de más de 3000 de sus militantes. Desde campesinos, estudiantes, trabajadores y activistas de base en general, hasta candidatos presidenciales, alcaldes, concejales y senadores, el exterminio casi total de la UP llegó a ser catalogado por diversos organismos de derechos humanos como un verdadero genocidio político. Las negociaciones de paz se vieron así clausuradas por la muerte, el exilio y la desaparición forzada de quienes aspiraron en aquel entonces a transitar hacia una vida democrática con plena participación civil, en un sistema político que ha resultado refractario a las opciones por fuera del binomio impuesto, a sangre y fuego, por conservadores y liberales desde los tiempos de la llamada “Violencia”, década que dejó como saldo decenas de miles de muertos y desplazados, y que tuvo como hito previo catalizador al asesinato del líder popular Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948.

 

Solo en lo que va del año 2016, alrededor de 40 activistas de plataformas civiles como Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos han sido asesinados, más de la mitad de ellos perpetrados en el mes de marzo. El 1 de abril, la referente de derechos humanos y ex senadora Piedad Córdoba, sufrió un intento de atentado contra su vida por parte de sicarios, luego de haber denunciado el peligro de que en Colombia se viva un nuevo genocidio equivalente al de la Unión Patriótica. En esta misma zona del Chocó, recientemente han incursionado cerca de mil paramilitares, imponiendo el terror en las comunidades rurales. Esta escalada del paramilitarismo quedó en evidencia días atrás, con la imposición de un “paro armado” en cuatro Departamentos de Colombia, que incluyó asesinatos y la quema de transportes públicos. Pero la arremetida contra el proceso de paz no solo tiene a estos actores paraestatales como protagonistas. Si bien no ha logrado demasiado eco, el partido uribista Centro Democrático instó a salir a las calles el pasado 2 de abril, para repudiar las negociaciones que se llevan a cabo en La Habana y a las que ahora se le suman las anunciadas en forma pública por el gobierno y el ELN en Caracas.

 

Aunque pueda resultar paradójico, estas negociaciones de paz, lejos de aplacar la criminalización de los movimientos sociales en Colombia, la han agudizado. Basta decir que dos de los principales referentes de Marcha Patriótica y del Congreso de los Pueblos, Huber Ballesteros, dirigente rural de FENSUAGRO y de la Central Unitaria de los Trabajadores, y Feliciano Valencia, autoridad de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, han sido condenados a prisión violándose los más elementales derechos y garantías (en este último caso, luego de una larga lucha, se ha logrado que Feliciano pueda cumplir su reclusión en un resguardo indígena). A esto se le suma la persecución al pensamiento crítico, que tiene como caso testigo al profesor e investigador universitario Miguel Angel Beltrán, preso en la cárcel de máxima seguridad de La Picota, bajo la acusación sin pruebas concretas de ser colaborador “ideológico” de la guerrilla. Resulta escandaloso que actualmente la cantidad de presas y presos políticos en Colombia ascienda a más de 9.500 personas.

 

Nada dicen de ellos y ellas los medios hegemónicos, que bombardean de manera constante y cínica con noticias y denuncias sobre la situación de supuestos “presos políticos” en Venezuela o Cuba. El proceso de paz en Colombia transita por uno de sus momentos más críticos. Vale la pena recordar que gran parte de aquellos homicidios perpetrados contra la Unión Patriótica aún se encuentran impunes, al igual que la mayoría de los asesinatos de militantes populares ocurridos en los últimos años en el país. Solamente de Marcha Patriótica -plataforma civil surgida a la vida pública en abril de 2012- han sido aniquilados 116 de sus miembros. Por lo tanto, sin la garantía de no repetición -uno de los puntos centrales impulsado por las insurgencias de las FARC y el ELN en las mesas de diálogo- y sin el desmonte definitivo y la condena efectiva del paramilitarismo -que aún se mantiene activo en gran parte del país y cuenta con un considerable apoyo de sectores desestabilizadores de ultraderecha-, no cabe pensar en que las negociaciones lleguen a buen puerto.

 

En el monumental libro La violencia en Colombia, el sociólogo y militante Orlando Fals Borda caracterizó la historia reciente de su país en los términos de “una tragedia del pueblo colombiano desgarrado por una política nociva de carácter nacional y regional y diseñado por una oligarquía que se ha perpetuado en el poder a toda costa, desatando el terror y la violencia. Esta guerra insensata ha sido prolífica al destruir lo mejor que tenemos: el pueblo humilde”. La posibilidad concreta que se ha abierto con las mesas de paz entre el gobierno y las insurgencias de las FARC y el ELN, es un primer paso para conjurar más de 50 años de conflicto armado en Colombia. Sin embargo, en un país donde 14 millones de campesinos viven en la pobreza y más de un millón de familias rurales carecen de tierras, donde 6 millones de personas han sufrido desplazamientos forzados de sus territorios y la represión contra las luchas populares continúa, resulta iluso hablar de “posconflicto”, como pretenden hacer por estos días desde el gobierno y los medios hegemónicos. Sin erradicar las bases estructurales que han dado lugar durante décadas a una violencia social y política endémica, la paz resultará más un anhelo que una realidad.

 

 

Publicado enColombia
Viernes, 22 Abril 2016 07:03

Las Claves del asesinato de Hugo Chávez

Las Claves del asesinato de Hugo Chávez

Comparto con ustedes esta vez en mi blog una entrevista que me hicieron en inglés para la revista 'Counterpunch', aquí traducida, sobre el posible asesinato de Hugo Chávez. Creo que ahora con las amenazas contra los gobiernos izquierdistas en América Latina, el tema es más relevante que nunca.


1.- ¿Crees que Hugo Chávez fue asesinado y, en caso afirmativo, ¿quién cree que podría haber estado involucrado?


Creo que hay una fuerte posibilidad de que el presidente Chávez fuera asesinado. Hay notorios y documentados intentos de asesinato contra él durante toda su presidencia. El más notable fue el 11 de abril, el golpe de Estado en 2002, durante el que Chávez fue secuestrado e iba a ser asesinado, de no haber sido por el levantamiento sin precedente del pueblo venezolano y las fuerzas militares leales que lo rescataron y lo devolvieron al poder 48 horas después. Yo misma conseguí pruebas irrefutables utilizando la Ley de Acceso a la Información en EEUU, de que la CIA y otras agencias estadounidenses estaban detrás de ese golpe y apoyaron económica, militar y políticamente a los golpistas. Luego, hubo otros atentados contra Chávez y su Gobierno, como en 2004, cuando decenas de paramilitares colombianos fueron capturados en una finca en las afueras de Caracas que era propiedad de un activista antichavista, Robert Alonso, pocos días antes de que fueran a atacar el palacio presidencial y matar a Chávez.


Había otro atentado, menos conocido, contra Chávez que fue descubierto en la ciudad de Nueva York durante su visita a la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2006. De acuerdo a la información proporcionada por los servicios de seguridad, durante los reconocimientos de seguridad estándar de un evento en el que Chávez se dirigiría al público estadounidense en una universidad local, se detectaron altos niveles de radiación en la silla en la que se habría sentado. La radiación fue descubierta por un detector Geiger, que es un dispositivo de detección de radiación de mano de la seguridad presidencial utilizado para asegurar que el presidente no estaba en peligro de exposición a los rayos radioactivos. En este caso, la silla fue retirada y las pruebas posteriores demostraron que emanaba cantidades inusuales de radiación que podrían haber causado un daño significativo a Chávez si no lo hubieran descubierto. De acuerdo con la seguridad presidencial, una persona estadounidense que había estado involucrado en el apoyo logístico para el evento y había proporcionado la silla de Chávez, pertenecía a la Inteligencia de Estados Unidos.


Hubo numerosos otros atentados contra su vida que fueron frustrados por los servicios de Inteligencia venezolanos y, sobre todo, por la unidad de contrainteligencia de la Guardia Presidencial que se encargaba de descubrir e impedir este tipo de amenaza. Otro intento conocido ocurrió en julio 2010, cuando Francisco Chávez Abarca (sin relación), un criminal terrorista que trabajaba con el terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles, responsable por bombardear un avión cubano en 1976 y matar a los 73 pasajeros a bordo, fue detenido entrando a Venezuela y luego confesó que había sido enviado para asesinar a Chávez. Sólo cinco meses antes, en febrero de 2010, cuando el presidente Chávez estaba en un acto cerca de la frontera con Colombia, su seguridad descubrió a un francotirador a poco más de dos kilómetros de distancia de su ubicación que fue neutralizado posteriormente.


Si bien estas historias pueden sonar como ficción, están ampliamente documentados y son muy reales. Hugo Chávez desafiaba a los intereses más poderosos, y se negó a arrodillarse. Como jefe de Estado de la nación con las mayores reservas de petróleo del planeta, y como alguien que desafiaba abiertamente y directamente de Estados Unidos y el dominio occidental, Chávez fue considerado un enemigo de Washington y de sus aliados.


Entonces, ¿quién podría haber estado involucrado en el asesinato de Chávez, en caso de haber sido asesinado? Ciertamente, no resulta difícil imaginar que el Gobierno estadounidense estaría involucrado en un asesinato político de un enemigo que ellos claramente - y abiertamente - querían ver desaparecer. En 2006 el Gobierno de Estados Unidos creó una misión especial de Inteligencia clandestina para Venezuela y Cuba bajo la Dirección Nacional de Inteligencia. Esta unidad de Inteligencia de élite estuvo encargada de expandir las operaciones encubiertas contra Chávez y de dirigir misiones clandestinas desde un centro de fusión de Inteligencia (CIA-DEA-DIA) en Colombia. Algunas de las piezas clave de esta historia incluyen el descubrimiento de varios colaboradores cercanos a Chávez que tenían acceso privado a él, sin obstáculos, que huyeron del país después de su muerte y están activamente colaborando con el Gobierno de Estados Unidos. Si él hubiera sido asesinado por algún tipo de exposición a altos niveles de radiación, o por la inoculación o infección por un virus que causara el cáncer de otro modo, habría sido hecho por alguien con acceso cercano a él, en quien confiara.


2.- Quién es Leamsy Salazar y cómo se le relaciona con las agencias de Inteligencia de Estados Unidos?


Leamsy Salazar fue uno de los colaboradores más cercanos de Chávez durante casi siete años. Era un Capitán de Corbeta de la Armada de Venezuela y se dio a conocier durante el golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002, cuando alzó la bandera de Venezuela desde el techo del regimiento de la Guardia Presidencial en el palacio presidencial de Miraflores, cuando ya el rescate de Chávez estaba en marcha. Se convirtió en un símbolo de las fuerzas armadas leales que ayudaron a derrotar el golpe y Chávez lo recompensó convirtiéndolo en uno de sus ayudantes más cercanos. Salazar era a la vez un edecán y asistente de Chávez, que en algunos momentos le llevaba café y comida, estaba a su lado, viajaba con él por todo el mundo y estaba encargado de protegerlo durante los actos públicos. Yo lo conocí muchas veces en los años cuando estuvo con Chávez. Fue uno de los rostros conocidos que protegían a Chávez desde hacía muchos años. Él era un miembro clave del primer anillo de seguridad de Chávez, con acceso privado a Chávez y conocimiento privilegiado y altamente confidencial sobre sus andanzas, rutina y actividades privadas.


Después del fallecimiento de Chávez en marzo 2013, Leamsy fue transferido al equipo de seguridad de Diosdado Cabello, que era entonces presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y considerada una de las más poderosas figuras políticas y militares en el país. Cabello fue uno de los aliados más cercanos de Chávez. Cabe señalar que Leamsy estuvo cerca a Chávez durante la mayor parte de su enfermedad hasta su muerte y que tenía un acceso privilegiado limitado a muy pocos, incluso dentro su equipo de seguridad.


Sorprendentemente, en diciembre 2014, informes de prensa revelaron que Leamsy había sido trasladado en secreto a EE.UU. desde España, donde al parecer estaba de vacaciones con su familia. El avión que lo trasladó se dice que era de la DEA. Fue colocado en el programa de protección de testigos del Gobierno estadounidense e informaciones en la prensa han alegado que está proporcionando información al Gobierno de Estados Unidos sobre presuntos funcionarios venezolanos involucrados en una red de alto nivel de narcotráfico. Hasta ahora ninguna acusación de este estilo ha podido ser verificada o comprobada de forma independiente.


Otra explicación para su entrada en el programa de protección de testigos de EE.UU. podría ser su participación en el asesinato de Chávez, posiblemente como parte de una operación clandestina ('black op') de la CIA o, tal vez, incluso realizado bajo el auspicio de la CIA, pero ejecutado por agentes corruptos o comprados del Gobierno venezolano. Por ejemplo, los 'Papeles de Panamá' han revelado información sobre otro exayudante de Chávez, el capitán del Ejército Adrián Velásquez, que estaba a cargo de la seguridad del hijo de Hugo Chávez. La esposa del capitán Velásquez, exoficial de la Marina, Claudia Patricia Díaz Guillén, fue enfermera de Chávez desde hace varios años y tenía acceso privado a él sin supervisión. Por otra parte, Claudia administraba medicamentos, vacunas y otros servicios de salud y alimentos a Chávez durante varios años. Justo un mes antes de que su enfermedad fuera descubierta en 2011, Chávez nombró a Claudia como Tesorera de Venezuela, colocando bajo su control el dinero del país. Ella fue apartada del cargo justamente después del fallecimiento de Chávez.


El capitán Velásquez y Claudia aparecen en los 'Papeles de Panamá' como propietarios de una empresa fantasma con millones de dólares. También tienen propiedades en una zona muy costosa en la República Dominicana, Punta Cana, donde las casas cuestan millones de dólares. Supuestamente, han estado residenciados allí desde al menos junio de 2015. Los documentos muestran que justo después del fallecimiento de Chávez, cuando Nicolás Maduro fue elegido presidente en abril de 2013, el capitán Velásquez abrió una compañía 'offshore' el 18 de abril 2013 con la firma panameña Mossack Fonseca, llamada Bleckner Associates Limited. Una firma suiza de inversión financiera, V3 Capital Partners LLC, afirmó que gestionaba los fondos del capitán Velásquez de millones de dólares. Es imposible que un capitán del Ejército en Venezuela haya ganado esa cantidad de dinero a través de un trabajo legítimo. Ni él ni su esposa, Claudia, han regresado a Venezuela desde el año 2015.


El capitán Velásquez era muy cercano a Leamsy Salazar, además de amigos y compañeros de trabajo.


3.- ¿Puede explicar las circunstancias sospechosas en las que Salazar fue trasladado de España por la seguridad de los Estados Unidos en un avión perteneciente a la Drug Enforcement Administration (DEA)?


Por supuesto que es muy sospechoso que Salazar haya sido trasladado de España, donde al parecer estaba de vacaciones con su familia, y llevada a los Estados Unidos en un avión de la DEA. No hay duda de que estaba colaborando con el Gobierno de Estados Unidos y traicionó a su país. Lo que queda por ver es cual era su papel exacto. ¿Administró el veneno asesino a Chávez, o lo hizo en colaboración con sus socios, el capitán Velásquez y la enfermera-tesorera Claudia?


Si bien todo esto puede sonar como una teoría de conspiración, estos son hechos que pueden ser verificados de forma independiente. También es cierto, según documentos desclasificados de Estados Unidos, que desde 1948 el Ejército de Estados Unidos estaba desarrollando un arma de radiación inyectable para utilizar en asesinatos políticos contra sus enemigos. En las audiencias de la Comisión Church sobre el asesinato de Kennedy también fue revelada la existencia de un arma de asesinato desarrollado por la CIA para inducir ataques al corazón y cáncer de tejido. Chávez murió de un cáncer agresivo de tejido. En el momento en que fue detectado, ya era demasiado tarde. Hay otra información documentada sobre el desarrollo de un "virus del cáncer" que estaba siendo preparado en la década de 1960 para, supuestamente, utilizarlo contra Fidel Castro. Esto puede sonar como algo de ciencia ficción, pero solo hay que investigar y ver que es cierto. Como abogada y periodista de investigación, siempre busco pruebas contundentes y múltiples fuentes verificables. Incluso si solo vemos el documento oficial del Ejército de Estados Unidos redactado en 1948, es un hecho que el Gobierno de Estados Unidos estaba en el proceso de desarrollar un arma de radiación para el asesinato político. Más de 60 años después, sólo podemos imaginar las capacidades tecnológicas que existen.

 

4.- En una nota personal, ¿podría decirnos lo que la pérdida de Hugo Chávez ha significado para usted y cómo su muerte ha impactado al pueblo de Venezuela?


La pérdida de Hugo Chávez ha sido aplastante y devastadora. Era mi amigo y pasé casi diez años como su asesora. El vacío que ha dejado es imposible de reemplazar. Tenía un corazón enorme y realmente se dedicó a construir un país mejor para su pueblo y un mundo mejor para la humanidad. Él se preocupaba mucho por todas las personas pero, especialmente, por los pobres, los abandonados y marginados. Hay una foto tomada de Chávez por alguien, no es una foto oficial, después de haber estado en un acto en el centro de Caracas, después del cual fue caminando por una gran plaza que había sido desplazada por la seguridad. De repente, Chávez vio a un hombre joven, despeinado y aparentemente drogado, apenas capaz de mantenerse en pie, vestido con ropa sucia.

Para el horror de su seguridad, Chávez se acercó al joven con afecto y lo abrazó y le ofreció una taza de café. No lo juzgó, ni lo reprochó. Él lo trató como un ser humano que merecía ser tratado con dignidad. Se quedó allí con él durante un tiempo, simplemente contando historias y charlando como viejos amigos. Cuando tenía que irse, Chávez le indicó a uno de sus guardias para que le ofreciera toda la ayuda que necesitaba al joven.


No había cámaras allí, ni televisión, ni público. No fue un truco publicitario. Estaba simplemente reaccionando con cariño y preocupación sincera y genuina ante un ser humano necesitado. A pesar de ser presidente y un poderoso jefe de Estado, Chávez siempre se veía a sí mismo igual a todas las personas.


Su inesperada muerte ha tenido un trágico impacto en Venezuela. Lamentablemente, el país está pasando por tiempos extremadamente difíciles. Una combinación de corrupción interna y sabotaje externo por fuerzas de oposición (con apoyo extranjero), junto con la fuerte caída de los precios del petróleo, han paralizado la economía. Agencias de Estados Unidos y sus aliados en Venezuela han aprovechado la oportunidad para desestabilizar aún más y destruir todos los restos que quedan de chavismo. Ahora están tratando de arruinar y borrar el legado de Chávez, pero creo que esto es una tarea imposible. La memoria de Chávez que vive en las millones de personas que él impactó, mejorando sus vidas, será capaz de soportar la tormenta. El 'Chavismo' se ha convertido en una ideología fundada en los principios de justicia social y la dignidad humana. Pero, ¿lo extrañamos terriblemente? Sí.

Publicado enInternacional
Asesinan en Colombia a una líder de las víctimas del conflicto armado

Ofelia Mosquera, una de las líderes de víctimas del conflicto armado en Colombia, que además trabajaba para la Organización Internacional de Migraciones (OIM), fue asesinada en el departamento del Chocó, informó este martes la fiscalía, que anunció la apertura de una investigación para esclarecer el crimen, que se suma a las decenas de homicidios, amenazas y atentados contra líderes sociales en 2015 en el país.

Mosquera, quien "laboraba en la OIM, además de trabajar en la implementación de la ley de víctimas", fue encontrada muerta la madrugada del sábado en el municipio de Acandí, "con dos impactos de bala en la cabeza", aunque la fiscalía no precisó si el crimen está relacionado con su labor.

Acandí es parte de la convulsionada región de Urabá, que comprende los departamentos de Antioquia, Chocó y Córdoba, en el noroeste del país. En esa zona actúa la banda de origen paramilitar Clan Úsuga (también conocida como Los Urabeños o Autodefensas Gaitanistas), así como el guerrillero Ejército de Liberación Nacional.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos, en negociaciones de paz con el principal grupo insurgente del país, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), promulgó en 2011 la ley 1448, o ley de víctimas, que contempla reparar a los afectados por el conflicto armado que lleva más de 50 años.

En la lucha armada interna han muerto unas 220 mil personas.

Publicado enColombia
La Justicia colombiana sienta en el banquillo a 5 coroneles, acusados de más de 100 asesinatos

BOGOTÁ.- Por primera vez desde que en 2007 se destapara el escándalo de los asesinatos de civiles inocentes por parte del Ejército, denominados "falsos positivos", se enjuicia en Bogotá y Medellín a la totalidad de altos jefes de una unidad del Ejército, el Batallón Nel Ospina de la IV Brigada del Ejército, con sede en Medellín, a los que se acusa de centenares de asesinatos, más de 70 solo en un año.

 

Durante el juicio se ha conocido que decenas de muertes, que parecían aisladas en la región de Antioquia, formaban parte de un maquiavélico plan del Batallón, que asesinaba a sangre fría en diferentes lugares a personas inocentes, cuyas bajas eran presentadas como éxitos en la lucha contra la subversión.

 

La forma de operar de los miembros del batallón era siempre la misma. Se localizaba a personas indefensas, se las secuestraba, se las llevaba a zonas despobladas, las asesinaban, les ponían armas al lado de los cuerpos En ocasiones las disfrazaban como guerrilleros, y las reportaban como bajas en combate. Entre los muertos, los más diferentes orígenes: desde jóvenes sin trabajo a los que se llevaba a un lugar distante de su domicilio para ofrecerles supuestos trabajos, hasta simples campesinos de las veredas o incluso discapacitados. A todos se les atraía con engaños hasta zonas próximas al batallón antes de ultimarlos.

 

El origen del juicio contra los coroneles ha sido la confesión de soldados y suboficiales presionados por sus superiores y atraídos por futuros permisos y recompensas para que mostraran resultados "positivos" incrementando las víctimas de supuestos combates.

 

La revista Semana, reproducía en su última edición la declaración de uno de estos militares sobre el asesinato de cuatro hombres que fueron llevados con engaños hasta el Batallón. "Les dijeron que corrieran y a los pocos metros les dispararon. Uno de ellos cayó por un barranco. Los uniformados los dieron por muertos a todos". Horas más tarde llegó al lugar de los hechos una comisión militar en la que iba una jueza para verificar las bajas producto de "un enfrentamiento con la guerrilla". Ante la sorpresa de todos, el hombre que había caído por el barranco comenzó a gritar que estaba vivo y a pedir ayuda. Sin problema, los uniformados que le habían disparado se acercaron al borde del barranco y lo remataron. "Yo no ví nada" dijo la jueza militar.

 

El Ejército, con la complicidad de algunos sectores del Gobierno de Santos, trata de que los más de 3.000 casos de "falsos positivos" pendientes de juicios que implican a miles de militares, pasen a la jurisdicción penal militar antes de que lleguen a las más altas cabezas del estamento militar, lo que en la práctica significaría una impunidad a la que se oponen las ONG de Derechos Humanos y la propia Corte Penal Internacional.

 

Precisamente el coronel Ávila, comandante del Batallón Nel Ospina de la IV Brigada, y ahora sentado en el banquillo como criminal, fue nombrado Director de la Justicia Penal Militar, después de ser condecorado en 2009 por haber sido campeón en "Bajas enemigas" de todo el Ejército Nacional.

Publicado enColombia
EEUU: Nuevas protestas a causa de muerte de otro joven negro a manos de la policía

Este viernes en Madison, Wisconsin (noreste), un oficial asesinó de un tiro a un joven de 19 años. El chico, identificado como Anthony "Tony" Robinson, fue acusado por el policía como un supuesto "atacante", pero el adolescente iba desarmado.

El suceso ocurre en un contexto en el que la policía de Estados Unidos es blanco de fuertes cuestionamientos y acusaciones de racismo, discriminación y abuso de autoridad.

El jefe de la Policía, Mike Koval, dijo a la cadena de televisión WKOW que el oficial acudió al lugar de los hechos por una denuncia y que había forzado su entrada a un departamento tras escuchar ruidos de peleas en el interior.

"Una vez dentro, el sujeto involucrado en el incidente -el mismo que supuestamente había tenido una pelea callejera en la que habría abatido a otra persona-, atacó a mi oficial, y en el fragor del combate el agente sacó su arma y disparó contra el sujeto", dijo Koval.

El incidente la noche del viernes provocó protestas en la ciudad universitaria del medio oeste, y los medios locales informaron de una fuerte presencia policial.

Recientemente ha habido protestas en Los Ángeles y el estado de Washington (capital) por homicidios policiales de hombres desarmados, en su mayoría afrodescendientes.

(Tomado de Telesur)

Publicado enInternacional
El Cóndor no es "Trendy"? Las Brisas no lo llevaron tan alto...

Solo en una nación gráficamente simbolizada por un escudo patrio, protegido por una de las aves carroñeras más grandes de la región andina que hace alusión a la "Libertad y el Orden" que la caracterizan, puede vivirse todos los días haciendo caso omiso de la realidad.

 

En Caquetá, una región azotada por la falta de la mencionada "libertad y orden", El Cóndor (esa misma ave carroñera) le da nombre a la escuela primaria del pequeño corregimiento de Las Brisas, en el área rural de Florencia, donde al igual que los lugares más recónditos del país, llegó hace pocos días una avalancha mediática del magullado metatarso de la lesionada diva futbolística del momento. Pareciera que a Las Brisas llegasen las noticias como ventarrones devastadores, pero que tan solo salieran como susurros en la nuca de sus pobladores.

 

Con nuestra gente completamente indolente, indiferente y atrofiada por las novelas de idolatrados narcos, meretrices, y figurines musicales populares (o la combinación de todas las anteriores), circos humanos noticiosos y reality shows, distraen a más de 40 millones de colombianos de los estragos de una "guerra" asimétrica, donde al igual que en el carnaval de Barranquilla "Quien lo vive es quien lo goza!".

 

En Las Brisas, el jueves 5 de febrero, 4 niños campesinos hijos de una familia desplazada fueron masacrados a tiros (sobrevivió uno por "abeja"), pero muy pocos nos enteramos, o lo hicimos tarde, ya que no vimos en redes sociales caricaturistas de todo el mundo manifestando total repudio por la muerte de los suyos en Francia, clamando libertad de expresión y ocupando las primeras páginas de todos los diarios, noticieros, podcast y redes sociales.

 

Sus compañeros de escuela, vecinos y coterráneos indignados, salieron también a marchar en su pueblo, exigiendo justicia y evidenciando la complicidad e ineficiencia del Estado ante una pronosticada tragedia que se pudo evitar. Pese a todo esto Samuel, de 17, Juliana, de 14, Xiomara de 10, y Déiner, de 4, no fueron tendencia, no eran lo suficientemente importantes para influenciar las colectividades de "Millenials" desocupados ni hipsters bloggeros cazadores de lo "cool".

 

Como no se trata del amarillismo de la "Miss Tanguita", ni de los memes de la "Miss Tanbestia", sino de la decadente realidad "mágica" de nuestra sociedad enferma, ¿para qué carajos compartimos?, si no nos toca directamente.

 Vamos por el camino de la paz por lo visto!!

 

Como diría otro de los "libres" de esta ordenada nación: "Buenas noches país de mierda"

.

 

EGP

 

9 de febrero de 2015 a la(s) 17:55

 

#YoSoyVanegasGrimaldo #CaquetaDeLuto #PaisDeMierda

Publicado enColombia
En Bogotá no para el asesinato de jóvenes

La acción criminal contra los jóvenes no encuentra límite en Bogotá. Durante el año 2014 los sicarios asesinaron 215, de ellos 72 en la localidad de Ciudad Bolívar.

Los informes de la Policía y otras instituciones de control reportan estos crímenes, entre otros factores, como venganza o control del territorio –dominio de 'ollas'. La sensación que generan los mismos hechos entre amplios sectores juveniles, en el conjunto urbano como en la localidad en cuestión, es de zozobra y temor a ocupar las calles.

En efecto, un informe de estos organismos describe así esta realidad: "A lo largo del 2014 se presentaron 215 asesinatos por sicariato que tuvieron relación directa con el posicionamiento del microtráfico en barrios de 6 localidades: Ciudad Bolívar, San Cristóbal, Bosa, Usme, Engativá y Suba respectivamente cuya causa principal fue la venganza1", y continúa "[...] los conflictos [...] se presentan entre los poderes mafiosos por testaferrato y disputa minera de territorios luego de la muerte de Víctor Carranza".

Asesinatos y violencia que desune. No es extraño, por tanto, la desconfianza reinante entre jóvenes en distintos barrios populares de Bogotá. No es casual el temor. Y éste, además de la desunión y la demanda de más presencia policial, cámaras de control, alarmas, cuadrantes de seguridad, etcétera, hace parte de las pretensiones y de los logros de quienes temen la protesta juvenil, sectores del poder colombiano que desde siempre han estimulado el consumo de alcohol o de sustancias psicoactivas por parte de los potenciales rebeldes. Aunque suene extraño esto es así. Lo fue en Estados Unidos donde con ello controlaron la rebeldía negra en los años 70 del siglo veinte, y lo es entre nosotros donde este tipo de consumo desune, individualiza, confronta, impide que miles de jóvenes centren su rabia en contra de quien les niega un presente de realizaciones.

Estos sectores, como es público, muestran a diario su eficiencia, a través de los reportes de los grandes medios de comunicación, con informes de capturas de jíbaros, el eslabón más frágil y menos importante de la cadena.
Silencio cómplice y acción policial ineficaz. Es conocido en cada barrio el lugar donde está ubicada la olla, pero también es público que en muchas partes sus controladores pasan "la mordida" para que no los persigan. Y todo sigue igual: drogadicción y mercado; juventud y criminalización; acciones delictivas menores e informes constantes de los medios oficiosos de comunicación que recrean la inseguridad ciudadana, ambientando la necesidad de mayor presencia policial y mayor control social.

Duda. El diagnóstico de los asesinatos sucedidos durante el 2014 en Bogotá difiere de un informe privado firmado por Carlos Mario Perea2, construido a partir de un seguimiento de los homicidios cometidos en la ciudad durante 6 años, que indica lo siguiente:

Número de homicidios según tipo de circunstancias. 2005-2011

Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Cálculos nuestros.

Es decir, la problemática que padece la juventud no está reducida al consumo y mercadeo de psicoactivos sino que es más amplia y compleja. Al asesinato que los afecta, está determinado por circunstancias de distinto orden, que evidencia que este fenómeno es un mecanismo de control social y que detrás del mismo está la disputa por la misma ciudad. Es decir que con el asesinato, la violencia urbana, se instala una dinámica de control con la cual intimidan, desunen, criminalizan. Y en ese proceder los barrios populares son algunos de los lugares predilectos para operar. El desplazamiento interurbano, como efecto de las rivalidades desprendidas de esta realidad, es otro efecto y manifestación de esta disputa territorial y de este control social.

¿Por qué los barrios populares? Porque en ellos habitan infinidad de desempleados, de inconformes, de rebeldes sin causa, de jóvenes a los cuales el sistema les niega un presente digno. Jóvenes sin futuro, "carne de cañón" de un sistema social inhumano; jóvenes a los cuales hay que impedirles que lleguen a encontrar causa para esa rabia acumulada producto de negaciones y más negaciones. Estamos ante el asesinato como mecanismo de control social, el cual puede tener un primer asidero en la disputa por el comercio de narcóticos pero cuya explicación supera esta realidad.

Para jóvenes pobres: reclutamiento forzoso

Tal realidad también cubre al reclutamiento de jóvenes como fuerza bruta para el Ejército Nacional (ver recuadro), factor ilegal pero que continúan realizando dentro de los sectores populares. Jóvenes humildes, muchos de ellos soporte económico para los adultos de sus hogares, los mismos que por décadas han surtido de "materia prima" a los defensores armados del régimen, así como surtido de "clientela" a las cárceles, otro de los mecanismos de control, colmadas, como lo reconoce cualquier desprevenido, por jóvenes de los sectores populares. Cárceles que, como lo puede reconocer cualquier penalista o estudioso del factor humano, no revitaliza al infractor de las normas vigentes sino que lo destruye, lo convierte en una pieza más del engranaje del crimen, el mismo que como rueda sin fin sirve para hacer más efectivo el control social. Hay que reproducir el miedo, el deseo de protección, pero también hay que reproducir a los potenciales criminales.

Como es vivido, conocido y padecido, lo único que realizan las fuerzas del orden -que más parecen las fuerzas protectoras de los ricos- ante el creciente número de denuncias, son consejos de "seguridad" donde quieren que la misma población ejerza de policía. Buscar la fiebre en las sábanas, esta parece ser la lógica dominante pues las circunstancias estructurales que le dan piso a esta realidad ni siquiera son considerada: una sociedad que le niega el presente y el futuro a sus nuevas generaciones; una sociedad donde los negados de siempre no importan y por tanto son tratados como desechos, como excusa para el control social que garantiza la seguridad de los potentados de siempre.

1 Comunicado de prensa secretaría de gobierno.
2 Resituar la Ciudad: conflicto violento y paz. Instituto de estudios políticos y relaciones internacionales enero - abril de 2013.

Recuadro

Continúan las batidas ilegales en Bogotá

Caso Nº 1
Lugar: Arborizadora Alta Sector Sena (a media cuadra del Centro de Desarrollo Comunitario de la Secretaria Distrital de Integración Social Ciudad Bolívar).
Fecha: Noviembre 23 de 2014
Hora: Entre las 8 y 9 p.m.
Oficial: Ejército Nacional (vestidos de civil).
Procedimiento Ilegal: Durante el desarrollo de los hechos fueron reclutados 30 jóvenes por parte de militares vestidos de civil, quienes con ultrajes los subieron a un camión, el cual toma rumbo hacia el batallón de mantenimiento José María Rosillo, Calle 19 sur Nª 6 40, barrio 20 de julio. A pesar de que varios de los enrolados manifestaron ser estudiantes, la respuesta por parte de sus captores fue el silencio. El 24 de noviembre algunos de estos jóvenes fueron trasladados al batallón de la Avenida Jiménez, y uno de ellos, Santiago Quintero Pulido, estudiante de bachillerato, fue enviado a Saravena –Arauca– lugar en el que ha recibido maltrato físico (tablazos) y permanente maltrato verbal.

Caso Nº 2
Lugar: Corabastos
Fecha: Noviembre 4 de 2014
Hora: 8 a.m.
Oficial: Ejército Nacional
Procedimiento Ilegal: En la primera semana del mes de noviembre es detenido Kevin Alexander Chavarro Martínez citándolo para comparecencia de reclutamiento en el Distrito Militar Número 3 de Kennedy, lugar en el cual le realizaron una serie de preguntas y demanda bajo presión de los militares para firmar diversidad de documentos. A pesar de que en todo momento manifestó ser estudiante (colegio humanista Johann Kepler) y sostener económicamente a su familia, fue reclutado ilegalmente y enviado a Larandia, Caquetá.

Caso Nº 3

Descripción: El 28 de noviembre de 2014, hacia las 7 pm, el joven Jefferson Andrés Alemán Cortéz se encontraba en el sector de San Francisco, localidad Ciudad Bolívar, cuando fue abordado por militares y subido a un camión, en el cual fue llevado al Batallón del 20 de Julio. Al día siguiente José Alemán, su padre, fue a esa unidad militar para entregar documentos que soportan que su hijo es bachiller, los militares no prestaron ninguna consideración y les importó poco el alegato del progenitor. El sábado 29 de noviembre el joven fue enviado al batallón Ayacucho, allí estuvo hasta el 2 de diciembre de 2014 (5 a.m.) cuando lo enviaron a Saravena–Arauca, donde actualmente se encuentra en muy mal estado de salud: ha sufrido desmayos y maltratos permanentes por parte de los militares de dicho batallón. Jefferson Andrés no desea continuar allí y por lo tanto solicita su caso sea denunciado.

Publicado enEdición 209
Miércoles, 07 Enero 2015 20:06

En el corazón de la Libertad

En el corazón de la Libertad

Lo ocurrido este miércoles en horas matutinas en Francia nos deja suspendidos en el limbo del horror y la incomprensión; del miedo, el hastío y el dolor. La posibilidad de que cada ciudadano, en pleno ejercicio de sus derechos, pueda convertirse en víctima de la violencia y el fanatismo nos hiela la sangre. Además, que este brutal hecho ocurriera en París, Francia, a plena luz del día, cuando tres extremistas vestidos de negro, portando fusiles Kalashnikov, entraron al semanario 'Charlie Hebdo' gritando 'Alá es grande', asesinando de manera fría y brutal a varios ciudadanos para luego salir con calma y rematar a un oficial del policía, le añade una carga tremendamente simbólica a una tragedia que anuncia, sin medias tintas, a lo que está abocada toda, toda la humanidad.


Los abismos ideológicos son sustituidos por el insalvable y fétido fanatismo. El odio irracional y el miedo desproporcional han hecho del mundo un lugar violento, despiadado e inseguro. No hay cámara, ni dron, ni ejercito capaz de contener o combatir la acción fantasma de las hordas fanáticas. Nadie está ni estará a salvo de los extremismos y las violencias; todos seremos sospechosos de algo, una amenaza que se debe conjurar llegando, incluso, a la violación sistemática de derechos y libertades, de esos mismos derechos y libertades que la Revolución Francesa proclamó, con guillotina y todo, en 1789.


Esta realidad criminal, no ajena a la histórica barbarie que ha marcado el paso de la especie humana por el planeta tierra, es más brutal, dirigida, extrema y difusa que nunca antes, y nos anuncia, sin contemplaciones, lo que se viene para el mundo entero. Ningún Estado, por homicida, tecnológico y brutal que sea, podrá garantizar la seguridad de sus ciudadanos ni el fin del terrorismo. Los que prometen seguridad son los mismos que proponen muerte y destrucción.
Las cosas han cambiado aunque siguen igual. Ya no son dos ejércitos perfectamente reconocibles, con dominio territorial y jerarquía definida, con pliegos de demandas y banderas de ocupación los que asolan las poblaciones; ahora son ciudadanos enfermos, seres anulados por el odio y la sed de venganza, seres carentes de raciocinio que diseminados por el mundo actúan como mercenarios enajenados, dispuestos a causar daño, dolor, muerte y violencia, a cobrar con sangre años de agresiones y deudas históricas, a dejar una estela de sangre y vergüenza en el mundo occidental y también oriental. No son soldados matando a otros soldados en campos de batalla; son extremistas silenciosos que se mueven de manera desapercibida por las calles, los cines y los barrios, que saludan y dan las gracias, que comparten silla en el metro o en el avión, que caminan con la mirada atenta y la cabeza gacha, listos para asesinar a ciudadanos inocentes, ajenos al mundo militar y a las guerras de dominación.


Cada ciudadano en razón de las políticas de un gobierno que no controla – al amparo de una útil fachada democrática- y sobre el cual su incidencia es mínima, se ha convertido en objetivo militar, en una víctima potencial de una guerra sinuosa, brutal e irracional. No hay punto de inflexión ni acuerdo posible; con el fanatismo no puede haber diálogo; la monomanía, la ausencia de reflexión lógica y la ausencia de racionalidad lo imposibilitan. Cualquiera puede ser un violento "justiciero", un potencial verdugo con capacidad para actuar de manera devastadora en cualquier lugar, cualquier día, a cualquier hora. Nadie estará a salvo de sus semejantes. La gente cerrara las puertas con cerrojo, cambiara de silla en el servicio público, denunciará a sospechosos sin tregua alguna por el sólo hecho de hablar árabe, kurdo o algún dialecto similar o derivado, mirará con desconfianza a su vecino y todos temerán por su vida. Una cacería de brujas se desatará, el miedo reinará y no habrá marcha atrás para el horror que sacude y seguirá sacudiendo a la humanidad. La palabra "Islam" que significa "paz" y "sumisión" y se interpreta como "aceptación y sometimiento ante Dios", hoy significa amenaza, terror, peligro, violencia y crueldad.


Un mensaje desolador

El mensaje tras los trágicos hechos ocurridos en Paris, es contundente; tan claro y desalentador que ya no hay espacio para la especulación ni para la esperanza.


Esta masacre, perpetuada a plena luz del día contra la prensa francesa y la libertad de expresión, posee una enorme carga simbólica difícil de ignorar: Francia, la tierra del pensamiento libre, de la revolución que convirtió a súbditos en ciudadanos con derechos, que puso fin al absolutismo y en cuyo seno se proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano; que transformó los sistemas sociales, políticos y económicos de ese país y de buena parte del mundo; la tierra de la solidaridad, la prensa libre y la democracia ha caído bajo la tiranía delirante de la más abyecta, cruel y extremista inhumanidad.


Sin embargo, sus ciudadanos no se ocultan, se levantan erguidos, indignados, adoloridos y desafían en las calles el terror y el miedo, caminan firmes y exigen respuestas a un gobierno que no puede garantizar seguridad ni responder con eficacia a la mirada vidriosa, temerosa y enfurecida de sus ciudadanos, de los ciudadanos del mundo que se saben indefensos ante la acción homicida de los fanáticos, de los gobiernos tiránicos y de dictadorzuelos sedientos de sangre, poder, riqueza y muerte.

Mahoma, el último mensajero de Alá, se revuelve en su tumba o en su más allá; los profetas ocultan sus rostros, en nombre del amor, la libertad y la justicia se han cometido las más terribles y brutales acciones. El hombre contra el hombre; humanos contra humanos, inventando enemigos, justificando lo que jamás podrá ser justificado: el horror, la sevicia y la bestialidad amordaza los humanos corazones; vamos henchidos de vanidad y orgullo hacia la destrucción final.

"El mejor de los hombres es aquel que hace más bien a sus semejantes"
Mahoma


"La auténtica riqueza del ser humano es el bien que hace al mundo"
Mahoma


"El castrador de otros o de sí mismo no es seguidor mío"
Mahoma

 

Publicado enInternacional