Coloquio Internacional: Interpretación y terminología. De la palabra al lenguaje especializado

En la actualidad, las necesidades de formación y actualización en el campo de la traducción se han ampliado cada vez más, lo cual requiere explorar estrategias de capacitación cada vez más profundas y serias para quienes quieren dedicarse al ejercicio de la traducción, la terminología y la interpretación. Por esa razón, el VI Coloquio Internacional de Traducción, organizado por la ACTTI (Asociación colombiana de traductores, terminólogos e intérpretes), la Universidad del Rosario y la Universidad EAN, propone reflexionar sobre el papel de la terminología y la interpretación en relación con el ejercicio del traductor, pues los desafíos que se plantean al aprendiz incluyen tecnologías y saberes que pueden ser novedosos y desconocidos.


En este sentido, se propone un encuentro que busque y discuta diferentes vías para fortalecer el oficio del traductor a partir del conocimiento de la terminología especializada y para ampliar el campo de acción a través del ejercicio de la interpretación profesional. El coloquio, entonces, se centrará en dos temas. El primero está relacionado con la traducción, por el papel preponderante que ha asumido la terminología al servicio de la industria en la creación y gestión de lenguajes especializados. El segundo es relativo a la interpretación y la urgente necesidad de formar intérpretes de conferencia en los países de nuestra región.


En relación con lo primero, se busca discutir sobre los alcances de los desarrollos terminológicos en el ejercicio de la interpretación y la traducción. Aspectos como los análisis lingüísticos y la gestión de bases de datos terminológicas en campos especializados harán parte de la discusión académica planteada en el coloquio. En cuanto a lo segundo, se discutirá la formación profesional del intérprete y su campo de acción, temas que están a la orden del día en Colombia debido a la ausencia de programas profesionales de formación y al desconocimiento extendido del mercado sobre el trabajo y las competencias del intérprete.


Entre el 5 y el 7 de noviembre se llevará a cabo este evento en la Universidad del Rosario, donde investigadores, traductores, terminólogos, intérpretes, docentes y estudiantes relacionados con el campo explorarán diversas realidades y perspectivas.


Estos temas se relacionan con puntos centrales de la agenda actual como el lenguaje incluyente en la traducción, la interpretación en contextos académicos y oficiales de las lenguas indígenas y la lengua de señas, la terminología especializada, la enseñanza y la pedagogía de la interpretación y las normas y leyes vigentes que regulan en Colombia el ejercicio de la traducción y la interpretación. La apertura de este tipo de espacios es fundamental si se tiene en cuenta la enorme importancia que en el mundo globalizado tiene el trabajo de traductores e intérpretes, lo cual exige una respuesta de la academia y de los gremios especializados en aras de mejorar la formación y calidad de los procesos profesionales en este campo.

 

*Profesor y coordinador del Centro Multicultural y Multilingüe de la Escuela de Ciencias Humanas de la Universidad del Rosario.

Martes, 09 Diciembre 2014 06:13

La lengua que nunca termina

La lengua que nunca termina

En América quedamos esperando a Cervantes. Habría venido, si Felipe II atiende su petición del 21 de mayo de 1590 "de hacerle merced de un oficio en las Indias de los tres a cuatro que al presente están vacantes que es uno la contaduría del Nuevo Reino de Granada, o la Gobernación de la Provincia de Soconusco en Guatemala, contador de las galeras de Cartagena, o corregidor de la ciudad de la Paz".


De haberse escrito El Quijote en América, imaginemos al hidalgo manchego cabalgando por los páramos de la cordillera oriental de Los Andes, o por la planicie costera de Chiapas, o haciendo estaciones en el ardiente litoral del Caribe cartagenero, o subiendo las alturas del altiplano andino, en el techo americano del mundo, como subió por las estribaciones de la Sierra Morena en busca de la cueva de Montesinos.


Sí vino a nosotros el inquieto y astuto don Pablos, ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños, criatura de don Francisco de Quevedo en la Historia de la vida del Buscón, que se pasó a las Indias con la Grajales a ver si mudando mundo y tierra mejoraría su suerte: "Y fueme peor, como v.m. verá en la segunda parte, pues nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres", declara, y promete explicarlo en esa segunda parte que ya nunca se escribió.


Pícaros y buscones trasplantados por la lengua, no en balde Mulata de tal, la novela de Miguel Ángel Asturias, empieza con la entrada de Celestino Yumí a la iglesia de San Martín Chile Verde, en plena misa mayor de fiesta patronal cantada por tres curas gordos; y entra a la iglesia con la bragueta abierta, porque así se lo ha ordenado el diablo Tazol, con quien anda en pactos, sin duda hermano del diablo Cojuelo, que levantaba los techos de Madrid para exponer delante de don Cleofás los lances y liviandades que ocurrían en los aposentos.


No vino al fin Cervantes, pero nos heredó una lengua en estado de perpetua invención. ¿Cuántas lenguas hablamos, cuántas lenguas tenemos? Una sola y diversa, y abundante.


Oigan esos ecos cantarines, esas parrafadas que terminan atropellando en un solo sostenido las palabras mutiladas. Son los mismos dejes, los mismos acentos que oímos en Caracas y oiremos en Barranquilla, en Maracaibo, y que seguiremos oyendo en Veracruz, en Panamá, en Santo Domingo, en La Habana, en San Juan, en Managua, una sílaba comida de más, quizás, una entonación risueña, un registro más alto, una muletilla esplendorosa, tan sólo como leves distinciones de un mismo cantar en el que suenan, a lo lejos, los tambores africanos que los esclavos escuchaban en lo hondo de sus sueños, hacinados en los barcos que los traían desde Guinea y desde El Congo.


Somos hijos de la exageración que no podemos expresar sino en palabras. Hijos también de revoluciones, como yo lo soy, que son otra forma de la exageración. Cataclismos que cambian para siempre el paisaje y luego vuelven a la nada, pero antes convierten en codiciosos a quienes una vez estuvieron dispuestos a sacrificarlo todo, tal la maldición de aquel Víctor Huges, revolucionario intransigente que después llegó a empuñar el fuete del amo en las páginas de El siglo de las luces de Alejo Carpentier. Incubamos las mejores ideas redentoras y también los sueños más perversos.

Un territorio del mito que nunca deja de crecer. En Aracataca, el coronel Nicolás Márquez lleva a su nieto a conocer el hielo, tal como el coronel Félix Ramírez Madregil lleva décadas atrás a Rubén Darío, su hijo adoptivo, a conocer el hielo, y las manzanas de California, y los cuentos pintados, y la champaña de Francia.


Y de Cervantes aprendimos que, viviendo en el mito, nunca podremos huir de la realidad. A medida que don Quijote se acerca a Barcelona, que será el final de su camino, los escenarios se van poblando de seres reales, contemporáneos de la novela, y el bandido de invención Jinés de Pasamonte será sustituido por Roque Guinart, un bandido de carne y hueso cuyas hazañas andaban de boca en boca entre la gente, y que pertenecía a la crónica roja de entonces.


Caudillos enlutados antes, caudillos como magos de feria hoy, que prometen remedio para todos los males. Y los caudillos del narcotráfico vestidos como reyes de baraja, y el exilio hacia la frontera de Estados Unidos impuesto por la marginación y la miseria, y el tren de la muerte con su eterno silbido de bestia herida, y la corrupción que el cuerpo social exuda por todos sus poros, y la violencia como la funesta de nuestras deidades, adorada en los altares de la Santa Muerte. Las fosas clandestinas que se siguen abriendo, los basureros convertidos en cementerios.


Es de lo que los escritores nos ocupamos. Todo irá a desembocar tarde o temprano en el relato, todo entrará sin remedio en las aguas de la novela. Y lo que calla o mal escribe la historia, lo dirá la imaginación, espejo de múltiples reflejos de la realidad.

Porque somos testigos de cargo. Es nuestro oficio.

Sergio Ramírez es escritor

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«Si el pueblo algún día aspira a la vida,
inevitablemente sucederá lo que tiene que ocurrir
inevitablemente desaparecerán las noches,
inevitablemente se romperán las cadenas».

La historia del Sahara Occidental se ha mantenido bajo diversos silencios, especialmente aquel que surgió al momento en que Marruecos se anexionó una parte de su territorio hace ya más de treinta años. Sin embargo, no es sino hasta el 2005 que se produce un golpe de timón que transformará a la palabra en su principal actor. La palabra empieza a escucharse; se inicia un nuevo proceso en el que, el pueblo saharaui derriba el muro del silencio. Incorpora elementos que les permitirán configurarse como un solo frente: la comunidad saharaui que resiste, se enfrenta al desafío del fuerte, camina con un semblante único y especial,  su carácter cultural

La palabra, elemento vital en la comunidad saharaui

Los saharauis existen a través de la vitalidad que les otorga la palabra, pero no la palabra como unidad del discurso o de la retórica, sino como símbolo verbal que abre la puerta a la cosmovisión. Un movimiento que lleva al ser y  las diferentes culturas a la interioridad de la propia comunidad saharauis. Para comprender la definición del concepto de la palabra es necesario estar al tanto que su análisis no es una tarea simple. La palabra representa la unidad gramatical de una lengua, donde se toman las formas conciencia de las cosas, pero para aquellos que son ajenos a esa palabra les representa un desconocimiento que impide ver la riqueza del otro. La mayor dificultad al aprender un idioma radica en separar los grupos de sonidos, hallar las unidades a partir de las que se construyen las frases gramaticales. La palabra es de la misma manera, la unidad lógica del pensamiento completo que corresponde al mundo conceptual de la experiencia filtrada a través de los sentidos esta se complementa con el sendero bidireccional en la intercomunicación. La palabra está viva, ella se responde al movimiento y el cambio de la sociedad, tiende a modificar o ampliar sus significados. Cuando crece la necesidad de definir el pensamiento con valores más rígidamente establecidos la palabra se vuelve menos útil.

 “Allí donde la escritura no existe, el hombre depende de su expresión oral, de su palabra.  Ella le vincula y le compromete.  Él es su palabra y su palabra da fe de lo que él es.  La cohesión misma de la sociedad descansa en el valor y el respeto de la palabra.”. 
En sociedades de tradición oral, la palabra lo es todo: es lo que permite explicar a los individuos  de dónde son y quiénes son.  Cada pueblo posee un lenguaje de símbolos propio, pero en los pueblos que dependen de la tradición oral, la palabra es tal vez uno de los símbolos que mayor significado tiene pues está ligada al origen y fin de las cosas, a su creación pero también a su destrucción. Es la que sustenta y da forma al origen de su existencia, la que permite afianzar su identidad la que encara el destino de la comunidad.
En este sentido, la palabra, y por ende el lenguaje, es una de las claves más valiosas para entender una sociedad, para descubrir sus orígenes y su esencia.  Basta con partir de palabras claves o esenciales para cada pueblo en la descripción de su entorno para empezar a entender su cosmovisión.  Los usos de la palabra y su rol nos permiten descubrir cómo pueblos de tradición oral aprehenden y explican su entorno, creando un sentido de la vida. 

Las historias que llegan a través de la memoria oral tienen la función de enseñar y de entretener. La palabra no es solo la portadora de estas historias sino que también puede ser uno de sus personajes o elementos esenciales.  La palabra en el mundo africano esta viva y en el saharaui en particular, es parte de su memoria histórica. Las fronteras coloniales y la posterior crisis con Marruecos y Mauritania han dado como resultado otra separación de este pueblo la cual ha sido superada en gran medida por la memoria histórica y el reconocerse más allá de cualquier frontera. La palabra da permanencia a su cultura, la palabra es.

Tiempo y espacio en la comunidad saharaui

Dentro del conocimiento histórico, toda sociedad está situada en el tiempo y espacio y tiene un vocabulario preciso. El estudio del pueblo saharaui en una época tan determinante en el desarrollo y cambio de sus estructuras sociales, políticas y culturales, nos ha planteado la utilización exacta de términos políticos e históricos, especificando su temporalidad aunque ya no son considerados “correctos” pero en la práctica se mantiene. Los conceptos de espacio, tiempo, clan, frontera, tributo, autonomía, nación o autodeterminación, adquieren nuevas acepciones si los situamos dentro de la sociedad saharaui o la marroquí. Las diferencias semióticas de términos universalmente conocidos varían en función de las sociedades que los utilizan, siendo esta variante un rasgo característico de las mismas.

La concepción del espacio y del tiempo del hombre sahariano es propia del ámbito particular en que se desarrolla su existencia. Según Julio Caro Baroja "El saharaui de la nube" mira al cielo, no a la tierra. Para el saharaui, la intención general de toda narración histórica es la de situarlo en el espacio, cosa que hace casi siempre, procurando realizar RESALTAR su propia unidad social frente a otras. De ahí su interés por remarcar sus diferencias frente a otros grupos tribales o sociales como los marroquíes y los propios mauritanos.

Estos dominios refuerzan el hecho de que no se puede hacer un estudio general del conflicto saharaui, ya que debemos tomar en cuenta los procesos colonizadores por los que ha atravesado la población, así como los cambios que ha sufrido a lo largo del mismo. La presencia española y posteriormente la marroquí ha reforzado muchos los elementos culturales y han fomentado una cultura de resistencia. 

En este tenor no debemos olvidar la relación entre la estructura social y cultural de una forma de organización social específica: el clan; en una coyuntura histórica que parece reorientar su evolución: la lucha de liberación nacional y la reivindicación de una identidad nacional específica.

Si seguimos el concepto de clase de E.P. Thompson, se puede pensar que los grupos sociales (incluidas las formas comunitarias) se conforman mediante un proceso histórico en el que las relaciones de producción se constituyen en cruciales, pero no en únicas, y en donde los sujetos que integran los grupos participan activamente en su formación.

La estructura social saharaui tenía como unidad básica el clan. Si los clanes se forman mediante alianzas entre los grupos familiares amplios, principalmente por parentesco, como opina Víctor Pérez Díaz, podemos pensar que esta alianza no es estática y en el clan se debe considerar esta condición dinámica, que afecta al igual las referencias primigenias míticamente establecidas por los miembros del clan. A partir de ahí, los lazos sociales son amplios y sólidos lo que les permute actuar mas allá de las fronteras impuestas.

Los análisis sobre los modelos de resistencia coinciden en señalar que existe una conexión entre la estructura social y la guerra. Un proceso que puede incidir en la transformación de sus usos y costumbres y hay un elemento que permite la consolidación de una resistencia cultural: la memoria histórica. Hecho en el que la oralidad, elemento crucial de este pueblo, es la fuente fundamental de su historia y su propia identidad.

El paso del silencio a la palabra. La memoria oral.

El Sahara Occidental se convirtió en colonia del Estado español en 1884 tras la Conferencia de Berlín. A partir de este momento la Confederación Saharaui quedó dividida entre la parte francófona y la hispanófona. Esto no impidió a los saharauis conservar muchos de los elementos de su cultura, las relaciones de parentesco y determinadas ascendencias, y por encima de todo, la solidaridad agnática. Más allá de cualquier frontera impuesta estaba el hecho de concebirse como un mismo pueblo.

La colonización española tuvo un carácter distante con la población, no así con la economía, hasta 1958, cuando se declararla provincia del estado español. A partir de este momento España mueve tropas y estamentos administrativos a la zona con el fin de replantear su presencia en el área. La resistencia saharaui se hace presente y en 1973 nace el Frente POLISARIO logrando cohesionar a los saharauis de dentro y fuera del territorio español.

Con el abandono progresivo de la tradicional vida nómada, los lazos y las relaciones tribales comenzaron a disgregarse, aunque la administración colonial mantuvo latente la división tribal mediante el reconocimiento político de los shiuj (jefes de clanes) y notables de las diversas agrupaciones tribales. El Frente POLISARIO rompería con este discurso. Más que tribus se habla de individuos, se reactiva el discurso comunitario, de unidad nacional. Aunque la memoria histórica esta latente y en ese tenor su líder el Uali Mustafa Sayed, mediante referéndum, cierra ese proyecto de unidad nacional cuando su pueblo se define como saharauis.

En tanto las reivindicaciones marroquíes y mauritanas sobre el territorio se hacen presentes en el escenario internacional. España, tras la muerte de Franco en 1975, firma un Tratado con ambos países entregando la administración del territorio. A partir de este momento inicia una nueva guerra y una nueva división, una parte del pueblo saharaui sale rumbo a Tindouf en tanto la otra se queda atrapada en la zona invadida. Poco se sabe de lo que ocurría en las zonas ocupadas hasta que en 2005 se habla de una Intifada y las denuncias sobre violaciones  los derechos humanos se escuchan en todo el mundo. La población comienza a romper el silencio, desea contar su historia. 

Desde los inicios de la ocupación ha habido una oposición conciente, están buscando lo que parecen ser metas incompatibles. La oposición del pueblo saharaui frente a la monarquía alauita, se da en el momento en que este último trató de imponer un nuevo sistema administrativo, mediante el cual se ha impuesto un nuevo orden político donde se ha marcado, de forma clara, la diferencia étnica y social. El discurso tribal se hace presente.

Los saharauis se organizan en un momento clave “[…] cuando todos estamos dispersos y parecemos extraños en nuestra propia tierra, cuando nuestra identidad nacional, tradiciones,  formas de ver el mundo y nuestras garantías como individuos son violados a cada instante; qué hacer para no perder el criterio de coger iniciativas a un nivel político, económico, social  o en nuestra propia vida. A cada momento está presente una cruda sensación de perder la vida, la familia, y los bienes; todo está en constante amenaza; te sientes inseguro¨. ¿Qué hacer? Bajar la cabeza o gritar la verdad hasta que todo el mundo la escuche”. Sus palabras empiezan a ser escuchadas.

La invasión sobre el territorio creó roces dobles que hicieron cambiar en más de una ocasión la política administrativa que se llevaba a cabo. Claro es que ha habido enfrentamientos entre civiles y fuerzas de seguridad. Sorprende que los entrevistados coincidan en señalar que la ocupación tiene un transfondo mayor, es del día a día, es desde el momento en que naces. Ahí se marca la diferencia.

“La infancia es la pavimentación hacia el futuro, un futuro de muchos colores, pero el odio de la ocupación ha hecho una amarga infancia y la caracterizado de un solo color, el color negro”.Entrevista a Hammada, e proyecto de unidad nacional cuando su ppueblo sed define como saharauis.
 
La memoria histórica esta presente, a pesar del muro, hay un discurso integral. Los lazos con su pueblo y su cultura se mantienen y preservan.

El crecimiento del descontento en la población  esta basada en un extenso sentido de la privación relativa o completa de la libertad, y trata de mostrar cómo puede extenderse. En este caso la resistencia pacífica o la supervivencia diaria. Algunos entrevistados señalan que decidieron permanecer en el Sahara cuando se dio la invasión pero que la respuesta represiva de Marruecos no es la respuesta “no importa bajo que bandera este, Marruecos, la RASD o la israelí, solo deseo vivir dignamente…”. A lo largo de mas de 30 años eso no ha ocurrido.

Marruecos reactivó el discurso tribal y una política represiva en varias fases. La respuesta es clara. Los saharauis se presentan señalando su pertenencia a las diferentes facciones saharauis. En muchos casos hacen hincapié en esto en un intento de marcar la diferencia con los pueblos del norte. Este último concepto abre la puerta a la discusión sobre las fronteras coloniales y el espacio geográfico donde se movía la Confederación saharaui antes de la llegada de España.

Los saharauis han hecho frente a una fuerza disgregadora. Las políticas del reino alauita aunadas a la presencia de un Organismo como CORCAS han dado como resultado que los saharauis reaccionen reagrupándose. Utilizando, en cierta forma, el discurso tradicionalista para consolidar su resistencia cultural frente al ocupante.
   
“Las clases subalternas mantienen las estructuras económicas de los grupos sociales preexistentes, conservando, por un cierto tiempo, la mentalidad y la ideología de las mismas, tratando de influir y conseguir sus objetivos a través de la estructura impuesta por el grupo dominante. Todo lo cual influye en los diferentes momentos de descomposición, renovación y nuevas formas de las clases subalternas. El grupo dominante una vez debilitada su estructura tiende a reconfigurar su influencia por medio de la constitución, una alternativa política, con el fin de mantener el control de los grupos subalternos”. Lo expuesto por Antonio Gramsci se ratifica en el momento en que Marrueco crea CORCAS y la administración territorial. De esta manera los saharauis se replantean sus relaciones con el ocupante reestructurando su propia identidad. Los pasos dados por la potencia ocupante se pueden calificar de miméticos de los definidos por Gramsci acerca del grupo dominante. Así como los pasos de los saharauis por retomar su rol protagónico en los asuntos territoriales, sociales y económicos de su única y directa incumbencia.

En este tipo de sociedad, en donde hay un enfrentamiento entre clases o grupos antagónicos se origina un proceso de constitución o consolidación de una identidad propia; es decir, la constitución de su propia conciencia social que les permite actuar como grupo.  Esta identidad social se va a manifestar a través de su cultura, en los comportamientos y en las mentalidades, así como en las relaciones que se establecen entre los grupos subalternos en contra de los dominantes.

La presencia de Marruecos en el Sahara Occidental no supuso una gran influencia en la forma de vida de la sociedad saharaui, ya que la misma continuó muy ligada a su cultura tradicional.

Pensar en crear una nación saharaui implica tomar en cuenta las transformaciones tribales, la descomposición del artesanado tradicional, la transformación de la economía y el contexto geopolítico en el que se desarrolla. Por ello, debemos primero pensar en la  autodeterminación, o bien, considerar la definición de Juan Jacobo Rousseau cuando dice que la nación es la determinación de un grupo de individuos de permanecer juntos y alcanzar objetivos comunes.

Los saharauis se consideran a sí, ciudadanos vinculados por los diversos lazos de solidaridad, unión de esfuerzos, formas mentales colectivas, y por la división de tareas. Por lo tanto, pasar a depender de una identidad territorial de diferente definición política, como un reino, les haría perder y retroceder teóricamente en el tiempo en su identidad individual y grupal. El pueblo saharaui en función de la evolución y desarrollo de su idiosincrasia y particularidad política, económica, social y cultural asume el concepto de ciudadanía como propio saltándose la fase de monarquía e imperio que otras identidades nacionales todavía mantienen.

En la actualidad, el problema esta presente. Los saharauis, más allá de organizaciones políticas, siguen reivindicando su derecho a una nación y a la autodeterminación. Se encuentran en una constante lucha para que su historia sea conocida.
           
En el ámbito regional, los saharauis han sido generadores de un fenómeno de resistencia  contra regímenes como el marroquí que no permite su autodeterminación y autogestión. Nuevas incidencias se han generado como la brutal ocupación marroquí a diez ciudades saharauis. Esta brutal ocupación es poco conocida para la luz pública. Los atropellos contra los derechos humanos de los saharauis no han mermado su condición de lucha y reivindicación.

Existe una identidad saharaui que se complementa con un sentimiento de nación árabe que se ha reflejado en las protestas civiles en defensa de los derechos más elementales como lo son la autorregulación, autodeterminación y fronteras seguras.

Las protestas del 2005 y las del año pasado son una clara respuesta de las condiciones de los saharauis en sus propias tierras. Una lucha que se ha gestado desde hace 35 años y que busca un espacio para que sean escuchadas sus historias. Aquellas que reclaman lo que por derecho les pertenece. El reconocimiento que la lengua, las tradiciones, la cultura y la cosmovisión les otorgan a la comunidad saharaui. El sentimiento de pertenencia a una sociedad que no encuentra identidad con la marroquí. La sociedad saharaui ha hecho suya la idea de pertenecer sólo a su pueblo cuyo sentimiento no se soslaya con armas ni con ocupaciones. Se ha trazado una guerra de ocupación más allá de las arenas del desierto y está destinada a la derrota. No hay guerra que se gane frente a una ocupación. Las vidas perdidas seguirán aconteciendo, pero el espíritu de la determinación de una sociedad encontrará la manera de seguir su auge natural, la manifestación de una cultura que determina una identidad, la saharaui.

Marzo 2011

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Jueves, 02 Septiembre 2010 08:21

La contaminación informativa

La vida de los pueblos está sometida a los impactos ambientales, a la contaminación auditiva y visual de la palabra y las ideas, es imponer el monocultivo de las mentes. Los avances tecnológicos se utilizan muchas veces para el control de los medios de comunicación y así condicionar y manipular a los pueblos. Ningún medio informativo es aséptico, pero deben basarse en la ética y valores al servicio de los pueblos y no servirse de los mismos.

Una de las grandes conquistas de las luchas sociales fue la libertad de prensa, el derecho a informar y ser informado, pero los grandes monopolios económicos, ideológicos y políticos que controlan los medios de información han matado la libertad de prensa y quieren confundirla y reducirla a la libertad de empresa, y no son sinónimos.

La contaminación de la palabra y la propaganda mediática han llegado a tal extremo que no permite ver con claridad dónde está la veracidad informativa. La ética y búsqueda de la verdad están ausentes y prevalece la distorsión de la realidad. La CNN es el ejemplo de esa contaminación que sufren los pueblos. Su accionar en Iraq es y fue para justificar la guerra y difundir que ese país poseía armas de destrucción masiva. Algo semejante están armando actualmente contra Irán y otros países; y por otra parte ocultan las masacres y asesinatos de niños y población en Iraq y Afganistán, donde los que dicen defender la “democracia” se dedican al saqueo del patrimonio del pueblo iraquí e implantan centros de torturas llevando a esa región destrucción y muerte. Se los acusa de “terrorismo islámico”, cuando los verdaderos terroristas son los torturadores y asesinos que invadieron esos países, violando los derechos humanos y derechos de los pueblos y todas las convenciones internacionales.

Los grandes monopolios informativos de Europa, EEUU y América Latina están en una fuerte campaña internacional para atacar y desprestigiar a gobiernos como el de Hugo Chávez, en Venezuela, acusándolo de tirano y de todos los males; ignorando en sus olvidos intencionados que Chávez es de los pocos presidentes que se presenta a elecciones y el pueblo lo reelige, por sus políticas sociales y trabajo en bien de los sectores más postergados.

Otro blanco mediático de esa campaña de desprestigio es el presidente Evo Morales, de Bolivia, quien debe soportar la campaña y acción de los medios concentrados de comunicación contra un gobierno que ha buscado la integración y vida de los pueblos en un país pluricultural y nacional y ha tocado los intereses económicos y políticos que siempre dominaron en Bolivia.

Las campañas mediáticas de los grandes monopolios informativos están dirigidas a la contaminación mental que debilite a los gobiernos progresistas. A través del tiempo vemos que lo mismo ocurre con Fidel Castro y el gobierno cubano; 50 años de resistencia y asombro en el mundo sobre los avances y capacidad de su pueblo, sus programas de salud, educación y lucha contra el analfabetismo y la pobreza.

Lo evidente es que Cuba es un pueblo solidario con otros pueblos más necesitados y los hechos hablan por si mismos. Desde hace mucho tiempo, antes del terremoto que asoló a Haití, Cuba envió médicos, educadores, técnicos para apoyar y trabajar solidariamente junto al pueblo haitiano, víctima de la pobreza, marginalidad, violencia social y estructural y de los desastres naturales.

Estados Unidos, como respuesta a las necesidades del pueblo haitiano, envió 20.000 soldados para controlar y someter al pueblo. Pero de esto no se habla, la intencionalidad de las campañas periodísticas es estar al servicio de los intereses económicos y políticos de los poderosos para someter a los pueblos.

Muchas acciones solidarias y hechos positivos son ocultados por los medios informativos. La presidenta Cristina Fernández Kirchner, en su viaje a Europa, señaló la crisis vivida por esos países y sugirió no aceptar la receta del FMI y del BM, advirtiéndoles de las graves consecuencias sobre la vida del pueblo argentino y la crisis financiera.

La soberbia de los grandes medios de comunicación europeos se refirieron en forma despectiva y hablan de “esa señora que nos quiere enseñar qué debemos hacer”. Sería bueno y saludable que presten atención a los consejos de la presidenta quien solidariamente les ha tendido la mano.

He hecho público y sostengo que la Ley de Medios Audiovisuales sancionada por el Parlamento es necesaria, ya que permite romper el control de los monopolios informativos y generar el pluralismo periodístico, y recuperar la libertad de prensa. La reacción de las corporaciones, como el Grupo Clarín, ha desatado una campaña virulenta contra el gobierno acompañada por la voracidad de una oposición sin ideas, que busca únicamente golpear al gobierno y que tienen todos los medios a su disposición, como la pitonisa que anuncia toda clase de catástrofes, sin diferenciar los aportes y avances del gobierno, y señalando solamente sus errores y magnificados. Es preocupante para la vigencia democrática del país.

Con el tema Papel Prensa, empresa monopólica, se hace necesario investigar el accionar de la dictadura militar y a quiénes ha favorecido. La familia Graiver fue sometida a secuestros, torturas, cárcel y muerte, y le fueron robados sus bienes. El gobierno argentino ha iniciado una investigación para determinar responsabilidades. Maniobras similares a Papel Prensa utilizó la dictadura militar para apropiarse de las empresas y recursos de los hermanos Laccarino, víctimas de la violencia y la impunidad de esos años.

Al mismo tiempo, el gobierno, y lo he señalado en reiteradas oportunidades, no sabe y no quiere dialogar; es un gobierno de confrontación y agudización de los conflictos, se mueve con mucha soberbia y poco sentido político para resolver los problemas del país, a eso se suman las políticas provinciales de los señores feudales, que hacen lo que quieren y no lo que deben, y están llevando a las provincias a su desintegración, social, cultural, política y económica. Una cosa es el federalismo que comparte la integración y un proyecto de país y otra el feudalismo que lleva la desintegración nacional.

La política neoliberal que impulsa el gobierno no se ha modificado desde el menemismo que tanto daño hizo al país. Por el contrario se ha profundizado porque una cosa son los discursos progresistas y otra la realidad. El problema político y económico del gobierno y la Sociedad Rural Argentina no son muy diferentes, simplemente la disputa está en quien se queda con la parte mayor de la torta. Basta tener presente que el gobierno no hace nada para frenar los daños ambientales y los agro-tóxicos, ni la explotación de la megaminería con su desastres y daños para la salud de las poblaciones y sus economías regionales y familiares.

Por otra parte debemos tener presente que el gobierno, en sus contradicciones, ha avanzado en diversos campos sociales. Sería importante para el país que las fuerzas progresistas opositoras al gobierno presenten alternativas al modelo imperante, en lugar de desgañitarse con críticas que no van a ningún lado.

Los desafíos son enormes y se necesita repensar el país, generar un nuevo contrato social que permita avanzar en la construcción democrática y la vigencia de los derechos humanos en su integridad.

La libertad de prensa permitirá mayor conciencia crítica y el fortalecimiento de valores éticos, sociales, culturales y políticos. Superará la contaminación informativa y así poder repensar el país que queremos.

Por Adolfo Pérez Esquivel
Alai
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Se largó la carrera con obstáculos; el espectáculo ha comenzado semejante al show tineliano, todos y todas en la pista, el premio mayor será a fines de junio para ocupar la banca que algunos si ganan no van a ocupar, esa es la novedad electoral, mientras el pueblo ve como dirigentes políticos y funcionarios del gobierno dejan a un lado valores, ética y responsabilidad social y piensan que la farándula política todo lo puede.

El próximo año el país celebrará el Bicentenario de la Revolución de Mayo, es necesario hacer memoria y saber los caminos recorridos. Evaluar donde estamos parados, si las luchas y sueños de nuestros libertadores y de la Patria Grande, como aquellos que dieron su vida por la libertad en defensa la soberanía y autodeterminación de nuestro pueblo, fue un sacrificio que dio sus frutos, o por el contrario fue en vano. Preguntarnos si a doscientos años hemos alcanzado los objetivos o retrocedimos y perdido nuestra identidad y soberanía y necesitamos de la resistencia social, cultural, política y económica para superar las dominaciones.

En el 2010 algunos gobernantes celebrarán, "no se que", se regordearán con discursos para continuar entregando las tierras, los recursos mineros, el agua, provocando la deforestación y destrucción del ambiente con monocultivos de soja transgénica y el uso de agro-químicos, sometiendo al país y provocando la destrucción de su capacidad productiva; tirando alimentos en las rutas, dañando a otros sectores sociales paralizando el país, para defender sus intereses económicos, sin interesarles la vida de nuestro pueblo y expulsando a los indígenas y campesinos de sus tierras ancestrales.

En la pista están los gobernadores, transformados en señores feudales y gerentes de empresas extranjeras, como la Barrick Gold en San Juan, donde la familia Gioja controla la provincia y la Comisión de Minería en el Parlamento Nacional, los medios de comunicación, radio, televisión, prensa escrita y ejercen el control social con métodos represivos y atemorizantes contra la población.

Pudimos comprobarlo durante el Foro en Defensa de los Glaciares y el Noveno Encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) en San Juan.

La misma política se aplica en provincias, como La Rioja, y Catamarca, con amenazas y persecuciones contra quienes reclaman sus derechos. A ese engendro le llaman "democracia", palabra devaluada y usada según los intereses en juego. Es como dice Gasalla: "Si quieres llorar, llora". Lo otro es resistir y construir sin bajar los brazos en los caminos de liberación.

En la pista electoral, lanza en punta el ex - presidente Kirchner quien ha adoctrinado a sus seguidores y pregona que: "si no me votan, el país corre peligro de desintegrarse y volver al 2001". El mensaje es "yo o el abismo". Emplea palabras sin contenido para imponer el miedo. Es el peor de los caminos elegidos.

El dirigente camionero Hugo Moyano, de la CGT, aliado del gobierno, proclama que hay que defender el modelo y pide votar el FPV. Hay que preguntarle: ¿A que modelo de país se refiere? ¿A la colonia de las multinacionales, de un país que no controla sus recursos energéticos, ni las empresas estratégicas para su desarrollo integral? ¿Se refiere defender a un país sin soberanía, sin recursos propios? El modelo propuesto que dice defender es de dependencia y entrega. Es increíble que un sindicalista que se dice peronista, esté dispuesto a que continúe la política de saqueo del país. Han vaciado de contenido al movimiento sindical y devaluado la palabra, igual que Barrionuevo y su séquito peleados por espacios de poder y no por necesidades del pueblo.

Mariano Grondona, personaje mediático y antidemocrático, hay que hacer memoria de su apoyo a la dictadura militar, que apoya a de Narváez en sus aspiraciones políticas. Podríamos decir que estamos "donde mueren las palabras". La palabra sin acción es el vacío y la palabra sin la acción por fuera de la comunidad y el espíritu, es la muerte (como dicen los indígenas del Cauca). Es necesario que el pueblo haga una lectura de la situación del país y del doble discurso de los dirigentes políticos.

El gobierno nacional utiliza el doble discurso, por un lado progresista y que es necesario reconocer algunos logros, y por el otro continúa la entrega de la soberanía y de los bienes naturales a las empresas extranjeras y dice defender "al modelo de país".

¿Para quien o quienes? Las provincias de San Juan, La Rioja y Catamarca, juntos con las empresas multinacionales, aprueban los megaproyectos mineros como el proyecto binacional Pascua Lama, entre Argentina y Chile, y el proyecto Agua Rica, sin escuchar el reclamo del pueblo, afectado por el daño ambiental provocado por la minería a cielo abierto; son víctimas de la devastación por el uso indiscriminado de los bienes naturales como el agua, cada vez más escasa y el daño profundo provocado a las economías regionales, como a los productores viñateros y agrícola-ganaderos; que ven afectada la salud de la población con el aumento de enfermedades y del cáncer.

En Tucumán, el Fiscal Gómez lleva adelante el juicio a la empresa minera "La Alumbrera", con grandes dificultades frente a la fuerte presión que debe soportar de los gobiernos provinciales y de la empresa minera.

El gobierno nacional y los provinciales, invocando la necesidad de promover el "desarrollo" y generar fuentes de trabajo; destruyen las economías familiares y regionales y ponen en riesgo a los glaciares. La presidenta de la Nación vetó la ley de protección de los glaciares, a pesar de ser aprobada por unanimidad parlamentaria.

Según informes de glaciólogos y geólogos, señalan que casi el 60% del agua del país proviene de los glaciares. Cabe preguntarse: ¿qué va a ocurrir cuando entre en funcionamiento el proyecto Pascua Lama y utilicen millones de litros de agua por día y la contaminen con cianuro y mercurio y penetren en las napas? En su etapa exploratoria, este mega-emprendimiento minero ya ha provocado una disminución de entre un 50 y 70 % de tres glaciares.

.¿Cuales serán las consecuencias para la vida del ser humano, la biodiversidad, los animales, la vegetación y las economías regionales? Las empresas se llevan todo y dejan miseria, hambre y enfermedades. ¿A eso le llaman desarrollo?

Es necesario analizar la situación en otros continentes, víctimas de la devastación y saqueo producido por empresas transnacionales, en África, Asia y América Latina; provocando el aumento de la pobreza, el hambre de esos pueblos; la imposición de conflictos que llevan a enfrentamientos internos entre pueblos hermanos.

Es como dice Fierro: "Si entre ellos pelean, los devoran los de afuera", es la metodología de dominación.

Estamos frente a la posible balcanización del país, política que está en marcha y que es necesario estar atentos y resistir a los síntomas que vivimos de desintegración nacional y a la apropiación de nuestro territorio y recursos.

Nada de esto sería posible sin la complicidad de los gobernantes que están al servicio de los intereses extranjeros y no al servicio de nuestro pueblo. La campaña electoral está plagada de sorpresas; a la pista han salido a relucir los "candidatos testimoniales" del FPV, con su mejor sonrisa, peinados y prolijitos para el posters, nada más; si ganan no van a asumir el cargo para el cual fueron votados. Es simplemente una estafa al pueblo que realizan con total y absoluta impunidad impuesto por los K y K, todos y todas entran en la pista, concursan, pero no bailan.

Lo único que dejan en evidencia es su falta de valores y responsabilidad y el engaño al pueblo. Han vaciado el hacer político de toda ética y utilizan los medios de comunicación para avalar situaciones que ofenden la dignidad de los ciudadanos y ciudadanas.

Macri dice que no va a impugnar a los "candidatos testimoniales", es inconcebible que deje pasar las cosas como si no existieran. ¿Dónde queda la responsabilidad institucional de los gobernantes?- Es como la canción "...pasa, todo pasa..." y el país sigue andando a los empujones, de lo malo a lo peor.

Algunos ciudadanos con coraje han decidido recurrir a la justicia, denunciando a los "candidatos testimoniales". Esperemos que la justicia actúe con equidad prontamente y no se deje dominar por las presiones políticas.

El pueblo tiene capacidad de resistencia y es necesario sumar voluntades en espacios de construcción compartida para fortalecer la democracia y la vigencia del Estado de Derecho, que permita generar nuevos caminos y recuperar la palabra, el pensamiento y la memoria, creer y confiar en el decir y el hacer; como dicen los paisanos cuando comprometen su palabra con un apretón de mano: "palabra de honor" que se cumple a "raja tabla". Los guaraníes dicen que: "La palabra es el alma y perderla es morir". Las dirigencias políticas y sindicales debieran aprender para no perder el alma y venderla al mejor postor, más aún en la campaña electoral donde muchos prometen lo que nunca cumplen. Están en la pista y el pueblo tiene que saber elegir y no dejarse engañar.

Adolfo Pérez Esquivel*
alainet
*Adolfo Pérez Esquivel es Premio Nóbel de la Paz 1980.

 

Publicado enInternacional
Miércoles, 26 Agosto 2009 19:56

Historia de la radio comunitaria en Bogotá

Con la Sentencia 460/06, proferida por la Corte Constitucional, la posiblidad de que la radio comunitaria tenga aciento en las ciudades capitales toma cuerpo. En junio de 2007 el Ministerio de Comunicaciones abre la primera convocatoria para las mismas, ampliándola meses después para ciudades como Medellín, Cali, Bogotá y Barranquilla. Recientemente fueron seleccionadas las propuestas que respondieron a la convocatoria. En Bogotá contarémos con 4 emisoras nacidas del esfuerzo comunitario.

Historia de los altoparlantes


La radio comunitaria se gesta en la capital del país como resultado de procesos de organización social. Sus inicios se escuchan a través de altoparlantes comunales en los barrios periféricos de la ciudad. La localidad de Usme se convierte en el primer escenario donde se sueña con la posibilidad de un medio local que exprese el sentir de la gente. Allí, un grupo de jóvenes apoyados por las juntas de acción comunal y el Programa de Promoción Profesional Popular Urbano del Sena logra producir un noticiero local que se distribuye en casetes semanales a más de 30 barrios de la localidad, con el propósito de que los líderes comunales lo transmitan por sus altoparlantes todos los domingos a las 9 de la mañana.

Y entonces, luego de una histórica primera emisión de 15 minutos, esta quijotesca iniciativa se convierte en todo un acontecimiento social: la emisora por altoparlantes capta la atención de los habitantes de Usme. El domingo es todo un ritual en el que familias enteras salgan a las azoteas de sus casas, o en las puertas de sus casas, a escuchar la emisión de su noticiero comunitario.

Así nace la radio comunitaria en Bogotá, por altoparlantes. La experiencia se multiplican, con otros grupos, en otras localidades … y el sueño se vuelve colectivo. Surgen entonces experiencias similares en Ciudad Bolívar, Suba, Kennedy, Uribe Uribe, Santa Fe, incluso con algunas curiosidades: en Kennedy, alguien arma una bicicleta y le monta un parlante para salir por los barrios de Patio Bonito a contar las noticias del sector: es “La Radiocicleta”.

Fiesta de la palabra


Después vendrá una etapa de apoyo institucional que sirve para visibilizar y cualificar con capacitación a los gomosos radialistas comunitarios, ya que muchos eran líderes sociales que aprenden el oficio en forma empírica. El proyecto se denomina “Fiesta de la Palabra”, en el cual concurren, por ejemplo, el proyecto Enlace, del Ministerio de Comunicaciones; Colcultura, la Unidad Coordinadora de Prevención Integral, el Sena, Enda América Latina. Estas entidades financian un espacio radial a través de una emisora comercial en la cual los colectivos de comunicación locales desarrollan su trabajo.

Ya un poco más maduros, muchos de estos colectivos de comunicación, y los nuevos que surgen en el transcurso de los últimos 10 años, deciden lanzarse al aíre, y así comienzan a aparecer en Bogotá las primeras radios comunitarias en el dial, desafiando la prohibición de emitir sin licencia.

“Un saludo a los amigos de los barrios El Consuelo y El Dorado que escuchan a esta hora nuestra emisora Ecos a través de la frecuencia 88.4 F.M.”. Los del combo de Ecos de Centro Oriente fueron los primeros en salir al aire, todos los días, después de las seis de la tarde; con el tiempo, la comunidad ya sabía que podía sintonizarlos a la hora de comida.

Ya por esa época, el marco legal de la radio comunitaria, que se logró gracias a un gran movimiento social, llevó a que el Ministerio de Comunicaciones adjudicara en 1997 más de 500 licencias para el funcionamiento de estas estaciones en todo el país. Sin embargo, Bogotá y las otras ciudades capitales fueron excluidas de esta conquista, por determinación expresa del Ministerio de Comunicaciones.

Comienzan las persecuciones


Queda un sentimiento de frustración: muchos líderes de este gran movimiento social –que logró el marco legal para la radio comunitaria– eran precisamente radialistas de Bogotá y Medellín. Ahora quedaban por fuera de la fiesta y con la prohibición de entrar en ella.

Y ahí empieza otra historia: el capítulo de las persecuciones. A los del combo de Ecos de Centro Oriente les decomisan sus equipos con el argumento de que son ilegales y de paso les acaban su proceso organizativo. Y no solamente a ellos. Otras iniciativas corren con la misma suerte en Ciudad Bolívar, Fontibón, Suba, Usme, Tunjuelito y San Cristóbal. El Ministerio de Comunicaciones desarrolla una cruzada para acabar con cualquier vestigio de radio comunitaria en la ciudad.

La emisora Vientos Stereo (que emite desde la localidad de San Cristóbal) también es perseguida y obligada a salir del aire. Una caravana de vehículos de la Fiscalía y la Dijin surcan las lomas del suroriente para llevarse hasta el último cable de la emisora. En esas circunstancias las emisioines se apagan por un tiempo, pero los mismos oyentes piden su regreso y la estación vuelve al dial. Por más de cinco años se emite en medio de esta incertidumbre, apagando por ratos, volviendo al aire, con el riesgo de que los equipos sean decomisados. Lo mismo sucede con experiencias en otras áreas de Bogotá.

Acción de tutela


Por iniciativa de un grupo de 15 organizaciones de radio comunitaria de Bogotá, encabezadas por la Red Colombiana de Radio Comunitaria (Recorra) y la Red Distrital de Radio Comunitaria “Antena Ciudadana”, se inicia un proceso legal basado en las peticiones que durante más de 10 años se le habían hecho al Ministerio de Comunicaciones. En medio de este panorama surge una salida: a finales de 2004, un colectivo de abogados dirigido por el doctor Rodrigo Uprimni, y con el acompañamiento de Planeta Paz se interesa en el caso, dándose a la tarea de interponer una Acción de Tutela.

La Acción de Tutela es negada por los jueces de primera y segunda instancia, pero la Corte Constitucional decide revisar el caso en marzo de 2006. Los magistrados estudian el proceso y fallan a favor en julio del mismo año, estableciendo por primera vez una jurisprudencia sobre el tema.

La Sentencia 460/06, proferida por la Corte, parte en dos la historia de la radio comunitaria en el país. ¿Por qué razón? El fallo define las iniciativas de los ciudadanos por crear emisoras comunitarias como expresión de derecho fundamental; es decir, le da status constitucional y por tanto lo hace tutelable.

Otro aspecto fundamental de esta sentencia de la Corte Constitucional es que –si bien es cierto que las emisoras comunitarias requieren la obtención de una licencia para operar legalmente, debido al uso del espectro electromagnético, que es de propiedad del Estado– las autoridades no pueden transformar el otorgamiento de esa licencia en una forma de control previo ni de censura. En tal sentido, la Corte dice textualmente: “El referido requisito [el de la licencia] no puede convertirse ni en una forma de censura ni en un obstáculo desproporcionado el ejercicio de este derecho”.

Se abre la convocatoria para las ciudades


Gracias a la Acción de Tutela y la sentencia de la Corte Constitucional, el Ministerio de Comunicaciones abre convocatorias para emisoras comunitarias en ciudades capitales. De esta manera, en junio de 2007 se presenta la primera para Tunja, Riohacha, Quibdó, Mitú y Puerto Carreño. Meses después, una segunda convocatoria se abre para otros 15 centros urbanos: Armenia, Bucaramanga, Cartagena, Cúcuta, Ibagué, Manizales, Montería, Neiva, Pasto, Pereira, Popayán, Santa Marta, Sincelejo, Valledupar y Villavicencio. Finalmente, una tercera convocatoria se abre para Bogotá, Calí, Medellín y Barranquilla. Son en su conjunto más de 60 emisoras comunitarias que operarán en ciudades del país. Un gran logro para democratizar los medios comunitarios.

Marco legal de la radio comunitaria en Colombia


La radiodifusión sonora comunitaria en Colombia está reglamentada por el Decreto 2805 de 2008, que la determina como servicio público de telecomunicaciones sin ánimo de lucro. Sólo se puede acceder a ella como comunidad organizada, entendida ésta como “asociación de derecho, sin ánimo de lucro, integrada por personas naturales y/o jurídicas, en la que sus integrantes estén unidos por lazos de vecindad y colaboración mutuos en beneficio del desarrollo local y la participación comunitaria”.

Esto significa que pueden ser concesionarios de la prestación del servicio de radiodifusión comunitaria las asociaciones, corporaciones, fundaciones, cooperativas, federaciones, organizaciones populares de vivienda, entidades culturales y ambientalistas, precooperativas, juntas de acción comunal, iglesias católicas o cristianas, organizaciones gremiales de pensionados, cabildos indígenas, etcétera.

Dentro de las características más importantes de una emisora comunitaria podemos destacar las siguientes:

•    Son estaciones de radio de cobertura local, denominadas clase D en el Plan Técnico Nacional de Radiodifusión Sonora. Su potencia en los municipios no sobrepasa los 250 vatios en la banda de FM. En las ciudades capitales, su potencia oscilará entre 10 y 50 vatios, dependiendo del área de cobertura, también en la banda de FM.
•    El Titulo V del Decreto 2805 de 2008 establece que la Radiodifusión Sonora “es un servicio público participativo y pluralista, orientado a satisfacer necesidades de comunicación en el municipio o área objeto de cubrimiento; a facilitar el ejercicio del derecho a la información y la participación de sus habitantes, a través de programas radiales realizados por distintos sectores del municipio, de manera que promueva el desarrollo social, la convivencia pacífica, los valores democráticos, la construcción de ciudadanía y el fortalecimiento de identidades culturales y sociales. Por tanto, todos los concesionarios tendrán la obligación de ajustar sus programas a los fines indicados”.
•    Los concesionarios de radio comunitaria deben conformar una junta de programación que se encargará de formular y seguir políticas, planes y programas en materia de programación de la emisora. La junta de programación estará integrada por diversas organizaciones sociales del municipio (de la localidad, para el caso de Bogotá) y también instituciones locales. Cada organización representa un sector, por ejemplo: arte y cultura, desarrollo comunitario, educación, salud, economía y empleo.
•    Dentro de las limitaciones para las emisoras comunitarias encontramos que no pueden transmitir publicidad política ni programas con fines proselitistas; tampoco podrán encadenarse, y solamente en forma ocasional podrán efectuar transmisiones simultáneas de programas de interés común, pero sin llegar a constituir una cadena radial.


Publicado enEdición 149