Viernes, 24 Febrero 2017 07:18

La pesadilla de políticos y empresarios

La pesadilla de políticos y empresarios

Independiente, sin la más mínima publicidad, con una tirada semanal de 500 mil ejemplares, el semanario satírico francés Le Canard Enchaîné sigue siendo la pesadilla de los políticos y empresarios. En plena campaña electoral, la historia del Penelope Gate ha derribado la imagen de católico íntegro y virtuoso de François Fillon.

 

Cada miércoles un espasmo acompaña el despertar de la clase política francesa en su conjunto. El mismo malestar dura desde hace poco más de un siglo, a partir de aquel 5 de febrero de 1916 en que apareció el primer número del semanario satírico francés Le Canard Enchaîné. Independiente, incorruptible, sin la más mínima publicidad, con una tirada semanal de 500 mil ejemplares, este periódico ha sobrevivido en la cima a todas las crisis reales e imaginarias y sigue siendo la pesadilla de los políticos y empresarios que ven desfilar por sus páginas revelaciones capaces de derribar carreras enteras o enterrar candidaturas presidenciales, como acaba de ocurrir con el hasta hace dos semanas hiperfavorito de las elecciones presidenciales de abril y mayo, el ex primer ministro François Fillon. Fue Le Canard Enchaîné el que publicó la información acerca de lo que hoy se conoce en Francia como el Penelope Gate, es decir, el puesto de trabajo ficticio como asistente parlamentaria que ocupó la esposa del candidato de la derecha y por el que cobró decenas de miles de dólares (sus hijos también están implicados).


La divisa del semanario es contundente: “La libertad de prensa sólo se gasta cuando no se usa”. Y Le Canard Enchaîné ha usado de ella con una puntualidad y una constancia de bomba de tiempo. Los parlamentarios leen sus viñetas breves y asesinas como si fueran el Santo Grial, con tanto temor a verse mencionados como contentos cuando aparecen allí sus enemigos políticos. Este semanario no perdona. En su siglo de existencia se ha convertido en un caso único en el mundo y en una publicación que modela la vida política del país. Vive de sus ventas y ello le ha permitido conservar su independencia absoluta. Hay pocos medios en el planeta que puedan jactarse de contar con una difusión de más de medio millón de ejemplares semanales, no pertenecer a ningún grupo de prensa sino a sus mismos empleados, tener una cifra de negocios de 24 millones de euros anuales que le dejan ganancias netas por 2 millones de euros y, encima, disponer de un tesoro de guerra de 100 millones de euros. El semanario francés mezcla en sus apenas ocho páginas la sátira política, el humor mordaz, los comentarios irónicos y desvergonzados, los dibujos más insolentes que existen en el medio, y un alto nivel de periodismo de investigación. Hace reír a sus lectores y llorar a sus víctimas. Su fundador, Maurice Maréchal, decía: “Cuando veo algo escandaloso, mi primer movimiento consiste en indignarme. El segundo movimiento consiste en reír, lo que es mucho más difícil y también mucho más eficaz”. Las manipulaciones, los abusos de poder, las mentiras del Estado, la corrupción, los montajes fraudulentos, los acuerdos entre multinacionales para perjudicar al consumidor (caso común entre los grupos dedicados a la telefonía), la censura, todo lo que huele mal sale en estado puro en las páginas del semanario francés. Fue este medio el que, en mayo de 1981, reveló que un ex ministro del presidente Valéry Giscard d’Estaing, Maurice Papon, había estado implicado en la deportación de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Antes, en 1979, Le Canard Enchaîné había fusilado a Giscard d’Estaing con la historia de los diamantes que el entonces emperador de la actual República Centroafricana, Bokassa I, le había regalado. El ex presidente nunca se levantó de ese golpe y perdió la elección de 1981 frente al socialista François Mitterrand. Luego, el mismo Canard sacó la historia del lujoso departamento del ex primer ministro conservador Alain Juppé, pagado por la municipalidad de París.


Para este monstruo sagrado de la prensa francesa no hay amigos ni amiguitos, ni izquierda ni derecha. Todos pasan cada semana por la licuadora de sus páginas: desde la publicación de la declaración de impuestos de una de las fortunas más importantes de Francia, Marcel Dassault, hasta la revelación del salario exorbitante (9.895 euros por mes) del peluquero del actual presidente socialista, François Hollande, o, como ahora, en plena campaña electoral, la historia del Penelope Gate, que ha derribado la imagen de católico íntegro y virtuoso de François Fillon.


Independencia económica y editorial, insolencia a ultranza, libertad en el tono y las caricaturas, el “volátil” ha sabido mantener a lo largo del tiempo su credibilidad y la confianza de sus lectores como casi ningún otro medio escrito en el mundo. Poderosos y anónimos lo leen cada miércoles con el mismo placer o presas del terror ante la posibilidad de aparecer mencionados en sus páginas y ver sus carreras políticas o empresariales derrumbarse como espejismos. No por nada uno de los tantos apodos de Le Canard Enchaîné es “el verdugo de la República”. La lista de hombres políticos guillotinados por Le Canard es extensa como la Biblia. Sus páginas son un cementerio de ambiciones truncadas. En los últimos años muchos creyeron que la publicación francesa había entrado en una etapa agónica, víctima a la vez de su diagramación y de su estilo de otra época, y de la competencia de los nuevos portales de periodismo de investigación (Mediapart, Rue89). El Penelope Gate vino a demostrar que el patito seguía teniendo un pico muy filoso, su credibilidad intacta y una potencia destructora igual a la de sus mejores épocas. A François Fillon le destruyó la mitad de su aura justamente porque el candidato de Los Republicanos no cesaba de vanagloriarse de su honestidad. Louis-Marie Horeau, redactor en jefe de Le Canard, contó a Bfmtv que “Le Canard Enchaîné se interesó en ese señor porque François Fillon no paraba de molestarnos cuando nos decía: soy el señor transparencia, el señor rigor, y bla, bla, bla. Entonces lanzamos una investigación sobre él y su patrimonio”.


Para Le Canard Enchaîné la llamada posverdad es su mejor aliado. El historiador Laurent Martin (autor de Le Canard Enchaîné, cien años de dibujos y artistas) resume la fórmula exitosa: “Le Canard juega en dos niveles: la sátira y las revelaciones. Cuando la actualidad es débil, el humor los salva”. Le Canard también guarda secretos profundos, como el de sus fuentes. Sus artículos parecen a veces salidos del bolsillo mismo del dirigente, o de su propia familia. Los periodistas Karl Laske (Libération) y Laurent Valdiguié (Paris Match) publicaron hace algunos años un libro con una investigación sobre el semanario donde cuentan que, en muchos casos, las fuentes son el mismo poder. Por ejemplo, una de las columnas más leídas fue “El diario de Carla B”, mención directa a la esposa del ex presidente Nicolas Sarkozy, la modelo y cantante Carla Bruni. Según los dos periodistas, los elementos para esos diálogos hilarantes los suministraba Pierre Charon, un consejero de Sarkozy que se ocupaba de la comunicación de la primera dama.


Lo cierto es que Le Canard Enchaîné no tiene igual en el mundo, sus informaciones son verídicas, su estilo jamás engaña con metáforas de ocultamiento y, encima, cada semana logra que el mundillo político francés se despierte con la interrogante: “¿a quién le tocará hoy?”. En un mundo de medios dominantes y de mentiras globales, la sátira de Le Canard es una reconciliación con una especie cada vez más agotada de periodismo.

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“Resiste”, despliegan en pancarta contra Trump en la Casa Blanca

Activistas de Greenpeace colgaron esta mañana una pancarta con la palabra “Resist” (resiste, en inglés) que pudo observarse desde la Casa Blanca, para llamar a la resistencia frente a la “negación del cambio climático, el racismo, la misoginia, la homofobia y la intolerancia” que manifiesta el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los miembros de la organización ambiental colgaron la pancarta en una grúa de obra, cuya ubicación en la parte trasera de la Casa Blanca permitió que fuera visible desde la parte frontal de la sede oficial de la presidencia. Los activistas permanecieron sobre la grúa de 80 metros por horas hasta media mañana, aseguró Greenpeace.


“La gente en este país está lista para resistir y levantarse como nunca lo había hecho antes”, declaró Karen Topakian, directora de la organización. “Greenpeace ha utilizado la no violencia para resistir a los tiranos desde 1971, y no vamos a parar ahora”, añadió.


De la misma forma, el activista Pearl Robinson dijo: “El sol se ha levantado esta mañana en una nueva América, pero no es de Donald Trump”. “Tengo miedo no solo de las políticas de la Administración entrante, sino también porque el pueblo envalentonado por esta elección pueda cometer actos de violencia y odio. Ahora es el momento de resistir”, agregó.
Mientras tanto, la policía de Washington aseguró que ese tipo de iniciativas son “peligrosas” e “ilegales”, y cortaron la zona para resolver la situación.


Greenpeace lamentó que Trump aprobara los planes de construcción de los oleoductos Keystone XL, que transportará crudo desde Canadá a las refinerías estadounidenses, y el que atravesaría el territorio de la comunidad Sioux de Standing Rock, en Dakota.
Durante su campaña electoral, Donald Trump afirmó que el cambio climático era una invención, por lo que propuso cancelar los fondos para la lucha contra el fenómeno, los cuales se destinarán para la financiación de proyectos domésticos.

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La salud en Bogotá, durante el primer año de gobierno de Peñalosa

El sector salud fue uno de los más dinámicos en términos de reformas y cambios durante el 2016, primer año de la administración Peñalosa. En efecto, la declaratoria de la emergencia sanitaria y la aprobación del acuerdo 641 de iniciativa gubernamental por parte del Concejo, le permitió a la Secretaría de Salud iniciar una reorganización del componente público de la institucionalidad sanitaria de la ciudad, cuyos principales hitos fueron la fusión de los 22 hospitales en 4 redes y la creación de una entidad asesora para el proceso de contratación. Los objetivos planteados fueron: buscar mayores niveles de eficiencia, eficacia, transparencia, alineación con el modelo de salud del gobierno nacional.

 

La declaratoria de emergencia en el primer trimestre buscaba disminuir los niveles de congestión en los servicios de urgencias de la ciudad, hecho que según los testimonios de las comunidades, visitas e informes de la Personería y reportes de los medios de comunicación no fue efectiva ni en la red pública ni en la privada. Al parecer, los planes al amparo de dicha emergencia no avanzaron más allá de medidas educativas sobre el uso de las urgencias y ajustes en su funcionamiento, acciones que no corresponden a lo que debe actuarse en este tipo de declaratorias, de ahí que en la actualidad cursen varias demandas por la pertinencia, la proporcionalidad y la consistencia de la medida.

 

En relación con los componentes del acuerdo 641, la ciudad fue sorprendida pues tal reforma no fue parte del Plan de Gobierno; la celeridad de su aprobación en el primer trimestre de 2016 no permitió el debate, y su implementación progresa de manera traumática e improvisada. En su implementación, lo primero que se aprobó y puso en marcha desde abril fue la fusión de los 22 hospitales públicos en 4 redes, sin los estudios técnicos, financieros y jurídicos necesarios, con lo cual no hay certidumbre sobre cuáles fueron realmente las motivaciones, la línea de base, los escenarios posibles y, sobre todo, las metas por alcanzar.

 

La percepción de la ciudadanía y denuncias de sindicatos, trabajadores, medios de comunicación, congresistas y concejales, ha sido la de recorte en los servicios y el surgimiento de nuevas barreras de acceso, así como poca claridad sobre la direccionalidad de la medida, y gran malestar por la baja participación social en el proceso. En este punto, ha generado gran desconcierto el cierre progresivo de los Camis que eran de 24 horas, para convertirse en los Centros de Atención Prioritaria –Caps– de apenas 10 horas de atención, y según denuncias recientes la expectativa sobre atención especializada y descongestión de urgencias no se ha cumplido.

 

De manera complementaria, al final del año, fue creada la entidad asesora para los procesos no misionales de la red pública, de naturaleza mixta, que tendrá funciones vinculantes en los procesos de contratación, tanto de personal como de insumos, equipos, medicamentos, etcétera. Existe incertidumbre sobre los alcances y reglas de juego de esta entidad, máxime cuando los volúmenes de contratación anual alcanzarían los dos billones de pesos.

 

Estos cambios han ocurrido en un clima de alta descalificación por la gestión de las administraciones de izquierda de los pasados 12 años, y en medio de un desmonte radical de los programas de salud pública de la Bogotá Humana, como el de Territorios Saludables –con la terminación de más de 7.000 contratos de personal–, la eliminación de los 17 Centros de Atención Móvil a Drogadicción, el cierre de los 4 servicios amigables con la salud sexual y reproductiva de las mujeres, y la disminución en la cobertura de la vigilancia en salud pública de la ciudad, entre otras medidas.

 

En materia de indicadores de salud pública, está pendiente contar con las cifras consolidadas para el año 2016, pero se observa con preocupación la elevación en las tasas de mortalidad infantil por infección respiratoria.

 

El cambio de modelo que se viene operando tiene, en general, las características de una ruta hacia la privatización total de la salud en la ciudad, considerando que ya casi el 75 por ciento de la misma es manejada por actores privados. La conformación de la entidad logística, y del instituto de biotecnología como entidades mixtas y el inicio de la estructuración de las APP para la construcción de infraestructura, marcan con claridad una concepción corporativista para el manejo de la salud, que para el caso colombiano no cuenta con evidencia favorable y, al contrario, expone la salud de los más pobres a los intereses de rentabilidad de los actores privados.

 

* Médico salubrista.

Publicado enEdición Nº231
Martes, 24 Enero 2017 16:56

¿Para dónde va la salud en Colombia?

¿Para dónde va la salud en Colombia?

En el marco del inicio de un nuevo año, donde se suelen hacer balances y establecer perspectivas, vale la pena reflexionar sobre cuáles son las posibles tendencias del sector salud en la actual coyuntura nacional.

 

Para acercarse a la realidad que caracteriza a la salud en nuestro país, debe tenerse como referencia dos aspectos claves de la coyuntura. Por un lado, recordar que se cumplen dos años de la expedición de la Ley 1751 de 2015, conocida como Ley Estatutaria en Salud, lo que a su vez establece que se cumple el plazo para la reglamentación de algunos de sus componentes. De otro lado, están los acuerdos suscritos entre el Gobierno y las Farc, en los cuales aunque la salud no fue un eje central, sí dejo estipulados aspectos en esta materia que pueden influir en su tendencia.

 

Crisis crónica

 

La situación del sector ha mantenido una tendencia marcada en los últimos años, sin mayor modificación, en medio de un debate en el cual los sectores gubernamentales sostienen que no hay crisis, mientras muchos sectores políticos, académicos, gremiales y sociales se pronuncian, una y otra vez, denunciando aspectos de esta crisis y demandando su solución.

 

Desde la óptica del Ministro de Salud, lo que sucede es que “hay una tendencia de muchos sectores de la opinión, incluido el periodismo, de negar el progreso”1, razón por la cual para Gaviria el sector ha tenido avances muy loables, solo que no se reconocen.

 

No podemos desconocer algunos avances del Ministerio del ramo: cobertura de aseguramiento en salud de casi al 100 por ciento de la población; concreción de la orden de la Corte Constitucional de la interrupción voluntaria de embarazo (IVE); imposición del precio al fármaco Imatinib (medicamento anticancerígeno, quitándole a la casa farmacéutica este privilegio); contención de las aspersiones con glifosato para el control de cultivos de drogas ilícitas.

 

Como puede verse, son avances puntuales, no estructurales, los que contrastados con las necesidades, sufrimientos y caos cotidiano que se vive en el sector, terminan como elementos marginales que no rompen la constante de incumplimiento de su función social central: garantizar y proteger la salud de la población.

 

Y es que no son de poca monta los problemas del sector, algunos de ellos relacionados con la corrupción –que ha desviado enormes recursos públicos de salud para intereses particulares–, el deterioro de la red pública hospitalaria, la situación de precariedad laboral de los trabajadores del sector, los atropellos y violaciones cotidianas al derecho a la salud que sufren los pacientes, etcétera.

 

Muchos sectores expresan que hay una crisis del sector. Por ejemplo, el propio gremio de empresarios agremiado en la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) así lo reconoce, sosteniendo que “no hay duda que el sector de la salud vive desde hace años una crisis para la cual no se ha planteado una solución estructural”2, ubicando eso sí, que la crisis es principalmente de orden financiero.

 

Según la Andi la cartera vencida crece de manera acelerada, llevando en muchas regiones a un déficit en la prestación en los servicios. Según la Encuesta de Cartera de las empresas afiliadas a las cuatro Cámaras de la Salud de la Andi, a junio de 2016, las acreencias eran de $3.1 billones, de los cuales $1.6 billones correspondían a cartera vencida3.

 

Por su parte la Asociación de Clínicas y Hospitales de Colombia (Achc) planteó que la cartera del primer semestre de 2016 de sus instituciones, tanto públicas como privadas, ascendió a $7.1 billones4. Por su parte, para la Superintendencia de Salud el déficit en el sector es de $5.5 billones5.

 

En medio de esta situación se han liquidado varias EPS, entre ellas y en el último periodo Caprecom y Saludcoop y se está en proceso de venta de Cafesalud. Así mismo, 33 instituciones tienen medida de intervención por parte de la Superintendencia de Salud.

 

La propuesta de la Andi para superar esta crisis es que los recursos del cuatro por mil en las transacciones bancarias pasen al sector salud. Propuesta que no es nueva, planteada antes por sectores sociales y comunitarios, pero sin visto bueno en la Casa de Nariño.

 

Otros gremios, como los profesionales de la salud, también expresan esta crisis. Es el caso de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (Scare) que ha manifestado su preocupación ante la crisis financiera y de servicio del sector salud, que compromete de manera grave la calidad en la atención a los pacientes y el derecho al trabajo digno de los profesionales de la salud6.

 

O como lo expresan los sectores sociales reunidos en la Mesa Nacional por el Derecho a la Salud (Mnds) que “han sido muchos años, 21 para ser exactos, en los que hemos sido testigos de cómo la estructura del sistema de salud en Colombia ha venido ‘adecuándose’ para mejorar las condiciones del negocio de la salud para unos pocos a costa del sufrimiento de muchos...La crisis de la salud no sólo es el resultado de ineficiencia y mala gestión, es una crisis creada para mejorar las condiciones y ganancias de las grandes empresas”7.

 

Declaraciones que evidencian, unas y otras, que el debate sobre la crisis del sector sigue vigente, que las miradas frente a su situación son diversas, e igualmente las salidas propuestas; pero lo que si se acepta por todos es que hay una profunda deslegitimación social del sistema de salud y que esto es una bomba social cocinada por largos años, evidenciando la cronicidad de los problemas y su no adecuado enfrentamiento.

 

Lo que dejan los acuerdos de La Habana en salud

 

En La Habana no discutieron como punto central el tema de la salud y por tanto en los Acuerdos no hay un análisis crítico del sector, ni una reflexión sobre las posibles alternativas para el posacuerdo en esta materia.

 

Pero en tanto los acuerdos colocaron acento en las condiciones de vida y bienestar para la población campesina y los excombatientes, allí sí aparecen temas relacionados con la salud.

 

En este sentido, en el punto de la política de reforma rural integral se habla de la configuración de un Plan Nacional de Salud Rural que implica su construcción de forma participativa y con enfoque diferencial; el fortalecimiento de la infraestructura y el desarrollo tecnológico en salud con mayor oportunidad y pertinencia; un modelo de salud pública para zonas dispersas basado en la prevención, que llegue a hogares y lugares de trabajo con un enfoque diferencial con énfasis en niñez y mujer gestante, y un proceso de seguimiento y evaluación de su implementación.

 

Igualmente, en este punto de política de reforma rural integral, se habla de la creación de un Sistema de Seguridad Alimentaria con Consejos de Alimentación y Nutrición; programas contra el hambre y desnutrición de cobertura nacional con énfasis en población vulnerable; promoción de mercados locales y regionales que acerquen al productor y al consumidor; y campañas orientadas a la producción y consumo de alimentos con un alto contenido nutricional.

 

En el punto del fin del conflicto, se habla de salud integral, atención psicosocial y salud mental a excombatientes, víctimas y comunidades en zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) y se acuerda que los y las excombatientes entraran a ser parte de los asegurados a través del régimen subsidiado.

 

En el punto de solución al problema de las drogas ilícitas, se ubica un abordaje integral a la problemática de la producción, transformación, comercialización y consumo de drogas y la creación de un Programa Nacional de Intervención Integral frente al Consumo de Drogas Ilícitas con enfoques de derechos humanos, salud pública, diferencial, participativo, basado en la evidencia, que incluye la creación de un Sistema Nacional de Atención al Consumidor de Drogas Ilícitas.

 

En el punto de víctimas, se define la ampliación de la cobertura pública mediante el aumento de centros locales de atención y unidades móviles para sitios lejanos, a fin de mejorar la calidad de la atención psicosocial y en salud mental para la recuperación emocional de las víctimas de manera diferencial y medidas de recuperación emocional a nivel individual y colectivo.

 

Así las cosas, a través de los acuerdos de La Habana la salud puede marchar en otra dirección; asunto que así podría ser de cumplirse la propuesta de una mayor participación y democratización en el país, sostenida en los Acuerdos, y por esta vía avanzar en la configuración de una política de salud rural que funde las bases para configurar un nuevo sistema y un nuevo modelo de atención en salud en el país, permitiendo atender de manera adecuada a las víctimas, y garantizando el derecho a la salud como condición indispensable para la paz.

 

Pacto nacional por la salud

 

La tendencia del sector salud en los próximos años, si va a seguir dependiendo de las medidas que tomen los gobiernos de orientación neoliberal, como han sido hasta ahora, mantendrá su rumbo de negocio y de incremento de la crisis, expresada en problemas de atención, de salud pública y financieros.

 

Esta tendencia se ratifica con medidas como la de vender Cafesalud o la liquidación de EPS e IPS, política constante en los últimos años, que en nada resuelven los problemas estructurales del sector8.

 

De igual manera, con reglamentaciones de la Ley Estatutaria en Salud, como la dada por la Resolución 1328 “por la cual se establece el procedimiento de acceso, reporte de prescripción, garantía del suministro, verificación, control, pago y análisis de la información de servicios y tecnologías en salud no cubiertas por el Plan de Beneficios en Salud con cargo a la UPC y se dictan otras disposiciones”, la cual, al decir de los integrantes de la Mesa Nacional por el Derecho a la Salud, “lesiona gravemente la autonomía médica y limita la formulación y el acceso a medicamentos y tecnologías para los pacientes”9, con lo cual se mantiene la lógica de un paquete limitado de acceso a bienes y servicios, que es un aspecto estructurante de los modelos de aseguramiento privado en salud, como el colombiano.

 

Las esperanzas cifradas en la Ley Estatutaria en Salud para que se diesen los cambios necesarios para configurar una nueva política de salud garante del derecho a la salud, pasados dos años, muestran sus escasas posibilidades.

 

Con los diálogos entre la insurgencia y el Gobierno, se ha tenido la esperanza que se discutan y abran los caminos para que temas vitales de lo social, como es el caso de la salud, puedan ser discutidos a fondo y transformados. Las posibilidades de una asamblea nacional constituyente o de otro mecanismo para un pacto nacional deben seguir siendo presionados desde estos escenarios.

 

Desde hace muchos años, sectores sociales, comunitarios, académicos y gremiales, hemos hablado de la necesidad de un pacto social en el país que genere los acuerdos necesarios para ir en otra dirección; mecanismo a través del cual posiblemente podría enfrentarse el triángulo de poder que ha alimentado la salud como negocio: Gobierno, Congreso de la república y empresarios de las EPS10.

 

Esto ha sido recientemente planteado por Horacio Serpa, actual presidente del partido liberal, quien ha dicho que “se debe avanzar un gran pacto nacional por la salud para adelantar una reforma estructural que sea liderada por el Gobierno que llegue a la Casa de Nariño en 21018”11.

 

El pacto debe ser entre el conjunto de la sociedad, no entre las elites, para poder ir en una dirección adecuada a las demandas y necesidades de salud de la gente. Estaría por verse si hay las condiciones de correlaciones de poder para lograr un pacto en estas condiciones. Por ahora lo único claro es que para los sectores proclives a la salud como derecho no queda más camino que la movilización, la lucha, la denuncia y la presentación de propuestas, para lograr que la salud en Colombia vaya en la dirección de derechos y no de negocio.

 


 

* Profesor Departamento de Salud Pública, Universidad Nacional de Colombia
1 Alejandro Gaviria: “Llevo la contraria a los mercaderes de la inmortalidad, la Iglesia y la industria farmacéutica”. El País. Edición digital 27 de diciembre de 2016. http://internacional.elpais.com/internacional/2016/12/26/colombia/1482786967_462812.html
2 Carta de la Andi dirigida al Senado de la República, a varios Ministros y al Director de Planeación Nacional. 30 de noviembre de 2016.
3 Ídem.
4 Achc. Comunicado de Prensa. Noviembre 23 de 2016. http://achc.org.co/documentos/prensa/Boletin%20ACHC%20-%20Deudas%20superan%207%20billones.pdf
5 Superintendencia Nacional de Salud. Informe seguimiento Indicadores de Permanencia. Decreto 2702 de 2014. Número 1. Mayo de 2016. https://docs.supersalud.gov.co/PortalWeb/SupervisionRiesgos/EstadisticasEPSRegimenSubsidiado/9.%20INFORME%20SEGUIMIENTO%20INDICADORES%20DE%20PERMANENCIA_DICIEMBRE%202015.pdf
6 Scare. Carta dirigida al Ministro de Salud y Protección Social. 21 de diciembre de 2016.
Dice Scare que “la carencia de recursos en el sistema, ha conllevado a la intervención de varias instituciones por parte de las autoridades administrativas, ausencia de insumos, cierre de servicios en Hospitales y Clínicas y al incumplimiento en el pago de acreencias a quienes prestan los servicios de salud; lo cual ha puesto en riesgo la seguridad de los pacientes y ha causado, en términos generales, tanto una negativa en la prestación de servicios, como una sobreocupación de la capacidad instalada en las diferentes IPS, impidiendo que se brinde una atención adecuada y de calidad”.
7 Mnds. Comunicado: “La crisis de la salud: una crisis creada para mejorar las ganancias para EPS y multinacionales extranjeras a costa de la salud de la gente”. Agosto 17 2016.
8 Ver “¿Liquidar los hospitales públicos es la opción?”, periódico desdeabajo julio de 2016, https://www.desdeabajo.info/ediciones/29369-liquidar-los-hospitales-publicos-es-la-opcion.html
9 Mnds. Comunicado: “La crisis de la salud: una crisis creada para mejorar las ganancias para EPS y multinacionales extranjeras a costa de la salud de la gente”. Agosto 17 2016.
10 Torres-Tovar Mauricio. El triángulo de poder en salud en Colombia. Semanario virtual Caja de Herramientas. Edición N° 00378 – Semana del 22 al 28 de Noviembre de 2013. http://viva.org.co/cajavirtual/svc0378/articulo08.html
11 Caracol radio. Partido Liberal pide pacto nacional para reformar sistema de salud. Edición 5 de enero de 2017. http://caracol.com.co/m/radio/2017/01/05/politica/1483639091_306922.html

Publicado enEdición Nº231
Una inmensa multitud clama contra Trump en Estados Unidos

Las mismas avenidas que Donald Trump no logró llenar en el día de su inauguración como presidente 45 de Estados Unidos se colapsaron 24 horas más tarde, cuando más de medio millón de personas, según los organizadores, marcharon este sábado por Washington para demostrarle, desde el primer día de su mandato, que hay un Estados Unidos que no comparte su visión oscura y la agenda ultraconservadora de su gobierno y que le exige que, como presidente de todos, respete a las mujeres, las minorías, los inmigrantes y los derechos civiles. A la par que la marcha central de la capital estadounidense se celebraron decenas más en ciudades como Nueva York, Chicago, Boston, Los Angeles o Atlanta, en una protesta que también tuvo réplicas en otras partes del mundo, desde Berlín o Londres a Sydney o Ciudad del Cabo. La participación global se cifra entre 1,5 y hasta dos millones de personas.


Mujeres y hombres de todas las edades, razas, religiones y orígenes viajaron desde todos puntos de Estados Unidos, pero también desde Canadá, México o hasta Europa para participar en la Marcha por las Mujeres, la principal manifestación contra el nuevo presidente republicano y, en vista de las cifras, posiblemente la más masiva celebrada en torno a la toma de asunción de ningún presidente estadounidense de la historia.


“Presidente Trump, yo no le voté. Dicho esto, respeto que sea el presidente y quiero apoyarlo, pero primero le pido que usted me apoye a mí, apoye a mi hermana, a mi madre, a mi mejor amiga, a toda la gente que espera ansiosa a ver cómo su próxima maniobra puede afectar drásticamente sus vidas”, dijo la actriz y activista Scarlett Johansson, una de las oradoras de la protesta que siguió el mismo camino que el desfile inaugural del viernes, desde el Capitolio hasta la Casa Blanca.


Madonna, que hizo una aparición no anunciada, llamó a “no aceptar esta nueva era de tiranía en la que no solo las mujeres están en peligro, sino todas las personas marginadas”. “La revolución comienza aquí, esto es el comienzo de un cambio muy necesario”, afirmó. También el exsecretario de Estado John Kerry se dejó ver en la manifestación, al igual que personalidades como la cantante Cher.


Antes de que arrancara la marcha, por el escenario apenas visible por la densa multitud que colapsaba el National Mall de la capital, hablaron más estrellas, como las actrices America Ferrera o Ashley Judd, la cantante Alicia Keys o el documentalista Michael Moore. También legisladores demócratas como la senadora Kamala Harris de California, activistas de los derechos civiles, los inmigrantes o las mujeres, como la feminista Gloria Steinem o Cecile Richards, presidenta de Planned Parenthood, una organización que cubre los gastos médicos de millones de mujeres sin recursos y además practica abortos. El mensaje fue unánime: una petición de “resistencia” y de firmeza en la defensa de los valores y derechos como el matrimonio igualitario o una mejor sanidad adquiridos en los últimos años y que ahora se sienten amenazados bajo la era Trump, al igual que los inmigrantes, los refugiados, los musulmanes o la comunidad afroamericana.


“No nos van a amedrentar y no nos van a silenciar”, proclamó la abogada de derechos civiles y activista Zahra Billoo, que habló “como mujer y como musulmana”. “Nuestra América nos incluye a todos en nuestra preciosa diversidad y requiere que marchemos para protegernos, este es el momento de arremangarnos, de tener valor y salir preparados para trabajar”, pidió a los manifestantes.


Y estos recogieron el testigo.


Suzanne Matunis tiene 83 años, se mueve en silla de ruedas y no participaba en una manifestación desde las protestas contra la Guerra de Vietnam en los 70. Este sábado sin embargo viajó desde Pensilvania hasta Washington, acompañada de sus tres hijas y dos nietas. “No podía no venir, esto es demasiado importante”, argumentó. “Es importante que se escuchen las voces de las mujeres”.


La misma preocupación llevó a Janice Burbery, una antigua empleada de la ONU jubilada, a tomar un avión desde Roma para estar el sábado en Washington, una ciudad que también llevaba décadas sin pisar. Trump, con su equipo, especialmente el ultraconservador vicepresidente, Mike Pence,”van a imponer un fundamentalismo cristiano”, advirtió. “No podemos aceptar este paso atrás”.


Los lemas gritados durante la marcha y proclamados tanto por los organizadores como los cientos de miles de participantes daban muestra del amplio espectro de preocupaciones que ha generado en esa mitad larga del país que no votó a Trump —Hillary Clinton recibió tres millones de votos populares más— la victoria del republicano que nada más asumir la presidencia firmó una orden ejecutiva para revertir la reforma sanitaria de su predecesor, el demócrata Barack Obama.


Erin McEntee, una joven de Rhode Island, agitaba una pancarta con un mensaje sencillo: “ACA (la Ley de Seguro Asequible, como se llama el programa sanitario de Obama) me salvó la vida”. “Tengo una enfermedad mental crónica y ahora puedo perder mi medicación, mi médico y hasta mi trabajo”, decía preocupada. Un poco más lejos, Ximena Minuche, de origen ecuatoriano, reclamaba respeto por los inmigrantes indocumentados, como ella misma lo fue hasta hace poco y como siguen estándolo más de 11 millones de personas en todo el país a las que Trump ha amenazado con deportar.


La Marcha de las Mujeres, que empezó como una iniciativa privada de una mujer que, consternada por la victoria de Trump preguntó en Facebook a varias de sus amigas si se animarían a ir a Washington al día siguiente de la investidura, ha acabado convirtiéndose en un fenómeno nacional y hasta internacional apoyado por estrellas como Cher, Lena Dunham, Katy Perry o Robert DeNiro. Clinton, aunque no participó en su organización, dio su apoyo desde las redes sociales.

 

Washington 21 ENE 2017 - 22:14 COT

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Lunes, 05 Diciembre 2016 09:10

Distantes pero cercanos

Distantes pero cercanos

Este año la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, cada vez más inmensa y numerosa en escritores presentes, expositores y visitantes, está dedicada a América Latina en su conjunto, y por tanto podemos hablar de una celebración ecuménica de la lengua que a través de los siglos sigue expandiéndose de este lado del Atlántico.

Celebramos a nuestra literatura, y las novelas de lo que podríamos llamar el canon clásico latinoamericano tienen ya una edad provecta, según ese arcaico término que se usaba para señalar la edad avanzada. Doña Bárbara, que dio a nuestra literatura uno de sus personajes verdaderamente arquetípicos, aquellos que se salen de las páginas de un libro para andar por el mundo por su propio cuenta, va ya para los 90 años de haber sido publicada; y su autor, el venezolano Rómulo Gallegos, nos recuerda algo ya casi olvidado: a los escritores que aparejaban la vida literaria con la vida política.


Su caso me parece inusual, y por tanto memorable. Era un reformista de corazón, que aborrecía la sociedad cerril, de intensos tintes rurales de su país, y quería establecer la legalidad que décadas de dictaduras militares habían convertido en una mofa. Reformar el campo donde reinaba la ley del más fuerte, sustituir el arbitrio por el orden jurídico, es la tesis de Doña Bárbara como novela. Santos Luzardo, en nombre de la idea de civilización urbana, quiere someter la naturaleza indómita que aquella mujer encarna.


Doña Bárbara es una novela de tesis, y su propuesta es la misma que Gallegos quiso aplicar cuando fue electo presidente de Venezuela en 1947 por más de 80 por ciento de los votos: reformar la sociedad y hacer valer las leyes. Pero fue derrocado apenas nueves meses después de su llegada al palacio de Miraflores por los militares de polainas y charreteras que la magia de la democracia no había hecho desaparecer.


Fueron los mismos nueve meses de don Juan Bosch, electo presidente de República Dominicana en 1963, también por abrumadora mayoría, tras el ametrallamiento del generalísimo Rafael Leónidas Trujillo. Don Juan no era novelista, sino escritor de cuentos, uno de los mejores de América Latina, pero también olvidó que los generales amamantados por la longeva dictadura trujillista aún seguían allí; para ellos, cualquier reforma democrática no era sino comunismo soviético disfrazado.


Eran otros tiempos, claro, y cuando se hablaba de escritores comprometidos quería decir comprometidos contra las dictaduras de derecha, ahijadas del Departamento de Estado, cuyas políticas se guiaban de acuerdo con los intereses de las compañías madereras, mineras y sobre todo bananeras de Estados Unidos. Escritores antimperialistas. Es lo que fue el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, premio Nobel en 1967, cuya novela El señor Presidente llega el año que viene a su 70 aniversario, otra de nuestras obras capitales ya venerables.


Militancia antimperialista y calidad artística no eran, por supuesto, sinónimos, y la llamada trilogía del banano de Asturias ( Viento fuerte, El papa verde y Los ojos de los enterrados) es más que todo una diatriba. Pero su blanco es la United Fruit Company, patrocinada por los célebres hermanos Dulles, uno secretario de Estado, el otro jefe de la CIA, que en nombre de los intereses de aquélla derrocaron en 1954 al presidente legítimamente electo de Guatemala, Jacobo Arbenz, por intentar una reforma agraria. La realidad política llevaba indefectiblemente al realismo literario.


Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, alcanza el año que viene el medio siglo de haber sido publicada, un fasto que ya veremos celebrar con merecida pompa. Es un libro que nació como un clásico, y cada vez lo es más. Y en lugar de un solo personaje arquetípico, como doña Bárbara, o como Pedro Páramo , de Juan Rulfo, que ya pasó los 60 años, nos ofrece toda una dinastía que se sale de sus páginas, José Arcadio Buendía y su descendencia.


Esta saga convierte por primera vez el discurso político y la denuncia social en fábula múltiple, y es a través de ese juego de espejos que repite y altera imágenes hasta el infinito, que podemos contemplar de otra manera la historia de América Latina, guerras fratricidas, atraso rural, explotación y desigualdad. No es sólo eso, pero también es eso. En algún sentido, podríamos decir que Cien años de soledad es la última de nuestras novelas bananeras, desde luego que la United Fruit Company está detrás de la masacre de trabajadores en la Ciénaga, perpetrada por el ejército de Colombia el 6 de diciembre de 1928, y es la dueña del tren amarillo que transporta en sus vagones los cadáveres para tirarlos al mar como fruta de desecho.
Cuando en 1958 aparece La región más transparente, de Carlos Fuentes, Pedro Páramo ha salido a luz apenas tres años atrás. Son dos novelas casi contemporáneas, pero que abren y cierran dos mundos a mitad del siglo:


Rulfo pone el sello definitivo a la antigua manera de contar las historias rurales, cuando el narrador lo hacía desde arriba, desde el mundo civilizado, que de alguna manera desprecia el lenguaje popular porque lo entrecomilla; él se baja del balcón para meterse entre sus propios personajes, hablando también en murmullos desde debajo de la tierra, junto con los muertos del cementerio de Comala.


Fuentes entrevera múltiples historias narradas por múltiples voces en lo que entonces es ya la inmensa selva urbana de la ciudad de México, caótica y salvaje, desigual y ensañada de crueldades sociales, y esas voces hablan desde los distintos estratos sociales, un gran mural que se va desplegando delante de nuestros ojos.


Después ya tendremos Rayuela, de Julio Cortázar, y La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa, publicadas el mismo año de 1963 y que han pasado también el medio siglo de edad. Una modernidad distante y a la vez cercana.


Y esa modernidad se sigue multiplicando en el siglo XXI, cuando podemos hablar ya de una literatura latinoamericana del nuevo milenio.


Guadalajara, diciembre 2016


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Lunes, 21 Noviembre 2016 06:58

Desafíos

Desafíos

Con el elenco de la obra de teatro Hamilton –la más exitosa de Broadway de estos tiempos– abrazados sobre el escenario al final de la función del viernes, uno de los actores pidió muy cordialmente que el vicepresidente electo Mike Pence, quien llegó de último momento a ver la famosa producción, escuchara una palabras antes de irse de esta "obra de amor":

"Nosotros, señor, somos el Estados Unidos diverso que está alarmado y ansioso de que su nuevo gobierno no nos protegerá, ni a nuestro planeta, a nuestros hijos, nuestros padres, ni defenderá y respetará nuestros derechos inalienables. Pero de verdad esperamos que esta obra lo haya inspirado a respetar nuestros valores estadunidenses y que trabaje a nombre de todos nosotros. Todos nosotros. De nuevo, de verdad le agradecemos por ver esta obra, esta maravillosa historia estadunidense presentada por un grupo diverso de hombres y mujeres de diferentes colores, creencias y orientaciones".

La obra –que ha ganado los máximos premios en casi todas las categorías– es la historia en rap de Alexander Hamilton como uno de los padres fundadores, su relación con George Washington y adversario de Thomas Jefferson, y otras figuras durante la revolución contra el imperio británico. Pero, además de su idea novedosa de emplear el rap, casi todos esos personajes históricos anglosajones (a excepción de Hamilton, que nació en el Caribe y es presentado como inmigrante) son representados por actores de diversas razas y etnias (el guionista y creador de la obra, quien hizo el papel principal hasta hace poco, Lin Manuel Miranda, es de padres puertorriqueños).

Después de estas palabras, el público estalló en una ovación –los mismos habían abucheado a Pence cuando llegó a tomar su asiento– y los videos del incidente se volvieron virales; casi todo periódico y sitio de noticias registró el suceso. Pero ahí no acabó. El presidente electo Donald Trump se molestó y durante el sábado y este domingo envío cuatro tuits. El primero declaraba: “Nuestro maravilloso futuro vicepresidente Mike Pence fue hostigado anoche en el teatro por el elenco de Hamilton, con las cámaras prendidas. Esto no debería suceder” y continuó: “el teatro debería ser siempre un espacio seguro y especial. El elenco de Hamilton fue muy grosero anoche con un muy buen hombre, Mike Pence. ¡Pidan disculpas!” Siguió este domingo, insistiendo en que había oído que la obra está "sobrevaluada", y repitió que deberían ofrecer disculpas.

El actor Brandon Victor Dixon respondió a Trump en un tuit: "conversación no es hostigamiento, señor".

A la vez, fuerzas derechistas han lanzado una campaña para un boicot a la obra (algo bien recibido por infinidad de personas que esperan tener la oportunidad de conseguir boletos, ya que las entradas han estado agotadas para los próximos meses y es el boleto más difícil de conseguir en todo Broadway).

El acto de desafío ante los próximos ocupantes de la Casa Blanca es una de muchas rebeliones pequeñas y grandes que están intentando rescatar a este país de uno de uno de los momentos políticos más feos –esa es la palabra mas básica para caracterizarlos– en la historia del país (y eso que hay gran competencia por ese honor).

Tal vez las voces más influyentes a nivel nacional han sido los comediantes satíricos en sus programas de televisión, como John Oliver, Samantha Bee, Stephen Colbert y Trevor Noah. O James Corden con su huésped Benedict Cumberbatch, que justo antes de la elección ofrecen un comentario.

Saturday Night Live, con sus más de cuatro décadas en televisión, ya no tiene la agudeza y el filo de sus primeros años, pero también provocó la ira de Trump cuando el sábado pasado el actor Alec Baldwin retomó su imitación ya famosa de Trump en un sketch bastante dócil. “Vi partes de Saturday Night Live anoche. Totalmente parcial y prejuiciado, nada chistoso”, comentó en un tuit la mañana del domingo.

George Takei, famoso por su papel en la serie clásica Star Trek, pero también actor en otras series y películas, escribió en el Washington Post que escuchar a asesores cercanos de Trump hablar de un "registro musulmán", y señalar como antecedente cómo se hizo algo parecido con los japoneses-estadunidenses en la Segunda Guerra Mundial, es alarmante, ya que ese es un episodio en el cual 120 mil estadunidenses, "incluidos yo y mi familia, perdimos nuestros hogares, trabajos y libertades porque nos parecíamos a la gente que había bombardeado Pearl Harbor". Takei cuenta la historia de cuando tenía cinco años y él y su familia fueron trasladados a un campo de concentración. Indica que se está aplicando esta misma óptica a musulmanes estadunidenses hoy día, y concluye: "qué terrible es contemplar, una vez más, que el gobierno podría ser otra vez instrumento de terror y división. Eso no se puede repetir. No lo podemos permitir".

El desafío de artistas y comediantes contra uno de los presidentes más incultos (de nuevo, incluso ante feroz competencia de sus antecesores no tan distantes, como George W. Bush), junto con el brote de múltiples y constantes manifestaciones de protesta por las calles y plazas de este país, es, en su esencia, una lucha de lo noble y lo bello contra lo profano y lo feo. Esta resistencia no es sólo un acto político, sino que gira en defensa de valores y principios, y de luchas anteriores. Estas expresiones tanto en las calles como en los teatros, como el elenco de Hamilton, son un mosaico de colores y acentos.

Aquí, en esta coyuntura, hay un par de enfrentamientos a la vista: el de un Estados Unidos del pasado (en su versión mítica) frente al país del futuro, pero también un masivo desafío a lo feo, usando como municiones explosiones de belleza, desde escenarios de teatro y televisión hasta las calles de todo el país.

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Dario Fo, irreverente maestro del teatro subversivo, murió cantando

"Fue su gran final, resistió y siguió trabajando hasta que fue hospitalizado; hay que ponerlo en los manuales de medicina: el arte, la pasión y el compromiso político sirven", dice su hijo Jacopo

 

Milán.

El dramaturgo italiano Dario Fo, reconocido con el Nobel de Literatura 1997, artífice de una extensa obra irreverente y creativa, murió cantando.

Ayer en la mañana, en el hospital Sacco de Milán, falleció debido a problemas respiratorios y a complicaciones por una vértebra fracturada, el que fue un intelectual comprometido y referente moral para la izquierda de Italia. Él se definía como clown, pero era un maestro del teatro subversivo.

Los médicos del servicio de neumología dijeron que el paciente estuvo lúcido y cooperativo prácticamente los 10 días que permaneció en el nosocomio. Incluso se mostraron sorprendidos, pues hasta el miércoles, antes de que se agravara y tuvieran que sedarlo, Dario Fo cantó "horas", además de preguntar al personal sobre las noticias del país y el mundo, pues no podía ya leer los diarios.

Como rúbrica a una vida siempre a contracorriente, il arlecchino de Italia se fue un par de horas antes del esperado anuncio del ganador de Premio Nobel de Literatura 2016, como un último e involuntario acto antisolemne.

Él mismo fue reconocido en 1997 por la Academia Sueca por "la fuerza de sus textos, que simultáneamente divierten, atraen y brindan perspectivas".

El también actor festejó hace siete meses sus 90 años, rodeado de amigos y familiares en el Piccolo Teatro de esa ciudad, donde además presentó su libro Dario e Dio, escrito a cuatro manos con Giuseppina Manin, como reseñó La Jornada el pasado 24 de marzo, día del cumpleaños del dramaturgo.

Entonces se mostró vital y sorprendido de llegar a las nueve décadas "y no estar chocho. Se me olvidan ciertas cosas, pero nunca he producido tanto ni me ha apasionado y divertido como en estos tiempos", dijo a la prensa.

También participó en la apertura del Museo Franca Rame-Dario Fo, ubicado en el archivo de estado de la ciudad de Verona, que resguardará el acervo de Fo y de su esposa, fallecida en 2013, reunido a lo largo de 50 años, que contiene textos teatrales, manuscritos inéditos, manifiestos, libros y fotografías, además de vestuario, escenografía, marionetas y, en suma, toda su vida en 70 años de carrera.

Además, luego de 40 años de ausencia, Fo regresó a la televisión el pasado diciembre con un espectáculo dedicado a Maria Callas, protagonizado por Paola Cortellesi, última obra coescrita con Franca Rame, en la que quiso borrar la historia frívola de la vida de la cantante.

Autor de 70 libros, Dario Fo (1926-2016) dio voz y dignidad a personajes o hechos ignorados o manipulados por la historia, incluso corrigiéndola en sus textos teatrales de sátira política y social. Incomodó a más de uno por su empeño político de izquierda y por su constante desafío al poder y la hegemonía cultural.

Conocido en el mundo, y en particular en América Latina, donde participó en varios Festivales de teatro como el de Bogotá y Caracas a comienzos de los años 90 del siglo pasado, el teatro de Fo se caracteriza por un lenguaje absurdo en el que mezcla dialectos, latín, italiano y citas literarias.

Anticonformista, simpatizante comunista, admirador de la experiencia chilena con Salvador Allende, la comunidad teatral en el mundo lo llamaba "el maestro", y era uno de los autores teatrales más representados después de Goldoni.

Tan sólo en los recientes 12 meses publicó cuatro libros, además de Dario e Dio: Razza di zingaro, dedicada a Johann Trollmann (1907-1943), el mejor boxeador de Alemania, discriminado en el nazismo por ser gitano, que terminó en un campo de concentración, donde fue asesinado; Storia proibita dell’America, que muestra a algunos de los personajes estadunidenses que desafiaron el poder, empezando por el pueblo de los semínolas, única tribu india que jamás se rindió ante los colonizadores; Hay un rey loco en Dinamarca, novela histórica, en la que Fo recupera documentos inéditos que le permitieron reconstruir la manera en que Dinamarca alcanzó, durante el iluminismo, las bases para la construcción de un Estado moderno, en una historia de pasión amorosa, amargura y lucha por el poder.

Émulo de bufones medievales

Cuando Dario Fo recibió el Nobel de Literatura, la Academia Sueca dijo que Fo merecía el epíteto de bufón "en el verdadero sentido de la palabra. Con una exquisita mezcla de risa y seriedad abre nuestros ojos a los abusos e injusticias de la sociedad y también a la más amplia perspectiva histórica en que pueden ser ubicadas. Emula a los bufones del Medievo cuando critica a la autoridad y sostiene en alto la dignidad de los oprimidos".

El juglar y agitador político nació en Laggiuno-Sangiano, Varese, en el norte de Italia, hijo de un jefe de estación de tren y madre campesina. Desde temprana edad fue reconocido como "joven cascarrabias"; fue militante del Partido Comunista Italiano y mimo. Estudió pintura y arquitectura en la Academia de Bellas Artes de Brera, en Milán; sin embargo, la irrupción de la Segunda Guerra Mundial cambió sus planes de dedicarse al arte, pues dejó todo para unirse a la resistencia contra Mussolini.

Dario Fo comenzó su carrera colaborando en revistas satíricas en pequeños teatros y cabarets. Escribió su primera pieza dramatúrgica en 1944. En 1954 se casó con la actriz y escritora francesa Franca Rame, con quien fundó su propia compañía teatral en 1959.

Rame, su compañera de vida, con la que se casó por la iglesia, murió hace tres años de un derrame cerebral, a los 83 años. Fo no se repuso del todo del golpe: "soy ateo, pero Franca se me aparece todas las noches", comentó hace poco a sus allegados.

Procesado 40 veces por "delitos de opinión", es autor de la célebre obra de teatro Muerte accidental de un anarquista (1970), traducida y representada en muchos idiomas; uno de sus muchos textos por los que fue censurado por la cultura oficial y perseguido por la ultraderecha hasta el punto de que Franca Rame fue víctima, en 1973, de secuestro con violación por una banda fascista.

En 1980 las autoridades migratorias de Estados Unidos negaron a Fo permiso para entrar a ese país a causa de sus ideas políticas.

"Soy uno de los últimos marxistas que quedan, los otros se pasaron al Polo (coalición derechista encabezada por el ex fascista Gianfranco Fini)", ironizó alguna vez durante la presentación de sus puestas en escena.

Severo crítico de Berlusconi

Por supuesto, Dario Fo fue uno de los críticos más duros del ex premier Silvio Berlusconi, al que interpretó y ridiculizó en la comedia El anómalo bicéfalo (2003).

Sus obras siguen siendo "incómodas" en países como Turquía, donde hace apenas un par de meses fueron prohibidas por el presidente Erdogan. Cuentan que Fo, al enterarse, estalló en risas al comentar el hecho en una entrevista con el diario La Stampa: "Es como si me hubieran dado otro premio Nobel", dijo.

Misterio bufo, escrita en 1969, es considerada la obra más importante de Dario Fo, donde interpretaba él solo múltiples personajes y mostraba grandes dotes de mímica. En total escribió alrededor de 47 comedias, tres películas y más de 60 canciones.

Otras de sus obras son Los arcángeles no juegan al flipper (1959) y La mariguana de mamá es la más bonita (1976), farsa sobre el problema de la droga, inscrita en el llamado teatro de agitación.

El diario Corriere della Sera menciona que Jacopo, hijo de Fo, dio la noticia del fallecimiento del dramaturgo a la televisora RAI: "Ocurrió esta mañana a las ocho; fue su gran final, se ha ido. La única cosa sensata que puedo decir es que resistió y siguió trabajando entre ocho y 10 horas al día hasta que fue hospitalizado. Hay que ponerlo en los manuales de medicina: el arte, la pasión y el compromiso político sirven".

El concejal de Cultura del ayuntamiento de Milán, Filippo del Corno, informó que el funeral de Fo será en el Piccolo Teatro, donde el Nobel celebró en marzo con sus amigos, familiares, artistas y músicos sus 90 años. Ahora el foro será abierto al público para que se despida al escritor.

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Lunes, 03 Octubre 2016 07:03

El terreno de juego

El terreno de juego

Desde los palacios del futbol americano, del fut de verdad, beisbol, basquetbol y tenis, a campos deportivos de grandes universidades y preparatorias públicas, millones han visto y escuchado un mensaje a favor de la justicia, los derechos humanos y la paz.

Vale recordar que los coliseos deportivos tanto profesionales como de instituciones académicas suelen ser monumentos patrióticos, o por lo menos, donde se intenta promover el patriotismo y festejar el militarismo. Al inicio de cada partido profesional y muchos de los amateurs se entona el himno nacional, a veces hay ceremonias para "dar gracias" a las fuerzas armadas y siempre hay muchas, pero muchas, banderas nacionales (en este país parece que tienen que estar porque aparentemente a mucha gente se le olvida en que país está, o quién sabe por qué).

Pero desde algunos de estos terrenos de juego están brotando expresiones de otro tipo de amor por este país y su pueblo, expresiones de solidaridad con movimientos en las calles. Son actos atrevidos e inesperados justo por realizarse dentro del terreno de juego en coliseos patrioteros, casi siempre en contra de los deseos y posiciones de los dueños o autoridades académicas y hasta de los compañeros de equipo, y ante los ojos de miles y a veces millones (cuando el evento es transmitido por televisión).

Colin Kaepernick, mariscal del equipo de futbol americano de San Francisco, empezó a mediados de agosto a hincarse al inicio de cada partido ante el tradicional toque del himno nacional, como expresión de protesta. Explicó: "no me voy a poner de pie y mostrar orgullo por la bandera de un país que oprime a personas negras y personas de color". Su acto, sin declararlo explícitamente, es en solidaridad con el nuevo movimiento nacional de derechos civiles Black Lives Matter, que nació con las protestas por la muerte a balazos de un joven afroestadunidense en Ferguson, Misuri, hace un par de años. Pero Kaepernick, quien sigue expresando su acto de protesta en cada partido, ya no está solo.

Poco a poco, algunos de sus colegas se han sumado a su acto de desafío, tanto en su equipo como en otros de la liga profesional del país. Algunos jugadores de los equipos de Seattle, Miami, Denver, San Luis, entre otros, se hincan, se sientan o levantan el puño o las manos (en símbolo de protesta) durante la interpretación del himno. De repente estos actos se repitieron en partidos entre equipos en universidades y después en los campos de juego de preparatorias en Nueva Jersey, Illinois, Virginia, Nebraska, Ohio y más. Como ya se reportó en estas páginas, hasta integrantes de la banda musical del equipo de la Universidad Howard –institución afroestadunidense– se hincaron mientras tocaban el himno.

Fue notable el impacto cuando la rubia Megan Rapinoe, estrella del futbol soccer femenil de Estados Unidos, se empezó a hincar en solidaridad, afirmando que los blancos necesitan "apoyar a la gente de color" en estos momentos.

Estos actos detonaron denuncias por las autoridades, gremios de policía, agrupaciones de veteranos militares, algunos dueños y empresarios del deporte y todo un coro de políticos que acusaron que era una falta de respeto a la bandera o incluso que era casi traición.

Pero los atletas –entre ellos algunos de los más famosos hoy día– han continuado. Hace meses, superestrellas de basquetbol profesional, incluido el que es considerado el mejor en ese deporte, LeBron James, de los Cavaliers de Cleveland, y Dwayne Wade, del Heat de Miami, entre otros, habían declarado que no podían mantener el silencio ante la violencia e impunidad policiaca contra la comunidad afroestadunidense.

Esta semana pasada la superestrella del tenis, Serena Williams, transmitió un mensaje en el cual citó a Martin Luther King: “llega un momento en que el silencio se convierte en traición... no me quedaré en silencio más”, y expresó su preocupación por su sobrino de 18 años y otros jóvenes ante la brutalidad policiaca contra los afroestadunidenses.

Cuando el equipo olímpico estadunidense que participó en los juegos en Río este verano fue invitado a la Casa Blanca, la semana pasada, entre ellos también estaban dos atletas viejos: John Carlos y Tommie Smith. Fueron reconocidos por el presidente Barack Obama, quien declaró que "su poderosa protesta silenciosa en los juegos de 1968 fue controvertida, pero despertó a la gente y creó mayor oportunidad para aquellos que siguieron". En los Juegos Olímpicos de 1968 en México, ambos, al ser galardonados con las medallas de oro y bronce, y al entonarse el himno nacional de su país, levantaron el puño en lo que definieron como "un saludo de derechos humanos" durante una de las coyunturas mas difíciles del movimiento de derechos civiles. Fueron expulsados del equipo nacional en otras Olimpiadas. Smith expresó apoyo a las protestas de los atletas hoy día, e indicó que son actos valientes, pero "cuando uno hace algo en que realmente cree, uno verdaderamente no piensa en el costo, nada más lo hace".

La semana pasada Joakim Noah, el centro del equipo de basquetbol profesional Knicks de Nueva York, decidió no aceptar una invitación al equipo a la academia militar West Point, por su oposición a las guerra. “Es difícil para mí entender por qué tenemos que ir a las guerras, por qué los jóvenes tienen que matar a otros jóvenes por el mundo... Estoy muy orgulloso de este país, amo a Estados Unidos, pero sencillamente no entiendo que jóvenes maten a jóvenes por todo el mundo” declaró, de acuerdo con The Guardian. Agregó que apoya lo que hacen Kaepernick y otros atletas al usar sus perfiles públicos para enfocar su atención sobre asuntos graves. “Pero tiene que ser más que eso: este país está fuera de control, los jóvenes matan jóvenes... el himno no es el punto; hay cosas que se necesitan componer”.

Algunos atletas y equipos llegan a ser heroicos en el imaginario popular en todas partes del mundo. Aquí, ante la carencia de héroes en el ámbito político, ofrecen una referencia moral en un momento en que está en juego el futuro de este país.

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Sábado, 16 Julio 2016 06:29

Filmar un crimen no es un delito

Filmar un crimen no es un delito

Manifestaciones contra la violencia policial han sacudido Estados Unidos tras el reciente asesinato por parte de la policía de dos hombres afroestadounidenses: Alton Sterling en Louisiana y Philando Castile en Minnesota. Las imágenes en video de sus asesinatos, registradas por ocasionales testigos y publicadas en Internet, provocaron el espanto de millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, quienes filman la violencia policial afrontan cada vez más persecución, acoso, detención e, incluso, la cárcel.

 

El 5 de julio de 2016, Alton Sterling estaba vendiendo CDs frente a la tienda de un amigo en Baton Rouge, Louisiana, cuando la policía lo embistió y lo mató de un disparo. El propietario de la tienda, Abdullah Muflahi, filmó lo ocurrido con su teléfono celular y contó lo que vio ese día en el programa Democracy Now!:


“Él no sabía lo que estaba sucediendo. [Alton] se veía confundido. Les decía todo el tiempo: ‘¿Qué hice? ¿Qué está sucediendo? No hice nada malo’.

 

Cuando salí de la tienda ya lo estaban golpeando encima de un automóvil y le estaban disparando con una pistola Taser. En ese momento, otro oficial corre y lo tira al suelo. Y a continuación ambos policías comienzan a golpearlo en el suelo”.


Alton Sterling estaba tirado de espaldas sobre la acera mientras dos oficiales de policía de Baton Rouge, ambos blancos y corpulentos, lo sujetaban contra el suelo. En cuestión de segundos, los oficiales le dispararon a Alton Sterling a quemarropa y lo mataron.


Abdullah Muflahi añadió: “Después de que le dispararon, no estoy seguro de lo que dijo uno de los policías que estaba allí, pero el otro oficial, el que estaba cerca de mí, le respondió: ‘Que se joda. Déjalo ahí tirado’, en referencia a Sterling. En ese momento me metieron en el asiento trasero del patrullero”.


Abdullah Muflahi estuvo detenido durante seis horas, confiscaron su teléfono y, sin una orden judicial, la policía confiscó la cámara de seguridad de la tienda, además del equipo de grabación. Muflahi entabló una demanda contra la policía.


Una pareja que se encontraba en un automóvil a metros de donde estaba Sterling también grabó lo sucedido. El video llegó a manos de Chris LeDay, un oficial retirado de la Fuerza Aérea de Baton Rouge que ahora vive en Atlanta, que inmediatamente lo publicó en Internet. LeDay es un músico que tiene muchos seguidores en las redes sociales. “Cuando obtuve el video, lo primero que quería hacer era difundirlo porque fue un caso de asesinato a sangre fría. Quería publicar el video para que todo el mundo pudiera verlo, para que los policías dejen de cometer estas atrocidades impunemente”.


El video se volvió viral y, poco después, Chris LeDay fue detenido por la policía. LeDay trabaja en un centro de la Reserva de la Fuera Aérea de Estados Unidos en Dunwoody, Georgia. Lo detuvieron cuando estaba ingresando a la base. Cuando preguntó por qué lo estaban arrestando le dijeron que:

 

“encajaba con el perfil”. Cuando preguntó con qué perfil, no le respondieron. Este ex oficial afroestadounidense de la Fuerza Aérea que mide 1.90 metros y pesa 120 kilos se asustó. Dijo en Democracy Now!:


“Al cabo de media hora vi que venían más oficiales. Cada vez había más oficiales, así que decidí actuar y publicarlo en Facebook. Etiqueté a mi madre y a mi padre para que supieran lo que estaba ocurriendo. Escribí: ‘En este momento estoy rodeado de oficiales de la policía metropolitana y militar. No sé qué está sucediendo, pero quiero que sepan que si sucede algo no me resistiré’”.


Chris LeDay fue esposado, encadenado, lo obligaron a ponerse un overol naranja y lo detuvieron durante 26 horas. ¿La acusación? No haber pagado multas de tránsito.


Esta semana se cumplen dos años del asesinato por parte de la policía de Eric Garner en Staten Island, Nueva York. El 17 de julio de 2014, después de que un oficial de policía le aplicara una llave de estrangulamiento y otros oficiales se pusieran encima de él, Eric Garner logró decir: “No puedo respirar” once veces antes de morir. Sabemos esto únicamente porque un testigo, Ramsey Orta, filmó la agresión con su teléfono celular. El video tuvo amplia difusión. Ninguno de los oficiales del Departamento de Policía de Nueva York fue acusado del asesinato de Eric Garner.


Ramsey Orta nos dijo que la policía lo persiguió y acosó inmediatamente después de que se publicara el video. Una de las veces que lo detuvieron, Orta declaró que le dijeron: “Nos filmaste, ahora te estamos filmando”. Ramsey Orta acaba de llegar a un acuerdo mediante el cual cumplirá una pena de prisión de cuatro años por otras acusaciones no relacionadas con el caso, por lo que es la única persona presente en el momento de la muerte de Garner que irá a prisión.


Filmar un crimen no es un delito, es un servicio a la comunidad. La policía debe dejar de acosar a los ciudadanos que facilitan pruebas de video de la brutalidad policial.


Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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