Domingo, 10 Febrero 2019 06:05

¿Por qué Honduras?

¿Por qué Honduras?

La migración hondureña se hace nuevamente presente con el formato de caravana, tres meses después de la de octubre de 2018 que llamó la atención por su masividad, beligerancia, impacto mediático y solidaridad desplegada.

La de 2019 sigue siendo muy numerosa: 11 mil 366 personas registradas el 27 de enero, y es preponderantemente hondureña (73 por ciento), en menor medida salvadoreña (13 por ciento), guatemalteca (11 por ciento) y de algunos otros países (3 por ciento).

No obstante, ya no se presenta de manera beligerante, en buena parte porque hay una nueva política migratoria de acogida al migrante y de ingreso ordenado y legal. Ya no hubo un asalto a la entrada como la escena del puente en octubre, debido a la política anterior de contención. Tampoco hay banderas hondureñas e himnos nacionales. A su vez, la caravana ha recibido menos impacto mediático que la anterior y también menos solidaridad de la población.

En otros artículos sobre el tema, había mencionado que el saldo de la caravana de octubre pasado no era favorable. Si bien no hay estadísticas precisas, sólo un grupo minoritario logró pasar la frontera, otro grupo espera en Tijuana, uno más regresó a su lugar de origen y otro recibieron condición de refugiados o visas humanitarias en México.

Pero al parecer este balance no ha impactado en la población hondureña que persiste en su afán de llegar a Estados Unidos. Tampoco han impactado las amenazas y exabruptos del inquilino de la Casa Blanca. Y las condiciones en Honduras siguen igual que antes, al presidente en turno tampoco le afectan las denuncias de sus connacionales, ni siquiera que su hermano, apresado en Miami, sea líder de un cártel hondureño. Juan Orlando Hernández cuenta con el apoyo de Estados Unidos, del Congreso y de las fuerzas armadas.

En otros casos, como en México y Colombia, la violencia sistémica suele generar desplazamientos interno más que emigración internacional. Pero en el caso de Honduras, dado el tamaño del país y de la población (nueve millones), no hay dónde ir, por eso se plantea la alternativa internacional. Es también el caso de El Salvador y Guatemala.

Las alternativas de cambio y desarrollo se han cerrado para estos países centroamericanos. La revolución armada fue un baño de sangre, del que escapó Honduras, pero lo vivió de cerca. La democracia, de derecha o de izquierda, no ha podido detener la sangría que huye de la pobreza, la violencia y las carencias institucionales. Los gobiernos corruptos se encadenan y justifican en elecciones democráticas.

La migración hondureña tiene un fuerte componente político, como en el caso de Venezuela. Este se hizo presente a lo largo de todo el trayecto de la caravana de octubre, con las banderas en alto y comunicados a la prensa. El éxodo fue acompañado por líderes políticos y de opinión como el ex diputado Bartolo Fuentes, quien asiste a reuniones de muy alto nivel en México y el comunicador Milton Benítez quien fue el interlocutor designado ante la representación de la ONU, en México, cuando se exigían camiones para el transporte de la caravana. Hay una organización y dirigencia política detrás las caravanas, por más que se afirme que se trata de un éxodo "sin Moisés". Y también hay organizaciones detrás, que "acompañan y asesoran" a los migrantes.

Los últimos datos del Pew Hipanic, para 2015 informan que el contingente de hondureños en Estados Unidos, era de tan sólo 630 mil, mientras que los guatemaltecos sumaban 980 mil y los salvadoreños un millón 420 mil. Los números responden a procesos históricos y de maduración diferente, la migración salvadoreña repunta en 1980, la guatemalteca en 1990 y la hondureña en 1998 con el huracán Mitch. Los hondureños llegaron al final de todos y tienen prisa, por probar las bondades y mezquindades del sueño americano.

Quedan pendientes muchas preguntas. Los tiempos de las caravanas no han podido ser peor escogidos. En las tres ocasiones: abril, octubre y enero le dieron en la yema del gusto a Trump. También han puesto a prueba al gobierno mexicano, el de Peña Nieto libró como pudo y el actual, con un nuevo "paradigma" de visas humanitarias, ha resuelto momentáneamente el tránsito, pero el tiempo dirá si no ha provocado un efecto llamada. A las caravanas siempre se han sumado migrantes de otras nacionalidades: cubanos, haitianos, ecuatorianos, brasileños africanos y rusos.

Por lo pronto la política de contención se da ahora en Estados Unidos, con el muro, pero también con el acuerdo aceptado por México de que EU puede devolver a solicitantes de refugio para que esperen por su proceso legal. El hondureño Carlos Gómez Perdomo de 55 años es el primero de una larga lista que ha sido retornado a México. Esta noticia tampoco parece afectar a la caravana, pero en la práctica es una medida adicional de contención para los migrantes centroamericanos y un problema adicional para México.

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EE.UU. impone fecha límite a la compra de petróleo venezolano desde otros países

La medida, no obstante, no impide el comercio legal del crudo con PDVSA a través de canales no estadounidenses.

 

El Departamento del Tesoro de EE.UU. ha fijado los plazos dentro de los que los ciudadanos estadounidenses y las empresas extranjeras pueden seguir comerciando con la compañía estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) sin verse expuestos a las potenciales sanciones del país norteamericano.

De acuerdo con una nota del Tesoro, los ciudadanos estadounidenses tienen permitido realizar cualquier compra de petróleo y sus derivados a PDVSA hasta el 28 de abril; después de esa fecha tendrán prohibido llevar a cabo tales transacciones sin una licencia especial.

Las compañías no estadounidenses tienen hasta esa misma fecha para dejar de adquirir esos recursos venezolanos a través del sistema financiero de EE.UU. o de agentes de ese país, mientras que los empleados y contratistas estadounidenses que operen en esas empresas fuera del país norteamericano y de Venezuela podrán realizar "ciertas transacciones de mantenimiento o de repliegue" hasta el 29 de marzo.

Todo esto, no obstante, con la condición ya vigente de que los pagos efectuados serán dirigidos a un fideicomiso gestionadopor el autoproclamado "presidente encargado" de Venezuela, Juan Guaidó, de acuerdo con las sanciones impuestas por Washington este lunes en un intento por poner fin al actual Gobierno constitucional de Nicolás Maduro.
Las medidas restrictivas y coercitivas aplicadas por Washington comprenden el congelamiento de unos 7.000 millones de dólares en activos de esa compañía estatal venezolana, en adición a una pérdida estimada de 11.000 millones de dólares de sus exportaciones durante los próximos años. Venezuela envía cerca de 500.000 barriles por día (bpd) de crudo a EE.UU. de sus exportaciones totales cercanas a los 1,2 millones de bpd.

El ministro venezolano de Petróleo y presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, ratificó la voluntad del Gobierno venezolano de mantener la operatividad con las empresas que tienen contratos de suministro, y adelantó una de las primeras medidas para impactar lo "menos posible" el mercado petrolero: "[Cada] barco que salga de un puerto venezolano cargado con nuestro recurso debe ser cancelado antes de dejar el puerto".


Respecto a las preocupaciones sobre cómo realizar los pagos, por las que algunos compradores internacionales se han rehusado a aceptar cargamentos petroleros de Venezuela, un alto ejecutivo del sector consultado por Reuters explica: "Si un proveedor puede [comerciar con PDVSA] sin utilizar el sistema financiero de EE.UU., entonces no está violando nada".

Publicado: 2 feb 2019 05:48 GMT | Última actualización: 2 feb 2019 06:10 GMT

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Domingo, 27 Enero 2019 06:13

El debate oficial no canalizó la rabia

El debate oficial no canalizó la rabia

La jornada número XI los tomó ya divididos, algunos tentados por la acción política tradicional y la idea ya asumida de presentar una lista para las elecciones europeas de mayo próximo, otros alejados del núcleo del movimiento.

 Ocuparon un día y un color: el sábado y el amarillo. Fueron llenando puntualmente el espacio público en ese día y con ese color hasta la jornada número XI. El movimiento de los chalecos amarillos volvió a desplegar este sábado su emblema y su protesta en varias ciudades de Francia: sobre todo París, Toulouse, Burdeos. Durante las fiestas de Navidad y fin de año, la movilización decayó para recuperar su pujanza el 5 de enero –50 mil manifestantes, luego el 12 y el 19 con cerca de 90 mil personas que salieron a la calle según las cifras oficiales–. La jornada número XI los tomó ya divididos, algunos tentados por la acción política tradicional y la idea ya asumida de presentar una lista para las elecciones europeas de mayo próximo, otros alejados del núcleo del movimiento y todos bajo los lentos efectos anestésicos del debate nacional organizado por el presidente Emmanuel Macron en torno a unas 30 preguntas divididas cuatro temas: poder adquisitivo, fiscalidad, democracia y medio ambiente. El debate tiene como objetivo desactivar esta gran crisis política y social. Con todo, la determinación permanece en pie. El debate nacional no canalizó la rabia popular y este fin de semana los chalecos amarillos cubrieron las calles con cerca de 70 mil personas. La represión fue feroz. En la Plaza de la República donde debía llevarse a cabo “la noche amarilla” había más policías que manifestantes. Llovieron los palos y los gases lacrimógenos para impedir que la noche parisina se vistiera de amarillo. 

Varios incidentes de cierta seriedad empañaron la marcha en la capital francesa. Grupos de fachos salieron al encuentro de algunas columnas amarillas. En la Plaza de la Bastilla, el ambiente era una mezcla muy extraña de gente caminando tranquila con sus hijos, otros que hacían compras, un montón de turistas de todas las nacionalidades que acudieron a la Bastilla para ver y filmar a los chalecos con sus teléfonos y chalecos amarillos desplegados en la Plaza en medio de varios ejércitos de policías antimotines. Los gritos “Macron Demisión”, los gases lacrimógenos y los proyectiles lanzados desde uno y otro bando volvieron a ser el ingrediente común. Los enfrentamientos dejaron varios heridos graves, entre ellos una de las figuras de los chalecos amarillos, Jérôme Rodrigues, herido en un ojo. Todas las historias comunes a media humanidad daban vueltas alrededor de la Plaza de la Bastilla. Gente que no llega a fin de mes, otros que no pueden pagar la luz o el gas, jubilados que apenas sobreviven con su pensión y matrimonios torturados por un banquero a causa de un descubierto de 150 euros. El acoso y la destrucción cotidiana del liberalismo opresor contra los más vulnerables. La rutina demoledora de un sistema infectado que se venga con los más frágiles lo que le perdona y regala a los poderosos y acomodados.


Ahora, el tema del futuro del movimiento se plantea como nunca en un momento en que las contra manifestaciones organizadas por las “pañuelos rojos” toman también la calle en defensa de Emmanuel Macron. Una de las figuras iniciales de los chalecos amarillos, Ingrid Levavasseur, decidió integrar una lista electoral amarilla de cara a las elecciones europeas de este año. Ello provocó un cisma dentro de un grupo que no se hace ninguna ilusión con los encantos desiguales de la democracia representativa. Los encontronazos a los que dio lugar el ingreso en el repudiado espacio político tradicional de Ingrid Levavasseur traducen las dos corrientes que fracturan hoy al movimiento: por un lado están quienes no renuncian a derrocar al gobierno en la calle con la repetición de las manifestaciones y mantienen una desconfianza radical hacia los representantes políticos: por el otro, los moderados. Este sector está convencido de que no se debe dejar flotando en el vacío todo e capital acumulado por los chalecos amarillos y que estos deben imperativamente comprometerse en el campo político. Uno de los líderes de los chalecos, Maxime Nicolle, alias Fly Rider, impugnó la candidatura de Levavasseur, a la que calificó de “traición”. Según Fly Rider, competir en “las elecciones europeas equivale a permanecer en el sistema actual e ingresar en un juego en el cual nosotros no fijamos las reglas. No crean que participando en las elecciones van a cambiar algo. Si ese fuera el caso, hace mucho tiempo que las cosas habrían cambiado”. Presentar una lista para las elecciones europeas de mayo de 2019 es, para el ala más radical, una triple traición: va contra la identidad fundamental del movimiento, introduce la figura del líder, algo que no existe entre los chalecos según la interpretación tradicional del término. Y, por ultimo, rompe el equilibrio horizontal de los procesos de decisiones tal y como lo conciben los chalecos. Levavasseur se lanzó sola, sin consultar con nadie y tomó a todos por sorpresa. Los opositores acusan hoy a la candidata de “estar robando los valores y la identidad del movimiento”. El sector más intransigente no cambia de hoja de ruta. Su representante más visible, el camionero Eric Drouet, estimó que la candidatura de Ingrid Levavasseur es pura y simplemente una “recuperación abyecta”. Luego convocó a un “bloqueo general” de Francia desde el 5 de febrero. Drouet es el principal adversario de todo contacto con las normas de la democracia representativa. En su pagina Facebook realizó un sondeo de opinión: de los 19 mil votantes, el 98% se opuso a que exista una lista “chalecos amarillos” en la consulta europea. La mujer, de profesión enfermera y hasta hace unas semanas extremadamente popular, puede pagar esa oposición masiva en las urnas. No es la única que ha sido puesta en la picota. Todos los demás chalecos que coquetearon con un sistema al que la mayoría repudia fueron expulsados o aislados de forma masiva. Esa es la posición contraria que defiende la futura candidata. Según explica, se “trata de ir a Bruselas para que las demandas ciudadanas sean escuchadas”.


El Ejecutivo, gracias al debate nacional, ha recuperado en los últimos 10 días un poco de popularidad. Pero basta con caminar un rato con los chalecos amarillos o acercarse a las muchas rotondas que aún ocupan para sentir una ceniza espesa, algo que no se traga, una suerte de desesperanza a la que ninguna de las tantas artimañas de la comunicación política logra, por ahora, apaciguar.
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OIT: transforman nuevas fuerzas el mundo laboral

Nuevas fuerzas están transformando el mundo laboral, advirtió ayer la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al señalar que los avances tecnológicos crearán puestos, pero con riesgo para los menos preparados.

“Los avances tecnológicos –inteligencia artificial, automatización y robótica– crearán puestos de trabajo, pero quienes van a perder sus empleos en esa transición serán los menos preparados para aprovechar las nuevas oportunidades”, señala el informe Trabajar para un futuro más prometedor, elaborado por especialistas que integran la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, de la OIT, el cual fue presentado en Ginebra el mismo día en que el organismo multilateral, dependiente de la Organización de las Naciones Unidas, cumplió 100 años.


La comisión propone un programa centrado en las personas, basado en la inversión para la capacitación de los individuos, las instituciones laborales y el trabajo decente y sostenible.
Emitió recomendaciones para hacer frente a los desafíos generados por los profundos cambios, sin precedente, que tienen lugar en el mundo laboral, entre las cuales destaca la garantía universal del empleo, la protección social desde el nacimiento hasta la vejez y el derecho al aprendizaje permanente.


Los especialistas subrayan la necesidad de una gestión del cambio tecnológico que favorezca el trabajo decente; mayores inversiones en las economías rurales, verdes y del cuidado ambiental; una agenda transformadora y mensurable en favor de la igualdad de género y la restructuración de los incentivos a las empresas, con el fin de estimular las inversiones a largo plazo.


En la presentación del informe, Ciryl Ramaphosa, presidente de Sudáfrica y miembro de la comisión redactora del informe, dijo que se viven tiempos turbulentos en el trabajo, debido a un contexto marcado por la globalización, la tecnología, la demografía e incluso las problemáticas ambientales.


Destacó que cada vez hay mayor desigualdad en el mundo del trabajo, pues existen países que se están alejando del multilateralismo y se están yendo hacia el unilateralismo y el nacionalismo.


Respecto de la era digital, el texto expresa que es necesario aumentar las inversiones para conseguir un crecimiento y desarrollo humano, pues el producto interno bruto no es una medida de calidad suficiente.

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Un estado de India realizará el mayor experimento del mundo con renta básica universal

Sikkim, uno de los estados más pequeños de India, está a punto de emprender un experimento social de relevancia global: su partido gobernante ha anunciado que introducirá una renta básica universal para sus 610.577 habitantes.


Si ese territorio nororiental indio tiene éxito, esta medida representará la mayor prueba en el mundo para implantar un concepto destinado a aliviar la pobreza, informa el diario estadounidense The Washington Post.


Esa región ya fue una de las primeras en prohibir los sacos plásticos en 1998 y la primera en dejar de utilizar pesticidas y fertilizantes. Con un nivel de alfabetización del 98 %, Sikkim ha reducido al 8 % la proporción de habitantes que viven bajo el umbral de pobreza en comparación con el casi 30 % de India.


"Con la agravación de la desigualdad global, queremos asegurar que cerramos esa brecha", ha asegurado Prem Das Rai, el único representante de Sikkim en el Parlamento de India, quien no ha revelado los costes potenciales de este programa anunciado de cara a las elecciones de la próxima primavera boreal.
Ese plan se apoyará en los ingresos del turismo —la mayor fuente de ganancias del lugar, con más de 2,5 millones de visitantes anuales— y la generación eléctrica: Sikkim vende el 90 % de su electricidad.


Por el momento, el Gobierno local consulta con expertos y accionistas el modo de llevar a cabo su plan y espera completar los preparativos para 2022, ha detallado Rai.
La renta básica universal es una forma de seguridad social, que supone que todos los ciudadanos reciban por parte del Gobierno un pago, regular y sin condiciones. La suma que recibirán los residentes del estado indio por el momento no se precisa.

Publicado: 23 ene 2019 07:20 GMT | Última actualización: 23 ene 2019 08:07 GMT

La experiencia de otros países
Distintos países del mundo ya realizaron intentos de implementar esta medida. Por ejemplo, un proyecto piloto de la renta básica universal empezó en abril de 2017 en Ontario (Canadá), con participación de 4.000 personas, en el marco del cual recibían hasta 16.989 dólares canadienses al año. Sin embargo, terminó al cabo de un año con el cambio del Gobierno local: las nuevas autoridades estimaron que el programa era costoso y desalentaba a los participantes a buscar trabajo.
En Finlandia, un programa parecido ―con 560 euros mensuales― fue probado durante dos años y se completó el pasado mes de diciembre. Por el momento, las autoridades no planean continuarlo.
En 2016, en un referéndum en Suiza la mayoría de los ciudadanos rechazó la idea de implementar una renta básica universal de 2.300 euros al mes.

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En medio de las crisis latinoamericanas, ¿por qué florece la Bolivia de Evo Morales?

El país del altiplano mantiene hace más de una década una estabilidad, crecimiento económico y mejora de los índices sociales que contrasta con sus vecinos.

En enero de 2006, por primera vez en la historia de Bolivia, asumía el Gobierno un presidente indígena. Evo Morales Ayma, dirigente sindical cocalero, había triunfado meses antes con más del 50% de los votos en una elección sin precedentes.


Su victoria se inscribió en una oleada progresista y de izquierda que llegó a los Gobiernos de América Latina durante los primeros años del siglo XXI. Para ese entonces ya estaban en la presidencia Hugo Chávez en Venezuela, Lula da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina y Tabaré Vázquez en Uruguay. Unos meses después se sumaría Daniel Ortega en Nicaragua y en 2007 Rafael Correa en Ecuador.


No obstante, en comparación con sus pares (quizás exceptuando el caso uruguayo), Bolivia logró consolidarse como un modelo social, político y económico estable que no sufrió las crisis económicas y políticas de Venezuela o Nicaragua ni perdió el Gobierno mediante golpes de Estado e 'impeachments' –como en Brasil, Honduras y Paraguay– o elecciones –como en Argentina–. ¿A qué se debe esta excepcionalidad?


Estadísticas contundentes


Según datos del Banco Mundial, en 2006 el Producto Bruto Interno (PBI) boliviano era de 11.452 millones de dólares. Para 2017 ese número había aumentado más de tres veces llegando a 37.509 millones. En el mismo período de tiempo, el ingreso anual per cápita pasó de 1.120 dólares a 3.130 y la esperanza de vida subió de 64 a 71 años. A su vez, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) del país, sostiene que la pobreza se redujo del 59,9% cuando asumió Evo Morales al 36,4% el año pasado.


Por otra parte, como remarca el investigador y máster en Desarrollo Económico y Sostenibilidad Sergio Martín-Carrillo, Bolivia "ha sido el país suramericano que mayor crecimiento económico ha experimentado, incluso manteniendo un ritmo por encima del 4% a pesar del contexto de debilidad que vive la región desde el año 2015". Esto fue acompañado de un descenso constante de la inflación, que pasó de un 12% en 2007 a menos de un 2% en lo que va de 2018.


Estos logros se sostuvieron en una política que contradice los postulados neoliberales que impulsan hoy Gobiernos de países vecinos como Argentina, Chile, Paraguay o el electo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.


Las razones


El sociólogo y escritor boliviano Antonio Abal enumeró en diálogo con este medio "los ejes del sostenido crecimiento de la economía de Bolivia".


Según su mirada, se trata de una política basada en "nacionalizaciones de sectores estratégicos, como las comunicaciones, los hidrocarburos y la minería"; la redistribución de los ingresos estatales, "sobre todo en infraestructura productiva"; el "fortalecimiento del mercado interno"; una política monetaria de "apreciación de la moneda nacional", es decir, una "desdolarización de la economía"; y finalmente una fuerte inversión en procesos industriales como el "litio, lácteos, textiles, etc. y fomento de las pequeñas y medianas empresas, con facilidades en los soportes crediticios".


En el mismo sentido se expresó el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, en una entrevista con Página/12, donde explicó lo que para él son los cuatro factores principales de este éxito económico.


En primer lugar, que el Estado controle como propietario los principales sectores generadores de excedente económico: hidrocarburos, electricidad y telecomunicaciones. Por otra parte, llevar a cabo una redistribución de la riqueza, "pero de una manera sostenible", de forma que "los procesos de reconocimiento y ascenso social de los sectores subalternos populares e indígenas tenga una sostenibilidad en el tiempo".


En tercer lugar, al igual que como sostiene Abal, "apuntalar el mercado interno" y, por último, la "articulación entre el capital bancario y el productivo, lo que implica que el 60% de los ahorros de los bancos se dirige al sector productivo, generando mano de obra".


Políticas públicas de redistribución


A esto se suma una serie de programas sociales que han acompañado la mejora económica y han sido los dispositivos que han garantizado una redistribución de la riqueza. En ese sentido, Martín-Carrillo enumeró tres que considera los más importantes: el Bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad y el Bono Juana Azurduy


El primero de estos fue lanzado durante el primer año de Gobierno y apunta a que los niños y niñas finalicen la escuela. Supone un aporte de 200 bolivianos (29 dólares) a estudiantes de escuelas públicas a cambio de que sostengan un mínimo de un 80% de asistencia a clases. Durante 2018 hubo 2.221.000 de estudiantes beneficiados por esta iniciativa. A su vez, esto logró que entre 2006 y 2017 la deserción escolar en primaria cayese del 6,5% al 1,8% y en la educación secundaria fue del 8,5% al 4%.


Por su parte, la Renta Dignidad, vigente desde 2007, apunta a la población de adultos mayores –60 años o más– e implica 250 bolivianos (36 dólares) para las personas con pensiones de jubilación y 300 (43 dólares) para personas que no tienen pensiones de jubilación.


Finalmente, el Bono Juana Azurduy está dirigido a mujeres gestantes a las cuales estipula el cumplimiento de cuatro controles prenatales, parto institucional y control postparto, así como para niños y niñas condicionado a 12 controles integrales de salud bimensual.


También ha habido una política agresiva de incremento del Salario Mínimo Nacional, que en 2005 equivalía a 440 pesos bolivianos (57 dólares de aquel entonces) y en la actualidad llega a 2.060 (298 dólares). Asimismo, este año, debido al crecimiento económico, tal como informó la Agencia Boliviana de Información, el Ejecutivo dispuso el pago del doble aguinaldo para todos los trabajadores públicos y privados.


Un proceso con debates y tensiones


Más allá de su situación actual, los Gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) no han estado al margen de problemas, algunos incluso muy graves. Quizás, el punto más álgido fue en el año 2008, cuando la llamada 'Media Luna', que incluía cuatro departamentos orientales del país, intentó escindirse del resto del territorio por acción de los sectores de la derecha boliviana que contaban con el apoyo solapado de EE.UU.


No obstante, con respaldo de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), esa crisis logró ser superada y apenas unos meses después el proceso avanzaba proclamando una nueva Constitución a comienzos de 2009, la que declaró el carácter "Plurinacional" del Estado, reconociendo en la ley suprema del país a los pueblos originarios históricamente negados. Evo Morales pasó a encarnar así, ya no solo simbólica sino institucionalmente, el ascenso definitivo de los sectores marginados durante siglos de la política nacional.


Si bien para Abal no se puede "hablar de etapas, sino de una sostenida aplicación de un modelo económico", a partir de ese momento se puede analizar una profundización de algunos aspectos. Se trata de un punto de inflexión en el cual se comienza a hablar de "socialismo comunitario", lo que el sociólogo define como "una aproximación teórica a la aplicación del marxismo y sus categorías para comprender las lógicas de los 'ayllus' (comunidades)", que como indicaron muchos autores, mantenían estructuras de 'comunismo primitivo' o comunitarias contrarias a la propiedad privada y la acumulación individual.


Por su parte, García Linera sostiene que, una vez superada esa ofensiva de la derecha, se abrió un nuevo momento en la revolución boliviana que él ha denominado de "tensiones creativas". Es decir, debates al interior del proceso que lo hacen avanzar.


Al respecto, Abal asegura que en los movimientos sociales conviven dos tendencias político-ideológicas: "una la sindical, centrada en la reivindicaciones sectoriales, y la otra revolucionaria, como parte del proceso de cambio y parte del gobierno". Es en la disputa de esas dos miradas donde se dan las tensiones creativas que, desde su punto de vista, son "la dialéctica del movimiento de conciencia de la clase".


La lógica "obrerista", según el sociólogo, no logra terminar de comprender "la otra lógica organizativa e ideológica de los pueblos originarios". Y esto lo atribuye a una contradicción impulsada durante décadas de enfrentar "indios contra obreros" y que "fue fomentada en una etapa del nacionalismo revolucionario (1952 – 1985)".


Finalmente, el analista apunta que "el vínculo potente se encuentra entre el Gobierno y los movimientos sociales", donde "el gran articulador de este bloque es, sin duda, Evo Morales, incluso más allá del instrumento político". Como contracara, Estado y movimientos sociales "aún se encuentran distanciados", porque este último "mantiene su matriz colonial no superada".


Una revolución con futuro


Si bien los procesos políticos nacionales difícilmente pueden sobrevivir mucho tiempo aislados, además de sus fortalezas internas, Bolivia cuenta todavía con aliados en el continente. Más allá de sus propios conflictos están Venezuela, Nicaragua y también Cuba, países con los que integra la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (Alba). Cabe recordar que, con colaboración de La Habana, en 2008 se declaró "libre de analfabetismo" a todo el territorio boliviano.


Por otra parte, a pesar del traspié sufrido en el referéndum de comienzos de 2016, que impedía a Morales volver a presentarse en las elecciones presidenciales de 2019, esto finalmente fue habilitado por el Tribunal Supremo. Con su candidatura y una derecha por ahora dividida, la continuidad del proceso parece estar asegurada.


Por último, pero no menos importante, García Linera pronosticó en el reciente Foro Mundial de Pensamiento Crítico, llevado a cabo en Buenos Aires, que los Gobiernos conservadores de la región durarán poco tiempo y luego vendrá un nuevo auge progresista y de izquierda.


"Estamos enfrentando una oleada conservadora neoliberal que tiene dos limites intrínsecos: es fosilizada y es en sí misma contradictoria", apuntó. Y detalló que en estos países se están "repitiendo las recetas que hace veinte años fracasaron", por lo que "no hay inventiva, no hay creatividad, no hay esperanza".


A su vez, "el neoliberalismo actual solamente moviliza odios y resentimientos". Es decir, que está "fundado en la negatividad y no en la proposición. No en la esperanza de mediano plazo, sino en el rechazo emotivo de corto plazo. Y eso tiene patas cortas", completó el vicepresidente boliviano.


Por eso, con optimismo, sentenció: "En vez de vivir una larga noche neoliberal, hemos de vivir una corta noche de verano neoliberal. Y ahí es donde nos toca a nosotros reconocer lo que hicimos bien, reconocer lo que hicimos mal, y prepararnos". "La izquierda tiene que volver a prepararse para tomar el poder en los siguientes años en el continente", concluyó.

 

Publicado: 27 nov 2018 18:54 GMT

 

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La protesta de los 'chalecos amarillos' deja graves disturbios y 130 detenidos en Francia

Unas 8.000 personas tomaron las calles de París, donde se han producido 42 detenidos por el momento. El Gobierno condena la violencia de esta protesta y la achaca a "sediciosos" vinculados a la ultraderechista Marine Le Pen


La protesta de los llamados chalecos amarillos, un movimiento nacido hace escasas semanas en Francia contra el alza de los precios de los combustibles y por la pérdida del poder adquisitivo, ha dejado un reguero de violencia, sobre todo en París, donde se habían desplazado manifestantes de varias regiones. Gases lacarimógenos, barricadas de fuego y enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes han dejado un saldo de más de cien detenidos en todo el país, aunque las protestas continúan en los Campos Elíseos de la capital francesa.


Según datos oficiales, más de 106.000 personas se manifestaron en todo el país, frente a las 280.000 de hace una semana, lo que permitió al ministro francés del Interior, Christophe Castaner, hablar de "importante debilitamiento" del movimiento de protesta identificado con la prenda fosforescente obligatoria en todo vehículo.


En total, se organizaron más de 1.600 acciones en el país, sobre todo en centros comerciales, señaló el ministro, quien aseguró que, aunque la mayor parte fue pacífica, se registró "un endurecimiento" con respecto a los últimos días.


Pero todos los focos estaban puestos en París, donde los chalecos amarillos, hasta ahora más presentes en provincias, quisieron llevar la protesta para hacerse oír cerca del poder.
La iniciativa acabó en un enfrentamiento en los Campos Elíseos, emblema de la ciudad, convertida en un campo de batalla entre grupúsculos violentos que el Gobierno identifica con la extrema derecha, que lanzaron objetos a los antidisturbios y levantaron barricadas, respondidos por gases lacrimógenos, cañones de agua y cargas policiales.


En total, 130 personas fueron arrestadas, 42 de ellas en París, la mayoría por lanzamiento de objetos a la policía.


Barricadas incendiadas, paradas de autobús destruidas, al igual que terrazas de cafés y escaparates de comercios, imágenes duras en uno de los atractivos turísticos más reconocibles de una de las ciudades más visitadas del mundo.


El ministro del Interior, Christophe Castaner, acusó a la líder de extrema derecha, Marine Le Pen,de avivar las protestas en la capital. "Las redes de ultraderecha estuvieron muy movilizadas en los Campos Elíseos", dijo. Según la policía, hubo unos 20 heridos en esta zona de la capital francesa.


8.000 personas tomaron la avenida


De acuerdo con los datos oficiales, 8.000 personas invadieron la avenida, en medio de un imponente dispositivo policial que tenía la consigna de alejarlas del vecino palacio del Elíseo, residencia del presidente del país, Emmanuel Macron, en el punto de mira de los descontentos, que reclamaron su dimisión y que querían que su grito de protesta llegara a sus oídos.
El Gobierno, que desplegó 3.000 agentes en la ciudad, había dispuesto que la manifestación se desarrollara en el Campo de Marte, frente a la Torre Eiffel, pero este grupo heterogéneo, oficialmente ajeno a partidos y sindicatos, desoyó la consigna.


Castaner acusó a "sediciosos de la ultraderecha" de provocar los enfrentamientos con los antidisturbios y recomendó a los chalecos amarillos alejarse de estos "violentos".
En su punto de mira situó a la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, que la víspera había llamado a concentrarse en los Campos Elíseos, pese al veto explícito del Ejecutivo a ese lugar. "Los sediciosos han respondido al llamamiento de Marine Le Pen", agregó el ministro, quien les acusó también de los ataques que han sufrido en los últimos días diputados del partido de Macron.


Le Pen se defendió, aseguró que en ningún momento llamó a cometer actos violentos y acusó a Castaner de no haber sido capaz de contener a los grupúsculos radicales.
Macron: "No cabe la violencia"


A través de Twitter, Macron se declaró "avergonzado" por "los que han violentado a otros ciudadanos y a periodistas, los que han tratado de intimidar a cargos electos", y afirmó que en Francia "no cabe la violencia".


La tensión registrada en París contrastó con el ambiente más distendido del resto del país, donde al igual que el sábado pasado los "chalecos amarillos" bloquearon carreteras y puntos logísticos, abrieron peajes de automóviles y organizaron protestas.


El Gobierno no informó de incidentes, a diferencia del pasado sábado, cuando se produjo una víctima a la que se añadió otra en el transcurso de la semana, cuando los actos de protesta se mantuvieron, con menor intensidad, por toda la geografía francesa.


El punto más violento ha sido la isla de La Reunión, en el Índico, donde la extrema situación llevó al Ejecutivo a decretar el toque de queda, mientras Macron ordenaba el despliegue del Ejército.


La clase política en pleno pidió una reacción al presidente, que por el momento se ha limitado a asegurar que mantendrá su decisión de imponer una tasa ecológica a los carburantes, destinada a reducir el uso de los más contaminantes, medida que está en el origen del movimiento de los chalecos amarillos.


Macron tiene previsto anunciar el próximo martes un conjunto de medidas que atenuen ese impuesto en los hogares más modestos.


Hasta ahora, el presidente elegido en mayo de 2017 no ha dado marcha atrás en ninguna de sus decisiones, pese a las protestas callejeras.
Pero a menos de un año de las europeas, la primera cita con las urnas desde que llegó al Elíseo, y con una popularidad muy dañada, la situación es más delicada.

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Los ingresos per cápita de América Latina llevan 60 años estancados

El Banco de Desarrollo CAF analiza en Bogotá las fórmulas para reducir la brecha con las economías avanzadas

América Latina necesita incrementar con urgencia sus índices de productividad. La brecha que la separa, en su conjunto, de las economías más avanzadas es aún profunda y la fotografía del pasado reciente demuestra que la situación, en lo sustancial, no ha mejorado en los últimos 60 años. Así lo indica CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, que este jueves ha presentado en Bogotá un informe que arroja un diagnóstico sobre el panorama socioeconómico lleno de desafíos e insta a los Gobiernos de la región a poner en marcha una agenda de reformas estructurales.


"El habitante latinoamericano promedio tiene una cuarta parte del ingreso de un estadounidense típico. Incluso dentro del grupo de países más avanzados de la región, el nivel de ingreso per cápita actualmente fluctúa aproximadamente entre 20% y 40% del de Estados Unidos", señala el informe. "En el año 1960 el habitante latinoamericano promedio tenía un 20% del ingreso de un estadounidense típico. Hoy, la situación sigue siendo prácticamente la misma. Otros países, por el contrario, han mostrado importantes avances en el mismo periodo: Corea del Sur, por ejemplo, pasó de un ingreso per cápita del 7% del de Estados Unidos a uno del 67% en ese período".


A eso se añade que "la productividad laboral", según esta institución, "es de alrededor del 30% con relación a la de Estados Unidos, en contraste con la del Reino Unido, del 75%, Australia, del 82%, o Alemania, del 90%". Con estas premisas, explica a EL PAÍS Pablo Sanguinetti, vicepresidente de Conocimiento de CAF, América Latina afronta retos enormes relacionados con el crecimiento y la productividad de las economías, cuyas disfunciones están a la base de esta brecha. "La productividad es baja en todo, el problema es transversal, de la infraestructura al sector financiero, y hay que trabajar para mejorarla en cada sector", apunta. Al mismo tiempo, se debe hacer frente a la alta informalidad.


¿Qué pueden hacer las autoridades? En opinión de Sanguinetti, se trata de lograr "mayor competencia, mejor acceso a insumos, un mejoramiento de las relaciones laborales y finalmente el acceso a financiamiento". Eso no significa que hasta ahora los Gobiernos no hayan hecho esfuerzos. El Banco de Desarrollo reconoce "que muchos países de la región han llevado a cabo planes para impulsar la productividad". No obstante, en líneas generales el insuficiente ritmo de crecimiento tiene que ver con "bajos niveles de innovación, barreras a la financiación de empresas e individuos, brechas en la adopción de nuevas tecnologías, marcos regulatorios que no suelen propiciar la entrada y salida de empresas o los centros logísticos poco desarrollados para comercializar exitosamente productos y servicios".


El estudio de CAF apuesta por aplicar una agenda de reformas institucionales que se han abordado durante dos días en un encuentro de alrededor de 500 líderes latinoamericanos. Ayer recibieron la bienvenida del presidente de Colombia, Iván Duque, quien prometió acabar con la informalidad para que los ingresos medios superen los 20.000 dólares per cápita en tres décadas, y debatieron las fórmulas para superar los obstáculos de la productividad urbana y mejorar la calidad del empleo.


Esas reformas deben, según el Banco, no solo promover la competencia, sino "fomentar la cooperación entre empresas mediante el desarrollo de conglomerados productivos; impulsar ecosistemas innovadores y la adopción tecnológica; mejorar el acceso al financiamiento de empresas y reducir las barreras de oferta y demanda para el acceso a recursos financieros formales por parte de empresas e individuos; o limitar los marcos regulatorios y políticas hostiles que dificultan la entrada y salida de empresas y afectan la eficiencia en la asignación de recursos productivos".


Luis Carranza Ugarte, presidente ejecutivo de CAF, resumió esos desafíos con una pregunta y un toque de ironía: "¿Cuánto es dos más dos?". La respuesta no es tan obvia, en realidad, sobre todo en economía. "Normalmente, el economista se demora un tiempo y dice… ¿Cuánto quieres que sea? En economía dos más dos no siempre es cuatro. Dos más dos son ocho, esa es la historia de los países europeos. En Latinoamérica dos más dos en promedio han sido cuatro, y eso no es suficiente para llegar a la prosperidad", afirmó. La pelota está ahora en el tejado de los sectores productivos y de los Gobiernos de la región.

Por F. MANETTO
Bogotá 8 NOV 2018 - 19:46 COT

 

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El Santander tiene más ingresos que Colombia y Telefónica más que Rumanía

157 multinacionales están entre las 200 “entidades” más ricas del mundo, en una lista que incluye a los Estados soberanos. La multinacional de la distribución Walmart es la compañía más rica, por debajo de nueve países.

 

Las diez multinacionales más grandes de la tierra acumulan, combinadas, más riqueza que los 196 Estados menos prósperos. Walmart, State Grid, Sinopec Group, China National Petroleum, Royal Dutch Shell, Toyota, Volkswagen, BP, Exxon Mobile y Berkshire Hathaway ingresan, cada una, más dinero que los 196 Estados menos ricos de las 222 países del mundo.


Un año más, el informe de Global Justice Now!, combinando la lista de riquezas de la revista Fortune y el “libro de hechos” de la CIA sitúa a la multinacional de la distribución Walmart como la décima entidad más rica, por encima de España, que ocupa el undécimo puesto en ingresos con 492 billones de dólares (492.400.000.000 euros).


Estados Unidos, con ingresos por valor de 3.336.000.000.000 —tres mil trillones— y China, 2.500 trillones, son las principales potencias de la lista. No obstante, es importante destacar el control por parte del Gobierno chino de tres de las cuatro principales corporaciones más ricas del mundo.


Con la notable excepción de Walmart, las principales compañías del mundo se dedican al sector energético o a la automoción. Apple, en el puesto 29, y más rica que Suiza o Noruega, es la primera de las tecnológicas. Amazon, la que más ha subido respecto a los datos publicados en 2017, en un año ha pasado del puesto 73 al 40.


Santander, primera entidad española


Entre las multinacionales con origen español, el Santander ocupa el puesto 109, con unos ingresos el año pasado de 87 mil millones de euros, más que los de Colombia o Irlanda. Telefónica se encuentra cien puestos más abajo, por delante de Rumanía. El BBVA está en el puesto 278, Repsol en el 318, ACS en el 341, Iberdrola en el 391 —por encima de Ecuador—, Gas Natural en el puesto 491 y Mapfre en el 503 —con más ingresos que Marruecos—.


Global Justice Now! realiza este ránking a modo de denuncia de la acumulación por parte de las corporaciones. Uno de sus portavoces, Nick Dearden, señala cómo ese poder está "en el corazón" de problemas comunes a la humanidad como la desigualdad y el cambio climático. Asimismo, critica la presión de estas corporaciones del tamaño de Gobiernos para evitar la rendición de cuentas en términos de violación de derechos humanos o una mayor regulación de su actividad fiscal.


Esta semana se celebra en Ginebra la cuarta reunión del grupo de trabajo intergubernamental encargado de elaborar un instrumento jurídicamente vinculante para obligar a las transnacionales a respetar los derechos humanos por todo el mundo, un tratado al que se opone la Unión Europea y países como México o Rusia. Estados Unidos ha declinado trabajar en este grupo de trabajo desde un principio.

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Esperando al robot: cómo las máquinas cambiarán la economía en los próximos cuatro años

El Foro Económico Mundial ha presentado un informe sobre el impacto a corto plazo de la economía de la “cuarta revolución industrial”. Pese a que aseguran que no se perderán empleos, este foro insinúa que será necesaria una reconversión profunda de la actividad humana.

No es solo un lema; la cuarta revolución industrial es una realidad que se proyecta sobre el futuro inmediato de la humanidad y la economía mundial. El Foro Económico Mundial (WEF) ha presentado esta semana su informe sobre el futuro de los trabajos en el periodo 2018-2022. No hay ciencia ficción, solo una proyección sobre el impacto de la tecnología ya existente y de la que se desarrollará en los próximos cuatro años. El diagnóstico va por barrios: para el World Economic Forum, las posibilidades de esta evolución de las tecnologías supondrán un aumento de puestos de trabajo para los humanos. Una mirada crítica encontrará motivos para la preocupación.


Este foro, basado en Ginebra (Suiza), tiene entre sus objetivos la cooperación entre multinacionales y sector privado con los Gobiernos. De este modo, su prospección de las consecuencias económicas de la cuarta revolución industrial establece una condición de partida, que es la reforma de los sistemas de educación y formación, de los mercados laborales y de los “contratos sociales existentes”, entre otras intervenciones. De este modo, siempre según en WEF, en los próximos cuatro años se crearán 133 millones de nuevos “roles” en el mercado laboral “más adaptados a la nueva división del trabajo entre humanos, máquinas y algoritmos”. A cambio de estos 133 millones de nuevos roles, la organización calcula que se perderán 75 millones de trabajos, estos sí, casi exclusivamente humanos.


La encuesta realizada para el informe —sobre una base de empresas que suponen 15 millones de empleos— establece una pérdida de empleos de 0,98 puestos de trabajo y un aumento de la oferta que superaría los 1,7 millones de puestos. No obstante, pese a esta visión próspera, la mitad de las multinacionales encuestadas responde que la economía de los próximos cuatro años supondrá la reducción de empleos a tiempo completo en su fuerza de trabajo. Sólo un 38% cree que estos cambios repercutirán en más contrataciones.


El desplazamiento no es solo de máquinas o algoritmos por humanos, sino que la evolución tecnológica también tendrá efecto en el desplazamiento espacial de las industrias y los servicios a emplazamientos geográficos por distintos motivos —aunque los costes laborales siguen siendo los preeminentes—. Un 48% de las compañías encuestadas consideran que la cuarta revolución industrial acarreará una modificación de los emplazamientos de su actividad.


En 2018, explica el estudio, la presencia de máquinas y algoritmos aumentará en los 12 sectores que analiza el estudio. A día de hoy, en estos sectores el total de tareas, medidas en horas, realizadas por homo sapiens supone un 71% del total. Un 29% de esas tareas son realizadas por máquinas no humanas. Para 2022, la balanza estará mucho más equilibrada: un 58% de las tareas las seguirán haciendo personas, un 42% serán hechas por máquinas y algoritmos.


Las tendencias inherentes a este cambio tecnológico ya se han hecho notar en el cuatrienio anterior. Empleos como los de periodista, dispensadores de alimentos y bebidas, auxiliares administrativos, diseñadores gráficos, fotógrafos y arquitectos han perdido pie en las necesidades de contratación. En cambio, diseñadores de software y profesiones asociadas a recursos humanos y márketing salen ganando en la demanda de contratación, y se espera que sigan siendo sectores de alta demanda.


Reciclaje de humanos


El WEF dedica especial atención al "imperativo de recapacitación" de algunas profesiones y, en el análisis geográfico, de algunos países —aunque España no aparece más que en el epígrafe Europa Occidental, Francia es el Estado que requiere de mayor adaptación a la nueva economía, según el Foro Económico Mundial—. Más del 54% de las personas asalariadas a día de hoy necesitarán una reeducación en las nuevas características de la economía digital; el 35% de ese porcentaje necesitará adecuarse durante más de seis meses a ese contexto.


Esta organización insiste en que las habilidades “más humanas” son las mejor situadas para el cambio tecnológico. Harán falta dosis industriales de creatividad, asertividad, iniciativa, persuasión y negociación para paliar la inferioridad del homo sapiens a la hora de introducir datos, ensamblar piezas, llamar a la puerta con un catálogo de ventas, etcétera. Son algunos de los puestos de trabajo que el WEF ha señalado como “redundantes”. Curiosamente, a los empleos en peligro señalados habitualmente —repartidores, teleoperadores, reparadores de aparatos electrónicos— se unen en este informe los empleos de abogados y abogadas.


Las máquinas adquirirán, en los próximos cuatro años, cada vez más competencias en procesamiento de datos —actualmente se las utiliza para el 47% de las horas dedicadas a esta tarea, en 2022 será el 62%— o documentación relacionada con el trabajo —sus competencias subirán hasta el 55% desde el actual 36%—. Su entrada será menor en competencias como la toma de decisiones y razonamientos, pese a que su presencia aumentará desde el actual 19% de las horas hasta el 28%. Otro aumento importante se producirá en auditoría, coordinación y gestión de grupos: dentro de cuatro años, el 29% de estas actividades las harán máquinas.


Un cambio de paradigma


El Foro Económico Mundial señala tres actores a la hora de abordar estos cambios, industria, gobiernos y trabajadores. Los Gobiernos, indican, deben adaptar la educación a este salto. Sus recomendaciones son un reforzamiento del llamado conocimiento STEM (por las siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y de las habilidades “no cognitivas” asociadas al liderazgo o la persuasión. Pese a que el WEF omite una recomendación clara, el informe insinúa que el cambio de modelo, puede llevar aparejado necesariamente, la implementación de una renta básica de nuevo tipo.


Respecto a los trabajadores, en su encuesta, el WEF reseña que los sindicatos son el último actor que las empresas señalan como factor clave para la transición a la economía del big data. El Foro señala como una responsabilidad individual de las personas asalariadas desarrollar sus carreras en el nuevo contexto. En todo caso, concluyen, “aunque la idea de una renta básica puede seguir siendo políticamente y económicamente inviable en el periodo 2018-2022, algunas variantes o aspectos de la idea, como proporcionar una ‘fondo de aprendizaje universal’ para que las personas recurran a él cuando sea necesario, podría recibir una atención creciente en los próximos años”.

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