Rusia lanza su ley de la soberanía del Internet: balcanización global de las redes

En la Cumbre Económica Internacional de San Petersburgo, el zar VladyPutin fustigó el veto de EU contra Huawei que catalogó de Primera Guerra Tecnológica de la Era Digital: “Nos preocupan las prácticas destructivas que afectan a los mercados tradicionales –energía, productos básicos, bienes de consumo– y que están virando hacia nuevos mercados en desarrollo”.


Putin fue puntual: Huawei no sólo está siendo desplazada, sino forzada sin contemplaciones a abandonar el mercado global.


Agregó que “el modelo actual de las relaciones económicas internacionales está en crisis hoy en día y que se trata de una ‘crisis integral’” ya que “EU está tratando de ‘imponer su poder legal’ en todo el planeta ”(https://bbc.in/2Ixsb5U)”.


Durante la visita del mandarín Xi a Moscú llamó la atención que Putin permitiera un acuerdo con la firma rusa de telecomunicaciones MTS para que Huawei desarrolle su tecnología 5G y su lanzamiento piloto de redes de la quinta generación en Rusia.


La rusófoba dupla anglosajona de EU y Gran Bretaña (GB), en la fase del Brexit/Trumpismo, repite la misma propaganda negra que le dio resultado durante la guerra fría mediante su trivial maniqueísmo: la dualidad ultrareduccionista de libertad/derechos humanos contra los antónimos abultados de autoritarismo/sofocación de libertades de sus contrincantes. Como si la libertad y los derechos humanos fueran radiantes y plenos en EU y GB…


Justin Sherman, del portal Wired, alega que Rusia e Irán planean fundamentalmente aislar al Internet: encabezan un nuevo nivel de fragmentación del Internet que amenaza la arquitectura de la red global (cables, servidores) y permite a los gobiernos controlar mayormente los flujos de información y someter las libertades, lo cual podría ser imitado con implicaciones geopolíticas (https://bit.ly/2wH1N40).


Irán anunció en mayo que su Red de Información Nacional –su Internet doméstico– está 80 por ciento completo, mientras que Rusia lanzó su ley de la soberanía del Internet, también doméstico, para defenderse de las amenazas a su ciberseguridad.


Justin Sherman arremete contra China que “ha apretado el control de su Internet y que pasó de su Proyecto de Escudo Dorado (Golden Shield Project), como vigilancia de la base de datos de carácter policiaco, y ahora ha pasado a un nivel más sofisticado como un Gran Cortafuegos (Great Firewall) que filtra los flujos de información que entran al país.


James Reston, feroz crítico de la ley de la soberanía del Internet de Rusia –que juzga en forma unidimensional como persecución de la disidencia y la oposición–, señala que el Kremlin desea invertir 50 mil millones de dólares o 17 por ciento del presupuesto federal anual de Rusia para crear un Internet soberano en los próximos cinco años con “20 mil 800 millones de dólares, específicamente dedicados al equipamiento que garantice la seguridad del segmento ruso del Internet (https://bit.ly/2Ze9Uku).


Rusia se dispone a crear un “Internet soberano (Financial Times; 01/05/19 y 04/06/19)” que constituye una red paralela manejada enteramente en los servidores rusosque permite a Moscú mantener la operación del Internet durante un discapacitante ciberataque foráneo.


En su diatriba, más que un extenso artículo de corte vulgarmente rusófobo, el globalista Financial Timesfustiga que la dependencia rusa en los sistemas foráneos sería ampliamente reducida, acelerando una balcanización global del Internet, donde la influencia de Occidente (sic) es fragmentada.


Refiere que en 2014,“Putin declaró al Internet como un proyecto de la CIA capaz de debilitar la soberanía de Rusia”.


Hace seis años, lo cual quizá tuvo mucho que ver con la destrucción de un Brasil soberano por el evangelismo sionista ( https://sptnkne.ws/kx7p ), los BRICS, hoy una agrupación alicaída, pregonaron la balcanización del Internet para contrarrestar el espionaje del NSA (National Security Agency; https://bit.ly/2XzedGE).


Ahora resulta que si los gobiernos no se dejan espiar por la dupla NSA/CIA, pues son vilipendiados por la prensa libre como autoritarios.


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Los puntos débiles de China en la competencia con EEUU

Cuando se analiza la realidad geopolítica y, en particular, la decadencia de la dominación estadounidense, tienden a simplificarse tanto la rapidez de su caída como la velocidad de ascenso de sus competidores. Como si el deseo de un cambio en la relación de fuerzas global, sustituyera el análisis sereno de los hechos.


Así, se destaca la idea de la superioridad tecnológica de China frente a Silicon Valley, algo que la realidad contradice. Aunque es cierto que el dragón está alcanzando al águila en casi todos los terrenos, aún falta un tiempo para que esto se concrete.


Como ejemplo, colocaré algo que analicé meses atrás y se relaciona con la rápida construcción y despliegue de portaviones por parte de China, lo que podría llevarla a equipararse con la flota estadounidense en un par de décadas.


Aunque China está fabricando su cuarto portaviones, recientes informes destacan que el navío, el primero construido íntegramente en el país, tiene limitaciones de combustible que le otorgan autonomía de apenas seis días de navegación, en contraste con la extensa capacidad de los portaviones de EEUU dotados de energía nuclear.


Pretendo indagar en algunas de las debilidades de China, que se suman a la contraofensiva de la Casa Blanca y que pueden retrasar aunque no impedir que se convierta en el nuevo hegemón mundial.


La primera es la cuestión demográfica. La población china envejece de forma muy rápida, al punto que en 2030, el 25% tendrá más de 65 años. Según estimaciones, la fuerza de trabajo alcanzó su pico en 2011 y comenzó a decaer, en tanto la población total disminuirá en 400 millones hasta el fin del siglo.


La cuestión demográfica es un problema mayor, ya que China ancló su impresionante crecimiento económico en una mano de obra abundante y barata que ahora comienza a ralear. Algunos especialistas estiman que China tendrá uno de los peores perfiles demográficos del mundo, cuando llegó a tener uno de los mejores.


La segunda es la existencia de una estructura política muy centralizada, algo que parece haberse agudizado desde la llegada de Xi Jinping a la cúspide del Estado y del Partido Comunista. El centralismo excesivo, un mal que padeció la Unión Soviética, tiende a sofocar la iniciativa de personas e instituciones y a socavar la innovación, un aspecto decisivo en la fortaleza actual de las naciones.


El mandato de Xi se inició en 2012 y supuso el viraje más importante desde el fin de la Revolución Cultural y la apertura de la economía impulsada por Deng Xiaoping.


"A Xi se le atribuye una predilección por el control estatal de la economía que marque de cerca la impronta del sector privado", señala Xulio Ríos, director del Observatorio de la Política China.


El problema es que el control puede asfixiar la creación por la rigidez de las instituciones, como ha sucedido en tantas experiencias históricas.


De hecho, Xi ha sido elevado al nivel de Mao Tse Tung, algo impensable tiempo atrás. En efecto, el XIX Congreso del partido celebrado en 2017 ha reforzado su liderazgo, pero, como señala Ríos, su ascenso ha estado acompañado de un creciente culto a la personalidad, la eliminación del límite de los dos mandatos, el cuestionamiento de las reglas del proceso sucesorio y el abandono del consenso.


Cuestiones que pusieron fin a una larga etapa de estabilidad institucional que "abre un horizonte de incertidumbre respecto al futuro político del Partido Comunista".


No pretendo apuntar que China entrará en crisis política o económica, sino que en el aspecto económico, como en el político, presenta alguna debilidades que no debemos pasar por alto, a riesgo de subestimar la capacidad de EEUU de contraatacar en los puntos más frágiles del que definió como su principal adversario estratégico.


A los elementos señalados podrían sumarse otros. Uno de ellos son las élites económicas chinas, que estarían buscando salir del país y que no necesariamente apuestan por el actual Gobierno y sus objetivos nacionales.


Otra incógnita que habrá de dilucidarse en los próximos meses, es la capacidad de Huawei de afrontar el desafío de la Administración Trump. Al respecto, abundan los análisis más contradictorios, pero los datos fríos señalan que la guerra tecnológica puede no tener un ganador claro en el corto plazo.


"Washington no parece haber considerado que los principales diseñadores de chips dependen del mercado asiático. El 20% de los ingresos de Intel provienen de China, Singapur y Taiwán. El 52% de los ingresos de Qualcomm vienen de sus ventas en China y otro 16% a Corea del Sur. Nvidia obtiene el 38% de sus ventas en Taiwán, el 16% en China y un 15% en el resto de Asia", señala el economista David P. Goldman en Asia Times.


En este sentido, un dato que puede ayudar a comprender dónde estamos, es el 'ranking T0P500', de los superordenadores con mayor rendimiento del mundo, que se emite dos veces al año.


En junio de 2013 una supercomputadora china pasó a ocupar el primer lugar de la clasificación, desplazando por primera vez a sus pares de EEUU y Japón. Pero en junio de 2018, los ordenadores de EEUU volvieron a ocupar las primeras posiciones, desplazando a los chinos.


El panorama actual dice que China crece de forma exponencial como fabricante de superordenadores, alcanzando el 45% de los 500 más eficientes con el doble de los que presenta EEUU. Pero los chinos son menos eficientes y los fabricantes estadounidenses, como Intel, llevan ventaja en las tecnologías más avanzadas y en particular en la estratégica fabricación de semiconductores.


Con lo anterior quiero enfatizar que ambas naciones tienen vulnerabilidades, que la inevitable ascensión del dragón será más lenta de lo previsible y que la competencia entre ellas se está convirtiendo en la seña de identidad del siglo XXI. Ambas potencias no se engañan acerca de las debilidades de la otra, e incluso de las propias, como lo revelan los informes de las agencias seguridad de EEUU y los análisis del Gobierno chino. Claridad de análisis que hará más cerrada la rivalidad y más incierto su desenlace.

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Adriana Gómez, Mortero de la serie “Tapia pisada”, 20 x 16 x 12 cm., cerámica, 2011 (Cortesía de la autora)

En dos ocasiones Colombia ha intentado crear políticas de ciencia y tecnología. La primera fue hace veinticinco años bajo el gobierno de César Gaviria, la segunda es ahora con el gobierno de Iván Duque. La primera vez no se logró nada; en esta ocasión existen promesas, pero ninguna acción específica: no hay un presupuesto asegurado, no existen políticas de educación en ciencia y tecnología, y el nuevo Ministerio del ramo existe apenas en el papel. El tiempo tiene la última palabra.

 

El 9 de febrero pasado el presidente Iván Duque tomó la decisión de relanzar la Misión de Ciencia y Tecnología (MCT), popularmente llamada como la Misión de Sabios, después de veinticinco años de su primera conformación por parte del expresidente Cesar Gaviria. En esta ocasión, la Misión está conformada por 28 hombres y 14 mujeres, 29 colombianos y 13 extranjeros.


En veinticinco años, mucho ha sucedido en el mundo, en especial en materia de ciencia y tecnología, sin dejar de mencionar la educación. Por ejemplo, uno de los acontecimientos importantes acaecidos en la gestión del conocimiento en general en este cuarto de siglo es que nació y se consolidó la cienciometría. El trabajo con toda clase de indicadores: bibliométricos, webométricos, de impacto, y otros, es parte de ello. Al mismo tiempo aparecieron numerosos rankings de todo tipo: de los mejores hospitales y aeropuertos; las mejores universidades y programas académicos; los mejores tanques de pensamiento (think tanks); en fin, los mejores profesores e investigadores. Todo atendiendo, grosso modo, a dos o tres indicadores: calidad, cantidad e impacto, por ejemplo. Vale la pena estudiar la Misión de Ciencia y Tecnología a la luz de los más recientes desarrollos y tendencias. Mensajes cruzados, ruido y ambivalencias aparecen de inmediato.


Las áreas de conocimiento de la Misión


La misión, eufemísticamente llamada también como Misión de los Sabios, en referencia a su antecesora, que fuera coordinada por C. E. Vasco y G. García Márquez, se articula en torno a los siguientes ocho grupos de conocimiento:

 

Ciencias básicas y del espacio;
Tecnologías convergentes e industrias 4.0;
Industrias creativas y culturales;
Biotecnología, bioeconomía y medioambiente;
Energía sostenible; o
Océano y recursos hidrobiológicos;
Ciencias sociales, desarrollo humano y equidad; y
Ciencias de la vida y la salud.

 

En paralelo y con referencia al 2018, Colciencias había identificado cinco áreas estratégicas del conocimiento: Colombia BIO; gestión territorial; mentalidad y cultura de la ciencia; fomento a la investigación, y unidad de política. Ahora bien, las áreas de conocimiento identificadas son seis: humanidades, ciencias sociales, ciencias agrícolas, ciencias médicas de la salud, ciencias naturales, e ingeniería y tecnología.


Pues bien, una comparación desprevenida entre los grupos de investigación de la (MCT) con las áreas de Colciencias muestra una apuesta fuerte con visión prospectiva, en términos de campos de investigación a futuro, que no están expresamente contempladas por Colciencias. Este pareciera un dato de optimismo.


Ante esta proyección y dado que Colciencias desaparecerá a raíz de la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología**, aparece ante la mirada reflexiva un problema: si son las políticas de Ciencia y Tecnología las que marcarán el rumbo, entonces las áreas establecidas por Colciencias deberán reajustarse y en muchos casos redefinirse por completo, lo cual, de ser así, termina afectando o llamando fuertemente la atención sobre las políticas de educación: desde la base, en los primeros grados, hasta la educación universitaria. La educación: un tema crucial sobre el cual la MCT no dice en absoluto ninguna palabra –en ciencia y en tecnología.


La ciencia no se hace solamente con científicos: un problema


Ya es prácticamente una costumbre por parte de las universidades considerar el índice h de sus profesores e investigadores. Por más que, en este y en otros planes, haya algunas de éstas que declaren, de boca para afuera, que no trabajan en función de los indicadores y los rankings. Pero la verdad es que todas ellas, más abierta o veladamente, le prenden cirios a los indicadores de todo tipo, por así decirlo. Un asunto más bien vergonzante, en verdad. Colciencias misma ha incorporado la importancia de estos indicadores en varios de sus documento oficiales. La cienciometría llegó para quedarse.


Teniendo este como un referente sustancial en el tipo de universidad que gana cuerpo en nuestro país, observemos la forma como se han considerado los miembros colombianos de la MCT. Hasta donde fue posible se identificó si trabajan en alguna Universidad –por derivación, en algunos casos, quizás en un Centro o Instituto de investigación. Y cuando se encontró la información correspondiente se identificó el índice h en cada caso.


Al relacionar los nombres y sitio de trabajo, es necesario observar varios aspectos. El índice h más amplio y más consultado es el Google Science Citations (GSC). Existen varias otras fuentes de índice h, pero el más incluyente y normalmente usado en la comunidad académica y científica es el de Google. Este es el incorporado en la Tabla en cuestión.
Para relacionar algunos datos, cruzamos información del CvLac (que es información pública), y del Google Académico (Google Scholar), para tratar de identificar si alguno de los miembros trabajan en universidades o no. Se identificaron varios nombres que no están directamente vinculados a una de ellas. Este rasgo no es, en absoluto, negativo. Es deseable que haya personajes de la cultura, o la industria, o del sector privado, por ejemplo, que se integren en planes, políticas y gestión del conocimiento.


En su labor, la Misión estará acompañada por las Universidades Nacional, Javeriana, de Antioquia, la UIS, los Andes, la Jorge Tadeo, la del Rosario, Eafit, lo que permite establecer un puente entre algunas de las más destacadas universidades del país y la Misión; verosímilmente, también entre la Misión y el posterior Ministerio de Ciencia y Tecnología.


Ahora, y como queda claro en la Tabla aludida, la mayoría de los miembros de la Misión no tienen un índice h. Así sucede porque el mismo fue creado apenas en el año 2005 (por parte de J. Hirsch, profesor de la Universidad de California), lo que conduce a dos reconocimientos expresos: el índice mide específicamente la producción científica a partir del año de su creación (en casos particulares es posible incorporar algunas fechas anteriores, no muy lejos del 2005). De esta manera, los investigadores de mayor edad se encuentran con que no tienen un índice h, o el suyo es demasiado bajo, con respecto a investigadores más (intelectualmente) jóvenes. El índice h es un indicador público. El GSC descarta índices h cuando son muy bajos.


En dos casos, investigadores prestantes aparecen en el GSC pero no hacen pública (decisión personal) su índice h. Para la elaboración de la Tabla adjunta también fue incorporado el ranking elaborado por la Unión Europea en el Proyecto Acumen, y gestionado por el CSIC de España de los investigadores colombianos más destacados de acuerdo con su perfil público en GSC: Ranking of Researchers in Colombia According to their GSC public profiles (2017), segunda semana de febrero: http://www.webometrics.info/es/node/70. Este ranking está actualizado hasta febrero del 2017.


Pues bien, la mayoría de miembros de la Misión carecen de un índice h, lo cual envía mensajes cruzados en distintas direcciones: al propio Gobierno, a las universidades, a la comunidad de profesores e investigadores. Jugando al lenguaje, si la Misión es de “Sabios” (en mayúscula) lo deseable es que hubieran tenido en cuenta, entre otros logros, el índice h. Al fin y al cabo es ya una política expresa en el país por parte de Rectores, Vicerrectores, Decanos. Un manto de preguntas emergen de inmediato, y por tanto de críticas.
Asimismo, aunque los miembros de la MCT representan a varias de las más prestigiosas universidades del país, otras, de mucho prestigio académico e investigativo, y que incluso figuran en lugares destacados en varios rankings para estos centros de estudio, no fueron incluidas en la conformación de la Misión. Bastaría con cotejar la lista de las mejores universidades del país con la Tabla relacionada. Asimismo, hay miembros que representan a algunos de estos centros de estudio que no precisamente se destacan por un espíritu investigativo y de libertad de cátedra e investigación.


Así las cosas: ¿el índice h finalmente sí cuenta en la selección de los mejores profesores e investigadores, o solamente es un adorno o un capricho? Hay que decir que el proceso de selección estuvo a cargo de Colciencias, Vicepresidencia de la República y el Colegio Máximo de las Academias.


El problema de siempre: el presupuesto


El presupuesto que Colombia designa para Ciencia y Tecnología es, de acuerdo con cifras oficiales, el 0.2 por ciento del PIB. En el anuncio de la creación de la Misión Duque declaró que desea llevarlo al 1.5 por ciento. Una promesa de político, porque la verdad es que desde que el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología fue creado en 1991, el presupuesto asignado jamás ha llegado ni siquiera al 0.5 por ciento. Por fin ¿a qué hemos de creer? Las propuestas y análisis de la MCT deberán tener impacto en el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Pero este Ministerio será, por lo menos en el futuro inmediato, de presupuesto cero. ¿Cómo subirá el gobierno 1.3 por ciento de inversión para estás áreas atendiendo a las declaraciones hechas hasta la fecha?


Una verdad inobjetable. Es imposible sacar adelante políticas de Ciencia y Tecnología si, adicionalmente, en la base, no hay educación de calidad y excelencia y, precisamente, el tema de la educación ni siquiera aparece en la creación de la Misión ni tampoco del Ministerio. Se crea, así, un vacío grande entre la educación básica y la investigación de punta. Ningún país serio separa la educación de la Ciencia y la Tecnología. Basta con mirar los casos de Irlanda, Indonesia, Corea o Chile, por ejemplo. Existe una muy fuerte miopía del gobierno en este tema.


Es un problema de visión que no para ahí, pues el presidente Duque manifestó que la meta de los planes de la Misión apunta a los siguientes veinticinco años; esto es, con vistas en el 2044. Sin embargo, no hay ni una palabra en materia de prospectiva o de planeación financiera a veinticinco años. Duque parece un candidato presidencial antes que un gobernante. Por lo demás, dicho de pasada, políticamente es curioso que el mismo funcionario no de luz verde a la JEP porque su gobierno no la aprobó (sino el de Juan Manuel Santos), pero sí pretenda que la Misión se proyecte como política de Estado a 25 años. Lo menos que se le exige a un mandatario es consistencia en sus planes y programas, si no en sus declaraciones.


¿Qué futuro le espera a la Ciencia y la Tecnología en Colombia?


La MCT tendrá tres reuniones por grupo o comisión. Al final se redactará un documento con recomendaciones. Es deseable que el gobierno nacional, y mucho mejor aún, el Estado, atiendan a las recomendaciones formuladas, que seguramente serán al mismo tiempo propositivas y críticas.


Los gobiernos nacionales jamás han atendido con sistematicidad a la comunidad académica y científica local. Las distintas Academias tienen un carácter consultivo, pero sería tema de otro artículo estudiar sus estructuras y dinámicas, comparativamente con países semejantes o mejor situados en esta temática. Cabe desear que en esta ocasión sí haya un entendimiento de parte del Gobierno hacia la comunidad de investigadores. El gesto simbólico de acercamiento del presidente Duque y un grupo de sus asesores a la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales permiten desear que así suceda.


Aunque surgen dudas. Días antes del lanzamiento de la Misión de Ciencia y Tecnología, el 6 de febrero pasado, el actual inquilino de la Casa de Nariño presentó su Plan Nacional de Desarrollo (PND). Así, parece haber una incongruencia entre la Misión y el PND dado que no hay nexos explícitos y evidentes en materia presupuestaria, de gestión y de importancia política. Se trata de dos documentos incongruentes, hablando matemáticamente. Pero, al fin y al cabo, es cierto que en el pasado hemos padecido gobiernos que ni siquiera han tenido un PND.

No es casual, por tanto, que reinen dudas sobre el efecto real que pueda arrojar el trabajo por adelantar por la Misión. También sobre el potencial del Ministerio. Mucho más si se toma en cuenta el secreto a voces que circula por la comunidad académica y científica del país. que la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y este llamado a la MCT corresponde, en realidad, a “sugerencias” o “invitaciones” por parte de la Ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Según parece, las pocas cosas buenas, y malas, que suceden en el país en los últimos meses responden en buena parte a planes, políticas y exigencias de tal Organización.


Una realidad aplastante, por sus implicaciones y consecuencias, toda vez que las políticas de Ciencia y Tecnología en general lo son de conocimiento, y en el mundo actual este tipo de decisiones forman parte, en el sentido más incluyente de la palabra, de políticas sociales. Pues bien, las políticas sociales son, hoy por hoy, en Colombia y en el mundo, políticas de paz y de protección de la naturaleza. Digámoslo con tono claro y abierto: las políticas sociales son posibles también desde abajo, y no solamente desde arriba. En el marco de la sociedad de la información y de la sociedad, las universidades forman parte de la sociedad civil, incluso aunque sean privadas, incluso aunque reciban presupuestos de la nación.


Tenemos así un conjunto de observaciones e inquietudes que deben abrirse, incluso, a un marco más amplio de interrogantes, toda vez que en el país están en proceso decisiones que afectan al conocimiento y al saber desde distintas posibilidades. Por ello, ¿Cómo se corresponden los planes –porque aún no son políticas– de ciencia y tecnología de Duque con la forma como entiende la historia, especialmente en relación con lo sucedido con el Centro de Memoria Histórica; cómo entiende la cultura y el conocimiento, en relación con los sucedido con la Biblioteca Nacional; cómo entiende la sociedad y la memoria, en relación con los acontecimiento del Archivo General de la Nación; cómo entiende el manejo de los datos y la estadística como sucede actualmente en el Dane; en fin, por ejemplo, con lo que sucede en la educación, en relación con las propuesta de su partido, el Centro Democrático, de convertir a la educación en un espacio de adoctrinamiento y obediencia?


El tiempo dará su vaticinio. Por ahora recordemos que en ingeniería se distinguen tres tipos de ruidos: blanco, negro y rosado. Uno es el ruido producido por el emisor; otro es el generado por el receptor del mensaje; y otro más es el ruido generado por el canal de comunicación. Colombia parece querer pensar, por primera vez, como país, en Ciencia y Tecnología; esperemos lo mejor. Esperemos que se logre sin ruido; sin los ruidos generados por Iván Duque en materia de conocimiento en general; y por tanto, en materia de políticas sociales.

** Una reflexión importante. El presidente Duque afirmó reiteradamente que el de Ciencia y Tecnología será un ministerio de costo cero; es decir, trabajará con el mismo presupuesto y, verosímilmente, equipo humano que Colciencias. Dada la crisis fiscal del país, no se destinará presupuesto adicional para el nuevo Ministerio. El problema estriba en que, a la fecha, Colciencias ni siquiera se convertirá, por ejemplo, siguiendo el caso de México, en la Secretaría Técnica de MinCyT. Colciencias quedará, todo parece ser, como un apéndice del Departamento de Planeación Nacional (DNP). No parce existir mucha claridad por parte del Gobierno sobre este tema. Cfr. Le Monde diplomatique, año XVI, No. 181, Septiembre, 2018, pp. 8-9: “¿Habrá una política de ciencia en Colombia, por fin?”.

*Profesor. Integrante del Consejo de Redacción de Le Monde diplomatique, edición Colombia

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Alter 3, con rostro humanoide, es puesto en funcionamiento para promover una próxima exhibición en Londres.Foto Afp

Londres. Gestionar la salud del planeta, luchar contra la discriminación o innovar en las artes. Los terrenos en que la inteligencia artificial (IA) puede ayudar al ser humano son incontables, y una muy ambiciosa exposición en Londres se propone demostrarlo.

Con el título IA: más que humana, el Barbican, inmenso centro de arte moderno, reúne más de 200 instalaciones, muestras y proyectos de artistas, científicos e investigadores de todo el mundo.

Es un paseo global, desde el sueño ancestral de crear vida artificial hasta la más puntera evolución científica, que se puede realizar desde hoy y hasta el 26 de agosto.

Entre sus platos fuertes, un espacio inmersivo del colectivo japonés teamLab, donde arte y ciencia se dan la mano para permitir al visitante dejar su huella en una naturaleza digital proyectada en la pared que evoluciona en función de estas interacciones.

Robots de todas las formas y tamaños, desde el pequeño perro Aibo de Sony –cuya primera versión de 1999 evolucionó hacia un modelo con IA en 2018– hasta un gran brazo mecánico que prepara y sirve cocteles.

También, sistemas para gestionar la complejidad de una gran ciudad o contribuir a la investigación médica, desde el cáncer hasta la ceguera.

Para frenar el creciente declive de las abejas, el Instituto Tecnológico de Massachussets presenta una colmena sintética que reproduce las condiciones de una primavera perpetua.

La científica y activista estadunidense Joy Buolamwini analiza el sesgo racial en el software de reconocimiento de facial, mostrando que para ser reconocida debe ponerse una careta blanca. Un programa deficiente puede reproducir la discriminación que existe en nuestras sociedades, advierte la italiana Francesca Rossi, responsable de ética en IBM Research. Pero correctamente diseñada, señala, la IA puede ayudar a identificar y evitar los perjuicios humanos.

"Si la máquina puede entender este concepto de sesgo, entonces puede alertarnos si ve que hay discriminación en nuestra toma de decisiones", dice a Afp, asegurando que para ello es importante que los equipos creativos sean lo más diversos posible.

La IA nació en los años 50

Aunque la idea de descodificar el cerebro humano e imitar su funcionamiento nació a mediados de los años 50, la IA se disparó en la década de 2010 gracias a los rapidísimos procesadores de última generación que permiten analizar y clasificar ingentes cantidades de datos disponibles gracias a Internet.

Nació así AlphaGo, programa informático desarrollado por el equipo DeepMind de Google, que en 2016 ganó al Go –un complicadísmo juego de estrategia– contra el campeón del mundo Lee Sedol, siguiendo los pasos del Deep Blue de IBM que en 1997 había batido al ajedecrista Garry Kasparov.

Ambas están presentes en esta exposición, que esboza cómo la IA puede ayudar a resolver problemas de enorme complejidad, como el cambio climático.

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Carta abierta de Carlos Eduardo Vasco Uribe comisionado coordinador de la antigua Misión de ExSabios

Carta Abierta sobre la nueva Misión de Sabios al Sr. Presidente, a la Sra. Vicepresidenta, a los 43 miembros de la nueva Misión y a todos los académicos y académicas del país, del comisionado coordinador de la antigua Misión de Exsabios, Carlos Eduardo Vasco Uribe

Estimado Sr. Presidente, apreciada Sra. Vicepresidenta, queridos miembros de la nueva Misión de Sabios y colegas académicos y académicas:

Dejé pasar 20 días desde aquel memorable jueves 8 de febrero en el Jardín Botánico, fecha de la cual ya no quisiera acordarme, para darme el tiempo de “contar hasta diez” dos veces antes de enviarles esta misiva, profundamente sentida, tal vez insolente por demasiado sincera y muy probablemente impertinente, defectos de los cuales les pido de antemano me excusen con mucha empatía por encontrarme ahora avanzando lentamente por el noveno piso de mi vida, a mis 81 años de edad, ya por encima del bien y del mal.

 

1.- Las trivialidades de la convocatoria

 

Todavía no puedo creer lo que viví el jueves 8 de febrero en el Jardín Botánico. Recuerdo claramente el día 24 de julio del año pasado, hace ya siete meses. Nos reunimos en la sede de la Academia Colombiana de Ciencias tres antiguos comisionados de la antigua Misión de Sabios, Eduardo Posada, Fernando Chaparro y yo, su antiguo comisionado coordinador, y los presidentes de la Academia de Ciencias y del Colegio de Academias. Agradecimos mucho al entonces Sr. Presidente electo que nos aceptara sin tardanza nuestra invitación a conversar con él y con la Sra. Ministra de Educación, recién nombrada y aún no posesionada, sobre la posible convocatoria de una nueva Misión de Sabios. Grande fue mi alegría e ilusión ese día, en el que, después de 25 años, parecía resurgir de su tumba oscura la primera Misión, y parecía que el informe “Colombia, al filo de la oportunidad” iba a tener una segunda.

Pero después de seis meses de silencio total, ese jueves 8 de febrero en el Jardín Botánico, a las nueve de la mañana del día de la instalación de la nueva Misión, nos enteramos tres de los antiguos comisionados que habíamos sido excluidos de la misma y, eso, por parte de uno de los acomodadores.

Tres de mis colegas de la antigua Misión de Sabios, el Dr. Rodolfo Llinás, el Dr. Eduardo Aldana y el Dr. Fernando Chaparro, estábamos esperando la llegada del Sr. Presidente para la inauguración, conversando sentados en la segunda fila de las sillas, cuando el acomodador llegó con el Dr. Eduardo Posada. Le pidió al Dr. Llinás pasar con él a la primera fila, y nos indicó a los otros tres que nos sentáramos unas filas más atrás, pues esas sillas estaban reservadas para los comisionados. Al decirle que nosotros tres también éramos comisionados, releyó su lista y nos confirmó que no figurábamos en ella. Nos pasamos para la cuarta fila, y al empezar a llegar los otros 40 comisionados, nos volvió a pedir levantarnos de allí y pasar al lado izquierdo de la sala. Solo entonces nos dimos por enterados.


Según nuestras expectativas, que creí que eran acuerdos, el entendimiento inicial en la reunión del 24 de julio y en los primeros documentos que entregué al Dr. Enrique Forero, era que a cada uno de los seis o siete comisionados de la antigua Misión que aceptáramos seguir colaborando con la nueva nos nombrarían una persona más joven de nuestra confianza como nuevo comisionado para seguir llevando nuestra antorcha, y que se escogerían unas diez o quince personas más con los criterios muy loables de presencia internacional, de mayor participación femenina y de personas que vivieran fuera de la capital.

Tanto la Dra. Ángela Restrepo como yo enviamos algunos nombres de la persona que podría acompañarnos y de otros candidatos más, como sugerencias a la Sra. Vicepresidenta, a quien el Presidente Duque había encargado por decreto de la organización de la nueva Misión, a través del Dr. Forero, presidente de la Academia y del Capitán Ariza, pero nunca recibimos ninguna consulta, pregunta ni respuesta, a menos que pueda considerarse como tal la respuesta tajante del acomodador de marras.


No esperaba yo de dama tan bien educada este tratamiento, y aunque por algún motivo pudiera tal vez explicarse su conducta con nosotros los tres comisionados varones, no veo cómo justificarla con la Dra. Ángela Restrepo, quien estaba presente virtualmente ese día jueves, y quien, por supuesto, no se atrevería jamás a quejarse, como sí me atrevo yo a cometer tal atrevimiento.

 

2. Las infortunadas coincidencias con el Bicentenario

 

Es verdad que no se le puede pedir mucha profundidad de memoria histórica a tan joven Presidente, pero no puedo pasar por alto recordar ahora que hace precisamente doscientos años, en la reconquista española de nuestra patria de 1815 a 1819, Morillo y Sámano estaban fusilando a nuestros pocos sabios sobrevivientes de la Expedición Botánica. Por ello me impresionó mucho, tal vez indebida pero inevitablemente, que en este bicentenario de la independencia y la república se nombrara a una persona de nacionalidad española para coordinar a los nuevos sabios de Colombia. No es culpa de ella, por supuesto.

Esto sería simplemente una infortunada coincidencia, si no me asaltara al mismo tiempo la comparación con otros recientes nombramientos en otras comisiones de memoria o falta de ella, y por lo tanto no puedo disimular mis encontrados sentimientos. Me refiero a la ausencia de la dimensión histórica en la nueva Misión y en quienes la convocaron. Obviamente parece que el gobierno y el partido de gobierno no consideran la historia como ciencia, sino como herramienta de indoctrinación y control, al tiempo que proponen un proyecto en el congreso para penalizar a los maestros que señalen a sus estudiantes las dimensiones críticas, éticas y políticas de la historia. Una Misión sin historia no es misión.

 

" [...] una infortunada coincidencia [...] la ausencia de la dimensión histórica en la nueva Misión y en quienes la convocaron. Obviamente parece que el gobierno y el partido de gobierno no consideran la historia como ciencia, sino como herramienta de indoctrinación y control, al tiempo que proponen un proyecto en el congreso para penalizar a los maestros que señalen a sus estudiantes las dimensiones críticas, éticas y políticas de la historia. Una Misión sin historia no es misión".


Por ello entiendo y me parece apropiado, como lo hicieron los profesores de historia de la Universidad Nacional, pedirle a Darío Acevedo su renuncia, y si no renunciare, pedirle al Sr. Presidente la revocatoria de su nombramiento. Me uno a ellos.


Entiendo, pues, y hasta me alegro ahora de que nuestro antiguo comisionado, Marco Palacios, no hubiera querido formar parte de la nueva, y no veo en ella ningún colombiano que tome su lugar. Por más que, afortunadamente, se nombró al Dr. Johan Schot, no creo que su especialidad en la historia de la tecnología le permita llenar ese vacío.

 

Talvez este alejamiento de la historia no ocurra por culpa del Sr. Presidente ni su Vicepresidenta, sino por ciertos expresidentes, congresistas, y partidos antidemocráticos que comparten con Torrijos o Acevedo, con Plinio Apuleyo o José Obdulio, esa extraña enfermedad degenerativa que llamo “amnesia doble”: no tienen memoria ninguna de los discursos y argumentos que hace pocos años esgrimían tan elocuentemente contra el capitalismo, y parecen haber olvidado totalmente que hubiera habido algún conflicto social y político en Colombia en los últimos 50 años. No se acuerdan tampoco de los millones de víctimas ni de los falsos positivos, pero sí estoy seguro de que recuerdan algo, porque ellos también se declaran víctimas de los “sicarios morales” que alguna vez los criticamos y quieren ahora impedir a toda costa el trabajo de la Comisión de la Verdad y el de la Justicia transicional. No entiendo cómo se convoca una Misión a espaldas de nuestra historia.

Por supuesto, todo esto no quiere decir nada negativo sobre la persona misma de la nueva coordinadora, la Dra. Cristina Garmendia, muy sabia, exitosa e inteligente exministra del gobierno español. Su nombramiento es un acierto. Estoy seguro de que no solo no tomará ella a mal mi ambigua nota histórica, sino que se sentirá muy estimulada y obligada a hacer todo lo posible para apoyar a los otros 42 comisionados en el éxito de esta nueva Misión, así sea por resarcir en algo a nuestra patria de lo que otros gobiernos anteriores hayan podido hacer tan mal (no me refiero al gobierno del presidente Santos sino al del Rey Fernando VII).

Es claro que yo mismo, por mi edad y mi estado de salud, no podría de ninguna manera coordinar a tantos sabios, ni hubiera aceptado ese nombramiento, pues con solo nueve ya me quedó otrora bien difícil. No creo ni siquiera haber podido colaborar con los actuales durante diez meses y, por eso, en esta carta no quiero que se tome nada como resentimiento personal o egolatría (aunque confieso que la tengo, pero no creo que influya en este escrito). Ya hablé con la Dra. Cristina, quien me sedujo a primera vista (en el buen sentido de la palabra), y le entregué personalmente la antorcha de la antigua Misión: el informe “Colombia, al filo de la oportunidad”. Le manifesté mis mejores augurios para una exitosa coordinación y mi disponibilidad, que ahora le renuevo, para ayudarla en lo poco en que pueda asesorarla, por más que después de esta carta, cualquier ayuda mía más bien la perjudique.

 

3. La relación con el Plan Nacional de Desarrollo

 

Debo confesar públicamente que tampoco se cumplieron las expectativas ni las propuestas, que creíamos que eran acuerdos entre los que estuvimos presentes en esa reunión inicial en la Academia respecto a la convocatoria de la nueva misión de sabios. Como dije arriba, ese día acordamos convocar la nueva misión para asesorar al Sr. Presidente en la formulación de políticas públicas para su gobierno y de políticas de Estado por otros 25 años. Sentí mucha alegría con su decisión de acoger esa propuesta lo más pronto posible.

La misma Sra. Ministra de Educación, recién nombrada aunque todavía no posesionada, le indicó al Sr. Presidente la necesidad de reunirnos pronto, ojalá comenzando en ese mes de agosto mismo, para revisar las conclusiones de la antigua Misión que estuvieran aún vigentes y lograr que quedaran de una vez integradas al articulado el Plan Nacional de Desarrollo que el nuevo gobierno debía elaborar en los seis meses siguientes, desde agosto del año pasado hasta enero de este año, y presentarlo al Congreso para su aprobación. La misma Sra. Ministra le recordó que las recomendaciones que no se integraran al articulado del Plan de Desarrollo, tanto en educación como en ciencia y tecnología, tendrían que esperar otros cuatro años para llevarse a la práctica.

 

"...fue culpa mía haber creído que el presente gobierno estaba inclinado al cumplimiento de acuerdos, y mucho menos en este caso, en el que ni siquiera eran acuerdos".

 

Es claro que fue culpa mía haber creído que el presente gobierno estaba inclinado al cumplimiento de acuerdos, y mucho menos en este caso, en el que ni siquiera eran acuerdos. Pero, de todas maneras, me siento obligado a confesar públicamente mi sorpresa mayúscula cuando me llegó la convocatoria para la inauguración de la nueva Misión el jueves 8 de febrero en el Jardín Botánico cuando se anunció al mismo tiempo para el día anterior la radicación en el congreso del Plan Nacional de Desarrollo.

Quedaron así mis colegas de la nueva Misión en la misma triste condición que nosotros con la antigua, condenados de nuevo a que los ocho documentos de propuestas y las recomendaciones globales que se entreguen al país dentro de diez meses se queden de nuevo en los anaqueles, esperando tal vez una tercera oportunidad en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno siguiente dentro de cuatro años. Y anoto, con temor, que, si el gobierno siguiente lo va a encabezar el Dr. Holmes Trujillo, tendrían que esperar ocho.

4. La exclusión de la educación

Me extrañó más todavía, especialmente por lo orgullosos que nos sentíamos del nombre y del informe de nuestra antigua Misión: Ciencia, Educación y Desarrollo, y por haber empezado a organizar la nueva Misión con la Sra. Ministra de Educación para poner en el centro de los nuevos documentos las recomendaciones sobre la educación, notar ahora que precisamente todos los aspectos y personas de la educación hubieran desaparecido de la nueva Misión y prácticamente también del articulado del Plan de Desarrollo. Afortunadamente dos de los coautores de un celebrado informe sobre la educación, Guillermo Perry y Sandra García, me ahorran páginas de análisis. Indican ellos que solo se plantean en el nuevo Plan de Desarrollo algunas metas de aprendizaje para el grado 11, y no para los demás grados de básica y media y que no hay metas para las áreas específicas. De los 73 artículos que quedaron en el pacto por la equidad, solo 4 son de la “subsección” de educación y solo uno de los 4 artículitos se relaciona con la calidad de la educación básica y media, y eso solo para el mejoramiento de infraestructura.


¿Dónde están las principales metas de la antigua Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, casi todas orientadas a la educación? ¿Dónde está la planeación y la garantía de financiación de los acuerdos logrados en diciembre con los maestros, con los estudiantes universitarios, sus profesores y rectores? No encuentro nada en el Plan de Desarrollo ni en el encargo a los comisionados de la nueva Misión ni en las personas seleccionadas para ella.

Fue nadie menos que el mismo Premio Nobel Serge Haroche, nombrado ese día como nuevo comisionado, quien le tuvo que recordar al Sr. Presidente al día siguiente de la instalación que lo más importante para impulsar la ciencia y la tecnología en un país en desarrollo es la educación. Lástima que tampoco tuvo tiempo el Sr. Presidente para haberse quedado a escuchar el discurso de aceptación por parte del Dr. Wasserman, en el que él hizo también el debido énfasis en la educación en todos sus niveles.

¿Se excluyó al MEN, a la Comisión Académica y a la Comisión Gestora de la conformación del Plan Decenal de Educación, tanto de la elaboración del articulado del Plan de Desarrollo como de las decisiones sobre las temáticas y sobre todo sobre los miembros de la nueva Misión de Sabios?

Francamente, aunque es claro que sí hay una despreocupación real por la educación en buena parte del gobierno y en todo el partido de gobierno —ojalá no en el Sr. Presidente mismo y ciertamente no en la Sra. Vicepresidenta— la realidad es que no nombraron a nadie relacionado con la educación en la nueva Misión ni insertaron ninguna de las propuestas de la antigua en el articulado del Plan, excepto tal vez los consabidos saludos a la bandera en la retórica introductoria del documento, en la que me extrañó también el inusitado elogio nominal a un personaje nefasto para la ciencia, la educación y la paz.

Se desatendió también la propuesta de involucrar a la Academia Colombiana de Pedagogía y Educación, y la sugerencia de nombrar en la nueva Misión a su presidente, el Dr. Rafael Campo, cuya amplia visión de la educación debería tenerse especialmente en cuenta por ser él invidente.

Infortunadamente, no se me ocurre ningún otro criterio que se hubiera tenido en cuenta para excluir a los antiguos comisionados más directamente relacionados con la educación, como a Ángela Restrepo, a Eduardo Aldana, a Fernando Chaparro y a mi. No es grave el caso de Fernando ni el mío, pero sí siento muchísimo que se haya excluido a la Dra. Ángela Restrepo por haber sido ella quien había ofrecido avanzar en una propuesta específica sobre enseñanza de las ciencias y preparación de docentes, y más que todo, que se haya desechado al Dr. Eduardo Aldana con su propuesta sobre los Institutos regionales “Innovar” para cada departamento (y a mediano plazo para cada cuenca hidrográfica), la propuesta más valiosa de la antigua Misión de sabios para la educación secundaria, media y terciaria en el sector rural. No somos las personas: es la educación.

 

"Me temo ver pronto de nuevo en las calles a los maestros, a los estudiantes de educación media, a los estudiantes y profesores universitarios, esta vez también con sus rectores, exigiendo el cumplimiento de todos los acuerdos de diciembre y la reinserción de la educación en el centro de todas las políticas de Estado y de gobierno".

 

Siento pues tener que decir que la educación desapareció del todo en la convocatoria de la nueva Misión de ciencia, tecnología e innovación, y casi totalmente del articulado del Plan de Desarrollo. No es pues, ni de lejos, la nueva Misión una continuación y perfeccionamiento de la antigua. Es más bien el entierro de tercera de la sección más importante del informe “Colombia al filo de la oportunidad”, en el que esta lápida funeraria le cambia totalmente el sentido a aquella frase del Maestro Gabo sobre la educación: que debería ser “una educación desde la cuna hasta la tumba”. Pero no esta tumba...

Me temo ver pronto de nuevo en las calles a los maestros, a los estudiantes de educación media, a los estudiantes y profesores universitarios, esta vez también con sus rectores, exigiendo el cumplimiento de todos los acuerdos de diciembre y la reinserción de la educación en el centro de todas las políticas de Estado y de gobierno.

 

5. La contradicción entre políticas de gobierno y políticas de estado

 

Finalmente, lo que me tiene más apesadumbrado es que después de redactado el Plan Nacional de Desarrollo no haya en este momento ya lugar para que la nueva Misión pueda formular políticas para este gobierno, sino solo algunas políticas de Estado a largo plazo. Así intentamos hacerlo hace 25 años en la antigua Misión, con la intención de que nuestras conclusiones comprometieran a futuros gobiernos. Lamentábamos expresamente que en Colombia solo hubiera políticas de gobierno y de ministro, pero no políticas de Estado.

Pero hay aquí una contradicción fundamental, para mí insoluble. En los últimos meses del año pasado y los dos primeros de este año, el Sr. Presidente, varios de sus ministros y todo el partido de gobierno han estado proclamando a todo el mundo civilizado el incumplimiento de muchos compromisos que, como Estado colombiano, deberíamos cumplir, con la excusa de que habían sido firmados por gobiernos anteriores.

No faltaría ya, Sr. Presidente, sino que otro de sus Ministros decidiera no pagar los próximos vencimientos de la deuda externa por haber sido esta contraída por gobiernos anteriores.

Siento decirles, Sr. Presidente y Sra. Vicepresidenta, que en esas condiciones yo me sentiría moralmente impedido para asesorar a su gobierno en la elaboración de políticas de Estado. Menos mal no me nombraron ustedes en la nueva Misión, para evitarme el penoso incidente de tener que rechazar mi postulación. Si acaso la hubiera aceptado antes, ahora tendría que decir que yo sí siento una incompatibilidad moral que me obligaría ahora a renunciar a una Misión que no fuera de educación, que tuviera memoria histórica de la antigua ni aceptar su diferenciación entre políticas de gobierno y políticas de Estado.

Espero, eso sí, que mis colegas de la nueva Misión no sientan tan profundamente como yo esta incongruencia que ahora siento y continúen pacientemente con su trabajo de elaborar políticas de Estado para un próximo gobierno, a pesar del fundado temor de que el siguiente no acepte nada de lo elaborado en el presente.

 

" [...] usted no se ha posesionado todavía como Jefe de Estado de la digna y altiva República de Colombia, sino solo como mayordomo de la finca de cierto expresidente, que resultó ser, como lo temíamos, una plantación colonial más de los Señores Trump, Pence y Bolton, amenazando así con reversar otra vez 200 años de la tenue independencia de nuestra república".

 

Propongo pues a los 43 comisionados que sigan calladamente su tarea de formular políticas de Estado a largo plazo, pero sin entregar ningún documento hasta que el Sr. Presidente no se posesione realmente como Jefe de Estado, como rector y representante responsable del Estado colombiano, no de un partido antidemocrático y unos votantes engañados.

Siento decirle, Sr. Presidente, que no por culpa suya sino más bien de cierto partido de extremo centro, de cierto senador ya tristemente célebre y de cierto expresidente conocido de autos, usted no se ha posesionado todavía como Jefe de Estado sino como jefe de gobierno, y de un gobierno que no reconoce obligaciones del Estado, como para nuestra vergüenza nos lo han tenido que reprochar públicamente los gobiernos de Alemania, de Noruega y de Cuba.

No veo que haya rechazado usted, ni su embajador, ni sus ministros con toda la contundencia requerida que cualquier Mister Bolton mande 5000 soldados a Colombia sin ni siquiera consultarlo con usted, con su embajador en Washington ni con su ministro de relaciones exteriores. Humillar así a un país no es asunto para risas y bromas con regalitos de bloques amarillos.

Lamento decirle Sr. Presidente, que en mi no muy humilde opinión, usted no se ha posesionado todavía como Jefe de Estado de la digna y altiva República de Colombia, sino solo como mayordomo de la finca de cierto expresidente, que resultó ser, como lo temíamos, una plantación colonial más de los Señores Trump, Pence y Bolton, amenazando así con reversar otra vez 200 años de la tenue independencia de nuestra república.

Posesiónese usted, Sr. Presidente, como Jefe del Estado soberano de Colombia; autojuraméntese si es necesario, como está de moda, como se lo pidió Daniel Samper Ospina; pero yo no se lo digo en broma, sino con toda la seriedad del caso: no permita que ni cierto senador, ni cierto expresidente, ni cierto partido antidemocrático quieran reducirlo a manejarles la finca a los señores Trump, Pence, y Bolton, y menos todavía, exigiéndole que se ofrezca a administrarles también la finca vecina.

Si por fin en algún momento de este año logra usted posesionarse como Jefe de Estado y no solo de gobierno, y empieza a comprometerse a mantener en alto el honor de Colombia ante los países civilizados, especialmente ante Alemania, Noruega y Cuba y a excusarse ante ellos, jurando cumplir todos los compromisos de Estado adquiridos por los gobiernos anteriores, tendremos alguna oportunidad de que las políticas de Estado que acuerden los nuevos comisionados sean respetadas y seguidas por los gobiernos posteriores.

Si así, como lo espero, sucediere en algún momento de este año, podrán con tranquilidad los 43 comisionados continuar su difícil labor de elaborar a conciencia esas políticas de Estado, no de gobierno y menos de ministro. Termino pues pidiéndole y animándole a hacerlo cuanto antes: Sr. Presidente, asuma usted su misión histórica de ser nuestro Jefe del Estado colombiano. Dios y la Patria os lo demandan; que Él y Ella os lo concedan.

 

Carlos Eduardo Vasco Uribe
Comisionado coordinador de la antigua Misión de Exsabios

Publicado enColombia
 El vehículo robótico chino Yutu-2 recorre el lado opuesto de la Luna después de dejar el módulo de aterrizaje.Foto Ap

Ya Napoleón había advertido en el siglo XVIII sobre el despertar chino.

En medio de la tensión militar de China con Trump (http://bit.ly/2ACslpr) y el inicio de las negociaciones comerciales de las dos máximas superpotencias geoeconómicas del planeta, Pekín realizó la hazaña de un alunizaje en el lado oscuro de la Luna el 3 de enero, como exhibición de su prodigioso avance tecnológico cuando irrumpe al espacio, al unísono de Moscú y Washington, China envía señales prístinas de su inocultable poderío.

Desde el siglo XI, cuando EU aún no existía, China había sido pionera de colosales avances científicos (pólvora, brújula, imprenta, etcétera).

La innovación es consustancial al ADN chino, que sufrió un humillante eclipse por las dos guerras del opio del siglo XIX propinadas por Gran Bretaña. Un siglo más tarde China volvió a emprender su ascendente carrera en la historia de la civilización.

El anterior editor científico de la Real Academia de Química, de Cambridge, hoy feroz analista político, Finian Cunningham, enuncia que China se ha posicionado para ser un líder global en tecnología y desnuda con crudeza el envidioso vandalismo mercantil de EU (https://bit.ly/2AAaPBY).

A diferencia de los previos alunizajes de EU y Rusia, el módulo chino Chang’e-4 –diosa lunar de su mitología– fue capaz de navegar en el lado oscuro de la Luna.

El alunizaje en la parte oscura presenta(ba) serios problemas de comunicación que fueron superados por un satélite de escala que permitió los mensajes triangulados.

China se sube así a la exploración de punta en el espacio junto a EU y Rusia, lo cual asentaría el orden tripolar en la Vía Láctea que hemos formulado para la Tierra (http://bit.ly/2zzcffD).

Finian Cunningham sentencia que EU/Rusia/China son los únicos países que han colocado misiles y astronautas en el espacio usando a sus propios (sic) ingenieros y tecnología y comenta que el año pasado por primera vez, China lanzó más cohetes al espacio (38) que cualquier otro país.

Steven Lee Myers y Zoe Mou, del New York Times, no tienen más remedio que aceptar la hazaña espacial del alunizaje chino cuando EU y Rusia todavía no alunizan en la parte oscura de la Luna.


La hazaña no se detendrá cuando se espera que China lance una serie de misiones que es probable la coloquen a la cabeza de la carrera espacial.

Según los reporteros del NYT, China prepara operar su tercera estación en el espacio en 2022, para colocar a sus astronautas en una base lunar a finales de esa década, y enviar sondas a Marte, que incluyen el retorno de muestras a la Tierra de la superficie marciana (https://nyti.ms/2ACucKV).

EU azuza a Taiwán contra su madre patria, mientras es probable que China colonice la Luna donde capture su inmenso abastecimiento de energía, en especial de Helio-3, que provea 10 mil años (sic) de energía: fuente del combustible para la fusión nuclear controlada cuando 40 gramos de Helio-3 pueden sustituir 5 mil toneladas de carbón.

Mientras México se autoflagela con sus impresentables huachicoleros, la hazaña china constituye la piedra de toque de la exploración en la Vía Láctea donde la luna puede ser la base del reabastecimiento de combustible para sus misiones espaciales.

No me quiero imaginar, a nivel terrestre, todos los secretos militares que han de tener resguardados en China y que causarían una ingrata sorpresa en caso de una contienda bélica con EU.

Finian Cunningham interpreta que el timing de la hazaña china fue apropiada cuando Trump busca impedir el auge de Made in China 2025, de autarquía tecnológica, no se diga sus tres rutas de la seda (https://bit.ly/2TA9RNe).

¿Cómo pretende Trump conseguir el suicidio tecnológico chino en la Tierra cuando EU ha sido superada en la exploración lunar?

¿Dónde quedan los alegatos absurdos de Trump de que China roba la tecnología estadunidense y su propiedad intelectual?

Viene lo mejor: no solamente el caso Huawei, cuando Apple se ha desfondado, sino el avance de sus misiles supersónicos y la inteligencia artificial, donde China desafía la hegemonía tecnológica de EU.

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¿Fin de la pantalla táctil? Luz verde en EEUU a un sensor de movimiento basado en radar

Google consigue permiso del regulador estadounidense para utilizar un diminuto sensor que captura el movimiento en un espacio tridimensional mediante radar. Así se puede manejar un dispositivo sin tocarlo y sin necesidad de cámara.

 

Olviden por un momento cámaras y pantallas táctiles. ¿Se imaginan poder controlar un aparato simplemente con el movimiento de la mano en el aire? Google acaba de recibir permiso en EEUU para desplegar este tipo de tecnología, basada en radar.

Se trata de un paso importante para el llamado Proyecto Soli, un desarrollo interno del gigante de internet que busca el control de dispositivos electrónicos sin necesidad de tocarlos.

De esta forma, según informa Reuters, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) anunció que otorgará a Google permiso para operar los sensores del Proyecto Soli a niveles de potencia más altos que los permitidos actualmente.
Este avance funciona gracias a un sensor que captura el movimiento en un espacio tridimensional utilizando un haz de radar que funciona en el espectro de los 60Ghz. Así, permite interpretar los gestos de la mano situada cerca de dicho sensor y convertirlos en órdenes concretas para controlar las funciones de un dispositivo.

Por ejemplo, el sensor permite a un usuario presionar un botón invisible o girar un dial virtual frotando el pulgar contra el índice. En un vídeo en su sitio web, Google muestra cómo se puede manejar un reloj inteligente chasqueando los dedos, de modo que uno puede desplazarse por la música o ajustar el volumen simplemente con el movimiento de la mano.

Para la FCC, esta tecnología "servirá al interés público al proporcionar características innovadoras de control de dispositivos utilizando la tecnología de gestos manuales sin contacto", que pueden beneficiar a los usuarios con discapacidades de movilidad o habla.

Este sistema basado en radar es capaz de traspasar materiales como ciertas telas, lo que incluso podrá permitir controlar dispositivos que se encuentren en un bolsillo o en el interior de una mochila, por ejemplo. Podrá integrarse en dispositivos portátiles, teléfonos, ordenadores y hasta vehículos.

La sensación de controlar un dispositivo con gestos en el aire no supondrá un gran problema, sostiene la compañía, dado que a pesar de que estos controles son virtuales, "las interacciones se sienten físicas y sensibles" por la sensación háptica de los dedos tocándose entre ellos. Algunos sitios especializados, como Xataka Móvil, han comparado este sistema con TOF 3D (la tecnología que usa Kinect de Xbox, por ejemplo) aunque éste último necesita contacto visual para registrar los gestos debido a que es un sistema de sónar óptico.

Si bien este proyecto fue presentado por primeera vez en 2015, en marzo del pasaso año Google solicitó a la FCC que permitiera que su radar operase en la banda de frecuencia de 57 a 64 GHz, unos niveles de potencia compatibles con los estándares del Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones.

No obstante, Facebook expresó sus reservas al considerar que si los sensores iban a operar en la franja de potencia más alta podría causar problemas de coexistencia con otras tecnologías.

Tras una negociación, Google y Facebook informaron conjuntamente el pasado mes de septiembre a la FCC que habían acordado que los sensores podrían operar a niveles de energía superiores a los permitidos actualmente sin interferencias, pero a niveles inferiores a los propuestos por Google.

Google sostiene que sin llegar a los niveles de potencia más altos las pruebas muestran la aparición de puntos ciegos cerca de la ubicación del sensor.

Como curiosidad, los dispositivos del Proyecto Soli pueden funcionar a bordo de aeronaves, pero aún deben cumplir con las normas de la Administración Federal de Aviación de EEUU que rigen los dispositivos electrónicos portátiles en aviones comerciales.

Imagen real de Ultima Thule (izquierda) y un diagrama con su eje de rotación. NASA

La sonda espacial New Horizons ha sobrevolado con éxito Ultima Thule, el cuerpo celeste más lejano que se ha visitado nunca. Su encuentro con este objeto en las afueras del sistema solar se produjo al filo de la medianoche del 31 de diciembre. Unas horas después de la maniobra histórica, la nave envió sus primeras señales, que tardaron seis horas en recorrer a la velocidad de la luz los más de 6.600 millones de kilómetros que la separan de la Tierra. Finalmente el mensaje fue recibido por una antena de espacio profundo de la NASA en las afueras de Madrid pasadas las 16:30 de la tarde, hora española.

"La sonda está en perfectas condiciones. Acabamos de conseguir el sobrevuelo más lejano", ha dicho Alice Bowman, jefa de operaciones de la misión, entre aplausos y gritos de júbilo en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins (EE UU), donde está el centro de control. Ahora comenzarán a llegar los datos científicos "para entender el origen de nuestro sistema solar", ha añadido.

Ultima Thule es un mundo en miniatura, el más lejano y el más antiguo que haya visitado una sonda espacial. Este alargado objeto descubierto en 2014 es uno de los miles de asteroides y hasta un billón de cometas que forman el cinturón de Kuiper.

La nave de la NASA —la más rápida jamás lanzada al espacio— ha pasado junto a Ultima a 18 kilómetros por segundo, un encuentro fugaz durante el que sus cámaras han intentado retratar los accidentes geográficos de este cuerpo desde una distancia de unos 2.000 kilómetros, tres veces más cerca de lo que pasó sobre Plutón obteniendo vistas espectaculares. Gracias a esta misión el planeta enano dejó de ser una pequeña bola borrosa observada por telescopios y pasó a ser un complejo mundo con glaciares, agua y compuestos orgánicos donde puede haber un océano bajo el hielo.


Las últimas imágenes disponibles, tomadas durante la aproximación a Ultima, muestran un cuerpo alargado, con forma de bolo, de "35 kilómetros de largo y 15 kilómetros de ancho", ha explicado Alan Stern, jefe científico de la misión, durante una rueda de prensa esta tarde. Stern ha explicado que aún no se sabe si se trata de un solo cuerpo con dos lóbulos o dos objetos separados. "Mañana conoceremos la respuesta", ha explicado Stern, ya que elequipo espera recibir las primeras imágenes del sobrevuelo esta noche, procesarlas y publicarlas mañana. La sonda tomó unas 900 imágenes de su encuentro y las enviará a la Tierra durante los próximos dos años, según ha explicado en un tuit Bowman, que es la primera mujer que ocupa el puesto de jefe de operaciones de una misión espacial en la Johns Hopkins. Las imágenes de mayor resolución llegarán en febrero.

Apenas unas horas después del sobrevuelo, New Horizons ya se encontraba a casi medio millón de kilómetros del pequeño mundo recién descubierto y se adentraba aún más en el cinturón de Kuiper, donde es posible que pueda visitar al menos un asteroide más en los próximos años.

Ultima Thule es una cápsula del tiempo. Está hecho de los materiales originales con los que comenzó a formarse el Sistema Solar hace más de 4.000 millones de años y apenas ha sido modificado desde entonces. Su estudio puede aclarar el origen de nuestro sistema estelar y esclarecer el papel que estos cuerpos del cinturón de Kuiper juegan al desviar cometas de sus trayectorias y hacen que se acerquen al núcleo del sistema solar, un proceso que pudo sembrar la vida en nuestro planeta por impactos de estos cuerpos, según explicó a este diario Adriana Ocampo, una de las responsables de la misión.

Unas horas antes, otra nave de la NASA, Osiris-Rex, también hizo historia al ponerse en órbita del asteroide Bennu, a unos 110 millones de kilómetros de nuestro planeta, según conmfirmó la NASA el 31 de diciembre. La sonda se ha convertido en la primera que orbita un objeto tan pequeño como este, de apenas 500 metros de diámetro. También será la que establezca la órbita más cercana a una altura de sobrevuelo de apenas un kilómetro y medio. Su objetivo final será posarse sobre la superficie, succionar una muestra de terreno y enviarla de vuelta a la Tierra en 2023. Este cuerpo es especialmente interesante porque tiene una pequeña probabilidad de chocar con la Tierra (0,037%).

Lunes, 31 Diciembre 2018 08:35

¿Qué es Anonymus?

¿Qué es Anonymus?

La sociedad de la información implica políticas de información –unas restrictivas, otras de liberación–. Las cosas no son planas ni totalmente evidentes. Aquí cabe mencionar algunas acciones de resistencia en la búsqueda de más y mejor información, tendiente todo a más y mejor vida.

 

En el año 2006 se estrena mundialmente la película “V de Vendetta”, bajo la dirección de J. McTeigue, y con la actuación estelar de Natalie Portman, Hugo Weaving, John Hurt, y Stephen Fry, entre otros. La película fue un éxito y es ya considerada como un clásico o una película de culto. Basada en la novela gráfica escrita por Alan Moore con ilustraciones de David Lloyd. El tema de base es la distopía. El personaje central es un revolucionario misterioso denominado “V” oculto con una máscara de Guy Fawkes, un personaje real que remite a la historia de Inglaterra en 1605.


Pues bien, aunque existen algunos antecedentes que remiten a los años 2003, 2004 y 2007, puede decirse que Anonymous nace en el 2008, cuando, por así decirlo, la máscara de Guy Fawkes se convierte en un ícono social, cultural y político.


Anonymous no es una organización, y expresamente no acepta y rechaza cualquier tipo de jerarquías. Puede decirse que es un movimiento, y más exactamente una dinámica, un flujo, un proceso. Ellos se denominan a sí mismos de dos maneras: como una legión y como una idea.


Que Anonymous es una legión quiere significar que se trata de numerosos individuos y grupos, colectivos y asociaciones libres unidos por ideas, principios y acciones basados en principios universales básicos, tales como: libertad, igualdad, justicia, equidad, información, transparencia y otros semejantes y próximos.


Y en cuanto idea, Anonymous reconoce que es un movimiento que no muere: como no mueren las ideas. Y que en consecuencia puede ser aprendida, replicada, enseñada, transmitida y se reproduce de mil maneras. Si algunos pensadores hablan de la noosfera, a partir de una idea pionera de V. Vernadsky, Anonymous puede ser comprendido justamente como un sistema u organismo inteligente con el medio en el que vive , en el que nace e incluso contra el cual se enfrenta.

 

El lema de Anonymous condensa la filosofía que lo constituye:

 

Knowledge is free: We are Anomymous. We are Legion. We do not forgive. We do not forget. Expect us!. Cuya traducción es: El conocimiento es libre. Somos Anónimos. Somos legión. No perdonamos. No olvidamos. ¡Espéranos!


El mundo y la época


Hacia los años 1960 Andy Wharhol sostenía “en el futuro cada quien tendrá sus quince minutos de fama”. Se anticipaba así a la sociedad del espectáculo, al mundo de la banalidad, en el que, por ejemplo a través de las redes sociales cada quien comparte, sin que los demás se lo pidan, sus lugares preferidos, sus amigos, sus pesares y pequeñas alegrías, por ejemplo. Y si: cada quien tiene, de distintas maneras, un nombre en efímeros “quince minutos”.


De acuerdo con J. Rifkin (1), en el año 2008 nace la tercera revolución industrial, cuya mejor caracterización y fundamento es la importancia de internet. Sin embargo, internet es tan sólo el canal que propiamente consiste en:

• La web 1.0: la importancia de los computadores, el nacimiento de internet (world wide web), el surgimiento de las bases de datos;
• La web 2.0, que se caracteriza por las palabras clave de búsqueda, el aprendizaje de máquina, los sitios webs, los portales de directorios, los wikis y los blogs; y, hacia futuro,
• La web 3.0, que es la búsqueda semántica, todas las redes sociales, los medios y modos que comparten información, las aplicaciones web híbridas (mashups).

 

Incluso, sin la menor duda, ya se está discutiendo y se está anticipando:

 

• La web 4.0, caracterizada por las búsquedas distribuidas, los agentes inteligentes personales, todos los dispositivos inteligentes, la internet de las cosas (IfT), y el surgimiento de bases de datos semánticas.

 

La ventana de observación abarca desde los años 1990 hasta, verosímilmente los años 2020 y 2030.


El mundo en el que nace Anonymous es, pues, el de la sociedad de la información, pero se proyecta rápidamente hacia la sociedad del conocimiento y la sociedad de redes. Se trata del mundo en el que internet está permitiendo otro tipo de democracia, en el que, explícitamente la información no puede ser controlada (aunque haya podres que lo pretendan), y en el que, por primera vez en la humanidad, el conocimiento no es prerrogativa de nadie en particular, puesto que es libre.


Este mundo coincide con un verdadero cambio no simplemente de tipos de economía y de sociedades, sino, mucho mejor aún, como un cambio civilizatorio. Anonymous se encuentra, por así decirlo, en la bisagra de este cambio, a saber: la muerte de Occidente y el nacimiento de una nueva civilización.


Sin embargo, en rigor, Anonymous no hace de esto una bandera o un programa, precisamente porque no es una organización como tal. El sitio oficial en YouTube es: https://www.youtube.com/channel/UCA071Pllf2wk-B8Rkwt47bQ, y su página oficial: http://anonofficial.com.


¿Qué es y qué hace Anonymous?


Lo dicho: no existe un programa en Anonymous, a la manera, por ejemplo, de los partidos políticos (clásicos), y su estructura es difusa y abierta. El idioma de base de esta dinámica o flujo es el inglés, pero sólo por una razón básica: el inglés es la lingua franca de la información.


Anonymous sugiere y promueve el reconocimiento de la importancia del anonimato. Esto es, el liderazgo anónimo, las estrategias de igual carácter, y el reconocimiento de la idea de que, aunque no se diga así en ninguna parte, el “yo” es una invención peligrosa que permite control y manipulación, asumido y desplegado por el mundo en términos semejantes.


Desde otro punto de vista, los anónimos son justamente todos aquellos que no tienen voz (los sin-voz), los marginados, los excluidos, los pobres, los enfermos, los intocables, los invisibles, los oprimidos, los expulsados, los sin-historia. Los mismos que en la historia de la humanidad han sido y lo son hoy también la inmensa mayoría.


Justamente, esa mayoría que no ocupa las planas de los periódicos y los grandes medios de comunicación masivos, que no forman parte de la “gente linda”, de los famosos, de los que tienen éxito, los triunfadores, los políticos, los deportistas de primera plana, todo el mundo del espectáculo, los ricos, los tomadores de decisión, los jefes de las corporaciones, de los gobiernos y de los estados. Esa gente que tiene sus “quince minutos de fama”. Son todos estos los que viven de la información, tomándola como la apariencia y el momento efímero pero fundamental, para cada quien.


La idea de anonimidad se contrapone, filosóficamente, a toda la civilización occidental, y encuentra sus raíces en la historia de las resistencias, las luchas de liberación, las luchas por los más elementales y fundamentales derechos. Desde el movimiento negro en los Estados Unidos, a las luchas anti-colonialistas en África, los distintos movimientos sociales alternativos alrededor del mundo, y los movimientos emancipatorios –todos ellos conectados sutilmente a través de internet, con criterios socialistas, pero actuando siempre localmente.

 

De manera general, las formas de acción, participación y decisión de Anonymous son cinco, así:

 

• De un lado, están los “soldados de a pie”. Se trata de todos aquellos que, en las calles o en los campos recuperan la voz de los sin-voz, y se sitúan del lado de los invisibles, de sus luchas y esperanzas.
• De otra parte, están todos los que conocen muy bien los computadores y la computación (computer-savvy), esto es, conocimientos de informática; desde la arquitectura hasta los lenguajes de programación, los principios, la ciencia y la filosofía, códigos, motores de búsqueda y aplicaciones, por ejemplo.

 

Al respecto, la Unesco sostiene que la principal forma de analfabetismo contemporánea es el analfabetismo tecnológico. Pues bien, un frente de acción de Anonymous son todos aquellos que tienen ante internet un conocimiento activo, y no simplemente pasivo.

 

• Asimismo, están los activistas político, que son todos aquellos que crean peticiones, organizan marchas, llevan a cabo bloqueos de vías y otras acciones semejantes.

 

Es fundamental atender al hecho de que Anonymous no es un movimiento violento. Pero, así mismo, en el marco de la acción colectiva, es importante recordar que existen formas no violentas de acción como la resistencia civil, el movimiento armado no beligerante, la insubordinación y la insumisión, y otras. Este es el objeto tanto de una teoría de la acción colectiva, como de las formas de organización y acción de la sociedad civil.

 

• Existen miembros de Anonymous en distintas clases de organizaciones. En el gobierno, en organismos del Estado, al interior incluso de las fuerzas armadas y de policía y en los órganos de seguridad del Estado. Así, también, existen miembros de esta dinámica en la empresa privada; pequeñas o medianas y hasta grandes empresas y corporaciones.

 

La fortaleza de los miembros de Anonymous –que se llaman entonces como Anons (en inglés), es el anonimato. Esta fortaleza es indestructible y la más poderosa jamás. Análogamente a los sistemas vivos en los diversos niveles de organización de la naturaleza.

 

• Finalmente, están las ramas de inteligencia conformada por “anónimos” (anons). Se trata de todos aquellos que hacen investigación, que producen, obtienen y divulgan información.

 

La gama aquí es amplia y variada, desde personas vinculadas a los medios de comunicación, los colegios, las universidades y, en general, todos los frentes que implican tres elementos: información, conocimiento e investigación y desarrollo (I + D). Tres ejes sensibles de la sociedad de la información, la sociedad del conocimiento y la sociedad de redes, tres modos de designar un solo momento.


Ulteriormente, están los diferentes comandos o juntas de miembros de anónimos (anonboards), que pueden comunicarse de distintas maneras combinando tanto inteligencia humana como inteligencia técnica.


El mundo de la información y la web profunda


Un dato fundamental: de toda la información que circula por la red, sólo el 0.5 por ciento es refinada. El resto es información bruta, tal cual. Toda la información que circula por internet (Google, Facebook, YouTube, y demás) constituye, en el mejor de los casos, menos del 4 por ciento de toda la información disponible y existente en la red. Por lo menos el 96 por ciento de la información circula a través de la web profunda.


A fin de comprender lo anterior, cabe una metáfora. El refinamiento de la información es análogo al refinamiento del petróleo. De éste, cuando es refinado, se extraen, por ejemplo, el gas, el kerosene, la gasolina, el diesel. Asimismo, se obtienen numerosos disolventes, aceites, grasas y lubricantes, además de cosméticos y productos de aseo, entre otros.


Pues bien, hoy por hoy, sólo el 0.5 por ciento de la información es refinada, a través de distintas instancias: gobiernos, estados, fuerzas de seguridad, corporaciones y organizaciones de la sociedad civil. En este sentido, empleando el lenguaje clásico, cabe decir que Anonymous es un movimiento de la sociedad civil abocado a la tarea de refinar la información. Refinamiento que coincide, plano por plano, con la forma misma de trabajo del movimiento. Esta es, la forma de convertirse en anónimo en internet. Ello conduce la mirada hacia la web profunda (deep web).

 

De manera general se sugieren cinco pasos para lograr el anonimato y trabajar inteligentemente con internet ( = información). Veamos:

 

• Desconectar, esto es, cerrar, todos los motores de búsqueda que tenga su computador, tablet o teléfono inteligente. Esto es, motores como Mozilla, Google, Bing, Safari y otros. Asimismo, cerrar todas las redes sociales y los canales públicos (YouTube, etc.) que tenga el computador. No en última instancia, cerrar la cámara de video para Skype u otros semejantes.
• Obtener, entonces una red virtual privada (VPN, por sus siglas en inglés). Esto permite ocultar o cambiar la huella digital del computador que es su dirección IP.
• Descargue un motor de búsqueda y navegación para la web profunda.

 

Todo ello permite salir de la superficie de internet y entrar en la web profunda.

 

Ahora bien, existen varios motores de búsqueda: entre otros, cabe mencionar Tor, Torch, Onion DuckDuckGo, notEvil, Parazite, Surfwax, y varios más.

 

• Mencionemos un ejemplo: Onion. Pues bien, sitios como éste trabajan esencialmente con letras y números.
• Sorprendentemente, descubra dos cosas: una, que es falso que la web profunda consista esencialmente de pornografía y del mundo del crimen y el delito. Y dos, que navegar por esta web profunda es aburrido, pues hay que saber qué se busca. No es como en la web superficial, que una búsqueda permite el acceso a otra, acaso en asociaciones libres.

 

El mundo de la información es bastante distinto de lo que parece. Es sencillo: a las gentes las manipulan con información que generalmente es producida, post-producida y editada. Y ello sin mencionar los casos en los que hay censura y auto-censura, haciéndoles creer con todo ello que lo que ven o reciben es la realidad.


Pero la verdad es que la cosas son bastante más complejas.


Esto permite resaltar un aspecto determinante en el mundo de la información hoy. Es el hecho de que el manejo de la información, y particularmente su depuración o refinamiento promueven y al mismo tiempo necesitan de una mentalidad de hacker. Pues bien, parte de la inteligencia que demanda el trabajo con internet y con información es justamente inteligencia de hacker. Existe, manifiestamente una ética de los hackers (2). Digámoslo por derivación, el trabajo de Anonymous es del más elevado carácter ético o moral.


Ejemplos de acciones


Basta con echar una mirada a distintas fuentes sobre este movimiento, en Facebook, en Twitter, en la página web, o en otras redes. Entonces se aprecian distintas clases de acción informativa, desde conferencias y marchas transmitidas en vivo, informes, por ejemplo, desde Cataluña, a propósito de su proceso de independencia, videos de distinta índole y con temas variados, discusiones sobre los bitcoins y por qué razón los gobiernos y los bancos (centrales) odian la critpmoneda, y muchos más.

No en última instancia, miembros de Anonymous llevan en ocasiones ataques de denegación de servicio (DDoS, en inglés) que buscan o bien hackear información, o bien poner al descubierto información clasificada ante el gran público o la sociedad y que los afecta directamente.


El mundo de hoy se maneja con información, en cualquier acepción de la palabra. Por esta razón nace la ciencia de grandes bases de datos (Big-Data science). Pero hay que decir que los movimientos sociales en general, y más exactamente, los nuevos movimientos sociales conocen la analítica de grandes datos (big-data analytics) y las dinámicas y procesos presentados aquí. Y emprenden entonces importantes campañas económicas, culturales, educativas y políticas correspondientes.


Todo lo cual implica y apunta a que otra democracia es posible.


Para conectar


Para quienes puedan estar interesados, es posible trabajar con este movimiento. Basta con que los conocimientos de inglés sean sólidos. Alguien interesado puede escribir a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Este artículo, como todos los de Le Monde diplomatique, está animado por propósitos estrictamente críticas y reflexivas, nunca apologéticas.

 

1. J. Rifkin, La tercera revolución industrial. Cómo el poder lateral está transformando la energía, la economía y el mundo, Barcelona, Paidós, 2011.
2. P. Himmamen, La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, Barcelona, Ed. Destino, 2002.


FE DE ERRATA

En la edición impresa por un error de edición, los datos del autor no corresponden.

Debe ir: *Investigador.Profesor universitario.

Colombia, un país sin políticas de ciencia y tecnología

Con una escasa inversión del 0,5 por ciento/año del Presupuesto General de la Nación para ciencia y tecnología para el año fiscal 2018, las clases que dominan en Colombia reflejan su estrechez de miras. Tener a Colciencias como otro botín burocrático resume la política al mando en el país, y la esencia de sus gobiernos: negocio, nada más.

 

En Colciencias, un organismo que tendría que ser de los consentidos de cualquier gobierno serio, desarrollado o inteligente de sus gobiernos, la improvisación es la norma, como puede concluirse del constante cambio de sus directores, el último de ello el científico César Ocampo, declarado insubsistente el 21 de diciembre del 2017 (ver recuadro)

Destitución, cambio, inconstancia, falta de política de largo plazo, claramente reflejada en los nueve responsables con que ha contado este organismo en los 8 años del gobierno Santos. Un director por cada 8 meses tres semanas, esa es la constante. Claramente pesa la burocracia por sobre el saber científico y necesidad de precisar con toda claridad una ruta por abordar por el país en ciencia y tecnología.

Prima la improvisación. En un país donde lo invertido en ciencia y tecnología en cada uno de los últimos gobiernos es claramente inferior al 0,5 por ciento del Presupuesto General de la Nación, por año, no puede ser otro el resultado. Todo un exabrupto en medio de un mundo donde las clases al mando de las distintas potencias globales, como de aquellos países que quieren jugar un rol más destacado en la geopolítica global, han comprendido que si desean continuar ocupando sitiales de honor o llegar algún día a ellos, deben invertir cada día más en sectores de punta, como lo es la propia ciencia y tecnología en su conjunto.

 

Por los pasillos

 

César Ocampo fue declarado insubsistente, una decisión autónoma de las instancias públicas, pero las razones para su insubsistencia jamás se hicieron públicas. Diversos diarios nacionales publicaron versiones según las cuales Ocampo era como una piedra en el zapato de la Casa de Gobierno porque habría tratado de darle algunas preferencias a sus propias líneas de investigación, o que habría chocado con la burocracia de Colciencias. Esas versiones son anónimas, y es llamativo que en una instancia de ciencia y tecnología los argumentos públicos no sean sostenidos de manera abierta y directa. Eso deja mucho que desear del director subsiguiente –Olaya– y de algunas otras personas al interior de órgano rector de la ciencia y la tecnología en el país.

Colciencias se habría convertido en el botín de intereses clientelistas, algo reconocido por la Asociación de Trabajadores de Colciencias (Asocolciencias). Pero el miedo a los despidos predomina, y nadie, empezando por Presidencia de la República aporta pruebas serias o contundentes en cualquier dirección o sentido. Así sucede cuando la administración pública termina predominando sobre la discusión científica, basada en argumentos y contraargumentos, pruebas y refutaciones. Que algo semejante suceda del lado de la Presidencia de la República es normal: al fin y al cabo Santos poco y nada sabe de ciencia, tecnología y academia.

 

Colombia nunca ha sabido de políticas de ciencia  y tecnología

 

En 1991 crean el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, toma forma asimismo la llamada Misión de los Sabios, se catapulta a Colciencias, y el gobierno de turno promete que Colombia tendrá políticas de ciencia y tecnología serias, responsables y de largo alcance.

Pues bien, desde 1991 hasta la fecha, sistemáticamente, todos los gobiernos habidos han incumplido las promesas: nunca el presupuesto en ciencia y tecnología fue superior al 0,5 por ciento, y ni siquiera se alcanzó el prometido 1 por ciento del PIB. Asimismo, Colciencias jamás dejó de ser un (simple) Departamento Administrativo. En notable diferenciación con otros países de la región, Colombia jamás tuvo hasta el momento un Ministerio de Ciencia (independiente del nombre que pudiera adoptar).

Los presupuestos para CyT han sido los siguientes:

Antes de 1990: 0.1%
1991: 0.3%, César Gaviria,
1996: 0.4%, Ernesto Samper
2001: 0.37%, Álvaro Uribe
2006: 0.39%, Álvaro Uribe
2011: 0.19%, Juan Manuel Santos
2016: 0.5%. Juan Manuel Santos

De consuno, en abril del año 2016, el Sistemas Nacional de Ciencia y Tecnología queda eliminado de Colciencias y pasa a formar parte del Departamento Nacional de Planeación con el nombre de Sistema Nacional de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación, algo que la gran prensa ha callado hasta la fecha*.

Como se aprecia sin dificultad, las élites nacionales han sido tradicionalmente indolentes e insensibles hacia el conocimiento, la educación y la investigación, y su ignorancia sobre políticas de ciencia y tecnología es amplia y profunda. Ha primado el afán por la guerra, las políticas de corto plazo, la entrega del país a los capitales internacionales, en fin, la corrupción, pública y privada.

Estamos ante una visión miope, que tiene consecuencias de distinto orden. Por ejemplo, si Colombia llega a ser acogida en la Ocde sería el único país miembro de ese organismo multilateral sin una política clara, sostenida a mediano y largo plazo de ciencia y tecnología y, asimismo, sería el país de la Ocde con el más bajo presupuesto en la materia. Para compararlo con los países semejantes de la región, Colombia está muy por debajo de México, Brasil, Argentina, Chile, Cuba y Venezuela en materia de inversión en conocimiento. Los pares de Colombia son países como Paraguay, Panamá o Guatemala, notablemente.

Es lamentable la ausencia de políticas de ciencia y tecnología, es decir, de políticas a largo plazo de conocimiento e innovación. Lo que se traduce, inmediatamente, en la disminución de la calidad de vida de los ciudadanos, en atraso y dependencia. Es un hecho ya suficientemente reconocido que a mayores políticas de ciencia y tecnología, mayor desarrollo de la industria nacional, más y mejores condiciones de vida con calidad y dignidad para los ciudadanos.

Lo hecho en materia de ciencias y tecnología en el país es simple y llanamente el trabajo específico de las universidades, públicas y privadas, de los grupos de investigación mismos y de los propios investigadores. Pero nunca ha sido el resultado de políticas nacionales de ciencia y tecnología. Verosímilmente, este panorama continuará en el futuro.

Sin embargo, cabría pensar que las universidades lo hacen, en buena medida para figurar bien en los rankings y escalafones internacionales, pues ello se traduce en mayores matrículas, más incorporación de fuentes financiadoras externas, en fin, más consultorías.

Pero el tema presupuestal de este sector es aún más grave, pues lo poco que recibe al año apenas alcanza para cubrir el funcionamiento administrativo, de ahí que los programas de becas (de maestría y doctorado) se hayan visto seriamente afectados. De consuno, el gobierno nacional desplazó los presupuestos de investigación y tecnología al Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación hacia las regiones con la famosa ley de regalías. El resultado ha sido el uso de esos fondos para asuntos distintos a la investigación, y la distribución arbitraria de los capitales disponibles.

Por diversas razones, jamás se volvieron a crear Centros de Excelencia, y el presupuesto jamás fue el suficiente para el pleno apoyo al conocimiento.

Que diversos gobiernos hayan sido indolentes hacia la ciencia y la tecnología no es sino la expresión eufemística para decir que el Estado colombiano jamás ha sabido ni se ha interesado por la ciencia, la tecnología y la investigación. Aparentemente, para el Poder Ejecutivo, para el Congreso e incluso para el Sector Judicial, la ciencia es algo que carece de importancia. Cuando lo han intentado, los científicos jamás han sido plenamente escuchados.

Un silencio peligroso separa a la comunidad académica y de investigación del poder político y económico. El poder no quiere escuchar a los pensadores e investigadores. Les teme, según parece.

* Cfr. https://www.desdeabajo.info/ediciones/item/26293-muere-el-sistema-nacional-de-ciencia-tecnologia-e-innovacion-sncti.html

 


Recuadro


El reino de la improvisación


Primero los datos, empezando del presente hacia el pasado. El científico César Ocampo fue declarado insubsistente como Director de Colciencias el 21 de diciembre del 2017. Antes el organismo rector de la ciencia y la tecnología había tenido siete directores. A la cesación del cargo de Ocampo le sigue el nombre de Alejandro Olaya, hasta entonces el segundo a bordo de Colciencias.

Los directores de Colciencias durante el gobierno de Juan Manuel Santos (ocho años), han sido nueve (hasta la fecha). Estos han sido:

Jaime Restrepo Cuartas, ex-rector de la Universidad de Antioquia y miembro de la comunidad científica.
Jorge Cano, director encargado a raíz de la renuncia de Restrepo. Cano tiene título de Maestría y está vinculado a la Universidad de Cartagena.
Carlos Fonseca Zárate, profesor de la UPTC, con doctorado en Geografía.
Paula Marcela Arias, con doctorado en ciencias geológicas, Investigadora Junior de Colciencias, quien salió de su cargo porque tuvo el valor de acusar al gobierno y a Colciencias de politiquería.
Alicia Ríos, quien trabajó como directora encargada después de Arias, con un doctorado en ciencia y tecnología de alimentos, quien desafortunadamente falleció de una enfermedad penosa.
Yaneth Giha Tovar, quien venía del Ministerio de Defensa, quien no tiene CvLac, y es egresada de la Universidad de los Andes.
Alejandro Olaya, director encargado luego del nombramiento de Giha como ministra de Educación, con un doctorado en ciencias económicas y empresariales, vinculado a la UPB.
César Augusto Ocampo Rodríguez, científico prestigioso, Investigador Senior de Colciencias, con un doctorado en ciencias geoespaciales, y quien fue declarado insubsistente.
Alejandro Olaya, vuelve a ser director encargado.

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