Maduro presenta pruebas del atentado y endurece su discurso contra Colombia

El presidente venezolano asegura que los autores del ataque fueron entrenados en Colombia y coordinados por los parlamentarios Julio Borges y Juan Requesens, detenido este martes

 

Dos grupos entrenados entre abril y junio en una finca en la población de Chinaco, en el norte de Santander (Colombia), fueron los encargados de operar los dos drones que explotaron el sábado pasado durante un desfile militar en Caracas y que tenían como objetivo atacar la tribuna presidencial donde estaba Nicolás Maduro, según la versión del propio presidente. Entre las pruebas que ha aportado el mandatario están las declaraciones que dieron seis de los presuntos participantes en el atentado y que fueron divulgadas por el sucesor de Chávez la noche de este martes en una cadena de radio y televisión.

“En estas horas que he pasado sigo sorprendido aún con todo lo que vamos descubriendo, de la intervención de la oligarquía colombiana y el traslado de métodos fascistas de la mano de importantes dirigentes políticos de la oposición”, dijo Maduro. Según su versión, el grupo que organizó el atentado está vinculado con el coronel Juan Caguaripano, que comandó el asalto y el robo de armas al fuerte militar Paramacay, en centro del país, en agosto pasado y que fue detenido días después.

El enlace entre Caguaripano y los autores del ataque sería José Monasterio Venegas, de quien se difundieron sus declaraciones ante las autoridades con el rostro difuminado. El detenido habría sido contactado por un aliado del coronel para realizar esta operación para la que le ofrecieron 50 millones de dólares y la residencia en Estados Unidos. Monasterios Venegas —con orden de captura desde el asalto al fuerte militar— necesitó entrenamiento para el manejo de drones que le fue ofrecido en Colombia, siempre según la versión oficial. Este sargento retirado del Ejército viajó a este país en una ocasión con el carnet fronterizo. Pero una segunda vez tuvo problemas con sus documentos y en su declaración asegura que fue ayudado por el diputado de partido opositor Primero Justicia Juan Requesens, por orden del también parlamentario Julio Borges, exiliado en Bogotá.


Maduro señaló que el objetivo era situar los dos drones en la parte superior y frontal de la tarima presidencial, “para asesinarlos a todos” en la que llamó "Operación Junque-Martillo”. Además, detalló que uno de los drones estaba cargado con pentrita y pólvora y fue explotado a control remoto sobre la avenida Bolívar, cuando se percataron de que los inhibidores de señal que forman parte de la seguridad de Maduro habían desorientado el equipo que despegó desde el piso 10 de un edificio de oficinas cercano. “La onda expansiva tumbó a algunos oficiales e hirió a otros”, dijo Maduro, mientras mostraba unos balines de plomo que estaban dentro del explosivo e impactaron contra los siete militares heridos en el atentado.


El segundo dron, al perder la señal, se estrelló contra en el edificio Don Eduardo,a una cuadra de distancia del acto. Este estaría cargado con un componente de C4 y pólvora. Monasterio Venegas estaba en el grupo que operaba este aparato desde un vehículo y, según el presidente, fue capturado junto con su acompañante por los vecinos de la zona a los que les resultó sospechosa la presencia de los hombres.


“¿Cómo se capturó a esta gente? Por la inteligencia popular, un grupo de caraqueños vieron la actitud extraña de unas camionetas y de unos individuos extraños. Esas mujeres procedieron a capturar al primer grupo de terroristas que levantó el dron desde la esquina de Curamichate y lo entregaron a las autoridades. Quiero rendirle un homenaje a esa valentía popular. Eso es lo que se llama la guerra de todo el pueblo, batallando en cada esquina con lo que tiene en la mano, defendiendo el derecho a la paz”.


Durante la retransmisión por televisión también se difundieron los audios de las comunicaciones entre los involucrados en el atentado en las que se daban instrucciones sobre el manejo del dron que revelan cierta inexperiencia. “Hay que mantener el mando en P para darle al blanco”, insistía una mujer que está entre los siete detenidos que hay hasta ahora.


El diputado Requesens fue detenido la noche de este martes mientras Maduro hablaba en cadena nacional, junto con su hermana, la dirigente estudiantil Rafaela Requesens —que fue liberada unas horas más tarde—. Los vídeos de seguridad de su residencia muestran cómo fueron sacados a golpes por funcionarios del servicio de inteligencia venezolano y cómo uno de los agentes tapa la cámara cuando se percata de su presencia. Se trata del tercer diputado de la Asamblea Nacional —defenestrada por el Supremo, aliado de Maduro— que es detenido por el Gobierno, pese a la inmunidad parlamentaria que les da la Constitución.
Extraditar a conspiradores


Maduro endureció su discurso contra el Gobierno colombiano e insistió en involucrar en el atentado al presidente saliente Juan Manuel Santos. “No queremos que Venezuela se colombianice con los métodos del crimen político, de los sicarios y los asesinos. Venezuela tiene que limpiarse todas esas plagas que vienen de Colombia, de la Colombia oligárquica”.


Además, pidió tanto a Bogotá como a Washington que entreguen a los involucrados en el atentado, en particular a Osman Delgado Tabosky, acusado de ser el principal organizador y de financiar el ataque, y que estaría residenciado en Florida, según Maduro. También reclamó la de Rayder Russo Márquez, en paradero desconocido. Aunque son acusados de ser los autores del atentado, ambos nombres y sus fotos aparecen en una denuncia hecha en diciembre a través de las redes sociales del grupo disidente del ex piloto ejecutado Óscar Pérez, en la que los acusaban de ser infiltrados del Gobierno en el llamado movimiento de la resistencia.


Como una prueba de la conspiración en su contra del llamado eje Bogotá-Caracas-Miami, Maduro se refirió a los recientes comentarios del presentador peruano Jaime Bayly en su programa de televisión, quien desveló que se había reunido con los implicados y que tenían la intención de realizar un atentado con drones en Caracas.


A la confusión que ha nublado el atentado se suman las declaraciones que este martes dio a Reuters Salvatore Lucchese, ex dirigente de Voluntad Popular y quien compartió celda con Leopoldo López en 2014 durante las protestas antigubernamentales. Lucchese aseguró inicialmente que había sido parte de la organización del ataque, aunque luego se desdijo. A estas declaraciones también se refirió Maduro, quien aseguró que Lucchese estaba invitado este martes a la toma de posesión del colombiano Iván Duque.

Caracas 8 AGO 2018 - 01:31 COT

Publicado enInternacional
Lunes, 06 Agosto 2018 07:28

Q

Q

En las cuestiones que tienen que ver con la sociedad cada uno se fragua sus propias verdades. Existen los hechos, por supuesto, pero la manera en que los seleccionamos, los ordenamos y jerarquizamos, y luego los ensamblamos para determinar sus significados es un asunto bastante complejo.


Ese trabajo lo acomodamos usualmente de una manera conveniente para nosotros. Así es fácil y para muchos más reconfortante.


En muchas ocasiones, demasiadas infortunadamente, no se requiere siquiera de hechos verificables, bastan las declaraciones, opiniones, arengas y chismes, que pululan en el ambiente, para construir las verdades que perseguimos, conformadas también por nuestros prejuicios.


De tal forma se forjan las creencias, los pensamientos y hasta las convicciones. De ahí se desprenden, también, nuestros actos y omisiones.
Hablar de la verdad es por decir lo menos muy problemático. Y solemos admitir sólo muy poco relativismo; le concedemos a los otros escasa credibilidad en lo que afirman y rechazamos lo que hacen, muchas veces de modo violento.


La política está hecha de esto, la historia lo muestra claramente. Hoy es un tema cotidiano y está representado a las claras por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este es un caso sobresaliente, pero desde luego no único.


En los mítines que organiza ahora para convocar el voto en las próximas elecciones para el Congreso ha aparecido un grupo que se identifica por las pancartas y letreros inscritas con la letra Q.


Q se refiere a un tipo de acceso a la información restringida del Departamento de Energía de aquel país, considerada como clasificada y que se compara con el de la Defensa en materia de top secret.


Quienes exhiben ese signo o siguen esta nueva tendencia creen que los mensajes enviados por medio de la redes sociales en QAnon provienen de un activista seguidor de Trump que tiene acceso a información privilegiada y la divulga.


Se trataría de alguien que supuestamente exhibe la lucha del presidente en contra del denominado Estado Profundo (Deep State) que sería el núcleo duro del poder político y económico de ese país, representado prominentemente por intereses asociados con los Bush, los Clinton y Obama o el financiero George Soros, entre otros.


Creen que incluso el fiscal especial Müller, que lleva el caso de la posible colusión de Tump con Rusia para llegar a la presidencia, es, en realidad, una pieza de ese mismo enfrentamiento con el Estado Profundo.
Es una teoría de la conspiración. Una forma facilona de interpretar lo que ocurre en cualquier ámbito. Organiza los hechos y la información dejando pocos resquicios y permite adherirse con comodidad a una determinada interpretación de los hechos. Q lo ha conseguido y su expansión es muy acelerada. Para Trump es una eficaz herramienta de poder.


Menos atención se pone, por ejemplo, en una confrontación políticamente relevante dentro de la élite de los grupos conservadores y especialmente dentro del Partido Republicano. Esta no requiere de conspiración alguna, es pública.


Se trata de una de las fuente más grandes de financiamiento para los integrantes de ese partido y las políticas públicas que prefieren alentar los magnates hermanos Koch. Son dueños de la segunda empresa más grande de propiedad privada de Estados Unidos.


El dinero de los Koch en la promoción política conservadora se usa con independencia. En la pasada elección presidencial señalaron que escoger entre Trump y Clinton era como decidir entre el cáncer y un ataque cardiaco.


Hoy están enfrentados con Trump y las políticas proteccionista y migratoria. Él los tilda de ser una broma y dice que ni siquiera quiere su dinero.


¡Pero es que todo esto se trata de dinero! Los Koch han retirado el apoyo a los candidatos republicanos que no representan sus intereses.


Entre las actividades de promoción de los Koch está el enorme monto de recursos que han destinado a promover su visión libertaria del capitalismo. Ese es el caso de su respaldo al programa de economía de la Universidad George Mason, que con sus fondos se ha vuelto una referencia obligada y muy influyente del espectro ideológico.


Jueces, altos funcionarios, profesores y estudiantes pasan por los cursos inspirados en las teorías de James Buchanan, formulador de una potente expresión de un sistema social que se ha conformado por décadas, provocado una crisis de gran dimensión y que puede asociarse con el retorno de las políticas nacionalistas y xenófobas que prevalecen hoy en Europa y Rusia incluida.

 

Publicado enSociedad
Sábado, 14 Julio 2018 07:36

Imputan a doce hackers rusos

El fiscal especial Mueller acusó a doce espías rusos de hackear la campaña de Hillary Clinton.

Los cargos hacen referencia a funcionarios del servicio de inteligencia militar creado por el Kremlin en 2016, conocido como GRU, del que dos de sus unidades cometieron supuestos robos de datos electrónicos para influir en las elecciones.

 

Un gran jurado federal de Estados Unidos, imputó ayer a 12 agentes de inteligencia rusos por hackear la campaña de la candidata demócrata Hillary Clinton, en las elecciones estadounidenses de 2016.


El ex jefe del FBI Robert Mueller, de 72 años, quien fue designado el año pasado como “fiscal especial” para supervisar la investigación de la agencia sobre los nexos entre la campaña de Donald Trump y Rusia, fue quien dirigió la acusación que ayer fue presentada en conferencia de prensa por el subsecretario de Justicia, Rod Rosentein.


El fiscal Mueller solicitó al jurado la imputación de 12 agentes de inteligencia del Kremlin por haber accedido a información sobre la campaña de Clinton y del secretariado de Partido Demócrata, así como por el hackeo del Comité Nacional Demócrata (DNC) con el fin de interferir en los comicios. Los agentes también están acusados de sustraer información personal de 500.000 votantes. De todas formas, Rosentein apuntó que no hay indicios de que los sospechosos hayan modificado los resultados de la votación.


Los cargos anunciados este viernes hacen referencia a funcionarios del servicio de inteligencia militar creado por el Kremlin en 2016, conocido como GRU, del que dos de sus unidades cometieron supuestos robos de datos electrónicos para influir en las elecciones.


Según Rosentein, los agentes participaron en un “esfuerzo constante” por penetrar las redes de computadoras del DNC y en la campaña presidencial de Clinton para conseguir datos que luego difundieron en internet. Según trascendió el escrito, los agentes de inteligencia comenzaron, en 2016, a inocular virus en las cuentas de correo electrónico de voluntarios y trabajadores del equipo de la política demócrata y a través de esa práctica obtuvieron contraseñas que les permitieron entrar en otras cuentas y documentos. En el momento de difundir los datos robados, los agentes rusos se hicieron pasar por activistas estadounidenses e hicieron uso de Facebook y Twitter para diseminar el alcance de la información. Rosentein también afirmó que después de que se acusara a oficiales del Kremlin de estar tras el hackeo, éstos crearon una plataforma para alegar que el autor de los hechos era un pirata informático rumano. Además de estos hechos, también trataron de entrar al contenido de agencias estatales y diferentes áreas del Gobierno norteamericano.


Once de los agentes fueron imputados de conspiración para cometer crímenes informáticos, con agravante por robo de identidad en ocho de éstos, y conspiración para lavar dinero. Dos de los acusados están vinculados también al delito de conspiración por cometer una ofensa contra Estados Unidos.


El Departamento de Justicia estadounidense precisó en el escrito de imputación, que en los hechos, no hubo participación de ninguno de sus ciudadanos. Inmediatamente después de hacerse público el alegato, la Casa Blanca se encargó de enfatizar éste punto. “Los cargos de hoy no incluyen ninguna alegación que involucre el conocimiento de alguien de la campaña (de Trump) (...), lo que sustenta lo que hemos venido repitiendo”, reiteró Lindsay Walters, la portavoz adjunta de la Casa Blanca.


Del escrito de acusación también se extrae que el día en el que Trump pidió al Kremlin que encontrara los miles de correos “perdidos” de Clinton, el 27 de julio de 2016, los agentes empezaron sus primeras acometidas contra uno de los servidores de la campaña. También se cita la vinculación entre la actuación de estos agentes rusos con la definida como “organización 1”, y que el Washington Post, aclaró que refiere al sitio de filtraciones WikiLeaks. El 22 de julio de 2016 la plataforma recibió miles de correos de la campaña de Clinton.


Las imputaciones dadas a conocer ayer, conforman la primera acusación directa al Gobierno ruso que realiza el fiscal especial Mueller, que trabaja desde hace más de un año investigando la presunta injerencia de Moscú en las elecciones de 2016 en las que ganó Trump.


Sin embargo, es poco factible que la acusación avance y llegue a un juicio, debido a que no hay un tratado de extradición firmado entre Estados Unidos y Rusia.


El presidente Trump, recibió a comienzos de semana la comunicación de las acusaciones en el marco de la investigación de la trama rusa. “El presidente está totalmente al tanto de las acciones de hoy del Departamento”, señaló Rosenstein. Rusia, por su parte, rechazó las acusaciones. “Cuando los estadounidenses tengan los hechos, los analizaremos, eso es lo que ha dicho nuestro presidente en numerosas ocasiones”, dijo el asesor de política exterior de Putin, Yuri Ushakov, quien aseguró que Moscú no interfirió en los comicios.


La acusación llega pocos días antes de la reunión de Trump con Putin que tendrá lugar en Helsinki el próximo 16 de julio y a raíz de la misma, el líder de la minoría demócrata del Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, instó ayer al presidente Donald Trump a cancelar el encuentro del próximo lunes. “Estas acusaciones son una prueba más de lo que todo el mundo, a excepción del presidente, parece entender: el presidente Putin es un adversario que interfirió en nuestras elecciones para ayudar a Trump a ganar (los comicios). Rusia debe tomar primero “medidas transparentes y comprobables” de que no habrá nuevas interferencias en comicios”, sostuvo Schumer en un comunicado divulgado este viernes por su oficina.


Por su parte, Trump también se refirió al asunto esta semana en rueda de prensa del la OTAN. “Va a ser muy interesante escuchar lo que tenga que decir. Puede que lo niegue. Todo lo que puedo decir es ‘¿lo hiciste?’ y ‘no lo hagas otra vez’. A su vez también declaró que pueden salir cosas sorprendentes de la reunión que tendrá con su par ruso, el lunes en Helsinki.

Publicado enInternacional
Maduro expulsa al encargado de negocios de la embajada de EU

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró este martes personas no gratas al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos, Todd Robinson, y al ministro consejero de la representación diplomática, Brian Naranjo, y les dio 48 horas para abandonar el país, decisión que marca un deterioro en las relaciones entre Caracas y Washington.

Al recibir el acta de ganador de los comicios del domingo, Maduro denunció que Washington busca desprestigiar las elecciones y acusó a Robinson y a Naranjo de inmiscuirse en la política interna para operar en su contra.

La víspera Estados Unidos dio un paso más en detrimento de la relación bilateral con el endurecimiento de las sanciones contra el gobierno venezolano.

El mandatario identificó a Naranjo como el representante en Caracas de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos y dijo tener "pruebas" de la "conspiración" de ese país y su embajada en los campos militar, económico y político.

De inmediato, Estados Unidos amenazó con "tomar medidas recíprocas", de acuerdo con un funcionario del Departamento de Estado, al tiempo que la portavoz de la dependencia, Heather Nauert, desmintió las acusaciones de "conspiración" formuladas por Maduro contra los diplomáticos estadunidenses.

Venezuela denunció ser víctima de un "linchamiento político y financiero" de Estados Unidos, inspirado en los postulados racistas del Ku Klux Klan.

"Alertamos a la comunidad internacional sobre la amenaza a la paz mundial que representa el régimen supremacista, racista e intervencionista que hoy gobierna en Washington", indicó la cancillería del país sudamericano.

El gobierno de Maduro acusó a la Casa Blanca de recrudecer un "criminal bloqueo financiero y económico", que calificó de crimen de "lesa humanidad" porque obstaculiza el acceso a bienes esenciales.

"Utiliza las necesidades del pueblo venezolano como arma política para atentar contra la institucionalidad (...) y, por esta vía, promover el derrocamiento" de Maduro, agregó la cancillería.

Las elecciones fueron desconocidas por más de una veintena de países que las consideraron una "farsa", porque los principales candidatos opositores no pudieron postularse por barreras legales y no hubo una observación imparcial, entre otras irregularidades denunciadas.

Trump firmó el lunes una orden que prohíbe a ciudadanos y residentes estadunidenses comprar deuda venezolana, incluyendo cualquier pasivo del gobierno y cuentas por cobrar relacionadas con el crudo vendido por el país sudamericano.

En su discurso, Maduro dijo que las sanciones impuestas por Trump ofenden la dignidad de los venezolanos.

Indicó que estaba dispuesto a hablar con Estados Unidos, “pero no sobre la base de amenazas o presiones.

"Venezuela se va a estabilizar en materia económica", aseguró.

El presidente dijo estar dispuesto a dialogar con todos los sectores políticos y económicos del país, e incluso asomó la posibilidad de que se logre la liberación de algunos dirigentes opositores encarcelados o que cumplen detención domiciliaria.

Anunció que le encomendó a la Asamblea Nacional Constituyente (controlada por el oficialismo) estudiar "un conjunto de beneficios para sectores de oposición. Podemos dar pasos que avancen hacia un proceso de reconciliación", dijo.

En tanto, la Unión Europea (UE) anunció que está considerando sanciones adicionales en respuesta a las polémicas elecciones venezolanas, afirmó la jefa de la diplomacia del bloque, Federica Mogherini.

En contraste, Moscú dijo tener una visión negativa de las sanciones estadunidenses contra Venezuela por su deuda estatal y aseguró que no las cumplirá, de acuerdo con Alexander Schetinin, jefe del Departamento para América Latina 0de la cancillería rusa, en declaraciones a la agencia Interfax.

Mientras, la Asamblea Nacional (Congreso, de mayoría opositora) aprobó una moción para declarar inexistentes las elecciones del domingo y acusó al presidente relecto de usurpar el poder.

Por otro lado, el gobierno abrió este martes una investigación contra la web del diario El Nacional por publicar información que supuestamente desconoce a las autoridades, en medio de cuestionamientos a la relección de Maduro.

La justicia militar ordenó el encarcelamiento de 11 oficiales de la Fuerza Armada venezolana, acusados de planear acciones desestabilizadoras contra Maduro, informó la ONG Foro Penal, al cierre de esta edición.

 

Publicado enInternacional
Jesús Santrich, advertencia de lo que se viene

Hay quienes dicen que el problema de Colombia es que su pueblo no tiene memoria. Sin embargo, esa es sólo parte del problema. La otra parte del problema, quizás la más importante, es que la oligarquía colombiana tiene demasiada memoria. Es una oligarquía rencorosa y vengativa que no olvida y que no perdona a quienes osen cuestionar sus privilegios o siquiera perturbar su digestión. Como los déspotas de antaño, ellos pueden matar, desaparecer, violar, reprimir, mutilar y no pasa nada… ¡pero ay de quien ponga en entredicho la legitimidad de sus riquezas acumuladas mediante el fraude y la violencia desnuda! Así pasen décadas, apenas tengan la oportunidad de cobrarse en sangre algún susto que les hayan hecho pasar, se la cobran. La insistencia de las FARC en la reconciliación cae en oídos sordos, porque no hay con quien reconciliarse. A esta oligarquía –de médula terrateniente- no le interesa otra cosa que la más cochina venganza en contra de quienes participaron de un movimiento insurgente de fuerte raigambre campesina, un movimiento que buscó la justicia para los del campo y una transformación del país, pero terminó entrampada en un acuerdo de paz hecho a la medida del gobierno de Santos en el cual las estructuras opresivas contra las que alguna vez se alzaron en armas, quedaron intactas. Ahora que están sin armas y aisladas, tanto de sus bases sociales después de su salida de los territorios en que hacían presencia, como de una izquierda que no ha sabido construir procesos de unidad, la oligarquía tiene la oportunidad para hacer leña del árbol caído.


El último golpe que recibe este fracasado proceso de paz –convertido a pasos acelerados en una humillante rendición-, es la captura de Jesús Santrich por orden de Estados Unidos, quienes quieren extraditarlo a sus mazmorras para tenerlo junto a Simón Trinidad, como los cazadores cuelgan cabezas de bestias salvajes en sus roñosos muros. Todo se coordinó para que coincidiera con la visita de Míster Trump el sábado. Pero Míster Trump dejó a Míster Santos con los crespos hechos, porque ha dado prioridad a sus delirios bélicos en Siria. Sin embargo, Santrich está ahí, en la cárcel, a la espera. Santos, el Nóbel de la Paz, hizo correr sangre campesina con la masacre del Tandil (Tumaco), en Octubre del pasado año –bastó que el gobierno de EEUU exigiera respuestas en la lucha contra los cultivos de coca, para que Santos regara sangre colombiana para su amo [1] . Ahora, quieren ver rodar las cabezas de farianos, y Santos, que fantasea con ver a toda la dirigencia fariana muerta o tras las rejas, concurre de manera entusiasta. Acá no hay mera sumisión del gobierno colombiano –no se puede culpar sólo a los EEUU. Acá el Estado colombiano es igualmente responsable, y si cabe, aún más. El gobierno de EEUU puede tener la influencia que tiene en Colombia porque la oligarquía colombiana, en cabeza de este gobierno, se lo permite.


¿Por qué Santrich?


¿Por qué empezó el gobierno esta cacería de brujas con Santrich? Vieron a quién era al primero que había que callar y usarlo como una advertencia de lo que les puede pasar a los farianos desmovilizados que no se porten bien. Santrich es uno de los pocos de la dirigencia de las FARC que ha hablado con claridad sobre el fracaso del proceso de paz, sin temor a meter repetidamente el dedo en la llaga. Santrich no ha mostrado un arrepentimiento de Magdalena, defendiendo la legitimidad de la rebelión de la que hizo parte por casi tres décadas. Esta actitud de dignidad, que para la oligarquía es arrogancia, ha hecho que le tengan una animosidad particularmente enconada: él ha soportado durante meses la más grotesca persecución por parte de los medios e incluso por parte de ciertos dirigentes de las FARC arrepentidos, que deploran su radicalidad, y no han vacilado en atacarlo –directa o indirectamente- en sendas diatribas. Santrich se movilizó por la liberación de los presos, aun sufriendo una miserable campaña de desprestigio por parte de quienes afirmaban que buscaba quitarle protagonismo al acto de entrega de armas. Y por último, Santrich criticó de manera abierta la entrega apresurada de armas. En sus propias palabras:


“En la base del pensamiento genuinamente fariano nunca estuvo presupuestado entregarle a nadie, menos a un tercero las armas, y en esto quiero recordar las palabras del camarada Manuel cuando dijo a un periodista argentino: ‘De acuerdo con la experiencia que hemos acumulado a lo largo de 40 años de lucha, para resolver los problemas sociales de este país se requiere de la presencia de las FARC. Nosotros haremos un acuerdo en algún momento, pero nuestras armas tienen que ser la garantía de que aquí se va a cumplir lo acordado. En el momento en que desaparezcan las armas, el acuerdo se puede derrumbar. Ese es un tema estratégico que no vamos a discutir’. (…) Creo que estas palabras tienen absoluta vigencia. Llevan a pensar que, como FARC, conociendo la catadura históricamente traicionera de este régimen, cometimos un error estratégico y estructural al haber convertido la dejación en entrega de armas sin que los aspectos centrales del Acuerdo se hubiesen concretado, al menos en sus bases y en el diseño fáctico de sus garantías de cumplimento.” [2]
Van por todos


Jesús Santrich es el primero que buscan encarcelar y extraditar, pero la intención del gobierno y del bloque oligárquico es ver a toda la dirigencia –y también la base- fariana tras las rejas, deportada o muerta. Esta intención ya quedó clara con el montaje que se hizo con los supermercados Supercundi, tras lo cual la voz unánime del establecimiento llamó a quitarle los “beneficios” a los ex comandantes guerrilleros [3] . También queda claro por donde quieren seguir: en el grupo de cuatro arrestados, se encuentra también un sobrino de Iván Márquez, otro de los que identifican como de la “línea dura” a la que hay que aplastar. Pero van por todos, hasta por los más blandos. Habrá a quienes los utilicen durante algún tiempo, para pasearlos por todo el país pidiendo perdón y llamando a la calma a unas bases que se han visto burladas, pero que no quepa la menor duda de que cuando ya no les sirvan, se desharán de ellos de manera para nada ceremoniosa. Es su naturaleza y lo han venido demostrando históricamente en todos los procesos de paz. Esto no había que ser un genio para verlo venir. El mismo Santrich, de manera profética, lo había previsto respecto a la Justicia Especial para la Paz:


“Esta JEP quedó convertida en una letal trampa para colocar solo a la insurgencia en el banquillo de los acusados, mientras se amplía el manto de impunidad para los militares y los llamados terceros agentes del Estado. Tal trampa buscará, con la ayuda de la corrupta fiscalía, colocarnos en manos de la venal y descompuesta justicia ordinaria hasta llevarnos a la cárcel. En este plano lo que se viene para los excombatientes de las FARC es la más pertinaz y vengativa persecución judicial, que irá de la mano de la persecución paramilitar e incumplimientos de todo tipo, como el de terminar de liberar a los más de medio millar de compañeros y compañeras que siguen en prisión.” [4]


Pero el gobierno se adelantó y ni siquiera han querido esperar a la JEP para adelantar el linchamiento jurídico de los ex guerrilleros, mientras garantiza la impunidad para agentes de Estado, así como para los oligarcas que financiaron y se enriquecieron con el paramilitarismo. Esto a lo que asistimos no es más que un burdo montaje mediante el cual pretenden asesinar la personalidad de Santrich y denigrarlo como si se tratara de un narcotraficante. ¿Cómo podría Santrich haberse involucrado en las actividades mafiosas que, sin aun entregar pruebas, los EEUU y la Fiscalía afirman que abría tomado parte, si vivía en un barrio rodeado de ejército y acompañado permanente por miembros de la Unidad Nacional de Protección del Estado? Exigir al Estado colombiano, ante lo espurio de estos cargos, un proceso “legal, transparente y justo para Jesús Santrich” [5] es una soberana estupidez. Este Estado no puede garantizar nada de esto. ¿Es necesario insistir, a esta altura del partido, que esto es un remedo de juicio político, y que, por lo mismo, no hay ni habrá garantías de ninguna clase? Esta actitud suplicante recuerda las patéticas cartas del partido socialista italiano, en pleno auge del fascismo, pidiendo a Mussolini que ordenara a las bandas fascistas que dejaran de matar a sus militantes [6] . Es hora de abandonar los eufemismos y cualquier ingenua ilusión en la naturaleza dizque democrática del gobierno de Santos. Al montaje hay que llamarlo por su nombre y hay que exigir la liberación inmediata de Santrich.


Acabando con la ilusión de la paz a garrotazos


A garrotazo limpio están acabando con lo poco o nada que iba quedando del proceso de paz. No hay que esperar a Iván Duque para que haga trizas el acuerdo de paz: en realidad esta tarea ya se ha adelantado eficazmente en el gobierno de Santos. No se puede seguir tapando el sol con un dedo e insistir que solamente se trata de tropiezos, de dificultades pasajeras, o de “desafíos”. En lugar de abrir un espacio político, las FARC se han ido progresivamente quedando sin espacio alguno, en parte por sus propios errores, pero sobre todo por la guerra sucia que la oligarquía en su conjunto ha venido librando para impedir que puedan desarrollar su actividad política, guerra en la cual los garrotazos al acuerdo de paz y los incumplimientos de éste, cumplen un rol primordial. Que no se hagan ilusiones en las FARC que llegarán a ocupar sus curules: por medios legales o extralegales, la oligarquía neolaureanista está determinada a no permitirlo y a tratar de acabar con toda la izquierda en el Parlamento –el caso del senador Alberto Castilla como botón de muestra. En lugar de permitir un avance de los movimientos populares y de la izquierda “legal”, como pronosticaban los socialbacanos seguidores ciegos de las tarugadas de Daniel Pecaut, la desmovilización de las FARC-EP ha sido seguida de un incremento de los asesinatos a líderes sociales y el copamiento paramilitar de los territorios, bajo las narices del propio Ejército que hoy ocupa gran parte del territorio abandonado por los ex insurgentes. Mientras tanto, los mismos que se enriquecieron con la guerra –más algunos cuantos advenedizos de todo el espectro político que olieron la oportunidad de negocios que se cocinaba en la Habana- ahora buscan enriquecerse con la paz [7] . Con paz o con guerra, es la misma oligarquía de siempre la que seguirá enriqueciéndose a manos llenas mientras el pueblo acumula solamente carencias.


En medio de la desmovilización, en medio del aislamiento en el que quedó esta nueva-vieja fuerza política, hay que buscar la manera de practicar la solidaridad con Jesús Santrich, quien ha dado nuevamente una muestra de dignidad al adelantar una huelga de hambre. Esto no es fácil. El retroceso del movimiento popular respecto a los niveles de movilización del 2012-2013 es evidente y el tema del acuerdo de paz no ocupa un lugar central en la agenda popular. Pero la represión que enfrenta Santrich avanza a todo el movimiento popular y a dirigentes de izquierda, que enfrentan los montajes judiciales de la Fiscalía y el plomo paramilitar. Como dice un proverbio haitiano, el pavo nunca debe reírse cuando despluman al pollo. Hoy, la exigencia de libertad para Santrich y para todos los presos políticos y de guerra que abarrotan las cárceles, debe ir de la mano de un cuidadoso recalibramiento político, de una lectura crítica y franca de los errores cometidos, de una renovación de la agenda política por la transformación social y la unidad de todos los sectores golpeados por este modelo económico-social.

Notas
[1] http://anarkismo.net/article/30570 y http://anarkismo.net/article/30580
[2] https://lanzasyletras.org/2018/04/10/para-los-excombatientes-de-farc-se-viene-la-mas-pertinaz-y-vengativa-persecucion-judicial-jesus-santrich/#more-2001
[3] https://www.lafm.com.co/politica/todo-esta-contemplado-no-estamos-negociando-con-angelitos-santos-sobre-supercundi/
[4] https://lanzasyletras.org/2018/04/10/para-los-excombatientes-de-farc-se-viene-la-mas-pertinaz-y-vengativa-persecucion-judicial-jesus-santrich/#more-2001
[5] https://prensarural.org/spip/spip.php?article22934
[6] Una colección de estas cartas se encuentra en la obra de Daniel Guérin, “Fascismo y Gran Capital”.
[7] https://www.elespectador.com/noticias/investigacion/el-laberinto-de-los-dineros-de-la-paz-articulo-748709

Publicado enColombia
Viernes, 16 Marzo 2018 05:56

Cárcel por “complot”

Cárcel por “complot”

La gobernadora del estado venezolano de Lara, Carmen Meléndez, confirmó ayer que el gobierno le seguía los pasos a Miguel Rodríguez Torres por presunta conspiración. Rodríguez Torres, quien fue arrestado el martes, había sido jefe de la inteligencia de Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez y fue el primer ministro del Interior del actual presidente, Nicolás Maduro.

“Nosotros estamos preparados para cualquier intento desestabilizador y por eso les caemos primero a los conspiradores, como el caso del general Rodríguez Torres quien andaba en esa jugada y hoy está detenido”, afirmó Meléndez durante una entrevista al portal venezolano Noticias Barquisimeto. Así, la ex ministra de la Defensa confirmó la remoción del alto oficial por estar presuntamente involucrado en lo que llamaron planes de conspiración que un sector político opositor intentaría promover en los próximos días.


El martes al menos ocho efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia se llevaron a Rodríguez Torres del hotel President, en Caracas, donde el ex funcionario daba un discurso en un foro sobre el pasado Día Internacional de la Mujer. “Rodríguez Torres ha sido capturado y será puesto a la orden de la Justicia”, afirmó el gobierno en un comunicado. En él se explicó que el oficial del Ejército estaba siendo requerido por la Justicia al estar acusado de acciones contra la paz y la tranquilidad públicas, y, agregaba, en conjuras y complots que perseguían la intención de atentar contra la unidad de las fuerzas armadas.


“Las acciones criminales, planificadas por este señor y sus cómplices, incluían actos armados y conspiraciones contra nuestra Constitución”, señaló el texto. La declaración agregó que el oficial fue echado del gobierno al comprobársele vinculaciones con organismos de inteligencia de Estados Unidos.


Compañero de Chávez en el intento de golpe de estado de febrero de 1992, Rodríguez Torres fue designado en 2002 al frente de la Dirección Nacional de los Servicios de Inteligencia y Prevención. En 2010 condujo su transformación en el actual Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional. Al asumir su gobierno, en abril de 2013, Maduro lo nombró ministro de Interior y Justicia y lo mantuvo en esa función hasta octubre de 2014.

Publicado enInternacional
Halloween vengativo del FBI: jaque a Trump... y a los Clinton

Hay que tener sumo cuidado con los espectaculares "bombazos judiciales y multimediáticos" que lanzó a un día del Halloween el ex director del FBI, Robert Mueller: operador judicial de los Bush, en colusión con los abogados del establishment jurídico de los Clinton (Bill y Hillary) y Obama.

La grave acusación contra Paul Manafort, ex director fugaz de campaña de Trump, y su asociado Rick Gates, versa sobre sus tétricas tratativas con Ucrania –no con Rusia– en 2014 (sic), mucho antes de formar parte del equipo trumpiano. El implacable Mueller los colmó de acusaciones por lavado y evasión fiscal.

El muy menor "voluntario sin sueldo (sic)" para asuntos internacionales, George Papadopoulos, confesó su culpabilidad, a cambio de una sentencia muy benigna y una multa simbólica, por lo que Trump lo fulminó de "mentiroso".

Al corte de caja de hoy, no existe estricta ni legalmente un smoking gun (cuerpo del delito) contra Trump ni Rusia.

Al día siguiente de la piromanía judicial de Mueller, en pleno Halloween, subieron el dólar y la bolsa a niveles antigravitatorios, mientras declinaba el oro (ícono de una "crisis" verdadera).

Todavía el Deep State no empuja de lleno a Trump a la fase de "crisis", como propalan sus pletóricos enemigos en la aplastante mayoría de los multimedia –bien ganados a pulso por su irreverencia estrafalaria–, pero sí se avizora, con el horizonte de la elección intermedia de 2018, una "crisis constitucional" de gobernabilidad, si el Deep State, que padece una patológica rusofobia, aprieta demasiado las tuercas judiciales.

Porque tampoco Trump está manco y es capaz de defenestrar a Mueller, como lo hizo con el íntimo amigo de éste, el ex director del FBI, James Comey.

El drama de guerra intestina en Washington aún no alcanza su paroxismo y AP, presuntamente vinculada a la CIA, reporta que Trump, bajo presión del ala dura de su estratega Steve Bannon, sopesa defenestrar también a Mueller y, de paso, otorgar un indulto a Manafort y a Gates (https://goo.gl/Gi2nse).

A mi juicio, como comenté a la conductora Patricia Ramos de CNN, la batalla jurídica la tiene perdida Trump de antemano frente a la poderosa alianza de la CIA –donde pesan mucho los Bush con el grupo de los mormones (conducidos por Brent Scowcroft y el ex candidato presidencial Mitt Romney), con su intrigante ex director John Brennan, quien sembró todas las trampas inimaginables con los guiños de Obama al ingenuo y muy locuaz Trump, y el FBI (la obscena colusión de Mueller/Comey), sumados del omnipotente bloque jurídico de los tres abogados Bill Clinton, Hillary y Obama.

El portal trotskista WSWS (boicoteado por Google), comenta que “ninguno de los cargos contra Manafort y su principal socio Rick Gates(...) tiene algo que ver directamente con los alegatos de la manipulación rusa en la campaña electoral de EU”. Por cierto, el ex presidente demócrata J. Carter ha desechado también esta acusación rusofóbica (https://goo.gl/7S1vDr).

WSWS afirma que el fiscal especial Mueller “es el representante del Deep State conformado por la rama militar, funcionarios del espionaje y sus lacayos políticos y de los multimedia” (https://goo.gl/db7u3M).

Se trata de una guerra civil que no se atreve a pronunciar su nombre entre los perdedores Clinton, apoyados por los Bush y Obama, y el vencedor Trump quien aún no es digerido ni por su "propio" Partido Republicano.

En las antípodas del espectro político y financiero, el editorial del portal Bloomberg defiende al presidente atribulado: "No se precipiten en juzgar a Trump" ya que los "cargos contra Paul Manafort son un escándalo, pero no son ninguna evidencia (sic) de la culpa del presidente" (https://goo.gl/APi6q7).

Para NYT, febrilmente anti Trump, las "primeras acusaciones de Mueller envían un mensaje (sic)" al presidente quien insiste que se trata de una "cacería de brujas", un día antes del Halloween, basada en un “engaño inventado por los demócratas y los multimedia (https://goo.gl/ZiMshw)”. Trump rechazó su relevancia en Twitter al refrendar que "no existe colusión".

Roger Stone Jr., consejero intermitente de Trump, comentó que el presidente "no debe defenestrar (sic) a Mueller", pero que mediante el Departamento de Justicia debe indagar las sórdidas tratativas de Hillary quien sí se coludió con los "intereses rusos" al otorgarles, siendo presidente Obama, parte del mercado de uranio en EU (https://goo.gl/qazBjT). Tal investigación sería "la última jugada" de supervivencia de Trump.

Edward Luce, del FT y gran conocedor de los laberintos en Washington, comenta que la lista de inculpados puede elevar su nivel e incluye al defenestrado teniente general Michael Flynn, al hijo mayor de Trump y a su yerno, el israelí estadunidense Jared Kushner (https://goo.gl/CrzVs8).

Edward Luce considera que Trump "es un experto de la diversión mediática" y, al unísono de su bombardeo retórico contra Nor-corea durante su próximo periplo asiático de 11 días, ya está explotando el papel turbio de Hillary en la venta de 20 por ciento de la empresa canadiense Uranium One a Rosatom (de Rusia).

Edward Luce juzga que "la sentencia que más pesa es la del Partido Republicano" que no ha blindado a Mueller, como exige el Partido Demócrata (https://goo.gl/aprucd).

Lo que más interesa a Trump es que su base de apasionados fieles del Partido Republicano lo siga apoyando y eso también es lo que más "le importa a la mayoría de los legisladores republicanos".

Con el apoyo intransigente de sus supremacistas evangelistas blancos, "Trump siente que puede salir ileso (sic) defenestrando a Mueller", pero, "en este punto, EU se sumiría en una crisis constitucional", lo cual tiene una probabilidad de 50 por ciento, a juicio de Edward Luce.

El "consultor de petróleo y gas" Manafort y su fétida empresa de cabildeo se llevó entre las piernas a Tony Podesta, quien compartió los mismos asuntos pestilentes con Ucrania (https://goo.gl/U82PV6).¡Vaya cabilderos bipartidistas bidireccionales!

Tony Podesta es hermano de John, jefe de campaña de Hillary y socio en la mafiosa empresa Global Solutions de la que es, o fue, "director(sic)" Arturo Sarukhan (https://goo.gl/9EXHzM), ex embajador calderonista galardonado por entidades sionistas de EU y hoy "consultor" del canciller Videgaray (https://goo.gl/5wfxPg).¡Cómo se ha degradado la cancillería mexicana!

El influyente general John Kelly, jefe del gabinete trumpiano, lanzó sus propias bombas sulfúricas al comentar que la "guerra civil empezó debido a la incapacidad de operar un compromiso" (https://goo.gl/RDRTz1), en alusión tangencial a la guerra doméstica bipartidista en curso.

El general Kelly aumentó la puja al exhortar el nombramiento de un fiscal especial para investigar la venta de uranio durante la presidencia de Obama y el "papel de los demócratas al financiar una controvertida investigación contra Trump" (https://goo.gl/MFe8ye).

El temerario Mueller propinó un fulgurante jaque a Trump, todavía sin mate, que provocó un efecto bumerán sobre los hermanos Podesta –uno de ellos, Tony, quien renunció un día antes del Halloween a su fétida empresa cabildera vinculada a la infecta Fundación Clinton– asociados en los avernos ucranianos con Manafort.

AlfredoJalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Venezuela acusa a EE UU ante la ONU de ejercer “terrorismo psicológico”

El canciller de Exteriores denuncia que la Administración que preside Donald Trump trata de acabar con la independencia del país

 

Venezuela ha utilizado este jueves el plenario de la Asamblea General de las Naciones Unidas para denunciar las amenazas de intervención militar de Estados Unidos. También acusó a la Administración que preside Donald Trump de ejercer “terrorismo psicológico”, por incluir a su país en la lista sujeta a restricciones de viajes. “Estas listas son incompatibles con el derecho internacional”, afirmó el canciller Jorge Arreaza.


El ministro de Exteriores denunció que la independencia de su país está siendo puesta en peligro por parte de la “potencia opresora”. “Esta casa, la del multilateralismo y del respecto a la igualdad de los estados, ha sido profanada, irrespetada y ofendida una y otra vez por poderes arrogantes, que pretenden imponer sus reglas de juego unilaterales, las reglas de la guerra, del sufrimiento y del dolor”, dijo.


Y parafraseando la intervención del expresidente Hugo Chávez ante el mismo estrado hace once años, cuando George W. Bush lideraba la guerra en Irak, el jefe de la diplomacia venezolana insiste en que “aquí sigue oliendo a azufre”. “Donald Trump utilizó esta misma tribuna para anunciar guerras, la destrucción total de estados miembros y la aplicación de medidas coercitivas ilegales”, denunció.


Jorge Arreaza recordó que ya el presidente demócrata Barack Obama calificó a Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional de EE UU. “Tenemos la obligación de denunciar ante el mundo que nuestro pueblo ha sido amenazado directamente con el uso de la fuerza militar más poderosa que haya existido en la historia de la humanidad”, afirmó, al tiempo que citó las sanciones económicas impuestas.


El canciller habló de la disposición de Caracas de entablar un diálogo con Washington, basado en el respeto mutuo. Pero también dejó claro que, ante estas amenazas, el Gobierno de Nicolás Maduro está dispuesto a defender su soberanía “en cualquier escenario y bajo cualquier modalidad”. También pidió a la ONU que cree mecanismos para “neutralizar” este tipo de pretensiones unilaterales.


El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, expresó por su parte el rechazo rotundo a “cualquier insinuación de intervención militar” en conflictos internos. América Latina, reiteró ante el plenario, es una región en paz y está “monolíticamente unida” contra una retórica que considera “no es racional ni prudente”. “Solo aporta violencia, pobreza e inestabilidad”, concluyó, sin citar directamente de la crisis venezolana

 

Nueva York 25 SEP 2017 - 12:18 COT

Publicado enInternacional
Lunes, 25 Septiembre 2017 11:45

Dos canciones para la navidad en Casablanca

Dos canciones para la navidad en Casablanca

Para mi amigo Carlos

 

Cuando llegué a uno de los Centros Locales de Artes, ubicado al occidente de Bogotá, lo escuché cantar con su voz afectada por la gripa, y al fondo las voces de los niños en coro. Se trataba de un poema de José Goytisolo llamado El lobito bueno, que Paco Ibañez había musicalizado: «Érase una vez/ un lobito bueno/ al que maltrataban/ todos los corderos./ Y había también/ un príncipe malo,/ una bruja hermosa/ y un pirata honrado./ Todas estas cosas había una vez./ Cuando yo soñaba/ un mundo al revés». Seguí el rastro de las voces hasta un salón donde lo vi de pie, rodeado por seis niños que lo acompañaban en la tonada. El día era claro y el sol entraba por la puerta del centro local de artes dibujando siluetas sobre los azulejos del pasillo. Él estaba sonriente, batiendo sus manos dirigiendo al pequeño coro, pero cuando me fijé en sus ojos, abultados ya, quizás atrapados tras una red de lóbregos recuerdos, observé aquella mirada que en una navidad de treinta y seis años atrás brillaba tras los barrotes y en medio de la oscuridad de una celda de la cárcel La Modelo.

 

Se hace llamar Carlos Mayo, pero bien podría llamarse Carlos Abril o Carlos Diciembre, tiene sesenta y ocho años y es escritor, aunque yo prefiero llamarlo poeta. Trabaja como artista formador de creación literaria para los niños de la ciudad. Tiene dos hijos, una madre a la que cuida de acuerdo al turno que le sea asignado, sus manos son grandes y fuertes, recorre la ciudad en una pequeña bicicleta niquelada que soporta el peso de su maleta que siempre va atiborrada de libros. Su ser es tranquilo y anda por el mundo diseminando sus sonrisas, su lucha incansable por la justicia y por supuesto, sus poemas.

 

Días atrás Carlos había empezado a relatarme su historia y aquella mañana, luego de su clase salimos hacia una panadería donde pedimos café y retomamos la conversación. Su historia o parte de la que me había contado caló tan hondo en mí que le pedí me refiriera los hechos ocurridos en aquel diciembre de 1981, cuando él tenía treinta y dos años y las fuerzas intactas para la lucha. El día era claro, las copas de los árboles brillaban y el viento pasaba liviano por nuestros rostros. Encendí un cigarrillo y Carlos luego de aprobar el sabor del café de una cabezada continuó.

 

Fue en los albores de la navidad del 81. Carlos se encontraba en su casa cuando una escuadra del ejército llegó hasta allí para apresarlo. Inicialmente se negó a ir con ellos, mientras su hijo de tan solo dos años se aferraba a su pantalón para que no se lo llevaran. Sin embargo, el capitán que dirigía a los militares extrajo una hoja donde había escritos alrededor de sesenta nombres de civiles, buscó el de Carlos, tapó los demás y se la enseñó. Se trataba de una orden de arresto firmada por el mismísimo presidente de la república Julio César Turbay Ayala, en la que se le acusaba de conspiración y se explicaba que era una detención preventiva para frenar el paro cívico que germinaba en algunos sectores, y para evitar los desmanes que pudieran ocurrir tras el supuesto paro.

 

Por aquellos días en todo el país no era extraño que se apresara a la gente de esta forma. El Estatuto de Seguridad Nacional, eufemismo utilizado para hablar del Estado de Sitio o en nuestro tiempo de la Seguridad Democrática, creado en 1978 por el general Camacho Leyva y Turbay Ayala le confirió poderes especiales a las fuerzas armadas para detener a cualquier civil sospechoso de ser enemigo de la patria, de desaparecer a personas pertenecientes a grupos armados ilegales o simplemente a opositores y críticos del gobierno, también impedía la reunión de más de dos personas, las manifestaciones y marchas, y hasta cubrirse el rostro era considerado un delito. Por tanto, cuando el gobierno supuso, según sus fuentes de información secretas, que se avecinaba un paro cívico, imaginó que sería igual o peor al ocurrido en 1977 y decidió evitarlo enviando a la cárcel a estudiantes, trabajadores, sindicalistas y reconocidos líderes sociales. Es la ley natural del más fuerte la que utilizaba el Estado, me dice Carlos, matando siempre al más impetuoso y bravo y dejando a los más débiles para manipularlos a su antojo.

 

Pero a Carlos no solo lo acusaban de algo que no había alcanzado a hacer, como era llevar a cabo el paro cívico y participar activamente en él, sino que se encontraba reseñado, o quizás podría decirse que se encontraba signado o marcado por el destino desde que era un niño y su padre le hablaba sobre la justicia, sobre la igualdad, sobre la corrupción, y cuando aprendió a leer y accedió a Marx y a Mao Tse Tung, y cuando a los ocho o nueve años, todos los sábados en la tarde caminaba hasta el bebedero de su barrio y se sentaba sobre los bultos de papa para escuchar las historias de los viejos que escanciaban botellas de cerveza y para escuchar a los tríos que llegaban a cantar sus canciones de amores fallidos y de guerras en los campos de su país. También estaba signado por el destino cuando en su juventud hizo parte de la Junta de acción comunal de su barrio y quiso hacer cosas diferentes a conseguirle votos a los congresistas, porque él sabía y sabe aún, que el verdadero cambio en el país, para que haya justicia y conciencia política, se da en los hábitos de las personas, y que son la cultura y el deporte los que pueden brindarle otras formas de ver el mundo a la sociedad.

 

Por supuesto, las viejas herencias de la politiquería colombiana, aferradas hasta los más bajos niveles del poder como las juntas de acción comunal, lo señalaron y lo expulsaron pues lo veían como enemigo de los principios de corrupción que nos han gobernado durante los pocos siglos en que nuestro país es un país. Carlos, que había estudiado odontología en la Universidad Nacional, siguió trabajando por la comunidad a cuenta propia y desvinculado de cualquier grupo, atendiendo de forma gratuita a las personas que no podían pagar las consultas y tratamientos, y de vez en cuando, viajando de forma clandestina hasta los confines del país, y en medio de las selvas, atender a los campesinos y guerrilleros que tampoco tenían acceso a un servicio de salud.

 

Fue así como años después la misma comunidad lo eligió presidente de la Junta de acción comunal de su barrio, ubicado en la localidad de Kenedy. Fue allí donde en la década de los sesentas él le propuso al hijo del presidente de la junta cambiarle el nombre al barrio para que pasara a llamarse Camilo Torres, en honor al prócer de la independencia. Allí su vida dio un giro vertiginoso y al voltear de los días que se abrían como calles inciertas, se encontró con la literatura al fundar junto con los vecinos más jóvenes el primer periódico comunal del sector. Aprendió el oficio de escribir, de contar sucesos, de lanzar injurias, de polemizar por medio de la palabra, además les dio un espacio en el mundo a esos jóvenes extraviados de su comunidad. Luego hizo parte del paro cívico nacional del 77 y continuó con su trabajo social sin detenerse a pensar en los beneficios que obtendría. Por todo lo anterior, estaba reseñado y por eso lo apresaron aquel diciembre del 81.

 

Por eso me encarcelaron de nuevo, me dice Carlos sonriendo con melancolía como quien recuerda hechos dolorosos que jamás volverán a ocurrir. Los militares lo llevaron a la cárcel La Modelo de Bogotá a la que él llama Casablanca con ironía y lo encerraron en la sección de Recepción. Lo que más me dolía en ese momento era tener que pasar la navidad sin mi hijo, sin mi esposa y sin mi comunidad, porque la navidad es para compartir en comunidad y lo que buscaba mi apresamiento y el de todos los presos políticos era individualizarnos, alejarnos de la sociedad para reducirnos hasta nuestra más mínima expresión, comenta con tranquilidad y con la mirada pegada a su segundo café que bebe a sorbos lentos.

 

Allí le atrapó la tristeza del 24 de diciembre. En aquella ocasión compartió su celda con siete hombres más, entre los que había sindicalistas, estudiantes, revolucionarios intelectuales, artistas, trabajadores del común y un profesor de literatura que se convirtió en su gran amigo y al que no ve desde esos días. Esa navidad fue terrible, refiere Carlos con la voz quebrada por la gripa y la evocación, cuando estaba llegando la medianoche los reclusos empezaron a golpear las puertas y las rejas de sus celdas, gritaban, lloraban, otros rezaban, entretanto la desesperación crecía desaforadamente. Carlos se puso de pie y se aferró con fuerza de los barrotes, intentó sacar la cabeza de la celda para mirar lo que ocurría pero la oscuridad todo lo devoraba, así que imaginó los rostros descompuestos de aquellos hombres que él no conocía y que se encontraban en Casablanca, rostros de ojos famélicos, desfigurados por la tristeza y muertos por la soledad. Volvió su mirada y vio las siluetas de sus compañeros de celda arrojados en aquel minúsculo espacio, fumando y otros acostados en posición fetal. Pasada la medianoche un silencio profundo, tenebroso y tajante se adueñó de Casablanca, estaba conmocionado, me dice Carlos a quien se le escapan dos lágrimas, seguía mirando hacia los pasillos y hacia el barrio que circundaba la cárcel por entre las rejas que dejaban entrever el techado laminado de la penitenciaría y donde vio las luces de los fuegos artificiales restallar en medio de la noche y de su pecho.

 

De repente sintió una mano que lo tomaba para abrazarlo y una voz que le cantó la misma canción que ahora escucho en esta mañana gris de junio, treinta y seis años después, y que me estremece, mientras imagino a Carlos joven, encarcelado y abatido. Era su amigo, el profesor de literatura, un hombre de treinta años de edad, moreno, alto, venido de la Costa Atlántica quien le entonó Memorias de una vieja canción que yo reproduzco a estas tempranas horas en la voz de Horacio Guarany, entretanto recuerdo a Carlos tomar su bicicleta luego de abrazarme, echar a andar por el mundo sorteando las bofetadas de la vida y tarareando la misma canción: «Este día sin sol es todo mío,/ golpea mis ventanas tanto frío./ Una vieja canción en mi guitarra,/ una vieja canción no tiene olvido./ Es la misma que un día nos uniera,/ en las playas lejanas de tu viejo país./ Y el otoño al ver caer sus hojas,/ viene hasta mí y me moja con su llovizna gris./ Por qué no olvido tu canción/ será porque tanto te amé,/ que aquí sentado en esta pieza/ sobre esa misma mesa/ anoche te lloré./ Por qué no olvido tu canción,/ si el río va y no vuelve más/ Reloj eterno de las horas y esta canción que llora/ sobre mi ventanal».

Publicado enEdición Nº239
Autoridades estadunidenses allanan un consulado ruso y aumenta la tensión

San Francisco.

El Ministerio del Exterior ruso protestó este sábado porque autoridades estadunidenses allanaron el consulado en esta ciudad, que fue cerrado debido a sanciones que Washington impuso a Moscú.

Los servicios secretos de Estados Unidos ordenaron registrar la legación diplomática en esta urbe, después de que una nube de humo negro salió por la chimenea del inmueble el viernes pasado.

La portavoz Maria Sajarova tildó el registro de "invasión de nuestras instalaciones consulares. Con este tipo de acciones indignantes, Estados Unidos daña aún más la ya tensa atmósfera del diálogo bilateral e impide las posibilidades de cooperación". La Casa Blanca no se pronunció al respecto.

Anthony Godfrey, número dos de la embajada de Estados Unidos en Moscú, recibió una nota de protesta de los funcionarios rusos "sobre las autoridades estadunidenses", que registraron la oficina de representación comercial de Rusia. La declaración del ministerio añade: "El acceso ha estado cerrado para nosotros hasta hoy, a pesar de que este edificio es propiedad del Estado ruso y tiene inmunidad diplomática".

Rusia afirma que los funcionarios estadunidenses amenazaron con tirar la puerta y que eso es considerado "un registro ilegal de las instalaciones sin la presencia de funcionarios rusos".

La nota añade que Moscú teme que los agentes estadunidenses usen la acción para plantar en las instalaciones rusas "algun objeto comprometedor".

El edificio de San Francisco se encuentra involucrado en el conflicto diplomático entre Moscú y Washington, y va a ser clausurado. El jueves anterior Estados Unidos instó a Rusia a cerrar este sábado el consulado, así como dos representaciones en Nueva York y en la capital. El humo que salía del consulado hizo que las autoridades se preguntaran qué es lo que se estaba quemando. Parecía ser mucho más que papel, según un reportero de la emisora KCBS.

Debido al incidente fueron alertados los bomberos, pero no actuaron porque al llegar vieron que el humo salía de la chimenea. La oficina responsable de la calidad del aire dijo que habrá una investigación, debido a que quienes contaminan en exceso pueden ser sancionados. Sajarova explicó que los empleados del consulado estaban "conservando" el edificio antes de su cierre. Las ventanas están siendo cerradas, el agua y la electricidad cortadas, escribió en Facebook. Se intenta dejar así el edificio listo para cuando mejoren las relaciones entre Rusia y Estados Unidos.

Publicado enInternacional