El frenazo de los emergentes enfría el crecimiento mundial

El título con el que el Fondo Monetario Internacional (FMI) encabeza su último informe sobre la economía mundial lo dice casi todo: "Ajustándose a precios más bajos en las materias primas". China, la economía que marca el paso en la demanda de productos básicos, no crece como antes. Los países exportadores de metales, petróleo o alimentos, en buena parte emergentes o en vías de desarrollo, sufren. Y la recuperación de las economías avanzadas marcha a "un ritmo persistentemente modesto". Así que lo que se ajusta, a la baja, es el pronóstico de crecimiento. Los expertos del FMI liman otras dos décimas a lo que creen que avanzará el PIB mundial en 2015 para dejarlo en un 3,1%, la tasa más baja en seis años.


"Para los mercados emergentes y los países en vías de desarrollo, nuestra predicción es que 2015 será el quinto año consecutivo de crecimiento declinante", subraya el nuevo economista jefe del FMI, Maurice Obstfeld, en la introducción del informe, presentado este martes en Lima (Perú), que acoge esta semana la asamblea anual del organismo. Un lustro de avance debilitado se traducirá en un aumento del 4% del PIB de este amplio y heterogéneo grupo de países, encabezado por China, India, Brasil o Rusia. Una tasa muy baja para el que ha sido el motor del crecimiento mundial: en las dos últimas décadas, solo en 2009 (3,1%), tras la Gran Recesión en las economías avanzadas y en 2001 (3,8%), cuando estalló la burbuja de las puntocom, avanzaron a un ritmo más bajo. En la antesala de la Gran Recesión, en 2007, los emergentes y países en vías de desarrollo crecían al 9%. Y China, al 14%.


Lo llamativo del nuevo pronóstico es que, si bien "la ralentización del crecimiento de China" es la razón esencial del empeoramiento de las previsiones para el resto de economías emergentes (y algunas avanzadas), el gigante asiático escapa de esas revisiones a la baja. Ni las acentuadas caídas en la Bolsa de Shanghái este verano, ni los crecientes indicios de que la inversión inmobiliaria o la producción industrial han dejado de marchar a buen ritmo, hacen variar la estimación de los expertos del FMI, que destacan el nuevo soporte del consumo privado. Como a principio de año, el Fondo estima que el PIB chino crecerá un 6,8% en 2015 y un 6,3% en 2016.


"Las repercusiones de la ralentización china más allá de sus fronteras son mayores de lo estimado inicialmente", justifica el Fondo. "Eso se refleja en una caída de los precios de las materias primas y en las exportaciones, más débiles, a China", añade.


La cotización del petróleo ha bajado un 46% en el último año, según los datos del FMI, mientras que el precio de los principales metales ha caído un 22% y en el de los alimentos, un 17%. El Fondo anticipa que este periodo de bajos precios en productos básicos se extenderá, al menos, dos años más, y detraerá entre 1 y 2,25 puntos porcentuales al crecimiento anual de los países exportadores entre 2015 y 2017.


Revisión a la baja en América Latina


América Latina es la región que sale peor parada de este nuevo escenario, protagonizado también por el endurecimiento de las condiciones financieras para los países emergentes -la inminente subida de los tipos de interés en EE UU marca el fin de la abundancia de liquidez-, o la salida de capitales hacia los refugios tradicionales (Estados Unidos, Japón o la zona euro). La nueva previsión es que el PIB conjunto de las economías latinoamericanas y del Caribe retroceda este año un 0,3%, frente al aumento del 0,5% que se anticipaba en julio.


Venezuela (-10%), Brasil (-3%) y Ecuador (-0,6%) son los que muestran una peor evolución, tras un sustancial recorte respecto a la última predicción, pero también se ralentiza el crecimiento de los países integrantes de la Alianza del Pacífico (Chile, México, Colombia o Perú), más boyante, con avances en el entorno del 2,5%. Argentina se apunta una ligera mejora este año, aunque solo para postergar la recesión (-0,7%) a 2016, mientras Bolivia mantiene aún una tasa del 4,1%, beneficiada en parte porque los contratos de gas natural se renegocian en plazos largos.


Rusia, tan afectada por la bajada del precio del petróleo como por el conflicto con Ucrania y las sanciones económicas, también encara un pronóstico peor, con un retroceso previsto del 3,8%, frente al 3,4% que el FMI le auguraba en julio. La predicción sobre la economía de India también sufre una mínima corrección, pero aún así su crecimiento (7,3% en 2015) será esta vez mayor que el de China.


La lenta recuperación de los países avanzados


El impacto de la bajada de las materias primas y el enfriamiento de las exportaciones a China también se deja notar en la evolución de los países avanzados, que en todo caso sí registrarán un crecimiento mayor (2%) que el de 2014 (1,8%). El FMI subraya que "los legados de la crisis financiera en varias economías desarrolladas", como "los altos niveles de deuda pública y privada, la debilidad del sector financiero, la baja inversión" se unen a otros problemas de medio plazo (envejecimiento, productividad estancada), de modo que lo que ahora es un escenario ventajoso para muchos de ellos –se abarata la importación de petróleo, condiciones financieras favorables por la intervención de bancos centrales-, no se traduce en una recuperación más vigorosa.


El pronóstico empeora levemente para Alemania (un crecimiento del 1,5% en 2015) y Japón (0,6%), países exportadores a los que afecta que China compre menos. Y también en algunas economías avanzadas que venden materias primas, como Canadá, Noruega o Australia. Por el contrario, el vaticinio mejora ligeramente para Estados Unidos (2,6%) y Reino Unido (2,5%). En el caso de EE UU, el FMI anticipa que la mejora de las condiciones laborales, con la tasa de paro en el 5,1%, puede llevar a la Reserva Federal a subir tipos a finales de este año, aunque matiza que ni la inflación ni los salarios han dado señales claras de reactivación.


La previsión para España no cambia (una avance del 3,1%, dos décimas por debajo de la predicción del Gobierno de Rajoy), pero el Fondo vuelve a destacar que el crecimiento previsto "es especialmente intenso", hasta doblar la tasa que se adjudica a la zona euro (1,5%).


El Fondo cree que la economía mundial cogerá algo de fuelle en 2016, pese a haber retocado aquí también a la baja su previsión, hasta el 3,6%. Los expertos del organismo internacional apuestan a que la recesión en Brasil y Rusia, o el frenazo en otros exportadores de materias primas, son pasajeros. Eso, y otro paso más en la lenta recuperación de las economías avanzadas, permitirían compensar el menor empuje de China. Ahora solo falta comprobar si el vaticinio se mantiene, o sufre otra rebaja dentro de unos meses.


Debacle en Venezuela con inflación del 200% y caída del PIB del 10%


Miguel Jiménez Madrid 6 OCT 2015 - 16:00 CEST

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto cifras al desastre económico de Venezuela. El Gobierno de Nicolás Maduro oculta a sus ciudadanos las estadísticas y ha dejado de publicar datos básicos. Pero el panorama que dibuja el informe publicado este martes por el FMI es el de una economía en descomposición, con la inflación desbocada y la actividad hundiéndose a un ritmo comparable al de países en guerra, una crisis que elevará el desempleo a niveles nunca vistos en el país en décadas.


La caída del PIB prevista para este año es del 10%, a la que se uniría otro descenso del 6% en 2016, según los cálculos del FMI. Es la peor evolución de toda Latinoamérica y una de las peores del mundo, solo por delante de Yemen, en pleno conflicto bélico; Sierra Leona, golpeada por el ébola, y Guinea Ecuatorial. La caída es mayor incluso a la de Ucrania, también sacudida por la guerra.


La caída de los precios del petróleo ha golpeado duramente la economía, pero lo ha hecho mucho más que a cualquier otro país petrolero por la desastrosa gestión económica del Gobierno de Maduro. Tomando en cuenta que el PIB ya cayó el 4% en 2014, la economía venezolana va camino de perder una quinta parte en tres años. Eso supone retroceder en 2016 al nivel de actividad de 2006, una década pérdida. Pero, además, el FMI proyecta que el país seguirá en recesión otros tres años más, de 2017 a 2019.


La caída de actividad pasará una elevada factura al mercado laboral. El FMI calcula que la tasa de paro pasará del 8% de 2014 al 14% en 2015 y el 18,1% en 2016, más del doble que la del siguiente país latinoamericano, Colombia, con un 8,9%. Ese nivel es el más alto desde 2003, pero el FMI cree que el paro seguirá subiendo en los siguientes años hasta alcanzar niveles no vistos en décadas, superiores al 28% en 2020.


Inflación descontrolada


Donde Venezuela no tiene comparación es en la subida desbocada de los precios. El Banco Central de Venezuela ha dejado de publicar los datos de inflación este año. El Gobierno de Maduro creyó que podía bajar la inflación estableciendo controles de precios, pero lo único que ha logrado es provocar un desabastecimiento generalizado de productos básicos, colas enormes en los supermercados que los venden y un mercado negro que hace más rentable en muchas ocasiones la reventa o contrabando de productos intervenidos que los sueldos de trabajos cualificados de la economía formal.


El FMI prevé que la inflación se sitúe en el 158,1% este año y que suba al 204,1% en 2016. Con ello, los precios se habrán multiplicado casi por ocho en un plazo de solo dos años. El bolívar venezolano ha perdido casi todo su valor desde que llegó al poder Nicolás Maduro. Frente al tipo de cambio oficial de 6,3 bolívares por cada dólar, en el mercado negro el billete verde se intercambia por cerca de 800 bolívares (cerca de 900 euros). Es decir, menos de una centésima parte de su valor declarado. Los pocos que logran que el Gobierno les venda dólares al tipo de cambio oficial, normalmente cercanos al régimen, se hacen ricos al momento simplemente por la diferencia de tipos de cambio.


Un bolívar hundido

Con ese tipo de cambio paralelo, el billete de mayor denominación, el de 100 bolívares, tiene un valor de solo 12 céntimos de euro. Y hay billetes desde los 2 bolívares, es decir, el equivalente a 0,2 céntimos. No da para casi nada, salvo en la gasolinera. Con esos 2 bolívares se pueden repostar más de 20 litros de gasolina, pues el precio del combustible ha permanecido congelado durante años en medio de la hiperinflación, con lo que en la práctica se ha convertido en gratuito.
En algunos comercios se rechazan los billetes de baja denominación y los de más valor, los de 100 bolívares, con frecuencia escasean y no es posible conseguirlos ni siquiera en los bancos. El pago con tarjeta se hace imprescindible para no cargar con enormes fajos. El problema es que los sueldos no han subido ni de lejos lo mismo que los precios (o de lo que se ha depreciado el bolívar), de modo que un profesional cualificado puede tener un salario que, al tipo de cambio paralelo, equivalga a 20 o 30 dólares mensuales.


Venezuela se ha convertido a la vez en el país más caro y más barato del mundo. Es el más barato según el índice Big Mac que elabora The Economist si se calculan los precios no ya con el bolívar paralelo, sino incluso con otro tipo de cambio oficial que fija el valor del dólar en unos 200 bolívares, el llamado Simadi, que se dijo que sería un tipo de mercado, pero que se ha quedado también desfasado. Pero es el país más caro si lo que se usa es el tipo de cambio de 6,3 bolívares por dólar. Y todavía hay otros dos tipos de cambio más que poder usar. Un estudio reciente del banco de inversión UBS sobre precios y salarios en diversos países incluía a Caracas entre las 72 ciudades a estudio, pero finalmente la eliminó ante las dificultades para hacer un cálculo coherente.


El problema es que en la práctica Venezuela se ha convertido en el país más caro para la inmensa mayoría de los locales, cuyos sueldos están en bolívares y apenas han mantenido su poder adquisitivo al no haber datos de inflación y el más barato para quienes ahorraron dólares, los logran por vías ilegales o llegan al país con ellos.

Publicado enEconomía
La caída del petróleo acerca a Ecuador a la recesión

El presidente ecuatoriano Rafael Correa admitió por primera vez que el crecimiento del país se ha estancado y podría decrecer en 2015. "Estamos revisando nuestras expectativas de crecimiento y puede ser que este año no crezcamos o decrezcamos", dijo el mandatario. El país, cuya economía depende de la producción de petróleo, ya ha recortado 2.200 millones de dólares del presupuesto aprobado para este año debido a la bajada de más del 50% del precio del crudo. En julio, el Banco Central de Ecuador rebajó las previsiones de crecimiento para 2015 del 4,1% al 1,9%.


A Ecuador le está pasando factura la caída del precio del petróleo y el monto es tan grande que quizás le toque quedarse a barrer la cocina. Por el momento, el presidente Rafael Correa ha admitido por primera vez, ante la prensa extranjera, que la economía ecuatoriana se está estancando y puede incluso decrecer en 2015.


El país productor de crudo ha recortado ya 2.200 millones de los 36.317 millones del presupuesto aprobado a finales de 2014 para este año por la bajada de más del 50% del precio del petróleo. Aunque Correa aseguró en su día que las cuentas eran tan sólidas como para enfrentar un precio por barril de 20 dólares, esta semana se ha rendido ante una realidad que ya vaticinaban analistas económicos. "Estamos revisando nuestras expectativas de crecimiento y puede ser que este año no crezcamos o decrezcamos", admitió el mandatario y economista de formación, tras meses acumulados con una cotización por barril de entre 40 y 50 dólares.


Un pronóstico al que ya apuntaba en julio Fausto Ortiz, exministro de Finanzas durante la primera legislatura: "No sería extraño que Ecuador registrara un crecimiento ligeramente negativo, por debajo de cero". Entonces, el Banco Central de Ecuador rebajó las previsiones de crecimiento iniciales del 4,1% para 2015, al 1,9%, en consonancia con la cifra que también manejaba la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones Unidas (Cepal).


El bajo precio del petróleo junto con una elevada cotización del dólar estadounidense (moneda que utiliza Ecuador desde 2000) acercan el horizonte de la recesión. En el primer trimestre, el PIB del país ya cayó un 0,5% respecto al último trimestre de 2014. La cifra oficial que corresponde a abril, mayo y junio estará disponible entre finales de septiembre y octubre, pero las declaraciones de Correa apuntan a que se confirmará la recesión técnica.


Las dificultades económicas que atraviesa el país no sorprenden tampoco al sector empresarial. Roberto Aspiazu, director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano (la asociación que representa al sector privado), tan solo reclama que el Gobierno no haya hecho oficiales las estadísticas del segundo trimestre para confirmar que en los últimos seis meses la economía del país se ha venido abajo. "Las ventas y el consumo se han reducido. Lo que importa ahora es fijarse en cómo el Gobierno de Correa va a manejar la reducción fiscal", apunta.


La misma inquietud preocupa al exministro Ortiz ya que, dice, "no hay recursos para equilibrar el ritmo de gasto". En una economía de 100.000 millones de dólares (PIB), con un presupuesto de 34.097 millones, ya hay que hacer un descuento de 7.000 millones menos por ingresos petroleros. Un recorte confirmado ayer por el presidente, quien deberá afrontar su primer año de crecimiento negativo desde que llegara al poder en 2007. "Ha habido trimestres de decrecimiento del PIB en 2001, 2007 ó 2009, pero nunca todo un año", recuerda Ortiz.


Efectos del superdólar


"Ecuador es económicamente dependiente del petróleo y su modelo de crecimiento está basado en variables foráneas que no se pueden controlar", explica Joselo Andrade, investigador del Instituto Ecuatoriano de Economía Política. Además del crudo, el país enfrenta los efectos de un superdólar.


Con un cambio medio de casi 0,90 euros por dólar este año, las actividades productivas de Ecuador pierden competitividad en el plano internacional. Es decir, el producto ecuatoriano se vuelve más caro y por eso caen las exportaciones de las que tanto depende una economía dolarizada que no puede devaluar su moneda. Algo que sí han hecho los vecinos Colombia y Perú y que ha provocado una salida de divisas a la que el Gobierno hace frente a base de restricciones a las importaciones y aumento de tasas y aranceles.


Precisamente, esta armadura comercial que ha plantado el Gobierno progresista de Correa es lo más cuestionado por la mayoría de los sectores productivos del país desde hace meses. Miguel Ángel González, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, la segunda ciudad más importante del país tras la capital Quito, propone retirarlas para incentivar la llegada de inversión extranjera.


El discurso se repite como mantra en la construcción, la industria o el sector automotriz porque, según achacan, encarece los productos que se venden en el territorio, provoca una caída del consumo y debilita los negocios.
Y por si todo este contexto internacional fuera poco, el fenómeno de El Niño amenaza con volver tan fuerte como en 1997 donde las inundaciones dejaron pérdidas de 2.800 millones de dólares, según la Corporación de Fomento Andina.

Publicado enEconomía
"Si Venezuela cierra la frontera, Colombia tiene productos venezolanos para nueve meses"

En una entrevista publicada el pasado 10 de julio por noticiasbarquisimeto, reveladora del fenómeno del lavado de dinero que se efectúa en Venezuela a través del contrabando hacia Colombia, como del saqueo que está sufriendo la economía bolivariana producto del accionar de mafias, que incluso llegan a determinar la dinámica cotidiana del Bolívar, Juan Carlos Tanus, representante de colombianos en Venezuela, se anticipa a la crisis que hoy viven estos dos países. Su lectura permite comprender lo que oculta o no quiere reconocer el gobierno colombiano, así como la imperiosa necesidad que tiene Venezuela de solucionar esta situación.

 

El representante de colombianos en Venezuela, Juan Carlos Tanus (JCT) estuvo como invitado en Somos Televisión, y allí converso con el Periodista José Israel González (JIG) sobre los temas del "bachaqueo", el contrabando de productos hacia Colombia y el manejo desde Cúcuta del llamado Dólar Today.

 

JIG. ¿Qué está pasando en Venezuela que se están llevando nuestros productos?
JCT. Bueno, la gran realidad es que hay una población en Colombia que consume los productos que llegan de contrabando del territorio venezolano. Grandes mafias logran tener una infraestructura económica, financiera y criminal en la frontera, y lógicamente articulan. Cerca de 3.500 personas se fortalecen día a día con el escenario del contrabando. Pero estos son trabajadores de 25 grandes mafias que operan en el corredor fronterizo. Hemos demostrado que no solamente los productos subsidiados son apetitosos para los contrabandistas, cualquier producto en Venezuela con la fijación empobrecida del Bolívar en la frontera va a ser llamativo. ¿Por qué? Porque resulta que mientras tenga la facultad un grupo de cambistas en Colombia de darle valor al bolívar, nunca se va acabar la posibilidad de tener los mismos pesos en Colombia

JIG: ¿Cómo funciona esto?
JCT. En Colombia la resolución ocho del año 2000, creó la figura de las casas de cambio, que son doce estructuras fortalecidas consolidadas en Colombia, que operan con una legislación establecida de la resolución ocho, pero además tienen el control de la superintendencia financiera, esta misma resolución creó los profesionales de la compra y venta de las divisas, llamados "cambistas", que se constituyen como empresas a partir de hacer un oficio y una declaración en la cámara de comercio, se inscriben y ya son inmediatos cambistas.

JIG. ¿Cómo hacen la conversión?
JCT. La resolución ocho le dio facultades para quienes intervengan en el proceso de la compra y venta del Bolívar, sean los que fijen el valor. Entonces, hay 5 grupos económicos mafiosos vinculados al paramilitarismo en Cúcuta, que determinan todos los días antes de las 4 de la tarde cuanto va a costar el día siguiente, ¿Cómo lo hacen? Sencillo, ponemos un ejemplo de 10 mil pesos, con 10 mil pesos en Colombia se pueden comprar hoy 2 kilos de arroz, con 10 mil pesos en Venezuela, cambiados con el Bolívar empobrecido, se puede comprar aquí hasta 60 kilos de arroz.

JIG. ¿Dónde lo compro?
JCT. En cualquier parte, compras en San Cristóbal, en Maracaibo.

JIG. ¿Con pesos o con Bolívares?
JCT. No, con bolívares.

JIG. 60 kilos de arroz, ¿Cuántos bolívares doy?

JCT. Seria 10 mil pesos colombianos entre 6.

JIG. ¿Dónde lo convierto?
JCT. En Cúcuta.

JIG.- ¿Quién me da los bolívares?
JCT. Los cambistas, que regularmente no saben de manera legal cuanto es el movimiento en bolívares, porque la legislación no les permite que se declare, no los obliga a declarar cuanto bolívar se mueve a diario.

JIG. ¿Esa persona que cambio 10 mil pesos a bolívares, va a Venezuela y compra el arroz?
JCT. Eso es correcto. Compra arroz, lo lleva a la frontera, luego lo pasa a Colombia, y va a vender 60 kilos de arroz a un promedio de 4.700 pesos. Ahí esta el gran negocio.

JIG. Pero si gaste 10.000 pesos.
JCT. Correcto, el gran secreto esta en tomar el pesos colombiano, convertir en bolívares pero con el cambio empobrecido del Bolívar, que se fija en la frontera, traer los bolívares acá, comprar cualquier producto. Mire los estudios indican que el 62% de los productos son venezolanos.

JIG. ¿Cuándo vendo, cobro en pesos?
JCT. Eso es correcto

JIG.- ¿Qué hago con ese peso?
JCT. Lo vuelvo a convertir.

JIG. Ahora bien ¿Qué tiene que ver eso con el bendito DolarToday?
JCT. Fíjese, hay dos cosas importantes que debemos tener en cuenta como referencia. La primera, DolarToday hizo un acuerdo los cambistas en Cúcuta, y a partir del año 2012 lo toman como referencia para la asignación de DolarToday,

JIG.- ¿DolarToday como hace para ponerse de acuerdo con estas mafias colombianas?
JCT. Simplemente revisan. En Colombia la tasa representativa del mercado, para efecto del dólar, la determina la superentendía financiera, esta semana tuvo un pico de 2.628, luego bajo a 2.550.

JIG. Entonces primero verifican como está el peso?
JCT. Primero ven cuánto vale un dólar en Colombia, que vale 2.500 pesos, esos 2.500 pesos lo dividen en cambio empobrecido del Bolívar que lo asigna una mafia, y ella le va a dar el resultado. Ustedes en sus casas lo pueden hacer, un dólar en Colombia vale 2.500 pesos, y eso lo dividen en 6 y es el valor empobrecido del Bolívar, eso le va a dar una tendencia en Dólar Today. Este acuerdo está enmarcado dentro de una acción de guerra, porque el movimiento del Bolívar hace parte de la dinámica que tiene la guerra económica que se ha sustentado en Colombia, que lógicamente tiene un enorme impacto, y que hoy la fijación de los productos y servicios en gran parte de la frontera y hacia el interior del país, son determinados por DolarToday y el Bolívar en Cúcuta.

JIG.- ¿Cómo paso yo esa mercancía para Colombia y cómo Colombia permite que ingrese?
JCT. Bueno, digamos, de aquí para allá tiene la complacencia de las estructuras que cuidan frontera, eso no se puede desconocer, GNB y algunos otros.

JIG. ¿Eso funciona igual para la gasolina?
JCT. Debe funcionar igual. Donde si estamos públicamente convencidos de la participación de los organismos es en Colombia, porque usted puede revisar en los videos, la policía reconoce que detiene, que los ve pasar, que convive con ellos, pero no los pueden detener, porque es parte de la economía del día a día.

JIG. Si eso llega a Colombia quiere decir que alguien de Venezuela lo dejo pasar...
JCT. Claro. Por una parte hay que tener en cuenta José Israel, que Cúcuta, Maicao y Arauca dejaron de recibir producto de las remesas. Cuando Venezuela corta las remesas con Colombia, Cúcuta dejó de recibir un millón quinientos mil dólares, mensuales. ¿Qué hicieron las estructuras mafiosas? Tomaron ese dinero, lo convirtieron en bolívares y lograron hacer una socialización del bachaqueo.

JIG. ¿Bienvenida clase social bachaquera?
JCT. La cultura en el norte santardeniana, la cultura Guajira, los pobladores de frontera, el tema del contrabando es una cotidianidad, porque es una forma de vida, es una forma de trabajo, siempre e incluso sociológicamente quienes lo realizan reconocen que no son contrabandistas, que ellos no violan ninguna normativa, ellos simplemente son comerciantes que compran barato, que utilizan algunos métodos, buenos, regulares, malos, para llevar el producto y venderlo.

JIG. Los guajiros hemos conocido toda la vida eso, pero no tenia influencia directa en la economía.
JCT. Por eso insistimos en la socialización. El contrabando y el bachaqueo se dan, a partir que se producen ingresos de las mafias, producto de las remesas. Esa acción del contrabando ya genera una estructura de orden social. Usted puede encontrar familias completas dedicadas a este proceso, hacen la cola, sacan el dinero, hacen la cola, luego lo llevan y se vende a un mayorista, hay un centro de acopio que dependiendo del tipo de producto moviliza el transporte para la frontera. Ahora esto es una modalidad de contrabando, pero también hay otra modalidad, que es las grandes transnacionales. Con 10 mil pesos en Colombia compro dos kilos de arroz, y aquí compro 60. Al llevarlo allá, cuanto no se me va a multiplicar, cuando al día siguiente traiga el resto del dinero. Hay que multiplicar 60 unidades con el valor de compra del producto en Colombia, eso va a dar muchísimo dinero, entonces con esos recursos lógicamente el circuito del contrabando va a ser multiplicador, porque genera una cantidad circulante, claro, enorme.

JIG. Por eso, ¿quién va a querer trabajar en una empresa con una economía informal así?
JCT. Por eso en Colombia el desempleo es altísimo.

JIG. ¿El desempleo formal?
JCT. En el departamento de la Guajira, que es cuando nosotros hablamos de la socialización del bachaqueo, el 57% de su población es pobre, muy pobre, y cuando sumamos todo lo que pasa por contrabando por la Guajira, se queda menos del 2% del contrabando porque, además, un kilo de arroz de contrabando si se lo fuesen a vender a la población con el 50% del valor del precio en Colombia, uno diría "puede ser", pero son 100 pesos por debajo del valor que se consigue el producto nacional o el importado legalmente por Colombia, significa que 25 grandes mafias colombianas se llevan los recursos para otros departamentos, o incluso van al exterior para incluirse en otro tipo de negocio.

JIG. ¿Están identificadas estas 25 mafias colombianas?
JCT. Sin señalar algunas aquí, hay proyecciones por departamentos, algunos grupos económicos vinculados, algunos factores políticos vinculados a ellos: en el caso del norte de Santander hay de a dos o tres.

JIG. ¿EL gobierno colombiano no hace nada?
JCT. El gobierno lógicamente no hace nada porque debe parecer ilógico, el Ministro del Interior y Justicia está ligado al desarrollo político del norte de Santander. Su hermano Andrés Cristo es Senador de la República. Parte de su electorado, parte de las finanzas que se recaudan para su actividad política proviene de la economía informal y, dígame, ¿de dónde se surte?, se nutre de la economía cucuteña. ¿Cómo conseguir entonces que los productos que van para una campaña se puedan bloquear con una ley antricontrabado o con una defensa de los grandes negocios?

JIG. Es decir, indirectamente financiamos campañas electorales en Colombia?
JCT. No solo campañas, hemos señalado con documentos en mano, que Venezuela mitiga los efectos que produce la ausencia de petróleo y políticas públicas en Colombia, y Venezuela sigue atendiendo el tema de la salud, de la educación, de la vivienda, de miles de colombianos que viven en este país, que le correspondería al gobierno colombiano. Las grandes mafias financian candidaturas. Ñuna Romero es el candidato del Partido Liberal a la alcaldía de Cúcuta, fue asesor económico y de negocios del embajador colombiano en Venezuela, Y hoy aspira a ser el alcalde de Cúcuta, pero además es el presidente de la Asociación de Cambistas, es el que preside a la estructura que empobrece a Venezuela.

JIG. ¿El poder político en Colombia ampara la mafia?
JCT. El circuito esta dado por una expresión política organizada, el proceso de los cambistas, el proceso de los comerciantes, el paramilitarismo y el narcotráfico, es un círculo.

JIG. ¿Ya desplazo ser bachaquero al tema del narcotráfico?
JCT. Aun no, porque resulta que la fortaleza del narcotráfico no es Venezuela, son los países, en caso concreto, Estados Unidos, y hay un proceso de lavado que llega a la frontera, y lógicamente el contrabando lo que hace es lavar el dinero del narcotráfico, es decir todavía no lo va reemplazar, pudiese hacerlo en ese sector fronterizo, pero el contrabando sigue facilitando el lavado de activos por esa parte.

JIG. ¿El dinero del bachaqueo, del contrabando sirve para lavar el dinero del narcotráfico?
JCT. Sí, claro, porque yo tomo un millón de dólares, lo convierto a Bolívar empobrecido, por la maquinaria de la frontera, ya yo no soy un narcotraficante, yo soy un contrabandista de la colombianidad, que es tener estatus, que en Colombia es ser un tipo inteligente, que burla la justicia, que tiene buenas relaciones políticas, que la vida es capaz de identificar. Todavía la oligarquía no ha dado instrucciones de que tienen activa esa profesión, mientras que el tema del narcotráfico sí. Son enemigos encontrados en el poder, es una realidad que vive hoy la frontera porque los gobiernos no han querido sacar la resolución ocho del año 2000. Pastrana negoció con el Bolívar la aplicación de esta resolución, un gran negocio, primero para mantener el control del Bolívar, porque que ocurriría: si un migrante que ahorra aquí 10 mil bolívares en tres meses, para enviar a Colombia se lo pagarán a como el Banco de la República lo paga hoy, el Banco de la República en Colombia paga 219 pesos por un Bolívar, eso es de manera oficial, y estos señores cambistas en la frontera le dan a ese migrante, óigase bien, 60 mil pesos por 10 mil bolívares, cuando el Banco le da dos millones ciento noventa mil, el valor del Bolívar en el Banco de la República son 219 pesos,

JIG. ¿Las transnacionales participan en el contrabando?
JCT. Claro, las que producen en Venezuela. Si usted revisa lo de aquel gran contrabando, si bien hemos señalado que a partir de la eliminación de las remesas con destino Colombia hay una socialización del bachaqueo que permanece, antes de eso las trasnacionales que producen en Venezuela tienen grandes movimientos al corredor fronterizo, no es el bachaqueo de 100 kilos, 80 kilos 40 kilos, son toneladas o gandolas completas que fue el de 22 toneladas de productos. Ponemos un ejemplo concreto de la Colgate-Palmolive: en Colombia se ha detectado producto de la Colgate-Palmolive que en el interior del producto dice elaborado estado Carabobo y la cajita de cartón dice en Jumbo-Cali departamento Valle del Cauca, dice que es hecha aquí, entonces qué ocurre por las toneladas, por lo que se ve en la frontera, y no sólo la frontera, mire, los cálculos que tenemos es que en Colombia un 60% de la población, óigase bien, consume algún producto de contrabando de origen venezolano; y le vamos a dar la siguiente información: en la costa norte colombiana –desde la Guajira hasta el departamento de Córdoba– está surtida por productos del contrabando, que si se cerrará la frontera hoy los contrabandistas tendrían, por lo menos, nueve meses para sostener el stock en este corredor, por eso nosotros creemos que el tema del bachaquero no es lo que le da la consistencia el contrabando, ya están las trasnacionales que producen en Venezuela detrás de ella.

JIG. ¿Qué tiene esa ley anti contrabando, y el problema que los bachaqueros en Colombia la protestan?
JCT. Bueno, los bachaqueros en Colombia que están en contra de la ley, son las grandes estructuras que han controlado el contrabando históricamente, porque también el presidente Santos y los autores de esta normativa, que es un sector que está enfrentado a Santos en la frontera, también pretenden con ello resolver una situación interna. Con ello aspiran a mejorar el nivel de empleo en la capital, aspiran a bajar dos puntos porcentuales el índice desempleo en Cúcuta, porque resulta que la ley anti contrabando pone, como tope, 12 mil 100 dólares para calificarlo de contrabajo. Si yo tengo una que llega a costar 12 mil ciento 1 dólar, se declara contrabando, pero si muevo unos 12 mil dólares no hay contrabando.

JIG. Es un tema de mayor interés del lado venezolano que del lado colombiano, y sin embargo no han podido?
JCT. No, incluso yo creería que no va a ser posible si no hay intervención del gobierno colombiano, y se llegue a un acuerdo entre Caracas y Bogotá para resolverlo; hay que eliminar la resolución 8 del año 2000; hay que ponerle un mayor control y no se puede determinar un techo de contrabando tan altísimo como el que acaba de aprobar la ley. Yo creo que aquí hay que trabajar un gran acuerdo entre los dos gobiernos para controlar la frontera. Ahora, esto no es fácil por todo lo que significa recibir entre 8 mil y 12 mil millones de dólares al año producto del contrabando en toda la frontera. Eso inhibe a cualquier Presidente.

Entrevista publicada el 10 de Julio de 2015 en www.noticiasbarquisimeto.com

Publicado enColombia
Viernes, 28 Agosto 2015 06:25

Yin y yang de la economía china

Yin y yang de la economía china

Los bruscos movimientos de las acciones en Shanghai no tienen mayor incidencia en la economía real china, donde sólo el 6 por ciento de la población invierte en la Bolsa. La economía sigue creciendo, pero también suben las tensiones y los desafíos.

 


El fantasma que recorrió la espectacular caída de la Bolsa china esta semana fue el crac del 29 y el más reciente estallido financiero de 2008, puntos de partida de las dos más grandes recesiones mundiales de los últimos 100 años. El impacto sobre las Bolsas del mundo enturbió las aguas y puso la mira en la economía del gigante asiático. Según medios occidentales, que no toleran la idea de que la segunda economía mundial esté dirigida por un Partido Comunista, China está aprendiendo que "no se puede jugar con el mercado".


No es la opinión del profesor del Instituto de Estudios Financieros Chongyang de la Universidad Renmin de Beijing, John Ross. "China está creciendo a un 6,5 o 7 por ciento, tres veces más que Estados Unidos y cuatro veces más, como mínimo, que Europa. La reacción de los mercados bursátiles occidentales no se debe a China sino a que están seriamente sobrevaluados. Es lo que pasa con los activos financieros si uno tiene la tasa de interés tan cerca de cero por tanto tiempo. En China, en cambio, no hay ninguna conexión entre lo que pasa en el mercado bursátil y la economía real", indicó a Página/12.


La correa de transmisión entre ambos sectores es débil porque apenas un 6 por ciento de la población china invierte en la Bolsa: el impacto que estas pérdidas tendrán en la economía real es mínimo. Esto no quiere decir que no haya datos preocupantes en la economía asiática. Desde junio China ha experimentado una abrupta disminución de sus exportaciones, la peor desaceleración del crecimiento de la producción fabril en años y una devaluación del 3 por ciento. Según le indicó a este diario Kamel Mellahi, especialista en mercados emergentes de la Warwick Business School del Reino Unido, la tormenta bursátil refleja estos datos. "La expectativa generalizada era que la economía china iba a tener una primera mitad de año difícil y que mejoraría en la segunda mitad. Los datos no reflejaron esta premisa. Más bien lo contrario. El pulso económico de la actividad fabril está bajando mucho más rápido de lo esperado", señaló Mellahi.


Contrario a lo que suele asumirse, el crecimiento económico chino de los últimos diez años debe mucho más a la inversión que a la exportación de baratijas "made in China". Esta inversión movilizó un impresionante crecimiento de dos dígitos y se hizo sentir especialmente durante el estallido financiero de 2008. Al mismo tiempo generó desequilibrios internos en la economía china.


La inversión, que representaba un 35 por ciento del PIB en 2000 y un 44 en 2009, se disparó por encima del 50 por ciento con la recesión mundial posterior a la caída del Lehman Brothers. En comparación, el consumo doméstico como motor de crecimiento apenas superó el 30 por ciento durante este período.


Consciente de los límites del modelo, el gobierno inició en 2010 una transición a otro que se basara más en el crecimiento del consumo doméstico. "Un cambio así en un país de las dimensiones de China es más fácil de proponer que de ejecutar. El mundo se va a tener que adaptar a estos altibajos porque va a tomar tiempo", señaló Mellahi.


El otro gran problema que dejó este modelo fue una deuda galopante. El plan de estímulo chino de 2008-2009 cuadruplicó el nivel de deuda hasta llegar a 28 billones de dólares, un 282 por ciento del PIB chino. En un estudio reciente, la consultora McKinsey señaló que la mitad de los préstamos están vinculados directa o indirectamente con la propiedad. "A esto hay que sumar que el sistema financiero en la sombra representa la mitad de los nuevos préstamos y que la deuda de los gobiernos provinciales y municipales es insostenible", apuntó McKinsey.


Según el economista de Harvard Kenneth Rogoff, uno de los pocos que alertaron sobre la subprime estadounidense que condujo al estallido de 2008, China enfrentará una crisis. "Es muy vulnerable, pero con billones de dólares de reservas tiene herramientas para salir del atolladero", le dijo al The New York Times este lunes.


China tiene más herramientas a su disposición. Mientras Estados Unidos y Europa tienen tasas de interés planchadas a casi cero para estimular sus economías desde hace siete años, China ha podido bajar este martes su tasa un 0,25 por ciento en respuesta a la turbulencia bursátil y quedar aún con muchísimo margen para seguir haciéndolo de ser necesario ya que el interés quedó en un 4.6.


Este intervencionismo gubernamental se extiende al mercado laboral, clave de la paz social. "China tiene una línea roja: el empleo. Incluso el cambio de modelo tiene que adecuarse a este punto esencial. Si la situación económica empeora y afecta el nivel de empleo, entonces será irresistible la tentación de volver a estimular la economía con un nuevo plan de inversión en infraestructura", estimó Mellahi.


En los últimos cinco años la tasa de desempleo apenas varió. En 2014 fue del 4,09 por ciento, apenas más alto que el 4,05 de 2013. Pero el Labour China Bulletin, editado en Hong Kong y especializado en temas laborales, señala que este índice subestima el número real de desempleados. "El índice oficial solo registra el número de gente que busca empleos en relación con el total de empleados urbanos. Ignora a los trabajadores rurales, a los inmigrantes, y los que tienen trabajo part-time o casual", señala en un informe.


Según el FT Confidential, servicio de investigaciones del Financial Times, hubo una contracción de la demanda laboral en julio. La evolución de esta situación será crucial para las fluctuaciones que tenga la implementación del cambio de modelo. Una cosa está clara. La gigantesca transición que está haciendo China requerirá tiempo y será particularmente pedregoso en una economía mundial que no termina de salir del estallido financiero de 2008.

Publicado enEconomía
La recuperación económica de Estados Unidos, bajo sospecha

En Mishawaka, una ciudad de Indiana de menos de 50.000 habitantes, se encuentra una muestra piloto de lo que sería la recuperación económica más deseada para Estados Unidos. La fábrica de AM General, que cayó en desgracia en 2009 con el cese de la marca Hummer, aquellos medio coches medio tanques de lujo símbolo de la América próspera, ha vuelto a la vida con un contrato para producir automóviles Mercedes-Benz para el mercado chino.


"Esta es la primera vez que un fabricante de lujo extranjero utiliza una planta de propiedad estadounidense para construir sus vehículos, pero lo que es emocionante de veras es que AM General va a producir en Indiana coches de lujo alemanes que se van a vender exclusivamente en China", explica Howard Glaser, presidente de AM General Comercial, apenas dos semanas después de sacar el primer modelo.


Empuje a la industria en suelo estadounidense con un producto de alto valor encargado por un país europeo y para nada más ni menos que el gran mercado asiático. Si esta fuera la norma, a la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, no le temblaría el pulso a la hora de aprobar la primera subida de tipos de interés en 10 años, una medida sobre la que ha advertido hasta la saciedad y que, aun así, hoy sigue despertando inquietud en todo el globo.


Porque ese ejemplo de Indiana reúne también el rosario de peligros que acechan la reactivación americana. Si el cliente chino de pronto deja de comprar los flamantes Mercedes, si el fabricante alemán reduce los pedidos y si esa factoría de automóviles de lujo deja de ser competitiva porque el dólar empieza a resultar demasiado caro para el euro, la resurrección industrial de Mishawaka puede darse al traste. Hablando en términos macroeconómicos, la ralentización económica de China, las pocas alegrías en el resto de países emergentes y la revalorización de la divisa pueden tentar a la Fed para aplazar de nuevo la decisión de subir el precio del dinero pese a que el paro está en el 5,3% y la economía crece de forma sostenida.


PERSPECTIVA GLOBAL


"Lo que está bajo amenaza son las perspectivas globales, no tanto la de Estados Unidos. En tanto que la actividad continúe en la tendencia actual, la Fed continuará inclinada a subir los tipos", apunta Roberto Perli, jefe del área de política monetaria de la firma de análisis independiente Cornerstone Macro. Aunque añade que la fortaleza del dólar, los débiles precios del petróleo y el frenazo de China suponen riesgos para la primera potencia mundial.


Todos los ojos están puestos en la próxima reunión de la Fed, el 17 de septiembre. El relato interno avala la subida de tipos, pero lo que ocurre fuera no, y, aunque la Reserva Federal debe atender a los indicadores estadounidenses, y sobre todo el empleo, está muy claro que no los puede obviar.


Algo chirría además en los números internos: genera inquietud un producto interior bruto (PIB) que tiembla con una fuerte nevada o con una huelga de estibadores en California. Con crecimientos del entorno del 2%, esta recuperación está siendo la más lenta y mediocre de EE UU desde la Gran Depresión. Y ha aumentado la precariedad del empleo, lo que está impidiendo una recuperación plena del consumo. "Es una recuperación más frágil que las anteriores, y es cierto que no hay una inflación fuerte que obligue a frenar [el dinero gratis], pero si miras todos los elementos en conjunto, la Fed tiene los argumentos para subir los tipos. Nosotros creemos que lo hará en septiembre, es una manera también de enviar una señal", explica Chris Christopher, de IHS Global Insight.


Se han cernido tantas nubes en las últimas semanas en los mercados que renunciar de nuevo la subida de tipos podría tener incluso el efecto adverso de legitimar los miedos de los más pesimistas. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reclamado que se postergue la medida hasta 2016. Las actas de la última reunión de la Fed, que se conocieron esta semana, no aclaran nada.


Pero, en realidad, no es en sí crucial que este movimiento se produzca el mes que viene o en la reunión de octubre o diciembre, sino más bien el mensaje que lo acompañe. Una opción que barajan algunos analistas es que Yellen opte por subir ya los tipos y transmitir al mismo tiempo —en el gaseoso lenguaje de los banqueros centrales— que habrá que esperar para ver otra subida.


SIN MUNICIÓN


Y, aun así, el precio del dinero seguirá en un mínimo irrisorio, porque la tan traída y llevada subida de tipos de interés en EE UU no se espera que suba del cuarto de punto; es decir, en pasar la barrera del cero, donde llevan ni más ni menos que desde 2008, al 0,25%. Ha sido tan inédito el arsenal monetario lanzado para reactivar la economía después del pánico financiero y la recesión que se han agotado las balas, así que muchos analistas, como Juan Ignacio Crespo, ven que la Reserva Federal se inclina por subir los tipos para, entre otras cosas, tener margen para bajarlos si hay una recaída.
"Yo creo que hay otras cosas que pueden hacer en caso de que las cosas vayan mal, por ejemplo, los tipos negativos, pero probablemente unos tipos por encima de cero ayudan a afrontar un futuro declive, cuando se produzca", apunta por su parte Roberto Perli.


Hay además problemas estructurales en la primera economía del mundo. Estados Unidos ha perdido crecimiento potencial, que es lo que puede llegar a crecer una economía si pone todos sus recursos en marcha y, por tanto, es una estimación. La gran economía tira con menos brío que antes de la crisis, los beneficios de las empresas se ven lastrados por la fuerza del dólar y la productividad va a la baja: en los últimos 10 años subió un 1,4%, la mitad que en la década anterior.


CRISIS ESTRUCTURAL


Roberto Perli señala que los problemas estructurales de EEUU "fueron infravalorados al principio de la recuperación y por eso tanto las previsiones de la Fed como las de muchos analistas fueron demasiado optimistas. Ahora los tienen en cuenta y los pronósticos son más plausibles".


Y si algo escuece especialmente en el país emprendedor por excelencia, ese que reduce las vacaciones a la mínima expresión, es haber estado perdiendo lo que se conoce como tasa de participación. El concepto es muy parecido a la tasa de actividad española porque recoge a todos aquellos mayores de 16 años que o trabajan o buscan trabajo. Este grupo está menguando: antes de la Gran Recesión era del 66% y ahora está en el 62%. Hace más de 30 años que no había una tasa tan baja.


El jefe de estudios de la Cámara de Comercio de EE UU, Marty Regalia, es muy crítico con la Administración Obama y no le valen los argumentos del envejecimiento de la población y el hecho de que la dureza del invierno alargase algunos periodos escolares y frenase algunas incorporaciones al mercado de trabajo. "No hay ninguna explicación para la cantidad de gente que está dejando el mercado de trabajo", critica, y lo achaca a la falta de expectativas de hallar un empleo.


El pasado 11 de agosto salió el primer Mercedes indiano para el mercado chino y muchos de los trabajadores que perdieron su trabajo en lo peor de la crisis han vuelto a su antiguo empleo. Ese mismo día, el Banco Central de China, a donde va dirigido el producto, devaluó el yuan. La Fed se la juega entre ambas realidades. El director de AM General es optimista: "Este proyecto habla de la habilidad no solo de esta compañía, sino de la capacidad de la industria americana para adaptarse a los cambios globales del mercado".

Publicado enEconomía
Martes, 18 Agosto 2015 07:30

Las cifras de la deuda en el año 2015

Las cifras de la deuda en el año 2015

Resulta evidente que la deuda externa se ha convertido en un "instrumento de bombeo de recursos económicos de los países en desarrollo a los países acreedores".


El Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo reedita en 2015 su informe Las cifras de la deuda en el que, desde hace años, busca describir el "sistema deuda" del que se ha revestido la globalización. Exponen todo un elenco de datos que no deja lugar a dudas de quién se beneficia con este sistema. Gracias al estudio podemos ver cómo el mecanismo que se usó en un principio en los llamados países del Sur, se ha ido aplicando también en el Norte, especialmente a partir de 2008.


Deuda y desigualdad


Una de las ideas que este documento quiere resaltar es la fuerte relación entre endeudamiento y desigualdad. El informe habla de "escándalo mundial de primer orden" para referirse a esta situación. Para justificar esta aseveración aportan algunos datos reveladores. En 2013 el 0.7% de la población mundial (32 millones de personas) acaparaba el 41% de la riqueza, mientras que el 68.7% (3.200 millones) se tenía que repartir solo el 3% de la riqueza. Son datos que ha confirmado otro documento de Intermón Oxfam que afirma que las 80 personas más ricas del mundo tienen la misma riqueza que el 50% más pobre. Para colmo, estos datos forman parte de una tendencia que va a más: el mundo cada vez es más desigual y cada vez hay mayor concentración de la riqueza.


Según el informe, las causas del aumento de la desigualdad son tres: el empeoramiento de la participación de los salarios en el PIB, el aumento de la regresividad fiscal y el aumento de las desigualdades de género.


La deuda del sur


En la génesis de la deuda del Sur hay que señalar varios factores. En primer lugar, en la década de los 70 se experimenta la profundización de la globalización con su hecho más determinante, la liberalización de los movimientos de capitales. Además, en aquellos años los bancos occidentales se encontraron con liquidez extra gracias a los petrodólares, que necesitaban invertir para obtener beneficio.


Por otro lado, los países pobres, que necesitaban fondos para financiar proyectos para industrializarse, aceptaron gustosamente los préstamos que les ofrecían. Las condiciones de éstos incluían tipos de interés variable, que los hicieron atractivos en principio. Estos tipos estaban vinculados al tipo de interés oficial estadounidense, el cual subió enormemente a finales de los 70. De unos tipos del 4-5% se pasó al 16-18%. A ello se unió la caída de los precios de las materias primas de las que tan dependientes eran los países en desarrollo. De la noche a la mañana, el monto a reembolsar era mucho mayor, mientras los ingresos decrecían. El mecanismo por el cual un préstamo inicial se convertía en una bola de nieve que iba en caída y aumentando su volumen estaba en marcha.


Las cifras muestran a las claras que el problema no hace más que aumentar. Desde los años 70 hasta 2012 los montos de África y Oriente Medio, por un lado, Asia y países PECOT, por otro, y, finalmente, América Latina, se multiplicaron por 73, 102 y 165 veces, respectivamente.


Sin embargo, el dato que delata la flagrante estafa del mecanismo de la deuda salta cuando calculamos cuántas veces se ha pagado el monto inicial. África y Oriente Medio pagaron 145 veces su deuda inicial, Asia (y PECOT) 163 veces, pero la palma se la lleva América Latina, que ha pagado 407 veces su monto inicial. Resulta evidente que la deuda externa se ha convertido en un "instrumento de bombeo de recursos económicos de los países en desarrollo a los países acreedores". Tanto es así, que si se calculan las transferencias netas se puede concluir que los "países en desarrollo son acreedores netos de los países desarrollados".


La deuda del norte


La génesis de la deuda del Norte nos es más conocida puesto que su explosión se da con la crisis de 2008. Para el caso europeo, en el informe nos señalan cuatro causas. Primera: los ingresos tributarios han ido decayendo debido a las políticas neoliberales de adelgazamiento del Estado. Además y debido a Maastricht, se impide que los Estados se financien por medio de bancos centrales, lo que resulta bastante más caro. En tercer lugar, las medidas de austeridad fervientemente aplicadas y, por último, los rescates bancarios realizados en toda la Unión Europea.


La gigantesca suma de dinero entregada solícitamente a los bancos, además de ayudas como avales y otras garantías, supone una sangría sin igual. Se trata, como dice el informe, "de una verdadera bomba de tiempo para los Estados que, además de la socialización de las pérdidas, socializan los riesgos de las finanzas privadas".


De tanta gravedad como el hecho anterior es la mencionada imposibilidad de que los Estados se financien a través de bancos centrales. Esto conlleva que los Estados paguen un precio mucho más alto para financiarse. Se ha calculado el sobrecoste pagado por algunos países. Por ejemplo, si Bélgica hubiera tenido un banco central que le financiase, su deuda habría estado alrededor de 34% en 2012, en lugar del 100% que acumuló. Para el caso español, Eduardo Garzón ha calculado que tal dato habría sido del 14% en lugar del 87%.


El informe también describe la evolución de la deuda de los Estado Unidos, cuyo vertiginoso aumento hunde sus raíces en la década de los setenta, cuando se instaura el "sistema deuda" que hoy conocemos. Con la crisis, las cifras del rescate bancario estadounidense son escandalosas y alcanzan más de 3 billones en ayudas directas.
Un mismo sistema


A pesar de que las génesis de la deuda del Sur y del Norte tengan diferencias, encontramos similitudes sobre todo en los mecanismos que las generan y agravan y en las consecuencias que ocasionan.


En primer lugar, cuando estallan las crisis de deuda la reacción clásica ha sido recetar medidas de austeridad, que acaban empeorando la situación y convirtiendo el endeudamiento en estructural. Comienza una espiral que se retroalimenta y de la que no se puede salir. Estas políticas conllevan el progresivo empobrecimiento de la mayor parte de la población, junto con la creciente acumulación de recursos por parte de las élites. Las desigualdades se agravan y el poder de los ricos aumenta, propiciando el llamado goteo inverso. Esta es la situación en la cual las rentas de las capas bajas son absorbidas (por medio de los intereses de los permanentes préstamos, la socialización de las pérdidas, las amnistías fiscales...) por el 10% más rico.


En conclusión, "el sistema deuda implica la utilización de recursos públicos para pagar a los acreedores en detrimento de la satisfacción de necesidades y derechos de la población". No dejen de leer el informe si quieren saber qué propone CADTM para intentar parar esta rueda.

Publicado enEconomía
Latinoamérica teme por la devaluación de China

En los campos más ricos de las provincias argentinas de Buenos Aires y Santa Fe no solo están preocupados por las excesivas lluvias actuales que pueden arruinar los cultivos de trigo. También se inquietan por lo que sucede a 18.000 kilómetros: en China. Allí la devaluación del yuan en los últimos tres días ha hecho bajar aún más las cotizaciones de las materias primas, incluidas las agrícolas.


Los expertos advierten de que la depreciación de la moneda china puede afectar a los productos básicos exportados por Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela hacia el gigante asiático. Si bien abarata las manufacturas chinas que avanzan por la región, las monedas latinoamericanas se han devaluado mucho más que la asiática en los últimos meses. El mayor temor de los especialistas radica en que la pérdida de valor del yuan refleja y profundiza la desacelaración de la actividad china, con el consiguiente impacto en Latinoamérica.


"La devaluación en sí del yuan no ha sido significativa en comparación con las que tuvieron las monedas latinoamericanas este año", compara el economista Mauricio Mesquita Moreira, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El dólar subió en dos días el 3,5% frente al yuan, mientras que se elevó en lo que va del año el 30,8% frente al real brasileño, el 23,7% ante el peso colombiano, el 12,4% frente al chileno, el 10,6% ante el mexicano y el 9% frente al argentino.


Por eso que Mesquita no teme una invasión de los abaratados productos industriales chinos, pese que el objetivo de Pekín ha sido justamente el impulso de sus exportaciones ante la ralentización económica. En cambio, Daniel Titelman, economista de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), baraja una ampliación del déficit comercial de la región con China, que alcanza los 8.000 millones de dólares, lo que supone el 1% de la economía latinoamericana.


Otras inquietudes incuba Mesquita, del BID: "Lo que más me preocupa es la solidez de la economía china. Haber cuánto crecerá. Por eso la devaluación del yuan provoca pánico en la economía mundial". Durante décadas China solía expandirse al 9% anual, pero en los últimos años ha bajado su ritmo al 7%, lo que se ha constituido en uno de los factores que explican la desaceleración del crecimiento latinoamericano. Por la situación de China y otros factores externos e internos, la CEPAL acaba de rebajar la previsión de crecimiento latinoamericano a solo 0,5% en 2015 y ha pronosticado que el paro subirá del 6% al 6,5%.


"Si China crece menos del 7%, la región será afectada, especialmente la exportación de materias primas", observa Mesquita. "Las exportaciones brasileñas a China ya cayeron 15% en el primer semestre. Por cada punto porcentual de crecimiento del PIB chino, el latinoamericano crece 0,7 puntos. Es una relación bastante alta. México puede ser afectado por el petróleo, pero más van a sufrir los países sudamericanos. Más me preocupan Brasil, Venezuela y Argentina, que de por sí no están creciendo, que Colombia, Chile y Perú, que tienen economías más sólidas. Ecuador también me genera dudas. Pero si la devaluación del yuan hace que a mediano plazo China crezca, beneficiará a Latinoamérica", completa el economista del BID.


El 80% de las exportaciones latinoamericanas a China consiste en productos básicos. Los que más le venden son Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Venezuela, sobre todo petróleo, minerales y soja. "Costa Rica también podría verse afectada porque le vende a China insumos electrónicos que ahora se encarecerán en el mercado chino", advierte Titelman, de CEPAL.


Titelman le teme además a los efectos indirectos de la devaluación del yuan en Latinoamérica: "La depreciación trae más volatilidad financiera en el mundo, que a su vez lleva a que los inversores se refugien en el dólar. En dos días se cayeron las bolsas en todas partes. La devaluación de China, la más grande de los últimos años de este país, trae volatilidad cambiaria".


En cambio, Juan Pablo Ronderos, de la consultora Abeceb, llama a la calma: "No veo un impacto grande en las reservas internacionales de países como Argentina, que tienen yuanes en sus bancos centrales. Lo que veo es que la transición que quería hacer China de su modelo basado en la inversión y la exportación a uno de consumo no está siendo tan exitoso. Si hay problemas, nuestra proyección de buenos precios de las materias primas para los próximos diez años se modificará".


En Argentina, en el equipo económico del candidato presidencial kirchnerista, Daniel Scioli, también analizan la devaluación china. "Sorprendió por lo rápida, pero tampoco asusta por su magnitud ni afectará las reservas. Sí tendrá un impacto en los precios de las materias primas, aunque no mucho en los granos, que son nuestras principales exportaciones. A nosotros nos ayuda que se abarate el petróleo porque importamos combustible, pero nos perjudica al desarrollo del yacimiento Vaca Muerta o los proyectos mineros que necesitan buena rentabilidad para que entren inversores", admite uno de los integrantes de la plantilla de Scioli, que el próximo 25 de octubre peleará por la presidencia argentina contra el centroderechista Mauricio Macri.

Publicado enEconomía
El asunto pendiente del BRICS: protagonizar la yuanización de la economía mundial

ALAI AMLATINA, 10/07/2015.- Mucha tinta corre en la prensa internacional alrededor del BRICS. Es indudable que el bloque pentapartita ha incrementado en los últimos años su participación en la economía mundial, compitiendo de modo directo con Estados Unidos y la Unión Europea. Sin embargo, los detalles del nuevo banco de desarrollo y el Acuerdo de Reservas de Contingencia ponen de manifiesto que sus miembros se resisten a abandonar la órbita del dólar para de esta manera, destruir el cascarón de las instituciones de Bretton Woods.

En la ciudad rusa de Ufá, casi al pie de los montes Urales, se llevaron a cabo las cumbres del BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que integra a China, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán.

En materia de cooperación financiera, el BRICS anunció los detalles de su nuevo banco de desarrollo, así como de su Acuerdo de Reservas de Contingencia. Sin embargo, el modus operandi de ambas instituciones reveló que ninguna promueve el proceso de desdolarización global.[1] Es que los créditos del nuevo banco de desarrollo del BRICS se denominarán en dólares, lo mismo pasará con la liquidez provista por el Acuerdo de Reservas de Contingencia, que además necesitará del aval[2] del Fondo Monetario Internacional (FMI) para actuar como estabilizador de las balanzas de pagos del BRICS[3].

En cambio, China sí socava –en solitario– la dominación del dólar a través de la yuanización de la economía mundial. Bien sea estableciendo permutas de divisas ('swap') de carácter bilateral entre bancos centrales, bien sea instalando bancos de liquidación directa ('clearing bank'), bien sea otorgando licencias para participar en el Programa Chino de Inversores Institucionales Extranjeros Calificados en Renminbi (RQFII, por sus siglas en inglés), la "moneda del pueblo" ('renminbi') se abre camino.

Sin embargo, cabe destacar que China impulsa el yuan únicamente a través de acuerdos bilaterales, desaprovechando así el extraordinario potencial de sus instituciones para el financiamiento de infraestructura, apoyadas de manera mayoritaria por las economías emergentes. Las operaciones de crédito del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), el Fondo de la Ruta de la Seda ('Silk Road Fund') y el nuevo banco de desarrollo del BRICS, se llevarán a cabo todas ellas en dólares.

Por lo tanto, si bien es cierto que por la cantidad de recursos a disposición de las 3 instituciones (240,000 millones de dólares) China desafía el poderío del FMI y el Banco Mundial, a su vez sostiene sobre sus hombros el Imperio del dólar, la piedra angular del Sistema Monetario Internacional establecido en 1944.

En el seno del BRICS, el impulso del yuan es marginal. Hasta la fecha ningún miembro del BRICS ha mostrado disposición a participar en el RQFII. Tan sólo apenas la semana pasada, la República de Sudáfrica se convirtió en el primer integrante del BRICS en instalar un banco de liquidación directa ('clearing bank') para facilitar las operaciones en yuanes.

En el caso de la India, ni la proximidad geográfica ni la complementariedad geoeconómica con China animan a que el primer ministro, Narendra Modi, solicite un acuerdo 'swap' a las puertas del Banco Popular de China (PBOC, por sus siglas inglés) para proteger a su país de la volatilidad del dólar.

¿Por qué hay resistencia a apoyar el yuan? ¿Qué sucede con la cooperación en el bloque? De acuerdo con el FMI, el PIB combinado del BRICS alcanzó los 16.9 billones de dólares (a precios corrientes) en 2014, monto que representa más de la cuarta parte (27%) del PIB mundial. Aunque sus tasas de acumulación de capital se han visto disminuidas, el BRICS contribuyó con la mitad del crecimiento de la economía mundial durante la última década.

Sin embargo, esos registros históricos contrastan con los escasos volúmenes de comercio y de inversión entre los países del BRICS. Mientras que las exportaciones del BRICS (336,000 millones de dólares) constituyen 16% de las exportaciones globales, los intercambios de mercancías intra-bloque apenas representan 1.5% del total mundial.

Lo mismo sucede en el caso de las inversiones, a excepción de los proyectos multimillonarios lanzados por China, los flujos de capitales entre Brasil, Rusia, India y Sudáfrica son muy pequeños, equivalen a menos de 5% del total invertido por los 4 países, según la base de datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).

Frente a ese escenario, es necesario que el BRICS asuma el compromiso hacia 3 tareas fundamentales. En primer lugar, el BRICS debe acelerar la construcción de una 'asociación económica integral'[4] para profundizar la cooperación industrial, tecnológica, energética, financiera, etcétera.

En segundo lugar, la creación de un Área de Libre Comercio (FTA, por sus siglas en inglés) del BRICS sería un paso decisivo con vistas a aumentar los vínculos económicos entre los miembros del bloque pentapartita[5]. En ese sentido, China debería incrementar el monto de sus importaciones para disminuir los desequilibrios comerciales[6].

En tercer lugar, finalmente, es urgente abandonar la órbita del dólar. Bien sea creando una 'canasta de divisas', bien sea promoviendo el uso del yuan[7], el BRICS debe comenzar a desafiar la hegemonía de la divisa norteamericana[8].

En definitiva, si el BRICS continúa sin colocar el yuan en la mayor parte de sus transacciones será imposible que más adelante, las iniciativas de financiamiento de infraestructura (AIIB, Fondo de la Ruta de la Seda y banco de desarrollo del BRICS) auspiciadas por China se conviertan en los cimientos de un sistema monetario multipolar.

- Ariel Noyola Rodríguez es economista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Twitter: @noyola_ariel.

[1] «BRICS and the Fiction of "De-Dollarization"», Michel Chossudovsky, Global Research, April 8, 2015.
[2] «Los beneficiarios del fondo BRICS deberán atenerse a los consejos del FMI», Sputnik Mundo, 9 de julio de 2015.
[3] «The US still decides the future of capitalism, not the G20, and not the Brics nations», Leo Panitch, The Guardian, August 27, 2014.
[4] «The Strategy for BRICS Economic Partnership», Offical website of Russia's Presidency in BRICS, July 2015
[5] «'BRICS Free Trade Zone' being considered: Russia», The BRICS Post, July 6, 2015.
[6] «Xi pushes BRICS potential», Chen Heying, The Global Times, July 9, 2015.
[7] «Ufa could be the yuan moment», Jagannath Panda, The Hindu, July 7, 2015.
[8] «The Brics are building a challenge to western economic supremacy», Radhika Desai, The Guardian, April 2, 2013.

Publicado enEconomía
Martes, 09 Junio 2015 07:40

El dragón en el patio trasero

El dragón en el patio trasero

La gira del primer ministro chino Li Keqiang por Brasil, Colombia, Perú y Chile comenzó a plasmar las promesas que hiciera el presidente Xi Jinping a principios de este año en el Foro China-Celac. El dragón pisa fuerte en el ex patio trasero estadounidense, apostando a la infraestructura, la industrialización y los acuerdos financieros.

 

La gira del primer ministro Li Keqiang por Brasil, Colombia, Perú y Chile comenzó a plasmar las promesas que hiciera el presidente Xi Jinping a principios de este año en el Foro China-Celac. El dragón pisa fuerte en el ex patio trasero estadounidense, apostando a la infraestructura, la industrialización y los acuerdos financieros para reorganizar el mapa económico de la región.


"China está dispuesta a profundizar su cooperación con América Latina y el Caribe para que aprendamos mutuamente una de la otra y abrir juntos un nuevo camino de la Asociación de Cooperación Integral China-América Latina y el Caribe, anunciada por el presidente Xi Jinping en julio pasado", indicó el primer ministro Li Keqiang durante una conferencia en la sede de la Cepal en Santiago, el lunes 25, al cerrar su gira por cuatro países de la región.


En la apertura del primer Foro China-Celac, el 8 de enero en Beijing, el presidente Xi Jinping había anunciado la intención de China de duplicar el comercio bilateral y aseguró que en la próxima década va a invertir 250.000 millones de dólares en la región, no sólo para la extracción de materias primas, como hasta ahora, sino en inversiones infraestructurales, proyectos de tecnología e investigación y desarrollo.


En su reciente viaje a Brasil, el primer ministro firmó con la presidenta Dilma Rousseff un amplio paquete de inversiones por 53.000 millones de dólares (prácticamente el Pbi de Uruguay). Li prosiguió luego a Colombia, Perú y Chile, los tres países que integran la Alianza del Pacífico y tienen una relación estrecha con Estados Unidos, donde desplegó iniciativas comerciales que tienden a modificar la pauta actual, centrada en la exportación de commodities, y lanzó la primera plaza financiera del yuan en América Latina (véase nota de Ariel Noyola).
Un día antes de que comenzara la gira de Li, el viceministro de Comercio chino, Tong Daichi, aseguró que China "está comprometida a diversificar el comercio con los países latinoamericanos y a importar productos de mayor valor agregado" (El País, 18-V-15). Para los países de la región, escasamente industrializados, o en proceso de desindustrialización, como Brasil, la oferta china es una tentación.


Los cuatros países que el primer ministro visitó presentan un esquema de comercio exterior con China muy similar. Brasil exportó 40.000 millones de dólares al país asiático en 2014, tres cuartas partes fueron hierro y soja, y el resto petróleo, celulosa y azúcar. El 95 por ciento de las exportaciones de Colombia hacia el dragón fueron minerales, petróleo y café. Cobre, hierro y plomo sumaron el 63 por ciento de las exportaciones de Perú hacia China y el 70 por ciento de las exportaciones chilenas fueron cobre (El País, 19-V-15).


Por eso la promesa de diversificación y la de invertir en infraestructura resulta tan atractiva para una región que, hasta ahora, no había logrado trascender la rígida división internacional del trabajo que la coloca, con excepciones parciales como Brasil y Argentina, como exportadora de materias primas. Los productos primarios representaron en 2013 un 73 por ciento de las exportaciones de la región a China, según la Cepal.


INFRAESTRUCTURA E INDUSTRIA. En Brasil, Dilma Rousseff y Li firmaron 35 acuerdos en materia de comercio, inversiones en los sectores financieros, automotor, telecomunicaciones, energía, acero, industria alimentaria, minería, gas y petróleo. Se reanudan las exportaciones de carne de Brasil a China y se acordó iniciar los estudios para la construcción del ferrocarril que unirá los océanos Atlántico y Pacífico, además de la venta de aviones brasileños Embraer para la compañía Tianjin Airlines.


La construcción del ferrocarril es el proyecto más ambicioso, ya que plantea unir Porto do Açu (estado de Rio de Janeiro) con un puerto peruano, pasando por Minas Gerais y Mato Grosso hasta Porto Velho, para luego atravesar la cordillera andina. Unos 5 mil quilómetros y un presupuesto que puede alcanzar los 12.000 millones de dólares. Es la más importante pero no la única obra de infraestructura con financiación china.


Además se firmó un memorando para la compra de 24 barcos para transportar mineral de hierro de Brasil a China, se financian proyectos de Petrobras por 7.000 millones de dólares, se acordó el desarrollo conjunto de satélites, la instalación de un complejo siderúrgico en Mara-nhao (estado del nordeste), se llegó a un acuerdo entre Eletrobras y China Three Gorges Corporation para la megausina hidroeléctrica de Tapajós, entre otros proyectos de infraestructura.


El primer ministro chino adelantó la creación de un fondo bilateral de "cooperación productiva" de 20.000 millones de dólares, que apoyará emprendimientos en sectores como siderurgia, cemento y vidrio (Valor, 19-V-15). Se trata de inversiones que van bastante más allá de las obras de infraestructura, prioridad para ambos países en el terreno comercial. Li Keqiang fue claro al señalar que su país no sólo pretende seguir importando materias primas, sino "instalar fábricas y líneas de producción, garantizando más empleo a los ciudadanos locales" (Valor, 20-V-15).


En ese sentido, mencionó el interés chino en invertir en una planta de fabricación y mantenimiento de vagones de metro, y la automovilística Chery anunció la inversión de 700 millones de dólares en una planta en Jacareí (San Pablo), luego de haber inaugurado hace nueve meses otra fábrica a la que destinó 500 millones.


El proyecto estrella, sin duda, es la ferrovía al Pacífico.Por ese camino se exportarán la soja y el mineral de hierro brasileños, pero también productos industriales que cruzarán la cordillera en los dos sentidos, abaratando los costos, ya que se acortarán los días de transporte. "Nos gustaría cooperar para reducir los costos de la infraestructura en Brasil", dijo Li (Valor, 20-V-15).


TRES CORREDORES PARA CHINA. La infraestructura regional enfrenta innumerables problemas, pero el principal, sobre todo para Brasil, es la salida al Pacífico, que supone atravesar la Cordillera de los Andes. Los dos mayores proyectos, la ferrovía Atlántico-Pacífico y el Canal de Nicaragua, tienen a China como protagonista. Se trata de proyectos que benefician a los grandes productores y empresas multinacionales, pero detrás de ese dato es evidente que "los chinos están reorganizando el comercio y la infraestructura de la región" (Carta Maior, 19-V-15).


Según el economista Theotonio dos Santos, la política china consiste en "usar el excedente económico colosal que tienen para crear una economía mundial que atienda no sólo las necesidades chinas, sino que también sirva para un desarrollo planetario, para que salgamos de esa posición subordinada que tenemos dentro de la economía mundial. Eso en interés de China y en interés nuestro" (Carta Maior, 19-V-15).


Este es uno de los grandes atractivos de la posición china. Como señala el profesor de la Universidad de Boston Kevin Gallagher, autor de estudios sobre la relación China-América Latina, "si se consigue construir un tren de alta velocidad que funcione y facilite el comercio con América Latina, de modo inclusivo y sin perjudicar el ambiente, China tendrá todo para convertirse en la nueva 'amante' de América Latina" (BBC Brasil, 19-V-15).


El primer ministro Li destacó que "con el fin de satisfacer las necesidades de China y de los países latinoamericanos", China defiende "la construcción conjunta de tres corredores para logística, energía eléctrica e información, de manera que se logre la interconexión del continente sudamericano" (Xinghua, 19-V-15). Aseguró que las empresas chinas están dispuestas a asociarse con las sudamericanas para la construcción de los tres corredores, "a través del fortalecimiento de la cooperación en la construcción ferroviaria, la trasmisión de energía eléctrica de alta tensión y las redes inteligentes de suministro de electricidad, así como la tecnología de Internet y de las telecomunicaciones móviles de próxima generación".


América del Sur tiene graves problemas de interconexión física entre los 12 países que la integran. En ese sentido, Oliver Stuenkel, profesor de relaciones internacionales en la Fundación Getúlio Vargas, de San Pablo, estima que "el dinero chino es la única chance de integrar físicamente América Latina" (El País, 19-V-15). La afirmación puede parecer exagerada, pero si se revisan los proyectos de integración de las últimas décadas que no se concretaron por falta de fondos (empezando por el Gasoducto del Sur), su afirmación cobra sentido.


Más aun, algunos analistas sostienen que China está interesada en fomentar la industrialización de la región. Elias Khalil Jabbour, investigador del patrón asiático de desarrollo y profesor en la Universidad Estatal de Rio de Janeiro, sostiene que China al invertir en América Latina tiene como objetivo "enfrentar a su enemigo estratégico, que es Estados Unidos". Jabbour resalta que China actúa de forma diferente de otros actores globales, como el Fmi o el Banco Mundial, que "se entrometen en la política interna de los países que reciben sus préstamos" (Opera Mundi, 20-V-15).


Por su parte, Rafael Gonçalves Lima, licenciado en relaciones internacionales por la Universidad de Campinas y máster en relaciones internacionales por la Universidad de Jilin (China), sostiene que las propuestas del primer ministro Li "encajan con la gran estrategia de China", que considera a América Latina como "un área vital para los intereses a largo plazo de China, ya sea por su atractivo mercado interno o por su riqueza en energía, minerales, alimentos y otros recursos esenciales para el éxito del desarrollo chino" (Diario del Pueblo, 22-V-15).


Pero no todo es economía. La búsqueda de la multipolaridad es una de las banderas diplomáticas de China que, en los hechos, converge con la estrategia de varios países latinoamericanos (véase nota de Xulio Ríos). Se trata de relaciones por fuera de la lógica del mercado, lo que pone las relaciones China-América Latina en un lugar bien distinto al que siguió Occidente durante cinco siglos.


ACUMULACIÓN SIN DESPOSESIÓN. El economista estadounidense Giovanni Arrighi, en su monumental trabajo Adam Smith en Pekín, sostiene que el crecimiento chino se produce sobre bases bien diferentes al occidental. A diferencia del proceso de "acumulación por desposesión" que caracteriza al capitalismo occidental, según David Harvey, que pasa por la expropiación de campesinos y trabajadores, en la historia de China se registra un crecimiento que moviliza los recursos humanos por encima de los otros, a la vez que "protegía en vez de destruir la independencia económica y el bienestar de los productores agrícolas".1


A este tipo de crecimiento que no expropia a los productores, Arrighi lo denomina "acumulación sin desposesión", que estima puede ser un referente para los pueblos del Tercer Mundo, y aun para aquellos desarrollados golpeados por la crisis y un sistema financiero voraz. Por un lado, China parece comprender mejor las necesidades de los países del Sur. A su paso por Colombia, Li propuso dos proyectos de infraestructura que fueron muy bien recibidos por el presidente, Juan Manuel Santos.


El primero, dijo Santos, permitirá desarrollar la Orinoquia, al oriente del país, donde se prevé construir una carretera que bordeará el río Meta hacia Venezuela, y hacer navegable ese río, lo que facilitaría el desarrollo agropecuario. El segundo es el puerto de Buenaventura, el más importante del Pacífico colombiano. Con apoyo de China, se planea darle "una nueva vida" a esa ciudad. "Que Buenaventura se convierta en un polo de desarrollo es algo muy importante para nosotros" (El País, 22-V-15).


Si China tiene éxito en promover la "acumulación sin desposesión", asegura Arrighi, es probable que "esté en condiciones de contribuir decisivamente al surgimiento de una comunidad de civilizaciones auténticamente respetuosa hacia las diferencias culturales".2 Puede ser una gran oportunidad para la región latinoamericana de superar cinco siglos de colonialismo, subordinación y dependencia.


1. Adam Smith en Pekín, Akal, Barcelona, 2007, pág 379.
2. Ídem, pág 403.


Un viraje de largo aliento


El ciclo extraordinario de precios altos de los commodities llegó a su fin. En gran medida porque China crece menos (de 10 a 11 por ciento anual pasó a "apenas" 6 o 7 por ciento). Pero sobre todo porque aquel crecimiento llegó a una meseta y comienza a estancarse. Un crecimiento basado en exportaciones de productos intensivos en trabajo y de calidad media-baja no puede sostener el desarrollo del dragón asiático. Entre otras cosas porque tres cimientos de ese crecimiento tienden a evaporarse: "los salarios aumentan, la conciencia ambiental crece y las políticas demográficas empiezan a hacer mella en la hasta ahora inagotable oferta laboral" (El País, 31-V-15).


Como señala el último estudio de la Cepal, ahora China se propone seguir creciendo a partir de la economía del conocimiento, inversión en capital humano, tecnología e innovación.1 Se trata de desarrollar industrias de punta en sectores que aún presentan retrasos, como información, biomedicina, transporte por ferrocarril y robótica. Tiene todas las condiciones para hacerlo. De hecho, en energías renovables y trenes de alta velocidad viene mostrando un excelente desempeño.


Para América Latina es la oportunidad de oro de modificar su inserción en el mercado mundial como exportadora de materias primas y de ensamblaje de manufacturas. En 2013, cinco productos de la región representaban el 75 por ciento de las exportaciones, mientras en 2000 eran sólo el 47 por ciento. La inversión extranjera directa de China, entre 2010 y 2013 se dirigió en un 90 por ciento a minería e hidrocarburos.
Ahora se trata de diversificar las exportaciones a China. Pero ese paso ineludible debe complementarse con una mayor presencia de empresas chinas en las industrias (automotriz, electrónica, agroindustria), y articularse con empresas locales para "fortalecer cadenas de valor regionales, ayudando a elevar los reducidos niveles de comercio intrarregional que caracterizan a América Latina y el Caribe", indica la Cepal.


Si esta posibilidad se concreta, la región latinoamericana y China saldrán fortalecidas, se establecerá una verdadera alianza estratégica y la integración dejará de ser una declaración de intenciones.


1. "América Latina y el Caribe y China. Hacia una nueva era de cooperación económica", Santiago, 2015.


La plaza financiera del yuan en América Latina


Por Ariel Noyola Rodríguez

La instalación de la primera plaza financiera del yuan en Santiago de Chile, pactada durante la visita del primer ministro Li Keqiang, promete iniciar una serie de inversiones en tecnología para impulsar la industrialización periférica y comenzar a disminuir la influencia del dólar en los países del Cono Sur.

Las relaciones económicas entre China y América Latina están sufriendo tensiones crecientes. Por efecto de la deflación (caída de precios) a escala mundial, la región sudamericana paga las consecuencias de exportar a China sobre todo materias primas. Sin embargo, la instalación de la primera plaza financiera del yuan en América Latina, en Santiago de Chile, pactada durante la visita del primer ministro Li Keqiang, promete iniciar una serie de inversiones en tecnología para, de este modo, impulsar la industrialización periférica y comenzar a disminuir la influencia del dólar en los países del Cono Sur.


Durante su visita a Brasil, Colombia, Perú y Chile, Li Keqiang abonó la influencia de China en América Latina a través del impulso dado a dos objetivos fundamentales: la transformación del mapa económico de la región para apuntalar el protagonismo de Asia-Pacífico, y el desembarco del yuan en territorio sudamericano a través de Santiago de Chile como plataforma.


El primer objetivo está previsto que sea desarrollado junto con los gobiernos de Brasil y Perú: la construcción de una red ferroviaria de más de 5 mil quilómetros que conectará los océanos Atlántico y Pacífico, a fin de aumentar los montos y la velocidad de los intercambios comerciales con China.
La "ruta de la seda" sudamericana será una alternativa para el tránsito de mercancías por el Canal de Panamá (y al mismo tiempo complementará las capacidades del Canal de Nicaragua, de próxima implementación.

En ambos canales destaca el financiamiento provisto por China, producto tanto de su interés por garantizar el suministro de recursos naturales de carácter estratégico (petróleo, metales, minerales), como por los vínculos comerciales privilegiados que mantiene con Managua y las economías sudamericanas, incluso por delante de Estados Unidos y Europa.


Sin embargo, el incremento de los flujos de comercio e inversión entre China y la región latinoamericana, sobre todo a partir del ingreso de la primera a la Organización Mundial de Comercio en 2001, no guarda hasta el momento ninguna relación con el uso incipiente del yuan.
Mientras que el comercio con China se multiplicó 22 veces entre 2000 y 2014, según las estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, a partir de 2009 únicamente con Brasil y Argentina se establecieron acuerdos tipo "swap" (permutas de divisas) para impulsar las operaciones en yuanes entre empresas (a través de los bancos centrales). Ni siquiera los principales exportadores de hidrocarburos y minerales a la región Asia-Pacífico, como Venezuela y Perú, lograron construir vínculos de cooperación financiera con Pekín.


De ahí la importancia del segundo acuerdo alcanzado durante la gira de Li Keqiang: Chile, el primer país sudamericano que reconoció a China en el ámbito diplomático hace 45 años y que suscribió un tratado de comercio en 2005, ahora será protagonista del lanzamiento de la primera plaza financiera del yuan en América Latina, gracias a la adopción de tres acuerdos clave.


En primer lugar, el gobierno chileno recibió la autorización de las autoridades regulatorias chinas para participar en el Programa Chino de Inversores Institucionales Extranjeros Calificados en Renminbi. Con ello, los bancos, fondos de pensiones, compañías de seguros y fondos mutuos de origen chileno podrán invertir un monto límite de hasta 50.000 millones de yuanes (8.100 millones de dólares) en el mercado de capitales de China.


En segundo lugar, se acordó la apertura del segundo banco de liquidación de la "moneda del pueblo" (renminbi) en el continente americano (el primero se instaló en América del Norte, en Canadá). A través de una inversión inicial de 189 millones de dólares y bajo la supervisión del Banco de Construcción de China (Ccb, por sus siglas en inglés), Chile y el gigante asiático disminuirán los costos de sus transacciones (operaciones de crédito, pagos por concepto de comercio exterior, etcétera) y facilitarán la conversión entre sus divisas.


El Ccb es una entidad global que en los últimos años ha llevado a cabo operaciones por más de 7 billones de yuanes para más de 19 mil clientes fuera de China. Ya con varias sucursales abiertas en Chile, ahora pretende ampliar sus servicios financieros al resto de los países sudamericanos.


Y en tercer lugar, finalmente, se concretó la firma de una línea de crédito swap de divisas entre el banco central de Chile y el Banco Popular de China por un monto de 22.000 millones de yuanes (3.500 millones de dólares), que permitirá, por un lado, amortiguar los efectos de la volatilidad del dólar sobre los flujos de comercio e inversión y, por otro lado, ayudará a que el peso chileno y el yuan ganen terreno en la facturación de sus intercambios bilaterales.


"Esperamos que la cooperación Chile-China en materia financiera pueda contribuir a la cooperación industrial y de inversiones entre China y toda América Latina", sentenció Li Leqiang durante su visita Su declaración pone de manifiesto la creciente preo-cupación en amplios sectores de la izquierda latinoamericana por el tipo de relación que se ha cultivado hasta ahora con el dragón: exportaciones e influjos de capital concentrados en productos y actividades de la industria extractiva.


Es que después de la caída de los precios de las materias primas y la brusca desaceleración de los mercados emergentes, es evidente que la musculatura de China no es suficiente para detonar la reactivación económica en los países del Cono Sur.


Pese a todo, el gobierno chino se declara dispuesto a dar un paso más en los términos de sus vínculos económicos con los países latinoamericanos. Citando a los poetas Pablo Neruda y Xin Qiji, el primer ministro de China sostuvo en la sede de la Cepal que "nada podrá detener el río de la aurora" y que "sus aguas corren hacia el Oriente".


Para triunfar en esa encomienda consideró urgente aumentar las inversiones en tecnología para contribuir a la creación de cadenas regionales de alto valor agregado que transformen el modelo de crecimiento de la región sudamericana.


En ese sentido, la instalación de la primera plaza financiera del yuan en América Latina se ha convertido de facto en el laboratorio de un enorme desafío para los líderes de Pekín: por un lado, hacer posible la industrialización periférica y, por otro lado, fortalecer la internacionalización del yuan con el apoyo de los gobiernos de Sudamérica.

*Economista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. En Uruguay exclusivo para Brecha.

Publicado enInternacional
Auge de materias primas en América Latina no impactó el mercado laboral

De 2003 al 2013 se produjo un auge del comercio de materias primas en América Latina, lo que aumentó los salarios pero no generó más oportunidades de trabajo, reveló hoy un reporte del Banco Mundial (BM).


Por el contrario, en países no exportadores, los salarios se vieron disminuidos, destacó el informe "Trabajando para terminar la pobreza en América Latina y el Caribe: trabajadores, empleos y salarios".


"En los últimos años, el momento para ganancias sociales ha menguado en América Latina y el Caribe", señaló la administradora para la región en Práctica de Pobreza Global del BM, Louise Cord.


Y añadió que ahora, con el declive del boom de materias primas, es "crítico" redoblar esfuerzos para promover la inclusión social y reducción de la pobreza.


Asimismo señaló la necesidad de eliminar restricciones a la participación de las personas de menor ingreso en el mercado laboral, mejorar su acceso a educación de alta calidad y a sectores de mayor productividad, toda vez que el ingreso ha sido el factor principal para reducir la pobreza en la región.


Según el informe, la pobreza en América Latina y el Caribe -definida como aquellos que viven con menos de cuatro dólares al día – bajó del 25.3 por ciento en 2012, a 24.3 por ciento en 2013.


Mientras la pobreza extrema (aquellos que viven con 2.50 dólares al día) disminuyó de 12.2 a 11.5 por ciento en el mismo periodo.


"El progreso en la reducción de la pobreza no fue uniforme, con un desempeño en Centroamérica y México por debajo de otras subregiones", señaló.


El BM subrayó que desde los primero años de este milenio, los salarios de los trabajadores no calificados (aquellos con mayor probabilidades de ser pobres y la mitad de los hogares en la región) aumentaron en 4.0 por ciento en promedio.


Mientras, el ingreso de aquellos con estudios de primaria y de los trabajadores calificados aumentó solo 2.0 por ciento.
Sin embargo, indicó que la participación en el mercado laboral no ha sido la fuerza detrás de la reducción de la pobreza para los trabajadores no calificados o el 40 por ciento de la población que viven en la pobreza en la región.


Entre 2003 y 2013, la participación en la fuerza laboral de los trabajadores no calificados cayó 1.6 por ciento, mientras se incrementó en 44 por ciento para el resto de los trabajadores.


El informe indicó que las razones de esa disparidad pueden ser el incremento de los hogares mantenidos por las mujeres, así como un aumento en cambios de empleo que hace a los trabajadores esperar por puestos de trabajo mejor remunerados.
"Esto podría significar que encontrar un trabajo se está volviendo cada vez más difícil para los hombres no calificados", alertó.
"Los gobiernos en la región han ayudado a mejorar tanto el ingreso como la participación en el mercado laboral incluyendo programas de guarderías, educación temprana, impulso al acceso de las mujeres a la fuerza de trabajo, entrenamiento, incentivos y legislaciones para el salario mínimo", apuntó.


Subrayó que si se establece de forma correcta, el salario mínimo puede operar como una fuerte señal para salarios más altos, incluso en el sector informal donde muchos de los pobres trabajan.


Advirtió que si el salario mínimo se establece muy alto o muy bajo puede debilitar su efecto tanto en la economía formal como en la informal.


(Con información de las agencias)

Publicado enEconomía