Jueves, 20 Abril 2017 07:08

KAGEMUSHA: ABRIL TAMBIÉN ES MAÑANA.

KAGEMUSHA: ABRIL TAMBIÉN ES MAÑANA.

 

KAGEMUSHA: ABRIL TAMBIÉN ES MAÑANA.

 

12 de abril del 2017.

Hace unos meses, el Subcomandante Insurgente Moisés me dijo una síntesis de lo que ahora les ha contado a ustedes con más extensión y sustento.

Tal vez sin proponérselo, había él detectado una línea de tensión entre el pasado y la tormenta que ya está.

Esa madrugada, después de escuchar las historias que, en voz del SupMoy, contaron los más antiguos de nuestros compañeros, regresé a mi champa. De todas formas una lluvia, fuera de temporada, comenzaba a azotar el techo de lámina y era ya imposible escuchar nada que no fuera la tormenta.

Volví a hurgar en el baúl que me encargó el SupMarcos porque me pareció haber visto un texto que algo podría referir a lo que acababa de escuchar.

Revisar esos escritos no es fácil, créanme. La mayoría de los textos que se amontonan con desorden dentro del recipiente van del año 1983 al primero de enero de 1994, y, cuando menos hasta 1992, se ve que el Sup no sólo no tenía computadora, tampoco una máquina de escribir mecánica. Así que los textos están manuscritos en hojas de todos los tamaños. La letra del finado distaba de ser legible de por sí, así que agregue usted a eso la mella del tiempo en la montaña, la humedad y las manchas y quemaduras de tabaco.

Hay ahí de todo. Por ejemplo, encontré el original manuscrito de las órdenes operativas para las distintas unidades militares zapatistas la víspera del alzamiento. No sólo vienen las plantillas de las unidades, también cada operación detallada con una minuciosidad que devela una preparación de años.

No son ésos los apuntes de un poeta extraviado en las montañas del sureste mexicano, o de un contador de historias. Son escritos de un soldado. No, más bien de un mando militar.

Pero sí, abundan y redundan también cuentos e historias, hay muy pocos poemas y contados son los análisis políticos y económicos.

Bueno, más que análisis, se trata de esquemas y temas como punteados, como si fueran a ser desarrollados luego, o completados, o corregidos. He identificado varios de ellos con algunos que fueron hechos públicos luego, aunque ya pulidos.

Pero no es eso lo que busco. Las historias que recabó el SupMoy me recordaron que algo había, en este montón desordenado de papeles e ideas, sobre la genealogía de la lucha anticapitalista.

Aquí está. Éste si es de después del inicio de la guerra porque está impreso y la tipografía es la de un procesador de textos.

Por lo que dice, debe haber sido escrito hace unos 20 años, cuando los zapatistas hicieron públicos algunos análisis más profundos sobre lo que acontecía y lo que preveían seguiría después. Bueno, al menos las primeras líneas, porque algo parece que es de un período posterior.

El texto tiene un título desconcertante pero que se acomoda conforme se avanza en la lectura. Se llama “Abril también es mañana” Y le siguen lo que parecen puntos a desarrollar, aunque incompletos en ese momento.

La mayoría de los planteamientos aparecieron ya desarrollados en textos que fueron hechos públicos alrededor de los años 1996-1997, así que no los aburriré de nuevo repitiéndolos. Los principales han sido agrupados ahora en un libro llamado “Escritos sobre la guerra y la economía política”, elaborado por la editorial “Pensamiento Crítico Ediciones”. Si alguien le interesa conocer más sobre eso, este libro podría servirle. O puede consultar también la página electrónica de Enlace Zapatista.

La parte que me interesa mostrarles no aparece en ninguno de esos escritos públicos y, aunque medianamente desarrollada en su redacción, se alcanzan a vislumbrar en ella una serie de reflexiones sobre la ciencia social, es decir, la economía política, así como sobre el añejo y actual reto de la teoría y la práctica.

Les leo:

.- Las etapas posibles del capitalismo. Más que en una definición científica, el planteamiento de que el imperialismo era una fase superior del capitalismo, se convirtió en un plan de acción para las luchas en todo el mundo. De ser “una fase superior”, se concluyó que el imperialismo era “la última fase” del capitalismo.

.- Sobre esa base se estableció una especie de división internacional no del trabajo sino de la lucha anticapitalista. En los llamados países del Tercer Mundo, que no contaban con una industria desarrollada y, por lo tanto, carecían de una clase obrera sólida, la lucha por el socialismo debía pasar por una lucha nacionalista, antiimperialista, y anticolonial, y sólo así podrían aspirar a ser “anticapitalistas”. Se establece que la lucha contra el capitalismo y por el socialismo pasa necesariamente por la lucha por la liberación nacional. Eso al menos en los llamados países del tercer mundo. Para poder transitar al socialismo, las naciones debían librarse primero del yugo neocolonial, el impuesto por el imperialismo norteamericano en ese caso. No era posible la construcción del socialismo en un solo país, mucho menos si el país era uno subdesarrollado. La revolución socialista o era mundial o no lo era. El análisis científico se convirtió entonces en una especie de comando central de la revolución mundial y se instaló en la URSS. De ahí partían las estrategias y tácticas para las luchas anticapitalistas en todo el mundo. Quien acataba las órdenes, recibía el beneplácito de la “vanguardia” mundial. Para quien no, para quien pretendía construir su propio camino, es decir, su propia lucha, había la condena, el ostracismo y la etiqueta de moda para descalificar.

La ciencia de la historia, la economía política, dejó de ser ciencia y abandonó el análisis científico, supliéndolo por la consigna. Si la realidad no coincidía con la visión del Comité Central, la realidad era catalogada como reaccionaria, pequeño burguesa, divisionista, revisionista, y muchos “istas” semejantes. El pensamiento crítico pasó del análisis a la justificación, y los tropiezos y errores se cubrieron con la coartada del enfrentamiento con el imperialismo norteamericano. El simplismo de un mundo bipolar invadió a la ciencia social y, al igual que las fuerzas políticas y los gobiernos, tomó partido por uno de los dos grandes y únicos contendientes. La inteligencia fue derrotada y la mediocridad se instaló cómodamente.

.- Mediando el siglo XX, todos estaban contentos y tranquilos. El mal llamado “bloque socialista” se enfrascaba en lo que nosotros llamamos la tercera guerra mundial. En Asia, África y particularmente en América Latina, las luchas transcurrían sin mayor relevancia para esa guerra, la que importaba, y las organizaciones partidarias de la izquierda de entonces eran conminadas a dirigir sus esfuerzos principales al apoyo del Bloque Socialista. Todo intento de lucha debía tener el visto bueno de los tanques, pensantes y no, que, en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, redactaban manuales que, más que simplificar, amordazaron el desarrollo de la ciencia social. Como si fuera en las olimpiadas, en la ciencia social se competía no por mejor entender lo que ocurría y lo que vendría, sino por más alto y más veces levantar la bandera propia, fuera la de las barras y las estrellas, fuera la de la hoz y el martillo.

En el escenario mundial todo parecía previsible y sencillo... pero en eso llegó Fidel. Y “la problema”, como dicen los compas, es que no llegó solo, sino que traía de la mano a un tal Camilo que en el apellido llevaba la definición; y, con ese tremendo par, llegaba también un argentino-médico-fotógrafo-asmático, sin nombre relevante en el árbol genealógico de la revolución mundial y sin cargo alguno en ninguna estructura. Apenas unos meses después el planeta entero lo conocería con sólo tres letras: Che.

Luego pasó lo que pasó, y la luz que iluminó el Caribe en esos primeros años de la década de los 60´s se convirtió, sin proponérselo, en un virus que contaminó el continente. Después de un largo calendario de derrotas en ese dolor llamado Latinoamérica, un pueblo entero se organizaba y cambiaba de destino y extendía su nombre.

Desde la fracasada invasión mercenaria con patrocinio norteamericano, Cuba se llamó Fidel y Fidel Castro tuvo a “Cuba” como apellido de resistencia y rebeldía, de lucha.

El país más pequeño, el más despreciado, el más humillado, se levantaba y, con su acción organizada, cambiaba la geografía mundial.

El estadista que el pueblo cubano puso al frente, en unos cuantos años prácticamente borró a los demás “líderes mundiales” y, como debe de ser, en torno a su figura se convocaron los extremos: los pocos para adular, los más para atacar.

Sólo unos cuantos miraron y aprendieron que algo nuevo había surgido y que la revolución cubana no sólo había roto el dominio que sobre la América entera imponía el imperio de las barras y la estrellas, el “norte revuelto y brutal”.

También había hecho pedazos la ya entonces acartonada teoría social que era pastoreada por los comisarios que, en todo el espectro político, son la constante y nunca la excepción.

Todavía, casi 60 años después, no falta algún viejo comisario que, “heroicamente” atrincherado en la academia y ahora con las redes sociales como arma, pretende dictarle al pueblo de Cuba lo que debe o no hacer y deshacer.

Ajeno a las masturbaciones teóricas de la tibia academia, el pueblo de Cuba inició su largo camino de resistencia, y fue avanzando en condiciones adversas sin precedentes.

Todavía hoy sigue padeciendo el bloqueo económico más extenso e intenso en la historia mundial. Y no sólo, también ha resistido ataques terroristas, ha sido invadido militarmente, le ha propinado al soberbio tío Sam su primera derrota en el continente, y, con todo en contra, ha construido su propio destino.

Pero no sólo ha recibido los ataques de la derecha mundial, también la izquierda bien portada ha arremetido contra ese pueblo, socorrida de clichés y lugares comunes que obvian no sólo la realidad cubana, también y sobre todo su heroico esfuerzo para levantarse de sus errores y fracasos.

Con el único objetivo de hacerse agradable a la derecha, la izquierda institucional en todo el mundo ha atacado a la revolución cubana repitiendo los dichos de la derecha y siguiendo la moda en turno.

Es tan consistente la resistencia del pueblo de Cuba, que la histeria intelectual que abunda y redunda en este roto país que se llama “México”, seguramente diría que se ha mantenido porque es una creación de Salinas, y a que es apoyada por la “mafia del poder”.

Días después de ese relámpago de habilidad militar y convicción que le dio nuevo significado a un pequeño territorio y acomodó el nombre de “Playa Girón” en el casi vacío estante de victorias de la izquierda mundial, en aquel primero de mayo de 1961 el pueblo de Cuba decía, por la voz enronquecida de un barbón enfundado en su traje verde olivo de combate, las siguientes palabras:

“Si a Mr. Kennedy no le gusta el socialismo, bueno, a nosotros no nos gusta el imperialismo, a nosotros no nos gusta el capitalismo. Tenemos tanto derecho a protestar de la existencia de un régimen imperialista y capitalista a 90 millas de nuestras costas, como él se puede considerar con derecho a protestar de la existencia de un régimen socialista a 90 millas de sus costas.

Ahora bien, a nosotros no se nos ocurriría protestar de eso, porque eso es una cuestión que les incumbe a ellos, una cuestión que le incumbe al pueblo de Estados Unidos. Sería absurdo que nosotros pretendiéramos decirle al pueblo de Estados Unidos qué régimen de gobierno es el que debe tener, porque en ese caso nosotros consideraríamos que Estados Unidos no es un pueblo soberano y que nosotros tenemos derecho sobre la vida interior de Estados Unidos.

El derecho no lo da el tamaño, el derecho no lo da el que un pueblo sea mayor que otro, ¡eso no importa! Nosotros no tenemos sino un territorio pequeño, un pueblo pequeño, pero nuestro derecho es un derecho tan respetable como el de cualquier país, cualquiera que sea su tamaño. A nosotros no se nos ocurre decirle al pueblo de Estados Unidos qué régimen de gobierno debe tener. Luego es absurdo que al señor Kennedy se le ocurra decir qué régimen de gobierno es el que quiere que nosotros tengamos aquí, porque es una cosa absurda; eso nada más se le ocurre al señor Kennedy, porque no tiene un concepto claro de lo que es la ley internacional y la soberanía de los pueblos.

El texto sigue con una extensa reflexión sobre la ciencia social y el pensamiento crítico. Pero me detengo ahora señalando que bien puede usted intercambiar el nombre de “Kennedy” por el de “Trump” y verá que en esas palabras había no una declaración coyuntural, sino una declaración de principios.

Detuve la lectura y miré entonces el reloj de arena.

Se me ocurrió que tal vez no es cualquier arena la que contiene. Y tal vez no es cualquiera porque esta arena tal vez viene de una playa reiterada en la historia de lucha y resistencia de la humanidad contra el capitalismo.

Tal vez la arena que fluye de uno a otro lado de este reloj, viene de un lugar del continente americano y su geografía la ancla en una isla que se estira en el Caribe, como caimán rebelde que se niega a ser sometido y por eso endurece la piel y la mirada.

Tal vez, se me ocurre ahora, la arena de este reloj de arena es arena de Playa Girón, que así se llama esa grieta en el muro del Capital y que, con su persistencia, nos enseñó a todos que el grande y poderoso puede ser derrotado por el pequeño y débil cuando hay resistencia organizada, necio empeño y horizonte.

 

-*-

 

Déjenme decirles que el finado SupMarcos, y no sólo él, sentía una gran admiración por el pueblo de Cuba y un profundo respeto por Fidel Castro Ruz.

En aquella plática informal que tuvimos horas antes de su muerte, la palabra recaló en el tema militar. Me contó que él consideraba que la historia militar de lucha de los pueblos era poco conocida. Se refirió entonces a la llamada Batalla de Zacatecas y a la Toma de Ciudad Juárez, ambas conducidas por Francisco Villa. Me contó que él tomo prestada la concepción que implementó el General Villa para tomar Ciudad Juárez y con ella diseñó el inicio del alzamiento. “Para la batalla de Zacatecas no me faltaba caballería”, dijo bromeando, “sino planada”.

En lo internacional, contra el común de la izquierda, su referencia no era la batalla de Leningrado, sino la Batalla de Santa Clara, conducida por el Che, la de Cuito Cuanabale que dirigió Fidel Castro, y la de Playa Girón, también comandada por Fidel Castro.

Aproveché para preguntarle por qué, siempre que nombraba a Fidel Castro, no decía “Comandante” si toda la izquierda latinoamericana lo hacía. Así me respondió:

“El que todos así lo llamaran pudiera bastar, pero no es por eso. Nosotros somos un ejército y cuando decimos “comandante” decimos mando. Y a nosotros no nos manda nadie, como no sean nuestros pueblos. Pero Fidel Castro no necesita que nosotros le digamos así. A él su pueblo le ha dado ese grado y no necesita más.”

Se siguió contándome sobre Playa Girón y, con admiración, narraba la ocasión en que Fidel Castro discute y manotea con sus oficiales porque no lo dejan avanzar hacia Playa Girón a combatir contra los mercenarios. “Imagínate”, me dijo riendo de buena gana, “Fidel contra todo su Estado Mayor. Él emperrado en que quiere estar en el frente de combate y los demás en que no, que tiene qué cuidarse. Y, ¿sabes?, Fidel Castro no argumentó que era su deber, les dijo que era su derecho.” Encendió su pipa el finado y, después de la primera pitada la levantó como si brindara y dijo: “Por supuesto que la discusión la ganó Fidel”.

Luego, dando por terminado el tema, añadió: “Fidel Castro es el Maradona de la política internacional. Y nunca le van a perdonar los goles que le metió a quien se atrevió a enfrentarlo”.

Recordé las palabras del difunto SupMarcos cuando leía sobre lo que el famélico espectro político de Latinoamérica opinó sobre la muerte de Fidel Castro. La reiteración en la derecha, y en la izquierda bien portada, de reproches y supuestas críticas. La derecha que nunca le perdonará las derrotas que les propinó, y la izquierda institucional que no lo absolverá de haber sido todo lo que ella, en su mediocridad, nunca llegará a ser.

También están los mediocres que ahora dictan juicios y sentencias y simplemente no pueden explicar por qué, si era un dictador, la mayor potencia mundial no pudo organizar una rebelión popular, y optó por los atentados terroristas para anularlo.

Lejos de la películas de ficción y series televisivas, donde los servicios secretos norteamericanos acaban con los malos armados sólo con un lapicero, fracasaron en Cuba sencillamente porque “Comandante Fidel” era el nombre, la imagen y la voz que ese pueblo tomaba para reafirmar lo que todo el tiempo y en contra de todo construía: su libertad.

Y el dinero buscó y busca y siempre encuentra psicópatas dispuestos a vender su sed de sangre y destrucción. Siempre encontrará a los Mas Canosa, a los Posada Carriles, aunque, en otra geografía y calendario, se llamen acá Felipe Calderón Hinojosa o como su antes esposa y ahora pretendida amasia Margara Zavala; o como Mauricio Macri en Argentina; o como Temer en Brasil, o como Leopoldo López en Venezuela. Políticos, psicópatas y corruptos todos ellos, siempre dispuestos a que otros mueran y ellos cobren.

Les cuento esto no sólo porque el tema toca lo pequeño que se rebela y se alza rompiendo moldes impuestos, también por lo que ahora les narro: me tocó reportarme con el Subcomandante Insurgente Moisés en una de nuestras posiciones, precisamente unos días después de la muerte de Fidel Castro.

Cuando llegué, la insurgenta Erika me dijo sin poder contener las lágrimas: “Se murió el Fidel Cuba”. Así dijo. La revolución cubana tiene 58 años resistiendo contra todo, la insurgenta Erika debe andar por los veintitantos, nunca ha salido de estas tierras, aprendió el español en un campamento de montaña, batalla con las matemáticas y las palabras “duras”, y, a pesar de eso, o precisamente por todo eso, ha sintetizado en dos palabras toda una historia de lucha, de resistencia y rebeldía.

Y vengo a hablarles de Cuba, es decir, de Fidel Castro, y de Fidel Castro, es decir, de Cuba, por la sencilla razón de que ya no hablan de él. Tal vez porque piensan que ha muerto y, con él, la Cuba rebelde. En lo que se refiere a Fidel Castro Ruz, sólo les decimos: “si no lo pudieron matar cuando estaba vivo, menos van a poder ahora que ha muerto”.

Todo esto viene al caso, o cosa, según, porque es cierto, el difunto SupMarcos tenía razón: Abril también es mañana.

 

-*-

 

Volviendo a aquella ocasión, como el tiempo se alargaba, seguí platicando con el finado SupMarcos cuando todavía no estaba finado. El tiempo en La Realidad zapatista había entrado en ese ritmo en que parece que el día tiene prisa por irse y la noche sigue de perezosa. Me parece que todo lo operativo de ese día 24 de mayo del 2014 lo estaba resolviendo el Subcomandante Insurgente Moisés, pues al SupMarcos nadie se le acercaba con informes o preguntas. Como si el SubMoy estuviera haciendo todo lo posible para que el SupMarcos pasara tranquilo sus últimos minutos.

Como seguíamos ahí, esperando, le pregunté por qué decía eso de que él era el personaje y no Durito, el Viejo Antonio y los otros seres que poblaron sus relatos. Claro, todavía no conocía yo, ni nadie, el texto que leería la madrugada siguiente y que se titula “Entre la luz y la sombra”.

Antes de responderme, el Sup miró ambos relojes.

Nunca antes había hecho eso. Siempre o consultaba uno o checaba el otro, dependiendo siempre de la situación.

Después de confrontar ambos relojes, suspiró profundamente y me preguntó:

“¿Qué es lo que no entiendes?”

“Eso”, le respondí, “porque entonces ¿quién eres? o más bien ¿quién has sido?”.

Entonces se cuadró e inclinando la cabeza, paradójicamente tratando de imitar el tono de voz de los serios y formales samuráis de Akira Kurosawa, dijo:

“Kagemusha”.

Y digo que paradójicamente, porque el SupMarcos bromeaba de todo y de todo se burlaba, sobre todo de sí mismo.

Yo puse la misma cara que ustedes están poniendo ahora.

“¿Qué diablos es eso de Kagemusha?”

“Un señuelo”, me respondió, “un distractor, una sombra, la sombra del guerrero”.

Entendí entonces el por qué, en sus últimos textos, había aparecido de pronto un nuevo personaje: “Sombra, el guerrero”.

“¿Y entonces?”, pregunté porque sí.

“Entonces nada, alguien tenía que hacerlo y a mí me tocó”.

“¿Y entonces que vas a hacer?”, le insistí.

“Morirme”, me respondió mientras se colocaba el pasamontañas. Se acomodó entonces la gorra, encendió la pipa y, dirigiéndose a la guardia que resguardaba la puerta, ordenó por última vez: “Dile al SubMoy que estoy listo”

 

-*-

 

Viene la tormenta.

Una y otra vez, el dinero tratará de romper la historia que importa. Y una y otra vez, será vencido. Como en un mes de abril de hace ya 56 años, en Playa Girón, generaciones enteras se arrancarán los juegos de un tirón y se levantarán desafiando el destino que se les impone.

Ese día volverán a escucharse, aunque con otra voz, las palabras que el pueblo de Cuba dirigió a quienes pretendieron doblegarlo:

“Tampoco escaparán al veredicto de la historia, que no será un simple veredicto de palabra, sino el veredicto que marca inexorable el destino de los explotadores de todo el mundo, como un reloj que le dice “tus días están contados, el fin de tu sistema explotador se acerca“.

Cuba pervivirá. Los pueblos originarios pervivirán. La humanidad pervivirá.

Y cuando se diga “Patria”, se dirá “mundo”, se dirá “casa”, se dirá “vida”

Cierto, no habrá relámpagos más fieros, ni tormenta más grande, pero al final, esta tierra se levantará y con ella sus mujeres, sus hombres y quienes son lo que son sin ser ni uno ni otra.

La memoria no olvidará, pero no habrá celebraciones.

No porque no valdrá la pena, sino porque la vida entera será entonces lo que siempre debería ser, es decir, una celebración.

Y cuando ese mañana llegue, yo, nuevo Kagemusha nómada, sólo lamentaré no estar presente para mirarles burlón y decirles:

“Odio decir que se los dije, pero se los dije”.

 

 

Gracias, no muchas, pero siempre sí unas pocas bastantes.

SupGaleano.

Abril del 2017.

 

 

Publicado enSociedad
Lecciones de geografía y calendarios globalizados

“Nada ha cambiado”, así dicen.


“En Chiapas, los indígenas están igual o peor que antes del alzamiento zapatista”, reiteran los medios de paga cada que su caporal se los indica.


Hace 23 años, de diversas partes del mundo llegó “ayuda humanitaria”. Los indígenas zapatistas entendimos entonces que no era limosna lo que nos mandaban, sino apoyo para resistencia y rebeldía. En lugar de zamparnos todo o venderlo, como hacen los partidistas, con esos apoyos fuimos levantando escuelas, hospitales, proyectos para la autogestión. Poco a poco y no sin problemas, dificultades y errores, construimos las bases materiales para nuestra libertad.


Ayer hemos escuchado al Subcomandante Insurgente Moisés decirnos que las comunidades indígenas zapatistas se organizaron no para pedir ayuda, sino para apoyar a otra gente en otra tierra, con otra lengua y cultura, con otro rostro, con otro modo, para que resista. Nos ha platicado el proceso seguido para cumplir con eso. Cualquier que haya escuchado sus palabras puede decir, y no se equivocaría, que lo que se ve en ese largo camino que va del cafetal a este kilo de café empacado, hay una constante: organización.


Pero volvamos a 1994-1996.


Conforme llegaban mujeres, hombres y otroas de diversos rincones del México y del mundo, las zapatistas, los zapatistas entendimos que, en ese calendario, no era una geografía específica la que nos tendía la mano y el corazón.


No era la soberbia Europa la que se condolía de los pobres inditos a los que, inútilmente, había querido exterminar siglos antes.


Fue la Europa de abajo, la rebelde, la que, sin importar su tamaño, lucha día a día. La que, con su apoyo, nos decía “no se rindan”.


No era el norte revuelto y brutal que es gobierno y Poder escondido detrás de la bandera de las barras y las turbias estrellas quien, simulando humanidad, mandaba migajas.


Fue la comunidad latina y anglo que defiende su cultura y modo, que resiste y lucha, que no se embrutece con la droga del “sueño americano”, la que nos apoyó mientras murmuraba “no se vendan”.


No era el México partidista, el de la nomenclatura de todas las derrotas convertidas en puestos y cargos para los dirigentes y olvido para las bases, quien trataba de cobrar doble: cobrar la sangre de los nuestros y cobrarnos luego la limosna que trajeran.


Fue el México de abajo, el que se organiza sin importar si son muchos o pocos, si salen o no en las noticias, si los entrevistan o no los medios de paga; el que carga sus muertos, sus presos, sus desaparecidos no como un lamento sino como un compromiso. Ese México fue quien se quitó algo de lo poco que tenía para dárnoslo mientras su mirada nos mandaba: “no claudiquen”.


De África, Asia y Oceanía también llegó el aliento y la esperanza susurrándonos: “resistan”.


Y desde esos años primeros, nosotras, nosotros, zapatistas, entendimos que no nos dejaban una ayuda sino un compromiso, y desde ese calendario nos hemos esforzado por honrarlo.


Aún con todo en contra, acosados por el ejército y paramilitares, difamados por los medios de paga, olvidados por todos quienes descubrieron que no sacarían provecho de nuestro dolor, aún así, nos hemos empeñado en honrar ese debe, todos los días y en todas partes, no sin errores y fallas, no sin tropezones y caídas, no sin muertes.


Ese hombre, esa mujer, esoa otroa, que lucha en otros rincones del planeta, puede decir ahora que luchó a nuestro lado. Y sin empacho puede dejarnos a nosotros, nosotras, los errores y atorones, y, con justicia, hacer suyos nuestros logros que, aunque pequeños, valen.


Gracias a toda esa gente que fue y es compañera tal vez sin saberlo, no somos lo mismo de hace 23 años.
Hace dos décadas, cada que hablaban nuestros compañeros y compañeras, invariablemente terminaban sus palabras pidiendo disculpas por su manejo del español.


Hoy, sin olvidar su lengua materna, cualquiera de nuestros jóvenes y jóvenas, con cariño le corrigen la prosodia y la ortografía a más de uno, una, unoa con grados universitarios.


Hace dos décadas el EZLN era organización, referente y mando de las comunidades indígenas. Hoy son ellas quienes mandan y nosotros, nosotras, quienes obedecemos.


Antes las dirigimos y ordenamos, ahora nuestro trabajo es ver cómo apoyamos sus decisiones.


Antes íbamos delante, marcando el rumbo y el destino. Hoy vamos detrás de nuestros pueblos, no pocas veces corriendo detrás de ellos para alcanzarlos.


Hemos pasado a segundo plano. Habrá quien piense que eso es un fracaso.


Para nosotros, nosotras, es la buena cuenta que podemos darle a nuestros muertos, a nuestras muertas. Como a SupPedro, como a la compañera Malena, quien falleció hace apenas unos días, y de quien todavía no podemos hablarles sin que el dolor nos acalambre las manos y se humedezcan las palabras y la mirada.


Así de grande era ella para nosotras, nosotros, zapatistas.


Hemos llegado a estos días y esta reunión con su muerte sobre los hombros y, aunque no explícitamente, su voz ha tomado la nuestra.


Hace un par de días hemos querido saldar una deuda de honor con quienes hoy nos faltan y mucho. Hemos querido hacer nuestras las palabras que imaginamos suyas si aquí estuvieran, a nuestro lado, como lo estuvieron toda su vida.
Pero ahora debemos seguir, y hacerles saber a todos que nuestras comunidades, nuestros pueblos, han decidido que es el momento de recordarles a quienes creyeron y confiaron en nuestra bandera y modo, que aquí estamos, que resistimos, que no nos rendimos, que no nos vendemos, que no claudicamos.


Queremos que sepan que ahora pueden contar con nosotros, nosotras, con las comunidades zapatistas. Que aunque poco y a la distancia, les apoyaremos.


Y tampoco será nuestro apoyo una limosna. También será para ellos, ellas, elloas, ustedes, un compromiso.
Porque esperamos que resistan hasta lo último. Esperamos que no se rindan, que no se vendan, que no claudiquen.
Porque esperamos que aún en los momentos en que se sientan más solos, más derrotados, más olvidados, tengan en su dolor y su angustia al menos una certeza: la de que hay alguien que, aunque lejos y con el color de la tierra, les dice que no están solos, solas, soloas. Que su dolor no nos es ajeno. Que su lucha, su resistencia, su rebeldía, también es la nuestra.


Les apoyaremos como es de por sí nuestro modo, es decir, un apoyo organizado.


Y deben saber y tener bien claro, que en este apoyo va nuestro cariño, nuestra admiración, nuestro respeto.


El empaque no lo dice, pero dentro va el trabajo de los hombres, mujeres, niños y ancianos zapatistas.


Porque hace ya varios años que entendimos que nuestro anhelo no es local, ni nacional, es internacional.


Entendimos que para nuestro empeño las fronteras estorban. Que nuestra lucha es mundial. Que siempre lo ha sido, pero que no lo sabían quienes nos parieron y que fue hasta que la sangre indígena tomó el timón además del motor, y marcó el rumbo, que descubrimos que el dolor, la rabia y la rebeldía no tienen pasaporte y que son ilegales para el arriba, pero son hermanas para el abajo.


Hoy podemos decirle “compañero”, “compañera”, “compañeroa” a cualquiera que resista, se rebele y luche en cualquier parte del planeta.


Ésa es la nueva geografía que no existía en aquel otro calendario.


Así que reciban nuestro apoyo sin pena.


Recíbanlo como lo que es, como un saludo.


Con eso como pretexto sacudan al mundo, arañen los muros, digan “no”, levanten el corazón y la mirada.
Que si el poderoso no los ve ni los oye, en cambio los miran y los escuchan las zapatistas, los zapatistas que, aunque no somos grandes, venimos rodando desde siglos y sabemos bien que el mañana es parido como debe ser, es decir, abajo y a la izquierda.


-*-


De [email protected] y [email protected].


Hay muchas cosas que no podemos explicar. Sabemos que son así, pero nuestro conocimiento es rudimentario y no podemos explicar por qué.


Ya ven, por ejemplo, que “los cabezas grandes” nos dicen que no sabemos marxismo (no sé si eso es un defecto o una virtud), que somos una fantasía alargada en el tiempo por causas que no pueden explicar pero que son sospechosistas. Como no es posible que un grupo de indígenas piensen, quiere decir que es el hombre blanco o alguna fuerza oscura la que nos manipula y nos lleva a no sé dónde.


Nuestro conocimiento, nos dicen, no es más que voluntarismo y buena suerte en el mejor de los casos, o simple manipulación de alguna mente perversa en el peor.


Pero no es que les preocupa si alguien nos manda y orienta. Lo que les molesta es que no sean ellos. Les incomoda que no obedezcamos, que la insumisión en estas tierras no sea una bandera sino ya una forma de vida.
En resumen, les molesta e incomoda que seamos zapatistas.


Y la misma incapacidad que nos suponen para la lucha, la extienden al conocimiento.


Nos siguen viendo desde arriba. Desde sus amplios y lujosos barandales se asoman a mirarnos con burla, con lástima, con desaprobación. Y regresan luego a sus espaciosos camarotes a masturbarse pensando en su bonanza y bienestar. Excitándose al imaginar el dolor en el otro, la desesperación en la otra, la angustia en loa otroa.


Porque ellos, van arriba del soberbio barco, navegan la gran finca flotante que recorre las geografías y calendarios actuales.


Pero si se vuelven a asomar y dirigen su mirada abajo y a la izquierda, con preocupación más cerca nos miran.
Pero no, no es que hayamos crecido para alcanzarlos. No es que nos estiremos para tratar de llegar a ser como ellos.
No, nosotros, nosotras, no somos ellos. Y no queremos serlo.


Si más cerca nos ven es, simple y sencillamente, porque su soberbio buque se hunde. Se hunde irremediablemente, y lo saben el finquero, los capataces y caporales, que ya tienen listas las barcas para abandonar el navío cuando la catástrofe sea tan evidente que nadie pueda negarla.


Pero no me hagan caso. Ellos son los grandes estudiosos, los que manejan con habilidad las nuevas maravillas tecnológicas. Ellos son quienes pueden, con un golpe de dedo, encontrar justificaciones para su cinismo, su ruindad, su imbecilidad que, no por vestirse de ilustrada, deja de ser lo que es: una chambonada pedante y cínica. Ellos que, con maña, obvian los argumentos en contra que se encuentran ahí mismo, que trucan y editan palabras y hechos para acomodarlos a conveniencia.


Y no les interesa siquiera corregirnos. Sólo quieren consolarse en su bajeza, en su soledad. Y se pretenden individuales, únicos, irrepetibles, pero no son más que una más de millones de moscas revoloteando en la mierda.


Ellos que creen saber y no saben. Ellos que quieren ganar, y pierden.


Porque ellos se creen que están a salvo del colapso. Que el dolor siempre será ajeno.


¿De veras creen que la desgracia tocará antes a su puerta y pedirá permiso para entrar en su vida?


¿Creerán que habrá un anuncio antes, que habrá una aplicación para el celular que les avise que se acerca la tragedia?


¿Esperan que sonará la alerta y podrán salir en orden de su trabajo, su casa, su auto y agruparse en tal punto?


¿Esperan que en sus miserables mundos, aparecerá, de pronto, la señalización que indique: “punto de reunión en caso de apocalipsis”?


Ellos, ¿tienen en sus pueblos, en sus colonias, en sus ciudades, en sus países, en sus mundos, una puerta con un letrero luminoso encima rezando “SALIDA DE EMERGENCIA”?


¿Suponen que será como en las series y películas de catástrofes, que todo es normal y en un instante todo se descompone?


Puede ser. Ellos son quienes saben, quienes imparten juicios y condenas.


Pero, según nosotros, nosotras, zapatistas, la pesadilla la va construyendo el Poderoso poco a poco. Las más de las veces, la presenta como un beneficio, un avance. En veces es el progreso, el desarrollo, la civilización.
Pero ya ve usted que somos indígenas, lo que, según ellos, quiere decir ignorantes, manipulados por la religión, o la necesidad, o por ambas.


Para ellos no tenemos ni la capacidad ni el raciocinio para diferenciar una cosa de otra.


Para ellos no somos capaces de la mínima elaboración teórica.


Pero, por ejemplo, hace más de 20 años señalamos el colapso que sufriría la globalización neoliberal. Ahora los cabezas grandes descubren que, en efecto, la globalización explosiona, y escriben ensayos minuciosos para demostrar lo que se puede constatar apagando la televisión, la computadora o dejando en paz el celular unos instantes, y ya no digamos salir a la calle, bastaría asomarse a la ventana para constatar lo que pasa. Se citan y recitan entre sí, se felicitan e intercambian zalamerías y cachondeos teóricos (ok, también carnales, pero cada quien con su cada cual).


Si hubiera justicia teórica, se reconocería que los más pequeños de los pequeños se asomaron antes a la catástrofe en curso y la señalaron.


No dijeron si era buena o mala, no abundaron y redundaron en citas de pie de página, ni acompañaron susaseveraciones con referencias a nombres extraños con muchos grados académicos.


Les cuento esto porque, hace un par de días, les platicaba yo que, entre los papeles del SupMarcos, encontré ese texto que se supone explica las razones y motivos que llevaron a un escarabajo de nombre de pila Nabucodonosor, a elegir un nombre de lucha y una profesión ídem, abandonar su casa y familia, y armado con una cáscara de cacaté como yelmo, una tapa de plástico de un frasco de medicina como escudo, un clip desdoblado como lanza, y una ramita como espada (que se llamaba, por supuesto, Excalibur), elegir un amor imposible, asignarle a una tortuga la misión de cabalgadura con el paradójico nombre de “Pegaso”, escoger de escudero a un guerrillero de nariz evidente, y lanzarse a recorrer los caminos del mundo.


Pero no buscaba yo ese texto. Porque en las últimas fechas he leído y escuchado estudios y análisis que sostienen que parece, es probable, puede ser, es un supositorio, la globalización neoliberal no es la panacea prometida y, en realidad, está acarreando más perjuicios que beneficios.


Y fui entonces yo a hurgar en ese baúl porque creía haber leído eso antes.


Y pues lo encontré y aquí se los leo. Tiene fecha de abril de 1996 y es una ponencia redactada por un escarabajo. Se titula:


“ELEMENTOS PROMISORIOS PARA UN ANALISIS INICIAL COMO PRIMERA BASE DE UN ACERCAMIENTO ORIGINAL A LAS PRIMOGENITAS CONSIDERACIONES FUNDAMENTALES ACERCA DEL BASAMENTO SUPRAHISTORICO Y SUPERCALIFRAGILISTICOESPIRALIDOSO DEL NEOLIBERALISMO EN LA COYUNTURA DECISIVA DEL 6 DE ABRIL DE 1994 EN PUNTO DE LAS 0130, HORA SURORIENTAL, CON UNA LUNA QUE TIENDE A VACIARSE COMO SI FUERA BOLSILLO DE TRABAJADOR EN EL AUGE DE LAS PRIVATIZACIONES, LOS AJUSTES MONETARIOS Y OTRAS MEDIDAS ECONOMICAS TAN EFICACES QUE PROVOCAN ENCUENTROS COMO EL DE LA REALIDAD” (Primera de 17,987 partes).
La ponencia es bastante sintética. De hecho, se compone de una sola frase que dice así:


“El problema con la globalización en el neoliberalismo es que los globos se revientan”.


Oh, yo entiendo que en una publicación “seria” de la academia o del limitado universo de los medios de paga, no se puede citar a pie de página: “Don Durito de La Lacandona. Op. Cit. 1996). Porque luego habría que aclarar, al final de la publicación, que el autor referido es un escarabajo que se cree andante caballero y cuyo rastro se perdió en La Realidad, el 25 de mayo del 2014.


Pero les decía yo que hay muchas cosas que no podemos explicar por qué, pero son así.
Por ejemplo, la individualidad y lo colectivo.


En colectivo es mejor que individual. No puedo explicarles científicamente por qué, y tienen todo el derecho de acusarme de esotérico, o algo igualmente horrible.


Lo que hemos visto en nuestro limitado y arcaico horizonte es que el colectivo puede sacar a relucir lo mejor de cada individualidad.


No es que el colectivo te haga mejor y la individualidad te haga peor, no. Cada quien es quien es, un complejo manojo de virtudes y defectos (lo que sea que signifiquen unas y otros), pero en determinadas situaciones afloran las unas o los otros.


Prueben aunque sea una vez. No les va a pasar nada. En todo caso, si son tan maravillosos como se conciben a sí mismos, pues entonces reforzarán su posición de que el mundo no los merece. Pero tal vez encuentren dentro de ustedes mismos habilidades y capacidades que no sabían que tenían. Prueben, total, si no les gusta siempre pueden volver a su cuenta de tuiter, a su muro de feisbuc, y desde ahí seguir dictándole al mundo entero lo que debe ser y hacer.


Pero no es por eso que ahora les recomiendo que trabajen y luchen en un colectivo. El asunto es que la tormenta viene. Lo que se ve ahora no es ni remotamente el punto más álgido. Lo peor está por venir. Y las individualidades, por muy brillantes y capaces que se sientan, no podrán sobrevivir si no es con otros, otras, otroas.


Nosotras, nosotros, hemos visto como el trabajo colectivo no sólo ha permitido la supervivencia de los originarios a varias tormentas terminales, también avanzar cuando son comunidad y desaparecer cuando cada quien ve por el bienestar propio individual.


En lo que se refiere a las comunidades indígenas zapatistas, el trabajo colectivo no lo llevó el EZLN, tampoco el cristianismo, ni Cristo ni Marx tuvieron qué ver con el que, en momentos de peligro, frente a amenazas externas, para las fiestas, la música y el baile, la comunidad en territorios de los pueblos originarios se hace un solo colectivo.
En fin, ahí lo vean.


Pero, como quiera, yo les recomendaría que aprovechen lo que va a hacer el Congreso Nacional Indígena a partir de mayo de este años. Esperamos de veras que el CNI cumpla su propio mandato y no caiga en la búsqueda de votos y de cargos, sino que lleve el oído hermano para quien abajo es dolor y soledad, que lo alivie con el llamado a la organización.
El andar de estas compañeras y compañeros va a hacer visibles barrios, comunidades, tribus, naciones, pueblos originarios. Acérquense a ellos, ellas, a los indígenas. Abandonen, si pueden, la lente del antropólogo que los ve como bichos raros y anacrónicos. Deje de lado la lástima y la posición de misionero evangelizador que les ofrece salvación, ayuda, conocimiento. Acérquese como hermana, hermano, hermanoa.


Porque, cuando llegue el tiempo en que nadie sepa a dónde ir, esos originarios, los que hoy son despreciados y humillados, sabrán a dónde el paso y la mirada, sabrán el cómo y el cuándo. Sabrán, en suma, responder a la pregunta más importante y urgente en esos momentos: “¿qué sigue?”


-*-


Ahora, ya para terminar, algunos señalamientos breves. Algunas pistas, pues.


.- Cuando Trump habla de recuperar las fronteras de EU, dice que es la de México, pero la mirada del finquero apunta a territorio del Mapuche. La lucha de los originarios no puede ni debe circunscribirse a México, debe alzar la mirada, el oído y la palabra e incluir todo el continente, desde Alaska hasta Tierra de Fuego.


.- Cuando en la voz del Subcomandante Insurgente Moisés, decimos que el mundo entero se está convirtiendo en una finca y los gobiernos nacionales en capataces que simulan poder e independencia cuando el patrón se ausenta, no sólo estamos señalando un paradigma con consecuencias para la teoría. También estamos señalando un problema que tiene consecuencias prácticas para la lucha. Y no nos referimos a las luchas “grandes”, las de los partidos políticos y los movimientos sociales, sino a todas las luchas. El zapatismo, como pensamiento libertario, no reconoce a los ríos Bravo y Suchiate como límites de su aspiración de libertad. Nuestro “para todos, todo” no reconocer fronteras. La lucha contra el Capital es mundial.


.- Entre las opciones, nuestra posición ha sido y es clara: no hay capataz bueno. Pero entendemos que alguien haga, la mayoría de las veces como terapia de consuelo, una diferenciación entre los malos y los peores. Ok, quien poco hace, con poco o nada se conforma.


Pero ellos deberían tratar de entender que quien arriesga todo, todo quiera. Y para nosotras, nosotros, zapatistas, el todo es la libertad.


No queremos elegir entre un patrón cruel y uno bondadoso, simple y llanamente no queremos patrones.
Pues eso es.


Muchas gracias. Digo, además de las que me adornan.
SupGaleano.


Abril del 2017.



DEL CUADERNO DE APUNTES DEL GATO-PERRO.


I.- Imágenes de la Finca Global.


Han llamado a cuentas a los señores John McCain y John Kelly. El primero es senador y el segundo es secretario de Seguridad Nacional, ambos en el gobierno norteamericano. El patrón les reprocha el comentario sobre que sería un problema que una candidatura de izquierda llegara a la presidencia de México, lo que ha sido aprovechado por uno de los precandidatos para promoverse.


Tanto McCain como Kelly se miran entre sí extrañados y argumentan: “pero si nos estábamos refiriendo a lo que pretenden los fuckin indios frijoleros brownies, que están diciendo que pueden gobernar no sólo México sino el mundo entero con su fucking council. Ellos sí son un problema, no sé por qué el otro se sintió aludido, si él y nosotros sabemos que no representa amenaza alguna como no sea para sí mismo”.


El patrón, que sea el finquero, que sea el capitalista, los escuchó y movió la cabeza asintiendo con aprobación. Les dio orden de retirarse y llamó luego a Donaldo y a su mamá (que sólo aparece aquí para mentarla), así como a los principales líderes políticos para darles indicaciones.


Horas después, en solemne sesión del congreso norteamericano, el Trump condecoró al senador McCain y al general Kelly con la medalla al mérito capitalista, el más alto honor que el patrón otorga a capataces, mayordomos y caporales.
La sesión transcurría sin mayores contratiempos cuando empezó a detectarse mucha bulla en la sala de prensa donde los corresponsales asignados a la Casa Blanca se aburrían soberanamente. De pronto, todos se agolparon en torno a uno de los monitores.


Resulta que una colega, más aburrida que el copete del Trump, se puso a “zapping” en la red y había llegado a la página del Sistema Zapatista de Televisión Intergalactica (“SIZATI” por sus siglas en español).


En la pantalla se observaba la misma ceremonia pero con una cámara que tomaba todo a espaldas de donde el Trump estaba.


En la imagen se veía que el Trump traía un papel pegado en una de las nalgas que decía “Kick me”, y otro en la otra nalga que rezaba “Fuck me” y uno más, a la altura del hombro izquierdo, en el que se leía “Vamos por todo para todoas” y firmaba “El fucking Congreso Nacional Indígena”.


Los corresponsales enloquecieron y llamaron frenéticos a sus redacciones, las principales cadenas televisivas del mundo suspendieron su programación habitual para enlazarse con el SIZATI. En todo el planeta las pantallas se llenaron de las nalgas del señor Trump.


Las consecuencias no se hicieron esperar: la muy honorable, discreta y recatada familia Kardashian sufrió un síncope cardíaco porque su reality show perdió el 100% de la audiencia; el mundo entero no vio la escena culminante de la serie The Walking Dead, donde Darill le confiesa su amor a Rick y, cuando se besan apasionadamente el Rick con el Flechitas, ¡zás!, la Michone les corta la cabeza a ambos y, enfundando su katana, dice, mirando a la cámara: “mejor me voy a la fuckin selva lacandona a buscar a mi verdadero amor, el fuckin SupGaleano, no vaya a ser que me dé baje la fuckin Rousita”; y tampoco pudieron ver el último episodio de la serie Games of Thrones, en la que la Dayanaris le da un su besito a Tyron, demostrando que lo fuckin pequeño gana cuando cuenta y que, en efecto, John Snow no sabía nada.
Desde el podio del congreso, Trump observó la agitación en los corresponsales y pensó para sí que al fin la fuckin prensa había entendido la grandeza de él, o sea del Trump himself.


Horas después la séptima flota naval de los fuckins marines y la fuckin 101 división aerotransportada vigilaban las mares y cielos del mundo, esperando que los servicios de inteligencia de la OTAN descubrieran la ubicación del fuckin SIZATI para lanzarle 3 mil misiles Tomahawk con 3 mil cabezas nucleares cada uno, además de la madre de todas las bombas.
Al bunker del patrón llegó la comunicación: “los fuckin bastards are fuckin every where” que, en español, se puede traducir como “no tenemos una fuckin idea de donde están esos weyes”.


La industria militar trabajaba ya a todo vapor para surtir un nuevo pedido de misiles, así que había que gastar los que ya había, si no, la fuckin sociedad del finquero se iba a enojar. El patrón garabateó una nueva orden. El fuckin secretario de la defensa gringo miró desconcertado al finquero. El mandamás lo miró nomás con cara de “cumple y ya”, y el militar corrió a trasmitir la nueva fuckin orden.


Los 3 mil fuckin misiles Tomahawk recibieron un nuevo fuckin target: la fuckin Casa Blanca (la de Trump, se entiende, dont worry fuckin Peña Nieto).


“Disparen”, ordenó el fuckin finquero, “ya encontraremos otro fuckin capataz”.


Unas pocas horas después los líderes mundiales expresaban su pesar al “hermano pueblo de los Estados Unidos”, y una larga fila de suspirantes esperaba su turno afuera de la casa grande del patrón.


Entre los formados se pudo distinguir a la Hillary, al Chapo, a la Calderona y al aspirante a policía, Aurelio Nuño Ramsey, que repetía para sí mismo “se dice read, no red”.


Muy lejos de ahí y en el suroriental estado mexicano de Chiapas, en lo alto de una ceiba, conectada su compu a internet mediante una antena que les fabricaron el SubMoy y el Monarca con la tapa de una olla, bejuco, maskin tape y un modem de usb, una niña y un niño se miran entre sí desconcertados y ella le reprocha a él: “te dije que no le dieras click ahí”. El niño se defiende “Acaso fui yo”. En medio de los dos infantes, un animalito que parece un gato... o un perro, mueve alegremente la cola y sonríe con fuckin malicia.


(fuckin fade out)


-*-

II.- Defensa Zapatista y la piedra en el camino.


“¿Por qué son así los pinches hombres?”


La pregunta viene de la puerta de la champa y es la niña Defensa Zapatista quien, en jarras, me mira con severidad.
Me ha sorprendido. Yo estaba tratando de descifrar cómo era posible que más de 50 misiles Tomahawk norteamericanos hubieran provocado sólo 5 ó 6 muertes en el aeropuerto militar en Siria. O esos Tomahawk estaban hechos en China, o los gringos le habían avisado antes a los rusos para que tuvieran tiempo de desalojar.


Podría pedirle a Defensa Zapatista su opinión pero creo que el momento no es oportuno. Porque, mientras les cuento esto, la niña ya está dentro de la champa y se ha plantado frente mío. A su lado, el gato-perro también me mira fijamente con reprobación.


Yo estaba a punto de responder “¿así cómo?”, pero la niña no está esperando una respuesta sino que sólo se asegura de que la escucho. Sigue:


“¿Qué así los hizo el dios o es que ustedes estudian para ser tarugos? ¿O se preparan o se entrenan para ser babosos?”
¿O ya vienen así, pero cuando son pichitos no se sabe y cuando ya crían entonces el que es tarugo es hombre y la que es lista es mujer?


Yo estoy preparando un largo discurso de, como quien dice, defensa de género, pero hay un machete demasiado cerca de la embravecida niña y dudo que sea prudente intentar moverme siquiera porque el gato-perro le gruñe, hostil, a mis botas.


No alcanzo a entender qué es lo ha provocado la furia zapatista de la niña ídem, pero ella no se detiene ni para tomar aire.


¿Qué acaso las como mujeres que somos no lo sabemos usar el machete? Sabemos. Y lo sabemos trabajar la tierra y cuándo se roza y cuándo se quema y cuándo se siembra.


¿Qué acaso no sabemos de animales? O sea de otros animales, no digo de los hombres.


Cuando la tormenta amaina, le pregunto a Defensa Zapatista qué es lo que pasó que la tiene tan embravecida.
Entre amenazas y protestas de género, la niña me cuenta:


Resulta que el comisariado autónomo llegó a medir en el potrero porque van a poner un templete para el próximo CompArte.


Defensa Zapatista quería que el templete estuviera en un costado, del lado del arroyo. Así, más adelante, podía servir para que ella sube a recibir el trofeo cuando complete el equipo y gane el campeonato.


El comisariado ha visto que es mejor atrás de la portería que da al camino real, y no hace caso de los argumentos de la niña quien, al verse contrariada, decidió que el comisariado, como es hombre, está atacando sus derechos de “como mujeres que somos” y le empezó a dar, como quien dice, la clase política.


Me cuenta que la cosa se puso grave porque el Gato-perro se sintió obligado a intervenir en la argumentación y mordió al comisariado en el tobillo. Así que el perro, gato o lo que sea y la niña, fueron a parar a la escuela donde la promotora de educación escuchó escandalizada la, como quien dice, “relación de los hechos” que le contó el comisariado.


Resultado: de castigo, la niña y el gato-perro tenían que buscarlo y hablarlo al SupGaleano para que él les explicara por qué es importante el arte en la lucha.


Yo no vi mucha disposición de aprendizaje que digamos, ni en la niña ni en el animalito. Así que traté de aplicar mi famoso método pedagógico “vuelta y vuelta”, que se basa en el postulado filosófico de que “no hay problema lo suficientemente grande, como para no darle la vuelta”.


Entonces les conté el siguiente cuento:

 

“La Piedra en el camino”


Habrá una vez una comunidad. Todos los días, muy temprano, los hombres y mujeres se tomaban su café y un poco de frijolito y, después de meter una bola de pozol y una botella con agua en la morraleta, se iban a la milpa colectiva. Así era todos los días, y el andar del poblado indígena seguía su vida de resistencia y rebeldía.


Pero resulta que un día llovió muy fiero y una gran piedra se soltó de un cerro y llegó a tapar el camino a la milpa. Fue todo el pueblo a ver. Sí, era una piedra muy grande. Probaron a moverla pero nada, ni tantito.


Entonces ahí mismo hicieron asamblea y se pusieron a dar su pensamiento de qué hacían.


Unos dijeron que ni modo, que hay que buscar otro lugar para hacer la milpa.


Otros decían que no, que el terreno ya estaba rozado y de balde quedaba si ya no lo trabajaban.


Otros decían que la piedra la había puesto ahí la mafia del poder como parte de un complot contra el Concejo Indígena de Gobierno del Congreso Nacional Indígena.


Entonces siguieron discutiendo y se hicieron varios grupos: un grupo decía que había que rezarle al dios para que quitara la piedra, otro grupo decía que qué dios ni qué nada, que la ciencia; y el otro uno decía que había que investigar y descubrir las huellas del chupacabras Salinas, el De Gortari, no el Pliego. Porque el Salinas De Gortari era el Salinas malo y el Salinas Pliego era el Salinas bueno.


Entonces cada grupo se puso a hacer lo que pensaba.


Los del rezo trajeron incienso y una imagen del santo patrono del pueblo, hicieron un pequeño altar y ahí estaban reza y reza.


El otro grupo fue por sus cuadernos y la cinta métrica y se pusieron a medir y calcular para, haciendo palanca con un palo, mover la piedra.


El otro uno fue por el equipo de detective marca “Mi Alegría” y con lupa y microscopio revisaban la piedra para ver si el chupacabras había dejado huellas de su pezuña.


Los tres grupos ahí estaban, haciendo lo que pensaban era mejor para resolver el problema.


En eso estaban cuando llegó una niña caminando.


Venía de la milpa.


Todos la rodearon y le empezaron a hacer preguntas.


El grupo de la rezadera le preguntaba si el dios le había mandado un ángel que la había llevado volando encima de la piedra, y empezaron a gritar “¡milagro!, ¡milagro!”, y a cantar salmos y alabanzas.


El grupo científico le preguntó cómo había resuelto la distribución de punto de apoyo, fuerza y resistencia, y se pusieron listos para tomar el apunte en sus cuadernos.


El tercer grupo le pidió las pruebas de la participación del chupacabras malo, mientras redactaban un desplegado donde los abajo firmantes convocaban a todos a apoyar con su voto al redentor en turno. El desplegado saldría en los medios de comunicación propiedad del chupacabras bueno.


La niña callaba y miraba a todos extrañada.


Al fin la dejaron hablar y ella explicó que, cuando salió en la mañana con otro niño, ahí estaba la pinche piedra (así dijo) y que como no se podía pasar, fueron, el niño y ella, por el machete y entonces hicieron un camino que le da la vuelta a la pinche piedra (así dijo) y, con su manita, señaló el pique que, en efecto, le daba la vuelta al obstáculo y se conectaba con el camino más adelante. A su lado, el niño callaba.


Hasta entonces los tres grupos se percataron del caminito.


Todos celebraron y felicitaron a la niña porque había resuelto “la” problema.


El comisariado se echó un discurso alabando a la niña. Que ella sí había pensado que es muy importante el camino a la milpa y por eso había hecho el camino.


Todos aplaudieron y pidieron que la niña dijera su palabra.


La niña pasó al frente de la asamblea y explicó:


“Acaso estoy pensando en eso que dicen, yo sólo quería recoger unas flores de Chene´k Caribe para que mi hermanita juega, y el Pedrito aquí presente quería huellar al tejón para que no roba el maíz”, y mostró las flores a la asamblea, mientras el niño se escondió detrás.


Todos quedaron callados y un poco con pena.


Al fin el comisariado tomó la palabra y dijo: “pues hay que hacer fiesta”.


“Sííí” dijeron todos y se fueron a echar fiesta.


Tan-tan.


Defensa Zapatista escuchó con atención todo el cuento.


Entonces el gato-perro fue al rincón donde está mi machete y, moviendo la cola, le ladró y maulló a la niña. Defensa Zapatista lo quedó viendo y, de pronto, se puso de pie exclamando “¡Claro!”, y fue y tomó el machete.


“¿Vas a hacer otro camino?”, le pregunté.


“¡Qué camino ni qué nada!”, me dijo ya en la puerta.


“Voy a ir a buscar al Pedrito y en colectivo vamos a destruir el templete del comisariado. Al Pedrito lo voy a poner de guardia para que vigile si se acerca el enemigo. Y ya luego vamos a hacer otro templete más bonitillo que el del comisariado y le vamos a poner muchas flores y colores y va a estar bien alegre y los musiqueros y las bailadoras van a querer irse a nuestro templete y no al del comisariado que va a estar bien triste porque es de los pinches hombres. Y le voy a decir a los musiqueros que lo hagan la canción de que ganamos el partido, y lo voy a convencer a las bailadoras que se entran a mi equipo y así ya vamos a ser más, aunque dilate, pero vamos a ser más.”


Se fue Defensa Zapatista. Yo me quedé en la champa, pensando qué es lo que había fallado en mi método pedagógico.
Ahora estoy aquí, sentado fuera de la champa, esperando a que me avisen que Defensa Zapatista está castigada en la escuela, con el Gato-perro durmiendo en su regazo, mientras escribe en su cuaderno 50 veces “no debo hacer caso de los cuentos del fuckin SupGaleano”.


Fuckin gracias.
SupGaleano.
Abril del 2017.

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La afición del St. Pauli durante un reciente encuentro.- REUTERS

 

Ante la creciente gentrificación del fútbol surgen voces que reivindican sus orígenes y la necesidad de repensar el negocio.

 

MADRID / JUAN LOSA @jotalosa


Son tiempos difíciles para pensar otro fútbol. Las trifulcas protagonizadas por padres y madres de alevines no invitan al optimismo. Tampoco el rostro complacido y esmerilado de Cristiano Ronaldo mientras la megafonía del avión dice aquello de: “Bienvenidos al aeropuerto Cristiano Ronaldo de Madeira”. Dos extremos de una misma cuerda; una competitividad mal entendida que desemboca en una suerte de megalomanía desquiciante y desquiciada.

Afortunadamente hay clubes que se apean de esa lógica capitalista incapaz de salir del binomio éxito-fracaso. Da fe de ello el historiador catalán Carles Viñas, quien, junto al abogado laboralista Natxo Parra, acaba de publicar St. Pauli. Otro fútbol es posible (Capitán Swing). Retrato de un equipo que, pese a contar con un palmarés más bien exiguo, dispone de 11 millones de seguidores en Alemania y más de 500 peñas repartidas por toda Europa, media docena de ellas en España.

“Se está produciendo un desplazamiento de fidelidades fruto de que muchos aficionados no están de acuerdo con el modo en que sus clubes gestionan su vinculación con el capitalismo. Quizá por ello buscan referentes que les devuelvan a la esencia, o a lo que ellos creen que debe ser la esencia del fútbol”, explica Viñas. Una esencia que poco o nada tiene que ver con rebautizar un estadio con el nombre de un conglomerado financiero chino o con el progresivo encarecimiento de las entradas.

Una de las derivadas de esto, como apunta Viñas, es “el repunte de las categorías inferiores”, un fútbol de raigambre con el que resulta mucho más sencillo identificarse. En otras palabras; frente a la gentrificación balompédica con el selfie por bandera, bocadillo de tortilla, bufanda y pipas. Testigo de facto de esa transición del barro a las cámaras aéreas es Ángel Cappa, asistente de entrenadores como Menotti o Valdano y autor junto a su hija de También nos roban el fútbol (Akal, 2016). “Los clubes luchan para que la gente sea cliente, ya no buscan hinchas, y esto lo cambia todo. Se lo han cargado, no interesa ese fútbol que pertenecía a la clase obrera, esa fiesta que los pueblos se daban a sí mismos”, explica el argentino.

Así las cosas, y citando a Menotti, nos encontramos con dos perfiles bien diferenciados. El público, que se compenetra con el juego, lo analiza y entra en un diálogo con lo que acontece, y el espectador, que se limita a disfrutar o no con lo que sucede en la cancha. “Si voy a la ópera —contaba el que fuera seleccionador argentino— soy un mero espectador, pero si voy al fútbol, no cabe duda de que seré público”.

 

El empoderamiento de la afición


No pinta bien. Preservar el fútbol como acontecimiento sociocultural frente a la vorágine comercial parece que exige ir contra natura. Si las víctimas de la gentrificación se justifican en aras de una suerte de regeneración urbana, la seguridad en el fútbol sirvió de pretexto para convertirlo en un espectáculo aséptico, cuyos protagonistas son ajenos a la barriada aledaña al estadio. Cambió el consumo de fútbol y de ahí la importancia de la experiencia del St. Pauli, “la aldea gala del fútbol”, como la define Carles Viñas. “El empoderamiento del club por parte de los aficionados es la única solución a esta deriva”, apunta el historiador, para quien “la preservación de modelos de propiedad de los clubes en manos de aficionados es una forma de revertir esta situación”.

En ese sentido, la legislación alemana acompaña. La ley del 50+1 obliga a que la mayor parte de las acciones del club estén en manos de sus seguidores. Así se consiguen “anomalías” en el mundo del fútbol como que la afición del St. Pauli llegara a vetar que un patrocinador cambiara el nombre de su estadio. Algo impensable en España hasta para la más contestataria de nuestras gradas; la afición del Rayo Vallecano. Dos clubes cuyos hinchas comparten una misma filosofía obrera y un carácter comprometido con causas sociales, pero que, en el caso de los franjirrojos, la capacidad de decisión no alcanza los despachos.

 

 

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Domingo, 16 Abril 2017 07:33

Cuba: problemas y desafíos

Cuba: problemas y desafíos

 

A lo anteriormente expuesto (y propuesto) en mis tres artículos pasados, que me vi obligado a dividir por razones de espacio en nuestro periódico, agrego ahora, que para salir del marasmo económico y dar una sacudida saludable a la población es ineludible un aumento general de salarios para estimular la productividad y un plan general de creación de empleo basado en un censo popular de las necesidades fijadas por los habitantes en asambleas barriales, localidad por la localidad. Con los ahorros que dejaría la reducción de la burocracia y de sus procedimientos y trabas, se podría invertir aún más de lo que se hace actualmente en ciencia y tecnología para dar trabajo al excedente importante de trabajadores calificados y evitar tanto su emigración como el subempleo de la capacidades crecientes resultantes de la revolución en el plano educativo.

Los velos que ocultan a los cubanos su propia historia se deben eliminar. No es posible mantener los vetos stalinistas que impiden conocer realmente qué hicieron antes y después de 1959 todas las tendencias, en particular las que se reclaman del movimiento obrero (comunistas, trotskistas, anarquistas). No es posible evitar un balance de porqué se derrumbó la Unión Soviética sin disparar un solo tiro y sin que los millones de miembros de su partido burocratizado movieran un dedo. No es posible ignorar porqué se disolvió el Partido Comunista más grande de Occidente (el PC italiano) y sus restos se hicieron social-liberales y porqué agonizan los partidos comunistas francés y español. Quien no conoce su propia historia, repite los groseros errores de pasado y no puede recoger los aciertos.

Lo más urgente es estimular por todos los modos posibles una real participación popular en la elaboración y discusión de los lineamientos para cada sector de la vida nacional, y no sólo en la aprobación plebiscitaria a posteriori de lo decidido por el aparato estatal.

La imitación de lo que era el resultado negativo de la historia rusa y el voluntarismo bien intencionado costaron muy caro a la revolución y al pueblo cubanos. No hay modelos externos. Cuba no es China ni es Vietnam. Tiene solamente 12 millones de habitantes, los recursos son escasos y, sobre todo, carece de campesinos y de un sector rural que pueda permitir la acumulación de capital para una mayor industrialización. A Cuba no van a afluir grandes inversiones capitalistas atraídas por la magnitud del mercado (que es muy pequeño). Trump se encargará además de dificultar otras inversiones menores y el comercio de la isla, que sigue dependiendo del pago con sus propios recursos. Aunque la autarquía es imposible, sólo podrá contar con el ahorro de los cubanos, con las remesas de los cubanos, con la decisión y resistencia de los cubanos. La democracia y las libertades políticas son fundamentales porque aseguran consenso, indispensable para enfrentar al imperialismo, su bloqueo y las crecientes dificultades resultantes de la crisis de los gobiernos progresistas, como el venezolano, que podrían verse obligados a no dar más créditos ni apoyos a Cuba. Como el mítico gigante Anteo, sólo el estrecho contacto con el pueblo cubano puede salvar la revolución.

Ni Rusia ni China (no hablemos del trágico régimen dinástico de Corea del Norte) son socialistas. Rusia y China tienen sus propios intereses nacionalistas y desconocen la solidaridad internacionalista mientras, por el contrario, deben resolver prioritariamente el problema que les presenta la presidencia Trump en la principal potencia militar y económica mundial. Por supuesto, si hubiese inversiones y ayuda de esos países, serían más que bienvenidas, pero Cuba, como el resto del mundo, para Moscú y para Beijing es algo negociable con Estados Unidos.

La identificación en Cuba entre el partido y el Estado hizo que La Habana antes que todos reconociese a Salinas de Gortari como presidente y que el PC cubano callase sobre el fraude cometido contra un defensor de la revolución cubana, o que Cuba apoyase en la guerra de Las Malvinas a la dictadura anticomunista argentina sin que el PC cubano se diferenciase en esto del Estado.

La política exterior del Estado capitalista cubano no podrá evitar acuerdos o incluso concesiones a otros estados, pero el Partido Comunista debe explicar constantemente el precio que el Estado cubano deberá pagar y las posibles consecuencias negativas de esos acuerdos o de esas concesiones. Eso es urgente, sobre todo porque en América Latina, donde el apoyo de los pueblos es fundamental para Cuba frente al imperialismo, los gobiernos burgueses serán cada vez más proimperialistas y cada vez más represivos y se están incubando estallidos sociales por doquier y la relación gobierno-gobierno para Cuba es cada vez menos importante y en cambio es más indispensable retornar a 1960, cuando Cuba era un faro, una esperanza.

No dispongo de espacio suficiente para seguir sugiriendo lo que otros ya están exponiendo en Cuba misma. Sólo puedo afirmar que sólo una campaña masiva de autocrítica con amplia participación de todos hará posible sacudirse la burocracia y que sin ella se corre un serio riesgo de desarrollo del capitalismo mafioso, no del socialismo.

El mundo vive en su momento más negro pues ni siquiera es segura la supervivencia de la civilización en el caso de una gran catástrofe ecológica marcada por sequías, tornados, inundaciones, elevación de los mares o de una guerra entre potencias nucleares. Es también el periodo más negro de la historia cubana y no hay mucho tiempo para reaccionar. Marx decía que la liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos. Ahora su salvación y la de la humanidad están en manos del trabajador colectivo, de los que producen todo y son oprimidos.

¡Qué los trabajadores realmente decidan!

 

 

Ver notas anteriores:

 

Cuba, problemas y desafíos (I)

Cuba, problemas y desafíos (II)

Cuba, problemas y desafíos (III)

 

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CNI y EZLN anuncian nombramiento de la candidata indígena para el próximo 26 de mayo

 

 

Ciudad de México | Desinformémonos. El Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) anunciaron que el próximo 26 de mayo darán a conocer el nombre de la vocera del Concejo Indígena de Gobierno que, con la representación del CNI, participará en las elecciones presidenciales del 2018.

En un comunicado conjunto, el CNI y el EZLN convocaron a las autoridades, representantes, delegados y concejales nombrados por los pueblos, naciones, tribus, barrios, comunidades y organizaciones indígenas que participan en el CNI a la celebración de la Asamblea Constitutiva del Consejo Indígena de Gobierno para México, que se realizará los días 26, 27 y 28 de mayo en el Centro Indígena de Capacitación Integral (CIDECI- UNITIERRA) en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Durante la asamblea, indicaron, se planearán los propósitos y estrategias del Concejo Indígena de Gobierno, su funcionamiento y organización, así como su vinculación con otros sectores de la sociedad civil.

A continuación el comunicado completo difundido por la página de Enlace Zapatista:

 

 

CONGRESO NACIONAL INDÍGENA

CONVOCATORIA

 

Considerando que el V Congreso Nacional Indígena (CNI), en su segunda etapa realizada los días 29, 30, 31 de diciembre de 2016 y primero de enero de 2017, acordó:

PRIMERO.- “...Nombrar un Concejo Indígena de Gobierno con representantes hombres y mujeres de cada uno de los pueblos, tribus y naciones que lo integran. Y que este concejo se proponga gobernar este país. Y que tendrá como voz a una mujer indígena del CNI, o sea que tenga sangre indígena y conozca su cultura. O sea que tiene como vocera a una mujer indígena del CNI que será candidata independiente a la presidencia de México en las elecciones del año 2018...”.

SEGUNDO.- “...[Llamar] a los pueblos originarios de este país, a los colectivos de la Sexta, a los trabajadores y trabajadoras, frentes y comités en lucha del campo y las ciudades, a la comunidad estudiantil, intelectual, artística y científica, a la sociedad civil no organizada y a todas las personas de buen corazón a cerrar filas y pasar a la ofensiva, a desmontar el poder de arriba y reconstituirnos ya nos sólo como pueblos, sino como país, desde abajo y a la izquierda, a sumarnos en una sola organización en la que la dignidad sea nuestra palabra última y nuestra acción primera...a organizarnos y parar esta guerra, a no tener miedo a construirnos y sembrarnos sobre las ruinas dejadas por el capitalismo...”.

TERCERO.- “[Convocar] a una asamblea constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno para México en el mes de Mayo de 201... para hacer retemblar en sus centros la tierra, vencer el miedo y recuperar lo que es de la humanidad, de la tierra y de los pueblos, por la recuperación de los territorios invadidos o destruidos, por la presentación de los desaparecidos del país, por la libertad de todas y todos los presos políticos, por la verdad y la justicia para los asesinados, por la dignidad del campo y de la ciudad...haciendo que la dignidad sea el epicentro de un nuevo mundo.”

Es que hemos acordado CONVOCAR a las autoridades, representantes, delegados y concejales nombrados por los pueblos, naciones, tribus, barrios, comunidades y organizaciones indígenas que participan en el CNI a la celebración de la:

ASAMBLEA CONSTITUTIVA DEL CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO PARA MÉXICO

Que se realizará los días 26, 27 y 28 de mayo del presente año en las instalaciones del Centro Indígena de Capacitación Integral (CIDECI- UNITIERRA) en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, territorio zapatista, de acuerdo con el siguiente:

 

P R O G R A M A

 

26 de mayo

Llegada a CIDECI y registro físico de concejales, autoridades, representantes, delegados indígenas, prensa e invitados por la Comisión de Coordinación del CNI.

Ceremonia tradicional.

 

27 de mayo

Inauguración e instalación de la Asamblea Constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno para México.

Mesas de trabajo bajo los siguientes ejes:

Propósitos y estrategias del Concejo Indígena de Gobierno.

Funcionamiento y Organización del Concejo Indígena de Gobierno.

Vinculación del Concejo Indígena de Gobierno con otros sectores de la sociedad civil.

Nombramiento de la Vocera del Concejo Indígena de Gobierno.

 

28 de mayo

Plenaria Constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno para México y toma de protesta de sus integrantes.

Discusión y aprobación de acuerdos, resoluciones y declaraciones.

Clausura de la Asamblea.

El nombramiento de los concejales que integrarán el Concejo Indígena de Gobierno deberá hacerse de conformidad con los lineamientos que se señalan en el ANEXO I de esta Convocatoria y en las regiones que se relacionan en el ANEXO II, aclarando que en caso de existir dudas sobre las regiones propuestas o necesidad de hacer la revisión, e incluso la modificación de alguna de ellas, deberá comunicarse a la Coordinación del CNI.

El registro previo de [email protected] indígenas podrá hacerse en el correo electrónico del CNI: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Podrán participar como INVITADOS OBSERVADORES quienes reciban expresamente invitación de la Coordinación del CNI o del EZLN.

[email protected] integrantes de la Sexta Nacional e Internacional que deseen integrarse como participantes observadores deberán registrarse previamente en el correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Atentamente

Marzo de 2017

Por la reconstitución Integral de Nuestros Pueblos

Nunca Más un México sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Ejército Zapatista de Liberación Nacional

 

ANEXO I

_________________________________________________________________

BASES PARA EL NOMBRAMIENTO DE LOS CONCEJALES QUE INTEGRARAN EL CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO PARA MÉXICO DE CONFORMIDAD CON LOS ACUERDOS ADOPTADOS POR EL QUINTO CONGRESO NACIONAL INDÍGENA EN SU ASAMBLEA PLENARIA DEL DÍA 01 DE ENERO DE 2017.

El Concejo Indígena de Gobierno (CIG) se integrara con dos concejales, preferentemente hombre y mujer, por cada una de las regiones indígenas participantes en el Congreso Nacional Indígena (CNI) que se indican en la tabla anexa, a excepción de los pueblos residentes en las Zonas Metropolitanas de México y Guadalajara, en cuyos casos se nombrará un concejal por pueblo.

Los concejales serán nombrados por consenso en asamblea de su pueblo o de acuerdo a los usos y costumbres de cada pueblo y el nombramiento de los mismos deberá constar en acta por escrito.

Quienes sean propuestos como concejales deberán obedecer el mandato del pueblo que los nombró y el de la asamblea del CNI, trabajar bajo los siete principios del CNI y de manera colectiva.

Quienes sean propuestos para ser concejales deberán cumplir con los siguientes requisitos:

Tener pertenecía y permanencia en el CNI.

Practicar los siete principios del CNI.

Pertenecer a un pueblo originario.

Conocer la historia y la cultura de su pueblo y tener reconocimiento y autoridad moral en su comunidad.

Ser propuestos, nombrados y legitimados en Asamblea o en la instancia de decisión de sus pueblos según sus usos y costumbres.

Haber acompañado a sus pueblos en su lucha y tener una trayectoria de lucha congruente, que conozcan cómo trabajar la tierra, que sean humildes, que escuchen y que sirvan a sus pueblos y que conozcan el caminar del CNI.

Ser anticapitalista de abajo y a la izquierda.

El cargo de concejal es rotativo en el período de tiempo que cada pueblo decida y es revocable en cualquier momento por la asamblea o instancia que haya nombrado a los concejales.

Preferentemente los concejales deberán ser nombrados antes de la asamblea del CNI programada para los días 27 y 28 de mayo en San Cristóbal de las Casas y la organización y funcionamiento de los mismos y del CIG serán acordados por dicha asamblea.

 

POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS

NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS

LA COORDINACIÓN PROVISIONAL

ANEXO II

_________________________________________________________________

LISTADO DE REGIONES PARA EL

CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO

 

Región No. Pueblo- Lengua


Baja California


1 Cucapá

2 Kumiai

 

Campeche


3 Castellano de Candelaria

4 Chol de Campeche

5 Maya de Campeche

6 Tzeltal de Campeche

 

Chiapas

 

7 Castellano de la Costa de Chiapas

8 Chol

9 Mam de Chiapas

10 Tojolabal

11 Tzeltal de la Selva Norte

12 Tzeltal de los Altos de Chiapas

13 Tzeltal Zona Fronteriza

14 Tzotzil de los Altos de Chiapas

15 Tzotzil de la Costa de Chiapas

16 Tzotzil de la Región Centro de Chiapas

17 Lacandón

18 Zoque del Norte de Chiapas

 

Chihuahua

19 Rarámuri

 

Ciudad de México

20 Nahua del sur del Distrito Federal

 

Colima

21 Nahua de Colima


Durango

22 Wixárika de Durango

 

Guanajuato

23 Chichimeca


Guerrero

24 Afromexicano

25 Mephaa de la Montaña de Guerrero

26 Nahua Centro de Guerrero

27 Nahua Montaña de Guerrero

28 Amuzgo de Xochistlahuaca

29 Ñu Savi de la Costa de Guerrero

30 Ñu Savi de la Montaña de Guerrero


Hidalgo

31 Nahua de Hidalgo


Jalisco

32 Coca

33 Nahua del Sur de Jalisco

34 Tepehuano de Jalisco

35 Wixárika de Jalisco


Estado de México

36 Matlatzinca

37 Nahua del Centro del Estado de Mexico

38 Nahua del Oriente del Estado de Mexico

39 Otomí- Ñatho

40 Otomí- Ñañhú


Michoacán

41 Mazahua

42 Nahua de La Costa de Michoacán

43 Otomí de Michoacán

44 Purépecha


Morelos

45 Nahua de Morelos

Nayarit

46 Náyeri

47 Wixárika de Nayarit


Oaxaca

48 Chinanteco de la Chinantla Alta

49 Chinanteco de la Chinantla Baja

50 Cuicateco

51 Ikoots

52 Mazateco

53 Mixe

54 Ñu Savi de la Costa Chica Oaxaqueña

55 Ñu Savi de la Mixteca Alta Oaxaqueña

56 Ñu Savi de la Mixteca Baja Oaxaqueña

57 Ñu Savi de la Mixteca Media Oaxaqueña

58 Triqui Alta

59 Binnizá de la Sierra Norte

60 Binnizá de la Sierra Sur

61 Binnizá del Istmo

62 Binnizá de Valles Centrales

63 Chontal de Oaxaca

64 Zoque de Chimalapas


Puebla


65 Nahua de la Mixteca Poblana

66 Nahua de la Sierra Norte de Puebla

67 Nahua de los Volcanes Puebla

68 Totonaco de La Sierra Norte de Puebla

 

Querétaro

69 Otomí- Ñañhú de Amealco y Tolimán


Quintana Roo

70 Maya de Quintana Roo

 

San Luis Potosí


71 Castellano de Wirikuta

72 Nahua de la Huasteca potosina


Sinaloa

73 Mayo de Sinalóa


Sonora

74 Guarijío

75 Mayo de Sonora

76 Seri

77 Tohono Odham

78 Yaqui

 

Tabasco

79 Chol

80 Chontal de Tabasco

81 Zoque de Tabasco


Veracruz

82 Nahua de la Huasteca

83 Nahua del sur de Veracruz

84 Nahua de Zongolica

85 Otomí- Ñuhú

86 Popoluca

87 Sayulteco

88 Tepehua del Norte de Veracruz

89 Totonaco de la Costa de Veracruz

90 Totonaco de la Sierra del Totonacapan


Yucatán


91 Maya de Yucatán


Pueblos migrantes

92 Pueblos residentes en el Valle de México
93 Pueblos residentes en Guadalajara

 

 

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Domingo, 02 Abril 2017 07:40

Cuba: problemas y desafíos

Encuentro entre Fidel Castro y Nikita Jrushchov.



El socialismo es un sistema plenamente democrático basado en la abundancia y la autogestión generalizada y en comunas libres y asociadas y conduce gradualmente a la desaparición del Estado. Obviamente, esta definición no corresponde a la realidad cubana. Por eso Fidel Castro daba por sentado que en Cuba no existía el socialismo y que éste era aún una meta a alcanzar. Sólo los enemigos del socialismo –para desprestigiar la idea de una alternativa– y los nostálgicos de Stalin dicen hoy que la isla es socialista y que el socialismo se puede construir en un solo país, para colmo pobre y con apenas 12 millones de habitantes.

La revolución democrática y antimperialista cubana se realizó en una colonia virtual de Estados Unidos. Se vio obligada por eso a recurrir a los sucesores de Stalin poco después de la muerte de éste. Es decir, en un momento en que en la Unión Soviética comenzaban a quedar atrás el terror y la reconstrucción del nacionalismo imperial, de los uniformes y jerarquías de la burocracia, de los grados militares y del papel de la Iglesia ortodoxa como pilar del orden que con Stalin habían sido un inmundo eructo de la vieja historia rusa.

La Unión Soviética hasta la desaparición de los soviets, la muerte de Lenin, el triunfo de Stalin y el fin de la democracia interna en el partido bolchevique, en 1923, fue un esfuerzo heroico por comenzar a construir el socialismo en un Estado atrasado, aún capitalista. Después, bajo Stalin buscó su modernización capitalista acelerada a la rusa, como Pedro el Grande, con un Estado autoritario y burocrático que en lo económico copiaba del capitalismo avanzado técnicas y modos de producción y dominación.

Rusia pasó en el siglo pasado por tres revoluciones: la de 1905, democrática, que fue aplastada; la de febrero de 1917, también democrático burguesa, dirigida por los partidos socialistas, que se hundió en el caos, y la democrático socialista de octubre, que culminó con la destrucción del capitalismo y el esfuerzo por construir el socialismo y que tuvo al partido de Lenin y Trotsky como instrumento, mucho más que como dirección.

Esta revolución consiguió impedir que Rusia cayese bajo una dictadura militar y se convirtiese en semicolonia francoinglesa, abrió el camino al desarrollo cultural y técnico del país y modificó el mundo, pero a costa de una terrible guerra civil y una hambruna que hicieron que la economía retrocediese 20 años. El resultado, triunfante Stalin, fue un capitalismo de Estado propietario de las tierras y de los medios de producción, en el que debido a la incultura de los obreros y el analfabetismo generalizado, el personal estatal y las costumbres fueron mayoritariamente heredados del zarismo.

El pequeño partido socialista revolucionario, rápidamente asfixiado por su burocratización, fue tragado por el Estado capitalista con el cual se había identificado. En la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), el Estado era dueño de todo, pero la burocracia estatal –y no el partido– era quien gobernaba, y sin tener la propiedad jurídica de los medios de producción, los controlaba y disfrutaba de modo privado. Los altos jefes del partido eran al mismo tiempo ministros y miembros de ese aparato burocrático estatal, conservador y contrario a toda innovación.

Esa capa ahogaba a la sociedad. Una reforma de la burocracia con métodos burocráticos y desde la propia burocracia era imposible, como demostrarían la reforma Kossygin de 1965 o el intento de reforma de Andropov en 1982, aleccionado por el levantamiento de los consejos obreros húngaros que había presenciado y por lo que pudo medir después como jefe de la KGB en la URSS misma.

Fue esa burocracia la que dio un abrazo de oso a la revolución cubana, a la que inicialmente se había opuesto y a la que sólo reconoció dos años después de su triunfo, pues consideraba a Fidel Castro y sus compañeros aventureros pequeño burgueses.

Cuba, desde 1960, tuvo así un Estado capitalista con un gobierno revolucionario antimperialista sin tener aún un partido socialista revolucionario. Su alianza con la Unión Soviética le impuso después una organización y formas de funcionamiento heredadas del estalinismo, como el partido único monolítico, sin democracia interna, la fusión entre ese partido y el Estado capitalista, la sumisión del primero al segundo y la planificación burocrática centralizada.

Sin embargo, Cuba jamás fue un instrumento del Kremlin y ya en la crisis de los cohetes en 1962 demostró su independencia y su capacidad crítica, y aunque su partido está burocratizado, carece de vida interna democrática y es un instrumento conservador, tiene aún en sus filas a muchos socialistas sinceros y revolucionarios.

Esa es una de las bases del consenso de que goza aún, pese a todo, el gobierno cubano. Pero la principal base de dicho consenso es la certidumbre de que si Estados Unidos lograse acabar con los restos de las conquistas de la revolución cubana, Cuba sería una colonia sólo formalmente independiente, como Santo Domingo o Panamá.

El estalinismo logró que la palabra socialismo sea odiosa incluso en países con gran tradición socialista, como Checoslovaquia, Hungría y Alemania. Por eso, cuando la URSS se disolvió de modo inglorioso y los burócratas se transformaron en capitalistas mafiosos, el Pacto de Varsovia se derrumbó como un castillo de naipes, pero no así Cuba. Ésta resistió como a pesar del estalinismo resistieron los soviéticos a la invasión nazi, salvando al mundo de un triunfo del nazifascismo desde Cádiz a Vladivostok, pues sus habitantes, antes que ser esclavos preferían morir.

El antimperialismo subsiste porque tiene sus raíces en la historia cubana y es un factor importante, a pesar de la despolitización de la juventud cubana actual, resultante de décadas de crisis económica y de una creciente contradicción entre su nivel de preparación y de cultura y el burocratismo asfixiante, y no obstante la pérdida de prestigio de un equipo que no cuenta ya con Fidel. Esa es la base para el optimismo (sigue).


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Ecuador y el decaído encanto del progresismo

 

El debate sobre los gobiernos progresistas en América Latina, sus logros y sus errores, sus posibilidades y sus límites, su crisis y el ascenso de los contrarios, continúa. Atizan el debate las cifras arrojadas por los comicios presidenciales celebrados el pasado 19 de febrero en Ecuador, donde Lenín Moreno, candidato del oficialista Alianza País, ganó pero no venció.

Continuidad en veremos. El candidato del gobiernoContinuidad en veremos. El candidato del gobierno tenía como objetivo central evitar a toda costa una segunda vuelta y con ello la pragmática "todos contra uno" de la atomizada oposición, para lo cual, y según las normas, debía lograr el 40 por ciento de los votos, con 10 puntos de diferencia de quien le siguiera en sufragios. Un ideal.

Sin embargo, el esfuerzo no rompió el descontento ni la apatía ciudadana. En un país donde el voto es obligatorio, el 18,9 por ciento no concurrió a las urnas, el 2,73 lo depositó en blanco, y el 7,03 lo anuló; en total, un significativo 27,95 por ciento (1). Las cifras también confirmaron, luego de un dilatado conteo de las papeletas electorales que suscitó todo tipo de comentarios, que Lenín Moreno obtuvo el 39,35 de los votos y 28,10 por ciento Guillermo Lasso, su contrario inmediato. En estas condiciones, el próximo 2 de abril tendrá lugar la segunda vuelta.

El resultado anotado es paradójico. Para algunos puede valorarse de manera positiva, pues conservar casi un 40 por ciento de favorabilidad por parte del correísmo, luego de 10 años ininterrumpidos de conducir el país, es algo encomiable; pero para otros refleja lo contrario, resaltando el desgaste en que entró un proyecto joven, anunciado apenas en 2006 como una nueva época para Ecuador, antineoliberal, antiprivatizador, adjunto y respetuoso de los movimientos sociales y de la naturaleza, entre otras de sus cualidades.

Inocultable. El desgaste hoy es palpable en cualquier ciudad ecuatoriana, donde la inconformidad de sus pobladores con el gobierno que encabeza Rafael Correa ya no es ocasional, de una que otra persona, sino una voz fuerte que crítica sus medias tintas, sus cambios de posición, el creciente endeudamiento con los chinos, sus rasgos autoritarios, el tratamiento violento dado a los pueblos indígenas, opuestos a su política extractivista en sus territorios, las dificultades crecientes para sobrellevar la vida diaria, entre otras quejas comunes que con facilidad se escuchan en los buses y los cafetines, y en cualquier conversación que reúna a más de dos personas.

 

Más freno que acelerador

 

Desde 1998, cuando Hugo Chávez entró al Palacio de Miraflores en Caracas, ganó espacio el deseo y la esperanza de cambio no sólo en Venezuela sino igualmente en otros países de Nuestra América, llamando incluso a construir el socialismo con signo de siglo XXI, es decir, autocrítico, superador de los límites ya conocidos en su gestión en otras latitudes. La crisis económica de finales del siglo XX y el desgaste neoliberal, entre otros factores, permitieron este avance.

En uno y otro país, el giro a la izquierda llegó. La clase dominante, desde dos siglos atrás, parecía arrinconada. Variadas reformas ganaron espacio y el Estado retomó su rol protagónico, con la reestatización de numerosas empresas como prueba de ello; la organización social recibió apoyo –siempre y cuando no cuestionara las líneas oficiales–, de tal manera que lo máximo logrado fue la institucionalización de diversidad de movimientos sociales, congelando o apagando la vitalidad de su voz crítica.

Ilusión sin ruptura real. La centralidad estatal y la importancia dada a lo institucional fortalecieron el presidencialismo, incluyendo el papel del dirigente único, dejando a un lado un cambio imprescindible y que poco o nunca se vio: transformar las relaciones sociales. Sin cambios de este tenor, pero también sin afectación de la matriz productiva (economía primario-exportadora), así como de la cultura heredada –imposible de romper en pocos lustros–, lo imperante durante todos estos años fue una dicotomía entre discurso y realidad, una especie de trastorno disociativo cuyas consecuencias sufrieron –sufren– las sociedades de cada uno de los países autodenominados progresistas.

El gobierno ecuatoriano no escapó a esta constante, como heredero de las luchas sociales de su país, en especial del liderazgo y la movilización de los pueblos indígenas, de quienes asumió sus demandas como propias al estructurar su programa en 2006 (2): protección de territorios, contralando la producción petrolera en algunos de ellos e impidiendo la misma en otros (Parque Nacional Yasuní-ITT), no firmar tratados de libre comercio con Europa y Estados Unidos, avanzar hacia la soberanía alimentaria, impedir las privatizaciones, apoyar y fortalecer la economía popular, renegociar la deuda externa, redistribuir la tierra, no aceptar injerencia alguna de los organismos multilaterales de crédito, entre otros asuntos. En sus primeros años de gestión, los bríos del nuevo gobierno eran palpables, y caminar de gancho con los movimientos sociales lo fortalecía.

Llegaron inversiones estatales por doquier. El país, sin gran industria pública, se dotó de vías y autopistas, y las tractomulas las coparon. Las mercaderías extranjeras hicieron su agosto, y así fue visible el propósito que persigue la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (Iirsa) en todo el subcontinente y el papel que en su concreción juega este país. El trabajo mejoró y la pobreza cayó, resultados pasajeros que en momentos de crisis económica como los actuales quedan cuestionados, toda vez que no están soportados sobre líneas estratégicas, como la redistribución de la propiedad y/o el cambio de la matriz productiva.

Luna de miel. La aceptación gubernamental de lo social-popular duró poco. La promesa de no tocar el Yasuní-ITT fue arriada por el Presidente ante las multinacionales en agosto de 2013, así como la de no ampliar la frontera petrolera en la Amazonia, para lo cual incluso arremetió de manera violenta contra sus otrora aliados. En el camino quedaron varios muertos y encarcelados (3). A renglón seguido, vino la expedición de leyes que persiguen y satanizan el aborto, y otras que coartan y criminalizan la protesta social (4), así como medidas que estimulan el paralelismo organizativo, apostándole con ello a la división y el debilitamiento de los movimientos sociales que critican las líneas oficiales del gobierno. El buen vivir fue quedando como simple consigna.

A la par de estas inconsecuencias, en un país donde la economía agraria, de base o popular, cuenta con un amplio tejido a lo largo y ancho de su territorio, que toma el maíz –gramínea– y el chocho o fruto de altramuz –leguminosa– como dos de los soportes fundamentales de la dieta diaria, el gobierno abre espacio para el monocultivo y los agrocombustibles, violando incluso el mandato constitucional sobre el particular. En el momento se tramita la conocida en este país como "ley Monsanto", que, de ser aprobada, permitiría el ingreso y la siembra de las semillas certificadas (5).

Las privatizaciones también vieron su amanecer. Varios campos petroleros fueron entregados (Auca a Schlumberger, Sacha a Halliburton), así como varias concesiones –incluso sin licitación–: el puerto de Posorja y Puerto Bolívar. Con la promoción de las llamadas alianzas público-privadas fueron privatizadas hidroeléctricas, gasolineras, programas de alimentación escolar, así como una parte del sistema de salud vía convenios con clínicas y hospitales privados, así como enajenado el Banco del Pacífico (6).

En esa lógica de gobernar de espalda a las fuerzas sociales que lo soportaban, conciliando con el capital, no faltaron los bajos reajustes salariales y el incremento del IVA, así como las reformas para viabilizar la flexibilización laboral.

La esperanza en el cambio decae y el descontento crece. Si alguien pierde, alguien tiene que ganar. En efecto, los grandes grupos empresariales y la banca son los beneficiados. Durante el gobierno progresista no dejaron de crecer. Sin cambiar la estructura económica, ¿cómo darle paso a otro modelo social? (7).

 
De cara a la segunda vuelta

 

Con este panorama al frente, no es extraño que de un total de 12.816.698 de personas en edad de elegir, 3.345.306 opten por abstenerse, anular el voto o depositarlo en blanco, voto protesta que no ve otras opciones por parte alguna. Como no es extraño que un importante segmento de los movimientos sociales se incline por vías contrarias a la oficial, aliándose con otros sectores a los cuales considera más consecuentes. Es el caso de una parte del movimiento indígena, aliado con el exgeneral Paco Moncayo, candidato del movimiento Acuerdo Nacional, al cual también se sumaron Izquierda Democrática y Unidad Popular.

Otro conjunto de expresiones sociales, alternativas pero marginales, optaron por presentarse de manera autónoma. La dispersión fue la nota predominante, y los resultados logrados reflejan el fruto final de un gobierno que en sus primeros años fue producto de los movimientos sociales y que terminó por debilitarlos casi hasta su extinción. Se reflejan así, claramente, una alianza fuerte y una aceptación social en los comicios de 2006, cuando es ungido Presidente con el 58,67 de los votos, en 2009 cuando es reelegido con el 52 por ciento y en 2013 con el 57,17 por ciento, alcanzando una apreciable presencia en la Asamblea Nacional donde, de un total de 136 asambleístas, logró 80 en 2009 y 100 en 2013, para caer a 70 en 2017 (8).

Tras esta contradictoria gestión, ahora resaltan los caminos opuestos. Hay un amplio segmento social que ya no confía en el discurso progresista de Rafael Correa ni ve esperanza alguna en lo que pueda realizar Lenín Moreno, quien aparece como su continuidad.

En estas circunstancias, no es claro cómo pudiera hacerle honor a su nombre Alianza País, para darle cuerpo a una amplia coalición electoral, ni cómo dirigirse a esta masa de inconformes para convencerlos de que ahora las cosas marcharán de acuerdo a los deseos populares. Este será el cuello de botella por romper a la hora de pretender la superación del 39,35 por ciento logrado en la primera vuelta. Un inicial aviso sobre la dificultad que enfrentan vino de Paco Moncayo, que ya informó de la decisión de la coalición que encabeza de no apoyar al partido oficial. Siendo los indígenas uno de los integrantes de la misma, no podía ser distinto. Se trata claramente de una decisión y el evidente distanciamiento con el actual gobierno, expresados por el consejo ampliado de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) en su reunión del pasado 23 de febrero, donde manifestó: "No al continuismo de la dictadura ni a la consolidación del capitalismo" (9).

Le queda a Moreno el expediente de concentrarse en el carácter de clase de su oponente y su historia reciente (10), tratando de movilizar las fibras más profundas de quienes padecieron los efectos económicos y sociales de las políticas lideradas por este personaje y sus aliados, estimulando el voto útil, a la vez que el grosero recurso del clientelismo, así como el abuso abierto del poder.

De manera contradictoria, para quienes aparecen ahora como el cambio pero no son más que la continuidad de lo predominante durante 200 años de vida republicana, la tarea es más sencilla: por un lado, unirse entre ellos (Guillermo Lasso, Cyntia Viteri, Abdalá Bucaram), con lo cual ya totalizarían 49,23 por ciento de la intensión de voto, y, por otro, enfatizar en que el país no será como Venezuela, estribillo usado con amplio eco durante su inicial campaña electoral. Cuentan a su favor que sus fuerzas dirigen las tres principales alcaldías del país: Quito, Guayaquil y Cuenca.

¿Triunfo? ¿Derrota? Aunque las cartas parecen estar marcadas, nadie puede todavía darse por vencedor. Si bien el progresismo, como real opción, para las mayorías de la región está agotado, Lenín Moreno tiene su oportunidad, y entre bastidores Rafael Correa tendrá que batirse hasta el final.

En todo caso, para los movimientos sociales en pugna contra el actual gobierno, cualquiera que sea el resultado electoral del próximo 2 de abril, continuidad o relevo, el reto que tienen al frente es el mismo: reconstituirse, superar su atomización y construir una propuesta real para el cambio, que rompa la apatía política y la desconfianza social sembrada por Alianza País a lo largo de sus 10 años de gobierno.

 

 

1. Cne.gob.ec.

2. Rafael Correa asumió por primera vez como presidente el 15 de enero de 2007; su segundo mandato arrancó el 10 de agosto de 2009, fruto de una reforma constitucional redactada por la Asamblea Nacional que determinó adelantar los comicios de todas las dignidades del país; el tercero tuvo como fecha de inicio el 24 de mayo de 2013.

3. http://www.insurrectasypunto.org/index.php?option=com_content&view=article&id=2340:ecuador-correa-se-mancha-de-sangre-muertos-y-heridos-por-represion&catid=7:notas&Itemid=7.

4. http://www.elpais.com.co/mundo/vias-bloqueadas-y-marchas-marcan-jornada-de-protestas-contra-correa.html.
5. http://milhojas.is/612406-la-ley-de-semillas-de-ap-es-la-ley-monsanto.html.

6. Acosta, Alberto, "El largo camino de Rafael Correa hacia el neoliberalismo", https://www.desdeabajo.info/mundo/30838-el-largo-caminar-de-correa-hacia-el-neoliberalismo.html.

7. "En el 2007, cuando empezó el gobierno de Rafael Correa, 50 grupos económicos obtuvieron ingresos de casi 15.000 millones de dólares. Representaron el 33% del Producto Interno Bruto (PIB), que en ese año llegó a 44.000 millones". [...] "Cuatro años después [...], el Servicio de Rentas Internas había certificado la existencia de 75 grupos. Estos habían obtenido ingresos por algo más de 25.000 millones de dólares. Y su impacto económico representaba el 43,8% del PIB, que en ese año fue de 58.000 millones de dólares. Un crecimiento de 10 puntos". Delgado Jara, Diego C., "Mayor ganancia de la historia de la banca y grupos fácticos con Rafael Correa", febrero 25, 2013, http://2014.kaosenlared.net/kaos-tv/48307-mayor-ganancia-de-la-historia-de-la-banca-y-grupos-f%C3%A1cticos-con-rafael-correa.

8. En el momento de escribir esta nota, la cifra aún no estaba confirmada por el Consejo Nacional Electoral y bien pudiera ascender, incluso, hasta 75.
9. http://conaie.org/2017/02/23/resoluciones-del-consejo-ampliado-la-conaie/.

10. Accionista mayoritario del Banco de Guayaquil; uno de los mayores beneficiados con la crisis financiera y económica que azotó a Ecuador en 1999, especulando con el dinero que por obligación y durante un año no podían retirar los depositantes, y recibiendo a su cambio Certificados de Depósito Reprogramados, negociables. Aprovechando el afán de muchos ahorradores, tales Certificados se negociaban hasta el 50 por ciento de su valor real. El ahora candidato multiplicó su fortuna con la necesidades de miles de sus conciudadanos. También se destaca por su pertenencia al Opus Dei. http://restauracionconservadora.com/responsabilidad-lasso-feriado-bancario/.

 

 

Publicado enInternacional
La estadística como estratagema en la política venezolana

 

El escrutinio de la economía venezolana en el año 2016, requiere del abordaje profundo de dos categorías claves: escasez e inflación.

Si bien, la noción de totalidad implica un recorrido dialéctico sin la barrera disciplinaria; en este artículo no se pretende desarrollar un abordaje exhaustivo sobre la crisis. En las siguientes líneas, se precisa a manera de exploración: el uso de los indicadores económicos como recurso argumentativo en la opinión pública venezolana.

El agotamiento del capitalismo rentístico en Venezuela, no se gestó en el Gobierno de Maduro, yacería en el absurdo tal afirmación. Empero, las secuelas de la caída sostenida del Producto Interno Bruto (PIB) desde 2013, se patentizan con las hendiduras en la inversión social. ¿Cuáles son los índices tomados por el Ejecutivo para su diagnóstico económico? ¿Se consideran las condiciones concretas para la toma de decisión?. Un ejemplo de esta desconexión, es la relación del salario real con la dinámica inflacionaria: el presidente Maduro ha fijado repetidos “aumentos” salariales, que se traducen para los trabajadores en débiles ajustes, ante la pérdida acelerada del poder adquisitivo.

Por otro lado, ¿Qué impacto tiene la restricción financiera de PDVSA? es innegable la dificultad de la empresa para cumplir con los aportes en inversión social, ante la caída de los precios del crudo. La dificultad del Ejecutivo para obtener nuevos ingresos o préstamos externos, representan un obstáculo importante para mantener el ritmo de los subsidios directos o los programas sociales. El presupuesto planteado para el año en curso, se soporta en buena medida sobre la recaudación tributaria en un deprimido aparato productivo. La meta anual en materia de inflación, ha terminado desaparecida en el informe de las previsiones del Ejecutivo para el 2017; evidenciando un agotamiento de la estrategia económica.

Los programas sociales llamados misiones, fueron creados en el Gobierno de Chávez, permitiendo una redistribución relativa de la renta. Estos contribuyeron a mejorar el índice de desigualdad (Coeficiente Gini) bajo una inflación menor a la de sus predecesores y, con altibajos en el crecimiento. En los últimos tres años, se han aportado cifras como el porcentaje invertido en lo social, pero no se contrasta con las consecuencias de la caída del PIB. En el caso de las asignaciones directas (Hogares de la Patria) diseñada en el gobierno del presidente Maduro, los altos precios de los productos básicos, terminan evaporando la iniciativa de protección al consumo, en un mercado regulado sólo en teoría desde el gobierno.

Los datos oficiales sobre la contracción económica del año 2016, son desconocidos y, únicamente se accede a los de estudios hechos por organismos internacionales u empresas privadas. El Banco Central de Venezuela (BCV), tiene la obligación de presentar regularmente los datos inflacionarios, así lo establece el marco normativo interno. En cambio, el mutismo y el retraso en los reportes, se han convertido en los rasgos distintivos del ente. Esta omisión se puede leer claramente, a manera de reconocimiento implícito de la caída abrupta.

En las dos últimas décadas, la pugna se centró sobre la veracidad de las cifras. Inclusive, en los gobiernos que preceden a Chávez, los informes inflacionarios avalados por organismos como el FMI, estaban sujetos a la sospecha de la izquierda. En la crisis de los 90, se presumía el maquillaje de las cifras, para esconder las dimensiones reales de los efectos del paquete neoliberal del gobierno de CAP (2) y, continuado en el de Caldera. Esto llevó a una crecida inflacionaria superior al 103%, en el período de 1993-1998.

En el año en curso, la Asamblea Nacional, ha comenzado a emitir cifras de inflación sin validez para otras instancias del Estado. Es preciso señalar la pugna de la Asamblea Nacional contra el Ejecutivo, desencadenando una cesantía del Parlamento, según lo dictaminado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Ante el desacato parlamentario, el gobierno del presidente Maduro ha tomado el atajo de los decretos de emergencia económica, a modo de vía operativa para librar la batalla legal contra la “guerra económica”. Desde la óptica gubernamental, se trata de un estado de excepción, que amerita la entrega de poderes especiales al gobierno, para decidir sobre materia tributaria, de fiscalización entre otras.

Este dilema sobre los indicadores económicos no es nuevo, ni exclusivo de Venezuela. En el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, los diputados de oposición ante el Congreso argentino, decidieron crear su propio índice inflacionario (IPC), cuestionando los datos emitidos por el INDEC. Esta institución es la encargada de la estadística oficial. La batalla de los índices de precios, involucraba a un conjunto de consultoras privadas alineadas con la oposición. La agencia experimentó el cuestionamiento constante del FMI, arguyendo la presentación de cifras falsas.

En la actualidad, la credibilidad del INDEC sigue en vilo en el Gobierno de Macri, al ocultarse la información sobre la inflación del año 2016, bajo el pretexto del “apagón estadístico”. No obstante, el respaldo del FMI a la gestión del nuevo gobierno, ha terminado por levantar las sanciones al INDEC. La estimación de las consultoras privadas, las universidades y el Índice del Congreso en Argentina, revelan los graves efectos de las medidas de shock en materia económica. El incrementó de la inflación se estima a niveles mucho más altos que el promedio regional, sólo debajo del comportamiento de Venezuela. Estas cifras difieren totalmente de las presentadas por el Gobierno de Macri.

Si bien, en el caso argentino se presenta una alta inflación, no se puede extrapolar para el estudio venezolano. Lo rescatable de la comparación, no son los datos en sí, ni tampoco la contraposición de los modelos económicos que es materia para otro texto; en este caso se trata de advertir el uso clave de la estadística o de los indicadores económicos, en la argumentación política. Es elemental mencionar a Joel Best, cuando apunta a la comprensión de la estadística como “construcción social”; lejos del reino de la matemática pura. Los actores políticos sin distinción de ideologías, recurren a la estadística a modo de instrumento retórico frente a la opinión pública y, convierten a los organismos técnicos en una parte esencial de la confrontación.

Partiendo de esta premisa, se puede reflexionar sobre las gestiones del BCV y el INE en Venezuela. En los últimos años, se convocó a expertos para modificar la metodología en el cálculo de la inflación y del PIB. En el fondo, la emisión de información económica implica un reto para la evaluación de la política gubernamental. Frente a las distensiones, el uso de las estadísticas pasa de ser un problema de los técnicos para convertirse en material bélico de primer orden en la ofensiva política. ´

La omisión del BCV y el INE, son paleadas con otros indicadores oficiales. Así, lo registrable es el número de viviendas construidas, el número de toneladas de alimentos distribuidos o el porcentaje de la inversión social. La inflación o la escasez desaparecen en números y, se subsumen en un discurso genérico contra la agresión externa (imperialista) e interna de los grupos de oposición (derecha). En contraparte, la oposición desconoce el origen estructural de la inflación y, tratan de presentarla como un fenómeno chavista, haciendo hincapié en el espinoso ciclo de Maduro.

El Banco Mundial, la CEPAL y el FMI, exponen una recesión continua durante los últimos 3 años en Venezuela. La contracción en 2016, se estimó entre los 8 pts. a 10 pts.; con niveles de inflación superiores al 100%; ubicando al país en el tope del ranking mundial. En el escenario más optimista, presentado por la CEPAL, la recuperación económica luce distante para Venezuela. Precisamente, ante el escenario caótico presentado en los reportes de las agencias privadas o los organismos internacionales, el gobierno recurre al reconocimiento de la FAO en materia de alimentación, o a las cifras diseccionadas de los informes de la CEPAL, como la esperanza de vida.

Los síntomas del malestar económico son evidentes en lo cualitativo. El brutal desplome del salario real, la perversión del control de cambio y, la dificultad para el acceso a los productos básicos, son parte de la cotidianidad de los venezolanos. La caída de los precios petroleros, desequilibró los ingresos en divisas del país, creando serias dificultades para las importaciones y el pago de la deuda internacional. Adicional, la sequía obligó a la reducción de las operaciones de empresas estatales y privadas en 2016, ante la inestabilidad energética altamente dependiente del sistema hidroeléctrico.

Los reportes de organismo de investigación no gubernamentales, presentan la evolución de los precios de la canasta básica, a niveles astronómicos para el ingreso promedio de los hogares venezolanos. Es complicado para quienes no conocen la dinámica interna del país, percibir la diferencia en los índices de precios tomados desde las entidades oficiales, las agencias privadas y los institutos de investigación.

En síntesis, el problema no reside sólo en la autenticidad de la fuente, sino en el contexto de las cifras. De esta forma, mientras el gobierno titula en sus medios de comunicación el número de familias beneficiadas con su mecanismo de distribución de alimentos (CLAP), basado en precios por debajo del salario mínimo (regulados), el resto de los medios asumen los de organizaciones que reflejan los precios abiertos (especulativos), donde el salario mínimo es incapaz de cubrir el 10% de los productos básicos.

En los últimos años, la diferencia entre los datos oficiales y no gubernamentales, cruza al límite de lo inconcebible. No se trata de pequeños puntos porcentuales del cálculo o de errores en alguna variable. Es simplemente, la consecuencia de una economía distorsionada, asentada en un sistema de triple tasas de cambio y, un poderoso mercado clandestino alentado por la lucrativa actividad del contrabando y la reventa interna. En distintas modalidades operan redes de comercialización paralelas, bautizadas con el eufemismo de “bachaqueo”. La distribución de alimentos desde los CLAP es irregular, empujando a satisfacer el consumo en el mercado ilegal ante la escasez de productos en las cadenas de comercialización regulares.

¿Cómo se puede mapear la pobreza sin indicadores económicos? El análisis cualitativo de los datos económicos, es fundamental para el diseño de las políticas públicas. No obstante, a la hora de pensar en opciones, los centros de investigación académicos tampoco están exentos del modelaje de la opinión pública. En el caso venezolano, las universidades autónomas son un espacio de confrontación directa con el gobierno, impregnando el entorno de su producción académica; el resto de las universidades bajo control gubernamental, disponen de exiguos observatorios o think tanks dedicados a la estadística económica.

A modo de cierre, es importante recordar los espasmos del capitalismo y, su agonía a nivel global. Los sectores reformistas y neoliberales, tratan de aprovechar los traspiés de la política económica del chavismo, para estereotipar al estilo Zimbabue, cualquier iniciativa anticapitalista. Por ello, es desacertado presentar la experiencia venezolana, como una prueba inexpugnable del fracaso socialista, a sabiendas de la permanencia del modelo rentístico y la condición periférica.

 

José Fortique /@jfortique

 

 

Publicado enEconomía
“¿Cuánta tierra necesita un ser humano?”

Debemos ser rebeldes, hacer rebeldía, fabricar utopías y para eso hay que desmontar muchos andamiajes

 

¿Cuánta tierra necesita un ser humano? El cuento de León Tolstoi llega a la conclusión de que al final, en nuestro lecho de muerte, no necesitamos más de dos metros cuadrados. A partir de esta referencia, Manuel Chaparro Escudero, profesor de la facultad de ciencias de la comunicación de la Universidad de Málaga, estructuró el pasado 22 de febrero una reflexión que compartió con los estudiantes de la maestría de comunicación, desarrollo y cambio social de la Universidad Minuto de Dios en Bogotá, su reflexión acerca de la comunicación en función del desarrollo capitalista en el siglo XXI.

 

¿Qué es el desarrollo para Manuel Chaparro?

 

“El desarrollo no es más esa idea redentora en la que todos confiaban encontrar la solución a sus problemas de vida, más bien una falacia creada de manera interesada para solucionar problemas generados por el capital. Seguramente a todos nos parece muy bien el desarrollo, pero si empezamos a analizarlo en términos cuantitativos y cualitativos nos daremos cuenta de que es un paradigma inalcanzable, sobre todo porque vivimos en un planeta que es finito. El desarrollo por tanto puede ser reproducible en otros contextos, pero no se puede universalizar, es imposible, por tanto, empieza a ser una quimera ideal”.

 

Chaparro señala que el desarrollo se impone de manera transversal a la vida cotidiana, por tanto permea el ámbito cultural, social, político y ambiental. Asegura que los seres humanos “hemos llevado un modelo de vida antinatural que además no es compatible con el conjunto de los seres que habitan el planeta, fundamentales para garantizar nuestra propia vida, ya sean vegetales o animales”.

 

¿Cuál es el alcance de la idea de desarrollo?

 

“El desarrollo es una invención molesta, como dice Arturo Escobar ‘es un invento perverso’, que cada vez que en la historia se la ha enunciado, se le ha construido por los intereses de las grandes corporaciones y de las instancias internacionales que gobiernan el mundo (FMI, Banco Mundial) y para no llamarle desarrollo, tratan de buscarle otro traje para camuflarlo; lo han llamado desarrollo humano, desarrollo sostenible, cambio social, esto para seguir metiendo la misma idea que conserva el mismo propósito”.

 

En su libro, Claves para repensar los medios y el mundo que habitamos. La distopía del desarrollo, asevera que “el desarrollo no reconoce la otredad, mostrándose incompatible e intransigente con otros modos de entender la vida; y propicia, frente a la resistencia, un pensamiento capaz de criminalizar al diferente como ignorante, analfabeto, paria, antisistema, violento... estigmatizando y eliminando la diferencia, la contrariedad”.

 

Y agrega:

 

“Además es incapaz de generar propuestas de soluciones, es más, destruye cualquier utopía que nos conduzca a la solución del problema que nos permita soñar que otro mundo es posible. Otro mundo es posible; otro desarrollo, no. En lugar de estar construyendo utopías, estamos construyendo distopías, en lugar de generar ilusión, estamos generando pesimismo. Estamos construyendo antipatía por la naturaleza que nos aleja más de las soluciones”.

 

Afirma Chaparro que el límite lo ha impuesto la idea capitalista de desarrollo, idea que implica que un español necesite 5,4 hectáreas para satisfacer su nivel de consumo, es decir, España necesita más de 5 veces el tamaño de su territorio para mantener los niveles de consumo de sus habitantes. Estados Unidos necesita 9, 4 veces su tamaño; Suecia 5,1; Dinamarca 8; Nueva Zelanda 7,7; Noruega 5,9; Alemania 4,2. El planeta no soporta más de 1,8 hectáreas por habitante. Si un país necesita más hectáreas de las que ocupa, quita posibilidades a otros habitantes en el planeta ¿Cómo decirle a un país africano que se desarrolle si otros países están ocupando sus hectáreas? ¿No hay una trampa aquí? ¿No estamos creyendo en un dogma que es engañoso?, pregunta Chaparro.

 

“No somos capaces de percibir el problema real que estamos afrontando como humanidad, este problemas es, obviamente, el desarrollo que nos está llevando al colapso; el cambio climático es una consecuencia del desarrollo, del crecimiento económico hasta límites que pretenden ser infinitos. Debemos ser capaces de comunicar esta realidad, sea en las aulas como docentes o estudiantes que debatimos o como comunicadores que tenemos que saber cómo confrontar esta discusión, para darle solución, de lo contrario no tiene sentido debatirlo”. Asegura, además, que es urgente entrar en estas contradicciones porque tenemos que empezar a construir un pensamiento decolonial que cuestione nuestras formas de actuar, de interpretar al mundo y de hacer cada día.

 

¿Qué apuestas alternativas al desarrollo se pueden rescatar?

 

Paraguay, un gran desconocido. El gobierno del general Infancia –siempre son sospechosos, pero era un ilustrado– consiguió una utopía que convirtió a este país en autosuficiente, que fue el primero en tener ferrocarril, el país donde cualquier ciudadano tenía derecho a comer y a no pasar hambre y el Estado tenía las granjas y las haciendas para dar de comer a la ciudadanía; donde todo el mundo tenía derecho a educación, donde todo el mundo tenía derecho a vestir dignamente. Destruyó a las oligarquías, porque las encarceló, por la voluntad del pueblo, pero la tiranía se encargó de destruir a Paraguay. No obstante permanece como el único país de América Latina donde se habla un idioma autóctono de la región, el guaraní, cosa hermosa que en parte se debe a este proceso histórico.

 

Podemos citar también a Burkina Faso, donde un presidente, conocido como el Che Guevara negro, hizo del conocimiento y reconocimiento de la africanidad, una razón de gobierno y de Estado. ¿Qué pasó? Le dieron un golpe de Estado. Burkina Faso sigue siendo, a pesar de todo, el país que tiene la mayor promoción cultural de África. Tiene el mejor festival de cine de toda África; este país empobrecido, tiene una cosa maravillosa, el festival más grande del mundo de cuenta cuentos, que van por las calles contando las historias antiguas, los cuentos, las canciones, todo; allí, la comunidad se conecta con su ancestralidad y espiritualidad. Pero este tipo de sucesos el desarrollo los ha olvidado, eso no es desarrollo.

 

O la India de Gandhi, donde él consigue descolonizar el territorio y tiene una propuesta de gobierno basada en la economía de la suficiencia. La suficiencia es no pretender necesitar algo más allá de lo lógico y lo natural. Pero las élites de la India no tenían por qué estar de acuerdo y de alguna manera se rindieron a los británicos y los coloniales, y ponen en marcha esta máquina de desarrollo y esa no era la India que quería Gandhi.

 

Y ya por un tiempo tendríamos a Bután, que con sus fallas es un país que ha puesto en marcha un modelo propio, que no cree en el PIB, sino en el índice de la felicidad, y que trata de medir la facilidad económica con valores sociales, país que pone límites a la entrada de turistas, no para que no contaminen sino para que no alteren la economía nacional. Tú tienes que pagar por entrar y tienen un límite de entrada. Un país donde toda la gente está escolarizada, pero donde el conocimiento de su cultura es lo principal, luego viene lo demás, pero primero es el reconocimiento de tus valores culturales. Y todavía están en esa.

 

¿Qué responsabilidad tienen los medios de comunicación en esta distopía?

 

Freire fue defensor de la comunicación como proceso facilitador de la alfabetización social, con el objetivo de generar la apropiación de conocimientos y herramientas fundamentales para el autogobierno. Hoy nos enfrentamos a una colonización educativa y mediática. Para llegar a este punto hemos necesitado de un proceso en el que nuestro imaginario desde la escuela, desde nuestra más tierna infancia, se ha fundamentado en un conocimiento acumulativo que no tenía autoridad alguna, que no era regresivo, que no te enseñaba a pensar y repensar, y en el que todo tenía que ser admitido, proceso educativo que explica porque no estamos acostumbrados a confrontar la realidad, y cuando llegamos a la universidad seguimos haciendo lo mismo. La escuela introduce y moldea al educando al sistema vigente, y fuera de ella el autodidacta queda como un desadaptado, padeciendo la marginación.

 

Tenemos un problema por resolver, y es la manera cómo pensamos y cómo construimos los imaginarios a través de los procesos educativos y de la enseñanza regulada que nos institucionaliza, proceso al cual contribuyen los medios en su amplificación de esta colonización educativa. Los medios son los que nos dicen cómo tenemos que comportarnos y son la herramienta del Gobierno para imponer qué es correcto y qué no. Y en eso estamos: en el momento que un individuo se comporta diferente a lo establecido es el momento en el que debe ser excluido del sistema; no puedes pensar diferente, el desarrollo implica una homogeneización social: que vistamos igual (favoreciendo la producción en escala) y que todos pensemos lo mismo para hacernos más fáciles de gobernar. El problema de los medios es que son un oligopolio al servicio de las corporaciones, no están al servicio de la comunicación ni están al servicio de la información, no, realmente están al servicio de las corporaciones industriales que son las que marcan las tendencias y las pautas para los grandes conglomerados que ahora habitamos. Tampoco estoy diciendo nada que no sepamos ya.

 

Comunicología de la liberación

 

Chaparro culminó su disertación apoyado en Luis Beltrán* –quien a partir de la necesidad de una comunicación transformadora que incida en los comportamientos de vida individuales y colectivos– establece una agenda guía para repensar los medios de comunicación y su potencia emancipadora.

 

• Democratizarlos para que respondan a intereses verdaderamente ciudadanos, velando por el equilibrio de sectores.
• Descorporativizar y desgubernamentalizar la propiedad de los medios y sus discursos.
• Establecer índices de rentabilidad y responsabilidad social en los medios para garantizar su transparencia, garantizando su financiación pública a través de campañas institucionales y de la renovación de licencias.
• Abandonar la publicidad rentista de productos y prácticas innecesarias.
• Pensar y debatir desde la ciudadanía.
• Propiciar desde los medios el empoderamiento ciudadano.

 

* Luis Ramiro Beltrán, boliviano, teórico pensador de la Comunicología de la Liberación.

Publicado enEdición Nº233
El historiador Rutger Bregman.

 

El pensador holandés propone repartir dinero gratis y la jornada laboral de 15 horas para acabar con la desigualdad

 

El historiador Rutger Bregman (Westerschouwen, Holanda, 1988) irrumpió en el debate ideológico de su país hace ya tres años con la publicación de su ensayo Utopía para realistas. El texto se divulgó primero en Internet, en la web The correspondent. La industria editorial se sumó más tarde al fenómeno, que llega ahora a España de la mano de Salamandra. Colaborador en medios como The Washington Post o The Guardian, Bregman cree viable sacudir el capitalismo con propuestas como la renta básica universal, reducir las jornadas laborales a 15 horas semanales o abrir fronteras para acabar con la desigualdad.

 

Pregunta. En el sur de Europa el debate ahora se centra en cómo seguir financiando el Estado del bienestar. ¿Ve viable añadir al sistema una renta básica universal?

Respuesta. La renta básica es un complemento de las partes fundamentales de la sociedad del bienestar que debería añadirse a la salud y la educación pública. Pero hay cosas que esta renta podría reemplazar, en especial a subsidios como el de paro, que se ha convertido en un sistema increíblemente burocrático y paternalista y que no funciona.

 

P. ¿Entonces los ciudadanos dejarían de cobrar cuando estuvieran desempleados?

R. La renta básica es la planta cero de la distribución y es incondicional. La obtendrían todos: ricos y pobres.

 

P. ¿Y cómo se financiaría?

R. Como he dicho, reemplazaría algunas partes de la sociedad del bienestar. Pero la renta básica es una inversión. Hay muchas pruebas científicas que demuestran de que la pobreza es enormemente cara: genera más delincuencia, peores resultados académicos, enfermedades mentales... Sería mucho más económico erradicar la pobreza que combatir los síntomas que provoca.

 

P. Critica al Estado por “supervisor” o “paternalista”, ¿pero no cree que debe controlarse de algún modo cómo se emplean los recursos públicos?

R. Los pobres son los auténticos expertos en sus propias vidas. Creo en la libertad individual y la gente sabe qué debe hacer con su vida, pero ahora vivimos de lleno en una sociedad de burócratas y paternalistas. Las investigaciones demuestran que lo mejor es dar directamente el dinero directamente a quien lo necesita en lugar de destinarlo a inspectores y burocracia. A mucha gente le preocupa que la renta básica se derroche en drogas o alcohol, pero en el pasado ha habido experiencias que concluyen que ha funcionado sobradamente bien.

 

P. ¿Esa no es la actitud que esta semana ha mostrado el jefe del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, cuando en referencia a los países del sur de Europa decía que uno no podía gastarse dinero en mujeres y alcohol y luego pedir dinero?

R. Me gustaría disculparme en nombre de mi país por ello. La buena noticia es que probablemente él pronto ya no trabajará en ese sitio. Sí, es un gran ejemplo de la falta de confianza que las grandes instituciones tienen en la gente normal. Todo ese dinero, en realidad, no fue a los bolsillos ni de los basureros ni de los limpiadores ni de los profesores, sino de los banqueros. En el libro trato de expresar una idea más optimista de lo que podemos conseguir como sociedad. Mi generación está harta de políticos como Dijsselbloem, que ponen a los ciudadanos en contra de otros ciudadanos.

 

P. En el libro es muy crítico con la izquierda socialdemócrata por su discurso "perdedor". ¿Cómo debe renovarlo?

R. Los socialdemócratas han sido completamente aplastados en las últimas elecciones generales en Holanda. Han perdido el rumbo y no tienen ideas para aportar. Dijsselbloem es el mejor ejemplo del tecnócrata y de esa percepción de que los hombres con traje saben mejor lo que nos conviene. Y esa idea ha desembocado en la irrupción del populismo de derechas. La tecnocracia y el populismo están convencidos que solo hay una receta que va a funcionar, y lo que nos conviene es el pluralismo. El problema de la izquierda hoy es que solo sabe a qué se opone. Se ha quedado en una noción muy paternalista, de ayudar a quien lo necesita. Debemos darle la vuelta a ese discurso por completo. Por ejemplo, reivindicar la meritocracia. Si nos la tomamos en serio, muchos maestros deberían cobrar más y muchos banqueros tener incluso un sueldo negativo por destruir riqueza. Ese es el discurso que necesitamos para combatir la desigualdad.

 

P. Pero en el libro su crítica es general, se queja de que su generación carece de nuevas ideas...

R. Pero ya hay algunos síntomas para la esperanza. Yo escribí el libro por primera vez en holandés en 2014 y por aquel entonces nadie tenía ni la más remota idea de qué era la renta básica. Ahora solo en Holanda hay 20 ciudades que han implantado un plan para implementarla, se está experimentando en Finlandia y está a punto de hacerse también en Canadá. Eso demuestra que es una idea que va conquistando el mundo.

 

P. Aboga por una jornada laboral de 15 horas semanales. Esa idea ya la puso sobre la mesa John Maynard Keynes y no parece que nos hayamos acercado mucho. ¿Por qué cree que ahora es posible?

R. Durante décadas mucha y mucha gente pensó que tendríamos jornadas más cortas. Keynes no fue el único. En los años setenta la mayoría de los economistas y sociólogos estaban convencidos de ello. Pero en los ochenta eso cambió y empezamos a trabajar mucho más. Hoy estamos sobrepasados por el trabajo. Hay dos razones. El primero es el consumismo: compramos cosas que no nos hacen falta para impresionar a gente que no nos gusta. El problema de esa explicación está en que la mayor parte de las cosas que compramos y no necesitamos están producidos por robots y en el Tercer Mundo, lo que ha hecho que la mayoría trabajamos en el sector servicios. Eso nos hace buscar otro motivo, y es que en los últimos 30 años hemos asistido a un crecimiento disparatado del nivel de trabajos basura.

 

P. ¿En qué sentido son basura?

R. Un trabajo basura es un empleo que es calificado como inútil por la persona que lo desempeña. A menudo son trabajos muy bien pagados, pero pueden consistir en mandar correos electrónicos o escribir informes que nadie va a leer. No estoy hablando ni de basureros, ni profesores ni enfermeras. Y hay trabajo increíblemente útil que no se paga, como el cuidado de los niños o ancianos o el voluntariado. Si todos ellos dejaran de trabajar, sí tendremos problemas de verdad.

 

P. ¿Y qué mecanismo usaría para asignar los salarios?

R. La renta básica sería fundamental, porque por primera vez en la historia permitiría a la gente que pudiera decir no a trabajos que realmente no quiere hacer. Hoy ese es un privilegio solo al alcance de los más ricos, pero en el caso de que se implantara la renta básica sería un derecho al alcance de todo el mundo. A los niños se les dice que deben estudiar algo que les dé dinero. Con la renta básica, podrán hacer lo que quieran en la vida.

 

P. Habla de que habrá menos empleo por la tecnología. ¿No puede ser que en lugar de eso se creen nuevas categorías de empleo?

R. Hemos subestimado la extraordinaria capacidad del capitalismo para generar nuevos trabajos inútiles. Hoy tal vez el 30% de los empleos son inútiles, pero el capitalismo puede convertir esa cifra en el 40%, 50% o 60%. A menos que introduzcamos la renta básica o redefinamos el concepto de trabajo.

 

P. Uno podría encasillarlo como antisistema, pero en el libro defiende el capitalismo al afirmar que es un “motor de prosperidad”...

R. La renta básica universal sería el logro más importante del capitalismo. No es una idea absurda, es una plataforma sobre la que arrancar y le concederá a todo el mundo una herramienta para arriesgarse y emprender. Y en eso consiste el capitalismo.

 

P. Los críticos con la renta básica dicen que esos ingresos desincentivarían el trabajo. ¿Qué opina?

R. Invierto tres capítulos en hablar de experiencias que se han llevado a cabo para demostrar que cuando la gente recibe dinero gratis ni lo malgasta ni se lo bebe. Las investigaciones demuestran que todos queremos conseguir nuestro sueño. Y el gran desperdicio de nuestros días son los millones de personas que están atrapados en la pobreza o en un trabajo inútil.

 

P. Usted propone la apertura de fronteras en un contexto en el que el mundo parece ir en dirección contraria. ¿Es la parte más utópica de su argumento?

R. Sin duda, es la más radical. Pero tenemos pruebas de que la inmigración es un arma contundente contra la pobreza. Un país con un patriotismo fuerte debería estar orgulloso de abrir sus puertas a emigrantes y refugiados, porque todo gran país en la historia de la humanidad se ha fundado sobre ellos.

 

P. Esa propuesta requiere de un consenso internacional. Viendo el papel de la Unión Europea en la crisis de los refugiados, ¿le parece viable conseguirlo?

R. Todo empieza por contar una historia distinta. Lo mismo sucede con la renta básica. A menudo me dicen que la gente está en contra, pero en el siglo XVII la mayoría también estaba en contra de la democracia.

 

     
     
  

"QUIERO UNA SOCIEDAD EN LOS QUE TODOS DECIDAN EN QUÉ TRABAJAR"


Pregunta. ¿Cuántas horas trabaja a la semana?

Respuesta. ¿Qué es trabajo? [ríe]. Trabajo en The Correspondent, un colectivo de periodistas de investigación y eso me da un salario básico. Y lo hago porque creo que en él y no por el dinero.

 

P. ¿Pero cuántas horas? ¿Le puede dedicar solo 15 a la semana?

R. Igual incluso trabajo cero horas , porque no lo considero trabajo realmente. Nadie me obliga a hacerlo. Pero me gustaría ver una sociedad en la que cada persona decida qué quiere hacer con su trabajo libremente. Me considero afortunado, pero me gustaría vivir en una sociedad en la que todo el mundo se sintiera así.

 

  
     
     

 

 

LLUÍS PELLICER @lluispellicer

 

 

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