Viernes, 27 Febrero 2015 05:25

Noticias que no tienen quien las cuente

Noticias que no tienen quien las cuente

¿Qué tiene que pasar para que el mundo vea a México como lo que es: la tumba de los derechos humanos? La pregunta del periodista italiano Federico Mastrogiovanni queda en el aire frente a escritores, ensayistas y periodistas nacionales y extranjeros que el fin de semana participaron en una jornada de protesta organizada por PEN México, como parte de las actividades de la misión que realizó durante esta semana el PEN Club International.


El escenario no es alarmista ni mucho menos gratuito: en sólo ocho años, más de 162 mil personas han sido asesinadas y por lo menos 22 mil están desaparecidas. Y la prensa que debería contar estas historias está sometida a la censura criminal o a la autocensura de sobrevivencia. Plata o plomo ha sido la alternativa para muchos reporteros, fotógrafos y editores. Según cifras oficiales de la Procuraduría General de la República (PGR), en los últimos quince años, 103 periodistas han sido asesinados y 25 están desaparecidos.


La administración del priísta Enrique Peña Nieto debe garantizar la libertad de expresión y la libertad de prensa "antes de que la violencia se trague a la democracia mexicana", advirtió el canadiense John Ralston, presidente del PEN Club International, ante senadores de la Comisión de Justicia, cuyo presidente, Roberto Gil Zuarth, del derechista Partido Acción Nacional, reconoció que el país padece la violencia criminal "en un contexto de debilidad institucional".


México se hundió en una espiral de violencia que costó la vida de 121.683 personas en el sexenio de Felipe Calderón, entre 2006 y 2012. En los primeros 23 meses en Los Pinos del priísta Enrique Peña Nieto asesinaron a 41.015 personas. Dentro de estas cuentas, los casos de los periodistas asesinados y desaparecidos parecieran diluirse, pero según Ralston el 90 por ciento de los crímenes cometidos contra periodistas mexicanos queda impune, en gran medida debido a la "falta de voluntad política para lidiar con el problema".


En la que fue la tercera misión de PEN Club International en este país por tercer año consecutivo, miembros de esta organización sostuvieron encuentros con senadores, el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y los secretarios de Gobernación y de Relaciones Exteriores. En conferencia de prensa, el escritor y ensayista John Ralston aseguró que en México existe una "no santísima trinidad" de corrupción, violencia e impunidad que "sólo va a resolverse cuando haya una masa crítica de investigaciones, arrestos, juicios y sentencias en contra de los responsables de las agresiones contra periodistas, y no sólo criminales o policías, sino también altos funcionarios".


En la reunión con integrantes de la Comisión de Justicia del Senado de la República se presentó un reporte estadístico de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión de la PGR, el martes pasado. El registro abarca los 103 periodistas asesinados y los 25 de-saparecidos entre el 1º de enero de 2000 y el 31 de enero de este 2015, pero no incluye el creciente fenómeno de periodistas desplazados de sus lugares de origen ni mucho menos el exilio de una veintena de reporteros y fotógrafos que han debido huir del país –algunos con todo y familia– en busca de asilo en Canadá, Estados Unidos, España y Alemania, entre otros países.


Todo esto ocurre porque en México "hay una 'no santísima trinidad' de corrupción, violencia e impunidad que sólo va a resolverse cuando haya una masa crítica de investigaciones, arrestos, juicios y sentencias en contra de los responsables de las agresiones contra periodistas, y no sólo criminales o policías, sino también altos funcionarios", dijo Ralston.


Al menos cinco casos han ocurrido en la administración de Peña Nieto, según datos de Reporteros Sin Fronteras. Para la Fiscalía Especial, Chihuahua y Veracruz son los estados más peligrosos, con 16 periodistas asesinados en cada Estado, seguidos por Tamaulipas, con 13, y Guerrero, con 11.


La postura de PEN coincide con el informe sobre derechos humanos presentado esta semana por Amnistía Internacional, en el que se denunció que los periodistas y defensores de derechos humanos en México continúan sufriendo hostigamientos, amenazas e incluso asesinato.


El presidente del PEN Club International dijo que la administración de Peña Nieto "ha malgastado por dos años el tiempo y el bienestar de su gente al pretender que podían lidiar con la crisis negando o apagando la discusión pública de la misma, como si fuera un problema de relaciones públicas". Aun más, el gobierno mexicano rápidamente perdió "todo sentido de la realidad", como lo demostró "de una manera inesperada" la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.


Previamente, el fin de semana, el PEN premió al periodista italiano Mastrogiovanni junto al reportero español Pablo Ferri, ambos por investigaciones periodísticas relacionadas con desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales a manos del ejército mexicano. Una reportera mexicana fue premiada, pero debió permanecer en el anonimato, ante el riesgo que corre tras haber expuesto una red de prostitución dedicada a complacer al presidente del PRI en el Distrito Federal. También se reconoció a la oficina de Artículo 19 para México y Centroamérica. El premio más emotivo se entregó a la escritora y periodista Elena Poniatowska, por toda su obra.


En realidad, no fue una celebración, sino un reclamo por libertad de expresión irrestricta y una protesta contra la corrupción sistémica que alienta los asesinatos y las desapariciones por todo el país. El tono de la acción "PEN pregunta" lo dio Mastrogiovanni: "Después de ver políticos grotescos que venden su país a empresas y criminales o empresas criminales; después de ver la mentira del Estado como única forma de hablarle al pueblo; después de ver a 43 estudiantes desaparecidos, a un Estado buscar respuestas inaceptables, ridículas, grotescas, para cubrirse después de practicar la tortura impunemente. Después de todo esto, ¿qué tiene que pasar para que dentro y fuera de este país se empiece a hablar de crímenes de lesa humanidad? Después de todo esto, ¿qué más tiene que pasar para que se empiece a ver a México y se le califique como lo que es: la tumba de los derechos humanos?".


Poniatowska remató: "Quienes estamos aquí amamos a México y nos resulta imposible desligar este premio de las desapariciones de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y de la gran fosa en la que se ha convertido el Estado de Guerrero –dijo–. Gracias a los jóvenes y a sus marchas admirables, surge un movimiento que ya no es de desahogo, sino de rabia".

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Viernes, 26 Diciembre 2014 07:58

Una epidemia de asesinatos en Honduras

Una epidemia de asesinatos en Honduras

Desde bancos hasta jugueterías tienen las entradas vigiladas por seguridad privada con ametralladoras. Los militares son los encargados de resguardar las escuelas y de cumplir las tareas que le correspondían a la policía, como sucede en México.


Honduras es un país repleto de armas, con un promedio de veinte asesinatos diarios que ha naturalizado la barbarie. Desde bancos hasta jugueterías tienen las entradas vigiladas por seguridad privada con ametralladoras. Por otro lado, los militares son los encargados de resguardar las escuelas y de cumplir las tareas que le correspondían a la policía, ya que según el gobierno, y como en México, ésta fue relegada tras haber sido corrompida por el narcotráfico.


"Un policía mal pagado, un policía discriminado, un policía que sabe que está exponiendo su vida y que cualquiera de estos días va a dejar a su familia desprotegida, es presa fácil de cualquier ofrecimiento por parte de la delincuencia común o por la organizada", dice María Luisa Borjas, ex jefa de Asuntos Internos de la Policía Nacional, removida de su cargo por denunciar que el jefe del Estado Mayor Conjunto había participado en una banda que robaba autos.


Pero en vez de mejorar la calidad de la policía, el ex presidente Porfirio Lobo Sosa sacó a los militares a la calle a mediados del 2012. Al mes, ya habían asesinado por la espalda a un joven de quince años que no frenó en un retén para que su padre no descubriera que le había usado la moto sin permiso. "Ya estamos cansados de decirles que no están preparados para lidiar con la sociedad. Ellos están preparados para otros menesteres, están entrenados para matar", denuncia Wilfredo Yanez, papá de la víctima, parado en la escena del asesinato, donde aún hay marcas de las balas que le dispararon a su hijo Ebed.


Omar Rivera, de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), indica que la ola de violencia se da en un contexto de aumento de presupuesto militar y disminución de los de salud, educación y servicios públicos. "Honduras es el segundo país que más ha incrementado su presupuesto militar en los últimos años (58 por ciento desde 2010) en América latina después de Paraguay", señaló.


Aunque los militares tienen cada vez más poder, las muertes violentas no dejan de crecer. A pesar de que el gobierno aseguraba haber reducido el número a 69 sobre cien mil, la cifra es desmentida por la Organización Mundial de la Salud, con un informe publicado hace dos semanas, que ubica a Honduras entre los países más violentos del mundo. El informe de la OMS afirma que en realidad Honduras alcanza los 103,9 muertos por cada cien mil. En el continente, la segunda distante es Venezuela, con 57,6, mientras que Argentina ostenta 6 cada cien mil.


El contraste entre Honduras y sus vecinos inmediatos es aún más llamativo. "A dos horas de Tegucigalpa, los índices de seguridad en Nicaragua son totalmente inversos (13 homicidios cada cien mil), porque ese país se dio cuenta de que tenía que atacar el problema desde un punto de vista integral", ilustra Carlos Sierra, coordinador del Area de Seguridad del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (Ciprodeh).


Para Neesa Medina, especialista en femicidios, Honduras no sólo carece de un plan integral para aplacar la violencia, sino que la alienta a través del alto nivel de impunidad que garantiza su ineficaz sisterma judicial. "El Estado no sólo promueve la violencia y el armamento a su población, sino que la perpetúa a través de la impunidad del 95 por ciento de los casos de muertes violentas de mujeres que se dan a diario", apuntó la especialista. Según la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el porcentaje de casos que terminan sin condena asciende a 98 por ciento cuando se trata de delitos por violación a los derechos humanos. Es que ni la fama que da ser Miss Honduras protege a las jóvenes. María José Alvarado apareció asesinada a balazos junto a su hermana hace un mes, justo el día en que debía volar a Londres para participar del concurso Miss Mundo.


Uno de los oficios más peligrosos en Honduras es el de conductor de transporte público. De acuerdo con el Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh), más de cien choferes de colectivos han sido asesinados este año. Yeleni Cruz, usuaria habitual de dicho transporte, sabe a lo que se expone. "El impuesto de guerra es que los mareros te piden una cuota mensual para que vos puedas tener tu negocio sin ser acribillado, porque ellos tienen el control de las drogas y el control del transporte público", describe mientras hace fila en la parada.


La violencia aqueja a toda la población, pero desde la sociedad civil afirman que practica una persecución colectiva para aprovecharse de los sectores más vulnerables. "Afecta a ciertas poblaciones como los indígenas, por las zonas con recursos naturales. Otros grupos vulnerables han sido los periodistas, abogados, líderes campesinos y miembros de la comunidad Lgtbi", afirma Erick Martínez, del Ciprodeh.


Mientras tanto, el actual presidente Juan Orlando Hernández ha lanzado este año los Guardianes de la Patria, una iniciativa para que chicos rodeados de militares reciban educación cívica y religiosa los fines de semana. Por primera vez en su historia, el Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas le envió una carta formal al presidente donde le solicita "abstenerse de implicar a niños y niñas en actividades como las visitas escolares a bases militares o los actos militares en los centros educativos", según relata Wilmer Vázquez, director de la Red pro niños, jóvenes y adolescentes Coiproden.


En Honduras un permiso para portar armas durante cuatro años vale sólo quince dólares. Berta Oliva, fundadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), traza un paralelismo con las peores épocas del terrorismo de Estado. "Los mismos actores del pasado –afirma– han creado esta inseguridad para vender después políticas de seguridad."

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Verdad y Memoria, pero sin Justicia en Brasil

Ha sido una ceremonia breve, solemne y emotiva, que llevó a la presidenta Dilma Rousseff –ella misma víctima de la brutalidad de la dictadura, que la torturó– a llorar. Luego de trabajar durante dos años y siete meses, de oír 1116 testimonios, de ellos 633 en sesiones cerradas, de reunir 4328 páginas que fueron resumidas en un informe final de 976 hojas con otras 700 de "adjuntos y anexos", la Comisión Nacional de la Verdad oficialmente instalada por Dilma Rousseff terminó sus trabajos.


Son 377 personas, en su mayoría militares y policías, denunciadas como responsables directos por todo tipo de violación de derechos humanos en el período de la dictadura cívico-militar que duró 21 años, entre 1964 y 1985. Casi todos están muertos, inclusive los cinco generales dictadores. Hay, en la lista, médicos legistas que falsificaron certificados de defunción y diplomáticos que controlaban acciones de espionaje y secuestro de brasileños en el exterior, con destaque para los que ocuparon puestos en Montevideo y principalmente en Buenos Aires. Un ex ministro de Relaciones Exteriores, Azeredo da Silveira, fue especialmente activo en sus tiempos de embajador brasileño en la capital argentina.


El informe suscitó elogios del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon (ver aparte) y la ira esperada e incontrolada de militares retirados. En la lista de denunciados hay 88 oficiales de las tres fuerzas armadas. Pocos siguen vivos. Uno de ellos, el general del ejército Nilton Cerqueira, hizo un pronunciamiento que bien refleja el sentimiento de sus pares: "¿Yo, que cumplí la ley, soy el que violó derechos humanos? ¿Y los terroristas? ¿Y la terrorista que hoy preside el país?".

El general Cerqueira siempre mereció la admiración de sus compañeros por haber matado al ex capitán del ejército Carlos Lamarca, que abandonó el ejército para comandar una organización guerrillera. Fue localizado mientras dormía bajo un árbol en el interior de Bahía. Estaba desnutrido y enfermo. Su organización había sido diezmada y él deambulaba sin otra compañía que la de un muchacho de 18 años, último sobreviviente de su grupo. Cerqueira podría haberlo detenido. Prefirió asesinarlo sin darle posibilidad de reaccionar, y se hizo héroe.

Por la tarde, el Club Militar, que reúne a poco más de 16 mil socios, entre militares retirados, otros en actividad y algunos civiles, divulgó un comunicado. Ninguna sorpresa: clasificó el informe de la Comisión Nacional de la Verdad como una sarta de "medias verdades, calumnias y mentiras enteras". Para el presidente del Club, general retirado Gilberto Pimentel, el texto merece el calificativo de "risible".

A lo largo del tiempo en que la Comisión trabajó, las fuerzas armadas dejaron claro que no contribuirían con ninguna información. Hace poco más de un mes, los integrantes de la Comisión obtuvieron indicios concretos de la existencia de al menos dos rollos de microfilms en dependencias del ejército y la marina en Río de Janeiro. Se reunieron con el ministro de Defensa, embajador Celso Amorim, pidiendo que los rollos fuesen encaminados a la Comisión. A raíz de la legislación que la creó, la Comisión tenía poder para recurrir a la Justicia y los militares serían obligados a entregar el material solicitado. Sus integrantes prefirieron negociar. Amorim se reunió con el brigadista Junini Saito, comandante de la aeronáutica, con el general Enzo Peri, del ejército, y el almirante Moura Neto, de la marina. Los tres respondieron, en monótono unísono, que la información no tenía ningún sentido. Los miembros de la Comisión de la Verdad entregaron detalles exactos de la localización –edificio, piso, sala– de los rollos de microfilms. En vano. Prevaleció la orientación de no confrontar de manera directa con los militares.


Hubo, a lo largo de sus trabajos, innumerables ocasiones en que los comandantes de las tres fuerzas armadas se negaron claramente a colaborar. Quizá la más impactante haya sido cuando la Comisión pidió que se investigaran nueve unidades militares en que hubo torturas y asesinatos. El pedido incluía fechas, localización y nombres de las víctimas y también el testimonio juramentado de sobrevivientes.

La respuesta de ejército, aeronáutica y marina fue de una ironía olímpica: dijeron no haber hallado indicio alguno de "uso inapropiado de tales instalaciones". Es decir: torturar y asesinar fueron, en determinada época, los fines apropiados de instalaciones militares en Brasil.


El informe final de la Comisión Nacional de la Verdad poca información agrega a lo ya sabido. Trabajos anteriores, como el "Brasil Nunca Más", iniciativa del entonces cardenal arzobispo de San Pablo don Paulo Evaristo Arns, y de su par de la Iglesia Presbiteriana, Jaime Wright, o el informe "Derecho a la Memoria y a la Verdad", publicado por la Secretaría de Derechos Humanos nacional durante la gestión de Paulo Vannuchi, un ex preso político, ya habían revelado todo el funcionamiento del terrorismo de Estado, con nombres de torturadores y asesinos, así como los métodos de la represión.
Sin embargo, por primera vez los responsables son denunciados bajo el sello de la Presidencia de la República. Y también por primera vez se denuncia formal y oficialmente lo ya sabido: la brutalidad fue resultado de un sistema establecido por órdenes directas de los generales que se apoderaron de la presidencia del país.


Se revelan detalles de los lazos con colaboradores extranjeros más allá de la Operación Cóndor, se confirma que entre 1971 y 1974 un alto funcionario del Consulado de Estados Unidos en San Pablo visitó nada menos que 47 veces la Operación Bandeirantes, la OBAN, en la época el principal centro clandestino de tortura y muerte de la ciudad (Dilma Rousseff pasó por el lugar).

Se admite que nada menos que 6591 militares de las tres armas fueron perseguidos (muchos de ellos presos y torturados) por no haber adherido al golpe de 1964. Se confirma que entre los articuladores del golpe estaba Julio Mesquita Filho, entonces dueño del influyente diario O Estado de S.Paulo, y que el propietario de otro gran diario, Folha de S.Paulo, Otavio Frias de Oliveira, no sólo colaboró prestando vehículos de la empresa para el traslado clandestino de secuestrados sino que fue uno de los financiadores civiles de la OBAN.

Un detalle del Informe de la Comisión Nacional de la Verdad causó furiosa irritación entre los militares: se propone que se inculpe judicialmente a los denunciados y que se revise la Ley de Amnistía que protege a los que cometieron crímenes de lesa humanidad. Además de militares, todos los grandes medios de comunicación también critican la iniciativa.
E

l gobierno, a su vez, prefirió no manifestarse sobre el tema. De alguna manera ha sido la contrapartida por no haber confrontado la negativa de los comandantes militares a colaborar.

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México vive una revolución pasiva, asegura Enrique Semo

Lo que estamos viviendo en México es lo que Antonio Gramsci denominó revolución pasiva, cuyo resultado no está escrito todavía. Habla el historiador Enrique Semo, que este año recibirá, junto con el investigador y antropólogo Néstor García Canclini, el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía. Ese es el motivo de esta entrevista.


Lo que la historia tiene para enseñarnos en este momento de crisis que vive el país son muchas cosas. Nos ofrece un sinfín de enseñanzas, siempre y cuando se comprenda que no hay dos circunstancias iguales, que siempre hay diferencias, pero en esencia hay muchas lecciones, y los que no saben tomarlas cometen muchos errores, señala Semo Calev.


El ejemplo específico de ello es que en la historia del país ha habido en tres ocasiones –al final de los siglos XVIII, XIX y XX– un fenómeno muy parecido: Gramsci lo llamó revolución pasiva, que es cuando una clase gobernante quiere transformar el país para modernizarlo. En ese plan de modernización puede haber muchos aspectos positivos, pero lo quieren hacer sin tomar en cuenta las necesidades, los sueños, la mentalidad del pueblo, incluso despreciando al pueblo. Eso son revoluciones pasivas y en la historia de México hay tres: una se dio con las reformas borbónicas, a finales del siglo XVIII; otra fue 100 años después, en el periodo de Porfirio Díaz.


La tercera es ahora con los neoliberales "que quisieron modernizar al país. Escogieron un camino que era adelgazar al Estado, darle a la empresa privada mucho más juego en todos los aspectos de la economía, abrirse al capital extranjero, que es el único que tiene los avances técnicos de la nueva revolución que es la informática; escogieron este otro camino.

Las dos primeras revoluciones pasivas acabaron en revoluciones activas: la de Independencia y la gran Revolución mexicana. ¿Cómo va a acabar la de este siglo? Eso no está escrito todavía.


–¿Hay salida a esta crisis?

–Toda crisis tiene su salida. No hay crisis sin salidas, sólo que a veces las salidas son peores que las crisis y otras son una superación de la crisis. Al final del porfiriato, México había avanzado mucho pero su pueblo no. ¿Estaba mejor un comunero, un miembro de la comunidad? No, definitivamente no. Estaba peor, habían perdido todas sus tierras; el obrero había perdido derechos que antes tenía como campesino o como artesano.

Rosa Luxemburgo, en plena Primera Guerra Mundial, de la que ahora se conmemoran 100 años, dijo que la humanidad tenía dos salidas: el socialismo o la barbarie. No nos olvidemos nunca de eso, que es profundamente cierto y vigente. En la salida de las crisis puede haber las dos cosas.

Enrique Semo nació en Bulgaria en 1930 y fue durante su infancia que comenzó su pasión por la historia. Más adelante estudió economía y después historia económica. Hoy es profesor de la Facultad de Economía y maestro emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México.


De regreso a su infancia y al momento en que decide dedicarse a la historia: "Cuando era muy niño, mis primeras lecturas fueron de realidades exóticas. Por ejemplo leía a Salgari, Sandokan, en unas islas que ni sabía dónde era pero me imaginaba, o a un escritor alemán que escribía sobre los indios norteamericanos. Mi madre, que conocía buena parte de la literatura romántica francesa, me contó partes de Los miserables, pero con tal pasión estaba ella comprometida con Jean Valjean y sus aventuras. Oír de los franceses, de Sandokan, de Emilio Salgari, obviamente esas historias tremendamente diferentes mostraban la gran riqueza de los pueblos. También me contaba mucho historias de Panait Istrati, un autor rumano que escribía sobre los campesinos rumanos, y ella me contaba de las rebeliones y de todo eso".


Más adelante estudió economía antes que historia, pero me parecía que algo faltaba en la teoría económica que yo leía. Leí a varios economistas que decían que sin la historia la economía estaba coja, no podía por sí misma explicar todas las cosas que había que tener en cuenta del pasado: la cultura del pueblo, la política y otra vez la historia. Por fin acabé agarrando la historia económica, algo intermedio, y mi título de doctorado, que es el PhD, lo obtuve en una universidad que ya no existe, en la Universidad Humboldt de la Alemania Democrática, que tampoco existe. Doctor en filosofía es el título general, con especialidad en historia económica.

Su infancia hasta los nueve años transcurrió en Bulgaria; fue bastante tranquila. Hijo de padres sefarditas, en su casa se hablaban dos idiomas: el búlgaro y el español. Bueno, un español muy arcaico y con palabras turcas, francesas, pero español. Entonces ésta era el medio y era una familia de clase media, y yo pasé una infancia hasta los nueve bastante normal. Su padre era experto en divisas y su madre ama de casa, pero con muchas aficiones, entre ellas la lectura, además de que era políglota.

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, sus padres se encontraban en París y fueron unos tíos quienes lo llevaron hasta la capital francesa. Su hermana, ocho años mayor, se enamoró de un militar, se casó y se quedó. Comenzó entonces la huida: primero a París, y con la llegada de los alemanes salieron hacia Marsella.


En el camino había ametrallamientos, bombas, siempre para crear el caos. En Marsella estuvimos dos años y medio, casi tres. Marsella era un lugar muy especial y llena de refugiados de toda Europa. Dígame cualquier nacionalidad y seguro que había alguien. Era una Casablanca grandota, eso era Marsella.


Ahí aprendió francés, uno de los seis idiomas que habla. Fue entonces cuando su padre se dio cuenta de que los alemanes llegarían a esa zona de Francia, así que consiguió la visa que pudo. México. Eso decía el documento. Mi padre se hubiera ido a cualquier lado. Cuando nos dijeron México, lo buscó en el mapa porque no sabía qué era México. Para un europeo del este, era decir ahora Tombuctú.

El viaje a México fue en barco. Viajamos en el famoso San Tomé, que era originalmente un barco de carga que había sido transformado en barco de pasajeros poniendo literas de dos pisos en las bodegas. Hombres y mujeres estaban separados. Unos señores tenían dificultades para entrar en el segundo piso y nosotros ayudábamos empujándolos en la noche y en la mañana jalándolos. Nos daban de sus manzanas como pago.


Esa fue toda una aventura, recuerda, "pero una aventura mareada porque las pastillas que había para el mareo no eran buenas. Era un grupo muy interesante de gente: primeramente españoles, refugiados de la Guerra Civil de España, y después de eso de todo, muchos judíos. Entre ellos venían con nosotros varias personalidades que después fueron conocidas en México; por ejemplo, había una niña como de 16 años, española –o creíamos que era española–, que cantaba y bailaba muy impresionantemente y siempre, a cualquier provocación, se ponía a cantar y bailar, después fue soprano, primera soprano de la ópera mexicana: Rosita Rimoch. Había varios científicos españoles también que después fueron maestros de la Universidad Nacional Autónoma de México".


Desembarcaron en Veracruz y después llegaron a la ciudad de México. La primera noche en un hotel me caí de la cama, porque creía que estaba en el mar todavía. Me tuvo que calmar mi madre, y después fui a una escuela que era de acuerdo con el pensamiento de mis padres, la adecuada, porque todos los maestros hablaban francés, y eran los padres salecianos. O sea: fui a una escuela católica, yo que provenía de una familia judía.


Más adelante viajó a Israel, para estudiar economía, y trabajó en un kibutz. Ha ido de un lugar a otro del mundo, ya como estudiante, como profesor o impartiendo conferencias, pero su hogar era México, país cuya nacionalidad adoptó –la cual ya habían tomado sus padres– a los 21 años.

Dos veces participó en la administración pública: primero en la Secretaría de Agricultura, a los 23 o 24 años, y en 2000 en la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Fueron los últimos años en la administración pública y todavía estoy digiriendo las lecciones.

Es autor, entre otros, de Entre crisis te veas, Viaje alrededor de la izquierda, Historia mexicana y lucha de clases, La crisis actual del capitalismo, Historia económica y social de la Nueva España y La búsqueda, dividida en dos volúmenes: La izquierda mexicana en los albores del siglo XXI y La izquierda y el fin del régimen de partido de Estado 1994-2000. Actualmente tiene varios proyectos, uno de ellos es el libro La conquista sin fin.

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Sábado, 22 Noviembre 2014 08:30

"Han jugado con nuestros sentimientos"

"Han jugado con nuestros sentimientos"

La rabia les impide agotarse a casi dos meses de zozobra, de dolor, de llanto. La dignidad que transpiran moviliza a cientos de miles por todo el mundo. La humildad de sus corazones resuena por todo México.

 

"Son 52 noches sin nuestros hijos y el gobierno no ha respondido, no ha realizado ninguna investigación seria para nosotros, sólo ha habido simulación", dice un puñado de campesinos a una masa urbana que los acompañaba en el Zócalo la noche del jueves. "No estamos cansados, estamos enojados porque han jugado con nuestros sentimientos. El gobierno, en lugar de resolver el caso, ha amenazado a los padres y a quienes están en la movilización popular."


Son los padres y las madres de 46 estudiantes normalistas de Ayotzinapa (tres asesinados y 43 desaparecidos el 26 de septiembre) quienes encabezan el hastío. Con ellos, son decenas de miles los que están aquí, pero son muchos más los indignados que los acompañan en decenas de países que se suman a la Cuarta Jornada Global de solidaridad y protesta. Es gran parte de la sociedad civil que denuncia "¡Fue el Estado!". Son demasiados los que exigen "¡Fuera Peña!". Son todos los que reclaman "¡Justicia!". Emocionan los miles de estudiantes de cientos de preparatorias y universidades que corean consignas cargadas de ilusión. Sus rostros irradian la esperanza de cambiar el mundo que les espera. Muchos viejos marchan junto a ellos, confirmando que es posible.


Vienen a escuchar a los padres de los desaparecidos, que van ganando tablas conforme su duelo marcha por el país y la impotencia cede el paso a la estatura moral que se nutre de cientos de miles de personas que los arropan y les recuerdan a cada paso que no están solos. Han recorrido el norte, el centro y el sur del país durante varios días antes de llegar la tarde del miércoles a Ciudad de México. Las tres caravanas en que se dividieron se llaman Julio César Mondragón Fuentes, Daniel Solís Gallardo y Julio César Ramírez Nava. Honran así la memoria de los tres estudiantes asesinados con saña en Iguala (el primero de ellos, torturado y desollado) la misma noche en que la policía municipal los atacó, capturó y desapareció a otros 43 jóvenes que soñaban con ser maestros. Ahora están de vuelta en el corazón político de Ciudad de México, y su discurso es cada vez mejor articulado; el mensaje, más preciso.


Felipe de la Cruz, padre de uno de los 43 estudiantes desaparecidos, abre el mitin del jueves con renovada elocuencia: "Hoy queremos decirles que no sólo es Guerrero, gracias a las caravanas nos dimos cuenta de que fosas clandestinas y desaparecidos hay en todo el país. Hoy, 20 de noviembre, no festejamos el 104º aniversario del inicio de la Revolución Mexicana. Si estamos aquí parados es porque los gobernantes han mutilado nuestra Constitución en su beneficio y para justificar sus actos".


Uno de los manifestantes responde a Peña Nieto y su weberiana amenaza en contra de ellos: "Usted asegura estar facultado para usar la fuerza pública, pero se olvida de que el pueblo tiene otras facultades y justo aquí está para exigir cuentas", dice desde lo alto del templete montado a las puertas de Palacio Nacional.


Son dos madres las que desgarran la noche con la esperanza que las guía y la desconfianza en sus victimarios: "El Estado quiere cerrar el caso con las mentiras del procurador, pero desde aquí les decimos que los padres somos muy dignos y, sin importar el cansancio, no nos detendremos hasta encontrar a nuestros hijos. Estamos seguros de que el gobierno sabe dónde están", dice una de ellas, reacia a la versión oficial que pretende dar por muertos a los estudiantes desaparecidos. Otra toma el micrófono a su turno, como si pensara en voz alta: "Sólo quiero decirles que si el crimen organizado se los hubiera llevado, sus cuerpos ya hubieran aparecido, como el resto de los que han sido ejecutados. Pero el hecho de que sigan desaparecidos muestra que se los llevó el gobierno y ellos saben dónde están".


Las mujeres rematan con un mensaje al presidente: "Así tengan miles de detenidos, a nosotros no nos interesa, queremos a nuestros hijos y nada más. Y queremos decirle al señor Peña Nieto que si él y su gabinete no pueden, que se vayan". La plaza responde "¡Fuera Peña!".
Terminado el mitin, infiltrados desatan una violencia quirúrgica que justifica la entrada al Zócalo de granaderos y policía federal. Arrasan parejo a toletazos: lo mismo caen manifestantes rezagados que familias con ancianos y niños que no saben leer las ignominiosas señales que anuncian la confrontación. Más de una hora de golpes y persecuciones dirigidas, escenificadas para las cámaras de los noticieros que, poco después, saturarán el espacio de la televisión abierta con imágenes ad hoc. Conductores, reporteros, políticos, opinadores e intelectuales que llevan décadas viviendo como amanuenses del poder dedican largas peroratas a violencias orquestadas, en lugar de responder a la demanda de justicia que recorre el país. Junto con la mayor parte de las primeras planas de ayer, la prensa alineada al oficialismo ofrece una cobertura maniquea que invisibiliza a una sociedad civil harta de la impunidad, del abuso de poder y del secuestro del Estado por políticos material y moralmente corruptos. En la refriega, una docena de reporteros y fotógrafos es golpeada frente al Palacio Nacional.


Los policías toman el Zócalo cuando aún resuena la advertencia final que llegó de Ayotzinapa: "Estamos determinados a cambiar de una vez por todas este país; estamos dispuestos a mandar a la fregada a las instituciones, porque ya no sirven. Apostamos por la vía pacífica, pero no se puede hablar de paz cuando nos faltan 43 jóvenes. No se puede hablar de gobernabilidad cuando envían a sus provocadores y policías a reprimir al pueblo. Y eso debemos cambiarlo".
Mientras, el mundo mira el poder en México y se pregunta: ¿acaso están sordos?

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Jueves, 06 Noviembre 2014 07:28

Muertes gratuitas

Muertes gratuitas

Diariamente perecen 18.000 niños, más de 6 millones por año por causas totalmente evitables. Son muertes gratuitas. Las tres causas principales son la desnutrición, que los coloca en extrema vulnerabilidad; la falta de agua potable, con la consiguiente ingestión de agua contaminada, y la ausencia de instalaciones sanitarias. Pasan hambre 842 millones de personas, en un mundo que produce alimentos que podrían abastecer a una población muy superior a la actual. Más de 700 millones no tienen acceso a agua potable y 1000 millones de personas hacen sus necesidades a cielo abierto.

Las tres causales se refuerzan mutuamente. Una reciente investigación en la India, que tiene más de un 40 por ciento de niños desnutridos, exploró un enigma. Algunas políticas sociales hicieron llegar alimentos a niños desnutridos. Cuando se los comparó con otros desnutridos que no los recibieron, se comprobó que todos estaban igual. Una razón central fue que el 50 por ciento de la población se ve obligada a hacer sus deposiciones a cielo abierto por la dramática carencia de instalaciones sanitarias. El nivel de contaminación produce infecciones bacterianas repetidas en los niños. Ellas dañan significativamente su aparato digestivo, que no puede metabolizar los alimentos.


Por otra parte, según Unicef, la ingestión repetida de agua contaminada lleva a que los niños con diarrea se debiliten y puedan contraer neumonía y otras enfermedades graves. Asimismo, puede producir un daño cognoscitivo permanente.

 

Una de las desigualdades más groseras es el acceso al agua. Según la ONU, una persona debe poder contar con un mínimo de 20 litros de agua diarios. Se estima que más de 1000 millones tienen menos de 5 litros diarios. En los países desarrollados se consumen 400 litros diarios per cápita.
La alimentación de los niños en los primeros 1000 días de vida es crucial para toda su existencia.


Si carecen de algunos de los micronutrientes necesarios, contraerán enfermedades agudas.


Amartya Sen realizó una constatación sorprendente (ver Amartya Sen/Bernardo Kliksberg, Primero la Gente). Encontró que reconstruyendo las series estadísticas sobre esperanza de vida en Inglaterra en el siglo XX, el período en que mejoraron fue la Segunda Guerra. El país tuvo que racionar alimentos y distribuirlos equitativamente. Ello mejoró el nivel nutricional promedio.


Alimentación, agua segura, instalaciones sanitarias, deberían ser derechos básicos totalmente garantizados para todos los habitantes del planeta. No lo son. Matan niños, silenciosamente. En mayor escala que ninguna guerra.
Atando cabos
Las grandes discusiones sobre las alternativas de modelos económicos y sociales están envueltas para la ciudadanía con frecuencia en una bruma. Están plagadas de mitos, falacias, coartadas, argumentos justificatorios, racionalizaciones que en definitiva impiden "atar cabos", conectar efectos con causas y poder identificar lo que es más conveniente para el bienestar colectivo.


Uno de los temas donde se observa con mayor fuerza el esfuerzo sistemático para que la gente "no ate cabos" es el de las conexiones entre pobreza y desigualdad.


Se explica. Cómo justificar la actual explosión de desigualdades, que ha llevado a niveles escandalosos las brechas de ingresos, activos, acceso a educación y salud.


El 1 por ciento más rico ya domina más del 50 por ciento del producto bruto mundial. A su interior, una porción ínfima, 86 personas, tiene más que los 3500 millones personas de menores recursos del mundo.


Los muy ricos, según describen los informes de bancos suizos, cuando desean que su dentista los vea, adquieren sus servicios en exclusividad, y le mandan un avión esté donde esté. Un príncipe saudita se compró un Boeing para 300 pasajeros para su uso personal. En él instaló un trono, para que la servidumbre y los familiares que viajen con él le rindan homenaje permanente.


Hay una ofensiva de think tanks sobre la idea de que riqueza y pobreza no tienen vasos conectores.


Los que son muy ricos es por mérito propio. Los que quedaron abajo es un problema totalmente diferente. Se debe a sus características personales, su falta de iniciativa, su indolencia, o a las de su familia, que no hizo lo suficiente para darles educación.


Si la ciudadanía no ata cabos, las grandes disparidades quedan legitimidas. Entre otras, la brillante senadora Elizabeth Warren, nueva estrella intelectual del Partido Demócrata (la profesora de Harvard que preparó la ley de regulación financiera después de la crisis del 2008/9 y que ocupa la banca que perteneció a Edward Kennedy), insiste dirigiéndose a los más ricos sobre esas conexiones. Su argumentación es: a ustedes les ha ido muy bien, pero la inmensa mayoría tenemos mucho que ver con eso. Sus empresas existen y rinden grandes beneficios porque el pueblo americano construyó con sus impuestos los puentes, los caminos, la infraestructura, las escuelas donde se formaron sus operarios y muchas otras cosas. El Premio Nobel de Economía Robert Solow es muy directo. Dice que detrás de la disparada de las desigualdades están la destrucción del movimiento sindical que ha dejado a los trabajadores sin protección, el desmantelamiento de la legislación social y los sueldos muy bajos. Como lo demostró Thomas Piketty, desde 1970 la participación del capital en el producto crece y la de los asalariados baja sistemáticamente.


Sueldos bajos, precarización de los trabajos, outsourcing, situaciones monopólicas, elusión de impuestos a través de declarar las ganancias en paraísos fiscales, auge de la especulación financiera, son algunas de las bases del crecimiento casi exponencial de las fortunas del 1 por ciento.


La contracara son las grandes masas de trabajadores con ingresos que los colocan por debajo de la pobreza, los precios en ascenso de los bienes básicos, la fiscalidad regresiva, la incertidumbre laboral severa ante la flexibilización de los mercados laborales.


La presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellan, alertó recientemente sobre las desigualdades y sus efectos corrosivos. Señaló que, mientras el financiamiento público para educación temprana no ha crecido desde la recesión, el costo de la educación superior siguió aumentando. Eso hará más difícil para los jóvenes pobres llegar a las universidades. También subrayó la caída en la formación de pymes.


No es que en el mundo hay pobreza y hay desigualdad. Una causa eje, no exclusiva pero muy central de la pobreza, es la desigualdad.
Costaría 0,25 centavos de dólar diario darle a un niño desnutrido una taza de micronutrientes con todos los que necesita. Con aproximadamente 540 millones de dólares se podría dar esos nutrientes a los 6 millones de niños que mueren anualmente por males de la pobreza. Esto significa una cuarta parte de lo que cada uno de los 300 más ricos ganaron en el 2013.


El papa Francisco puso los puntos sobre las íes sobre esas conexiones. Señaló (2/10/14): "En los Estados más ricos la globalización aumentó el abismo entre los grupos sociales creando más desigualdad y nueva pobreza".

 

Por Bernardo Kliksberg. Puede ampliarse en El Informe Kliksberg. El otro me importa (Encuentro), que termina de ser nominado por la Academia para el Premio Emmy Internacional (categoría Arte).

 

 

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Padres de los normalistas dan dos días de plazo al gobierno para que aparezcan

Del Zócalo a Paseo de la Reforma, la masa estudiantil entró en ebullición, con irreverencia e indignación. Confluencia de pasiones de decenas de miles que salieron a las calles –en una de las movilizaciones más nutridas de los años recientes– para hacer tabla rasa de los políticos y sin distingo de cargos, federales o estatales, sentenciaron de manera sumaria: ¡Asesinos! O acaso ya tienen identificado al culpable, como señaló una pancarta de la Facultad de Filosofía y Letras: Ayotzinapa, fue el Estado.


Fue una ebullición con tintes de rebelión. El destino de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa catalizó el drama de los desaparecidos que arrastra el país desde hace años y que ahora es repudiado a coro por los jóvenes que reclaman: "PRI, PAN, PRD=narcogobierno", un gobierno al que sin regateos le imputan la responsabilidad principal en la tragedia de Ayotzinapa.


Nos arrancaron tanto que hasta el miedo se llevaron, decía una de las miles de pancartas enarboladas en el Día de Acción Global por Ayotzinapa, cuya convocatoria unificó ayer a la comunidad estudiantil que salió a las calles en una marcha multitudinaria. A saber las cifras, pero cuando los padres de los jóvenes desaparecidos comenzaban a hablar frente a las puertas de Palacio Nacional, el último contingente sorteaba la glorieta de Colón y pasadas las 21:30 horas ingresaba a la Plaza de la Constitución.


Muerte, sangre, corrupción


Incontables escuelas hicieron acto de presencia en la movilización e insólitamente entre ellas hubo grupos del Instituto Tecnológico Autónomo de México. Cada conjunto se esforzó por plasmar su identidad escolar, pero hubo denominadores comunes que los unificaron en la protesta: muerte, sangre, corrupción, desaparecidos.

Y algo más: gran parte de los contingentes llevaron a niveles más altos la responsabilidad de los hechos de Ayotzinapa y corearon: ¡Fuera Peña!

En la vanguardia de la movilización, padres y madres de los normalistas desaparecidos. Con la tristeza a cuestas llevaban consigo los retratos de sus hijos, de quienes nada saben desde hace 27 días. Caminaron en silencio la mayor parte del trayecto, pero a ratos algunos desahogaron su impotencia y exigieron, por enésima vez, la renuncia del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, y que se castigue a los culpables de los homicidios y desapariciones de normalistas, para rematar con una advertencia: si las autoridades estatales y federales no pueden hacer justicia, que se vayan todos.
Alexander, ¡vivo!; Martín, ¡vivo!; Carlos, ¡vivo! Uno a uno se pasó lista a los estudiantes desaparecidos mientras la manifestación recorría Paseo de la Reforma y avenida Juárez rumbo al Zócalo.


El paso de los familiares de los normalistas y de sus compañeros de estudios fue atestiguado por miles de personas que formaron vallas a los costados de los contingentes a lo largo de Reforma.

Con enormes retratos de los jóvenes desaparecidos, la vanguardia del contingente entró al Zócalo. Se colocó en la parte central del templete, desde el cual los oradores recordaron una y otra vez: Nos faltan 43 compañeros, a quienes dejaron 43 sillas vacías para patentizar su ausencia. Tres sillas más tenían una veladora, para recordar a los normalistas que fallecieron aquella noche.

El gobierno no nos ha respondido como debería. Le demandamos que nos dé respuesta lo más pronto que pueda. Les vamos a dar dos días más; si no, tomaremos otro tipo de medidas. Que se atengan a las consecuencias, dijo desde el templete uno de los hombres cuyos hijos no aparecen.

Otro de los padres señaló que en Ayotzinapa la gente se está organizando para buscar a los que se llevaron a sus hijos. Y reiteró: Les damos dos días o vamos a tomar otras acciones.


Casi cuatro horas de movilización

Convocada para las 18 horas, la marcha se retrasó ante la interminable confluencia de contingentes que llegaron a las inmediaciones del Ángel de la Independencia, que padeció el embate de la indignación de los jóvenes, mientras la policía capitalina estuvo ausente o, al menos, desplegada de forma discreta.


La intensidad de las consignas dio cuenta de la relatividad del tiempo en esta tragedia. Entre la parsimonia gubernamental para esclarecer los hechos y el apremio, con tintes de emergencia nacional, que para la comunidad estudiantil tiene conocer el destino de los 43 desaparecidos.


La lucha tuvo varias formas de expresión. En las inmediaciones del Ángel de la Independencia varios jóvenes desafiaron la solemnidad del monumento y embozaron a las petrificadas mujeres que simbolizan la justicia, la paz y la ley. Parecía demasiada ironía para los tiempos que vive el país y optaron por ocultarles el rostro.


Antes de salir, el contingente del Instituto Nacional de Bellas Artes dio muestras de su particular forma de protesta: la danza y la música contra el horror de Ayotzinapa. Vestidos de negro, varios jóvenes improvisaron una danza ¿por la vida o por la muerte? La interpretación fue celebrada por la masa que remató con gritos en demanda de la aparición de los normalistas.


Otro grupo de estudiantes optó por el desnudo. Los cuerpos de las mujeres de la Escuela Nacional de Antropología e Historia cubiertos con pintura que simulaba la sangre de un país violento, y la consigna: No más muertes.

Porque la agresión contra los jóvenes debe atraer la atención social, porque nuestros cuerpos desnudos muestran la indefensión en la que estamos los estudiantes, explicó una alumna.

La diversidad de la protesta fue del silencio casi con tono de procesión hasta el legendario estribillo contra el ¿viejo régimen?: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos! Algunos grupos con rítmica música taladraron las calles con esa añeja consigna.

Entre la gran cantidad de grupos estudiantiles se intercalaron organizaciones sociales que añadieron al reclamo popular sus propias demandas: el Sindicato Mexicano de Electricistas, los campesinos de San Salvador Atenco y representantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, entre otros.


La enorme columna de manifestantes (50 mil personas, según el Gobierno del Distrito Federal) hizo imposible la confluencia de todos en el mitin central. Padres, madres y normalistas de Ayoztinapa demandaron desde el templete la salida de Enrique Peña Nieto y de Ángel Aguirre Rivero, cuando gran parte de la multitud apenas ingresaba a la avenida 5 de Mayo.


Mientras algunos oradores desahogaban a las puertas de Palacio Nacional sus sentimientos de rabia, dolor, tristeza e indignación, o todos juntos, el Zócalo se llenaba paulatinamente de centenares de veladoras que rodearon el asta bandera. En amplios espacios de la Plaza de la Constitución la consigna política dio paso al silencio, mientras las luces de la veladoras ardían en memoria de los desaparecidos.


La marcha concluyó pasadas las 22:30 horas. Asistieron casi todas las escuelas de la región, aunque una pancarta fue el epígrafe de la movilización: No somos todos, nos faltan 43.


 

Crece en AL y Europa el clamor por la presentación con vida de los normalistas


ARMANDO G. TEJEDA, STELLA CALLONI Y ENRIQUE GUTIÉRREZ
Corresponsales

Vivos se los llevaron, vivos los queremos, se escuchó y se leyó en actos de protesta y concentraciones efectuadas en ciudades europeas y latinoamericanas para exigir el regreso con vida de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero.


En Barcelona, París, Helsinki, Copenhague, Florencia, Madrid, Londres, Buenos Aires, Santiago de Chile, La Paz y Bogotá, entre otras urbes, se escuchó también el clamor de justicia.


Con fotografías de los jóvenes estudiantes, ante las cuales se prendieron veladoras, o con mantas y pancartas, ciudadanos de diversas partes del mundo expresaron su indignación por este crimen de Estado, en céntricas plazas y representaciones diplomáticas, con mensajes contra el gobierno de Enrique Peña Nieto y contra el Estado mexicano.
En Barcelona, en la céntrica Plaza de Cataluña, más de 200 personas se concentraron de noche, custodiadas por una inmensa réplica del Guernica, cuadro que pintó Pablo Picasso en 1937 para denunciar el que fue el primer bombardeo de un ejército contra una población civil, precisamente a la ciudad vasca de Gernika, masacrada durante la Guerra Civil española por los aviones nazis a petición de Francisco Franco.

Además desplegaron una pancarta en la que se leía: "Tots som Ayotzinapa" (Todos somos Ayotzinapa, en catalán), una bandera de México y mensajes de solidaridad.

En Madrid, estudiantes que participaban en la manifestación en defensa de la escuela pública, que reunió a más de 30 mil jóvenes, mostraron pancartas en solidaridad con Ayotzinapa y reclamaron también que los estudiantes sean devueltos con vida.

En París, decenas de mexicanos se concentraron en las inmediaciones de la Torre Eiffel y desplegaron pancartas y fotografías en glorietas emblemáticas, en las que se podía leer: Ayotzinapa, crimen de Estado. Y de nuevo el lema Vivos se los llevaron, vivos los queremos.


En Helsinki hubo una concentración pacífica frente a la embajada de México, donde ciudadanos mexicanos y finlandeses se congregaron en torno a un mensaje: Una luz por Ayotzinapa.

Lo mismo ocurrió en Copenhague, donde mexicanos y daneses mostraron pancartas con el mensaje Todos somos Ayotzinapa. Todos somos politécnicos. En Florencia, en la mítica Plaza de la Señoría, una veintena de ciudadanos mexicanos e italianos desplegaron las fotografías de los jóvenes estudiantes, ante las que prendieron veladoras.
En Buenos Aires, ante la embajada de México en Argentina, convocadas por la Asamblea de Mexicanos en ese país, unas 200 personas exigieron la presentación con vida de los 43 estudiantes.

La Asamblea de Mexicanos agradeció la respuesta local en este día de acciones mundiales y coordinadas para expresar la solidaridad con los normalistas.

En Santiago de Chile, ante una férrea guardia policial, decenas de jóvenes se reunieron anoche ante la embajada de México para hacer presente el repudio y el horror por los 43 estudiantes normalistas desaparecidos.

Los organizadores de la concentración indicaron que se necesita la voz de toda América Latina para exigir la aparición con vida de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos.

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Nuevos bombardeos israelíes elevaron ayer a 105 el número de palestinos muertos en Gaza y un cohete que alcanzó una estación de servicio en el sur israelí causó un gran incendio. Mientras que Israel fue atacado con cohetes desde el Líbano por primera vez en cuatro días de ofensiva contra Gaza. Milicianos palestinos del movimiento islamista Hamas y de otros grupos dispararon ya más de 550 cohetes contra Israel desde el comienzo de las acciones del ejército israelí, que por su parte bombardeó unos 1100 objetivos en el enclave costero, con un promedio de un ataque cada cinco minutos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que no cederá a ninguna presión internacional para que ponga fin a la ofensiva militar lanzada por su país. En tanto, el jefe del ejército israelí, general Beny Gantz, aseguró que una invasión terrestre de la Franja de Gaza ya está lista y sólo resta la decisión política para iniciarla.


El bombardeo más grave de hoy se produjo contra una casa de cuatro pisos en la que vivía un líder del grupo Jihad Islámica en la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, donde murieron cinco miembros de una familia, entre ellos una chica de siete años, un acto que destruyó completamente el edificio y varias propiedades aledañas. Dos bombardeos posteriores en el centro de la Franja, gobernada por Hamas, elevaron a 105 la cifra provisional de muertos palestinos desde el inicio de la operación israelí, que también dejó unos 700 heridos, informó el Ministerio de Salud local. Otros tres chicos, uno de cuatro, otro de cinco y otro de edad no determinada, murieron en los bombardeos de ayer, agregó la misma fuente, citada por la agencia de noticias palestina Maan.


Milicianos de Gaza, en tanto, continuaron lanzando proyectiles de distinto alcance contra el sur y centro de Israel, incluyendo el aeropuerto internacional de Tel Aviv. Desde el inicio de la ofensiva, el sistema de defensa israelí Iron Dome interceptó la mayoría de los proyectiles dirigidos contra grandes centros urbanos, aunque algunos lograron esquivarlo. Las sirenas de alerta volvieron a sonar con frecuencia en todo Israel, incluso en la norteña ciudad de Haifa, por primera vez desde el inicio de las actuales hostilidades.


Las sirenas también sonaron en el centro comercial de Tel Aviv y el aeropuerto internacional Ben Gurion, pero los cohetes fueron interceptados y no hubo alteraciones del tráfico aéreo. En un comunicado, el brazo armado de Hamas, las Brigadas Ezzedin Al Qassam, reivindicó el disparo de cohetes contra el aeropuerto y advirtió a las compañías áreas internacionales que deben suspender sus vuelos a Tel Aviv.

Uno de los cohetes disparados desde Gaza alcanzó una estación de servicio de la sureña ciudad israelí de Ashdod y dejó tres heridos, entre ellos uno de gravedad. El ataque fue el más grave desde que Israel lanzó su campaña de bombardeos masivos en la Franja de Gaza, que según dice busca dar un golpe decisivo a Hamas y detener el disparo de cohetes.


La explosión en Ashdod elevó al cielo negras nubes de humo y dejó varios vehículos carbonizados. En el norte de Israel, cohetes disparados desde el Líbano cayeron cerca de la frontera, y el ejército hebreo respondió con fuego de artillería hacia el lugar de donde partió el ataque, expresó el vocero militar israelí teniente coronel Peter Lerner. El ejército libanés aseguró que tres cohetes fueron disparados contra Israel a las 6 de la madrugada de ayer y que los israelíes contraatacaron con 25 bombardeos desde piezas de artillería.


El sur de Israel es un bastión del movimiento islamista chiíta Hezbolá, que peleó varias guerras con Israel. Sin embargo, recientes ataques con cohetes desde el Líbano han sido atribuidos o reivindicados por grupos palestinos. Hezbolá no está participando de los actuales enfrentamientos. Aviones y embarcaciones de guerra de Israel atacaron de madrugada unos 50 objetivos en la Franja, entre ellos cuatro casas, una de ellas próxima a un túnel en el sur de Gaza.


Netanyahu dijo en conferencia de prensa que Israel seguirá adelante con su operación militar hasta que Hamas y otros grupos palestinos dejen de lanzar cohetes contra Israel. "Ninguna presión internacional nos impedirá actuar con todo nuestro poder", señaló el premier, citado por la página web del diario israelí Haaretz. Además apuntó que Israel ya atacó desde el aire o desde barcos más de 1000 blancos en Gaza en los primeros cuatro días de ofensiva y que está utilizando un poder de fuego dos veces mayor que el de una operación similar lanzada en 2012.


De acuerdo con organizaciones humanitarias, unas 300 viviendas fueron totalmente destruidas y varias severamente dañadas, dejando a más de 2000 personas sin hogar. Desde Ginebra, la máxima funcionaria de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, definió ayer la situación en Gaza como "una emergencia humanitaria creciente" e instó a Israel a no violar el derecho internacional con sus ataques sobre zonas residenciales y viviendas en la Franja de Gaza. "Recibimos informes muy preocupantes que indican que la mayoría de las víctimas civiles, incluidos niños, ocurrieron como resultados de bombardeos sobre casas", dijo Pillay, que agregó que tales informaciones "levantan muchas sospechas sobre si Israel cumple la ley internacional".


En tanto, el teniente coronel Lerner aseveró que el ejército israelí está haciendo todo lo posible para evitar víctimas civiles, pero que Hamas dispara cohetes desde casas y zonas civiles. Lerner señaló que el ejército llama a los ocupantes de esas viviendas usadas por Hamas para advertirles de ataques inminentes. "El ejército de Israel usa sus armas para defender a los civiles. Hamas usa a los civiles para defender sus armas", declaró.


Israel ya movilizó a 30.000 reservistas para reemplazar a las tropas regulares que deberían ser enviadas a Gaza. Durante una invasión terrestre en 2009, cientos de civiles murieron, y tanto Hamas como Israel fueron acusados de crímenes de guerra en un informe de la ONU.

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Jueves, 10 Julio 2014 06:19

Palestina acusa a Israel de genocidio

Palestina acusa a Israel de genocidio

El presidente palestino, Mahmoud Abbas, acusó hoy a Israel de genocidio en Gaza durante el tercer día de la operación militar en la que hasta ahora han muerto unos 68 palestinos, 29 de ellos este miércoles, y provocado cerca de 500 heridos.


Israel anunció que intensificará su ofensiva contra el movimiento islamita de resistencia Hamas.


Es un genocidio; matar familias enteras. Es un genocidio perpetrado por Israel contra nuestro pueblo, dijo Abbas en una reunión de crisis con la dirigencia palestina en la ciudad de Ramalá, en Cisjordania.


Hemos decidido intensificar los ataques contra Hamas y las otras organizaciones terroristas en Gaza, declaró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, después de que su aviación bombardeó unos 550 objetivos y mató a 50 palestinos, incluidos seis combatientes que trataban de entrar a Israel, en la operación Borde Protector, iniciada el lunes a medianoche.


El ataque más sangriento se produjo poco después de medianoche en Beit Hanun, en el norte de Gaza. Un misil lanzado contra una casa acabó con la vida de un mando del movimiento radical palestino Yihad Islámica y de cinco de su familiares, entre ellos dos mujeres y dos niños. Del lado israelí no ha habido muertos ni heridos.


El ejército está preparado para cualquier eventualidad, añadió Netanyahu después de una reunión con los mandos de la Defensa en el sur del país. La víspera, el gobierno autorizó la movilización de 40 mil reservistas para una posible operación terrestre.

 

El presidente israelí saliente Shimon Peres advirtió también que la posibilidad de una operación terrestre se acercaba. Esto podría ocurrir pronto, dijo a la prensa.


Netanyahu prometió que Hamas pagará un precio alto por disparar cohetes contra ciudadanos israelíes, después de los ataques de Israel por aire contra cientos de objetivos y recibir unos 165 cohetes que llegaron a Tel Aviv, a las costas de Haifa, a Jerusalén y cerca de un reactor nuclear israelí en Dimona.


Las brigadas Al Kassam, brazo armado de Hamas, dijeron que en las últimas 48 horas lanzaron 279 cohetes contra Israel, y otros grupos dispararon más de 100 proyectiles.


El presidente francés François Hollande y la jefa del gobierno alemán Angela Merkel mantuvieron una conversación telefónica con Netanyahu, y condenaron los disparos de cohetes contra Israel. La Oficina de Naciones Unidas para Asistencia de Refugiados Palestinos expresó su preocupación por la espiral de violencia en la franja de Gaza en las últimas 48 horas.


Jordania reclamó el cese de la agresión bárbara israelí sobre Gaza, Egiptó pidió autocontrol, Irán emplazó a Occidente impedir una catástrofe humana en Gaza, Argelia criticó el silencio de la comunidad internacional, Turquía pidió a Israel el cese inmediato de su operación militar contra los palestinos. También Ecuador y Venezuela se sumaron a las condenas de esta escalada de violencia. Quitó pidió a la ONU auspiciar un diálogo entre Israel y Palestina.


La nueva oleada de violencia, la más grave desde noviembre de 2012, tiene su origen en el secuestro el 12 de junio de tres estudiantes israelíes en Cisjordania, cuyos cuerpos sin vida fueron hallados posteriormente. Días después, se encontró el cuerpo carbonizado de un adolescente palestino, quemado vivo en presunta represalia.


Un funcionario estadunidense, involucrado en la investigación, dijo los tres adolescentes secuestrados y asesinados por palestinos en Cisjordania recibieron al menos diez balazos con un arma con silenciador.

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El vuelo MH370 podría haber sido derribado en un simulacro militar de EEUU

El avión de Malaysia Airlines desaparecido podría haber sido derribado por fuego real en unos ejercicios aéreos conjuntos de EE.UU. y Tailandia. La búsqueda posterior habría sido desviada intencionadamente para encubrir el error de los militares.


A esta conclusión llegó, tras una investigación periodística, el autor del primer libro dedicado a la misteriosa desaparición del vuelo MH370, el australiano Nigel Cawthorne. Su obra, cuyo resumen ha sido publicado por el periódico 'The Sydney Morning Herald', saldrá a la venta mañana lunes.


Entre otros argumentos, el escritor cuenta con el testimonio del operario neozelandés de una plataforma petrolera del golfo de Tailandia, Mike McKay, quien vio a un avión de pasajeros en llamas a la 01:21 (hora local). Precisamente en aquellos momentos los radares de los servicios terrestres de la aviación civil perdieron la señal del vuelo malasio.


La fecha coincidió con los ejercicios militares conjuntos estadounidense-tailandeses a los que también debían asistir expertos militares de China, Japón, Indonesia y otros países. El mundo no fue informado sobre sus resultados ni el área exacta donde se llevaron a cabo.


"El simulacro debía implicar la imitación de un conflicto armado en tierra, en el agua y en el aire, e incluiría ejercicios con fuego real", agrega Cawthorne.


Nadie quiere un escándalo semejante al de Lockerbie. Por lo tanto, los implicados tienen sus razones para callar sobre lo sucedido
Una vez impactado por algún arma en el mar de China meridional, el avión no tendría la más mínima oportunidad de lograr llegar a las aguas del océano Índico, donde lo buscaron durante semanas

"Ahora, no digo que esto fue lo que ocurrió, pero si una caja negra se encuentra, ¿quién podrá decir que será del vuelo MH370?", se pregunta el autor del libro.


"Otra caja negra bien podría haber sido arrojada al mar a mil millas al oeste de Perth (el puerto australiano situado más cerca del área de la supuesta precipitación del avión) mientras estaban realizando la búsqueda en el mar de China. En estas circunstancias, con la cantidad de desinformación que se difunde por el mundo, es mejor ser escépticos".


"Nadie quiere un escándalo semejante al de Lockerbie" (que envolvió al vuelo 103 de Pan American explosionado por terroristas en 1988 en pleno vuelo), sostiene Cawthorne. "Por lo tanto, los implicados tienen sus razones para callar sobre lo sucedido".


Además, el autor insiste en que el avión desaparecido podría haberse encontrado sin dificultad alguna si la compañía aérea hubiera actualizado el programa de localización de la aeronave, invirtiendo tan solo diez dólares por cada avión. El software usado por Malaysia Airlines estaba desfasado, según sus datos. Y el ahorro en su actualización llevó a unas pérdidas de casi 136 millones de dólares, recientemente declaradas, a raíz de la desaparición del avión y las medidas emprendidas para localizarlo.


(Tomado de RT en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/128465-mh370-malaysia-airlines-simulacro-eeuu)

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