Documentos recientemente desclasificados y obtenidos por los investigadores Eva Golinger y Jeremy Bigwood revelan que la Agencia del Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) ha invertido más de 97 millones de dólares en la “descentralización”, la “autonomía” y los partidos políticos de la oposición desde el año 2002. Los documentos, solicitados por los investigadores bajo la Ley de Acceso a la Información de Estados Unidos (Freedom of Information Act “FOIA”), destacan que la USAID en Bolivia fue el “primer donante que apoyaba a los gobiernos departamentales” y “los programas de descentralización” en el país, lo cual prueba que la agencia estadounidense ha sido uno de los principales financistas y promotores de los proyectos separatistas promovidos por los gobiernos departamentales en el oriente boliviano.

Descentralización y separatismo


En total, los documentos afirman que la USAID ha manejado aproximadamente 85 millones de dólares anuales en Bolivia, repartidos entre sus programas de seguridad, democracia, crecimiento económico e inversión social. El programa de Democracia se ha dedicado durante los últimos años a una seria de “prioridades”, la primera denominada “Gobernabilidad democrática descentralizada: Gobiernos Departamentales y Municipales”. Según uno de los documentos, clasificado como “sensible”, este trabajo de la descentralización comenzó cuando la USAID estableció en Bolivia una Oficina para las Iniciativas hacia una Transición (OTI) durante el año 2004. Las OTI son oficinas de respuesta rápida a una crisis política en un país considerado “estratégicamente importante” para los intereses estadounidenses. Las OTI sólo se ocupan de asuntos políticos y en general manejan fondos muy importantes en metálico. Las OTI operan como agencias de inteligencia, dada su manera de contratar empresas estadounidenses que luego abren sedes locales en los países donde buscan direccionar altas cantidades de financiamiento a partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil (ONG) que promueven la agenda de Washington. Tras el fracaso del golpe de Estado contra el presidente Chávez en abril de 2002, la USAID abrió una OTI en Venezuela dos meses después, en junio de 2002, con un presupuesto de más de 10 millones de dólares, que desde entonces ha filtrado alrededor de 50 millones a través de cinco instituciones estadounidenses a más de 450 ONG, programas y grupos políticos de la oposición.

En el caso de Bolivia, la OTI contrató a la empresa estadounidense Casals & Associates para coordinar un programa de descentralización y autonomía en las zonas de la media luna boliviana, sobre todo en el departamento de Santa Cruz, y para realizar talleres de capacitación con el fin de fortalecer los partidos políticos de oposición contra la entonces candidatura de Evo Morales. Luego de la elección de Evo Morales a la presidencia en 2005, la OTI direccionó todo su trabajo a los proyectos separatistas y los referendos autonómicos en la Bolivia oriental. A partir del año 2007, el trabajo de la OTI, que contaba con un presupuesto adicional de 13,3 millones, fue absorbido por el Programa de Democracia de la USAID/Bolivia,que ha venido reforzando este proyecto separatista desde entonces.

El trabajo de la USAID en Bolivia cubre casi todos los sectores de la vida política, se introduce en la sociedad boliviana y trata de promover un modelo político e ideológico estadounidense. La inversión en la “descentralización” incluye todo el apoyo y la asesoría necesarias para conformar regiones “autónomas”, desde la planificación departamental, la gestión financiera, la estrategia comunicacional, la estructura presupuestaria departamental, el desarrollo económico regional y la organización territorial - todo ello preparado y puesto a punto por los representantes de la USAID y sus contrapartes bolivianas. Como parte del programa denominado “Fortaleciendo las Instituciones Democráticas” (SDI), la USAID destaca su trabajo de “enriquecer el diálogo sobre la descentralización; mejorar el manejo de los recursos presupuestarios departamentales y promover el desarrollo económico regional”. Incluso han creado “laboratorios de organización territorial” para ayudar a los gobiernos departamentales a implementar su autonomía.

Según un documento confecha del 30 de noviembre de 2007, pocos meses antes de los procesos referendarios separatistas en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, el programa de “Iniciativas Democráticas” de la OTI/USAID trabajó de manera muy estrecha con los prefectos en esas regiones para “desarrollar modelos de gobiernos ‘subnacionales, desconcentrados’”. En esas regiones han anunciado que su objetivo es lograr una división política y económica del gobierno nacional para que puedan manejar y beneficiarse de manera autonómica los recursos estratégicos que se encuentran en sus regiones. No es nada casual que tales iniciativas separatistas se concentren en las zonas más ricas en gas, agua y poder económico. Esta financiación multimillonaria de la USAID a los proyectos separatistas en la zona oriental de Bolivia ha alimentado su acciones desestabilizadoras durante los últimos años, a saber, la violencia contra las comunidades indígenas, actos de terrorismo y planes de magnicidio contra el presidente Morales.

Fortalecer los partidos políticos de oposición

Otra prioridad principal del trabajo de la USAID en Bolivia, puesta en evidencia en los documentos desclasificados, ha sido su amplia financiación y capacitación de los partidos políticos de oposición. A través de las instituciones estadounidenses Instituto Republicano Internacional (IRI) y Instituto Demócrata Nacional (NDI), dos entidades consideradas brazos internacionales de los partidos políticos de USA que reciben su financiación del Departamento de Estado y del congreso estadounidense a través de la National Endowment for Democracy (NED), la USAID ha venido alimentando grupos políticos y dirigentes sociales de oposición en Bolivia. Durante el año 2007, dedicaron 1.250.000.00 dólares a la “formación para los miembros de partidos políticos sobre los procesos políticos actuales, incluyendo la Asamblea Constituyente y el Referéndum Autonómico”. Los principales beneficiarios han sido de los partidos Podemos, MNR, MIR y más de 100 ONG bolivianas.

Intervención en procesos electorales

También gran parte del trabajo de la USAID en Bolivia ha consistido en intervenir en los procesos electorales durante los últimos años. Esto ha incluido la formación de una red de 3 mil “observadores” capacitados por la organización Partners of the Americas, entidad estadounidense financiada por la USAID. La creación de “redes” en la sociedad civil para supervisar los procesos electorales ha sido una estrategia utilizada por las agencias de Washington en países como Venezuela, Ecuador y Nicaragua, para luego intentar desacreditar los procesos electorales y denunciar fraude cuando los resultados no favorecen la agenda estadounidense. En el caso de Venezuela, el grupo que ha liderado este trabajo es Súmate, una ONG venezolana, creada con financiación de la NED y la USAID, que ha intentado presentarse como un actor “apolítico”, pero que en realidad ha sido promotora del referéndum revocatorio contra el presidente Chávez y ha denunciado fraude en todos los procesos electorales durante los últimos años, a pesar de que instituciones internacionales, como la OEA, la Unión Europea y el Centro Carter los certificaron como legítimos. Estas “redes” funcionan como núcleos de la oposición durante los procesos electorales para reforzar su posicionamiento y tener una presencia y opinión en los medios.
 

Penetración en las comunidades indígenas

El trabajo de la USAID en Bolivia no está únicamente orientado al fortalecimiento de la oposición tradicional al gobierno de Evo Morales, sino también a penetrar e infiltrarse en las comunidades indígenas, a la búsqueda de nuevos actores que promuevan la agenda de Washington pero con un rostro más representativo del pueblo boliviano. En un documento desclasificado, los representantes de la USAID hablan de la necesidad de dar “más apoyo a los pasantes indígenas que trabajan en la USAID y la Embajada [de Estados Unidos en La Paz] para construir y consolidar una red de graduados que abogan por el gobierno estadounidense en áreas claves”. También destacan su trabajo de “fortalecer la ciudadanía democrática y el desarrollo económico local para los grupos más vulnerables de los indígenas en Bolivia”. Según la USAID, “este programa muestra que ningún país o gobierno tiene un monopolio sobre la ayuda a los indígenas […] este programa demuestra que Estados Unidos es amigo de Bolivia y de los indígenas…”

Los documentos desclasificados en su formato original y con traducción al español están disponibles en: www.jeremybigwood.net/BO/2008-USAID

PRINCIPALES EMPRESAS CONTRATADOS POR EL PROGRAMA DE DEMOCRACIA DE LA USAID EN BOLIVIA

Nombre del Contratado: Chemonics International, Inc

Valor del Contrato: 9.266.911,00 dólares

Nombre del Proyecto: Actividad unilateral titulada: Fortaleciendo las Instituciones Democráticas

Principales Actividades: A. Apoyando la consolidación de la descentralización en Bolivia B. Fortaleciendo la sociedad civil: i. educación cívica ii. fortaleciendo la capacidad del lobby iii. fortaleciendo los medios profesionales C. Apoyando la legislatura i. Estableciendo una unidad de servicios legislativos dentro del Congreso ii. Codificación legal

Nombre del Contratado: Vanderbilt University

Valor del Contrato: 678.497,00 dólares

Nombre del Proyecto: Actividad unilateral titulada: Encuesta de valores democráticos Principales Actividades: encuestas bi-anuales sobre la cultura democrática

Nombre del Contratado: Consortium para Procesos Electorales y Políticos (CEPPS), implementado por el Instituto Demócrata Nacional (NDI) y el Instituto Republicano Internacional (IRI)

Valor del Contrato: 1.250.000,00 dólares

Nombre del Proyecto: Actividad unilateral titulada: Apoyo Electoral

Principales Actividades: A. Educación ciudadana sobre la Asamblea Constitucional y el proceso del referéndum autonómico. B. Formación para los miembros de partidos políticos sobre los procesos políticos actuales (asamblea constituyente y referéndum autonómico)

Nombre del Contratado: Checchi & Compañía Consultores, Inc

Valor del Contrato: 14.484.220,00 dólares (incluye un año opcional)

Nombre del Proyecto: Actividad Bilateral titulada: Administración de Justicia en Bolivia

Principales Actividades: A. Dar asistencia técnica para adelantar y consolidar reformas legales e institucionales para lograr un mejoramiento en el sistema penal en el país. B. Dar asistencia técnica para facilitar acceso a la justicia a través de Centros Integrales de Justicia (IJC) en zonas de conflicto en el país. C. Proveer asistencia técnica para adelantar reformas institucionales y legales dirigidas a fortalecer la seguridad legal en Bolivia, y atraer inversiones y promover el desarrollo.

Nombre del Contratado: Partners of the Americas (POA)

Valor del Contrato: 7.386.697,00 dólares

Nombre del Proyecto: Actividad unilateral titulada: Administración de Justicia en Bolivia – Sociedad Civil

Principales Actividades: A. Suministrar asistencia técnica a organizaciones de la sociedad civil para comprender, promover y abogar con los ciudadanos las reformas en el sistema judicial que están tomando lugar en el país. B. Promover en las organizaciones de la sociedad civil una capacidad doméstica para lograr observaciones electorales en el país.

Nombre del Contratado: Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia – FAM

Valor del Contrato: 215.000,00 dólares

Nombre del Proyecto: Apoyando y promoviendo municipios y la descentralización

Principales Actividades: A. Optimar la postura de la FAM sobre temas relacionadas con la descentralización, el municipalismo, la autonomía y sujetos relacionados como discutidos en la asamblea constituyente y otros lugares públicos y democráticos

Eva Golinger
www.aporrea.org

http://www.aporrea.org/tiburon/a77671.html

 

 

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“Estaría presente en la zona del Beni (norte de Bolivia) una célula argentina de once ex carapintadas que se sumarían a otras dos células (brasileña y uruguaya), integradas por ex militares que habrían estado en misión en los Balcanes. La mencionada ‘célula argentina’ habría mantenido contactos con sectores de ‘ultraderecha’, opositores al actual gobierno nacional boliviano, en Santa Cruz y en Cobija, departamento de Pando.” La información, fechada el 4 de mayo, que recibió la Cancillería argentina de la Embajada en Bolivia y a la que accedió Página/12, señala que “empresarios y terratenientes de Santa Cruz de la Sierra habrían requerido la presencia de los ex militares con el objetivo de ser instruidos en materia de autodefensa ante eventuales intentos de apresamiento por parte de organismos oficiales”. Las piezas del rompecabezas se empiezan a colocar en posición a partir de la investigación sobre el grupo de supuestos terroristas, liderado por Eduardo Rózsa Flores, “Héroe de la Guerra de los Balcanes”, que fue desbaratado por la Policía Nacional de Bolivia el pasado 16 de abril. El presidente Evo Morales denunció que la banda planeaba un magnicidio.

El pasado 21 de abril este diario informó que el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, se había comunicado con el embajador argentino en La Paz, Horacio Macedo, para pedirle colaboración en el control de los pasos fronterizos “por la eventual presencia de activistas argentinos en distintas regiones de Bolivia”. En ese momento se mencionaban los viajes a Bolivia del mayor retirado Jorge Mones Ruiz, uno de los reincidentes carapintadas que entre el ’87 y el ’91 se alzó en armas para exigir la impunidad de los represores.

El nuevo informe da cuenta de que “Mones Ruiz habría estado en contacto con el presunto terrorista/mercenario ultimado Rózsa Flores y con (Luis Enrique) Baraldini”, otro compañero de armas prófugo de la Justicia argentina por su actuación durante la represión ilegal en La Pampa y radicado en Santa Cruz de la Sierra con nombre falso. Mones Ruiz estuvo destinado como oficial de inteligencia del Ejército argentino en Bolivia durante un tramo de la última dictadura y suele jactarse del conocimiento de sus camaradas bolivianos.

Al ex carapintada lo seducen sus vínculos con la ultraderecha latinoamericana. En el ’87, el Círculo Militar le publicó un libro en el que desarrollaba su expertise sobre la formación de grupos comandos contra los procesos revolucionarios en Centroamérica (ver aparte). Este año, encontró un anclaje institucional en la llamada UnAmérica, una ONG que pretende ser la contracara de la Unasur, la organización que integran los presidentes de América latina. Justamente, los gobiernos “izquierdistas”, especialmente los de Bolivia y Venezuela, provocan los desvelos del comité liderado por el venezolano antichavista Alejandro Peña Esclusa.

Mones Ruiz despunta el vicio de difundir su pensamiento en distintos formatos pero con la misma obsesión. Con otro de sus camaradas carapintada, Breide Obeid, formó el “Conjunto Patria” y sale a cantar sus propias letras en encuentros católicos. Más académico, publicó varios libros, entre ellos Argentina ¿sin destino? Estudio sobre las nuevas amenazas, y se explaya en páginas web sobre “el desgobierno y las falencias institucionales (aprietes a empresarios, control de precios, crisis energética, caso ‘Papeleras’, inseguridad ciudadana, corrupción, justicia ‘tuerta’, agrandamiento de la brecha entre ricos y pobres, legisladores ‘borocotizados’, violencia social, comandantes militares desmemoriados, fuerzas policiales con menos garantías que los delincuentes, etc.), están generando las condiciones para el cambio estructural que la sociedad reclama”. Hiperactivo, el año pasado empezó a hacerse tiempo para recorrer las asambleas rurales y azuzar el conflicto.

Esclavo de las palabras

La violenta irrupción de la policía en el cuarto piso del hotel Las Américas que terminó con la muerte de Rózsa Flores (boliviano-húngaro-croata), Arpád Magyarosi (rumano de origen húngaro) y Michael Dwyer (irlandés) y la detención de Mario Francisco Tadic Astorga (boliviano con pasaporte croata) y Elöd Tóásó (rumano-húngaro) potenció la virulencia opositora en Bolivia. El presidente Evo Morales aspira a ser reelecto el próximo 6 de diciembre y leyó la actuación de esos comandos trasnacionales como una prueba cabal de un plan para asesinarlo. En el entramado de relaciones en ese campo minado aparecen indicios de la participación de los personajes de siempre.

Cinco días después del operativo en el hotel, la Red de Televisión Húngara emitió una entrevista realizada por el periodista Andras Kepes el 8 de septiembre de 2008 en la que Rózsa confirma que viajó a Santa Cruz de la Sierra a pedido de personas que le solicitaron formar un grupo de autodefensa de la región y que, si no se lograba la coexistencia pacífica con el resto del país, se buscaría su independencia. El diario El Deber, de Santa Cruz, detalló que “el hombre, de 49 años, aseguró que su misión ‘tenía respaldo legal’, ya que la decisión de organizar la milicia se basaba en la autorización del Consejo de Santa Cruz. Consultado el presidente de la Asamblea Departamental, Juan Carlos Parada, aseguró que no conocía nada al respecto y que no sabía a cuáles de los consejos o asambleas que funcionan en Santa Cruz pidió permiso. Según Rózsa, un grupo de opositores políticos lo contactó hace más o menos año y medio desde Santa Cruz. Su misión principal era defender la región de los grupos y milicias de indígenas. ‘Estamos dispuestos, dentro de unos meses, en el caso de que la coexistencia no funcione y en virtud de la autonomía, a proclamar la independencia (de Santa Cruz) y crear un nuevo país’, dijo Rózsa.”

Rózsa grabó la entrevista como un testamento: sólo podía ser difundido en caso de muerte. El extraño personaje que supo militar en el Opus Dei, convertirse al islamismo y ser consagrado “Héroe de la Guerra de los Balcanes” terminó reclutando mercenarios para defender a la ultraderecha boliviana. La participación en el frente croata le abrió lazos con militares latinoamericanos que encontraron en esas milicias el nicho buscado para desarrollar sus competencias de comandos.

Mano de obra

El detallado informe que se está analizando en la Cancillería argentina cuenta que empresarios y terratenientes de Santa Cruz de la Sierra habrían apelado a los ex militares “con el objetivo de ser instruidos en materia de autodefensa ante eventuales intentos de apresamiento por parte de organismos oficiales y avasallamientos de distintos tipos, incluyendo la toma de tierras privadas por parte de entidades sociales como el MAS”, en alusión al Movimiento Al Socialismo, el partido que lidera Evo Morales.

El modelo de los terratenientes brasileños que instauraron virtuales escuadrones de la muerte para contrarrestar la acción de los Sin Tierra ilumina el imaginario de las fuerzas reaccionarias de los secesionistas de la región már rica de Bolivia. La organización Human Wright Foundation Bolivia, que responde a Victor Hugo Achá, sería el alma matter de la estrategia encuadrada en los objetivos de UnAmérica, evalúa el texto que recaló en el Palacio San Martín.

El 30 de abril, el fiscal Marcelo Sosa quien instruye la investigación por la actuación del grupo de Rósza convocó a declarar a Achá para corroborar las declaraciones de algunos de los deternidos en la causa. El presidente de HWF había viajado una semana antes a los Estados Unidos y anunció que no regresará hasta que no le den garantías legales para defenderse de las acusaciones. Sin embargo en una comunicación telefónica con un canal local reconoció que conversó en más de tres ocasiones con Rózsa pero, obviamente, negó cualquier vínculo con la milicia que organizaba el boliviano-húngaro-croata.

Según consignó el diario La Prensa, de La Paz, Juan Carlos Gueder, el detenido declaró: “Sé que había otra persona vinculada dentro del campo político (para ser asesinado en Bolivia), pero tampoco sé su nombre, porque hay otra gente que debería estar dando la cara aquí, debería estar aquí el señor Hugo Achá dando la cara”. Gueder aseguró que el dirigente de HWF había estado en las reuniones con la presunta banda terrorista. A Gueder le otorgaron la prisión domiciliaria por haber colaborado con la Justicia.

El 1° de mayo, el presidente boliviano dijo que si la organización no aclara sus vínculos con “los terroristas” podría ser expulsada del país como ya ocurrió en Venezuela. El comité Pro Santa Cruz, centro de la flor y nata de la oposición que reiteradamente intentó desestabilizar a Morales, convocará a una asamblea para evaluar qué hacer ante el avance de la investigación por los vínculos de empresarios con los presuntos terroristas abatidos en el hotel America.

En ese marco actúan los sectores representados en UnAmérica, organización en la que el carapintada argentino Mones Ruiz se desempeña como secretario, y proyectan presentar una denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el gobierno de Morales acusándolo de ser el responsable de la Masacre de Pando. El objetivo es contrarrestar el informe aprobado por la Unasur que derivó en la prisión, entre otros, del prefecto de Pando por la persecución y los asesinatos racistas fogoneados desde la ultraderecha.

Por Nora Veiras

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Las fuerzas de seguridad bolivianas han acabado con la vida de tres extranjeros en un tiroteo en la ciudad de Santa Cruz y han arrestado a otras dos personas. Según el presidente de Bolivia, Evo Morales, eran "mercenarios" que pretendían "asesinar" al mandatario y a otros tres altos cargos de su Gobierno.

El jefe de la Policía, Hugo Escobar, ha precisado que el tiroteo se ha producido en un hotel y ha durado media hora. Escobar ha declarado en un primer momento que los muertos son dos hombres húngaros y otro boliviano, pero las informaciones sobre la nacionalidad de los fallecidos son contradictorias.

El vicepresidente del Gobierno, Álvaro García Linera, ha explicado que según la documentación encontrada en el operativo, que se ha desarrollado esta madrugada, los fallecidos preparaban "un magnicidio". Y ha añadido que su Gobierno tiene datos sobre la presencia de estos terroristas en recientes actos públicos de Morales y sobre el seguimiento que habrían hecho al desplazamiento de caravanas del presidente, el vicepresidente y algunos ministros.

"Ayer di instrucciones al vicepresidente para arrestar a estos mercenarios y esta mañana he sido informado de un tiroteo de media hora en la ciudad de Santa Cruz. Tres extranjeros han muerto y dos han sido arrestados", ha declarado Morales, que se encuentra en Venezuela para participar en la VII Cumbre del ALBA (la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América).

Morales dijo el pasado domingo que tenía sospechas de que existía un plan para atentar contra su vida y que estaba siendo organizado por la oposición con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos en La Paz. "Posiblemente tenga los días contados porque se van preparando. Si pasa algo con Evo, con Alvaro [García Linera] u otros ministros será culpa de la derecha fascista que está organizando con el apoyo de la embajada de Estados Unidos, (lo) tenemos registrado", advirtió en una entrevista a los medios locales.

AGENCIAS - Caracas - 16/04/2009
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Poco o más, la devaluación del bolívar afecta el bolsillo del venezolano. La represa del Guri baja 11 centímetros por día con efectos de racionamiento eléctrico, y de su sombra, sobre la elección para la Asamblea el próximo 26 de septiembre. Un riesgo institucional-electoral para la Revolución. ¡Ganar dos tercios –ordena el Presidente! Una meta inalcanzable. 
 
Cae la opinión favorable del Presidente y la intención de voto. Ya no sólo en la franja constante de la extrema derecha, que marcó por varios años un 17 por ciento. Ahora, son el 35, los desafectos que califican mal al Presidente. El propio campo también varía.
 
De los 7’200.000 ‘chavistas’ inscritos en el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) y sus ‘batallones’ de 100-120 miembros, entre el 29 de abril-10 de junio de 2007, sólo una parte sufragó en la elección para gobernadores y alcaldes en noviembre de 2008. Igual pasó en la enmienda constitucional, en febrero de 2009 para la reelección del Presidente Chávez. Meses después, en medio de una rectificación organizativa, sólo se inscribieron 2’600.000 en las ‘patrullas’ de 15 o 20 ‘militantes’ y en la consulta para elegir delegados a su I Congreso Constitutivo Extraordinario, apenas votó la mitad. Miremos otra situación.
 
Si bien, en las últimas elecciones para las autoridades locales la revolución tuvo un avance territorial con mayor número de alcaldías, la oposición aumentó su pie político en el eje centro y noroccidental de mayor densidad poblacional e importancia productiva.
 
Aunque representan el pasado, la conspiración-desestabilización-derecha y su eslabón de oposición-protesta-descontento-primer brote de decepción no perdió las gobernaciones de Nueva Esparta y Zulia. Obtuvo además, las de Táchira, Carabobo y Miranda –con todo y la inhabilitación política del ex gobernador y seguro candidato. Asimismo, junto con la alcaldía –menor– de Petare, la de más habitantes de la Capital; ganó las alcaldías de Maracaibo, capital de Zulia; y la Metropolitana de Caracas –a pesar de otra inhabilitación. A su vez, por 170 votos no ganó la alcaldía de Valencia, y dividida con dos candidatos, perdió la gobernación de Bolívar. En el estado Mérida, dos meses después, captó la mayoría en contra de la reelección. ¿Qué pasa entonces, tras once años de poder?
 
Luces y sombras
 
El embajador de Venezuela en la OEA, Roy Chaderton, pone de presente en el diario VEA, ciento por ciento al lado del Gobierno, de diciembre 28/2009: “… el Pueblo se acostumbra rápido a lo bueno: (…) Barrio Adentro, educación para todos, Mercal (alimentos con subsidio), y las otras Misiones, consejos comunales, (…) etc., pero ya millones de beneficiados olvidaron que las nuevas conquistas eran sólo un sueño. Hoy son un derecho adquirido y el pueblo, con razón, exige más y mejor; por eso castiga en las urnas los errores mayores, la negligencia y la corrupción.  […] Podríamos perder las parlamentarias (…) por la reluctancia a admitir y rectificar nuestros errores o castigar a los culpables de destrozos oficiales”. Y, Javier Biardeau –partícipe en la I Reflexión del Centro Internacional Miranda, de intelectuales revolucionarios el 3/06/09–, señala: “hay tendencias manifiestas y latentes de desgaste, descontento, desconcierto y desencanto en el seno de las tradicionales bases sociales del apoyo del proceso […] cada vez es más difícil y costoso incentivar la participación de los votantes potenciales. (Cita, que publicó El Nacional. Pág. 6. 2 de enero 2010). Con estos antecedentes, las próximas elecciones son un premio de montaña de difícil categoría.
 
De nuevo, el mismísimo VEA, advirtió el 14 de enero: “…hay factores nuevos que podrían afectar el voto chavista […] (y) No debe subestimarse el costo político de la crisis eléctrica”.
 
La constante concentración del poder y el énfasis en el líder (parece tender a vitalicio), la persistencia de la corrupción, el borrón de movimientos sociales y por ende la pasividad social predominante ante la toma de las principales decisiones del proceso, la ausencia de una reforma revolucionaria general, para todos –ley general de propiedad de la tierra para la nación, con reforma agraria y urbana (no espaciadas: un latifundio ahora, y otro después), ley general de la seguridad social, ley de subsidio o «renta básica» para la mujer en el hogar, con derecho a la inhibición o rechazo de quienes no la necesiten1–, la ‘partidización’ de la función pública con atención sólo para “los de rojo”; son muchos de los errores o deficiencias acumuladas, que urgen una autocrítica o “revolución dentro de la revolución”.
 
Pasos de animal grande
 
Junto con la abierta presencia militar de los Estados Unidos en Colombia, en Venezuela andan: una penetración paramilitar –tanto de efectivos, como social y económica–, de inteligencia y radial de las FF.AA colombianas, y un mensaje radial, escrito y televisivo en la función de crear un clima sicológico de desestabilización.
 
El imperialismo y la fracción burguesa importadora no industrial, y la clase media superior comercial características de Venezuela –en llave con la agroindustrial contrabandista-paramilitar de Colombia–; se proponen cohesionar la desestabilización-oposición-inconformismo, y debilitar el liderazgo de Chávez. Ganar –con efecto en el continente– el pulso electoral de septiembre. Un resultado que marcará y hará depender los énfasis y la profundidad de los hostigamientos militares o diplomáticos que vendrán a continuación. La derecha –aún con la polémica ley electoral que negó la proporcionalidad democrática en la representación–, busca no tan sólo volver a la Asamblea. Se propone emparejar la votación del PSUV o ganar la mayoría y afirmarla en sectores de la juventud universitaria y de la secundaria. O, impedir al Presidente dominar los dos tercios para aprobar las leyes marco. Un escalón para derrotar a Chávez en el 2012 y dar un golpe moral contra el socialismo como bandera.
 
Un traspiés factible, mientras la Revolución repita los errores de la izquierda mundial, y no haya una autocrítica en el contenido de su propaganda y del discurso del poder2, exigente de la incondicionalidad –dirigido y con oído sólo en la franja del ‘voto duro’, que no crece–, que hagan posible una dirección colectiva y social. A la vez, la construcción real de un poder popular –que sin perjuicio del avance revolucionario, decida sobre el ‘Talón de Aquiles’ del liderazgo ‘vitalicio’, que caracteriza la civilización de revoluciones desde 1917, en todos los continentes y culturas– así como, la adopción de medidas estructurales de espacio público y una administración pública eficiente y para todos –sin dedicación electoral casi exclusiva–; y la construcción de un estado socialista ético y productivo.
 
En el continente, tras diez años de avance con la ¡Espada de Bolívar!, los errores de los revolucionarios y del socialismo permiten un recobro electoral del neoliberalismo. Una contraofensiva que conlleva un nuevo escenario nacional-internacional: Da aire a Uribe, ata a Colombia y Honduras como enclaves o “llaves de seguridad” –Argentina-Chile en el Sur– para someter al continente, pone un interrogante en Venezuela y, con excepción de Bolivia, condiciona los discursos del FMLN en El Salvador y del Frente Amplio en el Uruguay.
 
La incondicionalidad es un oficio
 
[…]
Si mandas, el leal será el sostén que necesitas.
No confíes jamás en quien te anuncia
Sin condición su entrega.
Nunca el leal limpiará con su lengua tu camino
ni aplaudirá tu soberbia o tus errores
pero sabrá morir contigo.
(Waldo Leyva Portal. Poeta cubano. De: Los signos del comienzo, p. 182, Monte Ávila Editores)
 
1. Propuesta del ingeniero José Luís Pacheco en su intervención en la II jornada del CIM.
2. Ajeno a la autocrítica y la planificación de la acción del estado, centralista a rabiar.
 
Publicado enEdición 154
Jueves, 21 Mayo 2009 09:51

Los demonios de mayo

Es viernes 1º de mayo de 2009 y son las 6 de la tarde. Estamos en el centro de Bogotá, exactamente en las inmediaciones del Chorro de Quevedo. La movilización por el Día del Trabajo ya ha llegado a su fin. La fiesta organizada por algunos colectivos de trabajo en la Plaza de la Concordia también ha terminado. Sin embargo, la policía no descansa; en sus rostros observo algo de disgusto, de ira, de ganas de molestar. Con sus perros, sus motocicletas, sus pistolas, sus camiones y bastones de sumisión merodean por el sector, pidiendo papeles, escarbando los bolsillos, amedrentando a la gente, interrumpiendo a las parejas, a los amigos –en particular a los jóvenes–… abusando de la ‘seguridad democrática’. Para evitar problemas –y mi pareja me corrige, para disimular–, mejor nos tomanos un tinto.

7 de la noche, en la puerta del Teatro Libre, a media cuadra del camión de la policía, es el estreno de Los demonios, de Fedor Dostoievski, adaptación de Patricia Jaramillo, dirección de Ricardo Camacho, reza el tremendo afiche amarillo. Buena forma de terminar aquel día, pensé. En el teatro hay numerosas personas, jóvenes, adultos mayores, hombres, mujeres, de todo. Quería reconocer personas de la Marcha pero no las encontré. Por un momento pensé que no conseguiríamos entradas. “La fila, la fila, oye no te distraigas”, nuevamente mi pareja me llama la atención; unos compran una; otros, dos; otros, cuatro. Llegamos. “Dos, por favor”. Entramos.

Tercera llamada. “Desconecten sus celulares”. Se apagan las luces. Rusia, mediados del siglo XIX. Es la Rusia zarista, más oriental que occidental, imbuida por las ideas que llegaban de Europa, pero en su vida, en su cultura, en sus costumbres, impregnada de Oriente; a los ojos de Occidente, de atraso. En ese escenario, una incipiente burguesía ilustrada, extasiada por los ideales de la Revolución Francesa, unos jóvenes que piensan cómo liberarse, que estudian, que conspiran, a quienes el poder les atrae tanto como pretenden liberarse de él. Y, por otra parte, unos campesinos que solamente labran la tierra y unos obreros que recientemente comienzan a liberarse de la opresión de las fábricas y sus patrones capitalistas. Son tiempos de conspiraciones, aún no de revoluciones. En la novela asistimos a retratos de distintos personajes, en la adaptación teatral, todos articulados a una misma historia.

Los demonios (1872) parte de un hecho real, un crimen consumado en el interior de una célula revolucionaria, por sospechas de delación de uno de sus integrantes, donde al final todos se matan en un vórtice de traición y violencia. Todo esto, enmarcado en unos juegos de conspiración/revolución, de amoríos y desprecios, de afectos y tensiones, de discusiones filosóficas acerca de dios, la política, Rusia. Todo parece verdad pero quizás aún es mentira.

Es mentira pero no es un juego. Recordemos: ellos –la policía– no descansan. De este lado, sólo las conspiraciones. De todos los personajes, me llamaron la atención dos: Stavrogin (Héctor Bayona) y Pyotr (Diego Barragán). Padre e hijo, ambos de ideas progresistas para su época. Stavrogin es un viejo influido por el discurso de la Revolución Francesa que se la pasa cantando La Marsellesa, tomando vino y haciendo discursos, sólo discursos, temeroso y calculador de sus ofensas respecto del poder y los alcances de sus proclamas. El otro, Pyotr, sin escrúpulos y malintencionado, pero sobre todo manipulador, se siente a sus anchas conspirando en células revolucionarias y por igual en los cocteles del poder. Conoce de la fuerza de su discurso y del poder de sus acciones, pero también sabe que puede venderlas al mejor postor. En este momento recuerdo a Antonio Gramsci y la necesidad que tienen las clases subalternas de contar con sus intelectuales orgánicos, con su organización política, con su partido. Porque, si no, aparecerán estos personajes, nuevamente para suplantar y traicionar sus ilusiones.

Mientras los gobernantes ofrecen una fiesta, a la cual la oposición también asiste, la ciudad arde. No sabemos si por la acción de los obreros o si se trata de un simple montaje, una manipulación más del poder para después justificar la represión.

El poder se recompone con la ayuda de los traidores, en este caso la llamada oposición. Como en la obra teatral, en nuestras vidas –en el presente del país– dudamos. Aún somos pocos. La organización casi que no existe. Era Rusia, año 1869. Todavía faltan casi 50 años para la Revolución de Octubre.

Ficha técnica
Teatro Libre
Adaptación: Patricia Jaramillo
Dirección: Ricardo Camacho
Actores: Héctor Bayona, Christian Ballesteros, Diego Barragán, Angie Bueno, Nelson Celis, Sonia Estrada, Javier Franco, Carolina González, Alejandra Guarín, Carolina Herrán, Carlos Martínez, Fabián Martínez, John Mora, Germán Naranjo y Walter Suaza
Escenografia y vestuario: Pilar Caballero
Música: Víctor Hernández


Publicado enEdición 146