Martes, 31 Julio 2012 09:46

El extraño fenómeno llamado EPP

El extraño fenómeno llamado EPP
Combinación nativa de marxismo leninismo y nacionalismo del siglo XIX, el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) reivindica el ideario de Gaspar Rodríguez de Francia, el político que consolidó la independencia guaraní contra la voluntad del centralismo porteño. La guerrilla que actúa en los departamentos de Concepción y San Pedro, al norte del país, es un fenómeno extraño, pero no por falta de antecedentes en la tierra de Augusto Roa Bastos. Su acción es muy anterior a la divulgación de su programa (transformado en un libro que se presentó el 19 de julio de 2011 desde la cárcel) y a diferencia de otros movimientos guerrilleros que combatieron a la dictadura de Alfredo Stroessner,

comenzó a operar en democracia, a la que define como “un instrumento de dominación contra la gente humilde”. Sus orígenes se remontan a 1994 y su primera incursión data de 1997 –el robo frustrado a un banco de Choré, en San Pedro–, aunque su fama se disparó en noviembre de 2001, cuando secuestró a María Edith Bordón de Debernardi, la esposa de un empresario millonario. Liberada en enero de 2002, corrió mejor suerte que la víctima más célebre del EPP, Cecilia Cubas, la hija del ex presidente oviedista Raúl Cubas, asesinada en el verano de 2005.

“Los francistas entendemos que la tarea histórica a la que debemos avocarnos no es la profundización de la democracia burguesa-imperial, sino su destrucción y sustitución, por vía revolucionaria, por la democracia popular.” La idea fuerza del Programa Político del Ejército del Pueblo Paraguayo la redactó Alcides Oviedo Brítez, su referente principal, que cumple una condena a 18 años de prisión. El texto, de 150 páginas, convertido en libro se conoció hace un año. La impronta que dejó Francia entre los guerrilleros –Dictador Supremo del Paraguay, tal el título con que se lo ungió en 1814 y llevó hasta su muerte, producida en 1840– es notable. Levantan sus banderas para intentar adaptarlas a la actualidad, casi dos siglos después.

Ticio Escobar, ministro de Cultura de Fernando Lugo hasta el golpe parlamentario del 22 de junio pasado, integró la Organización 1º de Marzo (OPM), un grupo político-militar que resistió a la dictadura stronista en la década del 70. Su experiencia de lucha le permite hablar del EPP: “Se trata de un fenómeno extraño, aparentemente vinculado con los movimientos guerrilleros de los ’70, pero con una configuración diferente. En aquella época, cuando luchábamos contra Stroessner, buscábamos el impacto político, la adhesión popular a nuestra causa. El Ejército del Pueblo Paraguayo es un grupo muy cerrado que genera repulsa en mucha gente. Por ejemplo, pueblos originarios no le aceptaron la carne que les habían robado a hacendados”. El ex ministro fue presidente de la asociación Apoyo a las Comunidades Indígenas del Paraguay y dirigió el Museo de Arte Indígena.

De base rural, el EPP opera en el país que según la Cepal (los datos son de 2011) posee la mayor concentración de la tierra en América latina: el 1 por ciento de los propietarios controla el 77 por ciento de las áreas productivas y un 40 por ciento de los agricultores apenas el 1 por ciento. Unos 300 mil campesinos no tienen tierras propias donde 351 hacendados se han hecho de 9,7 millones de hectáreas. La Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos paraguaya produjo el año pasado datos de matices parecidos: entre la población rural, el 44,8 es pobre y el 29,6 muy pobre, un 74,4 del total. Todo esto en la nación latinoamericana que cuenta con la mayor cantidad de campesinos de Latinoamérica: el 43 por ciento.

Las cifras, según Escobar, “guardan relación con las injusticias estructurales del Paraguay por la tenencia de la tierra, y sobre las que opera el fenómeno del EPP, que tiene aliados locales en las comarcas rurales y que los ha vuelto casi invisibles”. Según qué fuente describa a la organización, cuenta con decenas de seguidores o apenas un puñado que no supera los veinte. Las zonas donde tiene presencia son las mismas en que organismos de derechos humanos llevan contabilizadas unas doscientas desapariciones de militantes, los hacendados sojeros poseen ejércitos privados y el Comando Sur de los Estados Unidos penetra con su doctrina de seguridad bajo la consigna de que el Chaco Paraguayo puede transformarse en una segunda Colombia.

Para neutralizar al EPP se difundieron propuestas que iban desde la intervención de una fuerza regular como el Ejército, hasta la guerra de guerrillas, según se desprende de lo que afirmó el presidente de facto actual, Federico Franco, el 22 de septiembre del año pasado en Concepción, uno de los departamentos donde opera la insurgencia. Su frase textual fue: “Vamos a darle guerra hasta terminar con el EPP. De hecho, esto es una guerra de guerrillas”. Por entonces, Franco remplazaba transitoriamente en el Palacio López al obispo Fernando Lugo mientras éste participaba en la Asamblea de las Naciones Unidas. Se aclimataba al cargo del que despojó a su compañero de fórmula.
En noviembre de 2009 y ya con un largo recorrido en los departamentos ubicados al norte de Asunción, se conocieron detalles precisos sobre la guerrilla liderada ahora por Manuel Cristaldo Mieres, junto a Osvaldo Villalba y Magna María Meza.

Un ex integrante del partido Patria Libre, del que se escindió el núcleo duro que formó el EPP, Cristóbal Olazar, concedió una extensa entrevista al programa de investigación Algo anda mal, del Canal 13 paraguayo. En ella radiografió que los milicianos del EPP “teníamos una formación para una guerra de guerrillas, porque pretendíamos el poder... Las prácticas las hacíamos en el monte, como un reconocimiento de la región donde íbamos a permanecer”. Olazar describió que sus ex compañeros se mueven “generalmente de noche, de día poco se mueven, y cuando se dan cuenta de que están acorralados, ellos se cambian de lugar, se distancian. Están en el monte como en su casa. Por más grande que sea el monte, ellos salen hacia el lugar donde tienen que salir”.

En uno de sus últimos comunicados, enviado a Radio Ñandutí tras el golpe que derrocó a Lugo, los francistas del EPP escribieron: “Lo que sucedió el viernes 22 de junio se puede denominar un robo de guante blanco, uno robó a su aliado, ganó la pulseada con mayoría parlamentaria y expulsó a quienes ahora gritan traición”. La caracterización del gobierno depuesto tiene un tono similar: “Siempre hemos dicho al pueblo que estuvo actuando de escudo protector de los intereses de los ricos engañando a la gente con sus discursos socialistas”. “¡Juramos vencer, rendirnos jamás!!!” firma el Ejército del Pueblo Paraguayo al pie. Toda una definición.

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Lunes, 30 Julio 2012 07:10

Una consulta sobre la ruta

Una consulta sobre la ruta
El gobierno de Evo Morales inició ayer una consulta en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) para construir una carretera que uniría los departamentos de Cochabamba y Beni. En varias comunidades anunciaron que no permitirán la entrada de la comisión encargada de preguntarles, porque consideran que avalar el tendido de la vía implicaría la destrucción de su territorio y forma de vida. Indicaron que el presidente tampoco está cumpliendo con una sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que lo manda a “concertar” con los originarios que se oponen a esta obra caminera. Si no obedece la medida judicial, todo el procedimiento podría invalidarse.

La consulta del gobierno empezó ayer en Oromomo, del lado de Beni, y en San Miguelito, del lado de Cochabamba. Hasta el 25 de agosto, los ministerios de Obras Públicas y de Medio Ambiente desplegarán 15 brigadas para visitar las 69 comunidades del Tipnis, de 1.200.000 hectáreas. Los resultados definitivos estarían a principios de septiembre.

La consulta se realizará de acuerdo con la ley 222, cuya constitucionalidad está “condicionada”, según una sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), a la concertación entre el gobierno nacional con los indígenas del Tipnis, pertenecientes a los pueblos Chimán, Mojeño y Yuracaré. Según miembros de este tribunal, no sería una consulta transparente si la efectúa el mismo gobierno que quiere construir la ruta Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

“El fallo ya debería de cumplirse, tal como dispone la sentencia, pero vemos que hay dificultades. Parece que la sentencia fuera un mero adorno y eso es lamentable”, dijo Gualberto Cusi Mamani, magistrado del TCP.

“Hasta el último día pueden estar concertando, definiendo puntos sobre cómo va a ser la consulta. Pero vemos que hay una polarización, y yo, la verdad, dudo de que la consulta se lleve a cabo”, dijo Cusi. Hay un problema semántico. Para el Movimiento Al Socialismo (MAS), “concertar” significa “hacer lo que la mayoría manda”.

“El Ministerio de Obras Públicas tiene la obligación de concertar con las comunidades. Desde nuestro punto de vista, cuando hablamos de ‘concertar’ hablamos de mayorías y minorías. Consensuar significa ‘cien por ciento’ (de aprobación) y si hay una sola persona que no está de acuerdo, no se puede hacer. Pero ese concepto no está en la Constitución”, dijo Vladimir Sánchez, ministro del área.

“El gobierno no debe estar interpretando el fallo constitucional, tiene que cumplir con la concertación, involucrando a todas las comunidades y habitantes del Tipnis. Tiene que buscar ese objetivo y llegar a un consenso, porque hay jurisprudencia internacional en ese aspecto. Pero el gobierno quiere interpretar a su manera. Estamos como antes, en un estado colonial”, dijo Cusi a la red Erbol.

“Las partes afectadas podrían acudir tranquilamente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), podrían apelar y eso sería catastrófico para Bolivia”, razonó el magistrado.

De la consulta participan veedores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de la Unasur. Para los indígenas que rechazan la construcción de una ruta por dentro del Tipnis, la presencia de la OEA garantizará la nulidad del procedimiento, porque verán las resistencias dentro del territorio al proyecto de Morales.

“No es una consulta previa, porque el proyecto carretero y la plata para construirlo están desde 2008. No es una consulta de buena fe, porque desde hace meses la gente del gobierno va a las comunidades con motores fuera de borda, generadores de electricidad y otros regalos para comprar conciencias y dividir a las organizaciones indígenas. Además se está vulnerando la sentencia del TCP, que es vinculante y de obligatorio cumplimiento. Así, todos los actos serán declarados nulos de pleno derecho, algunos funcionarios del gobierno serán procesados por incumplimiento de deberes y desacato a la ley”, dijo Rafael Quispe, de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI).

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Lunes, 30 Julio 2012 07:07

¿Golpes de Estado?

¿Golpes de Estado?
Los súper ricos de Estados Unidos, y sus contrapartes en otras regiones del mundo han cometido lo que sólo se podría describir como un intento de golpe de Estado. No sólo controlan la economía, sobre todo mediante el sector financiero, sino buscan tomar el control de los procesos políticos.


Igual que otros países que implementaron versiones de la receta neoliberal, Estados Unidos se caracteriza hoy por una desigualdad económica y/o concentración de riqueza sin precedente desde el periodo anterior de la gran depresión; es el país con mayor desigualdad económica en el mundo avanzado.


Aquí algunas cifras: 400 individuos en este país son dueños de más riqueza que la mitad más pobre de la población estadunidense, 150 millones de personas. La familia Walton, los herederos de Wal-Mart, con una fortuna de casi 90 mil millones de dólares, tienen más riqueza que el 40 por ciento de abajo de la población estadunidense. El 1 por ciento más rico controla 40 por ciento de la riqueza nacional.


Mientras tanto, analistas esperan que el nivel de pobreza en Estados Unidos llegue a su punto más alto en casi 50 años, reporta Ap. Uno de cada seis (y casi uno de cada cuatro niños) estadunidenses vivieron en la pobreza el año pasado, y se pronostica que esto se elevará en los próximos tres años. Según una investigación de economistas de la Universidad de California, mientras los ingresos del 1 por ciento más rico en Estados Unidos se duplicaron entre 1980 y 2010 (los del 0.1 se triplicaron), los ingresos del 90 por ciento de abajo se desplomaron casi 5 por ciento.


Igual que en los países en desarrollo, los ricos aquí insisten en que ellos son el motor de la economía; que sus intereses son los “intereses nacionales”, y que ellos son los que generan empleo, inversión, y “oportunidad”, así como los recursos para el desarrollo por medio de los impuestos que pagan. Pero igual que los ricos de los países que todos conocemos en el tercer mundo, los intereses de los ricos tienen poco que ver con los intereses nacionales. Y un nuevo informe exhaustivo lo comprueba.


Los ricos no invierten sus fortunas en sus países ni pagan los impuestos que deben a su nación, sino hacen todo por ocultar sus riquezas y evadir sus responsabilidades fiscales. Entre 21 y 32 billones de dólares en riqueza financiera están escondidos en paraísos fiscales o en bancos en el extranjero (unas 80 jurisdicciones extranjeras), fondos tanto legales como de negocios ilícitos, según el nuevo informe The Price of Offshore Revisited de la red de investigaciones Tax Justice Network. Ese monto equivale a más del PIB anual combinado de Estados Unidos y Japón.


Este tesoro no forma parte del cálculo sobre desigualdad (ya de por sí extravagante: el 50 por ciento más pobre de la población del mundo tiene el 1 por ciento de la riqueza mundial, mientras el 10 por ciento más rico tiene el 84 por ciento de la riqueza del planeta) ni en la contabilidad de la deuda, o sea, que al incorporarlo todo es peor, según el informe elaborado por James Henry, ex economista en jefe de la consultora internacional McKinsey & Co y experto en asuntos fiscales.


Al incluir este tesoro que se ha trasladado a paraísos fiscales o países con sistemas bancarios discretos (como las islas Caimán o Suiza), la desigualdad es mucho mayor que la calculada hasta ahora. Según el informe, más de 30 por ciento de la riqueza financiera en el mundo ahora es controlada por 91 mil personas, o el 0.001 por ciento de la población mundial.


Este club, con sus ayudantes en los principales bancos del mundo, es el que tiene el poder para hundir economías, para anunciar que países como Grecia, España, México y, sí, Estados Unidos, no tienen recursos para gasto social y tienen que despedir a millones y practicar políticas de austeridad, mientras esconden el tesoro que han extraído de sus pueblos fuera de alcance de sus países, fondos suficientes para generar empleo y desarrollo nacional en gran parte del planeta.


En 139 países de “ingreso medio y bajo” estudiados en esta investigación, las elites habían trasladado entre 7.3 y 9.3 billones de dólares de riqueza no reportada al extranjero entre los años 70 y 2010, mientras la deuda externa de estos países había llegado a 4.08 billones de dólares en 2010.


“El problema es que los bienes de estos países están en manos de un pequeño número de individuos ricos, mientras las deudas son cargadas por los ciudadanos comunes de estos países a través de sus gobiernos”, afirma el informe.


El impacto fiscal también es enorme: si esta riqueza escondida de por lo menos 21 billones de dólares ganara en intereses sólo un 3 por ciento, y ese monto pudiera haber sido gravado por gobiernos al 30 por ciento, eso generaría ingresos por impuestos de 189 mil millones de dólares anuales, más del doble de lo que los países de la OCDE gastan hoy día en toda su asistencia internacional al desarrollo.


Y, por supuesto, este club de súper ricos goza de enorme poder político en sus países. Los estadunidenses de este exclusivo club mundial siempre han tenido una masiva influencia en el juego político-electoral de este país, pero ahora, con el fallo de la Suprema Corte hace un par de años en un caso conocido como Citizens United, los súper ricos tienen plena “libertad de expresión” por gastar fondos ilimitados en las elecciones.


El senador federal independiente Bernie Sanders lo explicó así ante una audiencia en la cámara alta la semana pasada: “Lo que la Suprema Corte hizo en Citizens United es decir a esos multimillonarios: ‘ustedes son dueños y controlan la economía, son dueños de Wall Street, son dueños de las empresas de carbón, son dueños de las empresas petroleras. Ahora, por un muy pequeño porcentaje de su riqueza, les vamos a dar la oportunidad de ser dueños del gobierno de Estados Unidos’”.


Al parecer, esa especie de golpe de Estado por una clase de súper ricos –todo en nombre de la “democracia”– se está intentando en varios rincones del mundo.

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Minorías en Siria: peligrosa neutralidad
Ahora, en medio del tormento de Alepo, recordemos a las minorías: los palestinos de Siria, más de medio millón, y los 1.5 millones de cristianos –el mayor número vive en Alepo– que son ciudadanos sirios y ahora están sentados al borde de un volcán.


Ni unos ni otros desean “colaborar” con el régimen de Bashar Assad, pero cuando uno permanece neutral acaba sin ningún amigo. Vender una hogaza de pan a un nazi en la Francia ocupada no era convertirse en colaboracionista, pero hacerlo equivalía, para usar una vieja expresión alemana, a “ayudarle a empujar la rueda”. No, Bashar Assad no es Hitler, pero Dios salve a los palestinos y cristianos de Siria en estas horas terribles.


Hay lecciones por aprender. Los 500 mil refugiados palestinos en Líbano combatieron del lado de la izquierda musulmana en la guerra civil de 1975-90; su recompensa fue el odio, el asesinato en masa y el aprisionamiento en las chozas de su propio campamento. Refugiados palestinos en Kuwait apoyaron la invasión de Saddam Hussein en 1990; cientos de miles fueron desterrados a Jordania en 1991. Palestinos que vivían en Irak desde 1948 fueron masacrados o expulsados del país por la “resistencia” iraquí luego de la invasión estadunidense de 2003.


Así pues, la neutralidad en Siria es la única esperanza de salvación para los palestinos ahora que han quedado atrapados en una nueva guerra civil. Sin embargo, sus campamentos reciben la visita regular del Ejército Sirio Libre. Luchen con nosotros, les dicen. Y los muhabarrat del gobierno sirio infestan los mismos campamentos. Luchen con nosotros, les dicen. Por desgracia, dos unidades militares palestinas, Saiqa –una de las milicias más venales luego de la invasión militar siria en Líbano, en 1976– y el Ejército Palestino de Liberación, están bajo control directo del régimen. Hace dos meses, 17 de los soldados del EPL, entrenados en Siria, fueron asesinados. Y luego otros 17 fueron muertos en Damasco.


“Algunos dicen que el ESL los mató para advertir que no ayuden al régimen”, me comenta un activista del Frente Democrático para la Liberación de Palestina. “Otros aseguran que el régimen los asesinó para que advertir que no colaboren con el ESL. Lo único que podemos hacer es aferrarnos a nuestra neutralidad. Y hay que recordar que algunos palestinos de los campamentos sirios son de por sí muhabarrat de inteligencia del gobierno sirio. El propio comando general del Frente Popular para la Liberación de Palestina ha dicho que combatiría por el régimen.”


La mayoría de los palestinos en Siria son musulmanes sunitas, como la mayor parte de la población local y de la resistencia.
Los ciudadanos cristianos de Siria no son mayoría en ninguna fuerza opositora a Assad. La estabilidad de Assad –ahora tambaleante, sin duda– es preferible a los desconocidos terrores del régimen que podría sucederlo. Existen 47 iglesias y catedrales tan sólo en la región de Alepo; los cristianos creen que entre los rebeldes combaten salafistas, y tienen razón.


También para ellos hay lecciones. Cuando aquel famoso cristiano nacido de nuevo llamado George W. Bush envió sus legiones a Irak, en 2003, la salvaje secuela de la invasión hizo pedazos una de las más antiguas comunidades cristianas de Medio Oriente: los cristianos iraquíes. El papa copto cristiano Shenouda de Egipto apoyó a su protector Mubarak hasta apenas dos días antes de su caída; los musulmanes cristianos egipcios se acuerdan de eso. Así pues, ¿qué pueden hacer los cristianos de Siria?


Cuando, al principio del levantamiento en Siria, el patriarca maronita de Líbano, el nada inspirador Bechara Rai, dijo que había que dar “más tiempo” a Bashar, enfureció a los musulmanes sunitas de su país.


Pero al observar la televisión siria es fácil estremecerse. La semana pasada tocó el turno al obispo maronita de Damasco dirigirse a los sirios. ¿Sus primeras palabras? Quería agradecer a la televisión estatal siria la oportunidad de hablar. Dijo lo mucho que los cristianos respetan el Ramadán, cómo la fe de los musulmanes en ese mes sagrado ayuda a los cristianos a revigorizar sus propias creencias, afirmación perfectamente razonable, aunque formulada en momentos en que la mayor parte de la grey del buen obispo siente pavor de esos mismos musulmanes.

Y luego vino la parte terrible. Al final de su sermón, el obispo dio su bendición a todos los “civiles, oficiales y soldados” de Siria. Se refería, desde luego, a los “oficiales” de Bashar. Y a los soldados del régimen. Supongo que podríamos recordar el viejo consejo cristiano de dar al césar lo que es del césar y a Dios lo que es Dios. Otro recordatorio: Bashar no es el césar.


Pero un escritor cristiano libanés lo entendió bien cuando sugirió que tal vez los cristianos de Siria siguen la recomendación de San Pablo (1 Timoteo 2:1): “Exhorto ante todo a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que tienen autoridad, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad”. ¿Y quién, si no Bashar, tiene por ahora la “autoridad” en Siria?


Traducción: Jorge Anaya

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Domingo, 29 Julio 2012 06:54

Humala

Humala
Llega a un año de gobierno en Perú Ollanta Humala con algunos ruidos en Cajamarca, donde un conflicto minero se desbordó y terminó desnudando serias fallas de gestión, y con ruidos en palacio, con dos cambios de gabinete que reflejan la tensión entre el sector tecnócrata neoliberal que maneja la economía y una izquierda que duda entre pasarse a la oposición o luchar por más protagonismo dentro del oficialismo. Con un planteo similar al de Lula, sin resultados espectaculares como le pasó a Lula en los primeros años, y con un presidente que no es Lula, y una base política que no es el PT de Lula y un electorado que tampoco es el de Lula.


Pero llega a su primer año de gobierno con índices de popularidad razonables, mayoría parlamentaria gracias a una serie de acuerdos con partidos de centro y de derecha, con resultados macroeconómicos envidiables, con un frente social en el que la mayoría de los conflictos están siendo negociados y los demás no parecen articularse en un frente opositor consolidado, con un nuevo acercamiento a los sectores de izquierda que, más allá de algunos gestos, nunca terminó de irse del gobierno, y una convivencia razonable con un fujimorismo reducido a poco más que un discurso de mano dura.


Humala es difícil de encasillar. Militar, tomó un curso en la Escuela de las Américas y en el 2000 encabezó un levantamiento en contra de Fujimori. Cuatro años después pidió el retiro con rango de comandante y se volcó a la política, fundó el Partido Nacional y se hizo fuerte en los mismos sectores populares que apoyan al fujimorismo. Se alió con la izquierda y lo vincularon con Hugo Chávez. Perdió con Alan García las elecciones presidenciales del 2006 y volvió a la carga en el 2011 con mejor suerte. Pasó a la segunda vuelta con un programa político llamado La Gran Transformación, de corte muy estatista.


Pero al llegar al ballottage, Humala confirmó que el programa que él proponía no era del agrado de amplios sectores de la población, que preferían la continuidad del modelo neoliberal que en los últimos veinte años había atravesado las administraciones de Fujimori, Toledo y Alan García. Entonces lanzó un segundo programa de gobierno, Hoja de Ruta, con el que involucra a sectores de centro, parte de ellos comprometidos con el gobierno de Toledo (2001-2006). Con ese programa, que a diferencia del programa original garantiza la continuidad del modelo económico al respetar compromisos adquiridos con la inversión y mantener el equilibrio macroeconómico. Humala gana las elecciones. Su jefe de campaña en el 2011, el mismo que financió su campaña en el 2006, es un empresario de izquierda llamado Salomón Lerner. Lerner estuvo de acuerdo con la Hoja de Ruta, ya que además continuidad económica incorporaba un fuerte componente de inclusión social. De hecho, una de las promesas de campaña que Humala cumplió fue la de crear el Ministerio de Inclusión Social para manejar los planes del gobierno. Cuando asumió en julio del año pasado, Humala nombró a Lerner como su primer jefe de gabinete. Ese primer gabinete incluyó figuras de izquierda o centro progresistas en algunas carteras como Relaciones Exteriores, Educación, Medio Ambiente y el Ministerio de la Mujer. Pero los ministerios vinculados con la economía fueron en otra dirección. Ahí, el presidente peruano siguió el consejo de Lula de dejar las finanzas en manos de los neoliberales. En Economía, Humala nombró a Luis Miguel Castilla, el viceministro de Hacienda de Alan García. Otros nombramientos en las áreas de planeamiento y producción recayeron en figuras alineadas con Castilla. Y en el Banco Central, Humala selló la continuidad de Julio Velarde Flores, un ex consultor del Banco Mundial que venía presidiendo el Central desde el 2006, designado por García.


En sus primeros meses de gobierno, Humala cumplió con algunas de las promesas de campaña que emanaban de su discurso de priorizar la inclusión social. Además de crear el nuevo ministerio aumentó el salario mínimo, renegoció los contratos mineros con ganancias para el Estado estimadas entre mil quinientos y tres mil millones de dólares e hizo aprobar en el Congreso una ley de consulta previa a las comunidades amazónicas para proyectos de explotación de recursos naturales, una vieja demanda de los movimientos sociales. También hizo algunas reformas al código laboral e impulsó algunos programas sociales. Pero en un país con una enorme tasa de desigualdad y exclusión social, acumuló un importante superávit fiscal y sus socios en la izquierda lo acusan de no haber sabido repartir bien los recursos obtenidos por la renegociación con las mineras.


En el verano la tensión latente en el gobierno peruano estalló por un conflicto en la mina de oro de Yanacocha en Cajamarca, a partir de una gran inversión y proyecto de explotación que anuncia Newmont, la minera estadounidense con sede en Denver. Se trata de una mina con antecedentes de mala relación con una población en la que predomina la prédica antiminera. Se hace un estudio de impacto ambiental y el proyecto se aprueba, pero con gran oposición de la población, encabezada por el presidente de la región, un izquierdista duro que entabla una alianza con los indígenas y los ambientalistas para frenar el proyecto. Para destrabar el conflicto Lerner, el entonces jefe de ministros de Humala, contrata a un equipo de peritos internacionales para revisar el estudio de impacto ambiental. Pero la oposición a la mina rechaza el peritaje. Lerner va a Cajamarca a conversar, pero las negociaciones son caóticas, con decenas de interlocutores para el sector antiminero: aborígenes, ambientalistas, líderes sociales, funcionarios del gobierno regional cada cual con sus demandas y su particular agenda política. Las negociaciones se estancan y Humala empieza a pensar en un plan B. Entonces Humala pierde la paciencia y decreta el estado de emergencia y manda a los gendarmes a repartir palos. Todo esto ocurre mientras Lerner todavía estaba negociando. Sintiéndose desautorizado, el jefe de ministros presenta su renuncia en diciembre. Con él se va buena parte de los cuadros de izquierda que ocupaba cargos en el gobierno. Se van el ministro de Energía y Minas, el de Medio Ambiente y la de la Mujer, amén del equipo de gestión de la jefatura de gabinete y las diversas direcciones y oficinas que dependen de ella. La sangría se traslada al Congreso, donde Humala perdió por izquierda a ocho miembros de su bancada, pérdida que el oficialismo supo compensar con creces a través de acuerdos parlamentarios con los sectores más republicanos del centro y el centroderecha que son visceralmente antifujimoristas, como los socialdemócratas que lidera Toledo y los liberales que se referencian en Mario Vargas Llosa.


Buscando una actitud más dura con los manifestantes en Cajamarca, el presidente nombra como sucesor de Lerner a su ministro de Interior, un ex militar que había sido instructor de Humala llamado Oscar Valdez. Se trata de un funcionario con muy poca experiencia política y menos representatividad, cuyas políticas de mano dura terminan con diecisiete muertos en protestas sociales en lo que va del año, seis en Cajamarca. Entonces entra en juego la primera dama, Nadine Heredia, protagonista fundamental del gobierno de su marido. Hace un mes nombró a un obispo y a un sacerdote para que negocien con los antimineros de Cajamarca, puenteando al primer ministro Valdez. A la semana siguiente Humala le comunicó a Valdez que debía renunciar para facilitar una segunda renovación del gabinete. El recambio ministerial ocurrió la semana pasada. Otra vez no involucró al sector económico, que sigue firme bajo el timón de Castilla. El nuevo primer ministro, Juan Jiménez Mayor, era el ministro de Justicia y Derechos Humanos de Humala. Profesor de Derecho Constitucional, había sido funcionario del gobierno provisorio de Valentín Paniagua, que fue muy elogiado por sus políticas de derechos humanos durante la transición del fujimorismo a la democracia. Jiménez Mayor promete retomar el diálogo con los sectores sociales y encarar políticas preventivas a través de la inversión pública para evitar estallidos, sin dejar de tener una actitud firme a la hora de encararlos.


En el nuevo gabinete el sector de Castilla gana espacio con la nueva designación en Agricultura, pero también queda confirmado el referente del sector progresista, el canciller Rafael Roncagliolo. Más aún, Humala reflotó su vieja amistad con Lerner y volvió a convocarlo, esta vez para que represente a Perú en la Unasur, bajo la órbita de Roncagliolo. Lerner aceptó con la esperanza de que la recuperada actitud dialoguista del gobierno y el reencuentro con Humala sirvan para retomar la agenda redistributiva de la Hoja de Ruta, que quedó pendiente o se demora demasiado. Lerner no dice que hay que cerrar Yanacocha ni que hay que olvidarse de la minería. “Es una lástima que toda la atención se concentre en Cajamarca cuando hay dos o tres proyectos mineros en marcha que son igual de importantes y no generan tanta oposición,” comentó el otro día, de paso por Buenos Aires, camino a una misión en Paraguay.


Para el analista Ricardo Uceda, director ejecutivo del Instituto de Prensa y Sociedad con sede en Lima, Humala no puede prescindir de la minería. “Es cierto que hay problemas y conflictos sociales por la minería. Pero para Humala es muy importante porque financia su programa de inclusión social. Hay mucha desigualdad y una necesidad muy grande de recursos para cubrir esa de-sigualdad. En la visión del gobierno hay que favorecer las inversiones para cerrar la brecha social.”


Así llega Humala al primer año de su gobierno. Con una economía que crece a un saludable cinco y pico por ciento, con los famosos superávit gemelos, con Perú firmemente anclada en el eje económico derechista del Pacífico que integra con Chile, Colombia y México y que fundamentalmente mira al Asia, a esos grandes compradores que son China e India. Llega también con idas y vueltas y errores varios de gestión, con la carga de diecisiete muertos por la protesta social y una prometida agenda de inclusión social que parece postergarse cuando entra en contradicción con el afán fiscalista del ala económica del gobierno.


Pero llega bastante entero, con no pocas promesas cumplidas, con un marco de alianzas que le permite cierto margen de acción dentro del frágil sistema político peruano, con el crédito todavía abierto de buena parte de la izquierda y la derecha, con un modelo inspirado en la experiencia exitosa de Lula en Brasil y la esperanza de alcanzar los mismos resultados.


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Resucitó Angelino Garzón, el Vice Presidente de la República
Y resucitó Angelino Garzón, el Vice Presidente de la República. Tenía prácticamente una pata en la tumba, como dicen los campesinos boyacenses. Su situación de agonía por efecto de un cansancio cerebral y un accidente cerebro vascular fue dramática. Afortunadamente para él y su familia se está recuperando y lentamente regresa la normalidad a su vida.

El caso del funcionario no es solamente médico. Sus problemas de salud, que vienen de tiempo atrás, a raíz de una grave cirugía de corazón abierto por el bloqueo de sus arterias coronarias, se han complicado por causa de sus obligaciones y las presiones política propias de las luchas por el poder. La verdad es que Angelino ha debido capear la descomunal presión ejercida tanto por J.M Santos como por Vargas Lleras, quienes lo consideran un peligro para las pretensiones reeleccionistas, del primero en el 2014, y presidenciales del segundo, en el 2018.

Como Garzón estaba construyendo su propio espacio para lanzarse de candidato a la primera magistratura en el 2014, organizando su gente con actividades de derechos humanos y pronunciamientos sobre diversos aspectos que él conoce muy bien (fue líder obrero comunista y dirigente de la Unión Patriótica), como la carestía de la vida, los bajos salarios, las necesidades de las regiones, el desempleo, la reforma agraria, los abusos de los bancos y los temas sindicales, se volvió muy incomodo para los altos circulos del poder,   que prendieron rápidamente todas las alarmas. De inmediato los testaferros del cogollo abrieron fuego con sus columnas y declaraciones en los medios, a presionar para que Garzón se definiera como si lo hecho ya por él no fuese una notificación de sus planes políticos de mediano y largo plazo en la disputa por el poder nacional.

Santos/Vargas, magos de la componenda y la maniobra oscura, expertos pokeristas de la politiquería tradicional según se ufanan, se pusieron en marcha y proyectaron una "salida elegante"  del impasse con el fin de evitar un atasco mayor. Sin consultarle al Vice lo lanzaron de candidato para la Dirección de la Organización Internacional del Trabajo OIT que estaba por proveer. Todos sabían que el cometido fracasaría pero el fin de la "dupla" era sacarlo de la jugada, a como diera lugar. Los promotores eran conscientes de las precarias condiciones de salud y los riesgos  biológicos que asumía con el brete de la candidatura. 

Y Ocurrió lo que tenía que ocurrir. No obstante que se gastaron millones de pesos en las gestiones y que Angelino debió vivir por meses en un avión viajando de un lado para otro por distintos países y atendiendo infinidad de reuniones, llamadas y encuentros, no quedó ni siquiera entre los tres finalistas de los que se escogió un sindicalista británico como nuevo Jefe de la OIT.

El golpe para el colombiano fue tremendo y lo único que alcanzó a decir, antes de su postración, era que eso no se lo había inventado él, por tanto no sentía la derrota, que los del fracaso eran otros y el país. Hasta razón tenía, afirmaron muchos.
Luego vino la grave enfermedad y el acelerado deterioro en su cuadro médico en las semanas recientes por los supuestos daños cerebrales que lo reducían a cero. Los grandes medios del régimen lo dieron por muerto y su jefe en la Casa de Nariño, sin respetó por la triste condición del subalterno, se precipitó con la propuesta para suprimir el cargo de Vice Presidente y regresar a la figura del Designado que escogen las mayorías parlamentarias gobiernistas. Quedaba pintado Santos y su crónica práctica traicionera y de deslealtad patológica. El dice que quien no cambia es un idiota según lo leyó en los mamotretos de Churchil, su autor de cabecera.

Pero las vueltas que da la vida. Angelino no se murió ni quedó invalido sin poder hablar, ni ver, ni pensar, ni oir, ni razonar. Se recuperó y está de nuevo en su oficio, acompañado de su esposa e hija. Esta vez más cauteloso y precavido con las serpientes que lo acechan.

Lo primero que dijo es que lo mejor para solucionar el estallido indígena del Cauca era dialogar y atender las peticiones de las comunidades. Seguidamente se mostró de acuerdo con realizar una Asamblea Constituyente. Y como sabe del tremendo impacto de sus posiciones anunció que se va a comunicar con el país mediante cartas temáticas.

Quien dijo miedo. A las carreras salieron los adláteres del Presidente a exigirle la renuncia. Es lo que han hecho Roy Barreras el Jefe del Senado, Posada el director de la Cámara de Representantes, Galán el liberal y Simon el Bobito el hijo del expresidente Cesar Gaviria quien intenta recuperar espacio después del fracaso de la reforma a la justicia.

Me parece bien que Angelino se haya recuperado en su salud. A nadie se le desea la muerte. Por eso me permito sugerirle algunos destinatarios y temas para sus cartas a la ciudadanía.

- Que le haga una carta pública a Santos/Vargas para que tomen unos cursos de ética y lealtad con sus compañeros de trabajo. Posar de expertos pokeristas para hacerle zancadilla a sus amigos es un mal ejemplo para los ciudadanos.

- Que le envíe una nota a Germán Vargas Lleras pidiéndole explicaciones por su compinchería con los paramilitares de Martín LLanos en el Casanare y de Julio Acosta en Arauca.

- Que publique una epístola al país indicando la  Agenda nacional para la paz, la negociación política del conflicto con las guerrillas campesinas y las reformas políticas, sociales, económicas, electorales que requiere la nación para la superación definitiva de la guerra que carcome a Colombia desde hace medio siglo.

- Qué le haga otra carta a Uribe Vélez solicitándole que reconozca sus delitos y se entregue a la justicia por sus vínculos con paramilitares, narcotraficantes y ladrones de los presupuestos públicos.

- Que le escriba otra al actual Ministro de Defensa para que renuncie al cargo en compañía del alto mando militar de generales, dada su manifiesta incompetencia y  afán militarista, guerrerista y violento contra los indígenas, campesinos y los opositores políticos al gobierno, como Piedad Córdoba.

- Que le pida la renuncia a la mediocre Ministra de Salud por su incapacidad para sacar de la profunda crisis al sistema de salud.

- Que demande del Ministro de Minas la revisión de la Locomotora Minera causante de enormes daños ambientales y sociales y de la próxima desviación del Río Ranchería en la Guajira para permitir que las multinacionales se roben  600 millones de toneladas de carbón que hay en su lecho.

- Que exija la renuncia del Ministro de Hacienda y de la Junta Directiva del Banco de la República por ser los autores de las políticas neoliberales y de los TLC que destruyeron la industria, la agricultura nacional y tienen en la pobreza más de 30 millones de personas.

- Que le mande una epístola a los congresistas solicitándoles la renuncia a sus cargos por corruptos y cínicos, antes de que el país les revoque el mandato a causa de la aprobación de la famosa reforma a la justicia que era una ley de punto final para dejar en la impunidad la parapolítica y a personajes como Dilián Francisca Toro, Miriam Paredes, Enríquez Maya y los artífices del robo a la Dirección de Estupefacientes como el gamonal caucano José Darío Salazar, quien se apropió de varios prostíbulos de los narcos en Cali, que habían sido incautados por la policía.

- Que le diga a la Ministra de Educación que cuanto antes  se vaya de su cargo porque su modelo neoliberal de universidades lo repudió con gigantescas movilizaciones el estudiantado colombiano.

- Que le sugiera al Ministro de Agricultura  se haga a un lado porque su Ley de tierras y la "revolución agraria" son un absoluto fracaso.

- Que le diga al General Santoyo extraditado a una cárcel de los Estados Unidos por ser socio de la Oficina de Envigado y de los narcotraficantes paisas cercanos a la familia Uribe Vélez, que cuente todo lo que sabe, que diga todo lo que vio en su tiempo como escolta de Álvaro Uribe. Que confiese cómo hizo todas las operaciones para eliminar casi 50 miembros de la familia Usuga señalada por su patrón Uribe de ser la supuesta causante de la muerte de su progenitor en un negocio de drogas.

- Que le envíe una nota pública especial a Mancuso, Macaco, Jorge 40, el Iguano, Ernesto Baéz, el Alemán, don Mario, Gordo Lindo, Ramón Isaza, Pirata y otros jefes paramilitares para que entreguen toda la información a la justicia sobre militares, empresarios, políticos y funcionarios públicos implicados en sus crímenes de lesa humanidad contra 7 millones de colombianos victimas de la violencia y sobre el apoyo que le dieron a Uribe para hacerse elegir presidente.

- Que le mande una carta a los militares comprometidos en los "falsos positivos" para que confiesen sus culpas y le pidan perdón a las víctimas en vez de estar presionando impunidad con un fuero militar tramposo.

- Que le mande una nota especial a Luis Carlos Restrepo, autor de falsas desmovilizaciones, para que se entregue y cuente las fechorías de su patrón. Que haga lo mismo con doña María del Pilar Hurtado, Bernardo Moreno y demás culpables de las chuzadas telefónica contra los opositores de la Seguridad Democrática.

- Y por último, que no de último, que nos mande una CARTA a todos los colombianos entregándonos detalles de su proyecto para realizar un Gran Congreso Nacional de Derechos Humanos, que nos parece una buena idea, el cual le sugiero lo haga pronto y ojala en el Cerro de Berlín, en Toribio Cauca, con la presidencia de los indígenas Nasa, puede ser en cabeza de Feliciano Valencia y con la custodia de la Guardia Indígena para que los militares, paramilitares y los testaferros políticos de Santos y Vargas Lleras no lo vayan a torpedear.

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Jueves, 26 Julio 2012 06:31

La CIA maneja el narcotráfico

La CIA maneja el narcotráfico
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y otras fuerzas de seguridad internacionales "no luchan contra los narcotraficantes", sino que "intentan manejar el comercio de drogas", dijo a Al Jazeera un portavoz del gobierno del norteño estado mexicano de Chihuahua.


Las denuncias por parte de activistas, académicos y exfuncionarios sobre la complicidad oficial en el negocio de la droga no son nuevas. Pero sí lo son cuando parten de un representante oficial de uno de los estados más violentos de México, fronterizo con el estadounidense de Texas.


"Son como las compañías de control de plagas, solo controlan", dijo Guillermo Terrazas Villanueva, portavoz de Chihuahua, en conversación con Al Jazeera el mes pasado en su oficina de Ciudad Juárez. "Si acabas con las pestes, te quedas sin trabajo. Si acaban con el negocio de la droga, se quedan sin empleo".


Un portavoz de la CIA en Washington no quiso comentar directamente estas acusaciones, y en cambio sugirió a Al Jazeera que consultara un sitio web oficial.


Acusaciones son "patrañas"


Terrazas Villanueva no es un funcionario de alto rango, y sus opiniones no representan a los responsables de la política exterior de México. Otros funcionarios del estado, incluyendo al alcalde de Ciudad Juárez, Héctor Murguía Lardizábal, rechazaron las afirmaciones y las calificaron de "patrañas".


"Creo que la CIA y la DEA (agencia antidrogas de Estados Unidos) están del mismo lado que nosotros en la lucha contra las bandas de la droga", dijo Murguía Lardizábal en una entrevista realizada en su automóvil todoterreno. "Tenemos una excelente colaboración con Estados Unidos", aseguró.


Bajo la Iniciativa Mérida, el Congreso legislativo estadounidense aprobó más de 1.400 millones de dólares de ayuda a la guerra contra el narcotráfico en México, suministrando helicópteros de ataque, armas y capacitación para policías y jueces.


Más de 55.000 personas han muerto en México por la violencia relacionada con la droga desde diciembre de 2006.


En forma extraoficial, residentes y representantes de todo el espectro político mexicano atribuyen este estado de cosas al cóctel letal que forman la demanda de estupefacientes de Estados Unidos y el flujo de armas de gran poder a través de la frontera.


La "ilusión" de una guerra


"La guerra contra las drogas es una ilusión", dijo Hugo Almada Mireles, profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y autor de varios libros. "Es una razón para intervenir en América Latina", dijo a Al Jazeera.


"La CIA quiere controlar a la población. No quiere detener el tráfico de armas a México. Mire (por ejemplo a la operación) Rápido y Furioso", afirmó, en referencia a la fracasada iniciativa estadounidense por la cual se permitió durante 15 meses el tráfico de armas automáticas con la esperanza de poder rastrearlas y detener a los criminales.


Pero el Buró de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de Estados Unidos perdió el rastro de 1.700 armas durante la operación, entre ellas un fusil de asalto AK-47 que se empleó en 2011 para asesinar al agente fronterizo Brian Terry.


Echar la culpa a Washington de los problemas mexicanos ha sido algo habitual en esta nación latinoamericana desde la guerra entre los dos países, entre 1846 y 1848, cuando Estados Unidos conquistó lo que hoy son los estados de California, Utah, Nevada, Arizona y Nuevo México.


Pero operaciones como Rápido y Furioso muestran que la realidad puede ser más extraña que la ficción cuando se trata de la guerra antidrogas y las relaciones entre México y Washington.


Si no estuviera demostrado, la idea de que agentes estadounidenses activamente colocaban armas en manos de criminales mexicanos sonaría absurda para muchos.


Teorías conspirativas


"Creo que es fácil ser cínico ante la intervención estadounidense y de otros países en América Latina en relación con la droga", dijo Kevin Sabet, exasesor de la Casa Blanca en políticas de control antidrogas.


"Las declaraciones (que acusan a la CIA de manejar el narcotráfico) deben ser respaldadas con evidencia… Yo no les daría mucho crédito", sostuvo.


Los dichos de Terrazas Villanueva "podrían ser una forma de recibir algo de atención para su región, lo cual es entendible, pero no productivo ni basado en la realidad", dijo Sabet.


En 1996, el periódico Mercury News, de la occidental ciudad estadounidense de San José, publicó "Alianza oscura", una serie de artículos de investigación que vinculaban misiones de la CIA en Nicaragua con el aumento del consumo de crack en Estados Unidos.


Para financiar a los "Contras", milicias ilegales que luchaban contra el gobierno socialista en Nicaragua, la CIA se asoció con carteles colombianos para traficar droga a Los Ángeles, y emplear las ganancias para adquirir armamento y enviarlo a América Central, según esta investigación.


"No hay duda alguna de que personas relacionadas con la CIA o que formaban parte de su personal estuvieron involucradas en el tráfico de drogas", dijo por entonces el senador John Kerry, que había encabezado en 1989 un comité parlamentario de investigación sobre esos hechos.


Otros periódicos, como The Washington Post y Los Angeles Times, criticaron duramente la serie de artículos, y el editor de Mercury News finalmente admitió que se habían exagerado algunos elementos y se habían cometido errores en el trabajo periodístico, pero subrayó que refrendaba muchas de sus conclusiones centrales.


Rumores propagados


"Es verdad, quieren controlarlo", dijo en Ciudad Juárez un funcionario de rango medio de la Secretaría de Gobernación (Ministerio del Interior) de México, refiriéndose a la CIA y a la DEA.


El funcionario, quien habló a condición de mantener el anonimato, dijo que sabía que las denuncias eran correctas, según conversaciones que mantuvo con algunos de sus pares estadounidenses que trabajaban en Ciudad Juárez.


La aceptación de esas denuncias por parte de varios elementos del gobierno y de los servicios de seguridad de México muestra la dificultad de llevar a cabo una efectiva acción internacional contra el tráfico de drogas.


Jesús Vicente Zambada-Niebla, narcotraficante del cartel de Sinaloa que actualmente espera su juicio en Chicago, dijo haber trabajado para la DEA, y que esa agencia le había prometido inmunidad.


"Bajo ese acuerdo, el cartel de Sinaloa, liderado por su padre, Ismael Zambada, y ‘El Chapo’ Guzmán, obtuvo carta blanca para continuar traficando toneladas de drogas ilícitas… a Estados Unidos", escribieron los abogados de Zambada como parte de su defensa.


"Y fueron protegidos por el gobierno estadounidense de ser arrestados y juzgados a cambio de que proveyeran información contra carteles rivales", añadieron. "De hecho, agentes del gobierno de Estados Unidos ayudaron a los líderes del cartel de Sinaloa".


El cartel de Sinaloa es la organización narcotraficante más antigua y poderosa de México, y algunos analistas creen que las fuerzas de seguridad mexicanas y estadounidenses la han favorecido respecto de los carteles rivales.


Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, billonario líder del cartel y uno de los hombres más buscados del mundo, escapó en 2001 de una prisión mexicana probablemente con ayuda de personal y jefes de seguridad. Eso fortaleció los rumores de que los narcotraficantes tenían colaboradores en las altas esferas del poder.


"Sería fácil para el ejército mexicano detener a El Chapo", dijo Mireles, "pero ese no es el objetivo".


Las autoridades a ambos lados de la frontera quieren tener suelto a El Chapo, cree, ya que su cartel es más fácil de controlar y el dinero de la droga se recicla en la economía.


Otros analistas consideran esta idea parte de una teoría conspirativa, y señalan que El Chapo pudo escapar debido a la ineptitud y la corrupción de algunas autoridades de rango bajo, más que por un plan de las agencias de gobierno.


En la escena política


Después de unas polémicas elecciones, con denuncias de irregularidades, Enrique Peña, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), asumirá como nuevo presidente de México el 1 de diciembre.


Peña quiere abrir un diálogo con Estados Unidos sobre la guerra contra el narcotráfico, pero ha dicho que legalizar algunas drogas no es la solución.


Algunos políticos en Estados Unidos, incluso de línea dura, temen que Peña haga acuerdos con algunos carteles para reducir la violencia en el país.


"Espero que no regrese al PRI del pasado, que era corrupto y cerraba los ojos ante los carteles de la droga", dijo el congresista estadounidense Michael McCaul, del opositor Partido Republicano y representante del meridional estado de Texas.


Más allá de la posición que tome la nueva administración para calmar la violencia y restaurar el orden, es probable que muchos mexicanos, incluyendo funcionarios de gobierno como Terrazas Villanueva, sigan convencidos de que fuerzas en el exterior quieren que continúe el negocio de las drogas.


Las sospechas de los vínculos entre la CIA y el narcotráfico, sean verdaderas o no, hablan a las claras de la mutua desconfianza entre las autoridades, en medio de la mortandad y la destrucción de la vida cívica de México.


"Tenemos buenos soldados y policías", dijo Terrazas Villanueva. "Pero no resolveremos este problema con balas. Necesitamos educación y empleos".



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Colombia: La economía hace agua y a Santos se le cae la estantería.
Al señor Juan Manuel Santos ya se le acabaron 2 años de luna de miel, en donde todo le sonreía y las encuestas lo favorecían, pues le tocó el ciclo expansivo de la economía (2010-2011), gracias al auge de las exportaciones de petróleo y minerales.


Hoy la economía hace agua por todos lados , está en plena desaceleración, con todos los indicadores colapsados, al tiempo han estallado varias crisis sociales y políticas entre las que sobresalen el derrumbe de la salud, la guerra del Cáuca, las rivalidades en el bloque de poder, la parálisis ministerial y las movilizaciones cívico/populares para expresar con paros, huelgas, marchas y protestas la inconformidad social que quiere cambios verdaderos, sin supeditarlos a fraudulentos  y lejanos procesos electoreros.

 
I. La crisis económica/2012.

 
En su momento el  actual Ministro de Hacienda repitió hasta el cansancio que Colombia estaba  blindada frente a la crisis financiera global desatada desde el 2008, a raíz de la caída del gigante financiero Lehman Brother. Recientemente cambió el discurso para pronosticas que vendrían 18 duros meses para la economía nacional y para el resto del país. El pobre crecimiento gringo, la espectacular crisis bancaria, fiscal y económica  europea y la caída del PIB Chino impactarían de manera inexorable nuestro mundo feliz de expansión productiva con espectaculares recaudos fiscales como el del 2011. La recesión en Estados Unidos y Europa se han extendido más de lo previsto, pues hay cifras muy graves como niveles de deuda, desempleo y consumo. Siendo estas las mayores economías su coletazo por el resto de la Esfera no se puede menospreciar alegremente. Es el "banal funcionamiento diario del orden económico burgués", diría Marx.

 
En este primer semestre la economía navega por aguas turbulentas.Los indicadores del primer semestre muestran una caída superior a la prevista.  Hay varios signos oscuros que conviene enumerar:

 
- El área total de las licencias de construcción son negativas en cerca del 20%

 
- El precio del petróleo continua a la baja, lo que produce un hueco protuberante en las finanzas públicas.

 
- Las exportaciones totales solo crecieron 1,2% en junio.En términos generales las exportaciones e importaciones están creciendo a niveles inferiores al 20%, mucho menos que el aumento del 40% el año pasado. En otros términos, el ritmo de crecimiento de las exportaciones ha pasado de ser superior al 50% el año pasado, a a crecer alrededor del 1,2% en la actualidad.

 
- Las ventas al por menor crecieron a la mitad  de hace un año, básicamente por el mayor ritmo de la venta de vehículos.
 

- La industria tiene unja caída de cuatro puntos porcentuales en el primer trimestre y marzo por primera vez en 26 meses muestra un crecimiento negativo.

 
- Hay señales de alerta sobre el endeudamiento de los hogares, lo que va a reducir los niveles claramente insostenibles de consumo observados en el 2011.

 
- Hay aumento en la cartera de consumo vencida y un relajamiento de algunas entidades financieras en el otorgamiento de cupos de crédito de consumo.
 

- El escenario cafetero es desolador en términos de producción y de precios.

 
- Las mediciones de confianza de productores y consumidores indican resultados adversos registrando caídas del 4,4 y 7,0%.

 
- La producción manufacturera ha caído el 0,9% y  se ha presentado el descenso de los ingresos tributarios a Mayo.

 
Así las cosas la cifra de crecimiento económico para 2012 ha sido modificada y se prevé que sea cercano al 4,5%, 1,4% menor que la del año pasado, con la aclaración que la cosa puede ser peor toda vez que lo que se ha crecido en los meses corridos es un efecto del buen PIB de los 12 meses del 2011. No sería una sorpresa que la cifra de crecimiento no supere el 4%. Es mejor no hacer cuentas alegres.

 
Frente a ese panorama un 70% de los ciudadanos manifiesta no tener ahorros, aspecto fundamental al momento de abordar la crisis, pues la inmensa mayoría de la población no tendría ninguna capacidad de reserva para enfrentar los eventuales reveses de la peligrosa situación económica.

 
Con este panorama, algunos analistas estan indicando que ya se registran en la economía colombiana síntomas de enfermedad holandesa que tendría unos efectos demoledores al ubicar la economía capitalista  nacional en el modelo nigeriano de abundancia de ingresos petrolíferos y distorsiones en las variables macroeconómicas.  Hay un boom minero-energético acompañado de un estancamiento o crisis en los sectores agropecuario, industrial y de la construcción.
 

Las prosperidades repentinas en precios de productos básicos arrojan impacto positivo en el crecimiento del PIB en el corto plazo. No obstante, en naciones que suman dos aspectos, malas instituciones gubernamentales y dos géneros productivos específicos, petróleo y minerales, el impacto en el crecimiento del PIB tiende a volverse significativamente menor en el largo plazo. Las experiencias con el precio del petróleo y otros recursos naturales muestran que el endeudamiento empieza a crecer en forma cómoda primero y exagerada después. Vienen los grandes megaproyectos de inversión, consolidación desordenada de infraestructura (como las represas, túneles y dobles calzadas sin licencias ambientales) y consumo público y privado desorbitado. Pero los precios del petróleo y los minerales ceden o caen estrepitosamente por la contracción de la demanda china, en la actual coyuntura, y llegan las crisis en la balanza de pagos y niveles insostenibles de deuda externa. Una vez el nivel de deuda externa toca el 60% del PIB anual, el crecimiento empieza a descender a razón de 2% en el mismo periodo. Es lo que esta en curso.

 
Es por tal razón que se está experimentando una desaceleración muy fuerte. La industria, la agricultura y la construcción -sobre todo la civil- presentan rezagos muy duros, en buena parte por la alta revaluación de la moneda nacional que afecta a los exportadores.

 
A lo que se debe sumar que el gasto público va a caer aceleradamente empeorando todo, sabiendo que en una crisis dicho gasto es un elemento importante cuando se dirige a la inversión.


Obviamente dicho proceso tiene sus efectos en toda la sociedad. Todos estos ruidos van a ir sacudiendo la estantería o superestructura social y política. Por lo menos ya están en camino graves crisis políticas y sociales.
 

II. La crisis política.

 
La guerra del Cáuca es la más notable toda vez que dicho departamento es uno de los epicentros de las violencias originadas por el hambre, la inequidad, el racismo y la guerra biopolítica de las clases dominantes contra las minorías étnicas para apropiarse de las riquezas mineras y aprovecharse de la inversión de las multinacionales en las zonas francas de Santander de Quilichao. Los indigenas y campesinos están en movimiento para exigir el fin de la violencia y la negociación de la paz con los grupos guerrilleros de la resistencia colombiana. Pero el Señor Santos hace oídos sordos al reclamo amerindio e incrementa los batallones, las guarniciones militares y las acciones de brutalidad con asesinatos, masacres, torturas, desapariciones y capturas masivas en infernales calabozos de centenares de inocentes ciudadanos cuyo único delito es reclamar sus derechos pisoteados por una clase política neocolonial corrupta con plenos poderes en Popayan y Bogotá.
 

Las otras manifestaciones de dicha crisis se encuentran en la deslegitimación absoluta del Poder legislativo que en el mayor cinismo aprobó una reforma a la justicia para favorecer con la impunidad a los congresistas comprometidos con la parapolítica y la corrupción en diversas instituciones públicas como la Dirección Nacional de Estupefacientes; también en las banales rivalidades en el bloque dominante del poder a raíz del descarado destape fascista de Uribe Velez y su comparsa que discrepa del bamboleo santista, el cual oscila entre los "falso positivos" y la Tercera Vía; igualmente en la ineficacia del equipo ministerial al borde del colapso por la mediocridad de sus integrantes expertos en anuncios y promesas pero sin resultados efectivos, como el de Agricultura, en materia de víctimas y restitución de tierras; de la misma manera los graves señalamientos contra el Ministro de Vivienda, German Vargas Lleras, quien es investigado por sus estrechos vínculos con Martín


 Llanos, un tenebroso jefe paramilitar del Casanare; agréguese la situación del Valle del Cáuca donde el 85% de la ciudadanía se negó a participar en la reciente elección del nuevo gobernador por considerar que la corrupción y la compra de votos habían determinado previamente el ganador, la ficha de la senadora Dilian Francisca Toro, una baronesa encartada con vínculos con los narcoparapolíticos por lo cual la investiga la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia; por supuesto está la descomunal crisis de la salud que colapso este servicio público con graves consecuencias para millones de ciudadanos que ven como se afectan sus derechos por el cierre de hospitales públicos y el saqueo de las Empresas Prestadoras de Salud; no se puede dejar de mencionar el resurgimiento del neoparamilitarismo disfrazado de Bacrim, que de la mano del Ejército y la policía estatal sigue asesinando en mas de 250 municipios del territorio; y cerremos señalando que la guerra sigue su curso por que la incompetencia de Santos impidió consolidar una salida negociada al conflicto armado nacional.

 
Sin embargo la sociedad esta reaccionando. La élite política quiere encausar dichas crisis en el tema de la sucesión presidencial y por eso los facciones dominantes estan mostrando sus cartas con nombres y candidatos, pero el pueblo y las organizaciones de izquierda proyectan estrategias de movilización con paros, huelgas para pedir soluciones efectivas e inmediatas a los graves problemas del país.
 

III. La estrategia popular.
 

La coyuntura es propicia para profundizar una salida alternativa que descarte la oferta de los grupos dominantes. Si bien es cierto en el campo popular falta la cohesión y unidad que potencie la movilización ciudadana, hay tendencias y propuestas para encauzar la inconformidad.


Aunque la elección presidencial y parlamentaria, que debe ocurrir a la vuelta de 20 meses, es un escenario de proyección de  la izquierda democrática y revolucionaria para no desaprovechar la optima ocasión, por las exacerbadas  rivalidades en el campo de la derecha  que favorecen una convergencia progresista y avanzada, también es cierto que en nuestro caso, a diferencia de otros países un triunfo electoral capaz de modificar a fondo el sistema político solo es posible como consecuencia y subproducto de movilizaciones extrelectorales de masas, como las huelgas que derribaron a la dictadura brasilera, el 2001 argentino, las luchas del agua y del gas en Bolivia y las luchas venezolanas que permitieron a Chávez.

 
Hay que entender que las elecciones, no son, además, sólo una lucha que involucra a sectores de las clases dominantes y de sus maquinarias políticas con una participación indirecta o pasiva de los grupos subalternos. En las mismas pesa -¡y de que manera- la presencia de la dominación del imperialismo yanqui, la cual se realiza indirectamente  mediante sus marionetas en los partidos e instituciones oligárquicas, claramente asociadas a las redes financieras globales, y directamente mediante la embajada y todas las instituciones relacionadas con esta.

 
Hay que admitir que otras derrotas electorales en el pasado y las que puedan llegar por que se considera que la derecha es infalible e inderrotable se originan, sobre todo, en la búsqueda de la fementida utopía del cambio por la pura línea electoral y en la fe mística en una creencia particular: el del voto depositado en una urna que, los "impecables funcionarios" que nos gobiernan reconocerán en nombre de la transparencia democrática (como en la reciente votación electoral del Valle del Cáuca). En una sociedad donde es altisima la abstención, donde los mas miserables, para comer, venden su voto por cualquier monedad ya que no esperan nada de nadie ni de nada, donde hoy pulula la violencia entre los jóvenes para poder sobrevivir, es hegemonico el pensamiento conservador, lo más importante, en cambio, es  actuar para construir conciencia sociopolitica y organización que la exprese.

 
Tenemos que aceptar que el voto es un limitado reflejo de la temperatura sociopolítica de la nación. Su capacidad para cambiar las cosas es muy limitada (otra vez lo acaba de comprobar el Valle del Cáuca, donde todo sigue igual o peor) y lo que es más grave, no genera fuerza organizativa. Tal cosa no solo se logra solo con procesos eleccionarios sino haciéndolo desde las luchas concretas de los trabajadores de toda clase, por sus problemáticas reales, y de los niveles de conciencia de quienes intervienen en ellas, para lograr la unidad de los movimientos, para educar en la solidaridad, para demostrar cuales son las causas de fondo de la crisis, en el sistema capitalista, de los efectos del mismo contra los cuales las masas populares se levantan. La vida y las luchas, la gente real, deben ser el eje de los esfuerzos de pro del cambio social, no las urnas que otros controlan y manipulan a su amaño.

 
Es lo que le da trascendencia a los preparativos de una Paro Nacional, de una huelga política de masas que se planifica en la actualidad para que se atienda el Pliego de peticiones, el Memorial de agravios que organiza el movimiento popular colombiano.

 
No dejemos que se caiga la estantería del régimen oligárquico sin que proyectemos la alternativa revolucionaria que es real.

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Martes, 24 Julio 2012 07:19

Posmanifiestos

Posmanifiestos
La crisis, las primaveras, los movimientos estudiantiles, los ocupas, los indignados, plazas y calles llenas de gente, otros movimientos antisistémicos: la situación desde hace tiempo parece turbulenta, pero lejos de ser revolucionaria. ¿Hace falta algún manifiesto para aglutinar las diferentes luchas y darles un fervor necesario?


El Manifiesto del Partido Comunista, de Carlos Marx y Federico Engels, fue publicado en las vísperas de “la primavera de los pueblos” de 1848. Pero en vez de “hacer la diferencia” fue opacado por la dinámica de los hechos y el fracaso del ciclo revolucionario. La revolución burguesa no fue el camino a la revolución proletaria, sino al avance global capitalista. Quedó desapercibido y resurgió sólo décadas después como un importante documento que conservó su relevancia teórica y potencial político.


Es llamativo que nunca hubo un “manifiesto capitalista”, aunque Ayn Rand estuvo cerca de escribir uno y aunque un libro de Walter Rostow –Stages of economic growth (1960), una “biblia del desarrollo”– tiene por subtítulo A non-communist manifesto. Los capitalistas prefieren la práctica, sin teoría (“no saben lo que hacen, pero lo hacen”, es la definición de la ideología de Slavoj Zizek).


Theodor Adorno y Max Horkheimer –otra famosa pareja de intelectuales– pensaban en escribir una nueva versión del Manifiesto que tomaría en cuenta los cambios en trabajo, fuerzas productivas y tecnología, y que “haría justicia a la manera en que las cosas están hoy”. La discusión sobre el tema realizada en 1956 está contenida en un librito, Towards a new Manifesto (2011).


Su diálogo, a veces confuso y enigmático, más que de análisis, está lleno de aforismos. Entre divagaciones sobre la función social del trabajo, tiempo libre, la naturaleza del ser humano, destaca el llamado a la búsqueda de una nueva teoría que refleje la realidad (el propósito de Marx) y su relación con la práctica (para Adorno su separación es ideología). Pero salvo un indefinido llamado al restablecimiento de un “partido socialista”, la política está casi ausente y las referencias a los acontecimientos mundiales son vagas.


Desconfiando del proletariado, ambos lamentaban que, a diferencia de Marx y Engels, no tenían un agente a quién dirigirse y que la situación no sólo no era revolucionaria, sino “peor que nunca”, y que “por primera vez era imposible imaginarse que pudiera mejorar” (sic). Tal vez 1956 estuvo lejos del clima de 1848, pero este pesimismo tenía que ver también mucho con lo particular de la teoría crítica.


En medio de todo es curioso ver a Adorno reivindicando a Lenin, que en su opinión tenía más razón que Marx sobre el enfoque político hacia la sociedad. Su intención de hecho era preparar un “manifiesto estrictamente leninista” (sic).


Al final, quizás por suerte, la idea no prosperó. El pesimismo y la convicción de ambos de que el capitalismo carecía de alternativas podrían resultar en un documento que, en vez de “justicia”, traería más confusión.


En su momento El imperio (2000), de Michael Hardt y Antonio Negri –¡otro dúo!– fue debatido como una suerte del “manifiesto comunista para el siglo XXI”. Sin embargo, a parte de la izquierda le resultó un escrito problemático. Se criticó su negación de Lenin y la visión del imperio sin imperialismo (y colonialismo).


Estudiando las recientes movilizaciones en todo el mundo, los dos publicaron ahora un documento titulado Declaration (2012). Aunque aseguran que “Esto no es un manifiesto”, su lectura es como mirar el cuadro de Magritte Ceci n’est pas une pipe.


Según los autores, los manifiestos y los profetas crean sus propias visiones del mundo y sus propios sujetos, agentes del cambio. Pero los movimientos sociales de hoy ya han revertido este orden, rebasando a los manifiestos y a los profetas. Los agentes ya están en las calles ofreciendo visiones de un mundo nuevo más allá del capitalismo que buscan pasar de la declaración a la constitución.


Sus teorizaciones pretenden contribuir en ello. Hay puntos interesantes: Declaration identifica cuatro “figuras subjetivas” de la crisis: el endeudado, el mediatizado, el asegurado y el representado, subrayando la importancia de la acción colectiva y apuntando a la figura del comunero que contrarrestará el sistema dominante. Y hay aspectos debatibles: por ejemplo, el énfasis en el trabajo “inmaterial”, cuando el “material” no ha perdido su relevancia, al igual que el proletariado “viejo”.


Una curiosidad: tan hostiles al poder del Estado, Hardt y Negri parecen dar el “beneficio de la duda” a la interesante relación entre gobiernos progresistas y movimientos sociales en América Latina.


En fin: la lección de Adorno y Horkheimer es que fuera del contexto favorable, sin agentes y sin poder imaginarse las alternativas al capital, ni siquiera es posible producir un escrito revolucionario. En este sentido la situación de hoy es perfecta: hay agentes y hay imaginación.


Pero la lección del mismo Manifiesto comunista es que para el cambio no basta un documento (aunque la teoría es necesaria y aquí incluso la aportación de Hardt y Negri es bienvenida).


Lo que hace falta son las estrategias políticas sofisticadas, la construcción de alianzas de clase, disciplina y organización.


Ya lo decía Lenin.


Por Maciek Wisniewski*

*Periodista polaco

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Víctor Carranza
En su momento, al elegirlo como Personaje del Año por su labor, la extinta revista Cambio registró el éxito de este defensor de los Derechos Humanos, Iván Cepeda Castro, con la marcha que el 6 de marzo de 2008, sacó a millones de colombianos a las calles para protestar contra la violencia paramilitar y los crímenes cometidos por agentes del Estado:


“Iván Cepeda libró dos batallas y venció en las dos: derrotó el escepticismo de quienes creían que el modelo de movilización ciudadana contra la violencia se había agotado el 4 de febrero, cuando el país marchó contra las Farc y el secuestro. Y logró contrarrestar la arremetida del asesor presidencial José Obdulio Gaviria que quiso estigmatizar la marcha diciendo que era promovida por la guerrilla.”


Forjado por pruebas tan duras como el asesinato de su padre, el líder de la Unión Patriótica (UP) Manuel Cepeda, Iván se ha convertido en caracterizado defensor de los Derechos Humanos y su campo de acción ha sido la defensa de los derechos de las víctimas de la violencia paramilitar y de los agentes estatales. Como portavoz de la Asociación de Víctimas de Crímenes de Estado, ha denunciado la desaparición de más de 20.000 personas y se puso al frente de una cruzada que lo ha llevado a los más diversos escenarios: desde foros locales e internacionales sobre Derechos Humanos, hasta las puertas mismas de las Cortes de Justicia de Washington, para exigir que los jefes paramilitares extraditados confiesen la verdad y reparen a sus víctimas.


En esta entrevista, relativa, entre otros temas, al libro que acaba de publicar sobre uno de los hombres más controvertidos del país, Iván Cepeda hace revelaciones escalofriantes.


¿Qué lo llevó a escribir, junto con el padre Giraldo, el libro sobre el ‘Zar’ de las Esmeraldas, Víctor Carranza?
Javier Giraldo es un sacerdote jesuita, que ha acompañado desde hace muchos años a las comunidades en distintas partes del país, especialmente en el Meta. Es pionero en la documentación de los grandes bancos de datos estadísticos sobre violación de los derechos humanos en el país, y es quien conoce de la manera más profunda y detallada muchísimos de esos contextos de desapariciones, masacres, despojos, asesinatos, paramilitarismo, guerrilla.


¿Y usted, cómo llegó al tema?
Una de las primeras cosas que hice como representante a la Cámara, fue un debate sobre una situación que se presentó en la región de La Macarena, donde se descubrió que había enterradas unas 600 personas, como NN. No había una fosa ahí, pero sí una realidad muy concreta de cadáveres, supuestamente de guerrilleros muertos en combate, pero también de personas que no se sabe de dónde vienen. Podrían ser también falsos positivos o desapariciones forzadas. Después descubrimos cinco cementerios más. Estando allí, e investigando en profundidad, me di cuenta de que todos los caminos conducían a Carranza. Me metí también en el tema de tierras y empezaron a llegarme datos de que Carranza era dueño de un millón de hectáreas. Si 6 millones de hectáreas fueron arrebatadas en dos décadas, Carranza tendría, ni más ni menos, que el 20%.


Carranza ha querido siempre proyectar una imagen de “pacificador” de Boyacá...
Precisamente. Una de las cosas que más impactó mucho fue el desfase entre la imagen pública de este hombre y la historia de su vida y de su enorme poder. Con el padre Giraldo nos dimos cuenta de que allí había un vacío muy grande y decidimos escribir el libro a pesar de las muchas advertencias de los peligros que implicaba hacer estas pesquisas.


¿Cuál fue el hilo conductor?
Hay un capítulo llamado La Metamorfosis: es el contraste que hay entre la historia de Carranza, las guerras que él ha librado en Boyacá y en el Meta, cómo ha construido un verdadero imperio en Puerto López y Puerto Gaitán, territorio que es prácticamente suyo –y la cercanía que ha tenido por décadas a sectores muy poderosos del país. Carranza dice ser amigo de buena parte de presidentes y ex presidentes de Colombia, y de familias muy poderosas. Entonces salta la pregunta obvia: ¿cómo una persona que fue un fundadora del paramilitarismo en Colombia puede tener tal nivel de aceptación y aparente legitimidad en la sociedad?


Sobre eso se ha murmurado mucho, pero nadie le ha probado nada...
Yo creo que en cierta forma sobre él ha habido un velo mediático porque de otra manera no se entiende el desfase entre la imagen de un hombre que ha surgido de abajo, un empresario exitoso, y alguien ligado –por lo menos en algunos testimonios- al narcotráfico, y que ha ido monopolizando la minería de la esmeralda. Y como si esto fuera poco, en la más reciente investigación que presentamos, está el despojo de tierras, utilizando el robo de baldíos de la Nación y haciendo negocios muy lucrativos en términos de especulación con las tierras que tiene. El país no conoce la historia de Carranza como fundador del paramilitarismo, ni su rol en las guerras que hubo entre los clanes mafiosos con el cartel de Medellín y toda esa historia atroz. Se le presenta como el hombre que trajo la paz a Boyacá, y, a través de esa idea, como alguien que merece reverencia y que, inclusive se ha presentado como víctima.


¿Esto último qué quiere decir?
A él lo indemnizaron como parte de una sentencia de un proceso contencioso administrativo, como si fuera una víctima.


¿Es cierto que los jefes paras le dijeron a usted que Carranza es hoy el jefe de los paramilitares en Colombia?
Cuando yo estaba en Nueva York haciendo una de las visitas a los jefes paramilitares, les pregunté: ¿quién es hoy el jefe de los paramilitares en Colombia, vivo, y que no está extraditado? Ni siquiera se miraron y dijeron al unísono: “Don Víctor”, como si se tratara del hecho más evidente.


Debe ser difícil y peligrosa una investigación de este tipo.
Nuestro libro está construido básicamente sobre dos casos que son, a su turno, procesos que se han acumulado y que han terminado en grandes investigaciones. ¿Qué ha pasado con esto? Pues el saldo es que buena parte de los testigos están muertos, que hay alrededor mucha gente intimidada, y que, después de haber fallado, jueces y fiscales terminan enredados y con investigaciones, o en el exilio. Lo que se ve detrás es un gran manto de impunidad, y que allí ha operado una concienzuda estrategia para borrar todos los rastros. Uno de los paramilitares que hacen parte de esos grupos, que se llaman “Carranceros”, cuenta que en la organización de Carranza hay gente encargada de matar a quienes a su vez cometen los asesinatos y así se van “limpiando” y borrando hechos y rastros.


¿Qué descubrieron en torno al tema de la colosal concentración de tierras, de Carranza?
El testaferrato en muchos de sus negocios. Hicimos una investigación que hace pocos días llevó a la Notaria Cuarta de Villavicencio a investigar cómo opera el mecanismo a través del cual Carranza se ha hecho a esa enorme cantidad de tierras. Lo que se ha descubierto es que muchas personas son invasores de baldíos de la Nación y después terminan vendiéndole a testaferros de Carranza y de su clan, a precios irrisorios. Luego, cuando se engloban esos predios y parcelas se hacen los grandes negocios. Por ejemplo, La Fazenda, que es un proyecto gigantesco en la Altillanura. Cuando uno llega a Puerto López, a cien kilómetros de Villavicencio empieza a ver todas las fincas de Carranza, que se reconocen porque él les pone un distintivo: una rueda metálica en la entrada. Después de Puerto López, donde hay una guarnición militar al lado de la casa principal que ocupa Carranza, se llega a la Altillanura que es el sueño de la economía a escala a través de este proyecto agro industrial, y entonces todo el paisaje cambia y empiezan a aparecer pinos y tecas. Es prácticamente otro país, en una gran hacienda con tecnología muy sofisticada.


¿Y esa hacienda es de Carranza?
Por lo menos hemos identificado un predio que englobó Carranza a través del mecanismo que le he descrito. Un predio en el cual, además, la Fiscalía encontró fosas comunes. A ese proyecto que entre otras cosas es de un consorcio cuyo origen no está muy claro, porque hay capital del Brasil, pero también hay ciudadanos colombianos involucrados. La observación que hacemos es que todo esto ocurre en el vecindario inmediato del imperio de Carranza.


¿Cómo es posible que no se sepa cuáles son las cabezas visibles del proyecto de La Fazenda?
Ese tipo de conglomerados se van estructurando de tal forma que al final es muy difícil saber de dónde vienen los capitales y quiénes son los verdaderos dueños. El testaferrato en Colombia ha hecho que aquí sea muy difícil determinar la propiedad de la tierra. En el debate que le hicimos con el senador Jorge Enrique Robledo al ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, yo partía del hecho de que en un proceso de restitución de tierras la pregunta básica es qué ciudadanos o empresas tienen más de veinte o treinta mil hectáreas de tierra en Colombia. Nosotros presentimos que en Colombia hay gente que tiene 500.000 y más hectáreas, es decir un territorio que correspondería a un país centroamericano. Si no resolvemos esa pregunta es muy difícil avanzar en un proyecto como el de Restitución, ya que Colombia tiene uno de los mayores índices de concentración de tierras en el mundo. Por lo menos deberíamos saber en manos de quién están esas tierras.


¿No es ese un palo en la rueda a la Ley de Tierras, y a los buenos propósitos del gobierno?
Sí, esa es una pregunta de fondo y yo creo que está bien que el gobierno esté comenzando hacer esfuerzos puntuales como en el caso de Las Pavas, por ejemplo, que es una de estas propiedades en litigio, pero no basta con los casos simbólicos. El fenómeno de la usurpación y desalojo de tierras en Colombia es de tal magnitud, que si no hay una base sólida, estadística e informática, será muy difícil avanzar en esos procesos. Otro cosa increíble es que el gobierno no tiene el dato, indispensable para este proceso, de cuántos son, ni dónde están, los baldíos de la Nación. Desde ese punto de vista yo quisiera saber cómo una política de restitución puede tener un alcance serio.


Volviendo a Carranza, si, como dicen, “pacificó” Boyacá, si se terminara esa concesión, ¿habría riesgo de volver a la violencia anterior?
El asunto es que es necesario desmontar muchos poderes enquistados en el país. La gran pregunta para el Gobierno es si está dispuesto a tocar esos intereses, esas estructuras de poder. No más una hacienda, Las Pavas, está generando semejante proceso de litigio y de intervención. Y no es necesario hacer un gran esfuerzo investigativo para darse cuenta del control que tienen cierta clase de personajes de la vida pública en regiones como la Costa Atlántica. Yo hice una petición a los siete gobernadores de esta región para que acaben con los contratos de los juegos de azar, que siempre se le adjudican a las empresas de la señora Enilce López, La Gata. En las licitaciones nunca hay competidores, y, si los hay, regularmente resultan muertos.


Hace un momento mencionó su visita a los jefes paramilitares extraditados en Nueva York, ¿qué hacía usted allá?
Yo en ese momento era vocero del movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado. Nos oponíamos a la extradición de los jefes paramilitares, que significaba una inmensa traba al desarrollo de los Procesos de Verdad y de Justicia y Reparación. Entre otras cosas, nunca ha sido claro porqué el gobierno extraditó a una parte de los jefes y no a todos. Los jefes que vimos en Nueva York nos dijeron que había un grupo que se disponía a hacer unos señalamientos en el momento preciso en que los extraditaron. Por su parte, Piedad Córdoba había hecho debates en el Congreso sobre esas extradiciones, y creó una comisión en el Senado para hacerles seguimiento. El objeto de nuestra visita a las cárceles era hablar sobre por qué se había producido la extradición y cuál era la información que ellos querían suministrar y no pudieron. Todo lo que ha ocurrido a partir de ahí, ha correspondido a nuestros temores: se detuvieron las investigaciones, hubo grandes dificultades para activar ese proceso y digamos que el costo de esta situación es que ha ido creciendo en el plano internacional y ha ido involucrando a los Estados Unidos cada vez más. Una muestra de esa situación es la extradición del General Santoyo, jefe de Seguridad de la Casa de Nariño, durante la presidencia de Álvaro Uribe. Precisamente lo que quería evitar el ex presidente: que esas cosas se hablaran en Justicia y Paz, ahora se están hablando en Estados Unidos.


¿Si los jefes estaban dispuestos a hablar, por qué no lo han hecho desde allá?
Sí lo han hecho, pero yo veo que aquí hay una especie de sordera voluntaria o, digamos que lo que dicen despierta tal asombro, que no se les cree. Tanto alias ‘Don Berna’ como el señor Mancuso han hablado clara y reiteradamente de cómo apoyaron la campaña de elección de Uribe, mencionando los dineros que pusieron, la manera cómo se presionó al electorado, e incluso han hablado de un pacto que hicieron, anterior al de Ralito conocido por la opinión pública, que fue un pacto que suscribieron dirigentes políticos muy cercanos al presidente Uribe con los paramilitares y que decía: “ustedes nos dan la impunidad y nosotros les ponemos los votos”. Ellos dicen que cumplieron y que los políticos no. Son cosas muy graves, pero en Colombia desde hace rato se vienen denunciando cosas gravísimas y fácilmente comprobables, pero no se quiere escuchar la verdad. Por ejemplo que el ex presidente Uribe tenga una cuñada y una sobrina narcotraficantes. Eso en cualquier país del mundo daría lugar a una investigación muy seria.


¿Pero qué culpa tiene el presidente Uribe de que una sobrina y una cuñada suya hayan traficado?
Él tiene responsabilidades políticas. Ese hecho no hay que verlo aislado del caso del General Santoyo. Si es cierto lo que se está investigando, el señor Santoyo sería el eslabón entre lo que se sabía en la llamada Oficina de Envigado y los carteles en los cuales estaban la cuñada y la sobrina del ex presidente Uribe.


El presidente Uribe dice que usted está empeñado en una campaña de desprestigio contra él y su familia...
Yo a lo que me he referido es a hechos puntuales, y cuando me refiero a casos que puedo documentar y sustentar, no hago simplemente acusaciones sino que inmediatamente los remito a las autoridades judiciales. Por otra parte, cuando creo que esos hechos ameritan una denuncia, he denunciado al ex presidente. Ahora, yo, por supuesto, estoy en total divergencia de su modelo de sociedad, de país, de su política de seguridad y de la forma como concibe el país. Pero si eso parara allí yo me limitaría a ser un contradictor político y a argumentar mis razones filosóficas y mis visiones diferentes. Pero es que el problema es que detrás de todo esto hay un rastro de sangre, unas estructuras criminales inmensas, un organigrama que, cuando el país descubra su verdadera dimensión, se va a quedar atónito. Lo único que le puedo decir es que, cada vez que uno investiga uno de esos rastros, indefectiblemente lo lleva al presidente Uribe, a su hermano, a su primo, a su entorno político, a su entorno familiar.


¿Eso que usted pinta tan terrible, se descubrirá algún día?
Yo creo que esa es una verdad que no va a poder ser acallada, ni seguir en la penumbra por mucho tiempo. No sé, aparte de lo que está pasando, qué más es necesario que suceda, pero el hecho es que ya en los Estados Unidos hay un funcionario de altísimo nivel, de gran responsabilidad y cercano no solamente desde el punto de vista de sus funciones como agente del estado, sino en la vida personal y familiar del presidente Uribe, investigado por narcotráfico. Detrás de la historia de Santoyo hay mucho más. Nosotros hemos investigado lo que pasó en Antioquia en la época de la gobernación Uribe y cuando fue asesinado el padre del ex presidente, que se le atribuye al Frente V de las Farc. En ese frente había dos personas al mando, uno de ellos, de apellido Úsuga. Después de que ocurrió el hecho fueron perseguidos y asesinados 16 miembros de esa familia. Santoyo aparece ligado a eso.


El presidente Uribe también lo tiene a usted demandado...
Sí, ante la Corte Suprema por abuso de poder, por manipular supuestamente testimonios y por calumnia. Yo sencillamente cumplo con mi deber.


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