Martes, 25 Febrero 2014 06:31

Venezuela: los burgueses también marchan

Venezuela: los burgueses también marchan

Lilian Tintori es una bella rubia, modelo y presentadora de televisión, dueña de una brillante sonrisa. En la muñeca izquierda tiene tatuado el nombre de su país Es, también, madre de dos hijos y esposa del dirigente opositor venezolano Leopoldo López, hoy tras las rejas. Cuando se comprometió, él se arrodilló y le hizo dos preguntas: ¿te quieres casar conmigo?... ¿Te quieres casar con Venezuela? Ella respondió que sí a las dos.


Lilian es ahora una figura internacional. Su foto en un mitin opositor al lado del ex candidato presidencial Henrique Capriles Radonski, con una camiseta con la leyenda El que se cansa pierde, dio la vuelta al mundo. Apenas un par de días atrás se había quejado: estoy esperando más apoyo de Henrique Capriles... Lo mínimo que pido es que muestre solidaridad como la mostramos nosotros con él cuando estaba en su momento.
Las quejas de la presentadora no son sólo la expresión desesperada de una esposa que duerme cada noche sin su marido, sino muestra de la profunda división que atraviesa la oposición venezolana agrupada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD). Dos facciones se disputan su conducción. Mientras Capriles apuesta a ganar el poder transitando por la ruta electoral y sumando adeptos entre chavistas descontentos con la crisis económica y la inseguridad pública, el dirigente del partido de ultraderecha Voluntad Popular Leopoldo López, la diputada María Corina Machado y el alcalde metropolitano de Caracas Antonio Ledesma han echado a caminar un golpe de Estado.


López y Machado anunciaron el inicio de su campaña de desestabilización política, a la que bautizaron como La Salida, el pasado 23 de enero. No hace falta mucha imaginación para comprender el objetivo del plan: destituir a Nicolás Maduro de la Presidencia de la República y acabar con lo que ellos llaman la dictadura castro-comunista. El 2 de febrero efectuaron la primera movilización de protesta, que terminó convergiendo con el descontento de estudiantes, hijos de familias de clase media y acomodada.


Diez días después –cuenta Manuel Sutherland–, los opositores pusieron las cartas sobre la mesa: tomaron las calles de Caracas con la consigna Saquemos a Maduro, Pongámosle fin a la dictadura de una vez. En la concentración corearon consignas como: Vamos a alzarnos contra este gobierno, Este gobierno va a caer y Maduro es un maldito colombiano.


Cuando la concentración había terminado, un grupo de 600 personas encapuchadas, con bombas molotov, coordinada por medio de radios de onda corta, levantaron barricadas, quemaron vehículos policiales y dispararon armas de fuego.


A partir de ese momento, la ultraderecha aumentó la violencia. Cobijada por una campaña de desinformación internacional en los medios, en la que difundió imágenes dramáticas de hechos represivos acontecidos en otros países como si estuvieran sucediendo en Venezuela, se presentó como víctima de un gobierno autoritario. Para dar un rostro civil a sus planes golpistas, presentó a los estudiantes de instituciones privadas como jóvenes idealistas y justicieros que luchan contra un Estado represivo.


En el camino, trató de ocultar –con poca fortuna– el apoyo financiero y logístico de Estados Unidos a la intentona desestabilizadora, el entrenamiento de organismos que, en nombre de los derechos humanos, se especializan en incubar revoluciones de terciopelo, y la participación de paramilitares colombianos en la asonada.


La salida golpista fue cuidadosamente construida con acciones previas de sabotaje económico, fuga de capitales y desabasto de productos básicos, para propiciar malestar y desaliento.


Pero el plan de la ultraderecha tiene un grave problema: carece de simpatía organizada dentro de las Fuerzas Armadas Bolivarianas. Aunque militares como el general retirado Ángel Vivas han participado en el entrenamiento de grupos de choque opositores, un golpe de Estado como el que intentaron dar en 2012 es inviable. Por eso, la derecha radical busca crear una situación de ingobernabilidad y confrontación social que empuje a un sector del Ejército a deponer a Maduro e imponer el orden. La pretensión de hacer asesinar a Leopoldo López por sus aliados era parte de este proyecto.


¿Por qué un sector de la oposición venezolana optó por buscar un atajo insurreccional para remover a Nicolás Maduro? De entrada, porque ha fracasado por la vía electoral. Esperaban que la muerte de Hugo Chávez fuera el fin del chavismo. Se equivocaron. Maduro triunfó en las elecciones presidenciales, y el llamado del candidato perdedor Capriles a desconocer los resultados naufragó. Lo mismo sucedió en los comicios posteriores: el oficialismo ganó en 240 de las 337 alcaldías. Poco antes, en diciembre de 2012, aún con Chávez vivo, había obtenido 20 de las 23 gobernaciones.


Pero, además, la ultraderecha vio con verdadera preocupación la iniciativa presidencial de normalizar la vida política y tender puentes hacia la oposición y hacia los más importantes empresarios del país, para enfrentar conjuntamente problemas como la inseguridad pública. El camino de la reconciliación fue visto como un peligro para la ultraderecha más rabiosa, que ha hecho de la polarización su apuesta permanente.
El intento de golpe de Estado en marcha ha fracturado a la MUD. Hay quien no está de acuerdo con el atajo insurreccional. Según el opositor Jaime Eduardo Merrick ( El Universal, 22/02/14): No podemos sentirnos orgullosos de ir a la calle y quemar cauchos, causar daños a locales y recibir bombas lacrimógenas. E incluso, si de protesta pacífica se trata, no puede causarnos alegría que nuestras marchas sean típicamente clase media y con consignas dispersas que en ocasiones rayan en lo banal y fatuo.


Pero la apuesta desestabilizadora continúa en pie, como se mantiene viva la disputa por conducir a la oposición. Por eso, Lilian Tintori, casada simultáneamente con Venezuela y con Leopoldo López, advirtió que en estos días la patria despertó y su marido es el líder y guía que su país necesita. Probablemente por eso también el pasado 23 de febrero, en la concentración antichavista de la avenida Francisco de Miranda, Kevin Sosa escribió sobre un papel bond: Los burgueses de El Guaratao también marchamos.


Twitter: @lhan55

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EE UU recurre a una gran conspiración para minar la privacidad en Internet

Los estándares de seguridad en Internet han quedado en evidencia después de que se publicara que la Agencia Nacional de Inteligencia (NSA) de EE UU los corrompió para hacerlos vulnerables a su tecnología con el fin de facilitar el espionaje. La información ha sido revelada por el diario The New York Times y extraída de los más de 50.000 documentos filtrados por Edward Snowden, el extécnico de la CIA que trabajó para la NSA y que actualmente está asilado en Rusia.

 

Según esos datos, la agencia habría usado todos los métodos a su alcance, desde la persuasión a la colaboración forzada de empresas hasta el robo de claves de encriptación y alteración de software y hardware para tener acceso a las comunicaciones privadas en la web dentro y fuera de EE UU. Codificaciones de protección comunes en correos electrónicos y compras en internet como la capa de conexión segura SSL, o la red segura VPN, serían objetivo de NSA, lo mismo que las comunicaciones a través de los servicios de Microsoft, Facebook, Yahoo y Google.

 

Los socios británicos de la NSA habrían desarrollado "nuevas oportunidades de acceso" en Google. La teoría de que la NSA manipuló, para su beneficio, una norma relacionada con encriptación adoptada la Organización Internacional de Normalización o ISO ya circulaba entre los especialistas en criptografía desde hacía tiempo, algo que parece confirmar The New York Times. ISO establece los parámetros comunes para los intercambios entre 163 países, entre ellos EE.UU., España y casi toda América Latina.

 

En su edición digital, el periódico neoyorquino indicó que NSA invierte más de 250 millones de dólares al año en un programa llamado Sigint Enabling Project destinado a influir en los diseños de los productos comerciales para hacerlos "explotables". Este sistema estaría presente ya en los microchips que codifican la información de compañías y gobiernos, bien sea gracias a la colaboración con los fabricantes de procesadores o por su piratería por parte de agentes de la NSA.


Entre las víctimas previstas de cara a 2013 estaría un gran operador de llamadas telefónicas y mensajes por internet, un proveedor de internet de Oriente Medio y tres gobiernos extranjeros, de los que no se da el nombre. Las artimañas de NSA llegarían al extremo de hacer que una empresa estadounidense de ordenadores instalara en sus aparatos una vía de acceso oculta para que los espías de EE.UU. pudieran entrar cómodamente sin ser detectados en las nuevas computadoras que iba a vender a un gobierno de otro país.


Otro método que habría usado NSA para incluir puntos débiles en los productos que velan por la seguridad en internet sería a través de iniciativas como Commercial Solutions Center que con la excusa de mejorar la ciberseguridad de EE.UU. invita a los desarrolladores de tecnología de encriptación a que les presenten su software.


En el fondo, se trataría de una cortina de humo para que los "hackers" de NSA pudieran moldear los sistemas a su gusto. La capacidad de NSA para piratear en internet y espiar a los usuarios sería compartida con la inteligencia británica, canadiense, australiana y neozelandesa a través de un programa secreto llamado Bullrun.


La NSA fue fundada en 1952 con la tarea fundamental de descifrar códigos con el fin de obtener información clave para la seguridad de EE.UU. Durante la presidencia de Bill Clinton y ante el despegue de internet, el gobierno de EE.UU. buscó la aprobación de una medida conocida como Clipper Chip que garantizaba que NSA siempre tuviera una vía legal para descifrar las comunicaciones en la web. Clipper Chip no prosperó por atentar contra el derecho a la intimidad y propiedad privada recogido en la Constitución de EE.UU. y la Casa Blanca desistió en su empeño en 1996, pero los documentos de Snowden indicarían que la NSA siguió adelante de forma encubierta.


Responsables del servicio de inteligencia de EE.UU. pidieron a The New York Times y a ProPublica, agencia de noticias sin ánimo de lucro con acceso a estos datos, que no publicaran esta información porque podría hacer que "objetivos extranjeros" cambiaran sus formas de codificar mensajes.

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Philip Agee, el agente CIA que espió a Ecuador y lo contó todo

Tuvo el valor, en 1967, de abandonar una agencia que se caracterizaba por su apoyo criminal a dictaduras sanguinarias. Contaba que tomó esa decisión de manera definitiva cuando, estando en un restaurante de México, vio a una amiga estallar en lágrimas al conocer la noticia de la muerte del Che.


 
Ahí está representada, en una sola imagen, toda la nobleza del personaje que falleció a los 73 años de edad, el 7 de enero en 2008, en  La Habana, en esta tierra de Cuba desde donde seguía denunciando las actividades terroristas y subversivas desarrolladas por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos contra gobiernos y líderes progresistas del continente.


 
Phillip B. Agee, ciudadano estadounidense, fue oficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en América Latina durante doce años hasta que abandonó sus filas en 1969 por motivos de conciencia. Ocupaba entonces un puesto de fachada en la embajada norteamericana de México, como agregado olímpico, con el pretexto de la preparación de los Juegos de 1968. Anteriormente, había sido ubicado en Ecuador y en Uruguay.


 
”Millones de personas en el mundo entero han sido matadas o, por lo menos, han visto sus vidas destruidas por la CIA y las instituciones que soporta”, declaró Agee en una entrevista concedida en 1975.


 
”Yo no podía quedarme sentando, haciendo nada”, añadió.


 
Al salir de la Compañía, mientras sufría amenazas y una constante persecución que puso su vida en peligro en más de una oportunidad, se dedicaba a redactar su libro “Inside the Company: CIA Diary” ( Dentro de la Compañía: Diario de la CIA).


 
La obra, verdadera síntesis de las actividades criminales de la CIA en América, fue publicada en 1974, acompañada de un anexo con 22 páginas de nombres de agentes infiltrados en todo el continente. Constituyó una verdadera bomba que estremeció a todos los sectores de los servicios norteamericanos de inteligencia.


 
Determinada a eliminarlo, la CIA encargo al ex jefe de la estación CIA de Miami, Ted Shackley, conocido como el Fantasma Rubio, la misión de capturarlo. Agee tuvo que salir de Francia donde se encontraba para refugiarse en Cambridge, Gran Bretaña, Agee fue entonces expulsado por los británicos a solicitud de Washington.


 
Impedido de radicarse, sucesivamente, en Italia y en los Países Bajos, donde las autoridades fueron constantemente presionadas para negarle algún estatuto migratorio, privado de pasaporte norteamericano por ser una “amenaza a la seguridad nacional”, se exiló en 1980 en la isla caribeña de Granada, bajo el gobierno revolucionario de Maurice Bishop.


 
Con la invasión estadunidense contra ese pequeño país, en 1983, se refugió en Nicaragua, para luego de la llegada al poder de la contrarrevolución sostenida por Washington, instalarse en Cuba que le ofreció su hospitalidad.


 
A pesar de todos los peligros y dificultades, Agee publicó Trabajo sucio: la CIA en Europa occidental, con Louis Wolf y varios artículos de prensa además de conceder entrevistas y asistir a reporteros en búsqueda de información.


 
En cinco oportunidades, el gobierno estadounidense intento llevarlo a juicio por la revelación de secretos, pero sin éxito, sus ex jefes temiendo, en última instancia, el uso que pudiera hacerse de la enorme cantidad de informaciones que conservaba.


 
Rabioso, George Bush padre, el ex jefe de la CIA reciclado en presidente que apadrinó la fundación de la CORU terrorista anticubana y la operación Condor, lo calificó de traidor y lo calumnió en numerosas oportunidades. Su esposa, Barbara, fue condenada a retractarse cuando lanzó el mismo insulto por escrito, en una autobiografía redactada a cuatro manos.


 
Amigo fiel de Cuba, Agee demostró como la Isla se encontraba víctima de un nuevo programa mundial desarrollado por la CIA para financiar y desarrollar organizaciones llamadas disidentes bajo la fachada de la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) y un fondo expresamente establecido en 1983 con este objetivo, The National Endowment for Democracy (NED).
 


Mientras el New York Times se interrogaba, al anunciar su muerte, sobre la dimensión de los “daños” causados por Agee a los servicios de inteligencia de EE.UU., los medios progresistas del mundo reconocieron, al contrario, los servicios que rindió a la humanidad, como verdadero patriota norteamericano, al haber desenmascarado una organización que llevo hasta extremos nunca vistos el uso de la violencia por una gran potencia contemporánea.


 
Una potencia que protege a un terrorista como el cubanoamericano Luis Posada Carriles mientras mantiene encarcelados en condiciones infrahumanas a los antiterroristas cubanos que intentaban contrarrestar sus planes.


 
Cuando el mundo entero se escandaliza con las torturas infligidas en Guantánamo y en toda una red de centros de interrogatorio conformada por la CIA en el mundo entero, cuando descubre, ¿qué pensará el agente de la CIA que se sumó a la organización con la ilusión de defender a su país?


 
Contratado por la CIA como analista de las informaciones robadas en el mundo entero con su maquinaria infernal de ciberespionaje construida, Edward Snowden, se habrá dado cuenta, como Philip Agee, que debía renunciar a las ventajas que procura un empleo de funcionario federal norteamericano, para sumarse a la lucha de los miles de millones de seres humanos que, armados con la sola fuerza de sus convicciones, creen que un mundo mejor es posible.

 

26 junio 2013

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Ex embajador revela que EEUU invierte millones para derrota de Correa
El ex embajador británico en Uzbekistán, Craig Murray, ha revelado en su página web que Estados Unidos desea la derrota de Rafael Correa en las presidenciales, que se celebran en Ecuador el próximo 17 de febrero.

 
Según él, la CIA invierte 87 millones de dólares, en su mayoría son fondos del Pentágono, “para influenciar las elecciones ecuatorianas”, una cantidad que -asegura- “desde los resultados [electorales] en Venezuela han sido triplicados”.

 
Craig Murray explica que esta conducta de EE.UU. se debe a que altos diplomáticos estadounidenses no esperaban el triunfo de Hugo Chávez en los recientes comicios presidenciales de Venezuela.
 

“La rabia por el regreso de Chávez ha llevado al dictado de que el mismo error no debe cometerse en el Ecuador”, agregó. “Esto va a abrir el camino a la campaña de la oposición para sobornar y chantajear a los medios y a funcionarios oficiales.
 

Se espera una ola de escándalos mediáticos y picaduras de corrupción contra el Gobierno de Correa en las próximas semanas”, matizó el ex embajador británico. Murray destaca que no maneja muy bien la política ecuatoriana y que, realmente, no sabe qué posibilidades tiene Correa de ser reelegido, ni tampoco si los partidos de oposición son decentes en las manos de EE.UU., aunque sí sabe que Estados Unidos desea que Correa pierda.

 
El ex diplomático británico advierte que los esfuerzos de EE.UU. podrían resultar tan evidentes que pueden generar un efecto contraproducente en una reacción nacionalista. Según una de sus fuentes estadounidenses, la administración del presidente Barack Obama no utilizará los fondos para incitar otro golpe de Estado contra Correa, “Esto parece haber sido descartado”, sostiene.
 

Asimismo, Murray indicó que de llegar al poder un líder pro-estadounidense en el país latinoamericano, el asilo otorgado por Ecuador al fundador de WikiLeaks sería cancelado, y que la policía metropolitana de Londres sería invitada a la embajada ecuatoriana para sacarlo de allí y extraditarlo a Suecia, donde se lo acusa de delitos sexuales y, posteriormente, a EE.UU. para afrontar cargos por espionaje y ayuda al terrorismo.

 
Tomado de: (http://actualidad.rt.com/actualidad/view/56682-ex-diplomatico-britanico-cia-multiplica-esfuerzos-derrocar-rafael-correa)


 22 Octubre 2012

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La administración Obama está liderando un esfuerzo global para crear una Internet a la “sombra” y sistemas de telefonía móvil utilizados por “disidentes” con el objetivo de minar gobiernos incómodos para Estados Unidos o acusados por la administración norteamericana de censurar o cerrar redes de telecomunicaciones, dijo este domingo The New York Times.

El esfuerzo incluye proyectos secretos para crear redes de telefonía independientes dentro de algunas naciones, además de una operación que parece salida de una novela de espionaje, cuya sede está en el quinto piso de una tienda en calle L en Washington, habitado por un grupo de jóvenes “intrépidos”, con apariencia de pertenecer a un “garage band”, quienes están creando hardware de apariencia inocente cuando en realidad se trata de un nuevo tipo de “internet en una maleta.”



Financiado con 2 millones de dólares del Departamento de Estado, el maletín podrá ser transportado por una frontera y rápidamente instalarse para permitir internet inalámbrica un área bastante grande, con un vínculo a la internet global.

El esfuerzo de EEUU, revelado en docenas de entrevistas, documentos oficiales y cables diplomáticos clasificados obtenidos por The New York Times, varía en escala, costo y sofisticación.

Algunos proyectos involucran tecnología que Estados Unidos esta desarrollando; otros agrupan herramientas ya creadas por “hackers” de un llamado movimiento libertario-tecnológico que se está difundiendo por el mundo.



El Departamento de Estado, por ejemplo, está financiando la creación de sigilosas redes inalámbricas que posibilitarían a las personas que designen Washington comunicarse fuera del alcance de los gobiernos en países como Irán, Siria y Libia, según los participantes en los proyectos.

Este uno de los esfuerzos más ambiciosos del gobierno de EEUU, han reconocido funcionarios estadounidenses. El Departamento de Estado y el Pentágono han gastado por lo menos $50 millones para crear un red celular independiente en Afganistán usando torres en bases militares protegidas en el país.

La intención, dice The New York Times, es contraponer la capacidad del Taliban para apagar los servicios oficiales afganos a voluntad.

La iniciativa de la administración de Obama es, en cierto sentido un nuevo frente en un intento diplomático de larga data para “defender la libertad de expresión y fomentar la democracia”, según la retórica oficial. Durante décadas, los Estados Unidos ha enviado a las emisiones de radio en países enemigos a través de la Voz de América y otros medios.

Según el diario, recientemente Washington ha apoyado el desarrollo de software que preservan el anonimato de los usuarios en lugares como China, y la formación de ciudadanos de países extranjeros que quieren pasar información conveniente a la política de los EEUU a través de la Internet sin ser descubiertos.

Pero la iniciativa más reciente de EEUU depende de la creación de vías totalmente separadas para la comunicación. Ha reunido una alianza extraordinaria de diplomáticos e ingenieros militares, de programadores jóvenes y disidentes en al menos una docena de países, “muchos de los cuales describen sus realidades con el nuevo enfoque, más fresco más audaz e inteligente y, sí, más genial”, afirma el diario.

A veces, el Departamento de Estado simplemente está tomando ventaja con los disidentes emprendedores que han encontrado maneras de burlar el control de sus gobiernos. Diplomáticos estadounidenses se reúnen con los operarios que han estado enterrando estos teléfonos celulares especiales para los disidentes de China en las colinas cerca de la frontera con Corea del Norte, donde pueden ser desenterrados y utilizados para hacer llamadas furtivas, de acuerdo con las entrevistas y los cables diplomáticos.

Las nuevas iniciativas que han encontrado como paladín a la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, cuyo departamento está encabezando el esfuerzo de Estados Unidos.

“Vemos más y más personas en todo el mundo a través de Internet, teléfonos móviles y otras tecnologías para hacer oír su voz como protesta contra la injusticia y trataremos de hacer realidad sus aspiraciones”, dijo la señora Clinton en una respuesta por correo electrónico a una consulta sobre el tema.

“Hay una oportunidad histórica para lograr un cambio positivo, cambio que Estados Unidos apoya”, dijo. “Así que estamos enfocados en ayudar a hacer eso, en ayudar a que hablen entre sí, a sus comunidades, a sus gobiernos y al mundo.”

Los desarrolladores advierten que las redes independientes vienen con desventajas: los gobiernos podría utilizar de vigilancia para localizar y arrestar a los “activistas” que utilizan la tecnología o, simplemente, capturan a los proveedores de hardware a través de la frontera. Pero otros creen que los riesgos se ven compensados por el impacto potencial.

“Vamos a construir una infraestructura separada, donde la tecnología es casi imposible de cerrar, controlar, o vigilar,” dijo Sascha Meinrath, quien encabeza “Internet en una maleta“, proyecto rector de la Iniciativa Tecnología Abierta de la New America Foundation, un grupo de investigación no partidista.

La Web Invisible

En un edificio de oficinas anónimas en la calle L, en Washington, cuatro personas, que en otros tiempos habrían sido improbables del Departamento de Estado se sentaron alrededor de una mesa. Josh Rey, con múltiples piercings en la oreja y una pulsera de cuero tachonado, aprendió por sí mismo de programación, mientras trabajaba como barman.

Thomas Gedeón era un hacker consumado. Dan Meredith, un entusiasta del polo, ayudó a las empresas a proteger sus secretos digitales. El Sr. es el decano del grupo con 37 años. Tiene una maestría en Psicología y ha ayudado a crear redes inalámbricas en las comunidades subatendidas en Detroit y Filadelfia.

El proyecto del “grupo maleta” se basará en una versión de “Red Inalámbrica Mesh”, una tecnología que puede transformar dispositivos de telefonía móvil o computadoras personales en una red invisible inalámbrica sin un hub centralizado. En otras palabras, voz, imagen o mensaje de correo electrónico puede saltar directamente entre los dispositivos inalámbricos modificados - cada uno en calidad de una célula de mini “torre”desde el teléfono - sin pasar por la red oficial.

El Sr. Meinrath dijo que en la maleta se incluyen pequeñas antenas inalámbricas, lo que podría aumentar el área de cobertura, un ordenador portátil para administrar el sistema, unidades flash y CD para difundir el software en otros dispositivos y cifrar las comunicaciones, y otros componentes como los cables Ethernet.

El proyecto también contará con las novedades de Internet y desarrolladores independientes de telecomunicaciones, añade el diario.

“Lo interesante en este contexto político es que usted no puede controlarlo”, dijo Aaron Kaplan, experto en seguridad cibernética austriaco, cuyo trabajo será utilizado en el proyecto maleta. Kaplan ha establecido una “Red Inalámbrica Mesh” en pleno funcionamiento en Viena y asegura que estos sistemas han operado en Venezuela, Indonesia y otros lugares.

El Sr. Meinrath dijo que su equipo se centró en la instalación del sistema en una maleta de aspecto anodino, muy fácil de manipular y con un manual práctico que utiliza pictogramas.

Además de las iniciativas de la administración Obama, hay casi una docena de empresas independientes que también tienen como objetivo hacer posible que los usuarios no especializados emplean los dispositivos existentes, como ordenadores portátiles o teléfonos inteligentes para construir una red inalámbrica.

Una red Mesh se creó alrededor de Jalalabad, Afganistán, hace cinco años, utilizando la tecnología desarrollada en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

La creación de líneas simples de comunicación fuera de las oficiales es crucial, dijo Collin Anderson, investigador de lo que ellos han llamado “tecnología-libertadora”. Anderson tiene 26 años de edad, es Dakota del Norte y se ha especializado en Irán, donde el gobierno ha extendido la red , pero la cerró durante las protestas en 2009.

“No importa la capacidad que tengan los manifestantes para eludir el control de las redes locales. Si el gobierno reduce la posibilidad de acceso, no se puede subir videos a YouTube ni publicar anuncios en Facebook”, dijo Anderson. “Ellos necesitan formas alternativas de intercambio de información o formas alternativas para acceder fuera del país”.

Esa necesidad es tan urgente que los ciudadanos están encontrando sus propias formas de crear redes rudimentarias, y Estados Unidos aprovecha esta situación lógica del desarrollo de las tecnologías.

Yahyanejad Mehdi, un iraní expatriado y co-fundador de un popular sitio web en lengua persa, estima que casi la mitad de las personas que visitan el sitio desde el interior de Irán comparten archivos a través de Bluetooth - que es el más conocido en Occidente para el funcionamiento de teléfonos inalámbricos y similares.

En las sociedades “más cerradas”, sin embargo, Bluetooth se usa para transferir información discretamente - un vídeo, un número de tarjeta electrónica - directamente desde un teléfono móvil a otro.

El Sr. Yahyanejad aseguró que él y sus colegas de investigación también fueron designados para recibir financiación estatal del Departamento de Estado para un proyecto que modificaría Bluetooth y permitirá que un archivo que contiene, por ejemplo, un vídeo de un manifestante al ser golpeado, automáticamente saltaría de un teléfono a otro dentro de una “red de confianza” de los ciudadanos. El sistema sería más limitado que la maleta, pero sólo requeriría la modificación de un software en los teléfonos normales.

A finales de 2011, el Departamento de Estado habría gastado unos $ 70 millones en los esfuerzos de “evasión” y tecnologías relacionadas, según las cifras del Departamento.

La señora Clinton ha hecho de la libertad de Internet una de las causas más firmes. Pero el Departamento de Estado cuidadosamente ha intentado enmarcar su apoyo a libertad de expresión y los derechos humanos, no como una política destinada a desestabilizar a los gobiernos enemigos de Estados Unidos.

Esta distinción es difícil de mantener, dijo Clay Shirky, profesor asistente en la Universidad de Nueva York que estudia la Internet y los medios de comunicación social. “No se puede decir, ‘Todo lo que queremos es que la gente diga lo que piensa, y no derribar los regímenes autocráticos’, porque (para el gobierno) ambos hechos son la misma cosa”, dijo Shirky.

Añadió que los Estados Unidos podrían exponerse a acusaciones de hipocresía si el Departamento de Estado mantiene su apoyo, tácito o no, a los gobiernos autocráticos en países como Arabia Saudí o Bahrein, mientras el despliegue de estas tecnologías muy probablemente les son también perjudiciales.

La sombra del sistema móvil

En febrero de 2009, Richard C. Holbrooke, y el teniente general John R. Allen hacían un tour en helicóptero sobre el sur de Afganistán para obtener una vista panorámica de las torres de teléfonos celulares de la zona, de acuerdo con dos funcionarios que también iban en el vuelo. Para entonces, millones de afganos estaban usando teléfonos celulares, en comparación con unos pocos miles de después de la invasión de 2001. Eran torres de telefonía construidas por empresas privadas que habían emergido por todo el país.

Los Estados Unidos habían promovido entonces la red en Afganistán como una forma de cultivar la buena voluntad y alentar a las empresas locales en un país que de otra manera parecía que no había cambiado mucho en siglos.

Sólo había un problema, le dijo el general Allen al Sr. Holbrooke, que sólo semanas antes había sido nombrado enviado especial para la región. Con una combinación de amenazas a funcionarios de la compañías de teléfono y los ataques a las torres, los talibanes fueron capaces de cerrar la red principal en el campo prácticamente a voluntad.

Los residentes locales informan de que las redes están a menudo fuera de servicio desde las 6 pm hasta las 6 de la mañana, presumiblemente para permitir que los talibanes lleven a cabo operaciones sin ser denunciados ante las fuerzas de seguridad.

El Pentágono y el Departamento de Estado no tardaron en colaborar en el proyecto de construir una “sombra”, es decir, un sistema propio de telefonía móvil en un país donde el control sobre la red gubernamental afgana la ejercen las “fuerzas enemigas” para EEUU.

Los detalles de esta red, que el militar ha llamado el proyecto Palisades, son escasos, pero actuales y ex funcionarios militares y civiles dijeron a The New York Times que esta se basó en parte en las torres de celulares colocadas dentro del área protegida de las bases estadounidenses. Una gran torre en la base aérea de Kandahar, sirve como estación base o punto de recogida de datos para la red, dijeron las autoridades.

Un alto funcionario de Estados Unidos dijo que las torres estaban a punto de estar lista y funcionando en el sur y describió el esfuerzo como una especie de sistema 911 que estará disponible para cualquier persona con un teléfono celular.

Al cierre del servicio de telefonía celular había sido para los talibanes una potente herramienta estratégica en su lucha asimétrica contra las fuerzas de seguridad estadounidenses y afganas.

Es ampliamente conocido que EEUU utiliza las redes de teléfonos móviles en Afganistán, Iraq y otros países para la recopilación de datos de inteligencia. Y la capacidad de silencio en la red también fue un poderoso recordatorio para la población local de que los talibanes mantuvieron el control sobre algunos de los órganos más vitales de la nación.

Cuando se le preguntó sobre el sistema, el teniente coronel John Dorrian, portavoz Fuerza Internacional de Asistencia de los Estados Unidos, o de la ISAF, se limitó a confirmar la existencia de un proyecto para crear lo que llamó un “servicio de comunicación celular expedicionaria” en Afganistán . Dijo que el proyecto se está llevando a cabo en colaboración con el gobierno afgano con el fin de “restaurar el acceso las 24 horas durante los siete días a los celulares.”

“Hasta el momento el programa no está en pleno funcionamiento, por lo que sería prematuro entrar en detalles”, dijo el coronel Dorrian.

El coronel se negó a dar las cifras de los costos. Las estimaciones de los funcionarios estadounidenses militares y civiles variaron ampliamente, desde US $50 millones a $ 250 millones. Un alto funcionario dijo que las autoridades afganas, que se deben hacerse cargo de las bases estadounidenses cuando las tropas se retiren, han insistido en mantener un elaborado sistema de comunicaciones.

Amplio esfuerzo subversivo

En mayo de 2009, un desertor de Corea del Norte llamada Kim se reunió con funcionarios en el Consulado Americano en Shenyang, una ciudad china a unos 120 kilómetros de Corea del Norte, según un cable diplomático. Los funcionarios querían saber cómo el Sr. Kim, que participó activamente en contrabandos fuera del país, se comunicó a través de la frontera.

“Kim no entró mucho en detalle”, dice el cable, pero no dejó de mencionar el enterramiento de los teléfonos móviles chinos “en las laderas de las montañas que luego las personas iban a cavar por las noches.” Dijo Kim Dandong que en los alrededores de la provincia de Jilin (China) “eran naturales los puntos de encuentro para la comunicación móvil transfronteriza y como lugares de reunión”.

“Los teléfonos celulares son capaces de captar señales de las torres en China”, aseguró Liu Libby, director de Radio Free Asia, emisora financiada por el gobierno de los Estados Unidos, y dijo que su organización utiliza las llamadas para recopilar información para las emisiones.

El hecho, en el país más cerrado del mundo, indica cuántos actores independientes participan en las actividades subversivas.

A los geeks de la calle L en Washington y los ingenieros militares en Afganistán, les resulta atractivo participar en desarrollos tecnológicos para una comunicación abierta.

En una charla con un periodista del Times a través de Facebook, Malik Ibrahim Sahad, hijo de disidentes libios que en gran medida se crió en los suburbios de Virginia, dijo que estaba facilitando el acceso a la Internet usando una conexión vía satélite comercial en Bengasi.

“Internet es de extrema precariedad aquí”, escribió Sahad, que nunca había estado en Libia antes del levantamiento y ahora está allá trabajando en apoyo a los grupos antigubernamentales. Aún así, dijo: “No creo que esta revolución podría haber tenido lugar sin la existencia de la World Wide Web.”

Por JAMES GLANZ y JOHN MARKOFF
Tomado de The New York Times
Traducido por Cubadebate
Publicado enInternacional
Lunes, 29 Noviembre 2010 08:01

Seguridad democrática vs. Alba

El 17 de noviembre tuvo lugar en el Capitolio un "seminario" preparatorio de la nueva ofensiva desestabilizadora ultraderechista en América Latina. El perfil y la agenda de los participantes alejan cualquier sombra de duda sobre eventuales teorías conspirativas antiestadunidenses. Los anfitriones fueron los congresistas republicanos por Florida, Ileana Ros-Lehtinen y Connie Mack, ambos ligados a la mafiosa Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), protectores de los terroristas internacionales confesos Luis Posadas Carriles y Orlando Bosch, y patrocinadores del golpista Roberto Micheletti, en Honduras.

También asistieron el ex embajador estadunidense en Caracas, Otto Reich, y el ex subsecretario de Estado Roger Noriega, viejos plomeros de las guerras sucias de Washington en la región y miembros conspicuos de la pandilla del halcón John D. Negroponte. Otros participantes fueron José Cárdenas, ex administrador adjunto de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID, por sus siglas en inglés); el ex embajador de EU en Costa Rica, Jaime Daremblum, del Instituto Hudson; y el ex director de la Oficina de la Casa Blanca para el Control de Drogas, John Walters.

Entre los seminaristas invitados estuvieron Alejandro Aguirre, presidente saliente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), antiguo instrumento de la CIA durante la guerra fría y que un par de días antes, en Mérida, Yucatán, había servido de plataforma guerrerista a los presidentes Felipe Calderón y Juan Manuel Santos, de México y Honduras, respectivamente; Guillermo Zuloaga, presidente de Globovisión de Venezuela, golpista, prófugo de la justicia y residente en Miami; el coronel Lucio Gutiérrez, ex presidente golpista de Ecuador y autor intelectual de la asonada policial y el intento de magnicidio del mandatario Rafael Correa el 30 de septiembre último, y Luis Núñez, del Comité Cívico de Santa Cruz, y Javier El-Hage, de la Fundación de Derechos Humanos de Bolivia, vinculados a la conspiración terrorista del mercenario húngaro-boliviano Eduardo Rózsa Flores, quien en abril de 2009 participó en el complot para asesinar al presidente Evo Morales.

El título del seminario fue de suyo elocuente: Peligro en los Andes: amenazas a la democracia, derechos humanos y la seguridad interamericana. El nombre de uno de los "talleres" abonaba el camino hacia los enemigos potenciales: "El terrorismo, el Islam radical y narcotráfico". A su vez, las "amenazas" contra Estados Unidos, sus aliados cipayos y la democracia liberal-conservadora quedaban identificadas desde las dos preguntas iniciales que debían responder los ponentes: "¿La Alba de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua constituirá una amenaza a los intereses estadunidenses y a la seguridad interamericana? ¿Están la democracia y los derechos humanos en peligro bajo el socialismo del siglo XXI?"

De más estar decir que la mezcla de todos esos elementos no podía dar otro resultado que las dos consignas prioritarias emergentes de la reunión, que figuran en la matriz de los planes de desestabilización encubierta de Washington y sus "socios" en los países del Alba: la eliminación de Hugo Chávez y arremeter contra el "azote" del socialismo del siglo XXI, sinónimo de "totalitarismo".

De la combinación de enemigos y amenazas surgen otras matrices de opinión consustanciales a la guerra de dominación de espectro completo de Estados Unidos en el área, verbigracia, construcciones mediáticas tales como narcoinsurgencia o narcoterrorismo, tan socorridas a últimas fechas por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el Pentágono y la CIA, aplicadas a México. A las que habría que agregar otras fabricaciones propagandísticas que se manejan en los "seminarios" organizados por la comunidad de inteligencia en centros académicos de la región, como la "conexión iraní" y el "populismo radical" o "autoritario" (cabe recordar la actualización 2010 de Felipe Calderón: "AMLO, un peligro para México").

Como parte de la propaganda de Estados Unidos en México, el guión que se diseñó para la "guerra" de Calderón incluyó desde un principio (diciembre de 2006) el control de territorio y de frontera, y la difuminación de las diferencias esenciales (incluidos los fines políticos e ideológicos) entre crimen organizado, insurgencia, milicias (paramilitares, autodefensas), terroristas y pandillas (maras).

Así como antes en Colombia, previo ablandamiento de los políticos y partidos parlamentarios, la clase empresarial y de los responsables jerárquicos de los organismos de seguridad del Estado mexicano –gracias a la repetición propagandística de sus papagayos de turno en los medios, tipo Enrique Krauze y Jorge G. Castañeda–, por la vía de caracterizar a México como un "Estado fallido", la "guerra" contra el narcoterrorismo y la narcoinsurgencia ha logrado transformar un asunto policial en otro de inteligencia militar y de seguridad nacional (de Estados Unidos).

A la vez, como sucedáneo de la militarización, paramilitarización y mercenarización emergente –que dispararon los niveles de violencia criminal, caos y mortandad en todo el territorio nacional–, Washington ha logrado instalar la llamada Oficina Binacional de Inteligencia en pleno Paseo de la Reforma, con la consiguiente subordinación y dependencia de sus contrapartes locales.

No obstante lo anterior, junto con Colombia, el fallido México de Calderón es una pieza clave de la llamada "seguridad democrática" y la agenda mediática de Washington en su proyecto de restauración conservadora regional. Ergo, las alianzas del reaccionario Calderón y el Partido Acción Nacional con la ultraderecha continental y la mafia cubano-estadunidense de Miami son funcionales a las operaciones de guerra sicológica y las acciones encubiertas de Washington contra los países del Alba.

Por Carlos Fazio
Publicado enInternacional
Viernes, 26 Noviembre 2010 07:28

El discurso de Hugo Chávez

 Una insólita reunión había tenido lugar en el Capitolio de Estados Unidos entre un grupo de legisladores de la derecha fascista de ese país y líderes de la derecha oligárquica y golpista de América Latina.  Allí se habló del derrocamiento de los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

El hecho ocurrió pocos días antes del encuentro de Ministros de Defensa de los países del hemisferio, en Santa Cruz, Bolivia, donde el presidente Evo Morales pronunció su enérgica denuncia el 22 de noviembre.

Mas no se trataba de una campaña mediática calumniosa ―algo habitual en la política imperialista―, sino de una actividad conspirativa que, con seguridad, conduciría en Venezuela a un inevitable derramamiento de sangre.
Por la experiencia vivida a lo largo de muchos años, no albergo la menor duda de lo que ocurriría en Venezuela si Chávez fuera asesinado. No habría que partir de un plan previo contra el Presidente; bastaría un perturbado mental, un consumidor habitual de drogas, o la violencia desatada por el narcotráfico en los países de América Latina, para generar en Venezuela un problema extremadamente grave. Analizando el hecho desde el punto de vista político, las actividades y los hábitos de la oligarquía reaccionaria dueña de poderosos medios de información, alentada y financiada por Estados Unidos, conduciría inevitablemente a choques sangrientos en las calles venezolanas, como son las intenciones claras de la oposición venezolana, sembradora de odio y actos de violencia a ojos vista.

Guillermo Zuloaga ―dueño de un canal de televisión opositor a la Revolución Bolivariana y prófugo de la justicia venezolana―, es uno de los conspiradores que participó en la reunión de congresistas convocada por Connie Mack e Ileana Ros-Lehtinen ―de origen cubano y filiación batistiana―, conocida por nuestro pueblo como la “loba feroz” por su conducta repugnante a raíz del secuestro de Elián González y su negativa a entregar el niño a su padre. La congresista republicana es un símbolo del odio y el resentimiento contra Cuba, Venezuela, Bolivia y los demás países del ALBA; casi con toda seguridad el Congreso de Estados Unidos la elegirá Presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes; fue defensora del gobierno golpista de Honduras, repudiado por la mayoría de los países de América.

El Gobierno Bolivariano de Venezuela estaba ante un grave y provocador reto. Era un tema realmente delicado. Me preguntaba cuál sería la reacción de Chávez. La primera respuesta enérgica partió de Evo Morales en su brillante y sentido discurso que nuestro pueblo ya conoce hoy. Hace dos días, el martes 23, se anunció que Chávez abordaría el tema en la Asamblea Nacional.

El acto fue convocado para las 5 p.m. y comenzó casi exactamente a la hora señalada. Los discursos pronunciados allí fueron enérgicos y precisos. Todas las actividades transcurrieron en apenas dos horas y algunos minutos. Los venezolanos habían tomado muy en serio el problema.

Chávez comenzó mencionando los nombres de numerosas personas presentes y, después de bromear con la nueva campeona mundial de Katá y el juego entre dos equipos profesionales de pelota, entró progresivamente en materia:
“…yo voy, en verdad, en verdad, en verdad, a ser breve.  Se ha dicho, díganme, ese documento que ha leído el diputado Roy, gracias Roy, Roy Daza, por esa lectura, ese documento, no solo en defensa de Venezuela, como aquí se ha dicho ya, lo dijo Eva.  No, estamos saliendo en defensa de la patria humana; uno pudiera decir, incluso, en defensa de la posibilidad humana.

“Traje unos libros […] Este fue el mismo ejemplar, ya está un poquito desgastado, que yo levanté allá en Naciones Unidas, Chomsky, Hegemonía o supervivencia —sigo recomendando este libro—:  La estrategia imperialista de Estados Unidos, Noam Chomsky.  Eva lo mencionaba y nos recordaba a este grande del pensamiento crítico, del pensamiento creador, de la filosofía, de la lucha por la humanidad.

“He aquí la continuación de este, Estados fallidos:  el abuso de poder y el ataque a la democracia.  Aquí, nada más y nada menos, Chomsky plantea la tesis de que el primer Estado fallido en este mundo es el Estado estadounidense, un Estado fallido, una verdadera amenaza para todo el planeta, para todo el mundo, para la especie humana.”

“Aquí hay una parte de la entrevista, de las conversaciones, donde Chomsky sale haciendo reflexiones acerca de América Latina y sobre Venezuela, de manera muy valiente, muy objetiva y generosa, defendiendo nuestro proceso revolucionario, defendiendo a nuestro pueblo, defendiendo el derecho que tenemos y estamos ejerciendo a darnos nuestro propio camino, como todos los pueblos del mundo lo tienen, y el imperio yanki ha desconocido este derecho y pretende desconocerlo.

“En el mismísimo capitolio federal —creo que lo llama—, en la mismísima Washington se reunió, se instaló una cumbre de terroristas; una cumbre, una patota —dirían los argentinos, y también los venezolanos hablamos de patota—, una verdadera patota de delincuentes, estafadores, terroristas, ladrones, malandros, se dieron cita, y, además, avalados por ‘prestigiosas’ figuras del establecimiento, del establishment, no solo de las corrientes de la extrema derecha republicana, sino también del Partido Demócrata, y lanzaron —como ya se ha dicho aquí, lo dijo Eva, lo dijo Roy en el maravilloso documento que ha leído, un documento de Estado, un documento nacional— abiertamente una amenaza contra Venezuela, contra los países y los pueblos de la Alianza Bolivariana.

“Saludamos desde aquí a Evo Morales, valiente compañero, camarada, y al pueblo de Bolivia.
“Saludamos desde aquí a Rafael Correa, valiente compañero, camarada, y al pueblo ecuatoriano.
“Saludamos desde aquí a Daniel Ortega, ese comandante presidente, valiente compañero, camarada, y al pueblo de Nicaragua.
“Saludamos desde aquí a Fidel Castro, a Raúl Castro y a ese valiente pueblo cubano.
“Saludamos desde aquí a todos los pueblos del Caribe, a Roosevelt Skerrit y al pueblo de Dominica, valientes líderes; San Vicente y las Granadinas; Ralf Goncalves, Spencer, a los pueblos del ALBA, de la Alianza Bolivariana, a sus gobiernos, a nuestros gobiernos, y, por supuesto, desde aquí al pueblo bravío de Venezuela, nuestro compromiso y nuestro llamado a la unidad y a continuar batallando por el futuro de la patria, por la independencia, cuya acta original —ya lo dijo nuestra presidenta Cilia— ahí está, el acta original de hace 200 años.

“Estamos entrando ya al 2011, preparémonos desde todos los puntos de vista:  espiritual, político, moral, para conmemorar los 200 años de aquel primer Congreso, de aquella primera Constitución, la primera de América Latina, de aquel nacimiento de la Primera República, el nacimiento de la patria venezolana, mucho más que el 5 de julio, es todo el 2011, y el inicio de la guerra revolucionaria de independencia que comandó primero Miranda, luego Bolívar y los grandes hombres y mujeres que nos dieron patria.

“El documento que leía Roy Daza comienza citando una frase de Bolívar en carta al agente Irving, un agente estadounidense que vino aquí a reclamar aquellos buques que Bolívar y sus tropas incautaron en el Orinoco porque Estados Unidos le enviaba armas y provisiones.

“No es nuevo, Eva, no es nuevo todo eso que tú denuncias allí de enviar millones de dólares, apoyo logístico.  No.  Desde entonces ya el gobierno de Estados Unidos enviaba armas y pertrechos a las tropas imperialistas de España.  Y es famoso.  Así lo recoge, en parte, ese buen escritor cubano, Francisco Pividal, en otro libro que no dejo nunca de recomendar:  Bolívar, pensamiento precursor del antimperialismo.  Se lee de un tiro.  Y hay un conjunto de citas aquí extraordinarias.  Ya tú señalabas una.

“Pero en algunas partes de algunas de estas cartas de Bolívar a Irving —creo que fue la última que le envió—, cuando ya Irving comienza a amenazarlo con el uso de la fuerza, Bolívar le dice:  No voy a caer en la provocación, ni en ese lenguaje.  Solo quiero decirle, señor Irving —por ahí está escrito, voy a parafrasear, porque es la idea, es la dignidad de nuestro padre Bolívar lo que se impone, lo que importa en este salón lleno de magia, lleno de símbolos, lleno de patria, lleno de sueños, lleno de esperanza, lleno de dignidad.  Le dice Bolívar:  Sepa usted, señor Irving, que más de la mitad o la mitad —era 1819, ya iba casi una década de guerra a muerte— o casi la mitad de los venezolanos y venezolanas ha muerto en la lucha contra el imperio español, la otra mitad de los que aquí quedamos estamos ansiosos de seguir ese mismo camino si Venezuela tuviese que enfrentar al mundo entero por su independencia, por su dignidad.

“Ese era, ese es Bolívar, y aquí estamos sus hijos, sus hijas, María, dispuestos a lo mismito.  Sépalo el mundo, estamos dispuestos a lo mismito.  Si el imperio yanki, con todo su poderío, del cual no nos reímos, no, hay que tomarlo en serio —como bien nos lo recomienda Eva—, decide agredir, seguir agrediendo y agredir abiertamente a Venezuela para tratar de frenar esta revolución, aquí estamos dispuestos, sépalo, señor imperio y sus personificaciones, que aquí estamos dispuestos a lo mismito:  ¡a morir todos por esta patria y su dignidad!

“Habría que preguntarse, esa cumbre de terroristas que se reunió en Washington, algunos venezolanos, bolivianos, genocidas —como se preguntaba ayer un buen periodista en una entrevista— sería bueno saber qué pasaporte están usando estos delincuentes, por dónde entraron, si algunos de ellos están en el código rojo de INTERPOL.  Facilito llegaron, y llegan y se pasean por las calles de Washington, les hacen agasajo.  Por eso tiene razón Noam Chomsky.  Yo repito con Noam Chomsky:  El Estado estadounidense es un Estado fallido que actúa más allá de las leyes internacionales, no respeta absolutamente nada y se siente, además, con derecho a hacerlo, no responde ante nadie.  Es una amenaza no solo para Venezuela y para los pueblos del mundo, sino para su propio pueblo, pueblo que es agredido permanentemente por ese Estado antidemocrático.

“Fíjense, aquí apenas un resumen.  Wikileaks, les suena, ¿verdad?

“¿Qué dirá esta señora representante, fascista, que nos llama a nosotros, a Evo, a Correa y a mí, forajidos?  Forajida ella, es una forajida que bien pudiera un tribunal venezolano solicitar extradición de esa forajida por estar cometiendo delitos y conspirando, y muchos otros, contra la soberanía de nuestro país.  Es una forajida.  Señalarla ante el mundo es lo que queda, y a otros forajidos.

“¿Qué dirán esos forajidos sobre esto, por ejemplo?

“Leo:
“‘¿Qué dirá el Parlamento estadounidense sobre estos informes, sobre estos documentos que eran secretos y ahora han sido publicados en esta página Wikileaks? ¿Qué significará Wikileaks?  Así como Chávez Candanga.
“‘El 15 de marzo de 2010, Wiki Candanga hizo público un informe del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, en el que trataba varias filtraciones protagonizadas por esta Web relacionadas con intereses estadounidenses y proponía diversas vías para marginarla:  video de asesinatos de periodistas.’  He  aquí algunos de los documentos, son públicos.  Habría que ver si alguna autoridad en Estados Unidos toma alguna iniciativa ante estos delitos, o estos supuestos delitos, ¿verdad?, no soy yo juez para determinarlo, supuestos delitos graves cometidos por ciudadanos de su país, civiles, militares, por su gobierno.
“Leo:  ‘El día 5 de abril de 2010, Wikileaks publicó un video en el que se ve cómo soldados estadounidenses asesinan al reportero de Reuters, Namir Noor-Eldeen, a su ayudante y a nueve personas más.  Se ve claramente que nadie de los presentes hacía amagos de atacar al helicóptero Apache desde el que se les dispara.  Aunque la agencia Reuters solicitó en numerosas ocasiones el video, le fue negado hasta que Wikileaks consiguió este video inédito que puso en jaque al aparato militar de Estados Unidos.’
“Bueno, puso en jaque es un decir, ¿no?, al menos moralmente.
“Una vez más, ¿qué dirá Naciones Unidas?  ¿Qué pasaría si eso ocurriera en algunos de los países del ALBA?  ¿Qué pasaría?  ¿Qué dirá la OEA, qué dirá el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el Consejo de Derechos Humanos?  ¿Qué dirá la tristemente célebre Corte Internacional de Derechos Humanos?  Para que veamos el doble rasero con que se mide aquí los derechos humanos, el respeto a la vida, el terrorismo y todos esos fenómenos.
“Diarios de guerra de Afganistán, 25 de julio de 2010, fueron también publicados.  Registros de la guerra de Irak.  Fíjense en esta frase: ‘El 22 de octubre de 2010’

—hace pocos días— ‘Wikileaks hace público en su página web un compendio denominado Documento de la guerra en Irak, contentivo de 391 831 documentos filtrados, desde el Pentágono, sobre la guerra de Irak y su ocupación, entre el 1 de enero de 2004 y el 31 de diciembre de 2009, en los que se rebelan, entre otros asuntos, el uso sistemático de torturas, la cifra de 109 032 muertos en Irak, de los que 61 081 fueron civiles, el 63%; 23 984 ‘enemigos etiquetados como insurgentes’, 15 196 llamados del país anfitrión.’  ¡Qué manera de visitar un país!  ‘Y 3 771 muertos ‘amigos’, fuerza de la coalición.  Los documentos rebelan que cada día murieron 31 civiles promedio durante un período de seis años.’

“¿Quién investiga esto?  ¿Quién responde por esto?  No, es el imperio, es el Estado fallido estadounidense.  Leo esta frase:  ‘Estos documentos que están ordenados cronológicamente y por categorías describen acciones militares mortales que afectan al ejército de Estados Unidos, incluyendo el número de personas asesinadas, heridas o detenidas como resultado de dichas acciones, así como la localización geográfica precisa de cada suceso; además, detalla las unidades militares implicadas y las armas utilizadas.’  Suficientes detalles para una investigación.

“¿Qué dirá el Congreso de Estados Unidos sobre esto?  Allá está nuestro embajador en Washington.  ¿Tú eres embajador todavía allá?  Sí, tú eres embajador.  Que sepamos aquí no se ha dicho nada, ¿verdad?

“Aquí dice:  ‘La mayoría de las entradas del diario fueron escritas por soldados y miembros de los Servicios de Inteligencia, que escuchaban los informes trasmitidos por radio desde el frente de combate.

“‘Víctimas civiles provocadas por la fuerza de la coalición.  Al mismo tiempo’, dice aquí, ‘ha salido a la luz un gran número de ataques y muertes, como resultado de los disparos de las tropas contra conductores desarmados, ante el temor de que estos fueran terroristas suicidas.

“‘Un informe detalla cómo un niño fue asesinado y otro resultó herido cuando el auto en el que viajaban recibió los disparos de las tropas.  En compensación por este ataque se pagó a sus familiares 100 000 afganis por el niño muerto, 1 600 euros.’  El capitalismo paga, 20 000 afganis, 335 euros por el herido y 10 000 afganis, 167 euros por el vehículo.  Y a todo esto lo llaman en los informes, quienes lo redactan, ‘pequeñas tragedias’, ‘pequeñas tragedias’.  Esta es la gran amenaza, la más grande amenaza que hoy vive el planeta.

“El imperio yanki, sin duda, ha entrado en una fase de declinación política, económica y, sobre todo, ética; pero quién puede negar su gran poderío militar, lo cual, combinando esos factores, convierte a este, el más poderoso imperio de la historia de la Tierra, en una amenaza mucho mayor para nuestros pueblos.  ¿Qué nos queda?  Ya se ha dicho también:  unidad, unidad y más unidad.

“¿Que el Congreso de Estados Unidos va a ser a partir de enero un Congreso de extrema derecha?  Bueno, el Parlamento venezolano a partir del 5 de enero debe ser de extrema izquierda.

“Y yo les hago un llamado a los diputados y diputadas electas por el pueblo, por los movimientos populares, los movimientos sociales, los partidos de la revolución, tienen un gran compromiso a partir del 5 de enero.

“En verdad que es inaudito, y Eva nos lo recuerda.  ¿Cómo es que aquí se sigue permitiendo que nosotros, teniendo esta Constitución —cuánto costó, cuántos años de batalla, cuánto sudor, cuánta sangre, cuántos esfuerzos; aquí está muy claramente establecido, también está allí en la primera Constitución, la primera acta de independencia y nuestra primera Constitución, somos un país soberano—, a riesgo de que nos llamen otra vez ‘la patria boba o la revolución boba’, o si queremos ser mucho más populares en la palabra ‘la revolución pendeja’; cómo es que nosotros vamos a permitir que partidos políticos, ONGs, personalidades de la contrarrevolución sigan siendo financiados con millones y millones de dólares del imperio yanki y anden por allí haciendo uso de la plena libertad para abusar y violar nuestra Constitución y tratar de desestabilizar al país?  Imploro que se haga una ley muy severa para impedirlo.  Esa debe ser la forma como nosotros debemos responder a la agresión imperial, a la amenaza imperial, radicalizando posiciones, no aflojando absolutamente nada, ajustando posiciones, afincando el paso, consolidando la unidad revolucionaria.  No solo un Parlamento, mucho más a la izquierda, mucho más radicalmente a la izquierda, necesitamos un gobierno mucho más radicalmente a la izquierda, una fuerza armada, general Rangel —general en jefe, que lo ascenderemos por fin el sábado, que es 27 de noviembre, Día de la Fuerza Aérea—, mucho más radicalmente revolucionaria, junto al pueblo.

“No debe haber cabida en nuestras filas civiles, militares, para las medias tintas. ¡No, una sola línea:  radicalizar la revolución!  Y eso debe sentirlo esta grosera burguesía apátrida, debe sentirlo.  Esta burguesía venezolana, sin vergüenza y sin patria, debe sentir, debe saber que no es gratuito que uno de sus más connotados representantes vaya al mismísimo Congreso del imperio a arremeter contra Venezuela y que siga teniendo aquí un canal de televisión.  Y así por el estilo, ¡y así por el estilo!  La burguesía venezolana debe saber que le va a costar caro la agresión contra el pueblo, y no andar paseándose por allí.

“Recuerdo —he allí a José Vicente Rangel, a Maduro y compañero, gracias por acompañarnos— cuando en el gobierno de Betancourt, incluso fueron detenidos, sin juicio previo ni fórmula previa, diputados de los partidos de izquierda, sin ninguna prueba los llevaron a la prisión, les quitaron la inmunidad parlamentaria.

“Dentro de pocas semanas ingresarán a este recinto un grupo de diputados de la extrema derecha.  Bueno, solo hay que recordarles que aquí hay una Constitución.  Así como fue ilegalizado aquí, en su momento, el Partido Comunista de Venezuela, y muchos otros partidos, y les allanaron la inmunidad parlamentaria a muchos diputados, aún sin pruebas, otros se fueron a la montaña como el gran Fabricio Ojeda, quien renunció a su curul y se fue a la montaña a dar la sangre por la revolución y por el pueblo.  Yo me imagino que este digno Parlamento no aceptará, teniendo la representación mayoritaria de las fuerzas populares, que aquí venga la fuerza de ultraderecha a tratar de subvertir el orden constitucional.  Supongo yo que el Estado, estoy seguro de que el Estado activará todos los mecanismos en defensa de la Constitución y de la ley ante las agresiones que no se dejarán esperar.

“En fin, la amenaza… ¿Cómo es que llamaron al evento de los terroristas?  ‘Amenaza en Los Andes’, ¿no?, Nicolás; Peligro en Los Andes, es como el título de una película, Peligro en Los Andes; peligro en el mundo habría que advertir o alertar más bien, el peligro es mundial.

“Ahora mismo hay una situación, en estos momentos, allá en la Península de Corea.  Cuando yo salí para acá todavía las noticias eran confusas, como confuso fue el hundimiento de aquel buque de Corea del Sur, el Cheonan; pero luego surgieron evidencias de que fue hundida esa nave por Estados Unidos.  Ahora en una pequeña isla, en aquella península dividida por el imperio yanki, invadida, arrasada durante años, hay una situación de tensión, unas bombas, unos muertos y unos heridos.

“Fidel Castro tiene varios meses alertando acerca de los graves riesgos de una guerra nuclear.  Hace poco estuve allá, una vez más, y me explicaba, desarrollaba su pensamiento —ya bastante lo conocemos, por supuesto, no hay nada mejor que dialogar— y me decía:  ‘Chávez, cualquier tirito allí en esa zona, llena de armas de destrucción masiva, de armas atómicas, puede escalar a una guerra, que pudiera ser, primero, convencional…’; pero él está convencido de que va directo a una guerra nuclear, que pudiera marcar el fin de la especie humana.  Así que no es el peligro en Los Andes, escuálidos de Washington; el peligro es mundial.

“Aquí en Venezuela, como Eva lo decía, se prendió una luz, y en América Latina se prendió otra, se prendió otra y se prendieron otras.  Nosotros podemos decir hoy —no que Venezuela; no—:  América Latina es el continente de la esperanza y el imperio yanki no puede cerrar las puertas de la esperanza.

“A nosotros, a los venezolanos y venezolanas, siempre nos ha tocado, por alguna razón, o por algunas razones de distintos signos, estar en la vanguardia de estas luchas, desde hace siglos.

“Veo allá el retrato de Miranda, de Bolívar, he allá Martín Tovar y Tovar, Carabobo, y todo eso Roy lo leía y lo decía con pasión:  Va aquí, en nuestros genes, en nuestra sangre.  Parafraseó a Mao, el gran timonel.

“Ese imperio, ese Estado fallido que es Estados Unidos, a pesar de su inmenso poder, de sus amenazas, va a terminar siendo un gigantesco tigre de papel y nosotros estamos obligados a convertirnos en verdaderos tigres de acero, pequeños tigres de acero, invencibles, indomables.

“Señora Presidenta, prometí ser breve, y lo dije al comienzo, y lo repito:  Creo que todo lo que había que decir aquí lo dijeron entre Eva Golinger, la valiente mujer, y este valiente caballero diputado Roy Daza, recogido en ese documento que ahora entiendo que va a circular por los cuatro rumbos de Venezuela, y más allá, por América Latina.

“Yo agradezco la invitación a este acto; agradezco el gesto, y solo, como uno más, me sumo a este gigantesco batallón, por decirlo así, en defensa de Venezuela, en defensa de la patria venezolana.

“Mirando el cuadro, más que un cuadro la obra monumental de Tovar y Tovar, uno ve la infantería allá, y uno ve la caballería allá.  Inspirémonos allí:  ¡Infantería, calar bayonetas, a paso redoblado!  ¡Caballería, al galope, en defensa de la patria bolivariana, de la Alianza Bolivariana de nuestros pueblos!

“¡Abajo el imperio yanki!”, exclamó finalmente, y vivas al ALBA, la Patria y la Revolución.

No cabe la menor duda de que Chávez, un hombre de profesión militar pero mucho más apegado a la persuasión y al diálogo que a la fuerza, no vacilará en impedir que la derecha proimperialista y antipatriótica lance a venezolanos engañados contra la fuerza pública para ensangrentar las calles de Venezuela.

En Bolivia y en Venezuela la mafia imperialista ha recibido una respuesta tan clara y enérgica que tal vez no imaginaba.

Fidel Castro Ruz
Noviembre 25 de 2010
6 y 34 p.m.
Publicado enInternacional
Lunes, 01 Noviembre 2010 08:28

Así fue el intento golpista en Ecuador

Las nubes no terminaban de despejar la cumbre del volcán Pichincha, a cuyas faldas se extiende esta ciudad, cuando una paciente del Hospital de la Policía Militar se asomó a la ventana ese jueves. Eran las 6.45 a.m. del 30 de septiembre. Divisó sobre la Avenida Mariana de Jesús las antenas retransmisoras de las principales televisoras, entre ellas Teleamazonas y Ecuavisa. ¿Será que va a haber algún evento por acá?, pensó sin imaginar que el nosocomio sería ese día teatro de una de las crisis políticas más dramáticas de Ecuador. Evidentemente los dueños de los medios electrónicos estaban sobre aviso.

7:15: en el programa televisivo Contacto directo, Galo Lara, líder opositor, hace un comentario críptico: “El presidente Rafael Correa le quitó sus juguetes a los hijos de los policías –en alusión a la ley de servidores públicos que se había aprobado la víspera y que suprimía condecoraciones y algunas prestaciones a las fuerzas del orden–; es por eso que tiene temor que lo linchen, es por eso que ya está haciendo las maletas para irse del país”.

8:00: en un salón de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) se dan cita académicos y funcionarios de alto nivel –entre ellos Francisco Jijón, secretario de Seguridad Interna y Externa, y los ministros de Seguridad Interna, Miguel Carvajal; Defensa, Javier Ponce, y del Interior Gustavo Jalkh– para debatir temas de estabilidad del Estado. A ninguno le han sonado las alarmas de lo que está a punto de ocurrir.

Se necesita una izquierda con los pies en la tierra

“En el mundo flacsionano –evalúa posteriormente el analista Alexis Ponce– se hacen mapas conceptuales y escenarios de crisis muy buenos. Pero a la hora de una confrontación de verdad, como la del 30-S, estos caballeros no saben qué hacer. Aquí se necesita que la izquierda tenga los pies en la tierra. En esta revolución ciudadana no podemos estar por encima de la lucha de clases.”

(Tres semanas después Correa reconocería en entrevista con este diario que su gobierno está a ciegas y en ceros en materia de seguridad y hace el primer relevo de gabinete después de la crisis, sustituyendo a Jijón por el vicealmirante Homero Arellano.)

8:15: suena el teléfono en casa de María Augusta Calles, asambleísta de Alianza PAIS. Una colega periodista –ella lo es– le avisa: Cuidado ahora que salgas, porque hay una sublevación, ese es el rumor. Enciende la televisión y algunos canales informan ya que militares tomaron el control del aeropuerto internacional Mariscal Sucre. Desde esa hora y hasta la tarde todos los vuelos de llegada y salida fueron suspendidos.

Hay amotinamiento en el Ministerio de la Defensa. No se sabe todavía, pero también está tomada la estratégica base aérea de Tacunga, de la Fuerza Aérea. La carretera que une a Quito con Sangolquí, sede del principal destacamento de caballería, está cerrada. Si fuera necesario enviar tanques a la ciudad no podrían pasar. Y en Guayaquil, ciudad principal, están cerrados todos los aeropuertos e incluso el puerto, paralizado por piquetes de marinos. En total fueron 24 regimientos de policía en todo el país sublevados.

El pueblo quiteño se autoconvocó

8:30: desde la cabina de Radio La Luna, de tendencia antiderechosa, su director, Ataúlfo Tobar, concluye después de los primeros datos: Entendimos que se estaba viviendo una sublevación y que el presidente estaba bajo ataque. A partir de ese momento arrancamos una transmisión ininterrumpida de 11 horas a micrófono abierto. El pueblo quiteño se autoconvocó en defensa de la democracia.

Se supo entonces en todo el mundo que ante el amotinamiento en el Regimiento I de la policía quiteña, el presidente Correa había decidido ir y negociar personalmente con ellos. Que había sido rodeado, golpeado y gaseado. Y que él los había desafiado, abriéndose la camisa: ¡Mátenme si quieren!

¿Imprudencia? Algunos analistas así lo estiman. Un asesor en cuestiones de inteligencia opina lo contrario: Si se hubiera quedado en el Palacio de Carondelet, con un simple bloqueo de las calles García Moreno y Guayaquil del casco histórico, el presidente hubiera quedado encerrado. Y hubiera caído en 45 minutos, no más.

¿Por qué lo dice? Como movimiento social protagonizamos tres sublevaciones que culminaron con la caída de tres presidentes sucesivamente. Algo hemos aprendido de los manuales del buen golpista. Al salir hacia la avenida Mariana para resolver personalmente lo que supuestamente era una protesta laboral de la policía, lo que Correa hizo, quizá sin estar consciente, fue salirse de una trampa mortal.

9:00: refiere el abogado quichua Floresmilo Simbaña que a esa hora delegados de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador arrancaban un foro sobre educación pluricultural. Ante los hechos, el potente movimiento indio se declara en asamblea permanente. Queda expectante. CONAIE no se pronunciaría hasta las 4 de la tarde, rechazando la violencia pero condicionando su apoyo al presidente. No convoca a salir a las calles ni se deslinda de las declaraciones de Lourdes Tibán, asambleísta del Partido Pachakutik, quien aplaudió la asonada: ¡Bien, mil veces bien!, dijo a las 9:30. Correa nunca estuvo en peligro de caer... pero sí de morir, admite Simbaña.

9:00: María Augusta avanza trabajosamente en su auto por las calles desquiciadas. Por la radio escucha que entre las 9:15 y 9:30, el presidente finalmente logra ser ingresado por la puerta de atrás del hospital después de un forcejeo que lo deja en malas condiciones físicas. Los videos hoy conocidos demuestran que incluso dentro del hospital había elementos que recibieron al mandatario con bombas de gas.

10:00: Fernando Garzón, asesor de la Defensoría del Pueblo, ha logrado acercarse a la puerta trasera del Hospital de la Policía. En una bitácora detallada que redactó después –y que facilitaría a este diario– relata la sucesión de hechos. Le informan que el presidente ya se encuentra, acosado por agentes hostiles, en la habitación 302.

10:15: María Augusta está a tres cuadras de la Asamblea cuando recibe una llamada: No llegues. Hay orden de matarte. En lugar de llegar a su oficina se encamina al palacio presidencial.

En el camino topa con bloqueos. Piquetes de encapuchados intentan evitar que la gente llegue a la Plaza Mayor, que sin embargo a esa hora ya está casi llena. Las oficinas y escuelas suspenden actividades. Finalmente la legisladora alcanza entrar al despacho del presidente en Carondelet. En el recibidor encuentra, crispados, a Miguel Carvajal, ministro de Seguridad, y al alcalde Augusto Barrera. Comentan que ya se está negociando con los militares, que las fuerzas armadas se van a pronunciar contra la asonada. Ahí supe que el golpe había abortado.

Los hilos de Lucio, el titiritero

En Brasilia, en tanto, el coronel Lucio Gutiérrez, ex presidente derrocado por la llamada revolución forajida en 2005, predice el fin del modelo de Correa. Hay un antecedente: el líder de la opositora Sociedad Patriótica –partido de corte autoritario-populista que aglutina sobre todo a familias de policías y militares– había participado una semana antes en Miami en una conferencia. El tema: El derrumbe de los modelos de socialismo del siglo XXI. Su anfitrión es el opositor cubano Carlos Montaner. Lo escuchan atentamente, entre otros, Roberto Isaías, banquero prófugo, y varios líderes de la derecha ecuatoriana.

10:15: es entrevistado su lugarteniente Fidel Araujo en el Regimiento I. Vengo a apoyar a los policías que han sido ofendidos, dice. Más que apoyar, parece coordinar el operativo. Usa chaleco antibalas. (Ocho días después sería detenido.)

10:20: Ese día no sesionaba el parlamento. La congresista María Paula Romo, de Alianza PAIS, estaba presente cuando se amotinó la guardia legislativa, respaldada por policías de otros destacamentos y por trabajadores de Petroecuador.

Relata cómo entraron al plenario blandiendo armas y palos, insultando a los correligionarios de Correa –¡comunistas!– impidiendo la entrada y salida de asambleístas del partido oficial (la oposición transitaba sin restricción). Desconectaron las cámaras de seguridad y gasearon el recinto.

11:40 Rueda de prensa del alto mando de las fuerzas armadas. El jefe del Comando, general Ernesto González, declara: Estamos subordinados a la autoridad del presidente Correa. Sin embargo no habrá movimien- to de tropas para resguardar al jefe de Estado hasta pasadas las siete de la noche. Para entonces el jefe del ejecutivo ya ha decretado el estado de emergencia nacional y, bajo este amparo, ordena la cadena nacional para los medios de comunicación.

13 horas. En cuanto entra al aire la cadena nacional, otro grupo de opositores se dirige hacia la emisora oficial, entra violentamente, rompe vidrios y llega hasta el estudio. La asambleísta del partido Social Cristiano Alejandra Cevallos exige al aire la renuncia de Correa. Otros líderes cercanos a Lucio dirigen el operativo.

13.30 Congresistas de oposición exigen aprobar una amnistía anticipada para que los sublevados no sufran retaliación alguna, porque lo único que han hecho es interpretar el clamor del pueblo contra la tiranía, según dice el opositor Gilmar Gutiérrez.

Ésa era la señal inequívoca que el Plan A había fallado. Faltaba el Plan B, el magnicidio. Queda para el expediente la grabación de la voz del agente Luis Martínez Viláñez ordenando por el transmisor de su radiopatrulla a los policías apostados fuera del hospital: ¡Mátenle, mátenle al presidente! Y el cristal estrellado por un balazo en la ventana de la habitación 312, donde se resguarda Correa.

Por Blanche Petrich
Enviada/I
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Domingo, 04 Abril 2010 08:12

Cuba, democracia y socialismo

Por un lado está la cínica y mentirosa campaña desenfrenada de la CNN y de todos los medios y gobiernos de derecha contra el sistema político cubano. Es evidente el lazo que existe entre el Departamento de Estado y la manifestación en Miami dirigida por la cantante Gloria Estefan, hija de un ministro del dictador Batista, que contó con la participación del terrorista y multiasesino Posada Carriles en apoyo a las llamadas Damas de Blanco y el huelguista de hambre Guillermo Fariñas que, como éstas, pide la intervención de la ONU, de la OEA y de Estados Unidos, no sólo en Cuba sino también en Venezuela, para respaldar a la oposición proimperialista.
 
Los que mantienen el centro de tortura en Guantánamo se erigen ahora en defensores de los derechos humanos. La guerra no declarada contra Cuba desde 1959 –que pasó por la provocación con incendios, la siembra de enfermedades, el intento de invasión, la cobertura a grupos de bandidos mercenarios, el bloqueo, la amenaza de guerra atómica– entra ahora en otra fase, tratando de aprovechar la crisis mundial capitalista que golpea duramente a la isla para derribar al gobierno resultante de la revolución, que es uno de los principales miembros de la Alba, junto a Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia, que también están en la mira de Washington.
 
Por tanto, la defensa de Cuba y del derecho a la autodeterminación y la lucha contra el bloqueo, inmoral e ilegítimo, más que nunca está en el orden del día. Porque este uso capitalista e imperialista de la crisis busca cerrar el camino a una alternativa y, para ello, debe combatir todo lo que suene a izquierda, empezando por la Alba, y abarcando también a los gobiernos de Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay, que están lejos de ser izquierdistas y mantienen políticas neoliberales levemente modificadas.
 
Por eso, dicho sea de paso, se equivocan gravemente quienes sostienen que Brasil es nada menos que imperialista y que en ese país y en otros similares el enemigo central sería una supuesta nueva clase (¡no propietaria del capital financiero ni de los medios de producción!) formada por la fusión entre funcionarios corruptos y capitalistas locales. No ver qué hacen el capital financiero y Estados Unidos y centrar, en cambio, la atención sólo en los errores o barbaridades de los gobiernos progresistas, incluyendo el cubano, ayuda poderosamente a las vestales de la democracia que pontifican desde el Departamento de Estado y desde la CNN cubriendo las bases en Colombia o la IV Flota o la Iniciativa Mérida.
 
Por el otro lado están las torpezas políticas y la brutalidad de grupos burocráticos que creen que la oposición se combate con la policía y los aparatos. En efecto, una cosa es combatir con todos los medios las conspiraciones y las acciones delictivas, y otra asfixiar la expresión pública de ideas, incluso reaccionarias, y alabar –como lo hacen los periodistas cubanos– los méritos de la unanimidad (en la Asamblea o en los medios). En tiempos de Lenin y hasta la guerra civil, por ejemplo, los partidos y los medios de información capitalistas u opositores eran legales. La unanimidad presupone, en cambio, que alguien decide qué se dice, qué se vota, qué se publica. Pero ni la clase obrera ni la sociedad son homogéneas ni pueden ser unánimes.
 
Sin discusión democrática no hay socialismo, porque éste es resultado de la información, la maduración y la participación directa de los trabajadores y el pueblo, que deben criticar, controlar, sugerir, proponer, exigir. La democracia, además, es para quien piensa diferente, no para quien lo hace como uno; incluso para los delincuentes y los proimperialistas y contrarrevolucionarios que no cometan delitos. Y el socialismo lo construye la sociedad, en las contradicciones, resolviéndolas, y no la burocracia partidaria o militar. Las ideas falsas se combaten con ideas mejores para convencer; las acciones concretas conspirativas o delictivas, en cambio, con la fuerza estatal.
 
Cuando hay delincuentes comunes, marginales, por tanto, antisistémicos, que se inmolan al servicio de la oposición de derecha y cuando comienza a haber suicidios (como las huelgas de hambre extremas o los monjes budistas que se queman en Tailandia), es evidente que algo anda muy mal. La represión abierta u oculta es desaconsejable ante este problema, que es político, no policial. Y lo peor que se puede hacer es fusilar (como sucedió con los que secuestraron en ferryboat hace unos años) u organizar, con el aparato de la Juventud Comunista, multitudes indignadas para acallar a las escasas fuerzas ultrarreaccionarias que se quieren manifestar. Eso da más combustible a la ofensiva imperialista (que de todas maneras está allí) y confunde a los defensores de Cuba y a todos los que, en sus países, defienden sus derechos de disentir, publicar y manifestarse (que son constitucionales), y combaten la represión y la ilegalización de sus ideas y organizaciones.
 
La democracia y el socialismo sólo son posibles con la autogestión y la autorganización de vecinos, obreros y campesinos, para discutir todos los problemas y, además de los planes gubernamentales, sus propias ideas y soluciones locales. La prensa, en lugar de alabar la funesta unanimidad, debería dar voz a la gente en cuyo nombre habla y decide el aparato burocrático. Además, no puede haber aumento de la producción y la productividad agrícolas sin ese tipo de democracia y de autogestión, que dé rienda suelta a la creatividad y a las críticas.
 
Si se quiere quitar base a las maniobras imperialistas y contrarrevolucionarias, hay que transformar radicalmente y mejorar la vida cotidiana, con mayor producción voluntaria y con mayor democracia. La economía de Cuba y su Estado aún siguen siendo capitalistas, pero intentan dar las bases para el socialismo. Por tanto, hay que enterrar los métodos contrarrevolucionarios aprendidos en el pasado en la práctica y los manuales de los burócratas que, en nombre de un supuesto marxismo, encerraban en manicomios a sus opositores y son hoy, abiertamente, grandes capitalistas y mafiosos.

Por Guillermo Almeyra
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Lunes, 22 Marzo 2010 08:20

Obama y la subversión en Cuba

Cuando en febrero la administración Obama-Clinton envió al Congreso el proyecto de presupuesto para el año fiscal 2011, la partida del Departamento de Estado destinada a financiar la desestabilización en Cuba sufrió una pequeña disminución respecto a las cifras de años anteriores. Los casi 20 millones de dólares asignados para promover la democracia en la isla resultan sólo 4.39 por ciento de los 456 que utilizará Estados Unidos para impulsar acciones encubiertas y apuntalar la hegemonía del imperio en América Latina.
 
Aunque los fondos no incluyen otras fuentes de financiamiento como las que de manera enmascarada son empleadas por otras agencias federales, como la CIA y sus empresas fantasmas, la noticia alborotó a la gusanera que vive de la industria de la contrarrevolución y al grupo de congresistas cubano-estadunidenses que sirve a sus intereses mafiosos. En particular, al senador demócrata por Nueva Jersey, Robert Menendez, y a los representantes republicanos Lincoln y Mario Díaz Balart e Ileana Ros Lehtinen (La loba feroz), todos con una larga estela de corrupción a cuestas e involucrados en el golpe de Estado cívico-militar en Honduras, como parte de una red ultraderechista manejada desde los sótanos de la Casa Blanca por los viejos halcones Otto Reich, Roger Noriega y John Dimitri Negroponte, actual asesor de Hillary Clinton en el Departamento de Estado.
 
Pese al interés de la Casa Blanca por no aparecer vinculada a los golpistas, y en momentos en que sectores ultraconservadores se fortalecen ante la débil y sinuosa administración Obama-Clinton, surgen cada vez más datos sobre el papel legitimador que jugaron grupos de la contrarrevolución cubana de Miami para respaldar financieramente al presidente interino Roberto Micheletti y entronizar después a Porfirio Lobo en unas elecciones bajo estado de sitio.
 
En esa coyuntura, los congresistas Ileana Ros, Bob Menendez y Lincoln Díaz Balart trabajaron de manera ardua para que sectores del Capitolio recibieran enviados de los golpistas y les dieran su reconocimiento. De hecho, se creó en Miami un denominado Comité de Apoyo a la Democracia en Honduras, que sirvió de pantalla para encubrir los fondos utilizados para blindar la campaña de Porfirio Lobo desde Estados Unidos, y para que un grupo de contrarrevolucionarios anticubanos viajaran a Honduras como observadores de los comicios.
 
Según denunció en su momento The New York Times, la campaña de cabildeo en Washington en favor del gobierno de facto costó unos 400 mil dólares en gastos de relaciones públicas, y se plantea que antes de las elecciones se enviaron a Porfirio Lobo alrededor de 100 mil dólares aportados por Bob Menendez, uno de los fieles representantes de la mafia cubano-estadunidense en el Capitolio, quien acaba de ser encontrado con las manos en la masa, al revelarse que en julio del año pasado intervino ante el Banco de la Reserva Federal en favor de una institución bancaria al borde de la quiebra, cuyos directivos contribuyeron a su fondo de campaña al Senado.
 
De acuerdo con The Wall Street Journal, Menendez presionó al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, para que aprobara la venta de First Bank Americano al JJR Bank Holding Co de Brick, Nueva Jersey. Bernanke no siguió la recomendación y el banco quebró. Ex alcalde mafioso de Union City de 1986 hasta su elección como senador en 1992, Menendez convirtió esa ciudad en un paraíso del juego ilegal, de la extorsión, del fraude y la prostitución. En octubre del año pasado, furioso por el concierto de Juanes en La Habana, intentó usar de rehén la reforma de salud de Obama para chantajear políticamente al Presidente.
 
Según un reporte de Public Campaign –organización que busca reducir los grupos de interés en la política estadunidense–, como presidente de U.S. Cuba Democracy Public Action Committee (PAC), un grupo de lobby anticubano, Menendez fue uno de los legisladores que más donaciones recibieron. La investigación revela que el mayor receptor de fondos de los acaudalados clanes familiares de cubano-estadunidenses de la Florida –que aspiran convertir Honduras en un enclave para sabotear los procesos de Venezuela, Cuba y Nicaragua y los demás países de la Alianza Alternativa Bolivariana (Alba)– fue el representante republicano Lincoln Díaz Balart, quien desde 2004 ha recibido más de 366 mil dólares. Otros tres grandes beneficiarios del dinero de los donantes de línea dura fueron su hermano Mario, Ileana Ros y John McCain, candidato republicano a la presidencia en 2008.
 
Cargado de deudas y con serios problemas económicos, Lincoln Díaz Balart, sobre quien pesan serias acusaciones de corrupción ligadas con las empresas Locust USA, Mark Two Engineering, Hanger Orthopedic Group y Bacardí, anunció en febrero último que abandonará su puesto en la cámara baja del Congreso en enero de 2011, para dedicarse a los negocios privados.
 
Hijo de quien fuera viceministro del Interior de la dictadura de Fulgencio Batista, el cachorro Díaz Balart ha manifestado su intención de explotar su pedigrí mesiánico, el capital simbólico y el pasado terrorista de la organización contrarrevolucionaria La Rosa Blanca, fundada por su padre, de cara a una hipotética Cuba post Castro. Su puesta en escena exhibe su aspiración de convertirse en el Hamid Karzai (el obediente y corrupto presidente afgano) de Cuba, ante un eventual cambio de sistema de factura estadunidense en la isla.
 
Como colofón cabe apuntar que uno de los compromisos contraídos por Porfirio Lobo con la mafia cubano-estadunidense y sus congresistas asociados fue la salida de Honduras del Alba y Petrocaribe, en colusión con el abogado de Bill Clinton y amigo cercano de Hillary, Lanny Davis, el lobbysta que logró blanquear al actual gobierno de facto.

Por Carlos Fazio
Publicado enInternacional