Se exageraron beneficios de la "agenda neoliberal", reconocen expertos del FMI

La pregunta fue hecha por expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI): "El neoliberalismo, ¿un espejismo?". La respuesta que ofrecen es que "hay aspectos de la agenda neoliberal que no han dado en el blanco" y los esperados beneficios derivados de este conjunto de políticas, seguidas a rajatabla por países como México desde hace más de tres décadas, "han sido exagerados".

Los beneficios de liberalizar la circulación de capital, así como la austeridad fiscal, pilares de la "agenda neoliberal", parecen bastante difíciles de establecer si se examina un conjunto amplio de países, de acuerdo con un artículo publicado en la edición de junio de Finanzas y desarrollo.

"Los costos en términos del aumento de la desigualdad son importantes y reflejan la disyuntiva entre los efectos de crecimiento y los efectos de equidad que caracterizan algunos aspectos de la agenda neoliberal. El aumento de la desigualdad afecta negativamente el nivel y la sostenibilidad del crecimiento. Aun si el crecimiento fuera el propósito único o principal de la agenda neoliberal, sus defensores deben prestar atención a los efectos distributivos".

La "agenda neoliberal", de acuerdo con el documento, "descansa sobre dos pilares principales": la promoción de la competencia mediante la desregulación y la apertura de los mercados internos, incluidos los financieros, a la competencia externa. Y, el segundo, la reducción del papel del Estado, a través de la privatización y los límites a los déficit fiscales y la deuda que pueden asumir los gobiernos. Desde los años de 1980 –cuando América Latina padeció la década perdida– ha habido "una tendencia mundial fuerte y generalizada" hacia el neoliberalismo, plantean Jonathan D. Ostry, Prakass Loungani y Davide Furceri, quienes son, respectivamente, subdirector, jefe de división y economista del Departamento de Estudios del FMI.

Por un lado, la apertura financiera permite al mercado internacional de capitales canalizar el ahorro mundial hacia los usos más productivos en el mundo entero. Las economías en desarrollo con escasez de capital pueden endeudarse para financiar la inversión, apunta. Sin embargo, añade, el vínculo entre la apertura financiera y el crecimiento económico es complejo. "Algunas entradas de capital, como la inversión extranjera directa, sí parecen estimular el crecimiento a largo plazo. Pero el impacto de otros flujos, como la banca, la inversión de cartera (en instrumentos financieros, como bonos del gobierno) y especialmente los flujos especulativos de deuda, no parecen estimular el crecimiento ni permitir a los países distribuir mejor los riesgos con los socios comerciales".

Aunque los beneficios para el crecimiento con la apertura financiera "son inciertos", los costos en términos del aumento de la volatilidad económica y la frecuencia de las crisis sí parecen más evidentes, mencionan.

Respecto del tamaño del Estado, cuya reducción constituye otro de los pilares de la "agenda neoliberal", el artículo recuerda que el redimensionamiento del sector público se ha dado desde los años 80 a partir de la privatización de "algunas funciones públicas".

También, a través de restringir el gasto público y de poner límites a la magnitud de los déficit fiscales y la capacidad del gobierno para endeudarse.

Las políticas de austeridad no sólo acarrean sustanciales costos para el bienestar, sino que también agravan el empleo y el desempleo, sostienen.

“Los beneficios de algunas políticas que constituyen una parte importante de la agenda neoliberal parecen ser algo exagerados. En el caso de la apertura financiera, algunos flujos de capital, como la inversión extranjera directa, parecen dar los beneficios esperados. Pero en otros casos, sobre todo el de los flujos de capital a corto plazo, los beneficios en términos del crecimiento son difíciles de cosechar, en tanto que se ciernen graves riesgos en términos de la agudización de la volatilidad y la crisis.

"En el caso de la consolidación fiscal (reducción del déficit y la deuda públicos), los costos a corto plazo, como disminución del producto interno bruto y aumento del desempleo, no han recibido suficiente atención, como tampoco se ha apreciado la conveniencia de que los países con amplio margen de maniobra fiscal simplemente vivan con una deuda elevada y permitan que los coeficientes de endeudamiento se reduzcan orgánicamente a través del crecimiento", establecen.

Destacan que tanto la apertura como la austeridad tienen que ver con una mayor desigualdad del ingreso y este efecto distributivo crea un círculo vicioso. "El aumento de la desigual, engendrado por la apertura financiera y la austeridad, puede por sí mismo socavar el crecimiento que la agenda neoliberal pretende estimular".

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El pasado 29 de abril, el alcalde de Bogotá D.C., Enrique Peñalosa Londoño y su gabinete radicaron ante el Concejo Distrital el proyecto de Plan de Desarrollo 2016-2020 “Bogotá Mejor Para Todos”, un documento de 674 páginas, 170 Artículos, por un valor de $95,9 billones de pesos.


El proyecto de Plan, resulta un texto largo, sinuoso y que requiere ser analizado cuidadosamente para entender las pretensiones de la actual administración en materia programática, administrativa, jurídica y presupuestal. La marca general del Plan es el desmantelamiento de lo público, la transferencia de rentas generadas por la aglomeración y el patrimonio colectivo al sector privado, la aplicación de la regla fiscal a la inversión social y los subsidios de la población vulnerable, la concentración del presupuesto en obras de movilidad y el abandono del enfoque de derechos y de inclusión en la construcción de una ciudad de derechos, democrática y moderna.

 

El proyecto de Acuerdo quiere hacer moñona, aprovechando que tienen el apoyo de una aplastante coalición mayoritaria en el Concejo distrital. Peñalosa y su equipo proponen un Plan de Desarrollo, con gran cantidad de orangutanes, incluyendo disposiciones y facultades que transformarán aspectos legales, financieros, patrimoniales, urbanísticos y de la estructura administrativa de la ciudad, los que significarán privatizaciones, venta de activos e inmuebles de la ciudad, reducción de plantas de personal, revisión del gasto recurrente, medidas que normalmente no hacen parte de un Plan de Desarrollo y que en una suerte de pague uno lleve lo que quiera. Si el Cabildo distrital lo aprueba, no solamente cede gran parte de sus facultades de control político durante los próximos años, sino que además pierde la capacidad de discutir serena y profundamente temas esenciales para el funcionamiento de la ciudad.

 

Privatizar: liquidar patrimonio público valioso y rentable

 

En el Proyecto de Acuerdo aparecen varias figuras que consagran la privatización de activos estratégicos, productivos y rentables hoy patrimonio público y que se transferirían al sector privado a partir de la aprobación global del Plan efectuada en el Concejo de Bogotá. Esto significaría otorgarle una facultad amplia y discrecional a la administración para saldar bienes construidos y valorizados durante años, con el esfuerzo de todos, en un abrir y cerrar de ojos.

El caso más publicitado es el de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá S.A.E.S.P. (ETB), para la cual Peñalosa solicita en el Artículo 128 del proyecto en cuestión, autorización para la enajenación total de la participación que en ella tiene el Distrito¹. Paradójicamente, esta empresa entrega millonarios dividendos a la ciudad, algunos de los cuales tienen como destino el presupuesto de la Universidad Distrital; pero además tiene hoy un futuro comercial envidiable porque acaba de realizar cuantiosas inversiones en la instalación de fibra óptica en sectores residenciales y comerciales, además de abrir una rama de negocio en la telefonía celular, lo que la hace una empresa con tecnología de punta, que a pesar de los esfuerzos cotidianos de su presidente Jorge Castellanos, por denigrarla, sus acciones no hacen más que valorizarse y de allí la pregunta: ¿si la ETB es tan mal negocio, por qué hay tantas expectativas en el mercado por su privatización?

Otro caso importante de privatización es el de la EPS Capital Salud, que en el Distrito asumió los afiliados de la liquidada Caprecom, que en su gran mayoría son personas del régimen subsidiado de Salud. El Distrito, contradictoriamente titula el Artículo 66 del Plan, como “Fortalecimiento de la EPS Capital Salud”, pero en su contenido plantea “Como resultado del proceso de fortalecimiento o salvamento patrimonial de la EPS Capital Salud, se autoriza a la administración distrital a fusionar la entidad o enajenar total o parcialmente su participación accionaria en la misma, de conformidad con las disposiciones legales vigentes”.

La venta de Capital Salud hace parte del proceso de reorganización del sector salud en Bogotá y su entrega a la lógica de mercado y al sector privado consagrada en el Acuerdo 641 de 2016, con la creación de la Red Integrada de Servicios de Salud conformada por 4 sub redes (Sur, Sur Occidente, Norte y Centro Oriente) que unificó y absorbió los 22 hospitales que hacían parte de la red pública y cuyas consecuencias empieza a ver la ciudadanía con las deficiencias en la atención de urgencias, el abandono del programa de Territorios Saludables y la espera prolongada para la atención de especialistas.

Un caso más de privatización, tiene que ver con la solicitud de autorización que el Alcalde hace al Concejo, empaquetada en el Plan de Desarrollo en el Artículo 134, denominado “Enajenación de Participación de Transmilenio S.A. en la Empresa Férrea Regional S.A.S.”. La consecuencia práctica del beneplácito del Cabildo para la venta de esta participación accionaria de Transmilenio S.A., es el abandono de la multimodalidad en el transporte público del Distrito, puesto que el objeto de la Empresa Férrea Regional, es el aprovechamiento de la red férrea del norte, sur y occidente que cruza la ciudad y la conecta con la Sabana. De esta manera el Distrito, particularmente esta administración, renuncia a la promoción y al aprovechamiento de esta red férrea regional y de figuras como el Tren de Cercanías que podrían significar atacar los problemas del transporte público con fórmulas más económicas, limpias y sostenibles, todo ello en favor de Transmilenio que es la prioridad de este Alcalde y del Plan comentado.

Sin agotar el análisis exhaustivo de las privatizaciones propuestas en este Plan de Desarrollo, no puede pasar desapercibido lo propuesto en un apacible Artículo, el 109, denominado “Gestión de Sedes Administrativas”, que en su parte final establece “[...] Asímismo, autorícese al Alcalde Mayor de Bogotá D.C. durante el período de vigencia del presente Plan, para realizar de conformidad con las normas superiores que regulan la materia, la enajenación a título oneroso de los bienes inmuebles fiscales de propiedad del Distrito, que no sean necesarios para el funcionamiento administrativo de entidades distritales”.

 

¡Se vende!

 

Este artículo puede significar la venta de una cantidad importante de bienes inmuebles que posee el Distrito y que a juicio de esta administración no sean necesarios o que en su afán de recaudar recursos y reducir el patrimonio público, proceda a la venta de bienes importante que en muchos casos pueden representar patrimonio cultural, predios o edificaciones que por su tamaño y especialmente por su ubicación sean muy apetecidos en el mercado privado.

Otra forma de privatización, propuesta en el proyecto de Plan de Desarrollo está representada por la gestión del espacio público, privilegiando su acceso a quienes tienen los recursos económicos para pagar por su uso, disfrute y aprovechamiento. Hay tres propuestas en este sentido. La primera la contribución para eludir el Pico y Placa; la segunda la creación de autopistas y vías rápidas sujetas al pago de peajes urbanos y, finalmente, las contribuciones a parqueaderos. Estas figuras podrían profundizar la segregación y la inequidad en el espacio urbano.

 

Reorganización administrativa y masacre laboral

 

Peñalosa solicita de manera bastante inusual el otorgamiento de facultades pro tempore para realizar una reorganización administrativa del Distrito Capital. En efecto, en el Artículo 106 del Proyecto de Plan de Desarrollo, denominado “Modificación Estructura Administrativa” solicita “por el término de doce (12) meses, contados a partir de la entrada en vigencia del presente Acuerdo, de facultades para modificar, fusionar, crear o suprimir entidades, establecer las funciones de sus dependencias, fijar las correspondientes escalas salariales y realizar las modificaciones presupuestales a que haya lugar; emitir los actos administrativos pertinentes para ajustar las instancias de coordinación y participación de las entidades distritales”. Esta solicitud la formula excusándose en “el propósito de dar celeridad y agilidad a las decisiones que se requieren para el cumplimiento de las políticas y los objetivos propuestos en el Plan de Desarrollo “Bogotá Mejor para Todos 2016-2020”, y garantizar la eficiencia en el uso de los recursos públicos y la prestación de los servicios a la población”.

El otorgar estas facultades, el Concejo estaría propiciando el incumpliendo absoluto de los requerimientos mínimos fijados por el Departamento Administrativo de la Función Pública –Dafp– para adelantar este tipo de procesos, ya que las reestructuraciones deben ir acompañadas de estudios específicos sobre las necesidades, la situación fiscal del ente territorial, las realidades de las plantas de personal y los macro y micro procesos administrativos y organizacionales que permitan establecer la necesidad de una modificación organizacional.

Junto a estas facultades extraordinarias, en el Artículo 122 la administración le solicita al Concejo Distrital aprobar una “Racionalización del gasto y asignación eficiente de recursos” que tiene dos elementos. Por un lado “una mirada integral y técnica de la estructura administrativa del Distrito, en búsqueda de eficiencias administrativas y eliminación de duplicidad de funciones entre entidades; en este sentido se estudiará la posible fusión, transformación o supresión de algunas entidades cuyas funciones puedan ser asumidas por otras; y por otro, “una revisión, análisis y depuración del gasto recurrente actual, que permita liberar espacio presupuestal para las nuevas inversiones del Plan de Desarrollo y se convierta en un factor de decisión en la priorización del presupuesto. Esto permitirá fortalecer una gestión gerencial que potencialice el logro de los objetivos y metas propuestas del Plan de Desarrollo Distrital”.

En otros términos, Peñalosa pide autorización para modificar sin participación ni consulta con los ciudadanos ni con los empleados públicos y oficiales, la estructura administrativa del Distrito y la racionalización de los gastos recurrentes, caso inédito en la ciudad, lo que podría significar una masacre laboral para los empleados y que no debería autorizarse en el Plan de Desarrollo sino que debería cursarse de manera autónoma y en un amplio proceso de diálogo.

 

Presupuesto de bolsillo y Regla Fiscal

 

El Alcalde Mayor utiliza el Plan de Desarrollo para hacer un manejo presupuestal que elude varias de las normas contempladas en el Estatuto Orgánico de Presupuesto Distrital, Decreto 714 de 1996 y sus normas reglamentarias. Primero, en el Artículo 58 hace una definición bastante gaseosa de los Proyectos Estratégicos, incorporando desde los grandes de movilidad (metro y troncales de Transmilenio) hasta operación de bibliotecas. Luego, en el Artículo 125, establece que ese conjunto de proyectos se realizarán mediante el mecanismo de vigencias futuras, lo que significa que el Concejo le estaría dando un cheque en blanco para financiar y realizar proyectos indeterminados sin estudios técnicos ni financieros, sin pasar por la autorización previa del Consejo de Gobierno y del Confis y lo más grave sin un debate público sobre los costos, las dimensiones técnicas y las implicaciones sociales de estos proyectos.

Luego, el Alcalde pretende que el Plan de Desarrollo le otorgue facultades para incorporar directamente los recursos adicionales a los previstos en el presupuesto aforado de cada vigencia, a través de un Decreto, evitando ir al Cabildo cada año a tramitar una adición presupuestal, que tiene un costo en tiempo y negociación, en la manera cómo opera el Concejo Distrital. También solicita unas facultades pro tempore para efectuar traslados entre agregados o entre entidades o aprobar créditos adicionales al presupuesto de la vigencia 2015, lo cual no está contemplado en las normas presupuestales distritales.

La cereza del ponqué en términos presupuestales y de derechos, es la propuesta de Peñalosa de incorporar a través del Plan de Desarrollo la denominada Regla Fiscal en el Distrito. En efecto, en el Artículo 105, definido como “Focalización de Beneficios y Subsidios”, la administración le pide al Cabildo permitirle reglamentar “la implementación de los beneficios y subsidios autorizados por el Concejo Distrital, para que en el marco de sostenibilidad fiscal y dentro de los recursos presupuestados para cada vigencia fiscal, se puedan priorizar a los correspondientes beneficiarios”. Abandonando la universalidad de los derechos, condicionándolo al acceso a la disponibilidad presupuestal definida por la propia administración y sujetando la garantía de los derechos a la voluntad del ordenador del gasto quien fija las prioridades, focaliza y selecciona los beneficiarios, dando pie a la ampliación del modelo neoliberal y clientelista de asistencia social caritativo, lo cual en Bogotá significa una política social regresiva, que desconoce los logros de inclusión social de la ciudad.

 

Misceláneos para la preocupación ciudadana

 

Un proyecto tan extenso como el Plan de Desarrollo tiene tal cantidad de temas que es muy difícil comentarlos en un breve texto, por tanto señalaré sucintamente tres temas que aparecen y que deben ser discutidos más ampliamente. Primero, la intención de ubicar como proyectos estratégicos los senderos ecológicos, uno el panorámico rompe fuegos de los cerros orientales, y otro el de conexión entre los cerros orientales y el río Bogotá. Estos proyectos afectarán ambiental, paisajística y patrimonialmente los cerros orientales y la Reserva Natural Thomas Van Der Hammen, promoviendo la urbanización para los estratos altos de la ciudad. Segundo, la ausencia del tema de la descentralización y el fortalecimiento de la autonomía y la capacidad administrativa de las localidades y por el contrario la clara intención de asaltar sus recursos, con el argumento de promover la concurrencia y complementariedad entre el nivel central y la gestión local, con la cofinanciación de obras del Distrito para “potencializar los recursos de los Fondos de Desarrollo Local” como contrapartidas en proyectos de gran impacto social, los cuales serán definidos por el nivel central, abandonando las prioridades de la inversión local. Un tercero, es la utilización del Plan de Desarrollo para fijar normas urbanísticas, lo cual se menciona para la infraestructura educativa y para unos planes parciales que deberían tener uno y otro un curso legal distinto.

 

El Estado no es la solución...

 

En síntesis, el proyecto de Plan de Desarrollo presentado por Peñalosa para aprobación del Concejo Distrital es un proyecto cargado de micos, que busca que en un solo paquete le sean concedidas facultades al Alcalde Mayor para modificar aspectos esenciales de la administración pública, de la estructura organizacional y del presupuesto distrital. Esta administración parte del precepto fijado en la década de los 80 del siglo pasado por Ronald Reagan, quien afirmaba que “El Estado no es nunca la solución. En realidad, es siempre el problema”. Así pretende reducir el campo de intervención del Estado, abriendo espacio a la acción del mercado, privatizando servicios esenciales, achicando el aparato de gobierno, con argumentos afincados en una aparente eficiencia y eficacia del sector privado y la supuesta incapacidad del Estado para la administración, procediendo en este proyecto a vender entidades públicas esenciales, al desmantelamiento institucional y a recortes presupuestales con consecuencias en el acceso y garantía de derechos a la ciudadanía.

En realidad el Plan de Desarrollo consagra la transferencias de rentas públicas construidas en años de impuestos y ahorros colectivos a sectores privados que se aprovechan de la regulación y la aglomeración de una ciudad como Bogotá, sin que la administración resuelva de fondo los problemas de inclusión social, de movilidad sostenible y de sostenibilidad ambiental que hoy constituyen los principales problemas de la capital del país.

 

* Mauricio Katz García, @katzmauricio. Sociólogo, DEA en Estudios Políticos, Candidato a Doctor, Universidad Pierre Mendes France, Grenoble II. Ex Subsecretario de Planeación de la Inversión del Distrito entre 2012 y 2014.


1Todos los artículos comentados en este texto hacen parte del Proyecto de Plan de Desarrollo 2016-2020 “Bogotá Mejor Para Todos”, radicado el 29 de abril de 2016 al Concejo de Bogotá D.C.

Publicado enEdición Nº224
“El modelo dominante de desarrollo no funciona”

La Cepal se reúne este mes en México con el foco puesto en la desigualdad y el cambio climático

 

La Cepal, el organismo económico para América Latina de la ONU, se reúne este mes en México con el foco puesto en la desigualdad y los desafíos del cambio climático. La agenda 2030, aprobada el año pasado por todos los Estados de la ONU, busca soluciones que saquen a la región del atolladero económico en que lleva sumido durante los últimos dos años sin perder de vista los equilibrios de equidad y respeto al medio ambiente. Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva del organismo, convoca al sector público y privado "a cambiar la conversación".

Pregunta. En los últimos años ha crecido la desigualdad y la pobreza. ¿Por qué?


Respuesta. Lo que nosotros observamos es un estancamiento en la disminución de la pobreza. El desempleo se mantiene en niveles del 6,5% pero ha habido un cambio. Los empleos son ahora de menor productividad y un poco más precarios. Estamos viendo una evolución del trabajo asalariado hacia el autoempleo. Nosotros proponemos que tiene que haber tres tipos de eficiencias en la economía global, no solo regional. Está habiendo movimientos tectónicos de alcance mundial. El mundo no crece lo suficiente. Y la región está con tasas declinantes. Ha de haber una coordinación para que todos los países en vez abocarse al ajuste, promuevan impulsos a la economía. Sobre todo en los países desarrollados y con superávit. Si ellos recortan y ajustan, ¿qué le dejan al mundo en desarrollo?


P. ¿Qué cambios habría que hacer en el modelo productivo?


R. Urge un cambio en la matriz productiva en busca de sectores más intensivos en aprendizaje e innovación. México, por ejemplo, ha avanzado mucho. Es de las economías más diversificadas de la región. Ya no depende tanto del petróleo.


P. ¿Qué papel juega la tecnología?


R. Debemos utilizar la revolución tecnológica para darle un gran impulso ambiental a la economía. Debemos subirnos a la dinámica de las energías renovables que generen un menor deterioro ambiental y combatir el cambio climático con tasa bajas de carbono.


P. ¿Qué países lo están haciendo bien?


R. Chile por ejemplo tiene un plan muy potente a 2020 que va sustituyendo energía tradicional. Ecuador ha logrado echar a andar una hidroeléctrica muy importante que sustituye la importación de combustibles fósiles.


P. ¿Es la tecnología una amenaza para el empleo?


R. Es importante que esta transición tecnológica con miras ambientales y sostenibles vaya acompañada de empleo. Porque si la tecnología va a empezar a sustituir a los trabajadores, sobre todo los de baja productividad, también pude generar problemas para el futuro.
P. ¿Cómo se financian esas políticas públicas?


R.Hay que buscar vías de financiamiento. Nosotros hemos detectado que la región en su conjunto tiene un nivel de evasión de fiscal muy alto tanto en el impuesto sobre la renta y como sobre el valor agregado. Son uno 320.000 millones de dólares en evasión fiscal. Esos recursos pueden ponerse a disposición del desarrollo sostenible con igualdad si se consigue una mejor regulación.


P. ¿Qué papel juega el sector privado?


R. Nosotros estamos intentando cambiar la conversación entre el sector público y privado. Convocar al empresariado de la región a un cambio progresivo. La desigualdad y la insostenibilidad ambiental conspiran contra el buen desempeño de las empresas. El estilo dominante de desarrollo no está funcionado. Por lo tanto, tenemos que abordar cambios estructurales progresivos para el futuro de la región encaminados a un desarrollo sostenible y más igualitario.


P. ¿Qué ejemplos encuentra de ese modelo actualmente en la región?


R. El polo de la industria aeroespacial en Querétaro. Es un sector económico muy interesante. Han construido un ecosistema de innovación, aprendizaje y capacidades. En el norte de Chile también se está creando un polo de energías renovables donde empresa nacionales e internacionales han creado coaliciones para una nueva alternativa de desarrollo.

Publicado enEconomía
Crían embriones humanos durante dos semanas en un laboratorio

Investigadores de Reino Unido y Estados Unidos criaron embriones humanos durante dos semanas en el laboratorio, sin necesidad de intervención materna, según un estudio que publican las revistas Nature y Nature Cell Biology, el podría reavivar los debates sobre la investigación embrionaria.

 

Primero, los investigadores observaron en detalle el desarrollo de embriones humanos, de sólo una semana de vida, en una placa de Petri, en una sustancia artificial en lugar de en el útero materno.

 

Es un proceso de autorganización totalmente independiente a las influencias maternas, informan las revistas. Sus trabajos podrían contribuir, entre otras cosas, a investigar mejor las causas de los abortos involuntarios.

 

Dieter Birnbacher, presidente de la comisión ética central de la cámara de médicos alemanes, considera el experimento muy interesante desde el punto de vista científico. Hasta ahora no había sido posible investigar cómo puede anidar el embrión fuera del útero materno.

 

Pero estamos muy lejos aún de la visión de una ectogénesis, es decir, el desarrollo de un niño fuera del útero materno, señala.

 

También son interesantes los resultados a nivel ético-filosófico, pues apoyan la suposición, recogida en la ley alemana de que un embrión tiene el potencial de autorganizarse con sus propios recursos.

 

En un comentario sobre el estudio, los científicos estadunidenses Insoo Hyun, Amy Wilkerson y Josephine Johnston piden que se revise la ley de los 14 días vigente en muchos países, según la cual se permite criar embriones fuera del cuerpo materno un máximo de dos semanas.

 

 

Plausible, más allá de lo estipulado

 

Las investigaciones presentadas ahora chocan con esa línea, escriben en Nature. El cultivo de embriones humanos parece plausible ahora más allá de ese periodo, por lo que es necesario revisar la normativa para valorar debidamente la investigación y los eventuales planteamientos éticos en el futuro, consideran.

 

Los óvulos fecundados anidan en torno al séptimo día de su desarrollo en forma de mórula, un conjunto circular de células, en la mucosa uterina.

 

Después, esas células se especializan. De algunas se desarrolla el embrión en sí mismo y de otras la placenta, que garantiza el alimento durante el embarazo. Esa parte del desarrollo humano era una absoluta caja negra, señalan los investigadores de Ali Brivanlou, de la Universidad Rockefeller de Nueva York, que lideró el primer equipo.

 

Para investigar mejor el proceso, utilizaron una técnica que ya había ensayado en ratones Magdalena Zernicka-Goetz, de la Universidad de Cambridge, directora del sgundo grupo de investigación, en Reino Unido. Los científicos cultivaron los embriones con ayuda de una solución nutritiva optimizada dotándolos de una estructura a la que pudieran agarrarse.

 

Además, esta nueva técnica nos da una oportunidad única de comprender mejor nuestro propio desarrollo en fases cruciales (los primeros días de la vida), afirmó Zernicka-Goetz.

 

El sistema de cultivo celular permite investigar por qué algunos embarazos terminan tan pronto y por qué los métodos de reproducción asistida tienen tasas de éxito tan bajas.

 

Los dos equipos suspendieron los ensayos después de dos semanas en cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre la investigación embrionaria.

 

La ley de los 14 días es un límite para la investigación con embriones vigente en Australia, Canadá y Estados Unidos, pero también en algunos países europeos, como Dinamarca, Suecia o Reino Unido.

 

Otros, sin embargo, prohíben totalmente la investigación embrionaria, como en Alemania, que sólo permite crear embriones para reproducción asistida.

 

A partir del día 14, el embrión se convierte en una estructura humana primitiva con una cabeza y una cola, lo que marca el momento a partir del cual puede ser considerado como un individuo, explicó el doctor Peter Donovan, de la Universidad de California. Para el estudio, utilizaron embriones que al final no fueron utilizados en procedimientos de fertilización.

 

Para cada procedimiento se desarrollan varios embriones y en cada ciclo son implantados en el útero de la paciente uno o dos. Los otros son congelados para ser usados si el procedimiento falla, si hay un aborto espontáneo o la paciente desea un nuevo embarazo. El excedente puede ser utilizado con fines científicos.

 

 

Estructura plan desarrollo

El anteproyecto de plan de desarrollo de la ciudad, “Bogotá mejor para todos”, coloca la felicidad en el centro. No obstante la importancia asignada a la felicidad, en ninguna parte del plan se aclara su significado. La felicidad está anclada en tres pilares: igualdad en calidad de vida, democracia urbana y construcción de comunidad. En el plan tampoco se explica la articulación entre estos pilares.

La distribución del presupuesto entre los pilares es asimétrica, y no permite entender las secuencias de causalidad que se presentan entre ellos. El 56 por ciento del presupuesto se destina a democracia urbana, el 20 por ciento a igualdad en calidad de vida, el 11 por ciento a eficiencia administrativa, 10 por ciento a desarrollo económico, 2 por ciento a construcción de comunidad, 0,6 por ciento a sostenibilidad ambiental, 0,5 por ciento a nuevo ordenamiento territorial. Estos porcentajes muestran que entre los componentes del plan no hay equilibrio. Tampoco existe una jerarquía clara.

 

De la felicidad etérea a la felicidad mediada por la capacidad de pago

 

Aunque la “felicidad para todos” recuerda a Bentham, el plan no logra introducir la dimensión multidimensional del planteamiento benthamiano.

Seguridad, subsistencia, abundancia, igualdad, esto es: mínimo de desigualdad: con estos nombres se han designado a las finalidades particulares que están próximas, en orden, a la felicidad universal y a la mayor felicidad para el mayor número de individuos Bentham 1786, p. 182 (1).

Las cuatro dimensiones mencionadas por Bentham (seguridad, subsistencia, abundancia e igualdad) tienen vínculos más o menos directos con el ingreso, pero clara-mente van más allá del ingreso. Esta perspectiva está lejos de enfoques estrechos, como los del plan de desarrollo, que identifican el principio de utilidad con la satisfacción del deseo.

Los informes de desarrollo humano reconocen la existencia de una cierta correlación entre el ingreso agregado y el índice de desarrollo humano (IDH). La relación no es perfecta y de ahí la importancia que adquieren los otros dos componentes del IDH: la educación y la esperanza de vida.

De acuerdo con la visión de Sen, la felicidad es el resultado del desarrollo de las capacidades de las personas: “[...] la atención debe centrarse en las capacidades para realizar; es decir, en lo que una persona hace o puede ser” (Sen 1985, p.i) (2).

El tema central de la propuesta utilitarista es la maximización de la felicidad del mayor número. Y para lograr este propósito la justicia comparativa juega un papel sustantivo. Los avances hacia la felicidad tienen que verse desde la óptica de la justicia comparativa. No se trata de proponer un ideal de sociedad que lleve a una discusión sobre teorías perfectas de la felicidad. El propósito es más sencillo: debe avanzarse hacia sociedades menos injustas.

La mayor expresión de la lógica utilitaria es la aceptación de que la capacidad de consumo es un buen indicador de las potencialidades del ejercicio de la libertad. Estamos de acuerdo en que no basta con tener. Y que lo más importante es el ser. Pero en el terreno operativo, y en el campo de la política pública, la capacidad de pago de los hogares termina siendo la variable más proxy de las capacidades reales. Incluso, podría afirmarse que la capacidad de pago es un proxy de la libertad. El pragmatismo subyacente a esta lógica tiene un claro contenido benthamiano. La posibilidad de la libertad de agencia tiene una relación directa con el aumento de la capacidad de pago.

Es evidente que cuando la familia destina menos recursos –en términos relativos– a la adquisición de bienes básicos, tiene mayor disponibilidad para el consumo de bienes que no son tan necesarios, y que permiten ampliar el espacio de elección de las familias. Podría afirmarse que mientras mayor sea la disponibilidad de ingresos para la adquisición de bienes no básicos, el espacio de la libertad aumenta. La reflexión sobre las capacidades terminan dependiendo –en términos operativos– de la capacidad de pago y de la disponibilidad de ingresos. Persiste la pregunta por la forma como la disponibilidad de ingresos se transforma en capacidades.

Estas consideraciones sobre la relación entre felicidad y libertad no se mencionan en el plan de desarrollo. La multidimensional de la pobreza permite ir comprendiendo la heterogeneidad de usos del ingreso, en función de los objetivos de cada persona. Cuando se supera el consumo básico, la demanda de otro tipo de bienes refleja la intencionalidad de la acción humana. El consumo del ingreso “excedente” informa sobre la forma como los individuos organizan su gasto teniendo como referente la vida que consideran buena.

Las condiciones para el ejercicio de libertad mejoran cuando el ingreso disponible aumenta. Para que la mayoría de la población eleve su capacidad de pago se requieren políticas distributivas que eliminen los subsidios de los ricos y aumenten los impuestos. Nada de esto se menciona en el plan de desarrollo que concibe la felicidad de una forma etérea.

1 BENTHAM Jeremy., 1786. “Filosofía de la Ciencia Económica”, en STARK William., 1952, ed. Escritos Económicos. Jeremy Bentham, Fondo de Cultura Económica, México, 1965, pp. 168-191.
2 SEN Amartya., 1985. Commodities and Capabilities, Oxford University Press, New York, 1999.

Publicado enEdición Nº223
El Banco Mundial solapa el blanqueo en los paraísos fiscales, según Oxfam

Más allá de su patente selectividad criminal, los sulfurosos papeles de Panamá (http://goo.gl/EWfuty) expusieron la hipocresía retórica de los fogosos escritores neoliberales como Mario Vargas Llosa (http://goo.gl/fJA3bC) y sus asociados narcoliterarios de la misma cepa globalista: en banco Santander (http://goo.gl/Dz5lRV ),atrapado in fraganti en los papeles mancillados, y el banco Stanford, que blanqueaba para la CIA en el paraíso fiscal caribeño de Antigua, vinculado al cártel del Golfo y a un efímero ex canciller foxiano (http://goo.gl/nGf4I9).


Los explosivos papeles de Panamá también han deshonrado las operaciones financieras de la Cruz Roja Internacional y la FIFA, cuando se ha vuelto una práctica vulgarmente común usar la fachada de entidades filántrópicas, caritativas y hasta de albergues de huérfanos para blanquear, al estilo del megaespeculador George Soros; del máximo defraudador de todos los tiempos, el israelí-estadunidense Bernard Madoff (http://goo.gl/t6JXeC), y de la fetidez de Mamá Rosa en Zamora, Michoacán, defendida por los empleados de Clío Tv de Televisa (http://goo.gl/vbukd9).


El delictivo bufete panameño de abogados Mossack Fonseca usó el aura protector de la Cruz Roja Internacional en su blanqueo global en 500 ( sic) empresas evasoras de impuestos y/o lavadoras de dinero ilícito (https://goo.gl/C97mnV).


Según un reciente reporte de Oxfam (confederación internacional de 17 organizaciones no gubernamentales, fundada en Oxford en 1942, que realiza labores humanitarias en 90 países), el Banco Mundial también solapa el blanqueo en los paraísos fiscales (https://goo.gl/c7W9KX).


De acuerdo con el perturbador reporte de Oxfam, “la mayor parte de las inversiones privadas ( sic) del Banco Mundial están vinculadas a paraísos fiscales”.


El Banco Mundial engaña a los miserables países del África Subsahariana con la evasión de impuestos por alrededor de 100 mil millones de dólares estadunidenses al año, mediante empresas que usan paraísos y otros trucos de fuga contribuyente. Cuenta con un brazo armado financierista, International Financial Corporation (IFC), que otorgó préstamos en 2015 a 68 empresas privadas, con inversiones en la zona subsahariana, de las cuales 51 (¡84 por ciento!) usan los paraísos fiscales para evadir impuestos. ¡Qué bonito!
La confabulación delictiva del Banco Mundial es atroz, ya que promueve la utilización de piratas paraísos fiscales por la mayoría de las inversiones privadas, con quienes está asociada mediante cuentas evasoras de impuestos.


Lo más cómico del caso es que el galeno sudcoreano-estadunidense Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, evoca en forma estruendosa sus falsas credenciales de combate a la corrupción... que promueve en los paraísos fiscales (http://goo.gl/w6CesZ).¡Puro fariseísmo financierista!


De acuerdo con el código de conducta humanitaria, que no humanista, de Oxfam, carece de sentido que el Banco Mundial aliente a las empresas a invertir en el desarrollo, mientras se hacen de la vista gorda al hecho de que tales empresas podrían estar engañando a los países pobres con sus impuestos necesarios para combatir la pobreza y la desigualdad.


Se nota que en el neocolonialista Banco Mundial aún no leen el libro seminal sobre la desigualdad consustancial al neoliberalismo global: El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty (http://goo.gl/cb04Fa).


En los recientes cinco años, el IFC, brazo armado financierista del Banco Mundial (http://goo.gl/bsZmS4), la mayor institución de desarrollo enfocada en forma exclusiva al sector privado en los países en vías de desarrollo, ha más que duplicado sus inversiones en empresas que usan los paraísos fiscales y que en 2015 alcanzó 2 mil 870 millones de dólares estadunidenses, en comparación con los previos mil 200 millones de 2010.


En un reporte previo, Oxfam había expuesto que las trasnacionales instaladas en África, la mayoría con bendición del vilipendiado Banco Mundial, hurtaban alrededor de 11 mil millones de dólares estadunidenses en impuestos cada año.


¿Qué tratativas lubricadas bajo la mesa paradisíaca fiscal existirán en forma bidireccional entre los proveedores de servicios humanitarios para el desarrollo unipersonal del Banco Mundial y sus cómplices empresas evasoras de impuestos? ¿Cómo andarán sus inversiones en los restantes cuatro continentes: v. gr. la polémica privatización del agua de la Ciudad de México?


El blanqueo solapado por el Banco Mundial se ejerce en el pirata paraíso fiscal poco publicitado de la isla Mauricio (Mauritius en inglés, anterior base naval británica en el océano Índico, al este de Madagascar), que ostenta 32 mil ( sic) entidades blanqueadoras, con uno de los mayores ingresos per cápita de África ( but of course!).


Según Oxfam, “en 2015, 40 por ciento de los proyectos totales incluyeron empresas con una subsidiaria o matrices en Mauricio. Esto es a través de los clientes mismos o en forma indirecta mediante padrinos ( sic), socios técnicos ( sic) u otros involucrados en el proyecto y, por consiguiente, que se benefician en forma indirecta de la inversión”.


Más aún: la diminuta isla Mauricio (con una superficie de 2 mil kilómetros cuadrados y 1.3 millones de habitantes) es ampliamente reconocida por facilitar inversiones de viaje redondo, que permite a las empresas y a los individuos llevar su dinero a los paraísos fiscales ocultadas como secreto financiero, y luego regresarlas a los países disfrazadas de inversión foránea directa (FDI, por sus siglas en inglés).


El viaje redondo permite cosechar el premio de los beneficios fiscales de que solamente gozan las inversiones foráneas. El dinero es sujeto a exenciones fiscales, más que a ganancias de capital o impuestos sobre el ingreso que deberían ser cargados en las inversiones domésticas. ¡Todas las facilidades del blanqueo global de evasión fiscal! De esta forma, “34 por ciento de la inversión total de India de 2000 a 2015 ha provenido de la pequeña isla de Mauricio, la mayor parte en el mismo edificio de la capital Port Louis (http://goo.gl/K2lwNq)”.


Por cierto, la isla Mauricio reclama la soberanía del archipiélago Chagos, hoy territorio británico, que se encuentra mil kilómetros al noreste y es sede de la superestratégica base militar estadunidense en Diego García (http://goo.gl/mRu5Sx), que funciona también como centro de tortura de la CIA (http://goo.gl/nEhLZy).


El cineasta y escritor británico Mark Donne comenta en forma desgarradora que por cada libra esterlina que recibe África como ayuda, pierde tres por la evasión fiscal en los paraísos de jurisdicción inglesa (http://goo.gl/8dgCrp). ¡Tremendo dato duro!


La insolencia del Banco Mundial es inigualable cuando sentencia que “el efecto de Los papeles de Panamá no será muy potente” con un efecto relativo en la economía de Panamá y de otros países de la región (http://goo.gl/KnziWw). ¡No, bueno!


En efecto, mientras perviva la piratería posmoderna de la desregulada globalización no cesará el criminal blanqueo global, su alma mater matricial, cobijada primordialmente por el financierismo israelí-anglosajón del conglomerado FMI/BM/Reserva Federal y la bancocracia de Wall Street y la City (Londres).


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Decepciona la recuperación global, afirma el BID; prevé que AL no crecerá este año

La recuperación global ha vuelto a decepcionar, sentencia el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su informe macroeconómico de América Latina y el Caribe 2016, dado a conocer este domingo. Advierte que la región tendrá un crecimiento nulo o levemente negativo este año por los bajos los precios de las materias primas, como el petróleo, y que la contribución del empleo al producto interno bruto (PIB) se reducirá por el envejecimiento de la población.


Tras la advertencia, la recomendación: Es imprescindible que los países latinoamericanos apliquen reformas fiscales profundas de manera inmediata para impulsar su crecimiento económico, so riesgo de que tengan que hacer ajustes más complicados en el futuro, indica el organismo.


Ello a pesar de admitir que en 15 países que han anunciado programas explícitos se contemplan ajustes de entre uno y 7 por ciento del PIB por uno o cinco años basados en la reducción del gasto, cuyo promedio calcula en 1.7 por ciento del PIB, y en el incremento de impuestos, en alrededor de 1.1 por ciento del producto.


En el caso de México, el BID elogia la reforma fiscal, las coberturas petroleras para suavizar el impacto del choque petrolero y la eliminación de subsidios internos, pues asevera que gracias a esas medidas se ha evitado hasta ahora un ajuste marcadamente procíclico del gasto público. En realidad, aquí ya se aplicaron dos recortes. El primero, por 124 mil 300 millones de pesos, en 2015, y el segundo, por 132 mil millones, en 2016, cada uno equivalente a 0.7 por ciento del PIB.


El BID justifica la urgencia de nuevos ajustes fiscales con el argumento del deterioro de las finanzas públicas en la región, pues asegura que el año pasado el déficit rebasó 2 por ciento del PIB en promedio y la deuda pública llegó a 50 por ciento del mismo.
Además, los ingresos recaudados entre 2011 y 2014 por la explotación y exportación de recursos naturales no renovables cayeron casi 4 por ciento del PIB regional. En el caso de México, los recursos fiscales provenientes del petróleo disminuyeron de 35 por ciento de los ingresos totales de 2013 a 20 por ciento en 2015, reducción de 8.3 a 4.5 por ciento del PIB.


Mucho espacio para los recortes


La buena noticia es que hay mucho espacio para mejorar la eficiencia del gasto, sostuvo Santiago Levy, vicepresidente del BID y ex subsecretario de Hacienda en México, al hablar sobre los ajustes fiscales durante la presentación del informe anual del organismo, titulado Es tiempo de decisiones: América Latina y el Caribe ante sus desafíos, que se realizó en Nassau, capital de Bahamas, uno de los principales paraísos fiscales del mundo.


El banco regional agrega que los ajustes deben aplicarse al gasto corriente, con reasignaciones de subsidios en gasolina, electricidad y transporte público, no en inversión pública para no afectar el crecimiento a futuro de la región. La infraestructura debería recibir al menos 5 por ciento del PIB en los países en desarrollo, pero el promedio en la región apenas llegó a 3.7 por ciento entre 2008 y 2013, señala.


Calcula que la zona crecerá sólo 1.7 por ciento anual en el periodo 2014-2020, promedio similar a las décadas de los 80 y 90, pero muy por debajo del 4 por ciento alcanzado entre 2003 y 2013 con el auge de las materias primas.


“La región enfrenta el doble shock de precios de materias primas y cambios demográficos. El envejecimiento poblacional, junto con otras tendencias demográficas, implica que en el periodo 2011-2020 el incremento de la participación del empleo puede llegar a contribuir 0.6 por ciento al índice de crecimiento, contra 2 por ciento registrado durante la década de 2000, pérdida potencial de 1.4 puntos porcentuales”, alerta.


Por si fuera poco existen riesgos adicionales, ya que por cada punto porcentual que se reduce la economía de China la de América Latina baja 0.6 por ciento y por cada punto que cae la de Estados Unidos la región pierde 1.5 por ciento de crecimiento. Si se suma el impacto de China y Estados Unidos, entre ambos pueden retrasar la recuperación económica de la región un año, sostuvo José Juan Ruiz, economista en jefe del BID.

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Un nuevo modelo centro-periferia trastornado

Por lo que se sabe, los antecedentes primeros de la dualidad centro-periferia se remontan a las tesis del rumano Mihail Monoilescu, el chileno-alemán Ernest Wageman y el danés Viggo Axel Poulsen. Pero qué duda cabe que fueron los economistas latinoamericanos de la Cepal, entre los que destacan el argentino Raúl Prebisch y el brasileño Celso Furtado los que, luego de la Segunda Guerra Mundial, desarrollaron la noción de una dualidad centro-periferia, para describir un orden económico mundial integrado por un centro industrial y hegemónico que establece transacciones económicas desiguales con una periferia principalmente agrícola y subordinada. La muerte prematura del mexicano Juan Noyola, en 1962, en Cuba, no lo registra en el panteón de los precursores señalados, pero qué duda cabe que fue uno de ellos.

De acuerdo con este enfoque, la relación desigual centro-periferia era el obstáculo principal para el desarrollo. La industrialización de las economías periféricas era el único modo de convertirse en sociedades desarrolladas.


Este enfoque propuso la sustitución de importaciones como vía para la industrialización de la periferia. Pero la llamada teoría de la dependencia, encabezada en gran medida por Andre Günder Frank, llegó para combatir sin tregua al pensamiento y a la praxis que buscaba vías de mejoramiento de grandes masas de latinoamericanos hundidos en el infrasubdesarrollo. Utilizó el modelo centro-periferia, pero para explicar por qué nunca habría desarrollo a partir de la relación de subordinación centro-periferia.


La crisis económica mundial iniciada en los primeros años setenta acabó con los debates entre la teoría del desarrollo que buscaban impulsar el modelo centro-periferia y los dependentistas, como acabaron también con la política económica keynesiana que practicaban la mayoría de los países desarrollados que impulsaban el estado de bienestar. Lo que siguió fue la expansión explosiva de la globalización neoliberal, la aberración de la desregulación, especialmente la financiera, y en paralelo la revolución informática. Un silencio sepulcral cayó sobre las teorías del desarrollo y de la dependencia.


El capital financiero se multiplicó hasta llegar a ser una masa de capital ficticio entre 70 y 80 veces el valor de la producción real de bienes y servicios en la actualidad. El capital financiero tomó el mando de la economía real mundial como conjunto, y de la política de todas las naciones. Los estados nacionales al servicio de los banqueros. La desigualdad socioeconómica alcanzó cotas sin antecedente histórico. Según los datos divulgados por Oxfam, casi la mitad está en manos del uno por ciento más rico de la población, y la otra mitad se distribuye, muy desigualmente, entre el 99 por ciento restante.


En noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín y en 1991 se desmoronó la Unión Soviética marcando el fin de una época. En cuestión de meses, la otrora superpotencia se disolvió sin que nadie pudiera ¬preverlo.


La OTAN se independizó y hace varios años que toma sus decisiones al margen del pacto internacional representado en la ONU.


En febrero de 1992 se firma el Tratado de Maastricht, concebido como la culminación política de un conjunto normativo, vinculante para todos los estados miembros de la Unión Europea (UE), tanto para los futuros integrantes como para los estados firmantes en el momento del tratado. Una moneda única para 19 estados de los 28 que conforman la UE, y unas mismas reglas para 19 economías distintas. Como se probaría a partir de 2008, una unión monetaria sólo puede funcionar con una coordinación de política fiscal y una política exterior propia del conjunto. El resultado fue la conformación de una dualidad donde unas potencias, encabezadas por Alemania, hegemonizan a las naciones mediterráneas: Grecia, Italia, Francia, España y Portugal, las principales.


Por una década –la de los altos precios de las materias primas– muchos de los llamados países emergentes se defendieron en buena medida de Estados Unidos, pero con el hundimiento de los precios de esos bienes, están de vuelta en las relaciones de dominación internacional en las que han vivido sometidas.


Ha vuelto el modelo centro-periferia, pero reconfigurado. Ahora hay un centro ampliado, un anillo, por así decirlo, de naciones semiperiféricas –destacadamente los países mediterráneos–, y los de siempre.


En tanto, la crisis mundial sigue ahí, sin solución posible. Sólo alinear la masa de capital dinero que circula en el mundo, con la economía real, exigiría una hiperinflación inimaginable y un impacto económico y político difícilmente concebible. Para los capitanes del mundo la hiperinflación no sólo no es solución, sino que la temen como al demonio. Otra salida serían las guerras, el gasto billonario en destruir bienes tangibles. Es lo que está en marcha. Foreign Policy hace un recuento del que tomo algunos ejemplos: el conflicto en Siria es el más severo del mundo. En Turquía, en los últimos seis meses, el largo conflicto entre Ankara y los miembros del Partido de los Trabajadores de Kurdistán se ha llevado más de 30 mil vidas desde 1984. La guerra en Yemen, con una gran participación de Arabia Saudita y el respaldo de Estados Unidos, Reino Unido y los aliados en el Golfo, se desató en marzo de 2015 y no se le avista un final. Nigeria, Níger, Chad y Camerún se enfrentan a la creciente amenaza de Boko Haram. En los últimos seis años, el grupo ha pasado de ser un pequeño movimiento de protesta en el norte de Nigeria a convertirse en una fuerza poderosa capaz de efectuar ataques devastadores en toda la cuenca del lago Chad. Desde diciembre de 2013 Sudán del Sur vive inmerso en una cruenta guerra civil que enfrenta al ejército regular, que entre 1993 y 2006 supuso la muerte de 300 mil personas.


Al mismo tiempo machacamos al planeta.

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Domingo, 06 Marzo 2016 06:00

El concepto de transición

El concepto de transición

Se habla mucho de transiciones para calificar periodos de cambio socioeconómico o político. Es el caso actualmente frente al agotamiento de las experiencias posneoliberales en América Latina por razones externas (crisis mundial) e internas, lo que no significa el agotamiento de las luchas antisistémicas. El término puede tener muchos sentidos, según la lectura de los eventos. Carlos Marx desarrolló el concepto de transición a propósito del paso del modo de producción feudal al capitalismo en Europa y Maurice Godelier, economista y antropólogo francés, lo resume de la manera siguiente: es la fase particular de una sociedad que encuentra más y más dificultades a reproducir el sistema económico y social sobre el cual ella se funda y empieza a reorganizarse sobre la base de otro sistema que se trasforma en la forma general de las nuevas condiciones de existencia (Maurice Godelier, 1982, 1165). Se trata evidentemente de procesos largos, no lineares, más o menos violentos de acuerdo con las resistencias de los grupos sociales involucrados. Muchos analistas estiman que el capitalismo llegó al fin de su papel histórico porque se ha vuelto un sistema destructor de las propias bases de su éxito, la naturaleza y el trabajo, como ya lo decía Carlos Marx. Es así que Samir Amin habla del capitalismo senil, que Immanuel Wallerstein publicó un artículo en medio de la crisis financiera diciendo que se asiste al fin del capitalismo y que István Mészarós habla de su incapacidad de asegurar el mantenimiento del metabolismo social de la humanidad (2008, 84).


Si, por una parte, se puede aceptar la idea de que estamos viviendo una transición del modo de producción capitalista a otra forma y que el proceso puede ser precipitado por la crisis climática, por la otra, no se debe olvidar que un tal cambio será el resultado de un proceso social y que no puede realizarse sin luchas ni una transformación de las relaciones de fuerza. En otras palabras, el capitalismo no caerá por sí solo y la convergencia de todas las luchas sociales y políticas es un requisito para llegar a un resultado. La historia nos enseña que el capitalismo es capaz de transformar sus propias contradicciones en un aporte al proceso de acumulación. Ya se habla de un capitalismo social y de un capitalismo verde. La elaboración teórica del concepto en el contexto histórico de la crisis sistémica actual permitirá la elaboración de instrumentos de evaluación de las experiencias sociales y políticas en curso. Es particularmente el caso en América Latina con los regímenes que empezaron procesos de cambio y que se reclaman del socialismo del siglo XXI. La cuestión fundamental es de saber en qué medida las experiencias políticas latinoamericanas fueron transiciones hacia otro modelo social o adaptaciones del capitalismo contemporáneo a las nuevas demandas ecológicas y sociales.


Las transiciones que pueden conducir a un cambio de paradigma son numerosas, pero exigen una visión específica. De hecho muchas de las medidas presentadas como transiciones son adaptaciones del sistema y no orientaciones hacia una construcción realmente pos-capitalista. Eso se nota en todos los países del Sur y también a los tratados que se concluyen entre países del Sur o en el cuadro de las políticas del BRICS. El apoyo al desarrollo de un capitalismo moderno en América Latina, el acaparamiento de tierras en África por parte de India y de China, la extensión de los monocultivos en Asia del suroeste para la producción de agrocombustibles o de madera, no son transiciones, sino nuevos caminos hacia un capitalismo nuevo, con todas las consecuencias de concentración del poder económico y de ignorancia de las externalidades (daños ambientales y sociales) que constituyen las características de todo capitalismo, aun el verde y el social.


El concepto puede también ser aplicado a procesos particulares dentro de una transformación general, por ejemplo en los campos económicos, sociales, culturales, políticos, religiosos, etcétera. En todo caso, se trata, sin perder la radicalidad de los objetivos, de definir las acciones que pueden conducir al resultado (otro paradigma de desarrollo humano) teniendo en cuenta, por una parte, las circunstancias concretas del desarrollo material, y, por otra, las relaciones de fuerza existentes en los campos económico-social y político. Un ejemplo típico son las economías de extracción, que, a pesar de ser dañinas ecológica y socialmente y de ser dominadas ampliamente por los interés del capital, no pueden ser paradas de un día al otro en los países que, en América Latina, por ejemplo, empezaron cambios importantes, porque, entre otros factores, constituyen la fuente financiera de las nuevas políticas. Es el caso de Venezuela, del Ecuador y de Bolivia. La transición consistiría: 1) en iniciar una política económica basada sobre las necesidades del mercado interior (lo que es a largo y mediano paso); 2) en promover leyes ecológicas y sociales más estrictas para las explotaciones; 3) hacer pagar sus costos (daños ambientales y sociales) a los usuarios, y 4) promover una legislación internacional para evitar el fenómeno de las ventajas comparativas en favor de los que aplican regulaciones más laxas.


La utilización de este instrumento conceptual no puede servir de pretexto a concesiones políticas o ideológicas de tipo socialdemócrata, es decir, aceptando que el desarrollo de las fuerzas de producción exige la adopción de principios, herramientas y recetas del capitalismo. Eso se traduce en el reforzamiento del poder de las clases sociales más opuestas a un cambio de modelo, como es el caso del Brasil, a pesar de avances en otros dominios. O también, como sucede en países socialistas, se crean nuevas diferencias sociales que inevitablemente alargarán un proceso de transición, tal como en China o en Vietnam.


De verdad eso plantea un problema fundamental: ¿cómo desarrollar las fuerzas productivas en una perspectiva socialista, es decir, en función del bien común de la humanidad y cuáles fuerzas desarrollar en prioridad? Es un problema que los países socialistas y los regímenes progresistas que nacieron desde la Segunda Guerra Mundial, no pudieron resolver adecuadamente y que fue el origen, tanto de los fracasos, como de la orientación neoliberal de la mayoría de ellos. Como lo decía Maurice Godelier en sus cursos en la Universidad Católica de Lovaina: El drama del socialismo es que ha tenido que aprender a caminar con los pies del capitalismo.


Frente a esto urge, por ejemplo, desarrollar la agricultura campesina orgánica, como se lo propuso en un seminario asiático en la Universidad Renmin (popular) en Pekín en 2010 y en otro, latinoamericano, en La Paz en 2013, en vez de promover los monocultivos de una agricultura agroexportadora; o también, reorganizar la red de ferrocarriles locales en América Latina, en vez de adoptar los proyectos del IIRSA (la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana). Muchas otras propuestas podrían ser pensadas como elementos de una verdadera transición que no sea una simple adaptación al sistema.


Por François Houtart, sacerdote católico. Fundador del Centro Intercontinental de la Universidad Católica de Lovaina

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Idean solución a bomba de tiempo de desechos plásticos en océanos

Científicos han ideado la mejor manera de retirar millones de toneladas de desechos plásticos que flotan en los océanos, bomba de tiempo que amenaza con envenenar el ecosistema marino.


Se estima que unas 8 millones de toneladas de desechos plásticos, como empaques de alimentos y botellas, son derivadas hacia los océanos cada año, donde se descomponen en microplásticos que atraen toxinas químicas ingeridas por las criaturas oceánicas más pequeñas.


Se prevé que la cantidad acumulada de plástico en el océano se decuplicará en 2020, y las consecuencias persistirán durante siglos, dado el tiempo requerido para que los plásticos se biodegraden. Esto ha producido llamados a una iniciativa global para recoger el desperdicio plástico flotante en la superficie de los mares.


Existe ya un plan ambicioso de acopio de recursos para recoger desechos que circulan en un enorme parche de basura en medio del Pacífico, mediante el uso de barreras inflables de 100 kilómetros de largo, alineadas a través de las corrientes marinas.


Pero un nuevo estudio sugiere que esto sería mucho más efectivo si se hiciera cerca de líneas costeras densamente pobladas, en especial en las costas de China e Indonesia, donde gran parte del desperdicio entra al mar.
Limpiar desde tierra


El llamado gran parche de basura del Pacífico es una ilustración altamente visible de la escala del problema global. Sin embargo, los investigadores creen que sería mejor acometer la limpieza más cerca de su fuente en tierra, donde cada año se tira el equivalente a más de 15 bolsas de plástico de supermercado por cada 30 metros de línea costera del mundo, señalan.


El estudio, llevado a cabo por un equipo del Colegio Imperial, es comparado con dos métodos hipotéticos de recoger plástico marino en un periodo de 10 años entre 2015 y 2025, ya sea retirando el desecho del medio del océano o emplazando las barreras de recolección frente a la costa, cerca de zonas densamente pobladas.


Modelos de computadora sugirieron que colocar dispositivos de recolección más cerca de las costas retiraría alrededor de 31 por ciento de los microplásticos, pequeños trozos y fibras resultantes de la descomposición ambiental de piezas más grandes. Sin embargo, cuando todas las barreras de recolección se colocan dentro de los parches de basura que circulan en mitad del océano, sólo se retirarían 17 por ciento de los microplásticos, según el estudio publicado en la revista Environmental Research Letters.


Tiene sentido retirar plásticos donde entran al océano, alrededor de centros económicos y de alta densidad de población en las costas. También significa que se pueden quitar antes de que puedan causar daño. Los plásticos del parche han viajado mucho y potencialmente han hecho mucho daño, comentó Erik van Sebille, del Colegio Imperial, director del trabajo.
Aunque existe una masa enorme de desechos plásticos circulando en los giros del océano –corrientes circulares–, sería más eficiente atacar el problema donde la mayor parte del desperdicio entra al mar, que por coincidencia es más rico en vida silvestre, señaló Peter Sherman, estudiante de física que participa en el estudio.


Detener la fuente contaminante


El gran parche de basura del Pacífico cuenta con una masa enorme de microplásticos, pero el mayor flujo de plásticos está frente a las costas, donde entra a los océanos. Hay mucho plástico en el parque, pero es una zona relativamente muerta para la vida en comparación con la riqueza en torno a las costas, expresó Sherman.


Necesitamos limpiar de plástico los océanos, y en última instancia esto debe hacerse deteniendo la fuente de contaminación. Sin embargo, esto no ocurrirá de la noche a la mañana, así que se requiere una solución temporal, y los proyectos de limpieza pueden serlo si se hacen bien.


Un estudio de 192 países realizado el año pasado encontró que la mayor parte de los desechos plásticos de los océanos procede de personas que viven en una franja costera de 50 kilómetros. Se estima que cada año se generan 275 millones de toneladas de desperdicios en el mundo, y entre 4.8 y 12.7 millones son arrojados deliberadamente al mar o son arrastrados a él.


Otro análisis encontró que 90 por ciento de las aves marinas han tragado plásticos y que esas aves se concentran en torno a las costas. Las predicciones de cómo se incrementará la cantidad de desperdicio plástico tomaron en cuenta la creciente industrialización de las naciones en desarrollo, el crecimiento de la población y los intentos de limitar la deriva de desechos hacia los océanos mediante actividades de manejo de desperdicios en tierra.


Traducción: Jorge Anaya

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