Crían embriones humanos durante dos semanas en un laboratorio

Investigadores de Reino Unido y Estados Unidos criaron embriones humanos durante dos semanas en el laboratorio, sin necesidad de intervención materna, según un estudio que publican las revistas Nature y Nature Cell Biology, el podría reavivar los debates sobre la investigación embrionaria.

 

Primero, los investigadores observaron en detalle el desarrollo de embriones humanos, de sólo una semana de vida, en una placa de Petri, en una sustancia artificial en lugar de en el útero materno.

 

Es un proceso de autorganización totalmente independiente a las influencias maternas, informan las revistas. Sus trabajos podrían contribuir, entre otras cosas, a investigar mejor las causas de los abortos involuntarios.

 

Dieter Birnbacher, presidente de la comisión ética central de la cámara de médicos alemanes, considera el experimento muy interesante desde el punto de vista científico. Hasta ahora no había sido posible investigar cómo puede anidar el embrión fuera del útero materno.

 

Pero estamos muy lejos aún de la visión de una ectogénesis, es decir, el desarrollo de un niño fuera del útero materno, señala.

 

También son interesantes los resultados a nivel ético-filosófico, pues apoyan la suposición, recogida en la ley alemana de que un embrión tiene el potencial de autorganizarse con sus propios recursos.

 

En un comentario sobre el estudio, los científicos estadunidenses Insoo Hyun, Amy Wilkerson y Josephine Johnston piden que se revise la ley de los 14 días vigente en muchos países, según la cual se permite criar embriones fuera del cuerpo materno un máximo de dos semanas.

 

 

Plausible, más allá de lo estipulado

 

Las investigaciones presentadas ahora chocan con esa línea, escriben en Nature. El cultivo de embriones humanos parece plausible ahora más allá de ese periodo, por lo que es necesario revisar la normativa para valorar debidamente la investigación y los eventuales planteamientos éticos en el futuro, consideran.

 

Los óvulos fecundados anidan en torno al séptimo día de su desarrollo en forma de mórula, un conjunto circular de células, en la mucosa uterina.

 

Después, esas células se especializan. De algunas se desarrolla el embrión en sí mismo y de otras la placenta, que garantiza el alimento durante el embarazo. Esa parte del desarrollo humano era una absoluta caja negra, señalan los investigadores de Ali Brivanlou, de la Universidad Rockefeller de Nueva York, que lideró el primer equipo.

 

Para investigar mejor el proceso, utilizaron una técnica que ya había ensayado en ratones Magdalena Zernicka-Goetz, de la Universidad de Cambridge, directora del sgundo grupo de investigación, en Reino Unido. Los científicos cultivaron los embriones con ayuda de una solución nutritiva optimizada dotándolos de una estructura a la que pudieran agarrarse.

 

Además, esta nueva técnica nos da una oportunidad única de comprender mejor nuestro propio desarrollo en fases cruciales (los primeros días de la vida), afirmó Zernicka-Goetz.

 

El sistema de cultivo celular permite investigar por qué algunos embarazos terminan tan pronto y por qué los métodos de reproducción asistida tienen tasas de éxito tan bajas.

 

Los dos equipos suspendieron los ensayos después de dos semanas en cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre la investigación embrionaria.

 

La ley de los 14 días es un límite para la investigación con embriones vigente en Australia, Canadá y Estados Unidos, pero también en algunos países europeos, como Dinamarca, Suecia o Reino Unido.

 

Otros, sin embargo, prohíben totalmente la investigación embrionaria, como en Alemania, que sólo permite crear embriones para reproducción asistida.

 

A partir del día 14, el embrión se convierte en una estructura humana primitiva con una cabeza y una cola, lo que marca el momento a partir del cual puede ser considerado como un individuo, explicó el doctor Peter Donovan, de la Universidad de California. Para el estudio, utilizaron embriones que al final no fueron utilizados en procedimientos de fertilización.

 

Para cada procedimiento se desarrollan varios embriones y en cada ciclo son implantados en el útero de la paciente uno o dos. Los otros son congelados para ser usados si el procedimiento falla, si hay un aborto espontáneo o la paciente desea un nuevo embarazo. El excedente puede ser utilizado con fines científicos.

 

 

Estructura plan desarrollo

El anteproyecto de plan de desarrollo de la ciudad, “Bogotá mejor para todos”, coloca la felicidad en el centro. No obstante la importancia asignada a la felicidad, en ninguna parte del plan se aclara su significado. La felicidad está anclada en tres pilares: igualdad en calidad de vida, democracia urbana y construcción de comunidad. En el plan tampoco se explica la articulación entre estos pilares.

La distribución del presupuesto entre los pilares es asimétrica, y no permite entender las secuencias de causalidad que se presentan entre ellos. El 56 por ciento del presupuesto se destina a democracia urbana, el 20 por ciento a igualdad en calidad de vida, el 11 por ciento a eficiencia administrativa, 10 por ciento a desarrollo económico, 2 por ciento a construcción de comunidad, 0,6 por ciento a sostenibilidad ambiental, 0,5 por ciento a nuevo ordenamiento territorial. Estos porcentajes muestran que entre los componentes del plan no hay equilibrio. Tampoco existe una jerarquía clara.

 

De la felicidad etérea a la felicidad mediada por la capacidad de pago

 

Aunque la “felicidad para todos” recuerda a Bentham, el plan no logra introducir la dimensión multidimensional del planteamiento benthamiano.

Seguridad, subsistencia, abundancia, igualdad, esto es: mínimo de desigualdad: con estos nombres se han designado a las finalidades particulares que están próximas, en orden, a la felicidad universal y a la mayor felicidad para el mayor número de individuos Bentham 1786, p. 182 (1).

Las cuatro dimensiones mencionadas por Bentham (seguridad, subsistencia, abundancia e igualdad) tienen vínculos más o menos directos con el ingreso, pero clara-mente van más allá del ingreso. Esta perspectiva está lejos de enfoques estrechos, como los del plan de desarrollo, que identifican el principio de utilidad con la satisfacción del deseo.

Los informes de desarrollo humano reconocen la existencia de una cierta correlación entre el ingreso agregado y el índice de desarrollo humano (IDH). La relación no es perfecta y de ahí la importancia que adquieren los otros dos componentes del IDH: la educación y la esperanza de vida.

De acuerdo con la visión de Sen, la felicidad es el resultado del desarrollo de las capacidades de las personas: “[...] la atención debe centrarse en las capacidades para realizar; es decir, en lo que una persona hace o puede ser” (Sen 1985, p.i) (2).

El tema central de la propuesta utilitarista es la maximización de la felicidad del mayor número. Y para lograr este propósito la justicia comparativa juega un papel sustantivo. Los avances hacia la felicidad tienen que verse desde la óptica de la justicia comparativa. No se trata de proponer un ideal de sociedad que lleve a una discusión sobre teorías perfectas de la felicidad. El propósito es más sencillo: debe avanzarse hacia sociedades menos injustas.

La mayor expresión de la lógica utilitaria es la aceptación de que la capacidad de consumo es un buen indicador de las potencialidades del ejercicio de la libertad. Estamos de acuerdo en que no basta con tener. Y que lo más importante es el ser. Pero en el terreno operativo, y en el campo de la política pública, la capacidad de pago de los hogares termina siendo la variable más proxy de las capacidades reales. Incluso, podría afirmarse que la capacidad de pago es un proxy de la libertad. El pragmatismo subyacente a esta lógica tiene un claro contenido benthamiano. La posibilidad de la libertad de agencia tiene una relación directa con el aumento de la capacidad de pago.

Es evidente que cuando la familia destina menos recursos –en términos relativos– a la adquisición de bienes básicos, tiene mayor disponibilidad para el consumo de bienes que no son tan necesarios, y que permiten ampliar el espacio de elección de las familias. Podría afirmarse que mientras mayor sea la disponibilidad de ingresos para la adquisición de bienes no básicos, el espacio de la libertad aumenta. La reflexión sobre las capacidades terminan dependiendo –en términos operativos– de la capacidad de pago y de la disponibilidad de ingresos. Persiste la pregunta por la forma como la disponibilidad de ingresos se transforma en capacidades.

Estas consideraciones sobre la relación entre felicidad y libertad no se mencionan en el plan de desarrollo. La multidimensional de la pobreza permite ir comprendiendo la heterogeneidad de usos del ingreso, en función de los objetivos de cada persona. Cuando se supera el consumo básico, la demanda de otro tipo de bienes refleja la intencionalidad de la acción humana. El consumo del ingreso “excedente” informa sobre la forma como los individuos organizan su gasto teniendo como referente la vida que consideran buena.

Las condiciones para el ejercicio de libertad mejoran cuando el ingreso disponible aumenta. Para que la mayoría de la población eleve su capacidad de pago se requieren políticas distributivas que eliminen los subsidios de los ricos y aumenten los impuestos. Nada de esto se menciona en el plan de desarrollo que concibe la felicidad de una forma etérea.

1 BENTHAM Jeremy., 1786. “Filosofía de la Ciencia Económica”, en STARK William., 1952, ed. Escritos Económicos. Jeremy Bentham, Fondo de Cultura Económica, México, 1965, pp. 168-191.
2 SEN Amartya., 1985. Commodities and Capabilities, Oxford University Press, New York, 1999.

Publicado enEdición Nº223
El Banco Mundial solapa el blanqueo en los paraísos fiscales, según Oxfam

Más allá de su patente selectividad criminal, los sulfurosos papeles de Panamá (http://goo.gl/EWfuty) expusieron la hipocresía retórica de los fogosos escritores neoliberales como Mario Vargas Llosa (http://goo.gl/fJA3bC) y sus asociados narcoliterarios de la misma cepa globalista: en banco Santander (http://goo.gl/Dz5lRV ),atrapado in fraganti en los papeles mancillados, y el banco Stanford, que blanqueaba para la CIA en el paraíso fiscal caribeño de Antigua, vinculado al cártel del Golfo y a un efímero ex canciller foxiano (http://goo.gl/nGf4I9).


Los explosivos papeles de Panamá también han deshonrado las operaciones financieras de la Cruz Roja Internacional y la FIFA, cuando se ha vuelto una práctica vulgarmente común usar la fachada de entidades filántrópicas, caritativas y hasta de albergues de huérfanos para blanquear, al estilo del megaespeculador George Soros; del máximo defraudador de todos los tiempos, el israelí-estadunidense Bernard Madoff (http://goo.gl/t6JXeC), y de la fetidez de Mamá Rosa en Zamora, Michoacán, defendida por los empleados de Clío Tv de Televisa (http://goo.gl/vbukd9).


El delictivo bufete panameño de abogados Mossack Fonseca usó el aura protector de la Cruz Roja Internacional en su blanqueo global en 500 ( sic) empresas evasoras de impuestos y/o lavadoras de dinero ilícito (https://goo.gl/C97mnV).


Según un reciente reporte de Oxfam (confederación internacional de 17 organizaciones no gubernamentales, fundada en Oxford en 1942, que realiza labores humanitarias en 90 países), el Banco Mundial también solapa el blanqueo en los paraísos fiscales (https://goo.gl/c7W9KX).


De acuerdo con el perturbador reporte de Oxfam, “la mayor parte de las inversiones privadas ( sic) del Banco Mundial están vinculadas a paraísos fiscales”.


El Banco Mundial engaña a los miserables países del África Subsahariana con la evasión de impuestos por alrededor de 100 mil millones de dólares estadunidenses al año, mediante empresas que usan paraísos y otros trucos de fuga contribuyente. Cuenta con un brazo armado financierista, International Financial Corporation (IFC), que otorgó préstamos en 2015 a 68 empresas privadas, con inversiones en la zona subsahariana, de las cuales 51 (¡84 por ciento!) usan los paraísos fiscales para evadir impuestos. ¡Qué bonito!
La confabulación delictiva del Banco Mundial es atroz, ya que promueve la utilización de piratas paraísos fiscales por la mayoría de las inversiones privadas, con quienes está asociada mediante cuentas evasoras de impuestos.


Lo más cómico del caso es que el galeno sudcoreano-estadunidense Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, evoca en forma estruendosa sus falsas credenciales de combate a la corrupción... que promueve en los paraísos fiscales (http://goo.gl/w6CesZ).¡Puro fariseísmo financierista!


De acuerdo con el código de conducta humanitaria, que no humanista, de Oxfam, carece de sentido que el Banco Mundial aliente a las empresas a invertir en el desarrollo, mientras se hacen de la vista gorda al hecho de que tales empresas podrían estar engañando a los países pobres con sus impuestos necesarios para combatir la pobreza y la desigualdad.


Se nota que en el neocolonialista Banco Mundial aún no leen el libro seminal sobre la desigualdad consustancial al neoliberalismo global: El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty (http://goo.gl/cb04Fa).


En los recientes cinco años, el IFC, brazo armado financierista del Banco Mundial (http://goo.gl/bsZmS4), la mayor institución de desarrollo enfocada en forma exclusiva al sector privado en los países en vías de desarrollo, ha más que duplicado sus inversiones en empresas que usan los paraísos fiscales y que en 2015 alcanzó 2 mil 870 millones de dólares estadunidenses, en comparación con los previos mil 200 millones de 2010.


En un reporte previo, Oxfam había expuesto que las trasnacionales instaladas en África, la mayoría con bendición del vilipendiado Banco Mundial, hurtaban alrededor de 11 mil millones de dólares estadunidenses en impuestos cada año.


¿Qué tratativas lubricadas bajo la mesa paradisíaca fiscal existirán en forma bidireccional entre los proveedores de servicios humanitarios para el desarrollo unipersonal del Banco Mundial y sus cómplices empresas evasoras de impuestos? ¿Cómo andarán sus inversiones en los restantes cuatro continentes: v. gr. la polémica privatización del agua de la Ciudad de México?


El blanqueo solapado por el Banco Mundial se ejerce en el pirata paraíso fiscal poco publicitado de la isla Mauricio (Mauritius en inglés, anterior base naval británica en el océano Índico, al este de Madagascar), que ostenta 32 mil ( sic) entidades blanqueadoras, con uno de los mayores ingresos per cápita de África ( but of course!).


Según Oxfam, “en 2015, 40 por ciento de los proyectos totales incluyeron empresas con una subsidiaria o matrices en Mauricio. Esto es a través de los clientes mismos o en forma indirecta mediante padrinos ( sic), socios técnicos ( sic) u otros involucrados en el proyecto y, por consiguiente, que se benefician en forma indirecta de la inversión”.


Más aún: la diminuta isla Mauricio (con una superficie de 2 mil kilómetros cuadrados y 1.3 millones de habitantes) es ampliamente reconocida por facilitar inversiones de viaje redondo, que permite a las empresas y a los individuos llevar su dinero a los paraísos fiscales ocultadas como secreto financiero, y luego regresarlas a los países disfrazadas de inversión foránea directa (FDI, por sus siglas en inglés).


El viaje redondo permite cosechar el premio de los beneficios fiscales de que solamente gozan las inversiones foráneas. El dinero es sujeto a exenciones fiscales, más que a ganancias de capital o impuestos sobre el ingreso que deberían ser cargados en las inversiones domésticas. ¡Todas las facilidades del blanqueo global de evasión fiscal! De esta forma, “34 por ciento de la inversión total de India de 2000 a 2015 ha provenido de la pequeña isla de Mauricio, la mayor parte en el mismo edificio de la capital Port Louis (http://goo.gl/K2lwNq)”.


Por cierto, la isla Mauricio reclama la soberanía del archipiélago Chagos, hoy territorio británico, que se encuentra mil kilómetros al noreste y es sede de la superestratégica base militar estadunidense en Diego García (http://goo.gl/mRu5Sx), que funciona también como centro de tortura de la CIA (http://goo.gl/nEhLZy).


El cineasta y escritor británico Mark Donne comenta en forma desgarradora que por cada libra esterlina que recibe África como ayuda, pierde tres por la evasión fiscal en los paraísos de jurisdicción inglesa (http://goo.gl/8dgCrp). ¡Tremendo dato duro!


La insolencia del Banco Mundial es inigualable cuando sentencia que “el efecto de Los papeles de Panamá no será muy potente” con un efecto relativo en la economía de Panamá y de otros países de la región (http://goo.gl/KnziWw). ¡No, bueno!


En efecto, mientras perviva la piratería posmoderna de la desregulada globalización no cesará el criminal blanqueo global, su alma mater matricial, cobijada primordialmente por el financierismo israelí-anglosajón del conglomerado FMI/BM/Reserva Federal y la bancocracia de Wall Street y la City (Londres).


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Decepciona la recuperación global, afirma el BID; prevé que AL no crecerá este año

La recuperación global ha vuelto a decepcionar, sentencia el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su informe macroeconómico de América Latina y el Caribe 2016, dado a conocer este domingo. Advierte que la región tendrá un crecimiento nulo o levemente negativo este año por los bajos los precios de las materias primas, como el petróleo, y que la contribución del empleo al producto interno bruto (PIB) se reducirá por el envejecimiento de la población.


Tras la advertencia, la recomendación: Es imprescindible que los países latinoamericanos apliquen reformas fiscales profundas de manera inmediata para impulsar su crecimiento económico, so riesgo de que tengan que hacer ajustes más complicados en el futuro, indica el organismo.


Ello a pesar de admitir que en 15 países que han anunciado programas explícitos se contemplan ajustes de entre uno y 7 por ciento del PIB por uno o cinco años basados en la reducción del gasto, cuyo promedio calcula en 1.7 por ciento del PIB, y en el incremento de impuestos, en alrededor de 1.1 por ciento del producto.


En el caso de México, el BID elogia la reforma fiscal, las coberturas petroleras para suavizar el impacto del choque petrolero y la eliminación de subsidios internos, pues asevera que gracias a esas medidas se ha evitado hasta ahora un ajuste marcadamente procíclico del gasto público. En realidad, aquí ya se aplicaron dos recortes. El primero, por 124 mil 300 millones de pesos, en 2015, y el segundo, por 132 mil millones, en 2016, cada uno equivalente a 0.7 por ciento del PIB.


El BID justifica la urgencia de nuevos ajustes fiscales con el argumento del deterioro de las finanzas públicas en la región, pues asegura que el año pasado el déficit rebasó 2 por ciento del PIB en promedio y la deuda pública llegó a 50 por ciento del mismo.
Además, los ingresos recaudados entre 2011 y 2014 por la explotación y exportación de recursos naturales no renovables cayeron casi 4 por ciento del PIB regional. En el caso de México, los recursos fiscales provenientes del petróleo disminuyeron de 35 por ciento de los ingresos totales de 2013 a 20 por ciento en 2015, reducción de 8.3 a 4.5 por ciento del PIB.


Mucho espacio para los recortes


La buena noticia es que hay mucho espacio para mejorar la eficiencia del gasto, sostuvo Santiago Levy, vicepresidente del BID y ex subsecretario de Hacienda en México, al hablar sobre los ajustes fiscales durante la presentación del informe anual del organismo, titulado Es tiempo de decisiones: América Latina y el Caribe ante sus desafíos, que se realizó en Nassau, capital de Bahamas, uno de los principales paraísos fiscales del mundo.


El banco regional agrega que los ajustes deben aplicarse al gasto corriente, con reasignaciones de subsidios en gasolina, electricidad y transporte público, no en inversión pública para no afectar el crecimiento a futuro de la región. La infraestructura debería recibir al menos 5 por ciento del PIB en los países en desarrollo, pero el promedio en la región apenas llegó a 3.7 por ciento entre 2008 y 2013, señala.


Calcula que la zona crecerá sólo 1.7 por ciento anual en el periodo 2014-2020, promedio similar a las décadas de los 80 y 90, pero muy por debajo del 4 por ciento alcanzado entre 2003 y 2013 con el auge de las materias primas.


“La región enfrenta el doble shock de precios de materias primas y cambios demográficos. El envejecimiento poblacional, junto con otras tendencias demográficas, implica que en el periodo 2011-2020 el incremento de la participación del empleo puede llegar a contribuir 0.6 por ciento al índice de crecimiento, contra 2 por ciento registrado durante la década de 2000, pérdida potencial de 1.4 puntos porcentuales”, alerta.


Por si fuera poco existen riesgos adicionales, ya que por cada punto porcentual que se reduce la economía de China la de América Latina baja 0.6 por ciento y por cada punto que cae la de Estados Unidos la región pierde 1.5 por ciento de crecimiento. Si se suma el impacto de China y Estados Unidos, entre ambos pueden retrasar la recuperación económica de la región un año, sostuvo José Juan Ruiz, economista en jefe del BID.

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Un nuevo modelo centro-periferia trastornado

Por lo que se sabe, los antecedentes primeros de la dualidad centro-periferia se remontan a las tesis del rumano Mihail Monoilescu, el chileno-alemán Ernest Wageman y el danés Viggo Axel Poulsen. Pero qué duda cabe que fueron los economistas latinoamericanos de la Cepal, entre los que destacan el argentino Raúl Prebisch y el brasileño Celso Furtado los que, luego de la Segunda Guerra Mundial, desarrollaron la noción de una dualidad centro-periferia, para describir un orden económico mundial integrado por un centro industrial y hegemónico que establece transacciones económicas desiguales con una periferia principalmente agrícola y subordinada. La muerte prematura del mexicano Juan Noyola, en 1962, en Cuba, no lo registra en el panteón de los precursores señalados, pero qué duda cabe que fue uno de ellos.

De acuerdo con este enfoque, la relación desigual centro-periferia era el obstáculo principal para el desarrollo. La industrialización de las economías periféricas era el único modo de convertirse en sociedades desarrolladas.


Este enfoque propuso la sustitución de importaciones como vía para la industrialización de la periferia. Pero la llamada teoría de la dependencia, encabezada en gran medida por Andre Günder Frank, llegó para combatir sin tregua al pensamiento y a la praxis que buscaba vías de mejoramiento de grandes masas de latinoamericanos hundidos en el infrasubdesarrollo. Utilizó el modelo centro-periferia, pero para explicar por qué nunca habría desarrollo a partir de la relación de subordinación centro-periferia.


La crisis económica mundial iniciada en los primeros años setenta acabó con los debates entre la teoría del desarrollo que buscaban impulsar el modelo centro-periferia y los dependentistas, como acabaron también con la política económica keynesiana que practicaban la mayoría de los países desarrollados que impulsaban el estado de bienestar. Lo que siguió fue la expansión explosiva de la globalización neoliberal, la aberración de la desregulación, especialmente la financiera, y en paralelo la revolución informática. Un silencio sepulcral cayó sobre las teorías del desarrollo y de la dependencia.


El capital financiero se multiplicó hasta llegar a ser una masa de capital ficticio entre 70 y 80 veces el valor de la producción real de bienes y servicios en la actualidad. El capital financiero tomó el mando de la economía real mundial como conjunto, y de la política de todas las naciones. Los estados nacionales al servicio de los banqueros. La desigualdad socioeconómica alcanzó cotas sin antecedente histórico. Según los datos divulgados por Oxfam, casi la mitad está en manos del uno por ciento más rico de la población, y la otra mitad se distribuye, muy desigualmente, entre el 99 por ciento restante.


En noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín y en 1991 se desmoronó la Unión Soviética marcando el fin de una época. En cuestión de meses, la otrora superpotencia se disolvió sin que nadie pudiera ¬preverlo.


La OTAN se independizó y hace varios años que toma sus decisiones al margen del pacto internacional representado en la ONU.


En febrero de 1992 se firma el Tratado de Maastricht, concebido como la culminación política de un conjunto normativo, vinculante para todos los estados miembros de la Unión Europea (UE), tanto para los futuros integrantes como para los estados firmantes en el momento del tratado. Una moneda única para 19 estados de los 28 que conforman la UE, y unas mismas reglas para 19 economías distintas. Como se probaría a partir de 2008, una unión monetaria sólo puede funcionar con una coordinación de política fiscal y una política exterior propia del conjunto. El resultado fue la conformación de una dualidad donde unas potencias, encabezadas por Alemania, hegemonizan a las naciones mediterráneas: Grecia, Italia, Francia, España y Portugal, las principales.


Por una década –la de los altos precios de las materias primas– muchos de los llamados países emergentes se defendieron en buena medida de Estados Unidos, pero con el hundimiento de los precios de esos bienes, están de vuelta en las relaciones de dominación internacional en las que han vivido sometidas.


Ha vuelto el modelo centro-periferia, pero reconfigurado. Ahora hay un centro ampliado, un anillo, por así decirlo, de naciones semiperiféricas –destacadamente los países mediterráneos–, y los de siempre.


En tanto, la crisis mundial sigue ahí, sin solución posible. Sólo alinear la masa de capital dinero que circula en el mundo, con la economía real, exigiría una hiperinflación inimaginable y un impacto económico y político difícilmente concebible. Para los capitanes del mundo la hiperinflación no sólo no es solución, sino que la temen como al demonio. Otra salida serían las guerras, el gasto billonario en destruir bienes tangibles. Es lo que está en marcha. Foreign Policy hace un recuento del que tomo algunos ejemplos: el conflicto en Siria es el más severo del mundo. En Turquía, en los últimos seis meses, el largo conflicto entre Ankara y los miembros del Partido de los Trabajadores de Kurdistán se ha llevado más de 30 mil vidas desde 1984. La guerra en Yemen, con una gran participación de Arabia Saudita y el respaldo de Estados Unidos, Reino Unido y los aliados en el Golfo, se desató en marzo de 2015 y no se le avista un final. Nigeria, Níger, Chad y Camerún se enfrentan a la creciente amenaza de Boko Haram. En los últimos seis años, el grupo ha pasado de ser un pequeño movimiento de protesta en el norte de Nigeria a convertirse en una fuerza poderosa capaz de efectuar ataques devastadores en toda la cuenca del lago Chad. Desde diciembre de 2013 Sudán del Sur vive inmerso en una cruenta guerra civil que enfrenta al ejército regular, que entre 1993 y 2006 supuso la muerte de 300 mil personas.


Al mismo tiempo machacamos al planeta.

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Domingo, 06 Marzo 2016 06:00

El concepto de transición

El concepto de transición

Se habla mucho de transiciones para calificar periodos de cambio socioeconómico o político. Es el caso actualmente frente al agotamiento de las experiencias posneoliberales en América Latina por razones externas (crisis mundial) e internas, lo que no significa el agotamiento de las luchas antisistémicas. El término puede tener muchos sentidos, según la lectura de los eventos. Carlos Marx desarrolló el concepto de transición a propósito del paso del modo de producción feudal al capitalismo en Europa y Maurice Godelier, economista y antropólogo francés, lo resume de la manera siguiente: es la fase particular de una sociedad que encuentra más y más dificultades a reproducir el sistema económico y social sobre el cual ella se funda y empieza a reorganizarse sobre la base de otro sistema que se trasforma en la forma general de las nuevas condiciones de existencia (Maurice Godelier, 1982, 1165). Se trata evidentemente de procesos largos, no lineares, más o menos violentos de acuerdo con las resistencias de los grupos sociales involucrados. Muchos analistas estiman que el capitalismo llegó al fin de su papel histórico porque se ha vuelto un sistema destructor de las propias bases de su éxito, la naturaleza y el trabajo, como ya lo decía Carlos Marx. Es así que Samir Amin habla del capitalismo senil, que Immanuel Wallerstein publicó un artículo en medio de la crisis financiera diciendo que se asiste al fin del capitalismo y que István Mészarós habla de su incapacidad de asegurar el mantenimiento del metabolismo social de la humanidad (2008, 84).


Si, por una parte, se puede aceptar la idea de que estamos viviendo una transición del modo de producción capitalista a otra forma y que el proceso puede ser precipitado por la crisis climática, por la otra, no se debe olvidar que un tal cambio será el resultado de un proceso social y que no puede realizarse sin luchas ni una transformación de las relaciones de fuerza. En otras palabras, el capitalismo no caerá por sí solo y la convergencia de todas las luchas sociales y políticas es un requisito para llegar a un resultado. La historia nos enseña que el capitalismo es capaz de transformar sus propias contradicciones en un aporte al proceso de acumulación. Ya se habla de un capitalismo social y de un capitalismo verde. La elaboración teórica del concepto en el contexto histórico de la crisis sistémica actual permitirá la elaboración de instrumentos de evaluación de las experiencias sociales y políticas en curso. Es particularmente el caso en América Latina con los regímenes que empezaron procesos de cambio y que se reclaman del socialismo del siglo XXI. La cuestión fundamental es de saber en qué medida las experiencias políticas latinoamericanas fueron transiciones hacia otro modelo social o adaptaciones del capitalismo contemporáneo a las nuevas demandas ecológicas y sociales.


Las transiciones que pueden conducir a un cambio de paradigma son numerosas, pero exigen una visión específica. De hecho muchas de las medidas presentadas como transiciones son adaptaciones del sistema y no orientaciones hacia una construcción realmente pos-capitalista. Eso se nota en todos los países del Sur y también a los tratados que se concluyen entre países del Sur o en el cuadro de las políticas del BRICS. El apoyo al desarrollo de un capitalismo moderno en América Latina, el acaparamiento de tierras en África por parte de India y de China, la extensión de los monocultivos en Asia del suroeste para la producción de agrocombustibles o de madera, no son transiciones, sino nuevos caminos hacia un capitalismo nuevo, con todas las consecuencias de concentración del poder económico y de ignorancia de las externalidades (daños ambientales y sociales) que constituyen las características de todo capitalismo, aun el verde y el social.


El concepto puede también ser aplicado a procesos particulares dentro de una transformación general, por ejemplo en los campos económicos, sociales, culturales, políticos, religiosos, etcétera. En todo caso, se trata, sin perder la radicalidad de los objetivos, de definir las acciones que pueden conducir al resultado (otro paradigma de desarrollo humano) teniendo en cuenta, por una parte, las circunstancias concretas del desarrollo material, y, por otra, las relaciones de fuerza existentes en los campos económico-social y político. Un ejemplo típico son las economías de extracción, que, a pesar de ser dañinas ecológica y socialmente y de ser dominadas ampliamente por los interés del capital, no pueden ser paradas de un día al otro en los países que, en América Latina, por ejemplo, empezaron cambios importantes, porque, entre otros factores, constituyen la fuente financiera de las nuevas políticas. Es el caso de Venezuela, del Ecuador y de Bolivia. La transición consistiría: 1) en iniciar una política económica basada sobre las necesidades del mercado interior (lo que es a largo y mediano paso); 2) en promover leyes ecológicas y sociales más estrictas para las explotaciones; 3) hacer pagar sus costos (daños ambientales y sociales) a los usuarios, y 4) promover una legislación internacional para evitar el fenómeno de las ventajas comparativas en favor de los que aplican regulaciones más laxas.


La utilización de este instrumento conceptual no puede servir de pretexto a concesiones políticas o ideológicas de tipo socialdemócrata, es decir, aceptando que el desarrollo de las fuerzas de producción exige la adopción de principios, herramientas y recetas del capitalismo. Eso se traduce en el reforzamiento del poder de las clases sociales más opuestas a un cambio de modelo, como es el caso del Brasil, a pesar de avances en otros dominios. O también, como sucede en países socialistas, se crean nuevas diferencias sociales que inevitablemente alargarán un proceso de transición, tal como en China o en Vietnam.


De verdad eso plantea un problema fundamental: ¿cómo desarrollar las fuerzas productivas en una perspectiva socialista, es decir, en función del bien común de la humanidad y cuáles fuerzas desarrollar en prioridad? Es un problema que los países socialistas y los regímenes progresistas que nacieron desde la Segunda Guerra Mundial, no pudieron resolver adecuadamente y que fue el origen, tanto de los fracasos, como de la orientación neoliberal de la mayoría de ellos. Como lo decía Maurice Godelier en sus cursos en la Universidad Católica de Lovaina: El drama del socialismo es que ha tenido que aprender a caminar con los pies del capitalismo.


Frente a esto urge, por ejemplo, desarrollar la agricultura campesina orgánica, como se lo propuso en un seminario asiático en la Universidad Renmin (popular) en Pekín en 2010 y en otro, latinoamericano, en La Paz en 2013, en vez de promover los monocultivos de una agricultura agroexportadora; o también, reorganizar la red de ferrocarriles locales en América Latina, en vez de adoptar los proyectos del IIRSA (la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana). Muchas otras propuestas podrían ser pensadas como elementos de una verdadera transición que no sea una simple adaptación al sistema.


Por François Houtart, sacerdote católico. Fundador del Centro Intercontinental de la Universidad Católica de Lovaina

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Idean solución a bomba de tiempo de desechos plásticos en océanos

Científicos han ideado la mejor manera de retirar millones de toneladas de desechos plásticos que flotan en los océanos, bomba de tiempo que amenaza con envenenar el ecosistema marino.


Se estima que unas 8 millones de toneladas de desechos plásticos, como empaques de alimentos y botellas, son derivadas hacia los océanos cada año, donde se descomponen en microplásticos que atraen toxinas químicas ingeridas por las criaturas oceánicas más pequeñas.


Se prevé que la cantidad acumulada de plástico en el océano se decuplicará en 2020, y las consecuencias persistirán durante siglos, dado el tiempo requerido para que los plásticos se biodegraden. Esto ha producido llamados a una iniciativa global para recoger el desperdicio plástico flotante en la superficie de los mares.


Existe ya un plan ambicioso de acopio de recursos para recoger desechos que circulan en un enorme parche de basura en medio del Pacífico, mediante el uso de barreras inflables de 100 kilómetros de largo, alineadas a través de las corrientes marinas.


Pero un nuevo estudio sugiere que esto sería mucho más efectivo si se hiciera cerca de líneas costeras densamente pobladas, en especial en las costas de China e Indonesia, donde gran parte del desperdicio entra al mar.
Limpiar desde tierra


El llamado gran parche de basura del Pacífico es una ilustración altamente visible de la escala del problema global. Sin embargo, los investigadores creen que sería mejor acometer la limpieza más cerca de su fuente en tierra, donde cada año se tira el equivalente a más de 15 bolsas de plástico de supermercado por cada 30 metros de línea costera del mundo, señalan.


El estudio, llevado a cabo por un equipo del Colegio Imperial, es comparado con dos métodos hipotéticos de recoger plástico marino en un periodo de 10 años entre 2015 y 2025, ya sea retirando el desecho del medio del océano o emplazando las barreras de recolección frente a la costa, cerca de zonas densamente pobladas.


Modelos de computadora sugirieron que colocar dispositivos de recolección más cerca de las costas retiraría alrededor de 31 por ciento de los microplásticos, pequeños trozos y fibras resultantes de la descomposición ambiental de piezas más grandes. Sin embargo, cuando todas las barreras de recolección se colocan dentro de los parches de basura que circulan en mitad del océano, sólo se retirarían 17 por ciento de los microplásticos, según el estudio publicado en la revista Environmental Research Letters.


Tiene sentido retirar plásticos donde entran al océano, alrededor de centros económicos y de alta densidad de población en las costas. También significa que se pueden quitar antes de que puedan causar daño. Los plásticos del parche han viajado mucho y potencialmente han hecho mucho daño, comentó Erik van Sebille, del Colegio Imperial, director del trabajo.
Aunque existe una masa enorme de desechos plásticos circulando en los giros del océano –corrientes circulares–, sería más eficiente atacar el problema donde la mayor parte del desperdicio entra al mar, que por coincidencia es más rico en vida silvestre, señaló Peter Sherman, estudiante de física que participa en el estudio.


Detener la fuente contaminante


El gran parche de basura del Pacífico cuenta con una masa enorme de microplásticos, pero el mayor flujo de plásticos está frente a las costas, donde entra a los océanos. Hay mucho plástico en el parque, pero es una zona relativamente muerta para la vida en comparación con la riqueza en torno a las costas, expresó Sherman.


Necesitamos limpiar de plástico los océanos, y en última instancia esto debe hacerse deteniendo la fuente de contaminación. Sin embargo, esto no ocurrirá de la noche a la mañana, así que se requiere una solución temporal, y los proyectos de limpieza pueden serlo si se hacen bien.


Un estudio de 192 países realizado el año pasado encontró que la mayor parte de los desechos plásticos de los océanos procede de personas que viven en una franja costera de 50 kilómetros. Se estima que cada año se generan 275 millones de toneladas de desperdicios en el mundo, y entre 4.8 y 12.7 millones son arrojados deliberadamente al mar o son arrastrados a él.


Otro análisis encontró que 90 por ciento de las aves marinas han tragado plásticos y que esas aves se concentran en torno a las costas. Las predicciones de cómo se incrementará la cantidad de desperdicio plástico tomaron en cuenta la creciente industrialización de las naciones en desarrollo, el crecimiento de la población y los intentos de limitar la deriva de desechos hacia los océanos mediante actividades de manejo de desperdicios en tierra.


Traducción: Jorge Anaya

Publicado enMedio Ambiente
La organización de la vida y el trabajo en el mundo

ALAI AMLATINA, 05/02/2016.-No vamos a esbozar aquí los problemas que plantea a la imaginación, la utopía de More, Bacon, o Fourier. Vamos a limitarnos a esbozar algunos problemas de distopia, y no sólo en relación a los muchos, para quienes es un infierno la vida en la tierra, sino para todos los seres humanos, incluso para los que gozan de la "dolce vita", y, de hecho, para cuanto ser viviente se encuentra en el Planeta y goza de eso que se llama la biósfera.

En una segunda parte vamos a ver cómo conocimientos y denuncias no faltan en relación al infierno de los muchos, y tampoco sobre los peligros de ecocidio que a todos los seres vivientes amenazan.

Es más existiendo conocimientos precisos, válidos, confiables y abundantes, y viniendo ese saber de numerosos investigadores científicos, que en su inmensa mayoría son de "la corriente principal", es decir de la que recibe el apoyo de fundaciones y gobiernos, resulta sorprendente que cuando comprueban esos daños y peligros ni les hacen caso, ni sólo los descalifican por cuanto medio está a su alcance, sino hasta los persiguen, como si fueran culpables al no legitimar sus autores el sistema de los "decision makers", integrantes del "poder oculto" tras el capitalismo corporativo al que dominan unos cuantos billonarios superpoderosos, como los del tristemente famoso Grupo Bilderberg que se reúne regularmente en los grandes hoteles con sus "think tanks", y sus invitados distinguidos, algunos candidatos a gobernar. Ese grupo sobre todo, y algunos otros cuyos miembros se le integran o asocian, determina la suerte de buena parte de la humanidad y de los conflictos a enfrentar mediante colusiones, cooptaciones, corrupciones y represiones de variadas tramas, organismos e instituciones...

En palabras llanas, la descalificación y el asedio contra los investigadores que publican hechos y evidencias sobre peligros de que son causantes los grandes propietarios y accionistas de las corporaciones multinacionales, trasnacionales y globales, psicológicamente corresponde a esa "negación" freudiana de causas y efectos que política y consciente o inconscientemente buscan ocultar sus autores, y que en términos psicopatológicos y hobbsianos se ocultan a sí mismos.

Daños al mundo y peligros actuales y futuros que sufre la humanidad se niegan de varias maneras. O se afirma que los informes y estudios que los revelan son falsos, y eso se sigue afirmando todo lo que se puede, o cuando ya no se puede más, se afirma que los fenómenos "negados" no son ni tan peligrosos ni tan amenazadores como sostienen personas y grupos a los que se califica de apocalípticos o perversos y, ya en último extremo, esto es, cuando aparecen una tras otra las crisis anunciadas, se dice que los males que las provocan van a ser resueltos, y se emplean varias formas de mentir sobre el tiempo y magnitud en que van a resolverse, o sobre los recursos que van a emplearse y los subsidios e inversiones que se van a hacer, o sobre las tecnologías que los resolverán y que por supuesto en nada afectarán las inmensas ganancias que para las corporaciones significa, como efecto no deseado, la destrucción de la tierra.

La situación cognitiva resulta ser todavía más grave cuando se comprueba que a tamañas falsedades se añade el hecho invariable de que las partes se cuidan de adquirir compromisos vinculantes, o acuerdos ejecutivos, que en alguna y poca medida lograrían las políticas con que creen y hacen creer que se resolverán los problemas ecológicos, todo lo cual entraña una conclusión necesaria en que los ricos y poderosos no quieren ni pensar, y es la de que en la organización actual de la vida y el trabajo es totalmente imposible resolver los problemas sociales y ecológicos de la humanidad y del planeta. Y ese totalmente es rigurosamente determinista como algunas leyes de la física... Pero con una diferencia, que eso no ocurrirá si se implanta otra organización de la vida y el trabajo con "atractores" que no sean la maximización de poder, riquezas y utilidades.

Ese es el verdadero problema y aquélla la ciega defensa de los intereses creados. Ese es el origen del mentir y mentirse. Aquélla la irracionalidad de mentiras y peligros que se acallan o descalifican y que muestra las entrañas innegables de la prioridad por el poder y la riqueza que lleva a sus beneficiarios a disponer lo que, por un tiempo, les permita alargar la vida de que gozan, con una "duración" que no incluye ni siquiera a sus jóvenes descendientes. No, literalmente no piensan más que en ellos mismos y para nada en los demás y ni en sus estirpes, observación que hago aquí más que como un problema ético, como un problema cognitivo y psicopatológico.

La "negación" que Freud descubriera casi un siglo atrás en algunos de sus enfermos, la "negación" como descalificación actual de quienes sostienen eso que en inglés se llama "unconfortable knowledge", y la insistencia en recurrir a las "ilusiones" de que "las amenazas ecológicas son problemas tecnológicos", que van a resolver las corporaciones con sus nuevas tecnologías, son consecuencia de un gigantesco y dramático autoengaño pues si las nuevas tecnologías realmente se aplicaran y realmente fueran resolviendo los problemas, correlativamente irían reduciendo las inmensas utilidades y riquezas que los accionistas de las corporaciones tienen, problemas que en el fondo saben y ocultan super-ricos y super-poderosos, para entregarse a los problemas y temas habituales de pensar y tomar decisiones que aseguren su poder, sus ganancias, y su seguridad personal y corporativa, así como las que consoliden la inmensa fe que tienen en el poder de las tecnociencias y de los recursos de producción, mediación, corrupción y destrucción de que disponen para dominar y acumular, para persuadir e ilusionar, y para acentuar las crisis hechizas que desde los años sesenta aplican cada vez más y que los ayudan a enriquecerse, fortalecerse y dominar el mundo. Con crisis, corrupción y deudas dominan los estados con los mercados y los mercados con los estados, amén de variadas medidas que entrañan las políticas neoliberales.

Que esas crisis buscadas y controladas deriven en una crisis no buscada, incontrolada e inevitable no cabe en los problemas de que se ocupa la mayoría de los actores ni en la prepotencia mental o en la mentalidad bursátil, policial o mafiosa de quienes sólo ponen atención, inteligencia y energía en un negocio o crimen o peligro determinado, o en un conjunto de ellos, pero no en los que forzosamente, y hágase lo que se haga se darán con el tiempo en todo el mundo y por los que al fin perderán con su propia vida sus propios bienes. No es ese su tema. No forma parte de su existencia.

Es así como ni por asomo, el común de los ricos y el poderosos plantea el problema de que con la crisis del capitalismo estamos asistiendo también a la crisis de la civilización y de la especie humana, y que en la causa de ellas ocupan un primer lugar el capital corporativo y su entramado mundial de asociados, coludidos, cooptados, corrompidos así como las articulaciones de los complejos-empresariales-militares-políticos-y-mediáticos, y la fusión del negocio organizado y el crimen organizado. No pensar que corporaciones y complejos son causantes de lo que Bush padre llamó "la guerra sin fin" y que con ella advino la crisis terminal del sistema capitalista y de la civilización occidental, representa para todas esas fuerzas un conjunto de problemas que dan por ideológicos, o académicos, o falsos, y que, en todo caso, no les interesan, interesados como están en la maximización de su poder, utilidades y riquezas con un bienvenido subconsciente que los lleva a vivir los atributos de la eternidad...

Los complejos militares-empresariales, políticos y mediáticos dominantes, que para la toma y puesta en práctica de las decisiones mundiales cuentan con el eficiente y eficaz apoyo de sus coludidos, cooptados, subrogados y empleados exigen de éstos un silencio cómplice que quien rompe –traidor o enemigo– se enfrenta a su inmenso entramado de organizaciones formales e informales, de negocios respetables y de crímenes organizados, con grandes fuerzas gubernamentales y mediáticas de alcance global que están comprometidas, "compradas" e inclinadas a obedecer, defender, y legitimar a los poderosos, y de criminalizar, perseguir, despojar y eliminar a los miserables, marginados o pobres, así como a destruir la vida, riqueza, libertad o fama de los insumisos y rebeldes, muchos de los cuales al ser acosados, cooptados o aplastados por el sistema también se doblan o se quiebran. Así piensan. Así actúan.

El sistema dominante opera con fuerzas amalgamadas muy eficientes e inescrupulosas y emplea sus variadas redes en una guerra integral, que diseñan y libran sus expertos y conocedores, y de la que se aprovechan -en todos los niveles de mando y servil obediencia- quienes dirigen o realizan las operaciones de la guerra real y virtual, que los señores del sistema han desatado, usando para apoyarla una notable variedad de armas en que destacan las finanzas, las asociaciones, las macro-corrupciones y macro-represiones por las fuerzas políticas y sociales, militares y paramilitares, abiertas y encubiertas, uniformadas y disfrazadas, reales y virtuales, todas con el encargo de combatir, crear y armar el terrorismo, el narcotráfico y el mercado negro o paralelo, y de perseguir y destruir a los competidores y rebeldes en medio de "un caos controlado" para una "crisis controlada". Esas también son sus creencias, sus convicciones.

El conjunto de los ejecutores de tamaña "guerra sin fin" fomenta cuanto atentado quepa imaginar, muchas veces revestido de un fanatismo a modo, que sus adeptos invocan cuando destruyen sus propios templos y ciudades, matan a sus propias familias, a mujeres, niños, jóvenes y ancianos, al tiempo que apoyan –como en Siria- los bombardeos de manzanas enteras y los "golpes aéreos inteligentes", que según los jefes de estado de las grandes potencias son de tal modo precisos que sólo destruyen la habitación de la ciudad o villa en que se halla un terrorista identificado, sin que nadie más a su alrededor sufra daño alguno...

Como antecedente notable de tan siniestra y ya acostumbrada situación se da el hecho de que terroristas y bombarderos han tomado como campo de batalla las ciudades y poblados donde los terroristas se meten y donde los "aparatos inteligentes" indican el sitio exacto en que están los terroristas. En los hechos al destruir a uno o a varios terroristas, los aviones y las fuerzas de mar y tierra, también destruyen las infraestructuras urbanas y rurales existentes. Y esa es la extraña coincidencia entre los terroristas y sus enemigos de las grandes potencias; los dos destruyen a los pueblos, tanto quienes los defienden o dicen defenderlos como quienes dicen atacarlos y los atacan.

Con tales artimañas muchos de los habitantes de África, del Mundo Musulmán y Asia Central se han quedado sin ciudad, sin país, y con víctimas que llegan a millones entre sus residentes y entre quienes prefieren ahogarse en el mar con su mujer e hijos buscando escapar a la macabra guerra de bombas y drones que acabaron con la casa que tenían, con la escuela a donde sus hijos iban, con los hospitales donde sus enfermos graves y leves se atendían, y hasta con las infraestructuras de transporte terrestre y aéreo, de electricidad, agua, gas y calefacción, tan necesarias todo el año y sobre todo en el crudo invierno.

Tal es el panorama de quienes viven en el Medio Oriente y en Asia Central con diferencia en cuanto al clima en el Zagreb y en África Negra, y con formas de horror y odio parecidas, todas ellas "adaptadas al contexto religioso e ideológico", y aplicadas en variable escala con igual sevicia, como ocurre en las regiones de nuestra América donde habitan los pueblos indios campesinos, hoy despojados de sus tierras, con millones de ellos también desterrados de sus campos y países, y que viven bajo el terror y la miseria o que en el camino a la utopía de Hollywood caen en la esclavitud o la muerte, o en el paso de fronteras y ya en los territorios añorados caen en las redes de la migra y son deportados a su lugar de origen. Y así muchos que ya llegaron vuelven al mismo sitio de que habían buscado escapar.

La emigración de los miserables alcanza a millones de seres humanos de acuerdo con las estadísticas oficiales, y esos millones son mucho más cuando no sólo se incluye a quienes emigran a otros países y continentes, sino a los que emigran de un lugar a otro en su propio país, y dejan las tierras y casas de sus mayores. En estudios recientes –es cierto-, se ha descubierto que la mayoría de los emigrantes no viene de los más pobres, sino de las clases medias con profesionales y técnicos que tienen los recursos necesarios para pagar transportes costosos. Sumado este hecho a los anteriores, en que la mayoría de las víctimas siguen siendo los pobres se ve que junto a la destrucción de las ciudades e infraestructuras se está cambiando la política que Andre Gunther Frank calificó de "desarrollo del subdesarrollo" por una política de "subdesarrollo del desarrollo", que alcanza a numerosos países que vivieron con las ilusiones de los gobiernos desarrollistas. Para colmo de males, a los desastres de la guerra y de la emigración se añade la disminución de la esperanza de vida, y el incremento de la tasa de mortalidad por las hambrunas y pandemias y por el aumento de los desastres ecológicos producidos por el creciente peso económico-político-cultural e informático de las corporaciones y sus subsidiarias, y por los desastres ecológicos derivados de grandes incendios, inundaciones, y poluciones del agua, la tierra, el aire, los lagos, los ríos y el mar, hechos a los que se añade la disminución y desaparición de numerosas especies animales y vegetales y la del medio ambiente desde el Polo Norte hasta el Polo Sur en que los deshielos causan la muerte de osos y esquimales.

A lo desagradable que resulta hablar de todo esto, se añade lo doloroso de vivirlo en carne propia. Pero como dijo un inglés notable "a todo nos acostumbramos".

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No puedo menos de esbozar aquí esta breve descripción del mundo en que vivimos. Lo hago a sabiendas de que me encuentro ante los miembros e invitados de un organismo vinculado a la educación, la ciencia y la cultura.

La emoción que expresan verdades como éstas es parte de un conocimiento de la ciencia, la cultura y la pedagogía que impulsen acciones responsables destinadas a enfrentar, explicar y construir alternativas a una situación, que en nuestro tiempo tiene enredadas las cabezas con profundas incógnitas, ante innegables dificultades y ante obstáculos abrumadores, en que la firmeza de las convicciones propias y de la fuerza de los pueblos, a pesar de todo y por encima de todo, nos llevará a repetir el firme clamor de "¡VENCEREMOS!" con la convicción de que, "más temprano que tarde", como dijo Salvador Allende, nuestra nueva proclama de "otro mundo posible" se convertirá en realidad.

Nosotros aquí, y muchos otros en otros muchos lugares de Nuestra América y otros continentes, podemos contribuir al nuevo pensamiento crítico y creador que asuma los problemas y los enfrente en sus movimientos insumisos al amparo de la ciencia, la cultura y la educación.

La prioridad de los problemas a enfrentar –estoy seguro– es la política del desconocimiento, del engaño y de la barbarie reinantes, precisando la actual organización de la vida y del trabajo en el mundo, y no sólo buscando y practicando las alternativas más idóneas, sino atendiendo un problema no menos grave y descuidado, el de los procesos de transición a un mundo en que la vida y el trabajo se organicen en un sistema que no tenga como atractor principal la maximización de poder, de riquezas y de utilidades, sino la democracia con el socialismo y con la libertad, con los tres amalgamados, si a la realidad conceptos y palabras se refieren.

Llegados a este punto vemos la necesidad de aclararnos "¿qué tanto es lo posible?" y cómo varía y variará "lo posible" en el tiempo, el espacio, la organización y la estrategia,-que es como varían muchas otras categorías reales y conceptuales...

Reparar en el significado actual de aquéllas categorías que sean fundamentales para la acción y la reflexión, y señalar el éxito de valor universal alcanzado por la Revolución del 26 de julio en Cuba, o por los indios mayas del movimiento zapatista en México, nos llevará a incluir también algunos de los avances y obstáculos de los movimientos bolivarianos que con Venezuela encabezó Hugo Chávez y que con el Estado Plurinacional de Bolivia encabeza Evo Morales, así como de los avances y retrocesos de gobiernos progresistas que surgieron en América del Sur y evolucionaron, se fortalecieron y debilitaron entre diferencias significativas.

En todo caso, de los movimientos revolucionarios y progresistas buscaremos deducir algunos requisitos para la construcción de otro mundo posible y necesario...

Para emprender el análisis de la organización de la vida y el trabajo en el capitalismo del siglo XXI, es un buen principio partir de los Estados Unidos de Norteamérica, en tanto se trata del único Estado-Nación que tiene bases militares en toda la Tierra y una influencia global mucho mayor que la de cualquier otro país. Es más, si no vivimos en un mundo unipolar como pretende el complejo militar empresarial norteamericano, los habitantes de América y el Caribe sí vivimos en lo que tradicionalmente ha sido el "patio trasero" del imperio norteamericano. Desde fines del siglo XIX, Estados Unidos es la principal potencia que domina esta región del mundo con la excepción de Cuba. Estados Unidos destaca también en el entramado de poder empresarial, militar, político y mediático que caracteriza al capitalismo global y al Estado neoliberal de Occidente como el sistema autoregulado más eficaz para lograr las mediaciones de gobiernos, partidos y movimientos afines.

El país metropolitano y los países dependientes -con excepción de Cuba- muestran una dialéctica controlable por su "complejo empresarial-militar", en períodos relativamente largos, con inclinaciones a la derecha y a la izquierda que son aceptables para el "complejo". En el propio país metropolitano, las inclinaciones a la derecha hasta ahora han mostrado ser controlables, incluso hoy en que revelan un movimiento parecido al de los años veinte en Alemania e Italia, con una ideología de extrema derecha a la "americana", que acentúa sus rasgos y sus expresiones racistas, y abiertamente colonialistas y represivos.

El viraje a la derecha en los países latinoamericanos y caribeños tiende a modernizar sus tradiciones golpistas y ultra-conservadoras anteriores y a unir gobiernos, partidos y movimientos bajo nuevas posiciones de dependencia. El "aggiornamiento" de los dictadores civiles y militares los lleva a aplicar la vasta cultura de la contrainsurgencia y de los aparatos inteligentes para su mayor eficiencia en el gobierno de las democracias de fachada con estados adelgazados y países más y más empobrecidos, despojados de sus recursos naturales y sus mercados de producción y de servicios por los efectos de la política neoliberal.

Sobre todos esos países en el mundo entero en el momento actual, se ha lanzado una ofensiva creciente en que el complejo empresarial-militar de Estados Unidos ha logrado posiciones cada vez más ventajosas. La ofensiva no sólo afecta a los Estados Nación en lo individual sino a Nuestra América y a los convenios de solidaridad y apoyo mutuo como el ALBA y el ALMA. La ofensiva pesa en particular también contra los países ricos en recursos naturales –como el petróleo- y sobre los países que tienen gobiernos progresistas, desde los más moderados hasta los que significan un avance al socialismo, la democracia y la libertad, en los que destaca Cuba con su gran experiencia martiana y marxista de valor universal.

La ofensiva cobra formas diferentes en cada circunstancia, pero abarca a todas las naciones, incluso a las más neoconservadoras o neoliberales. Así va desde Venezuela con su gran proyecto chavista y bolivariano y su petróleo, pasando por Ecuador, Brasil, hasta Argentina en el Sur y México en el Norte, aquélla que ya perdió su gobierno progresista y éste que ya privatizó su petróleo y una gran cantidad de propiedades que antes eran nacionales, sociales y comunales.

En medio de la ofensiva hay resistencias notables y nuevos peligros que se enfrentan como es el caso de Cuba, último y primer valuarte del socialismo, la democracia y la libertad, o el de Venezuela con un Estado de orientación bolivariana y socialista, o, el de Bolivia, constituido por las naciones de los pueblos originarios que buscan construir un nuevo estado pluriétnico. En la resistencia, destaca también el proyecto zapatista que abarca una inmensa región cultural y cuyos integrantes –organizados y armados– cuentan como una fuerza inmensa con su moral organizada, con su conciencia y su voluntad organizadas en que transfieren a la sociedad el poder del estado. El movimiento zapatista en su pensar y hacer incluye el saber de los pueblos mayas y los nuevos valores y medios con que se ha enriquecido la democracia con el principio del poder en el pueblo, y por el pueblo. El zapatismo ha hecho aportaciones notables a la organización de un gobierno que es pueblo y de un pueblo que es gobierno. Desde l994 no cesa de enriquecer su pensamiento, su discurso, y la organización del trabajo y la vida hacia las metas que desde sus albores formuló en el decir y el hacer con su clamor de "Libertad, Justicia, Democracia". Es un movimiento que cada vez más afirma y organiza su posición socialista, democrática y libertaria contra "la hidra capitalista". Como todos los demás se encuentra inserto en esta lucha mundial en que a las incógnitas sobre la mejor estrategia a seguir algunos responden optando por una de las líneas tradicionales y otros respondemos apoyando toda lucha que tienda en los hechos a organizar la libertad, la justicia, la democracia y el socialismo con el pueblo, entre el pueblo, y por el pueblo.

Hoy, no podemos ignorar que están siendo acosados y en muchos casos destruidos muchos de los logros emancipadores de la Humanidad y que a los inmensos peligros de injusticia, terror y violencia actuales y polémicos de los complejos empresariales-militares que dominan el mundo, se añade un nuevo peligro en la historia de la humanidad, y es su capacidad de destruir la vida, y de provocar un ecocidio tanto con la acelerada destrucción de los recursos naturales, como con las luchas por los recursos naturales y los mercados y con las guerras reales y virtuales de desposesión y despojo que están lejos de asegurar el control de una guerra nuclear.

Si tan grave situación obedece a un sistema como el capitalista cuyo atractor principal es la acumulación de poder, riquezas y utilidades, el fenómeno indica día a día que corresponde a una crisis del capitalismo y también de la civilización con posibilidades de terminar con la historia de la especie humana y con cuanto ser viviente habita en la Tierra. Ante esos peligros, plenamente confirmados por las ciencias, y ante la vulnerabilidad que mostraron los países del llamado "campo socialista" que hoy viven bajo la restauración del capitalismo, lejos de caer en el fatalismo y el desánimo, debemos enfrentar éstos grandes problemas con propuestas derivadas de nuestras experiencias, y con las que sean capaces de frenar y derrotar las estrategias de dominación de corporaciones y complejos, y de una la organización de la vida y el trabajo en la Tierra no sólo extremadamente cruel sino ecocida.

1°. En el terreno del conocimiento y la acción por nuestra parte, en primer lugar creo que debemos considerar la estrategia y la táctica de quienes nos atacan. Al hacerlo descubriremos la importancia que para ellos tiene fomentar el individualismo en nuestras organizaciones. Con sus distintas formas de operar, el individualismo que fomentan los complejos empresariales-militares logra romper las organizaciones de la liberación de los pueblos y las que construyen las clases proletarias y los trabajadores o los jóvenes rebeldes que están con ellas. El individualismo representa a lo largo de la historia, una fuerza mucho mayor de aquélla que nos imaginamos con meras acusaciones y juicios de descalificación de personas o grupos, como los que se limitan a hacernos pensar que fulano o zutano son "oportunistas", "disidentes" o "traidores". Estas acusaciones, o las sanciones que los inculpados y organizaciones reciben, se quedan en el nivel de lo personal o de luchas entre grupos. No permiten destacar que el individualismo es una categoría general de la lucha contra la liberación y contra las clases explotadas y oprimidas. Tomar en cuenta la ofensiva del individualismo aplicado en nuestra contra como una estrategia de dominación, permitirá disminuir la vulnerabilidad de las fuerzas emancipadoras.

Y a continuación señalo otras formas de la ofensiva:

2º. La corrupción, que en gran y en pequeña escala acaba con líderes, partidos, sindicatos, uniones campesinas e incluso con estados-nación. Los funcionarios "vendidos" pueden ser frenados en todo momento por quien los compró, o denunciados por éste como corruptos si no obedecen demandas crecientes, más y más comprometedoras. En las clases y estratos sociales, la corrupción se presenta como cohecho, o como subsidio o como regalo, o como caridad, o como acción "humanitaria". Para enfrentarla se usa el rechazo colérico o firme, y entre la gente pobre, la dignidad... La corrupción en los países que se encuentran encabezados por las fuerzas de liberación, se realiza en el mercado negro, y el mercado negro o la economía informal no sólo contribuyen a resolver algunos problemas de escasez de una parte de la población sino debilitan la moral de los usuarios que empiezan a creer eso de que "la vida es así". De muchos de ellos salen las bases de apoyo cómplice para la restauración del capitalismo. El problema no queda allí. Incluye a los negociantes del mercado negro que hacen fortunas impresionantes con la complicidad de empleados públicos y de altos funcionarios. La lucha contra la corrupción constituye un imperativo de combate defensivo que ha sido de máxima prioridad en Cuba, y que enfrenta un arma enemiga que no cesa en su ofensiva en la propia Cuba. Es vital contraatacarla como lo saben los propios cubanos y todos aquellos que luchan por la emancipación. .

3º. Ilusionar con los sueños de la "sociedad de consumo", es característica de la propaganda y la publicidad que vuelve sumisa a una parte de la juventud rebelde. Y para eso también sirve el opio o la marihuana. Volviendo a Cuba, es cierto que la ilusión revolucionaria se pierde por algunos jóvenes que no vivieron en la Cuba esclavizada anterior a la Revolución del 26 de Julio. Pero no es sólo eso lo que determina el atractivo de los jóvenes que quieren irse y buscar fortuna o que añoran revivir el pasado. Tanto en los viejos tiempos como ahora hay muchos jóvenes –hombres y mujeres- que eran y son conformistas, y otros que eran y son insumisos... orgullosamente rebeldes. Y éstos son hoy más que ayer. Pero incluso con aquéllos puede la pedagogía moral y política crear una conciencia, una inteligencia, una voluntad de lucha, muchas veces admirables e inesperadas con su participación orientada en acciones y organizaciones colectivas.

4º. Y aquí tocamos otro objetivo que amerita capítulo aparte: el de la moral como moral de lucha y como moral de cooperación y de "compartición", ese neologismo zapatista que la computadora pone en letras rojas. Ya Benedetti decía que cuando hablamos de moral no hablamos de "moralina". Es más: aquí queremos acentuar que la moral es una fuerza de tal modo importante que sin moral se despedaza toda revolución, todo movimiento emancipador, toda lucha por el socialismo, por la democracia y la libertad. Si usar el término de "moral" se ha prestado a razonamientos que reducen la moral a una conducta personal o a una posición meramente idealista, ya es tiempo de que nos percatemos que sin moral personal y colectiva estamos gravemente desarmados.

5º. El teatro de la guerra, el engaño y la mentira del poder establecido han progresado enormemente desde la época de Shakespeare. Las guerras "virtuales" y las guerras "a modo" son su máxima expresión. No sólo se diseñan para confundir la realidad con sus imitaciones de lo real y sus materializaciones de lo teatral. Sirven para organizar juegos de guerra en que los imperialistas arman el juego y los pueblos ponen los muertos. Y para que los juegos hagan destrozo y medio entre los propios pueblos, tanto la guerra política como la militar despojan las luchas de toda ideología, de todo programa que pugne por la organización de un mundo menos injusto y menos autodestructivo. No hacen de los mahometanos una raza maldita, como los nazis la hicieron de los judíos, hacen de ellos unos terroristas criminales a los que juntos bloques, estados, corporaciones y pueblos deben castigar o eliminar. Es así como luchas y guerras son relegadas al orden de lo criminal y se dan contra los terroristas o contra los narcotraficantes, son relegadas sin más alternativa.

Y allí donde la guerra es más fuerte -en la inmensa región musulmana-, la guerra neofascista se junta con la guerra por el petróleo y otras riquezas, y de paso con la eliminación neodarwinista de negros y musulmanes desechables, en que los genocidios acostumbrados sustituyen a los campos de concentración y a los hornos crematorios que los nazis organizaron para eliminar a los judíos. En cambio la destrucción de los pueblos africanos, árabes, y mahometanos se hace dizque para castigar a "quienes merecen castigo", que son enjuiciados, comprobados como culpables y justamente castigados mediante acciones que lejos de ser terroristas constituyen una "guerra justa" de cielo, mar y tierra. Y esas mentiras colosales son compartidas por los pueblos y gobiernos partidarios de una globalización que incluye a Estados Unidos y Europa y a la que China cada vez se acerca más.

Actualizar, reforzar y comprometerse con ideologías y programas que den termino al actual modo de dominación y acumulación, de organización del trabajo esclavo, tributario, servil, y mentirosamente asalariado, así como al inmenso desempleo de miles de millones de jóvenes que luchan inútilmente y desesperados por un trabajo o una escuela es una tarea urgente que tome en cuenta todas las experiencias anteriores que fallaron, para no recurrir a ellas y todas las que tuvieron éxito para aplicarlas y adaptarlas, más las que han florecido recientemente y que enriquecen el proyecto revolucionario de otro mundo verdaderamente posible.

Ese mundo no puede tener como "atractor" o atractivo principal la maximización de poder y riquezas, sino la organización de la sociedad y del mundo entero en torno a los valores humanos que los clásicos y lo nuevos movimientos emancipadores defienden.

Lograr ese objetivo en la práctica corresponde a un proceso que se da, y tal vez se dé, como muchos otros, entre movimientos insumisos y rebeldes, políticos o armados, y entre confrontaciones y negociaciones. En cualquier caso las fuerzas progresistas y revolucionarias tendrán que encontrar tanto las alternativas que efectivamente les permitan construir la libertad, el socialismo y la democracia, como los procesos de transición que den mínimas garantías a los participantes para defender sus intereses y valores vitales en la nueva organización mundial.

La alternativa principal no es hoy reforma o revolución, sino desconocimiento o conocimiento de que la actual organización de la vida nos lleva a genocidios descomunales, a crisis crecientes de la civilización, y a la muerte del planeta. Este ya nos está enviando un mensaje indiscutible: capitalismo y muerte, o libertad, socialismo, democracia y organización de la vida y del trabajo para alcanzar esos objetivos.

En el mundo entero el país más indicado y con más experiencias en las luchas y las negociaciones emancipadoras es Cuba. Muchos consideramos que en ella debe organizarse el dialogo mundial permanente sobre las alternativas y las transiciones posibles para la organización de un mundo que asegure la vida y el trabajo En ese diálogo tendrían que participar los "think tanks" de las corporaciones y complejos y los representantes de las luchas contra "la hidra del capitalismo", imagen clara de los zapatistas que de las mil cabezas nos indica una que es necesariamente mortal, y en este caso mortal para el capitalismo.

El capitalismo sin fin es un mito. Y sin embargo ese mito es el que se está imponiendo en el mundo, no sólo con la aplicación del neoliberalismo, sino con la instauración del capitalismo corporativo en el antiguo "campo socialista", y a últimas fechas con una creciente ofensiva, que coincide con la presencia cada vez mayor de la extrema derecha en Estados Unidos y Europa, y con el avance de la globalización en el camino de un mundo unipolar encabezado por Estados Unidos, entre los grandes obstáculos están los que representa entre contradicciones Rusia y China.

Tales hechos, sin duda constituyen un freno para cualquier proyecto de transición negociada a la organización del trabajo y de la vida en dirección al post-capitalismo. Y en este terreno Cuba es también la que nos convoca a hacer de nuestra voluntad, de nuestra moral, de nuestra conciencia una norma a seguir hasta el fin, y no sólo controlando el miedo sino perdiendo todo miedo, como les dijo Fidel hace tiempo a los estudiantes de la Universidad de La Habana.

Y termino esta plática de una manera no acostumbrada: ¡Viva la vida! ¡Venceremos!

21/01/16

Por Pablo González Casanova, exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Texto presentado en la II Conferencia Internacional CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS, que se realizó en La Habana, del 25 al 28 de enero con motivo de la reunión del Consejo Mundial del Proyecto José Martí.

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Jueves, 04 Febrero 2016 06:36

Bullying a ciencia, arte y humanidad

Bullying a ciencia, arte y humanidad

La dominación vía la proyección de fuerza policial-militar, para-militar y de espionaje, no es suficiente para el ejercicio hegemónico. Si de la proyección de dominio Estados Unidos tiene en exceso, es aguda la debacle de su liderato moral e intelectual, el otro puntal esencial para llevar la batuta mundial y afrontar los grandes retos del siglo XXI: el colapso climático antropogénico (CCA) en curso, la hipermilitarización doméstica e internacional de Estados Unidos y la financiarización de la economía, con su cauda de desigualdad extrema, pobreza, descomposición y polarización, en centro y periferia capitalista. Ante estos retos hay carencias estructurales inherentes, por los límites planetarios a una acumulación capitalista centrada en la expansión para el aumento perpetuo de la ganancia, por lo que preocupan los síntomas de deterioro y de acoso de corte inquisitorial (bullying), contra ciencia, arte y humanidad.


Los límites del régimen político/electoral de Estados Unidos, de presencia patente (y patética) en París, no sólo impidieron a esa potencia ofrecer alternativas reales para frenar y mantener en niveles no-catastróficos el CCA, condición sine qua non para el consenso mundial, sino que fungió como obstáculo mayor a un acuerdo vinculante y efectivo ante lo que, junto a una guerra nuclear, representa el riesgo mayor antropogénico que enfrenta la biota global. En ese contexto están fuera de lugar el regaño del secretario de Estado de Estados Unidos a James Hansen por criticar la COP21, o el del primer ministro (PM) de Canadá, Justin Trudeau, exigiendo a Leonardo DiCaprio detener su inflamada retórica ambientalista por su repudio a la codicia corporativa en la explotación de arenas bituminosas en Alberta. Hansen acertó porque los compromisos voluntarios en materia de emisiones de gases con efecto invernadero (GEI) se quedaron cortos de mecanismos concretos y lejos de la meta.


Si bien celebro el ascenso de Trudeau, que tome nota de la gran toxicidad de ese tipo de explotación y sus efectos sobre la salud de la población, además de la devastación de flora y fauna y de los efectos atmosféricos y climáticos, todo bien analizado por Tony Clarke (Tar Sands Showdown, 2015). Esas arenas deben quedar bajo tierra. De otra manera (Hansen dixit) acaba todo para el planeta. En esto DiCaprio acertó.


En Estados Unidos el bullying a la ciencia climática y a la comunidad científica en general, a las humanidades y las artes cinematográficas, realizado por grupos y organismos negacionistas del CCA, cuenta con apoyos institucionales y financieros de las industrias y negocios de los combustibles fósiles. Un estudio sistemático del fenómeno, además de incluir los donativos –ahora ilimitados– a las campañas presidenciales y de senadores y diputados federales, estatales, así como a gobiernos locales, detectó la presencia abierta y encubierta del big oil. Las investigaciones sobre las fuerzas que sostienen al negacionismo y sus movimientos organizados, institutos de investigación (think tanks), cabildos de las industrias involucradas y centros como el American Enterprise Institute, la Fundación Heritage y el Instituto Cato, incluyen a fundaciones conservadoras y fondos secretos. Estudios más recientes (R.J.Brulle, 2013) analizan el universo más amplio del negacionismo, con financiamiento estimado en poco más de 900 millones de dólares anuales.


El negacionismo es más que un riesgo a la humanidad. Opera con sigilo en legislaturas estatales, el Congreso y en los pasillos del uno por ciento. Su sesgo inquisidor lo ejemplificó el físico teórico Lawrence Krauss: en valioso texto publicado por el Bulletin of the Atomic Scientists (23/7/14) narra que diputados republicanos promovieron enmiendas a la Ley de Presupuesto en Energía. Recortaron fondos a las energías renovables, al transporte sustentable y a la eficiencia energética más grave, dice Krauss, sus enmiendas prohiben a científicos del Departamento de Energía (DE) realizar investigaciones sobre los posibles impactos del cambio climático. Una enmienda de J. Langford, de Oklahoma, prohíbe la aplicación de cualquier orden ejecutiva sobre el precio del carbón o que el DE estudie los beneficios de las leyes que restringen las emisiones de CO2. Paul Gozar, de Arizona, propuso prohibir al DE el desarrollo de mejoras al programa de modelos climáticos, con frecuencia criticados por los negacionistas. Una tercera enmienda republicana impediría al DE actividades de apoyo a la elaboración de la Evaluación Climática Nacional –de EU– y al Informe del IPCC de la ONU. Lawrence Krauss pregunta a los negacionistas: si fingimos que el cambio climático antropogénico no está ocurriendo, ¿desaparecerá?


El reto no es asunto menor. La ciencia social debe visibilizar al público y a las cortes, las bases financieras y corporativas que alientan la institucionalización del atraso de más de 20 años en el recorte a los GEI: la COP 21 fue otra zancada del big oil hacia el abismo climático.


jsaxef.blogspot.com

Publicado enMedio Ambiente
Los siete mayores cambios para el medio ambiente que veremos en 2016

El fin del mito del coche eficiente, la emergencia definitiva del consumidor sostenible o la nueva movilidad urbana son algunos de ellos.

 

El fin del mito de los coches eficientes


El coche eficiente ha sido el caballo de batalla de la industria durante décadas. La idea era convertir el viejo automóvil, ruidoso y contaminante, en el nuevo vehículo del siglo XXI, limpio y silencioso. Durante años, los fabricantes han esgrimido estadísticas que demuestran que los coches de hoy emiten una fracción de los óxidos de nitrógenos, partículas, etc., que emitían en los ochenta o noventa. Incluso se presentan datos de reducción paulatina de las emisiones de CO2. El caso Volkswagen ha dado al traste esta estrategia. Ahora sabemos que el coche eficiente de motor convencional es un callejón sin salida, que la reducción drástica de emisiones solo se podrá conseguir utilizando una tecnología completamente distinta.

 

Pero la industria ha anunciado con orgullo la venta de más un millón de coches en 2015, todos los cuales, menos 2.000, son de motor de gasoil o gasolina. Más de un millón de coches de los que expulsan humo por el tubo de escape, muchos de los cuales seguirán rodando en 2026.

 

La emergencia definitiva del consumidor sostenible


Tras el consumidor verde de tipo heroico que solo quería salvar al planeta, aunque fuera a costa de su salud y su bolsillo y el ecoconsumidor pijo, amante de productos eco súpersaludables y súpercaros, llega el consumidor sostenible, es decir, el que quiere ahorrar dinero, mejorar su salud y de paso salvar al planeta. Y a su encuentro sale toda una nueva rama de la economía: consumo colaborativo, economía circular, cultura de compartir más que de tener.

 

Muy buenos ejemplos de todo esto hay en la movilidad, con el auge del coche compartido en todas sus variantes, que está acabando con la cultura de "tener coche" propia de la gente de más edad. O nuevas formas de comprar comida, más orientadas a lo vegetal que a lo animal. O una nueva manera de considerar los artículos desechados, que antes tirábamos automáticamente a la basura, como valiosos objetos para reparar y dar una nueva vida.


La salida del armario del gamberro ambiental, sin complejos


Ahora que parece que hay un consenso mundial sobre la manera de proteger nuestro planeta del desastre climático, es posible que llegue a su fin del consenso sobre la sostenibilidad cotidiana. Hasta hace poco, los ciudadanos concienciados y responsables que comían poca carne e iban al trabajo en bicicleta se veían como algo folklórico, ligeramente ridículo pero completamente inocuo. Esto ha sido así hasta que estos ecociudadanos, a través de sus representantes, han conseguido alguna parcelilla de poder político. Y entonces hacen cosas tan horrendas como pretender combatir la contaminación restringiendo el uso del coche.

 

La reciente experiencia de Madrid ha mostrado como la respuesta de una parte no despreciable de la ciudadanía a esta restricción ha sido poner el grito en el cielo y acusar a los promotores de la medida de antisistemas que quieren destruir nuestro modo de vida civilizado y occidental. Unas cosas llevan a otras, y este mismo influyente sector de la opinión pública, que podríamos llamar el partido del chuletón y el tubo de escape, critica acerbamente la lucha contra el cambio climático, las energías renovables el reciclaje, el coche eléctrico, las recetas vegetarianas y muchas cosas más por el estilo. Sin complejos.


La nueva movilidad urbana


ANFAC ha presentado recientemente siete medidas para reducir drásticamente la contaminación en las ciudades. Todas ellas se pueden interpretar en la dirección de la nueva cultura de movilidad. Por ejemplo, el etiquetado de vehículos o la recuperación de las rutas de empresa.

 

Es muy interesante la división de todos los coches de España en seis categorías: desde la cero (azul) a la 5 (rojo carmesí). Es la base fundamental para que aquellos con etiqueta roja paguen más impuesto de circulación, no tengan acceso a zonas restringidas, etc.


Las consecuencias de la COP 21 de París


La resaca de París va a ser muy prolongada. Una vez que se firmó el último documento de compromiso de acción y se vació la última botella de champán, todo parece tranquilo, pero por debajo de esas calmadas aguas hay cientos de equipos jurídico-político-técnicos dispuestos a entrar en acción en cada una de la Potencias firmantes. Hay mucho trabajo por hacer: redactar nuevas leyes, conseguir aprobaciones parlamentarias, establecer nuevos protocolos de actuación y nuevas normas técnicas.

 

Como en las movilizaciones militares, una vez que la maquinaria técnico-jurídica se pone en marcha ya no hay forma de pararla. Esperemos que las 195 maquinarias estatales implicadas en la firma que echaron alegremente en la COP21 no se detengan esta vez.


El fin del mito del petróleo


El petróleo, que imponía tanto respeto hasta hace poco, está de capa caída. Para empezar, es barato, hasta extremos insultantes (27,07 dólares por barril el 11 de enero). Los países compradores ahorran dinero a espuertas (no los compradores de gasolina, que pagan casi lo mismo). Los países vendedores ya no reciben tanto dinero como antes, y su poder político mundial disminuye en proporción.

 

El fracking, la gran esperanza fósil hasta hace poco, se ha revelado como lo que es: una manera demasiado cara y demasiado contaminante de conseguir hidrocarburos. Hay una desgana general en todo el asunto petrolífero. Es verdad que todavía es la energía predominante en la economía mundial, pero cada vez se ve con más claridad la era post-petróleo. Comparado con las excitantes nuevas energías, como la termoeléctrica o la hidroeólica, el petróleo resulta decimonónico.


La contaminación visible (y hasta vistosa)


Hubo un tiempo no muy lejano en que la contaminación se podía masticar, literalmente (en Pekín todavía pueden hacerlo). Densas masas de partículas impedían toda visión más allá de cincuenta metros. La ropa tendida se llenaba de carbonilla negruzca y las medias y paraguas de agujerillos por el ácido sulfúrico.

 

Tras duro trabajo de eliminar calderas de carbón, cambiar fuel pesado por gas, alejar industrias, etc., la atmósfera volvió a recuperar su transparencia. Es verdad que eso era si la mirabas desde el interior de la ciudad, porque desde fuera la boina oscura se veía con claridad tras unos pocos días de atmósfera en calma. Pero en general nos dábamos menos cuenta, las autoridades municipales nos tranquilizaban y pensábamos que el problema había sido erradicado.

Según se ha informado, el episodio de contaminación de diciembre de 2015 aumentó en un 10% las consultas en urgencias en la ciudad de Madrid. Una y otra vez, se publican estudios que demuestran que la contaminación nos enferma. En la ciudad antes citada, a lo largo de 2015, la media mensual de densidad de dióxido de nitrógeno fue de 40 microgramos por metro cúbico. Esto va a salir a la luz. La contaminación no es un fenómeno natural, sino un problema que socava gravemente nuestra calidad de vida y que tiene solución.


Iniciativas y otras cosas


The Carbon Levy Project: 90 compañías de petróleo, gas y carbón son responsables del 63% de las emisiones totales de CO2. ¿Deberían pagar por este daño que hacen al clima?

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