Miércoles, 01 Mayo 2019 06:44

Nuevo intento de golpe de Estado

Nuevo intento de golpe de Estado

La operación de desestabilización desatada en la madrugada por Juan Guaidó, el liberado Leopoldo López y un grupo de efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana no logró el objetivo de propagarse entre cuarteles.

El tiempo ha vuelto a acelerarse en Venezuela. Nuevamente, luego de semanas de una calma tensa, la derecha volvió a intentar un desenlace en su intento de derrocar a Nicolás Maduro. Esta vez fue a través de una acción militar que se inició a las 4 de la madrugada en la base militar de La Carlota, la principal de Caracas. Allí se registró una acción encabezada por un grupo de aproximadamente cien integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) perteneciente al cuerpo de la Guardia Nacional Bolivariana.


El hecho en la base militar fue controlado en horas de la mañana. El punto principal fue la aparición en ese sitio de Juan Guaidó junto a Leopoldo López, el dirigente del partido -Voluntad Popular -al que pertenece Guaidó- que escapó de su prisión domiciliaria. Guaidó afirmó en un video publicado a través de sus redes sociales que se trataba de la fase definitiva de lo que ha denominado la “operación libertad”, puesta en marcha desde el mes de abril. En su llamado afirmó contar con el respaldo de la Fanb y llamó a tomar las calles.


La acción golpista contó con el respaldo público internacional del gobierno norteamericano, a través de su vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado Mike Pompeo, del presidente de Colombia Iván Duque, del gobierno de argentina a través del canciller Jorge Faurie, el secretario de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, entre otros. El gobierno de España por su parte rechazó el intento violento: “Debe quedar claro que España no respalda ningún golpe militar”.
Con el paso de la mañana el foco de concentración de las operaciones golpistas se desplazó de la base militar -donde lograron derribar una reja pero no ingresar- al distribuidor de Altamira, donde se reunió una parte de los militares alzados con tanquetas robadas, dirigentes de la oposición como Guaidó y María Corina Machado, grupos de confrontación callejera de la derecha, así como manifestantes a favor del golpe de Estado.


“La mayoría de los objetivos que acudieron al distribuidor iban engañados. Esto es un acto cobarde, terrorista y un intento de golpe de Estado de una magnitud muy pequeña (…) el 80 por ciento de los efectivos que acudieron a este llamado fueron engañados”, afirmó Padrino López en un pronunciamiento de la Fanb al mediodía. “Hacemos responsables de todo derramamiento de sangre a la dirigencia fascista, antipatriótica”, afirmó Padrino López.


El presidente Maduro por su parte afirmó: “He conversado con los comandantes de todas las REDI -región de defensa integral- y ZODI –zona de defensa integral- del país, quienes me han manifestado su total lealtad al pueblo, a la constitución y a la patria”. La versión de Guaidó afirmando contar con el respaldo de la Fanb se evidenció falsa.


La operación desatada en la madrugada no logró entonces uno de sus objetivos que era el de propagarse entre cuarteles para construir una escalada hacia el centro del poder. En cuanto al efecto mediático el plan fue logrado, así como la creación de un nuevo escenario de violencia, desestabilización, y construcción de un nudo crítico en Altamira, con el plan de poder crecerlo y extenderlo por varios puntos de la ciudad y el país. Esto último no ha sucedido, y Caracas, así como los diferentes estados del país, presenta una tranquilidad con mucha tensión. En cuanto al chavismo, se encuentro movilizado frente al Palacio de Miraflores.


Ya se han presentado acciones violentas, como la que denunciada por Padrino López: “Denuncio la violenta agresión de la cual fue víctima el coronel Yerzon Jimenez Baez, jefe de operaciones del CZGNB-43, herido de bala a la altura del cuello en la autopista Francisco Fajarado. Al momento ingresando en el quirófano”. A su vez, fue registrado un hecho todavía no aclarado, donde una tanqueta atropelló a unos manifestantes.


La derecha desde Altamira mostró signos de recuperar capacidad de beligerancia a la vez que desorientación ante un cuadro acelerado pero sin fuerza real para objetivos mayores: Guaidó convocó a movilizar hacia el oeste, es decir hacia el centro político, para luego retroceder e insistir con el llamado a movilización ya previsto para mañana primero de mayo. En cuanto al apoyo real en las calles este no ha logrado masificarse como contaban dentro de su plan de escalada. Se espera, en ese contexto, que se den acciones violentas, como lo muestra la quema de un autobús en las cercanías de Altamira, y la decisión de no retirarse de las calles.


Este cuadro de río revuelto con armas y disparos es un escenario buscado por la derecha, como parte del plan de escalada de la confrontación para buscar el quiebre de la relación de fuerzas, o lograr una mayor capacidad de sensación de victoria en un momento de dificultad de mantener la expectativa generada por Guaidó. El apoyo directo de EEUU pone sello a la acción. Varios países se han pronunciado en contra del intento de golpe de Estado y a favor del respaldo a la democracia y el diálogo, como los gobiernos de Bolivia, Rusia e Irán.


 Casi cuatro meses sin tregua

Venezuela: cronología de la crisis

 

Venezuela vive horas de tensión tras el nuevo intento de golpe de Estado contra el gobierno de Nicolás Maduro, y en medio de una crisis que se profundiza. Estos son los hechos más relevantes desde que Juan Guaidó se proclamó el 23 de enero presidente interino de Venezuela.


23 de enero: Juan Guaidó se autojuramenta, luego de que el Congreso declarara "usurpador" a Maduro tras iniciar el 10 de enero un segundo mandato desconocido por la oposición. Donald Trump reconoce inmediatamente a Guaidó, por lo que Maduro rompe relaciones diplomáticas con Estados Unidos. A Washington le siguen Canadá y varios países latinoamericanos, nucleados en el Grupo de Lima.


Rusia, China, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Turquía apoyan a Maduro.


24 de enero: La Fuerza Armada renueva su apoyo a Maduro. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, denuncia un "golpe de Estado" en marcha, alentado por Washington.


25 de enero: Maduro se dice dispuesto a encontrarse con Guaidó, quien rechaza un "falso diálogo".


26 de enero: En el Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos llama a todos los países a apoyar a Guaidó. Rusia y China bloquean proyecto estadounidense en apoyo al Parlamento opositor. El agregado militar de Venezuela en Washington, José Luis Silva, desconoce a Maduro. La oposición parlamentaria tramita una amnistía para funcionarios civiles y militares que desconozcan a Maduro.


28 de enero: Estados Unidos sanciona a la petrolera estatal PDVSA y da a Guaidó el control de activos y cuentas venezolanas en ese país.


29 de enero: El Tribunal Supremo de Justicia prohíbe a Guaidó salir del país y congela sus cuentas, en investigación por "usurpar" funciones de Maduro. Washington advierte contra cualquier "daño" al opositor.


1 de febrero: EEUU reitera que "todas las opciones están sobre la mesa" para "restaurar la democracia", y prohíbe a entidades extranjeras que comercian con PDVSA utilizar el sistema financiero estadounidense desde el 28 de abril.


2 de febrero: Opositores y oficialistas marchan en Caracas. El general de la aviación Francisco Yáñez desconoce a Maduro, el militar de más alto rango en hacerlo.


4 de febrero: Una veintena de países europeos reconoce a Guaidó como presidente, tras un ultimátum a Maduro para que convocara a elecciones.


6 de febrero: John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de Trump, anuncia que Washington eximiría de sanciones a militares que reconozcan a Guaidó.


7 de febrero: Medicinas y alimentos enviados por Estados Unidos llegan a Cúcuta, Colombia, en la frontera. Maduro acusa a Washington de usar la ayuda humanitario como "excusa" para una invasión militar.


12 de febrero: Guaidó anuncia que el 23 de febrero entrará la ayuda humanitaria. Días después, Maduro cierra tráfico aéreo y marítimo con Curazao y la frontera terrestre con Brasil, donde también se almacena ayuda.


22 de febrero: Concierto en Cúcuta organizado por el multimillonario Richard Branson. Guaidó aparece sorpresivamente, junto a presidentes de Colombia, Chile y Paraguay, desafiando la prohibición de salida del país. Del lado venezolano se realiza otro evento musical. Maduro ordena cerrar la frontera con Colombia por Táchira.


23 de febrero: Disturbios en fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil: Un grupo de jóvenes opositores queman dos camiones, pretendiendo responsabilizar a la Guardia Nacional Bolivariana, según constató el diario The New York Times. Venezuela rompe relaciones con Colombia. Guaidó pide a la comunidad internacional considerar "todas las cartas".


25 de febrero: Guaidó participa en Bogotá en reunión del Grupo de Lima, que descarta el "uso de la fuerza". Después, parte en gira por Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador.


28 de febrero: Rusia y China vetan proyecto estadounidense en la ONU que buscaba elecciones "justas". Contrapropuesta de Moscú también naufraga.


1 de marzo: Estados Unidos sanciona a seis altos funcionarios de seguridad y revoca visas de 49 allegados a Maduro. Luego suma a otras 77 personas.


4 de marzo: Guaidó regresa a Venezuela apoyado por manifestación de seguidores.


7 de marzo: El peor apagón en Venezuela afecta a 23 de 24 estados, y a Caracas. Maduro denuncia sabotaje para desestabilizarlo.


16 de abril: Cruz Roja comienza distribución de ayuda humanitaria, tras autorización de Maduro.


17 de abril: Estados Unidos impone sanciones contra el Banco Central de Venezuela.


19 de abril: Guaidó convoca a una marcha en Venezuela el 1° de mayo, para exigir "el cese definitivo de la usurpación".


26 de abril: Estados Unidos impone sanciones financieras a Jorge Arreaza. Rusia pide "poner fin a la política del chantaje" en defensa de Maduro.


28 de abril: Entran en vigor sanciones estadounidenses que prohíben compra de crudo a PDVSA.


30 de abril: Un grupo de militares se alza contra el gobierno. Guaidó llama a tomar las calles hasta lograr la caída de Maduro, quien denuncia un intento de golpe de Estado.

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DUQU 2.0, el probable protagonista de los ciberataques contra Venezuela

Ciberguerra contra Irán


En el año 2010, un ataque informático logró retrasar por dos años el programa nuclear pacífico de Irán. Un virus denominado Stuxnet tomó el control de 1000 centrifugadoras necesarias para purificar y enriquecer el uranio para convertirlo en combustible nuclear. Logró destruir totalmente un 20% de ellas. Por primera vez un virus lograba un impacto real y de envergadura en una infraestructura industrial estratégica.


Cuando se presentaron las manifestaciones del ataque informático, los especialistas iraníes no pudieron ni sospecharlo. Era lógico, la central nuclear de Natanz, se encuentra a 250 kilómetros al sur de Teherán, aislada, con acceso restringido y con algunas de sus instalaciones diseñadas para soportar posibles ataques militares.
Al principio las centrifugadoras eran reemplazadas previo chequeo de los sistemas de control de las mismas. Existía total incertidumbre y se actuaba más bien por descarte. Stuxnet era tan novedoso que estaba programado para realizar ataques puntuales y esporádicos, todo esto para eliminar toda posibilidad de sospechas. Solo cinco meses después de las primeras manifestaciones, fue posible dar con la causa real.


Stuxnet fue concebido bajo preceptos bélicos, desarrollado por expertos en ciberguerra de Israel y Estados Unidos, enemigos obvios de Irán. Las labores de inteligencia de estos dos países pudieron determinar que los Controladores Lógicos Programables (PLC) usados para controlar las centrifugadoras en Natanz eran del fabricante alemán Siemens. Lo que vendría después sería un daño profundo al orgullo de la ingeniería alemana.


Un PLC es un computador industrial programable para automatizar procesos industriales. Su arquitectura tiene similitudes a los ordenadores que se encuentran a la mano de cualquier persona: fuente de poder, CPU (Unidad Central de Procesamiento), módulos de comunicación y de entradas/salidas. La programación de control que se diseña para estos dispositivos se hará de acuerdo al proceso o procesos que se pretendan controlar. Para lograr el control de variables (temperatura, presión, flujo, nivel, revoluciones por minuto, entre otras) el PLC debe contar con un conjunto de instrumentos de campo (analógicos y/o digitales), los cuales se encargarán de censarlas. Dichas señales serán interpretadas por el PLC y este ejecutará las acciones de control respectivas para mantener los procesos en valores deseados y seguros de operación sin prácticamente la intervención humana. Igualmente, cumplen funciones de seguridad, es decir, si alguna variable no puede ser controlada, se ejecutan acciones en elementos finales de control (por ejemplo válvulas) para retornar a los límites de operación seguros, o disparos de protección para evitar catástrofes humanas y/o daños en los equipos industriales.


Los modelos exactos de PLC víctimas del ciber ataque en la central nuclear de Natanz fueron los Siemens S7-315 y S7-417. De acuerdo a los expertos, fueron dos variantes del virus Stuxnet, uno en forma de un archivo de configuración para el software de Siemens, y otra, aprovechando vulnerabilidades del sistema operativo Windows. Para las dos variantes, fue necesaria la cooperación voluntaria o no de personas ligadas al trabajo en Natanz, tomando en cuenta que dicha planta nuclear está conformada por una red industrial totalmente aislada de redes exteriores. Las dos versiones básicamente actuaban de la misma forma, aunque la segunda era más agresiva.


Los PLC envían mediante protocolos de comunicación de redes industriales toda la información a un centro de supervisión y control, siendo esta mostrada a los operadores de la planta quienes monitorean de forma constante los procesos. Estos sistemas se denominan SCADA (Supervisión, Control y Adquisición de Datos).


Stuxnet lograba que los PLC Siemens enviaran datos falsos de los sistemas inherentes a las centrifugadoras, es decir, los operadores visualizaban en los SCADA parámetros de operación ideales, pero la realidad era otra. Mientras tanto, las centrifugadoras iban de 120 rpm a 63 mil rpm en cuestión de minutos (y viceversa), causando fatiga y daños permanentes en sus componentes al alcanzar su valor nominal de operación (63 mil rpm) en tan poco tiempo. Aunado a esto, los sistemas de vapor que accionaban los rotores de las centrifugadoras vieron comprometidas sus válvulas de seguridad que aliviaban presión si los niveles eran críticos. Las sobrepresiones tuvieron un impacto mecánico sobre las centrifugadoras.


Luego de algunos meses, los especialistas pudieron detectar el virus Stuxnet como el responsable de la catástrofe industrial en Natanz. Fue oficialmente el primer acto de ciberguerra de la historia.


Variante de DUQU 2.0: Fase Venezuela


De acuerdo a comunidades de especialistas en el área de ciber seguridad, Duqu 2.0 fue probablemente identificado como responsable de los apagones actuales en Venezuela gracias a la colaboración de especialistas rusos que llegaron al país recientemente. Todavía no es información oficial.


Duqu 2.0 es un derivado del virus Stuxnet. En el año 2015, Kaspersky Lab, compañía rusa internacional dedicada a la seguridad informática con sede en Moscú, descubrieron actividades inusuales en las redes de la empresa, características de un ataque cibernético masivo. Era el virus Duqu 2.0.


Si partimos de que Duqu 2.0 es una variante mejorada de Stuxnet, es muy fácil presumir que la forma de propagarlo en nuestros sistemas de control de generación, transmisión y distribución de carga fue novedosa.


Este tipo de virus ya se disemina a través de cualquier equipo conectado a una red informática, incluyendo memorias USB, computadores, PLC, impresoras, entre otros dispositivos. Bastaría un infiltrado para lograr penetrar por ejemplo, el cerebro electrónico de los sistemas que controlan, coordinan y sincronizan las turbinas del Complejo Hidroeléctrico de Guri.
Ya el difunto periodista Ricardo Durán lo advertía en el año 2011, cuando a través de una serie de trabajos periodísticos, dejó en evidencia un conjunto de situaciones que debieron prender las alarmas: ex trabajadores golpistas de PDVSA llegaron a formar parte de CORPOELEC y los sistemas de control, supervisión y seguridad de nuestro sistema eléctrico nacional eran de factura occidental, diseñados e implementados por empresas de Estados Unidos y Canadá.


Tomando en cuenta estos descubrimientos, no les resultó para nada difícil a nuestros enemigos desentrañar nuestros sistemas electrónicos. Supieron rápidamente dónde y cómo golpearnos.


Los numerosos ataques a nuestro Sistema Eléctrico Nacional (SEN) denotan que han mantenido la misma filosofía en el diseño de las distintas variantes del virus: no buscan destrozar de una vez una instalación industrial, más bien lo hacen por fases para causar mayor daño y conmoción, evitando de esta forma que los especialistas tengan tiempo de enfocarse en las causas de las fallas. Un sistema infectado puede estar operando de forma óptima, fallar, y luego volver a la “normalidad” con las consiguientes consecuencias. Mientras tanto, los SCADA mostrando información totalmente distinta a la realidad.


Hasta ahora no existen detalles del mecanismo de ataque a nuestro SEN, pero la etapa de generación es la más crítica y probablemente la más golpeada. El control de una turbina conlleva gobernar un conjunto de sistemas y variables críticas: sistemas de lubricación, revoluciones por minuto, temperatura, vibración, presión, potencia generada.
Debió ser dramático para nuestros operadores del SEN visualizar en sus pantallas una situación distinta a la que ocurría en la realidad. Peor aún, es probable que Duqu 2.0 tuviera la misma característica que Stuxnet en lo que concierne al apagado de las máquinas desde sala de control: el virus lo imposibilita.


El ataque contra nuestro SEN sin duda alguna fue una de las etapas superiores de un plan mayor para el derrocamiento del gobierno de Venezuela. Ante el fracaso de estrategias previas como la criminal guerra económica, cerco diplomático, amenazas de invasión, intentos de violentar nuestras fronteras, desórdenes callejeros y pillaje financiero internacional, activaron la carta de la ciberguerra.


A diferencia de Irán, el ataque a Venezuela tiene repercusiones muchísimo mayores. Se ha afectado a la población de todo un país al negársele el derecho a un servicio eléctrico constante y confiable. Si en Irán se dio el primer acto de ciberguerra de la historia, Venezuela sufrió el primer acto de ciberguerra contra un sistema eléctrico nacional con impacto en millones de seres humanos.


¿Aprenderemos la lección?


Lo sucedido en Irán en el año 2010 no bastó para que nuestro país se preparara para enfrentar ataques informáticos a nuestras estratégicas infraestructuras industriales. No sólo nuestra industria eléctrica se encuentra amenazada. Venezuela aún cuenta con una industria petrolera altamente tecnificada, compleja y de gran envergadura. Nuestras plantas petroleras en su grandísima mayoría fueron diseñadas por empresas occidentales.


Alguna de ellas muy vulnerables al encontrarse en fase de obsolescencia tecnológica, operando bajo sistemas operativos, firmware y/o hardware desactualizados y sin ningún soporte por parte de fabricantes, todo esto consecuencias de la situación económica a la que nos han sometido. Por ejemplo, el sistema operativo WINDOWS XP sigue siendo el de mayor uso en PDVSA, el cual ya no cuenta con ningún soporte por parte de Microsoft para solucionar vulnerabilidades de seguridad.


Nuestra política de seguridad informática respecto a nuestras industrias y compañías estratégicas debe ser reformulada. Debe crearse una unidad de ciberseguridad bajo mando y control de nuestro poder ejecutivo, impulsar nuevamente el desarrollo de sistemas operativos propios como primer paso a ambiciosos programas de desarrollo de software.


Desarrollar un SCADA de factura nacional no será tarea fácil, llevará tiempo y mucha inversión en la preparación del recurso humano. La segmentación de nuestras redes industriales bajo políticas severas de administración de acuerdo a su nivel de criticidad es vital. Kaspersky Lab puede ser nuestro mejor aliado para empezar a dar los primeros pasos en implementar políticas de ciberseguridad.


Nos han golpeado muy fuerte, pero nuestros enemigos no tienen consciencia aún de nuestra capacidad de resistencia. Venceremos nuevamente.
(Tomado de Misión Verdad)

Publicado en: Canal USB
23 abril 2019

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EE.UU. agrega sanciones contra Venezuela y busca afectar a Cuba

Estados Unidos anunció la imposición de sanciones contra cuatro empresas y nueve embarcaciones del sector petrolero venezolano, con el objetivo expreso de afectar al Gobierno de Nicolás Maduro y ”aumentar la presión sobre Cuba”.


El Departamento norteamericano del Tesoro informó en un comunicado que sudesignó como blanco de esos castigos a las empresas Jennifer Navigation Limited, Lima Shipping Corporation y Large Range Limited, las tres con sede en Monrovia, Liberia; y PB Tankers S.P.A., ubicada en Italia.


‘Además, la OFAC identificó nueve embarcaciones, algunas de las cuales transportaban petróleo de Venezuela a Cuba, como propiedad bloqueada perteneciente a las cuatro compañías’, añadió el documento.


Como resultado esta acción, todos los bienes e intereses en propiedad de estas empresas, o de cualquier entidad que les pertenezca, directa o indirectamente, en un 50 por ciento o más, y que se encuentren en Estados Unidos o en posesión de norteamericanos, están bloqueados y deben ser reportados a la OFAC.


En la declaración de este viernes, el Gobierno de Donald Trump mantiene su postura de no reconocer al Gobierno constitucional de Nicolás Maduro, quien fue reelegido como presidente venezolano con el 68 por ciento de los votos.


Diversas voces acusan a Washington de promover un golpe de Estado en la nación sudamericana con acciones como su apoyo a Juan Guaidó, diputado de la Asamblea Nacional en desacato que se autoproclamó mandatario del país sudamericano.


‘Continuamos apuntando a las compañías que transportan petróleo venezolano a Cuba, ya que se están beneficiando mientras el régimen de Maduro saquea los recursos naturales’, expresó en el comunicado el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.


Del mismo modo que hizo la semana pasada, cuando anunció medidas similares, el titular pretendió justificar las sanciones con el argumento de que La Habana tiene responsabilidad en la crisis en Venezuela, cuando varias fuentes denuncian el impacto de los castigos y hostilidad de Washington en la situación en el país sudamericano.


La OFAC designó el pasado 5 de abril a otras dos compañías que operan en el sector petrolero de la economía venezolana, así como a 34 embarcaciones que propiedad u operadas por Petróleos de Venezuela.


En ese momento el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó de piratería económica las sanciones contra el país sudamericano, dirigidas también a golpear a la isla caribeña, que enfrenta un bloqueo de casi 60 años impuesto por el Gobierno estadounidense.


‘Denuncio escalada de agresiones ‘monroístas’ de Estados Unidos contra Nuestra América y el uso de mentiras escandalosas contra Cuba’, escribió en su cuenta en Twitter.


El canciller afirmó que los castigos se enmarcan en el objetivo de la actual administración en la Casa Blanca de robar los recursos del país sudamericano, pero consideró que ese propósito fracasará.

 

12 abril 2019 
(Con información de Prensa Latina)

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Miércoles, 10 Abril 2019 05:53

La fallida estrategia de EE.UU. en Venezuela

La fallida estrategia de EE.UU. en Venezuela

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana no se quebró y Juan Guaidó no logró manejar los hilos del poder. Tampoco funcionó la amenaza de una intervención.

El asalto debía ser corto, el gobierno de Maduro no estaba en condiciones de resistir. Sobre esa certeza Estados Unidos (EE.UU.) desencadenó una estrategia para derrocarlo: construyó a Juan Guaidó como presidente 2.0, lo dotó de una ficción de gobierno, un reconocimiento internacional, una narrativa articulada entre medios de comunicación, un aceleramiento de sanciones económicas en diferentes niveles. A partir de la superposición de las variables debían darse los diferentes resultados, hasta llegar a la negociación forzada o la salida.


El curso de los acontecimientos no fue como aparecía en el papel. El primero y principal fue el quiebre de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), un elemento medular que debía suceder y no lograron. Para eso fueron descargadas una serie de tácticas, desde la conspiración interna con apoyo de dólares, visas, y garantías, hasta la estrategia de la amenaza latente de posible intervención por parte de EE.UU. Una combinación de bluff, es decir de pistola descargada apuntada de frente, con fechas de condensación para intentar el quiebre, como lo fue el 23 de febrero.


El segundo acontecimiento que debía darse, de menor capacidad de definición en el objetivo, era el apoyo masivo de Guaidó en las calles. Su discurso afirma que el 90% de la población lo apoya. Las imágenes de su capacidad de movilización muestran que el primer impulso del 23 de enero –día de su autonombramiento reconocido por un twitt de Donald Trump– perdió fuerza. Una de las razones principales está en la crisis de expectativas producto de que la promesa de desenlace inmediato no se dio. Otra es que se trató de una construcción artificial, mediática, diplomática, que no logró convocar más allá de la histórica base social de la derecha, marcada por el corte de clase, geográfico, de condiciones materiales de vida, de idiosincrasia, e imaginarios. La oposición se parece demasiado a sí misma.


El tercer punto fue el intento de volcar a los sectores populares a las calles, para lo cual los apagones y su consecuente faltante de agua eran el escenario provocado más favorable. El resultado tampoco fue el esperado: la imagen extendida fue la de una mayoría en busca de resolver los problemas, de forma individual, colectiva, articulada al gobierno. Las protestas, impulsadas en su casi totalidad por la derecha, fueron pequeñas y sin capacidad de irradiación.


Cada una de esas variables tiene puntos de retroalimentación. La crisis de expectativas se debe, por ejemplo, a la constatación de que la Fanb no se ha quebrado, que Guaidó habla de una inmediatez que no sucede, y de la conclusión que al no darse ninguno de los tres resultados, entonces solo queda pedir por la intervención internacional encabezada por Estados Unidos. Esa misma narrativa intervencionista aleja a su vez a quienes podrían ver en la propuesta de Guaidó una alternativa a la situación actual, política y económica. Convocar a las mayorías para lograr una acción de fuerza internacional se topa con evidentes barreras.


El derrocamiento de Maduro no parece posible en la relación de fuerzas nacionales. Ha demostrado que el asalto no será corto, y que el chavismo, que es más que un gobierno, está en condiciones de resistir. De ser un asunto nacional, Guaidó perdería fuerza hasta entrar en la lista de dirigentes de la oposición marcados por el peso de la derrota. El problema es que este nuevo intento de golpe de Estado se armó sobre un punto de no retorno: una construcción de EE.UU. de una fachada de gobierno paralelo, reconocido luego por la Unión Europea, Gran Bretaña, Israel, Canadá, gobiernos de derecha de América Latina. ¿Qué hacer con Guaidó si el plan no da resultados producto del error de cálculo inicial?


La pregunta es por EEUU, su actual administración en la combinación Donald Trump-neoconservadores, y lo que se denomina el Estado profundo, es decir las estructuras de poder real, invisibles, que constituyen y garantizan el desarrollo estratégico de EE.UU. en la disputa geopolítica. Una derrota en Venezuela sería atribuida a la administración, en un período pre electoral, y sería doble: la permanencia de Maduro, es decir la incapacidad de alinear el punto clave del continente latinoamericano, como su implicancia en el cuadro internacional.
Esto último ha tomado particular fuerza en los últimos días, en voz y tuits de diferentes voceros norteamericanos, como Elliot Abrams, encargado especial para Venezuela, Mike Pompeo, secretario de Estado, John Bolton, consejero de seguridad nacional, y Craig Faller, jefe del Comando Sur. Sus diferentes declaraciones han conformado una narrativa que sitúa a Venezuela como base de operaciones de Rusia, Irán, Cuba y China, y al gobierno de Maduro como subordinado a cada uno de esos gobiernos y sus respectivos servicios de inteligencia, militares, en particular de los tres primeros.


Sobre esa construcción de escenario EE.UU. ha anunciado los próximos pasos. Pompeo irá a Chile, Paraguay, Perú y Colombia, Abrams a España y Portugal, y han convocado a la tercera reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para abordar la cuestión Venezuela. Todavía no han anunciado los objetivos para cada uno de los movimientos, aunque es posible prever que existirá una dimensión privada y una pública de los acuerdos. Sobre la segunda podría ser avanzar en lo que parece un objetivo de EE.UU.: declarar al gobierno de Venezuela como organización transnacional del crimen, y calificar a los “colectivos” –una forma de organización popular del chavismo– como grupos terroristas, que, afirmó Bolton, “socavan la Constitución y la integridad territorial de Venezuela”. De cada elemento se desprenden nuevas posibles acciones.


Ese aumento de presiones, bloqueos, aislamientos, no plantea aún, más allá del repetido “todas las opciones están sobre la mesa”, la posibilidad de la intervención militar. El mismo Abrams volvió a alejar esa hipótesis el pasado jueves. ¿Cómo piensan entonces escalar para lograr el desenlace con la combinación de estas acciones? EE.UU. necesita definir vías, capacidades de operaciones en el territorio, acuerdos internos y diplomáticas. Sobre esto último la posición de la Unión Europea, en voz de Federica Mogherini, mantiene que se debe “preparar el terreno para que se celebren elecciones presidenciales libres y transparentes lo más pronto posible”.


¿Estaría dispuesto EE.UU. a un desenlace negociado con posible permanencia de Maduro? Por el momento no lo parecen, así como tampoco a una derrota en Venezuela, que sería, como ya lo han explicitado, geopolítica. Mañana será la reunión del Consejo de Seguridad convocada para abordar este punto. La derecha por su parte llamó a movilizaciones. El cuadro sigue en movimiento.

 

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Rechazan veteranos de inteligencia ruta de choque EU-Rusia

El grupo Veteranos Profesionales de Inteligencia por la Cordura (VIPS, por sus silgas en inglés) advierte en el presente memorando al gobierno del presidente estadunidense Donald Trump que su intento de interferir en Venezuela puede acabar provocando una guerra entre Estados Unidos y Rusia. VIPS fue fundado en 2003 y su primera declaración, redactada en el mismo formato y enviado al entonces presidente estadunidense George W. Bush y su gobierno, fue una disertación para refutar los argumentos y distorsiones que utilizó dicha administración para justificar la invasión a Irak.

 

Memorando

Para: Presidente Trump

De: Profesionales Veteranos de Inteligencia Por la Cordura (VIPS)

Tema: Evitar una guerra con Rusia por Venezuela

Señor presidente:

Las políticas de su gobierno con respecto a Venezuela parecen estar en una pendiente resbaladiza que puede llevarnos a la guerra en ese país y a una confrontación militar con Rusia. Como ex funcionarios de inteligencia y profesionales de seguridad nacional, con muchas décadas de experiencia, lo exhortamos a no llegar al extremo de adoptar una catastrófica acción militar en respuesta a la perturbación civil en Venezuela o a las actividades rusas en el hemisferio occidental. Pese al arribo reciente de dos aviones de transporte y el persistente apoyo político al gobierno venezolano, los rusos están lejos de cruzar cualquier "línea roja" surgida de la Doctrina Monroe de 1823.

Objetivos insatisfechos

Las acciones estadunidenses dentro de Venezuela sólo han logrado ahondar la crisis, causar mayor sufrimiento humano y aumentar las probabilidades de violencia a escala nacional. En nuestra opinión, el consejo que ha usted recibido de sus principales consejeros –el senador Marco Rubio, el consejero de Seguridad Nacional John Bolton, el enviado especial Elliott Abrams y el secretario de Estado Mike Pompeo– fue y sigue siendo erróneo.

El reconocimiento del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como "presidente interino" no impulsó a los militares a levantarse contra el presidente Nicolás Maduro, como tampoco las amenazas de acciones más severas. Esas acciones representaron un desconocimiento fundamental de los militares venezolanos. La política estadunidense supuso, incorrectamente, que los oficiales apoyarían a Guaidó pese al compromiso de su facción de desmantelar el chavismo, el cual la mayoría de los oficiales piensan que introdujo cambios históricamente necesarios en el país, entre ellos la inclusión política de los pobres.

De manera similar, las continuas insinuaciones de intervención militar que ha hecho su gobierno han sido contraproducentes. Su equipo mostró falta de comprensión del nacionalismo en Venezuela. Los venezolanos no quieren la destrucción que causaría una acción militar estadunidense; recuerdan la cuota de muerte causada por la Operación Causa Justa, cuando Estados Unidos dio muerte a más de 3 mil panameños (según cifras de Washington) para derrocar a Manuel Noriega. Las amenazas de invasión han llevado muchos venezolanos a cerrar filas en torno a Maduro, y no a rechazarlo.

La estrategia de su gobierno de castigar al pueblo venezolano, incluyendo, al parecer, dejarlo sin electricidad, parece basada en la falsa presunción de que la crisis provocará un golpe para derrocar a Maduro. En realidad, las sanciones estadunidenses han permitido a Maduro culpar a Washington, y han dejado a Guaidó como alguien que ha vendido la patria a los imperialistas yanquis a costa de la salud, el bienestar y la perturbación civil del pueblo venezolano.

Oportunidad perdida para la diplomacia

El senador Rubio y los señores Bolton, Abrams y Pompeo han desperdiciado una formidable oportunidad de construir sobre valores comunes con aliados en América Latina y Europa. Si bien la mayoría de los latinoamericanos consideran insultante la noción de sus aliados de que la Doctrina Monroe aún está vigente, los presidentes derechistas de Centro y Sudamérica se alinearon con usted en respaldo a la autoproclamación de Guaidó. Pero la falta de liderazgo de Guaidó –quien parece seguir todo el tiempo un guion escrito por las agencias estadunidenses–, su inflexibilidad sobre negociaciones, su abierto llamado a la intervención militar, junto con la amenaza de guerra del gobierno que usted preside, están alejando a otros gobiernos, excepto los más sometidos a los dictados de Washington. Las propuestas de negociación, como las desarrolladas por el Grupo de Contacto, ganan impulso.

El conflicto internacionalizado por su gobierno

Bolton y otros han buscado internacionalizar el tema de Venezuela desde antes de la proclamación de Guaidó. Bolton, Rubio y otros consejeros han dejado en claro que el derrocamiento de Maduro sería la primera fase de los esfuerzos por eliminar a los gobiernos de la "troika de tiranía" –Cuba, Nicaragua y Venezuela– y la "influencia comunista" en el hemisferio.

Repetidas veces han afirmado, sin aportar pruebas, que los asesores cubanos han sido esenciales para la supervivencia del gobierno de Maduro. De hecho, los supuestos "cientos" de desertores militares venezolanos, incluidos muchos manejados por las agencias estadunidenses, no han aportado ni siquiera evidencia creíble de oídas de que los cubanos hagan algo más que brindar asistencia de rutina. Además, las amenazas de Washington han socavado cualquier voluntad que Cuba pudiera tener de contribuir a una solución regional a la crisis venezolana como ha hecho en situaciones similares, por ejemplo el reciente proceso de paz en Colombia.

Retórica provocadora sobre Rusia

Lo más peligroso, sin embargo, son las declaraciones agresivas acerca del involucramiento ruso con Venezuela.

La retórica de sus asesores, que imprime un giro Oriente-Occidente a esta cuestión, ha permitido al presidente Vladímir Putin y sus asesores dar un coscorrón a Estados Unidos. Maduro y Putin no han tenido una relación particularmente cercana en el pasado y comparten pocos intereses, pero las amenazas de Washington les han dado una causa común. Una reunión en Roma entre su enviado especial Elliot Abrams y el viceministro ruso de Exteriores, Sergei Riabkov, no logró nada, mientras aumentan las sanciones a Venezuela y las continuas amenazas de que "todas las opciones" están sobre la mesa.

La información disponible es insuficiente para saber con exactitud qué había a bordo de los dos aviones rusos que aterrizaron en Maiquetía la semana pasada –dos meses después de que Washington proclamó su intención de derrocar a Maduro–, pero los antecedentes sugieren que Moscú tenía dos objetivos principales:

Uno, y probablemente el principal, era avergonzar al gobierno estadunidense desafiando su retórica y reivindicando el derecho de Rusia a tener relaciones con quien le plazca, incluidos los enlaces militares.

Dos, si la especulación en los medios es correcta, sería reforzar la capacidad de Venezuela de prevenir y responder a un ataque militar estadunidense. Washington ha afirmado que los rusos ayudan a reparar sistemas de misiles tierra-aire S-300, los cuales tienen un propósito puramente defensivo. No hay evidencia, ni siquiera circunstancial, de que Rusia persiga objetivos ofensivos en esta relación.

La reacción estadunidense ha sugerido una probabilidad mucho mayor de confrontación militar. Bolton "advirtió categóricamente a actores externos al hemisferio occidental contra emplazar activos militares en Venezuela, o en cualquier otro lugar del hemisferio, con intención de establecer o expandir operaciones militares". Sin definir a qué actividades se refiere, agregó: "Consideraremos que esas acciones provocadoras son una amenaza directa a la paz y seguridad de la región". El enviado especial Abrams dijo que la "presencia rusa" es "extremadamente perniciosa". El secretario de Estado sostuvo que "Rusia tiene que salir de Venezuela". Usted dijo: "Rusia tiene que salir" y reiteró que "todas las opciones están abiertas", incluso, presumiblemente, obligar militarmente a los rusos a salir. Y hacemos notar que Rusia no ha cerrado su embajada en Caracas, como sí lo ha hecho Washington.

Evitar la pendiente resbaladiza

Como agentes de inteligencia y expertos en seguridad, hemos dedicado muchos años a proteger nuestra nación de diversas amenazas, incluso de la Unión Soviética. Sin embargo, creemos que andar picando pleitos, como es derrocar gobiernos, bloquear la negociación de acuerdos y amenazar el derecho soberano de otros gobiernos a realizar actividades que no amenazan a nuestra seguridad nacional, rara vez es una ruta prudente.

No defendemos a Maduro ni su trayectoria, pero subrayamos que muchos de los problemas de Venezuela han sido exacerbados por las políticas estadunidenses y sus intentos de derrocar al presidente. Creemos que el debido proceso, y políticas prácticas y realistas, protegen mejor nuestros intereses nacionales que las amenazas y la retórica de confrontación. Cuesta trabajo creer que sus consejeros hayan iniciado esta pelea con Maduro sin darse cuenta de que Venezuela buscaría mejorar sus capacidades defensivas. Además, desafiar a Rusia podría fácilmente conducir a una confrontación de mucho mayores consecuencias.

Invocar la Doctrina Monroe de 1823 no ayuda en nada. Que Rusia brinde asistencia para propósitos defensivos a una nación en la que buscamos crear un cambio de régimen y a la que amenazamos con un ataque militar no se vería en muchos lugares como una violación a tal doctrina o como cruzar una "línea roja".

Percibimos que algunos medios intentan apremiarlo a adoptar medidas de fuerza, quizá incluso de naturaleza militar, para castigar a Rusia. Lo exhortamos a no caer en esa trampa. Esta no es la América Latina del siglo XIX, y estamos muy lejos de la crisis de los misiles en Cuba de 1962.

La mejor forma de prevenir un peligroso error de cálculo sería que usted hablara directamente con el presidente Putin. Las energías de Washington estarían mejor empleadas en aclarar diferencias, ajustar políticas fallidas y promover una resolución pacífica en Venezuela.

Por el Grupo de Dirección, Profesionales Veteranos de Inteligencia por la Cordura (VIPS):

Fulton Armstrong, ex funcionario de Inteligencia Nacional para América Latina y ex director del Consejo de Seguridad Nacional para Asuntos Interamericanos (retirado).

William Binney, ex director técnico, Análisis Geopolítico y Militar Mundial, Agencia de Seguridad Nacional; cofundador, Centro de Investigación de automatización SIGINT (retirado).

Marshall Carter-Tripp, miembro del servicio exterior y ex director divisional de la Oficina de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado (retirado).

Bogdan Dzakovic, ex líder de equipo de los Mariscales Federales del Aire y del Equipo Rojo, Seguridad de la fuerza aérea (retirado).

Philip Giraldi, CIA, oficial de operaciones (retirado).

Mike Gravel, ex oficial de control ultrasecreto, Servicio de Inteligencia en Comunicaciones; agente especial del Cuerpo de Contrainteligencia y ex senador.

Larry Johnson, ex oficial de inteligencia de la CIA y ex oficial de contraterrorismo del Departamento de Estado.

Michael S. Kearns, Captain, USAF (retiradoret.); ex-Master SERE Instructor for Strategic Reconnaissance Operations (NSA/DIA) and Special Mission Units (JSOC)

John Kiriakou, ex oficial de contraterrorismo de la CIA y ex investigador del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

Karen Kwiatkowski, former Lt. Col., US Air Force (retirado), at Office of Secretary of Defense watching the manufacture of lies on Iraq, 2001-2003

Clement J. Laniewski, teniente coronel del Ejército (retirado).

Linda Lewis, analista de política de preparación contra armas de destrucción masiva, Departamento de Agricultura (retirado).

Edward Loomis, científico computacional en criptología (retirado).

David MacMichael, ex oficial de estimaciones del Consejo Nacional de Inteligencia (retirado).

Ray McGovern, ex oficial de infantería/inteligencia del ejército e informador presidencial de la CIA (retirado).

Eizabeth Murray, ex funcionaria nacional asistente para Medio Oriente y analista política de la CIA (retirado).

Todd E. Pierce, mayor, oficial de la corte militar del ejército (retirado).

Coleen Rowley, agente especial de la FBI y ex consejero legal de la División de Minneápolis (retirado).

Peter Van Buren, miembro del servicio exterior, Departamento de Estado (retirado).

Larry Wilkerson, Colonel, U.S. Army (retirado), former Chief of Staff for Secretary of State; Distinguished Visiting Professor, College of William and Mary

Sarah Wilton, comandante, Reserva Naval (retirada), y de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (retirada).

Ann Wright, coronel de la reserva del ejército (retirada) y ex diplomática estadunidense que renunció en 2003 en oposición a la guerra en Irak

Traducción: Jorge Anaya

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EE.UU. impone nuevas sanciones a Venezuela para cortar "el salvavidas que mantiene a flote a Maduro"

Washington establece medidas punitivas contra 34 embarcaciones operadas por PDVSA que transportan crudo venezolano a Cuba.

Este viernes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha establecido sanciones contra las empresas Ballito Bay Shipping y ProPer In Management —con sede en Monrovia (Liberia) y El Pireo (Grecia), respectivamente— por sus vínculos con el sector petrolero de Venezuela y el transporte de crudo de ese país a Cuba en el buque Despina Andrianna.

Con la intención de cortar los suministros de petróleo entre Caracas y La Habana, Washington también ha tomado medidas contra 34 embarcaciones en las que estima que la petrolera estatal venezolana PDVSA "tiene interés", así que desde estos momentos considera esas naves como "propiedad bloqueada".


Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de EE.UU., ha responsabilizado a Cuba de ser "una fuerza subyacente que ha nutrido el descenso de Venezuela a la crisis" y ha declarado que esas entidades y las embarcaciones que transportan crudo de Venezuela proporcionan "un salvavidas para mantener a flote el régimen ilegítimo de Maduro".


"Cuba sigue sacando provecho del régimen ilegítimo de Maduro, apoyándolo con esquemas de crudo-por-represión mientras intenta mantener a Maduro en el poder. EE.UU. se mantiene comprometido con una transición hacia la democracia en Venezuela y con responsabilizar al régimen cubano por su participación directa en la desaparición de Venezuela", ha afirmado Mnuchin.


Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció la escalada de agresiones "monroístas" de la Casa Blanca y el uso de "mentiras escandalosas" contra Cuba.
"Sesenta años de agresión imperialista no han doblegado la voluntad de los cubanos. Las nuevas medidas que hoy celebran altos funcionarios y políticos anticubanos en #EEUU no lo lograrán", tuiteó el canciller.


El director del Consejo Económico Nacional estadounidense (NEC, por sus siglas en inglés), Larry Kudlow, dijo este miércoles que en el caso de que caiga el Gobierno de Nicolás Maduro, EE.UU. planea "inyectar dólares" a Venezuela para "rescatar" la economía del país.
Sanciones y bloqueo estadounidense


Actualmente Venezuela atraviesa una dura crisis política y social, que se ha incrementado desde la autoproclamación de Guaidó como "presidente encargado" del país, ocurrida el 23 de enero.


Desde entonces, EE.UU. ha impuesto nuevas sanciones a Venezuela, que incluyen el bloqueo de fondos en bancos internacionales, como medida de presión al Gobierno venezolano.
A finales de marzo, el Gobierno de Trump sancionó al Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) de Venezuela y sus subsidiarias y también impuso sanciones contra un banco de Rusia en relación con la actual situación en el país sudamericano.


A finales de febrero, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, denunció ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que, producto de las medidas coercitivas unilaterales aplicadas por Washington, Venezuela ha perdido más de 30.000 millones de dólares "desde agosto de 2017".


El analista internacional Francisco Coloane sostiene que Washington asesta un doble golpe con las sanciones contra La Habana y Caracas para debilitar esta alianza latinoamericana. "Creo que EE.UU. cruzó el límite, cruzó la línea roja en cuanto a la agresión, no solamente a Venezuela y a Cuba en este caso, sino una agresión a América Latina y a la independencia de la gente", comentó Coloane a RT.

Publicado: 5 abr 2019 20:04 GMT | Última actualización: 6 abr 2019 02:55 GMT

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Domingo, 31 Marzo 2019 06:04

Sur, apagón y después

Sur, apagón y después

A tres semanas de iniciada la guerra de la electricidad, el chavismo sostiene que el desgaste apunta a un intento de golpe.

Otra vez sin electricidad. Nos sentamos en la terraza, vimos algunas luces prenderse en los edificios, velas, linternas, unas cacerolas por unos minutos, luego el silencio, el gran silencio de Caracas, de su valle, sus cerros y barriadas. Eran las 19.10, el tercer apagón de la semana, aunque la cuenta es difusa, la luz a veces se va, regresa, vuelve a irse. No importan los números, sino lo que mucha gente siente: cansancio, desgaste, el efecto encadenado de falta de metro, de agua, de comunicaciones, la incertidumbre.


La respuesta volvió a ser la misma en los barrios: gente en las veredas, carros con las luces prendidas para iluminar una partida de dominó, algunas cervezas donde las había, la calma, la espera de que regrese la luz, los mensajes, los wifis. Las zonas de clases medias caceroleraon durante un tiempo, luego el silencio. Nada revienta, contra el pronóstico de muchos. Dos más dos no dan cuatro en Venezuela, o sí, cuando se lo mira desde las profundidades populares.


Volvió a las 22.15, y una hora después se fue nuevamente. En total fueron cerca de veinte estados afectados, y la casi totalidad de la capital. Impresiona ver a Caracas detenida, sobre todo desde lo alto de un cerro. Luego de tres semanas de iniciada la guerra de la electricidad el chavismo sostiene, con pruebas, que se trata de una estrategia de desgaste implementada en el marco del intento de golpe de Estado. La derecha afirma que todo es responsabilidad del gobierno, la corrupción y la ineficiencia. La mayoría está convencida de que habrá más apagones.


Los sábados se han convertido en día de movilización del chavismo, y, a veces, de la derecha. La dificultad mayor es lograrlo cuando, como este sábado, la ciudad se encontró nuevamente sin metro debido al apagón. Se trató de la segunda jornada en que el chavismo se encontró frente al desafío de una movilización sin servicio de metro, y, como la vez anterior, logró una demostración de fuerzas. Volvió a ratificar, como desde el inicio de año, que es una fuerza popular que no ha perdido la calle. También, contra todo pronóstico de la derecha.


Juan Guaidó, por su parte, había convocado a una jornada de protesta por los cortes de luz. Su acto logró una convocatoria pequeña, preocupantemente pequeña para sus necesidades. El efecto Guaidó viene en proceso de desinfle. Sus dos principales problemas son haber prometido lo que no podía hacer, y parecerse cada vez más a un típico dirigente de la derecha, de esos mismos que rechaza su misma base social por sus fraudes.


¿Qué sigue? Guaidó anunció que el 6 de abril hará un “primer simulacro de la operación libertad”. No ha explicado aún en qué consiste la operación, en cuanto a su dimensión de simulacro, solo ha generado más decepción en quienes creen en la salida inmediata de Nicolás Maduro. Luego de dos meses las imágenes son nítidas: el chavismo ha mantenido su capacidad de movilización, mientras la derecha está en proceso de perder lo que había logrado volver a movilizar el 23 de enero.


En las calles de Caracas se vive tranquilidad de costumbre pero la confrontación internacional viene en escalada. Primero fue Donald Trump, quien, en el acto en el cual recibió a la esposa de Guaidó, Fabiana Rosales, afirmó que “Rusia debe irse de Venezuela”. Sus dichos fueron en referencia a la llegada de dos aviones rusos al aeropuerto de Caracas el 23 de marzo, con equipos y funcionarios para llevar adelante contratos de carácter técnico-militares entre ambos países.


La respuesta vino por parte de la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, quien afirmó que “ni Venezuela ni Rusia son provincias de Estados Unidos”. Y, añadió: “Antes de sugerir a alguien irse de algún lugar, Estados Unidos debe implementar su propio concepto de salida, en particular de Siria (…) ha pasado un mes y me gustaría aclarar, ¿salieron o no?”.
Poco antes de la declaración de Rusia, China había emitido una declaración de respaldo al gobierno de Venezuela en boca del Geng Shuang, portavoz de la Cancillería: “América Latina no es propiedad de ningún país, ni tampoco es patio trasero de ningún Estado”.


Venezuela se ha transformado en el punto de condensación de disputas geopolíticas, en particular entre EE.UU. y Rusia. El agravante para la política de Donald Trump y del Estado profundo norteamericano es que esa pulseada es ahora en un territorio que debería ser de control exclusivo de los EE.UU.


La evolución de la dimensión internacional tuvo otro elemento: el anuncio de la Cruz Roja, que afirmó que distribuirá ayuda humanitaria en Venezuela dentro de dos semanas. Aún no ha dicho cómo la harán ingresar y si hablaron con el gobierno. Resaltaron el carácter “apolítico” de la ayuda humanitaria, aunque la derecha se haya atribuido como logro propio el anuncio, y la política se corresponda exactamente con la que ha planteado Estados Unidos. La evolución de los acontecimientos dará más indicios sobre los objetivos de la Cruz Roja. Por el momento el cuadro en Venezuela continúa en una inestabilidad estable.

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Contraloría inhabilita a Guaidó por 15 años

Caracas. El jefe de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Juan Guaidó, quien se proclamó "presidente encargado" el pasado de 23 de enero, quedó inhabilitado este jueves para ocupar cargos públicos durante 15 años, "el máximo establecido en la ley", en un contexto cada vez más crítico por un megaapagón y la pugna entre Washington y Moscú por su relación con la nación petrolera.

Elvis Amoroso, titular de la Contraloría General de la República, precisó en rueda de prensa que una investigación iniciada el 11 de febrero determinó que Guaidó "ocultó y falseó datos en su declaración patrimonial", además de que recibió "fondos del exterior" de los cuales no informó a la autoridad.

El contralor, cercano al presidente Nicolás Maduro y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), aclaró: "la inconsistencia en los bienes indicados en su declaración jurada de patrimonio y los ingresos que le ha correspondido percibir como diputado a la Asamblea Nacional, así como los gastos excesivos en su modo de vida, no se corresponden con los que puede financiar un diputado".

Agregó que Guaidó, desde que fue electo diputado en 2015, no justificó la fuente de ingresos para financiar más de 91 viajes al extranjero, valuados en 94 mil 110 dólares, en los que se trasladó en "aeronaves privadas o chárter" y se hospedó en "hoteles de lujo" en más de 248 días.

Amoroso también acusó al opositor de "usurpar funciones públicas y cometer acciones con gobiernos extranjeros que perjudican al pueblo de Venezuela y al patrimonio público, generando un daño a la paz social, la estabilidad democrática y al orden constitucional".

Aunque no precisó cuándo empezará la inhabilitación, ni reveló el monto de una multa que también será impuesta a Guaidó, indicó que la contraloría continuará investigando al opositor, y pidió al ministerio público y otros órganos del Estado sumarse a la pesquisa.

Mientras, en un mitin realizado en el Colegio de Ingenieros, el dirigente opositor desestimó la decisión al explicar que Amoroso "no es contralor", debido a que la AN es la única que puede designarlo en el cargo, y no la Constituyente. El órgano parlamentario controlado por la oposición fue declarado en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia desde 2016.

De acuerdo con la Constitución de Venezuela, los diputados de la AN no pueden ejercer otro cargo ni percibir ingresos diferentes a los obtenidos por su función.

En los últimos años la contraloría ha inhabilitado para ejercer cargos públicos a varios líderes opositores por actos administrativos ilícitos, entre ellos Henrique Capriles y Leopoldo López, quienes han dicho que la medida sólo buscó marginarlos del juego político.

Capriles tuiteó: "aquí el único que inhabilita es el pueblo venezolano". En otro mensaje comentó que Maduro y los suyos "cada día se hunden más en su pantano. Van al basurero de la historia".

En Washington, el vocero del Departamento de Estado, Robert Palladino, calificó la inhabilitación de absurda y ridícula, mientras el enviado especial para Venezuela, Elliott Abrams, reiteró: "lo único que se puede negociar con Maduro son los términos de su salida".

Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos, tuiteó: "desconocemos todas las actuaciones ilegales de los órganos represivos de la dictadura usurpadora de Maduro contra el presidente encargado".

En segunda resolución, el Grupo de Contacto Internacional (GCI) sobre Venezuela condenó la inhabilitación de Guaidó, al considerar que la decisión "menoscaba los esfuerzos por conseguir una solución pacífica y democrática a la crisis".

El GCI, integrado por 16 países de Europa y América Latina, también consideró que se necesita restaurar "la democracia, el estado de derecho y la separación de poderes" en la nación sudamericana. La declaración, que no suscribió Bolivia, fue leída en español por el canciller ecuatoriano, José Valencia, y en inglés por la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, al término de su segunda reunión, esta vez hecha en Quito, en la cual no participó México.

En este contexto, funcionarios estadunideses reportaron que su gobierno instruyó a intermediarios petroleros y refinadores a escala internacional que reduzcan aún más sus tratos con el gobierno bolivariano. Además, American Airlines anunció que suspenderá de forma indefinida sus vuelos a Venezuela por la crisis política.

Resuelta, crisis por apagón

El ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, aseguró que la electricidad fue restituida en la mayoría del país, tras el megaapagón que comenzó el pasado lunes y que el gobierno bolivariano atribuye a "ataques terroristas" de Estados Unidos y la oposición.

Rodríguez ratificó en conferencia de prensa que el nuevo apagón se originó por ataques con "rifles de alto calibre" que provocaron un incendio en los patios de transmisión de la central hidroeléctrica de Guri, en el sureño estado de Bolívar, que genera 80 por ciento de la electricidad que se consume en Venezuela. Informó que este viernes se reanudarán las actividades laborales y educativas.

Panaderías, recauderías, supermercados, farmacias y pequeños comercios de Caracas abrieron sus puertas este jueves, pese a la suspensión de actividades laborales que anunció el gobierno debido a la intermitencia del servicio eléctrico, corroboró la agencia de noticias Sputnik.

Los venezolanos tuvieron que caminar kilómetros para conseguir agua potable, fabricar lámparas con aceite, salar la carne o recoger agua de manantiales para sortear el apagón, cuando creían superado el que afectó al país del 7 al 14 de marzo, el peor de su historia.

En entrevista para Venezolana de Televisión, cadena estatal, el fiscal general Tarek William Saab aseguró que los presuntos actos de sabotaje al sistema eléctrico buscan generar enfrentamientos para justiciar una intervención extranjera.

Maduro llamó a la población a mantenerse organizada para defender la paz y las agresiones contra el Sistema Eléctrico Nacional, convocó a manifestarse este sábado en la operación Defensa de la Libertad y aseveró que el apagón fue provocado por un "francotirador", enviado por la oposición.

Dmitry Peskov, vocero del presidente de Rusia, Vladimir Putin, reiteró que las topas que enviaron el pasado fin de semana a Caracas permanecerán "el tiempo que sea necesario" y pidió a Estados Unidos que no se "preocupe" por sus relaciones con el país sudamericano.

En Bruselas, la Eurocámara aprobó una resolución en la que critica la supuesta influencia de Cuba sobre Venezuela y advirtió que, de continuar, afectará las relaciones entre la Unión Europea y la isla.

 

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Miércoles, 27 Marzo 2019 06:23

Nuevo apagón en Venezuela

Nuevo apagón en Venezuela

Los apagones nacionales fueron denunciados como ataques dentro del plan conducido abiertamente por EE.UU.


Un apagón fue registrado el lunes a la una de la tarde y veintinueve minutos en dieciséis estados de Venezuela, incluida gran parte de Caracas. El hecho duró cerca de tres horas. Luego de restablecerse el servicio eléctrico, el ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, informó que se había tratado de un nuevo sabotaje como parte del plan de desestabilización contra Venezuela.


“Hemos recibido un nuevo ataque al centro de transmisión y carga del Sistema Eléctrico Nacional para sacar de funcionamiento las máquinas de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar localizada en Guri, en Guayana”, afirmó. A las siete de la tarde se habían alcanzado los valores necesarios de generación para normalizar el servicio.


Cuando el cuadro parecía haberse restablecido, se registró un nuevo ataque a las 9h47 de la noche en el patio de transmisión del Guri, “afectando los tres autotransformadores que lo componen y el cableo imprescindible a fines de la transmisión”, informó Rodríguez. La capital y gran parte del país quedaron nuevamente a oscuras.


Cerca de las 10h45 de la mañana del martes se registraron los primeros restablecimientos de luz en Caracas. Ya el ministro de comunicación había informado en la madrugada acerca de la suspensión por 24 horas de las actividades escolares y laborales en el país, y varios planes de contingencia de transporte habían sido activados, en particular en Caracas, afectada por la paralización del sistema de metro.


El apagón tuvo lugar dieciocho días luego del anterior, que se prolongó durante varios días. En aquella oportunidad el presidente Nicolás Maduro informó que se había tratado de un saboteo propiciado por cuatro formas de ataque: ciberataque, electromagnético, incendio, y complicidad interna, afectando tanto los centros de generación como de transmisión. Esa denuncia fue respaldada por el gobierno de Rusia, que afirmó, a través de la cancillería, que parte de los ataques habían sido propiciados desde el extranjero.


Según el gobierno, es el segundo gran apagón provocado por saboteo, que conforma lo que Rodríguez ha calificado como “la guerra de la electricidad”. En su cuenta de Twitter mostró imágenes del incendio, el trabajo para apagarlo y el lugar exacto donde tuvo lugar.


Este nuevo hecho se produce luego de la denuncia realizada por Rodríguez, quien anunció el pasado sábado que había sido arrestada y desmontada parte de una estructurada armada con fines terroristas. Al frente, explicó, estaban los dirigentes del partido Voluntad Popular, con la participación del mismo Juan Guaidó, operadores internacionales para conseguir los fondos necesarios, y grupos integrados por mercenarios y paramilitares colombianos, salvadoreños, guatemaltecos y hondureños. Parte de los planes eran generar acciones como atentados en el metro y sabotajes.


Los apagones se enmarcan dentro de la trama general iniciada a partir del mes de enero con la autoproclamación de Guaidó, y en la etapa particular que comenzó luego del 23 de febrero, día en que la derecha y los voceros norteamericanos aseguraban que lograrían el ingreso de ayuda humanitaria al país y su plan resultó frustrado. A partir de allí comenzó a hacerse visible la dificultad de mantener la expectativa alrededor de Guaidó en su base social, así como avanzar de manera lineal, como insinuaban voceros de la derecha, hacia la intervención militar extranjera en Venezuela.


Fue en ese momento cuando comenzaron los apagones nacionales, denunciados como ataques dentro del plan de conducido de manera abierta y declarada por Estados Unidos. Aparecen como una forma de presionar en el escenario de caotización, desgaste, presión económica sumada a los ataques financieros que han recrudecido en los últimos días, en particular sobre diferentes bancos. Según Guaidó este apagón, al igual que el anterior, fue causado por la falta de mantenimiento de la infraestructura eléctrica.


La situación se normalizó en Caracas en la tarde del martes. El gobierno ha anunciado el trabajo conjunto entre varias instituciones para lograr la estabilización del sistema en todo el país en el menor tiempo posible, para evitar además el encadenamiento de problemas derivados, en particular la falta de agua. En el apagón anterior los ataques habían sido sucesivos, lo que generó una situación de restablecimiento-nuevo apagón en varias oportunidades.


Esta vez, como la anterior, la tranquila respuesta de la población consistió en resolver los problemas derivados de la falta de electricidad.

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El factor Venezuela en el enfrentamiento Estados Unidos-Rusia

Aparte de las múltiples hipótesis que se han analizado para evaluar el alcance del conflicto venezolano, valdría la pena considerar también el posible impacto estratégico-militar de esa situación, que sorprendentemente se puede enmarcar en el enfrentamiento político y militar entre Estados Unidos y Rusia, que se ha agudizado después de la reciente denuncia de ambos al Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF) firmado en 1987.

Al respecto, podemos comentar que Washington ha intensificado su presencia militar en nuestro continente, con la finalidad de evitar, entre otros objetivos, que países latinoamericanos o caribeños que le sean hostiles y hayan desarrollado alianzas con Rusia o China, pudieran llegar a convertirse en plataformas para un eventual ataque directo contra territorio estadunidense, es decir, la repetición de una situación como la crisis de los proyectiles emplazados en Cuba que en ese caso frenaron una invasión estadunidense a la isla.


Recordemos sobre el particular, que el vínculo militar entre Venezuela y Rusia se inició en 2005 bajo la presidencia de Hugo Chávez, que fue el año en que Estados Unidos comenzó a bloquear, cuando empezaron las discrepancias políticas entre ambos, la provisión de repuestos y refacciones para la flota de aviones caza bombarderos F-16 que la fuerza aérea venezolana había adquirido en 1983.


Asimismo, Venezuela, que veía clara la amenaza de una invasión, empezó a adquirir armamento de última generación de Rusia iniciando con 24 aviones caza rusos de última generación Sukoi 30-MK2 e importantes partidas de rifles de asalto AK 103 para remplazar los antiguos fusiles belgas FNFAL que usaba su ejército.


Ya en el poder el presidente Maduro, sucesor de Chávez, negoció con Rusia la compra de helicópteros de combate MI-17V5 y consolidó su defensa con un sistema antiaéreo móvil ruso S300VM, capaz de interceptar toda clase de objetivos, entre ellos misiles subsónicos, drones o aeronaves en un rango de 200 kilómetros.


Por su parte, la presencia militar estadunidense en América Latina se ha incrementado dramáticamente, ya que de las 177 bases militares que la potencia continental tiene en el mundo, 76 están en América Latina y entre las más conocidas resaltan 12 en Panamá, 12 en Puerto Rico, nueve en Colombia, ocho en Perú y otro significativo número en Centroamérica y el Caribe, además de importantes acuerdos de cooperación militar con Argentina, Brasil, Perú y Ecuador, entre otros.


Sin excluir el uso de la fuerza armada, en forma muy abierta, Estados Unidos ha señalado que sus fuerzas de tarea conjunta para América Latina tienen como objetivos la defensa del Canal de Panamá y el área del Canal de Panamá (lo cual, por cierto, no está previsto en el Acuerdo con Torrijos para devolver el canal a sus dueños); operaciones de control de migración (sin que aclaren a qué se refieren en ese delicadísimo tema aún sin resolver); asistencia humanitaria y respuesta ante desastres naturales. Además de operaciones militares unilaterales, bilaterales o multilaterales, con lo que nuevamente surge el fantasma de la creación de una Fuerza Interamericana de Paz que México ha rechazado una y otra vez, por su preocupación de que se convierta en una fuerza intervencionista sin base legal clara, sin que afortunadamente en ningún momento hablen de protección a los derechos humanos que ahora alegan para intervenir en Venezuela, quizá porque prácticamente Washington no ha ratificado ningún acuerdo regional sobre esa importante materia.


La situación descrita, es decir, la combinación de factores militares en el desarrollo de la región, aconsejaría, sin duda, que México, con su tradición en la lucha contra el armamentismo, tanto nuclear como convencional, reiniciara los esfuerzos que llevó a cabo con cierto éxito en 1977 para lograr un convenio regional que identificamos en la negociación como (Tlatelolco II) que prohibiera la presencia de tropas extranjeras en nuestros territorios y limitara la posesión de armas convencionales ofensivas –las nucleares ya están prohibidas mediante el Tratado de Tlatelolco– cuidando siempre el equilibrio estratégico-militar que requieren los países de la región, con la finalidad de lograr que América Latina y el Caribe llegue a ser en breve una zona de paz bajo claros parámetros de vigencia.

Sergio González Gálvez. Embajador emérito de México, escribe a título personal

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