Rechazan veteranos de inteligencia ruta de choque EU-Rusia

El grupo Veteranos Profesionales de Inteligencia por la Cordura (VIPS, por sus silgas en inglés) advierte en el presente memorando al gobierno del presidente estadunidense Donald Trump que su intento de interferir en Venezuela puede acabar provocando una guerra entre Estados Unidos y Rusia. VIPS fue fundado en 2003 y su primera declaración, redactada en el mismo formato y enviado al entonces presidente estadunidense George W. Bush y su gobierno, fue una disertación para refutar los argumentos y distorsiones que utilizó dicha administración para justificar la invasión a Irak.

 

Memorando

Para: Presidente Trump

De: Profesionales Veteranos de Inteligencia Por la Cordura (VIPS)

Tema: Evitar una guerra con Rusia por Venezuela

Señor presidente:

Las políticas de su gobierno con respecto a Venezuela parecen estar en una pendiente resbaladiza que puede llevarnos a la guerra en ese país y a una confrontación militar con Rusia. Como ex funcionarios de inteligencia y profesionales de seguridad nacional, con muchas décadas de experiencia, lo exhortamos a no llegar al extremo de adoptar una catastrófica acción militar en respuesta a la perturbación civil en Venezuela o a las actividades rusas en el hemisferio occidental. Pese al arribo reciente de dos aviones de transporte y el persistente apoyo político al gobierno venezolano, los rusos están lejos de cruzar cualquier "línea roja" surgida de la Doctrina Monroe de 1823.

Objetivos insatisfechos

Las acciones estadunidenses dentro de Venezuela sólo han logrado ahondar la crisis, causar mayor sufrimiento humano y aumentar las probabilidades de violencia a escala nacional. En nuestra opinión, el consejo que ha usted recibido de sus principales consejeros –el senador Marco Rubio, el consejero de Seguridad Nacional John Bolton, el enviado especial Elliott Abrams y el secretario de Estado Mike Pompeo– fue y sigue siendo erróneo.

El reconocimiento del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como "presidente interino" no impulsó a los militares a levantarse contra el presidente Nicolás Maduro, como tampoco las amenazas de acciones más severas. Esas acciones representaron un desconocimiento fundamental de los militares venezolanos. La política estadunidense supuso, incorrectamente, que los oficiales apoyarían a Guaidó pese al compromiso de su facción de desmantelar el chavismo, el cual la mayoría de los oficiales piensan que introdujo cambios históricamente necesarios en el país, entre ellos la inclusión política de los pobres.

De manera similar, las continuas insinuaciones de intervención militar que ha hecho su gobierno han sido contraproducentes. Su equipo mostró falta de comprensión del nacionalismo en Venezuela. Los venezolanos no quieren la destrucción que causaría una acción militar estadunidense; recuerdan la cuota de muerte causada por la Operación Causa Justa, cuando Estados Unidos dio muerte a más de 3 mil panameños (según cifras de Washington) para derrocar a Manuel Noriega. Las amenazas de invasión han llevado muchos venezolanos a cerrar filas en torno a Maduro, y no a rechazarlo.

La estrategia de su gobierno de castigar al pueblo venezolano, incluyendo, al parecer, dejarlo sin electricidad, parece basada en la falsa presunción de que la crisis provocará un golpe para derrocar a Maduro. En realidad, las sanciones estadunidenses han permitido a Maduro culpar a Washington, y han dejado a Guaidó como alguien que ha vendido la patria a los imperialistas yanquis a costa de la salud, el bienestar y la perturbación civil del pueblo venezolano.

Oportunidad perdida para la diplomacia

El senador Rubio y los señores Bolton, Abrams y Pompeo han desperdiciado una formidable oportunidad de construir sobre valores comunes con aliados en América Latina y Europa. Si bien la mayoría de los latinoamericanos consideran insultante la noción de sus aliados de que la Doctrina Monroe aún está vigente, los presidentes derechistas de Centro y Sudamérica se alinearon con usted en respaldo a la autoproclamación de Guaidó. Pero la falta de liderazgo de Guaidó –quien parece seguir todo el tiempo un guion escrito por las agencias estadunidenses–, su inflexibilidad sobre negociaciones, su abierto llamado a la intervención militar, junto con la amenaza de guerra del gobierno que usted preside, están alejando a otros gobiernos, excepto los más sometidos a los dictados de Washington. Las propuestas de negociación, como las desarrolladas por el Grupo de Contacto, ganan impulso.

El conflicto internacionalizado por su gobierno

Bolton y otros han buscado internacionalizar el tema de Venezuela desde antes de la proclamación de Guaidó. Bolton, Rubio y otros consejeros han dejado en claro que el derrocamiento de Maduro sería la primera fase de los esfuerzos por eliminar a los gobiernos de la "troika de tiranía" –Cuba, Nicaragua y Venezuela– y la "influencia comunista" en el hemisferio.

Repetidas veces han afirmado, sin aportar pruebas, que los asesores cubanos han sido esenciales para la supervivencia del gobierno de Maduro. De hecho, los supuestos "cientos" de desertores militares venezolanos, incluidos muchos manejados por las agencias estadunidenses, no han aportado ni siquiera evidencia creíble de oídas de que los cubanos hagan algo más que brindar asistencia de rutina. Además, las amenazas de Washington han socavado cualquier voluntad que Cuba pudiera tener de contribuir a una solución regional a la crisis venezolana como ha hecho en situaciones similares, por ejemplo el reciente proceso de paz en Colombia.

Retórica provocadora sobre Rusia

Lo más peligroso, sin embargo, son las declaraciones agresivas acerca del involucramiento ruso con Venezuela.

La retórica de sus asesores, que imprime un giro Oriente-Occidente a esta cuestión, ha permitido al presidente Vladímir Putin y sus asesores dar un coscorrón a Estados Unidos. Maduro y Putin no han tenido una relación particularmente cercana en el pasado y comparten pocos intereses, pero las amenazas de Washington les han dado una causa común. Una reunión en Roma entre su enviado especial Elliot Abrams y el viceministro ruso de Exteriores, Sergei Riabkov, no logró nada, mientras aumentan las sanciones a Venezuela y las continuas amenazas de que "todas las opciones" están sobre la mesa.

La información disponible es insuficiente para saber con exactitud qué había a bordo de los dos aviones rusos que aterrizaron en Maiquetía la semana pasada –dos meses después de que Washington proclamó su intención de derrocar a Maduro–, pero los antecedentes sugieren que Moscú tenía dos objetivos principales:

Uno, y probablemente el principal, era avergonzar al gobierno estadunidense desafiando su retórica y reivindicando el derecho de Rusia a tener relaciones con quien le plazca, incluidos los enlaces militares.

Dos, si la especulación en los medios es correcta, sería reforzar la capacidad de Venezuela de prevenir y responder a un ataque militar estadunidense. Washington ha afirmado que los rusos ayudan a reparar sistemas de misiles tierra-aire S-300, los cuales tienen un propósito puramente defensivo. No hay evidencia, ni siquiera circunstancial, de que Rusia persiga objetivos ofensivos en esta relación.

La reacción estadunidense ha sugerido una probabilidad mucho mayor de confrontación militar. Bolton "advirtió categóricamente a actores externos al hemisferio occidental contra emplazar activos militares en Venezuela, o en cualquier otro lugar del hemisferio, con intención de establecer o expandir operaciones militares". Sin definir a qué actividades se refiere, agregó: "Consideraremos que esas acciones provocadoras son una amenaza directa a la paz y seguridad de la región". El enviado especial Abrams dijo que la "presencia rusa" es "extremadamente perniciosa". El secretario de Estado sostuvo que "Rusia tiene que salir de Venezuela". Usted dijo: "Rusia tiene que salir" y reiteró que "todas las opciones están abiertas", incluso, presumiblemente, obligar militarmente a los rusos a salir. Y hacemos notar que Rusia no ha cerrado su embajada en Caracas, como sí lo ha hecho Washington.

Evitar la pendiente resbaladiza

Como agentes de inteligencia y expertos en seguridad, hemos dedicado muchos años a proteger nuestra nación de diversas amenazas, incluso de la Unión Soviética. Sin embargo, creemos que andar picando pleitos, como es derrocar gobiernos, bloquear la negociación de acuerdos y amenazar el derecho soberano de otros gobiernos a realizar actividades que no amenazan a nuestra seguridad nacional, rara vez es una ruta prudente.

No defendemos a Maduro ni su trayectoria, pero subrayamos que muchos de los problemas de Venezuela han sido exacerbados por las políticas estadunidenses y sus intentos de derrocar al presidente. Creemos que el debido proceso, y políticas prácticas y realistas, protegen mejor nuestros intereses nacionales que las amenazas y la retórica de confrontación. Cuesta trabajo creer que sus consejeros hayan iniciado esta pelea con Maduro sin darse cuenta de que Venezuela buscaría mejorar sus capacidades defensivas. Además, desafiar a Rusia podría fácilmente conducir a una confrontación de mucho mayores consecuencias.

Invocar la Doctrina Monroe de 1823 no ayuda en nada. Que Rusia brinde asistencia para propósitos defensivos a una nación en la que buscamos crear un cambio de régimen y a la que amenazamos con un ataque militar no se vería en muchos lugares como una violación a tal doctrina o como cruzar una "línea roja".

Percibimos que algunos medios intentan apremiarlo a adoptar medidas de fuerza, quizá incluso de naturaleza militar, para castigar a Rusia. Lo exhortamos a no caer en esa trampa. Esta no es la América Latina del siglo XIX, y estamos muy lejos de la crisis de los misiles en Cuba de 1962.

La mejor forma de prevenir un peligroso error de cálculo sería que usted hablara directamente con el presidente Putin. Las energías de Washington estarían mejor empleadas en aclarar diferencias, ajustar políticas fallidas y promover una resolución pacífica en Venezuela.

Por el Grupo de Dirección, Profesionales Veteranos de Inteligencia por la Cordura (VIPS):

Fulton Armstrong, ex funcionario de Inteligencia Nacional para América Latina y ex director del Consejo de Seguridad Nacional para Asuntos Interamericanos (retirado).

William Binney, ex director técnico, Análisis Geopolítico y Militar Mundial, Agencia de Seguridad Nacional; cofundador, Centro de Investigación de automatización SIGINT (retirado).

Marshall Carter-Tripp, miembro del servicio exterior y ex director divisional de la Oficina de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado (retirado).

Bogdan Dzakovic, ex líder de equipo de los Mariscales Federales del Aire y del Equipo Rojo, Seguridad de la fuerza aérea (retirado).

Philip Giraldi, CIA, oficial de operaciones (retirado).

Mike Gravel, ex oficial de control ultrasecreto, Servicio de Inteligencia en Comunicaciones; agente especial del Cuerpo de Contrainteligencia y ex senador.

Larry Johnson, ex oficial de inteligencia de la CIA y ex oficial de contraterrorismo del Departamento de Estado.

Michael S. Kearns, Captain, USAF (retiradoret.); ex-Master SERE Instructor for Strategic Reconnaissance Operations (NSA/DIA) and Special Mission Units (JSOC)

John Kiriakou, ex oficial de contraterrorismo de la CIA y ex investigador del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

Karen Kwiatkowski, former Lt. Col., US Air Force (retirado), at Office of Secretary of Defense watching the manufacture of lies on Iraq, 2001-2003

Clement J. Laniewski, teniente coronel del Ejército (retirado).

Linda Lewis, analista de política de preparación contra armas de destrucción masiva, Departamento de Agricultura (retirado).

Edward Loomis, científico computacional en criptología (retirado).

David MacMichael, ex oficial de estimaciones del Consejo Nacional de Inteligencia (retirado).

Ray McGovern, ex oficial de infantería/inteligencia del ejército e informador presidencial de la CIA (retirado).

Eizabeth Murray, ex funcionaria nacional asistente para Medio Oriente y analista política de la CIA (retirado).

Todd E. Pierce, mayor, oficial de la corte militar del ejército (retirado).

Coleen Rowley, agente especial de la FBI y ex consejero legal de la División de Minneápolis (retirado).

Peter Van Buren, miembro del servicio exterior, Departamento de Estado (retirado).

Larry Wilkerson, Colonel, U.S. Army (retirado), former Chief of Staff for Secretary of State; Distinguished Visiting Professor, College of William and Mary

Sarah Wilton, comandante, Reserva Naval (retirada), y de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (retirada).

Ann Wright, coronel de la reserva del ejército (retirada) y ex diplomática estadunidense que renunció en 2003 en oposición a la guerra en Irak

Traducción: Jorge Anaya

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EE.UU. impone nuevas sanciones a Venezuela para cortar "el salvavidas que mantiene a flote a Maduro"

Washington establece medidas punitivas contra 34 embarcaciones operadas por PDVSA que transportan crudo venezolano a Cuba.

Este viernes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha establecido sanciones contra las empresas Ballito Bay Shipping y ProPer In Management —con sede en Monrovia (Liberia) y El Pireo (Grecia), respectivamente— por sus vínculos con el sector petrolero de Venezuela y el transporte de crudo de ese país a Cuba en el buque Despina Andrianna.

Con la intención de cortar los suministros de petróleo entre Caracas y La Habana, Washington también ha tomado medidas contra 34 embarcaciones en las que estima que la petrolera estatal venezolana PDVSA "tiene interés", así que desde estos momentos considera esas naves como "propiedad bloqueada".


Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de EE.UU., ha responsabilizado a Cuba de ser "una fuerza subyacente que ha nutrido el descenso de Venezuela a la crisis" y ha declarado que esas entidades y las embarcaciones que transportan crudo de Venezuela proporcionan "un salvavidas para mantener a flote el régimen ilegítimo de Maduro".


"Cuba sigue sacando provecho del régimen ilegítimo de Maduro, apoyándolo con esquemas de crudo-por-represión mientras intenta mantener a Maduro en el poder. EE.UU. se mantiene comprometido con una transición hacia la democracia en Venezuela y con responsabilizar al régimen cubano por su participación directa en la desaparición de Venezuela", ha afirmado Mnuchin.


Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció la escalada de agresiones "monroístas" de la Casa Blanca y el uso de "mentiras escandalosas" contra Cuba.
"Sesenta años de agresión imperialista no han doblegado la voluntad de los cubanos. Las nuevas medidas que hoy celebran altos funcionarios y políticos anticubanos en #EEUU no lo lograrán", tuiteó el canciller.


El director del Consejo Económico Nacional estadounidense (NEC, por sus siglas en inglés), Larry Kudlow, dijo este miércoles que en el caso de que caiga el Gobierno de Nicolás Maduro, EE.UU. planea "inyectar dólares" a Venezuela para "rescatar" la economía del país.
Sanciones y bloqueo estadounidense


Actualmente Venezuela atraviesa una dura crisis política y social, que se ha incrementado desde la autoproclamación de Guaidó como "presidente encargado" del país, ocurrida el 23 de enero.


Desde entonces, EE.UU. ha impuesto nuevas sanciones a Venezuela, que incluyen el bloqueo de fondos en bancos internacionales, como medida de presión al Gobierno venezolano.
A finales de marzo, el Gobierno de Trump sancionó al Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) de Venezuela y sus subsidiarias y también impuso sanciones contra un banco de Rusia en relación con la actual situación en el país sudamericano.


A finales de febrero, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, denunció ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que, producto de las medidas coercitivas unilaterales aplicadas por Washington, Venezuela ha perdido más de 30.000 millones de dólares "desde agosto de 2017".


El analista internacional Francisco Coloane sostiene que Washington asesta un doble golpe con las sanciones contra La Habana y Caracas para debilitar esta alianza latinoamericana. "Creo que EE.UU. cruzó el límite, cruzó la línea roja en cuanto a la agresión, no solamente a Venezuela y a Cuba en este caso, sino una agresión a América Latina y a la independencia de la gente", comentó Coloane a RT.

Publicado: 5 abr 2019 20:04 GMT | Última actualización: 6 abr 2019 02:55 GMT

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Domingo, 31 Marzo 2019 06:04

Sur, apagón y después

Sur, apagón y después

A tres semanas de iniciada la guerra de la electricidad, el chavismo sostiene que el desgaste apunta a un intento de golpe.

Otra vez sin electricidad. Nos sentamos en la terraza, vimos algunas luces prenderse en los edificios, velas, linternas, unas cacerolas por unos minutos, luego el silencio, el gran silencio de Caracas, de su valle, sus cerros y barriadas. Eran las 19.10, el tercer apagón de la semana, aunque la cuenta es difusa, la luz a veces se va, regresa, vuelve a irse. No importan los números, sino lo que mucha gente siente: cansancio, desgaste, el efecto encadenado de falta de metro, de agua, de comunicaciones, la incertidumbre.


La respuesta volvió a ser la misma en los barrios: gente en las veredas, carros con las luces prendidas para iluminar una partida de dominó, algunas cervezas donde las había, la calma, la espera de que regrese la luz, los mensajes, los wifis. Las zonas de clases medias caceroleraon durante un tiempo, luego el silencio. Nada revienta, contra el pronóstico de muchos. Dos más dos no dan cuatro en Venezuela, o sí, cuando se lo mira desde las profundidades populares.


Volvió a las 22.15, y una hora después se fue nuevamente. En total fueron cerca de veinte estados afectados, y la casi totalidad de la capital. Impresiona ver a Caracas detenida, sobre todo desde lo alto de un cerro. Luego de tres semanas de iniciada la guerra de la electricidad el chavismo sostiene, con pruebas, que se trata de una estrategia de desgaste implementada en el marco del intento de golpe de Estado. La derecha afirma que todo es responsabilidad del gobierno, la corrupción y la ineficiencia. La mayoría está convencida de que habrá más apagones.


Los sábados se han convertido en día de movilización del chavismo, y, a veces, de la derecha. La dificultad mayor es lograrlo cuando, como este sábado, la ciudad se encontró nuevamente sin metro debido al apagón. Se trató de la segunda jornada en que el chavismo se encontró frente al desafío de una movilización sin servicio de metro, y, como la vez anterior, logró una demostración de fuerzas. Volvió a ratificar, como desde el inicio de año, que es una fuerza popular que no ha perdido la calle. También, contra todo pronóstico de la derecha.


Juan Guaidó, por su parte, había convocado a una jornada de protesta por los cortes de luz. Su acto logró una convocatoria pequeña, preocupantemente pequeña para sus necesidades. El efecto Guaidó viene en proceso de desinfle. Sus dos principales problemas son haber prometido lo que no podía hacer, y parecerse cada vez más a un típico dirigente de la derecha, de esos mismos que rechaza su misma base social por sus fraudes.


¿Qué sigue? Guaidó anunció que el 6 de abril hará un “primer simulacro de la operación libertad”. No ha explicado aún en qué consiste la operación, en cuanto a su dimensión de simulacro, solo ha generado más decepción en quienes creen en la salida inmediata de Nicolás Maduro. Luego de dos meses las imágenes son nítidas: el chavismo ha mantenido su capacidad de movilización, mientras la derecha está en proceso de perder lo que había logrado volver a movilizar el 23 de enero.


En las calles de Caracas se vive tranquilidad de costumbre pero la confrontación internacional viene en escalada. Primero fue Donald Trump, quien, en el acto en el cual recibió a la esposa de Guaidó, Fabiana Rosales, afirmó que “Rusia debe irse de Venezuela”. Sus dichos fueron en referencia a la llegada de dos aviones rusos al aeropuerto de Caracas el 23 de marzo, con equipos y funcionarios para llevar adelante contratos de carácter técnico-militares entre ambos países.


La respuesta vino por parte de la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, quien afirmó que “ni Venezuela ni Rusia son provincias de Estados Unidos”. Y, añadió: “Antes de sugerir a alguien irse de algún lugar, Estados Unidos debe implementar su propio concepto de salida, en particular de Siria (…) ha pasado un mes y me gustaría aclarar, ¿salieron o no?”.
Poco antes de la declaración de Rusia, China había emitido una declaración de respaldo al gobierno de Venezuela en boca del Geng Shuang, portavoz de la Cancillería: “América Latina no es propiedad de ningún país, ni tampoco es patio trasero de ningún Estado”.


Venezuela se ha transformado en el punto de condensación de disputas geopolíticas, en particular entre EE.UU. y Rusia. El agravante para la política de Donald Trump y del Estado profundo norteamericano es que esa pulseada es ahora en un territorio que debería ser de control exclusivo de los EE.UU.


La evolución de la dimensión internacional tuvo otro elemento: el anuncio de la Cruz Roja, que afirmó que distribuirá ayuda humanitaria en Venezuela dentro de dos semanas. Aún no ha dicho cómo la harán ingresar y si hablaron con el gobierno. Resaltaron el carácter “apolítico” de la ayuda humanitaria, aunque la derecha se haya atribuido como logro propio el anuncio, y la política se corresponda exactamente con la que ha planteado Estados Unidos. La evolución de los acontecimientos dará más indicios sobre los objetivos de la Cruz Roja. Por el momento el cuadro en Venezuela continúa en una inestabilidad estable.

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Contraloría inhabilita a Guaidó por 15 años

Caracas. El jefe de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Juan Guaidó, quien se proclamó "presidente encargado" el pasado de 23 de enero, quedó inhabilitado este jueves para ocupar cargos públicos durante 15 años, "el máximo establecido en la ley", en un contexto cada vez más crítico por un megaapagón y la pugna entre Washington y Moscú por su relación con la nación petrolera.

Elvis Amoroso, titular de la Contraloría General de la República, precisó en rueda de prensa que una investigación iniciada el 11 de febrero determinó que Guaidó "ocultó y falseó datos en su declaración patrimonial", además de que recibió "fondos del exterior" de los cuales no informó a la autoridad.

El contralor, cercano al presidente Nicolás Maduro y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), aclaró: "la inconsistencia en los bienes indicados en su declaración jurada de patrimonio y los ingresos que le ha correspondido percibir como diputado a la Asamblea Nacional, así como los gastos excesivos en su modo de vida, no se corresponden con los que puede financiar un diputado".

Agregó que Guaidó, desde que fue electo diputado en 2015, no justificó la fuente de ingresos para financiar más de 91 viajes al extranjero, valuados en 94 mil 110 dólares, en los que se trasladó en "aeronaves privadas o chárter" y se hospedó en "hoteles de lujo" en más de 248 días.

Amoroso también acusó al opositor de "usurpar funciones públicas y cometer acciones con gobiernos extranjeros que perjudican al pueblo de Venezuela y al patrimonio público, generando un daño a la paz social, la estabilidad democrática y al orden constitucional".

Aunque no precisó cuándo empezará la inhabilitación, ni reveló el monto de una multa que también será impuesta a Guaidó, indicó que la contraloría continuará investigando al opositor, y pidió al ministerio público y otros órganos del Estado sumarse a la pesquisa.

Mientras, en un mitin realizado en el Colegio de Ingenieros, el dirigente opositor desestimó la decisión al explicar que Amoroso "no es contralor", debido a que la AN es la única que puede designarlo en el cargo, y no la Constituyente. El órgano parlamentario controlado por la oposición fue declarado en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia desde 2016.

De acuerdo con la Constitución de Venezuela, los diputados de la AN no pueden ejercer otro cargo ni percibir ingresos diferentes a los obtenidos por su función.

En los últimos años la contraloría ha inhabilitado para ejercer cargos públicos a varios líderes opositores por actos administrativos ilícitos, entre ellos Henrique Capriles y Leopoldo López, quienes han dicho que la medida sólo buscó marginarlos del juego político.

Capriles tuiteó: "aquí el único que inhabilita es el pueblo venezolano". En otro mensaje comentó que Maduro y los suyos "cada día se hunden más en su pantano. Van al basurero de la historia".

En Washington, el vocero del Departamento de Estado, Robert Palladino, calificó la inhabilitación de absurda y ridícula, mientras el enviado especial para Venezuela, Elliott Abrams, reiteró: "lo único que se puede negociar con Maduro son los términos de su salida".

Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos, tuiteó: "desconocemos todas las actuaciones ilegales de los órganos represivos de la dictadura usurpadora de Maduro contra el presidente encargado".

En segunda resolución, el Grupo de Contacto Internacional (GCI) sobre Venezuela condenó la inhabilitación de Guaidó, al considerar que la decisión "menoscaba los esfuerzos por conseguir una solución pacífica y democrática a la crisis".

El GCI, integrado por 16 países de Europa y América Latina, también consideró que se necesita restaurar "la democracia, el estado de derecho y la separación de poderes" en la nación sudamericana. La declaración, que no suscribió Bolivia, fue leída en español por el canciller ecuatoriano, José Valencia, y en inglés por la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, al término de su segunda reunión, esta vez hecha en Quito, en la cual no participó México.

En este contexto, funcionarios estadunideses reportaron que su gobierno instruyó a intermediarios petroleros y refinadores a escala internacional que reduzcan aún más sus tratos con el gobierno bolivariano. Además, American Airlines anunció que suspenderá de forma indefinida sus vuelos a Venezuela por la crisis política.

Resuelta, crisis por apagón

El ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, aseguró que la electricidad fue restituida en la mayoría del país, tras el megaapagón que comenzó el pasado lunes y que el gobierno bolivariano atribuye a "ataques terroristas" de Estados Unidos y la oposición.

Rodríguez ratificó en conferencia de prensa que el nuevo apagón se originó por ataques con "rifles de alto calibre" que provocaron un incendio en los patios de transmisión de la central hidroeléctrica de Guri, en el sureño estado de Bolívar, que genera 80 por ciento de la electricidad que se consume en Venezuela. Informó que este viernes se reanudarán las actividades laborales y educativas.

Panaderías, recauderías, supermercados, farmacias y pequeños comercios de Caracas abrieron sus puertas este jueves, pese a la suspensión de actividades laborales que anunció el gobierno debido a la intermitencia del servicio eléctrico, corroboró la agencia de noticias Sputnik.

Los venezolanos tuvieron que caminar kilómetros para conseguir agua potable, fabricar lámparas con aceite, salar la carne o recoger agua de manantiales para sortear el apagón, cuando creían superado el que afectó al país del 7 al 14 de marzo, el peor de su historia.

En entrevista para Venezolana de Televisión, cadena estatal, el fiscal general Tarek William Saab aseguró que los presuntos actos de sabotaje al sistema eléctrico buscan generar enfrentamientos para justiciar una intervención extranjera.

Maduro llamó a la población a mantenerse organizada para defender la paz y las agresiones contra el Sistema Eléctrico Nacional, convocó a manifestarse este sábado en la operación Defensa de la Libertad y aseveró que el apagón fue provocado por un "francotirador", enviado por la oposición.

Dmitry Peskov, vocero del presidente de Rusia, Vladimir Putin, reiteró que las topas que enviaron el pasado fin de semana a Caracas permanecerán "el tiempo que sea necesario" y pidió a Estados Unidos que no se "preocupe" por sus relaciones con el país sudamericano.

En Bruselas, la Eurocámara aprobó una resolución en la que critica la supuesta influencia de Cuba sobre Venezuela y advirtió que, de continuar, afectará las relaciones entre la Unión Europea y la isla.

 

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Miércoles, 27 Marzo 2019 06:23

Nuevo apagón en Venezuela

Nuevo apagón en Venezuela

Los apagones nacionales fueron denunciados como ataques dentro del plan conducido abiertamente por EE.UU.


Un apagón fue registrado el lunes a la una de la tarde y veintinueve minutos en dieciséis estados de Venezuela, incluida gran parte de Caracas. El hecho duró cerca de tres horas. Luego de restablecerse el servicio eléctrico, el ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, informó que se había tratado de un nuevo sabotaje como parte del plan de desestabilización contra Venezuela.


“Hemos recibido un nuevo ataque al centro de transmisión y carga del Sistema Eléctrico Nacional para sacar de funcionamiento las máquinas de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar localizada en Guri, en Guayana”, afirmó. A las siete de la tarde se habían alcanzado los valores necesarios de generación para normalizar el servicio.


Cuando el cuadro parecía haberse restablecido, se registró un nuevo ataque a las 9h47 de la noche en el patio de transmisión del Guri, “afectando los tres autotransformadores que lo componen y el cableo imprescindible a fines de la transmisión”, informó Rodríguez. La capital y gran parte del país quedaron nuevamente a oscuras.


Cerca de las 10h45 de la mañana del martes se registraron los primeros restablecimientos de luz en Caracas. Ya el ministro de comunicación había informado en la madrugada acerca de la suspensión por 24 horas de las actividades escolares y laborales en el país, y varios planes de contingencia de transporte habían sido activados, en particular en Caracas, afectada por la paralización del sistema de metro.


El apagón tuvo lugar dieciocho días luego del anterior, que se prolongó durante varios días. En aquella oportunidad el presidente Nicolás Maduro informó que se había tratado de un saboteo propiciado por cuatro formas de ataque: ciberataque, electromagnético, incendio, y complicidad interna, afectando tanto los centros de generación como de transmisión. Esa denuncia fue respaldada por el gobierno de Rusia, que afirmó, a través de la cancillería, que parte de los ataques habían sido propiciados desde el extranjero.


Según el gobierno, es el segundo gran apagón provocado por saboteo, que conforma lo que Rodríguez ha calificado como “la guerra de la electricidad”. En su cuenta de Twitter mostró imágenes del incendio, el trabajo para apagarlo y el lugar exacto donde tuvo lugar.


Este nuevo hecho se produce luego de la denuncia realizada por Rodríguez, quien anunció el pasado sábado que había sido arrestada y desmontada parte de una estructurada armada con fines terroristas. Al frente, explicó, estaban los dirigentes del partido Voluntad Popular, con la participación del mismo Juan Guaidó, operadores internacionales para conseguir los fondos necesarios, y grupos integrados por mercenarios y paramilitares colombianos, salvadoreños, guatemaltecos y hondureños. Parte de los planes eran generar acciones como atentados en el metro y sabotajes.


Los apagones se enmarcan dentro de la trama general iniciada a partir del mes de enero con la autoproclamación de Guaidó, y en la etapa particular que comenzó luego del 23 de febrero, día en que la derecha y los voceros norteamericanos aseguraban que lograrían el ingreso de ayuda humanitaria al país y su plan resultó frustrado. A partir de allí comenzó a hacerse visible la dificultad de mantener la expectativa alrededor de Guaidó en su base social, así como avanzar de manera lineal, como insinuaban voceros de la derecha, hacia la intervención militar extranjera en Venezuela.


Fue en ese momento cuando comenzaron los apagones nacionales, denunciados como ataques dentro del plan de conducido de manera abierta y declarada por Estados Unidos. Aparecen como una forma de presionar en el escenario de caotización, desgaste, presión económica sumada a los ataques financieros que han recrudecido en los últimos días, en particular sobre diferentes bancos. Según Guaidó este apagón, al igual que el anterior, fue causado por la falta de mantenimiento de la infraestructura eléctrica.


La situación se normalizó en Caracas en la tarde del martes. El gobierno ha anunciado el trabajo conjunto entre varias instituciones para lograr la estabilización del sistema en todo el país en el menor tiempo posible, para evitar además el encadenamiento de problemas derivados, en particular la falta de agua. En el apagón anterior los ataques habían sido sucesivos, lo que generó una situación de restablecimiento-nuevo apagón en varias oportunidades.


Esta vez, como la anterior, la tranquila respuesta de la población consistió en resolver los problemas derivados de la falta de electricidad.

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El factor Venezuela en el enfrentamiento Estados Unidos-Rusia

Aparte de las múltiples hipótesis que se han analizado para evaluar el alcance del conflicto venezolano, valdría la pena considerar también el posible impacto estratégico-militar de esa situación, que sorprendentemente se puede enmarcar en el enfrentamiento político y militar entre Estados Unidos y Rusia, que se ha agudizado después de la reciente denuncia de ambos al Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF) firmado en 1987.

Al respecto, podemos comentar que Washington ha intensificado su presencia militar en nuestro continente, con la finalidad de evitar, entre otros objetivos, que países latinoamericanos o caribeños que le sean hostiles y hayan desarrollado alianzas con Rusia o China, pudieran llegar a convertirse en plataformas para un eventual ataque directo contra territorio estadunidense, es decir, la repetición de una situación como la crisis de los proyectiles emplazados en Cuba que en ese caso frenaron una invasión estadunidense a la isla.


Recordemos sobre el particular, que el vínculo militar entre Venezuela y Rusia se inició en 2005 bajo la presidencia de Hugo Chávez, que fue el año en que Estados Unidos comenzó a bloquear, cuando empezaron las discrepancias políticas entre ambos, la provisión de repuestos y refacciones para la flota de aviones caza bombarderos F-16 que la fuerza aérea venezolana había adquirido en 1983.


Asimismo, Venezuela, que veía clara la amenaza de una invasión, empezó a adquirir armamento de última generación de Rusia iniciando con 24 aviones caza rusos de última generación Sukoi 30-MK2 e importantes partidas de rifles de asalto AK 103 para remplazar los antiguos fusiles belgas FNFAL que usaba su ejército.


Ya en el poder el presidente Maduro, sucesor de Chávez, negoció con Rusia la compra de helicópteros de combate MI-17V5 y consolidó su defensa con un sistema antiaéreo móvil ruso S300VM, capaz de interceptar toda clase de objetivos, entre ellos misiles subsónicos, drones o aeronaves en un rango de 200 kilómetros.


Por su parte, la presencia militar estadunidense en América Latina se ha incrementado dramáticamente, ya que de las 177 bases militares que la potencia continental tiene en el mundo, 76 están en América Latina y entre las más conocidas resaltan 12 en Panamá, 12 en Puerto Rico, nueve en Colombia, ocho en Perú y otro significativo número en Centroamérica y el Caribe, además de importantes acuerdos de cooperación militar con Argentina, Brasil, Perú y Ecuador, entre otros.


Sin excluir el uso de la fuerza armada, en forma muy abierta, Estados Unidos ha señalado que sus fuerzas de tarea conjunta para América Latina tienen como objetivos la defensa del Canal de Panamá y el área del Canal de Panamá (lo cual, por cierto, no está previsto en el Acuerdo con Torrijos para devolver el canal a sus dueños); operaciones de control de migración (sin que aclaren a qué se refieren en ese delicadísimo tema aún sin resolver); asistencia humanitaria y respuesta ante desastres naturales. Además de operaciones militares unilaterales, bilaterales o multilaterales, con lo que nuevamente surge el fantasma de la creación de una Fuerza Interamericana de Paz que México ha rechazado una y otra vez, por su preocupación de que se convierta en una fuerza intervencionista sin base legal clara, sin que afortunadamente en ningún momento hablen de protección a los derechos humanos que ahora alegan para intervenir en Venezuela, quizá porque prácticamente Washington no ha ratificado ningún acuerdo regional sobre esa importante materia.


La situación descrita, es decir, la combinación de factores militares en el desarrollo de la región, aconsejaría, sin duda, que México, con su tradición en la lucha contra el armamentismo, tanto nuclear como convencional, reiniciara los esfuerzos que llevó a cabo con cierto éxito en 1977 para lograr un convenio regional que identificamos en la negociación como (Tlatelolco II) que prohibiera la presencia de tropas extranjeras en nuestros territorios y limitara la posesión de armas convencionales ofensivas –las nucleares ya están prohibidas mediante el Tratado de Tlatelolco– cuidando siempre el equilibrio estratégico-militar que requieren los países de la región, con la finalidad de lograr que América Latina y el Caribe llegue a ser en breve una zona de paz bajo claros parámetros de vigencia.

Sergio González Gálvez. Embajador emérito de México, escribe a título personal

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Jorge Rodríguez muestra una foto de Marrero durante la conferencia de prensa en la que denunció un complot contra Maduro.

Detallan la conformación de los actores políticos y operativos, territorios, financiamientos y objetivos político-militares de los ataques planeados para derrocar al gobierno.


El gobierno de Venezuela anunció la detención y desmantelamiento parcial de un entramado paramilitar en el país organizado a nivel local por Juan Guaidó y el partido al que pertenece, Voluntad Popular. La declaración fue brindada por el ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, quien detalló la conformación de los actores políticos y operativos, territorios, financiamientos, y objetivos político-militares de los ataques planeados.

La acción se llevó adelante luego de que una información de inteligencia del gobierno descubriera que se llevaba adelante la contratación sicarios relacionados con crímenes, narcotráficos y maras, en tres países de Centroamérica: El Salvador, Guatemala y Honduras, con epicentro en el primero, dijo el vocero del gobierno chavista. El esquema planteaba conformar de ocho a diez equipos integrados por entre seis y ocho personas, detalló.


Según Rodríguez, el plan era hacer ingresar a los paramilitares a Venezuela a través de Colombia, con centro de operaciones en la ciudad fronteriza con Venezuela de Cúcuta, la misma zona donde fueron entrenados quienes realizaron el atentado contra Nicolás Maduro en el 2018, y donde fue montada la acción de intento de ingreso por la fuerza a Venezuela de camiones con ayuda humanitaria pasado 23 de febrero. El Norte de Santander, región donde se encuentra Cúcuta, es un territorio con una presencia extendida del paramilitarismo, con desarrollo de los grupos Los Rastrojos y El Clan del Golfo, y de carteles de drogas mexicanos.


“Al menos de la mitad de estos paramilitares (…) lograron entrar a Venezuela, estamos buscándolos por tierra, por mar, por aire, donde quiera que se encuentren vamos a capturarlos, porque ya tenemos identificados a algunos”, afirmó Rodríguez. Luego de la rueda de prensa se anunció que había sido apresado un jefe paramilitar colombiano traído para las operaciones, Wilfrido Torres Gómez, solicitado con código azul por la Interpol por homicidio y sicariato.


Las células terroristas, informó Rodríguez, planeaban asesinatos de líderes sociales y políticos, sabotajes de metro y teleféricos con voladuras de vagones y operaciones de falsos positivos, o sea, vestir a los paramilitares con uniformes proporcionados por los desertores de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) para generar una situación de enfrentamiento entre militares venezolanos. La escalada de acciones terroristas debía conducir hacia un intento de huelga general, y un asalto al Palacio de Miraflores, dijo el ministro.
La investigación llegó a descubrir la dirección política tras la operación que, en territorio venezolano, se concentró en manos de la dirección del partido Voluntad Popular (VP), con el involucramiento directo en la planificación y desarrollo de Juan Guaidó, Leopoldo López, Freddy Guevara y Roberto Marrero, entre otros, dijo Rodríguez. Este último, quien era el nexo entre los paramilitares y Guaidó, había sido arrestado el pasado jueves en su casa, donde encontraron dos fusiles, una granada y municiones, según había informado el ministro de Interior, Justicia y Paz. Gran parte de las pruebas fueron encontradas en su teléfono, varias de la cuales fueron mostradas por Rodríguez, con autorización del Ministerio Público.
Por ejemplo: “Vamos a pasar de una estrategia de asedio, tesis de Estados Unidos (EE.UU.) que busca que la asfixia financiera y el aislamiento los quiebre, a una estrategia de asalto, calle total, articulado con agricultura”, fue la forma en la cual Freddy Guevara describió el plan que estaba en marcha, en una de las conversaciones que mostró Rodríguez.


El financiamiento para contratar, trasladar y armar a las células estaba planteado a través de cuentas personales, así como de organizaciones no gubernamentales, algunas de las cuales fueron creadas en las últimas semanas. Parte de las fuentes de dinero provenían del dinero obtenido con las sanciones económicas dirigidas por EE.UU. que, entre otras medidas, incautaron fondos del Estado venezolano. Esos ataques económicos han recrudecido en días pasados, con golpes sobre la empresa de oro Minerven y tres bancos del estado incluyendo el Bandes, afectando a 24 millones de clientes, según informó el gobierno.


“Eso es como cuando Darth Vader toma por el cuello a alguien en la Guerra de las Galaxias. Eso es lo que estamos haciendo económicamente con el régimen de Maduro”, dijo John Bolton, consejero de seguridad norteamericano.


La operación descubierta y parcialmente neutralizada, así como la transparencia en la agresión económica, parecen evidenciar la articulación y combinación de variables de asalto contra el gobierno del presidente electo Nicolás Maduro, así como la cadena de mandos que comienza en EE.UU. La impunidad con la cual el ataque financiero es llevado adelante es casi total: solo ha sido condenado en algunas instancias internacionales, como en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que aprobó el pasado jueves una resolución acerca de la “repercusión negativa de las medidas coercitivas y unilaterales”.


Si las amenazas de Bolton se cumplen, los ataques económicos recrudecerán. Es lo más efectivo que han logrado implementar. Lo demás no ha dado los resultados esperados: la Fanb no se ha quebrado, el apoyo de Guaidó en las calles tiende a disminuir, y las operaciones subterráneas han sido desmanteladas, una en febrero, y otra esta semana. En ese marco el tiempo juega en contra de la estrategia de Guaidó, debido a la perdida de expectativas, la evidenciación para su base de apoyo que no resultará tan sencillo tomar el poder, por más que Guaidó volvió a anunciar ayer “iremos al Palacio de Miraflores”, sin poner fecha, durante una concentración en el oriente del país. A esa misma hora el chavismo estaba nuevamente en las calles de Caracas en una movilización que finalizó con un acto en las inmediaciones de la sede del gobierno venezolano.

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Concluyó la investigación sobre la trama rusa en EU

Nueva York. El fiscal especial Robert S. Mueller entregó el informe final de su investigación sobre la interferencia rusa en las elecciones presidenciales incluyendo la posible colusión de la campaña de Donald Trump con el Kremlin y la subsecuente obstrucción de justicia del presidente. El documento marca el fin del proceso que ha mantenido bajo sitio a la Casa Blanca durante casi dos años, pero que sólo es una de múltiples investigaciones contra uno de los regímenes más sospechados de corrupción y actividades ilegales desde los tiempos del Watergate.

El informe fue entregado al procurador general William Barr, quien de inmediato informó a líderes de los dos comités judiciales del Congreso que espera poder compartir con ellos tan pronto como este fin de semana "las principales conclusiones" alcanzadas por Mueller.

Por ahora, el procedimiento es que Barr redactará su propio resumen sobre las conclusiones de Mueller y tiene la autoridad para determinar qué tanto del informe será divulgado al público, aunque había señalado que su intención es ofrecer lo máximo posible. Ayer destacó: "Permanezco comprometido con toda la transparencia que sea posible".

Sin embargo, líderes legislativos y candidatos presidenciales demócratas exigieron de inmediato que casi todo el reporte sea hecho público. Aunque Trump había declarado que favorecía eso, en privado se sabe que su equipo legal está contemplando evitar la divulgación de cierta información, y por tanto esta pugna podría acabar en tribunales.

La vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, comentó por tuit: "Vemos con anticipación que el proceso tome su curso", señalando que ellos no recibieron copia y que los próximos pasos le corresponden al procurador general.

No se sabe si el informe resuelve la disputa sobre si el equipo de Trump estuvo coludido con los rusos, ni de su responsabilidad en actos de obstrucción de la justicia, incluyendo el despido del ex jefe del FBI James Comey en 2017, quien entonces encabezaba la investigación sobre la mano rusa en las elecciones estadunidenses y cuya expulsión abrupta ordenada por Trump llevó al nombramiento de Mueller en mayo de ese año.

La entrega del informe marca el fin de la investigación, sin el anuncio de más acusaciones formales además de las anunciadas previamente y según algunas indicaciones preliminares esta noche, es posible que el fiscal especial ya no presente más cargos.

De hecho, no queda claro de qué tanto margen gozan Mueller y otros funcionarios del Departamento de Justicia para proceder penalmente contra Trump ya que según las normas prevalecientes, no pueden presentar acusaciones formales contra un presidente en funciones.

Sin embargo, eso no implica que las conclusiones y evidencias, si es que revelan delitos, no podrían ser empleadas por el Congreso para formular sus propios cargos en un potencial proceso de impeachment.

Durante el curso de su investigación, de unos 21 meses, Mueller presentó cargos y procedió penalmente contra 34 individuos y empresas, entre ellos seis socios y asesores claves de Trump: su ex jefe de campaña, Paul Manafort; el subjefe de esa campaña, Rick Gates; su ex asesor de Seguridad Nacional, Mike Flynn, y su abogado personal, Michael Cohen. Robert Stone, otro íntimo de Trump, está en espera de juicio por todo tipo de acusaciones.

Desde el inicio de la investigación, Trump no ha cesado de descalificar el proceso, emitiendo un promedio de dos ataques diarios, en los que insiste en que era parte de un complot en su contra. Una y otra vez rechazó los cargos, atacó a Mueller y a su equipo de ser títeres de los demócratas (Mueller es republicano) y hay versiones de que deseaba despedirlo y que sólo desistió después de que sus asesores le advirtieron de la crisis que eso detonaría. El magnate repitió hasta el cansancio que la investigación era una "cacería de brujas".

Aunque la pesquisa encabezada por Mueller era la de más alto perfil y el enfoque de todo Washington, su conclusión no implica el fin de las múltiples investigaciones y procesos legales relacionadas con Trump.

Proceden investigaciones federales y estatales en Nueva York, Virginia y la capital donde, entre otros asuntos, se están indagando posibles violaciones de financiamiento de campaña que incluyen los pagos por silencio de dos mujeres, quienes dicen haber tenido aventuras sexuales con el magnate, como por posibles contribuciones extranjeras ilegales a su comité de asunción, y tambien sobre operaciones financieras de su empresa, entre otras.

Además, se acaba de estrenar una serie de investigaciones legislativas de varios comités de la cámara baja, ahora controlada por los demócratas. Muchas de éstas se podrían ver nutridas por elementos de la pesquisa de Mueller. Más aún, algunos de los casos que resultaron de esta investigación siguen activos bajo la dirección de fiscales federales o ante tribunales.

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Jueves, 14 Marzo 2019 06:08

Investigan la causa del apagón

Investigan la causa del apagón

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, exigió ayuda a la ONU así como a sus países aliados Cuba, China, Irán y Rusia para investigar el presunto ciberataque que causó un masivo apagón en el país el jueves pasado y duró varios días. Por su parte, China respondió de inmediato y se puso a disposición del gobierno de Maduro para ofrecer ayuda y asistencia técnica. “Nombré una comisión de investigación especial del ciberataque y pedí la incorporación de especialistas internacionales. Voy a pedir el apoyo de la ONU, y además el apoyo, ya activo, de Rusia, China, Irán y Cuba”, dijo el mandatario en cadena nacional. 

Según explicó Maduro, al frente de la comisión estará la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien estará acompañada por el fiscal general, Tarek Saab, y científicos locales. “Vamos a desgranar para que ustedes sepan cómo fue el ataque, hemos descubierto muchas cosas, ya yo sé muchas cosas, solo puedo decir que se dirigió desde Houston y desde Chicago, desde dos ciudades de Estados Unidos”, denunció Maduro.


Ante su pedido a la ONU, la entidad internacional respondió ofreciendo ampliar su ayuda. Si bien una delegación de la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, está trabajando desde el lunes en Venezuela en la investigación de delitos contra los derechos humanos, a partir de hoy se pondrán en contacto con funcionarios venezolanos para abordar las secuelas que dejó el apagón. La falla ocurrió en la central hidroeléctrica de Guri, la principal del país y responsable de abastecer de energía a cerca de 70 por ciento de Venezuela. Desde un principio, el Palacio de Miraflores responsabilizó a Estados Unidos y a la oposición local que no tardó en desentenderse del tema. En su alocución presidencial, Maduro explicó que la instalación fue atacada de manera cibernética, mientras que las líneas de transmisión padecieron sabotajes electromagnéticos y físicos mediante el uso de tecnologías que, aseguró, solo tiene Estados Unidos. En esta línea, ayer respaldó la decisión de la Fiscalía de abrir una investigación contra el jefe del Parlamento y autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó.

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Kalev Leetaru, columnista de Forbes.

11 marzo 2019 - Forbes, revista estadounidense especializada en negocios y finanzas, publicó este sábado en su página web un artículo mostrando que si es muy factible que el cerebro informático de la Central Hidroeléctrica del Guri, la principal planta generadora de energía de Venezuela, haya sido víctima de un ataque cibernético por parte de un gobierno extranjero, como el estadounidense, como causa principal de una falla eléctrica que afectó a todo el país.

El artículo es escrito por Kalev Leetaru, académico y emprendedor estadounidense con más de 20 años de experiencia en el mundo de Internet, egresado de la escuela Edmund A. Walsh de Servicio Exterior en la Universidad de Georgetown.


Leetaru inicia su artículo reseñando las afirmaciones del gobierno venezolano, de que las fallas que se presentan desde el pasado 7 de marzo pasado se deben a un ataque informático al sistema que controla la principal central hidroeléctrica del país. Aunque él cree que la causa de las fallas eléctricas pueden deberse más bien a falta de mantenimiento, sin embargo él también admite que "la idea de que un Estado nación extranjero manipule la red eléctrica de un adversario para forzar una transición gubernamental es muy real".


Indica Leetaru que, en un artículo previo en 2015, él exploró el concepto de "primer ataque cibernético", en el que los gobiernos utilizarían técnicas de guerra cibernética y otras formas de agresiones, con el fin de debilitar a un adversario antes de iniciar una invasión convencional, o con el fin de causar una transición en el gobierno de un país enemigo, y que ellos puedan negar haberlo causado.


Interrumpir el suministro de energía y agua, interrumpir los patrones de tráfico, ralentizar o bloquear el acceso a Internet, hacer que viviendas con instalaciones informáticas "inteligentes" se caoticen e incluso desencadenar fallas catastróficas en centrales nucleares de forma remota, son temas cada vez más discutidos entre miembros de la Seguridad Nacional estadounidense, como tácticas legítimas y legales para socavar un estado extranjero.


Al respecto, es necesario recordar que, en 2009, fue creado el Cibercomando o Comando Cibernético estadounidense, uno de los diez comandos unificados del Departamento de Defensa de ese país. El Cibercomando está muy relacionado con la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y se especializa en ejecutar ataques cibernéticos contra enemigos de Estados Unidos, y defender al país de este tipo de ataques.


De hecho, Leetaru cita otro artículo escrito en 2015 por Aliya Sternstein para el portal Nextgov, titulado "Contratistas del Pentágono desarrollan armas cibernéticas letales", en el que la autora explica que el Cibercomando de Estados Unidos ejecutó ese año un proyecto de 460 millones de dólares para subcontratar el desarrollo de herramientas de software y "código fuente capaz de eliminar a adversarios". Esperaban desarrollar herramientas para crear "incendios cibernéticos" (ataques a redes informáticas) como parte de una misión militar.
En el artículo se explica que, por ejemplo, si se necesita que un avión vuele sobre una zona ocupada y ataque un blanco, se podría lanzar un ciberataque primero para tumbar la red de energía eléctrica que surte a dicha zona, con lo que "se habrán degradado las habilidades del enemigo" para defenderse.


El artículo plantea la controversia de que se usen este tipo de armas cibernéticas para causar muertes en el bando enemigo. "Cuando usamos el término ‘ciberguerra’, estoy pensando en eso, en un sentido de guerra. Entonces, sí, la guerra es violencia", explicó Bill Leigher, un almirante retirado que dirige la división de "soluciones cibernéticas" de Raytheon, uno de los contratistas de defensa militar más grandes de los Estados Unidos.


Por ello, Leetaru señala que, en el caso de Venezuela, "la idea de que un gobierno como los Estados Unidos interfiera de forma remota en su red eléctrica, es, en realidad bastante realista". Explica que las operaciones cibernéticas remotas rara vez requieren una presencia en el lugar,haciendo que sean ideales para ejecutar una operación que cause un efecto grave, pero que ellos puedan negar su participación.


"Dadas las preocupaciones, que desde hace mucho tiempo, tiene el gobierno estadounidense en torno al venezolano, es muy probable que Estados Unidos mantenga una profunda presencia en la infraestructura eléctrica del país, haciendo que sea relativamente sencillo interferir con sus operaciones. La muy desactualizada infraestructura de Internet y electricidad hace que sean pocos los obstáculos para estas operaciones, y hacen que sea relativamente fácil remover cualquier evidencia de que hubo una intervención extranjera", señala el artículo de Forbes.


"Las fallas masivas de energía eléctrica y conectividad de Internet, como la que Venezuela experimentó la semana pasada, son extraídas directamente del manual moderno de jugadas cibernéticas. Cortar la electricidad en las horas pico, asegurar el impacto máximo en la sociedad civil y causar un montón de imágenes post-apocalípticas atractivas para los medios de comunicación, encaja perfectamente como una operación psicológica tradicional que busca influir y causar cambios en un país".


"Hacer que una falla eléctrica ocurra en un momento de agitación social, de forma tal que deslegitime al gobierno actual justamente cuando un nuevo grupo se presenta como una alternativa lista para tomar el poder -dice Leetaru en referencia a Guaidó- es en realidad, una de las tácticas que se describen en mi artículo escrito en 2015".


Aunque el autor opina que las fallas eléctricas en Venezuela son comunes debido a problemas de mantenimiento y mala administración, señala que "esa es precisamente la razón por la que la guerra cibernética es tan poderosa como operación psicológica" para influir y causar cambios. "La mayoría de los países, incluidos los EE.UU., han expresado preocupaciones sobre sus redes de servicios públicos, cada vez más obsoletos y sobrecargados. Una planta de energía que falle debido a un equipo defectuoso o una línea de transmisión que falle por estar sobrecargada, es más probable que se les atribuya a mala administración que a un ciberataque desde otro país".


"Si una línea de transmisión eléctrica falla y provoca un incendio forestal gigantesco, de inmediato se achacará su culpa a falta de mantenimiento preventivo y no a un sabotaje extranjero deliberado", explica Leetaru.


"Las operaciones psicológicas de influencia están diseñadas para empujar silenciosamente a un país hacia un resultado particular. Las infraestructuras de servicios públicos antiguas y obsoletas son un vehículo perfecto para tales operaciones, ya que la culpa de las fallas de la red generalmente recae en los funcionarios del gobierno por no supervisar adecuadamente la infraestructura, incluso en aquellos casos cuando empresas privadas las mantienen o son responsables de las mismas. Los ataques cibernéticos contra las empresas de servicios públicos pueden alterar todas las facetas de la vida moderna y generar amplia repercusión en los medios, sinque el país iniciador pueda ser detectado y culpado, lo que las convierte en un arma casi perfecta".


Leetaru cree que la causa del apagón en Venezuela son los problemas de infraestructura del país, pero también dice que "es imposible descartar que Estados Unidos u otro país hayan realizado una intervención extranjera, ya sea deliberada o accidental", lo que "demuestra el increíble poder del uso de ciberataques para atacar a las empresas de servicios públicos. Dichas interrupciones pueden hacer que una población se vuelva rápidamente en contra de su gobierno y, al mismo tiempo, hace que sea casi imposible probar definitivamente la intervención extranjera".


"Al final, independientemente de lo que realmente sucedió la semana pasada en Venezuela, es probable que los ataques cibernéticos contra infraestructuras continúen creciendo como un arma de la guerra moderna".

Por: Albaciudad.org | Lunes, 11/03/2019 11:14 AM |

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