Martes, 23 Enero 2018 06:48

Falsos principios del neoliberalismo

Falsos principios del neoliberalismo

 

Reflexionamos hoy sobre algunas de las ideas fundamentales que el neoliberalismo nos ha imbuido en estas últimas décadas, hasta casi hacernos creer que “no hay alternativa” posible al mismo.

Una primera de éstas es aquella que establece la existencia de una línea recta, sin desvíos posibles, desde la privatización de los sectores económicos estratégicos de un país hasta los avances consiguientes, y sin límite, del modelo de desarrollo. Se nos repite machaconamente ese axioma, hasta considerarlo casi como ley natural e inmutable. Y en medio de esos dos extremos de la recta de evolución social y económica que supone este camino hay, por supuesto, algunas otras estaciones que nos llevan obligadamente de una a la siguiente. Así, el principio neoliberal completo podríamos resumirlo en una secuencia parecida a la siguiente, con pocos matices ya hablemos de Europa, de África, Asia o de América. La privatización de los sectores económicos estratégicos y de la vida de un país, provocará automáticamente la atracción de la inversión extranjera, con la consiguiente generación de puestos de trabajo, creando todo ello un aumento de la riqueza, que se traduce en una mejora de las condiciones de vida y de la lucha contra la pobreza y la disminución paulatina de ésta, provocando así un desarrollo ilimitado del país en cuestión.

El problema de este principio es que por mucho que se nos repita, éste no es más que eso, un postulado ideológico que la realidad se encarga permanentemente de desmentir. Con claridad absoluta si miramos a los países del llamado Sur; con claridad difusa, pero cada vez más nítida, si miramos a la mayoría de los países del llamado Norte. Así, el complementario principio del neoliberalismo, según el cual mediante esa regla la generación de riqueza en la cúspide de la pirámide social debe de alcanzar, digamos que por desborde (imaginemos una pirámide de copas de champan), a los niveles más bajos es una mentira absoluta y hoy evidente. La riqueza no fluye hacia la totalidad de la sociedad, sino que se acumula más y más en sus estratos ya enriquecidos, a costa de los demás, traduciéndose en un ensanchamiento de la brecha de la desigualdad que hoy ya ni las propias escuelas del neoliberalismo se atreven a negar. Por lo tanto, de la negación que pretendemos establecer del primer axioma neoliberal, habría que reconocer que el mismo si tiene una estación de ese camino como verdadera: la privatización de los sectores estratégicos y de la vida generan un aumento de la riqueza, pero ésta se queda en manos de la minoría, sin redistribución posible hacia las grandes mayorías y, sin producir por lo tanto ni disminución de la pobreza generada por ese mismo sistema, ni el pretendido desarrollo ilimitado.

Pasemos ahora a un segundo principio fundamental de este sistema dominante, que se ubicaría en el ámbito político. Así, aunque la proclama neoliberal sigue diciéndonos que la democracia es el sistema político ideal para la vida en sociedad, al igual que con los derechos humanos, comprobamos día a día que ésta es cada vez más discurso y menos ejercicio verdadero. De esta forma y a pesar de ser negado en todos los ámbitos, podemos afirmar como una realidad que va imponiéndose que el neoliberalismo, como modelo de ordenamiento y relacionamiento político y de la vida, hoy se asienta claramente en una deriva autoritaria.

Un rápido recorrido por algunos territorios del planeta nos permite ver que los golpes de estado llamados blandos han proliferado en los últimos tiempos en, por ejemplo, América Latina; todo ello para reencauzar y asentar firmemente las políticas neoliberales. Brasil, Honduras, Paraguay son evidencias de cómo el golpe de estado vuelve a ser el modelo para retomar el poder los sectores más extremos de la derecha neoliberal y, acto seguido, volver a la aplicación de este tipo de medidas que se traducen en reprivatizaciones de sectores estratégicos, recortes de derechos de todo tipo y empobrecimiento de las grandes mayorías. Pero esa deriva autoritaria se percibe claramente también en gobiernos aparentemente democráticos como los de Argentina, Chile o Colombia, donde las medidas de mayor control social o de recortes en derechos políticos y laborales son una constante para, por ejemplo, facilitar la entrada y explotación de recursos naturales (bienes comunes) por parte de las transnacionales y precarizar la vida de la población (despidos masivos, desaparición de subsidios, recortes de pensiones...).

Pero no nos equivoquemos. Esta situación no es una constante solo en América Latina y, por el contrario, de una u otra forma y con matices acordes a realidades diferenciadas, la deriva autoritaria se repite en muchos otros puntos del planeta. Estados Unidos abandera este proceso desde la aprobación de la conocida como Acta Patriótica a raíz de los atentados en 2001 que, entre otras, aumenta la discrecionalidad y poder de los cuerpos policiales y militares; deriva que hoy se agrava con las medidas que va implantando D. Trump contra la población emigrante de forma especial pero contra la práctica totalidad de sectores sociales. Así, cada día más y más sectores poblacionales en EE.UU. pierden su condición de titulares de derechos (población negra, latinoamericana, nativa, musulmana....), eliminando obstáculos posibles al dominio absoluto de las élites económicas y políticas.

Y si atravesamos el océano hacia esta otra orilla, los recortes civiles y políticos impuestos con la excusa de la crisis económica o de la seguridad antiterrorista en Europa hace que queden cada día más lejos los tiempos del estado del bienestar y, sobre todo, aquellos en los que este continente se presentaba como el campeón en la defensa de los derechos humanos. Evidentemente muchas se nos presentan (se nos venden) como medidas contra el terrorismo, pero poco tienen que ver con eso y mucho más con esa deriva autoritaria que señalamos. Ejemplos de esta tendencia serían la conocida como Ley Mordaza en el estado español o todo lo que hoy propicia el aumento de los postulados de la ultraderecha (Polonia, Hungría, Austria...). Así, a pesar de esa presentación de medidas para la protección de la población, los recortes en libertades suelen tener su verdadera, aunque oculta, razón de ser en evitar la respuesta social y política al libertinaje de las empresas y gobiernos ante todo el proceso de disminución de derechos que el sistema neoliberal va imponiendo. Imposiciones de las élites económicas que hoy son quienes realmente dictan la vida de nuestras sociedades, con el consentimiento subordinado de las élites políticas tradicionales en los distintos gobiernos, ya hablemos de Gasteiz, Madrid, París, Berlín o Bruselas.

Otro caso paradigmáticos de la deriva autoritaria, y posiblemente el más evidente fue el sojuzgamiento hasta el ahogo del gobierno y pueblo griego no respetando de ninguna forma aquello que éste último decidía en las urnas ante las medidas de ajustes y recortes de todo tipo que imponía la troika comunitaria.

Pero, más sibilina es la imposición que se hace desde determinadas esferas europeas de las políticas de ajuste estructural que hoy construyen una salida de esa crisis antes aludida en precario y con recortes brutales en derechos civiles, laborales y políticos. Por no hablar de lo poco democrático que para este sistema dominante, neoliberal y machista, resultan los índices de mujeres asesinadas o agredidas diariamente. Tampoco los datos de población emigrante ahogada en el mediterráneo o al otro lado de las vallas en las fronteras de esa Europa que un día se consideró la cuna de los derechos humanos y que hoy se encierra en una pretendida fortaleza inexpugnable.

En fin, como señalábamos al principio algunos principios neoliberales (desarrollo y democracia) son realmente difíciles de sustentar a poco que decidamos mirar a nuestro alrededor.

 

Este material fue compartido con autorización de Prensa Comunitaria

 

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Alerta la ONU del desarrollo de "superbacterias feroces"

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió el martes de un aumento de la resistencia a los antimicrobianos, favorecido por la diseminación de medicamentos y algunos productos químicos en el medio ambiente, que constituye una importante amenaza sanitaria.

 

Si esta tendencia continúa, crecerá el riesgo de contraer enfermedades incurables por los antibióticos actuales en actividades tan banales como nadar en el mar, advirtieron los expertos reunidos en Nairobi, en el contexto de la Asamblea de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

 

En un informe publicado el martes y titulado Frontiers 2017, los expertos advierten que "el vertido al medio ambiente de componentes antimicrobianos proveniente de los hogares, hospitales y establecimientos farmacéuticos, así como la actividad agrícola (...) favorece la evolución bacteriana y la emergencia de cepas más resistentes".

 

"La advertencia lanzada por este informe es verdaderamente alarmante: los humanos podrían participar en el desarrollo de superbacterias feroces debido a nuestra ignorancia y nuestra negligencia", estimó Erik Solheim, director del Programa de la ONU para el Medio Ambiente.

 

"Los estudios ya vincularon el uso inadecuado de los antibióticos en el hombre y en la agricultura en los pasados 10 años a la aparición de una resistencia creciente a las bacterias, pero el papel del medio ambiente y la contaminación recibieron poca atención", observó.

 

La resistencia antimicrobiana es un rompecabezas creciente para las agencias sanitarias internacionales. A escala mundial, unas 700 mil personas mueren de infecciones resistentes cada año.

 

Un informe publicado en 2014 había advertido que las patologías resistentes a los antibióticos podrían matar a 10 millones de personas de aquí a 2050, lo que sería la principal causa de fallecimientos, antes que las enfermedades cardiacas o el cáncer. Se estimaba su costo en 100 billones de dólares.

 

Retrocesos

 

"Podríamos entrar en lo que la gente llama era posantibióticos, o regresaremos a los años de antes de 1940, pues una simple infección (...) será muy difícil o imposible" de curar, explicó Will Gaze, de la Universidad de Exeter, en Inglaterra, coautor del informe.

 

Las bacterias son capaces de transferir entre ellas genes que garantizan resistencia a los medicamentos, de pasarlos a las futuras generaciones, de recuperarlos directamente del medio ambiente o de modificar su propio ADN.

 

Actualmente, entre 70 y 80 por ciento de todos los antibióticos consumidos por los humanos o los animales de granja vuelve al medio ambiente a través de los excrementos.

 

"La mayoría de estos cientos de miles de toneladas de antibióticos que se producen cada año termina así en el medio ambiente", en parte por el derroche de agua y de la agricultura, según Gaze.

Sábado, 25 Noviembre 2017 07:54

Voto cantado en Honduras

Propaganda electoral de Hernández y del PN en Tegucigalpa.

 

Desde Tegucigalpa

Inconstitucionalidad como antesala y peligro de fraude para lo que viene. Así llega Honduras a las elecciones presidenciales de este domingo. Gracias a la aprobación del Congreso Nacional y la Corte Suprema de Justicia, tan mayoritaria para el oficialismo como el propio Congreso, el presidente actual, Juan Orlando Hernández, irá por una hazaña que la Constitución prohíbe en un artículo pétreo: la reelección. “La infracción de esta norma constituye delito de traición a la patria”, dice el artículo 4 que ni cosquillas le hizo a esta nueva forma de democracia que fue gestando Honduras desde el golpe de Estado de 2009, año a partir del cual ha sido más fácil crear las trampas para las leyes.

La estrategia de la trampa para la ley es la columna vertebral de un proyecto de país que para seguir en marcha requiere de la continuidad del Partido Nacional a cargo del poder ejecutivo. De esto, de hechos que ocurren a pesar de que las leyes digan lo contrario, conocen las 46 comunidades garífunas de Honduras. Este domingo también votarán, muchos de ellos con la convicción de que no sirve para nada.

La alerta roja de la segunda mitad de octubre llegó a la costa caribe de Honduras con lluvias torrenciales que pusieron en riesgo el cultivo y la pesca, acaso las dos actividades principales de la economía y la subsistencia en la región. En las comunidades de por sí ya falta trabajo y estas lluvias vinieron a ser, sin metáforas, las aguas que rebalsaron todo.

Decir que en las comunidades garífunas hay poco trabajo es relativo. Trabajo hay, el problema es que hay principalmente para los extranjeros. Las playas de arenas claras de la costa caribe son cercadas cuando el capital foráneo llega seducido por el gobierno para impulsar, con más facilidades que exigencias, el desarrollo de la economía con hoteles y todo lo que necesita el turismo a su alrededor. Desde el 2013 el gobierno impulsa el más ambicioso programa capitalista de libre mercado: las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE). Son ciudades modelos, proyectos que en la teoría procuran la participación de ciudadanos de a pie para el crecimiento de una región, pero en la práctica dan lugar a la apropiación de tierras por parte de grandes empresas.

El garífuna, que es negro, tiene su propia lengua, baila sus propias danzas, tiene su gastronomía típica, no cuenta con un currículum satisfactorio para los empresarios que buscan otros colores, otros sonidos, otros tonos. La lenguas, danzas, comidas, cantos y todo lo nativo y ancestral, serán para estos proyectos cosas del pasado. La segregación como base del racismo: de no llegar a la costa caribe resulta difícil creer que en el país hay al menos nueve etnias distintas.

Los garífunas corresponden a una etnia descendiente de africanos y aborígenes del Caribe que convivieron a partir de 1635, cuando dos barcos que venían desde África hacia el continente americano naufragaron hasta la isla San Vicente. Los negros y los arahuacos confluyeron costumbres y culturas, forjaron el idioma que todavía hoy se habla, y pasaron los años hasta que una invasión británica provocó la deportación de miles de negros que naufragaron hasta llegar a Jamaica y la costa de Honduras principalmente.

Dato más o dato menos, esa es la historia que el garífuna promedio cuenta. Alguno la romantiza un poco más y jura que el naufragio inicial surgió a partir de que los negros se revelaron y torcieron el rumbo del barco que los llevaba como esclavos a algún lugar del continente. Esa parte de la historia también edulcora la virtud de resistencia y fortaleza que los garífunas suelen presumir, a veces con razón.

“Las comunidades estamos preocupadas porque hay muchas leyes encaminadas al despojo”, dice Geovany Bernárdez, miembro de la Coordinación General de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH). Bernárdez va al grano. Dice que hay “políticas estratégicamente destinadas a desaparecer las comunidades”.

El reclamo de OFRANEH se basa en la adhesión del Estado hondureño al convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales, firmado en 1989. Dice muchas cosas el convenio: en cuanto al tema territorios procura la participación activa de los pueblos indígenas en programas de desarrollo nacional que los afecten directamente, como así también prohíbe, con aviso de sanción para quien no cumpla, el despojo de las comunidades de las tierras que ocupan históricamente. Para los garífunas nada de eso se cumple.

Las comunidades no se oponen por el solo hecho de oponerse. “Estamos de acuerdo con el turismo pero desde la cosmovisión de los pueblos”, dice Bernárdez y cuenta cómo se dan estos procesos: “Vienen cadenas hoteleras, donde trabajan los mismos inversores y a la comunidad solo le permiten bailar punta por un sueldo miserable de 20 dólares”. El punta es un baile típico en el que los bailarines se mueven de pies a cabeza al ritmo de las percusiones. Es parte de esa cultura que atraviesa a la comunidad y quieren ofrecer al turismo. “Queremos un turismo en el que nosotros podamos promocionar lo que somos y no que otros hagan dinero con nosotros. Deben consultarnos qué turismo queremos, tenemos la capacidad, tenemos la cultura”, dice Bernárdez. Además, naturalmente, se oponen al despojo de las tierras en las que crecieron las generaciones pasadas y hoy lo hacen las actuales: los niños y niñas juegan y bailan, los adultos trabajan, en playas que podrían ser privatizadas.

La comunidad de El Triunfo de la Cruz fue la primera en elevar un reclamo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La resolución de la CIDH, de octubre de 2015, demanda al Estado hondureño el deber de darle a la comunidad el título de propiedad colectiva de los terrenos en peligro de despojo. El plazo era de dos años, que ya pasaron sin avances más que un poco de reticencia por parte del Estado al momento de seguir entregando tierras.

Lo que perciben los garífunas es ese plan destinado a “desaparecer las comunidades” del que habla Bernárdez. No solo quedan afuera del desarrollo económico. También son atacados para que dejen sus tierras. Las comunidades de la costa caribe sufrieron el “amarillamiento letal” del coco en una intoxicación de las plantaciones que se sospecha fue intencional con el fin de atacar un elemento básico de la vida garífuna: comen coco, curan con coco, se hidratan con coco y trabajan con coco. En OFRANEH, referentes de los procesos de resistencia de distintas comunidades fueron procesados cuando se negaron a retirarse de sus tierras ahora privadas. En tanto, sigue faltando trabajo, salud y educación como derechos básicos para la permanencia de la comunidad, que empieza a creer, muchas veces en vano, en la migración como camino para salir adelante. Por eso los garífunas hablan del tercer despojo: primero los sacaron de África, después de San Vicente, y ahora de Honduras y las tierras que habitan hace más de doscientos años.

 

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“El patriarcado destruirá el planeta si no lo frenamos”

¿Qué es el ecofeminismo?

La mejor respuesta a la crisis civilizatoria que padecemos. La formulé hace veinte años: cada día es más vigente y necesaria.

¿Ecología más feminismo?

Sí, porque tanto la crisis medioambiental como la socioeconómica son de raíz sexo­genérica.

¿El varón es culpable?

No simplifique: el sistema patriarcal capitalista. Un orden de valores que desvaloriza, esclaviza y explota a las mujeres, cuyo trabajo en casa y en el campo ha sido siempre el verdadero sostén de la humanidad.

¿Desde cuándo sometemos a la mujer?

Hablo de era antropocénica, intrínsecamente destructiva de la naturaleza y de la feminidad, ligada a la violencia y la guerra. No siempre fue así: en la remota antigüedad venerábamos a diosas, representación del respeto a la Tierra Madre.

¿El capitalismo expresa el patriarcado?

Obviamente, es fruto de la prolongada ­explotación masculina, acumulativa y destructiva, con violencia contra las mujeres, los niños, los débiles, las semillas...

¿Las semillas?

Las variedades semillas de los cereales y hortalizas han sido seleccionadas por las mujeres generación tras generación, durante miles de años. Las mujeres son las parteras de la agricultura. Y ahora resulta que nos piratean las semillas...

¿Piratean? ¿Quién?

Grandes corporaciones de agroingeniería alimentaria como Monsanto: modifican algún gen de una variedad de semilla ¡y la patentan, como si no fueran de la vida, como si fuesen suyas! Eso se llama biopiratería.

¿Tan grave es la cosa?

¡Nuestra libertad está en juego! Perdemos variedades de semillas, empobreciendo este patrimonio de la humanidad. Si viniese una plaga, la falta de variedad arrasaría todo, o acabaríamos en manos de una corporación. El 1% de la humanidad domina al otro 99%.

¿Podemos enderezar esto?

Luchando juntos, sí. En India hemos conseguido nuevas leyes que protejan a los campesinos de abusos, y también a las mujeres.

¿Ha mejorado el trato a las mujeres desde su niñez?

Recuerdo a las mujeres en las minas: se enfrentaron a una mafia armada, bloqueando la mina. ¡Las mujeres son valientes! Cada vez que flaqueo, pienso en aquellas mujeres y me vuelven las fuerzas. ¿Y sabe de dónde viene esa fuerza?

¿De dónde?

De la hierba que pisan, de la tierra misma. El poder de la naturaleza está en nosotras.

¿Y no en el varón?

También..., si renuncia al patriarcado, sistema de explotación destructiva de la tierra, de sus minerales, vegetales y animales. Tres aspectos expresan el patriarcado: la colonización, el maquinismo industrial...

Las máquinas nos han reportado prosperidad.

Sólo para los que mandan. No hay progreso con maltrato a la naturaleza, si la agredimos como a un objeto inanimado, eso es esquilmarla, un atraso. Y la tercera expresión patriarcal es el atropello a la sabiduría de la mujer, culminada por el capitalismo

¿Qué puede hacer el ecofeminismo?

Eco viene del griego oikos: casa. De ahí economía: ¡sin el trabajo doméstico femenino, no hay riqueza! Es un trabajo creativo. El capitalismo es extractivo, destruye.

Un ejemplo.

Desde 1995, en India se han suicidado 300.000 campesinos, extorsionados económicamente por los amos de semillas y pesticidas. Es un crimen contra la Tierra y la humanidad. Incluyo los transgénicos.

¿Qué les pasa?

Causan patologías: si hay más niños autistas que nunca, se debe a los transgénicos.

Es una afirmación arriesgada...

La sostengo. Están afectando al desarrollo neuronal de los bebés y propician cánceres en la población. ¡Hay que frenarlos!

Debe de ser usted una bestia negra para muchos.

Me llaman ludita, reaccionaria, incendiaria... Pero no me callarán. De las mujeres vendrá la salvación, seguiremos luchando. Igual que fuimos lectoras de semillas, ahora somos lectoras del presente y predictoras de la biovicilización.

¿Qué es la biocivilización?

Hacernos conscientes de que los humanos formamos parte de la Tierra, que no somos un ente separado. Cambiemos de modelo y diluiremos las miserias del patriarcado: cambio climático, desigualdad, insolidaridad, guerra.

¿Ecofeminismo al poder?

Frenaría el proyecto tóxico de dominación sobre la naturaleza y la mujer, insalubre e irresponsable. La naturaleza viviría, sería sostenible.

Y si no..., nos iremos a otro planeta.

Un concepto muy patriarcal: seguir conquistando y destruyendo... No, respetemos los recursos de la tierra y vivamos a gusto en este planeta: el ecofeminismo es el camino de la biocivilización planetaria.

 

Fuente: La Vanguardia

21 noviembre 2017

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Xi Jinping

 

China se proyecta hacia 2049.

 

Hacía mucho tiempo que en la prensa oficialista china no se escuchaba hablar tan extensamente de socialismo. El presidente Xi Jinping fue el encargado, durante la sesión de apertura, de mentar la necesidad de promover “el socialismo con características chinas”. Agregó, también en varias oportunidades, que el país encara una “nueva era”, aserto que parece más realista que la referencia al socialismo.

De hecho, Diario del Pueblo titula con un sorprendente “El socialismo es grandioso” uno de sus comentarios sobre el XIX Congreso del Partido Comunista Chino (Xinhua, 20-X-17). En esa cobertura destaca que se trata de un evento que será decisivo “para el curso de la historia durante décadas o incluso siglos”.

Más allá de cierta euforia, propia de los encuentros de este tipo, la dirección del Estado chino destaca que el congreso trazó el camino para las próximas décadas. Ese futuro, según dicha cobertura, puede delinearse con base en los siguientes criterios: China será “un gran país socialista moderno” para mediados del siglo XXI, momento en que se habrá convertido en “un líder global en términos de la fuerza nacional integral y la influencia internacional, con una economía moderna, una cultura avanzada y unas fuerzas armadas de talla mundial”.

¿SOCIALISMO O NACIÓN? La elite china ha dado reiteradas muestras de realismo y prudencia, de modo que sus afirmaciones no deben desconsiderarse, aunque podemos colocar algunas entre paréntesis. Es evidente que la población vive considerablemente mejor que antes de 1949, incluso mejor que en la década de 1970, cuando finalizó la revolución cultural y el país se encaminó decididamente hacia la modernización con criterios capitalistas.

Sin embargo, se tiende a yuxtaponer el crecimiento de China como gran nación con la idea del socialismo. Xi aseguró que en 2035, o sea en apenas cuatro lustros, se habrá concluido la “modernización socialista”. En esa dirección, Diario del Pueblo destaca que “el Pcch convertirá a la China socialista en uno de los países más ricos y poderosos de la tierra, en lo que sería la primera vez que un partido marxista llegue a tal hazaña”.

Más desconcertante aun es la apelación a Deng Siao Ping, adversario de Mao, a través de una frase enigmática: “Cuando China entre a las primeras filas de las naciones, no sólo tenemos que haber iluminado un nuevo camino para los pueblos del Tercer Mundo, sino que también (y esto es aun más importante) debemos haber demostrado a la humanidad que el socialismo es el único camino superior al capitalismo”.

Es evidente que un país pobre como era China en 1949, y lo siguió siendo por lo menos hasta la década de 1980, necesitaba fortalecerse para no repetir la historia de invasiones y humillaciones vividas en los siglos XIX y XX, con las guerras del opio y la invasión japonesa. Sin embargo, la ambición de superar a Estados Unidos en materia económica y militar y, sobre todo, ofrecerse como luz para los pueblos del Tercer Mundo, parece repetir la historia de la Unión Soviética de la que Mao quería distanciarse.

No es lo mismo ser una gran nación que transitar un camino socialista. Según las definiciones más frecuentes, el socialismo es básicamente el poder de los trabajadores (obreros, campesinos y otros sectores populares) ejercido a través de consejos o parlamentos. Algo que no tiene la menor relación con la ambición de ser una gran potencia, ni de sobrepasar a los países capitalistas más desarrollados.

GUERRA EN EL HORIZONTE. La intervención de Martin Wolf en el Foro Ciudadano Global, realizado en San Pablo a comienzos de octubre, fue uno de los más profundos análisis sobre la actualidad en bastante tiempo. Wolf es columnista jefe del diario británico Financial Times y es considerado uno de los periodistas económicos más influyentes del mundo.

Alertó sobre los riesgos geopolíticos que vive el planeta, que atraviesa “los estadios iniciales de una transformación histórica del poder mundial” (Valor, 6-X-17). Occidente debe aceptar, dice, que no manda más en el mundo. Pero, agrega, “un conflicto entre Estados Unidos y China en algún momento será inevitable”.

No es una exageración. En la historia ninguna transición entre potencias hegemónicas se produjo sin guerras. La dominación española cayó en medio de las guerras de independencia y las guerras napoleónicas. La dominación británica fue hundida por dos guerras mundiales desastrosas. Si miramos hacia atrás, parece imposible que la actual hegemonía estadounidense pueda deshacerse sin guerras.

La propuesta china de desarrollo económico “Un cinturón, una ruta”, una red de infraestructuras que une los centros industriales asiáticos con Europa atravesando Asia, es la principal apuesta para pavimentar una hegemonía sin conflictos mayores. Pero esa ruta está plagada de guerras y amenazas, lo que llevó a China a instalar su primera base militar en el extranjero, en el estratégico puerto de Yibuti. Wolf tiene la certeza de que “en el largo plazo habrá guerra nuclear”.

Por eso el dragón afila sus dientes. Occidente como comunidad político-estratégica ya no existe. Trump y el Brexit se encargaron de mostrarlo. La Unión Europea se quedó sin objetivos de largo plazo. Washington está aislado y navega a los tropezones, generando inquietud incluso entre sus aliados más fieles, como Alemania.

De lo que pocos dudan es que el mundo se ha vuelto un lugar más violento y peligroso. Por eso China ya ha botado dos portaviones, está construyendo el tercero y el cuarto, y ambiciona alcanzar la decena, con lo que igualará al Pentágono. La flota china crece y se moderniza a un ritmo increíble, mientras su símil estadounidense se ha reducido por problemas presupuestales. La fuerza aérea china ya cuenta con cazas de quinta generación, está superando a Washington en la guerra cibernética y lo está alcanzando en la carrera espacial.

Hasta dónde llegará Beijing en su expansión militar es una incógnita. Las autoridades dijeron, durante el XIX Congreso, que no pretenden dominar el mundo como una potencia imperialista. Pero, ¿podrían decir algo diferente? La llamada “ruta de la seda” deberá ser militarizada para que las mercancías realmente fluyan de un extremo al otro del mundo.

La historia enseña que una gran potencia debe tener unas fuerzas armadas del tamaño de sus ambiciones. La presidencia de Xi Jinping, desde 2012, ha sido la que se empeñó en el mayor rearme de la historia, y todo indica que estamos apenas en los comienzos de un largo camino.

¿UN MUNDO CHINO? En América Latina no son pocos los que se frotan las manos ante el avance asiático. La presencia de China ya es importante en Venezuela, Ecuador y Argentina, crece en Bolivia y en Brasil, más allá de las coyunturas y el color de los gobiernos.

China es percibida de modos muy distintos en la región. Para los gobiernos es una alternativa comercial y financiera. Para los empresarios es una fuente de buenos negocios. Para muchos movimientos sociales es un dolor de cabeza, en particular por la minería a cielo abierto y el abusivo uso del glifosato en los monocultivos de soja, cuyo destino inevitable son los puertos asiáticos.

Aun así, una parte considerable de las izquierdas políticas y sociales observan el ascenso chino con favorable expectativa, ya que va de la mano del declive de la superpotencia que ha hecho de su patio trasero un exclusivo coto de acumulación de capital.

Quienes piensen que una hegemonía china será mejor que la decadente dominación estadounidense, ya que podría abrir espacios emancipatorios, deberían reflexionar sobre una de las ironías mayores de la historia del siglo XX. Las tres fechas que conmemoramos las personas de izquierda (no todas, por cierto), el 1 de mayo, el 8 de marzo y el 28 de junio, tienen fuertes referencias en la historia social de Estados Unidos.

Existen tradiciones emancipatorias no occidentales, por cierto. Pero ellas no anidan, hoy, ni en China ni en los países asiáticos que se han empeñado en una modernización autoritaria para emular a Occidente. Por el contrario, China se nos presenta como la sociedad del control tecnológico de la población, apelando a la inteligencia artificial para colonizar los más ínfimos resquicios de autonomía social.

 

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La resistencia al desarrollo y la búsqueda de economías propias

La historia de afrolatinoamérica1 es la historia del despojo y la negación de La Naturaleza: de su riqueza biológica y cultural. Una maldición pareciera perseguir al pueblo negro. Desde el secuestro violento de los ancestros y ancestras del África, el látigo del esclavizador –cambiando de formas– pretende seguir golpeándolo. La ambición desmedida del hombre blanco2 por el oro en épocas de la conquista y la colonia, configura el primer momento de saqueo de las riquezas de este continente. Una sin razón se aposentó en sus almas, sus mentes y sus cuerpos, y pareciera que aun hoy, más de 500 años después le sigue generando la misma demencia por ese rutilante mineral. Y hoy día hacen caso omiso a los hechos comprobados de los desastres ambientales, sociales, económicos y culturales que trae consigo el desmedido afán de sacar del seno de la tierra todo lo que ella contiene.

¿Entienden los países “desarrollados” que la riqueza que detentan está cimentada en la sangre, muerte y el dolor de grupos humanos (entre otros) de las Américas, de África y sus descendientes?

La esclavización de hombres y mujeres libres de África y sus renacientes es un crimen de lesa humanidad aún no pagado, pero no prescribe. La lógica del capitalismo sigue imponiendo la sinrazón que acompaña la insaciable ansia de sacarle a la tierra todo lo que posee en sus entrañas, dejando a su paso desolación, hambre y muerte. Y los pueblos siguen en resistencia y re-existencia. Defender lo que son, que entre otras son territorio.

Deshumanización y despojo; rebeldía y re-existencia ha sido la historia del pueblo negro; y desde la barbarie civilizatoria, Occidente pretende ser modelo de sociedad3. Esa historia de violencias continúa, mientras los pueblos pensaban que podían vivir tranquilos, sabiéndose y sintiéndose Naturaleza junto con los ríos, los árboles, la lluvia, las montañas.

 

El “desarrollo” en el caso de las comunidades negras del Pacífico y el Norte del Cauca

 

Se dice con insistencia que la respuesta a los “problemas” de pobreza del Pacífico y del Norte del Cauca es el “desarrollo”. Como intentaremos demostrar en este corto texto, se trata más bien de todo lo contrario. La cosmovisión liberal desarrollista solo ocasionará, en el mejor de los casos, una reducción de la insostenibilidad, pero no podrá detener la devastación en curso. Esta es la lección que aprendemos de todos los planes que se han sucedido unos a otros en el Pacífico, desde Pladeicop (1980) y Plan Pacífico (1990) al Plan Maestro Buenaventura 2050 y al Plan Todos Somos Pazcífico de la segunda administración Santos. Todos estos planes –anunciados en su momento con bombos y platillos– contaron con los mismos actores (BID, Banco Mundial, Usaid, expertos de Planeación Nacional, etc.), surgieron de la misma visión que sigue hoy moldeando las percepciones de la región y la imposición de ciertos intereses del capital. A pesar de algunos logros (algunas obras de infraestructura) todos tuvieron los mismos resultados, bastante cuestionables en términos del bienestar de las comunidades y el medio ambiente. No podemos ignorar que el desplazamiento masivo, los feminicidios, las casas de pique y la pobreza acendrada han llegado a la región con las estrategias de desarrollo mencionadas. No es mera coincidencia. Solo perpetuán la insostenibilidad estructural.

Entre las consecuencias de la visión desarrollista, claramente visibles en regiones como el Pacífico y el Norte del Cauca, se encuentran las siguientes:

- La compulsión al ‘desarrollo’: después de más de siete décadas de la era del desarrollo la sociedad es más insustentable que nunca, y los problemas sociales quizás más graves que nunca.
- Destrucción sistemática de la naturaleza (erosión de la biodiversidad, cambio climático, devastación ambiental por donde miremos)
- Persistente y creciente desigualdad social
- Ocupación sistemática de los territorios étnicos y campesinos (la palma aceitera, la caña de azúcar, y la ganadería extensiva, entre otras, son verdaderas estrategias de ocupación de los territorios, cuando no de vaciamiento de estos).
- Desplazamiento masivo, pobreza, violencia, y feminicidios.
- Primacía de lo europeo y lo blanco (racismo acendrado) y lo masculino (patriarcado).
- La idea del conocimiento experto como única verdad.
- La marginación/destrucción de los mundos con visiones y saberes diferentes.
- La creación de un mundo donde solo cabe un mundo: el llamado mundo globalizado, basado en las premisas ontológicas de la cosmovisión liberal.

De este breve análisis podemos lanzar dos ‘anti-fórmulas’ provocadoras. Primero, que al Pacífico y al Norte del Cauca no lo están acabando ‘la falta de desarrollo’, como generalmente se aduce sin cuestionamiento alguno, sino su implementación, su exceso, o al menos los excesos de cierto tipo de desarrollo. Segundo, y en consecuencia, ¡que es la visión desarrollista la verdaderamente anacrónica, y no la visión comunal de las organizaciones étnico-territoriales, como generalmente se piensa!¿Qué podría ser más romántico que la insistencia en que ‘más de los mismo’ (más desarrollo capitalista) conducirá a un territorio sostenible? Insistimos: las estrategias convencionales solo reproducirán la sustentabilidad del modelo capitalista, y este no detendrá la devastación en boga4.

 

El territorio es la vida, y la vida no se vende. Se ama y se defiende. La opción por la minería ancestral en el Norte del Cauca

 

La minería de oro es parte de la cultura del pueblo negro en Colombia, en el norte del Cauca lo expresan así dos líderes comunitarios: Dice Lisifrey Ararat, del consejo comunitario de La Toma, en el Norte del Cauca:

“[...]mire, la minería aquí en el Cauca y en el Ovejas es parte de lo que somos, es nuestra cultura, nosotros aprendemos a sumar, a restar, a nadar, a vivir[...] haciendo minería. Desde muy pequeños los abuelos, tías, tíos, papás y mamás nos traen al río a miniar, a lavar el oro. Allí aprendemos a relacionarnos con los demás, a sentirnos parte de la comunidad, parte del río. Todos los mayores de la comunidad nos enseñan la defensa y el amor por el río Ovejas que para nosotros es padre y madre, tenemos el ejemplo de resistencia de doña Paulina que en años pasados, como en los ochenta, creo que en ese tiempo, si, se paró al frente de una retroexcavadora que quería sacar oro del Ovejas, y entonces toda la gente de Yolombó fue donde estaba ella y sacaron la retro”5.

Para los paisas6 el oro es solo una mercancía, para el gobierno es un producto que hará crecer la economía. La minería del oro se impone como política económica de Estado como la locomotora del desarrollo que según discursean traerá prosperidad para todos y todas. Pero saben y sabemos que no es así, que la riqueza queda en mano de unos pocos (los de siempre), casi siempre foráneos, y las consecuencias nefastas se quedan en los territorios, el deterioro de los ecosistemas y el quebrantamiento de las lógicas de vida comunitaria, y el debilitando la diversidad cultural y ecológica de este país.

La disputa por el territorio en la región tiene una larga historia de despojo a sangre y fuego. Una vez los negros libertos establecieron sus espacios de vida en un largo periodo, durante la segunda mitad del siglo XIX7, las élites y gobiernos de aquel entonces desplegaron toda suerte de estrategias desde la formalización de la propiedad de la tierra para generar préstamos soportados en las fincas que luego perderían los negros libertos, hasta el asesinato y persecución de líderes y dueños de pequeñas propiedades, pasando por el asedio, quema e inundación de los cultivos. Todo esto terminó consolidando en la región la concentración de las mejores tierras de la parte plana en manos de las élites mestizas de los departamentos del Valle del Cauca y Cauca.

Mientras resistían y resisten los negros libertos en la zona plana, con unas luchas ganadas, otras pérdidas, los intereses expansionistas del capital no dan tregua. Hoy en día, la caña de azúcar continúa expandiéndose en la parte plana y, en la parte alta, en el pie de monte de la cordillera, y se pretende establecer la minería ilegal, criminal e inconstitucional8.

El auge del oro ha tenido varios momentos en la historia reciente del norte del Cauca. Actualmente, prácticamente todo este territorio se encuentra amenazado por una gran cantidad de concesiones mineras o por solicitudes para esta actividad9. Es claro que el boom de la minería en Colombia responde a intereses y orientaciones de la banca y el comercio internacionales, ante lo cual el gobierno colombiano responde con los ajustes necesarios en materia de política pública.

 

Es más fuerte nuestro amor por la vida que nuestro temor por la muerte. Despojo y Resistencia

 

Es claro para las comunidades que la minería en este tiempo viene de la mano de los actores armados. En todo el norte del Cauca se ciernen nuevamente las amenazas y los hechos del despojo, que se exacerban por la presencia de grupos paramilitares, por los enfrentamientos entre grupos armados, por el aumento de cultivos de uso ilícito y la llegada de foráneos a los territorios. Se ha disparado la llegada de retroexcavadoras en los ríos del norte del Cauca y del Pacífico Sur, con las implicaciones que esto conlleva: desplazamiento; aumento de la inseguridad, el alcoholismo y drogadicción, así como la precarización de la vida de las comunidades, ya que el boom de la minería les ha contagiado y puesto en competencia con foráneos. La consecuencia ha sido el dejar de lado y en algunas ocasiones abandonar otras actividades productivas como la agricultura, la pesca y la caza. Han aumentado las amenazas de muerte a los líderes y lideresas de las comunidades, y se está poniendo en riesgo la pervivencia de la propia cultura de las comunidades, como lo expresan las mujeres del norte del Cauca:

“Hoy nuestras vidas están en peligro y las posibilidades de existir como pueblo afrodescendiente es mínima, muchos hombres y mujeres están amenazadas de muerte, nosotras hemos vivido de la minería ancestral, como una actividad que les permitió a nuestros ancestros comprar su libertad y la nuestra. Esta actividad ha estado articulada a la agricultura, a la pesca, a la cacería y a los saberes ancestrales que las mayoras y comadronas han inculcado en nosotras para permanecer como pueblos”10.

De esta manera, se continúa configurando la estrategia de vaciamiento de los territorio ancestrales negros de diversas formas, los daños e impactos en los ecosistemas y la vida de las gentes de la región es el claro apuntalamiento y consolidación del modelo de desarrollo que arrasa y aniquila a los ecosistemas y a los pueblos11,en este caso a los pueblos negro, indígena y campesino del norte del Cauca. Hay toda una trama donde se articulan y ayudan paramilitares y élites, gobernantes, empresas, y el capital transnacional. El pos-acuerdo no ha traído paz a los territorios; en algunas partes se ha agudizado, pues se “despejan” zonas a las que las empresas y el mismo Estado no llegaban por razón del conflicto armado. El desarrollo viene arrinconando, asesinando, masacrando a los pueblos y configurando un verdadero etnocidio y ecocidio.

En el ámbito de “lo ambiental” la Corte Constitucional, en la sentencia T-969 de 2014, manifiesta que el racismo ambiental se caracteriza por tres aspectos:

“1. Una comunidad claramente identificable que comparta una identidad étnica o racial minoritaria que haya sido oprimida o marginada del proceso de toma de decisiones. 2. Que dicha comunidad deba soportar una serie de cargas y/o riesgos en materia ambiental que signifiquen un detrimento para sus derechos, bienes, valores, o intereses de relevancia constitucional. 3. Que tales cargas y/o riesgos ambientales resulten desproporcionados en relación con aquellos que deben soportar otros grupos étnicos a los que pertenecen las personas que adoptan las decisiones con respecto de la distribución de tales cargas considerada discriminatoria” (p. 53)12.

Este racismo ambiental no es más que una manifestación del racismo estructural, vivido y que pese al paso del tiempo continúa viviéndose en el país, realidad que niega el disfrute de los derechos a las comunidades negras. A pesar de estas situaciones, son muchas las formas en que las comunidades resisten, heredando los problemas del pasado por la lógica del desarrollo, y siguiendo formas heredadas de resistencia de los ancestros y ancestras.

La conformación de los consejos comunitarios y más allá de ello el reconocimiento y apropiación de los territorios ancestrales como patrimonio dejado por los ancestros y ancestras, el compromiso de dejar ese legado material y el sentido de la re-existencia a los y las renacientes desde la fuerza de sentirse uno-a con el territorio, es la base fundamental de la resistencia y la re-existencia aprendida de los cimarrones y cimarronas. Ese recurrir a la memoria histórica, y el compromiso de enaltecer las luchas del pasado, es un fundamento de la vida colectiva que alimenta la lucha de las comunidades negras en el norte del Cauca. La espiritualidad vivenciada en el día a día, en las labores cotidianas, en la danza, en la música, en la juga, en cosechar lo que se siembra, en celebrar la comida, en hermanarse con el río, el reconocer en cada nacimiento la raíz de dónde provienen, es lo que hace a muchas comunidades negras re-existentes, sentirse y saberse pasado, presente y futuro.

Experiencias de las comunidades negras, que muestran esas luchas las tenemos en el consejo comunitario de La Toma, Suárez, donde las mujeres de Yolombó (La Toma) inspiraron y animaron para que las mujeres del Norte del Cauca13 salieran a caminar desde sus comunidades hasta Bogotá para buscar soluciones a la llegada de retroexcavadoras a los territorios ancestrales. Ellas enaltecen la vida y se rebelan frente a las injusticias y atropellos cuando expresan con contundencia y convicción: “Es más fuerte nuestro amor por la vida que nuestro temor por la muerte”. Haciendo conocer sus preocupaciones y presentando alternativas, se movilizaron desde el 17 de noviembre al 12 de diciembre de 2014, exigiendo respuestas y soluciones que frenaran la presencia de la minería ilegal en los territorios ancestrales. Ese andar lo realizaron acompañadas por la Guardia Cimarrona.

Las mujeres, luego de su caminar, y al no encontrar respuestas por parte de la institucionalidad estatal, decidieron quedarse en asamblea permanente en las instalaciones del Ministerio de Interior por cuatro días, para forzar al gobierno colombiano a cumplir con los múltiples compromisos establecidos con las comunidades para resolver el problema minero en sus territorios. Múltiples han sido los espacios de concertación con el gobierno donde las organizaciones llegan con propuestas, las distintas entidades del gobierno se comprometen y finalmente no cumplen lo acordado, y entre tanto la minería ilegal, criminal e inconstitucional se consolida.

Es claro para las mujeres negras de los municipios de Suárez, Buenos Aires, Guachené, Caloto, Santander de Quilichao y Puerto Tejada, que trabajan día a día por la defensa de la vida y los territorios:

“[...]A pesar del abandono del Estado, hemos permanecido en resistencia frente a los megaproyectos, que en nombre de su visión de desarrollo y con el discurso de erradicar la pobreza, han venido generando condiciones de despojo, destierro y miseria[...]Hoy nuestras vidas están en peligro y las posibilidades de existir como pueblo afrodescendiente es mínima”14.

Son muchas y diversas las formas de resistencia utilizadas en los procesos colectivos, entre ellas las acciones jurídicas para el reconocimiento de los territorios ancestrales, tales como la sentencia T1045A de 2010 de la Corte Constitucional, donde se reconoce la violación a los derechos de las comunidades negras en los procesos de adjudicación de títulos sin la aplicación del derecho a la consulta y consentimiento previo, libre e informado, y solo se permite la realización de la minería ancestral, frenando a los foráneos hasta tanto no se logre el consentimiento de la comunidad.

Siguiendo la enseñanza de las personas mayores, integrantes del consejo comunitario de La Toma sacaron retroexcavadoras del lecho del río Ovejas, como lo expresa la lideresa Francia Márquez, indignada y molesta, cansadas de esperar que el gobierno cumpla con su obligación de garante de derechos:

“[...] han entrado dos retros o una, y ahí mismito hemos puesto en conocimiento de toda la autoridad nacional y local. Claro, se hacen los de la vista gorda y a la semana ya hay 20 retroexcavadoras, y a la semana hay 80, y a la semana ya hay 100 [...] y mientras tanto nosotras, mujeres negras, hombres negros tenemos que ir a enfrentarnos con esa gente, a sacar las retros por las malas, o por las buenas, o como sea. Si, poniendo en riesgo nuestra vida, poniendo en riesgo nuestra permanencia en nuestro territorio [...]”15.

Este mismo tipo de acciones, ante la indiferencia y complicidad del gobierno, también la realizan otros consejos comunitarios en el norte del Cauca. El consejo comunitario Cuenca del río Cauca y microcuencas de los ríos Teta y Mazamorrero, en el ejercicio de autodeterminación, asumiendo su responsabilidad como autoridad en el territorio ha realizado, en los últimos seis años, aproximadamente veintidós (22) acciones de expulsión de retroexcavadoras, algunas de esas acciones (unas seis) las han realizado en coordinación con los indígenas y campesinos. Ha implicado esto amenazas de muerte para los líderes, lideresas y la comunidad en general, pero se tiene establecido desde su reglamento interno que no se permitirá la destrucción de los ríos a razón de la minería con retroexcavadoras.

Todas estas acciones las realizan con la guardia cimarrona, que replicando estrategias de los cimarrones y cimarrones en los palenques, contados por los mayores y mayoras, se viene consolidando en los territorios como una estrategia de auto-protección y defensa del territorio.

Todas estas acciones en coherencia con los planteamientos aprobados en su reglamento interno, donde establecen que:

“Los habitantes del Territorio ancestral Colectivo de Comunidades Negras del consejo comunitario Cuenca del río Cauca y microcuencas de los ríos Teta y Mazamorrero, nos afirmamos como pueblo afrodescendiente, con pensamiento e identidad propia, con más de cuatrocientos años de tradición, resistencia y presencia en este territorio. Que hemos poseído, conservado, administrado, aprovechado y regulado con base en nuestras prácticas ancestrales, heredadas de generación en generación, al conocimiento de los ciclos lunares que rigen nuestra cotidianidad como grupo étnico, para el aprovechamiento sostenible y eficiente de los recursos, para beneficio y usufructo de presentes y futuras generaciones”16.

 

Dejarle a los y las renacientes la herencia de resistencia que nos dejaron los ancestros y ancestras

 

Sentipensando con los pies y el corazón en el territorio, es claro que nada le ha sido regalado al pueblo negro. Como dicen sus activistas, “La resistencia y la re-existencia son parte constitutiva de nuestro ser mujeres negras, de nuestro ser hombres negros, está en nuestro ADN cultural-histórico-territorial. Seguiremos entonces resistiendo el embate del hombre blanco que no quiere dejarnos ser, que quiere que seamos como ellos, que veamos la vida con sus ojos, que pensemos con su pensamiento. Así como desde hace más de 400 años sabemos que no respetan las demás formas de vida, que no cumplen con su palabra, hoy día sabemos que seguirán irrespetando, aniquilando la vida, queriendo imponer sus formas y sus decisiones... Los espacios de concertación serán para que sepan que aquí estamos y aquí (en nuestros territorios) nos quedamos. El reducto de territorio que hemos defendido y seguiremos defendiendo seguirá siendo espacio de vida en todas sus expresiones, será defendida por nosotros y nosotras, siguiendo el legado de hombres cimarrones, de mujeres cimarronas”17.

 

Conclusión

 

Experiencias como estas en el Norte del Cauca sugieren la importancia que muchas organizaciones étnico-territoriales (tanto indígenas como afrodescendientes) le dan a planes de vida (no de ‘desarrollo’) o para el Buen Vivir de las comunidades, o en aquello que muchas comunidades étnicas llaman un desarrollo de acuerdo a su cosmovisión y a una visión propia de futuro. Es de aclarar que estos conceptos de las organizaciones étnico-territoriales están sustentados en múltiples instrumentos legales del derecho nacional e internacional que defienden el derecho al desarrollo de acuerdo a las cosmovisiones y a las aspiraciones propias, comenzando por la Convención 169 de la OIT.

Estas experiencias nos convocan a construir colectivamente un imaginario de región diferente de la narrativa prevalente basada en megaproyectos, crecimiento, consumo, comercio, ‘productividad’, desarrollo, etcétera. De una forma muy sucinta, podríamos decir que dicho imaginario apuntaría a una visión del Pacífico y el Norte del Cauca como bio-regiones pluriversal, es decir, habitada por muchos mundos diversos. Estos mundos están constituidos por entramados relacionales de humanos y no-humanos, y deben ser pensados desde el principio de una productividad otra: una productividad para la Vida. Como requisitos mínimos, esta nueva visión generaría una perspectiva inter-étnica e inter-cultural contundente, fundamentada en el respeto por la integridad de los territorios colectivos y la biodiversidad. Las estrategias que surjan de este ejercicio estarían orientadas hacia la reproducción y transformación auto-sostenida del tejido de la vida. En cuanto a la economía y los planes de inversión se refiere (incluyendo aquellos del sector privado), deberán estar subordinados a estos principios. Las estrategias económicas y de infraestructura, de esta forma, deberán estar al servicio de las comunidades y del Buen Vivir, no lo contrario como generalmente sucede. Será importante también reconocer los derechos de la Naturaleza, como ya se hace en otros países (el llamado giro biocéntrico, transcendiendo al antropocentrismo constitutivo de la cosmovisión desarrollista). Esta sería la base para los acuerdos ambientales.

Dentro de esta estrategia para el Buen Vivir, los conocimientos de las comunidades y las organizaciones étnico-territoriales surgen como ingredientes esenciales para las deliberaciones y para el diseño de políticas concretas. Estos conocimientos exhiben un número de características importantes: un entendimiento profundo sobre la autocreación contínua de la vida y por tanto una sintonía con la Tierra; una visión de la inter-dependencia de todo lo vivo, del tejido de la vida; una estrategia política de avanzada, centrada en la relación entre territorio, autonomía, dignidad, otra economía y defensa de la vida; una aguda conciencia de la coyuntura social y ambiental del planeta; y una utopía realista para la re/construcción de los entramados de mundos hacia un mundo donde quepan muchos mundos.

Adoptar una perspectiva comunal y étnico-territorial de esta manera, sugiere un vuelco significativo en el pensamiento y políticas de desarrollo para estas regiones. Confrontamos una crisis planetaria, dentro de la cual el Pacífico y el Norte del Cauca –territorios étnicos por excelencia– adquieren un potencial inusitado para un diseño de avanzada para la transición hacia otro modelo de vida diferente al ‘desarrollo’. Algunas organizaciones están dando forma a esta posibilidad histórica con el imaginario de Otro Pazífico Posible18. Esta formulación no es sino otra manera de nombrar el concepto que surgiera de algunas organizaciones étnico-territoriales de la región en la década de los 90: El Pacífico (y Norte del Cauca) como Territorio de Vida, Alegría, Esperanza y Libertad. Para decirlo en los términos del intelectual y activista de Buenaventura Carlos Rosero, un Pacífico “donde todos tengamos, los de adentro y los de afuera de la misma manera, el derecho a comer bocachico y a nadar en sus ríos, hoy contaminados de mercurio, y donde  los hijos de todos nosotras y nosotros, los hijos de todos, puedan disfrutar y gozar del paisaje y no solamente, mirarlo con nostalgia en las fotografías, videos y en los pocos recuerdos que logremos transmitirles”19.

Quien tutele la inteligencia artificial y los drones dominará el mundo: el zar Vlady Putin

Antecedentes: Vale la pena retomar la definición sobre el "poder"del británico Correlli Barnett: "El Poder de un país no consiste solamente en su fuerza armada, también en sus recursos económicos y tecnológicos; en la destreza, previsión y resolución con que se conduce su política exterior; en la eficiencia de sus organizaciones políticas y sociales. Consiste en la nación misma, su gente, habilidades, energía, ambición, disciplina, iniciativa, creencias, mitos e ilusiones.Y además, en la forma en que todos estos factores están relacionados entre sí".

Entre los 14 puntos de la dominación global de Occidente que retoma Samuel Huntington en su libro Choque de civilizaciones, el "poder" se centra en las finanzas y la economía de los puntos 1 al 5, donde destaca(ba) EU ( https://goo.gl/xUBVzs): 1. Pertenencia y operación del sistema bancario internacional; 2. Control de las principales divisas; 3. Principal cliente del mundo; 4. Provee la mayoría de los productos terminados del mundo y, 5. Domina los mercados internacionales de capital.

En forma anómala, Huntington coloca en los últimos sitiales, del 9 al 14, a las investigaciones tecnológicas: 9. Conduce las investigaciones y más avanzados desarrollos científicos y tecnológicos; 10. Controla la educación técnica de vanguardia; 11. Domina el acceso al espacio; 12. Domina la industria aeroespacial; 13. Domina los medios de comunicación internacionales y, 14. Domina el high-tech de la industria armamentista.

Se trata del viejo poder cuando aflora el nuevo poder de la inteligencia artificial.

Hechos: alumnos de varias regiones de Rusia charlaron con el zar Vlady Putin, quien los conminó a concentrarse en las áreas prometedoras de estudios para que Rusia no "se quede al final de la cola en el futuro".

El zar aseveró que "quien consiga un avance en el desarrollo de la inteligencia artificial dominará al mundo".

Estamos lejos de la definición monetarista de Nathan Mayer Rothschild: "quien controla el dinero, controla el mundo".

Para el zar, tal avance "comporta oportunidades colosales y amenazas" y advirtió sobre "cualquiera que desee obtener una posición monopólica".

El zar prometió compartir el conocimiento científico de la inteligencia artificial y los drones con los países que lo deseen y vaticinó que las guerras del futuro serían libradas por drones: "cuando los drones de una de las partes son destruidos por los drones de la otra parte, no tendrá más remedio que rendirse".

El portal Russia Today dio vuelo a sus declaraciones: "La inteligencia artificial es el futuro, no sólo para Rusia, sino para toda la humanidad. Viene con oportunidades colosales, pero también con amenazas que son difíciles de predecir. Quienquiera que se convierta en su líder se convertirá en el gobernante del mundo".

Putin matizó que no le gustaría que nadie monopolizara el campo: "Si nosotros llegamos a ser líderes, compartiremos el conocimiento tal y como hacemos al día de hoy con nuestras tecnologías nucleares".

Además de la inteligencia artificial y los drones, un área a profundizar son las ciencias cognitivas: "el estudio científico de la mente y sus procesos, que examina su naturaleza, sus tareas y las funciones de la cognición" en una "combinación de varios estudios: capacidades cerebrales, capacidades de movimientos oculares para el manejo y control de varios sistemas, y el análisis de la conducta humana en situaciones extremas, incluyendo el espacio. Este estudio no tiene límites ni horizontes".

Agregó que las innovaciones tecnológicas crearán nuevos empleos, pero que también convertirán una buena parte del trabajo humano como obsoleta: "por consecuente, debemos pensar con antelación donde trabajará toda esta gente. Como debemos reentrenarlos y en que esferas redireccionarlos. Esta es una tarea socio-económica extremadamente vital, que el país inevitablemente enfrentará mientras implementa los planes que acaban de escuchar" pero que "si se actúa en solidaridad (súper sic), el país será capaz de conseguir el efecto necesario".

¡Rusia entra de lleno a la revolución tecnológica del siglo 21 en las principales áreas de la inteligencia artificial, drones y ciencias cognitivas!

El zar colige la transición evolucionaria con sus grandes logros e inmensos daños colaterales frente a la competencia que ya inició ( https://goo.gl/hZ4eb9 ).

Elon Musk –fundador de Tesla y SpaceX– replicó con un twitt sin mencionar al mandatario ruso donde afirmó que la inteligencia artificial provocará la Tercera Guerra Mundial ya que podría incidir en "un ataque preventivo" que aseguraría la victoria.

Elon Musk considera que "China, Rusia, pronto serán países con poderosa ciencia computacional. La competencia por la superioridad de la inteligencia artificial a escala nacional probablemente provoque la Tercera Guerra Mundial" ( https://goo.gl/vPi9nV ).

Elon Musk se ha caracterizado por alertar sobre los potenciales peligros de la inteligencia artificial que considera "la más grave amenaza para la supervivencia de la raza humana", como exclamó en una entrevista durante el Simposio AeroAstro Centennial del MIT, donde se pronunció por "una vigilancia regulatoria, quizá a escala nacional e internacional, para asegurarse de que no hagamos algo muy loco" ya que la creación de la inteligencia artificiañ "está llamando al demonio" ( https://goo.gl/aTMh7H).

El inconmensurable astrofísico británico Stephen Hawking se ha sumado a la angustiante advertencia de Elon Musk al reclamar la abolición de los "robots asesinos" (https://goo.gl/VQbsuC).

¿Estamos aún a tiempo para detener la carrera global de las armas de la inteligencia artificial?

Según Elsevier, "China produce inmensas cantidades de publicaciones en el área de la inteligencia artificial, pero que carecen de calidad" (https://goo.gl/yNksvG ). ¿Será?

En términos de publicaciones voluminosas, en el periodo de 2011 a 2015, China ostenta el doble de EU, mientras Japón viene en tercer lugar y Gran Bretaña en cuarto sitial.

Entre los 10 principales países con publicaciones en investigación de inteligencia artificial, Alemania se sitúa en el quinto lugar, India sexto, España(súper sic) séptimo, Francia octavo, Sudcorea noveno e Italia décimo.

¡Es lamentable la ausencia jerárquica de Latinoamérica!

HackerRank ( https://goo.gl/pNTNSs) cataloga a los países con los mejores programas del mundo: China y Rusia ostentan a los "desarrolladores más talentosos cuando se analizan 15 diferentes dominios (matemáticas, programación funcional, algoritmos, etcétera)".

Llama la atención que en el rubro de la inteligencia artificial, los cinco primeros países sean: 1. Japon; 2. Bélgica; 3. Vietnam (súper sic); 4. Rusia; y 5. Irlanda.

P. W. Singer, investigador de New America Foundation, estudió el "futuro de la guerra" en su ominoso libro Conexión con la guerra: la revolución robótica y el conflicto en el siglo 21” ( https://goo.gl/JpbzHt).

Conclusión: la robótica no solamente transformará la guerra per se, sino que, en especial, afectará todo su medio circundante desde la política pasando por la economía hasta las leyes.

El israelí-estadunidense Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, arremetió contra las lúgubres advertencias de Musk que catalogó como "irresponsables".

El problema de Zuckerberg , a juicio del mismo Musk, es que tiene una "limitada comprensión" de la inteligencia artificial, por lo que su opinión peca de cándida frente a un gigante de la talla del británico astrofísico Stephen Hawking.

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Inteligencia artificial: la disputa estratégica entre China y EEUU

China quiere convertirse en líder mundial en Inteligencia Artificial (IA) para 2030, según la decisión tomada el 8 de julio por el Consejo de Estado, que propone un plan en tres etapas: mantenerse al día con la tecnología líder de la IA para 2020, lograr grandes avances para 2025 y ser el líder mundial cinco años después.

 

Hasta ahora, la IA ha tenido un papel importante en el desarrollo de internet, en los macrodatos, las supercomputadoras y la neurociencia. Pero se estima que jugará un papel determinante en la innovación y la tecnología, desde la industria hasta la guerra. La inversión en IA será fundamental para asegurar la competitividad internacional de las grandes empresas y será el principal motor del crecimiento económico.


El panorama que presenta la IA por países es el de una clara hegemonía de Estados Unidos. Entre 2012 y 2016, ese país invirtió 17.900 millones de dólares en IA, seguido a distancia por China, con 2.600 millones. Los demás países están a distancias siderales: Reino Unido invirtió 800 millones, Canadá 640 y Alemania 600 millones.


Algo similar sucede en relación a las empresas dedicadas a la Inteligencia Artificial. Estados Unidos tiene algo más de 2.900 compañías, seguido por China, con 709. En ambos casos las diferencias son enormes y no será nada sencillo que las cifras se acerquen.


Sin embargo, mientras China crece, EEUU decae. La inversión en investigación y desarrollo de las 1.000 mayores empresas estadounidenses es la más baja en 50 años y los gastos federales en ese rubro, en porcentaje del PIB, son los menores en cuatro décadas, informa Asia Times.


El encuentro anual del Parlamento chino, en marzo pasado, fue el epicentro del viraje del dragón. Allí registró "un toque de clarín parte de algunos de los líderes de negocios y tecnología más influyentes de China, para que el Gobierno establezca políticas para definir lo que consideran el Próximo Gran Asunto", como denominan los negocios que promoverá la IA.


Entre los grupos de presión a favor de dar un salto en IA están el fundador del buscador de internet más grande de China, Baidu, el fabricante de teléfonos inteligentes Xiaomi, y el fundador de Geely Automobile, que compró la Volvo. Presentaron mociones y propuestas para que el Gobierno tome la iniciativa para que las empresas chinas colaboren en la investigación de IA y faciliten la industrialización de la tecnología.


El fundador de Baidu, Robin Li, delegado ante la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, fue uno de los más enérgicos impulsores de la IA. Su empresa está compitiendo con Uber y Waymo para comercializar tecnologías autodidactas, y pidió incentivos para que las industrias chinas adopten una amplia gama de IA.


"El desarrollo de la IA ha llegado a un punto crítico. Cualquier país que hace un avance en su aplicación puede tener una mayor oportunidad de liderar el mundo. La IA de China es sin duda la segunda mejor del mundo, si no la mejor", dijo Li ante el Parlamento.


Sus palabras fueron apoyadas por otros prominentes empresarios del sector, como Lei Jun, ejecutivo de Xiaomi, llamado el 'Apple de China', y por Liu Qingfeng, presidente de iFlyTek, especialista en inteligencia de voz. Ambos reclamaron convertir la IA en una estrategia nacional, en la misma dirección que el plan Made in China 2025, que busca cambiar la imagen del país como fabricante de productos baratos.


Según Lei, China está en condiciones de liderar los cambios tecnológicos con fuertes inversiones, sumadas a la gran cantidad de talentos chinos en matemáticas, que respaldan la capacidad del país de cerrar su brecha y superar a Estados Unidos.


El ejecutivo de Baidu estima que la política de Donald Trump de restringir la inmigración ofrece a China la oportunidad de atraer a los mejores talentos del mundo, por lo que llamó al Gobierno a ofrecer más tarjetas verdes para atraer a los especialistas de Silicon Valley, quienes podrían ser postergados por las políticas de Trump.


En el Parlamento chino se recordó que el Gobierno de Obama lanzó en octubre de 2016 una estrategia nacional sobre IA, que establece una hoja de ruta para el financiamiento federal para la investigación y el desarrollo. Por eso reclamaron un plan de acción a nivel nacional para mejorar la colaboración interempresarial, ya que varios laboratorios nacionales, cada uno responsable de la investigación de una subdisciplina de IA, están dispersos en China.


El ejecutivo de Xiaomi, por su parte, aseguró que la difusión masiva de IA provocará un desempleo de más del 50% de la población. Fue más lejos al afirmar que "las fortunas de la sociedad serán controladas por un pequeño número de gigantes de IA", por lo cual, "el Gobierno necesita tomar medidas para pensar cómo distribuir mejor la riqueza y cómo preparar a la gente para pasar a la era de la IA".


El ministro de Ciencia y Tecnología de China, Wan Gang, dijo en marzo durante la reunión parlamentaria del país que las finanzas públicas liderarán el camino en la investigación de AI, incluyendo el desarrollo de supercomputadoras, chips de semiconductores de alto rendimiento, software y la contratación de talentos clave para dirigir el campo.


Según un reciente informe de PricewaterhouseCoopers, citado por el South China Morning Post, el 26% de la producción de China podría ser generada por las industrias relacionadas con IA para el año 2030. Se espera que las tecnologías de IA incrementen el PIB mundial en un 14% para 2030, según el informe.


Como ejemplo de los cambios en marcha, se menciona la tecnología de reconocimiento facial impulsada por Baidu, catalogada como una de las 10 más avanzadas por la MIT Technology Review.


El oficialista Diario de Pueblo, estima que "el apoyo gubernamental es fundamental para desarrollar la incipiente industria de la inteligencia artificial", poniendo como ejemplo el caso de Google, apoyada por un programa de la Fundación Nacional para el Desarrollo de las Ciencias Digitales.

La disputa China-EU fractura América Latina

Con sencillez y profundidad, Oscar Ugarteche y Armando Negrete, del Observatorio Económico Latinoamericano (Obela), trazan las nuevas fracturas tectónicas en la región en un breve y documentado artículo titulado Perspectivas de las economías latinoamericanas frente a la economía mundial (goo.gl/vGQV48).

El argumento central es que el giro proteccionista, en Estados Unidos con Trump y en Inglaterra con el Brexit, acelera los cambios económicos (y geopolíticos) en la región, donde las economías son cada vez más dependientes y están estructuralmente abroqueladas en el patrón de acumulación de la década de 1950, o sea, exportación de materias primas e importación de bienes industriales.

En este marco de profundización de la dependencia, la emergencia de China como actor central en el sistema-mundo ha provocado una fractura estructural en América Latina: Sudamérica ha virado hacia China y la cuenca del Caribe ha estrechado su histórica relación con Estados Unidos, sostienen Ugarteche y Negrete.

Para graficar esa fractura, muestran las tendencias comerciales de los países de América del Sur, por un lado, y los de América Central, México y el Caribe, por otro. El resultado es que México envía 81 por ciento de sus exportaciones a Estados Unidos, en tanto Brasil exporta sólo 12 por ciento y Argentina 5 por ciento a ese destino. El color de los gobiernos no es lo fundamental: el derechista argentino Macri ha renovado y profundizado los lazos con China, por razones estructurales.

El país que está en el centro de esta fractura es Venezuela. El párrafo decisivo, a mi modo de ver, es el siguiente: "De un lado la inversión extranjera más importante de EU es de capital de PDVSA en la forma de CITGO, una de las principales empresas refinadoras y distribuidoras de gasolina después de Exxon. De otro, Venezuela le vende crecientemente a China y se endeuda con Rusia, lo cual crea un escenario bélico en la cuenca del Caribe, mare nostrum americano".

La conclusión es sencilla, aunque trágica: "Por primera vez existe una posibilidad real de una guerra de alta intensidad propiamente dicho, frente a la eventualidad de problemas de pagos de deuda con PDVSA". Los miembros de Obela creen que es muy posible una quiebra de la petrolera y un cese de pagos, lo que "generaría un problema internacional mayor".

En opinión de Ugarteche y Negrete, la solicitud de Colombia para ingresar a la OTAN se relaciona con el este futuro bélico, así como la declaración de Barack Obama de que Venezuela es una amenaza para Estados Unidos.

En este punto, vale recordar los análisis del brasileño José Luis Fiori, quien se apoya en Nicholas Spykman (1893-1943), el teórico geopolítico que tuvo mayor influencia sobre la política exterior de Estados Unidos en el siglo XX, para actualizar los debates latinoamericanos durante la transición sistémica en curso.

Para Spykman, señala Fiori, el Caribe, más Colombia y Venezuela, forman una zona de influencia donde "la supremacía de Estados Unidos no puede ser cuestionada", ya que los consideraba "un mar cerrado cuyas llaves pertenecen a Estados Unidos, lo que significa que quedarán siempre en una posición de absoluta dependencia" (goo.gl/9ti7oW).

En esta mirada de la región, Fiori sostiene que Estados Unidos y Brasil se enfrentarán inevitablemente a lo largo del siglo XXI, ya que son los dos únicos países con capacidad de liderar la región con proyectos propios. Y concluye: "El problema es que la posición de Washington es clara, pero no sucede lo mismo con la mayor parte de los gobiernos progresistas de la región".

Si la confrontación es inevitable; si la guerra es posible, deberíamos colocar esa perspectiva en los análisis de los movimientos antisistémicos para adecuar la organización y la conciencia ante esos escenarios. De allí se desprenden algunas consideraciones.

La primera es que la llamada crisis de la democracia, la desarticulación del Estado-nación y de las organizaciones que giran en torno a sus instituciones (desde los partidos políticos hasta las grandes centrales sindicales), son tendencias de carácter estructural que no puede ser revertidas por tal o cual caudillo, dirigente o administrador.

Tomarse en serio la democracia electoral, mientras la clase dominante le apuesta a la militarización y prepara masacres, es una irresponsabilidad para quienes queremos cambiar el mundo. Eso no quiere decir que se deba darle la espalda a las urnas, sino que el eje central debe girar en torno a la organización de los sectores populares y no en torno al apoyo a los representantes, porque éstos no pueden hacer gran cosa, aunque realmente quieran hacer algo.

La segunda tiene que ver con la guerra. Hace poco más de un siglo, cuando la socialdemocracia alemana votó los créditos de guerra y apoyó a su propia burguesía en la primera guerra mundial (1914-1918), el internacionalismo se hizo añicos y una profunda crisis carcomió las entrañas de las fuerzas revolucionarias. Alguna lección deberíamos aprender de aquella penosa historia.

Frente a quienes apoyaban a los gobiernos y los Estados, los rebeldes rusos delinearon una estrategia bien distinta: convertir la guerra interimperialista en guerra de clases para hundir a la burguesía. Las cosas hoy no son idénticas. Pero en los momentos de grandes virajes y conflictos mayores, no deberíamos caer en la trampa de apoyar a los gobiernos-Estados sino aprovechar el colapso institucional que sucede durante las guerras, para construir/expandir el poder de los de abajo.

Los grandes cambios en la historia de la humanidad suceden durante guerras. La historia del siglo XX debe persuadirnos de esa triste realidad.

El análisis "económico" de los miembros de Obela nos debería quitar la venda de los ojos y evitar que el pragmatismo oscurezca la ética. ¿Cómo nos estamos preparando para los momentos álgidos que se vienen? El paso fundamental se relaciona con la disposición de ánimo, lo que supone mirarnos al espejo para decidir a qué estamos dispuestos.

Publicado enInternacional
Viernes, 21 Julio 2017 06:55

Suicidio climático

Suicidio climático

Popularizado inicialmente por el químico Paul J. Crutzen para designar una nueva fase separada del Holoceno (última época geológica del período Cuaternario), el Antropoceno hace referencia a la influencia determinante de la conducta humana en la atmósfera de la Tierra. El incremento de los gases de efecto de invernadero (GEI) es probablemente el elemento definitorio del inicio de la nueva era, a mediados del pasado siglo XX.


En los últimos decenios la acción del hombre ha producido efectos en nuestro planeta de consecuencias deletéreas para el futuro. En España, por ejemplo, la desertificación amenaza en convertir el 80% del territorio en zonas improductivas antes del final del presente siglo. Tal aseveración está avalada por los propios informes del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Ciertamente, el asunto del cambio climático ha sido analizado con profusión en informes de investigación y en trabajos científicos de revisión de pares, pero sólo de manera intermitente aparece en los medios de comunicación de masas y las redes sociales.


A día de hoy, faltan instrumentos de comprensión populares sobre qué hacer en la práctica para contribuir a disminuir el cambio climático. Una vez alcanzado su nivel más elevado, la profusión de los GEI –en particular, el metano–, unido a la generalización de las prácticas de la fractura hidráulica (fracking), puede producir un impacto incontrolable de alto riesgo para la continuidad de la vida en la Tierra.


Durante el siglo pasado, y con la generalización del uso privado del automóvil, se recaló en la necesidad de explotar combustibles fósiles de acceso masivo, lo que auspició el establecimiento de una división internacional del trabajo entre extracción e industrialización. Dicho proceso ha sido responsable no sólo de un incremento sin precedentes de las emisiones de CO2, sino de un proceso unidireccional de homogeneización cultural, a resultas del cual nunca antes tantos individuos habían participado en los hábitos de consumo de las viejas élites occidentales. Tras decenios de post-fordismo se ha incrementado exponencialmente el consumo de energía generada por combustibles fósiles, agravando los peligros medioambientales a nivel planetario.


Tales procesos han agudizado la exclusión social, no sólo en los países menos desarrollados y más empobrecidos. Según Oxfam-Intermón la gran mayoría de las víctimas y perdedores del cambio climático son precisamente aquellas que viven en países que contribuyen en menor medida al cambio climático. Considérese que el 10% de los hogares más ricos del mundo emiten alrededor de 24 toneladas de CO2, porcentaje que se compara con el producido por el 50% de los hogares más pobres. Así mismo, el 1% de los hogares estadounidenses, singapurenses, luxemburgueses o saudíes con rentas más altas están entre los mayores emisores individuales, con más de 200 toneladas. Consecuentemente, una visión simplista de fractura entre Este y Oeste, o Norte y Sur resulta inadecuada ya que en el 1% mencionado hay que añadir también a las élites superricas de China, Rusia, India o Brasil, pongamos por caso. Esta nueva geografía del cambio climático, de desigualdad de rentas y de exclusión social hace necesaria, por tanto, una acción concertada de todos los países para ser eficaz globalmente


Como se sabe, y pese las reticencias estadounidenses, en diciembre de 2015 se firmó finalmente el ‘Acuerdo de París’. Auspiciado por la convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Acuerdo pretendía establecer medidas para la reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) y entró en vigor en noviembre de 2016 con el propósito de su plena aplicabilidad para el año 2020, tras la finalización de la vigencia del Protocolo de Kyoto de 1997. El documento recoge una amplia gama de recomendaciones de políticas públicas y requiere de los países firmantes que revisen periódicamente sus niveles y actualicen sus acciones al respecto. La Unión Europea tomó el liderazgo en las negociaciones que superaron momentos críticos de desacuerdo entre algunos de los 174 países participantes. Las conversaciones celebradas en Marrakech en 2016 han proseguido la monitorización del Acuerdo de París, no sólo respecto a la financiación general, sino muy especialmente respecto al apoyo prometido a los países en desarrollo que más dificultades encuentran para romper la relación perversa entre desigualdad y exclusión social.


Tras el triunfo del populismo reaccionario en las presidenciales estadounidenses, el presidente Donald Trump anunció la retirada de EEUU del Acuerdo de París, en base a sus promesas durante la campaña electoral, para facilitar sin restricciones el proteccionismo industrial estadounidense. Pese a que el resto de los signatarios del Acuerdo han reiterado su compromiso y desecharon una eventual retirada del mismo, buena parte de los países latinoamericanos muestran su creciente preocupación. Recuérdese que casi tres cuartas partes de los ciudadanos de la región, uno de los porcentajes más elevados en el mundo, consideran que el cambio climático es un problema muy serio. Los países latinoamericanos y caribeños son muy vulnerables al problema del calentamiento. Un aumento significativo en las temperaturas mundiales conduciría en un período no muy largo de tiempo a una reducción de la tierra cultivable, la desaparición de islas de baja altitud y las regiones costeras, así como a fenómenos meteorológicos más extremos en muchos de estos países.


En los tiempos que corren, parece implausible articular una única respuesta a los problemas planteados. La visiones normativas varían desde las sugerencias de las ‘soluciones tecnológicas’, o las energías renovables, a la opción del ‘decrecimiento’, la ‘soberanía alimentaria’ y hasta la opción de último recurso de la ‘geoingeniería’. Por su parte, la UE promueve la ‘economía circular’ para transformar los residuos en nuevos materiales. Recuérdese que Europa produce más de 2,5 millones de toneladas de residuos al año. Más de la mitad de estos residuos (un 63%) son minerales y provienen de la extracción minera y la construcción. Aunque muchas veces el enfoque se pone en el ciudadano, sólo el 8% de los residuos proviene de los hogares europeos. Europa pierde actualmente cada año unos 600 millones de toneladas de materiales contenidos en los residuos, que podrían ser reciclados o reutilizados. Solo se recicla alrededor del 40% de los residuos producidos por los hogares de la UE.


Todo apunta a que nos encaminamos hacía el suicidio climático, alentados por un modelo económico neoliberal insaciable. Frente a su militante negacionismo, no sólo cabe contraponer el acuerdo científico prácticamente unánime de que el calentamiento global ha sido inducido por las pautas desenfrenadas del consumo humano. La movilización mediática y social es imprescindible para evitar la ‘crónica de una muerte anunciada’.

 

Los autores son Profesores de Investigación del CSIC e Ikerbasque-EHU/UPV

Publicado enMedio Ambiente