Viernes, 11 Noviembre 2016 07:13

Protestas por todo el país

Protestas por todo el país

Desde la madrugada del miércoles las marchas contra el republicano se suceden en más de 25 ciudades y se está organizando por las redes una manifestación masiva frente al Congreso, en Washigton DC, el próximo 20 de enero, día de la asunción del presidente.

 

Desde que el miércoles a la madrugada se conoció la victoria electoral de Donald Trump, miles de norteamericanos protestan en las calles y universidades a lo largo y ancho de Estados Unidos y en las redes sociales con un único mensaje: no aceptan que el magnate será su próximo presidente.


Los manifestantes de todo el país fueron convocados por el nuevo movimiento Not my President (No es mi presidente), un nombre que surgió como una etiquete en la red social Twitter, ni bien se empezaron a conocer los resultados de las elecciones el martes a la noche.


Además de llamar a manifestarse en todo el país, el movimiento ya convocó en su página de Facebook a organizar una protesta masiva frente a la sede del Congreso en Washington DC, durante la jura presidencial que protagonizará allí Trump el próximo 20 de enero.


“Unete a nosotros el día de la investidura para hacer oír nuestra voz. Nos negamos a reconocer a Donald Trump como presidente de Estados Unidos y nos negamos a aceptar órdenes de un gobierno que pone a intolerantes en el poder”, reza la convocatoria. Mientras se prepara esa protesta, a lo largo y ancho del país las manifestaciones se multiplican.
Una de las protestas más multitudinarias hasta ahora fue la de Nueva York, donde miles de personas se concentraron durante la noche del miércoles frente a la Torre Trump de Manhattan, sobre la Quinta Avenida, al grito de “no es mi presidente”, una consigna que se repitió en el resto de marchas registradas en más de 25 ciudades del país.
“¡Donald Trump, vete! ¡Sexista, racista, antigay!”, coreaban los manifestantes en las calles de Nueva York.


Una treintena de manifestantes fueron detenidos por desórdenes públicos o cortar el tráfico, según las autoridades, que informaron también que agentes policiales de la ciudad californiana de Oakland resultaron heridos en las protestas.
También fueron numerosas las marchas en Seattle (Washington), Filadelfia (Pennsylvania) y Chicago (Illinois), esta última una ciudad en la que los manifestantes también escogieron el edificio de la Torre Trump como lugar de concentración y corearon insultos contra el magnate.


La capital, Washington DC, así como Atlanta (Georgia), Boston (Massachusetts), Denver (Colorado), Austin (Texas), Portland (Oregon), Saint Paul (Minnesota) y las ciudades californianas de Los Ángeles, San Francisco y San Diego fueron igualmente escenario de protestas y vigilias, muchas de las cuales terminaron con detenciones por parte de la policía.
En Portland, los 2000 manifestantes, según la policía, corearon: “No al KKK (Ku Klux Klan), no a Estados Unidos fascista, no a Trump”.


En Los Angeles, en tanto, centenares de personas ataviadas con banderas de Estados Unidos y México y al grito de “manos arriba, no disparen”, cortaron la autopista 101, una de las principales arterias de la ciudad, provocando enormes embotellamientos en un tránsito caótico de por sí. Todo ello se produjo instantes después de que los manifestantes quemaran una efigie de Trump frente a la sede municipal de Los Angeles. En algunas de estas marchas también se quemaron banderas estadounidenses.


Todas esas ciudades son bastiones demócratas en los que Hillary Clinton ganó este martes con grandes márgenes al republicano Trump, quien, pese a tener menos votos a nivel nacional, consiguió contra todo pronóstico más electores del Colegio Electoral que su contrincante.


Aunque la mayoría de las protestas transcurrieron sin mayores incidentes, en la ciudad de Oakland, cerca de San Francisco, parte de los 6000 manifestantes formaron barricadas a las que prendieron fuego y se produjeron choques con uniformados en el acceso a una autopista que pretendían cortar. Algunos policías resultaron heridos y varios manifestantes fueron detenidos.


La de ayer fue la segunda noche en la que se producen protestas en la erizada Oakland, donde los manifestantes se lanzaron a la calle en la noche del martes al miércoles poco después de conocerse la victoria de Trump y una persona resultó herida por la represión policial.


Mientras tanto, en la otra punta del país, en la ciudad de Richmond, en Virginia, lugar de residencia del senador Tim Kaine, compañero de fórmula de Clinton, los manifestantes rompieron los vidrios de la sede del Partido Republicano. Los incidentes en Richmond se saldaron con una decena de detenciones.


Finalmente, en Nueva Orleans, un grupo de manifestantes quemaron un muñeco de Trump y también rompieron vidrios de algunos edificios, como entidades bancarias.


“La gente está furiosa, no por los resultados de la elección, sino por el lenguaje y lo que dice Donald Trump”, aclaraban algunos manifestantes al referirse a los ataques que el actual presidente electo hizo durante la campaña contra las mujeres, los inmigrantes o los musulmanes.


Tanto Clinton como el presidente Barack Obama han pedido a sus seguidores que acepten los resultados y apoyen al proceso de transición, que terminará con la jura de Trump el 20 de enero, pese a lo cual la furia de las protestas parece lejos de remitir.

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Viernes, 07 Octubre 2016 09:31

¡Diálogo popular y territorial ya¡

¡Diálogo popular y territorial ya¡

Los sectores sociales reunidos en torno a la campaña Otra Democracia Si, constatamos la profunda crisis política generada a raíz del resultado del plebiscito sobre los acuerdos de paz firmados entre las Farc-ep y el Gobierno Nacional. La clase política, que es la principal responsable del llamado limbo jurídico-político, ha tratado en sus diferentes vertientes de capitalizar la situación, presentándose como los únicos actores en capacidad de resolverla, escondiendo sus verdaderos intereses.

En esta circunstancia, el movimiento social popular debe retomar la iniciativa y exigir una participación decisiva. Hay que impedir que los diálogos se reduzcan a componendas en las cúpulas, con el riesgo de una dilación que termine agotando el proceso de paz con las Farc-ep e impidiendo el inicio de los diálogos con el ELN. Se requiere exigir una interlocución directa con el gobierno desde los diversos sujetos populares y territorios.

En esta coyuntura no solamente se está jugando el contenido de dichos acuerdos y de los otros procesos de negociación en curso, sino también grandes intereses políticos y económicos que definirán el futuro del país en las próximas décadas. Frente a lo cual el movimiento social popular debe estar alerta y no dejarse distraer en lo anecdótico.

Nos referimos a:

• La grave situación económica de déficit fiscal y de balanza comercial, frente a la cual se quiere imponer un ajuste económico. Ejemplo de ello la reforma tributaria, pensional y otras que se han anunciado. Se pretende abrir un mayor espacio a la profundización de medidas económicas que defiendan los intereses de las grandes corporaciones, megaindustrias, sectores financieros y grandes terratenientes. En general la consolidación del modelo económico neoliberal.
• Un nuevo pacto entre las élites políticas que han excluido históricamente al pueblo pobre, y en la actualidad se llaman santistas y uribistas. Sin duda se le está dando un nuevo aliento a los sectores de la ultraderecha más retardatarios y oscurantistas. En realidad no son los enemigos que han construido los medios de comunicación, sino que son hijos de la misma clase en el poder.
• Introducción en la agenda de negociación de temas que llevan a la sociedad colombiana a un gran retroceso en materia de derechos económicos sociales y culturales.
• La situación de inestabilidad política que facilita a sectores guerreristas posicionarse de cara a las próximas elecciones presidenciales.

Por lo anterior consideramos que los sectores sociales populares y democráticos debemos cerrar filas en torno a las siguientes iniciativas:

• Creemos que la perspectiva a mediano plazo más apropiada es la conformación de un bloque popular. En esa dirección debería convocarse a una reunión nacional a la mayor brevedad posible para definir una posición y comportamiento frente a la actual coyuntura. El objetivo es configurar un escenario o sector de unidad que tome una clara distancia del gobierno nacional y de las clases políticas, y que se asuma como un actor para la construcción de una paz verdaderamente estable y duradera. En este escenario deberá tener un papel central el movimiento de víctimas.
• Desde este bloque se trabajará por explorar las condiciones de un dialogo nacional que pudiera derivar en un pacto social de todos los sectores sociales, con el fin de evitar la polarización y odio de la sociedad colombiana. Tendrían que discutirse la pertinencia de diferentes formas que pueda asumir ese pacto, entre otras la viabilidad de un Proceso Nacional Constituyente.
• Convocar a un permanente, creciente y cualificado proceso de movilización social nacional, que asentado en una mirada territorial, ponga al centro la agenda social de las organizaciones populares y de los territorios en la perspectiva de una agenda nacional de paz unitaria y popular.
• Realizar una interlocución con amplios sectores de la sociedad, especialmente con la población que se abstuvo de votar, y algunos sectores que votaron No, con el fin de generar espacios amplios de participación, debate y construcción de propuestas de paz con democracia. Es necesario comenzar a construir una estrategia comunicativa que lleve a denunciar las mentiras y mecanismos utilizados por los sectores de la ultraderecha política, religiosa y económica, a fin de impedir que se siga manipulando la opinión.

En consecuencia, ante el fracaso del plebiscito y las amenazas de reducir la alternativa a una componenda entre las cúpulas, exigimos una interlocución popular y regional inmediata con el Gobierno Nacional. Esta interlocución puede ser múltiple, así como sus resultados, incluidos los pactos regionales con el gobierno y las insurgencias.

Siguen firmas

Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales de Colombia (Comosoc).
Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo (Modep).
Equipo Desde Abajo.
Agenda Caribe
Amautas: Pedagogía Crítica y Formación de Sujetos, Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz.
Asociación Ambiental por la Vida de Boyacá.
Asociación Campesina Popular (Asocampo).
Asociación Comunitaria Nueva Esperanza.
Asociación de Campesinos sin Tierra de Sincelejo Sucre (Acatiss).
Asociación de Campesinos y Comunidades sin Tierra del Cesar.
Asociación de Consejos Comunitarios y Organizaciones Étnico Territoriales de Nariño (Asocoetnar).
Asociación de Cultivadores de Frutales La Morenita.
Asociación de Docentes y Trabajadores de la Educación de Sucre (Asodes).
Asociación de Guardianes de La Sierra (Asogiasierra).
Asociación de Jóvenes Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Informal (Asoinformal).
Asociación de Mujeres Rurales de Coloso (Amucol).
Asociación de Ovinocultores de Güicán (Güicaove).
Asociación de Productores de Avanzada por el Desarrollo Agropecuario (Asoprovandes).
Asociación Innovadora Tubérculos Andinos Boyacá (Aitab).
Asociación para el Desarrollo Ambiental y Sostenible de Coloso (Asodesco).
Asociación por la Defensa de los Derechos de los Hijos del Pueblo (Addhip).
Asociación por la Dignidad y los Derechos Agrarios (Digniagrarios).
Católicas por el Derecho a Decidir Colombia.
Centro de Formación y Empoderamiento de La Mujer Ambulua.
Ciudadanas Autónomas.
Colectivo de Abogadas de Cartagena.
Colectivo de Expresión Juvenil Kirius.
Colectivo Popular Música y Resistencia.
Colectivo Rebeldía Diversa.
Colectivo Social La Panela Piedecuesta, Santander.
Colectivo Suamena Boyacá.
Comisión Claretiana de Justicia, Paz e Integridad de la Creación Colombia Ecuador.
Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem).
Comité Sindical Clasista del Corredor Minero Cesar, La Guajira, Magdalena, Atlántico.
Comités de Obreros y Trabajadores Ignacio Torres Giraldo.
Corporación Arazá por la Justicia Social y Ambiental.
Corporacion Ceeniug.
Corporación Claretiana Norman Pérez Bello.
Corporación Colectivo de Derechos Humanos Tierra de Todos.
Corporación de Derechos Humanos Guasimí Nariño.
Corporación de Mujeres Cordobesas.
Corporación Escuela Sindical y Popular Ignacio Torres Giraldo.
Corporación para la Educación y Autogestión Ciudadana (CEAC) Barranquilla.
Corporación por el Desarrollo, la Paz y la Protección Ambiental (Codepam).
Corriente Nacional Nuevos Maestros por la Educación.
El Salmón Revista de Expresión Cultural.
Escuela de Arte y Desarrollo Humano Mario González Piedecuesta, Santander.
Escuela Popular Akana Warmi Qhispicay.
Federación Universitaria Nacional FUN – Comisiones.
Fundación Aguanile.
Fundación Casa de la Mujer Valledupar.
Fundación Escuela del Saber.
Fundación ExplorArte.
Fundación Familias Unidas.
Fundación IriArtes.
Fundación para la Comunicación y el Desarrollo Social (Fedesol).
Fundación Surcos.
Fundación Vida Digna Buenaventura.
Generación Terranova.
Grupo Derecho y Política Ambiental, Universidad Nacional de Colombia.
Grupo Ecuménico de Mujeres Constructoras de Paz (Gempaz).
Grupo Guillermo Fergusson.
Grupo Raíces Irlanda.
Huellas Africanas.
Iglesia Apostólica Guadalupana.
Junta de Acción Comunal Florida San Luis, Ciudad Bolívar, Bogotá.
Mesa Ecuménica por la Paz.
Minga Urbana Bakatá.
Organización de Autoridades Indígenas Wayúu Araurayú.
Organización de Autoridades Indígenas Wayúu Painwashi.
Organización de Mujeres Olla Comunitaria de Montería.
Organización de Mujeres del Suroriente de Montería.
Organización Juvenil Rastros.
Organización Toumain.
Red Caribe por la Paz.
Red de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribes y de la Diáspora capítulo Colombia.
Red de Mujeres del Caribe Colombiano.
Red ¡Párala Ya! Nada Justifica la Violencia contra las Mujeres Valledupar.
Red Rojo y Violeta.
Revista Viento del Sur.
Servicio de Paz y Justicia en América Latina.
Sindicato de Trabajadores de Uniminuto (Sintrauniminuto).
Sintraime seccional Soledad, Atlántico.
Sindicato Nacional de Trabajadores del Transporte de Colombia (SNTT).
Sintraime seccional Soledad (Atlántico).
Sintramienergética Seccional Codazzi (Cesar).
Unión Sindical de Trabajadoras de los Hogares de Bienestar (Ustrahbin) Córdoba.
Wayuumunsurat Mujeres Tejiendo Paz.

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La movilización política y civil de las Farc.

La X Conferencia de las Farc, constituye un evento de la mayor trascendencia en la perspectiva de la terminación de la guerra y la construcción de una paz estable y duradera.

Son diversos los escenarios en que eso ocurrirá.

Es prioritario plantearse distintas cuestiones al respecto para que el análisis objetivo permita enriquecer el proceso de apertura democrática instalado con la Mesa de La Habana y sus correspondientes acuerdos.

El país entero presencia la movilización política de las Farc y la resistencia campesina y popular revolucionaria, en el marco de los acuerdos de paz firmados recientemente en La Habana.

La X Conferencia, máxima instancia de dicha organización, está en curso y las decisiones que allí se aprueben tendrán amplia repercusión en el rumbo que tome el campo político hacia el futuro.

La premisa de todo esto consiste en la decisión de suspender el uso de las armas en la controversia política y la lucha por el poder en todas sus manifestaciones sociales. La violencia no será el recurso para hacer prevalecer ideas políticas, religiosas o de cualquier otra índole. Postulado que compromete, ante todo, las elites oligárquicas dominantes, causantes de todas las violencias contra el pueblo para garantizar la perpetuidad de su dominio económico, social y político. La respuesta popular ha tenido siempre un carácter defensivo, expresada en la auto defensa y la guerra de guerrillas, como única manera de contrarrestar las periódicas campañas de exterminio, destrucción y desorganización de las clases subalternas.

Lo deseable es que la solución de los conflictos y la disputa por el poder ocurran sin el uso de la violencia contra el adversario. Lo deseable es que el monopolio de la violencia se de en términos democrático y de legalidad. Que los aparatos armados del Estado no sean manipulados por latifundistas, empresarios, banqueros, multinacionales y gamonales políticos para acrecentar y preservar sus aberrantes privilegios.

De no ser así, es probable que hacia adelante resurja la violencia política en la lucha que caracteriza el conflicto social.

Respecto de la movilización política civil de las Farc, que a mi juicio no contradice, pues la complementa correctamente, su histórica movilización políticomilitar, conviene formularse las siguientes preguntas: ¿Cuáles serán los escenarios en que la misma ocurrirá? ¿Será su formato el clásico de los partidos políticos o más bien se explorara un instrumento político de las masas en el que confluyan las distintas expresiones del movimiento popular y de la sociedad civil democrática? ¿Cuál será su horizonte de sentido y su programática de acción? ¿Cuál será su estrategia electoral de corto plazo y cual su estrategia política en los términos del ciclo que se inicia con el fin del anterior pautado por la Constitución de 1991?

Estas y otras preguntas es prioritario abordarlas en un análisis y un debate abierto y lejos de rigideces o posiciones dogmáticas como lo demanda la coyuntura de la “apertura democrática” conquistada por las prolongadas negociaciones entre el gobierno y las Farc, desde el año 2011, la cual se incluye en el histórico Acuerdo para poner fin al conflicto social y armado y construir una paz estable y duradera.

Respecto de los escenarios de dicha movilización es posible identificar los siguientes:

Primero. El del Estado y las instituciones gubernamentales es el más notable y contundente. La propia Mesa de conversaciones en funcionamiento desde agosto del 2012, con los delegados plenipotenciarios, es el punto matriz de una disputa que hoy se proyecta en las instituciones pactadas como el bloque de constitucionalidad, el paquete de leyes Fast Track en el Congreso, las facultades especiales de paz del Ejecutivo, el Acuerdo especial humanitario radicado en el Consejo Federal Suizo y el Consejo de Seguridad de la ONU, el Fondo de Tierras, el Tribunal Especial de Justicia, el Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, Ecomun, el cuerpo elite contra el paramilitarismo y la corrupción de los gamonales, la Comisión de garantías, la Comisión de Verificación, el Consejo Nacional de Seguridad para la paz, la representación en el Consejo Electoral, los derechos de la mujer, los derechos de las comunidades étnicas, la actualización del catastro rural, las emisoras comunitarias, las zonas campamentarias y de ubicación, el foro para establecer las bases de garantías para los Movimientos sociales, la Ley de amnistía e indulto, la erradicación manual de los cultivos de uso ilícito y otro grupo de instituciones y entidades de nivel estatal y gubernamental en los que se radica un compromiso puntual sobre la paz.

Segundo. La refrendación y legitimación de la paz mediante el plebiscito convocado para el próximo 2 de octubre, que compromete un amplio espectro de fuerzas políticas en abierta controversia con los sectores más retardatarios que abogan por la guerra y la confrontación violenta. Por lo visto, el Plebiscito por la paz y la vida liquidará el núcleo más siniestro de la vieja y retrograda política de los gamonales y negociantes de la guerra, que encarna el ex presidente Uribe Velez y su camarilla de politiqueros.

Tercero. La ruta de la dejación de las armas y los protocolos que regulan el Cese al fuego y de hostilidades bilateral y permanente, las zonas de ubicación y campamentarias, así como la presencia de los delegados guerrilleros en la vida pública local, regional y nacional, en acciones de pedagogía y agitación programática, suponen, en la práctica, una nueva función de los organismos armados del gobierno. Ejército y policía quedan inmersos en sentidos no convergentes con los códigos de la contrainsurgencia anticomunista. Generales y otros oficiales de las Fuerzas Armadas conocen de primera mano los análisis y explicaciones de los líderes guerrilleros sobre las causas y motivaciones de su larga gesta revolucionaria. Tiene la oportunidad de trascender la retórica de las guerras contra el terrorismo y el enemigo interno, implantada por los asesores gringos y los fanáticos de la extrema derecha reaccionaria nativa.

Respecto de los desafíos en lo que tienen que ver con los formatos de la acción de masas resulta apropiado plantearse la pertinencia o inutilidad de las tradicionales organizaciones partidistas de la acción política liberal. Los partidos son infraestructuras propias de la dominación burguesa, organizados como clubes o directorios de garaje, para desplegar la manipulación electoral mediante los recursos del clientelismo y el soborno al elector. Agréguele que el neoliberalismo ha profundizado su descredito e inutilidad como instrumentos de intermediación.

En tal sentido, conviene explorar en la experiencia postneoliberal reciente, otras estructuras con mayor capacidad de convocatoria y organización. Un instrumento político en el que converjan movimientos populares, sindicatos e izquierdas sociales y políticas, bien podría ser una metodología adecuada que proyecte, en una visión estratégica, la marcha popular y de la multitud, hacia un nuevo poder transformador y revolucionario que perfile las bases de nuestro socialismo.

Los retos son mayúsculos en esta materia. Los riesgos son enormes por causa de ciertos lastres dogmáticos, burocratizantes y de un hegemonismo mal entendido que bien pude estar capturado por los vicios de la partidocracia oligárquica: compra de votos, amiguismos de compadres y comadres, camarillas cerradas y grupúsculos sectarios.

Por lo pronto, tenemos un conjunto de factores para la transición como son la representación en las cámaras legislativas con 6 voceros sin voto, la eleccion de 10 parlamentarios en el año 2018, las 16 circunscripciones electorales especiales, el Estatuto de la Oposición, las partidas presupuestales indicadas, un Canal de televisión para la paz, las emisoras comunitarias, la reforma electoral, un Instituto de pensamiento, un organismo de difusión programática y un amplio sistema de garantías y seguridad para hacer frente al paramilitarismo y los grupos criminales de la ultraderecha.

Desde luego, todos estos son problemas que deben resolverse en el marco de los códigos establecidos en el texto del Acuerdo pactado para construir la paz y que será oficializado el próximo 26 de septiembre por las partes en la ciudad de Cartagena.

El Pacto, tan odiado y detestado por la ultraderecha, es la fuente de sentido político en el ciclo que despega con una un protagonismo sustancial de la resistencia campesina, popular, social y democrática.

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“Sólo con la candidatura de Lula no alcanza, tenemos que presentar al país un nuevo proyecto que supere al neodesarrollismo que ya se agotó”

Hablar con Joao Pedro Stédile, es hacerlo con uno de los referentes más lúcidos de la izquierda brasileña que no baja los brazos frente a las dificultades planteadas por el golpe de Estado neoliberal. Fundador y dirigente del Movimiento Sin Tierra desde hace más de tres décadas y uno de los tantos hombres y mujeres que empujan la lucha desde el Frente Brasil Popular, está convencido que sólo la movilización popular en las calles es la única receta para desgastar y tumbar al gobierno de Temer, si es que no se produce el regreso a su cargo de Dilma Rousseff.

 

-¿A pocos días del 29 de agosto, de qué depende que Dilma pueda tener posibilidades de volver al gobierno en las actuales circunstancias? ¿Tiene alguna viabilidad pensar que “sólo se trata de convencer a seis senadores” para que ello se produzca?

 

-Dilma tiene posibilidades reales de regresar. Pero todavia es una incógnita, porque hay muchos factores que influenciaran al Senado. Primero, hay una posibilidad real que algunos senadores cambien el voto, o simplemente no comparezcan al juicio.

 

Segundo, el desempeño desastroso del gobierno golpista. Tercero, las denuncias que muchos senadores están involucrados en procesos de corrupción, cuarto el ánimo producido por la fuerza de las movilizaciones populares y quinto, las articulaciones locales de las perspectivas electorales en cada uno de los Estados de los senadores, que siempre van a reelección o disputan los gobiernos estatales, y la fama de golpistas, puede restarles muchos votos.

 

-¿Si el impeachment siguiera adelante y Dilma fuera destituida definitivamente, hay otra salida posible para los sectores populares que no sea esperar las elecciones venideras? ¿Es Lula la única gran esperanza?

 

-Si se consolida el golpe, habrian entonces varias formas de seguir la lucha contra Temer. Por un lado, ingresar un reclamo en el STF (Supremo Tribunal Federal) porque Dilma seria alejada del gobierno sin cometer delito alguno y entonces no hay base legal para ello.

 

Además, continuar las movilizaciones contra el gobierno, para disputarle las calles. Tercero, es posible que si el gobierno Temer se desgasta mucho ante la opinión pública la propia burguesía lo cambiaría. Para eso basta impugnarlo, ya que hay un proceso en el Tribunal Superior Electoral y eso lo alejaría del gobierno en enero o febrero próximo. El reemplazo sería por elecciones indirectas en el Congreso. Y en ese caso, la burguesía ya tiene el candidato, que es el ministro golpista de Hacienda, el banquero Henrique Meirelles. De no concretarse nada de eso, los movimientos populares seguiremos en la lucha para tumbar el gobierno de Temer y exigir un plebiscito popular, para que el pueblo pueda decidir sobre temas temas requeridos por los diferentes movimientos populares: a) si está de acuerdo con anticipar las elecciones presidenciales (que son en octubre de 2018) b) si está de acuerdo en realizar elecciones generales; y c) si está de acuerdo que se convoque una Asamblea Constituyente exclusiva para realizar una reforma politica, en el sistema electoral brasileño.

 

-En este período en que Temer se ha hecho con el gobierno a través de un golpe palaciego, ¿ cuáles son a su entender los retrocesos más grandes producidos para los sectores populares?

 

Temer cerró el Ministerio de Desarrollo Agrario, por donde pasaban todos las políticas públicas hacia la agricultura familiar y campesina. Cerró los tres ministerios que protegían los derechos humanos, a las mujeres y a la comunidad negra. Implementó una política económica tipicamente neoliberal. La crisis económica se profundizó y la tasa de desempleo en la industria es del 15%, llegando a 30% entre los jóvenes.

 

Además, Temer ha puesto en marcha una ley que rompe la ley actual del petróleo, y permitirá la privatización de las reservas del pre-sal.

 

De hecho la Petrobras, bajo su comando ya vendió activos y privatizó uno de los pozos de petróleo más ricos de hidrocarburos. Un pozo que valía 80 mil millones de dólares lo vendieron a las trasnacionales por 8 mil millones de dólares. Ahora amenaza con que culminado el golpe, va hacer la reforma provisional, aumentando en diez años la edad mínima para jubilarse. Va a hacer una reforma en las leyes laborales, que prevé incluso aumentar la jornada de trabajo. Va a imponer que las reglas del trabajo serán firmadas solo entre las dos partes, obreros y patrones. Y promete aprobar una ley en el Congreso que libera la venta de tierras al capital extranjero.

 

-¿Temer y su gobierno están débiles como cuando comenzaron o se han ido consolidando en estos meses? ¿Siguen siendo los “preferidos” de quienes los impusieron desde el exterior o también pueden estar esos sectores pensando en un recambio?

 

-Creo que el gobierno Temer, ademas de golpista e ilegitimo, es totalmente provisorio. Por eso esta tratando de hacer, de la forma más rápida. los cambios neoliberales que ningún gobierno con base electoral haría. Además su gabinete está totalmente involucrado con la corrupción. Asi, creo que aunque tumbe a Dilma el dia 29 de agosto, la burguesia no mantendrá a Temer hasta diciembre del 2018. Él solo esta haciendo el trabajo sucio, para después abrir espacio para un candidato mas potable de la derecha en las próximas elecciones.

 

-¿Está la izquierda popular brasileña en la cual tú y el MST están integrados, satisfechos con lo hecho hasta ahora a nivel de resistencia? ¿Qué se plantean a futuro para confrontar con el gobierno Temer?

 

-Claro que no estamos satisfechos. Tenemos muchos retos de corto plazo para poder enfrentar a los golpistas. La clase trabajadora sigue en casa, no se movilizó. Quien sí lo hizo fueron los militantes, los sectores más organizados. Pero el 85% de la clase sigue viendo novelas.

 

Para eso, tenemos que redoblar los esfuerzos como movimientos populares para llegar hasta la clase obrera, demostrar los graves riesgos que tenemos, y estimular su participación en la calle.

 

Estamos discutiendo la viabilidad de una huelga general, contra el golpe. Pero hace 28 años que no se hace huelgas políticas. La clase obrera no ha estado educada para eso.

 

Seguiremos con movilizaciones a corto plazo, como por ejemplo ahora, el 5 de agosto en la apertura de las Olimpiadas, y después en la semana de la votación.

 

A medio plazo, el reto principal es que debemos seguir organizados en el Frente Brasil Popular como un nuevo espacio de unidad popular, y debatir la necesidad de construir un nuevo proyecto de país que por ahora la izquierda no tiene. Por eso, aparte que la derecha hará todo lo posible para inviabilizar una candidatura de Lula, solo su presencia en el pleito no será suficiente. Tenemos que presentar al país un nuevo proyecto que supere lo que fue el neodesarrollismo, que ya se agotó.

 

De todos modos, veo el futuro con optimismo, a pesar de las dificultades actuales y de las derrotas que sufrimos. La crisis abre un nuevo tiempo de cambios. Y para eso, las fuerzas populares necesitan redoblar sus esfuerzos para recuperar el trabajo popular y debatir un nuevo proyecto para el país, que represente cambios estructurales en la sociedad. Así que tendremos dos años de mucha disputa, de lucha de clases, de batalla de ideas.

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Manifestantes protestan contra el Gobierno de Temer en una marcha en Brasilia el pasado 10 de junio.

 

A cinco días del inicio de los JJOO y a menos de un mes de la votación definitiva del juicio político contra Dilma Rousseff, los brasileños se manifiestan para pedir la salida del presidente interino y contra los recortes sociales. Ante la crisis política del país, el 70% de los jefes de estado no asistirá a la ceremonia de inauguración de los Juegos.



RÍO DE JANEIRO. - Con toda la prensa internacional en Rio de Janeiro y millones de personas atentas a lo que sucede en Brasil, los movimientos sociales han hecho un nuevo llamamiento este domingo contra el presidente interino Michel Temer (PMDB), acusado de “golpista” y de montar un “gobierno ilégitimo”, tras el proceso que apartó a Dilma Rousseff de sus funciones el pasado 12 de mayo. Después de dos meses y medio en el poder, el equipo de Temer ha dejado claro que las privatizaciones y los recortes serán la base de su estrategia económica.

 

El pasado mes de junio el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, se reunió con todos los ministros para que analizaran sus pastas y les pidió que hicieran una lista de “todo lo que podría ser privatizado”. También anunció que los gastos en áreas primarias como Educación o Sanidad sólo podrían ser reajustados en relación a la inflación del año anterior: “Si esta ley hubiera estado en vigor en 2015, y otros gastos no sufrieran la reducción real, los presupuestos en sanidad se habrían reducido este año un 32% y los de Educación, un 70%”, explica Laura Carvalho, profesora de Economía de la Unversidad de Sao Paulo (USP).


El ministro de Sanidad, Ricardo Barros, declaró que el acceso a la salud pública no debía ser universal y que haría recortes en la Seguridad Social. Mientras, el de Educación, Mendonça Filho, anunció que empezará a privatizar las universidades públicas y cobrará una mensualidad a sus alumnos; los primeros en sentir el cambio serán los estudiantes de posgrado. Los recortes siguen en el área de vivienda con la sentencia de muerte del programa de Dilma Rousseff, “Mi casa, mi vida” que construyó más de tres millones de vivendas populares.

 

Pero una de las medidas que más asusta a los sindicatos es la promesa del ministro de Trabajo, el pastor evangélico, Ronaldo Nogueira, de flexibilizar las leyes laborales y poner en marcha el proyecto de “terciarización laboral” a partir del cual las empresas podrán terciarizar sus servicios incluso para su actividad principal: “Es un verdadero atentado a los derechos de los trabajadores porque al ser subcontrados no van a tener quién les defienda”, dice el secretario Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria, Antonio Augusto de Queiroz.

 

El Movimienos de los Tabajadores Sin Techo (MTST) recuerda que las políticas económicas de Meirelles “no dicen nada sobre subir los impuestos a los más ricos”, especialmente en un país donde las personas que ganan 160 veces el salario mínimo, tienen el 65,8% de sus ganancias exentas de retención fiscal. “Al no haber sido elegido por nadie, no tiene que dar cuentas a la sociedad y eso es muy peligroso”, dice el Frente Pueblo Sin Miedo, uno de los movimientos que ha convocado las manifestaciones de este domingo.

 


El fraude del proceso contra Rousseff


Michel Temer, que puede presumir de nunca haber ganado una elección directa, tiene claro que sus políticas de recortes y privatizaciones no las podrá llevar a cabo hasta que se conozca el veredicto definitivo del juicio político a la que está siendo sometida la presidenta Rousseff. El próximo lunes 1 de agosto, el relator de la Comisión del Impeachment en el Senado, Antonio Anastasia (PMDB-MG), dará su parecer. Después Dilma necesitaría del voto de 28 senadores para librarse del proceso, si no lo consiguiera, la decisión final la tomará Lewandowski, jefe del Supremo, durante la semana del 22 de agosto.

 

El pasado 12 de mayo durante la votación del impeachment en el Senado donde se votaba por la continuación del juicio político de la mandataria, Rousseff obtuvo el apoyo de 22 senadores que votaron en contra. Pero en ese entonces todavía no habían salido a la luz unas grabaciones donde el presidente interino y uno de sus ministros recién nombrados, Romero Jucá, quedaban seriamente comprometidos.


En las conversaciones telefónicas que publicó Folha de São Paulo entre Sérgio Machado, ex presidente de Transpetro (empresa que ofrece servicios a Petrobras), y Jucá, explicaban la “necesidad de acabar con Dilma” para “evitar la sangría” de las investigaciones de la operación Lava Jato. Las conversaciones se produjeron en marzo, antes de la primera votación en la Cámara de los Diputados: “La única salida es el impeachment porque si ella continúa vamos a caer todos, y el primero va a ser Aécio”, decía Jucá, en referencia a Aécio Neves, líder del principal partido de oposición (PSDB).

 

Pero las declaraciones de la mano derecha de Temer fueron todavía más graves cuando aseguraba que “ya estaba todo pronto para llevar a cabo un Gobierno de salvación”, y que él mismo habría hablado con las fuerzas armadas y con los jueces del Tribunal Superior de Justicia: "Están todos de acuerdo que hay que poner a Temer en el Gobierno". Sin llegar a dar nombres de los jueces que estarían involucrados en la articulación del impeachment, Jucá tan sólo cita al juez Teori Zavsacki como “el único magistrado al que no hemos podido acceder”, precisamente aquel que se encarga de Lava Jato a nivel federal.


Estas conversaciones provocaron la inmediata dimisión de Jucá del nuevo gabinete de Temer y una crisis importante en su nuevo gobierno. Varios senadores que antes habían votado a favor, entre ellos el ex futbolista Romario, dijeron que “probablemente” cambiarían su voto. La gravedad de las grabaciones, no sólo en lo que respecta a los políticos, sino también en lo relacionado con los miembros del Supremo (cuyo jefe tendrá la responsabilidad de dar el veredicto definitivo del impeachment), no han tenido muchas más repercusiones políticas.


A mediados de julio el Ministerio Público archivó la causa referida a las “pedaleadas fiscales” sobre las que se basa el juicio político contra Rousseff. Dichas “pedaleadas” se consistían en la aprobación de seis decretos presupuestarios en los que se maquillaban las cuentas del Estado y por los que la presidenta obtuvo dinero de bancos públicos sin haber devuelto a tiempo lo que ya le había sido prestado. Según el procurador de la República, Ivan Marx “no hubo préstamos sin el aval del Congreso, ya que las maniobras no se encuadran en el concepto legal de operación de crédito”.

 

Los argumentos coinciden con los de la defensa de la presidenta Rousseff ante el tribunal político del impeachment, lo que dio esperanzas a algunos senadores del PT que hace una semana pidieron que se decretara “el fin de este juicio” ya que el propio Ministerio Público había señalado que no habría ningún crimen.

 

La escasa repercusión en los medios de la resolución del Ministerio Público parece avalar la teoría de que este juicio político seguirá adelante independientemente de los argumentos que lo sostengan. Si a finales de mayo el senador Romario dijo que pensaba cambiar su voto, ahora el presidente interino Temer le ha ofrecido la presidencia de Furnas (empresa vinculada al ministerio de Minas y Energía), y parece que el ex jugador ha vuelto a cambiar su parecer.

 

Política y Juegos Olímpicos


Las manifestaciones de este domingo se producen con la consigna de “Fuera Temer”, pero no todos los grupos apoyan la vuelta de la presidenta Rousseff. Una reciente encuesta de Data Folha mostraba que el 62% de los brasileños querían nuevas elecciones en octubre de este año para aprovechar los comicios municipales que tendrán lugar en esa fecha.


Esta opción también se ha barajado dentro del PT donde un sector dice que si Dilma recuperara su cargo debería convocar un plebiscito donde se preguntara acerca de una posible repetición de elecciones. En principio esta opción parece poco probable porque para ese plebiscito, que algunos juristas consideran “inconstitucional”, se pudiera llevar a cabo, necesitaría del aval del Congreso. Aunque Temer tiene el rechazo del 82% de la población, el apoyo del Legislativo siempre ha sido su mejor carta, y las reuniones de los últimos días con diversos senadores dan a entender que lo tiene bastante controlado.

 

Esta crisis política ha provocado que la imagen de los Juegos Olímpicos, de por sí bastante negativa, haya quedado todavía más ensombrecida. La ceremonia de inauguración el próximo 5 de agosto en el estadio de Maracaná será una de las que tenga menor número de jefes de Estado. De los 206 países que participan en los Juegos, hasta ahora sólo 45 delegaciones han confirmado la presencia de sus primeros ministros. En la edición de Londres (2012) fueron 95, mientras que en la de Pequín (2008) hubo 86. En esta ocasión el resto de delegaciones vendrán acompañadas de sus ministros de Deportes o de Exteriores.

 

Las bajas también serán nacionales ya que ni el ex presidente Lula, ni la mandataria apartada Dilma Rousseff asistirán a la inauguración. Michel Temer que ha pedido a los manifestantes de este domingo que “sean civilizados” y que “dejen a los senadores pensar qué voto es el más conveniente”, apenas dirá una frase durante la apertura: “Declaro abiertos los Juegos de Rio, celebrando la 31 Olimpiada de la era moderna”.

 

 * @agnese_sp

 

 

 

 

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Francia: el neoliberalismo y la lucha de clases

 

El neoliberalismo nació como un "proyecto de clase" (D. Harvey dixit). Un proyecto de clases altas que ante la caída de los niveles de ganancia desde las décadas de los 60 y 70 querían suprimir a los trabajadores y revertir esta tendencia desmantelando todo lo colectivo y social organizado.

 

Desde sus inicios fue una "guerra de clases desde arriba". Para tapar su verdadera naturaleza se ideó toda una campaña de simulaciones ideológicas. Los neoliberales, como los "nuevos conquistadores del mercado" de los que escribía alguna vez J. Berger –que son básicamente los mismos–, "invertían los signos y falseaban las direcciones para confundir a la gente" (Hold everything dear, 2008, p. 122).

 

"Las divisiones de clases y su lucha ya son cosas del pasado", decían; “las únicas divisiones que importan ahora son las ‘identitarias’”. Así –secundados intelectualmente por algunos post-marxistas– buscaban despolitizar lo público y dejar a los trabajadores confundidos y aferrados a las únicas identidades "disponibles": étnica, nacional y religiosa.

 

Una cosa bastante astuta en medio de una guerra de clases, ¿no?

 

En Francia, como en otros países, fue una narrativa que abrazó no solo la derecha –y de la que en la misma medida que de sus raíces protofascistas se nutre la xenofobia del Frente Nacional (FN)–, sino también los "socialistas" (PS) e incluso la izquierda "radical" (PG).

 

Lo mismo pasó con el trabajo. "El trabajo ya es cosa del pasado", decían los neoliberales –secundados intelectualmente por algunos post-marxistas– y "ya no importa tanto", cuando en realidad estaban obsesionados con él y con la idea de flexibilizar su "rígido marco legislativo" (“ factory legislation”, de la que hablaba Marx en El capital).

 

Una cosa bastante astuta en medio del despliegue de un brutal rollback hacia los trabajadores, ¿no?

 

Una vez consumado el golpe en Chile –un paradigmático caso de la "diseminación" del neoliberalismo mediante el shock–, Pinochet impuso a los trabajadores chilenos un represivo Código de Trabajo que –entre otros– daba prioridad a los acuerdos laborales y salariales por empresa sobre los tradicionales, por sectores.

 

Más de 40 años después en Francia, Hollande –en una maniobra digna de volverse otro paradigma neoliberal– acaba de hacer lo mismo. Los acuerdos por empresa y la nueva primacía del contrato particular por encima de la vieja ley general son puntos centrales de la ya aprobada (Libération, 21/7/16) "reforma" de Loi Travail (la ley El Khomri).

 

Sus críticos –con razón– hablan de "la inversión de la jerarquía de normas".

 

Hasta ahora eran los trabajadores los que –gracias a los acuerdos "paritarios" que establecían estándares mínimos en cada sector productivo– tenían una ligera ventaja en la relación laboral.

 

La "reforma" del gobierno "socialista" cambia este balance a favor de los empresarios. Siguiendo la vieja ideología neoliberal de que “la causa de los problemas en la economía (‘falta de competitividad’, desempleo) es la ‘sobreprotección’ de los trabajadores, que ‘distorsiona’ el funcionamiento ‘natural’ del mercado”, le da más poder al capital.

 

El poder de individualizar las relaciones laborales y a atomizar a los trabajadores. El poder de realizar su sueño principal: que no haya nada más frente a él que "entes desnudos", sujetos a una competencia voraz y una profunda inseguridad.

 

Contra sus supuestos fines, la "reforma" no viene a "combatir al desempleo". Viene a "asentarse" en él. Es pieza clave en un modelo de control social que, haciéndose de la existencia de un vasto "ejército industrial de reserva", domestica a los trabajadores mediante su precarización y sustituye la solidaridad gremial por el miedo individual (al despido arbitrario, a la rebaja salarial, al aumento de horas de trabajo).

 

 

Francia hasta ahora era un caso atípico en la constelación neoliberal.

 

Si bien desde los 80 sus tecnócratas –los "socialistas" (¡sic!) como Delors o Chavranski– eran los principales "arquitectos" detrás del desmantelamiento del "modelo social" de la UE, las mismas "reformas" en Francia avanzaban con menos vigor (pero avanzaban).

 

Aun así, a ojos de algunos –sobre todo a raíz de la crisis– el país, en comparación con sus vecinos, destacaba como "un (mal) ejemplo de conservación de privilegios sociales retrógrados" y/o “un peligroso caso de falta de ‘ajuste a la globalización’ que ya ocasionaba en un caos” –¡sic!– (The Guardian, 27/5/16).

 

Las élites europeas y francesas decidieron que "ya no había de otra": "reformar" o "reformar" la Loi Travail, apremiando al dúo Hollande/Valls a "mantenerse firmes hasta el final".

 

Así, de manera tardía, pero con estilo, Francia –y en particular su gobierno "socialista"– llegó a merecer su propio capítulo en La doctrina del shock (2007), el clásico de N. Klein, junto con casos como los de Chile o Polonia:

 

• Por retomar de Sarkozy "el giro securitario" que desde hace unos años marca la creciente “ despotización de la política” y “ autoritarización del neoliberalismo” (S. Kouvelakis dixit) y plasmarlo en "estado de emergencia" que a lo largo de los meses no sirvió para prevenir ataques terroristas (Niza, Rouen, etcétera), sino para proteger al gobierno y sus políticas criminalizando a los oponentes a la ley El Khomri.

 

• Por un impecable, creativo y combinado uso de violencia, miedo y "shock" para empujar la "reforma": desde la brutal represión policial, uso de la "amenaza terrorista" para desmovilizar protestas, hasta mandarla a la Asamblea Nacional para su aprobación final... cuatro días después de la masacre en Niza (¡sic!).

 

• Por confirmar por enésima vez que el neoliberalismo no necesita de la democracia y hará todo para saltársela: allí está el triple (¡super-sic!) uso del artículo 49.3 de la Constitución que –al no contar con una mayoría necesaria– le permitió al gobierno aprobar la "reforma" por decreto (¡sic!), sin debate ni voto parlamentario.

 

¿Y la lucha de clases? Sólo dos mensajes. Uno para la izquierda: allí está. ¡Articularla! (por si se olvidaron).

 

Otro para los neoliberales disgustados hoy con el auge del FN, pero que ayer la silenciaban, confundiendo a los trabajadores, precarizándolos, empobreciendo y durmiendo con cuentos "identitarios", hasta el grado de que muchos ya solo saben identificarse con el lenguaje neo-fascista: cosechan lo que sembraron.

 

 

*Periodista polaco

Twitter: @periodistapl

 

 

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CNTE protesta en Oaxaca contra detención de maestros

 

El actual conflicto magisterial es un hecho inédito en la historia de los movimientos sociales en México. Y, aunque su principal promotor, la CNTE, tiene casi 37 años de vida y ha realizado múltiples jornadas de lucha, la oleada de protestas iniciada el pasado 15 de mayo no se parece a ninguna anterior.

 

Por principio de cuentas, su novedad radica en que, en varios estados, se ha convertido en un movimiento magisterial-popular de largo aliento. Una gran diversidad de actores sociales no sólo acompañan a los educadores en su lucha, sino que, además, están expresando su propio descontento junto a ellos. Coinciden con los profesores en su oposición a la reforma educativa y en la defensa de la educación pública, pero, además, suman a estas reivindicaciones "las iras acumuladas" que fermentaban hasta ahora en silencio.

 

Esta convergencia va más allá de los padres de familia organizados. Los maestros de la coordinadora han encontrado aliados inesperados a su causa. Una parte de la jerarquía de la Iglesia católica no sólo insiste en que se necesita una salida negociada al conflicto; también brinda su apoyo directo a los docentes. Con menos reflectores, pero con gran eficacia, una multitud de iglesias protestantes visitan los plantones de los profesores, les llevan víveres y les brindan palabras de estímulo.

 

Al movimiento se han sumado también presidentes municipales y autoridades agrarias, los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, estudiantes, artistas, académicos de universidades especializados en educación, trabajadores del sector salud, sindicalistas, intelectuales y hasta pequeños empresarios. El EZLN donó a los maestros los alimentos que había acopiado para la realización de CompArte y ha buscado dar visibilidad y animar el movimiento. Morena convocó a una movilización nacional en apoyo de los educadores.

 

En multitud de localidades rurales y en barrios pobres de grandes ciudades los padres de familia han rebasado a los maestros de sus hijos. Se han puesto al frente de la lucha, cerrado escuelas, enfrentado a las autoridades y "leído la cartilla" a los trabajadores de la educación temerosos de suspender actividades.

 

Otro aspecto relevante de la novedad del movimiento es su radicalidad y su confrontación directa con el mundo patronal. La derecha empresarial convirtió la educación pública en territorio de una guerra de clase abierta. Al humillar, ofender y denostar a los maestros (incluso con insultos racistas) abrió una verdadera caja de Pandora.

 

Los profesores han respondido golpeando los intereses patronales con grandes bloqueos humanos en carreteras, vías de ferrocarril, sucursales bancarias y grandes centros comerciales, que estrangulan transacciones financieras, comerciales y el tránsito de mercancías.

 

Los bloqueos de la CNTE han paralizado la actividad de buques y trenes. En Michoacán, durante 10 días han impedido la circulación de productos, particularmente de autopartes para abastecer a los armadores del norte del país y a Estados Unidos. Han infartado la arteria aorta que alimenta y oxigena al polo de desarrollo industrial más dinámico del país, enclavado en el Bajío: la ferroviaria Kansas City Southern de México, que conecta el puerto de Lázaro Cárdenas con Laredo, Texas. Lázaro Cárdenas es el segundo fondeadero más importante en el movimiento de contenedores en el litoral del Pacífico y es, además, la principal puerta de entrada para el tráfico automotor proveniente de Asia.

 

Los maestros han puesto en práctica una versión renovada de la guerra de la pulga, de acoso constante y ofensivas fulminantes. Han respondido a las acometidas paquidérmicas del gobierno con una capacidad felina de movilización. Nunca se quedan quietos. Sus protestas se realizan simultáneamente, golpeando diversos flancos, de un lado a otro, con determinación y rapidez. Ejemplo de ello son las protestas simultáneas en 57 puntos de la ciudad de México, que obligaron a las autoridades educativas a adelantar el fin de cursos tres días.

 

Su movilización ha superado el reto del fin de los cursos escolares y el inicio de las vacaciones. Su lucha no da muestras serias de desgaste. Como si se encontraran en una carrera de relevos, sus contingentes alternan su participación en marchas, plantones, bloqueos o asambleas. Lejos de disminuir, las movilizaciones se han ampliado. Nuevos sectores de maestros, usualmente institucionales, se han incorporado a las protestas en estados como Nuevo León, Tamaulipas y Yucatán.

 

El movimiento se ha convertido ya en un verdadero huracán. Según José Álvarez Lima, ex gobernador de Tlaxcala, "lo que empezamos a tener en el sur de México es una revuelta popular", propiciada por las autoridades que han cometido graves errores estratégicos, y agredido, denigrado y amenazado a unos mexicanos que ocupan importantes espacios políticos en esas regiones (http://goo.gl/kQhWle). No exagera.

 

Cuando el gobierno federal ha querido utilizar la represión para solucionar el conflicto, los resultados han sido contraproducentes. Ni el encarcelamiento de los dirigentes magisteriales, ni los despidos masivos, ni el congelamiento ilegal de sus cuentas bancarias lograron frenar la lucha. La masacre de Nochixtlán (11 muertos según los pobladores) movilizó a la opinión pública y a los sectores preocupados por los derechos humanos a favor de los maestros.

 

El conflicto tampoco puede resolverse administrándolo, o apostando a su desgaste, o tratando de engañar a los maestros o envolverlos en maniobras dilatorias. La pretensión de quitar banderas a la coordinadora, incorporando a la dirección del SNTE en una negociación a modo, no tiene futuro. La resistencia contra la reforma educativa comenzó hace más de tres años y medio y, en su fase actual, tiene más de dos meses (el paro indefinido comenzó el pasado 15 de mayo).

 

Louise Michel, educadora y combatiente en la Comuna de París (1871), escribió que "la tarea de los maestros, esos soldados oscuros de la civilización, es dar al pueblo los medios intelectuales para rebelarse". Herederos de esa gesta libertaria, pareciera ser que los profesores de la CNTE se han echado a los hombros esa misión.

 

Twitter: @lhan55

 

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Lunes, 27 Junio 2016 06:51

Mucho más que resistencia

Mucho más que resistencia

Apenas el sol se despereza y ya trajinan por la plaza campesinas y campesinos que de muchos rincones de Paraguay traen sus semillas y plantas de maíz, porotos, zapallos, plátanos, mandioca, batata, yerba mate, ka´a he´e (stevia) y otras hortalizas y hierbas medicinales. Hay emoción y orgullo, cuando van formando con calma y constancia campesina la ronda de mesas alrededor de la Plaza de la Democracia en el centro de Asunción. Heñoi Jey Paraguay (Germina de nuevo Paraguay) es el nombre de estos encuentros de intercambio de saberes y semillas que cada vez crecen más. Entre charla y matecito van poblando las mesas decenas de variedades de semillas campesinas de muchos alimentos y medicinas. No falta el maíz rojo, azul, blanco, amarillo, pinto, cuya vista alegra el corazón, testimonio vivo de cuántas culturas lo cuidan y a cuántos alimenta por todo el continente.


Este año, la feria es parte del evento “Alimento sano, pueblo soberano”, que incluye discusiones, teatro, música, convocado el 24 y 25 de mayo entre 20 organizaciones indígenas, campesinas, ambientalistas, de derechos humanos, de la sociedad civil, entre ellas la Coordinadora de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas, (Conamuri, miembro de La Vía Campesina), BASE IS, Serpaj, el Instituto Agroecológico IALA Guaraní, la plataforma Ñamoseke Monsanto (“Fuera Monsanto”, amplia red de organizaciones contra los transgénicos) y otras.


El entusiasmo es tangible y no es para menos. Ha sido un trabajo de paciencia, creatividad y resistencia tejer esta amplia coordinación de movimientos y organizaciones, en un país que pese a la fachada de realizar elecciones, es una dictadura de facto de grandes terratenientes, latifundistas y trasnacionales de agronegocios. Que el evento sea en la “Plaza de la Democracia” es todo un símbolo. Aquí se muestra quienes son los que de verdad la construyen, a pesar de la represión que impera después del llamado “golpe blando” contra Paraguay en 2012. Son pueblos indígenas, campesinas y campesinos sin tierra, o con un pedacito donde a contrapelo siguen plantando y alimentan a la mayoría, organizaciones civiles de abajo, comunidades urbanas.


Bernarda Pesoa, campesina del pueblo indio Qom, de Conamuri, abre el evento. “Es el trabajo de las campesinas y campesinos lo que nos da una alimentación sana, pero no se trata sólo de comida”, dice Bernarda, “Toda la naturaleza es parte de nuestra vida.

¿Qué sería de nosotros sin maíz, sin maní, sin mandioca, qué sería del Chaco sin algarrobo? Cultivando la tierra, multiplicando nuestras semillas nos alimentamos y alimentamos las resistencias. Estamos en lucha para recuperar las tierras que invaden los agronegocios, la soya transgénica, los ganaderos, el narcotráfico. La tarea es grande, pero aquí estamos. Hay que cuidarnos, formarnos y seguir organizándonos. No sólo resistimos, también avanzamos, recuperamos semillas y variedades, cultivamos alimentos sanos, con nuestras formas campesinas y de agroecología”.


El 86 por ciento de la tierra en Paraguay está en manos del 2,6 por ciento de los propietarios, explica Marielle Palau, de BASE IS.

Son latifundistas que cada vez crecen más, porque los poderosos de Paraguay invaden tierras públicas y se quedan con ellas impunemente, protegidos por el Estado y sus corruptos aparatos judiciales y policiales. Más de 20 por ciento del territorio paraguayo son estas “tierras malhabidas”, que han sido adjudicadas a familias y empresas poderosas en procedimiento irregulares, como documentó la Comisión de Verdad y Justicia. Muchas de estas tierras ya eran o podrían ser destinadas a la reforma agraria. Al otro extremo el 91,4 por ciento de la población rural, que es campesina, tiene solo 6 por ciento de la superficie agrícola. Hay miles de campesinos sin tierra y cada vez más expulsados de sus tierras por el avance del agronegocio, por monocultivos interminables de soya y maíz transgénico donde aplican cantidades ingentes de agrotóxicos.


La masacre de Curuguaty es un claro ejemplo de la situación en Paraguay. El 15 de junio de 2012, un brutal operativo policial dejó 17 personas muertas, 11 campesinos y 6 policías, luego de que 300 policías con armas de grueso calibre atacaran a 65 hombres, mujeres y niños campesinos sin tierra, que ocupaban pacíficamente el predio Marina Kué, en tierra pública aprobada oficialmente para entregar como parte de la reforma agraria. El día anterior, una empresa privada había reclamado ante un juez que esa tierra era suya, y pese a no tener titularidad, el juez ordenó el desalojo, que se ejecutó inmediatamente, con lujo de violencia. Sin prueba ninguna de que los campesinos usaran armas, la policía alegó que fue un “enfrentamiento”. Encarcelaron a 11 campesinos, que cuatro años y varias instancias judiciales corruptas después, siguen en prisión aunque no hay pruebas contra ellos. Por el asesinato de los campesinos en Curuguaty nadie ha sido acusado. La muerte de policías –que seguramente fueron asesinados por los de su propio cuerpo– se usó para llevar a juicio político y deponer a Fernando Lugo, entonces presidente de Paraguay, que había muy tímidamente intentando salirse un poco del guión de los latifundistas y trasnacionales del agronegocio.


Se podría decir que ese fue el primer golpe de estado de Monsanto –a través de sus aliados agro-ganaderos– ya que durante la presidencia de Lugo, se habían detenido las aprobaciones de transgénicos y en particular, de maíz transgénico. Como relató Miguel Lovera, que era director del Senave en ese entonces, apenas se consumó el golpe, se autorizó, sin pasar por ningún trámite de evaluación de “bioseguridad”, la siembra de varios eventos de maíz transgénico en Paraguay y en 4 años hay más de 20 tipos de soya y maíz transgénico plantados.


Estas plantaciones han sido devastadoras en el país, porque además conllevan, agrega Marielle Palau, que Paraguay aplica 9 kilogramos de agrotóxicos per cápita anualmente, una cifra que incluso supera las cantidades brutales que se usan en Brasil y Argentina, que están entre las más altas del mundo.


Las transnacionales que dominan la agricultura industrial en el mundo son cada vez menos y con más poder. Monsanto, Syngenta, DuPont, Bayer, Dow, Basf planean fusionarse y ser solo tres, que controlarán las tres cuartas partes de los agrotóxicos y más del 60 por ciento del mercado mundial de semillas. De agronegocios, latifundistas a empresas, la ambición de lucro y la falta de escrúpulos para devastar la naturaleza no parece tener límites.


Una empresa suiza de biología sintética, Evolva, junto a la gigante de agronegocios Cargill, está ya trabajando para hacer de la ka´a he´e, planta ancestral del pueblo Pai Tavyterá (que conocemos como el edulcorante “stevia”) una versión sintética fabricada por microbios manipulados genéticamente. Planean venderla como “producto natural”, usando su origen indígena como propaganda.


Todo forma el contexto de impunidad, represión, corrupción, abusos y envenenamientos en Paraguay. Por eso el tejido de las organizaciones para lograr establecer esta feria y foro en la capital, se aprecia aún más. Contrasta la vida que canta que en cada mesa campesina, en los encuentros y las muchas intervenciones, la mayoría en guaraní, de las y los participantes.


Para acompañar esta manifestación de resistencia y creación llegaron también organizaciones de los países vecinos. Márcio Zonta, del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, continúa la línea que une los puntos marcados por los golpes de estado en el continente.

Los movimientos populares de todo Brasil han respondido fuertemente al reciente golpe “judicializado” en ese país y la organización crece cada día, así como también lo hace la represión y la violencia contra ellos, desde encarcelamientos a asesinatos. Aún así, paradójicamente, el golpe provocó que los movimientos se fortalecieran y sobre todo, la colaboración mutua, donde crece la interacción entre mujeres, jóvenes, trabajadores, trabadores sin tierra. Su movilización ha conseguido mostrar que la corrupción de los que llevaron a cabo este golpe sea cada día más evidente, y sobre todo, que se trató de una farsa para facilitar el ataque violento contra los derechos de todos esos grupos sociales y movimientos. Tampoco en Brasil se trata sólo de resistencia. Es también una recomposición de proyecto de sociedad desde los movimientos.


Claudia Korol, de Pañuelos en Rebeldía, Argentina, recuerda que cuando el golpe de estado en Honduras que inicia esta nueva ola de golpes en 2009, las compañeras de ese país decían “¡Ni golpes de estado, ni golpes a las mujeres!”, un lema que seguimos afirmando. El cuestionamiento del patriarcado, de la violencia y del machismo es parte fundamental de todas las luchas, un punto que también es central para Conamuri y Via Campesina. Ante la nueva realidad neoliberal con Macri en Argentina, mucha gente ve que para poder comer será necesario volver a las ollas comunes, a los comedores populares, a las huertas comunitarias. Claudia desafía y exhorta “Pero tenemos que pensar qué llevamos a la olla, qué plantamos en la huerta, qué ponemos en la mesa de los comedores populares. Porque estas estrategias de “sobrevivencia”, en realidad no son tales, es como “retroceder avanzando”, una oportunidad de avanzar en las formas de relación y culturas que queremos, cuestionando el patriarcado, rechazando transgénicos y agrotóxicos, al tiempo que plantamos semillas de diversidad, construimos relaciones solidarias, de autogestión y comunidad. No es sobrevivir, es vivir. Con semillas libres, cuerpos libres, territorios rurales y urbanos libres, sin esperar a que nos den permiso”.


La agricultura, dice Carlos Vicente de Grain, Argentina, comenzó cuando una campesina por primera vez guardó una semilla de una planta silvestre y la sembró. Y de allí, por todo el mundo, durante miles de años y hasta hoy sigue el diálogo de las mujeres, campesinos y pueblos con la naturaleza, que es lo que sigue sustentando a la mayoría de la población mundial. “La semilla es el corazón de la soberanía alimentaria”, cita Carlos una frase de Francisca “Pancha” Rodríguez, de la Asociación de Mujeres Campesinas e Indígenas de Chile, Via Campesina.


Así, mientras en la feria se van intercambiando las semillas, cada uno y una que habla, fue construyendo este encuentro, trayendo no sólo su palabra, sino la presencia y saberes de muchas y muchos más, que por todo el mundo andan sembrando.

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Viernes, 24 Junio 2016 16:07

Una vez más el campo en movilización

Una vez más el campo en movilización

Desde el pasado 30 de mayo, más de 118.000 integrantes de comunidades campesinas, afros, indígenas, más ambientalistas y estudiantes, entre otros sectores populares, salieron a las calles y carreteras. Con consigna a lo largo de 23 departamentos y 61 municipios del país. Exigiendo al gobierno nacional el cumplimiento de los acuerdos pactados con la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular en el año 2014.

Las luchas agrarias recientes, desde el paro agrario de 2013, cobraron relevancia por hablarle al país de la aguda crisis que atraviesa el campo. Por su histórica e injusta concentración de la tierra, como por efecto de la apertura económica de 1990 (ver recuadro).

Exigencias y movilización

La hora cero para la más reciente de estas luchas, la Minga Nacional, Campesina, Étnica y Popular, (nombre de la movilización impulsada por Cumbre Agraria), fue el 30 de mayo. Ese día, las organizaciones de la Cumbre Agraria empezaron a bloquear vías como la Panamericana, en el Cauca; y la Ruta del Sol, a la altura del Cesar. Otros copamientos de territorio llegaron con el paso de los días (ver mapa).

La disputa también era protocolaria: un día después, el 31 de mayo, la Minga envió al presidente Juan Manuel Santos una carta. Un reclamo por el incumplimiento de los acuerdos firmados años atrás, la puesta en marcha de una ruta que avance en la negociación de los puntos del pliego de Cumbre Agraria, priorizados en la anterior movilización, que están estancados. Incumplidos por falta de compromiso gubernamental, y la lentitud del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural en la aprobación de los proyectos productivos para las comunidades, que son producto de innumerables argumentos técnicos y jurídicos. Asimismo, de los proyectos de infraestructura agropecuaria bajo la formulación del Pnud. También, reclamar ante la violación sistemática de los derechos humanos y la negativa de vincular activamente a estos sectores sociales a los diálogos de paz.

La carta al Presidente tiene adjunto el pliego de movilización, que fue acordado entre las organizaciones participantes de la Minga. Sus 7 puntos gruesos son:

1. Tierras, territorios colectivos y ordenamiento territorial.

2. Sector Minero-energético, ruralidad y agua.

3. Economía propia.

4. Derechos humanos y paz.

5. Incumplimiento de acuerdos.

6. Comunicación y derecho a la información para la paz.

7. Relación Campo-Ciudad.

Cada uno de estos puntos contempla diversas exigencias, revelando la complejidad de la situación agraria y de la negociación con el Gobierno.

La dinámica de esta movilización fue intensa desde un primer momento. No dejó dudas sobre su vocación y potencial. Como siempre la represión oficial trató de menguarle cohesión y fuerza, y para el 2 de junio la protesta ya contaba con un saldo de varios muertos, decenas de heridos y de encarcelados. Sin embargo la violencia no pudo romperla. Entonces el 4 de junio sucede el primer acercamiento oficial con el gobierno nacional, una reunión llevada a cabo en la ciudad de Cali, donde estuvieron los ministros de Interior –Juan Fernando Cristo–, de Agricultura –Aurelio Iragorri–, de Posconflicto –Rafael Pardo–, los senadores Iván Cepeda, Luis Evelis Andrade, Alberto Castilla, y Dilian Francisca Toro –gobernadora del Valle del Cauca–; además de la ONU y la Defensoría del Pueblo.

Este primer contacto arrojó acuerdos en 1) garantías en Derechos Humanos y legitimidad de la protesta social, no más agresiones de la fuerza pública, 2) reactivación de la Comisión de Derechos Humanos, 3) propuestas para la instalación y metodología de negociación para el inicio de la Mesa Única de Negociación –6 de junio–.

No más que firmas y papeles al viento, pues más duró la reunión que el incumplimiento del Gobierno en materia de represión y derechos humanos. La reacción popular no tardó y los voceros de la Minga anunciaron: Si no cesa la arremetida violenta de las fuerzas gubernamentales, no se instalaba la Mesa. La presión por parte de ambos sectores creció las comunidades fortalecieron su presencia en las vías y el Gobierno arremetió con todo: el saldo de heridos y detenidos aumentó en todas las regiones, junto con intimidaciones de diverso orden. Un embate que no destruyó la decisión de lucha de quienes ocupaban vías y con dignidad levantaban voces de esperanza. Por los medios de comunicación el Gobierno con engaño insiste en su voluntad de diálogo. Hace lo contrario.

Pero no sólo “borra con el codo lo hecho por la mano”, también conspira para romper al movimiento social, es así como los ministros Juan Fernando Cristo y Aurelio Iragorri llegan el día 8 de junio a un acuerdo con el Consejo Regional Indígena del Cauca –Cric– para despejar la vía Panamericana. Estaban convencidos que procediendo así, que desconociendo a la Comisión negociadora de la Minga Agraria, rompían el movimiento, enfrentando indígenas y campesinos. Cálculo errado, pues la vía prosiguió bloqueada, lo que evidenció que la dirección y capacidad de mando descansaba en la Comisión negociadora. El supuesto acuerdo y su desconocimiento dejó al desnudo la contradicción existente entre el Cric y la Acin.

Con “el rabo entre las piernas”, el Gobierno insiste en lo de siempre: “si la vía Panamericana no queda despejada no iniciamos negociación”. No hay quien ceda; el diálogo queda congelado, sin embargo la acción de diversos mediadores logra lo más difícil: la Minga anunció el 8 de junio el gesto de abrir un carril de la Panamericana por espacio de 5 horas. Su efecto es inmediato, y los sucesos se suceden de manera rápida: el 9 de junio, desde el Consejo Comunitario de Quinamayó (Cauca) las partes anuncian el inicio de la Mesa Única de Negociación, por instalarse el 10 de junio a las 9 am en el municipio de Santander de Quilichao, y la vía que antes estaba desbloqueda por 5 horas ahora lo estará durante 36.

Las horas del día 10 corren de manera rauda, y tras intensas discusiones surge un acuerdo en materia de garantías; el Gobierno asume el compromiso de publicar un comunicado reconociendo la legítima protesta de la Minga Nacional, dará instrucciones a la Policía y al Ejercito para que no impidan las movilizaciones pacíficas, declara el funcionamiento de la subcomisión de derechos humanos de manera permanente –para darle solución a las detenciones y judicializaciones de manifestantes de las protestas de los años 2013, 2014 y 2016–, entre otros aspectos. El 11 y 12 de junio la negociación se torna de carácter sectorial (campesinos, indígenas y afrocolombianos) y temática:

1. Tierra, territorios colectivos, economía propia y cultivos de uso ilícito.

2. Paz, participación y derechos humanos.

3. Sector minero-energético, medio ambiente y agua.

En las horas de la tarde del 12 se realiza una asamblea de la Mesa Única y en plenaria se define la ruta para debatir posteriormente el bloque temático Relación campo-ciudad, se discute sobre los acuerdos incumplidos, los mecanismos de cumplimiento y la refrendación con el Presidente Juan Manuel Santos. Finalmente, la Minga llega a acuerdos con el gobierno nacional, consignados en diez actas1 y la movilización es levantada. Dentro de los acuerdos resalta, en materia minera, la apertura de una Comisión Nacional para el análisis de los títulos de explotación y exploración de mineras e hidrocarburos, así como la construcción de un mecanismo para la aplicación de las sentencias de la Corte Constitucional sobre la revocatoria de licencias.

Derechos humanos

La violación de derechos humanos por parte de la fuerza pública en los días de la Minga Nacional fue clara; asesinato de 3 comuneros indígenas (Gersaín Cerón Tombe, Marco Aurelio Díaz Ulcue, Willington Quibrecama Nequirucama), aprehensión de 172 personas, judicialización de 141, 211 heridos, labores de inteligencia ilegal. Amenazas de paramilitares a líderes de la Minga.

Ante la movilización a lo largo del país el Gobierno respondió con militarización, el bloqueo de la señal de comunicaciones para impedir las concentraciones y bloqueos de las comunidades, la estigmatización de la protesta a través del señalamiento de infiltración de grupos armados y de declarar a la Minga Nacional como un paro armado, como lo hizo el gobernador de Norte de Santander,William Villamizar Laguado.

Uno de los hechos de represión más fuertes, además de los que desencadenaron la muerte de los indígenas, fue la detención arbitraria el 3 de junio de 134 personas en el municipio de la Tona – Santander– señalándolas de terrorismo y porte ilegal de armas. Algunas personas fueron obligadas a desvestirse y tenderse en la carretera, despojándolos de sus pertenencias2.

De este grupo de personas quince eran menores de edad, entre 15 y 17 años, los cuales fueron golpeados por la Sijin, tienen contusiones en el cráneo y otras partes del cuerpo; un menor impactado en el pecho con un cartucho de gas lacrimógeno, y otro menor pateado en diversas partes del cuerpo. Ejercieron violencia sicológica al amenazarlos con “picarlos”, los despojaron de su ropa y encerraron en una casa para luego lanzarles gases lacrimógenos. Los acusaron constantemente de ser guerrilleros3.

Otro hecho detonante fue el ataque del Esmad en contra de los manifestantes de La Lizama (Barrancabarmeja, Santander) hecho sucedido el 11 de junio en horas de la tarde. Hicieron presencia allí la policía, el ejército y la Sijin, quienes estaban rodeando el campamento en donde se encontraba concentrada la movilización. La noticia de este acto de violencia y violación de los derechos fundamentales de los allí congregados llegó a la Mesa Única de Negociación, en la cual los sectores populares exigieron el retiro inmediato de los agresores o de lo contrario la negociación quedaba suspendida. La exigencia arrojó sus frutos y la agresión no prosiguió.

Algunas lecciones de la Minga

- La Minga Nacional ha reiterado que las comunidades ganaron porque el Ejecutivo las reconoció como actores fundamentales en el país, con fuerza para bloquear la economía, como sucedió en el suroccidente y el oriente colombiano, donde escaseó la comida y la gasolina.

- También valora que, aunque el país está ad portas de la firma de acuerdos de paz con las Farc, las comunidades dejaron claro al país que eso no significa el fin de la crisis agraria en Colombia, y que estas comunidades deben tener voz y decisión en los acuerdos de paz por firmar con las Farc y el Eln.

- La Minga Nacional también demostró las dificultades para una movilización con actores tan diversos y con problemáticas específicas en sus territorios: las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas tienen reivindicaciones puntuales para el reconocimiento de sus derechos, lo que obstaculiza la construcción de objetivos comunes. Este es el gran reto de la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular en el futuro inmediato.

- Fue evidente la fuerza de la movilización indígena agrupada en la Organización Nacional Indígena de Colombia –Onic–, especialmente de la Acin, y de la capacidad de articular en la movilización a los Arhuacos, movilizados en el Cesar a pesar de no hacer parte de la Onic. Fuerza y capacidad indígena que llevó a que el Gobierno terminara desplazandose hacia territorios “rebeldes” para atender la negociación de esta lucha social. No es gratuito que las sesiones de discusión de la comisión negociadora de Cumbre Agraria, además de las dos negociaciones con el Gobierno, hayan tomado cuerpo en el suroccidente colombiano (el 4 en Cali y el 10, 11, 12 en Santander de Quilichao, Cauca). También quedó en evidencia la lucha interna Cric-Acin, la que llevó a algunos de los líderes del Cric a colocar en riesgo la unidad y la legitimidad de la movilización.

- Por otra parte, la Minga, como parte de sus disputas de liderazgo interno, exteriorizó sus disputas en temas como la sede de las negociaciones: para la instalación de la Mesa Única de Negociación se propuso el Consejo comunitario de Quinamayó, Santander de Quilichao, Cauca, otra propuesta fue dos submesas; una en La María, Piendamó –Cauca– y otra en la Ciudad de Cali, Valle. Finalmente, la Mesa terminó instalada el 10 de junio en la Alcaldía de Santander de Quilichao.

- Como característica de la disputa de liderazgo a su interior, y de los ritmos de la Cumbre Agraria, debe detallarse la marginación mediática que sufrió el Congreso de los Pueblos, pese a la dinámica movilización de sus fuerzas en varios departamentos del país.

Asimismo, aunque la Minga Nacional logró movilizar alrededor de 110.000 personas en el país, pudo haber movilizado más; fue evidente la reducida presencia de la Marcha Patriótica en esta jornada de lucha, lo que Impidió reconocer la verdadera capacidad de movilización que la Cumbre Agraria puede tener.

- Otro de los hechos notorios en el marco de la negociación fue la falta de apoyo para las propuestas de las comunidades por parte de académicos e investigadores, que de darse facilitaría su particularización en mecanismos concretos de implementación; hubiese sido importante y trascendental tener un paso adelante del Gobierno.

- La Minga evidenció una vez más que solo con cambios estructurales –de modelo político, económico y social–, las demandas más profundas que provienen desde el campo podrán ser resueltas, de una vez y por totas. Esta confirmación también recuerda que los acuerdos a que están llegando en La Habana tampoco resolverá este litigio histórico entre la oligarquía y todos aquellos sectores populares que habitan el campo.

Sin duda, nuevas jornadas de movilización agraria tomarán forma en el país en el futuro mediato.

1 http://comosoc.org/IMG/pdf/consolidado_actas_minga.pdf

2 Boletín de derechos humanos No. 6 de la Minga Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular.

3 PNUD. 2011. Informe de Desarrollo Humano. Colombia Rural: Razones para la esperanza.

recuadro1

Publicado enEdición Nº225
Domingo, 01 Mayo 2016 07:10

Una vez más Primero de mayo

Una vez más Primero de mayo

Durante la Segunda Internacional, celebrada en París en 1889, se decide establecer esta fecha para celebrar el día en que los trabajadores debían demandar sus derechos en recuerdo de los llamados “mártires” de Chicago, obreros anarquistas norteamericanos ejecutados por haber iniciado una huelga ese día de 1886 para reclamar la jornada laboral de ocho horas.

Todavía hoy, como siempre, siguen siendo tiempos de resistencias. En cualquier lugar. Por ejemplo, la resistencia de las compañeras y compañeros de Argentina en su lucha contra las arbitrarias decisiones de su presidente; la de la gente que en Brasil combate por evitar la caída de la democracia por motivos supuestamente “democráticos”; de las personas que en Europa pelean contra la violación de derechos y de la legalidad internacional frente a la inmigración. Por todas y todos los que, en cualquier parte del mundo, continúan defendiendo la vida digna, la justicia social y los derechos civiles, políticos, sociales y culturales.

El 1º de mayo de 2016 las organizaciones sindicales en España se movilizarán “Contra la pobreza salarial y social. Trabajo y derechos”. Bien. Pero aprovechemos para demandar primero lo último, lo más básico: DERECHOS. El trabajo es uno de ellos. Antes necesitamos el derecho a vivir en paz y con dignidad. A que nos escuchen y no nos quieran dar limosnas sin haber oído las demandas. No queremos favores que luego nos cobran, queremos DERECHOS.

En Colombia, las centrales sindicales dicen “Vamos a la movilización”, exigiendo al Gobierno trabajo decente y que cumpla los quince puntos de la propuesta que le entregaron el pasado 17 de marzo y entre las que se encuentran: un aumento general de salarios, frenar la venta del patrimonio público, fortalecer la salud y educación, restablecer la mejora salarial cuando se labore por las noches, en domingos o en festivos o cumplir los acuerdos con las personas pensionadas.

También que derogue el Decreto 583 de 8 de abril por el que se legaliza la tercerización laboral en cualquier clase de empresa pública o privada.
Frente a todas las injusticias tenemos el derecho a resistir, a mantenernos firmes contra los embates de esta sociedad neocapitalista y neocolonizadora que nos hunde en las profundidades de las ignorancias y en el consumismo sinsentido haciéndonos creer que somos libres.

También por las luchas silenciosas o acalladas, que las hay y muchas, que los medios no dicen. Tal vez porque no forman parte del “espectáculo” mediático.
Por estos días está bajo amenaza de cierre el periódico francés L´Humanité, un clásico de los medios que necesitamos que subsista y que no siga el camino de L´Unita, otro histórico tristemente desaparecido. Porque, sean cuales sean nuestras utopías, necesitamos de los medios, de la información y sobre todo de la comunicación. Es otro derecho inalienable, para todas y todos.

Hace ciento doce años, el 18 de abril de 1904, ese diario galo decía en su primer editorial: “No hay necesidad de mentiras, ni medias mentiras, ni de informaciones tendenciosas, ni de noticias forzadas o truncadas, ni de procedimientos retorcidos o calumniosos. No se necesita reducir o rebajar injustamente a los adversarios. Tampoco hay necesidad de mutilar los hechos”.

Por eso creo necesario recordar que tenemos la palabra y recuperar “Una carta por la palabra”, otra entrada del viejo pateras al Sur que también fue publicada en la Tribuna del sindicato CCOO, y dedicársela a todas y a todos los que seguimos resistiendo. Porque no se trata de ser resilientes, sino resistentes.

sábado 15 de septiembre de 2012

“En España, como en Grecia, la cuna de la civilización, quieren acabar con todo”

Una carta por la palabra

Ciudadanas y ciudadanos, escribo, tal vez, con la libertad que da la distancia. Con la tranquilidad y el punto de vista que te imprime ser “extranjero”. Escribo, porque me queda la palabra. Escribo como sociólogo, como comunicador, como periodista. Escribo como empleado público, como funcionario, como sindicalista. Escribo, en fin, como persona y como ciudadano. Escribo porque, todavía, me queda la palabra.

En España, como en Grecia, la cuna de la civilización, quieren acabar con todo. Sí, y lo malo es que llevan camino de conseguirlo. Recortes sociales; privatizaciones de servicios públicos; falta de presupuestos para instituciones y organismos públicos, ya sean educativos, sanitarios, judiciales, de investigación, de ayuda a personas dependientes,... ¿Por qué? ¿Para salir de la crisis? ¿Para reducir el desempleo? ¿Para mejorar la competitividad? La respuesta es la palabra NO. No, no y no.

Todo lo que dicen es mentira. Sus medidas buscan empobrecer socialmente el país; perjudicar más a los desfavorecidos; recortar derechos a minorías, mujeres e inmigrantes, y arrasar con más de treinta años de luchas democráticas por los derechos laborales.

Persiguen allanar el camino al capital, a la especulación y a la explotación. Están acabando con la democracia. Pero, nos queda la palabra.

Con sus políticas están destrozando los logros sociales de ese sueño, que no se llegó a realizar del todo, que era el Estado de bienestar. Crean la sensación de que todo lo público es malo, que no funciona, que es costoso y que cerrarlo contribuye a mejorar la situación económica y a cumplir con Bruselas. Más mentiras.

Lo que hacen es armarse de falsos argumentos para tener justificación para privatizarlo todo. No nos arruinan económicamente porque nunca hemos tenido patrimonio monetario, como esos que atesoran nuestros políticos y políticas. Pero tenemos un patrimonio moral, tenemos valores,... y nos queda la palabra.

Y no nos van a callar. Aunque nos dejen desnudos, “como a los hijos de la mar”, aunque descabecen sindicatos y sindicalistas a golpe de “reales decretos”. Desde donde estemos, o a donde nos manden, aunque seamos “cuatro gatos”, pese a que no contemos nada para los poderes. Gritaremos alto y claro. Porque nos queda la palabra.

El sábado 15 de septiembre habrá una manifestación multitudinaria, esperemos. Que probablemente, pensarán muchos, no servirá para nada. Pues sí, es posible que así sea porque “ellos” tienen la sartén por el mango. Tienen el poder económico y tienen el poder político, lo poco que les queda de ambos sin vender a los mercados. Pero no importa, hay que movilizarse y luchar para que vean que estamos hartos y dispuestos a enfrentarnos.

Porque la ciudadanía española sí quiere hacer política, verdadera política de luchar por el bien común de las mayorías. Porque nos queda la palabra.

En 1947, Camus escribió que “No hay, quizá, ningún régimen político bueno, pero la democracia es, con toda seguridad, el menos malo. La democracia no puede separarse de la noción de partido, pero la noción de partido puede muy bien existir sin la democracia.

Esto ocurre cuando un partido o un grupo de hombres (añadamos y de mujeres) cree poseer la verdad absoluta. Por eso, el Parlamento y los diputados necesitan hoy una cura de modestia”.

Y continuaba diciendo “demócrata, en definitiva, es aquel que admite que el adversario puede tener razón, que le permite, por consiguiente, poder expresarse y acepta reflexionar sobre sus argumentos. Cuando los partidos o los hombres están demasiado persuadidos de sus razones como para cerrar la boca de sus oponentes por la violencia (en este caso la legislativa y ejecutiva), la democracia deja de existir”.

En ese mismo texto señalaba que “las civilizaciones no se forjan a reglazos en los dedos, sino con la confrontación de las ideas, con la sangre del espíritu y con el dolor y el coraje”. Y con la palabra.

Pues señoras y señores, el Gobierno español, y sus diputados, senadores y seguidores varios, se cree en poder de la verdad absoluta, no sabe lo que es la democracia y quiere plantar su civilización a base de “reglazos” en los dedos y en la cabeza de toda la ciudadanía. Pero, no tienen el poder de la palabra.

Termino mis citas del gran pensador francés, premio Nobel de Literatura en 1957, con esta otra: “La verdadera desesperanza no nace ante una obstinada adversidad, ni en el agotamiento de una lucha desigual. Proviene de que no sabemos ya nuestras razones para luchar o, precisamente, si debemos luchar”.

Sabemos nuestras razones y sabemos que sí tenemos por qué luchar. Creemos en la democracia, aunque sea mala. Así que debemos seguir esperanzados, convencidos de nuestros ideales y de nuestros motivos, que son los de la mayoría aunque “ellas y ellos” no lo quieran ver. Y creo, como decía el maestro Freire, que “no hay cambio sin sueño, como no hay sueño sin esperanza“. Nosotras y nosotros tenemos la palabra.

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