No es un debate entre partidos, sino de la humanidad*

Gracias, señor secretario general, excelencias, señoras y señores, y distinguidos invitados. Tengo el honor de estar aquí hoy ante ustedes, no como un experto, sino como un ciudadano preocupado; una de las 400 mil personas que marcharon en las calles de Nueva York el domingo, y de los miles de millones en todo el mundo que quieren resolver nuestra crisis del clima.


Como actor, simulo para ganarme la vida. Represento personajes ficticios que a menudo resuelven problemas ficticios.


Creo que la humanidad ha mirado el cambio climático en la misma forma: como si fuera una ficción que ocurre en el planeta de otra gente, como si fingir que el cambio climático no es real de algún modo lo hiciera desaparecer.


Pero creo que sabemos que no es así. Cada semana vemos nuevos e innegables eventos del clima, evidencias de que el cambio climático acelerado está aquí ahora. Sabemos que las sequías se intensifican, que nuestros océanos se calientan y acidifican, con vapores de metano que ascienden desde el lecho del océano. Contemplamos eventos climáticos extremos, temperaturas cada vez más altas y que las capas de hielo de Antártida Occidental y Groenlandia se derriten a tasas sin precedente, décadas delante de las proyecciones de científicos.


Nada de esto es retórica, y nada es histeria. Son hechos. La comunidad científica lo sabe, la industria y el gobierno lo saben, hasta la clase militar de Estados Unidos lo sabe. El jefe del Comando del Pacífico de la Armada, el almirante Samuel Locklear, dijo en fecha reciente que el cambio climático es la mayor amenaza a nuestra seguridad.


Amigos míos, este organismo –quizá más que cualquier otra sociedad en la historia humana– enfrenta ahora esa difícil tarea. Ustedes pueden hacer historia... o ser vilipendiados por ella.


Para hablar claro, no se trata sólo de decir a la gente que cambie sus focos o compre un automóvil híbrido. El desastre ha ido más allá de las elecciones que hacen los individuos. Ahora se trata de nuestras industrias, y de que los gobiernos en todo el mundo adopten acciones decisivas en gran escala.


No soy científico, pero no necesito serlo. Porque la comunidad científica del mundo ha hablado, y nos ha dado su pronóstico: si no actuamos juntos, sin duda pereceremos.


Ahora es el momento de actuar


Necesitamos poner precio a las emisiones de carbono y eliminar los subsidios gubernamentales a las compañías productoras de carbón, gas y petróleo. Necesitamos poner fin al paseo gratuito que los contaminadores industriales han recibido en nombre de la economía de libre mercado; no merecen nuestros dólares de impuestos: merecen nuestro escrutinio. Porque la economía misma morirá si nuestros ecosistemas se derrumban.


La buena noticia es que la energía renovable no sólo es alcanzable, sino que es buena política económica. Nuevas investigaciones muestran que hacia 2050 la energía limpia y renovable puede satisfacer ciento por ciento de las necesidades energéticas del mundo usando tecnologías existentes, y crearía millones de empleos.


No es este un debate entre partidos, sino un debate humano. Aire y agua limpios, y un clima favorable a la vida son derechos humanos inalienables. Y resolver la crisis no es cuestión de política. Es nuestra obligación moral, aunque, lo reconocemos, abrumadora..

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Sólo tenemos un planeta. La humanidad debe hacerse responsable en escala masiva por la insensata destrucción de nuestro hogar colectivo. Proteger nuestro futuro en este planeta depende de la evolución consciente de nuestra especie.


Es el más urgente de los tiempos, y el más urgente de los mensajes.


Honorables delegados, líderes del mundo: yo simulo para vivir, pero ustedes no. La gente hizo sentir su voz el domingo en todo el mundo y el impulso no cesará. Ahora es el turno de ustedes; el momento de responder al mayor desafío de nuestra existencia en este planeta... es ahora.


Les suplico enfrentarlo con valor. Y honestidad. Gracias.


* Discurso pronunciado en la inauguración de la Cumbre sobre el Clima, en la sede de Naciones Unidas, donde fue nombrado mensajero de paz de la ONU para asuntos de cambio climático


Traducción: Jorge Anaya

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Se frena en AL el crecimiento de la clase media, advierte Moody's

En la última década el sostenido crecimiento de la economía de América Latina y el Caribe permitió que, por primera vez, el número de habitantes de la región que podía ser considerado de clase media superara al de los que viven en la pobreza, según la medición de organismos internacionales. La tendencia se está frenando, de la mano de la desaceleración de la actividad en los países de la zona, advirtió este martes Moody's Investors Service.

El crecimiento de las clases medias en América Latina se está frenando, aseguró. México es uno de los países en que el estrato de población de ingresos medios seguirá en aumento, aunque con elevados niveles de morosidad en sus cuentas con los bancos, derivado de la contratación de préstamos al consumo, anticipó.


Después de registrar una trayectoria de crecimiento constante durante la última década, el avance de la clase media de América Latina se está moderando, por lo cual es probable que haya un amplio impacto económico que afectará especialmente a ciertas industrias, expuso Moody's en el reporte El crecimiento de la clase media en América Latina se desacelera.


El crecimiento sostenido y las políticas económicas de la última década mejoraron la vida de millones de personas en la región, de acuerdo con el Banco Mundial, que ha subrayado el aumento de la población que por su ingreso puede ser considerada clase media, como un hecho destacado de la región en años recientes.


La tasa de pobreza en América Latina y el Caribe descendió de 42 por ciento de la población en 2000 a 25 por ciento en 2012, mientras las filas de la clase media aumentaron de 22 a 34 por ciento de los habitantes de la región en el mismo periodo, de acuerdo con datos del organismo. Por primera vez en la historia el número de personas de clase media ahora supera al número de pobres, un signo de que América Latina y el Caribe avanzan hacia una posición de clase media, según el Banco Mundial. El producto interno bruto de la región crecerá este año 2.5 por ciento, después de haberlo hecho 2.7 y 3.1 por ciento en 2013 y 2012, respectivamente, según el Fondo Monetario Internacional.
El menor crecimiento esperado para la economía latinoamericana va a imponer un freno al avance que se venía observando en la población que puede ser considerada de clase media, lo que afectará el desempeño de sectores que hasta ahora se han favorecido por el aumento en el ingreso promedio, como los minoristas, los fabricantes de automóviles, las constructoras, las compañías aéreas, y los vendedores de artículos de precios elevados, dependientes de crédito y no esenciales, apuntó Moody's.


En México, al igual que en Colombia, de acuerdo con Moody's, las perspectivas a largo plazo para la clase media siguen siendo alentadoras.
Es probable que las recientes reformas económicas en México mejoren la competitividad, lo que conduciría a un crecimiento más rápido que beneficiará a los consumidores de clase media a largo plazo, consideró.


Un mayor gasto del gobierno en México, en especial de infraestructura, y una aceleración de la economía de Estados Unidos, importante socio comercial, impulsarán la demanda y conducirán a una más rápida creación de empleo y a un mayor crecimiento de los salarios, abundó. A largo plazo se espera que la economía se beneficie también de las reformas en los sectores de energía, telecomunicaciones y financiero que se aprobaron este año, dijo.


Las hipotecas, así como los préstamos a pequeñas y medianas empresas, respaldarán aún más el crecimiento de la economía mexicana. Se espera que los créditos de consumo también sigan aumentando, aunque a un ritmo más lento, si bien la morosidad de los consumidores se mantendrá alta, consideró Moody's. Sin embargo, dijo que la morosidad se estabilizará, en especial si la economía se acelera como se espera.

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El Banco Mundial vuelve a recortar la previsiones para América Latina

El arranque del año fue decepcionante. La severidad del invierno en EE UU, la inestabilidad geopolítica por Ucrania y, sobre todo, la moderación del crecimiento en China obligan ahora a revisar a la baja las previsiones de crecimiento para el conjunto de los países en desarrollo. El Banco Mundial, en su último informe, calcula que la expansión será este año del 4,8%, medio punto porcentual menos de lo previsto hace seis meses. América Latina crecerá al 1,9%, un punto menos.

 

La misma valoración de "deficiente" es la que emplean los expertos de la institución para hablar de Brasil, México, Perú y Argentina cuando se fija en el rendimiento de estos países en el primer trimestre. La economía brasileña, la mayor del continente, crecerá este año un tímido 1,5% del producto interior bruto, frente al 2,3% que se vio el año pasado. Es también menos de lo esperado.


Brasil es vulnerable por la combinación de alta inflación, la caída de la demanda y su déficit exterior. En el caso mexicano, juega en contra el alza de impuestos y eso mermará su crecimiento al 2,3%. Es el doble que en 2013 pero sigue prácticamente a la mitad de camino cuando se compara con el 4% de 2012. Argentina, por su parte, se estancará tras crecer un 3% el pasado ejercicio.

La economía venezolana también se estancará en 2014, tras crecer un tímido 1,3% en 2013. Perú, que el pasado ejercicio tuvo un espectacular crecimiento del 5,8%, lo modera al 4%. Una desaceleración similar se observa en Panamá, del 8% al 6,8%. Colombia seguirá la tendencia inversa, al acelerar su crecimiento del 4,3% el pasado año al 4,6% el presente.


El mensaje es que los países en desarrollo "deben prepararse para un año de magro crecimiento", porque se retrasa el esperado repunte. Este ejercicio, por tanto, será el tercer año consecutivo en el que estos países que hacen de locomotora de la economía global crezcan por debajo del 5%. Como señala Jim Yong Kim, presidente del organismo, es una tasa "excesivamente modesta".


En su caso, cree que este ritmo es insuficiente para crear el tipo de empleo que se necesita para hacer frente al reto de la pobreza extrema. Junto a los factores que hacen de lastre, lamenta el "lento avance" en las reformas estructurales. "Claramente, los países deben avanzar más rápido e invertir más para lograr que el crecimiento económico llegue a los niveles que lo necesitan", concluyó.


Para América Latina en concreto, lo que más preocupa al Banco Mundial es que la región se acostumbre a crecer por debajo del 3%. Por eso se insiste en que estos países deben potenciar la productividad interna como vía para sostener un ritmo de crecimiento sólido. "Es necesario prevenir que un crecimiento mediocre se convierta en la nueva normalidad", repiten los relatores.


Mejores perspectivas a medio plazo


A medio plazo, la perspectiva mejora. Los países en desarrollo crecerán un 5,4% en 2015 y un 5,5% en 2016. Para el caso de América Latina, repuntaría al 2,9% en 2015 y al 3,5% en 2016. En el caso de las tres mayores economías de la región, Brasil crecerá un 2,7% en 2015 mientras que México lo hará un 3,5% y Argentina un 1,5%. Para 2016, reclamaría el 3% en Brasil y el 4% en México, mientras que Argentina se acercaría al 3%.

Perú volverá a recuperar un ritmo próximo al 6% entre 2015 y 2016, de acuerdo con estas proyecciones. En el caso de Panamá, se moderará de nuevo el año próximo, para bajar al 6,2% y lo esperado es que se consolide a ese nivel. Colombia también consolidará el crecimiento durante los próximos dos años y medio en un nivel próximo al 4,5%, por encima de la media regional.


Son más bien indicios de fortalecimiento, porque como viene repitiendo el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, todo dependerá del éxito de China al equilibrar el crecimiento de su economía. Si sufre una caída abrupta, las repercusiones se sentirán intensamente en todo el continente asiático y por extensión en sus socios comerciales al otro lado del Pacífico.


La proyección del Banco Mundial es que la economía global refuerce su ritmo de crecimiento del 2,8% este año, cuatro décimas menos de lo dicho en enero, y se consolide en el 3,5% en 2015 y 2016. En las economías avanzadas, pasará del 1,9% en 2014 al entorno del 2,5% en los dos años sucesivos. Contribuirán a la mitad del crecimiento mundial este año. EE UU, pese a la contracción del primer trimestre, se espera crezca un 2,1% y de ahí al 3%.


El informe concluye reiterando que el crecimiento a medio plazo en los países en desarrollo vendrá de la mano de las reformas orientadas a fortalecer la demanda interna y depender menos de la financiación externa. Pone así como ejemplo el plan avanzado por México o las reformas ya emprendidas en Colombia y Perú, lo que les permitió navegar mejor las últimas turbulencias.


Los mercados parecen estar ahora tranquilos, tras el caótico arranque del año por el inicio de la transición hacia la normalidad monetaria en EE UU. La retira de estímulos es, en cualquier caso, un riesgo latente por su efecto en los flujos de capital. Sin embargo, es la caída en el precio de las materias primas donde el viento sopla de cara para los países productos y exportadores. En este caso, de nuevo, dependerá mucho de cómo progrese la demanda china.

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Brasil o México: alternativas en Latinoamérica

"En la última década el modelo mexicano de apertura liberal, integración con los EEUU y libre comercio, tuvo un desempeño extraordinariamente peor que el de Brasil". La constatación es de uno los más importantes analistas brasileños, José Luis Fiori, en un artículo publicado en el periódico económico Valor.


Fiori se opone al coro orquestado por los grandes voceros del neoliberalismo en escala internacional, como el Financial Times y el The Economist —al que podemos agregar El País—, con sus ataques reiterados al "intervencionismo" brasileño, contrapuesto a su entusiasmo por una economía con pésimo desempeño como la mexicana. Teniendo que apegarse a algún país para contraponer al éxito de Brasil, apelan a México, por el tamaño de su economía y por el modelo radicalmente contrapuesto al brasileño. Pero la bomba que tiran les sale al revés, como demuestra Fiori.
En 1994 México firmó el Tratado de Libre Comercio con EEUU y Canadá y en los últimos 20 años ha sido absolutamente fiel al librecambismo, incluso en su adhesión a la Alianza para el Pacifico y a la iniciativa norteamericana del TPP. Practicó una política macroeconómica y financiera absolutamente ortodoxa, manteniendo inflación baja, cambio flexible, tasas de interés moderadas y amplio acceso al crédito.


El balance de esas dos décadas es ampliamente negativo. Si el comercio exterior mexicano creció mucho en ese periodo, ese crecimiento no se reflejó en mejora de la vida de la población, con un crecimiento de la renta per cápita de solamente 1,2%. En las maquiladoras apenas se crearon 700 mil puestos de trabajo y la participación de los salarios en la renta nacional permaneció en torno al 29%, con la pobreza absoluta de la población mexicana aumentando significativamente.


Al contrario de lo prometido, la economía mexicana no se ha integrado a las "cadenas globales de producción", la productividad promedia de la economía solo creció de forma segmentada y vegetativa y la inversión extranjera directa no ha cambiado significativamente.


Ese balance resulta aún más decepcionante si se lo compara con el modelo brasileño, considerado "intervencionista" por algunos órganos de prensa en el período 2003/2012, periodo de los gobiernos del PT en Brasil. Las diferencias son espantosas. En ese periodo, el PIB brasileño creció 4,21% al año, el de México 2,92%. Las exportaciones brasileñas han aumentado a una tasa anual del 6,59%, las de México 5,35%.
Por otra parte, la renta per cápita de los brasileños creció a una tasa anual del 2,84%, la de México 1,42%. La participación de los salarios en la renta nacional alcanzó el 45% en Brasil, en México se quedó en 29%. En ese período, Brasil creó 16 millones de empleos formales, México 3,5 millones. La pobreza absoluta fue reducida en Brasil a 15,9%, en México aumento al 51,3%.


Finalmente, la inversión directa externa en Brasil aumentó de 16,590 millones de dólares a 76.110 millones, mientras en México cayó de 23.932 millones de dólares a 15.455 millones. Para concluir, la economía brasileña creció 2,3% al año, mientras la mexicana creció 1,1%.


Según esos datos incuestionables, concluye Fiori, "el elogio de México debe ser considerado como un caso de mala fe, fundamentalismo ideológico y estrategia internacional del neoliberalismo". Pero lo que importa es que la conclusión que traen los datos es una sola: "El modelo mexicano de apertura liberal, integración con los EEUU y libre comercio tuvo un desempeño extraordinariamente peor que el 'modelo intervencionista', 'heterodoxo 'y 'cerrado' (apud FT y TE) de la economía brasileña, junto con su proceso de integración del Mercosur".

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La esencia de los sistemas capitalista y socialista es radicalmente contrapuesta. La del sistema capitalista es la explotación del trabajo, la apropiación privada de su resultado, de sus productos: bienes, servicios y conocimientos, por parte de aquellos que no han contribuido a generarlos pero que controlan el capital, los medios de producción, los procesos productivos y las condiciones de su realización; su transformación en ganancia y medio de acumulación de riqueza, privilegios y poder de elites minoritarias a costa de la expropiación de todo medio de producción a los trabajadores y los pueblos; de la transformación de la fuerza de trabajo en mercancía; de los trabajadores en apéndices de la producción y el capital; de su alienación y enajenación crecientes; de su pobreza y miseria; de la privatización de la naturaleza y su conversión en mera fuente de materias primas para la producción de mercancías y en espacios o mercados para su realización o compra-venta. En el sistema capitalista todo es convertido en mercancía y todos los procesos tienen como objetivo final la ganancia y la acumulación de capital, por medio de la explotación y la competencia de todos contra todos y en la anarquía de la producción y los mercados. Para lograr este objetivo los capitalistas utilizan siempre, en diversas proporciones, la violencia militar, física, psicológico-mental, económica, política, cultural. El Estado es el principal instrumento de la clase capitalista para realizar y desarrollar la esencia del capital.


La esencia del sistema socialista es la búsqueda de la felicidad de todos los seres humanos considerados colectiva e individualmente, para lo cual se promueve su desarrollo integral: el desenvolvimiento y realización de sus capacidades y potencialidades, para satisfacer de manera colectiva sus necesidades crecientes, materiales, espirituales y culturales, por medio del trabajo, el conocimiento, el pensamiento crítico y el amor: libres y creadores, eficaces y eficientes; basados en los valores de igualdad compleja, equidad, solidaridad y justicia social; en la distribución de la riqueza social y los excedentes generados por el trabajo social con base en estos valores y en las necesidades reales de cada ser humano, tanto materiales como culturales y espirituales; en la participación social en las decisiones que afectan su vida; en la propiedad social de los medios de producción fundamentales y estratégicos; en la planificación participativa centralizada y desconcentrada al mismo tiempo; en una relación armónica, sostenible y complementaria entre los grupos y sujetos sociales que generan la riqueza social; y en una relación armónica, dinámica y sostenible con la naturaleza, de la cual ha surgido la especie y sociedad humana y de la cual somos parte integrante. Se considera a la naturaleza como la madre tierra, la "pacha mama"; la fuente de vida que hay que amar, cuidar, proteger y disfrutar de manera responsable.


La transformación del Estado burgués en Estado Revolucionario al servicio de los trabajadores y el pueblo, por medio de su lucha organizada y consciente, es la clave principal para superar el capitalismo, afianzar la soberanía e independencia nacional y construir el socialismo.

Por, Rafael Enciso, Economista-investigador

Caracas, mayo 18 de 2014

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"La situación en América Latina puede ser este año más difícil de lo previsto"

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio noticias agridulces en abril a América Latina: la región seguiría creciendo por encima de las economías desarrolladas, pero sus proyecciones para 2014 bajan en medio punto, hasta el 2,5%. A la retirada de estímulos de la Reserva Federal se añade la ralentización de las materias primas, que han puesto en evidencia las carencias de los tejidos productivos de estos países. Esta semana, el director del departamento de América Latina, Alejandro Werner (Córdoba, Argentina), advirtió de que las previsiones pueden reducirse de nuevo y aprovechó su participación en una jornada en Madrid de la Fundación Areces y dar la receta: reformas.


Pregunta. El FMI pide reformas estructurales a las economías de América Latina para afrontar la desaceleración, pero estas no son de efecto inmediato.

Respuesta. América Latina viene de unos años muy buenos, fruto del trabajo en materia macroeconómica, financiera y estructural y muy buen entorno. Y ahora se está produciendo un descenso del precio de las materias primas y una desaceleración de China. Al mismo tiempo, la parte de América Latina que se beneficiaba del mayor dinamismo de EE UU, que es México, aún no está exhibiendo un dinamismo que lo refleje. La expectativa de crecimiento promedio es un punto porcentual inferior al de los 10 años previos, pero la región debe concentrarse en hacer las reformas para detonar un proceso de inversión más acelerada que contribuya al crecimiento en un plazo más corto.


P. ¿De qué depende que las previsiones no sufran otro recorte?


R. En el corto plazo, las sorpresas pueden venir en la parte negativa: en México, donde esperamos un crecimiento del 3% en 2014, los datos del primer trimestre son un poco más débiles de lo esperado porque EE UU tiene un arranque también más débil. En Brasil, el pronóstico es del 1,8% y difícilmente habrá revisión, aunque probablemente las economías de la costa del Pacífico han tenido alguna desaceleración mayor de lo anticipado. Y en Venezuela y Argentina, efecto de las medidas de principios de año. Es probable que este año la situación sea un poco más complicada de lo que muestran nuestras previsiones de abril. En revisión de expectativas, 2014 se puede ver un poco más comprometido de lo esperado, pero el futuro a medio plazo tal vez se vea más favorable de lo que se anticipa.


P. ¿Aún no hemos visto lo peor en la salida de capitales?


R. Vimos un impacto muy importante por los anuncios de política monetaria de Ben Bernanke el año pasado, que dijo que se iban a reducir los estímulos, y se produjo una importante volatilidad y salida de capitales. Para el final del verano el ajuste de los mercados se había completado. Nuestro escenario central es que el ajuste al alza de los tipos va a ser ordenado y la salida de capital también. Además, la mayor parte de países de la región cuenta con bancos bien capitalizados, con elevados niveles de reserva y estructuras de deuda con plazos de amortizaciones cómodas.


P. Las economías dependen con exceso de EE UU o de las materias primas. ¿Dónde pueden encontrar la tercera pata?


R. Esa tercera pata debería ser el crecimiento de inversión derivado de factores internos, una economía más diversificada, el aumento de la productividad y la competencia interna. Por eso deben centrarse en educación e infraestructuras.


P. Pedimos que aumente el gasto pero que al mismo tiempo sean muy disciplinados con él

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R. Lo pueden hacer en un marco fiscal sostenible. En Chile hay un debate muy importante sobre el gasto educativo y la respuesta ha sido una propuesta fiscal totalmente sostenible que dice que en un periodo de cinco años quieren incrementar la recaudación sobre el PIB en tres puntos: dos puntos para educación y otro punto para mejorar la balanza fiscal. Y en la parte de infraestructuras muchos países han perfeccionado las bases de su colaboración público privada para reducir la necesidad de recursos públicos.


P. ¿Es el modelo a seguir por el resto de países?


R. Hay espacios de eficiencia importantes que se pueden ganar en el espacio de gasto público. En la región vemos países que gastan entre uno y ocho puntos del PIB en subsidiar la energía. Eso hace que el sector empresarial esté usando la energía de forma ineficiente y a nivel de las familias estemos dando un subsidio muy regresivo porque es general. Es ineficiente desde el punto de visto energético y redistributivo.


P. Después de estos años de intenso crecimiento, ¿no resultan decepcionantes los avances en la reducción de las desigualdades?


R. Son buenos desde la perspectiva histórica de la región, aunque aún tiene un reto muy importante. Es importante una mejor distribución del ingreso y la convicción de que si no se avanza en la igualdad de oportunidades será más difícil sostener el crecimiento, generar una obra más calificada que te da más crecimiento en el futuro.

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Miércoles, 23 Abril 2014 09:41

Realidades y retos que depara Medellín

Realidades y retos que depara Medellín

Medellín, ciudad laboratorio. Así reza una frase escrita en uno de los documentos oficiales con que fue citado en el Foro Urbano Mundial.

 

La frase desnuda la realidad de esta urbe. Si bien quienes la plasmaron sólo ven los desarrollos arquitectónicos y la oferta de servicios con que la ciudad trata de menguar las falencias reinantes en los barrios en temas como transporte, educación, recreación y otros aspectos, la verdad es que esta urbe también es laboratorio por la manera como se implementa en ella el control social.

 

En la capital de Antioquia, durante el año 2013, fueron desaparecidas 302 personas, de las cuales hasta ahora han aparecido muertas 32, es decir, que de 270 no se sabe qué pasó con ellas. Por esta modalidad de violencia fueron reportadas desaparecidas durante cuatro años (2010-2013) 2.536 personas, y de ellas aparecieron vivas 1.017, muertas 147, y siguen sin aparecer 1.272. Durante el año anterior fueron asesinadas en la misma ciudad 922 de sus pobladores.

 

No es casual que esta urbe sea la que reporte en Colombia el mayor número de víctimas en proporción a su número de habitantes. El 10,4 por ciento de las personas que viven allí es víctima de los grupos armados. Es decir, 250 mil habitantes, de los dos millones 400 mil que hay en la ciudad.

 

Esta realidad no pasa inadvertida para estudiosos del tema en el mundo. El portal de noticias estadounidense Business Insider clasifica a la "capital de la montaña" en el puesto 24 entre las 50 ciudades más violentas del mundo durante el 2013. Su tasa de homicidios es de 49,10 por cada 100 mil habitantes.

 

Esta es una parte del control social ejercido en este territorio. Pero el modelo de control social es mucho más amplio y diverso en sus modalidades de reproducción. La diversidad de expresiones del poder paramilitar allí reinante lleva a decir al propio Defensor del Pueblo que "todas las comunas de la ciudad están a merced de los delincuentes", y que "el problema latente de inseguridad no es sólo una percepción ciudadana; es real y se les debe garantizar a los habitantes de Medellín el goce y el disfrute de sus derechos".

 

El control social en ejercicio es tal que los paramilitares, las bandas y bacrim, como se les llama o identifica según su modalidad de operación, cobran vacunas en muchos de los barrios; extorsionan a comerciantes grandes, medianos y pequeños; regulan la vida hasta el punto de obligar a consumir ciertos productos que ellos mismos surten en tiendas y supermercados. Según estudios conocidos, por este solo concepto perciben 40 mil millones al año.

 

Su acción violenta llega al extremo de controlar quién puede transitar los territorios que controlan, a qué hora, levantando unas fronteras invisibles entre barrios que hacen temer lo peor a sus moradores. Cansados de esta realidad, o 'sancionados' por no cancelar la vacuna semanal (disfrazada de oferta de seguridad), el desplazamiento interurbano no para en esta ciudad, aunque sobre el mismo no hay cifras exactas.

 

El control social reinante en la capital de Antioquia se asemeja en mucho al funcionamiento típico de la mafia, donde no solo controlan casas de juego y oficinas de apuestas legales, el ejercicio de la prostitución, el surtido de narcóticos, el funcionamiento de bares y otros lugares de diversión, la renta de armas, el comercio de órganos humanos y otro tipo de ofertas ilegales sino también la vida diaria de la población, regulando los horarios de tránsito de quienes habitan ciertos territorios, así como los lugares para la compra de determinados productos de consumo diario.

 

De así ser, esta ciudad laboratorio está sirviendo para la implementación de un modelo de sometimiento social, violento e intimidatorio, que impide, reduce o limita la organización de la protesta social, permitiendo que el Estado continúe con sus desafueros en diversidad de aspectos. La ampliación de este modelo de control a muchos barrios informales y periféricos en distintas ciudades del país indica que esta puede ser una ruta aceptada por las autoridades nacionales, con lo cual tiene explicación que en muchos lugares la Policía se conforme con ver y "dejar hacer".

 

Pero no solo esta es la realidad que subyuga a quienes habitan esta urbe. Luego de ser por muchas décadas la ciudad industrial del país, ahora lo es del desempleo, con el 10 por ciento al finalizar 2013. Quien camine su centro histórico podrá asombrarse por la multitud que rebusca su pan diario por cuenta propia: mangos, piñas, jugos, películas, música, ropa, y otras baratijas llenan cientos de metros de las principales calles y avenidas.

 

Pero este esfuerzo de supervivencia, que desdice de la existencia y la legitimidad del Estado, se extiende por todos los barrios, donde sus pobladores tratan de sumar unos pesos para su familia ofertando arepas, empanadas, mazamorra y cualquier otro tipo de alimentos al por menor. En algunos barrios, la especialidad es la maquila en ropa. No son pocos los pobladores que terminan por virar hacia la oferta de estupefacientes por gramos, pues los ingresos son mayores, inmediatos y garantizados. En total, según el Dane, la informalidad alcanza al 46 por ciento de su población trabajadora.

 

En esta ciudad de contrastes, donde el narcotráfico profundizó sus raíces e impuso un modelo de consumo de élite desaforado, la concentración de la riqueza y la desigualdad social se respiran desde el primer momento que se la recorre. La vivienda deteriorada puede verse desde que el vehículo se adentra en la misma por cualquiera de sus fronteras, y así lo confirma una encuesta de 2012, hecha por la Alcaldía, que precisó que el 76,3 por ciento de las viviendas está ubicado en los estratos 1, 2 y 3, mientras el 4 representaba el 11,1 por ciento, mientras los estratos 5 y 6 representaban el 12,6. Es decir, mientras la mayor parte de su población corresponde a estratos con pocos recursos, un pequeño porcentaje de sus habitantes tiene gran poder adquisitivo. No es extraño que el coeficiente Gini alcance el 0,55 aunque Naciones Unidas asegure que bajó al 0,50.

 

La pobreza es tal, que una ciudad que le vende energía a todo el país y algunos países vecinos, cuenta con 40 mil hogares desconectados, en clara violación a un derecho fundamental; donde su empresa de servicios públicos más parece una multinacional que una entidad que haga honor a su nombre.

 

Se puede decir, por tanto, que además de ciudad laboratorio, Medellín lo es de contrastes y desigualdad. Urbe elegida para celebrar el Foro Urbano Mundial, más preocupada por ser una ciudad marketing y de eventos que por movilizar a sus habitantes para resolver entre todos, en acción de gobierno democrático profundo, los problemas que les afectan y que, sin así quererlo por parte de sus habitantes, termina trazando fronteras de insolidaridad entre los mismos pobres y excluidos, con lo cual Medellín también termina siendo, por distintos motivos, ciudad del conformismo.

 

Ahora el laboratorio en Medellín debe ser: ¿Cómo romper esta realidad?

Publicado enEdición Nº201
Alcanzan las emisiones de gas de efecto invernadero niveles sin precedente

Los resultados del trabajo del Grupo 3 del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) muestran que las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron más rápidamente entre 2000 y 2010 que en cada uno de los tres decenios anteriores.
La estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera exige reducir las emisiones en la producción y utilización de la energía, el transporte, la edificación, la industria, el uso de la tierra y los asentamientos humanos, según el reporte.


Mediante la reforestación, se podría utilizar la tierra para extraer dióxido de carbono de la atmósfera. Esto podría lograrse también combinando la producción de electricidad a partir de la biomasa con la captura y el secuestro del dióxido de carbono.

Un nuevo informe del IPCC muestra que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero han aumentado a niveles sin precedente, a pesar del número creciente de políticas para reducir el cambio climático.


Según la contribución del Grupo de trabajo 3 al quinto Informe de Evaluación del IPCC, con una amplia gama de medidas tecnológicas y cambios de comportamiento sería posible limitar el aumento de la temperatura media global a 2 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales. Sin embargo, sólo un cambio institucional y tecnológico importante haría que hubiera más de 50 por ciento de probabilidades de que el calentamiento global no superara ese umbral.


Titulado Cambio climático 2014. Mitigación del cambio climático, es el último de los tres informes de los grupos de trabajo que, junto con un Informe de síntesis que se publicará en octubre de 2014, constituyen el quinto Informe de Evaluación del IPCC sobre el cambio climático. El Grupo de trabajo 3 está encabezado por tres copresidentes: Ottmar Edenhofer (Alemania), Ramón Pichs-Madruga (Cuba) y Youba Sokona (Malí).


Las políticas sobre el clima acordes con el objetivo de 2 grados Celsius necesitan tratar de obtener reducciones importantes de las emisiones, comentó Edenhofer. "La ciencia transmite un mensaje claro: para evitar interferencias peligrosas en el sistema climático no podemos seguir con el statu quo".

Los escenarios muestran que limitar el aumento de la temperatura media global a 2 grados Celsius con un grado de probable implica rebajar las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero respecto de las de 2010 entre 40 y 70 por ciento para mediados de siglo y hacerlas casi desaparecer para finales del este siglo. Una mitigación ambiciosa puede incluso exigir que eliminemos dióxido de carbono de la atmósfera.


Los estudios científicos confirman que incluso objetivos relacionados con la temperatura menos ambiciosos seguirían exigiendo reducir de modo similar las emisiones.


Para el informe se analizaron unos mil 200 escenarios de estudios científicos, los cuales fueron generados por 31 equipos de modelización de todo el mundo a fin de examinar los requisitos previos económicos, tecnológicos e institucionales y las consecuencias de las trayectorias de mitigación con distintos grados de ambición.


Se puede conseguir un futuro que esté dentro de los límites fijados por el objetivo de los 2 grados Celsius por muchas trayectorias distintas, dijo Edenhofer. Todas ellas exigen inversiones importantes. Si no se sigue posponiendo la mitigación y se utiliza una amplia variedad de tecnologías, se pueden limitar los costos asociados.


Varían estimaciones de los costos


Las estimaciones de los costos económicos de la mitigación varían mucho. En los escenarios de statu quo, el consumo aumenta entre 1.6 y 3 por ciento anuales. Una mitigación ambiciosa reduciría ese crecimiento alrededor de 0.06 puntos porcentuales. Sin embargo, las estimaciones en las que se asienta no toman en consideración los beneficios económicos de la reducción del cambio climático.


Desde el Informe de Evaluación del IPCC, publicado en 2007, han aumentado muchísimo los conocimientos nuevos sobre la mitigación del cambio climático. Los autores del nuevo informe del Grupo de trabajo 3 (el quinto informe del Grupo), han incluido unas 10 mil referencias a publicaciones científicas en 16 capítulos.


El informe del Grupo de trabajo 3 está compuesto por el Resumen para responsables de políticas publicado hoy, un Resumen técnico más detallado, los 16 capítulos en que se basan y 3 anexos. Los equipos del grupo encargados de la elaboración de los capítulos estaban formados por 235 autores y 38 editores-revisores de 57 países; además, 180 expertos proporcionaron aportaciones adicionales como autores contribuyentes. Más de 800 expertos examinaron los proyectos del informe y formularon observaciones.

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Colombia: Estado actual del debate sobre el desarrollo rural

 

Edición 2014. Formato: 11,5 x 17,5 cm, 122 páginas
P.V.P:$15.000 ISBN:978-958-8454-97-1

 

 
Reseña:

Este texto presenta un estado del arte de la actual discusión sobre el desarrollo rural. Como todo estado del arte, es parcial, en particular, porque los debates sobre este tema están hoy asociados a las múltiples ramificaciones generadas por las tendencias predominantes del capital, que tieneden a imponer una forma hegemónica de la globalización, que encuentra una oposición cada vez más férrea por parte de otras formas alternativas de la globalización, que estimulan nuevas coaliciones y relaciones en los espacios locales y globales.Para el caso colombiano, la recomposición de lo rural , puesta en el contexto de los conflictos, da lugar a un grupo amplio y complejo de propuestas y formas de control de los territorios-que tiende a generalizarse en todos los territorios y sobre todos los recursos-,que es precisamente la base de un debate estimulante.

 

Carlos Salgado Araméndez.Economista y Máster en Medio Ambiente y Desarrollo.Actualmente es Director del Proyecto Planeta Paz y ha realizado labores de consultoría sobre temas rurales para la Contraloría General de la República.

 


 

Índice.

 

Introducción.

La política agropecuaria del Gobierno.

¿Qué se entiende por desarrollo rural con enfoque territorial?

Otras visiones sobre el desarrollo rural.

Propuestas en debate sobre desarrollo rural.

-Proyecto de Ley de Tierras y Desarrollo rural.

-Proyecto de Ley general de tierras.

-Reforma Agraria y Desarrollo Rural Integral.

-Informe Nacional de Desarrollo Humano-INDH 211-

-Buen Vivir, Vivir bien.

-Programa Agrario de los Guerrilleros.

-Los avances del acuerdo entre el gobierno y la guerrilla.

-Otros enfoques sobre la agricultura y el desarrollo rural.

-Una referencia a las perspectivas populares sobre desarrollo rural.

 

Conclusiones.

Anexo.

Bibliografía.

 

 

 

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Miércoles, 12 Marzo 2014 06:01

La monopolización del discurso ambiental

La monopolización del discurso ambiental

El discurso de lo ambiental en la agenda pública internacional cuenta con poco más de treinta años. Pero no es ésa su principal característica, sino su monopolización por parte de las grandes potencias y sus organizaciones (Europa, EE.UU., ONU). Son ellas las que imponen sus puntos de vista, sus versiones de los problemas, incluso la que definen como problema.

Las ONG con visión internacional desarrollan campañas donde resaltan que no reciben fondos de gobiernos haciendo énfasis en la "no política". Desde esta perspectiva, los conflictos ambientales no serían cuestiones de los gobiernos, sino de ciudadanos comprometidos con su entorno quienes delegan en ellos el tratamiento de esos temas. Según éstos, el ambiente es asunto de expertos; no es algo que nos pasa a todos y a todas, aquí y ahora.


En los ámbitos académicos, la discusión de contenidos ambientales fue hasta hace poco considerada "posmoderna". No se discutía ahí la lucha de clases, sino temas menores, superfluos, débiles. Sin embargo, esto está cambiando. Los pensadores empiezan a ver en la cuestión ambiental la discusión por los recursos escasos, por las energías, por la subsistencia. En suma, por la forma en la que producimos y consumimos.


En Argentina, los temas ambientales ocupan un lugar muy reducido en la agenda mediática, monopolizados por versiones "primermundistas" de los hechos y reafirmados por las ONG que en sus fines recaudacionistas intentan visiones globalizadoras de los temas.


Pocos medios cuentan con especialistas en temas de ambiente. Cometen errores técnicos en su tratamiento, simplifican su complejidad o se limitan a reflejar denuncias de algunas de las partes ocultando que, en la mayoría de los casos, los conflictos ambientales involucran multiplicidad de actores e intereses y que cada uno de ellos tiene al menos una parte de "la verdad".


Si bien Argentina no aparece aún, a nivel internacional, con un relato fuerte y claro en torno de lo ambiental, lo ha hecho a nivel local con el conflicto por las papeleras, la minería a cielo abierto en Famatina, el fra-cking en Vaca Muerta, la contaminación industrial en el Riachuelo, la utilización de los agroquímicos. Todos estos temas siguen latentes en la agenda mediática, pero no han logrado ni imponerse con suficiente fuerza en la opinión pública, ni expresar una visión sobre lo ambiental que implique una mirada propia (nacional y popular).


Sin embargo, empiezan a asomarse en Latinoamérica relatos con conceptualizaciones distintas, a veces contrapuestas, a las que alientan potencias mundiales y las ONG ambientalistas.


El largamente aplaudido discurso del presidente de Uruguay, Pepe Mujica, en la Cumbre Río + 20, celebrada en Brasil en agosto de 2012, explicaba que, para las sociedades latinoamericanas, trabajar por la defensa del medio ambiente es pelear por condiciones de trabajo dignas, por los derechos humanos, por la eliminación de la pobreza. En síntesis, por mejorar nuestra vida cotidiana. En sus palabras, lo ambiental no es algo que tenemos que ir a buscar en otro lado, sino que nos atraviesa en lo cotidiano.


Desde otro enfoque, el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, acaba de editar Geopolítica de la Amazonia, un libro en el que asegura que "existe una operación cuidadosamente planeada de parte de organismos extranjeros, las ONG y fundaciones ambientalistas que, utilizando a los indígenas de la Amazonia, quieren controlar la región, por su reserva de biodiversidad y de agua dulce, cuestionando la intervención de los Estados".


Desde Ecuador, Rafael Correa fijó posición en relación con la explotación petrolera de la reserva Yasuní. "El mundo es una gran hipocresía", declaró tras fracasar el proyecto que buscaba inexplotar el crudo en la zona a cambio de que la comunidad internacional aportara a Ecuador una suma de dinero que le permitiera preservar esa reserva. Correa evidenció la complejidad de los temas ambientales y la necesidad de que las "grandes potencias" se involucren, más allá de los discursos bonitos.


Los conflictos ambientales son muy complejos e involucran muchos aspectos de nuestra vida cotidiana: la forma de habitar, de relacionarnos, de consumir, de crecer y progresar. Perderíamos una gran oportunidad de convertirnos en actores si seguimos importando discursos que no nos tienen como protagonistas. Los comunicadores tenemos un gran desafío. Se trata de poner sobre la agenda mediática argentina estas cuestiones desde una mirada propia que nos involucre, nos acerque a las visiones que empieza a esbozar la región, problematizarlas, difundirlas, hacerlas noticia.

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