El telescopio gigante de China hace sus primeros descubrimientos en el espacio

Conocido como FAST, logró captar dos púlsares que se encuentran a 16.000 y 4.100 años luz respectivamente.

 

El Telescopio de Apertura Esférica de 500 metros (FAST, por sus siglas en inglés), que fue inaugurado en septiembre de 2016 en China y es considerado el más grande del mundo, ya comenzó a cosechar sus primeros frutos y detectó dos estrellas giratorias conocidas como púlsares.


El descubrimiento fue dado a conocer por los Observatorios Nacionales Astronómicos de China (NAOC, por sus siglas en inglés).


Dos de los púlsares, llamados J1859-01 y J1931-01, están a 16.000 y a 4.100 años luz de la Tierra, con periodos de rotación de 1,83 y 0,59 segundos, respectivamente.
Los púlsares son estrellas de neutrones que se formaron tras la explosión de una supernova. Tienden a girar muy rápido y emiten fuertes señales de radio.


Según Li Di, científico jefe de la división de radioastronomía de la NAOC, los púlsares fueron descubiertos el 22 y 25 de agosto, cuando el FAST exploraba el plano galáctico del sur, informó el diario 'China Daily'.


El hallazgo fue confirmado posteriormente por el radiotelescopio de Parkes en Australia.


Li Di sostuvo que el FAST ya detectó decenas de posibles candidatos a ser púlsares, 6 de los cuales ya fueron confirmados por organizaciones internacionales.
Ya fueron identificados más de 2.700 púlsares desde que los astrónomos británicos Jocelyn Bell Burnell y Antony Hewish descubrieron el primero el 28 de noviembre de 1967. Pero casi todos están dentro del ámbito de la Vía Láctea.


Muchos científicos esperan que el FAST sea el primer telescopio en captar un pulsar fuera de la galaxia.

Lunes, 09 Octubre 2017 07:14

Sobrevivir a cualquier precio

Temer es acusado de corrupción en pleno ejercicio de su mandato.

 

A cambio de impunidad, el mandatario de Brasil promete cargos, liberación de recursos, proyectos de ley, medidas que favorecen el agronegocio. Investigarlo implicaría alejarlo del cargo.

 

Veinte minutos. Ese el tiempo promedio de cada reunión individual entre Michel Temer y 50 diputados el pasado martes. Una jornada de casi 17 horas: todo un maratón.

Las reuniones tuvieron el mismo guión: diputados pidiendo, presidente prometiendo. ¿Qué piden sus excelencias?.

De todo un poco: liberación de recursos, cargos, puestos, proyectos de ley a ser enviados por el Ejecutivo al Legislativo, medidas que interesan a variados sectores de la economía, con énfasis en el agronegocio. Ejemplo: regularizar la entrega de tierras indígenas a conglomerados rurales privados.

¿Qué ofrecen a cambio? Rechazar la autorización para que el Supremo Tribunal Federal investigue al presidente, denunciado por formar parte de una banda criminal y obstruir la justicia. Investigarlo implicaría alejarlo del cargo hasta que se llegue a una decisión.

Temer, que es de ascendencia libanesa, hace honor a la tradición de los grandes mercados en que el precio de cada mercancía es exhaustivamente negociado antes de concluir el negocio.

Para darle un barniz jurídico al enredo, el miércoles los abogados de Temer presentaron su defensa a la Cámara de Diputados.

La base del documento consiste en una serie de acusaciones contra Rodrigo Janot, que recién cerró su segundo mandato como procurador general de la Unión. Además de criticarlo en un tono inédito, lo acusaron de intentar llevar a cabo un golpe contra el presidente.

¡Vaya ironía! Temer llegó donde está gracias al golpe institucional que destituyó a la presidenta electa Dilma Rousseff, y ahora acusa de golpista al procurador que lo denunció amparado en un arsenal de pruebas.

Así andan las cosas en este país náufrago.

Y sigue el baile: el jueves, completando una secuencia de tres tensos e intensos días, el Supremo Tribunal Federal acató un pedido de la nueva procuradora general de la Unión, Raquel Dodge, para que Temer sea interrogado en una nueva denuncia: por encabezar un esquema especializado en cobrar soborno de empresas que actúan en el puerto de la ciudad de Santos, a cambio de decretos e iniciativas que las beneficiaron.

Desde hace mucho que se vincula el grupo de Temer a ese esquema, pero nunca antes hubo una investigación a fondo.

La de ahora tiene gran potencial para transformarse en una nueva –sería la tercera– denuncia formal contra el presidente. Temer, a propósito, puede vanagloriarse de al menos una hazaña: por primera vez en la historia un mandatario es acusado de corrupción en pleno ejercicio de su mandato.

Tal como anda Brasil desde que se consumó el golpe que instaló a Temer y su pandilla en el gobierno, ha sido una semana típica en Brasilia.

Lo que se intenta es, por anticipado, asegurar que fracase por segunda vez la posibilidad de que se investigue al fulano que al apoderarse del sillón presidencial trató de cercarse de una auténtica pandilla y siguió ampliando el esquema de corrupción controlado por el grupo.

En esta segunda ronda de negociación (la anterior se dio con la primera denuncia), algunas de las exigencias de los diputados vende-votos aceptadas por el presidente compra-votos resultan en escándalos sin límites.

Por ejemplo: enfrentando un déficit fiscal que ronda los 52 mil millones de dólares, el gobierno de Temer aprobó un programa de refinanciación de débitos tributarios que implica reducción del 90% de los intereses y del 70% de las multas aplicadas a los deudores contumaces de tributos federales.

En total, dejarán de ingresar en las arcas públicas unos cuatro mil millones de dólares.

Ya en agosto, durante la votación de la primera denuncia contra Temer, el tema del perdón fiscal ocupó buena parte de la agenda del Congreso y del grupo de Temer. Ahora no sólo se consolidó el trato anterior, sino que se ampliaron olímpicamente los beneficios a evasores fiscales.

A tiempo: de los 531 diputados, 291 acumulan deudas al fisco por unos 325 millones de dólares. Y de los 81 excelentísimos señores senadores, 46 dejaron de pagar otros 645 millones.

Con una aprobación de 3% y el rechazo enérgico de 77% de los brasileños, el más impopular de los gobiernos desde el final de la dictadura (1964-1985) trata de sobrevivir a cualquier precio. Ese esfuerzo, sin embargo, tiene reflejos inmediatos no solo en los mismos medios hegemónicos de comunicación que fueron cómplices en el golpe que liquidó los 54 millones 500 mil votos logrados por Dilma Rousseff en 2014, como en el sacrosanto mercado financiero.

Temer y sus cómplices prometieron reformas y medidas que atendían directamente a los sectores más fundamentalistas del neoliberalismo. Vienen cumpliendo algunas, privatizando inclusive sectores estratégicos, como energía eléctrica y petróleo.

Pero otras, consideradas esenciales por los dueños del capital, no.

La meta del déficit fiscal tuvo que ser revisada. A cada compra-venta de votos salvadores, lo que ocurre es una visible corrosión de la muy tenue confianza en la economía, al aumentar el llamado ‘riesgo fiscal’.

Y los brasileños contemplan, atónitos e inertes, el naufragio.

 

 

Publicado enInternacional
Martes, 26 Septiembre 2017 15:06

El diagnóstico inesperado

El diagnóstico inesperado

Falta de ejercicio. De repente me vi dando la tercera vuelta a esa inmensa cancha de fútbol a la cual debía darle 15 vueltas, las piernas me temblaban. Una vuelta más. La fatiga era evidente, ya no podía mantener la respiración por la nariz, abrí la boca para inhalar la mayor cantidad de aire posible y así lograr respirar; mis piernas no daban más. A la mitad de la décima vuelta mi cuerpo no respondía, estaba desconectado; correr o trotar era imposible, cada paso lo sentía más difícil, más pesado, tuve que renunciar y echar mi cuerpo sobre el césped.

 

A lo mejor, una sensación similar es la que viven los pacientes antes de ser diagnosticados. Un cansancio constante, un cuerpo que no responde. Quizás ese cansancio se calma cuando le mencionan el nombre de la patología, cuando le hablan de esa sigla que nunca se le pasó por la mente, la misma que ahora le pondrá una nueva carrera en la vida y que lleva por título ELA.

 

Como se mencionó en otro artículo*, la Esclerosis Lateral Amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa que representa la muerte de las neuronas motoras –las que comandan el movimiento voluntario de los músculos en el cuerpo–, lo que lleva a que el/la paciente quede en estado de inmovilidad pese a que su mente está intacta, pues no afecta cognitivamente nada.


Esta enfermedad es un proceso degenerativo e irreversible de carácter progresivo e inevitable que finalmente lleva a un paro respiratorio. Según la doctora Martha Peña Preciado, se necesitan tres factores para tener la enfermedad: susceptibilidad genética, que se tiene desde el nacimiento –no se desarrolla en todos los casos–; envejecimiento, con el pasar de los años las neuronas del pensamiento o control motor se deterioran y pueden morir, lo cual es un factor de riesgo; medio ambiente, aunque aún falta investigar este último factor, el cual es bastante importante y debe tenerse presente.

 

Aunque no se asegura que sea su causa, se cree que el cigarrillo, derivados de sustancias químicas que hay en el ambiente, petroquímicos, solventes, fungicidas, pueden tener componentes que desatan la enfermedad. Curiosamente, luego de la guerra del Golfo, varios militares norteamericanos regresaron con esta patología.

 

Los casos de ELA no se presentan de la misma manera, por un patrón común, es heterogénea. Si los síntomas inician por miembros inferiores, puede presentarse con problemas como: pie caído, dificultad para caminar y generalmente múltiples tropiezos o caídas. De igual manera, si se presenta en una mano, esta se va atrofiando y debilitando progresivamente, comprometiendo otras partes del cuerpo. Según la doctora Peña, la forma más severa es cuando la enfermedad empieza por los músculos de la cara y la faringe, como la lengua y los músculos para deglutir y hablar, variedad más agresiva de la enfermedad porque el paciente puede entrar en falla respiratoria más rápidamente, al sufrir el degeneramiento de los músculos del tórax, responsables de que los pulmones puedan captar oxígeno.

 

Pacientes con ELA en Colombia

 

En el país la enfermedad integra el grupo de enfermedades huérfanas y raras, de las cuales siempre ha existido un subregistro. Según la doctora Martha, el Ministerio de Salud dice que para 2015 había cerca de 350 a 400 pacientes afectados por ELA. No existe un registro oficial de los años 2016 y 2017, pero se sospecha que al día de hoy existen entre 800 y 1.000 personas vivas con la enfermedad. La mayoría de casos se presenta en hombres entre los 60 y 65 años de edad, no quiere decir que no se presenten pacientes de 14, 20, 30 o 80 años.

 

A continuación la historia de Antonio, un paciente que lleva alrededor de 10 años con la enfermedad, quien nos cuenta cómo fue su diagnóstico:

 

Tantos trámites para recibir el golpe

 

Transcurría el año 2008, enamorado de mi trabajo como comunicador social tenía la responsabilidad de consolidar un ejercicio en la capacitación y formación de emisoras escolares en la ciudad de Bogotá. A mi cargo estaba un proceso en 10 colegios de la localidad de Bosa, donde había que jugársela por dar todo el conocimiento y compartir el saber con niñas, niños y docentes para lograr el fortalecimiento de las emisoras, las cuales debían cumplir un papel pedagógico y comunicativo al interior de la comunidad educativa, aportando cambios en la cotidianidad conflictiva que vivía la gente.

 

Caminar de colegio en colegio era mi rutina diaria, que se volvía placentera al encontrarme con la energía y vitalidad de los jóvenes participantes y con la entrega de los docentes que hacían parte del proceso. Después de las jornadas gratas y productivas llegaba a descansar a casa; un día comencé a sentir un leve dolor lumbar, que al siguiente día aminoraba y se volvía imperceptible –quizá por el goce que sentía al realizar mi labor.

 

El malestar se repetía constantemente. Como cargaba un maletín en la espalda con documentos, cds, grabadora y material para los talleres, pensé en esa como la razón del dolor; para cerciorarme saqué una cita médica adaptándome a los tiempos de mi EPS-Compensar. El día de la cita con el médico general me dijo que tenía que mandarme a tomar unas placas de rayos x o una radiografía para ver qué pasaba.


Luego de ir a la toma de la radiografía, tuve que volver a pedir una cita con un especialista para que hiciera la lectura. El médico abrió la placa, la observó y dijo que mi dolencia se debía a una escoliosis; me recomendó revisar las posturas del cuerpo al levantar objetos pesados, dormir con una almohada entre las rodillas y hacer unas terapias para la corrección de la columna.

 

Seguir un diagnóstico médico sin saber lo que me esperaba

 

Varios meses después, a pesar de cumplir con las recomendaciones médicas, la dolencia no tenía mejoría. Tomé unas terapias, primero por Compensar en la Clínica San Rafael y luego en la Universidad Nacional por colaboración de una amiga que trabajaba en rehabilitación. Asistí a las terapias, dos por semana, a lo largo de seis meses, a la par me hacían exámenes de seguimiento y tenía que ir a citas con el médico especialista, quien cada vez pedía nuevas radiografías para ver cómo había evolucionado.

 

Con la ansiedad de saber cuál era mi estado, seguía juiciosamente las indicaciones del médico, me tomaba las placas de rayos x una y otra vez; el resultado no cambiaba: escoliosis. Mi salud se deterioraba lentamente, así pasaron dos años y medio. Los síntomas avanzaban y en cada nueva cita le decía al doctor que sentía los pies cada vez más pesados para caminar, no podía subir y bajar andenes como antes, tenía que caminar lentamente, pasar las calles era un complique. Ante esto el doctor me dijo que si seguía así tenía que operarme, no veía otra salida. “Yo lo puedo operar y tengo un amigo que es anestesiólogo, entonces toca que se tome otra placa de rayos x y una electromiografía”, dijo.

 

En el papeleo de pedir la autorización de los exámenes, realizármelos y esperar los resultados, pasó más de un mes. Llegué de nuevo a verme con el doctor, tenía los resultados en mis manos, iba acompañado de Mariana, por entonces mi compañera.

 

Entramos al consultorio y el médico se encontraba hablando por teléfono, nos pidió que lo esperáramos, estaba programando un viaje para el exterior y discutía porque no le habían realizado la reserva del pasaje, a la par de su discusión me pidió los resultados de los exámenes. Entre la charla por teléfono revisó la radiografía y dijo: “bueno, toca programar la cirugía, la dejamos para cuando regrese, voy a hacer las órdenes”. En ese momento no había revisado la electromiografía. Cuando leyó los resultados dijo “esto toca que lo vea un neurólogo porque puede ser otra cosa”. Elaboró la orden para neurología y tuve que esperar otro mes para que me ordenaran la cita con el neurólogo.

 

El día de la cita, me encontré en el consultorio con un médico joven, tenía acento caribeño; le pregunté que de dónde era y me dijo que salvadoreño, había hecho sus estudios en Cuba y ahora trabajaba en Colombia. Abrió los resultados de la electromiografía y la radiografía, de inmediato me dijo a quemarropa: “esto parece que es una enfermedad de las neuronas motoras, las que hacen que uno pueda moverse, hay que recetar urgente el medicamento existente para retrasar el avance, tenemos que cerciorarnos del resultado, hay que repetir la electromiografía para estar seguros, conozco un médico que se la puede hacer de inmediato”.

 

El examen me lo realizaron en el hospital San José, antiguo Lorencita Villegas. Este examen, privado, de urgencia, costaba medio millón de pesos, tuve que conseguir el dinero por todos los medios. Llegó la toma de la electromiografía y el resultado dos días después, el neurólogo salvadoreño me atendió sin pedir cita y me dijo que, efectivamente, tenía Esclerosis Lateral Amiotrófica, me dijo que iba a ir perdiendo paulatinamente la movilidad y que lo que me esperaba no sería fácil.

 

Dos meses después el mismo médico se accidentó y se rompió las dos piernas, tuvo que regresar a su país y nunca supe nada más de él. Quedé perdido, sin guía, tenía claro el resultado pero no sabía qué hacer. Pedí una nueva cita de neurología en la EPS y me encontré con una neuróloga que no sabía mucho de la enfermedad, lo único que me dijo es que tenía máximo dos años de vida, que la enfermedad era implacable.

 

Después, otra doctora me remitió con la neuróloga que está al frente de la investigación de esta enfermedad en el país, la doctora Martha Peña Preciado. Solicitamos una cita al Instituto Roosevelt, donde ella trabajaba. Me realizó otra electromiografía y comprobamos que la ELA estaba conviviendo silenciosamente conmigo. En abril de 2010 mi mundo se partió en dos.

* https://www.desdeabajo.info/ediciones/32283-ante-la-paulatina-despedida-del-cuerpo.html

Publicado enEdición Nº239
Lunes, 25 Septiembre 2017 11:08

Crímenes sublimes

Crímenes sublimes

Capítulo 16

 

Recostado en el sofá Marlowe sostiene una bolsa de hielo contra el mentón mientras con la otra mano mantiene en el aire un pequeño libro de poemas. Un verso se le ha quedado grabado en la mente sin saber muy bien por qué: “The disturbed eyes rise,/ furtive, foiled, dissatisfied/ from meditation on the true/ and insignificant.” Marlowe lee varias veces el verso como si las palabras del poeta estuvieran dirigidas directamente a él. “True and insignificant”, repite. “True and insignificant”...

 

El sonido del teléfono celular interrumpe los pensamientos de Marlowe. “¿Y ahora qué?”, piensa, antes de responder. “¿Agente Marlowe?”, dice una voz del otro lado, “soy el agente Rodríguez de Inteligencia, tengo en mis manos un mensaje dirigido al señor.” “¿Qué tipo de mensaje?”. “El tipo de mensaje que se deja en el cuerpo de una mujer asesinada.”

 

El edificio de la Corte Suprema está ubicado sobre la avenida séptima, frente a una pequeña plazoleta con la estatua del Libertador y un conjunto de placas de metal que exhiben fotos antiguas de la ciudad. Es un edificio moderno, de 20 pisos. La fachada está cubierta por un vidrio oscuro que refleja las luces de los edificios contiguos y las lámparas y semáforos de la avenida. En el piso 17, al lado de un amplio escritorio de caoba, yace el cuerpo sin vida de la abogada Laura Alcaba. Una mujer de unos 45 años, de tez morena, delgada, de pelo negro y nariz pequeña y achatada. Lleva un vestido de color gris oscuro y a no ser por el rictus extraño que domina su rostro y la rigidez de sus miembros, podría pensarse que está a punto de salir a una fiesta.

 

Las marcas moradas a ambos lados de su cuello no dejan muchas dudas sobre las causas de la muerte. Un poco más abajo, justo donde termina el escote de su vestido, está escrito con tinta roja el nombre de Marlowe y una combinación de números y letras. “Los vigilantes dicen que la abogada entró con alguien pero no notaron nada sospechoso”, dice el agente Rodríguez. Rodríguez es un hombre joven, de unos 30 o 35 años, blanco, de ojos negros y grandes que parecen a punto de salirse de sus órbitas. “¿Hombre o mujer?”, pregunta Marlowe. “No están seguros”. “¿Y la cámara?”, dice Marlowe señalando una esquina del techo. “La desconectaron”.

 

Marlowe se acerca al cadáver y observa detenidamente aquella combinación de signos. “¿Alguna idea?”, dice el agente Rodríguez. “Ninguna”. “Puede ser de un cofre de seguridad”. “Puede ser”, dice Marlowe, desconfiado. “¿Tiene que ver con el caso del filósofo?”, dice Rodríguez de improviso. Marlowe lo observa de reojo. “Todo el mundo está hablando del caso.” Rodríguez habla con mucha propiedad, como alguien muy seguro de sí mismo, un tipo de actitud que Marlowe detesta. “Gracias por llamarme, agente”, dice Marlowe incorporándose y cortando la conversación. “Si encuentran algo más, le pido que me informe”. “Claro, colega”, dice Rodríguez estirando la mano hacía Marlowe. Marlowe duda un momento pero finalmente le aprieta la mano sin mucha convicción.

 

Antes de salir del edificio, Marlowe anota la combinación en su libreta y vuelve a guardarla en el bolsillo. Afuera una masa compacta de periodistas y curiosos se amontonan contra la cinta de seguridad, atrás de varios policías que custodian la entrada. “¡Detective, detective! ¿Alguna pista sobre el asesino?”, grita una periodista cuando ve salir a Marlowe. “¿Se trata de algún complot contra el gobierno?”. “¿Algún grupo se adjudica el hecho?”. Marlowe continúa caminando pausadamente hacia su auto sin mirar hacia el lugar donde están los periodistas. “El tipo ni sabe español, cómo va a resolver el caso”, dice uno de ellos y los demás ríen. Marlowe se devuelve, se acerca lentamente donde el periodista que habló y lo llama con el dedo. El hombre le acerca el micrófono pensando que Marlowe va a decir algo, pero Marlowe le da un puño seco al micrófono hacia arriba golpeando al periodista en la boca y la nariz que empieza a sangrar a borbotones.

Publicado enEdición Nº239
La India potencia espacial desde hace 3 años

 

El 24 de septiembre de 2014, la India pone en órbita de Marte a la sonda espacial Mars Orbiter Mission (MOM), llamada popularmente Mangalayaan, esta sonda fue lanzada desde la isla Sriharikota, en el estado de Andhra Pradesh, a bordo de un cohete Polar Satellite Launch Vehicle (PSLV) PSLV C-25, el 5 de noviembre de 2013, después de 15 meses de diseño y fabricación por la Indian Space Research Organisation (ISRO).

De esta forma la India se sumó al selecto club de países exploradores de Marte junto a Estados Unidos, la antigua URSS y Europa. Con ese logro la ISRO también consigue convertirse en la primera agencia espacial en la historia que llega a Marte en su primer intento.

El objetivo principal de la Mars Orbiter Mission fue dar a conocer los sistemas de lanzamiento de cohetes de la India, su capacidad de construcción y operación de naves espaciales. El objetivo secundario, explorar algunas de las características de Marte: la superficie, la morfología, la mineralogía y la atmósfera, utilizando instrumentos científicos propios. Otro objetivo de esta primera misión india a Marte fue desarrollar las tecnologías necesarias para el diseño, la planificación, la gestión y operación de una misión interplanetaria, que comprende las siguientes tareas principales:

• Diseño y realización de un orbitador de Marte con capacidad para realizar maniobras, fase de crucero de 300 días, inserción en la órbita de Marte y la fase en órbita alrededor de Marte.

• Comunicación de espacio profundo, navegación, planificación y gestión de la misión.

• Incorporar funciones autónomas para manejar situaciones de emergencia.

La carga útil de 15 kilogramos estaba integrada por cinco instrumentos:

• Mars Exospheric Neutral Composition Analyzer (MENCA) – Instrumento para análisis de la atmósfera.

• Methane Sensor For Mars (MSM) – Instrumento para análisis de la atmósfera.

• Mars Color Camera (MCC) – Cámara en color.

• Probe For Infrared Spectroscopy for Mars (PRISM) – Cámara de infrarrojos.

• Lyman-alpha photometer – Instrumento para la medición del hidrógeno en la atmósfera marciana.

 

Referencias.

Mars Orbiter Mission. [En línea]. Disponible.https://es.wikipedia.org/wiki/Mars_Orbiter_Mission Página web. 21 de septiembre de 2017
Mars Orbiter Mission (MOM). [En línea]. Disponible.https://www.britannica.com/topic/Mars-Orbiter-Mission Página web. 21 de septiembre de 20

 

 

Abacus, la supercomputadora más potente de AL, es hoy una realidad

Abacus, la supercomputadora más importante en América Latina, es ahora una realidad y se encuentra en México.

Sus características sorprenden: posee una capacidad similar a la que tendrían 25 mil computadoras portátiles operando al mismo tiempo; es decir, puede almacenar 6 mil veces todos los libros (220 mil volúmenes) que se encuentran en la Biblioteca de México José Vasconcelos y transferir, en un parpadeo, el contenido equivalente a 13 discos en formato devedé.

Se trata de una nueva herramienta para impulsar programas de investigación científica especializados de alto nivel en el país. Uno de sus proyectos más relevantes, que se encuentra ya en marcha, es conseguir por vez primera un modelo fiel de los procesos neuronales del cerebro.

Abacus comenzó a operar hace dos años en el Laboratorio de Matemáticas Aplicadas y Cómputo de Alto Rendimiento Cinvestav-EdoMex, que será inaugurado formalmente en algunas semanas por el presidente Enrique Peña Nieto.

Su política de uso también la hace muy importante, porque dará acceso a gran poder de cómputo a especialistas de todo el país que trabajen en investigaciones de resonancia nacional y mundial, mediante la postulación de proyectos de investigación en convocatorias nacionales semestrales.

A la fecha, son más de 70 proyectos los que han utilizado a Abacus.

En 2011, el gobierno federal lanzó la convocatoria abierta para buscar propuestas que aumentaran la infraestructura científico-tecnológica de México, por conducto del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través de su fondo mixto, en colaboración con el gobierno del estado de México.

El Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) ganó con un proyecto elaborado por especialistas de su departamento de matemáticas, encabezados por el doctor Isidoro Gitler.

El sueño en ese momento era construir una "casa para los matemáticos", cuya parte medular sería una supercomputadora capaz de solucionar problemas complejos, con certeza y velocidad.

Luego de seis años, la realidad supera ahora las expectativas, explica Gitler en entrevista con La Jornada. Abacus tiene una capacidad de cómputo que excede los 400 teraflops, equivalentes a 400 millones de millones de operaciones aritméticas por segundo, con una capacidad de almacenamiento de 1.3 petabytes (un petabyte equivale a 10 a la 15 bytes), y procesadores de una velocidad de 40 gigabits por segundo.

Con esa máquina, destaca el matemático, México entra de lleno a la investigación científica y tecnológica de alto nivel internacional, para participar en temas de salud, energía, genómica, evaluación de seguridad nuclear, comunidades microbianas, dinámica de fluidos y sus aplicaciones en ciencia e ingeniería, diversidad biomolecular, farmacología, polímeros e inclusive fenómenos financieros y sociales.

Además, se ha promovido la participación del país en investigaciones globales relacionadas con eventos climatológicos extremos.

Por ejemplo, añade, “la tecnología actual ha permitido tener corazones artificiales a partir de modelos matemáticos bastante precisos; en la actualidad el gran reto es hacer lo mismo con el cerebro. En Abacus hay especialistas que ya trabajan en el estudio de las redes neuronales”.

Un trabajo de 150 años reducido a días

Esta supercomputadora es el proyecto tecnológico más ambicioso que se ha llevado a cabo en nuestro país en los recientes 30 años. Contó con una inversión inicial de 130 millones de pesos. Baste imaginar que el trabajo que una computadora normal podría realizar durante 150 años sin apagarla, haciendo una única tarea, se puede reducir a semanas o días con Abacus, que además tiene la capacidad para soportar el funcionamiento de varios programas a la vez, todos de libre acceso.

Si bien México ya ha tenido experiencia en supercómputo –por ejemplo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y en el propio Cinvestav–, Gitler narra que ésta había quedado relegada, respecto del avance tecnológico, pues “los equipos de trabajo no tenían una herramienta a la altura de lo que el talento científico hace en México. Cuando se instalaban las supercomputadoras no estaban dedicadas plenamente a proyectos de gran impacto o estaban atomizadas y su acceso era limitado.

“Nuestro objetivo principal es tener trabajando simultáneamente a investigadores, programadores, científicos de varias áreas y, posiblemente en algún momento, a especialistas de la industria, para lograr un verdadero cambio en el ámbito científico nacional. Hay que entender lo que viene en el futuro. Abacus es el sueño de muchos, no el fin, sino apenas la punta de un iceberg que nos pondrá en la vanguardia tecnológica para cerrar la brecha que nos separa de naciones europeas, asiáticas o de Estados Unidos.

“Imagino un panorama en que las universidades comiencen a tener supercomputadoras de 100 teraflops, para que los jóvenes, desde sus carreras, o antes, vayan entrando a este mundo. Esa es la estrategia nacional que es urgente consolidar.

"México requiere crear una plataforma muy bien pensada de supercómputo a escala nacional, pero tiene que ir totalmente en mancuerna con una red de carreteras informáticas robustas, que conecte a todos los centros generadores de conocimiento y tecnología, a las escuelas por delante. Ese es el siguiente paso", concluye el matemático.


Geometría, matemáticas y arte


Por Mónica Mateos-Vega

La supercomputadora Abacus se aloja en un edificio que diseñó el escultor Sebastián, construido a 2 mil 500 metros de altura, en medio del bosque de La Marquesa, en el estado de México.


Geometría, matemáticas y arte se conjugan en el inmueble de siete pisos, revestido de metal color plata, el cual contrasta con el verde de los oyameles, cedros y encinos.
Ahí es la sede del nuevo Laboratorio de Matemáticas Aplicadas y Cómputo de Alto Rendimiento del Cinvestav-EdoMex, en un área que abarca 6 mil metros cuadrados, el cual se inaugurá en algunas semanas, concebido también como centro educativo que busca convocar sobre todo a jóvenes para que aprendan las posibilidades de la computación de alta capacidad.


El edificio que Sebastián tituló Cuántica: simetría 5 recubre, sin tocarla, una estructura más pequeña de concreto, de lo que fue el centro de capacitación de la empresa Nestlé, concebido como búnker para las computadoras de esa compañía, que donó el predio y las instalaciones al estado de México.


Dentro de ese lugar, tras un cubo de cristal, está Abacus, que a la vista está formada sólo por varias filas de gabinetes negros, la misma arquitectura, eficiencia y tecnología de la supercomputadora Pleiades que utiliza la NASA, pues se trata de la misma empresa fabricante, la SGI (Silicon Graphics International), con procesadores de última generación.


Su equipo de enfriamiento la convierte, además, en una de las computadoras con menor huella ecológica en el mundo, pues utiliza un sistema de distribución de agua, fría gracias al clima exterior, que mantiene la temperatura adecuada entre menos 18 y 21 grados centígrados.


El doctor en matemáticas Isidoro Gitler, quien encabeza al grupo de especialistas del Cinvestav que impulsó la creación de Abacus, señala que en la actualidad, a escala internacional, “el reto no es quién construye la computadora más potente, sino quien hace una máquina cuyo consumo energético esté acotado y se pueda mantener, pues las supercomputadoras que tienen países como Japón o Europa, con gran capacidad, gastan la misma energía que una ciudad, con restricciones para crecer. Una más grande requeriría plantas nucleares para operar.


“En México, en este momento, tenemos todas las condiciones para hacer crecer a Abacus y mantenerla, de manera ecológica y sin que sea costoso. El gasto de mantenimiento es ahora poco, comparado con otras de su tipo.


“El Laboratorio de Matemática Aplicada propone una visión a futuro, pero sin olvidar de dónde venimos; es decir, siempre enfocados en tener la inquietud por calcular cosas y entender las leyes de la naturaleza; ése es también el espíritu del nombre de nuestra supercomputadora Abacus.”

Variedad de café producido en México

 

Algunas zonas de Latinoamérica que actualmente producen café podrían dejar de ser aptas para ese cultivo hacia 2050

 

El cambio climático no acabará con las bebidas más consumidas del mundo -el café y el té- pero sí que alterará las zonas en las que se cultivan estos productos. El pasado mes de junio un estudio internacional indicaba que la mitad de los cultivos de café etíope se perderán este siglo por el cambio climático (ver La Vanguardia), y ahora una nueva investigación científica apunta que algunas zonas de Latinoamérica que actualmente producen café podrían dejar de ser aptas para ese cultivo hacia 2050 a raíz de los efectos del cambio climático.

Los nuevos resultados forman parte de un estudio publicado (11 set.) en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). En la parte positiva, el estudio indica que algunas áreas en las que hoy no se produce el grano podrían utilizarse en el futuro para este cultivo, según esta investigación realizada por un equipo internacional.

 

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"El estudio permite ver cómo el cambio climático podría modificar las áreas con capacidad de producir café, es decir, en qué zonas se perderá o ganará aptitud para este cultivo", dijo a Efe Pablo Imbach, investigador del Centro Internacional de Agricultura Tropical de Vietnam, quien lideró este trabajo.

El análisis incluye áreas "que en el futuro no tendrán un clima apto para la producción de café, así como aquellas que no lo tienen ahora pero lo podrían tener en el futuro", agregó Imbach. La comunidad científica sabe que el cambio climático causará cambios en los cultivos y en las especies polinizadoras, lo que tendrá consecuencias en la disponibilidad de alimentos y en la economía de los pequeños productores. "Sin embargo, no se había evaluado la manera en que los cambios en la distribución de las abejas se acoplaban a los cambios en la distribución de las áreas aptas para producir café", señaló el investigador.

 

 

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En este estudio, el equipo creó un modelo con las distribuciones potenciales del café y de los polinizadores de ese cultivo bajo el clima actual y el que podría haber en un futuro en Latinoamérica.

Con ese modelo, buscaron comprender si las áreas que en un futuro serán aptas para la producción de café también serán adecuadas para las especies polinizadoras.

"Nuestros resultados sugieren que las áreas aptas para el café se reducirán entre el 73 y el 88 por ciento hacia 2050 en escenarios cálidos, una bajada entre el 46 y el 76 por ciento mayor a lo estimado en evaluaciones mundiales", indica el estudio.

"Aunque hallamos una reducción en la aptitud para el café y en la diversidad de las especies de abejas en más de un tercio de las áreas que en un futuro serán adecuadas para el café, todas las zonas albergarán potencialmente al menos cinco especies de abejas, lo que indica la continuación de los servicios de polinización", agrega el texto. Los resultados de la investigación sugieren que las pequeñas áreas que en el futuro serán más aptas para este cultivo estarán en zonas elevadas.

 

 

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En ese sentido, habrá una pérdida significativa de áreas aptas para el café en zonas con pocas montañas, como Nicaragua, Honduras y Venezuela, mientras que otros sitios verán una leve expansión. En ese segundo grupo aparecen México, Guatemala, Colombia y Costa Rica, según enumera el equipo de investigación.

Según Imbach, al simular los efectos del cambio climático sobre el café y las abejas, la comunidad científica puede "entender la magnitud y sitios en que ocurrirán estos cambios".

También a partir de un análisis con estas características, los especialistas pueden hacer recomendaciones a los productores "para apoyar su adaptación al cambio climático".

El investigador sostuvo que aún es necesario ver qué alternativas hay "para los medios de vida de los actuales productores de café en tierras que perderán aptitud para el cultivo" y los efectos que podrían generarse en las nuevas tierras aptas para el café. JEC

 

Artículo científico de referencia:

Coupling of pollination services and agriculture under climate change. PNAS. http://dx.doi.org/10.1073/pnas.1617940114. September 11, 2017.

 

 

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Publicado enMedio Ambiente
Chris Murray (izquierda) y sus colaboradores capturan un cocodrilo en el Parque Nacional de Palo Verde en Costa Rica.

 

Cualquiera que conozca superficialmente el cultivo de peces para el consumo humano pensará que los animales se crían en condiciones similares a las naturales y que la mayor diferencia está en su alimentación. Sin embargo, lo mismo que sucede con el ganado terrestre, en muchos casos se introducen ingredientes no naturales en el proceso que pueden terminar teniendo consecuencias importantes y no totalmente insospechadas.

Es, al parecer, el caso de las piscifactorías de tilapia que han proliferado en los alrededores del Parque Nacional de Palo Verde, en Costa Rica, debido sobre todo a la demanda creciente de este pescado muy popular en América a pesar de ser de origen africano. Estas granjas están autorizadas para utilizar una hormona masculina sintética que hace que todos los peces sean machos y, por tanto, tengan mayor tamaño a la misma edad que las hembras.

Es decir, se permite una aberración zoológica en aras de una mayor rentabilidad y se afirma que no se han encontrado efectos perjudiciales en los humanos por el consumo de peces tratados con este esteroide.Por el otro lado están los cocodrilos del parque nacional, supuestamente independientes de las piscifactorías de tilapia. Hace pocos años el personal del parque nacional empezó a sospechar que había muchos más machos que hembras en la población de cocodrilo americano (Crocodylus acutus) en esta zona.

Esto a pesar de que el aumento de temperatura global hace prever que aumente el número de hembras porque en los cocodrilos el sexo del embrión lo determina la temperatura a la que se incuba el huevo. Los cocodrilos no tienen órganos sexuales externos, por lo que ha sido necesario capturar casi 500 ejemplares uno por uno, verificar su sexo y tomar muestras y luego soltarlos para comprobar dos cosas. Por un lado, que nacen cuatro veces más machos que hembras, cuando lo natural es que la proporción sea muy parecida.

Por otro lado, que todos los cocodrilos estudiados tienen en sus tejidos la misma hormona sintética que utilizan las granjas de tilapia, informa la revista Science. Queda por demostrar la relación entre una cosa y otra, porque teóricamente las granjas son autocontenidas y no debería escaparse la hormona.

 

 

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Sin embargo, lo que sospechan los investigadores es que se vierten aguas residuales sin tratar adecuadamente al ecosistema y que asimismo se escapan tilapias que son comidas por los cocodrilos. Hay quien cree que existe otro posible origen, aunque parezca menos probable. La hormona (metiltestosterona) está entre los esteroides que, a pesar de sus efectos adversos, consumen abusivamente los hombres que pretenden un desarrollo muscular extremo en los gimnasios, especialmente en las ciudades.

La hormona puede proceder de las aguas residuales urbanas de Costa Rica. Chris Murray, un zoólogo estadounidense, es el jefe del equipo que ha realizado el trabajo que ha sacado a la luz esta contaminación de la vida salvaje y sus consecuencias, por encargo del Gobierno de Costa Rica. El mismo, junto a un técnico experto en documentales de naturaleza y otros ayudantes, ha capturado muchos de los cocodrilos y tiene numerosas anécdotas que contar, aunque reconoce que el trabajo ha sido muy difícil.

Murray y su equipo han comprobado el efecto masculinizante de este esteroide en el caimán americano (Alligator mississippiensis), incubando huevos tratados con la hormona. La ruptura del equilibrio entre sexos en la población de esta especie de cocodrilos (clasificada como vulnerable) de Costa Rica puede influir negativamente en su futuro, sobre todo si hace infértiles a los machos.

Además, lo que han comprobado los investigadores es que el desequilibrio en la población estudiada disminuye con la edad, es menor en los jóvenes adultos que en los menores. Creen que significa que, ante la gran competencia existente por acceder a las hembras, algunos jóvenes adultos dejan el grupo y terminan en áreas pobladas, lo que aumenta el número de incidentes con humanos.

Este tema se engloba en el más general de los disruptores endocrinos, sustancias hormonales cuyos efectos negativos sobre la salud reproductiva de las personas y animales es una preocupación creciente desde hace 20 años.

En su mayoría, los disruptores producen una feminización y la metiltestosterona, además, no estaba clasificada como disruptor endocrino, informa Science. Por otra parte, existen granjas de tilapia en 80 países.El parque nacional de Palo Verde ocupa la cuenca del río Tempisque, en la provincia de Guanacaste y es un destino turístico importante.

 

 

Publicado enMedio Ambiente
Sábado, 02 Septiembre 2017 09:14

Crímenes sublimes

Crímenes sublimes

Capítulo 15

 

Marlowe sale del restaurante y sube a su auto. La lluvia se ha detenido pero el ambiente está helado. La placa ubicada junto al semáforo en la esquina de la calle marca cinco grados. Marlowe avanza dos cuadras por la calle once hacia el sur y luego da vuelta hacia la izquierda y regresa por la carrera novena. Una cuadra más adelante estaciona junto a un árbol al final de una calle con poca iluminación. Después de caminar un poco llega hasta el muro de ladrillo cubierto por hiedra que separa la casa del restaurante de la acera de la calle 85. Luego de dos intentos fallidos, Marlowe consigue subir al muro y saltar al otro lado. Las hojas húmedas acumuladas sobre la tierra amortiguan la caída y disminuyen el ruido que provoca el cuerpo de Marlowe al chocar contra el suelo, pero aún así el dolor en la rodilla izquierda vuelve a recordarle el peso de sus años. A lo lejos se escuchan las voces que salen de la sala principal del restaurante. Marlowe se acerca a la parte posterior de la casa buscando alguna entrada. Hacia la izquierda, al lado de dos grandes contenedores con bolsas negras de basura, hay una puerta de hierro. La puerta no está trancada.

 

Desde el corredor que Marlowe atraviesa se escuchan muy cerca las voces que vienen de la cocina y los pedidos a gritos de los meseros. Hacia el final del corredor hay una puerta de madera que Marlowe abre con cuidado. No hay nadie. Al lado de la puerta hay un pequeño ascensor. Del otro lado el corredor continua hacia el lugar donde se originan las voces. Marlowe entra al ascensor y oprime el botón del subsuelo.

 

Un corredor poco iluminado comunica la puerta del ascensor con una escalera de madera. La escalera desemboca en una pequeña sala con dos sofás de cuero y una chimenea encendida. Atravesando esta pequeña sala hay un corredor más amplio e iluminado con varias puertas de madera a ambos lados. Marlowe se acerca a la primera puerta y coloca su oído contra la superficie. “Quinientos”, dice una voz masculina. “Sus quinientos y quinientos más”, responde otra. Se escuchan algunas risas apagadas y el sonar de vasos siendo servidos. Marlowe continua avanzando por el corredor. Se acerca a una de las puertas de la derecha pero no logra distinguir lo que oye. Parece un quejido pero no está seguro. Luego escucha un golpe seco y de nuevo aquel quejido lejano. Intenta dar la vuelta a la manija pero la puerta no abre. De repente escucha pasos viniendo desde el fondo del corredor. Marlowe se aproxima a la puerta siguiente y mueve la manija. La puerta se abre sin hacer ruido y Marlowe entra.

 

En el cuarto no hay nadie. Hacia el fondo y al centro hay una estructura de madera formando una especie de arco. De la parte superior cuelgan dos cadenas. Otras dos cadenas reposan sobre el piso a cada lado de los soportes de la estructura. En una mesa de hierro a un lado brillan algunos objetos bajo la luz débil de un bombillo. Una máscara de cuero, algo parecido a una pinza de acero, y una cadena no tan gruesa como las que cuelgan de la estructura. Marlowe se acerca nuevamente a la puerta y no oye nada. La abre y da un paso hacia fuera. En ese momento siente la presión sobre su cuello y luego un golpe pesado en la boca del estómago que lo hace perder la fuerza en las piernas. Hubiera caído al piso si el hombre que lo sujeta por el cuello no sostuviera el peso de su cuerpo. Marlowe es arrastrado hasta el fondo del corredor. Atraviesan la puerta y luego algunos metros sobre la tierra húmeda hasta una puerta de hierro abierta que da hacia la calle. Uno de los hombres le da otro golpe en el rostro antes de lanzarlo contra la acera. Desde el piso Marlowe escucha el sonido de la puerta al cerrarse.

Publicado enEdición Nº238
¡La Investigación Acción Participación vive!

El pasado 15 de junio, luego de tres días de conferencias, intercambio de saberes, entre otras acciones propias de eventos académicos, clausuró sesiones en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, lo que para algunos era la Tercera Conferencia Mundial de Investigación Acción Participación (IAP), para otros la Conferencia de la Red de Investigación Acción de las Américas 2017 (Arna, por sus siglas en inglés) y tal vez para otros tantos, un evento académico de investigación en ciencias sociales. Sin dudarlo, los tres eventos confluyeron en uno solo.

 

Los tres “eventos” permitían observar tres intereses diferenciados: el primero, los de Arna, que pretendían acrecentar su red de Investigación Acción (IA), en la que este encuentro les permitía acercarse a un público incauto que en su mayoría no conocía los principios de la IAP, a un sector de académicos críticos que desde las universidades sus márgenes de acción y comodidad no les permite desplegar IAP, sino IA; el segundo, los investigadores y seguidores de la IAP, que ese espacio les permitía encontrarse para pensar la IAP en estos tiempos y adelantar acciones comunes; los terceros, que querían tener la experiencia de conocer investigaciones sociales, algunas denominadas IAP, así no todas lo fueran, y que sin saberlo fácilmente podían quedar enganchados en el primer interés.

 

Las tensiones fruto de los dos primeros intereses, sin ser un conflicto insalvable, sino una contradicción, se expresaron previo a la Conferencia, en y después de la misma, y no se reduce a un problema de opciones investigativas entre sectores académicos o de movimientos sociales, sino a una postura ética y política diferenciada. Esas tensiones pudieron pasar desapercibidas y todos haber retornado a sus lugares de origen con sensaciones encontradas. Sin embargo, la jornada de cierre fue engalanada por un grupo de participantes de diferentes países, que, a manera de protesta, realizaron unas rondas y cantos, acompañadas de pancartas, tanto al interior como en la parte externa del Centro de Convenciones. En tal ejercicio de expresión colectivo, se podía leer y escuchar que en la Conferencia no estaban: la participación, los pobres, los indígenas, los afros, el compromiso, entre otros componentes y sujetos propios de la IAP. Las voces querían mostrar la diferencia entre IA o al menos la versión Arna y la IAP.

 

Tal vez lo más significativo de tal Conferencia fue ese cierre no programado, espontáneo, en el que nuestra IAP, del sur, periférica, desde las otredades y ante todo emotiva, se negó a ser subsumida por la IA; expresión de vida, dejando claro que aún tiene un espacio en la realidad y en la academia, debate que recuerda, además, apartes de la gran lucha de las ciencias sociales en las décadas de los años sesenta y setenta.

 

Pero lo anterior no fue un resultado accidental, para quienes llegaron con el interés de encontrar la Tercera Conferencia Mundial de IAP, luego de los 20 y 40 años de la segunda y primera conferencias mundiales, se encontraron con apartes en el marco de la programación, la que en momentos se confundía con los intereses de Arna y la inocencia de mochos incautos que no lograban identificar la diferencia. Pero ese tercer grupo, que posiblemente era el mayoritario, no lograban observar cómo le cortaban sus alas a la IAP en la Conferencia, al eliminarle sus sentido ético y político de origen, diluyéndose, en experiencias investigativas, que si bien sociales y con efectos favorables en la comunidad, no correspondían siempre con el sentido mismo de la IAP. Lo que en parte es el reflejo de la pérdida del sentido original de la IAP en las ciencias sociales y en particular la forma forzada en que en las dinámicas propias y productivas de las Universidades se le quiere incorporar, dejando solo sus herramientas.

 

Ese estado de cosas se confirmó por medio de una consulta realizada a través del Grupo de Trabajo en Procesos y Metodologías Participativas de la Clacso, previo a tal Conferencia, en la cual se presentaron 53 investigaciones de América y dos de Europa, con un elemento común: en más de la mitad de esas investigaciones se observó la pérdida del sentido ético y político de la IAP, referido a que se comprendía en la investigación por el concepto participación, lo que fue más observable en el caso de las investigaciones realizadas en las universidades y en particular aquellas destinadas a obtener títulos de posgrado, por ello, uno de los resultados de dicho análisis se direccionó con la siguiente pregunta: ¿es posible que se esté diluyendo o resignificando la participación en el vasto espectro de lo que se está denominando como IAP?

 

De forma complementaria, el cruce de cinco misivas con las directivas de Arna previa al evento, en las que se preguntaba de manera insistente por el papel político de la IAP que no se observaba en la Conferencia, y en las que entre otros se recibieron respuestas como que no encontraban relación entre la investigación y la política y que, para eso sesionaría un evento complementario programado para luego de la Conferencia, o, se manifestó que se desconocía que era IAP, dando muestra de la crisis ontológica y epistemológica por la que atraviesa la misma.

 

Revisitando el legado

 

Sin embargo, la comprensión de la tensión entre los investigadores, seguidores y defensores de la IAP con los intereses de Arna y su forma de hacer las cosas, obliga a apartarnos de la Conferencia e irnos hacia Fals Borda y la IAP. En esa dirección, sin duda, son muchos los legados que el Maestro en su prolífera vida dejó como intelectual, comprometido no con la academia sino principalmente con la realidad de los marginados. Uno de ellos fue inspirado y llevado a cabo en su propia vida, tal vez por eso más que trasladarlo a una metodología investigativa, lo denominó una forma de vida, primera alerta que se requiere resaltar en la IAP.

 

De cierta forma, la IAP es la forma en que el Maestro comprendía debía desplegarse la vida de un intelectual orgánico (metodología de vida), en ella y sin duda alguna, traía implícita una metodología investigativa y a su vez un(os) método(s) y unas técnicas; el reduccionismo contemporáneo, el facilismo intelectual y la necesidad de ingresarla a la academia, en especial la Universidad, obliga al intelectual incorporarla como metodología investigativa, reservándose para él la metodología de vida. Tal vez acá está el primer quiebre con la versión original.

 

Ese legado, metodología de vida e investigativa, ha permitido irradiarse en vastos sectores académicos, pero también y tal vez de forma más significativa en los movimientos sociales, que demandan por otro mundo posible. Son varias las características diferenciadoras con otras formas de la acción del intelectual orgánico y de hacer investigación en las ciencias sociales, sin embargo, para fines prácticos cuatro preguntas básicas dan pistas: ¿Para qué la ciencia?, ¿quiénes hacen ciencia?, ¿cómo hacer ciencia? y ¿para quiénes la ciencia?

 

Para el Maestro, la primera ruptura que se observa va en dirección de responder la pregunta ¿para qué la ciencia?, ella no debía ser un fin en sí mismo, ni servir a los intereses del status quo, sino un medio que sirviera a los sectores marginados en el camino de su emancipación. La ciencia debía ser comprometida con una realidad que debía ser transformada, por eso su sentido crítico.

 

La segunda ruptura va en dirección de la respuesta ¿quiénes hacen la ciencia? La ciencia se concentraba en sectores académicos, los que en algunos casos, con pensamiento progresista o emancipatorio, mantenían ese espíritu “aséptico” de suponer que la ciencia se hacía por ejemplo en las universidades, allí se reflexionaba la realidad y desde allí se lanzaban rutas de trasformación. Es decir, los intelectuales se comprometían desde los discursos, pero se refugiaban en su zona de confort, sin asumir la condición consiente de estar materialmente con los de abajo. De cierta forma la IA, va en esa dirección y muchos académicos que mantienen hoy la criticidad, se refugian en esa concepción, y muchas de las investigaciones que hoy se presentan como IAP, en su fondo aproximaciones o IA.

 

Por otro lado, los intelectuales orgánicos en muchas ocasiones se trasladaban a esos sectores marginados y a pesar de esa convicción de servir, no lograban despojarse de su “arrogancia académica”, el reto entonces era que ese conocimiento hiciera sinergia con las experiencias y saberes de la comunidad, por eso y entre otros el hermoso diálogo de la IAP con la Educación Popular. El intelectual era un aportante al ágape que ocurría en la comunidad, haciendo del otro un par con saberes y experiencias diversas, las que no se ponían ni en un lugar preponderante y cada uno de los integrantes de la comunidad se transformaban mutuamente, al estar en una actitud de aprendizaje mutuo, continuado.

 

La tercera ruptura va en dirección a la pregunta ¿cómo hacer ciencia? Hasta ese momento –años 60– ninguna metodología científica había comprendido al Otro oprimido, popular, campesino, ...como par, la ciencia había separado entre conocer y saber (episteme y doxa), entre pensar y sentir; el reto entonces era validar esas experiencias, esas intuiciones, esos saberes previos en conocimiento científico, pero no era una búsqueda de llevar esos saberes populares a los estándares epistemológicos de las ciencias, era poner en duda esos estándares, para que al ser repensados se perfilara también Otra ciencia. Sin embargo, el centro no era ese saber cómo ciencia, sino como poder, por eso era una ciencia con el pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

 

La cuarta pregunta ¿Para quién la ciencia?, en parte se responde en la pregunta anterior, ella debía servir al pueblo, para que apostara a sus búsquedas de emancipación y de trasformación de la realidad. Por esas preguntas, entre otras y sus parciales respuestas presentadas, la IAP presenta un sentido ético y político que no se puede perder de vista.

 

Esas diferencias significativas de la IAP con otras formas de hacer la ciencia, hacen que si bien haya relación parental con otras formas, como la IA, no implica que pueda ser subsumida en la Investigación Acción, sin desconocer por ello la importancia de esta última, sin embargo es claro que para los condicionantes de la academia y la Universidad en particular, lo que se viene haciendo como IAP se acerca mucho a la IA.

 

Entre otros motivos a los ya expuestos, en el Grupo de Trabajo Clacso de Procesos y Metodologías Participativas, se decidió conformar una comisión para que inicie una reflexión acerca de sentido de la IAP en la contemporaneidad. Una de las propuestas que rondó, estuvo a manera de emular el Congreso de la Sociedad Sociológica de Alemania de 1961, en el que los diferentes intereses encontrados presentaron propuesta de reflexión, es decir, lo que se buscaría es que a partir de reflexiones y experiencias se inicie un debate sobre la pertinencia de la IAP en nuestros tiempos y realidades, y los nuevos discursos, técnicas, entre otros, que debe incorporar.

 

Por otro lado, en la Primera Asamblea Global para la Democratización del Conocimiento, que era el evento complementario y paralelo a la Conferencia, un grupo de investigadores, seguidores y defensores de la IAP, construyeron un conjunto de propuestas encaminadas a refortalecer la IAP, en ese sentido acordaron estrategias de movilidad, necesidades de encuentro y una publicación que si bien respeta las reglas de la academia productiva capitalista, es decir la indexación, será conocida como desindexada.

Publicado enEdición Nº237