Domingo, 05 Junio 2016 07:33

Tiros en el patio trasero

Tiros en el patio trasero
El nombre del diablo que carga las armas es Estados Unidos, y el resultado lo paga con sangre y dólares el continente latinoamericano. El buen vecino del norte proporciona las armas y las municiones, y el 75 por ciento de los homicidios en América Latina son el resultado de su fuego, una cifra que sube al 90 en Brasil, Colombia, El Salvador, Guatemala y Honduras.

 

 

Estados Unidos ya era el primer vendedor del mundo, con más de la mitad del mercado, cuando en 2014 aumentó su venta un 35 por ciento, en 10.000 millones de dólares; esto en un mercado deprimido por exceso de armas, precisó The New York Times el 25 de diciembre último. Este continente las recibe importándolas o contrabandeándolas basándose en la benévola legislación para la venta de armas al mostrador que tiene la superpotencia norteamericana. Armas contra las drogas y para los narcotraficantes, para el ejército y para los insurrectos, para políticas de paz y de guerra. Así, México compró en 2014 por 21,6 millones de dólares unas 28 mil armas (la mayoría rifles de asalto), que se suman al estimado de 212 mil armas que por año entran ilegalmente a través de la frontera.


Entre 45 y 80 millones de armas portátiles, hasta misiles tierra-aire, circulan en la región, según el Nacla. Son la causa de muerte de entre 73 mil y 90 mil personas por año, y la principal causa de muerte de personas entre 15 y 44 años, según la Oms.


Durante cuatro décadas, desde los sesenta hasta los noventa, los organismos de inteligencia de Estados Unidos suministraron armas a gobiernos y rebeldes de Colombia, Cuba, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Perú y Nicaragua. Con el nuevo siglo se abrió otra temporada que viene en auge: Washington exportó a estos países 43,7 millones de dólares en 2004 que fueron ascendiendo a 172,7 millones en 2010, en nombre de la lucha contra las drogas. Entre 2000 y 2014, dos tercios (63 por ciento) de las armas vendidas fueron a Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá y Paraguay, en coincidencia con la lucha antidrogas; pero no sólo.


El perfil de los compradores difiere: Brasil y Chile lo hicieron para “defensa y entrenamiento” de sus fuerzas armadas, Colombia para operaciones antiinsurgentes y combate a grupos criminales, México para la lucha contra los cárteles de las drogas, y Paraguay para revender; es el hub regional, la puerta rotatoria del tráfico ilegal de armas en la región, y Estados Unidos lo sabe, claro. En cambio, Bolivia, Ecuador y Venezuela redujeron su alianza con Washington y están comprando de Rusia (que ocupa un lejano segundo lugar como vendedor mundial de armas ligeras), y en menor medida a China y otros proveedores de Europa y Asia. Caracas firmó con los rusos un acuerdo para fabricar rifles de asalto Avtomat Kalashnikova Modernizirovannyj (Akm), la versión desde 1959 del consagrado AK 47. Además de las armas que vienen, tres países del continente las fabrican –Brasil, Argentina y Chile–, y uno fabrica municiones bajo licencia, Ecuador. El 80 por ciento de los crímenes en América Latina son hechos con armas de fuego, y al menos el 50 por ciento de ellas proviene de Estados Unidos, afirma la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola).


Este organismo asegura además que Estados Unidos es fuente fundamental del tráfico en negro y en gris de armas y municiones para América Latina. Es un mercado impreciso que se evalúa por las armas y municiones decomisadas y el rastreo de documentación. Washington estableció un sistema, el “e-Trace”, en el cual participan todos sus organismos que trabajan en el tema y que en 2009 se extendió a América Latina. La agencia del Departamento de Justicia para el control del alcohol, tabaco, armas de fuego y explosivos (Atf) hizo el seguimiento de 15.937 armas decomisadas en México en 2014, y halló que 71,9 por ciento de ellas procedían de Estados Unidos. El seguimiento en el Caribe y América Central mostró que entre 40 y 60 por ciento de las armas tenían el mismo origen. En Brasil, Colombia, México e Irak se requisan más de 10 mil armas por año, y en Argentina, Chile, Uruguay, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Perú el informe anual de requisa de armas y municiones es inferior a esa cifra. La cantidad de armas requisadas depende, dice la Wola, de muchos factores, entre los que menciona cambios en la legislación, sistemas de información, práctica policial, capacidad y demanda criminal.


Estados Unidos es así el doctor Jeckyll y míster Hyde; tiene solucionado el dilema de Hamlet y es y no es al mismo tiempo. Vende armas en blanco, gris y negro, y luego alienta a que se requisen y destruyan, lo cual alivia el mercado de la sobresaturación de armas y la demanda de éstas repunta.


De 150 países, América Latina es la única región donde en este siglo el precio de las armas en el mercado negro declinó por sobresaturación, en relación con la última década del pasado: un AK 47 cuesta 25 dólares en El Salvador y 2 mil en Brasil. El continente “tiene aparentemente un exceso de suministro”, señala el Small Arms Data Observatory (https://smallarmsdata.org). Para Haití se señala que subieron los precios ante la reasunción en 1994 del presidente Jean Bertrand Aristide (en un segundo período que duró cuatro meses), y nuevamente ante la llegada de la misión de las Naciones Unidas. En Colombia los precios subieron ante el anuncio en 2003 de una amnistía que llevaría a que se compraran armas a paramilitares y guerrilla. La baja del precio no implica menos asesinatos: la caída de la cotización en Brasil a mediados de los noventa fue simultánea a 42 mil homicidios por año.


El caso de El Salvador es el más trágico. Es el país más violento del mundo, según Foreign Affairs (27-V-16), y “la capital mundial del asesinato”, de acuerdo a Los Angeles Times (2-III-16). Entre 1980 y 1993 fue el primer destinatario en Occidente para las armas de Estados Unidos. La guerra interna que conoció El Salvador entre 1981 y 1989 produjo 75 mil muertos. Las armas (una partida de 32.500 M- 16 y 270 mil granadas, por ejemplo) siguieron llegando hasta tres años después de finalizado el conflicto. Las cifras de muertos por año en el país centroamericano son hoy similares a las de los años de guerra interna: en 2015 fueron 6.656; 116 cada 100 mil habitantes, 17 veces más que el promedio mundial, afirma Foreign Affairs (27-V-16). De esas muertes al menos la mitad corresponde a personas de entre 15 y 29 años. La violencia es tal que desborda hacia Guatemala y Honduras, los dos países fronterizos de la sufrida república.


Es fácil concluir que Latinoamérica, por su propia diversidad y la escala del movimiento de armas y municiones, “es un serio desafío político” (Foreign Affairs). También, que no basta con hacer más estrictas las reglas de importación y exportación y el control fronterizo, sino que es necesario sumar mayor supervisión de la producción local y mejor gerenciamiento de los arsenales militares, policiales y privados. Es más, se coincide en que no se precisa más legislación sino aplicar la existente. Estados Unidos podría aumentar la transparencia del negocio si ratificara el Att, el tratado de comercio de armas votado por las Naciones Unidas en 2014. Es más, la Oea dispone de una convención sobre armas de fuego que se distingue por ser el único instrumento de ese carácter en el mundo, que dispone la prevención y eliminación de la producción y el tráfico ilícito de armas y explosivos. Es de 1997 y Uruguay la ratificó en 2001. Sólo tres países no la firmaron: Estados Unidos, Canadá y Jamaica. Mientras tanto, vale el diagnóstico de Foreign Affairs: “La mayoría de los países americanos se encaminan a tener más violencia armada en los próximos años, en contraste con el resto del mundo”

 

 

Publicado enPolítica
Puede ocurrir: Paz con FARC-EP y guerra con ELN

La sociedad colombiana y el mundo avistan con expectación la llegada del día, no lejano, de la firma del acuerdo final del conflicto armado del Estado colombiano con la organización insurgente FARC-EP, habida cuenta del alto nivel de desarrollo y compromiso que ha alcanzado el proceso de diálogo y negociación, que se realiza en la ciudad de La Habana, y de la disponibilidad y voluntad política de las partes, para concluir las negociaciones a la mayor brevedad y así dar paso inmediato a la implementación de los acuerdos.


Transitan las partes por la recta final, en la que trabajan para poner a punto los textos de los acuerdos de fin del conflicto, relativos al cese el fuego bilateral y definitivo, los mecanismos que hagan posible implementar la verificación como la localización de las fuerzas farianas, mecanismos y garantías de seguridad para la vida y la acción política de los exinsurgentes, la refrendación de los acuerdos, las garantías y condiciones para el tránsito de la lucha política con armas a la lucha política sin armas, la implementación de los acuerdos y la puesta en marcha dejación de armas; actividades de gran complejidad pero en la que vienen trabajando desde hace más de 18 meses, con ahínco y gran voluntad política.


El clima de optimismo y confianza de las partes es evidente, al punto que se cree que en breve plazo se producirán los anuncios que el país espera: el del fin del conflicto armado.


Pero lamentablemente sobre este panorama auspicioso, se cierne la nube gris de la incertidumbre que genera el proceso con el ELN1, pues solo bastaron unos cuantos días después del anuncio en Caracas sobre la culminación de la fase secreta y del compromiso de las partes de avanzar hacia la Mesa formal en fase pública, para caer en una profunda crisis de muy difícil solución.


Si bien las partes pactaron realizar las conversaciones de paz en medio de la confrontación, como telón de fondo se registra en el país un desescalamiento del conflicto, por cuenta del cese unilateral del fuego por parte de FARC-EP, lo cual ha producido un alivio evidente en la sociedad y un cuasi “cese bilateral de facto”, habida cuenta que las Fuerzas Armadas del Estado han venido actuando recíprocamente a la disposición de la guerrilla fariana. Este desescalamiento, que ha reducido las acciones ofensivas a mínimos históricos2, es un contraste frente al escalamiento entre el ELN y las Fuerzas Armadas del Estado3, que ha elevado el nivel de confrontación a máximos históricos, abonando la antesala de la paz en Colombia con injustificadas e irracionales muertes de soldados, policías y guerrilleros; y de una carga humanitaria dolorosa sobre la sociedad por cuenta de los secuestros realizados por el ELN.


El pedido y exigencia del Gobierno al ELN4, de liberar a todos los secuestrados en su poder y suspender definitivamente la práctica del secuestro, como requisito único para instalar la Mesa de diálogos, ha sido interpretada por el ELN como un condicionante unilateral inaceptable5, por cuanto contradice el acuerdo de Caracas y la Agenda pactada, en la que presuntamente se tratará el tema de los secuestros al igual que todos los temas relacionados con el conflicto mismo; lo cual resulta equivocado porque no es posible saltar con garrocha sobre las circunstancias de dolor social generalizado frente a los secuestros, agrandado luego de los realizados a los tres periodistas en la región del Catatumbo, y la desaprobación de la sociedad frente a esta práctica, que se descarga más sobre la sociedad misma que sobre el Estado.


No hay duda alguna que los aspectos técnicos de los acuerdos deben ser respetados, pero tampoco hay la más mínima duda que son las condiciones políticas del país y de las partes, las que determinan la necesidad de mantener o no el rigor de lo que se ha acordado como marco para discutir.


Si por salvar el proceso, las partes optaran por instalar la Mesa, llegando el ELN con secuestrados a cuestas y con la posibilidad de seguir secuestrando, durante el tiempo que demoren los diálogos hasta llegar al punto N° 5 de la agenda, en la que se supone estaría ubicado el tema de los secuestros; la Mesa no soportará la presión de la sociedad, que exigirá al Gobierno proteger los derechos e intereses de la sociedad, so pena de quitarle el respaldo al proceso de paz y de que éste navegue en un mar de ilegitimidad y de oposición, que no solo provendrá de la derecha radical, sino desde todos los sectores sociales y políticos, incluida la izquierda; que sienten el hastío y repudio a una práctica que el ELN debió superar con mucha antelación. “Cuando lleguemos a una Mesa de diálogos, querremos llegar livianos” dijo en 2007 Pablo Beltrán, en el marco de los diálogos con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez, pero parece que ahora pretenden llegar atiborrados de pesos y lastres, que muy seguramente no les permitirán moverse con solvencia en la Mesa misma.


Con el ánimo de contribuir a buscar salidas para ésta gran dificultad, desde diferentes ópticas de la sociedad civil se han formulado propuestas para abordar la superación de la crisis, a saber:


Propuesta de Carlos Medina Gallego: “sentarse a la mesa, con un punto previo que resuelva las inquietudes humanitarias de las partes y ambiente frente a la nación y a la opinión publica una mejor atmósfera que permita que los diálogos encuentren mayor apoyo y sintonía en la sociedad en general.”6
Propuesta de León Valencia: “el gobierno también podría pensar en una fórmula para ayudarle al ELN a salir del grave impase. Podría variar el esquema de negociación y empezar por acordar un cese bilateral de las hostilidades. La idea precisa sería dedicar un mes, solo un mes, a pactar el cese bilateral utilizando la verificación internacional acordada con las Farc. Si en ese mes no se logra el acuerdo, se hace a un lado el tema y se continúa con la agenda ya convenida con el ELN.”7


Propuesta de Carlos Arturo Velandia: “Para superar la crisis en la antesala de la Mesa en fase pública, es conveniente que tanto el Gobierno como el ELN depositen su confianza en los Países Garantes, para que ellos procedan a producir fórmulas de solución, las que podrán ser que cada parte realice acciones positivas de tal modo que cada parte entienda que su acción será útil para que la otra parte realice la propia. En el caso puntual, el ELN podría verse estimulado a liberar a los secuestrados y a proscribir definitivamente la práctica del secuestro, si el Gobierno promueve actos administrativos para aliviar la vida de los presos políticos del ELN en las cárceles del Estado. Estas medidas podrían ser: acercamiento familiar, concentración de presos del ELN en patios especiales, revisión de los procesos judiciales, excarcelaciones por razones humanitarias, u otras de ésta especie.


Finalmente, conviene advertir que mientras se mantenga vigente el Acuerdo de Caracas del 30 de Marzo, se debe mantener el diálogo entre las delegaciones de las partes, para que en trabajo de “extra-Mesa” puedan examinar la crisis y resolverla con entendimientos e intercambio de voluntades.

Para el caso se trataría de producir acciones positivas de alivio a la situación de los presos del ELN, al tiempo que el ELN produce acciones positivas de alivio a la sociedad.”8


Ahora bien, si la crisis no se resolviera, significa que el Acuerdo de Caracas queda en suspenso, en medio de una confrontación abierta entre el Estado y la insurgencia del ELN; situación que se combinaría con el hecho político y evidente de la paz con las FARC-EP, lo que configuraría un escenario de “paz con FARC-EP y guerra con ELN”; escenario que tendríamos que completar con otros dos paisajes que se añaden al panorama:


1. la crisis política e institucional de Venezuela; y
2. la oposición del partido Centro Democrático a la paz y los llamados de la extrema derecha a la resistencia civil contra la paz 9.


Esta combinación de circunstancias adversas, podría convertirse en la “crisis perfecta”, que tendría un impacto demoledor en el proceso de paz en Colombia. Veámoslo bajo la luz de los más probables supuestos:


• Los Acuerdos de la Habana se implementan en territorios donde solo están las FARC-EP y en territorios comunes existe implementación parcial o bloqueo. En estos territorios las FARC se abstendría de localizarse en territorios acotados y no habría dejación de armas.


• El movimiento fariano defiende sus territorios, acumulados políticos y sociales, al tiempo que se esfuerzan por la implementación de los acuerdos. Hay confrontación militar con desventaja para bases sociales y políticas de FARC-EP. Habría crisis humanitaria y se producirían desplazamientos de comunidades.


• El Gobierno declara terminado el conflicto armado interno y desata ofensiva generalizada contra ELN, a quien califica como fuerza terrorista y criminal.
• Las FARC-EP y el Gobierno avanzan en la implementación de los Acuerdos de paz, se efectúa la dejación física de armas por parte de FARC-EP, excepto en los territorios donde continua la guerra con el ELN; se generan mecanismos de seguridad para los dirigentes farianos y para las comunidades en sus territorios, con presencia de Fuerza Pública del Estado, y las FARC-EP se transforma en movimiento político legal e institucional, conservando la sigla FARC.


• El ELN agrupa sus fuerzas guerrilleras en 3 grandes frentes de guerra estratégicos, a saber:


1. Frente de Guerra Estratégico del Nororiente que agrupa las fuerzas del Frente de Guerra Norte (Guajira, Cesar), Frente de Guerra Nororiental (Santander, Norte de Santander), Frente de Guerra Oriental (Arauca, Boyacá, Casanare) y las del Área Darío Ramírez Castro (Nordeste Antioqueño, Bajo Cauca Antioqueño, Sur de Bolívar). Este Frente de Guerra agrupará el 70% de la fuerza global del ELN.
2. Frente de Guerra Estratégico del Suroccidente que agrupa las fuerzas del Frente de Guerra Suroccidente (Cauca, Valle y Nariño) y Frente de Guerra Occidental (Chocó y Eje Cafetero). Este Frente de Guerra agrupará el 20% de la fuerza global del ELN.
3. Frente de Guerra Estratégico Urbano que articula las fuerzas clandestinas urbanas de las ciudades de Bogotá, Medellín Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Barrancabermeja y otras ciudades menores, y los equipos logísticos y especializados. Este Frente de Guerra agrupará el 10% de la fuerza global del ELN.


• Los Frentes de Guerra Estratégicos se complementarán con Fuerzas guerrilleras, comandos y células clandestinas, localizadas en territorios de transfrontera de Venezuela y Ecuador.


• Los Frentes de Guerra Estratégicos tendrán Mando Único centralizado.


• Las Fuerzas del ELN localizadas en el interior del país migrarán al Frente de Guerra Estratégico más próximo, igualmente, estos Frentes serán nutridos por pequeños grupos e individuos inconformes o desencantados, provenientes del proceso de paz con las FARC-EP.


• El ELN implementará modalidades de guerra de guerrillas como forma fundamental, combinada con guerra de movimientos y defensa de territorios con fuerzas de Milicias Territoriales. Desarrollará la guerra revolucionaria integral con implantación y despliegue de Fuerzas de Comando Urbano en las ciudades.


• Si a la intensificación del conflicto armado en la frontera, se le suma la profunda agudización de la crisis política, e institucional en Venezuela, en la que el Gobierno de la Revolución Bolivariana y la Asamblea Nacional con mayorías antirevolucionarias chocan de frente, con el ánimo de sacar a su oponente del juego político y del poder (Referendo Revocatorio – Art.72 CN Vs. Declaración de Estado de Excepción y de Emergencia Económica – Art.337 CN)10 hasta llegar a un punto de ruptura institucional; entonces se fractura el bloque de poder sostenido desde la unidad de las Fuerzas Armadas Nacional Bolivarianas, y se registrarán levantamientos sociales que darán origen a una guerra civil. En un escenario como este, las fuerzas guerrilleras localizadas a lo largo de la frontera, en la faja binacional, serán absorbidas por la situación interna venezolana. Así, de ese modo el grueso del ELN sería arrastrado a participar en la contienda del lado de los defensores de la Revolución Bolivariana. Desde sectores radicales de la revolución bolivariana dentro de la sociedad y del Estado, y principalmente desde las FANB se brindará apoyo al ELN con recursos económicos, logística y armas. Grupos armados venezolanos como las Fuerzas Bolivarianas de Liberación – FBL y los Colectivos Urbanos de defensa de la revolución como La Piedrita, los Tupamaros, Simón Bolívar, Carapaica, Alí Primera y Alexis Vive; en Caracas y otras ciudades del país, buscarán la coordinación con el ELN, en el marco de una lucha por la defensa de la revolución bolivariana.


• Por su lado, el Frente de Guerra Estratégico Suroccidental, establecerá su bastión en el Macizo Colombiano desde donde podrá irradiar sus acciones hacia los departamentos del Cauca, Valle, Chocó, Tolima, Huila, Nariño Putumayo y Caquetá.


• En la transfrontera ecuatoriana, el ELN buscará apoyos entre las viejas militancias del Alfarismo (Alfaro Vive Carajo), entre los refugiados colombianos y entre sectores sociales populares e indígenas radicales, desafectos a la “revolución ciudadana” liderada por el presidente Rafael Correa.


• El ELN entendería que hay una nueva oportunidad histórica para revitalizar las banderas de la lucha contra el imperialismo norteamericano, contra las oligarquías de la región y por la construcción del socialismo en el continente; modificará su estrategia y postulados originales, para proponer una estrategia de guerra revolucionaria trinacional, para la liberación nacional y social y la construcción del socialismo en la patria de Bolívar: la Gran Colombia.
• La guerra se regionaliza y Estados Unidos incrementa su presencia en Colombia a través de planes de cooperación y ayuda militar, así como con el fortalecimiento de bases militares en Colombia: Malambo, Apiay, Bahía Málaga y con el despliegue de la IV Flota en el Mar Caribe.


• Si el ELN logra hacerse fuerte, construye y consolida estos teatros de operaciones en los próximos tres años, puede ocurrir:
1. Que estime que tiene altas posibilidades estratégicas para la victoria de la guerra revolucionaria, en este caso continuará con el esfuerzo militar, o
2. Que estime que no tiene posibilidades estratégicas, pero que cuenta con una mejor correlación de fuerzas en el campo de batalla, en este caso buscará la solución negociada con el nuevo gobierno electo en el año 2022.


• Si el ELN es derrotado militarmente, terminará por aceptar los términos que le imponga el Gobierno.


• Si el ELN se divide, la parte mayoritaria buscará el diálogo y la negociación con el Gobierno y la parte minoritaria será derrotada por el Estado.


Un escenario que conviene advertir, lo constituye la potencial amenaza de sectores opuestos al proceso de paz que no acepten los acuerdos y decidan alzarse en armas, para confrontar al Gobierno, a quien consideran un traidor al país y a la Constitución, por “haber entregado el país a los terroristas”.

Estas fuerzas provenientes del latifundismo armado, que consideran los acuerdos de paz pactados con las FARC contrarios a sus intereses, y que se opondrán a su implementación. Con tales argumentos, soliviantados e inspirados en posiciones prohijadas desde el partido Centro Democrático, como las de la “resistencia civil”, o la “paz sin impunidad”, se constituirá un movimiento guerrillero con frentes territoriales, denominado Fuerzas Patrióticas para la Salvación Nacional – FPSN, que operará en los territorios donde el paramilitarismo históricamente ha tenido desarrollos importantes, como en regiones de las sabanas de los departamentos de Bolívar, Sucre, Magdalena, Meta, Vichada y Casanare; y las regiones del Urabá Chocoano y Antioqueño, Nordeste Antioqueño, Bajo Cauca y Sur de Bolívar. Para ello tendrían como avanzada los llamados Ejército Antirestitución, los que se articulan con BACRIM como los “Urabeños”, “Úzuga”, “Rastrojos”, “Águilas Negras” y “Autodefensas Gaitanistas de Colombia”, que operan en los territorios señalados.


La FPSN establecerá tres frentes de guerra: Frente de Guerra Norte, que agrupa las fuerzas de Córdoba, Magdalena, Sucre, Cesar y Guajira, Frente de Guerra Occidental, que agrupa las fuerzas de Antioquia, Chocó y Eje Cafetero, y el Frente de Guerra Oriental que agrupa las fuerzas de Meta, Vichada, y Casanare.


El alzamiento armado ejercerá presión sobre la institucionalidad local y departamental, utilizará métodos similares a los ya conocidos y desarrollados por el paramilitarismo, se enfrentará a las Fuerzas Armadas del Estado, logrará controlar algunos territorios, con la complicidad o aquiescencia de gobernabilidades locales afines, y desatará una guerra de exterminio hacia el movimiento popular y de izquierda revolucionaria surgida tras los acuerdos de paz.


Estas guerrillas de extrema derecha no buscan la toma del poder, levantarán el discurso de la unidad nacional contra el terrorismo, contra el castrochavismo, y llamarán a formar un gobierno de salvación nacional que deponga los acuerdos de paz y retorne el país bajo el amparo de la Constitución Nacional de 1991.


Unidades de la FPSN cruzarán la frontera con Venezuela para brindar apoyo a sectores armados contra la revolución Bolivariana y para establecer corredores de apoyo logístico y bélico, para su causa en Colombia.


Si este proyecto llegase a implantarse y consolidarse, luego de 5 o 6 años de operaciones, podría llamar al gobierno a diálogos, para un pacto político, a cambio de la dejación de armas.


El partido Centro Democrático y algunos medios de comunicación apoyarán a este movimiento, mediante la justificación, no lo reconocerán como propio, no asumirán responsabilidad alguna de sus acciones, pero estarán presto a oxigenarlo política e ideológicamente desde su discurso político.

Notas
1 http://www.eln-voces.com/index.php/dialogos-de-paz/agenda-de-paz/607-acuerdo-de-dialogos-para-la-paz-de-colombia-entre-el-gobierno-nacional-y-el-ejercito-de-liberacion-nacional
2 http://blog.cerac.org.co/monitor-de-desescalamiento-del-conflicto-armado-interno-actualizacion-2
3 http://abcpaz.com/wp-content/uploads/2016/03/HIP%C3%93TESIS-DE-TRABAJO-TERMINA-EL-CONFLICTO-ESTALLA-EL-POSCONFLICTO-CARLOS-ARTURO-VELANDIA-J-ABCPAZ.pdf
4 http://www.eltiempo.com/politica/gobierno/presidente-juan-manuel-santos-le-exige-al-eln-liberacion-de-secuestrados/16577929
5 http://www.eln-voces.com/index.php/dialogos-de-paz/entrevistas-delegacion-de-paz/655-la-demora-en-el-inicio-de-las-conversaciones-corre-por-cuenta-del-gobierno
6 http://carlosmedinagallego.blogspot.com.co/
7 http://www.semana.com/opinion/articulo/leon-valencia-secuestro-de-salud-hernandez-dificulta-negociaciones-de-paz-con-eln/475456
8 http://abcpaz.com/wp-content/uploads/2016/05/PROCESO_DE_PAZ-ENTRE_LA_ILUSION_Y_LA_INCERTIDUMBRE.pdf
9 http://www.alvarouribevelez.com.co/es/content/resistencia-civil-1
10 http://www.oas.org/dil/esp/Constitucion_Venezuela.pdf

Publicado enColombia
De izqda. a dcha. Ma. Cristina Serje, Jaime Abello, Omar Rincón y Damián Loretti

Medios y democracia deberían ir de la mano.

 

Pero su relación no ha sido siempre de connivencia, sino que los unos, en no pocos casos, le han hecho flacos favores a la otra.

 

Medios y democracia deberían ir de la mano.


Pero su relación no ha sido siempre de connivencia, sino que los unos, en no pocos casos, le han hecho flacos favores a la otra.

 

El 3 de mayo es el Día Internacional por la Libertad de Prensa, día en el que se concede, desde 1997, el premio mundial de Libertad de Prensa Unesco-Guillermo Cano, en honor del que fuera director del periódico colombiano El Espectador, Guillermo Cano Isaza, asesinado el 17 de diciembre de 1986, para reconocer a personas, organizaciones e instituciones defensoras o promotoras de la libertad de expresión en cualquier parte del mundo, especialmente si han arriesgado sus vidas con su acción.

 

En esta edición el premio ha recaído en la periodista Khadija Ismayilova de Azerbaiyán, por su trabajo de investigación para Organized Crime and Corruption Reporting Project –OCCRP-, una organización de periodismo independiente, con el que denunció la corrupción de su país y que la llevó a ser detenida y permanecer en prisión desde diciembre de 2014.

 

En Bogotá, en día tan señalado han coincidido tres eventos alrededor del periodismo. Uno ha sido el organizado, los días 3 y 4 de mayo, por la Friedrich Ebert Stiftung de Colombia, FesCol, el Centro de Estudios de Periodismo de la Universidad de los Andes, Ceper, y la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, y que durante esos dos días ha girado alrededor del papel de los medios y sus profesionales en la democracia y las situaciones de posconflicto.

 

En su inauguración, en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, han estado la directora de este espacio del distrito capital, María Cristina Serje, y el director de FesCol, Lothar Witte, y ha contado con una mesa inaugural en la que se han dado cita, Omar Rincón, como moderador, Jaime Abello, director de la Fundación García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), y Damián Loretti, de la Universidad de Buenos Aires.

 

También estaban convocados Clara López, que iba a acudir como presidenta del Polo Democrático y cuya reciente designación como ministra de Trabajo del gabinete de Santos le ha impedido asistir, y Holman Morris, del partido Progresista y exgerente de Canal Capital que tampoco ha comparecido.

 

Los dos panelistas presentes han debatido en torno a la actual situación de los medios y su papel en un nuevo escenario digitalizado y abierto al periodismo ciudadano y a las plataformas sociales de opinión.

 

Para Jaime Abello la comunicación es cada día más importante y se está desplazando desde los medios tradicionales hacia nuevos ejercicios comunicativos en manos de la gente, por lo que el cuarto poder se está trasladando a otras esferas y está más fragmentado. Cree que el periodismo en la región sufre cuatro crisis: la de la transformación de los medios y del negocio, la económica que afecta a América Latina, la democrática con una fuerte polarización y la de las libertades comunicacionales.

 

Según Loretti, los medios hoy se dedican a muchas cosas, usan las portadas para intentar obtener réditos económicos o políticos y las multinacionales construyen sentido con sus empresas de información. Todo ello hace que exista poca transparencia.

 

Omar Rincón condensó ambas intervenciones puntualizando que los medios buscan hacer dos cosas: luchar por el mercado de la opinión y difundir los relatos de la hegemonía política. Para terminar señalando que a Colombia le va mal en los ránquines de la libertad de expresión por las chuzadas (intervenciones ilegales de las comunicaciones periodísticas), la judicialización de las informaciones y de quienes las elaboran, la concentración mediática y las amenazas a profesionales y medios.

 

En la segunda mesa han estado, el propio Loretti y Ana Mielke, de Intervozes, colectivo brasileño de comunicación social, bajo la moderación de Jonathan Bock de la FLIP. Ambos estaban convocados para hablar de la situación de los medios y la libertad de expresión en sus respectivos países. La periodista brasileña ha denunciado el oligopolio mediático existente en Brasil que conlleva una relación de vasallaje y ha pedido garantizar el derecho humano a la comunicación.

 

Por su parte, el abogado argentino ha explicado el papel jugado en su país por la Coalición por una Radiodifusión Democrática que fue la promotora de los 21 puntos básicos por el derecho a la comunicación.

 

Al día siguiente, 4 de mayo, el encuentro alrededor de democracia y medios ha contado también con dos mesas de debate. En la primera han estado Juanita León, periodista y editora de La Silla Vacía; Germán Rey, profesor de la Pontificia Universidad Javeriana; Jorge Iván Bonilla, profesor de la Universidad EAFIT, y Carlos Huertas, periodista independiente y fundador de Connectas en un panel para hablar de la calidad del periodismo. Todos han coincidido en partir de la constatación de que en Colombia el periodismo está polarizado.

 

Germán Rey, relator del informe sobre el estado de la libertad de prensa, ha apuntado que los grandes medios son peces boqueando porque se les acaba el negocio, tal como se conocía hasta ahora, y no están interesados en la calidad. Les falta independencia, pluralidad, rigor y trabajo de investigación y siguen ejerciendo un periodismo dependiente de la colonia.

 

En palabras de Bonilla existen dos mitos sobre el periodismo y la democracia. Uno, que el periodista está al servicio del bien común y es el perro guardián de la misma y dos, que el periodismo sea un foro de debate público. Para el profesor de EAFIT el periodista hoy es un agente más del mercado.

 

Para León falta independencia y la calidad de las fuentes es mala. Mientras, la sociedad colombiana es excluyente y con una vida doméstica muy rica pero una vida social muy pobre. Por lo que los medios reciben mensajes contradictorios de la propia sociedad.

 

La última intervención fue la de Huertas, que propuso mirar con optimismo y ver que el vaso está medio lleno. Pese a reconocer que la calidad se enfrenta a la polarización y al afán por simplificarlo todo, o blanco o negro, y que existe una reverencia absurda al poder y a acomodarse, dejó una puerta abierta a trabajar por reconstruir la confianza de la sociedad en los medios.

 

En el segundo panel, para hablar de los medios en la paz, han intervenido el periodista Álvaro Sierra, el profesor Carlos Tognato y la funcionaria de la Presidencia Alejandra Villamizar, moderados por Ma. Paula Martínez, del Ceper.

 

Sierra ha iniciado criticando las dificultades para la paz cuando se sataniza al enemigo y cuando la cobertura informativa se centra solamente en lo negativo. Cree que el Gobierno ha hecho esfuerzos pero que la agenda la ha puesto la oposición, en un país con una sociedad ignorante y desinteresada. Y afirma que los medios no están siendo activistas de la paz pero que son uno de los instrumentos necesarios para cambiar los imaginarios. Según él, la gran contribución de los medios y sus profesionales sería producir una información de calidad que le aportara al debate público y hacer pedagogía de los acuerdos.

 

Es necesario, tal como plantea Villamizar, cambiar el lenguaje para cambiar el discurso y apostarle a la negociación, al diálogo. Por eso considera importante la campaña que ella coordina desde la Presidencia de la República y que promueve “la conversación más grande del mundo” para construir la paz. Denuncia que frente a una oportunidad histórica, los medios no se dan cuenta del reto tan grande que asume el Estado y el país.

 

Finaliza la charla Tognato demandando recuperar las historias a partir de las resistencias. Haciendo pedagogía para que todos los sectores sociales implicados vean la viga en sus propios ojos y no solamente la paja en los ajenos. Pide respaldar el periodismo y a las y los periodistas para después de la firma de los acuerdos, porque serán fundamentales, con sus narraciones, en colaborar a cicatrizar el tejido social.

 

Y sugiere contar con actores performativos que sepan transmitir los acuerdos y que tengan credibilidad.

 

Omar Rincón cierra los dos días de debate, en los que ha destacado la importancia de encuentros como éste para ir creando conciencia. Y aunque cree que Colombia tiene mejores periodistas que medios, pide entender que el periodismo de este siglo debe ser otro, que hay que huir del periodismo mascota, aquel que lame la mano al poder; del periodismo caniche, que es bueno pero no molesta a nadie, y del equilibrista, que cree que hay que balancear la información con fuentes de los dos polos.

 

En Colombia, los medios deberían tomar partido por un país en pacífica convivencia, al margen de colores e ideologías, de voces e intereses. Hace falta una apuesta clara por la salida del conflicto armado, no sólo con la guerrilla de las FARC-EP sino con todos los actores armados.

 

Porque hay que trabajar en conjunto por superar las violencias estructurales que condenan y lastran este territorio. Para eso es necesario apostarle a la paz, al diálogo y a la justicia social. Y ahí los medios y sus profesionales, la academia y sus docentes y la sociedad y sus ciudadanas y ciudadanos deben comprometerse con las negociaciones y decirle sí a la salida de esta guerra encubierta que dura casi tanto como este sistema colombiano del que dicen es la democracia más antigua del continente.

 

Lo curioso de este evento es que no ha sido cubierto por los medios, esos que deberían ser protagonistas de esta relevante etapa en la historia de Colombia para contarle a la ciudadanía y al mundo un proceso que, con todas sus falencias y enemigos, le apuesta a la vida y a la convivencia pacífica.

 

 

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U.S Army
"El mensaje de Vladímir Putin: 'Mantengan sus aviones espía y barcos a una distancia respetable de nosotros', al parecer, no lo hemos recibido", reza un artículo de 'The American Conservative'.

 

 

Rusia y Estados Unidos últimamente han tenido varios momentos de tensión en la región del mar Báltico. El periodista Patrick J. Buchanan es su artículo para 'The American Conservative', intentó explicar a qué se deben realmente los incidentes que Washington tachó de "acciones peligrosas" por parte de Rusia.

 

El 13 de abril cazas Su-24 rusos dieron un 'susto' a un buque de guerra estadounidense cuando realizaban vuelos rutinarios sobre las aguas neutrales del mar Báltico cerca de la ciudad rusa de Kaliningrado. Asimismo, el 29 de abril, dos oficiales del Pentágono informaron que un avión militar ruso Su-27 había efectuado una maniobra aérea "peligrosa" llamada 'tonel' alrededor de un avión de reconocimiento de EE.UU. en el espacio internacional en la región del mar Báltico.
"El mensaje de Vladímir Putin: 'Mantengan sus aviones espía y barcos a una distancia respetable de nosotros', al parecer, no lo hemos recibido", reza el artículo de Buchanan.

 

La semana pasada el secretario adjunto de Defensa de EE.UU., Robert Work, anunció que 4.000 soldados de la OTAN, entre ellos dos batallones de Estados Unidos, se desplazarán a Polonia y a los Estados bálticos, justo en la frontera con Rusia. Work afirmó que Rusia ha estado llevando a cabo maniobras cerca de su frontera, lo que según él es "un comportamiento extraordinariamente provocativo".

 

Sin embargo, Buchanan cree que es erróneo tachar de "provocación" lo que hace Rusia en su propio territorio, mientras que Estados Unidos despliega sus tropas en los Estados bálticos, en el 'porche' de Rusia.

 

Asimismo, Alemania también proporcionará un batallón para ser enviado al Báltico. Sin embargo, el hecho no alegra a los ciudadanos del país. Según el periodista, solo el 31% de los alemanes está a favor de enviar tropas para contrarrestar a Rusia, de acuerdo con una encuesta reciente llevada a cabo por la Fundación Bertelsmann. Resultados similares arrojaron encuestas en Italia y Francia el año pasado.

 

El autor del artículo concluye que la actuación de Estados Unidos cerca de la frontera rusa se debe a la intención de establecer un mundo unipolar y su "hegemonía global benevolente", por lo que las acusaciones en contra de Rusia son injustificadas.

 

 

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Jueves, 05 Mayo 2016 06:49

"Oriente Medio se está despedazando"

El periodista británico y experto en Oriente Medio David Gardner en La Casa Encendida
El experto y periodista británico David Gardner analiza la situación en la región, marcada por la guerra en Siria, así como las posibles soluciones a los conflictos basado en una "recomposición federal o confederal" que deje atrás el modelo de Estado autoritario.

 


MADRID.- La guerra en Siria, el conflicto palestino-israelí, la situación en Líbano, la aparición y expansión de Daesh (el autoproclamado Estado islámico)... Sin duda Oriente Medio es una de las regiones más inestables del planeta. David Gardner va más allá y no duda en afirmar que "Oriente Medio se está despedazando". El periodista británico, experto en temas sobre la región, imparte este miércoles una conferencia en La Casa Encendida de Madrid, coordinada por Le monde diplomatique en español y la Fundación Mondiploen la que tratará los desafíos de esta parte del mundo tan volátil y sus posibles soluciones.

 

Gardner atiende a Público un par de horas antes de su cita en el centro cultural y social. En el breve encuentro con este diario, el periodista, editor asociado y encargado de los asuntos internacionales del diario Financial Times, desgrana parte de lo que podría una solución para la inestabilidad de Oriente Medio.

 

El experto, con casi 40 años de experiencia profesional a sus espaldas, propone una "recomposición de la región mediante algún tipo de modelo federal o confederal". De esa forma, opina, aunque sean "palabras muy tóxicas en el contexto árabe", se podrá acabar con las matanzas diarias y se podrán crear nuevas reglas de convivencia.

 

Gardner concede que es una tarea "sumamente difícil", pero recuerda que ya existen "poderes locales" dentro de, por ejemplo, Irak y Siria. No se trata necesariamente, enfatiza, de redibujar las fronteras, sino de "reemplazar la tribu" donde cada distinto clan se ha refugiado dentro de los actuales Estados "por unas instituciones y un poder local real que se encargue de representar y defender su identidad".

 

Podría ser el caso de los kurdos, el mayor pueblo sin Estado del mundo, que ahora se encuentran ante la oportunidad histórica de poder conseguir una autonomía dentro de los cuatro países en los que están divididos, Turquía, Irán, Irak y Siria. Su lucha y sus victorias contra Daesh han abierto los ojos de la comunidad internacional, que ahora ve de otra manera las reivindicaciones de los kurdos. Las organizaciones kurdas más importantes tampoco pretenden redibujar las fronteras de la región. Su objetivo es conseguir una autonomía dentro de los Estados en los que viven, crear un modelo político de carácter federal que respete la diversidad política, social y, sobre todo, cultural y religiosa.

 

Conseguir implantar un proyecto de este tipo implica, explica Gardner, romper con los corsés que han acompañado a Oriente Medio y con el modelo surgido tras la I Guerra Mundial bajo el imperialismo francés y británico: "Estados de seguridad basados en el Ejército y los servicios de seguridad que en los casos de Irak y Siria han sido dictaduras construidas alrededor de minorías y que representaban, más o menos, una versión árabe del fascismo".

 

Para Gardner, estos "Estados autoritarios" son "la maquinaria perfecta para fabricar islamistas y yihadistas". Como explicaba en su libro Last Chance: The Middle East in the Balance “a menos que los países árabes y todo Oriente Medio encuentren un camino para salir de esta trampa de autocracia, su gente será condenada a vivir desprotegida, humillada y en conflicto durante generaciones, echando leña a este fuego furioso en la que es ya la región más inflamable del mundo". Por culpa de estos regímenes, defiende el experto, no existe otro lugar en el mundo que haya fracasado en su camino hacia la democratización. Es lo que Gardner llama "la excepción árabe".

 


El futuro de Siria y de Al Asad

 

La conversación gira en este punto hacia Siria, un país destruido por cinco años de violencia y donde, a pesar de las treguas, la población civil sigue muriendo. Una guerra que ha provocado millones de desplazados y uno de los mayores dramas humanitarios de la historia. En medio de ese polvorín la familia Al Asad se mantiene en el poder. ¿Cómo? Muy simple. Por el apoyo que recibe desde el exterior.

 

No se trata de sólo de un simple apoyo. El régimen sirio tiene una "dependencia casi total" de, sobre todo, iraníes y rusos, destaca Gardner. Dentro del país, el Gobierno de Bashar al Asad "tiene un problema de números, les falta gente". Siria es un país donde aproximadamente el 70% es suní. Los alauíes, rama del islam chií a la que pertenece la familia Al Asad, son claramente una minoría, pero a la que se le dio el control de las fuerzas de seguridad y del Ejército.

 

Por ello es tan importante la ayuda de Irán, Rusia, de Hezbolá, de las milicias chiíes de Irak... "Al Asad no tiene ningún problema en mantener la lucha hasta que caiga el último ruso, iraní, libanés, iraquí o afgano que combate en su bando", apunta Gardner, que, por otro lado, advierte de que ese apoyo "no será infinito". Ya no es sólo el coste financiero, ya de por sí elevado, de ese apoyo, es también el coste que Rusia e Irán están sufriendo por posicionarse como enemigos de todo el mundo árabe suní y que, como señala el periodista británico, "puede tener secuelas durante décadas".

 

Gardner resalta que la "estabilidad" de la que goza hasta ahora Al Asad "no es real a largo plazo". El experto da por hecho que algún momento el apoyo que están dando tantos rusos como iraníes terminará desapareciendo. ¿Cuándo? Difícil de saber. Aquí entran multitud de especulaciones sobre la conveniencia de apartar a la familia Al Asad o no ante el riesgo de convertir a Siria, si no lo es ya, en un Estado fallido, como Libia. Mientras, la violencia no cesa y el número de refugiados y muertos seguirá aumentado. La solución es realmente compleja, lamenta Gardner, pero será imposible mientras la artillería y los bombardeos se impongan a la necesidad de alcanzar un pacto tanto interno como externo, con EEUU, Rusia y Europa a la cabeza.

 

 

@sergioleonta

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Sábado, 30 Abril 2016 07:50

Enconada rivalidad

Enconada rivalidad

Por su ubicación estratégica, Asia central se ha convertido en arena de enconada rivalidad entre Rusia y Estados Unidos, que no escatiman recursos para atraer como aliados a Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, cinco de los 15 países que formaron parte de la Unión Soviética y ahora, un cuarto de siglo después de su disolución, tienen regímenes de corte autoritario y una extensa lista de reclamaciones recíprocas.

 

Con gobernantes inamovibles, casi vitalicios, clanes que derrochan inmensas fortunas, mientras la mayoría de sus connacionales, sumidos en la miseria, subsisten con las remesas de sus familiares, contratados como mano de obra barata en el vecino país eslavo, estas repúblicas ex soviéticas tratan de vender caro su apoyo al Kremlin y a la Casa Blanca, pero son alianzas endebles.

 

No es fortuito que Moscú y Washington utilicen con profusión –cual moneda de cambio– la ayuda militar y la venta de armas a los países centroasiáticos, si bien el respaldo que obtienen por ello resulta más declarativo que real. Y los adversarios más distantes, de pronto, pueden aparecer como aliados más cercanos y cierto tiempo después volver al extremo opuesto.

 

Nada mejor que el caso de Uzbekistán para ilustrarlo. El peligro potencial que, desde Siria a Afganistán, representan para Rusia el llamado Estado Islámico y otros grupos radicales, prevaleció sobre compromisos asumidos con anterioridad por el Kremlin. Así se acaba de concretar la venta de moderno armamento ruso a Uzbekistán, a pesar de que este país, como consecuencia de la disputa por el agua de la región, se encuentra al borde de la guerra con Kirguistán, aliado formal de Rusia.

 

Uzbekistán también se deja querer por Estados Unidos y el año pasado recibió de éste la más significativa ayuda militar en el espacio postsoviético: la entrega gratuita de 328 carros blindados se considera, hasta ahora, el mayor regalo a un país de Asia central en la historia, pero no fue el único, ya que los guardafronteras uzbekos obtuvieron costosos equipos y vehículos, a la vez que los primeros 15 oficiales están tomando un curso de preparación, estudio intensivo de inglés incluido, para poder participar en futuras maniobras de la OTAN.

 

Antes de vender armas a Uzbekistán, Rusia proporcionó a Kirguistán de modo gratuito carros blindados y sistemas de artillería, como parte de un paquete de ofrecimientos para mantener abierto su aeródromo militar de Kant, a diferencia de la base militar de Manás que tenía ahí Estados Unidos, cerrada a cambio de la promesa rusa de construir una cascada de hidroeléctricas, a la cual se opone Uzbekistán y que ahora, ante la reticencia de Rusia en tiempos de crisis, China se mostró dispuesta a llevar a cabo.

 

En síntesis, la rivalidad de Rusia y Estados Unidos se traduce en que Uzbekistán y Kirguistán, al igual que otros países de Asia central, adquieren cada vez más armamento, que empiezan a usar como argumento adicional en las controversias con sus vecinos.

 

 

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Jueves, 28 Abril 2016 08:02

El final está cerca

El final está cerca

Las noticias que se transmiten cada día en los medios de comunicación y en las redes sociales acerca de la catástrofe ecológica que vive Nicaragua dan la idea de que estamos hablando de un país del pasado. De una naturaleza exuberante que fue y de la que sólo van quedando vestigios desolados: cauces secos de ríos de los que se alzan nubes de polvo, y son más de 30 los que se han secado; el emblemático río San Juan, caudal de nuestra historia que ahora se puede atravesar a pie en ciertos trechos; el Gran Lago de Nicaragua que se agosta, humedales que ahora son inhóspitos suelos cuarteados.

 

La desidia dice, con su irresponsable voz de siempre, que la sequía es cíclica, que apenas termine el fenómeno adverso de El Niño todo volverá a la normalidad; los ríos serán de nuevo caudalosos, se nutrirá otra vez el manto freático y rebosarán de agua los pozos ahora secos; y, como consuelo final, que esta es una anomalía meteorológica que afecta no sólo a Nicaragua, sino que trastorna al mundo entero.

 

Pero el ojo tuerto que contempla la calamidad de esta manera necesitaría del otro para ver cómo avanza la masiva destrucción de los bosques. La reserva de Bosawás, por ejemplo, declarada Reserva Mundial de la Biósfera por la Unesco, está siendo exterminada. Junto con la del río Plátano de Honduras, al otro lado de la frontera, comparte un territorio de bosque tropical húmedo y nuboso, originalmente de 50 mil kilómetros cuadrados, segundo en extensión en el continente americano después de la selva amazónica.

 

Bosawás, según el ambientalista Camilo de Castro, desde 1987 ha perdido 580 mil hectáreas, de las que 280 mil han sido depredadas en los pasados 10 años, como consecuencias de las constantes invasiones de colonos que destruyen la selva para plantar granos básicos o convertir el terreno en pastos para ganado. Anualmente se talan 42 mil hectáreas en la reserva, lo cual augura su extinción.

 

Extraer las maderas preciosas de Bosawás, caoba, cedro, prohibido por la ley, es el brillante negocio de mafias invisibles, así como también vender por adelantado las tierras selváticas a los colonos para que tumben los árboles, extendiéndoles títulos de propiedad falsos. Los suelos, que no son apropiados para sembrar maíz o frijol se agotan muy pronto y entonces sigue la penetración para arrasar más bosque. Lo mismo sucede con la otra gran reserva de 3 mil kilómetros cuadrados, la de río Indio-río Maíz, al sur del país, y vecina al río San Juan, ese por el que iban a transitar los barcos de uno a otro océano y que ahora puede atravesarse a pie.

 

En un diario de Managua leo una crónica acerca del puerto de montaña de El Hormiguero, surgido de la nada, y descrito como la puerta de entrada al corazón herido de Bosawás. Allí los colonos llegan en pipantes a través del río Wany, que surca la reserva, a vender sus cosechas a los comerciantes o a cambiarlas en trueque por agroquímicos, sal, azúcar, ropa, botas y demás productos de primera necesidad. Decenas de poblados seguirán surgiendo como éste mientras más selva siga siendo destruida, y lo que parecen alegres señales de pujanza económica, sólo lo son de muerte de la verdadera riqueza.

 

Las comunidades indígenas, tanto al norte como al sur del Caribe, son habitantes de esas selvas agredidas. En su cultura ancestral ven a la naturaleza de otra manera, como verdadera madre. Los árboles y las fuentes de agua son parte esencial de su propia existencia y el bosque no puede tener dueños particulares. Este choque cultural entre mestizos del Pacífico y etnias del Caribe, misquitos, mayagnas, creoles y ramas, se convierte en un choque entre lucro y conservación, y ha devenido en agresiones armadas con muertos, desaparecidos y secuestrados y quema y destrucción de poblados. Hay una llama encendida allí, que puede llegar a desatar una conflagración.


El país está siendo destruido por la irresponsabilidad y el desatino y por el apetito del enriquecimiento ilícito, y ha dejado de ser el mismo en su riqueza natural y en su equilibrio ecológico. Bastan los mapas satelitales para saberlo; del verde hemos pasado al marrón. Eso no lo ven los tuertos.

 

Pero también hay tuertos de los dos ojos. El empresario chino Wang Ying sigue empecinado en la construcción del canal interoceánico, y su demiurgo Bill Wild, que dirige por telepatía todas las operaciones desde Hong Kong, dice desde allá con cara impasible: “Estamos revisando aún más el balance de agua de nuestro canal... estamos más convencidos de que el canal sí va a tener suficiente agua para su operación”. Y agrega, con cómica sabiduría: En este proceso se están generando aún más diseños y optimizaciones nuevas que nos ayudan a reducir aún más la necesidad de agua.

 

El canal pretende atravesar el Gran Lago de Nicaragua, de por sí tan somero que su profundidad promedio es de 12 metros, y ahora el agua se ha retirado de sus costas a tal punto que las embarcaciones tienen dificultades para atracar. Nadie quita que pronto haya trechos que, igual que en el río San Juan, se podrán atravesar a pie. Quizás entonces lo que convenga a Wang Ying sea construir una carretera interoceánica y no un canal.

 

Si algo se ha ganado frente a esta debacle es que la conciencia ecológica ha avanzado, sobre todo entre los jóvenes, convencidos de que hay que hacer algo por detener la catástrofe. Un campesino explicaba con perfección didáctica en la televisión hace unos días, delante de su maizal desolado, lo que la mortandad de árboles tenía que ver con la falta de lluvia. Eso me lleva a pensar, me decía un amigo, que dentro de 30 años también otro campesino como éste hablará con la misma convicción de lo que la desigualdad económica y la falta de oportunidades tienen que ver con su pobreza.

 

Masatepe, abril 2016

 


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Lunes, 25 Abril 2016 15:30

La emboscada

La emboscada

Cruzada de interrogantes arrancó la fase pública de la negociación de paz entre el gobierno nacional y el Eln. ¿Será este el último, el capítulo final del conflicto armado?

Con sesiones realizadas en Ecuador, Venezuela y Brasil para redondear este paso, necesitaron dos años de conversaciones privadas. Discusión que les tomó desde el 27 de enero de 2014 hasta el 30 de marzo mismo, cuando las dos partes anunciaron en Caracas acerca de su común acuerdo. Sin embargo, y con sorpresa, la agenda acordada no tuvo ni un minuto de armonía.

Según el presidente Santos, el Acuerdo Marco tiene “[…] una naturaleza muy distinta del proceso de La Habana […]. En lugar de pasar un largo tiempo en la Mesa redactando acuerdos detallados, punto tras punto, queremos promover procesos de participación de la sociedad en las regiones que sirvan de base para acordar con el Eln medidas que contribuyan a la construcción de la paz”.

Tanto el prolongado diálogo exploratorio y confidencial, como el cara y sello lanzado en las palabras de Santos, revelan que la llegada a un acuerdo temático no fue sencillo ni pudo fijar plazos. Al final, cada una de las partes cedió notoriamente en algo. Por parte del Gobierno es evidente. Concedió al no incluir en la agenda el tema del narcotráfico, ante el cual su contraparte reiteró que no debía de estar incluido como tema por dirimir, pues no hace parte de sus prácticas ni líneas de financiación; pero también cedió en la metodología base de esta negociación. En concreto, en el punto 2...d) Participación de la sociedad en la construcción de ciudadanía”.

Tal punto resulta consecuente y sin sorpresa, dados los énfasis que caracterizaron a cada uno de los distintos momentos de negociación, entre el gobierno nacional y el Eln, a lo largo de las últimas décadas. Metodología en la cual esta organización guerrillera siempre insistió: el ingrediente de una participación activa de la sociedad, para el logro de la solución política. De alguna manera y sin importar la denominación, recalcan que la comunidad discuta con el Gobierno. Que presente urgencias. Y defina desde su ángulo, las deudas y prioridades económicas, sociales, ambientales, etcétera. Con este método e instrumento, los alzados en armas avalan dichas decisiones y sentires. Según su entender, “las armas al servicio de la sociedad”.

¿Por qué admitió esta metodología la delegación gubernamental, aferrada como está a defender los privilegios? No es clara la respuesta. La inclusión de este aspecto deja la puerta abierta a una negociación con discusión acerca de cualquier tema. Si la sociedad con papel de actor define las prioridades y afanes que más preocupan, resulta contradictorio con el estribillo que una y otra vez repiten desde las altas esferas: “Desde el principio hemos dejado en claro al Eln –tal como lo hicimos con las Farc– que la agenda para acabar la guerra NO incluye la negociación de nuestro sistema económico o político. Ni del régimen de propiedad privada. Mucho menos, temas relacionados con la doctrina militar o de nuestra fuerza pública”.

Entonces, si para la comunidad de Arauca o del Cauca o cualquiera otra el afán y necesidad es su reclamo por reformar el régimen económico o transformar la doctrina de las Fuerzas Armadas o temas similares, ¿qué haría el Gobierno? Es obvio que surgiría al punto una barricada que pone distancia entre las partes. Abierta en temas, la negociación dilata tiempos. ¿Cómo resolver tal obstáculo? La respuesta llegará con el paso de los meses. ¿Están dispuestos Santos y el establecimiento a reformar el contenido no reformable de sus intereses: la estructura económica de expoliación y de negocios? ¿La insurgencia está dispuesta a silenciar sus armas con parodias de participación de la sociedad o sin conseguir su más importante enunciado de la Agenda.

No fue casual, por tanto, que el tono y los puntos de la agenda firmada desataran una agria discusión entre el Presidente y la cabeza de esta negociación, Frank Pearl. Desacuerdo hasta el punto que motivó una inicial renuncia de Pearl al frente de la delegación gubernamental. Las formalidades del momento mantuvieron el cargo. ¿Hasta cuándo aguantará?

La Agenda abierta con el Eln toca otros aspectos, y no de manera fácil. Por ejemplo, las armas: “[…] se construirá un acuerdo sobre las armas del Eln para ponerle fin al conflicto armado”. No constituye referencia, está exenta la fórmula dejación que no es entrega, y que al Gobierno le costó pestañas y acomodo. ¡Qué presión tiene! ¿Por qué aceptó este tenor de acuerdos la parte gubernamental? El interrogante hay que plantearlo una y otra vez.

La duda conlleva o puede derivar una respuesta de acrecentamiento del conflicto, de represión y de persecución a la oposición insumisa: arreciar éste con grados de aceptación en sectores de opinión. En fin, de una ofensiva militar/paramilitar con un efecto de exigencia y radicalización de la estructura armada en negociación, o apuntada contra las comunidades donde el Eln tiene aceptación.

Si así fuera –y ojalá que no–, la paz no estará tan cerca. Tan a corta distancia, como repite el discurso del poder por todos los medios oficiosos. Maniobra de poder con factores de violencia militar-paramilitar, que repercutiría y puede extenderse al conjunto de las Farc y las organizaciones sociales que están localizadas en sus territorios de influencia. Con sus retoños, y sucedida como fue la parainstitucionalización 1992-2010 (desde el aquí estoy y aquí me quedo de Samper, que mantuvo al general Bedoya), es un avatar no extraño en la deriva actual que no es de paz blanquísima. Con sepelios, organizaciones sociales y algunos entornos políticos de oposición, ya levantan voces de protesta. De indignación, por el permanente asesinato de sus líderes o de activistas de base. Realidad macabra.

Quizás es por este tipo de ítems en el guion acordado que el presidente Santos extendió una emboscada con discurso a la contraparte guerrillera. Texto que pronunció el mismo día en que informó el comienzo de conversaciones públicas. Como se puede recordar, en la intervención presidencial Santos aseguró que “...no es lo mismo que La Habana [...] Para el Gobierno NO es aceptable avanzar en una conversación de paz con el Eln mientras mantenga personas secuestradas”. Mal augurio.

La negociación pública entre el gobierno nacional y el Eln arrancó con una emboscada a micrófono abierto. No de otra manera se puede calificar la puntualización desplegada por el presidente Santos. ¿Está de sobra Frank Pearl? Si el punto al respecto del secuestro ‒con todo su valor y polémica ante la libertad personal y ante la vida‒ es un irrenunciable para la parte oficial, ¿por qué no lo planteó de este tamaño durante los dos años previos al anuncio del 30 de marzo? ¿Por qué esperar y marcar la diferencia hasta el propio momento de la positiva noticia de otra Mesa? ¿Borrar con el codo las firmas de Pearl, José Noé Ríos y el general (r) Herrera Verbel? Sabida y supuesta una negociación en medio de las hostilidades, ¿presionar a su contraparte de inmediato ‒con argumento de conflicto, de separación‒ para que aparezca ante el país como la culpable de que el diálogo no prospere?

Los antecedentes de negociación sostenida con las Farc enseñan, y saltan a la vista, que el Presidente maniobra de manera constante, que no desaprovecha ocasión para tratar de poner a su contrario a la defensiva. En la pretensión de que aparezca ante el país como sin voluntad real de paz. Ganar la ventaja es una de las esencias del arte de la negociación. Pero llevada de manera errada puede desatar un efecto contrario. ¿Habrá logrado la emboscada el efecto pretendido en la Casa de Nariño?

Publicado enEdición Nº223
Sábado, 23 Abril 2016 07:07

Cerca de 400.000 muertos y contando

Así quedó la ciudad de Homs después de un ataque aéreo la semana pasada.
ES EL COSTO HUMANO DEL CONFLICTO ARMADO EN SIRIA, SEGUN EL MEDIADOR DE LA ONU

“Las partes tienen una urgencia honesta en intentar lograr un acuerdo histórico”, aseguró el enviado especial de la ONU en Ginebra, donde se desarrollan las negociaciones entre los sirios.

 

Las partes beligerantes en Siria tienen voluntad de alcanzar un acuerdo que ponga fin a una guerra que dura más de cinco años y ha causado 400.000 muertos porque no ven posible un triunfo militar, afirmó ayer el mediador de la ONU, Staffan de Mistura. “Las partes tienen una urgencia honesta en intentar y lograr un acuerdo histórico”, aseguró el enviado especial de la ONU en una rueda de prensa en Ginebra, donde se desarrolla la tercera ronda de conversaciones entre los sirios.

 

De Mistura hizo estas declaraciones pese a la marcha entre jueves y viernes de la mayoría de los componentes de la delegación opositora, que decidió suspender su participación en las conversaciones en protesta por las infracciones del régimen a la tregua, vigente desde febrero, y la falta de acceso humanitario a áreas sitiadas militarmente.

 

El mediador explicó que ambos bandos desean un acuerdo por dos razones. “La primera es que todos están de acuerdo en una decisión que no es fácil, que es hablar sólo de transición política. La segunda es que hay una clara sensación entre las partes de que ninguno de ellos obtendrá una victoria militar y que es tiempo de hablar”, precisó.

 

No obstante, reconoció que para impulsar el diálogo se necesita del empuje de la veintena de países que forman el Grupo Internacional de Apoyo para Siria, coordinado por Estados Unidos, Rusia y la ONU. “Ciertamente necesitamos una nueva reunión del Grupo de Apoyo a nivel ministerial porque una mesa de tres patas es siempre frágil, por definición”, consideró.

 

Una de las patas de las negociaciones será un avance en el reparto de ayuda humanitaria, mientras que la segunda sería un reforzamiento del cese de las hostilidades y la tercera, la cuestión de la transición política. A su juicio, cuando uno de estos tres factores está en dificultades se puede solucionar, pero cuando los tres lo están se requiere que el resto de países involucrado en el conflicto intervengan.

 

En los últimos días “se han detectado tendencias preocupantes sobre el terreno”, subrayó De Mistura, en referencia a las infracciones del alto el fuego. No obstante, destacó que la tregua sigue en efecto y que ninguna de las partes ha renunciado a ella o la ha deslegitimado, “pero está en grandes problemas si no se actúa rápidamente”.

 

El cumplimiento del alto el fuego es vital para la continuación del diálogo, ya que es uno de los motivos principales por los que la oposición resolvió el lunes pasado posponer su participación formal en el mismo. Pese a esta decisión, De Mistura reveló que desde entonces han mantenido reuniones “profundas de tipo técnico” con los opositores, lo que le ha permitido obtener un mejor entendimiento sobre su visión de una transición política, en la que la oposición aboga por la creación de un órgano de gobierno interino. Mientras, con la delegación gubernamental, que se espera que permanezca en Ginebra hasta el día 27, el enviado especial ha tratado de conocer más a fondo su propuesta de constituir “un gobierno de base amplia”.

 

“Queremos saber si esto va a ser cosmético o real y cómo va a ser para la oposición”, indicó. Sea como fuere, el conflicto sirio ha causado ya en sus cinco años unos 400.000 muertos, según su “propio análisis” dijo De Mistura. Precisó que sus estimaciones se basan en la cifra de fallecidos directos en combates o ataques, a las que se sumarían los heridos que perdieron la vida posteriormente, y los que han perecido por falta de atención médica y los desaparecidos. “Creo que no estamos lejos de los 400.000 muertos”, afirmó. “No tengo pruebas de ello, creo que nadie las puede tener, pero creo que no se puede seguir hablando de 250.000 muertos”, dijo el diplomático sueco-italiano.

 

Mientras el proceso sigue hasta el miércoles, un grupo de “seis o siete personas” de la delegación opositora se quedará en Ginebra sin tomar parte en las negociaciones, confirmó a EFE el portavoz de la opositora Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), Monzer Majús. “Hoy no hemos mantenido ninguna consulta con ningún representante de la ONU, ni tampoco está previsto durante el fin de semana”, indicó Majús, quien descartó una posible reincorporación de la delegación de la oposición a las conversaciones antes del término de su tercera ronda. Por su parte, se espera que la delegación del gobierno se reúna de nuevo con De Mistura el próximo lunes en la sede de la ONU, tras la sesión que mantuvieron ayer y en la que abordaron el acceso humanitario.

 

 

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Repercusiones del intervencionismo occidental: el terrorismo hace metástasis en África

Catherine Shakdam, una experta en Oriente Medio, explica las consecuencias del intervencionismo humanitario en Libia y su alarmante influencia en los procesos de radicalización en el continente africano.

El 'niño abandonado' del intervencionismo occidental, Libia, continua luchando contra sus pesadillas: terrorismo, inestabilidad política y migración masiva. Catherine Shakdam, una analista política especialista en Oriente Medio, aborda los temas difíciles de la actualidad libia en un artículo especial para RT. La prognosis de Shakdam es inquietante, ya que Libia puede convertirse en la base de partida para la propagación del terrorismo en el resto de África.


Las consecuencias destructivas del 'intervencionismo humanitario'


El coronel Muammar Gaddafi, con su línea política bastante controvertida, tuvo que renunciar al poder, escribe Shakdam. Sin embargo, enfatiza que el pueblo libio tenía derecho a decidir la suerte de su líder y elegir el destino de su país.
Mientras tanto, la intervención de la OTAN no dejó al país la menor posibilidad de realizar un traspaso pacífico de poderes de acuerdo con la ley. En vez de aplicar medidas equilibradas, prefirieron el 'intervencionismo humanitario' que sumergió al país en el caos de una lucha entre diferentes tribus e islamistas radicales, tipo Estado Islámico y Al Qaeda.
En el transcurso del conflicto, Occidente aprovecha la incertidumbre y extrae ventajas financieras, estableciendo una nueva forma de neocolonialismo en territorio libio, explica la experta. Aunque casi todas las industrias de las economías occidentales sufrieron duros golpes durante reciente crisis, el sector militar y el de defensa lograron evitar la recesión.

¿Cuál será el siguiente?


La inestabilidad en Libia le hace el juego a terroristas y radicales, que podrían extender su influencia a lo largo de África, es decir, en el territorio más cercano a Europa.


Shakdam dice que África ya sufre la radicalización islamista, y lo que está por llegar es la propagación del Estado Islámico en el continente. Tomamos en cuenta las numerosas filas yihadistas: unas 30.000 personas, de ellos 7.000 libios, y millones de dólares que gana el EI con el comercio ilegal y ya tenemos una idea del poder del que dispone para echar raíces en África.
Otra posible operación de la OTAN llevará a la "segunda colonización de África" y a un aumento drástico del flujo migratorio. Y el punto de destino para estos refugiados será de nuevo el continente europeo.


Será que tal vez, se pregunta la experta, la resolución de la crisis en Siria, con una participación crucial rusa, pueda dar alguna lección de cómo se lucha de forma exitosa contra el terrorismo, respecto a la diplomacia equilibrada y la prevención de los conflictos en vez de su creación.

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