¡En surco de dolores el bien no va a germinar!

Denuncias por la llegada de grupos paramilitares a diferentes territorios en todo el país, amenazas y desapariciones sistemáticas de líderes sociales, sumado al asesinato de militantes del nuevo partido de las Farc y a la enfermiza negación de esta realidad por parte del Gobierno, configuran una nueva era del terror en Colombia.

 

El Acuerdo Final de Paz suscrito entre el Gobierno y las Farc, contempló el establecimiento de 19 Zonas Veredales Transitorias de Normalización (Zvtn) y 7 Puntos Transitorios de Normalización (PTN), dónde los diferentes frentes de la extinta guerrilla se agruparon para dejar las armas e iniciar los procesos de reincorporación a la vida civil. Todo esto implicó que los territorios antes ocupados por las Farc quedaran a merced de nuevos actores armados ilegales ante la evidente incapacidad estatal de garantizar la seguridad.


De esta realidad dan cuenta las crecientes denuncias interpuestas por diferentes comunidades y organizaciones en todo el país, en las que explicitan y rechazan de forma enfática la entrada de grupos paramilitares a sus territorios.


Un ejemplo de lo que está sucediendo –tal vez uno de los casos más representativos, pero que poco sonó en medios de comunicación oficiosos–, ocurrió el 9 de febrero del 2017 con la llegada de un grupo de por lo menos 15 sujetos armados y vestidos de camuflado a la vereda Las Timbas, municipio de Tibú, un día después de la salida del frente 33 de las Farc a la Zvtn de Caño Indio, situación que generó alerta entre los habitantes de toda la región del Catatumbo, quienes durante dos semanas se mantuvieron en un refugio humanitario, exigiendo al Estado garantías de seguridad para sus territorios. Tristemente, sucedió allí lo que sucede en todo el país: los oídos sordos del Gobierno no escucharon.


Pero no hay peor ciego que quien no quiere ver, como ocurre con el Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, quien en desconcertantes declaraciones brindadas en enero del año pasado sostuvo “[...] en Colombia no hay paramilitarismo. Decir que en Colombia hay paramilitarismo significaría otorgar un reconocimiento político a unos bandidos dedicados a la delincuencia común u organizada”.


Esta negación absurda por parte del establecimiento a una realidad inminente, se terminó de evidenciar cuando durante el pasado octubre, este mismo personaje dijo que los asesinatos a líderes sociales “[...] han sido en su inmensa mayoría fruto de un tema de linderos, de un tema de faldas, de un tema de reivindicación, de un tema de pelea por rentas ilícitas [...] no es que de pronto apareció el asesinato a líderes sociales, es que de pronto lo que apareció fue la medición a ese fenómeno”.


¿Quién diría que después de dos siglos de patria, las clases dirigentes de este país continúan burlandose descaradamente de la vida de campesinos, campesinas, indígenas y afrodescendientes?
Todo indica que estamos ante una conciente inoperancia estatal, pues con las fuerzas armadas más potentes de la subregión, se cruzan de brazos ante los tozudos hechos. Como es de conocimiento público, la cartera de Defensa conserva un constante incremento en su presupuesto, pasando de 30 billones de pesos en 2016, a 29,5 billones en 2017 y a 32,4 billones en 2018. Con tantos recursos ¿Dónde está la defensa de la vida?
Esto debería preguntarse cada vez más fuerte. Según la Defensoría del Pueblo, Entre el 2016 y el 2017 en Colombia fueron asesinados 156 líderes y defensores de derechos humanos. Sólo el año pasado se contaron 81 líderes y lideresas asesinadas impunemente. Hace menos de una semana, el nuevo partido de las Farc denunció que desde la firma del Acuerdo Final han sido asesinados 36 excombatientes. Pero bueno, el Gobierno dice que esa tal sistematicidad no existe.


Hay que decirlo, hay que resaltar una evidencia preocupante: a pesar de la voluntad de las comunidades por alcanzar la paz, del compromiso de las Farc al dejar las armas y hacer el tránsito a la vida civil, el menos interesado en aportar a este proceso es el Gobierno, empeñado en negar y ocultar una realidad que salta a la vista, asemejando este momento a tantos tiempos de terror y silencio obligado que hoy parecieran no terminar.

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Medellín y su silenciosa crisis ambiental

El pasado 17 de enero de 2018 circuló un audio por la red social WhatsApp, donde una mujer de nombre desconocido alerta a sus familiares sobre la entrega del último informe de contaminación de la ciudad de Medellín, haciendo un llamado a no entrar en pánico, ella expresó: “Hay mucha información interna del municipio que no publican para no generar pánico, pero en realidad el examen que llegó ayer y nos comunicaron a los servidores, es que la situación está bien delicada, las partículas que están analizando son muy peligrosas, sobre todo para los niños, que hacen efecto inmediato en los pulmones”.


La duda frente a la vigencia de este audio se resolvió al día siguiente a través de las emisoras locales donde confirmaron que los audios correspondían al año 2017. Sin embargo, y pese a ser una alerta ya pasada –¿resuelta?– cabe preguntar: ¿cuál es el estado actual del aire en Medellín?


Para el mes de marzo de 2017, cuando la ciudad fue declarada en alerta roja por crisis en su aire, la medida tomada por la alcaldía de la ciudad para solucionar la crisis ambiental fue incentivar el uso del transporte público, garantizando viajes gratis en el Metro, jornadas laborares dentro de las horas con menor contaminación y el uso de la bicicleta por 3 días seguidos. según informes realizados luego de las medidas contingentes, la contaminación se redujo significativamente y ya no representaba un riesgo para la salud de quienes habitan este territorio.


En lo que va del mes de enero de 2018, las autoridades ambientales y la alcaldía de Medellín no se pronuncian frente a nuevas alertas rojas en la ciudad, lo que no es garantía de que la ciudad no se encuentre en riesgo actualmente. Volviendo a la afirmación de la mujer del audio “Hay mucha información interna del municipio que no publican para no generar pánico”.


El problema de la chatarrización


No puede negarse que uno de los factores que más beneficia el aumento de la contaminación del aire es la cantidad de vehículos que circulan por las ciudades; el gremio de automotores en el mundo no tiene reglamentaciones que ayuden a controlar la producción de carros y, así mismo sucede con los procesos de chatarrización en Colombia.


De acuerdo con los informes del Ministerio de Transporte y el periódico El Colombiano, para el 2016 la cifra de carros y motos en Medellín era de 1.256.000 con una tasa de 329 vehículos por 1.000 habitantes, es decir, por cada tres habitantes había un vehículo, de los cuales 710.000 corresponden a motos y 546.000 automóviles.


Estas cifras hacen parte de los millones de vehículos que circulan por todo el país. Millones que no disminuyen por falta de medidas efectivas de chatarrización, si bien existen políticas para este proceso a nivel nacional, su desempeño ha sido muy pobre. Entre los años 2014 y 2015 solo se chatarrearon 4.848 y 3.942 respectivamente; la vida útil de cada vehículo es de 25 años máximo, pero la medida no se cumple, para septiembre de 2017 eran más de 93.967 vehículos circulando, por lo que se calcula que al menos 8.000 de estos deberían ser desintegrados anualmente, para lo que se necesitaría un presupuesto de 2 billones de pesos, según Juan Carlos Rodríguez, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga en Colombia.


Otra de las medidas de prevención luego de la alerta roja, es la exigencia a las cooperativas de transporte público para que cambien los modelos de los buses y microbuses transportadores, por vehículos más modernos que sean más amables con el ambiente, sin embargo, esto requiere altos presupuestos por parte de las cooperativas transportadoras, que en caso de no cumplir con la normativa están destinados a desaparecer y pasar a ser una ruta integrada al sistema Metro. Otra problemática que ha sido invisibilizada.


En las ciudades de cemento...


Pareciera que el caos propio de la ciencia ficción donde el planeta se destruye y la naturaleza despierta buscando su espacio no está lejano de países como Colombia. Las medidas de cuidado y preservación del ambiente son pobres y aún no logran ser aplicadas por las personas y mucho menos por las industrias y sus medios de producción. Por el contrario, los momentos de mayor crisis ambiental son omitidos “para no generar pánico”. Hace falta repensar la madre tierra como un hogar al que hay que respetar y hacerlo sostenible en el tiempo, repensando también los hábitos de consumo.


Más allá de que los audios que prendieron de nuevo las alertas en la opinión pública de Medellín sean del año pasado, no puede perderse de vista que la tala de árboles y la construcción masiva de elefantes de cemento siguen viento en popa. Mientras la conciencia ante la problemática está lejos de brindar soluciones ante el daño generado.

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Los que fríen el planeta y la geoingeniería

La semana pasada, se filtró a la prensa un informe sobre cambio climático que está preparando el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). Se trata de un informe sobre los impactos del calentamiento global a 1.5o C sobre los niveles preindustriales. Según los datos obtenidos por Reuters, si se sigue en el ritmo actual de emisiones, se sobrepasará este límite en 2040 (tinyurl.com/yaehlbzc), lo cual conllevará impactos graves sobre muchos países, principalmente estados islas y con costas bajas, daños probablemente irreversibles a arrecifes de coral (que son el primer eslabón de la cadena alimentaria marina) y derretimiento del hielo en Groenlandia y Antártida occidental.

Aunque el informe es un borrador y el IPCC declaró que puede cambiar luego de las revisiones a que es sometido, no van a cambiar los datos de la ciencia, lo que podría –y debería– cambiar son las propuestas que hace el IPCC frente a esta realidad.

El Acuerdo de París sobre cambio climático que firmaron 197 gobiernos en 2015, estableció la meta de que el aumento del calentamiento global sea muy por debajo de 2o C hasta 2100. Con los datos revelados, hay un riesgo muy alto de que se sobrepase esa meta mucho antes de esa fecha. La única manera de evitarlo sería que inmediatamente se pusieran en marcha reducciones drásticas de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a escala global.

El IPCC había afirmado desde antes la necesidad de estas reducciones, pero este informe plantea, además, que habrá que remover el excedente de dióxido de carbono de la atmósfera por otros medios, como tecnologías de geoingeniería.

El clima planetario ya se ha calentado un grado centígrado en promedio desde sus niveles preindustriales, pero en realidad, más de las tres cuartas partes ocurrieron en los pasados 50 años, debido al aumento vertiginoso de emisiones de GEI.

Esas emisiones son provocadas en su mayoría por las economías industriales basadas en combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón). Las principales actividades emisoras son la industria de extracción y producción de energía, el sistema alimentario agroindustrial y el crecimiento urbano descontrolado, incluyendo los transportes que todas esos rubros implican.

El IPCC no está mirando ahora qué actividades causan las emisiones. Se supone que esto ya lo hicieron en los informes de evaluación globales que elaboran periódicamente. El más reciente es su Quinto Informe, que se publicó en 2014. El próximo será en 2021.

Un aspecto de enorme relevancia que el IPCC no considera es la desigualdad enorme que existe sobre quiénes causan las emisiones GEI. El 10 por ciento de la población más rica del planeta es responsable de la mitad de todas las emisiones globales. En el otro extremo, 50 por ciento de la población mundial, empezando desde los más pobres, no causa ni 10 por ciento de las emisiones totales. El nivel medio de emisiones generadas por una persona que forme parte de 10 por ciento más pobre de la población mundial es 60 veces inferior al de alguien que pertenezca al 10 por ciento más rico. (Oxfam, 2015, tinyurl.com/gnvz99r) Según Kevin Anderson, del Centro Tyndall de investigación sobre cambio climático, si la población más rica del planeta redujera su nivel de vida al promedio europeo, se reducirían 30 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

No obstante, estos datos no son considerados por el IPCC. En general, en las negociaciones de cambio climático –y también en el panel, que finalmente es una instancia no sólo técnica sino también política– hay un pacto de los gobiernos en las regiones que más emisiones causan, para no interferir en las ganancias de los más ricos, incluidas las trasnacionales petroleras y otras que lucran con las actividades que generan el caos climático.

En lugar de ello, que sería lo necesario, el IPCC propone técnicas de geoingeniería, como grandes plantaciones para bioenergía con sistemas de captura y almacenamiento de carbono en fondos geológicos (BECCS, por sus siglas en inglés). Ya en el Quinto Informe global del IPCC, incorporaron esta técnica, como una de las posibles soluciones para aminorar el calentamiento global, lo cual motivó muchas críticas, tanto de organizaciones de la sociedad civil, como de científicos, porque el requerimiento de tierra, agua y nutrientes de las megaplantaciones para bioenergía para afectar realmente al cambio climático, sería mayor que toda la tierra usada actualmente en agricultura. Competiría por tanto en forma devastadora con la producción de alimentos, desplazaría campesinos e indígenas, con fuerte impacto en la biodiversidad.

BECCS, al igual que todas las propuestas de geoingeniería, no va nunca a las causas del cambio climático –propone remover carbono cuando ya fue emitido– por lo que éste seguiría en curso, generando así un negocio cautivo para quienes vendan las tecnologías para absorber y almacenar carbono. Que casualmente a menudo son las mismas empresas petroleras (Exxon, Shell y otras). Empresas que cómo explicamos en un artículo anterior, tienen incluso a dos de sus empleados, que el IPCC aceptó, como autores de este reporte (https://tinyurl.com/y9k3xe4l).

por Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC.

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Papa Francisco denunció en Perú actividad destructiva de grandes corporaciones en la Amazonia

El papa Francisco dijo hoy que la Iglesia católica está consciente de los males que afectan a las comunidades aborígenes en la Amazonia y denunció la actividad destructiva de las grandes corporaciones en la región.


En un encuentro con unos cuatro mil integrantes de poblaciones indígenas en el coliseo regional Madre de Dios, de Puerto Maldonado, el sumo pontífice agregó que los pueblos originarios amazónicos nunca han estado tan amenazados en sus territorios como ahora.


Denunció, además, el neoextractivismo o minería ilegal y la tala indiscriminada de bosques, así como la fuerte presión por grandes intereses económicos que dirigen su avidez sobre el petróleo, gas, madera, oro y monocultivos agroindustriales.


Confío en la capacidad de resiliencia de los pueblos y de reaccionar ante los momentos difíciles, pues así lo han demostrado en los diferentes embates de la historia, con sus aportes, su visión diferenciada de las relaciones humanas, el medio ambiente y la vivencia de la fé, sostuvo.


El obispo de Roma señaló que estas amenazas también vienen por la perversión de ciertas políticas que promueven la conservación de la naturaleza sin tener en cuenta al ser humano y exhortó a romper el paradigma histórico que considera la Amazonía como una despensa inagotable de los estados despreciando a sus habitantes.


Existe otra devastación de la vida que viene acarreada con esta contaminación ambiental propiciada por la minería legal: la trata de personas, la mano de obra esclava o el abuso sexual,dijo.


La violencia contra las adolescentes y las mujeres ‘es un clamor que llega al cielo’, afirmó el santo padre.


Añadió que esta región, además de ser una reserva de la biodiversidad, es también una reserva cultural que debe protegerse ‘frente a los nuevos colonialismos’.


El santo padre dijo que en momentos de crisis pasadas, ante los diferentes imperialismos, la familia de los pueblos originarios fue la mejor defensa de la vida, y se nos pide ahora un especial cuidado para no dejarnos atrapar por colonialismos ideológicos disfrazados de progreso.


Francisco llegó hoy alrededor de las 10:15 hora local a Puerto Maldonado, donde fue recibido al pie de la escalerilla del avión por un grupo de líderes de comunidades indígenas.
Decenas de alumnos de escuelas de la localidad lo saludaron con himnos y canciones, además de expresiones de respeto y cariño, y en un momento rompieron las normas del protocolo para la llegada, por el deseo de los infantes de acercarse al ilustre visitante y abrazarlo.


El jefe de El Vaticano regresará a Lima alrededor de las 17:00 horas, antes de que se compliquen las condiciones meteorológicas en la región como está previsto en los pronósticos del tiempo.

19 enero 2018
(Información de Prensa Latina)

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Un examen de sangre experimental logra detectar ocho tipos de cáncer

Investigadores de Estados Unidos lograron un avance importante en la lucha contra el cáncer al desarrollar una única prueba de sangre que permite detectar ocho tipo comunes de tumores cancerosos en las fases iniciales.


Estudios más amplios sobre la prueba llamada CancerSEEK, que evalúa las proteínas relacionadas con el cáncer y las mutaciones genéticas en la sangre, están actualmente en marcha, se indicó en investigaciones publicadas en la edición de hoy de la revista estadounidense Science.


La prueba fue evaluada en 1.005 pacientes en fases I a III de cáncer no metastásico de ovario, hígado, estómago, páncreas y esófago y de cáncer pulmonar, de colon o de mama, así como en más de 800 individuos de control sanos.


La prueba demostró ser específica en un 99 por ciento, lo que significa que la probabilidad de que un individuo sano reciba un falso positivo como resultado es de menos de uno por ciento.


La sensibilidad media general, o la tasa de precisión para detectar el cáncer, fue de 70 por ciento, y varió de 98 por ciento para el cáncer de ovario hasta 33 por ciento para el cáncer de mama.


En los cinco cánceres que carecen de pruebas de detección, el cáncer de ovario, hígado, estómago, páncreas y esófago, la sensibilidad fluctuó entre 69 y 98 por ciento.
En el 83 por ciento de los casos, las pruebas también proporcionaron información sobre el tejido de origen del cáncer, un elemento difícil de determinar en el pasado.


‘Esta prueba representa el siguiente paso en lo que respecta a cambiar el punto de vista de la investigación sobre el cáncer de ser una enfermedad de etapa tardía a ser una enfermedad de etapa temprana, lo cual será crítico en el largo plazo para reducir las muertes por cáncer’, dijo el autor del estudio, Bert Vogelstein de la Universidad Johns Hopkins, en una declaración.


CancerSEEK es una prueba no invasiva y funciona para evaluar las mutaciones en 16 genes del cáncer, así como los niveles de ocho biomarcadores de proteína circulantes.
En principio debe ser administrada por los médicos de primer contacto al momento de realizarse otros exámenes de sangre de rutina. Los investigadores calculan que el costo de la prueba podría ser de menos de 500 dólares, lo cual es comparable en precio a las pruebas actuales de detección de un sólo tipo de cáncer o de menor precio.


Mangesh Thorat, subdirector de la Unidad de Pruebas Clínicas Barts de la Universidad Queen Mary de Londres, dijo que la prueba parece prometedora, pero que aún se requiere una cantidad significativa de investigaciones.


‘Este es el estudio de un solo caso de control y por lo tanto requiere una más amplia evaluación en grupos mayores representativos de la población general en los que esta prueba podría introducirse’, dijo Thorat.


También dijo que la sensibilidad de la prueba en el cáncer de fase I es bastante baja con 40 por ciento. ‘Incluso con las fases I y II combinadas, la prueba parece tener una sensibilidad de cerca de 60 por ciento, así que aún deja fuera una gran proporción de cánceres en la fase en la que queremos diagnosticarlos’, añadió.


(Con información de Xinhua)

Miércoles, 17 Enero 2018 17:19

El funeral del tiempo

El funeral del tiempo

"La vida es un baile en un cráter de un volcán que en algún momento hará erupción". Haiku de Yukio Mishima.

 

“Excuse mua que me entrometa como el ángel de la muerte y su trompeta...”, así entraba un joven a la tarima del barrio La Victoria cuando lo invité a cantar en uno de los eventos que organizamos en la localidad cuarta de San Cristóbal; fue la primera vez que lo pude escuchar y a su vez intercambiar algunas palabras.


Eso fue en el 2009. Ese día recitaba el tema que le hizo reconocer como el cantor, pintor y poeta de Ciudad Bolívar, “El Haiku” (1), palabra originaria del Japón feudal para un estilo de poesía breve que componían o recitaban los samuráis antes de encarar la batalla.


Un hombre de mirada profunda por su cejas pobladas y ojos negros como la noche que tanto veía, de mediana estatura pero titánico en su manejo de tarima; el público recitaba cada palabra de sus canciones con las manos arriba, cual si fuese una oración, y aunque su actitud pareciese dura, en realidad contrastaba con su sonrisa, carisma y caballerosidad.


Quebraba los paradigmas estereotipados del rapero ignorante, con actitud hostil y letras sin gracia ni contenido. Este artista de Ciudad Bolívar era de otro molde, un molde en el que pocos se forman, el de los raperos reales, los cuales saben que vienen de contextos de exclusión y violencia –producto de gobiernos y sus modelos al servicio del sistema capitalista-neoliberal– pero que deciden dedicarse a la música, el arte y la poesía, pues su naturaleza no es igual a la de su entorno.


“Tiempos de guerra” (2)


A partir de su primer sello “Sangre Oculta Records” que gestionó y sacó adelante, Héctor Eversón Hernández, más conocido –hoy y siempre- como el Samurái empezó su camino meteórico por el Hip Hop bogotano.
Un artista empírico e integro, que llegaba con líricas y músicas contundentes, aportando ideas para la trasformación de la cultura Hip Hop capitalina. Un hombre pragmático en sus filosofías, pero sencillo en su carisma, lo cual hacia alago de su seudónimo sin tenerlo que alardear.


Al principio no fue fácil. Como todo guerrero de los guetos, su camino fue marcado por dificultades y responsabilidades que muy temprano decidió asumir, comenzando con su mayor amor; su hija, su familia, a la que le dedicó su amor y trabajo.


Paso tras paso, sin retroceder. Unido a sus seres queridos crecían los nuevos temas y videos, abriéndose paso entre miles de Maestros de ceremonia o Mc (3). El Samurái, se vio frente a desafíos importantes en plazas y ruedos, se empezaron a escuchar sus potentes versos solo superados con su avasallador talento, sonrisa y sencillez.


Desde Bogotá desenfundó su Katana, forjada en rimas y versos de las calles invisibles para los medios, protegido con la literatura que lo nutría a base de continua lectura –práctica para dejar las tarimas destrozadas entre el júbilo y la euforia–. Paso a paso, álbum tras álbum, éxito tras éxito, hicieron que hasta Ecuador sintiera que desde Colombia venia una leyenda sónica que con su voz tejía mitos liricos.


Pero en Colombia si no haces parte de la elite y no estás en sus lineamientos para secar la mente de esta generación, no eres artista, eres otro sobreviviente marginal o ”ñero”. Eso al Samurái no lo intimidó, por el contrario, aumentó sus motivaciones, así que de manera independiente, sin títulos –sólo los que le dio su gente– se hizo una profesión como cantor, pintor y poeta.


Apoyado por sus amigos y amigas el Samurái salió adelante. Sacó seis producciones y mano a mano vendió sus discos, sin salir en grandes medios ni en los diales más escuchados.


“Mientras duermen” (4)


Nos cruzamos muchas veces en tarimas y actividades de resistencia cultural, bebimos algunas chelas hablando de poesía, la vida, la sociedad y el Hip Hop colombiano, junto a otros grandes como Rastro Mc y Dj criminal –ex integrante de otro hito del Hip Hop colombiano como fue asilo 38–, con quien Samurái, entabló una fuerte amistad y conoció su proceso del cual hizo parte.


Aunque su territorio original estuvo localizado en Ciudad Bolívar, identidades barriales lo motivaron para llegar al barrio San Luis, kilometro 5 vía La Calera, un barrio donde se lucha por su legalización, pero también por su reconocimiento como parte de Bogotá; allí se resiste desde la cultura y la solidaridad comunitaria; ejercicio que en su práctica los lleva a hacer todo lo contrario a las lógicas de ambición que manejan los gobiernos de turno y las constructoras que acechan el lugar para quebrar los procesos comunitarios.


Allí la organización juvenil “Sur del cielo” empezó un proceso realmente elocuente y muy organizado de defensa cultural y territorial del barrio San Luis, allí el Samurái encontró un espacio no solamente para seguir cautivando con su música sino también para hacer parte de un proceso social que coincidía con su causa personal, por esto se unió a esta comunidad donde se convirtió en líder, maestro y consejero de las nuevas generaciones, sin desistir en su exitosa carrera


“Cuando la luna llora” (5)


En diciembre del año pasado, Samurái tenía una serie de presentaciones importantes, además de nuevos proyectos musicales. Había dificultades como en todo, pero él siempre seguía con la moral adelante. El día 11 de diciembre, desapareció. No se supo más de él, dejó el dinero, la ropa y a sus mascotas en su casa como si fuese a volver pronto.
Al pasar los días sin una respuesta, con el peso del silencio, la angustia aumentaba en la familia. Su búsqueda pasó a las redes sociales, donde sus seguidores y amigos no tardaron en circular ideas para organizar la información e iniciar la búsqueda.


Rumores y posverdades venían y se iban, aumentando la desesperación en sus seres queridos, Alejandra Rincón fue fundamental para poder enfatizar la búsqueda y poder encontrar pistas viables que ubicaran su paradero, siempre sin perder la fe en encontrarlo vivo y a salvo.


La inoperancia de los entes investigadores se sumó con la lentitud de la policía para dar resultados. Todo era lento, no avanzaba nada y mientras tanto los días pasaban con la angustia de no saber dónde estaba el cantor, pintor y poeta. La reacción de las autoridades dejó mucho que desear, pero aun así la familia del Hip Hop estuvo presente, exigiendo resultados a través de denuncias y marchas.


Llegó la trágica noticia. Su vida fue tomada de manera violenta, el cuerpo fue encontrado el 4 de enero siendo tan difícil su reconocimiento que hasta el día 15 de enero se pudo confirmar que sí, que aquel cuerpo era el de Samurái. El dolor y el luto oscurecieron el día de su familia nuclear así como de la familia del Hip Hop, quienes estuvieron acompañados de las lluvias que andan en Bogotá por estos días. Aún los motivos de su asesinato son desconocidos, pero no se descarta ninguna posibilidad.


Caminamos en silencio. Sólo su música nos acompañó en el recorrido hacia su última morada; la familia desconsolada avanza con el recuerdo de Héctor; el Hip Hop con el recuerdo del Samurái; Alejandra con el recuerdo de su “negrito”, como lo llamaba.


Después continuaremos caminando en cada una de nuestras calles, allí no iremos a un funeral, sino a reclamar justicia y así no olvidar su legado. Quedará la luna como testiga y cruel amante; ella sabe lo que sucedió la noche de su partida de este plano entre carne y cemento.


Lucharemos para que no haya impunidad. Las calles terminarán soltando señas, susurros y sus nocturnos hijos caminarán tras ellos, hasta entenderlos.
Paz en la tumba del hermano; continuaremos nuestros caminos con tu recuerdo.

Referencias


1. Canción disponible en https://www.youtube.com/watch?v=4_bcqcev_Lk

2. Canción disponible en https://www.youtube.com/watch?v=JcO2X3RjEmk


3. Referencia a los intérpretes de este elemento en la cultura Hip Hop, como lo es el RAP.


4. Canción disponible en https://www.youtube.com/watch?v=rtn1__xloW0


5. Canción disponible en https://www.youtube.com/watch?v=T_FKkuIRBYM

 

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Se va la vida de quienes construyen el país

Diez trabajadores muertos, 4 desaparecidos, y 8 heridos es el saldo arrojado hasta el momento por el desplome de uno de los puentes-viaducto en construcción en la vía Bogotá–Villavicencio, en el extremo derecho del sector de Chirajara, en hechos ocurridos el 15 de enero de 2018. Al momento del desplome los trabajadores laboraban a una altura de 280 metros.

Una historia ya vivida y padecida, una historia de nunca acabar: el sacrificio de cientos, de miles de trabajadores, de obreros, que son los que realmente construyen el país. En Colombia, entre el año 2005 - 2016 los datos oficiales reconocen 7.458 muertes de origen laboral por accidentes de trabajo; lo que implica cerca de 600 trabajadores/as muesrtos por año, al mes 52 y al día 2. Cifras desgarradoras.

Por sectores productivos, la construcción es el sector que más roba vidas a los trabajadores, seguido de la minería y la agricultura.

¿Quién construyó Teba, la de las siete Puertas?*

Si la historia de la humanidad pudiera contar las vidas perdidas por levantar sus obras de ingeniería, como las pirámides de Egipto y México, la infraestructura de los ferrocarriles y metros, el canal de Panamá, los grandes túneles, los inmensos rascacielos, los extensos viaductos, sería una cifra totalmente vergonzosa que nos produciría enorme escalofrió.

Muertes que no dejan de suceder, como si fueran ocasionadas por factores naturales, muertes que los responsables de las obras ya tienen previstas, muertes que se deben dar porque el “desarrollo” así lo demanda.

¿Son inevitables estos accidentes mortales? Si tal desarrollo tiene la ingeniería para realizar megaobras tan admirables como este viaducto que va a comunicar de mejor manera la ruta Bogotá-Villavicencio, por qué no hay tal desarrollo también para evitar que se sucedan este tipo de desgracias, que tienen como causa desde el desplome de materiales y herramientas en la cabeza de los “rusos”, pasando por la caída de ellos mismos desde las alturas, hasta el colapso de las estructuras que están construyendo, como acaba de acontecer, o como el del viaducto entre Pereira y Dosquegradas que cejó la vida de 6 trabajadores, o como el del edificio que se desplomó el año pasado en Cartagena que se llevó la vida de 21 obreros, o como el desplome del edificio Space en Medellín que sacrificó la vida de 12 personas.

La sociedad no puede ser indolente ante este rosario de muertes de la gente que construye nuestro país. El Estado tiene la enorme responsabilidad para evitar y prevenir tales hechos a partir de desarrollar sólidos procesos de inspección, vigilancia y control. Así mismo, los empresarios constructores tienen la obligación de no permitir que se pierda una sola vida en el levantamiento de sus obras a cargo y no simplemente emitir pronunciamientos de condolencias a las familias de las víctimas.

El país requiere con urgencia una política de Estado que proteja la vida en su vínculo con el trabajo, en donde los actores protagónicos de esa protección sean los propios trabajadores/as, exigiendo condiciones de trabajo absolutamente seguras; en donde el Estado cumpla su labor de rectoría en el control de las condiciones de trabajo desde un enfoque de salud y seguridad en el trabajo; donde los empresarios cumplan el deber de impulsar sistemas de gestión que protejan la salud y la vida de sus trabajadores y donde las aseguradoras de riesgos laborales inviertan realmente en desarrollar estrategias de prevención de la accidentalidad.

Que no sigan muriendo quienes realmente construyen nuestro país, es totalmente evitable.

Por Mauricio Torres-Tovar, Médico-Cirujano, Salubrista Laboral, Profesor del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia.


Desplome del puente Chirajara: la mancorna del poder financiero y el Gobierno colombiano

 

El 17 de noviembre de 2017, en la inauguración del puente Chirajara que une en el sector del mismo nombre la vía Bogotá-Villaviencio, el presidente Juan Manuel Santos, en compañía de su equipo de gobierno, celebró la entrega de la construcción diciendo “siempre he soñado que Colombia tenga unas autopistas, unos viaductos, unos túneles, unos puentes, similares a los que encuentra uno en los países desarrollados: Suiza, Alemania y Estados Unidos, y hoy hemos hecho realidad ese sueño, manejando por estos túneles, nada tienen que envidiarle a los túneles de los países más desarrollados”. Celebración antes de tiempo. En efecto, el 15 de enero de 2018, a dos meses de la entrega parcial de la construcción, el puente se desplomó dejando 10 personas muertas, 2 heridos y 3 desaparecidos.


Una vez anunciada la construcción, aún sin tener firmada la concesión, Coviandes contrató firmas extranjeras para los estudios y seguimientos “minuciosos” de las vías y túneles con modelos europeos –el nombre de dichas firmas es desconocido-. Cuando la concesión fue efectiva, Coviandes certificó seguridad y tecnología para estas construcciones, en ese entonces, Enrique Segura Echániz, subgerente de operación de túneles e integración vial de la firma, le expresó a la revista Dinero “esta carretera la vemos como un ser vivo que está en permanente cambio y crecimiento. Es por ello que se hace necesario combinar seguridad y tecnología para hacer más eficiente la operación”. (sic)


Dentro de las proyecciones y lo firmado con el Gobierno, el tramo Tablón–Chirajara consiste en 18 túneles y 46 puentes a cargo de la concesionaria, construcciones que proyectaron entregar en diciembre de 2017, pero el 17 de noviembre de ese año solo entregaron 15 puentes y 4 túneles, entre los cuales estaba el puente Guayabetal–Chirajara que con 5.6 kilómetros incluye 8 puentes y 5 túneles, integrando así el puente más largo hasta ahora construido en el país, según Juan Manuel Santos. Este trayecto costó un total de 540 mil millones de pesos. Desde la inauguración de diversos tramos de esta vía la empresa constructora no ha perdido ni un día para recoger los dineros acordados por la explotación económica (privatización) de la misma. Es así como en el 2016 con los peajes de Piripal: 81 mil millones, Naranjal: 60 mil millones y Boquerón: 76 mil millones.


A la fecha no hay pronunciamientos por parte del mandatario, pero se recuerda el agradecimiento dado en su discurso el 17 de noviembre, en la inauguración del puente, al empresario Luis Carlos Sarmiento Angulo, dueño del Grupo Aval al cual pertenece la concesionaria Conviandes.


El poder financiero, extendiendo sus téntaculos por todos los sectores económicos del país. Poder financiaero y político, de nuevo entrelazados como una mancorna. Concentración de riqueza y poder del cual quedan excluidos los trabajadores, a pesar de ser los que garantizan los avances que en distintas áreas logra el páis. Como siempre, los trabajadores son una cifra a la izquierda, a pesar de sumar a la derecha con sus vidas cercenadas.


* Preguntas de un obrero que lee

Autor: Bertolt Brecht


¿Quién construyó Tebas, la de las siete Puertas?
En los libros aparecen los nombres de los reyes.
¿Arrastraron los reyes los bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿quién la volvió siempre a construir? ¿En qué casas
de la dorada Lima vivían los constructores?
¿A dónde fueron los albañiles la noche en que fue ter-
minada la Muralla China? La gran Roma
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes
triunfaron los Césares? ¿Es que Bizancio, la tan cantada,
sólo tenía palacios para sus habitantes? Hasta en la
legendaria Atlántida,
la noche en que el mar se la tragaba, los que se hundían,
gritaban llamando a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César derrotó a los galos.
¿No llevaba siquiera cocinero?
Felipe de España lloró cuando su flota
Fue hundida. ¿No lloró nadie más?
Federico II venció en la Guerra de los Siete Años
¿Quién
venció además de él?
Cada página una victoria.
¿Quién cocinó el banquete de la victoria?
Cada diez años un gran hombre.
¿Quién pagó los gastos?
Tantas historias.
Tantas preguntas.

 

Publicado enColombia
En 50 años han crecido 10 veces las "zonas muertas" en océanos

El aumento de la temperatura dificulta la retención de ese elemento

El volumen de agua totalmente privada de oxígeno en los océanos del planeta se ha más que cuadruplicado en los 50 años pasados, según un nuevo estudio. En el medio siglo anterior, el océano abierto ha perdido alrededor de 2 por ciento de su oxígeno disuelto, vital para sostener peces y otra vida marina. También ha habido un incremento de 10 veces en sitios bajos en oxígeno, conocidos como "zonas muertas", en las áreas costeras, durante este periodo.

La saturación de oxígeno es un importante factor limitante que afecta la productividad del océano, así como la diversidad de criaturas que viven en él, y su ciclo geoquímico natural. El nuevo estudio, publicado en la revista Science, representa la visión más integral hasta ahora del agotamiento de ese elemento químico en esos sitios. La contaminación y el cambio climático tienen un papel significativo en la reducción de los niveles de oxígeno, y los autores destacan el papel que los humanos deben desempeñar para hacer frente a estos problemas.

"El oxígeno es fundamental para la vida en los océanos", sostuvo la autora principal del estudio, la doctora Denise Breitburg, ecologista del mar en el Centro Smithsoniano de Investigación Ambiental. "El descenso del oxígeno oceánico se cuenta entre los efectos más graves de las actividades humanas en el ambiente del planeta". El trabajo fue publicado por científicos de la GO2NE –Red Global del Oxígeno Oceánico–, grupo de trabajo de Naciones Unidas creado para investigar el impacto de la pérdida de ese elemento químico en esos mares.

“Los efectos combinados de la carga de nutrientes y el cambio climático incrementan grandemente el número y tamaño de las ‘zonas muertas’ en el océano abierto y aguas costeras, donde el oxígeno es demasiado bajo para soportar la mayor parte de la vida marina”, señaló el doctor Vladimir Ryabinin, secretario ejecutivo de la Comisión Internacional Oceanográfica, la cual formó la GO2NE. Carga de nutrientes se refiere a la contaminación de los desagües y desechos de fertilizantes que contienen nutrientes, los cuales estimulan el crecimiento de algas en el agua. Surgen brotes de algas y, cuando perecen, las bacterias que las degradan consumen el oxígeno presente en el agua.

Consecuencias mortales

El aumento de temperatura de las aguas superficiales que resulta del cambio climático también dificulta que el oxígeno penetre en las profundidades oceánicas. A medida que sube de temperatura, este efecto significa que se puede retener menos oxígeno en su interior. En las zonas muertas los niveles de ese elemento tienden a ser tan bajos que cualquier animal que viva allí se sofoca y muere. En consecuencia, las criaturas marinas evitan esas áreas, lo cual reduce sus hábitats. Incluso en zonas donde la reducción de oxígeno es menos severa, las pequeñas disminuciones en los niveles de ese elemento pueden impactar a los animales en varias formas no letales, entre ellas obstruir su crecimiento y reproducción.

Los investigadores advirtieron que los efectos del agotamiento del oxígeno en los océanos son extensos, y los impactos ecológicos van de la mano con consecuencias directas en los humanos cuya sobrevivencia depende del mar. "Es una pérdida tremenda para todos los servicios de apoyo que dependen de la recreación y el turismo: hoteles, restaurantes, taxistas y todo lo demás", afirmó la doctora Lisa Levin, oceanógrafa biológica del Instituto Scripps de Oceanografía, quien figura entre los coautores del estudio. "Las reverberaciones de los ecosistemas no saludables pueden llegar muy lejos".

Asunto menos atendido

Lyndsey Dodds, jefa de política marina del Reino Unido en el Fondo Mundial para la Naturaleza, añadió: "Esto muestra aún más presiones sobre los océanos. Escuchamos mucho acerca de los plásticos y de la pesca no sustentable, pero este es un tema que parece captar menos atención, pese a su potencial efecto catastrófico".

Sin embargo, los autores del nuevo estudio sostienen que, pese a las cifras dramáticas, es posible enfrentar el problema de la reducción de oxígeno. Ponen de relieve esfuerzos para proporcionar mejor servicio de desagüe en Chesapeake Bay, en el este de Estados Unidos, que han producido incrementos sustanciales en los niveles de oxígeno en el agua. "Es un problema que podemos resolver", señaló la doctora Breitburg. "Detener el cambio climático requiere un esfuerzo global, pero incluso las acciones locales pueden ayudar en cuanto al descenso de oxígeno originado por nutrientes".

 

Por Josh Gabbatiss
The Independent

Traducción: Jorge Anaya

Lafarge Daesh Lafarge, la mayor cementera del mundo, investigada por financiar el Estado Islámico

La justicia francesa imputa a seis antiguos dirigentes de esta compañía. La multinacional abonó 13 millones de euros a grupos salafistas para mantener en funcionamiento una fábrica en el norte de Siria


La justicia francesa acentúa su presión sobre la multinacional francosuiza Lafarge-Holcim, el mayor fabricante de cemento del mundo. Seis antiguos dirigentes de esta compañía han sido imputados en diciembre por financiamiento “indirecto” de grupos yihadistas en Siria. Entre ellos, el expresidente de Lafarge, Bruno Lafont, y el antiguo director general, Éric Olsen. A todos ellos les acusan, en concreto, de haber pagado varios millones de euros al Daesh, con el objetivo garantizar el abastecimiento y la libre circulación de los empleados de la fábrica de cemento de Lafarge en Jalabiya.


Situada en el nordeste de Siria, a unos 90 kilómetros de Raqqa, la antigua capital del autoproclamado Estado Islámico en este país, la fábrica de Lafarge siguió en funcionamiento hasta el 19 de septiembre de 2014, cuando fue asaltada por grupos yihadistas. Pese a la cruenta guerra civil que estalló en Siria a finales de 2011, los dirigentes del gigante del cemento prefirieron no cerrar este complejo industrial, a diferencia de las otras multinacionales francesas, como la petrolera Total o el fabricante de quesos Bel, que abandonaron el país tras el inicio del conflicto.


Según reveló el diario Le Monde en junio del año pasado, la obstinación de los dirigentes de Lafarge hizo que estos pagaran a grupos del Estado Islámico, pero también del Frente Al Nusra (la antigua rama de Al-Qaeda en Siria) y de Ahrar al-Sham, un influyente grupo salafista de los rebeldes sirios.


En un principio, los responsables de Lafarge confesaron a la justicia aduanera, que investiga este caso desde junio de 2017, que pagaron unos 20.000 euros mensuales al Daesh. Pero, según ha anunciado la ONG Sherpa, que actúa como acusación particular, la cifra que manejan ahora los tres jueces de instrucción encargados de la investigación es bastante superior: unos 15,2 millones de dólares (13 millones de euros ). “La mayor parte de los cuales fueron abonados al Estado Islámico”, afirmó William Bourdon, el abogado de Sherpa en una rueda de prensa en París el 12 de diciembre.


Lafarge pagó presuntamente esta cifra a grupos yihadista entre 2011 y 2015 para mantener en funcionamiento su joya industrial en Oriente Próximo. Esta multinacional francesa invirtió 600 millones de euros en 2007 para adquirir y renovar este complejo industrial, una de las fábricas de cemento más modernas del Próximo Oriente. Inaugurada con gran pomposidad en 2010, esta representó la mayor inversión extranjera en Siria fuera del sector petrolero.


Sin embargo, el estallido de la rebelión democrática en Siria en la primavera de 2011, que degeneró en guerra civil a finales de ese año, alteró el funcionamiento de la fábrica de Jalabiya. “Los grupos armados presentes en el norte de Siria se interesaron rápidamente por la fábrica. Elaboraron distintas estrategias para aprovecharse de ella”, asegura en declaraciones a Público Dorothée Myriam Kellou, la periodista independiente que reveló este escándalo.


Mirada hacia el negocio de la reconstrucción de Siria


Mientras las otras multinacionales francesas abandonaron Siria, Lafarge prefirió mantener abierto su complejo industrial. ¿Por qué? “La versión oficial del grupo era mantener el aprovisionamiento de cemento en Siria. Pero, según me confirmó el antiguo responsable de seguridad de la fábrica, Jacob Waerness, el verdadero objetivo era proteger la inversión”, explica Myriam Kellou. Así posicionarse como uno de los mayores fabricantes de cemento en Siria con la mirada puesta en la reconstrucción del país después de la guerra.


La codicia de los dirigentes de Lafarge hizo que estos vulneraran el embargo comercial a Siria que la Unión Europea estableció en 2012. “Tanto el aprovisionamiento de petróleo y de puzolana se hizo a través de las reservas de Raqqa (una ciudad controlada por el Estado Islámico desde junio de 2013)”, afirma Myriam Kellou. Hasta 5,6 millones de dólares fueron abonados a los proveedores de la fábrica, siete de los cuales se encontraban en Raqqa y solían estar vinculados al Daesh.


Según un informe interno que la dirección de la multinacional encargó a las consultoras norteamericanas Baker y McKenzie, que ha sido revelado parcialmente por Sherpa, la dirección de la filial siria de Lafarge abonó 5,3 millones de dólares —la mayoría de ellos al Estado Islámico— como “pagos de seguridad” y 4,4 millones para remunerar a los intermediarios que negociaron con el Daesh y otras facciones terroristas. Para disimular estos gastos en su contabilidad, la multinacional producía facturas falsas, justificadas como “costes de representación”.


Estos inquietantes acuerdos con grupos yihadistas se hicieron a través de un entramado de hombres de negocios sirios. La mano derecha de Lafarge en Siria era el millonario sunita Fira Tlass, hijo de un exministro de Defensa sirio y hermano de un general del Ejército sirio, que se exilió en París en 2012 tras haber tomado distancias con el régimen de Bashar al Asad. Desde Dubai (Emiratos árabes), Fira Tlass, que financió a grupos rebeldes, facilitaba los contactos, negociaba y pagaba a las brigadas rebeldes y salafistas, a cambio de que estos garantizaran la seguridad y la libre circulación de los empleados y los proveedores de la fábrica. A cambio de esta tarea, cobró unos 100.000 dólares mensuales entre 2012 y 2014.


Lafarge también contó con Amro Taleb, un hombre de negocios, de 28 años, licenciado en Harvard y al que se hizo un astronómico contrato por trabajos de consultoría. “Este contrato sirvió para justificar su trabajo como intermediario entre Lafarge y el Estado Islámico”, afirma Myriam Kellou. Según esta periodista independiente, “Amro Taleb no era ningún desconocido de la dirección de Lafarge. Se trataba supuestamente de una persona próxima al hijo de Bruno Lafont (el antiguo PDG de la compañía), con quien coincidió en la universidad”.


Balones fuera de la multinacional


Aunque la dirección de la compañía ha reconocido que han cometido “errores inaceptables”, esta se excusa haciendo responsables de manera exclusiva a los dirigentes de su filial en Siria. No obstante, ¿la dirección de Lafarge estaba al corriente de los pagos al Estado Islámico? “Es difícil de creer que esto se hiciera sólo con el consentimiento de la dirección de la filial. Había reuniones semanales por Skype entre los dirigentes de París y los de la filial en Siria”, explica Myriam Kellou.


De hecho, el director de seguridad de Lafarge, Jean-Claude Veillard, que también ha sido imputado, “seguía de manera casi diaria la situación de la fábrica en Siria”, afirma Myriam Kellou. Veillard, que milita y ha sido candidato por el ultraderechista Frente Nacional, mantuvo contactos directos con responsables del Estado Islámico, según reveló en mayo de este año el diario digital Mediapart, “Acabo de llegar a Manbij (norte de Siria). El Estado Islámico quiere una lista de nuestros empleados con sus carnets de identidad para darles una autorización para que circulen por sus puntos de control”, escribía Veillard en uno de los correos electrónicos a los que tuvo acceso Mediapart.


“Los empleados fueron usados para proteger la fábrica”


“El caso de Lafarge no sólo es polémico por el supuesto financiamiento del Estado Islámico, sino por las violaciones de los derechos humanos que comportó”, asegura a Público Claire Tixeire, consejera legal del ECCHR (European center for constitutional and human rights). Junto a Sherpa, esta ONG representa a 11 antiguos empleados que han denunciado a la multinacional por “crímenes contra la humanidad”. La decisión de mantener en funcionamiento la fábrica puso en peligro la vida de sus trabajadores. Nueve empleados fueron raptados en 2012 por grupos rebeldes sirios y la compañía abonó 220.000 euros para liberarlos. Otros secuestros se repitieron entre 2012 y 2014. Y en algunos casos Lafarge prefirió no ayudarles en el pago del rescate.


“La fábrica se encontraba en una zona llena de puntos de control, donde se producían a menudo atentados”, denuncia Tixeire. Según la responsable del dosier de Lafarge para la ONG ECCHR, “los responsables de la fábrica amenazaban a sus empleados con despedirles o suspenderles el salario, cuando estos decían que no podían acudir a su puesto de trabajo porque temían por su seguridad”. Unas presiones que hicieron que el director del complejo industrial, Mamdouh Al-Khaled, recibiera el apodo de “dictador”. Mientras que este lo dirigía desde Damasco y el presidente de la filial siria de Lafarge vivía en el Cairo (Egipto), los trabajadores fueron obligados a alojarse en Manbij, uno de los primeros feudos del Estado Islámico en Siria.


Aunque en el verano de 2014 se multiplicaron los combates entre el Estado Islámico y las brigadas kurdas del PYG, la fábrica continuó funcionando hasta el 19 de septiembre. Cuando esta fue asaltada ese mismo día por miembros del Daesh, los empleados no sólo no fueron advertidos de la inminencia del ataque, sino que tuvieron que escapar por sus propios medios. Cuatro de ellos fueron detenidos y retenidos como rehenes durante diez días. “No hubo ningún plan de evacuación”, denuncia Tixeire, quien considera que “utilizaron los trabajadores como soldados para proteger la fábrica”.


La “complicidad” de las autoridades francesas


“Las multinacionales siempre se inventan cualquier excusa para no respetar los derechos humanos. Esperamos que Lafarge sea condenada y que este caso represente un precedente”, afirma Tixeire. Según han denunciado los responsables de Sherpa, que pretenden que también sea imputada la multinacional como persona jurídica, los actuales dirigentes del fabricante de cemento obstaculizan la investigación judicial. “Han intentado comprar el silencio de algunas de las personas imputadas”, denuncian los letrados de esta ONG. Unas acusaciones negadas por Lafarge.


Los letrados de Sherpa también lamentan la “cautela” y la “complicidad” que las autoridades francesas han mostrado respecto a este caso. Antiguos dirigentes de Lafarge han confesado a los investigadores judiciales que el Ministerio de Exteriores francés avaló la decisión de permanecer en Siria. Interrogado por la justicia aduanera, el antiguo embajador de Francia en Siria, lo ha desmentido: “Pedirles que se quedaran era contrario a nuestras consignas, nunca les hubiera pedido esto”.
Sin embargo, las embajadas francesas en Turquía y Jordania emitieron cables diplomáticos en 2014 en los que hablaban de reuniones entre los diplomáticos franceses y el director de la filial siria de Lafarge. En uno de estos cables, revelado por Mediapart, se habla de “la continuidad de la actividad del grupo Lafarge en Siria, al precio de un juego de equilibrios entre el régimen de Damasco, las fuerzas kurdas y el Estado Islámico”.


Según el medio de investigación Intelligence Online, la Dirección general de la Seguridad exterior (la CIA francesa) siguió de cerca los acuerdos entre la multinacional y el Daesh. Incluso el intermediario Amro Taleb se reunió en París en enero de 2015 con dirigentes de Lafarge para transmitirles una propuesta de “los hombres de negocios de Raqqa”, que consistía en volver a poner en funcionamiento la fábrica de Jalabiya. Pero los responsables de la multinacional rechazaron esta propuesta durante una reunión vigilada por los servicios de inteligencia franceses.


A pesar de todos estos indicios, la Asamblea Nacional publicó en julio de 2016 un informe en el que defendía de manera categórica que Lafarge no había financiado el Estado Islámico. Las pruebas apuntan que la indulgencia de la clase política francesa favoreció la irresponsable aventura de Lafarge en Siria. Un ejemplo más de la connivencia entre las élites económicas y políticas en un capítulo oscuro del capitalismo global.

Publicado enInternacional
Estados Unidos vuelve a permitir las investigaciones que pueden producir virus letales

La Administración de Trump levanta una moratoria de Obama a la financiación de experimentos con gérmenes peligrosos


Los experimentos de riesgo vuelven a los laboratorios de Estados Unidos. El Gobierno de Donald Trump ha levantado esta semana una moratoria a la financiación de investigaciones que pueden incrementar el peligro y el contagio y los gérmenes. En otras palabras, abre la puerta a una serie de ensayos controvertidos que pueden convertir los virus en un arma letal, algo que llevaba prohibido desde 2014 por de Barack Obama.


La medida desbloquea la manipulación y refuerzo de patógenos como el síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio (MERS), gripe o el síndrome respiratorio agudo y severo (SARS) y extiende este tipo de métodos a otros virus como el ébola. Los Institutos Nacionales de Salud (NIH, en sus siglas en inglés) anunciaron la decisión el pasado martes y recalcaron que estas investigaciones solo podrán llevarse a cabo previa consideración de un grupo de expertos de la agencia, que deben concluir que los méritos científicos y beneficios potenciales justifican el riesgo.


Los defensores de este tipo de experimentos (conocidos como gain-of-function en la jerga científica) ponen el acento en su mayor capacidad de hallazgo y desarrollo de vacunas, mientras que los detractores se llevan las manos a la cabeza por el peligro que supone cualquier error o fuga de virus de semejante calibre. La moratoria de Obama llegó, de hecho, en un momento de mucha polémica sobre este asunto, el mismo año en se supo que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades habían expuesto de forma accidental a los trabajadores de su laboratorio de Atlanta a un brote descontrolado de ántrax.
El director del NIH, Francis Collins, resaltó este martes que las investigaciones de este tipo se recuperan tras un proceso de deliberación de tres años llevado a cabo por expertos del sector público y privado.

“Tenemos la responsabilidad de asegurar que la investigación con agentes infecciosos se lleva a cabo de forma responsable”, afirmó Collins, que dirige esta agencia pública desde 2009, al inicio de la era Obama.
Además, durante el tiempo que duró la moratoria, 10 de los 21 proyectos que quedaron paralizados obtuvieron una dispensa para seguir adelante extremando la seguridad porque se consideraron excepcionales. Se trataba, en concreto, de unos experimentos sobre el MERS y la gripe. Para Collins, el nuevo marco de trabajo aporta garantías adicionales que “maximizan el beneficio” y minimizan el riesgo.

 

Washington 22 DIC 2017 - 12:40 COT