En 42 años desapareció 58% de los vertebrados del planeta: WWF

La cantidad de mamíferos, peces, aves, anfibios y reptiles se redujo 58 por ciento en el mundo entre 1970 y 2012; el declive seguirá si los humanos no hacen nada para evitarlo, advierte el Fondo para la Vida Salvaje (WWF, por sus siglas en inglés) en su informe Planeta vivo 2016.

"Si sigue la caída de la biodiversidad, el mundo natural que hoy conocemos se desmoronará en su conjunto", advierte el director general del WWF Internacional, Marco Lambertini, en un balance del estado del planeta.

Según el organismo de defensa del medio ambiente, "el declive que padecen las poblaciones de especies salvajes es cada vez más preocupante", y agrega: "Llegará en promedio a un 67 por ciento de aquí a 2020", si no se hace nada para revertir la tendencia.

"Asistimos a una regresión de la vida sobre el planeta, de la cual somos en parte responsables (...) es un factor de riesgo importante para nosotros", destaca Pascal Canfin, director general de la WWF Francia. "Si desaparece lo vivo, desaparece el capital natural, destruimos nuestra capacidad para vivir en el planeta a largo plazo", continúa. "La humanidad se está poniendo en peligro ella misma", resume.

El informe anterior, publicado en 2014, mencionaba una caída de 52 por ciento de las poblaciones de vertebrados en el mundo, entre 1970 y 2010. Para medir su evolución, el WWF, en colaboración con la Sociedad Zoológica de Londres, estudió 14 mil 152 poblaciones pertenecientes a 3 mil 706 especies vertebradas.

Los animales de agua dulce se encuentran particularmente afectados. Su población está en caída libre: disminuyó 81 por ciento en promedio entre 1970 y 2012. Son víctimas de la sobrexplotación, a veces involuntaria, como cuando quedan atrapados en las redes de pesca, como los delfines de río, o la pérdida y degradación de su hábitat.

La población de las especies terrestres cayó 38 por ciento. Por la caza ilegal, el número de elefantes de África, por ejemplo, disminuyó en 111 mil ejemplares desde 2006, estabilizándose en unos 415 mil, según las estadísticas.

Las poblaciones marinas cayeron por 36 por ciento. Un tercio de las especies de tiburones y de rayas están ahora amenazadas de extinción, fundamentalmente a causa de la pesca excesiva.

De manera general, la amenaza más frecuente que pesa sobre las poblaciones en declive es la pérdida o la degradación de su hábitat a causa de las actividades agrícolas, la explotación forestal, la extracción minera, los transportes o la producción de energía.

Otras causas son la sobrexplotación (caza, pesca), la contaminación (industrias, urbanización), las especies invasivas y las enfermedades.

Por el momento, el cambio climático sólo tiene un impacto "relativamente marginal (...) porque apenas estamos en un grado de calentamiento" planetario con relación a la era preindustrial, precisa Pascal Canfin.

En unos pocos días, la comunidad internacional reunida en una nueva conferencia en Marrakech intentará comenzar a concretar el compromiso adoptado en la COP21 hace casi un año en París, para limitar el calentamiento "muy por debajo de los 2 grados centígrados".

Este año, la humanidad vive "de fiado" desde el 8 de agosto, es decir, ya había consumido la totalidad de los recursos que el planeta puede renovar en un año, según la organización no gubernamental Global Footprint Network. En 2015, ese día llegó el 13 de agosto, comparado con el 23 de diciembre, en 1970.

Actualmente, la humanidad necesita el equivalente a 1.6 planetas para lograrlo.

Sin embargo, la población mundial, hoy de 7 mil 400 millones de personas, alcanzará los 9 mil 700 millones en 2050. A ese ritmo se necesitaría un segundo planeta.

"Las consecuencias de la presión humana sobre el medio ambiente se conocen y se observan cada vez mejor"; sin embargo, "no hay ninguna reacción económica racional", deplora el WWF, que llama a un "desarrollo económico sustentable".

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Desenterrar y hablar: de cara a los rastros de la vida

La guerra no le es ajena a nadie, más bien, es capaz de enajenar a los humanos [...] Y puede que el arte sea un medio capaz de sufragar un pequeño foco del dolor, si acaso éste se pudiese medir.

 

“Para la mayoría de los hombres la guerra es el fin de la soledad. Para mi es la soledad infinita”.
Albert Camus

 

Un sentimiento confuso y expectante me invade cuando me cruzo con el mural que está en la sala principal de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional –sede Bogotá. Un blanco que resalta sobre las baldosas oscuras y los recuadros colgados que parecen moverse conmigo, como un espejismo, como abogando por la fascinación de Borges. Cuando me detengo, las imágenes me devuelven un “escojido... gracias por los favores recibidos”. Pareciera ser que la ortografía se conserva a propósito, pero me intriga conocer el por qué. Al observar detenidamente los hologramas se observan imágenes de tumbas, algunas vacías, otras con flores, pero el agradecimiento se repite en casi todas. A un costado del mural se lee “Réquiem NN”, ésta palabra evoca en mí el sonido del órgano en las iglesias católicas a la hora de velar a los difuntos, lo extraño es que algunas tumbas tienen un nombre escrito, entonces, ¿por qué NN? Al salir, la noche advierte su llegada con el fuerte soplido del viento. Aún faltan tres días para su inauguración.

 

Mural Requiem NN


Ése mismo viento transgresor de cuerpos es el que me recuerda que ha llegado el día, entonces me encamino hacia la Hemeroteca Nacional Universitaria Carlos Lleras Restrepo, donde comienzan a llegar carros de todos los modelos, principalmente camionetas negras o grises con vidrios blindados, y algunas motos oscuras. El busto del expresidente saluda a los visitantes desde las escaleras que comunican con la entrada. Eso sí, casi todos los presentes portan una elegancia característica de las inauguraciones: los hombres en traje y las mujeres, en su mayoría, en vestido. Yo me inclino a mirar los agujereados jeans por donde sobresalen mis rodillas y comienzo a pensar que no fue el mejor día para usarlos.


Desde la entrada se observan más murales blancos en los que reposan letras y recuadros de pinturas. En uno de estos muros se lee: “La guerra que no hemos visto”. En su descripción explica que los cuadros son la recopilación de algunos de los trabajos realizados en un taller realizado con excombatientes en su proceso de reinserción social, razón por la cual los dibujos, desde una perspectiva estética, se componen de trazos sencillos. Lo verdaderamente importante no es la imagen sino lo que aquella evoca y comunica.


Cada una de las pinturas está acompañada por una corta descripción de lo retratado en el lienzo. Una de las más impactantes dice: “[...] Los cuatro muchachos no habían pedido permiso, ni nada, para poder entrar, pues allá tocaba era pedir permiso. Los cogieron y los tuvieron tres días amarrados [...]. El deseo de ellos era graduarse, seguir adelante, acabar los estudios pa’ ayudarle a la familia [...] La guerrilla se enojó y de una vez los iban matando, y los mataron a todos cuatro. Yo, como soy tan de blandito corazón, yo lloré, pero como allá no puede dejar que miren que uno está llorando, que es una sanción durísima...”. Hacen un llamado general. La inauguración está a punto de comenzar.

Tan de blandito corazón

 


─ “Buenas noches a todos. Mi nombre es Ingrid Liliana Torres, curadora de la presente exposición “Desenterrar y hablar: una etnografía estética de la guerra en Colombia”. Ésta surge de la iniciativa de Yolanda Sierra, docente del grupo de Arte y Cultura de la Universidad Externado, y gira en torno a la temática de la reparación simbólica y el papel del arte en el posconflicto; y para ello toma tres proyectos de Juan Manuel Echavarría y Fernando Grisález: La guerra que no hemos visto, Réquiem NN y Silencios. Le concedo la palabra a Yolanda.


─ La guerra causa daños colosales en la sociedad y éste proyecto nos recuerda quiénes son los verdaderamente afectados. Gracias al arte, como mecanismo estético capaz de transformar la realidad, podemos trabajar por la superación de los arquetipos latentes que se intensifican en el conflicto armado. Juan Carlos Henao, rector del Externado, no pudo venir el día de hoy pero escribió una carta para éste evento, en la cual resalta los problemas actuales de la erradicación de las artes bajo la excusa de su inutilidad frente al mercado, ignorando que el vigor y el fin de la guerra precisan usar los sentidos, a partir de la estética, para superar un conflicto. Recalca que en éste proyecto se evidencia la solidaridad con las víctimas, y es un llamado de auxilio a las escuelas rurales. Pero, ahora que hablen los personajes principales, ¿Fernando?


─ Gracias Yolanda. Creo que “Desenterrar y hablar” es una experiencia que nos permite enfrentarnos con nosotros mismos, es una vivencia conmovedora y es lo que me ha impulsado a llevarle el ritmo a Juan Manuel, porque en realidad ha sido una labor extenuante y de bastante dedicación, ¿cierto?


─ Verdaderamente. Por ejemplo, el proyecto que ven a mis espaldas se llama “Silencios”. Comenzó cuando el 11 de marzo de 2010 fuimos invitados al viejo Mampuján –en los Montes de María–, la comunidad rememoraba los 10 años de su destierro por el grupo paramilitar “Héroes de los Montes de María”. En el recorrido observé una escuela abandonada, entramos y en éste tablero estaban escritas las vocales, excepto la “o”, desde ahí nos decidimos a buscar los vestigios de la vida, porque entre las víctimas de la guerra, la educación continúa siendo una de las principales afectadas. Por esta razón también es que en 2007 iniciamos talleres con los excombatientes, les permitíamos pintar lo que quisieran y, cuando merecimos su confianza, les dije: “Enséñenos qué es la guerra. Yo vivo en Bogotá, en una burbuja. Pinten lo que deseen”. Y así fue, nos hablaron con pinceladas”.

Silencio con grieta


La sala se sumerge entre aplausos y los asistentes comienzan a disgregarse. Yo me atrevo a hablarle a Fernando, quien me comenta acerca de lo que fue encaminarse a perseguir los rastros de la vida: “Cuando viajamos a los Montes de María había terrenos a los que no se podía llegar en carro, por lo que había que caminar largas horas guiados por uno que otro campesino. Una vez me sorprendió cuando uno de ellos señaló unos escombros y dijo: ‘allá nací yo, y ésa era la escuela del pueblo’”. Levanto la mirada y me impacta la imagen de un hombre solitario con carteles eróticos de mujeres que cubren el tablero, le comento a Fernando y me dice: “Sí, estos salones se convirtieron en hogares, o más bien en refugios con cortinas y hamacas, otros en potreros, incluso hay algunos en los que no reina más que el mutismo en el que se sumieron tras la guerra. Mejor dicho, su destino fue el olvido de la educación”. Entonces pienso que quizá la guerra ha triunfado en muchos territorios porque donde debería estar fundándose el futuro, no queda más que el miedo y las ruinas. “Sólo una sigue funcionando en Palo Alto, Sucre, esto delata el descenso poblacional que trajo la guerra al campo”, finaliza Fernando.

Me despido de Fernando recordándole la cita para dentro de unas semanas. Me acerco a un televisor en el que se observa a un burro dando vueltas por el corral (antigua escuela), se mueve impacientemente de un lado a otro, como aguardando un milagro, y sin saber qué hacer consigo mismo. Está allí, de pie, mirando una pared. Luego pareciera advertir mí presencia al mirar a la cámara, es como si me preguntara qué ha pasado allí. De repente la pantalla se oscurece y escucho la voz de un campesino: “Parece que el burro traía a un niño a la escuela, y ahora el burro vuelve por ese niño que ya no está”. El vacío es inmediato. Me doy la vuelta y siento en mis ojos el dolor que mana.


Ya han pasado los días y el calendario me recuerda que al mediodía es la cita en la Biblioteca Central con Fernando. En medio del bullicio citadino vienen a mí los versos del poeta cuando suplicaba, “[...] Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!” Pienso que tal vez éste sea el temor de las víctimas: el miedo al vacío, a la soledad de la memoria. Y puede que el arte sea un medio capaz de sufragar un pequeño foco del dolor, si acaso éste se pudiese medir.

Silencio con diálogo

 


Al llegar, hablamos acerca de “Réquiem NN”, proyecto que nace en 2006 y termina en 2010. Acerca de éste me comenta que las personas que viven en Puerto Berrio, Antioquia, fundaron una tradición peculiar: acoger los cadáveres que el río Magdalena trae. Estos cuerpos, o restos de ellos, son recogidos por los habitantes que les conceden un lugar en la cripta, rezan por ellos, les llevan flores, los bautizan e, incluso, hay quienes les donan su apellido, a pesar de nunca haberlos conocido. “Aquí nosotros rescatamos a los NN, creemos en sus almas, y nos hacen milagros; además, los adoptamos como si fueran nuestros”, afirma la comunidad. Esto representa una verdadera resistencia contra la guerra, no permiten que estos cuerpos se pierdan en la mar, no les niegan un más allá, desde su concepción religiosa, y cuando menos dignifican a los muertos en una ceremonia de duelo. Les dan una historia, un pasado. Este acto de valentía quiere hacerle justicia a los muertos, esgrimiendo que cualquiera de ellos podría ser uno de sus desaparecidos. Los hologramas representan un contraste entre el antes y el después de las tumbas.


“Cuando expusimos el proyecto allá, todo el pueblo se reunió en la plaza principal, exceptuando al cura y al alcalde”, recuerda Fernando. También se lamenta por no haber vuelto al pueblo y teme que ésta tradición la hayan acabado los problemas eclesiásticos y políticos, pero sentencia diciendo que “eventualmente tendrá que acabarse porque esperamos que con la firma de la paz el río ya no sea un lugar para los muertos”.


Nos sentamos con Ingrid y Fernando para seguir hablando acerca de los proyectos. Les comento que me causa curiosidad que un excombatiente sea capaz de retratar ese pasado tan doloroso. “Todo es un proceso. Cuando comenzó en 2007, bajo el Programa de Reintegración de la Alcaldía, se dictaron cuatro talleres de pintura en dos años, en cada uno recibíamos diferentes desmovilizados: exmilitantes de las Farc, exparamilitares bajo la ley de Justicia y Paz, como también miembros del Ejército heridos en combate. Verse frente a ésta mezcla de experiencias es impactante y, en principio, resultaba necesario construir confianza”, contesta Ingrid.


La guerra no le es ajena a nadie, más bien, es capaz de enajenar a los humanos. Una de las experiencias que recuerdan es que, al principio, ninguno de los excombatientes se sentaba de espaldas a la ventana porque en la guerra esto era ser un blanco fácil. “Pero fue bello presenciar que, a medida que pasaban las sesiones, ellos eran capaces de transgredir esta barrera y sentarse contra la ventana. Esto me conmovió porque precisamente representa una verdadera reparación en su vida”, dice Fernando.


Ingrid y Fernando son egresados de pregrado y maestría en Artes plásticas de la U. Nacional, ellos me comentaron su opinión con respecto a la actual problemática de la infraestructura y el cierre de admisiones a la carrera de Artes plásticas. “Antes, la universidad era el espacio donde la indiferencia del país no conseguía permear, pero ahora pareciera ser que por fin lo logró y eso, eso es lo verdaderamente preocupante”, afirma Ingrid.


Al final de la conversación nos concentramos en especular sobre el impacto que podría tener ésta exposición en la Universidad, debido a que se resaltan los problemas educativos existentes en las escuelas rurales, que no parecen estar tan alejados de los que atañen a las urbanas, por ejemplo la escasez de presupuesto. En el campo es necesario hacerse una pregunta, sin ánimos de justificar ningún acto, ¿qué otra oportunidad hay donde la educación ha sido erradicada? Juan Manuel Echevarría, aunque no estaba presente, respondería diciendo que el problema es que los excombatientes “primero tuvieron en la mano un arma, antes que una crayola”. Pero en la ciudad no hay excusa. No estamos lejos de entrar en contacto con esos silencios educativos.

 

Silencio escrito

 


Al despedirme de ellos, pienso en las víctimas que, como El Quijote, se enfrentan a una locura en medio de la soledad más desgarradora. Luego de observar todas éstas exposiciones me detengo ante la entrada de la calle 26, donde alguna vez estuvo escrita una frase: “Podrán cortar las flores pero nunca detendrán la primavera”. Entonces, ante esta experiencia, es posible ser el cortante cuervo y decir: nunca más. Nunca más a algo como la guerra.

Me siento a esperar el bus, el ruido de los carros interrumpe mis pensamientos, pero ni el rugir citadino es capaz de hacerme vacilar al pensar que, en realidad, “lo bonito es estar vivo”, como estaba escrito borrosamente en uno de los tableros. Vivir, no existir, es el acto más revolucionario en nuestra sociedad, pero pareciera que la memoria es tan sólo otro eufemismo en lo tocante a la guerra. La gran apuesta de ésta exposición es sentir, al reflexionar, es desenterrar el monumento a la amnesia, erigido con respecto al conflicto vivido por décadas, es exponer la realidad a quienes vivimos en una Bogotá que, en muchas ocasiones no pareciera estar en Colombia.

Las ruedas del tiempo siguen girando, el otoño casi eterno continúa consumiendo las paredes de las escuelas y, pese a todo, las tizas, los lápices, las letras borrosas, y los tableros desgastados, no ceden a la muerte, siguen ahí, en pie... esperándonos.

 

  

 

 

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Ascienden a más de 300 los muertos en Haití tras el paso del huracán Matthew

Los efectos de Matthew no cesan y se ceban en uno de los países más pobres de la tierra que ya sufrió un devastador terremoto en 2010. El balance, aún provisional, de muertos en el área sur de Haití tras el paso del huracán va subiendo y se ha elevado este jueves de 140 a 283, según los últimos reportes del Gobierno. Una estimación de la agencia Reuters la eleva a 339, citando fuentes de ayuda humanitaria. Muchas de las víctimas, según estas fuentes, murieron cuando los árboles se les cayeron encima, por el desplome de las casas y en las inundaciones que provocaron los vientos de más de 230 kilómetros por hora.


El balance, oficial pero aún parcial, podría seguir elevándose en las próximas horas, ya que todavía no se han publicado cifras de otras áreas de muy difícil acceso. El jefe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en el país caribeño, Enzo di Taranto, ha confirmado que la región sur ha sido la más afectada. Taranto ha explicado, además, que si "el tiempo lo permite", la agencia realizará una evaluación sobre el terreno para establecer dos centros de operación de coordinación con la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH), en Les Cayes y en Jeremie, la localidad más afectada. “Nunca vi nada como esto”, dijo a la agencia Efe Louis Paul Raphael, un representante del Gobierno en la ciudad costera de Roche-a-Bateau, en el Departamento Sur, una de las zonas más devastadas por el huracán


La Organización Panamericana de la Salud ha alertado de un posible despunte de la enfermedad del cólera tras el paso del huracán. Este año, antes del desastre de Matthew, en Haití ya se habían contabilizado 28.500 casos de esta infección intestinal con riesgos mortales.


La isla caribeña es hasta ahora el territorio más afectado por la tormenta que ha recuperado la categoría cuatro. Cerca de 30.000 personas se encuentran en albergues improvisados en 12 comunas de esa zona, apunta la agencia haitiana de noticias AlterPresse, mientras que unas 10.000 se encuentran sin refugio.


Desde el martes, el poderoso ciclón azotó el empobrecido y vapuleado país ocasionando cuantiosos daños. El presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, calificó la situación como “catastrófica”, asegurando que necesitarán la ayuda internacional para afrontar posibles emergencias sanitarias que se teme puedan surgir como consecuencia del huracán.
Durante el paso de Matthew por Haití, más de 28.000 viviendas han resultado afectadas, pero la cifra podría aumentar una vez que se logre llegar a todas las zonas y hacer una evaluación total de los daños. Según Naciones Unidas, Matthew ya es el responsable de la mayor crisis humanitaria en Haití desde el terremoto de 2010.


La ayuda internacional comienza a llegar. Estados Unidos anunció que enviaría un millón de dólares en asistencia para las comunidades afectadas. La Unión Europea (UE) también se ha sumado a los apoyos e informó que ha destinado 255.000 euros en "ayuda humanitaria inicial" y que está movilizando las ofertas de países europeos de prestar asistencia a esta nación a través del mecanismo de protección civil de la UE, según informa Efe.


Los daños causados por Matthew no han sido aún cuantificados debido a las inundaciones y al colapso del puente principal de la ciudad de Grand Goave, que comunica con la capital haitiana, Puerto Príncipe. Los equipos de rescate están atascados en muchas zonas.


En la vecina República Dominicana, otras cuatro personas fallecieron a causa de Matthew. En Cuba también dejó cuantiosos daños, pero solo materiales. El violento paso de Matthew la noche del martes dejó un rastro de derrumbes e inundaciones en localidades como Baracoa, Maisí e Imías, que hoy permanecían sin señal de telefonía ni tendido eléctrico y con las carreteras de acceso todavía bloqueadas y puentes destruidos. El azote de Matthew, el mayor huracán que se forma en el Caribe desde hace nueve años, provocó penetraciones del mar y desprendimientos de tierra y rocas en largos tramos en las vías de comunicación que llevan a esos municipios, donde por el momento sólo ha accedido ayuda por vía aérea.


La localidad cubana de Baracoa, donde el huracán fue especialmente destructivo, ha quedado en ruinas. Se cuantificaron al menos 749 viviendas afectadas por las inundaciones y más de 35.000 personas evacuadas. Según Efe, este jueves las calles de Baracoa recuperaban el ajetreo dos días después del huracán. Las familias iniciaban las tareas de limpieza de sus casas y trataban de recuperar sus pertenencias entre los escombros y el barro.


En total las autoridades cubanas evacuaron a más de 1,3 millones de personas en toda la mitad este de la isla ante el paso de Matthew, reubicados en albergues, instalaciones estatales o viviendas de familiares más seguras, una medida de prevención que ha evitado víctimas mortales. El diario estatal Granma informó este jueves de la reanudación de las salidas de ómnibus, trenes y vuelos, aunque precisó que a las localidades más afectadas no se podrá llegar por tierra.

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"Dejen de matarnos", resuena por todo EU desde hace 2 años

"Dejen de matarnos", dice una pancarta en Charlotte que porta un joven afroestadunidense entre coros de: "manos arriba, no disparen" y "las vidas negras valen", gritos que han retumbado por todo el país durante los últimos dos años para denunciar la repetición de escenas donde policías disparan y matan a afroestadunidenses mientras los políticos ruegan por "calma".

Charlotte, Carolina del Note, permanece por segunda noche en estado de emergencia después de tres noches de ira y enfrentamientos entre afroestadunidenses y autoridades luego de la muerte de Keith Lamont Scott, el pasado martes. En Tulsa, Oklahoma, las autoridades, después de intentar justificar la muerte de Terence Crutcher, un afroestadunidense desarmado y con las manos en alto el viernes pasado, anunciaron este jueves una acusación de homicidio involuntario contra la mujer policía que lo mató.

El gobernador de Carolina del Norte, Pat McCrory, declaró el estado de emergencia después de dos noches sucesivas de amotinamientos, enfrentamientos entre policías y manifestantes y actos violentos en el centro de la ciudad más grande del estado que, entre nubes de gas lacrimógeno y ventanales destruidos, han dejado un herido en estado crítico que falleció la noche de este jueves, por lo menos nueve civiles y cuatro policías heridos, y cerca de 50 arrestos.

En la noche los manifestantes volvieron a las calles y continuaban pasada la medianoche, cuando comenzó el toque de queda impuesto por la alcaldesa Jennifer Roberts, sin que al cierre de esta edición se reportaran incidentes. La policía, ahora respaldada por la Guardia Nacional, ocupa el centro, y varios negocios cerraron sus puertas; varias empresas sugirieron a sus empleados no ir a trabajar al centro este día. La viuda de Scott difundió una declaración en la cual solicita sólo expresiones pacíficas de protesta en su ciudad por su esposo y padre de siete hijos.

La procuradora general de Estados Unidos, la afroestadunidense Loretta Lynch, también llamó a la "calma", recordando que "la violencia sólo genera más violencia".

Los candidatos presidenciales abordaron el asunto. El republicano Donald Trump comentó en un acto de campaña, sin ninguna prueba, como es su costumbre, que las drogas tenían que ver con la violencia en las comunidades negras: "si no están enterados, las drogas son un factor muy muy grande en lo que estamos viendo en la televisión", e insinuó que Obama tiene, en parte, la culpa por "un país herido". La receta de Trump ante la "violencia" es ampliar las medidas policiacas para "detener y esculcar" a todo sospechoso.

La demócrata Hillary Clinton reiteró su mensaje del miércoles de que estos incidentes de fuerza mortal por policías contra afroestadunidenses son "inaguantables y necesitan volverse intolerables". Subrayó que hay más seguridad pública "cuando las comunidades respetan a la policía y la policía respeta a las comunidades".

Pero todo esto se ha repetido de manera constante en este país. Desde el caso del adolescente Michael Brown, asesinado en 2014 por un policía blanco en Ferguson, Misuri, el tema de la violencia armada contra afroestadunidenses ha estado en el centro del debate nacional gracias a un nuevo movimiento de derechos civiles conocido como Black Lives Matter (Las vidas negras valen). Las demandas se han ampliado más allá de sólo protestar por la violencia policiaca y la impunidad oficial, para exigir una profunda reforma del sistema de justicia en Estados Unidos.

Las fuerzas policiacas de Estados Unidos han disparado y matado por lo menos a 707 personas en lo que va de este año (en 2015 la cifra total llegó casi a mil), según el conteo del Washington Post.

Entre estas cifras, los casos más recientes incluyen a Tyre King, de 13 años de edad, que aparentemente tenía una pistola de juguete cuando policías que respondían a un reporte de un asalto a mano armada le dispararon múltiples veces la noche del 14 de septiembre en Columbus, Ohio. Otros incidentes mortales ocurrieron recientemente en Baton Rouge, Luisiana, y Falcon Heights, en Minnesota.

Aunque es cierto que en términos numéricos la policía mata a más civiles blancos que a afroestadunidenses, en términos ajustados por población, los afroestadunidenses tienen una probabilidad 2.5 veces más grande de ser baleados y privados de la vida por la policía.

La ira generalizada por estos incidentes, y la aparente impotencia política para evitarlos o reducir su frecuencia, siguen alimentando las protestas por todo el país. Junto con el descentralizado movimiento Black Lives Matter, encabezado por jóvenes, estrellas del mundo de espectáculos –como Beyonce– y del deporte han logrado que este tema permanezca en el centro del debate nacional.

Colin Kaepernick, mariscal del equipo profesional de futbol americano de San Francisco, empezó, a mediados de agosto, a hincarse al inicio de cada partido ante el tradicional toque del himno nacional, como expresión de protesta. Afirmó: "no me voy a poner de pie y demostrar orgullo por una bandera de un país que oprime a personas negras y personas de color", y agregó que "hay cuerpos en las calles" mientras los policías no son enjuiciados por asesinarlos.

Poco después, el jugador explicó: “lo hago porque veo que ocurren cosas a personas que no tienen voz... estoy en una posición en la cual yo puedo hacer eso y lo haré para aquellos que no pueden”.

El acto detonó denuncias y hasta amenazas de muerte contra el jugador; gremios policiacos amenazaron con no otorgar protección al equipo y varios atletas y políticos acusaron que era un acto antipatriótico. Pero poco a poco otros jugadores en su equipo y de otros equipos de la liga profesional de futbol empezaron a hincarse y algunos a levantar un puño.

La estrella del futbol soccer femenil Megan Rapinoe, rubia, empezó a hincarse también en solidaridad, al afirmar que "es importante que gente blanca apoye a la gente de color en esto". Hoy día, jugadores y hasta equipos enteros en universidades y preparatorias hacen lo mismo. Incluso, todas las cheerleaders del equipo de futbol de la Universidad Howard se hincaron el pasado sábado, e integrantes de la banda musical de una preparatoria lo hicieron mientras tocaban el himno.

Superestrellas de basquetbol profesional como LeBron James y Dwayne Wade, entre otros, ya habían expresado su protesta contra la violencia policiaca y la impunidad oficial hace meses.

Otra pancarta en Charlotte, con el mismo lema que ha aparecido en otras protestas en el país durante los último dos años, casi siempre portada por un joven afroestadunidense, sólo dice: "¿Seré el próximo?"

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ONU reconoce que resistencia a antibióticos representa riesgo mundial

Un informe de 2014 encargado por Gran Bretaña pronosticó que para 2050 la resistencia a los antibióticos derivará en la muerte de más personas cada año que el cáncer y costará al mundo hasta 100 billones de dólares.

 

Los líderes mundiales aprobaron el miércoles una declaración de aspecto amplio enfocada en atender el problema del creciente número de infecciones resistentes a los antibióticos, algo que la OMS dice que tiene el potencial de matar a millones de personas y de socavar la economía global, y que ha comparado con “un tsunami en cámara lenta”.


La declaración reconoce la magnitud del problema y exhorta a los países a desarrollar planes para reducir el uso de antibióticos, hacer un mejor uso de las vacunas y a financiar el desarrollo de nuevos fármacos para combatir la resistencia a los antimicrobianos (AMR, por sus iniciales en inglés), la cual ocasiona actualmente la muerte de 700 mil personas al año, cifra que se teme crecerá agudamente.


“Éste es ya un momento histórico para las naciones del mundo. Los jefes de Estado y los jefes de gobierno acordaron atender un asunto desatendido”, dijo Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud. “La AMR no es un asunto nuevo, pero es un asunto multidimensional; tiene que ser atendido a nivel nacional (...) porque ningún sector individual, ya sea el sector agrícola, el sector de la salud o el sector del comercio, puede actuar por sí solo”.


Un informe de 2014 encargado por Gran Bretaña pronosticó que para 2050 la resistencia a los antibióticos derivará en la muerte de más personas cada año que el cáncer y costará al mundo hasta 100 billones de dólares en pérdidas del producto interno bruto. El Banco Mundial calcula que las infecciones resistentes a fármacos tienen el potencial de ocasionar al menos tanto daño económico como la crisis financiera de 2008.


La resistencia a los antimicrobianos es impulsada por el uso generalizado de éstos en la agricultura comercial, como una manera para evitar infecciones costosas entre el ganado, así como por el mal uso y abuso por parte de médicos, que con frecuencia los recetan a pacientes que buscan un alivio a la gripe, a pesar de que no funcionan para enfermedades de origen viral.


Mientras tanto, las compañías farmacéuticas no quieren gastar el dinero necesario para desarrollar antibióticos nuevos porque los pacientes no los necesitan por períodos largos, así que no compran muchos, y los fármacos nuevos sólo son utilizados cuando los antiguos y más baratos no funcionan.


En declaraciones durante la adopción de la declaración, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon dijo que las dimensiones del problema se están volviendo aparentes rápidamente.


“La resistencia a los antimicrobianos representa una amenaza fundamental a largo plazo para la salud humana, para la producción sostenible de alimentos y el desarrollo”, señaló Ban.
(Tomado de AP)

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A 25 años de su hallazgo, la momia Otzi es fuente inagotable de datos

De ojos marrones, cabello negro y descendiente de europeos, sufría de una alergia a los productos lácteos, era propenso a enfermedades cardiovasculares y tenía la bacteria H. pylori

Bolzano, Italia.

A 25 años de que una pareja de montañistas hallara en los Alpes italianos el cuerpo momificado bautizado Otzi, el "hombre de las nieves" sigue siendo una fuente inagotable de información para los investigadores.

Cuando los montañistas alemanes Helmut y Erika Simon encontraron el cuerpo el 19 de septiembre de 1991 a 3 mil 210 metros de altitud, el cuerpo estaba tan bien conservado que la policía abrió una investigación para determinar la causa de la muerte.

Rápidamente descubrieron que la muerte no había sido la víspera: la momia, que quedó al descubierto en el glaciar de Val Senales, tenía más de 5 mil años.

El hallazgo terminó siendo un descubrimiento sensacional que planteó cantidad de preguntas que aún están sin respuesta, y sobre las cuales trabaja desde el lunes un grupo de científicos reunidos en Bolzano, en el norte de Italia.

Otzi, bautizado así ya que fue hallado en el valle de Otz, cerca de la frontera austriaca, terminó momificado naturalmente, un proceso rarísimo. Literalmente congelado, las células conservaron su humedad.

"Este hombre de los hielos representa sin duda una de las momias más extraordinarias de la historia de la humanidad", recordó Angelika Fleckinger, directora del museo de Bolzano, donde los restos de Otzi están cuidadosamente conservados y atraen cada año unas 260 mil visitas.

"Abrió una puerta única sobre la época prehistórica y ofrece una cantidad increíble de información", destacó la responsable.

La investigación del cuerpo avanza y los progresos tecnológicos sacan a la luz nuevos detalles.

 

Muerte por hemorragia

 

En 2001 se determinó formalmente la causa de la muerte: Otzi murió entre el año 3350 y 3100 antes de nuestra era por una hemorragia, tras ser alcanzado de espalda por una flecha en el hombro izquierdo.

Desde entonces, los investigadores descubrieron que había comido cabra poco antes de su muerte, que se produjo en la primavera, según el polen que también había ingerido.

La secuencia completa de su genoma lograda en 2012 permitió determinar que tenía los ojos marrones, el pelo negro y que descendía de poblaciones llegadas a Europa, con ancestros en las islas de Cerdeña y Córcega. Se sabe también que tenía unos 46 años cuando murió, edad avanzada para la época, que medía 1.60 metros y pesaba unos 50 kilos.

Los científicos también descubrieron que sufría de una alergia a los productos lácteos y que era propenso a enfermedades cardiovasculares, afección considerada hasta entonces como vinculada al modo de vida moderno.

Un análisis reciente de las bacterias presentes en el estómago parece confirmar que una de las grandes olas migratorias desde Medio Oriente hacia Europa fue más reciente de lo que se creía. El hallazgo en el intestino de la bacteria Helicobacter pylori, en la actualidad muy corriente e involucrada en el desarrollo de úlceras y cánceres, despierta un fuerte interés en los investigadores, subrayó el antropólogo Albert Zink, director de un instituto dedicado al estudio de la momia en Bolzano.

"Quizá se trata de una bacteria que entonces era benéfica, que facilitaba la digestión de la carne cruda, y que se convirtió luego en patógena", señaló.

 

El misterio en cuanto a la identidad real de Otzi sigue intacto.

 

Los estudios revelaron recientemente que su guardarropa, trabajado con cuidado, incluía cueros de cinco especies de animales diferentes, entre ellos de oso, ciervo y oveja.

Junto a Otzi también se halló un equipo completo que incluye, entre otros instrumentos, un hacha de cobre –sin duda uno de los objetos más codiciados de la época–, un puñal con hoja de piedra, un estuche para flechas, una piedra de afilar, yesca para encender el fuego y un botiquín médico.

¿Pero quién era? ¿Un chamán con sus 61 tatuajes? ¿Por qué estaba a tal altitud? ¿Un desterrado? ¿Por qué lo mataron, y por qué no fue desvalijado? Todas preguntas que estarán en la agenda de la reunión de científicos en Bolzano.

Miércoles, 07 Septiembre 2016 06:38

Un fraude científico sacude al Nobel de Medicina

Un fraude científico sacude al Nobel de Medicina

El Gobierno sueco despide a la cúpula del prestigioso Instituto Karolinska por negligencias tras la muerte de dos pacientes

 

Un caso de negligencia y malas prácticas científicas está provocando una de las peores crisis que ha vivido el prestigioso Instituto Karolinska de Suecia, que otorga el premio Nobel de Medicina.


El Gobierno sueco ha despedido a la cúpula directiva del Karolinska después de que una investigación externa sobre malas prácticas haya criticado duramente a la institución y la manera totalmente irregular en la que contrató y mantuvo en su puesto al cirujano italiano Paolo Macchiarini.


Macchiarini saltó a la fama mundial en Barcelona, donde realizó trasplantes pioneros. El médico no tardó en convertirse en una estrella en su campo. En 2010 fue contratado como investigador asociado por el Instituto Karolinska y también como cirujano por el Hospital Universitario Karolinska. En este segundo centro, el italiano realizó tres trasplantes de tráqueas sintéticas con una nueva técnica basada en células madre entre 2011 y 2012. Dos de los pacientes murieron tras las intervenciones, y otro sigue hospitalizado en EE UU.


El Gobierno sueco nombra a ocho miembros del consejo de Gobierno el Karolinska, incluido el presidente. La destitución de cuatro de ellos ya se anunció en abril y ayer se confirmó el relevo de otros tres, según ha confirmado el Karolinska a Materia. El presidente del consejo, Lars Leijonborg, anunció su renuncia hace unos días. Un portavoz de la institución señaló que el Karolinska va a estudiar ahora si debe indemnizar a las familias de los dos fallecidos y el tercer paciente que sigue hospitalizado.


El caso es un duro golpe para el Karolinska, una de las instituciones más prestigiosas de Suecia, y para el premio Nobel de Medicina, el galardón más alto al que pueden aspirar médicos y científicos en este campo y que es otorgado por una asamblea compuesta por 50 profesores de la institución.


El escándalo se había cobrado ya la cabeza del mandamás del Karolinska, Anders Hamsten, y de Urban Lendahl, secretario general de la Asamblea del Nobel, que dimitieron por haber defendido al médico a pesar de las repetidas denuncias de que había falsificado su currículum y exagerado los resultados positivos de sus trasplantes. Además de Hamsten y Lendahl, otros dos miembros de la Asamblea del Nobel habían dejado sus cargos por la investigación del caso Macchiarini.


Sten Heckscher, expresidente del Tribunal Supremo sueco, se ha declarado “atónito” por las malas prácticas que ha encontrado en el Karolinska. Desde febrero, el prestigioso jurista ha dirigido una investigación independiente del caso que le encargó la propia cúpula de esta institución universitaria después de que un documental en la televisión pública sueca denunciase el escándalo médico. En su informe, publicado ayer, Heckscher y otros dos investigadores concluyen que Hamsten, entonces vicecanciller del Karolinska, forzó el fichaje de Macchiarini en 2010, se saltó las normas de contratación e ignoró las denuncias de posibles irregularidades que ya habían llegado a oídos de la institución.


“En mi vida he visto unas referencias tan malas”, aseguró ayer Heckscher en una rueda de prensa en la que se presentó el informe. A pesar de todas las alarmas sobre los datos cuestionables en sus estudios y currículo, resaltó, el Karolinska renovó al médico italiano en dos ocasiones, 2013 y 2015, con una “una sorprendente falta de interés de intentar averiguar más sobre su trabajo antes de ampliar su contrato”. El Instituto Karolinska "no puede ser absuelto de responsabilidad" en los trágicos resultados de las operaciones, concluye el informe.


"Un Chernóbil de la ética"


Una investigación similar realizada en el Hospital Universitario Karolinska, donde operó el cirujano caído en desgracia, ha denunciado que el caso solo fue posible gracias a una “cultura del silencio” que acalló sistemáticamente las críticas hacia cualquier superior e ignoró las denuncias de otros médicos.


Bo Risberg, profesor emérito de cirugía en la Universidad de Gotemburgo y experto en ética científica ha bautizado el caso como “un Chernóbil de la ética para el Karolinska”. En un artículo publicado en enero en la prensa sueca señaló que si el Nobel de Medicina quiere mantener su credibilidad, el premio no debería otorgarse durante dos años, como reconocimiento del escándalo y también por respeto a los fallecidos.


La Justicia sueca está investigando a Macchiarini por su supuesta negligencia médica relacionada con la muerte de los dos pacientes. Macchiarini dejó de estar vinculado al Instituto Karolinska en marzo de este año, cuando se acabó su contrato, y los responsables de la organización ignoran su paradero.


Macchiarini no ha respondido a las llamadas ni los correos electrónicos de Materia. Tampoco la organización de los Nobel, ni el CoMacchiarini.mité del Nobel de Medicina han respondido a las preguntas de este diario sobre el caso.


Actualización 7/9/2016 12:21 CEST


En un comunicado enviadio a Materia, el director ejecutivo de la Fundación Nobel, Lars Heikensten, ha señalado: "Creo que el impacto para el Premio Nobel será a corto plazo si manejamos esto correctamente en el futuro". La designación del premio Nobel de Medicina "es independiente de otros procesos de decisión en el Instituto Karolinska" y se basa en "un procedimiento con una amplia nominación e investigación externa a gran escala por parte de expertos suecos e internacionales", ha señalado. Y añade: "es de la mayor importancia para la reputación de los Premios Nobel que este proceso continúe de forma responsable e irreprochable".

El tratamiento contra el cáncer que sustituirá a la quimioterapia

La inmunoterapia es ya una realidad para algunos tumores. En otros se avanza para reemplazar a técnicas más agresivas, pero todavía tendrán que convivir con las más modernas durante años


Hace más de un siglo, el cirujano neoyorquino William Coley observó que los tumores con alguna infección tendían a remitir. Las bacterias o los virus en la zona donde las células se estaban multiplicando descontroladamente alertaban al sistema inmunitario, que hasta entonces no se había dado cuenta de la anomalía que estaba ocurriendo. Los científicos creen que es muy posible que nuestras defensas frenen muchos tumores antes de que sean detectables; lo que conocemos como cáncer serían aquellos casos en los que las células malignas han burlado a nuestro sistema inmunitario y han conseguido propagarse escondidas de él por varios mecanismos.


Coley experimentó con esta idea inoculando estreptococos a los tumores para avisar a las defensas del cuerpo. Lo hizo con algún éxito, pero sobre todo con fracasos, ya que la toxicidad de la bacteria provocaba más problemas que soluciones. La investigación contra el cáncer tomó otros fueros. Se descubrieron tratamientos terriblemente agresivos, pero más efectivos, como la quimioterapia, que intoxica a las células para matarlas, o la radioterapia, que hace algo parecido, pero de forma más focalizada.


Los efectos secundarios y la carencia de una solución definitiva contra el cáncer provocó que la idea de estimular al sistema inmunitario, que siempre anduvo latente, volviera a cobrar fuerza hace unos años. Los avances que se hicieron en investigación básica le valieron a la inmunoterapia el reconocimiento de hallazgo científico de 2013, según la prestigiosa revista Science. Desde entonces, el campo no hay hecho más que progresar. Solo un 1% de los estudios presentados en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) se basaban en esta técnica hace tres ediciones; la cifra subió al 10% en la siguiente y fueron una cuarta parte de los trabajos los que hablaban de inmunoterapia en el último congreso.


Este crecimiento exponencial da pistas de por dónde va la investigación contra el cáncer. Dos disciplinas que prácticamente se dieron la espalda durante años (la oncología y la inmunología) van ahora de la mano hasta el punto de que estos tratamientos oncológicos han sido uno de los temas estrella en el Congreso Internacional de Inmunología que se ha celebrado la pasada semana en Melbourne.


Aunque para muchos tipos de cáncer los tratamientos inmunológicos son todavía muy experimentales, esta técnica es una realidad relativamente asentada para otros. Un ejemplo viviente es Susanne Harris, que hace nueve años sufrió un extraño melanoma que se resistía a desaparecer con las terapias convencionales. En 2013 se enroló en lo que entonces era un ensayo. Tenía que ir cada tres semanas desde Melbourne, donde vive con su marido, hasta Sidney para que durante media hora le inyectasen un fármaco denominado Keytruda. En menos de dos meses el tumor ya estaba remitiendo Después de 12 casi no se podía ver. En noviembre hará un año que dejó de recibir tratamiento y el tumor ha desaparecido, tal y como mostró hace un par de semanas el último escáner, que vino a refrendar todos los anteriores. “Todo sin el más mínimo efecto secundario”, relata emocionada.


Su caso aislado podría ser anecdótico o fruto de la casualidad, pero es uno de los cientos que engrosan la evidencia de la efectividad de este tratamiento. Aunque las pruebas de que puede funcionar son robustas, también lo son las de su tremenda selectividad. Solo surte efecto en alrededor de un 24% de los enfermos. Jonathan Cebon, director del Insituto de Investigación del Cáncer Olivia Newton-John —que ha participado en el experimento que salvó la vida de Harris—, reconoce que uno de los grandes retos es saber por qué en los mismos tumores la inmunoterapia funciona en solo en unos pocos sujetos.


En el caso del melanoma, sin embargo, es especialmente esperanzadora. Se ha beneficiado del poco éxito que la quimio y la radioterapia tienen contra este tipo de cáncer. Media docena de tratamientos han sido ya aprobados por la FDA americana. Cebon asegura que combinándolos la efectividad alcanza el 80%. “Pero son cifras que están en constante movimiento en función de los avances que se van presentando”, matiza.


Aunque todos los tratamientos con inmunoterapia se basan en ayudar a las propias defensas del cuerpo a localizar y erradicar el cáncer, hay varios mecanismos de acción. En el caso de la Keytruda se basa en neutralizar una proteína de la superficie de las células cancerígenas conocida como PD1, que hace que los linfocitos no luchen contra ellas. Buena parte de la investigación oncológica pasa por neutralizarlos para que el organismo pueda acabar con los tumores.


Otras técnicas pasan por extraer glóbulos blancos del paciente, ya sea del propio tumor o de fuera de él, seleccionar los que tienen mayor actividad antitumoral para cultivarlos y activarlos y, finalmente, implantarlos de nuevo en el enfermo. Es un método algo más experimental que el anterior; los científicos investigan cómo manipular estas células para hacerlas más efectivas contra los tumores.


Una tercera vía de inmunoterapia contra el cáncer son las vacunas. Pero no las preventivas, como las que se usan para frenar al sarampión o a la gripe, sino terapéuticas, cuando el paciente ya tiene la enfermedad o incluso cuando la ha superado. El objetivo es avisar al sistema inmunitario, que por alguna razón no se ha percatado de la existencia del cáncer, de que está ahí. Para ello se suelen extraer células cancerosas que se manipulan para que las defensas puedan dar una respuesta correcta al tumor. La primera vacuna de este tipo se aprobó en Estados Unidos en 2010 y se usa para algunos tipos de cáncer de próstata que se han diseminado.


Pero como el cáncer no es una sola enfermedad, sino un paraguas que engloba a muchos procesos, es complicado hallar una sola vacuna que pueda frenar o tratar el avance de todos los tipos de tumores. Cada uno requiere investigaciones específicas, que toman en consideración cómo se propagan las células, sus características, su estadío...


Las vacunas pueden funcionar deteniendo la proliferación de células cancerosas, reduciendo el tumor, eliminando las que no han conseguido ser erradicadas con otros tratamientos o evitando que reaparezca. Esto último está tratando de conseguirlo con el cáncer de próstata Jay A. Berzofsky, director de la sección de inmunogenética y vacunas del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. Los resultados de las primeras fases de su investigación, que ha presentado en el Congreso Internacional de Inmunología de Melbourne, han mostrado una evolución positiva en un 75% de los pacientes. Se trata, sin embargo, de un estadío muy prematuro, en el que todavía no se ha comparado la efectividad con un grupo de control que esté bajo un tratamiento placebo.


La ventaja que tiene el cáncer de próstata para investigar vacunas en él es que hay un marcador biológico que indica su evolución, el PSA. Lo que ha hecho el equipo de Berzofsky es inocular la vacuna tras eliminar el tumor y observar los niveles de esta sustancia. En tres cuartas partes de los pacientes los niveles redujeron su crecimiento tras la administración de la inmunización, lo que da pistas de su posible efectividad. “De tener éxito, esta misma vacuna podría ser también efectiva contra un tipo de cáncer de mama, lo que sucede es que es más difícil experimentar con él”, relata el investigador.


Pero lo cierto es que el camino que queda por delante es largo. En el escenario más optimista, Cebon calcula que en 10 años la inmunoterapia podrá sustituir a los tratamientos más agresivos en varios tipos de cánceres como próstata, melanoma, estómago y mama. Pero la opinión de la mayoría de la comunidad científica es que incluso en aquellos para los que sea efectiva, tendrá que combinarse a menudo con cirugía, radio y quimioterapia, según señala Robert G. Ramsay, del Instituto de Cáncer Peter MacCallum de Melbourne.


La otra gran pregunta sobre la inmunoterapia que hay que responder es si cura definitivamente el cáncer o simplemente lo trata. Los fármacos son tan nuevos que todavía se está observando a los pacientes que se han beneficiado de ellos para comprobar si los tumores reaparecen. Laurie H. Glimcher, presidenta del Instituto de Cáncer Dana-Farber de Boston, es razonablemente optimista: “Esperamos que estos tratamientos eviten que nuestros hijos y nuestros nietos mueran de cáncer. En el futuro será una enfermedad crónica, y no mortal, como ya sucedió con el VIH”.

‘El río que se robaron’, lo que está matando a una comunidad indígena en Colombia

El documental, que sirvió de prueba ante la CIDH para que ordenara la protección de los Wayúu, se empieza a ver en el país desde esta semana

La imagen del desierto de La Guajira y sus habitantes, la población indígena Wayúu, es utilizada con frecuencia en comerciales turísticos de Colombia. Las mantas de colores con las que se visten y el idioma propio que mantienen, hace atractiva a esta zona para mostrar la riqueza ancestral del país. Sin embargo, pocas veces se ha puesto en evidencia el drama que las más de 400.000 personas, que conforman esta comunidad, viven los 365 días del año bajo temperaturas de hasta 42 grados y sin acceso a agua potable. Se están muriendo de hambre y de sed. El periodista Gonzalo Guillén (Bogotá, 1952) se encontró por casualidad con la triste realidad de los indígenas, cuando se internó en la región para destapar casos de corrupción y de criminalidad, liderada por los políticos de la zona.


“En 42 años de ejercicio periodístico nunca había visto algo tan terrible”, dice. Allí han muerto al menos 5.000 niños por desnutrición, según la Asociación de Autoridades Tradicionales Indígenas Wayúu Shipia Wayúu. Guillén decidió documentarlo. Durante casi tres años grabó testimonios y mantuvo su cámara prendida hasta lograr un relato que permitiera demostrar lo que allí ocurre. Incluso varios apartes del documental, que todavía estaba sin terminar, sirvieron de prueba ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en una demanda contra el Estado, en la que se falló, en diciembre del año pasado, a favor de los Wayúu.


La CIDH otorgó medidas cautelares para proteger a las comunidades y preservar su vida e integridad, pero poco ha cumplido el Estado. “Este año ya han muerto 40 niños”, dice el periodista, cuyo documental El río que se robaron se empezará a ver desde esta semana en universidades y a través de streaming en Indyon.tv. Ningún canal público aceptó transmitirlo. “A Colombia parece no importarle el exterminio del que está siendo víctima esta comunidad”, dice Guillén. De hecho, el gobierno, que reconoció las muertes que se estaban registrando en esa región, pidió a la CIDH quitar las medidas cautelares bajo el compromiso de que se enfrentaría la situación, pero las historias de vidas perdidas por desnutrición siguen apareciendo.


El estreno de este documental es parte de la campaña Devuelvan el Río, un movimiento ciudadano que exige al gobierno colombiano que implemente las medidas para detener la tragedia que están viviendo los indígenas. Varios activistas lideran una petición ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Colombia para que devuelvan el río Ranchería al pueblo Wayúu. El único río, el que hace unos años lo represaron y ahora solo sirve para fincas de grandes ganaderos y para las empresas que explotan carbón. Los Wayúu cada vez tienen que hacer pozos más profundos para conseguir agua. Se están muriendo y nadie los atiende”, señala el periodista, que espera que su documental, así como sirvió para la CIDH, lo haga para despertar la atención de los colombianos y exigir que se abran las compuertas de la represa para que el agua vuelva a correr por el lecho seco y desértico del río.


Después de la experiencia rodando el documental, Guillén decidió enseñarles a algunos jóvenes de la comunidad el manejo de cámara y lo que dice la ley frente a la protección que como colombianos, pero sobre todo como indígenas merecen del Estado colombiano. “Están filmando y haciendo fotos de su propia tragedia para poder denunciar”, cuenta. El Estado, que ha dado la espalda, no puede esconder lo que las imágenes muestran. El río que se robaron tiene ese fin.

Publicado enColombia
Sábado, 03 Septiembre 2016 06:07

Armas transgénicas para extinguir especies

Armas transgénicas para extinguir especies

Si se pudieran extinguir totalmente especies que una empresa o institución considere dañinas ¿estaría justificado hacerlo?, ¿quién lo decide?, ¿cómo afectará las cadenas alimentarias y los ecosistemas? El arma ya existe y aunque está en prototipo, su desarrollo ocurre a un ritmo vertiginoso, dejando muy atrás cualquier regulación de bioseguridad y consideraciones ecológicas, éticas, sociales o económicas de la gran mayoría.

Para poder avanzar con este enorme riesgo tecnológico, la industria biotecnológica ha cambiado de táctica. Unas pocas ONG internacionales promueven esta nueva biotecnología como medio de "conservación de la naturaleza", que proponen usar para extinguir especies invasoras: ratones, insectos, malezas. Presentaron también una moción al Congreso mundial de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), que se reúne del primero al 10 de septiembre en Hawai, para adoptar la biología sintética como herramienta de conservación.

Frente a esto, 30 personajes del ámbito científico, ambientalistas, abogados, líderes indígenas y otros, publicaron un llamado a poner un alto a estas propuestas y a la tecnología de "impulsores genéticos". Entre los firmantes –que incluyen a Jane Goodall, David Suzuki, Vandana Shiva, Víctor Toledo, Alejandro Nadal– están las presidentas de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, Elena Álvarez-Buylla, de México, y Angelika Hilbeck, de Alemania, de la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental (ENSSER).

La doctora Hilbeck, entomóloga, señaló que “los impulsores genéticos son una tecnología que se propone exterminar especies. Aunque le pueda parecer a algún conservacionista profesional una ‘buena solución’ para situaciones complejas, hay altos riesgos de consecuencias no intencionales, que podrían ser peores que el problema que tratan de resolver” (www.synbiowatch.org/gene-drives-iucn-pr).

Los "impulsores genéticos" o gene drives en inglés, se basan en una tecnología tan nueva que aún no existe traducción acordada. Es una construcción transgénica que "engaña" a la naturaleza para que las especies de reproducción sexual (plantas, insectos, animales, humanos) pasen forzosamente un gen foráneo a todas las generaciones posteriores.

Es una vía biotecnológica para destruir la ventaja desarrollada en la coevolución de las especies en millones de años con la reproducción sexual. Normalmente, la progenie hereda 50 por ciento de la información genética de cada progenitor, lo que en generaciones posteriores facilita a los organismos eliminar genes que no son útiles o le son extraños. Con los impulsores genéticos, el constructo artificial diseñado con tecnología CRISPR-Cas9 corta/inserta nuevas secuencias y elimina el gen correspondiente que aporta el otro progenitor, garantizando así que finalmente el gen introducido esté en toda la especie. (Más información en http://tinyurl.com/hp2gph5)

En caso de que sea una modificación para que la progenie sea de un solo sexo, se extinguiría la especie. Esto es justamente lo que se propone el proyecto GBIRd (Genetic Biocontrol on Invasive Rodents), liderado por el grupo Island Conservation, que desarrollan roedores manipulados con impulsores genéticos para que sólo puedan procrear ratones machos. Pretenden liberarlos en 2020 en islas para eliminar a ratones que dañan a las aves. Otro proyecto que se quiere liberar en Hawai (del grupo Revive and Restore) son mosquitos con impulsores genéticos para extinguirlos por la misma vía, argumentando que trasmiten malaria aviar que afecta aves nativas. Esto a pesar de que las aves han comenzado a desarrollar resistencia natural a esa enfermedad.

El enfoque es estrecho y erróneo, porque no toca las causas, condiciones e interacciones en que se desarrollan las supuestas especies "dañinas" y por tanto, seguirán surgiendo o serán remplazadas por otras con la misma función. En el caso de GBIRd, se trata de manipular ratones comunes, por lo que la cascada de riesgos sobre la especie, sobre otros roedores emparentados y el papel que juegan en diferentes ecosistemas, es de una amplitud enorme e imposible de controlar. Esto no es muy distinto en el caso de los mosquitos; la eliminación de un tipo de mosquito –si fuera posible– abrirá paso a otros que se volverán vectores de enfermedad, quizá mucho más difíciles de controlar.

Por esta y otras razones, 71 gobiernos y 355 ONG que pertenecen a la IUCN, en lugar de apoyar el uso de biología sintética, votaron una enmienda a dicha moción, estableciendo una moratoria de facto dentro de IUCN a el apoyo o respaldo a la investigación, experimentos de campo y uso de impulsores genéticos, hasta que se analicen en profundidad y evalúen sus impactos en la biodiversidad y otros aspectos. (http://tinyurl.com/hht8byo).

El uso de impulsores genéticos no sólo se piensa para conservación, las trasnacionales de agronegocios lo desarrollan como una vía para eliminar malezas, revertir resistencia de hierbas invasoras a los agrotóxicos de los cultivos transgénicos, para aumentar su uso. Que se dé más importancia mediática como instrumento para conservación o prevenir enfermedades, es también una manipulación para evitar que se asocien con el extendido rechazo global a los cultivos transgénicos.

Urge ampliar el debate sobre los usos, riesgos e impactos de la biología sintética y especialmente de los impulsores genéticos, sobre los que se debe establecer una estricta moratoria internacional que prevenga cualquier liberación. Para empezar, aquí puede agregar su firma a la carta mencionada http://tinyurl.com/jm4t6bg.

Por Silvia Ribeiro*Investigadora del Grupo ETC