"Me gusta que Trump esté haciendo lo que dijo que haría"

Las Marchas de Mujeres y las críticas generalizadas al “veto musulmán” no han hecho mella en la lealtad de los votantes de Trump. Más bien todo lo contrario.

 

Percheros de hierro fundido, vinilos para niños, cajas antiguas de comida, canastas de tabaco, potes de aceitunas estilo vintage y un teléfono con dial giratorio son algunas de las cosas que ocupan los estantes de la Casa de Tesoros de James y Jess. Esta tienda de antigüedades abrió hace dos años y tiene un estilo "rústico, hipster, elegante" con un eslogan un poco cursi: "Casi todo antiguo y algunas cositas nuevas".


Si la Casa de Tesoros estuviera en la ciudad de Washington, podríamos hacer la apuesta demográfica de que sus propietarios votaron por Hillary Clinton. Pero se encuentra a 120 kilómetros de la capital, en el condado de Washington, un sitio donde Trump ganó cómodamente. Y mientras las protestas agitan la capital desde que Trump ocupa la Casa Blanca, para James y Jess el presidente está haciendo las cosas bien.


"Me encanta Trump", dice James Zawatski. "Me gusta que esté haciendo lo que dijo que haría. Muchos políticos no cumplen con su palabra. Tengo 47 años y nunca en mi vida había votado, hasta el año pasado. Necesitábamos un presidente con un par de cojones para hacer lo que se tiene que hacer. Estoy cansado de los progresistas".


El impacto meteórico que ha causado Trump en la capital ha provocado desconcierto, preocupación, confusión, perplejidad e indignación. Los demócratas se tambalean frente a un rival audaz, mientras que los republicanos intentan adaptarse a este aliado impredecible. Los medios de comunicación lanzan ráfagas de críticas. Los habitantes de la capital, donde Clinton ganó a Trump con el 90,9% de los votos contra el 4,1%, manifiestan sus preocupaciones y temores. Y la Marcha de Mujeres del mes pasado en la capital fue una impresionante declaración de resistencia antiTrump.


Pero lejos de la vanguardia de la política cada vez más tribal de Estados Unidos, en Hagerstown, condado de Washington, Estado de Maryland, la forma de ver las cosas es totalmente opuesta.


Donde los críticos ven el veto migratorio de Trump como "antiamericano" y responsable del caos en los aeropuertos, los defensores del presidente interpretan que les está protegiendo. Donde los críticos ven una política de Asuntos Exteriores que estalla por el aire cuando el presidente ofende a Australia y aplica sanciones a Irán, sus defensores ven al presidente como un tío duro. Donde los críticos ven despidiendo a la fiscal general en funciones y pisoteando la Constitución, los defensores de Trump lo ven acabando con el antiguo orden de forma intrépida. Y cuando los activistas protestan, los periodistas lo fulminan y millones de personas se espantan al ver al mundo girando hacia la catástrofe, los defensores de Trump desestiman sus temores, llamándolos "llorones" y elogiando a Trump por ser supuestamente el primer político que cumple con sus promesas de campaña. No lo ven como un rinoceronte destructor sino como un hombre fuerte que dice las cosas de frente.


El plan de Trump de construir un muro en la frontera de Estados Unidos con México es un ejemplo de esta forma complementaria de ver las cosas. "Amo a los inmigrantes. Amo a los mexicanos. Pero las cosas deben hacerse bien. Hay un procedimiento", afirma Zawatski, descendiente de inmigrantes italianos. "Esta gente viene y tiene más derechos que yo, que me rompo el alma trabajando siete días a la semana. Somos un país maravilloso, pero se están aprovechando de nosotros".


"Directamente dispararía los que intentan entrar"


"Yo personalmente no gastaría dinero en un muro. Directamente les dispararía a los que intentaran entrar. Y luego ya no lo intentarían más".


A Zawatski no le caen bien los cientos de miles de personas que participaron de las Marchas de Mujeres, muchos de ellos con gorras rosas y carteles que criticaban a Trump por su alarde sobre ser capaz de "coger a las mujeres por el coño".

Este hombre no sólo no condena la misoginia de Trump sino que la aprueba: "¿Qué hombre no ha cogido a una mujer por el coño? ¿Qué hombre no ha hablado con otro sobre lo que le hizo a una mujer la noche anterior? Las mujeres también lo hacen. Somos humanos". Su esposa Jess, de 35 años, está de acuerdo. "Es una cosa de hombres. Yo sé que James habla así con sus amigos. No culpo a Trump por decir esas cosas".


Además, piensa que la Marcha de Mujeres "fue de lo más estúpido, porque algunas dicen que no tienen igualdad. Las mujeres pueden luchar por conseguir lo que quieran. Los hombres no se lo impiden".


Mientras Zawatski, con los brazos llenos de tatuajes y una camiseta que pone "con tatuajes y con empleo", hablaba con The Observer, un hombre robó una esfera decorativa (con precio de 73 euros) del escaparate exterior de la tienda. Zawatski lo vio y salió corriendo a atraparlo, obligando al hombre a dejar el objeto.


"Así está el barrio," se queja. "Hay muchas peluquerías que no son peluquerías, no sé si me entiendes". Y comparándose con Trump, agrega: "Yo le diría al jefe de policía ‘haz tu trabajo, sólo hazlo'".


Hagerstown tiene un gran problema con el narcotráfico y hay muchos bares y tiendas vacíos. Sin embargo, es un desafío explicar el triunfo de Trump en esta ciudad. No es el típico pueblo sureño republicano ni el cinturón industrial de EEUU al que Trump aludió en su discurso de investidura como "lleno de fábricas oxidadas repartidas como tumbas" cuando habló de la "carnicería estadounidense".


Por el contrario, la ciudad está en Maryland, un Estado en el que Clinton ganó con más del 60% de los votos. Es una ciudad casi bonita, con torres de iglesias y edificios históricos, con un museo de Bellas Artes en ebullición, con carriles bici y caminos de senderismo, con teatros y una oficina de turismo llena de folletos con material sobre el patrimonio de la guerra civil en la zona y los orígenes de Hagerstown a partir de inmigrantes alemanes en el siglo XVIII. Es jueves y se pueden ver a los estudiantes saliendo de una escuela de arte.


El ingreso medio anual por hogar en el condado de Washington es de 52.723 euros, sobre la media nacional pero muy por debajo de la media en el Estado de 69.245 euros. En el condado ganó Trump con el 64% de los votos, contra un 31,6% de Clinton. Es un condado rojo en un Estado azul. O, como dijo elocuentemente Al Steinbach, un agente comercial votante de Clinton de 64 años: "Para mí, Maryland es un mapa con forma de vagina: el centro azul, con los lados rojos. Bienvenidos a los Estados Divididos de América".


Miedo de los ataques contra Trump


Steinbach, que tiene "miedo literal" de lo que puede llegar a hacer Trump, lee cada día el Washington Post y escucha la Radio Pública Nacional. "Cuando pongo Fox News y veo lo que dicen del otro lado, me escandaliza lo extremistas que son".
A menudo se ha argumentado que en el pasado los medios de comunicación locales unían a las comunidades, estableciendo intereses comunes. Hoy, en la era de los medios de comunicación digitales y fragmentados, cada persona con un móvil es una isla. El jueves pasado, Anthony Kline, un obrero de 38 años, se sentó en un bar a mirar un nuevo vídeo de Facebook hecho por un hombre musculoso y con barba que dice estar en Irak.


El hombre, llamado Steven Gern, dice que preguntó a los iraquíes qué sucedería si él saliera a caminar por el pueblo, y asegura que le contestaron que lo cogerían, lo torturarían y lo decapitarían mientras lo filman en vídeo. Si esto es así, argumenta, ¿por qué hay que permitir a los iraquíes entrar a su país? Kline, cogiendo el móvil con su mano tatuada, afirma: "Esta es la realidad".


Trump dijo hace poco a la CIA que está "en guerra" con los medios de comunicación. Kline, que le da al presidente un puntuación de ocho sobre diez, señala: "Los grandes medios de comunicación son absolutamente parciales. Te dicen lo que quieren que oigas o que pienses. La mayoría de la gente no tiene educación y se cree lo que le digas".


Los defensores de Trump no sólo hacen oídos sordos al coro de indignación progresista al que se enfrenta Trump cada día, sino que lo usan para fortalecer su idea de que el presidente está atacando a la élite privilegiada y egocéntrica. Sobre la Marcha de Mujeres que se realizó el día después de la investidura de Trump, Kline opina: "Son una panda de niñatos progresistas que están acostumbrados a salirse con la suya. Son como niños caprichosos a los que nunca se les negó nada. Una vez que alguien les dice que no, no saben qué hacer".

 

Del otro lado de la ciudad, Marlon Michael, de 50 años, todavía tiene el cartel de "Hacer a Estados Unidos grande otra vez" en la puerta de su casa, un dúplex con paredes de vinilo y un mástil con la bandera estadounidense en la puerta. "El país iba de mal en peor y el resto del mundo ya no nos respetaba", indicó. "Trump prometió que las cosas volverán a ser como antes". ¿Cuál es su evaluación del presidente hasta ahora? La respuesta de Michael sería impensable en alguien de Manhattan: "Lo está haciendo estupendamente. Está haciendo todo lo que dijo que haría y a un político no se le puede pedir más que eso".


Los demócratas, los activistas y analistas periodísticos han criticado el decreto de Trump que prohíbe el ingreso al país a ciudadanos de siete países mayoritariamente musulmanes, tanto por el caos que provocó su puesta en práctica como por las siniestras ideas que lo sustentan. Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, afirmó: "Esta noche, la Estatua de la Libertad tiene lágrimas en el rostro". Incluso muchos republicanos se han estremecido con la medida.


Un sondeo de Reuters/Ipsos concluyó que el 31% de los participantes dijo que el decreto lo hacía sentir "más seguro", mientras que el 26% se sentía "menos seguro". Otro 33% dijo que daba igual y el resto dijo que no sabía.


Sin embargo, algunos votantes de Trump como Michael, un exmarine que ahora trabaja en la construcción, lo apoyan a tope. "Esto se tendría que haber hecho hace ocho o doce años, o después del 11-S", dijo. "Durante los últimos ocho años tuvimos un presidente que se tomaba a la ligera el problema de los musulmanes. Uno cierra la puerta de su casa para que no entre cualquiera, y es lo mismo con el país. Estamos cerrando las fronteras para que no entre cualquiera a sembrar el caos".


Michael también mira Fox News. Lleva una camiseta de los Dallas Cowboys con una imagen de una mano cerrada con el dedo mayor en alto. "CNN da muchas noticias falsas sobre Trump y él lo dice". Y no le ha caído nada bien la Marcha de Mujeres. "Fue estúpido de cojones. ¿Para qué lo hicieron? ¿Quieren más privilegios? Las mujeres ya tienen derechos iguales a los hombres. Pero seguirán molestando hasta el fin de los tiempos", dice. Michael da a Trump un puntuación de nueve sobre diez. "Mi única queja es que no me gusta que esté tan pendiente de Twitter".


Las elecciones han demostrado que, a pesar de que Barack Obama haya dicho que no es así, hay estados rojos (republicanos) y estados azules (demócratas) en Estados Unidos. Pero también hay condados azules y condados rojos. Una de las grandes divisiones entre votantes fue entre quienes tienen estudios universitarios y quienes no tienen: según FiveThirtyEight, a Clinton le fue mejor que a Obama en 2012 en 48 de los 50 condados con mejor nivel educativo del país, pero le fue peor que a Obama en 47 de los 50 condados con nivel educativo más bajo, una de las claves de su derrota.


Los primeros días de Trump en la Casa Blanca han hecho poco para reducir la grieta. Cada bando analiza las medidas del presidente, sus declaraciones y sus gracias a través de un cristal opuesto. Sentada en una cafetería de Hagerstown, Christianne Smith, una estudiante afroamericana de 20 años, le da un puntuación de 2 sobre 10. "No tiene experiencia ni está apto para el puesto", asegura. "No trabaja por los intereses del pueblo estadounidense. No entiendo cómo llegó a ser presidente. Quizás es porque yo no fui a votar. Así que es culpa mía".

 

David Smith - Hagerstown, Maryland
07/02/2017 - 20:29h


Traducido por Lucía Balducci

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Estados Unidos tomará represalias con los países que no le "cubran las espaldas"

El mismo día en que el ex líder de la Unión Soviética, Mikhail Gorbachov, advirtió en una columna en el Time acerca de la escalada armamentista, la nueva embajadora de Estados Unidos en las Naciones Unidas, Nikki Haley, dijo que su país actuará a partir de ahora de forma diferente a nivel internacional e hizo una advertencia a sus enemigos potenciales.
"Anotaremos los nombres de quienes no nos cubren las espaldas y reaccionaremos en consecuencia", advirtió la embajadora en la sede de la ONU en Nueva York, quien añadió que no se trata de trabajar más duro sino de forma más inteligente y actuar "con fuerza, con una nueva visión y con nuevos ojos".


"Verán un cambio en la forma en la que trabajamos", anticipó a los periodistas la ex gobernadora de Carolina del Sur, quien, por el tono de sus declaraciones, ya hizo suyas las premisas del presidente Donald Trump, que en su discurso de asunción afirmó “Primero, Estados Unidos”, y que en Twitter definió a la ONU como una organización con "un gran potencial, pero que ahora mismo es solo un club de gente que se reúne para charlar y pasarlo bien".


Gorbachov, por su parte, afirmó que “el mundo está colmado de problemas y los dirigentes políticos parecen confundidos y perdidos. (...) La situación actual es demasiado peligrosa. Más tropas, tanques y personal armado están siendo traídos a Europa. Mientras los presupuestos estatales están luchando para financiar las necesidades sociales esenciales de la gente, los gastos militares están creciendo".


El Premio Nobel de la Paz 1990 denunció que “los líderes políticos y militares suenan cada vez más beligerantes y las doctrinas de defensa más peligrosas. Los comentaristas y personalidades de la televisión se están sumando a este coro belicoso”. “Todo hace parecer como si el mundo se estuviera preparando para una guerra", sostuvo.


Una semana después de la asunción de Trump, Gorbachov exhortó al Consejo de Seguridad de la ONU a "adoptar una resolución estableciendo que una guerra nuclear es inaceptable y nunca debería realizarse". "Creo que la iniciativa para llevar a cabo esta resolución debería venir de Donald Trump y Vladimir Putin , los presidentes de las dos naciones que tienen el 90 por ciento del arsenal nuclear del mundo y por eso tienen una especial responsabilidad".

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Martes, 27 Diciembre 2016 07:53

¿Qué busca la OTAN en América Latina?

¿Qué busca la OTAN en América Latina?

El reinicio de las conversaciones entre el Gobierno de Colombia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con vistas a una cooperación militar ha encendido las alarmas, al vislumbrarse una posible violación de la declaratoria de Sur América como Zona de Paz.

Citado por Telesur, el periodista colombiano Jon Restpo sostiene que no puede olvidarse que la OTAN es un organismo caracterizado por ejecutar "operaciones armadas alrededor del mundo orquestadas desde Washington".

En opinión de Restpo, el interés de la Alianza Atlántica podría calificarse de "muestra de fuerza", si se tiene en cuenta que "Rusia y China han incrementado sus relaciones bilaterales en América Latina" y que a Estados Unidos le preocupa que estos países estén involucrados en grandes proyectos como "el canal interoceánico de Nicaragua y la ampliación del Puerto de Mariel en Cuba".
Preocupación

Entrevistado por RT, el venezolano Raimundo Kabchi, analista de temas internacionales, comenta que en América Latina existen razones para "estar muy preocupados, sobre todo en los países limítrofes con Colombia, ya que desde sus inicios la OTAN ha sido una organización más bien ofensiva".
En opinión de Kabchi, el hecho de que Colombia vaya a concretar una relación militar con la alianza lleva a preguntarse: "¿Contra quiénes va a luchar la OTAN en esta parte del mundo?".

La relación de Colombia con ese organismo "no es una relación humanitaria", por lo que las conversaciones son motivo de preocupación, asegura Kabchi, ya que eso violaría convenios internacionales.


La OTAN y EE.UU


La OTAN fue creada para contener la expansión soviética, estando desde entonces "plegada a todos los intereses geopolíticos de Estado Unidos", comenta a RT el analista político Basem Tajeldine. "Se creó para contener más que la expansión soviética, el ascenso de la izquierda en toda Europa", añade.


Por esta razón, una vez disuelta la Unión Soviética, "este organismo no tenía justificación para su existencia", sostiene.
Asimismo, recuerda que cuando la OTAN inició sus incursiones fuera de Europa, como en el caso de Oriente Medio, lo hizo "a la cola del proyecto caotizador de Estados Unidos para esa zona".


Tajeldine señala que ese acuerdo militar con Colombia es un asunto "muy delicado" para América Latina porque "la OTAN ha sido utilizada para legalizar y sumar consensos a los intereses estadounidenses, para repartir los gastos de la guerra y favorecer a grandes multinacionales". Hay que verlo, sostiene, "como una amenaza directa para todos los países que levantan banderas de izquierda en esta parte del mundo".

Publicado: 27 dic 2016 05:38 GMT | Última actualización: 27 dic 2016 07:41 GMT


Ernesto J. Navarro

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Domingo, 18 Septiembre 2016 05:00

¿Hay una quinta fuerza de la naturaleza?

¿Hay una quinta fuerza de la naturaleza?

Todos, aunque no tengamos ni idea de física, hemos experimentado los efectos de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza. La gravedad nos pega al suelo, la interacción nuclear fuerte se rompe a base de bombardeos con neutrones para producir energía en las centrales atómicas, la radiación electromagnética que generan el Sol o las bombillas nos ilumina y la interacción nuclear débil, quizá la más esotérica, produce nuevos elementos y permite, por ejemplo, la datación por carbono 14.

 

Con estos antecedentes, cuando desde principios de este año comenzó a hablarse del posible descubrimiento de una quinta fuerza, muchos trataron de imaginar un fenómeno parecido que se nos hubiese podido escapar. Sin embargo, aún queda mucho para poder confirmar el hallazgo y los efectos de esa quinta fuerza no serían tan evidentes como los de las cuatro anteriores.


Si al final tiene éxito y no queda aplastada por nuevos datos que la refuten, la historia de esta revolución comenzará a contarse en Hungría. Allí, en el Instituto para la Investigación Nuclear de la Academia Húngara de ciencias en Debrecen, Attila Krasznahorkay y su equipo observaron un fenómeno extraño en un experimento diseñado para buscar “fotones oscuros”, un tipo de partículas que ayudarían a entender qué es la materia oscura. En su búsqueda, disparaban protones a unas dianas de litio, generando núcleos de berilio 8, un elemento inestable que, por efecto de la fuerza nuclear débil, se desintegraba produciendo electrones y positrones.


Buscando entre las partículas producidas en esos choques, encontraron una anomalía que solo eran capaces de explicar si existiese una partícula aún desconocida. Se trataría de un bosón ligero, solo 34 veces más pesado que un electrón, algo que permitiría su detección sin una máquina descomunal como el LHC, necesaria para generar bosones pesados como el higgs. Eso haría asequible para muchos grupos del mundo el estudio de ese rango energético en busca de la nueva partícula, pero también plantea la cuestión de por qué no se ha encontrado antes.


El trabajo húngaro ganó relevancia internacional cuando un grupo de físicos teóricos de la Universidad de California en Irvine liderado por Jonathan Feng tomó sus datos y trató de explicar su significado en un reciente artículo publicado en la revista Physical Review Letters. Según ellos, no se trataría de un fotón oscuro, sino de un bosón. El motivo por el que no se habría encontrado hasta ahora, pese a que hay aceleradores capaces de generar partículas de esa masa desde los años cincuenta, es que no interactuaría con protones, y solo se relacionaría con electrones y fotones de una forma débil. Ahora que otros grupos saben dónde buscar, podrán dedicar sus experimentos a la búsqueda de nuevos datos que confirmen o descarten la existencia del bosón X.


“Con los experimentos que hay en marcha y los que están a punto de arrancar, se podrá comprobar en uno o dos años si esa partícula existe”, señala Eduard Massó, catedrático de Física Teórica en la Universidad Autónoma de Barcelona. No obstante, Massó recuerda que la experiencia muestra que a veces hay señales de física exótica que al final son efectos de los propios experimentos que no se han interpretado bien. Sobre la posibilidad real de que la señal observada por el equipo húngaro se confirme como el indicio de esa nueva fuerza de la naturaleza, otro físico responde con humor: “Hay rumores sobre la existencia de un templo oculto en las profundidades del Himalaya, dedicado únicamente a servir de mausoleo a las quintas fuerzas difuntas”.


El escepticismo sobre los resultados del grupo húngaro se alimenta además por dos anuncios previos que acabaron en nada. Según contaba a la revista Quanta el investigador de la Universidad del Estado de Míchigan (EE. UU.) Oscar Naviliat Cuncic, en 2008 afirmaron haber descubierto un bosón de 12 megaelectronvoltios y en 2012 otro de 13,5. Ambos hallazgos desaparecieron cuando se obtuvieron nuevos datos con mejores detectores.


Lo que pasaría si se encuentra


A la espera de que la comunidad científica averigüe si el bosón X es o no una realidad, Massó adelanta qué significaría esa quinta fuerza que, en principio, no tendría una influencia tan evidente en nuestra vida como las cuatro que conocemos hasta ahora. “En el nivel más entusiasta, encontrar esta partícula que se acopla de una forma tan precisa y tan especial a las otras partículas, supondría una revolución. Sería la punta del iceberg de una nueva física, porque existe la posibilidad de que la materia oscura tenga interacciones más allá de las gravitacionales, que no nos dan mucha información sobre esas partículas”, indica. “Muchos experimentos para buscar la materia oscura no han dado los resultados esperados y es posible que sea algo muy diferente de lo que se había supuesto. Es posible que sean partículas de lo que a veces se llama un mundo shadow [de sombra] que contactaría con el nuestro a través de unas interacciones mediadas por esa quinta fuerza, que sería como un puente entre nuestro mundo y el de la materia oscura”, plantea.


En un segundo escenario, es posible que “esta quinta fuerza no tenga consecuencias para nuestra vida”, apunta Massó. Sin embargo, podría servir para acercarse a una teoría que unifique las cuatro grandes fuerzas, algo a lo que Einstein dedicó los últimos años de su vida. Aunque en los años sesenta se vio que a altas energías las fuerzas electromagnética y nuclear débil se podrían explicar como una sola, los esfuerzos para hacer lo mismo con el resto no han tenido éxito. Quizá este nuevo bosón podría servir para lograr lo que no consiguió el descubridor de la Relatividad.

Así es como planea China utilizar el espacio para afrontar a EE.UU.

El avance sin precedentes en las tecnologías cósmicas de China deberá satisfacer las necesidades militares del país asiático.

 

Para muchos expertos que siguen con atención el desarrollo de la situación en la región de Asia Pacífico el sistema antiacceso y de negación de área de China (A2/AD, por sus siglas en inglés) es el desafío más serio que afronta EE.UU. En su intento de aumentar su presencia militar en la zona, según 'The National Interest'.


El sistema incluye el misil DF-16 (con un alcance de 1.000 kilómetros), el bombardero nuclear H-6K, el misil tierra-aire HQ-12 y el misil chino DF-21D, apodado el 'asesino de portaviones'. La función del A2/AD es restringir el acceso al enemigo a una determinada ubicación estratégica.


Al mismo tiempo, la aplicación de este sistema es inmensamente complicada. Si China logra ponerlo en práctica será gracias al rápido avance de su capacidad espacial y su infraestructura de satélites.


Para impedir el acceso de los enemigos a sus objetivos estratégicos, China debe ser capaz de aplicar el concepto de organización de ataques 'kill-chain', consistente en identificar un objetivo, evaluar la fuerza a aplicar para destruirlo y garantizar el éxito del ataque. En otras palabras, se necesita poder detectar objetivos, lanzar municiones y evaluar los daños potenciales del oponente a largas distancias. Todo eso muestra a su vez una gran dependencia del sistema computerizado C4ISR y de la capacidad de seguimiento que funcionan a base de tecnologías espaciales.


China ha experimentado una expansión sustancial de su programa de satélites. En 2000 poseía solo 10, en comparación con los 181 que dispone actualmente. En comparación, Estados Unidos y Rusia tienen 576 y 140 satélites, respectivamente.


China también ha diseñado satélites con una serie de capacidades especiales, como el radar de apertura sintética (SAR) y la inteligencia electrónica (ELINT).


La estrategia A2/AD requiere también una capacidad espacial de guía de misiles. Con este fin, China ha pasado años desarrollando su propia versión del Sistema de Posicionamiento Global (GPS), llamado 'Beidou'. En la actualidad, Beidou tiene 19 satélites operacionales y se implementa a nivel regional con planes de expansión en todo el mundo para el año 2020.

 

Publicado: 20 ago 2016 01:30 GMT | Última actualización: 20 ago 2016 01:34 GMT

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