Lunes, 26 Febrero 2018 06:46

¿Nunca más?

¿Nunca más?

“Sabía que nunca podría alzar mi voz contra la violencia de los oprimidos en los guetos sin primero hablar claramente sobre el proveedor más grande de violencia en el mundo hoy día: mi propio gobierno”, declaró Martin Luther King Jr en su famoso discurso contra la guerra de Vietnam en 1967, donde vinculó la injusticia y opresión dentro de este país a sus políticas bélicas e imperiales a nivel mundial.

Estados Unidos es un país extraordinariamente violento, el más violento de todo el primer mundo dentro de sus fronteras y, tal vez, si se cuentan las víctimas de su violencia afuera, el más violento del planeta. La violencia es parte integral de su historia, empezando con la campaña genocida contra los primeros habitantes de este país, la esclavitud y las guerras de todo tamaño (algunas con millones de muertos) contra decenas de naciones hasta la fecha. Este país es el único que ha empleado un arma de destrucción masiva. Más aún, su economía ha dependido en gran parte de la producción de armas, de guerras, de control civil; es el mayor subsidio público al sector privado.

Y la violencia institucional y oficial siempre ha sido bipartidista y justificada en nombre de la paz y para defender al país y a veces hasta para salvar al mundo. La violencia oficial dentro y fuera del país no es la excepción, es la regla.

La matanza en la preparatoria pública Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, el pasado Día de San Valentín ocurrió en un país inundado por más de 300 millones de armas de fuego que, cada año, cobran más de 32 mil vidas (y decenas de miles de heridos) y que desde 1968 a la fecha han matado a más estadunidenses que los que perecieron en todas sus guerras desde la fundación de este país. Pero esa violencia interna no se puede separar de la externa, de las guerras e intervenciones casi incesantes de este país a lo largo de su historia. El mensaje oficial es que la violencia es una respuesta legítima, justificable y necesaria. Y las armas, pues, sagradas.

Lo que más desea Trump hoy día es un desfile militar con muchos aviones sobrevolando y presidido por él, un comandante en jefe que evadió –como tantos hijos de ricos– el servicio militar durante la guerra en Vietnam. Y su solución para resolver la violencia de las armas de fuego es: más armas de fuego, inlcuida la de armar a los maestros.

Nunca Más es el nombre del nuevo movimiento lanzado por esos estudiantes de Florida que sobrevivieron la más reciente matanza, una respuesta feroz contra los políticos y la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) que son cómplices de la cultura violenta oficial de este país. Por ahora, estudiantes de prepa los están haciendo temblar como nunca.

Emma Gonzalez, de 18 años, sobreviviente, cuyo discurso en la primera manifestación después de los hechos mortíferos se volvió viral, hoy día tiene más seguidores de su cuenta de Twitter, @emma4change, que la @NRA, una de las organizaciones más poderosas de este país. Ella, junto con sus compañeros como Alfonso Calderon, Cameron Kasky, Jaclyn Corin y David Hogg, entre otros, lanzaron Nunca Más y en las primeras horas después de la tragedia convocaron a una marcha nacional para el 24 de marzo declarando que esta será la ultima masacre en una escuela. De repente encabezan lo que podría ser, si se logra sostener, un movimiento de una nueva generación que, en esencia, rehusa ser cómplice de la violencia. (http://videos.jornada.com.mx/video/ 35705386/nunca-mas-video-realizado-por-carlos-sobreviviente/ ).

El movimiento, cuyos objetivos son muy concretos –prohibir la venta de armas de guerra, verificar la salud mental de quien compre armas– está cuestionando con ello la esencia política de esta democracia. Queda claro, señalan, cuando en las encuestas más recientes, la gran mayoría del país favorece controles sobre la venta y uso de armas de fuego (en las dos más recientes: CNN: 70 por ciento en favor; USA Today, 63 por ciento), pero los políticos siguen frenando mayores controles al servir a la NRA.

Empresas nacionales, entendiendo el poder potencial de este movimiento, están huyendo de su relación con la NRA; la lista crece cada día: Delta, United, Hertz, Avis, Enterprise, Symantec, Chubb y First National Bank.

La NRA acusa a estas empresas de cobardía, y una de sus voceras nacionales se atrevió a declarar que los medios son culpables de manipular todo esto, ya que les encantan las matanzas porque elevan los ratings. David Simon, creador de The Wire y Treme, entre otras de las mejores series de televisión, y quien fue periodista del Baltimore Sun, le respondió: “como reportero cubrí más de mil muertes por armas de mano y me pasé un año completo siguiendo a detectives de homicidios de escenario en escenario. Cubrí un tiroteo masivo. ¿Me encantó? Fuck you, vocera estúpida, sin sentido, sociópata… para este infierno estadunidense”.

Michael Moore, cuyo documental Bowling for Columbine investigó el tema de la violencia armada en Estados Unidos a partir de otra matanza en una preparatoria, envió un tuit: La NRA es una organización terrorista, recordando: hemos tenido 1.2 millones de muertes de estadunidenses por armas desde que John Lennon fue baleado en Nueva York.

Pero lo que asusta más a las cúpulas es que estos jóvenes logren crear alianzas con otros movimientos, algo que ya está empezando a suceder. Camila Duarte, estudiante de preparatoria y líder de United We Dream (la mayor organización nacional de jóvenes inmigrantes) en Florida, declaró: como jóvenes de color e inmigrantes, hemos pasado por tanto odio, abuso emocional y violencia en el último año, desde la prohibición musulmana hasta el fin del DACA, pasando por recortes al presupuesto escolar, y anunció que los jóvenes inmigrantes de United We Dream “seguiremos el liderazgo de los estudiantes valientes de la preparatoria Marjory Stoneman Douglas (…) en la Marcha por Nuestras Vidas. Tomaremos las calles juntos porque creemos en un futuro en el cual todos puedan sentirse seguros en sus escuelas y en sus casas”. Se espera que otros jóvenes, de otros movimientos, también se sumarán.

Tal vez los estudiantes podrán enseñar a todos aquí cómo decir nunca más a los maestros de la violencia.

 

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La contaminación aumenta un 20% el riesgo de sufrir un tipo de ictus a corto plazo

La exposición a altas concentraciones de hollín procedente de la combustión de los motores diésel eleva la posibilidad de accidente cerebrovascular



La sombra de los efectos nocivos de la contaminación en la salud se alarga tanto como la boina de polución que cubre de cuando en cuando el techo de las grandes ciudades. Además de aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y determinados tumores, de generar déficit de atención en la escuela y alteraciones en el desarrollo cerebral de los niños, o incluso incrementar la mortalidad entre los propios fumadores, la contaminación atmosférica que produce principalmente la combustión de motores diésel está relacionada también con un mayor riesgo de desarrollar un tipo de ictus. El Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y el Instituto de Salud Global Barcelona (ISGlobal) han constatado que la exposición a altas concentraciones de carbón negro (hollín) eleva un 20% el riesgo de sufrir un ictus aterotrombótico.


Los científicos ya conocían que la contaminación atmosférica elevaba la mortalidad por ictus a largo plazo y que los altos niveles de carbón negro —más conocido como hollín— en la atmósfera influía en las muertes por dolencias cardiovasculares. La novedad de esta investigación, explica el doctor Jaume Roquer, jefe del servicio de Neurología del Hospital del Mar y responsable de estudio, es que, por primera vez, se ha demostrado que la exposición a concentraciones elevadas de hollín precipita a corto plazo el desarrollo de un accidente cerebrovascular. "Relacionamos el contaminante del carbón negro, provocado especialmente por la combustión de motores diésel, con un efecto claro en el desarrollo del ictus aterotrombótico, que supone el 30% de los ictus isquémicos que se producen", apunta Roquer. Este tipo de accidente cerebrovascular se produce cuando se desprende una placa de ateroma —formada por colesterol, calcio y otras sustancias que se pegan a las arterias— y obstruye el vaso sanguíneo.


Los investigadores, que han publicado el hallazgo en la revista científica Enviromental Research, analizaron la potencial influencia de dos elementos contaminantes, las partículas finas (PM 2.5) y el carbón negro. El estudio analizó los casos de 2.742 pacientes ingresados en los últimos años (2005-2014) en el hospital del Mar con un ictus. Solo excluyeron del estudio a los enfermos que no disponían de fecha de inicio de la sintomatología clínica del accidente cerebrovascular y a aquellos que vivían fuera del área de referencia del hospital. "Teníamos los datos de los pacientes, a qué hora habían iniciado los prumeros síntomas, cúando entraron en urgencias... Y los relacionamos con los datos de altas concentraciones de contaminantes en la zona", señala el neurólogo.


Los niveles de calidad del aire los midieron, a partir de las directrices que marcan los organismos europeos, con los datos aportados por una estación en Barcelona y herramientas de geolocalización para ubicar a los pacientes. Según los investigadores, Barcelona y la zona del hospital del Mar tienen los mismos niveles de contaminación que Londres. En el período estudiado, los niveles de partículas PM 2.5 fueron de 17,5 microgramos por metro cúbico —las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece la recomendación por debajo de 25 microgramos por metro cúbico de media en el día y 10 de media anual—. Los niveles de hollín eran de 1,4 microgramos por metro cúbico, aunque en este caso, no hay ningún límite recomendado.


"No encontramos relación entre los niveles de PM 2.5 y los casos de ictus, pero descubrimos que cuando había un aumento de contaminación por carbón negro, aumentaba el 20% el riesgo de sufrir un ictus aterotrombótico en las próximas 24 y 72 horas", manifiesta el médico. Las partículas de hollín entran al organismo a través de la respiración y, pese a ser de un tamaño ínfimo, son capaces de "generar reacciones inflamatorias que facilitan reacción trombótica, aumentar el estrés oxidativo, producir una vasoconstricción de las arterias que puede degenerar en una hipertensión, y alterar el ritmo cardíaco", enumera Roquer. Sin embargo, agrega el médico, la exposición a estos contaminantes no producen, per se, el ictus, sino que precipitan su aparición en pacientes con factores de riesgo. "La contaminación desencadena el ictus, pero no lo provoca. Los afectados ya tienen factores de riesgo y arteroesclerosis de base. El exceso de polución lo que hace es precipitar el ictus", agrega.


Los resultados de la investigación, explican los artífices del estudio, vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de concienciar de los riesgos de la contaminación y regular, en concreto, los niveles recomendados de concentración de hollín en el aire. "Los médicos tenemos que ser más proactivos e incluir la contaminación como un factor de riesgo asociado más, como la diabetes o el tabaquismo", advierte Roquer.

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Sábado, 24 Febrero 2018 06:25

“El infierno en la Tierra”

“El infierno en la Tierra”

Fotos y videos muestran horrendos niveles de sufrimiento de los 400.000 residentes de Guta, un enclave en Damasco, quienes ya están muriendo de hambre a causa de los cinco años de asedio. Fueron destruidos 22 centros médicos.

Mientras el asediado enclave de Guta Oriental en Damasco se preparaba para el sexto día consecutivo de bombardeos, la ONU exigió terminar con la violencia, a la que llamó “el infierno en la Tierra”.


“Guta Oriental no puede esperar” dijo el Secretario General, Antonio Gutérres, al Consejo de Seguridad en una reunión de emergencia. “Esta es una tragedia humana que se está desarrollando frente a nuestros ojos y no creo que podamos dejar que las cosas sigan sucediendo de esta manera tan horrenda”, continuó. “Es necesario evitar la masacre, porque seremos juzgados por la Historia”, agregó el enviado en Siria por la ONU, Staffan de Mistura.


Suecia y Kuwait llamaron a votar por una resolución que ordena 30 días de alto el fuego a lo largo del país y la inmediata asistencia a millones de personas necesitadas.
Al menos 346 personas fueron asesinadas en Guta Oriental desde el domingo, cuando el presidente sirio Bashar al Asad y sus aliados rusos lanzaron uno de los más feroces ataques aéreos en los siete años de conflicto. Fotos y videos del área muestran horrendos niveles de sufrimiento de los 400.000 residentes de Guta, quienes ya están muriendo de hambre a causa de los cinco años de asedio.


Los niños lloran y gritan por sus padres, cubiertos de sangre y asfixiados por el polvo. “La gente se está escondiendo bajo tierra en túneles y construyendo nuevos”, dijo Wasim Khatib, residente de la zona.


Los hospitales están tan desbordados que los pacientes son atendidos en el piso cubierto de sangre. La asombrosa cantidad de 22 centros médicos fueron dañados por los ataques, disminuyendo aún más la capacidad de los trabajadores de ayudar a los heridos. “Empezaron a usar bombas de barril… Dios es el único que puede ayudarnos ahora”, dijo el doctor Malik, quien trabaja en un hospital local.


El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, lanzó un informe en blanco en respuesta al derramamiento desangre, diciendo que “no hay palabras” para hacer justicia por todas las vidas perdidas en Guta.


Muchos habitantes de Guta Oriental son escépticos acerca de la posibilidad de que la comunidad internacional pueda intervenir significativamente en el conflicto.
Rusia, que empezó a asistir al gobierno de Al Asad en 2015, lo que cambió el curso de la guerra a favor del régimen, ha vetado todas las resoluciones de la ONU en el conflicto. Tanto Moscú como Irán –el otro aliado de Siria– dijeron que ellos están buscando una resolución política en lugar de militar. Guta es técnicamente parte de un acuerdo de desescalada negociado por poderes extranjeros el año pasado. El presidente Asad, sin embargo, dijo que los grupos vinculados con el yihadismo en el área no son parte del trato.


Los medios estatales sirios informaron que las recientes conversaciones de paz con los rebeldes habían fracasado. Damasco mismo ha enfrentado algunos de los más duros ataques desde Guta Oriental en años, con ataques de cohetes que mataron por lo menos a seis personas en los últimos días.


* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.


Traducción: Bianca Di Santi.

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El deterioro de los derechos humanos en América Latina se intensifica

La violencia y la discriminación de las minorías se agravaron en la región según Amnistía Internacional


La protección de los derechos humanos sigue sin estar entre las prioridades de los mandatarios latinoamericanos. La violencia, la impunidad, los límites a la libertad de expresión y la discriminación de las minorías no solo no se redujeron sino que se intensificaron en la región, según el último informe anual sobre la situación de los derechos humanos de Amnistía Internacional.


Algunos gobiernos como los de Paraguay, Colombia o Puerto Rico (EE UU) recurrieron el año pasado a tácticas represivas como el uso indebido de la fuerza para silenciar las críticas. La región sufre un aumento alarmante del número de amenazas o ataques contra quienes defienden los derechos humanos o los periodistas. La impunidad sigue siendo la norma general y el factor clave en los países con más homicidios como Honduras, El Salvador, México, Brasil o Venezuela. La violencia ejercida contra la comunidad LGTBI, mujeres e indígenas continuó agravándose y la región mantiene la tasa de violencia no conyugal contra las mujeres más alta del mundo.


El deterioro de los derechos humanos en la región no se tradujo, sin embargo, en una caída del activismo social. Buenos ejemplos son las manifestaciones masivas en Argentina contra la desaparición del activista Santiago Maldonado o el movimiento social Ni una menos que denunció los feminicidios en varios países de la región. Amnistía celebra la sentencia del Tribunal Constitucional chileno que refrendó la despenalización del aborto en determinadas circunstancias, y la reforma del Código Penal boliviano que amplió significativamente el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo. Aun así, seis de los siete países que hoy mantienen la prohibición total al aborto son de la región: República Dominicana, El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua y Surinam.


En México la violencia aumentó en todo el país, la cifra de homicidios (42.583; unos 117 diarios) fue la más alta de su historia. Las desapariciones forzosas, tanto con implicación del Estado como perpetradas por agentes no estatales, siguen siendo una práctica habitual alentada por la impunidad. Las detenciones arbitrarias por las fuerzas de seguridad siguen derivando en torturas e incluso en ejecuciones extrajudiciales. Por cuarto año consecutivo, las autoridades se negaron a publicar la cifra de personas muertas o heridas en enfrentamientos con la Policía o el Ejército.


Derechos fundamentales como la libertad de expresión o de reunión sufrieron un grave retroceso en Venezuela. Más de 50 emisoras de radio fueron clausuradas y al menos 120 personas perdieron la vida en protestas multitudinarias. Los derechos políticos también han sido constantemente vulnerados y la disidencia, que no participó en la elección de la Asamblea Constituyente, es silenciada y fragmentada desde el Gobierno. La independencia judicial quedó una vez más en entredicho. La fiscal general Luisa Ortega Díaz fue destituida en circunstancias irregulares y decenas de civiles fueron procesados bajo jurisdicción militar. Cientos de personas sufrieron detenciones arbitrarias y los disidentes y defensores de derechos humanos fueron recluidos en condiciones extremadamente duras. La crisis alimentaria y médica que padece el país siguió agravándose. También aumentó drásticamente el número de venezolanos que solicitó asiló en el extranjero, principalmente en Brasil, Colombia, Estados Unidos y España.


El informe lamenta que el proceso de paz en Colombia no haya derivado en una mayor protección de los derechos humanos. A pesar de que las cifras oficiales indican que el número de civiles muertos en acciones militares o paramilitares ha descendido, en algunas regiones del país el conflicto parece haberse intensificado. Los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes y campesinas, y los activistas por los derechos humanos siguen siendo los que más sufren la violencia entre el Estado y las guerrillas colombianas. Amnistía confía en que los crímenes cometidos durante el conflicto armado no acaben quedando impunes. Las estadísticas oficiales del país no muestran una reducción de la violencia contra las mujeres y niñas, en especial la sexual. La organización también destaca que el Estado sigue ejerciendo un uso excesivo de la fuerza que en ocasiones causa la muerte de civiles.


El avance del "discurso del odio" prende la mecha del activismo en el mundo, según Amnistía Internacional


La ONG publica su informe en el que ofrece una panorámica de la situación de los derechos humanos en 159 países durante 2017
Icíar Gutiérrez


En los despachos de varios líderes políticos mundiales proliferan los recortes de libertades, las medidas de austeridad económica y los "discursos del odio". En las calles, lejos de amedrentarse, cada vez más gente protesta y exige justicia. En 2017, el mundo se adentró en una "nueva era de activismo social" empujada por el "abandono" de los derechos humanos en muchos rincones del planeta, según concluye Amnistía Internacional (AI).


La ONG ha publicado este jueves su informe anual en el que ofrece una panorámica de los derechos humanos en 159 países. Si el año pasado alertaba de que la retórica xenófoba y contra ciertos colectivos se estaba instalando en numerosos países, este año analiza algunas de sus "terribles consecuencias" y constata el impulso de los movimientos de protesta a escala global.


"El año pasado, con el mundo sumido en crisis, líderes prominentes nos ofrecieron la visión dantesca de una sociedad cegada por el odio y el miedo. Esta situación envalentonó a quienes promueven la intolerancia, pero motivó a muchas más personas para luchar por un futuro más esperanzador", ha asegurado Salil Shetty, secretario general de la ONG.


Amnistía Internacional ha decidido presentar este año su evaluación anual en Washington. A su juicio, los retrocesos decretados por el presidente Donald Trump "están sentando un peligroso precedente" para otros gobiernos. La organización destaca la prohibición de la entrada a EEUU de personas procedentes de varios países de mayoría musulmana, el "apoyo público" a la tortura, los elevados niveles de violencia por armas de fuego y los ataques a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las niñas.


La respuesta de la sociedad civil


En la calle, contestando a sus medidas, ha estado el movimiento de mujeres, que ha tenido réplicas en todo el mundo y ha denunciado la violencia machista al grito de "Yo también" y "Ni una menos". Ellas, las mujeres, han estado al frente de este resurgir del activismo detectado por Amnistía Internacional. En Rusia y en Polonia también hubo intentos de restringir sus derechos. Por otra parte, en varios países se registró una represión "generalizada" de la comunidad LGTBI.
El informe detalla algunas victorias de los movimientos sociales, como la despenalización del aborto en Chile, los avances hacia el matrimonio igualitario en Taiwán o una sentencia "histórica" contra los desalojos forzosos en Nigeria.


"Cuando el poder judicial es independiente, es un freno a los abusos del poder junto a la sociedad civil", ha señalado Esteban Beltrán, director de AI España en rueda de prensa.


La mecha de la protesta se prendió también en Polonia, que en 2017 vivió manifestaciones "masivas" contra las políticas del Gobierno que "aumentaban" su control sobre el poder judicial, las ONG y los medios, según documenta AI. En Zimbabue continuó la movilización de activistas en las calles y en las redes sociales y en India, miles de personas marcharon contra los crímenes de odio contra los musulmanes bajo el lema "No en mi nombre".


"No importante cuán excluida esté la gente que siempre demandará igualdad y justicia, la movilización masiva es necesaria para conseguir cambios", ha afirmado en una rueda de prensa Arancha Vicario, presidenta de AI en España. Sin embargo, este resurgir de los movimientos sociales también se ha traducido en un aumento de la represión por parte de los Estados que tratan de acallar estas críticas.


La libertad de expresión, el mayor campo de batalla


Alzar la voz contra los abusos, insisten desde la ONG, "cada vez se ha vuelto más peligroso". En este sentido, la libertad de expresión será, a su juicio, "un campo de batalla decisivo" en 2018. Al menos 312 activistas fueron asesinados el año pasado. "Las amenazas han sido constantes y tuve que emigrar para proteger mi vida", ha comentado Yolanda Oquelí, defensora guatemalteca amenazada por enfrentarse a las multinacionales y superviviente de un intento de asesinato en 2012, durante la presentación del informe.


Allí también estaba Ignacio Robles, un bombero que se negó hace casi un año a colaborar en el envío de armas a Arabia Saudí en Bilbao y fue expedientado por ello. "Podría suponer la pérdida de mi trabajo durante seis años. Parece que será favorable, pero el daño ya está hecho: me he gastado mucho dinero, he pasado noches sin dormir, me han robado tiempo con mi familia... ha sido muy duro", resume.


Otros "signos de regresión" mencionados por AI son las "medidas de represión" del derecho de protesta en Francia, el "aumento vertiginoso" de la persecución por parte del Gobierno turco tras el intento de golpe de Estado, la detención de centenares de manifestantes en Rusia y la "fuerte represión" en varios países africanos como Angola, Congo, Kenia, Sierra Leona y Uganda.


Este hostigamiento se extiende a Internet: en 2017, China aumentó su control sobre la red y Camerún y Togo bloquearon el acceso. Varios países trataron de "amordazar" a los medios de comunicación, con Turquía, Egipto y China a la cabeza de reporteros encarcelados y México con el mayor número de periodistas asesinados.


El avance de los discursos del odio


La ONG considera que uno de los principales triunfos del "discurso del odio" se ha dado en Myanmar con la campaña militar de "limpieza étnica" de la población rohingya que ha expulsado a miles de personas. "Vemos claramente a qué extremos puede llegar una sociedad a la que se insta a odiar a las minorías, a utilizarlas como chivo expiatorio y a temerlas", sostiene Shetty.


Además, persisten los conflictos que afectan de forma "devastadora" a la población civil y "alimentados" por la venta mundial de armas. Son los casos de Yemen, Siria, Irak y Sudán del Sur. Afganistán registró el mayor número de víctimas civiles de su historia. Además, hubo concentraciones racistas en Polonia y EEUU. Trump no estuvo solo en la aplicación de "políticas xenófobas", recuerda la ONG, que señala los casos de Hungría y Australia, que encierra a solicitantes de asilo fuera de su territorio.


El año en que la UE incumplió los compromisos de acogida pactados en 2015, el discurso del odio contra las personas migrantes y refugiadas avanzó en Europa. En Alemania, Austria, Francia y Países Bajos, algunos candidatos electorales trataron de "utilizar las inquietudes sociales y económicas para fomentar el miedo y la culpabilización" de estas personas, según AI.


"Si quienes ejercen el liderazgo no se percatan de lo que está llevando a la gente a protestar, será su ruina. La gente ha dejado sobradamente claro que quiere que se respeten sus derechos humanos; ahora corresponde a los gobiernos mostrar que están escuchando", concluye Shetty.

El diario.es

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600.000 muertes infantiles alejan a EE UU del primer mundo

En las últimas cuatro décadas, alrededor de 600.000 menores y adolescentes han muerto en Estados Unidos por alguna razón que el resto de países desarrollados ha logrado evitar. Desde los años sesenta, la mortalidad infantil se ha desplomado en todos los países ricos. También en EEUU. Pero algo pasó en ese país una década más tarde. Algo que descolgó a sus hijas e hijos de los estándares de seguridad y bienestar que se asentaban en el resto del mundo rico.


En los años setenta las cifras de mortalidad infantil en EEUU se torcieron: miles de niñas y niños estadounidenses morían o dejaban de salvarse mientras las estadísticas seguían mejorando a buen ritmo en el resto del denominado primer mundo. Y la cosa solo había empezado a empeorar...


El mayor gasto con peor resultado

EEUU suele mostrar peores indicadores de salud infantil que casi cualquier otro país desarrollado con el que se compare. En 2013, el Centro de Estudios de UNICEF, en Florencia, publicó un demoledor análisis del bienestar infantil en países desarrollados: se examinaron diferentes parámetros, desde los índices de obesidad, hasta el desempeño educativo pasando por la seguridad habitacional o la exposición a factores de riesgo como la violencia. EE UU quedó en el puesto 26º de 29.
Los estudios comparativos cosechan datos similares una y otra vez: mayor mortalidad infantil, menor esperanza de vida al nacer, peores índices de heridas y lesiones, más obesidad, más riesgo de infección por VIH, más embarazos adolescentes… Y todo, en el país que, paradójicamente, más gasta per cápita en sanidad infantil —2.660 dólares en 2014—.


El país rico más peligroso para nacer

¿Cuándo y cómo se descolgó EEUU del pelotón de países enriquecidos? ¿Y cuál es el saldo macabro de este frenazo? Alexandra D. Forrest es coautora de un reciente estudio publicado en la revista Health Affairs en el que han revisado y comparado las tasas de mortalidad infantil por diferentes causas en los países de la OCDE durante el último medio siglo.


Desde la facultad de Medicina de la Universidad de Drexel, en Filadelfia, Pensilvania, Forrest ha hablado con El Salto: “A pesar del mayor gasto en salud infantil, creemos que las persistentes tasas de pobreza, los pobres logros educativos y la frágil red de seguridad social han convertido a EEUU en la más peligrosa de las naciones ricas para nacer”.


En otras ocasiones ya se había constatado la lentitud de los avances estadounidenses en mortalidad infantil frente a otros países, pero siempre se habían examinado grupos de edad muy concretos. Esta es la primera vez que se cuantifican y comparan todas las muertes de menores en EE UU frente a las de economías análogas.
Bebés con un 76% más de riesgo de morir

Entre 1961 y 2010 las tasas de mortalidad infantil se redujeron en todo el mundo, también en EEUU: el planeta se volcó en el combate contra las enfermedades infecciosas y millones de vidas se salvaron. Sin embargo la reducción no fue homogénea, sino que algunos países, como España, mejoraron rápidamente, mientras que otros, como EEUU, arrastraban los pies.


En los años setenta, las criaturas estadounidenses de entre uno y 19 años de edad empezaron a alimentar con sus muertes unas estadísticas significativamente peores que las del resto de la OCDE. En la década siguiente, las cifras empeoraron también para bebés de menos de un año. Entre los años 90 y los dos mil, EEUU lo hizo peor que todos los demás: a comienzos del siglo XXI, si tenías tenías entre 1 y 19 años en EEUU, tu riesgo de morir era un 57% mayor que el de el resto de menores en países ricos; y si tenías menos de un año, la cosa empeoraba: un 76% más de riesgo de morir que el de cualquier bebé de la OCDE.


Perder 20.000 vidas infantiles al año

Al final, la brecha se había ensanchado hasta tragarse 600.000 vidas jóvenes que podrían haberse salvado si las condiciones de vida en EEUU hubiesen mejorado al mismo ritmo que las del resto de sus pares. Unas 20.000 vidas al año para el cambio de siglo. La peor parte fue para el grupo de adolescentes de entre 15 y 19 años: 250.000 víctimas.


Cuando el equipo científico de Forrest desmenuzó las cifras por diferentes causas de la muerte, encontró que EEUU obtenía las peores puntuaciones en todos los epígrafes, no había ni una sola categoría en la que EEUU hubiese tenido mejores resultados que el resto de la OCDE. Pero en dos apartados, el retraso estadounidense fue especialmente amargo.


Pobreza letal alrededor del parto

Por un lado, las complicaciones perinatales —inmadurez, lesiones durante el parto, asfixia o atelectasia (obstrucción respiratoria) después del parto, enfermedad hemolítica (destrucción acelerada de glóbulos rojos), trastornos de la madre que afectaron a feto o bebé y malnutrición fetal—.


Hace cinco años, el Instituto de Medicina, una de las cuatro Academias Nacionales de EEUU, publicó un informe comparativo sobre la salud de su población. El título lo decía todo: Vidas más cortas, salud más pobre. Aquel análisis identificaba las carencias que más dañaban la salud usamericana: “condiciones socioeconómicas adversas, hábitos poco saludables y un sistema sanitario fragmentado, todo ello en el contexto de una débil red de seguridad social que falla a la hora de amortiguar el impacto de estas circunstancias en la salud de la población más vulnerable”.


Los datos del estudio en el que ha participado Forrest parecen respaldar esa correlación: las tasas de mortalidad infantil comenzaron a empeorar cuando la pobreza infantil relativa empezó a extenderse en EEUU, entre los años 70 y 80. Una lacra, la de la pobreza infantil y maternoinfantil, que se muestra insistentemente letal para la salud: los nacimientos prematuros y las cifras de bajo peso al nacer se adhieren como rémoras a los partos de las mujeres pobres estudio tras estudio.


El país de los coches y las armas

Junto al pésimo desempeño de EEUU en salud neonatal, el otro gran borrón son las heridas y lesiones; una categoría letal que acusa a dos iconos centrales de la simbología estadounidense: los coches y las armas.


EEUU no logra acercarse al éxito relativo del resto de la OCDE en la prevención de muertes causadas por accidentes de tráfico. También aquí EEUU ha mejorado, pero a un ritmo mucho más lento que el de sociedades semejantes. Los informes de la propia OCDE sobre seguridad vial señalan que durante la primera década del siglo XX, EEUU redujo un 23% la cifra de fallecimientos en carretera, mientras que el resto de sociedades consiguió reducciones que iban desde el 26 al 64 por ciento.


Las 1.300 muertes por herida de bala

Las vidas de menores en EEUU todavía deben superar un peligro más antes de llegar a la edad adulta. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades publicaron el año pasado, en la revista Pediatrics, uno de los más detallados recuentos de lesiones y muertes causadas por armas de fuego en personas de 0 a 17 años. Entre accidentes, homicidios y suicidios, cada año mueren 1.300 menores por arma de fuego en EEUU y 5.790 sufren heridas. Más o menos, 82 veces más que en el resto de la OCDE. Entre niños varones negros no hispanos, las armas de fuego son la primera causa de muerte.

¿Influye el color del Gobierno?

¿Qué pasó en aquellas décadas? ¿Qué estaba cambiando? Entre las hipótesis, el artículo sugiere que un posible detonante fue la implantación de formas de gobierno más abiertamente desreguladoras. Desde 1969 a 1993, EEUU tuvo 30 años de presidentes republicanos —Nixon, Ford, Reagan y Bush padre— y solo un mandato demócrata, el de Jimmy Carter. ¿Puede un régimen político influir en la mortalidad infantil? ¿Hay diferencia entre nacer en un país de tradición socialdemócrata o en un estado de corte neoliberal?


Encontrar una relación causal entre un sistema político y una tendencia epidemiológica no es fácil. Sin embargo, algunas investigaciones han buscado correlaciones y han detectado que la forma de gobierno de un Estado puede explicar el 20 por ciento de las disparidades en mortalidad infantil de unos países frente a otros.También parece que podría explicar el 10 por ciento de las tasas de bajo peso al nacer e, incluso, el 47% de la variación en la esperanza de vida.


Trump, contra lo poco que hay

No en vano, Forrest advierte frente a los intentos del actual presidente de laminar algunos programas sociales para la infancia: “La administración Trump acaba de intentar desfinanciar el Programa de Seguro de Salud Infantil, que da cobertura a siete millones de criaturas, y el Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria —cupones canjeables por alimentos— que dirige tres cuartas partes de sus beneficios a hogares con presencia infantil”. Los problemas de Trump para conseguir apoyos, incluso entre sus correligionarios, para acometer estos recortes han frenado el golpe, por ahora. “El Congreso ha asegurado que estos programas no serían desfinanciados en los presupuestos actuales, sin embargo, la administración ha dejado claro que no los valora: esto supone una amenaza a la ya endeble red social de seguridad para la población infantil más vulnerable de EEUU”.

Raúl F. Millares
El Salto

 

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El sector azucarero no beneficia a los vallecaucanos

La producción agroindustrial de caña de azúcar en Colombia y, específicamente en el valle geográfico del río Cauca por parte de unos pocos ingenios que se han apropiado de una de las tierras más fértiles del planeta, está organizada en uno de los gremios económico-políticos más poderosos del país, bajo la sombrilla gremial de ASOCAÑA. Como vocera de este gremio agroindustrial, ASOCAÑA produce y fabrica “informes” en los que argumenta, una y otra vez, los “beneficios” que trae este monocultivo, incluyendo argumentos contra toda evidencia del severo daño ambiental, climático y la intoxicación y degradación de tierras y aguas. ASOCAÑA genera informes falsos, contra toda evidencia, pero son la “verdad histórica” porque tiene el poder económico-político-judicial-intimidatorio-represivo para imponerla.


La Carta Abierta a ASOCAÑA que compartimos acá enumera y contra-argumenta, citando evidencia suficiente, en 9 puntos, la degradación y destrucción ambiental que causa esta industria. Son 9 puntos incontrovertibles, contundentes y definitivos que además responden a las distorsiones, tergiversaciones y falsedades de propaganda del gremio. Por el énfasis en los daños ambientales que son el objeto de esta misiva, apenas se menciona, sin elaborar al respecto, el impacto social aterrador de esta industria. Recomendamos a las y los lectores ver el reportaje Cortar Caña para Sembrar Comida del videasta mexicano Iván Castañeira para Tele-Sur (http://pueblosencamino.org/?p=4722). Las estrategias para despojar al campesinado afro-indígena-campesino de las tierras, la participación impune en asesinatos, judicializaciones, intimidaciones

(blob:https://web.whatsapp.com/39c8de2e-a36c-4d7f-8bf2-286e0ae10c3a) y masacres siempre negadas pero claramente conocidas. La explotación laboral infame e inmisericorde, bajo diversas estrategias, de las y los trabajadores, en particular de los corteros de caña y sus familias.


Este año se conmemora el décimo aniversario del Paro de los Corteros de Caña (ver http://anterior.nasaacin.org/index.php/corteros-por-la-dignidad) que pusieron en evidencia el abuso a costa del cual se generan ganancias obscenas, así como la articulación gremial con toda la clase política, a partir del propio Presidente de la República y la forma en que toda la estructura institucional represiva, judicial y legislativa se puso al servicio del gremio y contra los trabajadores y sus familias. Pero también, de nuevo, quedó a la vista la reconocida relación directa entre los dueños de los ingenios más grandes y poderosos, con los medios comerciales de comunicación. Propaganda, terror, represión, control de la agenda legislativa, poder político-económico directo e indirecto, pero también, naturalmente, compra, captura y división de los movimientos y organizaciones campesinas,

indígenas, afro afectadas individual y colectivamente por el agro-negocio de la caña, logrando aislar denuncias y protestas a nombre de alianzas que han establecido con algunas dirigencias.


Dirigentes y empresarios del gremio, avanzan ahora sobre otros territorios, como lo es la altillanura y Orinoquía de los llanos orientales de Colombia, 6 millones de hectáreas bajo amenaza (ver https://www.las2orillas.co/la-tierra-aceitada-de-manuelita-en-casanare/) con el mismo tipo de estrategias y toda esta experiencia de ocupación para explotar-despojando con otros monocultivos y el mismo tipo de impactos consecuencia de procesos criminales (http://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/cultivo-de-palma-africana-redujo-el-90-de-aves-en-el-piedemonte-llanero-1/). El agronegocio de la caña de azúcar y ASOCAÑA son, a pesar de su propaganda y apariencia, una estructura criminal para la acumulación. Crímenes contra la población, contra trabajadores y familias, pero también contra la tierra, el agua, el aire y la vida. Liberar el valle geográfico del río Cauca de este monocultivo destructivo y del crimen organizado que lo mantiene y expande haciendo justicia a las víctimas de ahora y de antes y reparando los daños causados, es un imperativo absoluto si es que hay alguna esperanza de futuro: agua, comida, tierra, trabajo, vida en este territorio. Si ASOCAÑA y el agronegocio permanecen, la muerte es presente y futuro. ¡Así No! ¡No Más! Pueblos en Camino


Señor
Juan Carlos Mira
Presidente Asocaña


Cordial saludo;


Teniendo en cuenta su condición de vocero del gremio que representa al Sector Agroindustrial de la Caña, y con ocasión de una misiva que usted dirigió a uno de los candidatos presidenciales; la Alianza Ambiental Estratégica conformada por el Círculo de Pensamiento Ambiental (Fundaciones Biodiversidad, Nueva Luz, Solar de Celina, Huella de Agua, Monaya, Veeduría Santiago de Cali, e Ideó), el Centro de Asistencia Legal Ambiental y el Centro de Pensamiento Estratégico Democracia y Postconflicto; nos permitimos objetar sus conclusiones sobre supuestos beneficios del sector azucarero, en virtud de las siguientes consideraciones:


1. La agroindustria de caña de azúcar consume el 90% del agua subterránea que se usa con fines agrícolas, mientras que la población de los 42 municipios vallecaucanos consume la tercera parte de dicha oferta (IDEAM, Informe del Agua 2014 y Anuario del Valle del Cauca 2014), aún así, en la preocupante sequía de los 10 municipios del norte de este departamento del 2016, Asocaña no aportó su capacidad hidráulica instalada para calmar la sed de estos coterráneos.


2. La siembra de la caña de azúcar en el valle geográfico del río Cauca (Valle del Cauca, Cauca y Risaralda), ocupa 240 de las 300 mil, transformando la otrora fértil planicie en un desértico monocultivo que arrinconó al sector horticofruticola, además de desecar ingente cantidad de humedales que servían para la biodiversa migracion de aves, y arrasar con la rica oferta de Bosques Secos Tropicales que ofrecía este valle (reduciéndolo al 3%), una de las 5 regiones del país que albergan este bioma en peligro de extinción (Instituto Humboldt, 2014).


3. La quema de los cañaduzales, genera gran cantidad de calor (635°C), alterando parámetros como la temperatura, humedad relativa, evapotranspiración y ciclo de lluvias, contribuyendo al calentamiento global, desprendimiento material particulado y sustancias de interés sanitario que causan enfermedades respiratorias en la población infantil de los municipios circunvecinos a la quema, además esteriliza los estratos superiores del suelo, en donde residen los microorganismos fijadores de nutrientes (E.I.A. Universidad de La Salle, 1991), además de los estragos que causan las vinazas de la producción del alcohol carburante a los suelos y cuerpos de agua, de acuerdo con el IGAC (2012, 2015), el efecto más severo de la quema es la destrucción de los contenidos de materia orgánica del suelo, el componente más importante de este recurso.


4. A los cultivos de Asocaña se hace aspersión con Glifosato, para acelerar su maduración y cosecha, desecando los pequeños cultivos de pan coger, atentando contra la salud de los vallecaucanos por los efectos cancerígenos y mutagenéticos de este agroquímco (OMS, 2015).


5. No hay una educación promovida por Asocaña, sobre los efectos nocivos a la salud por el alto consumo de azúcar en gaseosas y demás productos de la canasta familiar, por ejemplo la creciente diabetes.


6. Los grandes beneficiarios económicos de la agroindustria azucarera son los pocos dueños de los ingenios La Cabaña, Carmelita, Central Tumaco, Incauca, Manuelita, María Luisa, Mayagüez, Pichichí, Providencia, Riopaila-Castilla, Risaralda, y San Carlos, siendo el único sector agrícola del país que recibe 3 subsidios estatales: a) Protección al precio interno respecto al bajo valor internacional; b) El antes uribista agro-ingreso seguro, hoy santista desarrollo rural con equidad; c) La obligatoria mezcla de alcohol carburante con la gasolina, elevando el precio del metanol al del derivado petróleo.


7. Si bien es cierto, se deben actualizar estos estudios, el cultivo de caña y la producción de azúcar generan efectos sobre emisión de Gases de Efecto Invernadero y por lo tanto sobre el Cambio Climático. Si suponemos con relativo alto nivel de certeza que las condiciones climáticas cambiaran, pero no sobre la oferta de agua. Asumimos que el calentamiento y la pérdida de páramos disminuirá esa oferta. Por su fisiología de compuestos de 4 carbonos, la caña se beneficia con el aumento de temperatura, lo que posibilita subirse a cotas cada vez más altas. Esta situación permite concluir que ese cultivo exigirá más agua por exigencias de temperatura como por aumento del área cultivada.
8. La presencia permanente del representante de la agroindustria cañera en el Consejo Directivo de la C.V.C. ha contribuido, directa o indirectamente, a la conducta omisiva de la autoridad ambiental en la implementación de las disposiciones legales sobre la franja forestal protectora de 30 metros paralela al cauce permanente o línea de mareas máximas de los ríos y humedales en el Valle del Cauca. Los cañaduzales llegan hasta el borde de las playas fluviales. La autoridad ambiental tampoco ejerce control de las gravosas externalidades provocadas por la quema de la caña, tanto para las personas como para el suelo. Tampoco ejerce el debido control hacia todas las industrias vallecaucanas.
9. La ecuación costo beneficio de estos indicadores ambientales, nos permiten concluir con la mayor responsabilidad y objetividad, que son más los aportes al deterioro del entorno vallecaucano y su oferta de recursos naturales, que la contribución a una mejor calidad de vida de este grandioso pueblo. La agroindustria de la caña tiene una deuda social y ecológica con los vallecaucanos, como lo han demostrado los investigadores Mario Pérez y Paula Álvarez (Semillas, 2009).


Atentamente,


Armando Palau Aldana – Cirpa
José Ma Borrero Navia – Cela
Alberto Ramos Garbiras – CPE


Publicado originalmente en Pueblos en Camino

Publicado enColombia
Expertos logran programar nanorobots para buscar y destruir tumores

Se trata de "el primer sistema robótico de ADN totalmente autónomo que puede usarse para muchos tipos de cáncer"


Un equipo internacional de investigadores de la Universidad Estatal de Arizona (EEUU) junto con otros del Centro Nacional de Nanociencia y Tecnología de la Academia china de Ciencias, ha programado nanorobots para que busquen y destruyan tumores recortando su suministro sanguíneo, según un estudio realizado en ratones que divulga en la publicación británica Nature.


El último número de Nature Biotechnology recoge la primera demostración de esa nueva tecnología, empleada con modelos de ratón en casos de cáncer de mama, de ovario, pulmón y melanoma.


El director del Centro de Diseño Molecular de la Universidad de Arizona, Hao Yan, ha indicado que el equipo ha desarrollado "el primer sistema robótico de ADN totalmente autónomo" en terapias para el cáncer y que esa tecnología "es una estrategia que puede usarse para muchos tipos de cáncer".


Los científicos han querido diseñar, construir y controlar los nanorobots para que busquen y destruyan los tumores cancerosos pero sin dañar las células sanas. Para ello, el grupo investigador empleó una estrategia con la que seleccionar y reducir el tumor con un trabajo que comenzó hace cinco años.


Recortaron el suministro sanguíneo del tumor induciendo la coagulación de la sangre con un sistema robótico totalmente programable.


"Estos nanorobots se pueden programar para transportar cargas de moléculas y ocasionar bloqueos de suministro sanguíneo de los tumores, que pueden derivar en la muerte del tejido y en la reducción del tumor", destacó otro de los expertos Baoquan Ding.


Los científicos inyectaron en los ratones células cancerosas humanas para inducir el crecimiento del tumor agresivo y cuando este aumentaba de tamaño, se introducían los nanorobots que resultaron seguros y efectivos en la reducción del tumor.


Tampoco se detectaron evidencias de que esos nanorobots se extendieran al cerebro, donde podrían ocasionar efectos secundarios no deseados, como una apoplejía.
El tratamiento, según el estudio, bloqueó el suministro sanguíneo del tumor y generó, en 24 horas, daños en él sin ocasionar ningún efecto en los tejidos sanos.
Hao Yan destacó que "en el modelo de ratón con melanoma, el nanorobot no solo afectó al tumor principal, sino que también evitó la formación de metástasis, mostrando un potencial terapéutico prometedor".

12/02/2018 17:46 Actualizado: 12/02/2018 17:46

18 mineros ilegales mueren en un enfrentamiento con el Ejército venezolano en la región de Guayana

El Gobierno de Venezuela los identifica como grupos de delincuentes que ejercen el control de la explotación de oro


El Ejército venezolano tuvo un enfrentamiento con un grupo de mineros ilegales en el yacimiento de oro de Cicapra, cerca de la zona selvática de Guasipati, en el sur del país. El combate resultó en 18 muertos: una mujer y 17 hombres, quienes portaban armas tipo militar.


El procedimiento es una de varias estrategias de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para recuperar el control económico de las intrincadas zonas selváticas contiguas a la Amazonia venezolana, donde ha proliferado la minería ilegal realizada por bandas criminales en los últimos cinco años. De acuerdo con un reporte de Región Estratégica de Investigación Penal (Redip), los cuerpos de los contrabandistas no pudieron ser identificados.


Los yacimientos auríferos en zonas específicas de las regiones selváticas de Venezuela han ido deviniendo lentamente en espacios controlados por la delincuencia, en los cuales han tenido lugar crímenes que han producido estupor en la sociedad. En algunas de estas poblaciones, son los capos de la zona, llamados pranes en la jerga carcelaria, los que controlan el flujo del comercio e imponen abiertamente sus intereses. Una de las más comentadas ha sido la masacre de Tumeremo, en la cual 17 mineros fueron asesinados por Jamilton Ulloa Suárez, un capo de origen colombiano conocido como El Topo.


Tal circunstancia ha ameritado la presencia activa de equipos especializados del Ejército venezolano. Ulloa, como otros hampones que dominaban estos espacios, fue ultimado en un operativo militar.


El deterioro de las actividades económicas vinculadas con la minería se ha consolidado durante el gobierno de Nicolás Maduro. En un esfuerzo especial para diversificar las fuentes de ingreso de la República, su administración ha decidido llevar adelante el megaproyecto del Arco Minero del Orinoco, una ambiciosa plataforma de inversión y explotación minera en la región de Guayana, al sur del río, que incluye capitales extranjeros especializados. El Gobierno venezolano busca convertir en ingresos líquidos los abundantes recursos existentes en la zona, como los minerales estratégicos. Algunos de estos espacios son ya teatro de operaciones de estos grupos delincuenciales.


Como proyecto, el Arco Minero del Orinoco ha sido duramente criticado por organizaciones ambientalistas, partidos políticos, sindicatos, e incluso por voceros disidentes del chavismo, ubicados a su izquierda, como la exministra Ana Elisa Osorio. Ellos argumentan que el desarrollo de esta iniciativa traerá trastornos ambientales irreversibles, con graves consecuencias para los recursos hídricos, y agudizará el problema de la descomposición social en amplias zonas del territorio nacional que hoy están casi despobladas. Los defensores del proyecto sostienen precisamente lo contrario: que el Arco Minero ha llegado para enfrentar y resolver estos problemas, al regularizar y normas los usos y promover el desarrollo.

Publicado enMedio Ambiente
Investigará la CPI abusos contra opositores y chavistas en Venezuela

La Corte Penal Internacional (CPI) anunció este jueves la apertura de investigaciones preliminares por "presuntos crímenes" y abusos cometidos por cuerpos de seguridad y opositores armados durante las protestas antigubernamentales en Venezuela en 2017, un paso que minimizó el gobierno del presidente Nicolás Maduro, al considerar "sesgada" la información en que se basó el tribunal, que tiene su sede en esta ciudad holandesa.

Fatou Bensouda, fiscal de la CPI, explicó que las indagatorias se abrieron “tras una revisión cuidadosa, independiente e imparcial de numerosos informes (de grupos opositores) documentando presuntos crímenes.

"Se ha alegado que fuerzas de seguridad del Estado con frecuencia utilizaron fuerza excesiva para dispersar y reprimir manifestaciones, y que han detenido y encarcelado a miles de miembros de la oposición, reales o aparentes, algunos de los cuales habrían sido presuntamente sometidos a abusos y maltrato", precisó Bensouda.

Asimismo, puntualizó que "algunos grupos de manifestantes habrían recurrido a medios violentos que resultaron en lesiones o la muerte de algunos miembros de las fuerzas de seguridad". El procedimiento no abre en sí una averiguación oficial, pero la CPI podría formalizarla con base en los resultados obtenidos.

En Caracas, el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, rechazó ante periodistas la apertura de las indagatorias: "Debo decir que su información pudiera parecer sesgada". Especificó que "se han elaborado informes minuciosos sobre las imputaciones y acusaciones por estos hechos de violencia y estamos dispuestos a demostrar tales argumentos. No habrá impunidad".

Más de 120 personas fallecieron entre abril y julio de 2017 durante las manifestaciones contra Maduro, según datos oficiales. En noviembre pasado la destituida fiscal Luisa Ortega –quien celebró junto con la Organización de los Estados Americanos el anuncio de las indagatorias–, apremió a la CPI a indagar los "crímenes de lesa humanidad" cometidos por las autoridades.

El tribunal internacional también anunció que investigará al gobierno de Filipinas, cuyo presidente, Rodrigo Duterte, ha llamado a las fuerzas de seguridad a asesinar a presuntos narcotraficantes y delincuentes. Desde que comenzó su gobierno, en julio de 2016, han sido ultimadas entre 5 mil y 12 mil personas, según denuncias de organizaciones humanitarias.

En este contexto, el Parlamento Europeo solicitó, por medio de una votación, extender las sanciones contra el presidente Maduro, funcionarios de su gabinete y la estatal PDVSA por considerarlos "responsables del agravamiento de la crisis" en la nación sudamericana. También pidieron a la CPI abrir "indagatorias sobre violaciones de los derechos humanos" en Venezuela.

Mientras, Estados Unidos, por medio del Departamento de Estado, rechazó el llamado a elecciones presidenciales que hizo el Consejo Nacional Electoral de Venezuela, fijadas para el 22 de abril, por considerar que tomó una decisión "unilateral".

La oposición desconoció el pasado miércoles un acuerdo preliminar que había pactado con el gobierno un día antes, en República Dominicana, para realizar la contienda presidencial.

En Caracas, decenas de personas, en su mayoría con enfermedades terminales o que necesitan trasplantes de órganos, se manifestaron para exigir a las autoridades una mejor calidad de vida y acceso a los cuidados de salud públicos, ante la escasez de medicamentos que impera en el país.

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Jueves, 08 Febrero 2018 06:38

Drogas, un mundo sin fin

Drogas, un mundo sin fin

National Geographic Channel ha lanzado, vía Netflix, una serie de capítulos bajo el título Drugs, Inc. Se trata de un documental sobre el consumo y venta de drogas, además del combate respectivo, en diversas ciudades de Estados Unidos y de otros países como Canadá, Reino Unido, República Dominicana, Jamaica (con 10 veces más violencia por armas que el promedio de Estados Unidos), etcétera. Puerto Rico es un caso verdaderamente dramático por su deterioro social y de salud.

Entre 2012 y 2013 –se mencionó en la serie citada– el negocio de la droga equivalió a 350 mil millones de dólares anuales y las policías comunes y especializadas han llegado a la conclusión de que es un tema que está muy lejos de ser resuelto, si es que se resolverá. Combaten las drogas y sobre todo a quienes las suministran, pero están absolutamente rebasadas y reconocen que nunca van a ganar. Mientras exista demanda la oferta continuará y crecerá. Más todavía, el número de drogas y variantes de las mismas aumenta por días, incluso el de medicamentos con recetas y de venta libre que, mezclados con otros productos, son consumidos por personas para quienes la muerte no es una advertencia o foco rojo sino, en ocasiones, un estímulo para seguir consumiéndolas. Sorprendentemente, hay drogas que sus consumidores saben que los van a matar en cualquier momento y, conforme crece el número de muertos, aumenta la demanda. La locura. No hay límite en el horizonte ni solución a la vista ni en la imaginación de quienes se dicen expertos.

Detrás de las fachadas lujosas de residencias y edificios de algunas ciudades y barrios, hay un mundo de drogadicción y de venta callejera, por teléfono e Internet y hasta por correo para todas las clases sociales y niveles de edad, con muertos por todos lados y por diferentes motivos. No hay drogas sin armas y violencia, como tampoco hay prostitución masculina y femenina sin drogas u otros medios de dominación y control. Nada de esto ve el ciudadano común y corriente ni el turista que no busca ocasionalmente o por hábito drogas o prostitución. Ni siquiera la gente que vive en suburbios y zonas caras está a salvo de caer en la tentación de consumir alguna droga y muchas de esas sustancias son adictivas con sólo probarlas una o dos veces.

El mundo de las drogas no duerme ni descansa, sea donde sea y no sólo en Las Vegas, que presume de funcionar 24 por siete por 365. Hay drogas de cinco a 500 dólares la dosis, unas en las calles para los pobres y otras en su casa vía special delivery para ricos, igual sean músicos o actores que corredores de bolsa o hijos aburridos de millonarios. Los pobres, como en todos lados, se droguen o no, son obviamente los menos favorecidos, pero los pobres y drogadictos son verdaderamente lastimosos, peores que un perro callejero con sarna, tumores en el cuerpo y sin comida. Buena parte de ellos terminan tirados en las calles, vivos o muertos. Se les trata de ayudar (ocasionalmente), pero viven para las drogas y mueren por ellas. No hay modo de hacerlos abandonarlas, aunque algunos, muy pocos, lo logran. Muchos de ellos matarían a su propia madre por cinco gramos de crack o de heroína. Y los vendedores se justifican diciendo que ellos sólo suministran placer y que no obligan a nadie a consumir. Suelen decir, también a manera de descargo, que si no venden ellos otros lo harán. Y ni modo, así es; el negocio es el negocio aunque en él les vaya la vida o la libertad.

Las antiguas drogas, como las opioides, siguen usándose, y cada vez más fuertes. Tanto que muchos drogadictos consumen incluso carfentanilo, de uso veterinario para anestesiar elefantes (es 100 veces más potente que el fentanilo y 10 mil veces más que la morfina). Obviamente la mayoría de los consumidores de estas drogas muere en el intento de escaparse de su realidad, normalmente mala o sin alternativas. La cocaína sigue usándose también y representa, junto con la heroína, una de las drogas más redituables para las mafias que la producen y comercializan (de ambas, alrededor de 153 mil millones de dólares anuales en el mercado mundial). Sin embargo, el mercado estadunidense se ha visto invadido crecientemente por metanfetaminas que son fáciles de sintetizar y relativamente menos costosas que sus predecesoras. Son más poderosas que las anfetaminas y más adictivas que éstas. Ambas, como adicción, son sumamente peligrosas para los consumidores. Sus estragos son indescriptibles y muchos terminan como zombis. Buena parte de la producción de anfetaminas es mexicana, para depender cada vez menos de la cocaína colombiana y suele usarse inhalada o fumada en su formato de cristales molidos. El MDMA, también conocido como éxtasis, pertenece también a la familia de las anfetaminas y se consume principalmente en fiestas por sus efectos en el estado de ánimo (enorme alegría) e hiperactividad.

Hay ciudades, como Detroit (para sólo citar un ejemplo altamente significativo), donde la gente huye abandonando incluso sus casas, mismas que son ocupadas en corto plazo por personas que las usan para drogarse y morir en condiciones de degradación en todos los sentidos (40 por ciento o más de la población ha abandonado Detroit, más que otras ciudades con altos niveles de desempleo y de pobreza). Cuando uno ve series como Grey’s Anatomy, por mencionar alguna, uno no se imagina lo que realmente sucede con el trasiego y consumo de drogas en Seattle, Washington, donde supuestamente se desarrolla. Y así, lo mismo, en las principales ciudades de Estados Unidos y algunas también de Canadá.

¿Y qué pueden hacer las autoridades? Muy poco, incluso con la mejor intención y sin corruptelas de por medio. ¿Legalizarlas o no? ¿Tolerarlas o proscribirlas? No se sabe, bien a bien. El antecedente más citado es el del alcohol, su prohibición y el fin de ésta. El alcohol, como el tabaco, son legales, pero esto no ha impedido el contrabando ni el mercado negro, sobre todo de productos adulterados, más baratos que los de marca reconocida. El contrabando es un delito, como el trasiego de drogas, normalmente acompañado de armas y otros medios igualmente ilícitos. Se intenta legalizar o despenalizar el consumo de mariguana (en algunos lugares ya existe), pero como no es universal persiste el contrabando. Pero el consumo de cannabis, comparado incluso con el alcohol, es menos perjudicial socialmente, como el tabaco: no figuran en las estadísticas quienes hayan asesinado por conseguir un porro, una copa de ron o un cigarro. En cambio sí se sabe que por las otras drogas mencionadas los adictos son capaces de todo, incluso de morir en la calle por sobredosis o por deterioro físico y mental.

¿Qué hacer? Si no lo saben los expertos, menos yo. Por lo pronto se antoja falso aquello que dice que problema que no tiene solución no es problema.

rodriguezaraujo.unam.mx

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