Lunes, 06 Septiembre 2010 07:22

Ecuador. Hay 55 mil refugiados

Lograr acuerdos en los temas relacionados con la permanencia y mejoramiento de las condiciones de vida de los refugiados colombianos en territorio ecuatoriano forma parte de los  puntos de diálogo  que mantendrán los representantes  de los dos países, el próximo 16 de septiembre en Ecuador, previó al restablecimiento total de las relaciones diplomáticas, quebrantadas en marzo del 2008.

Para Luis Varese, representante Adjunto del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), el hecho que los dos países traten el tema  en una comisión especializada es un logro en la materia de  refugiados. 

Asegura que  los gobiernos tratan de invisibilizar el tema; sin embargo, resalta la postura de Ecuador para que se dé un tratamiento especial al asunto y se conozca la realidad de los cerca de 135 mil refugiados colombianos en el país; de ellos, apenas 50 mil están reconocidos oficialmente en el  país.

Uno de los puntos que más controversia causa entre las dos naciones es la cantidad de recursos que se utiliza cada año para mantener la estadía de los refugiados. Ecuador destina un millón de dólares; Acnur, 10 millones; y, Colombia, 10 centavos de dólar  por cada  refugiado reconocido.

¿Considera que la Comisión tripartita Ecuador-Colombia- Acnur va a resolver el tema del ingreso masivo de refugiados? 

Cabe señalar que una de las condiciones de Ecuador  para restablecer las relaciones diplomáticas es tratar el tema de los refugiados. El asunto es complejo; por lo que se tratará dentro de la Comisión  tripartita conformada por Ecuador, Colombia y los representantes del Acnur. Como instancia,  no tenemos en esa reunión que plantear ningún proyecto específico, porque  tenemos el financiamiento y los proyectos directos  de las  Naciones Unidas.
Sin embargo, esperaremos que los dos países presenten sus agendas de trabajo para establecer, como Acnur, las observaciones y recomendaciones para los programas, proyectos o fortalecimiento de acciones que se emprendan  en tema de refugiados.

¿Cuáles son los servicios que Acnur  brinda a los refugiados?

Nuestro mayor contingente de personal está ubicado en el límite fronterizo; nuestros objetivos son:  contribuir a la integración de refugiados y  brindar asistencia técnica. Ahora somos 70 funcionarios, 13 internacionales y 56 ecuatorianos. El 73 por ciento del personal está desplegado en la frontera norte;  el 27 por ciento restante está distribuido entre Santo Domingo de los Tsáchilas y Cuenca. En el 2002 eramos 4 personas.

Los recursos económicos son insuficientes. ¿Colombia debería realizar aportes más significativos para cubrir las necesidades de los refugiados?

No es muy usual que el país de asilo solicite recursos al país de donde provienen los refugiados; pero se debe insistir en que siempre es insuficiente el dinero con el que se cuenta.  La decisión de destinar una cantidad es un acuerdo al que deben llegar los dos gobiernos; en ese tema, el Acnur no tiene opinión, pero todos los fondos que ingresen para refugiados, sea de la  comunidad internacional o de los gobiernos, cualquier recurso adicional tiene que ser bienvenido,  siempre  y  cuando se invierta en  el sector o en la región donde están los refugiados.

¿Cuántos refugiados colombianos hay en Ecuador?

Al momento se está cubriendo a  55 mil refugiados reconocidos por el Gobierno del Ecuador, más 70 mil personas que consideramos solicitantes; pero están en calidad de refugiados; se trabaja con un estimado de  135 mil personas bajo los programas de refugiados.

¿Seguirán llegando al Ecuador?

En la medida que no se resuelva el conflicto interno en Colombia (guerrilla, tráfico de drogas, paramilitares) y no se encuentre una solución global e integral, seguirán llegando pedidos de refugio a Ecuador. El país recibe más o menos 1.000 solicitudes de refugio por mes a través de la Dirección Nacional de Refugiados.  Para cubrir los requerimientos  tenemos tres grandes proyectos. El primero, apoyo a  la Dirección Nacional de Refugiados (acceso y apoyo legal y financiero). Segundo, asistencia (entrega de recursos al ingreso de los refugiados). Tercero, área de  proyectos de integración (benefician a la población que recibe) y el área de reasentamiento (terceros países reciben a los refugiados).

¿Cambiaron las características  de los refugiados en los últimos 10 años?

Totalmente, los que llegaban antes del 2010 eran  principalmente refugiados políticos o vinculados a una actividad como derechos humanos, periodistas, profesores universitarios, activistas sindicales. En  el 2002 eran 347 refugiados reconocidos en  Ecuador. En el  2010 son 55 mil refugiados reconocidos, la composición ha cambiado. Gran parte de ellos  son mujeres, niños y adolescentes; y otra parte son  varones con familias completas. Los nuevos refugiados tienen otras necesidades: salud, educación,  autofinaciamiento.

 El 99 por ciento de los refugiados no tiene  militancia política; huyeron porque se encontraron en medio del fuego de las FARC, el ejército e inclusive para evitar el reclutamiento de los menores.   Este fenómeno hizo que Ecuador sea considerado como el país con el mayor número de refugiados en América Latina, y también el país con mayor número de solicitudes para refugio en todo el hemisferio occidental.

¿Desde el tema de refugiados, cómo abordar el asunto de la seguridad en la frontera?

Más que un tema de seguridad, lo que tenemos es una gran preocupación en temas de refugiados, por  el incremento de la discriminación y xenofobia desde el país que los recibe. Es cada vez más común ver que hay un doble error. El hecho de que se piense que porque es un refugiado no puede ser sometido a las leyes de un país o que  es un ‘delincuente’ por ser un refugiado. En el tema de leyes, un refugiado  tras haber pedido la protección, podrá ser juzgado como cualquier persona en el país  y una vez cumplida la pena, será el gobierno de Ecuador que deberá decidir su destino.

¿Se estigmatiza  al refugiado?

Sí, pero se debe tener muy claro que un refugiado tras cumplir con un proceso judicial, sigue siendo un refugiado. Ahí interviene  Acnur para saber cual será su destino en el país de origen. Lo más importante  es que hay que conocer que el refugiado no tiene impunidad; este es un país con más de 600 mil colombianos, de ellos 55 mil son refugiados reconocidos; entre estos 55 mil tal vez hay un  delincuente, pero no se puede convertir   a  los refugiados, por el hecho de ser refugiados,  en el objeto de toda la delincuencia que ocurre, como tampoco creemos que otras nacionalidades son  delincuentes. 

El problema  es que al delito se le está poniendo nacionalidad, color y carácter de extranjero; entonces la culpa es del otro, no de nosotros.

¿Qué hacer para evitar ponerle nacionalidad al delito?

En ese marco, es importante que en seguridad hay que reforzar el tema contra la xenofobia; ocurre un repunte       cuando llega una cantidad de migrantes; la población local le da la culpa  a los nuevos    de lo que está ocurriendo,  según el número de población migrante, entonces es normal, pero no quiere decir que es correcto  que se reaccione de esta manera. 

Además, los medios de comunicación contribuyen a la xenofobia; cuando capturan a una persona no dicen a un ladrón ecuatoriano de la provincia tal..., pero cuando es un extranjero incluso dan  nombre antes de ser juzgado; cuando lo hacen con un extranjero se hace una acusación con tintes de xenofobia.

¿El marco legal ecuatoriano es el idóneo para amparar a los refugiados?

Sí,  la constitución de Ecuador se puede decir que es  una de las cartas con más garantías para el respeto y cumplimiento  de los derechos humanos. Es la  única que en su articulado (Art. 41, 42 y 43)  incluye temas de  refugiados.

Cabe mencionar que este octubre se cumplirán a penas dos años de su vigencia y es imposible que se haya reglamentado cada uno de los artículos. Existen instancias directas de protección y de aplicación de la ley, como la Corte Constitucional (CC), la Dirección Nacional de Refugiados,  la Defensoría del Pueblo, que basadas en la Constitución hacen respetar y garantizan los derechos de los refugiados.
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Quito, 29 de julio. La presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), a cargo de Ecuador, propuso esta noche convocar a una cumbre de presidentes del bloque para tratar la ruptura de relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia, en el contexto de la reunión de cancilleres que duró cinco horas.

Invitamos a los jefes de Estado que puedan reunirse para que ellos en forma directa aborden y traten los temas que en esta reunión hemos desarrollado, dijo el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño tras el encuentro de sus pares y representantes de los 12 países integrantes del organismo, que discutieron a puertas cerradas la crisis entre los dos países vecinos.

Esta cita les va a ser de mucha utilidad a Colombia y Venezuela para que tengan el camino avanzado” con miras a una solución, dijo el funcionario.

Sin embargo, la reunión cumbre de presidentes se propuso debido a que los cancilleres terminaron sus debates sin haber logrado un consenso. Esto significa que tampoco se pudo sacar adelante un documento oficial al no alcanzarse los acuerdos buscados.

Los cancilleres solicitaron a la presidencia actual que haga la convocatoria formal a los mandatarios con el fin de sentar en la misma mesa a los presidentes Hugo Chávez y Álvaro Uribe, lo más pronto posible, para que sean ellos lo que analicen las diferentes posiciones presentadas este jueves.

Patiño, quien se reunió por separado con sus pares venezolano, Nicolás Maduro, y colombiano, Jaime Bermúdez, antes de la instalación de la reunión extraordinaria de cancilleres, afirmó que en el encuentro de la Unasur se contó con el voto de confianza de los secretarios de Relaciones Exteriores para hacer una síntesis de los puntos en los que consideramos que se podía llegar a un acercamiento. Pero al final, admitió Patiño, hubo oposición.

En el discurso inaugural el canciller ecuatoriano señaló que la Unasur no podía permanecer indiferente ante un problema tan importante. Destacó que Venezuela hizo un pedido para buscar caminos de entendimiento entre los dos países hermanos y que Ecuador ofrece una mesa donde nos sentemos como hermanos.

A la cita acudieron los cancilleres de Argentina, Héctor Timerman; de Chile, Alfredo Moreno; de Bolivia, David Choquehuanca; de Colombia, Jaime Bemúdez; de Ecuador, Ricardo Patiño; de Perú, José Antonio García Belaúnde; de Uruguay, Luis Almagro, y de Venezuela, Nicolás Maduro.

En contraste, no estuvo presente el secretario general de la Unasur, el ex presidente argentino Néstor Kirchner. En tanto, Brasil, Paraguay, Guyana y Surinam enviaron a sus vicecancilleres.

Sin embargo, a su llegada el canciller colombiano Jaime Bermúdez declaró que venía a esta cita sin mayores expectativas y que sólo esperaba ver cómo se “desenvuelve la reunión, al señalar que no asistía el presidente del grupo, Néstor Kirchner, que varios cancilleres delegaron en sus vicecancilleres y otros dijeron que esta reunión no era conveniente.

Añadió que se requiere de consenso para cualquier decisión pero que de antemano conocía la posición de algunos países, y en ese sentido aseveró que su gobierno no se retractaba de sus denuncias.

Además, reiteró su rechazo al plan de paz del venezolano Nicolás Maduro, porque éste pasa por no interferir en sus asuntos internos y capturar a los criminales donde quieran que estén.

Bermúdez reafirmó que tenían evidencias de la presencia guerrilla en Venezuela y pide al organismo regional un mecanismo eficaz para que ni la guerrilla ni ningún otro grupo se asiente allí.

Afirmó que el gobierno de Álvaro Uribe nunca ha cerrado la posibilidad de interlocución con Venezuela, y que confía en que el próximo presidente Juan Manuel Santos logre su cooperación.

Venezuela sufre graves amenazas por parte de Colombia, por lo cual se requiere retomar el camino de la paz con las guerrillas, señaló a su vez Maduro.

Subrayó que por eso su país pidió a la presidencia pro témpore convocar a la reunión para atender esta situación, así como las infamias, manipulaciones y mentiras del gobierno saliente de Uribe.

Se refería así a la denuncia colombiana ante la Organización de Estados Americanos (OEA), del 22 de julio, de que unos mil 500 rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se refugian en suelo venezolano, lo que llevó a que Chávez rompiera en definitiva las relaciones con Colombia.

Cuando se dirigía entrevistarse con Patiño, Maduro respondió a periodistas que lo interrogaban que hemos verificado que el gobierno de Colombia agrede permanentemente a sus vecinos.

Aseveró que el Estado colombiano lo único que genera es guerra interna, amenaza a sus vecinos y abandona su territorio, y que por eso se debería construir el camino de una paz justa.

En Bogotá, Uribe deploró las declaraciones de su par brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, quien se habría referido a la crisis colombo-venezolana como si fuera un conflicto originado en asuntos personales, e ignora la amenaza de la presencia de guerrilleros colombianos en Venezuela.

Apuntó que Lula desconoce los esfuerzos de su gobierno por hallar soluciones mediante el diálogo y que lo único que rechaza es la presencia de las FARC y el ELN en el vecino país.

Pero Brasilia se abstuvo de comentar las críticas, al señalar que Lula se dispone a contribuir en forma constructiva y franca para superar la crisis y que conversará mucho con Chávez y Santos.

Mientras, el jefe del Comando Sur estadunidense, general Douglas Fraser, estimó que no hay razón para dudar de la validez de la evidencia que presentó Colombia de la supuesta infiltración guerrillera en Venezuela y que ese país debe investigar las denuncias. Añadió que su país está estudiando tales evidencias.

En su momento Venezuela rechazó las pruebas presentadas por Colombia en la OEA, al considerar que son fotos de líderes rebeldes en medio de una selva de difícil identificación y de coordenadas geográficas mostradas con imágenes del programa informático Google Earth, de uso comercial y de fácil manipulación.

Afp, Dpa, Pl y Reuters
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Jueves, 29 Julio 2010 08:36

¿Por qué a Venezuela?

Lo que hay principalmente detrás del conflicto colombo-venezolano y su reciente agravamiento es que la revolución bolivariana choca frontalmente con el plan de dominación estadunidense sobre América Latina. Que Venezuela, país con reservas de petróleo y gas entre las mayores del mundo, tenga un rumbo independiente en pos del socialismo, promueva la democracia participativa, la unidad e integración de América Latina, la solidaridad, la paz y la cooperación entre los pueblos es intolerable para el imperio. Mucho más cuando movido por su sed insaciable de hidrocarburos y recursos naturales que comienzan a escasear, ha entrado en una carrera bélica permanente por el control de los países que los poseen y de las poblaciones que los habitan. Todo con el cínico pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico nada menos que enarbolada por el Estado campeón del terrorismo, primer mercado de droga en el mundo cuyas ganancias constituyen una gran tajada de su sistema financiero. A la elite de Estados Unidos la saca de quicio la amistad entrañable de Venezuela y Cuba y la profundización de los pasos para su unión económica, preámbulo, diríase, de su unión política. Raúl Castro ha resumido muy claramente el sentido de estos pasos en una reunión de alto nivel cubano-venezolana celebrada el simbólico 26 de julio: sólo unidos venceremos.
 
El imperio no perdona el importante papel de Venezuela en la liquidación del ALCA –proyecto de recolonización continental– y en el surgimiento de la Alba, que practica las relaciones más fraternas y equitativas entre las naciones miembros y las promueve, aunque no sean miembros, con todas las naciones de América Latina y el Caribe. En respuesta a la Venezuela bolivariana, a los grandes movimientos populares antineoliberales y gobiernos más independientes gestados por ellos, Washington restableció la IV Flota y llegó al extremo de instalar siete bases militares en Colombia, lo que junto a otros factores presentes en ese país constituye una peligrosa amenaza de agresión para Caracas, que había tensado seriamente las relaciones bilaterales. En este contexto se produce la festinada acusación por el representante de Bogotá en la OEA de que Caracas mantiene campamentos de las guerrillas colombianas en su territorio, una gravísima provocación que ha puesto en grave peligro la paz entre los dos países hermanos salida del fanatismo pro yanqui de Álvaro Uribe y su febril afán de protagonismo desde que se frustró su proyecto releccionista.
 
El presidente Hugo Chávez ha hecho cuanto ha estado a su alcance por armonizar las relaciones con Colombia y evitar un conflicto bilateral. De hecho, a petición de Uribe se convirtió en un factor principalísimo de distensión de la larga guerra de 60 años en el país vecino y ha insistido invariablemente en la necesidad de una salida política al conflicto. Con justa razón ha invitado a las guerrillas de las FARC y el ELN a que comprendan que las nuevas realidades políticas requieren un cambio en su estrategia de toma del poder mediante las armas por una de negociación, sin que ello implique rendirse. Chávez informó con visible dolor la ruptura de relaciones con Colombia: lo anunció con una lágrima en el corazón, dijo.
 
Lula da Silva comentó su extrañeza por la conducta de Uribe cuando le faltan unos días para dejar la Casa de Nariño y "el nuevo presidente (Juan Manuel Santos) ha dado señales claras, incluso con los ministros que escogió, de que quiere construir la paz". Lula, junto al ecuatoriano Rafael Correa, presidente pro tempore de la Unasur, y su secretario general Néstor Kirchner han actuado rápidamente para atraer el tema al seno del mecanismo sudamericano, un espacio, a diferencia de la OEA, favorable para que sin la presencia de Washington se expresen a plenitud los intereses de América Latina y el Caribe. La Unasur ha dado ya muestras de su capacidad de concertación política y esta es más necesaria que nunca para la región y para Venezuela en particular. La provocación de Uribe, la captura del terrorista Francisco Chávez Abarca, socio de Posada Carriles que confesó los planes desestabilizadores con que llegó a Venezuela, los desmelenados ataques al gobierno bolivariano del arzobispo de Caracas y las carretadas de dinero entregadas por Washington a la contrarrevolución configuran el cuadro subversivo con que se pretende frustrar la victoria chavista en las estratégicas elecciones de septiembre próximo.

Ángel Guerra Cabrera
 
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Estados Unidos descarta cualquier acción militar contra Venezuela. Así lo afirmó  el Departamento de Estado, luego de que el mandatario Hugo Chávez amenazara con cortar el suministro de petróleo si Washington apoyaba un ataque contra su país.  

El Presidente venezolano planteó esta amenaza, el domingo, si se diera un eventual ataque armado a Venezuela desde Colombia, en medio de tensiones entre los países sudamericanos tras la ruptura de sus relaciones diplomáticas y comerciales por las denuncias de Bogotá de la presencia de 1.500  guerrilleros en territorio venezolano.

Durante un acto político, Chávez anunció  que la posibilidad de una “agresión armada” contra Venezuela tiene una probabilidad como nunca la tuvo en cien años. “Si hubiera una agresión armada contra Venezuela, desde territorio colombiano u otro lugar impulsada por el imperio yanqui, nosotros, aún cuando aquí tengamos que comer piedras, le suspenderíamos el envío de petróleo a Estados Unidos. No le enviaríamos una gota de petróleo más”, enfatizó Chávez.

“Como lo hemos señalado en el pasado, Estados Unidos no tiene intención de entablar una acción militar contra Venezuela”, indicó  la portavoz Virginia Staab. Además, afirmó que Estados Unidos y Venezuela han disfrutado por mucho tiempo de una relación energética mutuamente beneficiosa y Washington desea que esa relación siga.

Estados Unidos, principal comprador de petróleo venezolano, recibe  1,4 millones de barriles diarios, con lo que Venezuela se ubica en el quinto puesto entre sus suministradores de crudo.

“Instamos a Colombia y Venezuela a trabajar a través del diálogo y la diplomacia para garantizar que su frontera común sea segura y pacífica”, indicó la portavoz del Departamento, al recordar que Washington considera que las denuncias de Colombia “ameritan una investigación minuciosa”.

Mientras que el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, agregó que   los militares venezolanos no deberían estar en ninguna situación de alerta, al reiterar que Washington no tiene interés en atacar al país sudamericano.

Mientras tanto, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, inició ayer  una gira que le llevará a Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Perú y Bolivia con el objetivo de preparar la reunión especial de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) del próximo jueves en Ecuador, informó el canal estatal de televisión VTV.

La gira de Maduro comenzó ayer en Río de Janeiro, donde tiene previsto reunirse con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

El presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, quien también se encuentra de gira, mantuvo ayer, en su visita a Chile, el mutismo que ha guardado sobre el conflicto entre su país y Venezuela. Ayer tenía previsto reunirse con la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y el secretario de la Unasur, Néstor Kirchner.   El Gobierno de Colombia anunció ayer, por su parte,  medidas especiales y una macrorrueda de negocios para reactivar la economía en la zona de frontera con Venezuela, afectada desde agosto de 2009 por la decisión de Caracas de congelar las relaciones comerciales. El ministro  de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, indicó que entre las medidas está un decreto que permitirá flexibilizar los requisitos para crear una zona franca, en la cual se pueden instalar múltiples empresas que gozan de un tratamiento tributario y aduanero especial.

EFE / AFP / AP
Washington, Caracas, Bogotá
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Viernes, 25 Junio 2010 07:13

Cómo me gustaría estar equivocado

Cuando estas líneas se publiquen en el periódico Granma mañana viernes, el 26 de Julio, fecha en la que siempre recordamos con orgullo el honor de haber resistido los embates del imperio, quedará distante, a pesar de que faltan sólo 32 días.

Los que determinan cada paso del peor enemigo de la humanidad ?-el imperialismo de Estados Unidos, una mezcla de mezquinos intereses materiales, desprecio y subestimación a las demás personas que habitan el planeta- lo han calculado todo con precisión matemática.

En la reflexión del día 16 de junio escribí: ”Entre juego y juego de la Copa Mundial de Fútbol, las diabólicas noticias se van deslizando poco a poco, de modo que nadie se ocupe de ellas.”

El famoso evento deportivo ha entrado en sus momentos más emocionantes. Durante 14 días, los equipos integrados por los mejores futbolistas de 32 países han estado compitiendo para avanzar hacia la fase de octavos de final; después vendrán sucesivamente las fases de cuartos de final, semifinales y el final del evento.

El fanatismo deportivo crece incesantemente, cautivando a cientos y tal vez miles de millones de personas en todo el planeta.

Habría que preguntarse cuántos, en cambio, han conocido que desde el 20 de junio naves militares norteamericanas, incluido el portaaviones Harry S. Truman, escoltado por uno o más submarinos nucleares y otros buques de guerra con cohetes y cañones más potentes que los de los viejos acorazados utilizados en la última guerra mundial entre 1939 y 1945, navegaban hacia las costas iraníes a través del canal de Suez.

Junto a las fuerzas navales yankis avanzan buques militares israelitas, con armamento igualmente sofisticado, para inspeccionar cuanta embarcación parta para exportar e importar productos comerciales que el funcionamiento de la economía iraní requiere.

El Consejo de Seguridad de la ONU, a propuesta de Estados Unidos, con el apoyo de Gran Bretaña, Francia y Alemania, aprobó una dura resolución que no fue vetada por ninguno de los cinco países que ostentan ese derecho.

Otra resolución más dura fue aprobada por acuerdo del Senado de Estados Unidos.

Con posterioridad, una tercera, más dura todavía, fue aprobada por los países de la Comunidad Europea. Todo tuvo lugar antes del 20 de junio, lo que motivó un viaje urgente del Presidente francés Nicolás Sarkozy a Rusia, según noticias, para entrevistarse con el jefe de Estado de ese poderoso país, Dmitri Medvédev, con la esperanza de negociar con Irán y evitar lo peor.

Ahora se trata de calcular cuándo las fuerzas navales de Estados Unidos e Israel se desplegarán frente a las costas de Irán, y unirse allí a los portaaviones y demás buques militares norteamericanos que montan guardia en esa región.

Lo peor es que, igual que Estados Unidos, Israel, su gendarme en el Medio Oriente, posee modernísimos aviones de ataque y sofisticadas armas nucleares suministradas por Estados Unidos, que lo convirtió en la sexta potencia nuclear del planeta por su poder de fuego, entre las ocho reconocidas como tales, que incluyen a la India y Paquistán.

El Sha de Irán había sido derrocado por el Ayatollah Ruhollah Jomeini en 1979 sin emplear un arma. Estados Unidos le impuso después la guerra a aquella nación con el empleo de armas químicas, cuyos componentes suministró a Irak junto a la información requerida por sus unidades de combate y que fueron empleadas por estas contra los Guardianes de la Revolución. Cuba lo conoce porque era entonces, como hemos explicado otras veces, Presidente del Movimiento de Países No Alineados. Sabemos bien los estragos que causó en su población. Mahmud Ahmadineyad, hoy jefe de Estado en Irán, fue jefe del sexto ejército de los Guardianes de la Revolución y jefe de los Cuerpos de los Guardianes en las provincias occidentales del país, que llevaron el peso principal de aquella guerra.

Hoy, en el 2010, tanto Estados Unidos como Israel, después de 31 años, subestiman al millón de hombres de las Fuerzas Armadas de Irán y su capacidad de combate por tierra, y a las fuerzas de aire, mar, y tierra de los Guardianes de la Revolución.

A éstas se añaden los 20 millones de hombres y mujeres, entre 12 y 60 años, escogidos y entrenados sistemáticamente por sus diversas instituciones armadas entre los 70 millones de personas que habitan el país.

El gobierno de Estados Unidos elaboró un plan para llevar a cabo un movimiento político que, apoyándose en el consumismo capitalista, dividiera a los iraníes y derrocara el régimen.

Tal esperanza es ya inocua. Resulta risible pensar que con las naves de guerra estadounidenses, unidas a las israelitas, despierten las simpatías de un solo ciudadano iraní.

Creía por mi parte inicialmente, al analizar la actual situación, que la contienda comenzaría por la península de Corea, y allí estaría el detonante de la segunda guerra coreana que, a su vez, daría lugar de inmediato a la segunda guerra que Estados Unidos le impondría a Irán.

Ahora, la realidad cambia las cosas en sentido inverso: la de Irán desatará de inmediato a la de Corea.

La dirección de Corea del Norte, que fue acusada del hundimiento del Cheonan, y sabe de sobra que fue hundido por una mina que los servicios de inteligencia yanki lograron colocar en el casco de esa nave, no esperará un segundo en actuar tan pronto en Irán se inicie el ataque.

Es muy justo que los fanáticos del fútbol disfruten a su antojo de las competencias de la Copa del Mundo. Cumplo sólo el deber de exhortar a nuestro pueblo, pensando sobre todo en nuestra juventud, llena de vida y esperanzas, y especialmente en nuestros maravillosos niños, para que los hechos no nos sorprendan absolutamente desprevenidos.

Me duele pensar en tantos sueños concebidos por los seres humanos y las asombrosas creaciones de las que han sido capaces en sólo unos pocos miles de años.

Cuando los sueños más revolucionarios se están cumpliendo y la Patria se recupera firmemente, ¡cómo me gustaría estar equivocado!

Fidel Castro Ruz
Junio 24 de 2010
9 y 34 p.m.
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Caracas, 30 de julio. Venezuela acusó hoy a las autoridades de Colombia de obrar con “hipocresía” y “aniquilar” los esfuerzos emprendidos para construir una relación bilateral positiva, haciendo uso de una “política guerrerista” que pone en peligro la paz regional al lanzar una “grosera campaña” que pretende implicar a Caracas en una supuesta entrega de armas a guerrilleros colombianos.

En este contexto, el presidente venezolano, Hugo Chávez, y su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, discutieron por teléfono el acuerdo militar entre Bogotá y Washington para colocar tres bases militares en Colombia. Además, Chile expresó preocupación por el tema de las bases militares, al tiempo que España y Brasil anunciaron por separado que pedirán explicaciones al presidente estadunidense Barack Obama.

La cancillería venezolana expresó su “indignación” por las acusaciones de Bogotá, de que incautó tres lanzacohetes adquiridos en 1988 por Venezuela a una empresa sueca y que estaban en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Ratificó su rechazo a “esta grosera campaña” y advirtió que “cada agresión del gobierno colombiano será respondida con medidas muy firmes”.

En un comunicado, difundido dos días después de que el presidente Chávez anunció que congelaba las relaciones con Colombia y retiraba a su embajador en Bogotá, resaltó que las acusaciones del vecino país “son la ilustración de la hipocresía con la cual actúan las autoridades colombianas cuando se trata de justificar la locura guerrerista que desarrollan”.

Apuntó que con esta actitud el gobierno colombiano “quiere justificar la instalación en su territorio de hasta cinco bases militares de la principal potencia bélica mundial”, refiriéndose al acuerdo que actualmente negocian Bogotá y Washington para el uso controlado de bases colombianas por parte de Estados Unidos para “el combate al narcotráfico y contra el terrorismo”.

“El gobierno colombiano no explica cómo circulan en su territorio miles de armas en manos de grupos irregulares, sino que exige cínicamente al de Venezuela explicar el origen de tres de ellas”, de acuerdo con el texto, considerando que Bogotá culpa a otros países de su guerra interna, particularmente a sus vecinos “gobernados por fuerzas de izquierda”.
Venezuela pidió al gobierno colombiano que “exija a Estados Unidos o a Israel” una explicación sobre cómo armas fabricadas en esos países están en manos de la guerrilla colombiana.

La declaración subrayó que “si la oligarquía colombiana, ante su fracaso histórico de construir un país viable, ha tomado la deshonrosa decisión de entregarlo en comodato a Estados Unidos, debe asumirla con claridad frente al pueblo de Colombia antes que escudarse detrás de pretextos absurdos”.

“Apelando a gobiernos y pueblos de la región a “detener esta política belicista que pretende convertir a Sudamérica en un área de violencia”, el comunicado de la cancillería venezolana concluyó que “la Colombia de hoy, ocupada militarmente y regentada por una elite belicista, se ha constituido en un peligro latente para la región entera”.

A su vez, el ministro venezolano de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, informó que su país revisará los acuerdos de suministro de gasolina a Colombia y extremará la seguridad para impedir el contrabando de combustible hacia el país vecino.

Por lo demás, la Cancillería confirmó una conversación telefónica en que Chávez comentó a Lula “acerca del peligro y la amenaza que representa el intento de colocar bases estadunidenses en Colombia”. El canciller brasileño, Celso Amorim, pidió ayer a Colombia “transparencia” sobre el acuerdo militar que negocia con Washington.

A su vez, Amorim y su colega español Miguel Ángel Moratinos anunciaron en Brasilia que pedirán explicaciones a Estados Unidos sobre la nueva apertura de bases militares en América Latina, y alertaron contra una militarización en la zona.

Lula y la mandataria chilena, Michelle Bachelet, pidieron este jueves que sea convocado el Consejo Sudamericano de Defensa para el próximo 10 de agosto en Quito, cuando está prevista una reunión de la Unión de Naciones Sudamericanas, para debatir la instalación de bases militares en Colombia ya que hay “inquietud” entre algunos países.

En otro orden, el gobierno colombiano decomisó este jueves casi una tonelada de explosivos a las FARC, informó el ejército.

Afp, Dpa y Reuters
 

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Mariela Devia, maestra normalista, hermana de Raúl Reyes, reclama el cadáver del guerrillero. Antes que la paz, el conflicto en Colombia da sorpresas. A diferencia del presidente Uribe y sin agregar calificativos, a “paramilitares de derecha […] insurgentes de izquierda” –sin duda, con relación a Colombia pero sin nombrarla– se refirió el presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, en la V Cumbre de las Américas. Un ligero cambio de lenguaje. Una variación que pasó inadvertida pero que quizá descorre al ‘plan Colombia’ y disminuye o deja a Uribe sin discurso. En otra arista, una forma de ser y un lenguaje campesino, que en cualquiera de nuestras veredas tiene raíces y memoria del conflicto, expresa Mariela Devia. Ese país y ese lenguaje que los grandes medios y los artífices de la ‘guerra política’ desconocen.

Cortados del mismo palo. En las entrevistas el jefe guerrillero Raúl Reyes tenía y su hermana igual: frases tajantes y de tono seco. Como si fuera él, con su misma inflexión, rostro impávido y ojos fuertes, Mariela respondió en esta entrevista: “Sí, la verdad es eso”, “Cómo confiar en la injusticia”… “Los gobiernos tradicionales, que son los que han hecho y desecho”… o “La casita, si la quieren tumbar, que la tumben y no dejen sino el lote”. Unas respuestas con desafío del modo de ser y del tiempo urbanos. La entrevista “El largo tiempo de la guerra, el largo tiempo de las farc”, que hice a Reyes en diciembre de 1996, conservó actualidad dos años después. Se publicó con portada en el Magazín de El Espectador.

“Nos tocaba madrugar a cargar el agua por allá de una playa pública como a seis cuadras de la casa en Florencia (Caquetá) –recuerda. Como a tantos otros, la vida de campesino pobre convirtió a Luis Devia en concejal amenazado y en Raúl Reyes guerrillero. A su padre, que labró en “el Huila una cuestión de aserríos”, le tocó emigrar para el Caquetá. “Irse dejando todo botado. Sólo pudo rescatar un hacha, un azadón y un pico” –fue una de sus respuestas.

Omar Roberto Rodríguez: ¿Piensa usted rescatar –mediante reclamo– el cadáver de su hermano?
Mariela Devia: Eso me tiene por aquí con riesgo de mi vida. Es lógico que ante el dolor de un hijo que muera, o asesinen, una familia tiene el derecho de darle sepultura.

O.R.R.: Cómo lo concibe, ¿con una huelga de hambre, ir a la Fiscalía, o con qué otra cosa; una entidad internacional como la Cruz Roja tendría que intervenir?
M.D.: Sí. Una entidad que tenga la facultad de ayudarnos en ese aspecto. Es lo más justo, que nos den esa oportunidad de dar entierro como merece, a esos restos que dejaron.

O.R.R.: Un hermano de Camilo Torres Restrepo, en acuerdo con el general Álvaro Valencia Tovar, reclamó los restos mortales del cura guerrillero y admitió ocultar a Colombia la verdad. ¿Igual, usted aceptaría enterrarlo en un lugar oculto?
M.D.: Yo lo reclamo a nombre de toda mi familia, de mis sobrinitos y de mi cuñada, la mamá de sus hijos, que yo estoy segura, lo quiso y aún lo quiere, porque a costa de su vida se expuso a pedir que se lo entregaran. Ella tiene derecho a saber dónde está sepultado. No me parece lógico, moral, que yo lo reclame y sólo yo sepa sin que mi familia tenga derecho a saber de su sepultura. Me parece una actitud egoísta que mi propio hermano rechazaría.

O.R.R.: El coronel Guevara murió en poder de las farc. La mamá y sus familiares reclaman su cadáver. ¿Qué les dijera si los encuentra, o no piensa buscarlos?
M.D.: No pienso buscarlos porque yo sé que el dolor que ellos han sentido yo también lo siento. Y no sólo ahora. Casualmente, a nuestro hermano menor también lo mataron estando Luis (Raúl Reyes) todavía vivo. Y lo mataron en una zona de total control militar, diciendo que las farc lo hicieron.

O.R.R.: ¿Cómo? ¿En qué lugar lo mataron, en la montaña o en un lugar urbano?
M.D.: Fue por los lados de Puerto Rico (Caquetá), a la orilla de una carretera para San Vicente, en los primeros días de 2002. Yo ya había tenido que huir de allá. El peladito pagaba el servicio militar. Seguro se dieron cuenta de que él era hermano de Raúl Reyes, y como el muchachito era muy calladito, un muchachito campesino, muy ensimismado, lo mataron y dijeron que eran las farc.

O.R.R.: ¿Supo en que circunstancias murió?
M.D.: Pues, a disparos porque qué más.

O.R.R.: ¿Al pisar de nuevo en Colombia, piensa pedir protección?
M.D.: Es difícil porque yo no confío en la injusticia colombiana. Si han matado a tantos estudiantes y dirigentes políticos que se han lanzado a hacer una política limpia, cómo pensar que a uno lo van a cuidar. Menos, cuando a uno lo imaginan que es de lo peor. Que una es terrorista, porque entiende la injusticia que hay, y que supuestamente se les escapó…
O.R.R.: ¿A quién se refiere? ¿quiénes son los que eso dicen?
M.D.: …Dicen “esa vieja hijuetantas se voló” y que algún día tengo que volver y el delito es ser hermana de él. ¿Puedo confiar? No puedo mostrarme ilusa. Las “águilas negras” aquí y en todas partes de Latinoamérica y Norteamérica buscan al que puedan matar.

O.R.R.: ¿Cómo se entera usted de la muerte de su hermano Luis?
M.D.: Por las noticias allá en mi nuevo país, Canadá. Allá recibo una atención, cuando en mi tierra donde nací no recibí sino dolor y saber que mi sangre rueda por la tierra…
–rueda la de unas y la de otras víctimas en cada orilla del conflicto…
…Es triste saber que hay un país donde a la gente que piensa le toca morirse o salir. Allá, veo noticias en internet. Cuando andaba la bola de su muerte, sagradamente, no creía. Así pasé todo el día, y comenté, a los hijos de él que tampoco sabían. Les dije: “Oigan noticias, pongan cuidado porque oí decir esto… y no estoy segura, espero que no sea así”.

O.R.R.: ¿Cuando usted vio la foto del cadáver, qué detalle le impresionó más?
M.D.: ¡Hay Dios! La situación tan bellaca como lo maltrataron. La bomba acabó su pierna, lo demás fue hazaña. Se ensañaron con él los militares sin honor, matones, que tiene Uribe.

O.R.R.: ¿Raúl Reyes no murió con la bomba que le perdió la pierna?
M.D.: Para mí no es cierto, perdió su piernita pero quedó vivo. Después fue que lo acabaron.

O.R.R.: ¿A partir de ese día, el gobierno canadiense la protege más?
M.D.: No. Ellos allá saben que yo soy hermana de él y así me acogieron.
O.R.R.: ¿Si no es inconveniente que lo diga, qué hace usted en Canadá?
M.D.: Allá no desempeño ningún empleo por las dificultades. La verdad es que es muy difícil para uno después de viejo, dicen que loro viejo no aprende a hablar.

O.R.R.: ¿En qué ciudad vive si se puede saber?
M.D.: No, no, no me gusta decir.
–Está bien…
…Sí, la verdad es eso, yo soy muy veraz de las cosas. No, porque allá también me ha tocado estar así. Allá se anida gente que dice estar perseguida y no es así. Que se está yendo porque la mandan a vacaciones después que ha sido una total asesina en nuestra patria.

O.R.R.: ¿Por qué Luis se puso como ‘nombre de guerra’ Raúl Reyes?
M.D.: Por un hermano que tiene 69 años. Así se llama el mayor por parte de papá que no es del matrimonio. Como no tiene el mismo apellido, no lo buscan. Se cobija por ese lado.

O.R.R.: ¿Su padre era liberal o del partido comunista?
M.D.: Siempre fue liberal y mi mamá también. Por eso, les tocó volarse de Argentina (Huila) para el Caquetá. Después de mi hermana y Luis Édgar, mis padres huyeron a las riberas de una fuente de agua llamada Villahermosa, como a seis horas de camino de Florencia, donde nacimos siete hermanos más. El mayor era Luis Édgar y nació en La Argentina (Huila), pueblito que le decían Plata Vieja. En ese tiempo, a quien no se confesaba, comulgaba y se comprometía a voltearse como conservador, lo mandaban a matar. La Iglesia se abanderó con el ejército y la policía. Mi papá no quiso ser voltiarepas.

O.R.R.: ¿Pero ustedes se fueron a vivir a Florencia?
M.D.: Por la parroquia del Corozo. En la casita, fruto de mi trabajo y el de mis padres.

O.R.R.: ¿Cuántas habitaciones tenía?
M.D.: Tenía dos y la salita y la cocinita. No teníamos más… y ahora, si la quieren tumbar que la tumben…

O.R.R.: ¿Cómo hacían para dormir tantos…?
M.D.: Él, mi hermanito mayor, con mis dos hermanos menores en la pieza pequeña, y en la siguiente, grande, nosotras con mi mamá.

O.R.R.: Cuando joven, ¿su hermano vendía leche y fue mensajero de una farmacia?
M.D.: Quería narrarle eso. De la vereda Villahermosa, donde nací, mi mamacita sacó a Luis para Florencia y lo puso a estudiar en el colegio Bautista Migani, y a trabajar en la farmacia de Manuel Beltrán, quien facilitó la forma para estudiar. Luisito era chiquitico, a duras penas alcanzaba por encima de la vitrina. Aprendió muy rápido a pesar de ser un mensajerito.

O.R.R.: ¿Él fue a la escuela o aprendió a leer por su cuenta?
M.D.: Mi mamacita fue quien le enseñó. Ella era educadora, normalista de Gigante (Huila), y nos enseñó a leer y escribir a todos. Cuando lo sacó a estudiar, él ingresó creo a tercero de primaria. El señor Beltrán lo quitó de mensajero y lo puso a trabajar en la droguería. Con los agentes viajeros aprendió farmacia, y luego con los de Bayer algo de veterinaria para una anexa a la droguería, donde Luis atendía lo tocante con los animalitos. Él enfrentó el hogar a la par de mi mamá para mantenernos.

O.R.R.: ¿Usted se enteró del vínculo de Luis con el partido comunista?
M.D.: Me daba cuenta de que él iba a reuniones, pero no sabía de qué se trataba. Sabía que andaba con unos amigos que el papá llamaba Arturo Pérez. Me comentaba: “Tengo que irme a una reunión allá donde los Pérez”.

O.R.R.: ¿Las reuniones eran en el campo?
M.D.: No. Porque él se iba a las cinco de la tarde y volvía por ahí a las nueve.

O.R.R.: ¿Y cómo llegó a ser dirigente sindical?
M.D.: Él siempre tuvo las ideas de izquierda. Desde muy niño le gustó leer mucho. Era muy estudioso y leía el periódico Voz. Andaba con una agendita en el bolsillo, y con un lápiz con punta bien aguda iba subrayando, tomaba apuntes de todo escrito que caía en sus manos, los resumía y extractaba. Así logró destacarse.

O.R.R.: Y también fue concejal…
M.D.: Después que Luis trabajó en la farmacia, conoció al doctor alemán Wolfang Völler, que escapó en la segunda guerra. Era dueño de una hacienda ganadera y una distribuidora veterinaria con Luis convertido en el administrador y distribuidor. ¡Ahí le llevo secuencia!
–Sí, cómo no. Gracias…
Allí trabajó dos o tres años, pero en Telecom le ofrecieron trabajo. También, fue cajero en el Banco de Colombia con una paga mejor. Luego, trabajó en Nestlé de visitador y asesor de fincas en manejo de vacas lecheras. Creo que por ahí conoció a los que andaban por el campo y enlazó algún compromiso con ellos, por la revolución. Él trató de contarme, pero yo no le puse cuidado. Yo estaba muy ajena a esas cosas políticas.

O.R.R.: ¿Cómo supo que su hermano se fue para la guerrilla?
M.D.: Nestlé abrió una planta procesadora y enfriadora de leche en Doncello con Luis como jefe. Él fue a fundarla y es cuando lo eligen concejal. Ahí vienen los problemas. Las fuerzas oscuras del Gobierno empiezan a perseguirlo (Ver Recuadros Nº 1 y Nº 2).

Recuadro Nº 1
Un concejal de Doncello, perseguido

O.R.R.: ¿Alguna vez, junto a su hermano, usted vio el peligro?
M.D.: Propiamente no. Pero en febrero del 81, cuando tenía 15 días de dieta por uno de mis hijos, un día por ahí a las seis y media tocaron la puerta. Me asomé y me puse contenta, pero se me hizo raro que Luis llegara a esa hora, porque él vivía con la familia en Doncello.

O.R.R.: ¿Venía de afán? ¿qué dijo por llegar tan temprano?   
M.D.: Yo lo notaba pensativo, como preocupado y dije:
–Le arreglo cama para que se acueste, porque lo veo cansado.
–Sí, no he dormido nada. Ya llevo como dos días sin dormir, contestó. A mi me extrañó. Habría dormido unos 15 minutos cuando pegó un brinco y se sentó de un solo salto.
–¿Qué pasó? –le dije.
–No, que soñé con una pesadilla
–¿Tiene problemas con la esposa o el trabajo? –Si eso fuera no sería nada, dijo. –Cuénteme entonces, qué es lo que le pasa. Y es cuando comenzó a narrarme la situación.

O.R.R.: ¿Qué le reveló?
M.D.: Llevaba ya como tres meses que lo seguían y seguían. Siempre había unos tipos, dos o tres, pendientes de él. Cuando él me narró todo, me preocupé demasiado. Ya había sabido que en Doncello mataron a una cantidad de gente amiga de él. Mataron a una familia que le regaló un ramo de flores él día que lo posesionaron concejal. Entonces, yo hablé con él cosas de hermanos y concienzudamente de la forma de ayudarlo.

O.R.R.: ¿Usted podía hacerlo?
M.D.: Yo no iba a dejarlo perecer así. Cité urgente a mis otros hermanos. Les dije que no podíamos permitir que él apareciera cualquier día tapando una cuneta en cualquier zanjón, y tomamos el acuerdo que lo mejor era que él se fuera. De una vez, llamamos a la cuñada para que mandara un bolso con la ropa de él, la más que pudiera. Y así fue. Al otro día, un hermanito lo acompañó hasta Garzón (Huila) y lo dejó sentado en un parque.

O.R.R.: ¿Les dijo que iba a trabajar a otro lugar o que se iba para la guerrilla?
M.D.: No. Él aún no estaba comprometido. Tomó la decisión de ir a Bogotá adonde un tío. Pero usted sabe que uno, cuando está arrimado, los primeros días santo y bueno, pero después se cansan con uno, más cuando se dieron cuenta de que el hombre tenía peligros y estaba huyendo (Sigue Recuadro Nº 2).

Recuadro Nº 2
Luis Devia estudió en Moscú

“Él estuvo en Bogotá y allá encontró la gente que lo relacionó. Fue cuando le dieron la beca o no sé qué, y se fue por dos o tres años a estudiar a Moscú”.

O.R.R.: ¿Qué estudió allá?
M.D.: La verdad no sé y nunca me interesó preguntar. Entre menos sepa uno, es mejor. Me contó, porque él escribió varias carticas que yo guardaba con las de mis hermanos y mi mamá; pero las dejé botadas. En el 2001, me tocó salir como gata ardida y todo se perdió.

O.R.R.: ¿Por qué usted salió y dejó sus cosas?
M.D.: Comencé a recibir malas llamadas. Anónimas. Una criaturita que casualmente yo la enseñé, me dijo que la Sijin me tenía en lista para allanar. Entonces me fui para Boyacá. Cuando quise volver, vi que se la pasaban atisbándome. Yéndome a preguntar a la casa que cuándo volvía. Y en la tienda diagonal, unos motorizados se la pasaban esperándome.

O.R.R.: ¿De ahí salió para Canadá o para otro lugar?
M.D.: Yo estuve en Bogotá hasta el 2003, volteando y comiéndome lo poco que había logrado tener. Por fortuna, toqué puertas en la embajada de Canadá, donde conté cuál era el problema mío: tenía el infortunio de ser la hermana de él.

O.R.R.: ¿La acompañó algún abogado?
M.D.: No. Yo hice las cosas por mis propios medios.

O.R.R.: ¿Hasta qué año estudió, primaria, normalista?
M.D.: Si, yo hice primaria y soy normalista. Después estudié una carrera.

O.R.R.: ¿Cuál? ¿se puede saber?
M.D.: No, porque siguen buscándome por eso y dicen que soy entrenadora de guerrilleros.

Recuadro Nº 3
Luis Devia se va p’al monte

O.R.R.: ¿Después que su hermano llegó de Moscú, usted se encontró con él?
M.D.: Él estuvo con nosotros, cinco u ocho días, poco tiempo. Le hicimos fiesta y nos fuimos a baño con él, pero siempre con las medidas de precaución. Contratamos carro y lo ocultábamos porque nos daba miedo. Después de eso, él volvió y se fue.

O.R.R.: ¿Les dijo en ese reencuentro que se “subía p’al monte”?
M.D.: Nunca. Nunca nos dijo nada.

O.R.R.: ¿Cuándo supiste que era guerrillero? ¿viste una foto o cómo?
M.D.: Cuando la cuestión de Casa Verde con Belisario.

O.R.R.: ¿Qué sintió usted?
M.D.: Alegría, porque bendito Dios supimos que estaba vivo. Esa fue mi petición para que se fuera cuando salió de Florencia: –Yo prefiero saber que vive, así nunca vuelva a verlo, y no que por estar acá lo maten.

O.R.R.: ¿Usted fue a San Vicente del Caguán a hablar con él?
M.D.: Nunca. Por cuidarle la espalda y por cuidar la mía, nunca quise que de pronto él muriera por los apegos míos. No me asomé por allá, por temor a que me siguieran y detrás fuera alguien a asesinarlo, aunque hubo amigos que me decían que me llevaban hasta allá.

O.R.R.: ¿Conoció a Olga López, una estudiante de odontología, que fue compañera sentimental de Luis?
M.D.: No. Supe que tuvieron una niña y que ella quería conocernos, pero no se dónde está, infortunadamente. Quisiera entrevistarme con ella porque es mi sangre, es mi familia.

Destacado

Andaba con una agendita en el bolsillo, y con un lápiz con punta bien aguda iba subrayando, tomaba apuntes de todo escrito que caía en sus manos, los resumía y extractaba. Así logró destacarse.

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