La misteriosa muerte del juez a cargo del Lava Jato

Una semana después, el accidente de avión en la costa de Paraty (Rio de Janeiro) en el que murió el juez del Supremo Tribunal Federal Teori Zavascki continúa siendo un misterio. Las teorías conspiratorias siguen a la orden del día en Brasil, a pesar de que los medios tradicionales han hecho un esfuerzo por obviarlas.

 

Las condiciones climáticas no eran adversas –“un poco de lluvia”, dijeron por radio–. La aeronave estaba en perfectas condiciones, y a lo largo del trayecto San Pablo-Paraty el piloto no avisó de ningún problema: “Esa ruta la conocía como la palma de su mano, la repitió semanalmente durante 15 años”, le contó a Folha de São Paulo un compañero del aviador.


A sus 68 años, Zavascki, miembro del Supremo elegido por Dilma Rousseff en 2012, era quien tenía en sus manos la mayor investigación de corrupción de las últimas décadas: la Operación Lava Jato, y los desvíos millonarios de la estatal Petrobras hacia los bolsillos de prácticamente toda la esfera partidaria. Un escándalo por el que buena parte del Congreso brasileño y del núcleo duro del presidente Michel Temer (incluido él mismo) están bajo sospecha.


Como ministro del Supremo, Zavascki se encargaba de juzgar a los políticos de más alto rango involucrados en la investigación, es decir, aquellos que por tener foro privilegiado sólo pueden ser juzgados por este tribunal. El magistrado había interrumpido sus vacaciones para continuar con las investigaciones porque esta misma semana iba a retirar la orden de sigilo sobre los casi novecientos testimonios recabados.


A principios de febrero pensaba comenzar a validar y homologar las delaciones premiadas que pactó con 77 ejecutivos de la constructora Odebrecht, conocidas como “delaciones del fin del mundo”, el mayor acuerdo de colaboración de la historia de la justicia del país.


Desde diciembre se espera la publicación de la “lista Odebrecht”,¬ especialmente después de saberse, a través de diversas filtraciones a la prensa, que las delaciones afectarían a políticos afines al gobierno. Uno de los primeros señalados fue el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin (Psdb), que según ejecutivos de la constructora habría recibido 2 millones de reales en dinero cash. Según estos mismos testimonios, el actual ministro de Exteriores, José Serra, habría recibido 23 millones de reales en una cuenta en Suiza, y el presidente Michel Temer, que fue nombrado 43 veces por el vicepresidente de relaciones institucionales de Odebrecht, se habría llevado diez millones.


Todas esas informaciones iban a confirmarse justo antes de que el juez Teori Zavascki falleciera en el misterioso accidente de avión donde viajaba junto con otras cuatro personas: el empresario y amigo Carlos Alberto Fernandes (dueño de la aeronave); una empleada del empresario, Maria Lidiane Panas, y la madre de ella, Maria Ilda Panas. Los cuatros pasajeros y el piloto, Osmar Rodrigues, fallecieron.

¿EL FIN DEL LAVA JATO?


Tras conocerse la muerte del magistrado la primera pregunta en la cabeza de muchos brasileños fue cuestionarse sobre el futuro del Lava Jato. En las redes sociales mandaba el pesimismo: “Esto ha sido una quema de archivos”; “Bienvenidos al fin del Lava Jato”; “Los corruptos se han vuelto a salvar”, gritaban en Facebook y Twitter.


Más allá de los comentarios incendiarios que se leían en las redes, pocas horas después de conocerse el accidente diversos jueces manifestaron su preocupación por la continuidad de las investigaciones. El juez del Supremo Marco Aurélio fue uno de los primeros en expresar su miedo ante un posible retraso: “No podemos esperar a que el presidente nombre a un nuevo ministro, ese trámite podría durar un año. Las investigaciones de Zavascki deben ser redistribuidas entre los compañeros y la elección de un nuevo juez debe estar a cargo de los ministros de segundo rango”, dijo Marco Aurélio a Folha de São Paulo.


Nelson Barbosa, ex presidente del Supremo y juez en el caso conocido como mensalão –el escándalo por el que fueron presos algunos de los pesos pesados que rodeaban al ex presidente Lula–, opinó que Temer no podría ser el responsable de elegir a un nuevo juez, por haber “conflictos de intereses”, ya que él mismo estaría siendo investigado.


El temor de los magistrados se hizo patente el pasado domingo, cuando se filtró una declaración privada del jefe de gabinete, Eliseu Padilha: “La muerte de Teori nos va a dar más tiempo”. Al día siguiente el fiscal general del Estado, Rodrigo Janot, le pidió públicamente a la presidenta del Supremo, Carmen Lúcia, que acelerara los tiempos para empezar a homologar las delaciones y repartir el trabajo de Teori.


Este martes Lúcia aceptó la petición de Janot y permitió que los jueces auxiliares que ayudaban a Zavascki continuaran con la homologación de las delaciones. Pero la presidenta del Supremo todavía tiene que decidirse por alguna de las opciones que ofrece el reglamento de la Corte para nombrar al juez que ocupará la plaza del fallecido y se encargará de sus investigaciones.


La primera opción la dicta el artículo 38, según el cual debe ser el propio presidente del gobierno quien nombre a un nuevo magistrado. Pero el conflicto de intereses, que también denuncia la Asociación de Jueces para la Democracia, sería suficiente para que se optara por el párrafo 68, que señala como “medida excepcional” que el presidente del Tribunal Supremo designe al nuevo juez.


Carmen Lúcia también puede escoger tan sólo al magistrado que se ocupe de la investigación del Lava Jato, encuadrando el caso como “de urgencia” para una revisión inmediata. En esta situación ella misma podría nombrarlo a dedo, o bien sugerir un sorteo entre los jueces del Supremo del primer orden, o entre los de segundo orden (al que pertenecía Zavascki). También podrían ser los propios jueces los que votasen para elegir al sucesor del fallecido. Entre los magistrados hay varios, como Gilmar Mendes, que tienen una estrecha amistad con Temer, lo que también supondría un conflicto de intereses.


A su vez el presidente ha señalado que hasta que Lúcia no elija al nuevo relator del Lava Jato él no piensa mover ninguna ficha. Sin embargo, esta semana se ha sabido que Temer estaba considerando dos polémicas opciones para la silla vacía. La primera sería la del magistrado Ives Gandra, un tipo extremadamente conservador que en más de una ocasión ha señalado que “toda mujer debe someterse al hombre”. La segunda opción sería la de Alexandre Moraes, actual ministro de Justicia, que en seis meses de actuación sólo ha cosechado críticas, especialmente en las últimas semanas por su gestión de la crisis penitenciaria.


Tras saberse que Moraes y Gandra eran posibles candidatos para el puesto de Zavascki, la asociación Jueces para la Democracia publicó una carta solicitando un debate “urgente” con la sociedad para escoger al nuevo juez: “No es posible que planteen a una figura como Gandra, de un machismo recalcitrante, para estar en el Supremo”, señalan desde la asociación.

TEORÍAS CONSPIRATIVAS.


Desde que se conoció la muerte del magistrado las teorías conspiratorias se viralizaron en las redes. El sitebrasileño Catracalivre realizó una encuesta improvisada apenas unas horas después de conocerse la noticia, donde preguntaba a sus lectores si consideraban que había sido un accidente o un atentado: 32.554 apoyaban la tesis del atentado y 11.190 la del accidente. Al día siguiente la encuesta fue eliminada y a lo largo de la semana los medios tradicionales ignoraron cualquier hecho que sugiriera que la muerte de Teori hubiera sido provocada.


Esta semana el hijo del fallecido reconoció que el accidente era poco menos que “sospechoso”, y recordó las amenazas de muerte que sufrieron tanto él como su padre. “Sé que existen los más diversos movimientos para frenar el Lava Jato y confío en que la ley vencerá, pero alerto que si algo le pasa a mi familia, ustedes ya saben dónde buscar”, había escrito en agosto en su cuenta de Facebook.


Estos días también se ha vuelto a hablar del caso de la abogada de la constructora Camargo, una de las mayores expertas en delaciones premiadas del país, Beatriz Catta Preta, que el pasado año abandonó la Operación Lava Jato por sufrir “constantes amenazas contra su vida y la de su familia”. Y se ha recordado que Teori nunca fue un juez querido dentro del Congreso, por evitar las habituales cenas que se ofrecen en Brasilia entre senadores y ministros.


Imposible olvidar las conversaciones que sacó a la luz Folha de São Pauloentre Romero Jucá –-ministro del nuevo gobierno de Temer– y Sérgio Machado –ex presidente de la compañía Transpetro–. En ese diálogo ambos hablaban de un “pacto para frenar el Lava Jato” y “acabar con esta sangría”, y Jucá reconocía haber convencido a casi todo los ministros del Supremo, salvo a uno: “Son pocos tipos allí –en el Tribunal Supremo– a los que no tengo acceso, uno de ellos es Teori Zavascki. Es una persona muy cerrada, un burócrata”.


La Policía Federal, el Ministerio Público y el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos están a cargo de la investigación de la muerte del magistrado. Hasta el momento no se ha encontrado nada, las pruebas han indicado que todo funcionaba correctamente. La última teoría que se ha barajado en los medios es la posibilidad de que el piloto tuviera “una falsa percepción espacial” debido a la lluvia, lo que podría haber provocado que no percibiera que volaba muy cerca del agua.


El periodista Cláudio Julio Tognolli señaló otra línea de investigación que estaría siguiendo la Policía Federal pero de la que nadie habla. Según Tognolli, después de analizar una base de datos estadounidense que permite hacer consultas sobre aeronaves de todo el mundo, se descubrió que el avión en el que viajaba Zavascki fue consultado 1.885 veces el pasado 3 de enero: “Conspiración o no, es la línea de investigación de la Policía Federal”, aseguró el periodista.

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Lula pide investigar participación de EU en golpe contra Rousseff

Señala el ex mandatario que la crisis en Petrobras empezó tras el hallazgo de valiosos yacimientos

 

El ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), pidió este miércoles que se investigue la posible participación del gobierno de Estados Unidos en el golpe en Brasil, al referirse al impeachment que sacó del gobierno a Dilma Rousseff en agosto pasado.

El ex mandatario (2003-2010) reiteró además la posibilidad de volverse a postular como candidato de PT en las próximas elecciones, "para recuperar la autoestima de este país, la economía y la credibilidad".

En un acto del Movimiento de los Trabajadores Rurales con movimientos sociales celebrado en Salvador de Bahía, el ex líder metalúrgico expuso: “los diputados del PT tienen la obligación de investigar la participación del gobierno estadunidense en el golpe organizado con Sergio Moro” (el juez de la Operación Lavado Rápido).

"Brasil es independiente hace 500 años y no vamos a aceptar interferencias extranjeras", sostuvo Lula, quien insinuó que desde hace tiempo Estados Unidos tiene interés en el petróleo brasileño.

Agregó que la crisis en Petrobras empezó después de que la compañía descubrió valiosos yacimientos petrolíferos y aludió a la invasión de Estados Unidos a Irak en 2003, con interés en sus reservas de combustible.

Rousseff fue apartada de la presidencia a finales de agosto pasado, después de un proceso de meses en que fue acusada de irregularidades fiscales, lo que permitió la asunción de su entonces vicepresidente, Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático de Brasil, a quien la ex gobernante acusó de impulsar un "golpe de Estado parlamentario".

Entre las primeras medidas económicas de corte neoliberal del gobierno de Temer estuvo la aprobación de una ley que abre la puerta a que empresas extranjeras participen de la explotación de los yacimientos petrolíferos descubiertos por Petrobras.

Sobre las próximas elecciones Lula reiteró: "prepárense, porque si es necesario seré candidato otra vez; no para disputar, sino para ganar y recuperar la autoestima de este país, la economía y la credibilidad", en referencia a los comicios de 2018.

Lula también aseguró que pretende recorrer el país para recuperar la imagen del Partido de los Trabajadores y negó una vez más las acusaciones de corrupción que lo obligan a afrontar actualmente cinco procesos, tres de ellos relacionados con el fraude en Petrobras.

El presidente del PT, Rui Falcão, presente en el acto, explicó que de momento el partido no ha tomado una decisión sobre quién será el candidato en las elecciones de 2018, pero que hay un "clamor nacional" para que Lula vuelva.

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Assange reveló que Temer operó como informante de EE.UU.

El fundador de Wikileaks le apuntó al presidente de Brasil y también a Estados Unidos: dijo que Washington aportó tecnología para fogonear desde las redes sociales la destitución de Dilma Rousseff.

 

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, aseguró que cables filtrados del Departamento de Estado dieron cuenta de que “desde 2006” el presidente brasileño interino, Michel Temer, mantuvo reuniones privadas en la embajada estadounidense durante las que habría entregado información reservada a cambio de apoyo político de Washington. Además, reveló que las manifestaciones contra la presidenta destituida Dilma Rousseff fueron fogoneadas por las redes sociales a través de “robots” informáticos con “apoyo estadounidense”.


Según el técnico informático, asilado en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012, Temer “pasó cuestiones de inteligencia política” de su país con el objetivo de “construir una relación para intercambiar información”.
No obstante, aclaró que la información filtrada “no permite decir que (el mandatario) es un espía pago por el gobierno estadounidense” porque “no hay pruebas de ello”.


En una entrevista publicada en el portal Nocaute, Assange aseguró que “si uno mira cómo actúa el espionaje militar norteamericano en América Latina”, podría afirmarse que “Brasil es el país latinoamericano más espiado” por ser la “economía más grande” de la región.
“Alguno imaginará ingenuamente que debe ser Venezuela o Cuba, porque históricamente fueron adversarios de Estados Unidos”, pero no.
"Con esta información –estimó- el Departamento de Estado puede hacer maniobras en defensa de los intereses de las grandes empresas americanas de petróleo, lo que no necesariamente está alineado al interés de Brasil. A Dilma (Rousseff) la espiaban por razones políticas, es una mezcla de búsqueda de información financiera con contexto político."
Además, señaló que las manifestaciones que exigieron la destitución de la presidenta electa Rousseff estuvieron alentadas por "robots" en las redes sociales que trabajaron para estimular las protestas, "algo que en América Latina no ocurre sin apoyo estadounidense".
Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), asumió su presidencia interina el 31 de agosto tras el golpe institucional contra Rousseff, de quien era su vicepresidente y a quien se le opuso a inicios de 2016.
El fundador de Wikileaks, organización responsable por la interceptación y divulgación de más de cientos de miles de cables diplomáticos, militares y corporativos de las agencias del gobierno de Estados Unidos, es buscado por la justicia sueca por una denuncia de violación, que el activista considera un argumento para ser extraditado a Washington.

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Lunes, 28 Noviembre 2016 14:44

Crímenes sublimes

Crímenes sublimes

Capítulo 7

 

Donde antes se concentraba el lumpen de la ciudad, formando a su vez una pequeña ciudad paralela construida con restos de basura, cajas de cartón y tejas de zinc destrozadas, hay ahora una plaza en forma circular con caminos en cemento, estatuas abstractas y árboles de media altura. El progreso, vestido con el uniforme de la fuerza de choque policial, desplazó al lumpen que ahora deambula por otros barrios y duerme debajo de los puentes o en el espacio que dejan algunas casas y edificios frente a la acera. Junto a esta nueva plaza, en una construcción de una sola planta, pintada de color rosado, funcionan las instalaciones de Medicina Legal.

 

Son casi las diez de la noche cuando Marlowe entra al lugar y sigue directamente a la sala de autopsias. Dos potentes lámparas fluorescentes arrojan una luz blanca hacia el cadáver sobre la mesa en el centro de la sala. Otras cuatro mesas, dos a cada lado de la mesa del centro, con cadáveres tapados con una manta blanca ocupan el resto del espacio. Un hombre de unos sesenta años, de pelo y barba blanca hace anotaciones en un block que sostiene en un soporte de madera en la mano derecha. “¿Cómo andas Estévez?”, dice Marlowe al entrar. El hombre de barba blanca ni siquiera se voltea para verlo. “Feliz, como siempre. ¿Qué te trae esta vez por aquí o es sólo por placer?”. “Ya te dije que no quiero volver hablar de ese asunto, ¿entendido?”. “Tranquilo, es una broma, relájate”. “¿Encontraste algo raro en la autopsia de este tipo?”, dice Marlowe mirando hacia el cadáver de Zubiria acostado boca abajo sobre la mesa. “Mira esto” dice Estévez mientras le muestra el lugar de una herida profunda en la parte baja de la espalda. “¿Y?”, dice Marlowe. “¿Qué tipo de arma puede producir esa forma? No es un cuchillo normal, una navaja, un destornillador, un picahielos, nada que se le parezca.” “Yo no soy el experto”. “Bueno, después de hacer una investigación en mis archivos logré descubrir el tipo de arma usado en el crimen y no lo vas a creer...”. “No estoy para misterios Estévez, tengo sueño, hambre y dolor en la espalda, así que vayamos al punto”. “Ese tipo de herida debe haber sido causada por un arma antigua, una pequeña cimitarra, similar a las acinacoe persas o las sicoe romanas”. “Mi griego no es muy bueno Estévez, ¿qué mierda significa eso?”. “No lo sé exactamente, tú eres el detective. Parece que tu asesino tiene algún gusto particular por las antigüedades. Pero hay algo más interesante”. Marlowe espera que Estévez continúe y al mismo tiempo observa de reojo el cadáver de Zubiria. Sin que pueda evitarlo su mirada empieza a recorrer lentamente el cuerpo desnudo sobre la mesa de aluminio lo que le proporciona las primeras punzadas de placer localizadas en la boca del estómago. Marlowe debe hacer un esfuerzo para concentrarse nuevamente en las palabras del médico que parecen venir de un lugar distante. “Ese tipo de arma era usada por los Sicarios Judíos, un grupo de asesinos que actuaba en Siria durante los primeros años del Emperador Nerón. ¿Y adivina cuál era el método usado en los asesinatos de los Sicarios Judíos?”. “Asesinaban en medio a la multitud”, dice Marlowe con desgano. “¡Exacto detective! La multitud les servía de cómplice como la oscuridad en un callejón solitario. Los Sicarios Judíos consideraban que las grandes multitudes eran una especie de densa oscuridad donde no era posible descubrir quién había dado el golpe mortal. El historiador romano Josefo afirma que fue de este modo, en medio a la gran fiesta pascual en Jerusalén como asesinaron a Jonatán el Máximo Pontífice”. “Interesante”, dice Marlowe mientras camina hacia la puerta, no sin antes darle una última mirada a la espalda desnuda sobre la mesa. “Ah, otra cosa”, dice, “¿has oído hablar de un tal De Quincey?”. “¿Thomas De Quincey, el periodista?”. “El filósofo”, dice Marlowe. “Sí, también es periodista y escritor. Tiene una columna de crónica roja en El Espacio. Firma con el seudónimo de Thurtel. Creo que te gustarían sus detalladas descripciones de los crímenes. Pasa frecuentemente por aquí para tomar fotografías. Un tipo algo excéntrico, si me permites usar esta palabra. ¿Por qué?”. La pregunta de Estévez se queda sin respuesta, flotando en el aire como las partículas de polvo que se reflejan bajo la luz de las lámparas fluorescentes del techo.

Publicado enEdición Nº230
Partido de los Trabajadores: la confirmación de un suicidio político

Lo que las elecciones del pasado domingo en Brasil atestiguan es que el PT no es sólo víctima de un golpe de Estado parlamentario a nivel federal, de los ataques certeros de una derecha inescrupulosa y del imperio mediático. El PT es, sobre todo, víctima de sí mismo.

 

Los proyectos políticos no son lo que se pone en un papel. No son los programas que se presentan en elecciones. Proyectos políticos son previsiones de sociedad, es decir, de modos de regulación de la vida común. Se van buscando, construyendo, puliendo, insinuando antes o incluso más allá de lo que se explicita. A veces incluso hay que descifrarlos. A veces no se los encuentra porque de tan erráticos acaban por perderse.


Éste es el momento en que un proyecto político pierde su combustible, pierde el aire que lo mantiene vivo: el momento en que ya no tiene más legitimidad. Muchas veces persiste como un zombi, porque su legitimidad se la da aquello que lo niega; respira el aire de otro y ya no vive más por razones propias; se ha convertido en su negación. Y se vuelve un zombi sobre todo porque no se da cuenta de nada de eso. No se trata aquí de reivindicar alguna clase de fundamentalismo (y la consecuente negación de las mudanzas coyunturales), como un cierto izquierdismo, esta “enfermedad infantil”. Antes bien, se trata aquí de reivindicar la capacidad de darse cuenta.
Derrumbe electoral
El domingo 2 de octubre hubo comicios municipales en Brasil, para elegir alcaldes y concejales. Los resultados muestran el cuadro político del país y, sobre todo, el derrumbe del Partido de los Trabajadores (PT). La formación “progresista” que condujo la gobernación federal en los últimos 13 años perdió un 60% de los gobiernos locales que tenía, igual porcentaje en el número de votos, y ganó una sola capital de provincia, en el poco significativo Estado de Acre, en Amazonía.
En el total de los municipios, el PT quedó como décimo partido en el número de gobernaciones. Entre las 90 ciudades más grandes, el PT bajó de 14 a una sola alcaldía hasta el momento (en muchas de estas ciudades habrá segunda vuelta dentro de un mes, en las que el PT puede llegar como máximo a siete alcaldías). En la mayor ciudad del país, San Pablo, el PT cosechó su peor resultado electoral en 20 años, además de haber sido prácticamente barrido de su propia cuna, las ciudades industriales del alrededor de esta metrópolis.
Su contrincante más feroz, la derecha del PSDB creció un 13% en número de alcaldías, mientras que su más fiel aliado a la izquierda, el Partido Comunista de Brasil (PCdoB), creció un 48% y pasa de ser insignificante a tener, a nivel de los gobiernos locales, un tercio del tamaño del PT. Aunque hayan recibido menos votos que en las elecciones locales anteriores, los comunistas lograron ganar más donde menos se esperaba: en las pequeñas ciudades.
Los resultados son claros: además del derrumbe electoral, el PT demostró ya no tener más capilaridad y presencia política a nivel local. Uno podría decir que esto ha sido el resultado final de una furiosa campaña mediática (como si los medios fueran todo y tuvieran un poder absoluto, incluso en las comunidades locales, donde los circuitos interpersonales de relación son más significativos). Pero, si uno mira más detenidamente, va a constatar que esto ha sido más bien la consagración de una tendencia electoral que ya se había mostrado en los comicios parlamentarios nacionales y para las gobernaciones de provincia de hace dos años: la credibilidad del PT va en caída sostenida, ya no hay mayores proyectos políticos aglutinantes de transformación social, la dispersión partidaria dio paso al refugio personalista, la política perdió ideas e ideales, el “cambio” se volvió un sello vacío de significado, un signo estrictamente retórico.

En términos de credibilidad política, cuatro años atrás era todo lo contrario. El discurso muy superficialmente distribucionista del PT se plantaba como panacea imbatible. Las permanentes y sistemáticas jugadas de los grandes medios en contra del gobierno tenían efecto cero. La derecha no tenía por dónde atacar y no disponía de discurso alternativo a las verdades rosadas que habían logrado eliminar toda preocupación sobre la ciudadanía y los derechos, en nombre del pleno empleo y de las maravillas del consumo. De postre, los caranchos (carroñeros), aliados de la vieja política, que cuatro años después no tendrían ni escrúpulos ni misericordia con Dilma Rousseff, estaban apaciguados y contentos con sus prebendas, el núcleo duro del esquema de corrupción que ya involucraba al PT y se metastasiaba a todo el Gobierno y todo el sistema político por medio del mecanismo de financiación empresarial de las campañas, cosa que el PT jamás se dispuso a desafiar (al igual que el oligopolio de los medios).
El turning point ha sido el de las jornadas de protesta de junio de 2013, a las que el PT, sus ideólogos y simpatizantes siguen negando cualquier significado que no sea el de una insondable rebelión espontánea de las clases medias conservadoras (los coxinhas) o si no el de una conspiración de la CIA (del estilo de las revoluciones de colores), cuando todo iba bien. Los científicos sociales, de otra parte, las han diagnosticado como síntoma de una crisis (hay incluso quien habla de “colapso”) de la representación. Hacia aquel entonces, el PT había abandonado la organización y movilización social como espacio de acción política, al igual que el diálogo con los movimientos sociales, y se había cobijado en los palacios, desde donde la “transformación social” respondía a las órdenes de los tecnócratas. Lo que pasa es que esta “transformación social” de los burócratas y tecnócratas no tenía mucho que ver con las expectativas y necesidades de la gente de la calle, que salió a manifestar su enojo.
Con arrogancia, el PT no hizo ningún esfuerzo por tomar en serio esta inquietud, igual que hoy no lo hace, absolutamente convencido de que sus verdades rosadas encierran la única posibilidad viable de “transformación social”, y que toda su obra ha sido la construcción del paraíso. Todo lo demás, para la gente del PT, es izquierdismo delirante o conspiración fascista. En la medida en que el PT se contentaba con una “transformación” cada vez más domesticada y apocada (a punto de adoptar las recetas económicas que teóricamente rechazaba), abandonaba también un proyecto de transformación y se volvía un partido como otro cualquiera. En el momento en que añadió a esto su indulgencia y participación en la corrupción, dio prueba definitiva de que traicionaba las razones por las que quiso llegar al poder.
Lo que siguió ya se sabe. La derecha lo percibió: el PT estaba abandonado a su suerte. Desde entonces, exactamente al contrario de lo que pasaba cuatro años antes, cualquier acusación que se le hiciera resultaba creíble, o al menos venía a propósito del enojo. El Gobierno de Dilma Rousseff, en honor a su espeluznante sucesión de equivocaciones, cayó como un fruto demasiado maduro que está en el árbol. Bastaba que lo tocara un palo. Un Parlamento de oportunistas y sospechosos lo hizo caer. La gente que mayormente condenó la destitución lo hizo antes que nada en aras de la defensa de las reglas democráticas (algo demasiado abstracto para el pueblo) y contra el oportunismo de bandidos, pero no en la defensa del PT y su Gobierno.
A causa del golpe parlamentario y de las protestas en defensa de la democracia, una cierta corriente de opinión, más cercana al anterior gobierno del PT, aglutinada en los medios digitales, dio paso a una aventura discursiva de carácter primeramente caricaturesco: insistir de modo obsesivo en los posibles (o insinuados) rasgos autoritarios del nuevo Gobierno, de manera que se reiterara una narrativa consagrada por la historia reciente: de un golpe de Estado sobreviene un gobierno autoritario.
Hay que asegurar discursivamente que, en última instancia, la derecha va acompañada de algo de olor a fascismo, lo que muchas veces llega a ser cierto, pero no exclusivamente, como lo demostró el neoliberalismo, la más radical absolutización del liberalismo. Esta operación discursiva tiene dos objetivos implícitos: uno, poner el PT estrictamente en el lugar de víctima de atormentadores feroces, en el curso de una conspiración partidaria; y dos, al hacer esta reducción, evitar que se ponga en cuestión la lógica del privilegio, cuya manutención es lo que más interesa a la derecha (y no, antes que nada, la imposición de un orden autoritario).
Esta lógica del privilegio el PT la preservó intacta. No debe ser ella el foco de atención. De lo contrario, el reconocimiento de la “obra” del PT se viene igualmente abajo. Sin embargo, para la derecha, son las ganancias proporcionadas por esta misma lógica las que deben ser preservadas, aunque en tiempos de crisis y aunque el PT se mostrara dócil, a cambio de unos cuantos límites, que ahora pueden ser libremente sobrepasados. La absolutización de estos límites, y no el cuestionamiento de la lógica del privilegio, es lo que rige el discurso de la conspiración en los medios digitales “progresistas” brasileños.
Lo que trasluce del resultado de los comicios del domingo es que esta operación discursiva de victimización del PT no va bien. La gente reconoce el nuevo Gobierno como espurio e inepto (al igual que el anterior). En el último sondeo de opinión, divulgado al día siguiente de los comicios, la aprobación del nuevo Gobierno federal no es mucho mayor que la de los peores días de Dilma, y su desaprobación roza el 40% de los ciudadanos. Sin embargo, el PT no se está salvando al satanizarlo. La explicación puede que sea sencilla: la gente no ve grandes diferencias o, al menos, no son las diferencias aparentes las que cuentan.
Como en 2013, el pensamiento “petista” (y de sus acólitos) sigue desconectado. Lo que las elecciones del pasado domingo en Brasil atestiguan es que el PT no es sólo víctima de un golpe de Estado parlamentario a nivel federal, de los ataques certeros de una derecha inescrupulosa y del imperio mediático. El PT es, sobre todo, víctima de sí mismo. En lo más íntimo, él no se ha dado cuenta de que perdió su proyecto. Pero la gente común sí, a su modo (aunque no sea muy claro), lo percibió. Sencillamente, el PT, el actor central del discurso del cambio, perdió la credibilidad para hablar de transformación social, aunque ella misma no haya perdido su legitimidad. De modo general, éste quizá sea el significado más concreto para el así llamado fin de ciclo de los gobiernos “progresistas” latinoamericanos: sus actores centrales ya no responden bien a las expectativas que ellos mismos han creado.

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Hezbolá Captura a Agente de la CIA al Mando de Al-Qaeda en Alepo

Veterans Today (VT) informó en exclusiva la captura de un asesor israelí del Daesh en Iraq en octubre de 2015, mientras que en abril de ese año, la Fuerza Delta de Estados Unidos (un grupo fundado por un miembro del consejo asesor de VT), hacía poco había rescatado un general estadounidense retirado en poder de los Spetznaz -comandos de fuerzas especiales de élite militares y policiales de la actual Federación Rusa- cerca de Deir Ezzor. A partir de un informe exclusivo de VT:

El general estadounidense en el distrito de Al-Amr de Deir Ezzor, un centro de comando y control entre Mosul y los cuarteles del Daesh en Siria, al-Raqqa, fue descubierto por la NSA a través de interceptaciones de comunicaciones cifradas, que era objetivo del equipo Spetznaz sirio. Los sirios estaban trabajando con la inteligencia recibida por un oficial de Arabia Saudí capturado dos semanas antes cerca de Idlib, una ciudad en las afueras de Alepo.

Si Siria pudo capturar un alto funcionario militar estadounidense dentro de sus fronteras, con la prueba inexorable de la complicidad estadounidense en el mando operativo de las fuerzas militares del Daesh, los rusos y los chinos ya no serían capaces de ignorar la naturaleza del ataque contra Siria, de acuerdo con fuentes de alto nivel en Damasco.

En un informe confirmado en Siria e Irak, el equipo Delta Force voló de una base secreta en Anbar occidental, a poca distancia del río Éufrates, ejecutado en la extracción del altamente embarazoso agente de la CIA y "desinfectando" el compuesto del Daesh, no dejando nada vivo excepto cabras y pollos.

Fuentes de alto rango dijeron a VT que Hezbolá capturó a cuatro oficiales de inteligencia en una operación militar de calidad, cerca de Jan Toman, el bastión del Frente al-Nusra, el 12 de mayo. Los oficiales son uno estadounidense, un francés, un turco y un saudí. Ellos fueron corriendo a la sala de operaciones conjunta con los líderes militantes de Al-Nusra.
EEUU está actualmente apretando el lazo sobre Hezbolá, en un esfuerzo por privar al Partido libanés de sus fuentes financieras como represalia por aliarse al gobierno de Assad. Irán es el principal proveedor de armamento de Hezbolá, el secretario general del Partido Hezbolá, Sayyed Hassan Nasralá recientemente se comprometió a continuar la lucha y derrotando los proyectos de Estados Unidos e Israel en la región, diciendo que el "Partido tenía un buena captura", sin dar más detalles.

La operación clandestina de Hezbolá se produjo después de que 9 combatientes guardias revolucionarios iraníes fueran asesinados en Jan Toman, en combate con Al-Nusra. El combate de Alepo ahora está ganando impulso y los rusos con sus aliados están trabajando alrededor del reloj para desalojar a los mafiosos armados de las zonas que todavía controlan con la ayuda de las potencias extranjeras mencionadas anteriormente.

Se cree que los agentes de la CIA están asesorando al Daesh y Al-Nusra en sus esquemas de actividades subversivas, al mismo tiempo, DESI confirmó que ya hay fuerzas especiales de EEUU que operan dentro de Siria, principalmente en las zonas kurdas, Daraa y Quneitra, en un intento de inclinar el equilibrio militar en favor de la llamada 'oposición'.

Además, DESI dice que hay 5.000 mercenarios "Blackwater", muchos reclutados en Sudán, en Jordania a la espera de una señal desde el Pentágono para entrar en las fronteras con Siria e incorporarse con los militantes, especialmente en Daraa, donde combatientes de Al-Nusra predominan allí. La actual encarnación del grupo de infames mercenarios, según fuentes DESI, tiene fama de ser ejecutado por el ala derecha del Partido Republicano el operativo y "magnate del jabón" Richard (y su esposa Betsy) DeVos de Ada, Michigan, suegro de la cantante de "Erik Prinz", quien también está coordinando las operaciones de al-Qaeda en Yemen.

El secretario general del Departamento Europeo para la Seguridad y la Información (DESI) Haissam Bou Said dijo "Al-Nusra será el paraguas de EEUU para unir a la 'oposición moderada'. Si los EEUU y Rusia fallan en llegar a un acuerdo sobre las cuestiones pendientes, la región de Medio Oriente se encenderá en fuego, sin embargo, el campo de batalla será el punto de referencia".

Bou Said reveló que la OTAN es actualmente incapaz de hacer frente militarmente a los rusos en Europa. Por lo tanto, esto dará a los rusos un margen considerable para moverse en el Medio Oriente.

Por: ABNA24 | Domingo, 25/09/2016 04:03 PM

Jalil SAHURIE

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Brzezinski confiesa que EU estuvo detrás del golpe fallido en Turquía

Zbigniew Brzezinski, ex asesor de Seguridad Nacional de Carter e íntimo de Obama, "confirmó que EU apoyó a la oposición de Erdogan para perpetrar el golpe". ¡Vaya confesión tan cándida y candente!

Como adelanto a su próximo artículo en The American Interest, Brzezinski sintetiza en su "resumen" que "el papel de EU en el golpe en Turquía fue un grave error (¡supersic!)" que “puede causar una mayúscula explosión a la reputación (sic) de EU (http://goo.gl/JXUezx)”.

Brzezinski, creador de los mujahidines/Al-Qaeda ahora transmutados en yihadistas posmodernos, ha escogido a la influyente revista The American Interest como la paloma mensajera para sus relevantes apreciaciones geoestratégicas, gusten o disgusten, como es el caso transcendental de su exhortación a un nuevo realineamiento con Rusia y China, una versión del inevitable nuevo orden tripolar que no se atreve a pronunciar su nombre (http://goo.gl/kcSEDO).

Resulta y resalta que "Turquía se encontraba a punto de reconsiderar su política exterior después de su fracaso en Siria durante los pasados cinco años y los errores de cálculo al apoyar el golpe y al hospedar a su líder (nota: Fethullah Gulen, asilado en Pensilvania) son tan serios que no es más posible culpar al otrora aliado de EU, Turquía, si da su espalda a EU y recapacita su política".

¿Propone Brzezinski en forma subliminal entregar al aliado asilado Gulen para aplacar la ira del sultán Erdogan y operar un control de daños en su deteriorada relación con EU cuando Turquía ha iniciado un acercamiento espectacular con Rusia e Irán (http://goo.gl/2JUsoZ)?

En su asombrosa confesión pública, Brzezinski reconoce que "una potencial coalición Rusia/Turquía/Irán puede crear la oportunidad (sic) para resolver la crisis siria" y "si Erdogan tuviese un poco de sabiduría, habría llegado al entendimiento de que no tendría una credibilidad independiente con la ayuda de algunos países árabes decadentes". ¡Qué fuerte!

El usualmente bien informado, el alemán-estadunidense, F. William Engdahl –connotado geopolitólogo formado en la Universidad de Princeton y consultor de riesgos estratégicos–, escrudiña la confesión del golpe fallido del 15 de julio de parte de Brzezinski y expone la telaraña de intereses de Gulen apuntalado por la CIA: "refleja una tremenda lucha interna de facciones en los círculos cupulares de EU", que “reconfigura el más extraño año electoral presidencial en la historia estadunidense (http://goo.gl/c6ksof)”.

Engdahl comenta que el golpe auspiciado por EU se escenificó "días después de que Erdogan anunció un mayor giro estratégico para alejarse de la OTAN y acercarse a Rusia" y cuya confesión vino del Olimpo geoestratégico estadunidense: ¡nada menos que de Brzezinski!

Engdahl refiere que los aludidos "países árabes decadentes" son "sin duda Arabia Saudita y Qatar, los principales financieros de la guerra del terror sirio contra Assad desde 2011". ¡Muy fuerte!

Juzga que la dramática confesión de Brzezinski no es menor, ya que, “con Henry Kissinger fue uno de los principales estrategas exponentes de la política exterior del periodo posguerra, fundador y director ejecutivo de la Comisión Trilateral de David Rockefeller, y quien hasta hoy todavía conserva (sic) presuntivamente permiso y acceso a los reportes de espionaje top secret de EU” y quien "expresa ahora su furia (¡supersic!) por la plena incompetencia (sic) del espionaje estadunidense en manejar la relación con Turquía".

Engdahl comenta que "en forma notable, la persona en el Departamento de Estado directamente responsable, no solamente del desastroso (sic) golpe de febrero de 2014 en Ucrania, sino también en Turquía, es la malhadada (sic) y perpetua (sic) guerrera Victoria Nuland, esposa del neoconservador straussiano Robert Kagan". Por cierto, ambos son israelí-estadunidenses y la amazona Vicky fue quien profirió sicalípticas invectivas grabadas contra Europa ("Fuck Europe!").

Según Engdahl, a partir del fallido golpe de EU y el viraje de Erdogan al Este, "el Pentágono se vio obligado a desmantelar velozmente sus ojivas nucleares de la base aérea Incirlik, cerca de la frontera siria, para recolocarlas en Rumania". Peor: el turco insinuó que la base de Incirlik puede ser usada por Rusia.

Por sus dramáticas repercusiones, a juicio de Engdahl, "el 15 de julio pasará a la historia como una de las más decisivas derrotas de la proyección del poder global de EU, del llamado nuevo orden mundial de David Rockefeller y amigos (sic)".

Es más que justificada la inusitada furia pública de Brzezinski, quien contempla el desmoronamiento de su "tablero de ajedrez" euroasiático –y sus volcánicos Balcanes (http://goo.gl/Jjq8HP)– desde Ucrania, pasando por Turquía (nominal miembro de la OTAN), hasta el binomio Siria-Irak, para condensarse en el otro binomio Afganistán-Pakistán.

Se resquebraja así el asfixiante cerco continental euroasiático formulado por las “trampas de Brzezinski (http://goo.gl/EcvXBe)” contra el triángulo continental RIC (Rusia, India y China).

Algunos puntuales tuits de la angustia geoestratégica de Brzezinski en el lapso de cuatro meses son ilustrativos del caos global y del choque de EU contra la naciente alianza de Rusia y China, los cuales han pasado a la contraofensiva, donde destaca el contencioso turco y sus reverberaciones.

El 4 de mayo: "Trump sin gran diseño estratégico coherente y la señora Clinton favoreciendo viajar sobre hacer estrategia levanta incertidumbre global sobre EU". Cabe señalar que la hija de Brzezinski (pro Hillary) se ha enfrascado en un hormonal duelo verbal con Trump.

15 de junio: "¿Por qué EU pone en peligro sus intereses creando una situación en Asia, donde China siente no tener otra opción que estrechar sus relaciones con Rusia?"

31 de agosto: "La ausencia de una visión estratégica de EU puede tornar la cooperación sino-rusa de un tigre de papel a algo más preocupante".

1º de septiembre: “Se requiere un poder sunita estabilizador; sin embargo, los posibles estados –Turquía, Egipto, Arabia Saudita– son cada vez más ineptos o no desean liderar”. ¡Muy severo!

Pues sí: no es lo mismo administrar el auge unipolar de EU que su vigente decadencia tripolar.

Tampoco es lo mismo lidiar con la resucitada Rusia en la "era Putin", que con sus pusilánimes antecesores (Gorbachov y Yeltsin), ni con el mandarín Xi, en la fase del milagroso ascenso de China.

La decadencia de EU es inversamente proporcional a la resurrección de Rusia y al ascenso irresistible de China –al unísono del despegue callado de India–, lo cual fue notorio, en vísperas del arranque de la undécima cumbre del G-20 en Hangzu, con el desaire en la pista de aterrizaje a la muy mediocre asesora de Seguridad Nacional de Obama, la amazona Susan Rice (http://goo.gl/yihHkK). El mensaje es tremendo en símbolos, cuando la última visita de Obama a China demarró muy mal (http://goo.gl/57gV9n).

Ante tantas provocaciones injerencistas de Obama, quien se confina en su autismo unipolar inoperante, Rusia y China ya se quitaron los guantes y quizá hayan detectado que EU no solamente se encuentra en franco declive global y doméstico, sino que también carece de geoestrategas válidos cuando Brzezinski (88 años) y Kissinger (93) se encuentran en su ocaso biológico.

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Viernes, 02 Septiembre 2016 06:04

Un trabajo demoledor

Un trabajo demoledor

El multimedios dominado por los hermanos Marinho trabajó para acabar con el gobierno de la ex presidenta, y antepuso sus intereses corporativos a los de 54 millones de ciudadanos.

 

El grupo Globo fue un actor decisivo en el golpe legislativo contra Dilma Rousseff. Maceró la idea ante cada una de sus audiencias, desde sus programas de TV, las radios que domina y su diario emblema. Difundió sin rodeos que la destitución de la ex presidenta era la salida adecuada para la crisis de Brasil y lo festejó en el campo simbólico y en sus titulares más importantes. Arrancó el periódico O Globo en twitter. La noche en que el Senado votó, hizo público un tuit donde sólo se veía la bandera nacional. Un significante muy preciso que después fue borrado, aunque ya era tarde. Desde la tapa del mismo medio, ayer emplazó al cuestionado presidente: “Dilma sufre el impeachment, ¿y ahora Temer?” La factura por el respaldo prestado apenas demoró unas horas. Vocero jerarquizado del establishment del que forma parte, en su primera plana enumeró las condiciones que deberá imponer el nuevo gobierno: “Presidente tendrá dos años y cuatro meses para cumplir compromisos”.


La lista apareció debajo de aquel título: “Aprobar el ajuste fiscal y las reformas del sistema previsional y de trabajo; reducir el desempleo, atraer inversiones y destrabar concesiones; mantener la promesa de no interferir en el caso Eduardo Cunha; apoyar el Lava Jato y rechazar acciones que estorben las investigaciones; administrar la división en el PMDB y pacificar la relación con el PSDB y el DEM (el ex partido del Frente Liberal) y además, enfrentar en el Congreso y en las calles la oposición anunciada por Dilma”.


Un decálogo de exigencias que podría aplastar a la pieza del mecano que el mismo grupo utilizó para construir un nuevo status quo: el debilitado ex vicepresidente de Rousseff, hoy en gira por China. Con tono admonitorio, el diario sentenció en el editorial que “ahora los políticos saben el riesgo que corren”. Otro periódico del mismo multimedios, el diario Extra, describió lo obvio: “El país quedó dividido” tras el Impeachment.


Globo se autodefine como “un grupo ciento por ciento brasileño” y usa un slogan que apela a la nacionalidad como emblema: “Brasil es su origen, su mayor inspiración y responsabilidad”.


El gigante dominado por los hermanos Marinho hizo un trabajo demoledor para acabar con el gobierno de la ex presidenta, antepuso sus intereses corporativos a la voluntad de 54 millones de ciudadanos y jaquea todavía a la figura de Lula que se proyecta hacia las elecciones de 2018. Su estructura se lo permite con creces: llega a cien países por medio de Globo Internacional, su audiencia televisiva alcanza los 170 millones de brasileños, participa en la industria del cine con Globo Filmes, pero su unidad de negocios más redituable es Globosat, la empresa de cable por suscripción.


No fue el único grupo que apostó por la destitución de Dilma, aunque sí el más importante. El diario Estado de São Paulo publicó ayer una tapa donde se observa un dibujo de Temer sentado y mientras cose o zurce con aguja una gran bandera de Brasil. El título es: “La hora de las medidas amargas”. En la bajada dice: “Oficializado como presidente de la República, Michel Temer deberá ahora conseguir que el Congreso apruebe las medidas fiscales que tienen por objetivo recuperar las finanzas de gobierno”.


En la misma línea editorial, el Correio Braziliense da una visión optimista basado en que “los especialistas apuestan que el PBI volverá a crecer” y destaca las promesas de reformas del dirigente del PMDB “para sacar al país de la crisis”.


En la vereda opuesta, medios menos influyentes pero prestigiosos como el portal Carta Maior, criticaron la destitución de Rousseff y sobre todo proyectan un futuro muy complicado para Brasil. Los análisis fueron desde el título de un editorial firmado por Saúl Leblon que dice “Golpe empuja a la nación hacia una noche de San Batolomé” (por la matanza de hugonotes de 1572 en París) hasta un artículo del teólogo Leonardo Boff que escribió “El día triste de Brasil: el golpe parlamentario”.


En su nota principal, Carta Maior titula: “Cinco motivos para gritar es golpe, ¡fuera Temer!”. La bajada de ese artículo completa la opinión del medio: “El golpe es una articulación entre las élites más atrasadas de Brasil, un verdadero golpe de clase contra los intereses de los trabajadores y las minorías”.


Quien coincidió con este tipo de críticas a la decisión del Senado de destituir a la ex presidenta, fue el ex juez del Tribunal Supremo Federal (TSF), Joaquim Barbosa. Dijo que “ellos –por los golpistas– están conduciendo los medios de comunicación, incluyendo canales de TV”.


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PROTESTAS EN TODO BRASIL Y REPRESION POLICIAL EN SAN PABLO TRAS LA ASUNCION DE TEMER


La dictadura blanda debutó con represión


En el mismo lugar donde horas antes un grupo de opositores a la depuesta mandataria había celebrado su remoción con bocinazos y descorchando botellas con champán, los simpatizantes de Rousseff enfrentaron a la policía.

La destitución de la presidenta Dilma Rousseff generó el rechazo de buena parte de la sociedad brasileña. Las protestas en contra de la salida del gobierno de la delfín de Inacio Lula Da Silva y su sustitución por Michel Temer, aprobada por el Senado brasileño, se multiplicaron en una decena de estados del país. Los incidentes más graves se registraron en Sao Paulo, donde la Policía Militar (PM) volvió a reprimir con violencia. Como tema principal, el portal de noticias paulista Vice Brasil tituló “El saldo sangriento del último acto muestra que no se puede protestar en Sao Paulo”, con una foto del rostro de la estudiante universitaria Deborah Fabri, totalmente ensangrentado. Por las heridas recibidas, la joven perdió la visión de su ojo izquierdo.


En el mismo lugar donde horas antes un grupo de opositores a la depuesta mandataria había celebrado su remoción con bocinazos y descorchando botellas con champán, los simpatizantes de Roussef enfrentaron a la PM, que intentó dispersar dos protestas contra el Gobierno de Temer.


Ambas concentraciones se originaron en inmediaciones al Museo de Arte de Sao Paulo (MASP), ubicado en el corazón financiero del país, y se dirigió rumbo al centro y, por tercera noche consecutiva, la policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a las personas que se habían acercado al lugar para mostrar su bronca contra Temer. Algunos manifestantes rompieron algunas vidrieras, marquesinas de negocios y una patrulla policial.


También en Sao Paulo, otra movilización convocada en favor de la presidenta cesanteada bloqueó varios tramos de la Marginal Tietê, una de las principales arterias de acceso a la ciudad brasileña. La concentración de ayer fue organizada y llevada a cabo por integrantes del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST), que exigen que se restituya en el cargo a Rousseff, quien afronta un juicio en el Senado que puede acabar en su destitución, según informó el diario Folha de Sao Paulo.


Según el diario Globo, cuatro personas detenidas durante la manifestación del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) en la mañana del martes, en Sao Paulo, fueron puestos en libertad en la tarde de ayer, pero deberán responder por los delitos de resistencia, desobediencia y daños a la propiedad pública, de acuerdo con el Tribunal de Justicia de esa ciudad.


Uno de los manifestantes fue detenido cuando conducía un camión cargado con neumáticos que iban a ser utilizados para construir piquetes, según el Departamento de Seguridad Pública. En el día destinado para que la Cámara Alta decidiera si apartaba a Rousseff de su cargo, los manifestantes organizaron barricadas e incendiaron neumáticos –a primera hora de la mañana– para impedir que el tránsito circulara, lo que generó atascos de varios kilómetros.


Algunos de los manifestantes llevaban carteles con el mensaje “Fuera Temer”, habitual en las protestas convocadas desde que el 12 de mayo el por entonces vicepresidente de Brasil y ahora presidente, Michel Temer, asumiera la jefatura de Estado de manera interina.


Las protestas contra Temer se reprodujeron además en Río de Janeiro, donde centenares de personas se manifestaron en el centro de la ciudad, y otras capitales del interior, como Porto Alegre, Salvador, capital de Bahía, y Vitoria, Espírito Santo. Las manifestaciones contra la asunción de Temer también se llevaron a cabo en otras ciudades, como Curitiba y Brasilia. En Belo Horizonte, decenas de personas salieron a la calle pero para celebrar la destitución de Rousseff y la asunción de Temer.

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George Soros: sembrador del caos global desde Ucrania hasta los Balcanes, según DC Leaks

Es la época de perturbadoras filtraciones cibernéticas cuando pende sobre la adolorida cabeza de Hillary Clinton otra ronda de divulgación de casi 16 mil nuevos correos comprometedores, mientras en forma coincidente su gran aliado, el megaespeculador George Soros –presunto hombre de paja de los banqueros esclavistas Rothschild y cuyo verdadero nombre es György Schwartz, con una fortuna de 25 mil millones de dólares–, es desenmascarado en sus actividades subversivas trasnacionales mediante la exposición de 2 mil 576 documentos privados por DC Leaks, cuya página fue tirada, como era de esperar.

Por fortuna había guardado diversas fuentes, como The Hill (http://goo.gl/auUWWF) –por cierto, muy pro Hillary–, que coloca la foto de Soros con el logo del Foro Económico Mundial de Davos, a quien también controla (http://goo.gl/QZFCWJ).

The Saker (http://goo.gl/1TBPZd) expone cómo la "Fundación Sociedad Abierta (sic)", de Soros, ha sido "desenmascarada" y comenta que ya era "conocido por estar involucrado en muchas de las revoluciones y golpes de Estado en el mundo, así como su poderosa influencia en la política". Hoy tales filtraciones "proveen evidencia directa de qué tan profunda y seria es su injerencia" con colosales cantidades de dinero invertidas en las "impolutas" ONG y en "promociones" que se centran en los "derechos humanos (sic)" y la "democracia (sic)" en importantes periódicos que lubrica y/o controla: The Guardian, Hufftington Post, Libération, etcétera. ¡Qué grave!

Son 12 las técnicas que usa Soros para conseguir sus objetivos y su enfoque primordial son los "jóvenes", movimientos contestatarios como Syriza (Grecia) y Podemos (España), y cierto tipo de "periodistas". ¡Cómo! Se quedaron cortos porque también en América Latina (AL) pululan sus palafreneros.

En 2014, Fundación Sociedad Abierta apadrinó proyectos de varias organizaciones, entre las que destaca Transparencia (sic) Internacional, que un servidor ya había expuesto (http://goo.gl/oAonKP).

“Soros apoyó el golpe fascista en Ucrania (http://goo.gl/K04oWs)” cuando "junto con los principales ejecutivos de la fundación, mantuvo extensas reuniones con casi todos los actores involucrados en los acontecimientos de la plaza Maidan, situada en el centro de Kiev", entre quienes "estaban los ministros ucranios de Asuntos Exteriores, Justicia, Salud y Educación, así como el embajador de EU en Ucrania, Geoffrey R. Pyatt, y el director de Usaid": el objetivo era "minimizar y contrarrestar la influencia rusa y los lazos culturales Moscú-Kiev con un enfoque para imponer un paquetazo de medidas neoliberales".

Tyler Durden, del incendiario Zero Hedge, acota que las filtraciones “revelan la conspiración (sic) detrás de la crisis de los refugiados en Europa, la manipulación de los multimedia que controla (http://goo.gl/IoOvjE)”.

Se evidencia el predominio que ejerce sobre ciertos think tanks, de por sí muy desacreditados (http://goo.gl/oAMOE9), como el Instituto de Política Migratoria, y su manejo perverso de los migrantes: la carne de cañón de Soros.

Para paliar la “crisis migratoria (http://goo.gl/ESsQbB)”, Soros había abogado crear "zonas económicas especiales" en los Balcanes con "incubadoras neoliberales". ¿Alguna coincidencia con el sureste mexicano en llamas y sus "incubadoras neoliberales"?

El "Proyecto de la Prensa en Ucrania" expone "cómo Soros influyó en la sesgada cobertura de los multimedia en los eventos de Ucrania".

Zero Hedge explaya que la relación de Soros con varias ramas del gobierno de EU lo convirtió en el "cuarto Estado (nota: la prensa)" y se asombra del silencio estruendoso de los multimedia de Occidente (http://goo.gl/VuCMyC). ¡Cómo: si los tiene controlados!

Soros se da el lujo de "instruir (sic)" a la entonces secretaria de Estado Hillary en "cómo lidiar con las turbulencias en Albania en 2011" y se detalla su flagrante intervencionismo en las elecciones de Europa para conseguir sus aviesos objetivos: "usa su enorme riqueza para crear el caos global"; ha dividido a EU "corrompiendo a su clase política muy corruptible", destruyó a Ucrania "apoyando un golpe de Estado", y planeaba derrocar a Putin para desestabilizar a Rusia (http://goo.gl/IaiQPg).

Un editorial de Investors Business Daily (http://goo.gl/9bR608) pregunta si Soros es el titiritero de los demócratas y Hillary cuando financia al Center for American Progress, que preside John Podesta, íntimo de los Clinton, y una de cuyas empresas, Global Solutions, "dirige" el ex embajador de "México" en EU: Arturo Sarukhan (http://goo.gl/72c6xJ). ¡En manos de quiénes ha estado la cancillería del “México neoliberal itamita”!

Katehon –donde colabora el filósofo Alexander Duguin, ideólogo del zar Vlady Putin– fulmina que "el verdadero rostro de la actividad filantrópica del magnate sionista (sic) Soros fue expuesta" y pone en la picota el papel de las financiadas ONG que operan “como grupos de presión en elecciones tanto en EU como Europa (http://goo.gl/yM6dN4)”. Una de las tónicas constantes de la fauna de palafreneros de Soros es acusar a sus críticos de "teóricos de la conspiración", "antisemitas" y "agentes rusos". ¡No, bueno!

Russia Insider reproduce un artículo del portal Radix: "Las filtraciones sobre Soros: la más importante historia que no se escucha" que "detalla la estrategia, táctica, donativos)" de sus muy influyentes redes globales, “en particular contra Rusia con el fin de socavar sus estructuras familiares tradicionales y la identidad europea en el mundo (http://goo.gl/Bhco2X)”.

Soros juega con la demografía porque "entiende que la demografía es destino". Un servidor había detectado que detrás de la crisis migratoria se encontraban los objetivos geopolíticos de Soros/Departamento de Estado para desestabilizar a Europa (http://goo.gl/0RTguG). ¡Nihilismo sin límite!

Wayne Madsen, ex investigador de la célebre NSA, en su libro Soros: el quantum del caos ya lo había desnudado con antelación (http://goo.gl/bqLJn4). De los 26 capítulos del libro destacan: su desestabilización de los Balcanes; su doble juego en el Cáucaso; su colaboración en el golpe en Honduras; su infiltración en China; la "soronización (sic) de la ONU"; sus redes de apoyo a las "revoluciones de color" y las "revoluciones árabes", y su injerencia en AL: "desde los campos de batalla de Libia y Siria a las estepas de Asia Central y desde las minas de oro y diamantes de África a los pisos de remates de Wall Street".

El portal europeo Dedefensa se asombra del magno control de Soros sobre el "cuarto poder (los multimedia)" de Occidente (http://goo.gl/KvehLe).

¿Qué pasará con Soros, a sus 86 años, y con sus hijos en el caso, todavía lejano, de que su gran aliada Hillary no arrebate la presidencia?

Thomas Lifson aduce que los documentos sobre “Soros, supremo manipulador de los gobiernos y que controla al Departamento de Estado, encararán un escrutinio sin precedente (http://goo.gl/FHPrS5)”.

¿Encarna Soros a la "CIA paralela" o a una supragencia subrepticia del “Estado profundo ( deep state)” y su muy vista "mano invisible" en Wall Street y la City?

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Viernes, 22 Julio 2016 08:44

La bendición de Alá o del Tío Sam

La bendición de Alá o del Tío Sam

Una semana después del fallido golpe de Estado, que provocó la muerte de al menos 290 personas, aún no queda claro qué sucedió en Turquía. El gobierno acusa al clérigo Fethullah Gülen, autoexiliado en Estados Unidos, pero éste sostiene que se trató de un autogolpe del presidente Recep Tayyip Erdogan para aumentar su poder.

 

En su edición de mayo de 2008 la prestigiosa revista de política internacional Foreign Policy estampó la foto de Fethullah Gülen en su portada, en un número dedicado a consagrar al “intelectual público más influyente del mundo”. En la compulsa realizada por la revista, Gülen superó a destacadas personalidades, como los Nobel Orhan Pamuk y Mustafá Yunus, además de a Umberto Eco, a Al Gore, al entonces papa Benedicto XVI, a Paul Krugman y a Noam Chomsky, entre otros.

 

Así y todo, Gülen es un desconocido para Occidente, aunque no para las autoridades y los organismos de seguridad del país que lo cobijó. Tampoco para los 80 millones de turcos y buena parte de los musulmanes del mundo, sobre quienes ejerce cierto liderazgo espiritual y político a través del Hizmet (Servicio, en español), un movimiento que Gülen lidera desde su creación en la década de 1960.

 

Aunque en su momento apoyó al Partido por la Justicia y el Desarrollo (Akp) que dirige Erdogan, en 2013 Güllen rompió con el actual presidente, al cual acusó de corrupción. La tensión ha venido escalando desde aquel momento, a tal punto que en marzo el gobierno se apropió de Zaman, el diario identificado con el movimiento de Gülen.

 

Erdogan acusa a Hizmet de haber creado un “Estado paralelo” en base a una estrategia de copar las instituciones defendida por el propio Gülen en 1998, en una suerte de sermón que fue grabado por los servicios de inteligencia. “Tenemos que avanzar por las arterias del sistema hasta llegar a todos los centros de poder sin que nadie note nuestra existencia (...). Debemos esperar el momento y las condiciones adecuadas para conseguir llevar el mundo en nuestras espaldas”, dijo Gülen en aquel momento, poco antes de exilarse.

 

Ese fue el motivo por el cual se lo juzgó y condenó, aunque más tarde la Corte de Apelaciones lo absolvió. Sin embargo, nunca regresó a su país. Lo cierto es que su movimiento cuenta con más de siete millones de adeptos en 160 países, abrió miles de escuelas, universidades, tiene un banco y es apoyado por grupos financieros, fundaciones y medios de comunicación. Los miembros de Hizmet han ingresado masivamente en la administración de justicia y la policía, dos de los sectores que han sido “depurados” por Erdogan tras el intento de golpe de la semana pasada.

 

AÑORANDO EL IMPERIO.

 

Luego de la derrota del imperio otomano en la Primera Guerra Mundial y la ocupación del país por los aliados, el general Mustafá Kemal dirigió la guerra de independencia, que finalizó con la expulsión de los ocupantes y la proclamación de la República de Turquía en octubre de 1923. Kemal, bautizado como Atatürk (padre), fue el primer presidente del nuevo Estado, que se proclamó laico, democrático y moderno.

 

Su gobierno emprendió grandes reformas, en particular la desislamización del país, teniendo a Europa como modelo. Abolió los califatos y cerró las escuelas teológicas (madrazas), la ley islámica (sariá) fue sustituida por un código civil y concedió el derecho de voto y la posibilidad de ser elegidas para el parlamento a las mujeres. Kemal prohibió a su vez el uso del velo y símbolos y vestimentas tradicionales otomanas, por considerarlas feudales, y remplazó el alfabeto árabe por el latino. Las fuerzas armadas fueron a su vez particularmente beneficiadas por el kemalismo.

 

Sin embargo, pese a la occidentalización forzada, en Turquía sobrevive una fuerte identidad musulmana, al tiempo que el país es sentido como ajeno o extraño por el mundo islámico.

 

Esta contradicción entre modernidad y tradición, entre islamismo y laicismo se ha profundizado en los últimos años con un doble movimiento: el fracaso de la integración de Turquía a la Unión Europea y el crecimiento de las corrientes islamistas, representadas tanto por Erdogan como por Gülen, sobre todo desde las elecciones de 2002, con el triunfo del Akp, un partido conservador en lo social, liberal en lo económico y neo-otomanista en el escenario internacional. El movimiento de Gülen apoyó entonces al Akp, pero hay diferencias entre ambos. Gülen pretende recuperar el legado del imperio otomano y aboga, por lo tanto, por un nacionalismo expansionista. De hecho, según el periodista argentino Pablo Kendikian, director de Prensa Armenia y autor de un libro de investigación sobre Gülen, el movimiento “se está expandiendo por los países que pertenecieron al imperio otomano, sobre todo en los Balcanes”.1

 

UNA RED MÚLTIPLE.

 

La influencia del movimiento Hizmet puede cuantificarse en la importancia de algunas iniciativas afines a Gülen. La liberalización económica decidida por el régimen militar en la década de 1980 promovió el ascenso de una nueva clase media de comerciantes y pequeños y medianos empresarios que profesaban la religión islámica. Con los años, se fue creando lo que Kendikian define como “un imperio financiero”, a cuya cabeza está el Banco Asya, estrechamente vinculado a Gülen, que es “el mayor prestamista islámico de Turquía” (Punto de Vista, 23-I-15). La poderosa Confederación de Empresarios e Industriales (Tuskon, por su sigla en inglés), integrada por 140 mil compañías, 211 asociaciones y más de 55 mil empresarios, está también ligada al movimiento.

 

Pero lo más importante son las 400 instituciones privadas de enseñanza y los institutos que preparan a los estudiantes para el ingreso a la universidad, muchos de ellos gratuitos, que realizan cursos intensivos de inglés y promueven el islam y el estudio de las ciencias. “Los primeros graduados de las escuelas Gülen y muchos de sus miembros ocupan hoy posiciones clave dentro de la burocracia estatal turca, en especial en la policía y el poder judicial”, sostiene Kendikian.

 

En Asia Central hay otras 500 instituciones educativas vinculadas al clérigo que se expandieron tras la caída de la Unión Soviética, pero Rusia y Uzbekistán prohibieron la actividad de los simpatizantes de Gülen al considerarlos peligrosos para sus intereses nacionales (El Mundo, 18-XII-09). Gülen y el movimiento Hizmet mantienen una alianza más o menos estable con la Cia. The Washington Post publicó en 2011 las revelaciones de un ex director de los servicios secretos turcos, en las que afirmaba que el movimiento es una fachada de la Cia y que en la década de 1990 protegió agentes encubiertos en Uzbekistán y Kirguistán. Según varios analistas, el interés del movimiento Gülen para Estados Unidos consiste en ofrecer alternativas a la expansión del islamismo radical pero también como forma de contener a Rusia y a China, ya que las zonas de expansión del movimiento coinciden con los corredores energéticos más importantes de la región. No obstante, Washington parece moverse con pies de plomo en sus relaciones con Gülen, ya que el ejército turco es el segundo mayor de la Otan y el flanco que cubre es vital para la estrategia estadounidense.

 

GOLPE SÍ, GOLPE NO.

 

En los últimos meses se han sucedido situaciones complejas y contradictorias que tienen en Turquía uno de sus ejes nodales: el recrudecimiento de la guerra contra el pueblo kurdo; la presencia turca en la guerra de Siria, incluyendo el derribo de un caza ruso en noviembre pasado; el fuerte enfrentamiento entre Rusia y Turquía, que se saldó con el reciente acercamiento entre ambos gobiernos y la anunciada reunión entre Vladimir Putin y Erdogan; una serie de fiascos en las relaciones internacionales de Turquía, que la han llevado a oscilar entre su alianza con la Otan y Estados Unidos y un acercamiento a Israel, Irán y Moscú.

 

Sobre este telón de fondo se despliega la fuerte ofensiva contra Gülen, que llevó a la intervención del Banco Asya a principios de 2015 y al registro y acoso de instituciones educativas y de las oficinas de la confederación empresarial Tuskon. Y todo ello en pocos meses, lo que revela que Erdogan abrió demasiados frentes a la vez, quizá desesperado por el declive de su política, que lo llevó a fracasar en Siria y a encallar su proyecto de potencia regional.

 

Es evidente que el fallido golpe se produce en un momento de hondos virajes. Para muestra, un botón: la condena más fuerte y rápida provino de Irán, que hasta poco tiempo atrás estaba enfrentado con el régimen turco. Las tres hipótesis manejadas son plausibles: un autogolpe de Erdogan para fortalecerse (“Es una bendición de Alá”, dijo el presidente en su primer acto público poco antes de anunciar su ofensiva depuradora), el cansancio de los militares, y una efectiva participación en él de Gülen, como denuncia el gobierno.

 

En todo caso, quedan dos puntos en el aire que serán develados en las próximas semanas. Es demasiada casualidad que el golpe se haya producido en plena reconciliación turco-rusa, poco después de que Erdogan se disculpara por el derribo del caza ruso y días antes de la reunión entre los presidentes.

 

Hay dos temas vinculados a esta nueva alianza, ambos centrales: la guerra en Siria (que no puede continuar sin la activa participación turca contra el régimen de Bashar al Asad) y la construcción del oleoducto Turk Stream, suspendida por las presiones de Washington y Bruselas y que días antes del golpe se informó podía retomarse, para suministrar gas ruso a Europa a través de Turquía (Sputnik News, 28-VI-16).

 

GEOPOLÍTICA Y PICO.

 

El problema central para Occidente es el papel de las fuerzas armadas turcas, que son clave en el dispositivo militar de la Otan. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial la alianza atlántica ha sido una institución alineada con Estados Unidos. Los militares quedaron muy desprestigiados ante la población turca y ante la comunidad internacional, debilidad que se agrava con las purgas encaradas por Erdogan tras el golpe fallido.

 

Por otro lado, un ejército debilitado no puede jugar un papel de liderazgo en la región. Una semana atrás la Otan reaccionó con virulencia al acuerdo armamentístico entre Rusia y Grecia para la fabricación de fusiles Kalashnikov en el país heleno. Un alto funcionario de la alianza dijo: “Los intentos de un país miembro de la Otan, con una importancia estratégica, como Grecia, para construir su propia relación con Moscú podrían socavar gravemente la capacidad de la alianza para conformar un frente unido para impedir nuevos actos de agresión rusa” (The Telegraph, 8-VII-16).

 

El tablero geopolítico se está moviendo velozmente en Oriente Medio. Para completar el panorama, la guinda del pastel. Mientras las relaciones de Turquía con la Unión Europea y Estados Unidos se tensan y complican, el 29 de junio pasado Ankara solicita el ingreso en la Organización de Cooperación de Shanghái (Ocs), ocasión en la que Erdogan dijo que esa alianza “es mucho mejor que la Unión Europea” (Público.es, 19-VII-16).

 

Ahora le toca jugar a Occidente. El gobierno turco ya pidió la extradición de Gülen. Algunos ministros de Erdogan fueron aún más lejos al asegurar que la tentativa fue organizada por Washington. El secretario de Estado, John Kerry, salió al paso señalando con vehemencia que “las insinuaciones públicas sobre el papel de Estados Unidos en el fallido golpe de Estado son totalmente falsas y dañinas para nuestras relaciones bilaterales” (El Mundo, 17-VII-16).

 

Pero no se negó en redondo al pedido de extradición sino que invitó “al gobierno de Turquía a que nos presente pruebas legítimas que soporten un escrutinio”.

 

No será sencillo dilucidar si, efectivamente, Washington tuvo algún papel en el golpe fallido. Es difícil creer que no supiera nada. Pero, a la vista de la escasa “profesionalidad” de los golpistas turcos (un solo ejemplo: los golpistas tomaron el canal de la televisión pública, pero no los privados, de mucho mayor alcance) también sería extraño que Estados Unidos haya tenido alguna participación. Tal vez nunca se sepa.

 

Lo que sí es evidente es que la base aérea estadounidense en Incirlik, en el sureste de Turquía, está en el ojo geopolítico de la tormenta en curso. Desde que fue inaugurada, en 1955, juega un papel estratégico en el control de toda la región, y desde 2015 en los bombardeos al Estado Islámico en Siria.

 

Situada a apenas 50 quilómetros del Mediterráneo y cerca de la frontera siria, cuenta con una pista de tres quilómetros, tiene un personal de 5 mil uniformados estadounidenses y alberga armas nucleares, además de fuerzas turcas.

 

El lunes pasado la policía turca comenzó a registrar la base “por su supuesta implicación en el fallido golpe de Estado”, ya que de allí salieron aviones que reabastecieron a los cazas que bombardearon Ankara (Europa Press, 18-VII-16). Erdogan puede verse tentado de condicionar el uso de Incirlik a la entrega de Gülen. Sería acaso demasiado arriesgado.

 

El presidente turco parece inclinado a seguir sus impulsos, más que a administrar su victoria con cautela. Cuatro días después del golpe habían sido suspendidos 55 mil funcionarios de Justicia, Interior, Finanzas y, sobre todo, Educación, donde fueron cesadas 15 mil personas por su supuesta vinculación con el movimiento de Gülen, además hay 11 mil detenidos acusados de participar en el golpe. El gobierno pidió además la dimisión a más de 1.500 decanos de todas las facultades de universidades públicas y dependientes de fundaciones. Un despropósito, del que ya ha sido advertido por Bruselas. Erdogan maneja además restaurar la pena de muerte, suprimida por exigencia de la UE, cuando la incorporación de Ankara a la UE aparecía como inminente. E incluso habló de aplicarla retroactivamente, para castigar a los golpistas.

 

Prácticamente enterrada la opción europea, Erdogan no puede permitirse una ruptura drástica con Washington, que sería suicida. Pero tampoco le será sencillo sustituir a sus viejos aliados por otros. No se cambian aliados así nomás, sobre todo cuando se muestran comportamientos erráticos. Lo único seguro es que desde el Brexit, el caos sistémico ha avanzado varios casilleros, y es poco probable que retroceda al lugar previo. 


1. Fethullah Gülen. La enigmática red política turca llega a la Argentina, Ciccus, 2014.

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