En Colombia, cifras que enferman y matan

Según la OIT, en el mundo cada 15 segundos, en promedio, ocurren 153 accidentes laborales producto de precarias condiciones laborales, muchos de los cuales resultan en absentismo laboral. Asimismo, cada 15 segundos muere un trabajador o trabajadora a causa de accidentes o enfermedades relacionadas con el trabajo . O sea que cada día mueren 6.300 personas por ambas causas.

El costo en términos de tragedia humana y carga económica de las malas prácticas de seguridad y salud en el trabajo, es enorme. Costo que en el mundo se estima en un 4% del Producto Interno Bruto global .

En el año 2003 la OIT institucionalizó el 28 de abril como el Día Internacional en Memoria de los Trabajadores Fallecidos y Heridos, con lo cual atendió la solicitud del sindicalismo mundial agrupado en la Confederación Sindical Internacional (CSI) y su expresión regional, la Confederación Sindical de las Américas; organizaciones que desde 1996 venían insistiendo en instituir una fecha que honrara a los trabajadoras y trabajadores fallecidos y heridos; al tiempo que fuera un llamado a los empleadores y a los gobiernos del mundo por la Tolerancia Cero con la enfermedad, el accidente y la muerte en el trabajo.

Es pues una fecha en que el movimiento sindical organiza movilizaciones y campañas de sensibilización en todo el mundo, tanto entre los sindicatos como entre las organizaciones de empleadores y representantes de los gobiernos, bajo la premisa de que las muertes y lesiones pueden prevenirse y reducirse.

La OIT reconoce la responsabilidad compartida de las tres partes: trabajadores, empleadores y gobiernos, y los anima a promover una cultura preventiva de seguridad y salud, y a cumplir con sus obligaciones y responsabilidades, a fin de sí permitir que los trabajadores regresen sanos y salvo a sus hogares al final de cada jornada.

 

Algunas cifras en Colombia

 

En Colombia la situación no es nada deseable en materia de prevención de riesgos de accidentes y enfermedades laborales. 2015 ha sido el año con mayor reporte de accidentes laborales, con un total de 723.836. Lo que quiere decir que cada hora se presentan 244 accidentes de trabajo. Y en cuanto a fallecimientos, cada día en promedio mueren 2 personas por causas de accidentes laborales.

Asimismo, se diagnostican diariamente 26 enfermedades laborales, pero la cifra es mucho más alta, si nos atenemos al estimativo de la OIT, que considera que en el mundo en promedio solo se diagnostica el 5% de las enfermedades que resultan de deficientes condiciones de trabajo.

Pero lo más grave de todo, es que el 56% de las y los trabajadores colombianos en general están excluidos del sistema de protección social en seguridad y salud laboral. Entre trabajadores independientes, en su mayoría vinculados a la economía informal, la cobertura es mucho menor. Solo el 4% de los independientes tienen acceso al sistema de seguridad social.

En algunos sectores puntuales la desprotección es más alta que en otros. Por ejemplo, entre las trabajadoras de servicios domésticos y los trabajadores del campo. Sólo 344.936 de éstos están afiliados a una ARL, constituyen apenas el 3,4% del total de la población afiliada al sistema de riesgos laborales del país.

Publicado 28 de abril de 2016.

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El músico que llevaba dentro a toda una legión de músicos

MUSICA › A LOS 57 AÑOS, MURIO PRINCE, UN ARTISTA ESENCIAL

 

En cuatro décadas de carrera hizo lo que se le antojó, en lo artístico y hasta en lo contractual. A pesar de algunos baches, en los últimos tiempos se mostraba con un vigor renovado y buenos discos. Su último show fue el viernes pasado, solo con un piano.

El 21 de abril de 2016, el púrpura viró al gris, y el mundo perdió groove.


Es de esas noticias que todos chequearon y recontrachequearon, rebuscando en todo sitio posible, porque con las redes sociales nunca se sabe y porque –en realidad– nadie quería creerlo: a los 57 años, murió Prince. Y uno escribe la frase y la vuelve a leer con incredulidad, porque todavía resuena el lamento por otro gigante como David Bowie, porque sigue costando creerlo. Murió Prince, y murió en su lugar en el mundo, su hábitat natural, el estudio Paisley Park de Minneapolis, allí donde parió una revolución aun para los estándares de la música afroamericana del siglo XX. Al cierre de esta edición no habían mayores datos que la fuerte gripe que lo había bajado de un avión el viernes 15, tras un show en Atlanta de Piano and a Microphone Tour, una gira en la que prescindía de la parafernalia de esas bandas que arrancaban la cabeza del espectador para concentrarse en una labor íntima. Al cierre de esta edición no se sabía mucho más, y la versión de la gripe parecía traída de los pelos. Al cierre de esta edición seguía ganando la incredulidad.


Sí, claro, todos son mortales, y Prince no es el primer caso de un artista que se va antes de tiempo. Pero –tampoco es la primera vez– cuanto más grande el artista más potente es el impacto. La pequeña humanidad de Prince contuvo a un músico a quien le cabe como a pocos el término de “excepcional”, algo que sucede muy de vez en cuando en una historia musical en la que ha sucedido de todo. Una explosiva combinación de genialidad compositiva, virtuosismo para la ejecución de múltiples instrumentos, expresividad vocal, talento performático y oreja para la producción, acompañada por una audaz visión de cómo llevar una carrera artística sin rendir cuentas ni pedirle permiso a nadie. La guitarra de Jimi Hendrix y el soul de Marvin Gaye, el endemoniado ritmo funk de James Brown y la exquisita sensibilidad de Miles Davis, el groove de Parliament / Funkadelic y el engrasado romanticismo de Barry White, en una coctelera donde cabía el amor platónico y el sexo explícito, el aura religiosa y la arenga política. Y todo ello no como copia y réplica, como canibalización ingeniosa, sino como ingredientes de un tipo con personalidad propia e irrepetible. Se ha dicho de muchos artistas que eran “únicos”. Prince fue único de un modo... único.


Hay que leerlo otra vez: murió Prince. Hay que tratar de creerlo.


Un pibe solo


¿Cómo hizo para, a sus escasos 19 años, convencer a los directivos de Warner Bros de que en su disco debut solo tocaría él, y que se encargaría de la producción? Parece evidente que, desde el comienzo, Prince Rogers Nelson hizo gala de un aura de autosuficiencia, y tuvo con qué respaldarla. Eso de cubrir con el cuerpo los cheques que extendía el ego: nacido en Minneapolis el 7 de junio de 1958, Prince creció con la influencia de sus propios padres artistas, el músico de jazz John Lewis Nelson (que solía actuar con su Prince Rogers Trio) y la cantante Mattie Shaw. La leyenda familiar afirma que a los 7 años el pequeño ya tocaba el piano y había compuesto su primera canción; como fuera, en 1975 ya estaba en una banda llamada 94 East, pero un par de años después se arreglaba solo y, con la sencilla herramienta de un demo grabado en un estudio de su ciudad, convencía al sello de que no había mejor acuerdo posible que darle el control absoluto en un contrato de tres discos.


Lanzado en 1978, For you tuvo alguna resonancia menor con “Soft and wet”, pero sobre todo sentó las bases de un modus operandi que se repetiría de modo sistemático en toda su carrera. Prince grababa todos los instrumentos en el estudio, pero para mostrar las canciones en vivo armaba mecanismos de relojería, ensambles en los que perseguía obsesivamente la perfección, donde ejercía de director de orquesta, donde le bastaba un mínimo gesto para detener en seco a todo el grupo en mitad de un compás. Su primera trilogía de discos, completada por Prince (1979) y Dirty Mind (1980), integró ejercicios alrededor de un funk bailable que pisoteaba alegremente las cenizas de la música disco: en una especie de reivindicación histórica, Prince venía a recordar que la música que había protagonizado los estertores de los 70 en Estados Unidos tenía una raíz negra, y de esa raíz podían salir expresiones superadoras de lo que llenaba las pistas. El provocativo Dirty Mind, con esa imagen de tapa en slip, el calenturiento “Uptown” como caballito de batalla y canciones tan sugerentes como “Head” –que no hablaba precisamente de una cabeza, sino de lo que podía hacerse con cierta parte de ella–, pusieron al jovencito bajo la atención del público, de los medios y del habitual coro escandalizado por los gemidos del moreno. Que en Controversy (1981) entregara otra de esas baladas húmedas como “Do me, baby”, y que mezclara sexo y religión en el tema que titulaba al disco no hizo más que agregar fuego a ciertas críticas. Las ventas iban bien, pero en Warner empezaban a preguntarse si el niño prodigio era tan prodigio para compensar los dolores de cabeza.


Y entonces llegó 1982. Y entonces llegó 1999.


La década ganada


“Esta noche voy a fiestear como si fuera 1999”, arrancó Prince su quinto disco, y el público ávido de otro sonido en el pop empezó a parar las orejas. Desde la tapa, el moreno daba un golpe de timón: en vez del personalismo de una imagen propia, dio un golpe visual con pura psicodelia púrpura, su nombre y el título en letras sinuosas que anticipaban algo distinto. Un disco ambicioso, doble, con apenas algunas asistencias en voces (sobre todo de sus socias Wendy Melvoin y Lisa Coleman) y un puñado de canciones que coparon la radio y abrieron la puerta grande. “1999” se encargó de llamar la atención, “Little red Corvette” y el infeccioso “Delirious” pusieron a Prince en un lugar diferente al de “ese morochito que te hace bailar”. Años antes del lenguaje tuitero, Prince empezaba a acostumbrar a su gente a utilizar el 4 en vez de “for”, el 2 para “to”, la U en lugar de “you” y un ojo en vez del pronombre “I”. Sus canciones, su voz y su magnética performance empezaban a acaparar espacios.


Y para colmo, su siguiente movida fue un golpe maestro. En búsqueda de un sonido más orgánico y “vivo”, Prince decidió para su siguiente álbum grabar con una banda hecha y derecha, a la que bautizó The Revolution e integró con compañeros de correrías en vivo como Wendy & Lisa, el baterista Bobby Z, el tecladista Matt Fink y la cantante Apollonia Kotero. La misma Apollonia era coprotagonista de la película que cimentó el proyecto, un film clase B dirigido por Albert Magnoli y escrito por el mismo Magnoli y William Blinn, aunque con las evidentes directivas de Prince. La historia era menor, la lucha de un muchachito por triunfar en el competitivo mundo de la música: lo que valía eran las canciones. Y vaya si valían.


Purple rain (1984) fue el salto al superestrellato. Vendió un millón y medio de copias en su primera semana en EE. UU. (donde terminaría llegando a 13 millones de unidades), desbancó al Born in the USA de Bruce Springsteen del número 1 y le dio al Príncipe de Minneapolis el status que buscaba desde hacía seis años. Esta vez, la balada perversa tenía la fiereza de “Darling Nikki” –que hizo enrojecer a Tipper Gore y redoblar su campaña para pegarle stickers de advertencia a los discos–; el pop podía oscurecerse tanto como “When doves cry” o deformarse al punto de “Computer blue”; los sintetizadores y la guitarra distorsionada podían casarse tan bien como en “Let’s go crazy” y había cumbres de dramatismo como “Take me with U”. Pero la cereza púrpura era esa monumental canción final, grabada en vivo el 3 de agosto de 1983 en un show en Minneapolis: ocho minutos cuarenta de un clásico instantáneo que al día de hoy, con sus escalas ascendentes y descendentes y el coro desgarrado del final, sigue erizando la piel.

“Purple rain” hizo de Prince uno de los artistas esenciales de los años 80. Y no hacía más que comenzar.


Una célebre anécdota describe la cara de estupefacción de los ejecutivos de Warner el día que Prince les hizo escuchar su nueva criatura. A pesar de otra canción épica como “The ladder”, Around the world in a day (1985) no era la segunda parte de Purple rain.

Lo nuevo de Prince & The Revolution era un viaje lisérgico, un ejercicio psicodélico y deforme al que pocos le tuvieron confianza, hasta que “Paisley Park”, “Pop life” y sobre todo “Raspberry beret” hicieron estallar las radios. El muchacho braceaba tranquilo en su período de gracia, disfrutaba cuando la prensa definía al disco como “el Sgt. Pepper de Prince” y comandaba a una banda que no dejaba nada en pie. Cuando todos esperaban otro estallido de color, les tiró por la cabeza otra película más bien olvidable, dirigida por él en blanco y negro. Pero Under the cherry moon fue el soundtrack de otro disco desafiante, que se desmarcaba del sonido anterior: Parade (1986) podía sonar tan retorcido como “Christopher Tracy’s Parade” o “Life can be so nice”, tan naïf como “Do U lie?” y tan melancólico como “Under the cherry moon”, pero al cabo trajo otro hit monstruoso, con Prince alternando el falsetto con su voz normal y seduciendo a las multitudes con la guitarrita de “Kiss”.


En una era en que los músicos se toman cuatro o cinco años para parir un solo disco, asombra el derrotero de Prince en su década ganada. Exactamente un año después del lanzamiento de Parade, ya tenía otro disco. No solo uno: un disco doble. Un disco ya sin The Revolution, en el que volvía a tocar casi todos los instrumentos. Un disco de influencia planetaria llamado Sign’O’the Times.


De príncipe a rey


Es imposible minimizar la potencia de la obra cumbre de Prince: Signo de los tiempos define una época e influye en las que siguieron. Por dar solo un par de ejemplos cercanos, sin ese disco Parte de la religión y Ciudad de pobres corazones serían otra cosa. Desde el clínico relato de la sociedad reaganista de “Sign’O’the times” a la cabalgata de “The Cross”, de la invitación al baile de “I could never take the place of your man” a las inquietantes “The ballad of Dorothy Parker” e “If I was your girlfriend” –donde se desdobla en un alter ego femenino llamado Camille– el disco de 1987 es quizá demasiado bueno: aunque Prince siguió trabajando y grabó grandes obras, Sign’O’the Times es difícil de superar. La película de concierto (que en Argentina se pudo ver en el Broadway, en funciones auspiciadas por Página/12) mostraba a una banda feroz, comandada por un tipo que, antes de los 30 años, alcanzaba una madurez reservada a los muy grandes. A la altura de su noveno disco, con su estudio Paisley Park casi terminado, Prince ya no necesitaba demostrar nada y podía dedicarse a hacer lo que se le antojara.


Lo hizo. En los últimos dos años de la década, grabó un disco maldito –The black album– que vería la luz mucho después; desconcertó a los que esperaban otro Sign... con el inspirado Lovesexy (que irritaría a unos cuantos con una primera edición en CD con sus nueve canciones integradas en un único track); le puso canciones al reboot de Batman de Tim Burton reciclando algo del Album Negro y entregando grandes momentos como “Electric chair” y “Partyman”. Y cerró el decenio por todo lo alto con un disco magnífico, Graffiti Bridge (1990), con el que hizo una película en la que otra vez jugó al pobre músico incomprendido y presentó a su nueva banda The New Power Generation. Mientras algunos todavía estaban tratando de descular los yeites de Sign’O’the Times, el sonido de bombo de Graffiti Bridge hizo temblar las paredes y darse por vencidos a varios.


Como no podía ser de otra manera después de semejante seguidilla, los años ‘90 de Prince fueron más irregulares, y estuvieron signados por su conflicto con Warner, que lo llevó a pintarse la palabra “esclavo” en la mejilla. De todos modos, en el arranque de la década aprovechó el envión con Diamonds and Pearls (1992), un disco bien “de banda”, de sonido poderoso y con canciones que hicieron lo suyo, como “Cream” y los demoledores “Gett off”, “Jughead” y “Daddy pop”. Esa banda fue la que protagonizó el legendario show en la Argentina (ver aparte), pero se fue desgajando con el correr de los discos hasta desaparecer y dejar a Prince nuevamente como solista.


Pero la industria ya no era la misma, el estallido del CD llevaba a una proliferación de productos que competían en las vidrieras y los responsables del sello querían que su artista bajara el ritmo. La disponibilidad de Paisley Park hacía que Prince grabara sin parar, compusiera para otros artistas y quisiera editarlo todo: lo consiguió con “el disco del simbolito” que contenía “Sexy Motherfucker” y “7”, pero que quisiera editar otro tres meses después y apareciera con la idea del quíntuple The Crystal Ball llevó a un conflicto sin retorno. Come (1994) anticipó la ingeniosa solución que craneó el moreno, que en la tapa puso un enigmático “Prince 1958-1993” y luego anunció al mundo que ya no era Prince sino... ese símbolo impronunciable que combinaba los masculino y lo femenino. “El paso que tomé para emanciparme de las cadenas que me atan a Warner en cambiar mi nombre Prince por el de Love Symbol.

Prince es el nombre que me dio mi madre, y Warner lo tomó, lo convirtió en marca registrada y lo usó como herramienta de marketing para promocionar la música que escribí. Me convertí en un peón para producir más dinero para Warner”, declaró, afirmando que “Love Symbol” o AFKAP (sigla en inglés para El Artista Antes Conocido Como Prince) no tenía ningún contrato.
Aunque parezca mentira, se salió con la suya. El simbolito le sirvió para sacar un disco tras otro, algunos tan buenos como Chaos and disorder (1996) y otros con buenos pasajes como el triple Emancipation (del mismo año) o Rave Un2 the joy fantastic (1999). En la primera década del nuevo siglo volvió a su nombre para grabar discos de alto nivel como Musicology (2004, para Sony) y 3121 (2006, para Universal), y hasta regalar Planet Earth (2007) con el periódico inglés The Mail on Sunday. Aunque el centro de la escena estaba ocupado por nuevos artistas, en todos los discos encontró momentos para brillar y demostrar que Prince seguía siendo Prince.


Golpear y huir


En el camino de Prince quedan muchos misterios, como su conversión al veganismo y a los Testigos de Jehová, y la oscura historia de su matrimonio con Mayte García y el nacimiento de un niño que murió poco después; el espíritu reclusivo que lo llevó a no dar entrevistas con grabadores o anotadores y el celo obsesivo con el que eliminó de la web todo material sonoro o audiovisual que no estuviera bajo su control, restringiendo su música a la plataforma Tidal. Pero lo cierto es que los últimos años de su vida estuvieron signados por un reverdecer de su creatividad: tras algunas pausas de grabación inéditas en su ritmo, en 2014 retornó a Warner con un disco soberbio, Plectrumelectrum, en el que se acompañó por una banda femenina (3rdeyegirl, integrada por Hannah Welton, Donna Grantis e Ida Kristine Nielsen), editado al mismo tiempo que otro disco al estilo solista, Art Official Age. En 2015 volvió a la carga con Hit’N’Run Phase One, y en enero de este año siguió con la Phase Two, aún inédita en CD en la Argentina, que abre con “Baltimore”, una canción alusiva a los asesinatos de jóvenes afroamericanos a manos de la policía en Estados Unidos: en ambos suena un Prince renovado, gozando del resultado de una gira estadounidense y europea que lo mostró en excelente forma artística.


Y todo eso, sin embargo, debe hoy conjugarse en pasado. Y hay que escribirlo de nuevo: murió Prince. Y sigue costando creerlo.

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Nuevo terremoto de 6,1 grados sacude la costa norte de Ecuador

El terremoto del pasado sábado y este han dejado por el momento una cifra de alrededor de 500 muertos, más de 4.000 heridos y 231 desaparecidos.


QUITO.- Un nuevo terremoto de 6,1 grados en la escala Richter sacudió hoy la costa norte de Ecuador, la misma zona afectada por el fuerte seísmo del sábado pasado, que mató más de 500 personas.

Según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico se localizó a 25 kilómetros al oeste de Muisme, localidad ubicada a unos cien kilómetros de Pedernales, considerada la zona cero del seísmo de 7,8 grados registrado el sábado.


El terremoto se registró a 15,7 kilómetros de profundidad y, al parecer, no se ha emitido una alerta de tsunami.

El temblor, que se produjo a las 03.33 hora local (08.33 hora GMT), tuvo su epicentro a unos 73 kilómetros al suroeste de Propicia y a unos 214 al noroeste de Quito.

Ecuador trata aún de recuperarse del seísmo y las sucesivas réplicas ocurridas en esta misma zona desde el pasado sábado, con el resultado por ahora de alrededor de 500 muertos, más de 4.000 heridos y 231 desaparecidos.

El temblor inicial afectó a un tramo de costa del Pacífico de más de 100 kilómetros donde ha causado daños valorados inicialmente por las autoridades en unos 3.000 millones de dólares.

EL martes, muchos ecuatorianos revivieron los duros momentos de la sacudida del sábado cuando una réplica de magnitud 6 en la escala abierta de Richter volvió a sacudir la zona del norte de la costa.

El Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional informó a Efe de que la réplica de ayer, ubicada en la localidad costera de Muisne y a 10 kilómetros de profundidad, se sintió en Quito, la capital situada en los Andes y a unos 160 kilómetros al este del epicentro, así como en las costeras de Guayaquil y Manta.


Un estadio de fútbol convertido en morgue gigante


Ecuador, drama sin fin

“Ahí está la morgue.” Muchos llegaban ayer en busca de seres queridos al estadio de fútbol de Pedernales, epicentro del potente sismo en Ecuador, donde féretros amontonados bajo el sol abrasador y carpas para atender heridos evidenciaban la dimensión de la catástrofe, que dejó ya 480 muertos, 2560 heridos y unos 1700 desaparecidos.


Donde antes se gritaban goles, ahora funciona el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) de este balneario en el norte del Pacífico ecuatoriano, el lugar más afectado por el terremoto de magnitud 7,8 que el sábado sacudió al país andino.


En el improvisado depósito de cadáveres, expertos de criminalística y de la fiscalía, de uniforme blanco, identifican los cuerpos recuperados entre los escombros de viviendas y hoteles de esta localidad de 60.000 habitantes y con un flujo de turistas que puede alcanzar los 40.000 en temporada alta. Socorristas y auxiliares de enfermería atienden también allí a los lesionados. “Acá recibimos a los heridos porque en el subcentro apenas hay tres camas y no es para hospitalización. No tiene quirófano”, explica un médico del ministerio de Salud.


Las primeras 24 horas después del terremoto fueron las más caóticas para el personal sanitario, que debió acostar a los pacientes sobre el césped e incluso habilitó un helipuerto en mitad de la cancha para trasladar a los más graves a hospitales cercanos. Quienes buscaban a familiares desaparecidos llegaban con la esperanza de hallarlos vivos. Pero con el paso de las horas, se acercaban a reclamar los cuerpos.


Tres días después del devastador terremoto, féretros vacíos, recibidos de donaciones, se apilaban en una esquina. Los había grandes y pequeños, de diversos colores, con y sin agarraderas, y hasta personalizados para aficionados al fútbol: uno azul del Emelec, otro amarillo del Barcelona, otro de la Liga.


Los cuerpos de 154 personas que murieron en Pedernales fueron identificados y entregados desde el sábado, entre ellos los de siete extranjeros: tres cubanos, dos colombianos, un inglés y un dominicano.


Mientras, la rabia y la impotencia crecen entre los sobrevivientes por la lentitud en la llegada de los socorristas a las zonas destruidas. “El rescate ha sido muy lento y se han perdido vidas valiosas. Nosotros los familiares hemos estado aquí desde el sábado por la noche”, exclama Pedro Merro, cerca del mercado municipal de Manta, en la golpeada provincia de Manabí.
Su prima desapareció al colapsar la estructura del tres pisos junto al mar en esta ciudad. Bajo un sol abrasador, el olor de los cuerpos en descomposición se vuelve más fuerte a medida que pasan los días en esta localidad de 253.000 habitantes. Un centenar de cuerpos fueron retirados de los escombros. Pero el número de desaparecidos se desconoce.


Luis Felipe Navarro, propietario de un edificio en ruinas cerca del mercado, está convencido de que hay personas vivas entre el amasijo de hormigón y acero. “He recibido mensajes a mi teléfono. Me dicen que hay diez en una especie de cavidad. Pero los equipos de rescate no me escuchan.”


El sismo dejó además 805 edificios reducidos a escombros, carreteras reventadas e infraestructuras colapsadas en zonas de alta concurrencia de turistas. Bajo los escombros quedan todavía muchas personas atrapadas.


Además, casi 3 mil personas fueron trasladadas a albergues.

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Todo lo que se conoce sobre el terremoto de Ecuador

235 personas es la cifra oficial de muertos que ha dejado el terremoto más fuerte de los últimos 36 años. Hacemos un repaso de todo lo sucedido.

 

¿Qué sucedió?


Un terremoto de magnitud 7,8 sacudió la costa de Ecuador este sábado 16 de abril a las 18:58 (hora local). A este terremoto devastador le siguió una serie de fuertes réplicas. El foco del sismo se ubicó en una zona entre las ciudades de Pedernales y Cojimíes, en la provincia de Manabí, a 20 kilómetros de profundidad.


El presidente de la república, Rafael Correa, decretó el estado de excepción y de inmediato inició su viaje de regreso al país, ya que se encontraba cumpliendo una agenda en los Estados Unidos y El Vaticano.


¿Cuántas personas han fallecido?


Hasta el momento, las cifras oficiales hablan de 235 muertos y más de 1500 heridos, aunque las autoridades esperan el incremento de estos números.


"La parte material es lo menos importante, lo más importante es garantizar la integridad y las vidas", "Estamos poniendo todos los recursos disponibles para salvar la mayor cantidad de vidas", fueron algunos de los comentarios de la Presidencia de la República del Ecuador en su cuenta oficial de Twitter.

 

¿Cuál ha sido el daño material ocurrido?


Según los últimos reportes, los principales destrozos las han sufrido pequeñas poblaciones de la costa ecuatoriana. Entre ellas, la más afectada ha sido Pedernales, una pequeña ciudad turística de la provincia de Manabí, que habría sido destruida en un 80%.


Sin embargo, el terremoto afectó seriamente la infraestructura de grandes ciudades (capitales de provincias de la costa ecuatoriana), como Portoviejo, Guayaquil, Manta y Esmeraldas.


El presidente Correa afirmó que se activó una línea de crédito por 600 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Mundial (BM) para atender la emergencia.


¿Cuál fue la potencia del terremoto?


Hasta el momento se han contabilizado 135 réplicas en la zona de Pedernales pero las autoridades alertan sobre la posibilidad de que continúen en el transcurso de los próximos días.


En cuanto a su fuerza, se considera que el terremoto de Ecuador es seis veces más potente que el ocurrido unos días antes en Japón, aunque la magnitud es muy similar. Se trata del mayor sismo ocurrido en el país sudamericano en décadas. En 1979, un terremoto mató a cerca de 600 personas y dejó casi 20.000 heridos.


El sismo se sintió también en las vecinas Colombia y Perú.


¿Qué acciones se toman para contrarrestar el caos?


La Secretaría de Gestión de Riesgos de Ecuador desplazó cerca de 10.000 uniformados de las Fuerzas Armadas; además, se mandaron 300 bomberos de refuerzo a la provincia de Manabí y exclusivamente 200 a Pedernales; así como 3.500 miembros de la Policía Nacional a las provincias de Manabí, Esmeraldas, Guayas y Santa Elena.


El caos y el miedo se adueñaron de los ecuatorianos. Muchas personas que se encontraban en ciudades turísticas de la zona costera como Tonsupa, Jama y Esmeraldas se han desplazado hacia zonas montañosas de las localidades o han pasado la noche en las calles por el temor a nuevas réplicas.

 

 

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El desastroso programa de armas nucleares de Obama

“Ahora me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”. Estas son las palabras del texto sagrado hinduista Bhagavad-Gita que surcaron el pensamiento del hombre a quien se atribuye la creación de la primera bomba atómica, J. Robert Oppenheimer, cuando la primera explosión nuclear de la historia encendió el oscuro cielo del desierto de Nuevo México en el sitio donde se llevó a cabo la prueba Trinity, el 16 de julio de 1945.

Semanas después, las bombas atómicas lanzadas primero sobre Hiroshima y luego sobre Nagasaki provocaron la muerte a cientos de miles de personas y empujaron al mundo hacia la era atómica. A partir de ese momento, la humanidad ha tenido que vivir con la horrenda perspectiva de una guerra nuclear y la posibilidad de una aniquilación masiva. La creencia popular es que la probabilidad de que estas armas no convencionales sean utilizadas ha disminuido desde el fin de la denominada Guerra Fría. Sin embargo, esa percepción se ha visto desafiada recientemente, especialmente desde que el presidente Barack Obama anunció un programa de 30 años de duración por un valor de un billón de dólares que tiene por objetivo modernizar el arsenal nuclear de Estados Unidos.


El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, visitó el Museo y Memorial de la Paz de Hiroshima el lunes y se convirtió así en el primer Secretario de Estado de Estados Unidos en ejercicio que visita el lugar. Kerry se encontraba en Japón para participar de una reunión del G7. En las declaraciones públicas que realizó desde el museo, Kerry no pidió disculpas por los ataques nucleares, pero sí afirmó: “[El museo] es un recordatorio de lo profunda que es la obligación que tiene cada uno de los que participamos en el quehacer público, en realidad, de la obligación que tiene cada persona que ocupe una posición de responsabilidad, de trabajar por la paz, de crear y procurar un mundo libre de armas nucleares”.


A pesar de esas nobles palabras, el presidente Obama lanzó lo que la Alianza para la Responsabilidad Nuclear (ANA, por sus siglas en inglés) calificó como “un desastroso programa de un billón de dólares”. Así se titula un reciente informe sobre el ambicioso plan de Obama para modernizar el arsenal nuclear de Estados Unidos. El informe será dado a conocer el próximo lunes. Marylia Kelley es una de las autoras del informe y se desempeña como directora ejecutiva de la organización Comunidades de Tri-Valley Contra un Medioambiente Radioactivo (Tri-Valley CARE´s, por sus siglas en inglés), una organización que trabaja en asociación con la Alianza para la Responsabilidad Nuclear. Sobre la visita de Kerry a Hiroshima, Kelley dijo en el noticiero de “Democracy Now!”: “Kerry fue con las manos vacías. Estados Unidos tiene que ir con un plan concreto que tenga por objetivo reducir su propio programa de armamento nuclear. En lo que respecta a armas nucleares, no se puede predicar la abstinencia desde la barra principal de un bar. Estados Unidos está comenzando una nueva carrera armamentista nuclear, porque los otros Estados que poseen armas nucleares, cuando ven nuestro 'programa de modernización' obviamente están empezando el suyo propio. Esto tiene que terminar”. Marylia Kelley vive en Livermore, California, sede de uno de los laboratorios nacionales del Gobierno de Estados Unidos dedicado al desarrollo y fabricación de bombas nucleares.
El presidente Obama pronunció su primer discurso sobre el arsenal nuclear de Estados Unidos el 5 de abril de 2009 en Praga. En esa ocasión, expresó: “Hoy en día, la Guerra Fría ha desaparecido pero miles de aquellas armas no. En un extraño giro de la historia, ha disminuido la amenaza de una guerra nuclear mundial, pero el riesgo de un ataque nuclear ha aumentado. Hoy en día hay más países han adquirido armamento de este tipo. Las pruebas continúan y el mercado negro de secretos nucleares y materiales nucleares abunda”.


Al igual que su promesa de cerrar la prisión de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, su promesa de que Estados Unidos avance hacia el desarme nuclear parece haber sido abandonada. A las organizaciones de base que integran la Alianza para la Responsabilidad Nuclear les gustaría que Obama realizara un viaje histórico a Hiroshima, como el primer Presidente de Estados Unidos en ejercicio que lo hace. Marylia Kelley sostuvo: “Si Obama fuera a Hiroshima, tendría que aprovechar la visita como una oportunidad, no para pronunciar promesas y palabras vacías acerca de un futuro mundo libre de armas nucleares, sino para realizar propuestas concretas acerca de la forma en que Estados Unidos va a dar pasos en esa dirección y la forma en que vamos a cambiar de rumbo, porque en este preciso momento, avanzamos a pasos agigantados en la dirección opuesta".


Los debates de la actual campaña presidencial estadounidenses casi no han incluido el tema del arsenal nuclear de Estados Unidos y todos los gastos, desechos nucleares e inmensos peligros que constantemente representa. Al día siguiente de haber lanzado su campaña a fines de mayo de 2015, se le preguntó al senador Bernie Sanders acerca del programa de actualización del arsenal nuclear de EE.UU. en una asamblea pública celebrada en New Hampshire: “Todo eso tiene que ver con nuestras prioridades como país. ¿Quiénes somos como pueblo? ¿El Congreso escucha al complejo militar industrial que nunca ha visto una guerra que le desagrade o escucha a las personas de este país que están sufriendo?”.


En 1946, un año después de Trinity, de Hiroshima y de Nagasaki, Albert Einstein, que formuló la teoría de la relatividad que dio a luz a la bomba atómica, hizo al mundo una advertencia que sigue vigente al día de hoy: “El poder desencadenado del átomo lo ha cambiado todo, excepto nuestra forma de pensar y, por lo tanto, vamos a la deriva hacia una catástrofe sin precedentes”.

Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Honduras: aumentan los crímenes y la resistencia

 

El asesinato de Berta Cacéres el 3 de marzo, indígena lenca de Honduras, feminista, coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares de Honduras (Copinh), activista ambiental y social premiada internacionalmente, provocó horror, estupor y honda tristeza. En horas, la noticia se desparramó por el mundo y despertó un tsunami de reacciones de solidaridad y protesta, que sigue en aumento y que mostró al mundo no sólo las razones y justicia de la lucha de Berta Cáceres y el Copinh contra la represa Agua Zarca, también sacó a la luz muchos otros atropellos contra comunidades y movimientos, dejando al descubierto el régimen de abusos y represión que impera en Honduras, recrudecido a partir del golpe de Estado en 2009.El 15 de marzo fue asesinado otro miembro del Copinh, Nelson Noé García. De 38 años, padre de cinco hijos, lo mataron hombres armados, mientras apoyaba a víctimas de un desalojo en Río Chiquito.


El mismo día sujetos armados dispararon contra Cristian Mauricio Alegría, de Vía Campesina Honduras, frente a su organización en Tegucigalpa. Fue herido, pero sobrevivió. No es la primera vez que atacan a balazos el local de Vía Campesina y varios de sus miembros están amenazados de muerte.


Días antes de morir, Berta Cáceres declaró a Il Manifesto, Italia: estamos en las manos del sicariato jurídico y armado. Nuestras vidas penden de un hilo. Esta frase terrible, que se confirmó de la peor manera, resume el entretejido de la llamada legalidad y los sicarios pagados para abrir paso a minas, represas y otros proyectos de las trasnacionales, que ven a Honduras como terreno abierto para cualquier despojo y atropello, con complacencia del gobierno y protegidos por su aparato jurídico. Qué más demostración de ello que la retención absurda y arbitraria de Gustavo Castro, de Otros Mundos Chiapas, que estaba con Berta al momento del asesinato, fue herido pero lo dejaron creyéndolo muerto, y ha sido tratado como criminal en lugar de víctima, reteniéndolo por 30 días en Honduras, teniendo que ir a declarar al pueblo donde asesinaron a Berta, aunque por ser testigo, corre peligro de muerte.


En un comunicado del Copinh el 15 de marzo (www.copinh.org) titulado ¡Basta ya!, denuncian que después del asesinato de Berta Cáceres y por las múltiples amenazas recibidas –ella misma había denunciado el asesinato de otras tres personas en la región, por defender su territorio de proyectos que las comunidades nunca aprobaron– solicitaron medidas cautelares de protección, que les concedieron el 6 de marzo, pero a sólo nueve días de que el Estado supuestamente los está protegiendo, les asesinaron otro compañero.


El asesinato de Nelson García ocurrió durante el desalojo efectuado contra la comunidad de Río Chiquito, en el cual aproximadamente 100 policías, 20 efectivos de la policía militar, 10 del ejército y varios de la DGIC invadieron el territorio recuperado por 150 familias, en el cual 75 habían construido sus casas con los materiales y esfuerzos que han podido obtener. Usaron tractores y maquinaria pesada para destruir las casas de madera, huertas y sembradíos, arrancaron milpas y plantíos de yuca y plátano, destruyeron el horno comunitario y mataron gallinas. El Copinh denuncia que autoridades municipales usan prestanombres para vender la tierra y justificar la fuerza pública para desalojarlos.


Denuncian también que son hostigados por el Estado llamándolos a declarar como presuntos participantes en el asesinato de Berta Cáceres pero no investigan las fuentes de las amenazas. El local del Copihn en La Esperanza, pueblo donde la asesinaron, es vigilado por desconocidos que tratan de intimidarlos, sin que eso motive ninguna acción de seguridad. Las hijas de Berta y compañeras de la organización han sido perseguidas por hombres armados cuando fueron a la capital para encuentros con autoridades. Otros compañeros de Río Blanco –zona de la represa Agua Zarca– han sufrido agresiones y persecuciones al salir de hablar con las autoridades y en su región han sido atacados con armas por los guardias de la represa.


Estas agresiones son pan cotidiano en Honduras, contra comunidades indígenas, negras, campesinas y organizaciones sociales, ambientalistas, de trabajadores. Con dolor y rabia por la muerte de Berta Cáceres, símbolo de la lucha y la construcción entre movimientos, esta semana se realizó una manifestación masiva con participantes de comunidades lencas, garífunas, tolupanes, pech, organizaciones campesinas, urbanas y muchos habitantes de la ciudad, exigiendo justicia y fin a la criminalización de la lucha social en Honduras, justicia para Berta y regreso a salvo para Gustavo Castro. Exigen la intervención de organismos internacionales y especialmente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para garantizar la independencia en la investigación e identificar a los responsables.

Demandan realizar inmediatamente informes sobre persecución, agresiones y criminalización contra comunidades indígenas, negras, campesinas, movimientos y defensores de derechos humanos. Entre muchas acciones de solidaridad, la Alianza por Biodiversidad en América Latina exigió justicia para Berta y Nelson y retorno seguro para Gustavo Castro y solicitan al alto comisionado de Naciones Unidas y al relator especial de ONU sobre la situación de las y los defensores de derechos humanos, realizar urgentemente una visita especial a Honduras, en vista de los gravísimos atentados que no cesan. Se puede adherir a esta solicitud en http://goo.gl/bdxQo7.


En lugar de matar a Berta Cáceres la multiplicaron, haciendo llegar su voz y las de sus pueblos a todo el planeta.


*Investigadora del Grupo ETC

 

 

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Terapia con nanopartículas produce asombrosos resultados contra cáncer

Un nuevo tratamiento del cáncer que emplea nanotecnología ha mostrado asombrosos resultados en ratones.


Científicos creen que la técnica podría ofrecer un tratamiento para el cáncer metastásico de pulmones e hígado, dos de las causas principales de muerte de pacientes con una amplia gama de cánceres incurables que se han extendido por el organismo.


Los investigadores desarrollaron un método para aplicar fármacos anticancerígenos a estos órganos usando un nanogenerador de partículas que puede sortear la capacidad de las células cancerosas de desarrollar resistencia a los fármacos.


Pruebas en ratones con cáncer incurable de seno que se ha extendido a los pulmones muestran que la mitad de ellos se curaron realmente de la enfermedad luego de ocho meses de seguimiento, equivalentes a 24 años de supervivencia de largo plazo en humanos.


Si el hallazgo es repetido por otros investigadores, representaría un hito en la terapia del cáncer, que ocurre apenas semanas después de avances en la inmunología de esta enfermedad, en los que se mostró que las defensas inmunes del organismo eran capaces de lanzar un ataque contra tumores que se extienden.


El proceso básico del tratamiento más reciente implica inyectar al paciente con material poroso de silicio que ha absorbido un fármaco contra el cáncer. La corriente sanguínea lleva el material al tumor, donde el silicio se descompone para producir nanopartículas que matan el cáncer.


Mauro Ferrari, el científico que encabezó el trabajo en el Instituto Metodista de Investigación en Houston, Texas, señaló que los resultados en ratones no tienen precedente y que las pruebas clínicas en los primeros pacientes humanos podrían empezar ya desde el año próximo, usando un generador de nanopartículas para mejorar la potencia de los fármacos existentes contra el cáncer.
Hasta donde yo entiendo, este es el primer caso que hemos visto de una terapia con un mecanismo bien entendido que puede proporcionar una supervivencia a largo plazo y libre de enfermedades a nuestras poblaciones animales preclínicas, observó el doctor Ferrari.


El estudio, publicado en la revista Nature Biotechnology, utilizó un fármaco estándar de quimioterapia llamado doxorrubicina. Sin embargo, fue el mecanismo de aplicación del medicamento lo que produjo los asombrosos resultados, añadió. La nanotecnología es la ciencia de las cosas extremadamente pequeñas, y el enfoque ha conducido en fecha reciente a avances en diversos campos científicos.


Las metástasis de pulmón e hígado son dos de las razones principales por las que perdemos pacientes de cáncer. Los resultados que hemos probado con este documento son que podemos brindar una cura funcional: en esencia, podemos curar a largo plazo, [otorgando] una supervivencia libre de enfermedad a 50 por ciento de los animales a los que hemos aplicado esta terapia, indicó el doctor Ferrari.


Al entender el mecanismo podemos empezar a pensar en estrategias que funcionen también para el otro 50 por ciento, añadió.


Si esta investigación se sostiene en humanos y vemos incluso una fracción de este tiempo de supervivencia, aún estaremos hablando de extender en forma dramática la vida durante muchos años. Eso en esencia es ofrecer una cura a una población de pacientes a los que ahora se les dice que no hay ninguna.


Deja intactas las sanas


El generador de nanopartículas concentra el fármaco anticáncer dentro de las células del tumor y deja intactas las sanas, lo que también debe evitar muchos de los efectos laterales tóxicos que se observan en pacientes tratados en forma convencional. El polímero de nanopartículas se descompone en fibras simples que al arrollarse forman las partículas. Estas son absorbidas con rapidez en las células cancerosas y llevadas al núcleo celular, donde el fármaco es liberado y la célula muere.


¡Esto puede parecer ciencia ficción, como si hubiésemos penetrado y destruido la Estrella de la Muerte, pero lo que descubrimos produce transformación”, apuntó el doctor Ferrari.


“No me gustaría prometer de más a los miles de pacientes de cáncer que buscan una cura, pero los datos son asombrosos. Estamos hablando de cambiar el panorama de la curación de enfermedades metastásicas, de modo que ya no sean una sentencia de muerte”.


Traducción: Jorge Anaya

Un caballo de Troya programado para salvar a miles

El virus UIO-512 fue desarrollado por científicos del Instituto Leloir como punta de lanza de una novedosa inmunoterapia que busca combatir el cáncer. De ser eficaz, se estima que estará listo para ser suministrado a los pacientes en aproximadamente seis años.


El mes pasado, la Fundación Instituto Leloir, el Conicet y la compañía UnleashImmunoOncolytics (EE.UU.) firmaron un convenio en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva con el objetivo de promover un tratamiento contra el cáncer. Es la primera vez que se licencia una patente a una empresa creada con fondos de inversión de riesgo en el exterior, que protege los derechos de una inmunoterapia de etiqueta local. Se trata de UIO-512, un virus oncolítico que fue diseñado para detectar tumores, atacar células malignas y destruirlas sin comprometer tejidos sanos. Una tecnología tan inteligente que, incluso, activa la respuesta del sistema inmune para la ejecución de una respuesta específicamente antitumoral.


En los próximos años, la empresa biotecnológica con sede en Saint Louis (Missouri) deberá obtener inversiones para el desarrollo del virus, completar los estudios preclínicos obligatorios de toxicidad, obtener los permisos de entes reguladores y establecer conexiones con otras compañías farmacéuticas. El acuerdo, además, establece que la terapia tendrá precios diferenciales de ser requerido por el sistema público argentino.


Figuras estelares de la ingeniería genética, los virus oncolíticos exhiben su potencial –adquirido a lo largo de miles y miles de años– cuando ponen en marcha el motor que los impulsa a actuar como auténticos “caballos de Troya”. Desde el laboratorio, son modificados con aptitudes que los tornan capaces de reconocer a las proteínas ubicadas en las superficies de las células malignas. Esa identificación les permite el ingreso encubierto, pues una vez en el interior de la célula utilizan su maquinaria para poder multiplicarse y, en última instancia, hacerla explotar.


Osvaldo Podhajcer es doctor en Biología recibido en la Universidad de Buenos Aires e investigador superior del Conicet. Además realizó un posdoctorado en Estrasburgo (Francia) y desde 1997 dirige el Laboratorio de Terapia Molecular y Celular del Instituto Leloir. Aquí, describe qué es la terapia oncolítica, explica el modo en que UIO-512 ataca el tejido tumoral y enumera las instancias que separa este novedoso virus de desarrollo autóctono de los pacientes argentinos.


–Usted es el jefe del Laboratorio de Terapia Molecular y Celular. ¿Qué es eso?


–Se trata de una denominación general que abarca, por un lado, todo lo vinculado a ADN como herramienta terapéutica, así como también contempla el conjunto de procesos referidos a las células. Como usualmente utilizamos virus colocados en células busqué un nombre de carácter global para el laboratorio.


–Desde esta perspectiva, ¿qué es la terapia oncolítica?


–Tiene que ver con la modificación de virus de la naturaleza (que habitualmente provocan enfermedades como resfríos, conjuntivitis y bronquitis). Allí radica nuestro trabajo: en el diseño de un virus que sea capaz de atacar y destruir de forma exclusiva las células del tumor, y que logre restringir cualquier efecto sobre células u órganos normales. Además, lo que es muy importante y lo torna más complejo, activa el sistema inmune para que ejecute una respuesta antitumoral. Sin embargo, la biomedicina no es matemática. No podemos brindar soluciones taxativas y contamos con grises permanentes.


–¿Qué quiere decir que utilizan virus de la naturaleza?


–Los virus se mantienen, en general, a partir de la infección de células. Entonces, es posible aislar el virus y congelarlo, y segmentar su genoma para constituir secuencias. De este modo, podemos analizar las secuencias que codifican para los genes importantes del virus y rearmar el paisaje a partir de procedimientos de cortado y pegado. Por ejemplo, si lo que necesitamos es que el virus no infecte todo tipo de célula sino que sólo se ocupe de las malignas, en su superficie introducimos proteínas específicas que reconocen receptores de células malignas.


–Mediante este proceso ustedes redireccionan de modo particular el sitio al que debe ir el virus...


–Exactamente.


–Cuando usted señala que “aíslan” el virus, ¿qué actividad concreta realizan en el laboratorio?


–Infectamos células y el virus comienza a multiplicarse hasta acabar con ellas. En este procedimiento, se produce una explosión en la que se liberan partículas virales que infectan células alojadas en ese mismo entorno y uno puede observar cómo se van hinchando. Luego, continúa la rutina.


–¿Qué rutina?


–Tras cinco o seis días, congelamos y descongelamos las células para que exploten y liberen absolutamente todo el material residual. Ese producto se centrifuga y se lava. Sólo se conserva la superficie, que es donde el virus está presente. Se coloca en un gradiente de densidad y aparece una banda concentrada en un tubo de cincuenta centímetros cúbicos. Por último, con una jeringa se absorbe y se traspasa a otro recipiente para ser congelado en alícuotas (a menos 80C y sin dióxido de carbono).


–Imagino que, como todo trabajo científico, se trata de un proceso de prueba y error...


–Por supuesto, son muy pocos los experimentos de los que obtenemos resultados enseguida. En general, realizamos modificaciones en base a los errores que evidenciamos cada vez que algo no sale según lo esperado. De eso se trata la ciencia, al fin y al cabo. Además, las investigaciones de ingeniería genética requieren de muchos pasos previos para comenzar con los trabajos de laboratorio. Utilizamos sistemas computarizados para armar modelos del virus que vamos a modificar.


–Cuénteme acerca de UIO-512. ¿De qué manera el virus elimina tumores de forma selectiva sin dañar el tejido sano?

–Es un virus cuyo diseño promueve su multiplicación en células del tumor. Sin embargo, no sólo se ocupa de las células malignas sino también de aquellas pertenecientes al estroma que rodea al tumor y que colabora en su diseminación (aquellas que conforman los vasos sanguíneos, por ejemplo). De modo que constituimos un promotor cuya actividad permite que el virus sea activo en todas las células que componen el tumor y que actúe en el tejido maligno en su totalidad.


–¿Qué criterios evalúan para que el virus diseñado desde el laboratorio llegue a los pacientes?


–Se analiza una multiplicidad de variables y efectos. No obstante, la elaboración de cualquier medicamento contempla tres ejes centrales: eficacia terapéutica, toxicidad y farmacoeconomía. De modo que, primero, evaluamos cómo hacer que el virus no afecte a las células normales, al tiempo que buscamos la introducción de un gen que exacerbe la respuesta inmunológica estimulando la producción de linfocitos (glóbulos blancos) para destruir el tumor. Por último, pensamos en el costo-efectividad que tendrá ese producto y se realizan las mediciones pertinentes. Se trata de predecir cómo impactará en el mercado.


–¿Cómo seleccionar el mejor virus para cada paciente y su tipo de cáncer?


–Lo que hacemos es analizar cuáles son los genes que mejor se expresan en ciertos tipos de tumores. Evaluamos, por ejemplo, la actividad diferencial de genes entre tejidos malignos y normales. De antemano, conocemos la mayoría de los genes y sabemos cuál de ellos se expresan en situaciones patológicas no malignas y, en efecto, procedemos a seleccionar los promotores de los genes que activan la maquinaria viral y atacan las células malignas de modo específico en cada caso.

–Ahora sí, cuénteme cómo fue el proceso para licenciar la patente.


–Por las características específicas de nuestro trabajo me encuentro de modo permanente a la búsqueda de inversores que se muestren interesados en llevar el virus a la clínica. Nuestro objetivo, cada vez que investigamos, es que los avances logrados lleguen a los pacientes. En la actualidad, contamos con el Mincyt y el Conicet como dos instituciones clave que promueven este tipo de iniciativas. La idea medular es que el conocimiento se transforme en aplicación. Todo este proceso demoró un año y nueve meses e implicó, como es imaginable, múltiples conversaciones.


–¿En cuánto tiempo estima que este producto puede estar disponible en el mercado?


–En unos seis años aproximadamente. Si esto es tan importante como creo habrá muchos pacientes que se curarán. Sin embargo, hace falta que el virus sea probado en tres instancias: Fase I (en que se realizan exámenes de toxicidad y se analizan las dosis máximas capaces de suministrar a pacientes), Fase II (aquí el número de pacientes analizados se extiende de 50 a 80) y la Fase III (consta de, aproximadamente, 300 ensayos). Es posible que el proceso se acelere si se consigue una droga huérfana.


–¿A qué se refiere?


–Es cuando la enfermedad no tiene tratamiento. En general ocurre con las enfermedades avanzadas y en ese caso, los organismos reguladores aceleran la llegada ciertas drogas al mercado.


–Su equipo ya desarrolló el virus, ¿ahora en qué consiste su trabajo?


–El virus ha cosechado resultados prometedores en modelos preclínicos en animales y en biopsias humanas de tumores ginecológicos y melanoma en estadios avanzados, con ausencia total de toxicidad. Los resultados son tan alentadores que el siguiente paso es la fase de ensayos clínicos para probar si esta novedosa estrategia puede convertirse en un nuevo tipo de tratamiento para miles de pacientes. Por otra parte, nosotros sabemos que esto no va a funcionar en todos las personas. De modo que lo que hacemos es intentar predecir en qué tipo de individuos podría llegar a ser efectivo y en cuáles no. Como comenté, cada ser humano tiene sus particularidades.


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Exhuman 66 cadáveres a pedido de la guerrilla

La extracción de los restos tuvo lugar en La Macarena, uno de los camposantos más emblemáticos de la disputa armada colombiana, porque allí se enterraron muchas de las personas que fallecieron en los violentos enfrentamientos.

 

A raíz de un pedido del gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, la Fiscalía exhumó 66 cuerpos de presuntas víctimas del conflicto en el cementerio de Nuestra Señora de la Macarena. La extracción de los restos tuvo lugar en uno de los camposantos más emblemáticos de la disputa armada colombiana, porque allí se enterraron muchas de las personas que fallecieron en los violentos enfrentamientos que se registraron en esa zona.


Durante dos semanas, los agentes de la Fiscalía trabajaron para exhumar los 66 cuerpos en el municipio de Meta, uno de los nueve zonas que las autoridades priorizaron para buscar a no identificados después de que los negociadores de paz del Gobierno y las FARC pidieran medidas humanitarias para hallar a los miles de desaparecidos en el conflicto. Según un comunicado del alto comisionado de Paz, la petición fue acordada por ambas partes en octubre en la capital cubana, sede de las negociaciones de paz. “Se solicitan medidas humanitarias para buscar, ubicar, identificar y entregar forma digna los restos de personas dadas por desaparecidas en razón del conflicto armado interno”, señala el texto. “La exhumación de La Macarena cumple con ese acuerdo y es el primer paso antes de la identificación y la entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas”.


La fiscal Sandra Herrera, quien verificó las exhumaciones, explicó que normalmente se dispone siempre de un equipo integrado por fotógrafo, antropólogo, topógrafo, un auxiliar de campo y un investigador, pero que para este caso está trabajando el doble del equipo. “Se han dispuesto más investigadores para la dedicación exclusiva de búsqueda de familiares con el fin de acopiar toda la información y así establecer el mayor número de cuerpos identificados”, aseguró.
Por su parte, la subdirectora nacional de Atención a Víctimas y Usuarios de la Fiscalía, Digna Isabel Durán, dijo que fueron exhumados más de 1000 cadáveres, de los cuales fueron identificados 897. “Con el fin de proveer de información a los laboratorios de identificación y de genética, se están tomando muestras biológicas a los familiares para procesar esta información que nos entregan los restos y realizar cruces con las bases genéticas que ya existen”, dijo. “De esta manera, la identificación de la persona es más confiable”.


La Fiscalía subrayó que La Macarena es el quinto cementerio intervenido en la región de los Llanos Orientales para cumplir con la petición del Gobierno y de la guerrilla de las Farc. Hubo ya tareas similares en San José del Guaviare, Villavicencio, Granada y Vistahermosa. En el resto del país también se trabajó en Cimitarra (Norte de Santander), donde ya fueron exhumados 70 cuerpos, y en Bocas de Satinga (Nariño), donde fueron exhumados otros 32, y próximamente se continuará con esos procedimientos en La Plata (Huila) y Yarumal (Antioquia). Los restos exhumados son analizados por equipos forenses de Medicina Legal con la colaboración del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organismo que también verifica el proceso.


Mientras tanto, hoy se volverán a encontrar representantes del gobierno colombiano y de los rebeldes de las FARC en La Habana. El objetivo es acordar una agenda para las próximas reuniones y terminar de superar el impasse que se dio en el proceso y que pone en duda la fecha del 23 de marzo para la firma del acuerdo final para terminar con el conflicto armado. Las tensiones surgieron el jueves pasado a raíz de una visita de tres de los negociadores rebeldes a la aldea de Conejo, en el departamento colombiano de La Guajira, donde estuvieron acompañados por personas armadas y tuvieron contacto con civiles.


Un representante de Cuba, Rodolfo Benítez, y otro de Noruega, Dag Nylander, anunciaron en la capital cubama que el problema había quedado superado tras varias consultas y que se mantenía el ambiente positivo para continuar las negociaciones. En la reunión con pobladores de la aldea guajira de Conejo estuvieron Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las FARC, y los guerrilleros conocidos como Joaquín Gómez y Jesús Santrich, quienes regresaron a La Habana. Aunque los delegados de las FARC tenían permiso para viajar desde Cuba, al gobierno le irritó que se reunieran con la población civil junto con guerrilleros armados. El presidente Juan Manuel Santos pidió entonces que los guerrilleros retornasen a La Habana y suspendió las visitas pedagógicas al país por parte de los negociadores. De ambas partes, sin embargo, se ratificó la intención de lograr un acuerdo, de ser posible para el 23 de marzo, fecha inicialmente pactada en septiembre pasado durante un encuentro entre Santos y el máximo líder rebelde, Rodrigo Londoño, alias Timochenko. Está abierta, sin embargo, la chance de que el plazo se extienda por la complejidad de las negociaciones. Las partes, que iniciaron las negociaciones en noviembre de 2012, discuten los últimos puntos de la agenda, referidos al alto el fuego bilateral y definitivo, la deposición de armas por parte de la guerrilla y el mecanismo para refrendar todos los acuerdos.
El Instituto de Medicina Legal estima en alrededor de 22.000 los desaparecidos en Colombia durante el conflicto armado, y el Centro de Memoria Histórica sostiene que son 25.000, aunque la estatal Unidad para la Atención y Reparación Integral eleva esa cifra a 45.000.

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Martes, 23 Febrero 2016 11:18

Las vidas efímeras de la Guajira

Las vidas efímeras de la Guajira

Alarmante continúan siendo las muertes de niños por desnutrición en La Guajira. Una confluencia de factores políticos, económicos, ambientales y de planeación crearon las circunstancias propicias para que sobrevinieran acontecimientos tan lamentables. En el 2014 la Defensoría del Pueblo (1) encontró 2.065 niños sin atención alguna del Estado y otros 525 con problemas de nutrición que requerían atención urgente. 425 niños muertos por desnutrición en los ocho años anteriores es la cifra oficial, medios de comunicación hablan de 5.000. La oprobiosa problemática exige un plan de manejo en múltiples dimensiones, intervenciones estructurales y menos mediáticas. El país observa y su indignación crece.

 

Indignación colectiva han causado las muertes de niños por desnutrición en La Guajira. El problema no es nuevo, desde años atrás vienen extinguiéndose las vidas de infantes sin que para la opinión pública, funcionarios, políticos, ministros y el Presidente, esto tuviera mayor importancia. Solo importó cuando las defunciones fueron tan numerosas que no pudieron ocultarlas más y con ellas las difíciles condiciones de vida enfrentadas por los indígenas Wayuu en el desierto. Un ejemplo más de la extrema indolencia del Gobierno nacional frente a problemáticas que afectan a compatriotas; al igual que en cientos de oportunidades solo responde cuando los problemas se vuelven tan grandes que llegan a amenazar su credibilidad y estabilidad política.

¿Qué es lo que está ocurriendo en La Guajira?, este es el supremo interrogante formulado por quienes con preocupación observamos la terrible situación que tiene contra las cuerdas a la infancia de la región.

Intervienen expertos en salud

 

El pasado 4 y 5 de febrero del presente año, por solicitud del Secretario de Salud del Departamento de La Guajira, Stevenson Marulanda, tuvo lugar una visita a la región de un destacado grupo de expertos investigadores que pretendía analizar y dar las primeras luces en torno a la gravedad de las situaciones de salud y nutrición que enfrentan las comunidades indígenas. La comisión estuvo integrada por el profesor Mario Hernández quien ejerce como coordinador del Doctorado en Salud Pública de la Universidad Nacional de Colombia, la profesora Ximena Pachon del Departamento de Antropología de la misma Universidad, los doctores Juan Mendoza Vega y Germán Gamarra en calidades de presidente y secretario de la Academia Nacional de Medicina.

La visita se desarrolló en dos momentos específicos: el primero de estos consistió en una presentación de informes de distinta instancias académicas y de gobierno sobre la situación en el departamento; el segundo momento consistió en una visita a una ranchería del municipio de Manaure. Los informes fueron presentados a los expertos por el Secretario de Planeación del Departamento, el director de la Asociación de Empresas Sociales del Estado de la Guajira, tres representantes de la Secretaría Departamental de Salud, el gerente del Banco de la República en Riohacha y el Secretario Departamental de Salud.

Según la comisión en su “Informe de la visita realizada al departamento de la Guajira entre los días 4 y 5 de febrero del 2016”: “Las presentaciones de estos funcionarios permitieron hacer un balance de la situación general del Departamento en materia de calidad de vida y salud, una reflexión sobre la causalidad profunda que la genera y una aproximación al estado actual del sistema de seguridad socialgringo, de una élite totalitaria y corrupta con pretensión perpetua de Gobierno. en salud para responder a esta crisis”. La visita de campo y el diálogo sostenido entre los expertos y líderes de la comunidad durante la visita también contribuyeron a robustecer sus consideraciones frente a la problemática.

Una de las primeras apreciaciones del informe evidencia que no se puede hablar de una afectación homogénea para todos los Wayuu que habitan la península. De acuerdo a lo consignado en el documento. “La estructura social de la etnia Wayuu es la de familias extensas que configuran clanes matrilineales, con jerarquías y diferencias muy profundas que se conservan en el tiempo. Las castas inferiores que tradicionalmente han accedido a pocos medios, hoy son las más golpeadas por la situación extrema de la sequía”. Esto quiere decir que al menos dos de los factores altamente incidentes en la configuración de las situaciones actuales, por un lado los cambios profundos en el clima de la región (padecen un verano de tres años en la media y alta Guajira), por el otro los efectos poco estudiados de la desviación del Río Ranchería (2), principal fuente hídrica del departamento, no han afectado de forma homogénea a toda la población indígena. Las afectaciones presentan una profunda dispersión entre la población.

Lecturas múltiples. Algunos analistas al intentar explicar la perdida de soberanía alimentaria sobrevenida en desnutrición han referido una perdida de los conocimientos ancestrales que permitían a los Wayuu sobrevivir en medio de la escasez de agua y alimentos, también a un supuesto rechazo cultural de los indígenas a las intervenciones del Estado y de organizaciones occidentales. La comisión se refiere a esto: “Es más por la conjunción de procesos que producen y reproducen la exclusión sistemática y la precariedad en el largo plazo, sin dejar oportunidad alguna para acudir a los saberes ancestrales para superarlas”.

Algunos de los procesos particulares relacionados directamente con la precaria situación alimentaria exigen ser ampliados en sus determinaciones, sin embargo configuran el primer insumo analítico creado por los expertos responsables de la visita y del informe.

El primero de estos procesos consiste en “el escaso reconocimiento de la población por parte del Estado y subregistro de los afectados en situaciones de máxima precariedad” (3). Poco reconocimiento que posibilita la ausencia de un censo fidedigno tanto de la población como de los casos de morbi-mortalidad que no alcanzan a llegar al servicio de salud. El segundo proceso se encuentra profundamente relacionado con el primero: consiste en “la ocupación del territorio en un modelo de alta dispersión de familias extensas y clanes”, solo en Manaure y en Uribia la Gobernación ha identificado 22.037 y 7.743 puntos poblados donde pueden encontrarse entre una y diez viviendas que conforman rancherias.

El tercero de los procesos está determinado por dificultades de movilidad propias de la ausencia de vías que faciliten el transporte de personas y niños en situación de emergencia. Una red de trochas de 26.528 kilómetros integran la única infraestructura de transporte disponible en la región. El cuarto de los factores son las dificultades habitacionales que enfrentan los indígenas ante el hecho de que sus casas, fabricadas en su mayoría con bareque, están siendo pulverizadas por el viento y la sequía. Un quinto proceso refiere a la escasez de agua y alimentos mencionada, escasez estacional extendida ante la inusual prolongación de una sequía sin precedentes en la región que logró hacer que pozos construidos en la década del cincuenta y jagüeyes de donde obtenían el aprovisionamiento se extinguieran. El sexto factor incidente tiene un origen económico y político. Se encuentra determinado por la profunda dependencia alimentaria y comercial de la alta Guajira respecto de la economía venezolana, dependencia que con el cambio de las condiciones de Venezuela (4), así como con el cierre de la frontera han agudizado los problemas que sobrevienen a la ausencia de trabajo, escasez de alimentos y la ausencia histórica del Estado colombiano.

El séptimo de los factores está relacionado con características propias de la etnia Wayuu ignoradas en las intervenciones desarrolladas por el Estado sobre la comunidad indígena. Una organización social y política descentralizada ausente de líderes que representen colectivamente a la totalidad o segmentos grandes de población, una forma de habitar el territorio basado en una lógica relacional y temporal que responde a criterios de precedencia, adyacencia de los recursos y subsistencia frente a la precaridad. Los anteriores sumados al hecho de la propiedad de los Wayuu del 60 por ciento del territorio de la Guajira, configuran rasgos culturales que deben ser tenidos en cuenta al momento de efectuar intervenciones orientadas a la superación de problemáticas en salud pública. Si no son tenidos en cuenta, los esfuerzos pueden disolverse en la antesala de las intervenciones, en búsquedas infructuosas de sujetos a intervenir, en estrategias de seguridad alimentaria desfasadas de la estructura de tenencia de la tierra, así como en estrategias de intervención focalizadas en exceso por pequeños liderazgos incapaces de dirigir las intervenciones sobre el grueso de la población indígena afectada.

 

Corrupción y debilidad institucional

 

A esta realidad se suman, según los expertos, las precariedades acumuladas y la debilidad del Estado para responder a la situación a través del sistema público de salud. En el departamento de la Guajira es evidente la obsolescencia de la red de hospitales, la inexistencia de articulaciones funcionales entre las redes de hospitales del Estado y las Eps que han sido denunciadas por aceptar pagos y no prestar servicios, además de los problemas generados por la tercerización de los servicios de salud. La ausencia de un enfoque de tratamiento diferencial hacia las comunidades indígenas, es otras de las dificultades que posibilita la inoperancia de quienes deberían ser los primeros respondientes en la atención de la población afectada por desnutrición.

¿Y la corrupción? En una columna de opinión (5) titulada “Absurdos” desarrollada por María Jimena Duzán, se expone otro de los factores con fuertes incidencias en el actual estado de cosas. La periodista expone. “Los niños wayúu en La Guajira se están muriendo porque la corrupción les quitó todo, hasta dejarlos en los huesos: no vieron ni un peso de las regalías, pese a que el departamento recibió entre 2002 y 2011 [SIC, valor correspondiente a los años 1990 y 2010] el equivalente a la plata que le falta a Bogotá para construir la primera línea del metro es decir cerca de 4 billones de pesos. Tampoco les llegaron los aportes destinados para las comunidades Wayúu porque gran parte de ese dinero se quedó embolatado en las cabeceras municipales. Y por si esto fuera poco, el dinero destinado en el ICBF, para la alimentación de los niños, terminó dilapidándose en contratos con fundaciones ficticias que en realidad eran mamparas para desviar dineros a campañas políticas a costa del hambre de los niños. ¿En dónde se quedó esa plata que hoy tiene en la pobreza absoluta a la comunidad Wayúu y que ha cobrado la vida de 7.000 niños? Pues en obras inconclusas, en elefantes blancos, en niños fantasmas, en contratosde ficticios, en fundaciones sin ánimo de lucro que servían de mampara para los intereses de los políticos corruptos”.

Indignante manejo de los recursos públicos en un departamento con altos índices de corrupción, donde la administración se encuentra en manos de Oneida Pinto, lideresa política cuestionada por vínculos con redes políticas locales manchadas de sangre, narcotráfico y paramilitarismo (ver: http://www.desdeabajo.info/colombia/item/27503-territorios-tomados-por-el-neoliberalismo-el-paramilitarismo-y-la-corrupcion.html). La indignante situación de los cientos o miles de vidas que siguen extinguiéndose, sin que el Estado sepa cuántos han sido exactamente los infantes que han perecido en los últimos tres años a causa de la misma hambre que el país en cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio debió extinguir hacia en el 2015 (Ver: https://www.desdeabajo.info/sociedad/item/26928-objetivos-del-desarrollo-sostenible-ods-relevan-desde-el-2015-a-objetivos-de-desarrollo-del-milenio-odm.html), no son más que los impactos generados sobre comunidades vulnerables de la confluencia del cambio climático, el oprobioso manejo de la política local, los recursos públicos y la ausencia de políticas de salud sensatas en un departamentos en peores condiciones sociales del país.



La Guajira en cifras

 

La población del departamento de La Guajira se distribuye de la siguiente manera: cabeceras municipales 45 por ciento y áreas rurales 55 por ciento. En el resto del país la distribución equivale al 75 por ciento para cabeceras municipales y 25 por ciento para áreas rurales.

 

 

De acuerdo a las proyecciones del Dane hacia el 2015 la Guajira debió contar con 957.814 pobladores de los cuales 440.594 (46 por ciento) pertenecen a comunidades indígenas. Según el Plan Departamental de Desarrollo 2012–2015, La Guajira Primero: “En la distribución poblacional por edad puede observarse que predomina la gente joven, donde los niños entre los 0 y 9 años son el 25,99 por ciento; los jóvenes y adolescentes en el rango de 10 a 29 años, el 38,50 por ciento, los adultos entre los 30 y 59 años, el 28,45 por ciento y los mayores de 60 años, el 7,06 por ciento” (5).

El informe La Guajira frente a los Objetivos de Desarrollo del Milenio del PNUD Colombia consigna: “En 2010, la fecundidad de las mujeres alcanzó una tasa global4 (TGF) de 4,33 hijos por mujer, un 40% más que el promedio del país (3,1 hijos por mujer). Es decir la tasa de fecundidad no ha descendido como en el resto del país como consecuencia de los cambios socioeconómicos, [...] La mortalidad infantil en el departamento muestra una tendencia a la baja, pasando de 47,1 por mil nacidos vivos en el año 1993 a 39,37 en el 2005 y a 37,66 en el año 2009. No obstante, el ritmo de descenso ha sido lento y sus niveles superan el total nacional [15,02 muertes/1.000 nacimientos, tres veces]”.

 

 

En el mismo informe del Pnud se destaca que La Guajira es un departamento rico en recursos, aporta 1.3 por ciento del valor agregado nacional (generado por el carbón), opera la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo. Entre los años de 1995 y 2010 el departamento de La Guajira recibió 3.91 billones de pesos en regalías, según el PNUD: “[...] el promedio de regalías per cápita en el periodo 1995 – 2010 para el departamento de La Guajira fue uno de los mayores a nivel nacional, alcanzando los 359 mil pesos (solo superado por los departamentos petroleros de Casanare, Arauca y Meta)”.

Las regalías y los recursos recibidos por este departamento, en absoluto se reflejan en indicadores socio demográficos de calidad de vida y pobreza. Según el Pnud: “Para el año 2010 se estimaba que el 64,33por ciento de los habitantes de La Guajira vivían en situación de pobreza. Esto quiere decir que 526.694 guajiros y guajiras viven con ingresos mensuales inferiores a $187.079 pesos, que es el valor de la línea de pobreza para el 2010 (DANE, 2010)”. Según el Dane en su Boletín Técnico del 9 de junio del 2015: “En 2014 el porcentaje de personas en situación de pobreza [monetaria] para el departamento de La Guajira fue 53,0%, mientras que en 2013 fue 55,8 por ciento, con una disminución de 2,8 puntos porcentuales”. Para el 2014 la pobreza monetaria a nivel nacional fue equivalente al 30.6 por ciento.

Para el 2014 la pobreza extrema fue equivalente al 24.8 por ciento. Estimaciones del Dnp atribuyen un indice de necesidades básicas insatisfechas para las cabeceras municipales del departamento equivalente al 40 por ciento y para las áreas rurales de 91.92 por ciento. El indice de pobreza multidimensional, según los últimos datos censales disponibles (2005) atribuyen a La Guajira un índice de pobreza multidimensional del 80 por ciento.

Según la “Evaluación y seguimiento morbi-mortalidad y bajo peso al nacer por desnutrición departamento de La Guajira”, de la Gobernación: “La Guajira está considerado uno de los Departamentos de Colombia con más alta tasa de morbi – mortalidad por desnutrición del país. En lo corrido del año 2013 se han registrado 19 niños fallecidos por esta causa, uno (1) en Albania, uno (1) en Dibulla, uno (1) en Maicao, siete (7) en Manaure, seis (6) en Riohacha, uno (1) en San Juan del Cesar y dos (2) en Uribía. [...] Los casos identificados en su gran mayoría pertenecientes a la Comunidad Indígena Wayuu10 que habitan las zonas de la alta y media Guajira (ver anexo 1 mapas de municipios que presentan eventos de morbi - mortalidad y bajo peso al nacer en el Departamento de La Guajira)”.

 

(1) Crisis Humanitaria en la Guajira 2014. Acción integral de la Defensoría del Pueblo en el Departamento.

(2) http://www.elcolombiano.com/historico/proyecto_de_desviacion_del_rio_rancheria_les_duele_a_los_guajiros-DGEC_215024 

(3) “Desconocemos la geolocalización real de las comunidades indígenas y rurales del Departamento, y por lo tanto, resulta imposible planificar la actuación sobre las mismas. No existe un censo georeferenciado de comunidades indígenas y rurales en el Departamento, adicionalmente, se pudo determinas que la diferencia idiomática entre las comunidades indígenas y la población no indígena genera dificultades al momento de registrar el lugar de procedencia (nombre de la ranchería) donde reside los niños que son llevados a los centros de salud”. EVALUACIÓN Y SEGUIMIENTO MORBI – MORTALIDAD Y BAJO PESO AL NACER POR DESNUTRICIÓN DEPARTAMENTO DE LA GUAJIRA, Gobernación de la Guajira. Enero del 2014.

(4) La zona rural del municipio de Uribia, al norte de La Guajira, es la más afectada por la crisis causada por las restricciones en el comercio con Venezuela y otros factores subyacentes. No se visitaron los municipios de Maicao y Manaure pero, según indicaron representantes de lpapure (corregimiento de Maicao) que participaron en las reuniones organizadas durante la misión, la situación en algunas zonas de estos otros dos municipios sería similar. Los habitantes de los corregimientos y de sus comunidades más alejadas, en particular los menores de edad, madres gestantes y lactantes y los adultos mayores, son las poblaciones más afectadas por las dificultades de acceso a servicios básicos (principalmente agua y energía eléctrica), las grandes distancias, la dependencia de las economías locales casi exclusivamente con la moneda y el mercado del trabajo venezolanos, y por los altos costos (incremento de precios entre el 40% y el 200%) de bienes de producción colombiana. INFOME FINAL MIRA: ALTA GUAJIRA – URIBIA (LA GUAJIRA), COLOMBIA. OCHA. (18 AL 21 DE FEBRERO DEL 2014).

(5) http://www.semana.com/opinion/articulo/maria-jimena-duzan-desnutricion-en-la-guajira-es-responsabilidad-de-oneida-pinto/460444 . 2 de febrero del 2016

(6) Cita a la obra “Diagnostico del Mercado Laboral de La Guajira”. Bonilla, Edgar.


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