¿Y si la enfermedad lleva a Chávez al trance final?
Con luz intermitente está la salud del Presidente, tal como lo evidenció su ausencia durante la VI Cumbre de las Américas. El hecho, más allá de la polarización política, saca a relucir que la actual campaña por la Presidencia en Venezuela remolca otra preocupación: un Chávez candidato con viajes y con quietud parcial, o, peor, incapacitado o grave. Sin el papel de una fuerza crítica, y de movimientos sociales con márgenes de autonomía e interpelación, el proceso muestra la debilidad o la ausencia de un proyecto colectivo que, con estos años de gobierno y poder, ya tuviera la estructura integral y de dirección colectiva para asumir todo riesgo y toda dificultad. ¿Cualquier escenario favorece la continuidad del proceso y su victoria electoral? En la situación, el cargo de la Vicepresidencia adquiere un realce y un juego interno nuevo.

La discusión, y para muchos la duda, tenía varios meses. Sin embargo, hoy toma proporción, una vez que, con el presidente de los Estados Unidos a punto de noticia internacional, de decirle algo o mucho en la cara, con 1.200 periodistas atentos a titulares y portadas, por recomendación médica –trámite por primera vez, desde el 8 de junio de 2011, cuando fue pública su enfermedad– el presidente Chávez no hizo presencia en Cartagena. Aún tiene referencias de que en el encuentro anterior con Barack Obama, en un gesto con éxito y efecto mediáticos, el presidente Chávez le entregó en mano el libro Las venas abiertas de América Latina.

Ante los hechos y el nuevo espacio en fricción interna con los disminuidos partidos Acción Democrática, AD y Copei, que la derecha y su ‘candidato único’ tienen en marcha –con eje en la Caracas rica, los negocios, los cruces de corrupción, la tradición importadora y la pujanza bancaria privada, siempre obediente a la política global de los Estados Unidos y el maltrato con nuestro continente–, el Presidente tiene una mayor exigencia de ajuste y definición de su campaña, hoy, con puerta sólo abierta para la adherencia del PSUV, al líder y su forma de “gran Polo Patriótico”, inmersa en vanguardismo, manejos, exclusión y formas de culto al caudillismo, dada una “cúspide de vértice único”. Se trata de una particularidad, sin desconocer el fondo humano en el reciente impulso de la Misión Vivienda, Misión Anciano Mayor y Misión Hijos de la Patria.

Ante la disputa por el gobierno que tendrá elección el 7 de octubre próximo, está en el orden para el Presidente un ajuste por supuesto y sin equivocar la prelación: de la mejor y mayor eficiencia en el aspecto general de su gobierno y la rama ejecutiva, y de rectificación en procedimientos, concepción y formas del discurso, y la decencia. Discurso y forma que transfieren alejamientos –no “radicalización del proceso”–, precauciones o distancias de jóvenes, sectores de la población, de comunidades urbanas con reivindicaciones inmediatas, sin espera; y de partidos del campo de la Revolución (Partido Comunista de Venezuela y sectores del partido Patria Para Todos, y de activistas y sectores sociales, de la academia y la investigación, con trayectoria y lucha).

Un ajuste del instrumento de poder característico del proceso bolivariano con sus dos planos, por caracterizar más adelante. Aunque ‘institucional’ en sus funciones, de nombramiento propio del Presidente, dentro de este acople adquiere condición de punta el ‘cercano’ –con ‘pistas’ desde noviembre– nombramiento del Vicepresidente de la República. Es conocido por todos que el vicepresidente Elías Jaua y el ministro de Relaciones Exteriores Nicolás Maduro fueron designados a mediados del año anterior como candidatos en las elecciones citadas para diciembre de este año a la gobernación de Miranda y Carabobo, respectivamente. De inmediato, o más temprano que tarde, ambos dejarán sus actuales cargos.

En ese marco tuvo papel la conversación del martes de Pascua, cuando el Presidente regresó de una de las jornadas de tratamiento en La Habana, y de inmediato, entre 11:00 p.m. y 1:35 a.m., hizo una cadena nacional en compañía de una pequeña sala de invitados. Su trasfondo pudo indicar la forma como el Presidente deshoja la margarita para nombrar al Vicepresidente.

En la ocasión asistieron José Vicente Rangel, ex Canciller y ex Vicepresidente, quien en su haber como periodista haría preguntas, y en tres oportunidades el Presidente ha mencionado como posible Vicepresidente; el vicepresidente Elías Jaua; Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional (segundo en la lista constitucional de sucesión presidencial), hace poco con ascenso a primer vicepresidente del PSUV, ex vicepresidente de la República en los previos y la coyuntura con riesgo de abril de 2003; el Ministro de Defensa, el canciller Nicolás Maduro; el ex general Jorge Luis García Carneiro, gobernador del estado Miranda (con comentarios de posible vicepresidente); Adán Chávez, hermano del Presidente y gobernador del estado Barinas (en condición familiar que inhabilita la sucesión). La ministra para el Servicio Penitenciario Iris Varela, con el rostro femenino necesario en la reunión, y el asesor y ex general retirado, con reintegro a las filas, Jacinto Pérez Arcay.

La conversación sobre los hechos del 11-13 de abril de 2003, como primer acto del regreso tras el paréntesis de semana santa, pudo constituir un ‘traer a la mesa’ y anuncio de José Vicente y el ex general García Carneiro como presentes en el corazón del Presidente para su decisión definitiva.

Un intríngulis en los dos planos –sin discusión pública hasta hoy–, de juego en el poder y consolidación y defensa del “socialismo del siglo XXI”: uno, en el manejo de los poderes públicos y la jerarquía institucional, y, dos, “la jerarquía de poder y del movimiento 4F/27N”, con militares en retiro y las simpatías de activos, más ahora con el avance político de la FAN, como instancia de dirección del proceso y de motor de las acciones, con sujeción del PSUV.

Es significativo el papel por cumplir de un Vicepresidente ante el escenario de una gravedad, ojalá nunca en la salud del Presidente, como quedó dicho, en los días complejos del abril del golpe, cuando hubo la movilización inicial, pronta, de militantes, activistas, sectores políticos, sociales y de la FAN, que de inmediato actuaron con planes de retaguardia y clandestinidad –sin abandono de las responsabilidades de articular agitación y resistencia–, que al calor de su experiencia y las evidencias tenían en mente. Dicha la situación provisoria del Vicepresidente en funciones, en tránsito a la candidatura por Miranda, el segundo en lista según la Constitución, presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, está en los transluces de la situación.

 
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El escenario continental e internacional en el que tuvo proyección la vida de Gaitán
Hasta hoy sin rectificación, las diferentes vanguardias políticas del continente limitaron a Gaitán a un efecto sólo dentro del límite de la política en Colombia. Sin embargo, en días del luctuoso 1948, Gaitán constituía un referente o era un interlocutor sin frontera. Fue el caso de un Fidel universitario (Cuba) en cita frustrada, de Rómulo Gallegos (Presidente de Venezuela 1947-nov/1948, depuesto en un golpe) y de Haya de la Torre (a la postre, presidente victorioso en 1982, pero desconocido por el Ejército el mismo día de su elección). Con la Parca inoportuna, Nuestra América quedó sin Martí y perdió a Gaitán. Dos discontinuidades en la acumulación de lucha para nuestro mejor futuro.

El asesinato de Gaitán no solo “jodió” a Colombia, sino que varió el panorama del continente. Una alteración con crimen que entre los años 48 y 59 permitió al poder tradicional consolidar bastiones e influencias en la región. A diferencia de 1946 cuando el liberalismo con dos candidatos (Gaitán y Gabriel Turbay) perdió contra el conservador Mariano Ospina; con un Gaitán vivo –jefe único liberal contra Laureano–, cercano al triunfo presidencial (1950) y su gobierno; las figuras de Rómulo Betancourt jefe de Acción Democrática en Venezuela, AD –la socialdemocracia internacional–, y Alberto Lleras –partido liberal en Colombia– no hubieran tenido escenario libre durante esos años decisivos del primer largo quinquenio en los cincuentas, para la conciliación de América con los Estados Unidos, y que sin Gaitán, dispusieron hasta el 1 de enero de 1959, cuando toparon con la Revolución cubana. Un tiempo que permitió al imperio responder, las nuevas situaciones de poder y a Cuba con iniciativa ofensiva, como invadir Dominicana y el Plan Cóndor de las dictaduras del Cono Sur.

Con referencia a notorios impactos políticos del mundo, que este cuadro presenta con brevedad, resulta que no fueron solo los acontecimientos en Colombia los que marcaron la infancia y la educación del Tribuno Popular. Aunque pasa sin la mención necesaria, destaca en la historia de nosotros los americanos, la situación y sus efectos en los fines del siglo XIX y los albores del siglo XX. El viraje de la situación global. Esa metamorfosis en el poder político y económico del mundo, que fue producto del ascenso y cañón a punto, de la I Flota de los Estados Unidos en ascenso; contra España1, Francia y el Reino Unido. Garra con la ventaja en ciernes del proteccionismo y hacia un papel de “gendarme” del continente. Un puño que tuvo su despliegue inicial, en el conflicto con Venezuela frente al cual, el general Cipriano Castro irguió a su pueblo el 9 de diciembre de 1902 “contra la planta indolente del extranjero”.

La variación internacional
y el marco de una nueva situación continental


Tras la pérdida por parte de Inglaterra de su papel de dominación colonial y en los mares, que España al final no dispuso ni tuvo a mano, con los últimos años del siglo XIX, sesionó la Conferencia Panamericana en 1889-1890 con sede en Washington. Por estos años y los comienzos del XX, sin dejar fuera los surgimientos obreros en México, Buenos Aires, Santiago de Chile, con repercusión tuvieron lugar los siguientes hechos: 1. La última oportunidad de reimpulso de la herencia bolivariana en su escenario de la Colombia Grande2. 2. La intervención de la Flota estadounidense contra la acción final victoriosa de la independencia cubana frente a España en 1898, y por la ocupación del territorio de Puerto Rico. 3. La dictadura reeleccionista de Porfirio Díaz en México que dio origen en 1910, al comienzo de la Revolución mexicana. 4. El bloqueo en 1902, por una fuerza naval tripartita: Inglaterra-Alemania-Italia –con la aprobación anticipada de Teodoro Roosevelt–, a los puertos venezolanos. 5. La separación y creación en el Istmo durante noviembre de 1903, de una Panamá como un estado diferente y bajo la tutela estadounidense.

Con el tiempo, Gaitán conoció en Europa novedades contradictorias de la historia, (fascismo/nazismo) con su espacio abierto para crecer e influir al mundo, en parangón con el estrago de nuestros recursos y los desarrollos por la identidad de nuestro continente que corría en sus venas de moreno mestizo.

Aunque no es costumbre destacar, con su poética y literatura, en el remesón dado por el Modernismo que puso en el pensamiento las nociones culturales, ideológicas y sociales, y deudos de la dimensión y enlace con el Caribe, que tuvo y tendría con lucidez el Apóstol José Martí, hasta caer en el fragor de la Independencia por Cuba y su repercutir en Puerto Rico. Independencia que tuvo entre todas las del continente, la victoria –frustrada,– más difícil y posterior: hasta 1898, y de plena soberanía y República libre de la Enmienda Platt del yanqui, sólo hasta 1933. Un trancón, por tanto, por la intervención a última hora de los Estados Unidos, que negó a los mambises su último avance; tal como si Bolívar no hubiera podido tocar las calles del entonces Santafe de Bogotá.

Justo en esa década del 30, diferente, que tuvo un mapa de surtida convulsión social –sin las noticias inmediatas– el mundo político e intelectual de Gaitán y desde nuestra América, sin descontar la influencia de la preguerra y sus pivotes en Italia y Alemania, recibió el impacto, o tuvo información y lectura, ante todo, de la preocupación intelectual y política que desde el universo inca marcó José Carlos Mariátegui. Con los puntales de fundación del Partido Socialista del Perú, y entrega de los Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, que recalcaron la particularidad cultural del continente y el cosmos y la característica mestiza, popular, e india de nuestro sujeto político, en la mayoría o en regiones de todos los países3. Días de brega sobre los protagonismos no solo obreros y campesinos en las alzas revolucionarias de los pueblos, sino, de los diversos actores políticos que actúan desde el ayer en nuestra América.

En otra síntesis, son estos otros seis grandes hechos que impactaron la década y a sus protagonistas:

1. Para las simpatías necesarias en la construcción de su fuerza por el poder, Gaitán como un profesional penalista hizo las defensas de varios militares. Diferente y con arrojo, arengó y alegó condena en el Congreso contra el coronel Cortés Vargas quien disparó contra los obreros en la Masacre de las Bananeras. Un militar de uniforme sin brillo, a diferencia, como si tuvieron los oficiales de una revolución militar que en junio de 1932, protagonizó la fuerza aérea de Chile bajo el mando pasajero del coronel Marmaduke Grove, y que proclamó una «república socialista» pasajera. Episodio que también tocó al joven Salvador Allende, como bandera y contenido para comprometer su vida.

2. Por fin, con la caída del tirano, general, y dictador Gerardo Machado (1925-1933), Cuba alcanzó la plena soberanía: Tras un decreto por iniciativa de Antonio Guiteras, Ministro de Gobernación y de Guerra y Marina, anuló la Enmienda que daba ‘permiso’ a los Estados Unidos para ocupar a voluntad la Isla. Además, decretó la jornada de ocho horas, intervino intereses estadounidenses y designó la primera mujer alcalde. El embajador Summer Welles no pudo evitar este giro- El ascenso de Guiteras en sus cortos 100 días, que meses antes dirigió en el Oriente la toma del pueblo de San Luis, tuvo origen en una Huelga General victoriosa que no pasó por alto en el continente.

3. Con sonido hasta el día de hoy, no lejos, por el mar somos frontera, en Nicaragua cuyo suelo tuvo las señas del filibustero Walker y de la intervención militar directa yankee por 20 años –de 1912 a 1923–, y el apoyo de la US Marine Corps para intentar la gobernabilidad de los gobiernos siguientes, el general Augusto César Sandino con campesinos en armas, desde 1926 hasta 1933, y sin aceptar la rendición que en junio de 1927 propuso en carta “…usted es el patriota que pretender ser” el capitán J.D.Hatfield, obligó a las tropas extranjeras a abandonar su patria. Uno de sus hombres fue Farabundo Martí quien cayó ejecutado por la insurrección de 1932 en El Salvador.

4. Con la elección del general Lázaro Cárdenas (1934-1940) y el retomar de la reivindicación por la reforma agraria que acompañó de inmediato con la entrega de armas a los campesinos, México volvió a ocupar las agendas políticas del continente y de conversación en Bogotá.

5. Varios factores rompieron en 1924 el nudo a la inconformidad y conspiración militar, en el estado de Rio Grande do Sul, cuando surgió el capitán Luiz Carlos Prestes organizador de la Columna con su nombre –y a la postre organizador del partido comunista del Brasil–, que recorrió veinticinco mil kilómetros a través de trece estados durante dos años y tres meses. Aunque sin triunfo fue al exilio en 1927. Prestes y su Columna dejaron simpatías de largo tiempo en las filas militares. Así, en las elecciones de 1930 ratificaron la victoria de Getulio Vargas, exgobernador de Rio Grande, tras quince días de disturbios que por iniciativa y a favor de una república oligárquica desconocía ese resultado.

6. Temprano en su definición ante el hombre y el mundo, con Las ideas Socialistas en Colombia su Tesis de Grado, Gaitán estuvo acorde con los surgimientos obreros en esta América y su maduración con nuevos partidos políticos y organismos sindicales que, a la par en la década, con la Segunda República española 1931-1933 y el triunfo del Frente Popular febrero/1936 –en triste fin– tuvieron el mayor despliegue antes de la II Guerra que dejó el mapa del capitalismo. En uno de los baluartes por nación en la lucha temprana, desde la inspiración socialdemócrata, José Emilio Recabarren encabezó la fundación del partido comunista chileno que ya en 1920, no solo en planos mínimos de organización, pegó con repercusión política.

Notas

1 Reino de España y su invasión contra América, de hegemonía colonial y de intervencionismo europeo junto con Inglaterra en la cúspide de los comercios y sus rutas, que tuvo a Venecia, Génova, Holanda, las ciudades alemanas de la Hansa, Portugal, Italia, Francia y Bélgica; como antecedentes
2 Los nombres de Eloy Alfaro –hoy, “inspirador de la Revolución en Ecuador”–, de Marcelino Cáceres frente a frente en guerra civil contra los intereses de la Casa Mercantil Dreyfus en 1895 –con memoria actual del Cacerismo en las comunidades incas–, y de Cipriano Castro –en acuerdo con el general Rafael Uribe Uribe para ir a tomar el poder en Caracas y Bogotá– y juntos con Alfaro y Cáceres retomar el ideal de Bolívar, que perdió por esos días a José Martí. Con márgenes de polémica, fue ese un primer anticipo del papel constante con expresiones de generales y jefes militares en diferentes países, que asumen vanguardia de sus pueblos, con acciones y banderas nacionalistas y de acusación de la corrupción y entrega nacional por parte de los partidos tradicionales. En la lista, y con polémica, Prestes, Cárdenas y Perón –actuales hasta hoy–, Vargas, Caamaño y la conducción actual del proceso Bolivariano.
3 Por esos días, Mariátegui fue semilla de la crítica a la ortodoxia y el actuar vertical en el análisis, y desde la lejanía, de la Internacional Comunista, Komintern. Organismo que convocó los ideales marxistas en un principio, pero que devino en su fabricar de conceptos sobre todas las cosas. Intento de una respuesta global que en la etapa de postguerra de José Stalin, repisó errores y equivocaciones frente al continente y la conducción del primer estado socialista y de la bipolaridad mundial.





 
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 El Festival de Teatro Alternativo: un barco de creación
Las salas donde se realizó el Festival Alternativo de Teatro se llenaron con cada uno de los espectáculos programados. Al Festival llegaron grupos teatrales universitarios y experimentales de Cali, Medellín, Cartagena y otras ciudades. Asimismo, grupos de Perú, Ecuador, España, México, Finlandia. El teatro alternativo es una realidad vital pero paradójica, pues se lleva a cabo literalmente “con las uñas”.

Nos preguntamos: ¿Qué lleva a Patricia Ariza, su directora, y a su equipo de la Corporación Colombiana de Teatro a comprometerse con la tarea de realizar tan magnífica fiesta teatral con recursos tan magros? La respuesta la encontramos en las palabras que el maestro Santiago García pronunció en el Día Internacional del Teatro, cuando, además, se lo declaró embajador mundial del teatro por el Instituto Internacional del Teatro (ITI). García exhortó a los actores y las actrices a no abandonar “el barco de la creación. Es el único lugar donde no se naufraga. Por supuesto que no es fácil permanecer en él porque es un lugar de riesgo pero de gran satisfacción porque es el lugar desde donde podemos reír, incluso, de las pasajeras pompas del poder”.

El Festival de Teatro Alternativo es eso: un barco de la creación teatral que, a pesar de las dificultades, no naufraga. Esa potencia perseverante es tan antigua y tan nueva como la experiencia teatral misma. En cada época, la gente de las tablas aporta la teoría de los riesgos asumidos en la travesía y del modo como los superaron.

En homenaje al Festival, queremos traer un ejemplo. Erwin Piscator (1893-1966) nos propone unos principios que él elaboró durante su experiencia en el barco de la creación. En su libro Teatro político nos plantea lo siguiente: “…Si hubiera una generación con conciencia de su época, habría también una generación superada. Además, la vida de todas las épocas anteriores se incorporaría de tal modo en la actual, que ya no se querría saber nada del problema “renovación de los clásicos”, del mismo modo que Shakespeare hace olvidar, en el fondo, todo lo que le precedió. Las visiones vivas serían absorbidas; las otras, tiradas y extinguidas. Nuestra época sería lo suficientemente fuerte para colocar, frente a las pasadas, nuevas experiencias, de tal manera, que no sólo la construcción, sino también la mayor parte del contenido de las obras clásicas, aparecería superfluo, vacío y hasta casi ridículo. (Qué progreso de la diligencia al aeroplano, de la carta, peregrinando semanas y semanas, al radio con televisión; qué progreso de una guerra de 1814 a la guerra de 1914, de la residencia burguesa a las internacionales capitalistas y proletarias.) Pero el estruendo de la realidad nos ha ensordecido. La generación anterior a nosotros perdió su ideal bajo los pies el día en que sonó el tiro de Sarajevo, y la joven generación ha sido prensada contra la pared por la presión hidráulica de los acontecimientos. El golpe fue duro. Se tiene que recobrar poco a poco el aliento y enunciar los conocimientos férreos, probados en el estruendo de los cañones.

Entretanto, el “Moloch del Teatro” necesita (con necesidad interna y externa) comer, y se buscan febrilmente en la literatura corriente las adecuadas provisiones. Establezcamos, pues, en tesis, los principios a base de los cuales podremos acercarnos a lo ya pasado, con clara esperanza de vivificarlo para lo futuro.

1. Al juzgar si se está o no autorizando a transformar los dramas clásicos adaptándolos a las necesidades del teatro moderno, se comete una falta siempre que se establezcan paralelos con otros dominios del arte. Es verdad que nuestras relaciones con las obras de la pintura y de la plástica clásicas son puramente de museo. ¡Desgraciadamente! Por el contrario, la obra teatral tiene que hacer entrar necesariamente el interés puramente histórico, etimológico, en el campo de la experiencia de la generación que constituye el público de cada época.

2. A diferencia de una poesía lírica, que debe su independencia respecto de la época a que toca de una vez para siempre una fibra del sentimiento, que sigue vibrando a través de los siglos, la obra dramática pertenece a un mundo cuya dependencia de la época (con excepciones, ejemplo La muerte de Empédocles) se debe a la dependencia que la ata a todos los elementos del día, de la sociedad y de los problemas económicos. (El teatro de todas las épocas culturales se levanta y cae con su actualidad). El tiempo, que sobrepasa a la obra, hace destacar o hundirse en las sombras en cada momento determinado a unos u otros elementos de la obra. Toda época viva encuentra en la precedente sus provisiones adecuadas, que, a su vez, saca a la luz.

3. El director no puede estar exclusivamente al servicio de la obra, porque esta obra no es una cosa entumecida y definitiva, sino que, una vez traída al mundo, crece a la par del tiempo, adquiere pátina y su contenido asimila nuevas enseñanzas. Y así se le presenta al director la tarea de encontrar aquel punto de vista desde el cual, para poder poner al desnudo sus raíces, ha de enfocar la obra dramática. Este punto de vista no puede ser adivinado ni elegido arbitrariamente: sólo en cuanto se siente el director servidor y representante de su tiempo, le es posible fijar el punto de vista común a él y a las fuerzas decisivas que dan su carácter a la época.

4. ¿Cómo puede determinarse este punto de vista? Atendiendo al arte o a la concepción de la vida. Tan sólo en este último caso podrá determinarse la situación de una época respecto a la obra de arte que, sobrepasando el caso individual, se impone a las conciencias de los representantes de la otra época nueva. El criterio artístico, por el contrario, parece superficial y además está condenado a perderse en combinaciones arbitrarias.

5. ¿Dónde comienza este arbitrio? En nuestra propia flaqueza. En nuestra confusión. En nuestro vacilar, en no saber reconocer lo ya una vez logrado reflexiva y sentimentalmente. En la especulación que se hace del negocio del renombre, de la originalidad. En nuestro retroceso ante lo absoluto, que siempre y en todo momento exige ser reconocido. En el deseo de ocultar las lagunas que ofrecen las experiencias o las fantasías. En preferir el rodeo a directo, que demanda acción. En la huida a la “solución”, que se convierte en matiz.

6. En su época de esplendor, el teatro era algo muy profundamente ligado con el pueblo y hoy, en que la dilatada masa del pueblo quiere intervenir en la vida política y llenar la forma del Estado con sus propios contenidos, el destino del teatro, si no quiere verse reducido a un asunto precioso para los quinientos elegidos, ha de estar ligado, en la prosperidad como en la ruina, con las necesidades, exigencias y dolores de esta masa. En último término, no tiene ningún otro cometido que hacer consciente a los hombres que afluyen al teatro todo lo que aún dormita más o menos turbio y confuso, en su inconsciencia.

¿El saldo? Fueron la guerra y la revolución los grandes transformadores de nuestra experiencia, de nuestro conocimiento, de nuestra concepción de la vida. Si no lo fueron, entonces pierde su justificación el arte. Todo intento de establecer una cultura humana, todo propósito de acercar el hombre al hombre y los hombres al mundo parece entonces inútil. Entonces, digámoslo claramente, sin patetismo, sin enemistad, sin prejuicios, sin partidismo, en un momento de tregua: ¿qué es entonces el arte? ¿Cuáles son entonces sus elementos? ¿No son los deseos del corazón humano, y sus exigencias, no son imposiciones de la inteligencia lúcida? ¿Y no creen con cada nuevo día que tenemos que vivir esos deseos y exigencias? ¿Y no se hincha insaciablemente el tumor de las exigencias no satisfechas en los últimos decenios? ¿Puede subsistir un ídolo que no satisfaga las verdaderas demandas de la vida?”.

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Viernes, 20 Abril 2012 06:48

Crónica de tiros, estafas y elefantes

Crónica de tiros, estafas y elefantes

La monarquía española está en problemas. Y serios. La virulencia de la crisis económica junto a los errores gruesos cometidos por un monarca que parece no haberse dado cuenta de que afuera arrecia la tormenta han puesto a la casa real en un apuro del que cada vez le resulta más difícil salir. La crisis de legitimidad, una marca en el orillo de los Borbones desde el comienzo mismo del reinado de Juan Carlos I, amenaza con llevarse puesto al heredero de la corona y puede arrastrar a España a una crisis política de envergadura, ya que la mera discusión en torno de la posibilidad de dotarse de una república ha sido, y sigue siendo, un tema tabú.
 

A lo largo de su historia España sólo contó con un régimen republicano en dos oportunidades. La Primera República se proclamó el 11 de febrero de 1873 y duró menos que un suspiro. Un golpe de Estado enterró el experimento al año siguiente, el 29 de diciembre de 1874, dando comienzo a la llamada “restauración borbónica”. Durante esos escasos meses se sucedieron cuatro presidentes y hubo tres guerras civiles. La Segunda República tuvo un poco más de fortuna: se proclamó el 14 de abril de 1931 y sobrevivió hasta el 1º de abril de 1939, cuando luego de una cruenta guerra civil que costó más de un millón de muertos, el general Francisco Franco derrotó al bando republicano dando comienzo a una sanguinaria dictadura que habría de durar hasta su muerte, en 1975.
 

Pero Franco no quería nadie que le hiciera sombra y se llevaba muy mal con la antigua familia real, por lo que hizo lo posible por impedir la restauración borbónica que reclamaba desde el exilio don Juan, el padre del actual soberano. El generalísimo sabía que sólo los Borbones podían disputarle el poder, ya que el surgimiento de una Tercera República era más que improbable. Y don Juan de Borbón jugó todas las cartas para lograrlo: desde coquetear con Hitler y Mussolini hasta ponerse a los pies de Inglaterra luego de que los aliados vencieran en la Segunda Guerra Mundial. Finalmente el dictador y el pretendiente al trono pactaron: Franco se llevaría a Juan Carlos –Juanito como le decía– a educar a España y se atribuiría a sí mismo el poder de designar heredero al trono, con la condición de que el futuro rey asumiría su cargo sólo después de la muerte del tirano. El rey asumiría entonces el rol de gobernante absolutista.
 

Pero Juan Carlos I entendió rápidamente que su posición era insostenible. Presionado por Estados Unidos y por la propia sociedad española harta de 36 años de dictadura, mantuvo el trono formal y se transformó en una especie de padre y tutor de la transición democrática que terminaría por plasmar la Constitución de 1977, que establece la monarquía parlamentaria como sistema de gobierno. El intento de golpe de Estado del teniente coronel Antonio Tejero en febrero de 1981 le dio la oportunidad que esperaba para dotarse de una legitimidad que hasta el momento era más que dudosa. Luego de dudar durante horas, Juan Carlos finalmente llamó a detener el golpe por televisión.
 

Transformado en héroe de la democracia, el rey trató de hacer olvidar a sus ciudadanos su oscuro pasado y se dedicó a hacer lobby por las incipientes multinacionales que se gestaban al calor de la política neoliberal del socialista Felipe González, primer ministro desde 1982 hasta 1996. Y mientras la economía funcionó, la realeza no se encontró con grandes piedras en su zapato. El soberano como jefe del Estado cumplía también con labores diplomáticas y la familia real se permitía coquetear con la modernidad, otorgando entrevistas a periodistas, enviando a sus hijas a estudiar a la universidad pública o permitiendo a Felipe, el heredero, casarse con una reconocida periodista de TV, aunque no tuviera sangre azul en las venas.
 

Todo parecía ir viento en popa hasta que en 2008 llegó la crisis económica y los lujos reales comenzaron a ser vistos como excesos por el ejército de desocupados que crecía en las calles. Y aunque ya algunas voces se habían alzado para advertir que el monarca se estaba acercando a la vejez sin que el príncipe heredero gozara de la misma legitimidad que su padre, hubo que esperar a que llegaran los escándalos para que la cuestión tomara forma de conflicto de Estado.
 

Primero fue su yerno, Iñaki Urdangarín, el que apareció vinculado en una sonora estafa con conexiones políticas. La familia real decidió quitarlo de la foto, pero no fue suficiente. Y mientras la investigación judicial amenazaba con tocar al mismísimo rey, cosa que finalmente se confirmó esta semana, su nieto se disparó un tiro en el pie, accidente que fue comunicado a la opinión pública sin explicar qué hacía un niño de 13 años manipulando armas. Por si fuera poco, el incidente hizo recordar aquel extraño tiro por error con el que el propio rey mató a su hermano Alfonso en 1956 y que lo colocó inmediatamente como heredero al trono.
 

Su accidente la pasada semana mientras cazaba elefantes en Botsuana fue la gota que colmó el vaso. No sólo por lo caro del capricho, sino por lo inmoral de matar una especie en peligro de extinción. A partir de ahí los acontecimiento se aceleraron. Mientras la clase política hacía la vista gorda mirando para otro lado, los cuestionamientos a la corona prendían en una sociedad cada vez más agobiada por el ajuste permanente. Y aunque ningún medio de comunicación se anima a hacer una encuesta al respecto, muchos temen que la popularidad de la corona haya quedado dañada seriamente. Y todos saben cómo acaba la tormenta cuando comienzan a soplar vientos republicanos.
 

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La VI Cumbre de las Américas concluyó sin declaración
La VI Cumbre de las Américas culminó el domingo sin una declaración final y nubarrones sobre la posibilidad de que todos los países asistan al próximo cónclave.

La próxima cumbre está prevista para 2015 en Panamá, cuyo actual mandatario es Ricardo Martinelli, según ratificó el anfitrión de la cita en Cartagena, el presidente colombiano Juan Manuel Santos.

Funcionarios estadounidenses dijeron a The Associated Press que desacuerdos sobre temas como la participación de Cuba en este tipo de cumbres y el reclamo de Argentina al Reino Unido por las islas Malvinas impidieron llegar a un texto de consenso.

¿Qué opinas de la falta de consenso sobre la inclusión de Cuba en la OEA? Participa en nuestros Foros.

En una conferencia de prensa final de la cumbre, Santos dijo que "no hay declaración, precisamente porque no hay consenso" sobre esos temas de Cuba y las Malvinas, retomó AP.

Sin embargo, más tarde por medio de su cuenta de Twitter, el colombiano se dijo satisfecho con la reunión.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, abandonó el domingo la Cumbre antes de ser clausurada, en protesta por la falta de consenso para respaldar a su país en su demanda de soberanía sobre las islas Malvinas, informaron fuentes diplomáticas.

La agencia Efe recuerda que las dos cumbres anteriores, en Mar del Plata (2005) y Puerto España (2009), terminaron sin declaración, también por posturas irreconciliables en algunos de los temas propuestos.

La Cumbre de Cartagena es además la primera en la que los debates de los jefes de Estado y de Gobierno no han sido públicos, al menos hasta ahora.

La sesión inaugural del sábado, estaba previsto que fuera abierta, para que las intervenciones de los presidentes y primeros ministros pudieran escucharse no solo por ellos.

Sin embargo, sin explicación oficial alguna, se hizo a puerta cerrada, aunque por las declaraciones de algunos asistentes se supo que no hay consenso respecto a la propuesta de incluir unos párrafos sobre Cuba en la declaración final, que recojan el sentir latinoamericano de que ésta debe ser la última cumbre de las Américas sin ese país.

Efe expone que Estados Unidos y Canadá se oponen porque consideran que abrir la puerta a Cuba es ir contra la cláusula democrática que se aprobó en la Cumbre de Québec (2001).

Cuba ha sido la manzana de la discordia


Cuba ha gravitado sobre esta cumbre desde mucho antes de comenzada. Hubo un intento de boicot por parte del presidente de Ecuador, Rafael Correa, que aparentemente se zanjó con el viaje del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a La Habana para explicar a su colega Raúl Castro porque no podía invitarle.

Sin embargo, Correa declinó asistir en solidaridad con Cuba, y a último momento tampoco vino a Cartagena el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien se quedó en Managua para asistir a un acto en defensa de Cuba y desde allí arremetió contra esta cumbre "secreta y censurada para los pueblos".

Hugo Chávez, que está de nuevo en Cuba para tratarse de su cáncer, se excusó por razones de salud, y el presidente boliviano, Evo Morales, el único de los bolivarianos latinoamericanos finalmente presente en la reunión, la rechazó desde dentro.

Los llamamientos a acoger a Cuba en las Cumbres de las Américas no solo se circunscriben al ámbito bolivariano. El propio Santos ha defendido la necesidad de que esta sea la última cumbre de las Américas sin Cuba y lo mismo han dicho las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff, y Argentina, Cristina Fernández, entre otros, informó Efe.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha reconocido que el aislamiento de Cuba es una secuela de "la guerra fría", pero no da su brazo a torcer en sus exigencias de democracia real.

Los temas centrales de esta cumbre, eclipsados por el tema de Cuba, fueron pobreza e inequidad, desastres naturales, seguridad, integración física y acceso a las nuevas tecnologías, todos del máximo interés para los habitantes de la región.

Bolivia, Ecuador y Nicaragua imponen condiciones


El grupo de países de la llamada Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), que reúne a países de izquierda de la región, anunció en un comunicado divulgado el sábado que se ausentará de la próxima cita, prevista para 2015 en Panamá, si Cuba no asiste.

"Manifestamos nuestra decisión de no participar en las próximas Cumbre de las Américas sin la presencia de Cuba", dijo el grupo impulsado por el gobierno venezolano y del que actualmente forman parte países como Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua.

El sábado por la noche el mandatario boliviano Evo Morales ratificó que la inclusión de Cuba era la condición para que acudieran a Panamá y que la negativa de Washington se opone a la voluntad de la mayoría de los países.

"Aquí todos los países de América Latina y el Caribe quieren que esté presente Cuba, pero Estados Unidos no acepta... es como una dictadura", dijo Morales a los reporteros en el centro de prensa de la cumbre, citado por AP.

Ante las ausencias de mandatarios y la negativa de países como los del Alba a excluir el tema de Cuba del texto de declaración final, los ministros del Exterior no terminaron ese documento ni tampoco lo entregaron a sus jefes de Estado para debatirlo.

Los presidentes tampoco acordaron algún texto adicional.

Calderón no manifestó postura


Hasta el final de la Cumbre, un peso pesado latinoamericano, el mandatario de México Felipe Calderón, no comentó públicamente su postura en el caso de Cuba o si su país podría sumarse a las ausencias del próximo encuentro.

Obama dijo en una entrevista con la cadena Univision, previa a la cumbre, que no tenía problemas en que se debatiera la despenalización de las drogas pero que "personalmente no coincido en que esa sea la solución al problema".

Ante los reclamos públicos, que incluyeron los del presidente colombiano Juan Manuel Santos quien en su discurso de apertura de la cumbre aseguró que era inaceptable otra cita sin La Habana, el mandatario estadounidense Barack Obama sólo dijo que no es Washington quien impide su participación.

"Lo que impide que Cuba sea un miembro completo de la comunidad internacional no es Estados Unidos, es su propia práctica, que es contraria a los principios universales" democráticos, dijo Obama en una entrevista publicada el sábado en el diario colombiano El Espectador, y retomada por AP.

Las reuniones de Obama


Obama mantuvo el sábado algunas reuniones separadas con mandatarios como la argentina Cristina Fernández y el salvadoreño Mauricio Funes, sin embargo, el tema de Cuba no fue mencionado, de acuerdo con funcionarios de la delegación estadounidense.

Los funcionarios agregaron que la reunión de Obama y Fernández fue de alrededor de 15 minutos y que entre los temas tratados estuvieron la preocupación de Washington sobre "ciertos temas comerciales", aunque no dio detalles.

Fue el tercer encuentro entre ambos luego de que se reunieran brevemente durante una cumbre de seguridad nuclear realizada en Washington en abril de 2010 y en noviembre de ese mismo año en Cannes durante una reunión del G-20.

La primera jornada en el limbo, sin acuerdos y en secreto


La primera jornada de la VI Cumbre de las Américas concluyó desde el sábado sin acuerdo sobre Cuba, Malvinas y drogas, en secreto y en medio del silencio del Gobierno colombiano, anfitrión de esta cita que reúne a 31 gobernantes del continente.

La cita comenzó al mediodía con un acto abierto a la prensa, en el que presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, puso sobre la mesa uno de los temas más espinosos, la inclusión de Cuba en las siguientes citas continentales.

"No podemos ser indiferentes a un proceso de cambio al interior de Cuba, que es reconocido, y ese cambio debe continuar. Es tiempo de superar la parálisis que lleva a la terquedad, por el bien del pueblo cubano", manifestó Santos ante sus invitados, entre ellos el estadounidense Barack Obama, recordó Efe.

Y les pidió "tender puentes" para superar las diferencias porque, a su juicio, el embargo impuesto por Washington hace más de 50 años a la isla caribeña ha sido "ineficaz".

Poco antes del inicio de la cumbre, Obama había dicho en el Foro Empresarial de las Américas que el caso cubano le hacía sentirse en la era de la "Guerra Fría", pese a que en esos años "ni siquiera había nacido", y afirmó que "ese no es el mundo en el que vivimos hoy".

Pero también dejó claro que Cuba es un país "antidemocrático" y que no cumple con los requisitos para estar en las cumbres.

Plenarias a puertas cerradas


Tras la inauguración, los gobernantes celebraron una plenaria sin acceso a los medios, de la que sólo se supo por algunos presidentes y ministros que contaron detalles a los periodistas, los suficientes para entender que no había acuerdos sobre los temas sensibles.

Mientras el Gobierno colombiano guardaba silencio, el canciller de Perú, Rafael Roncagliolo, declaró en una rueda de prensa junto al presidente Ollanta Humala, en la que confirmó que el anfitrión, Santos, tenía en su mano incluir finalmente los temas sensibles en la agenda.

Y es que la inclusión de Cuba en las próximas cumbres y el apoyo a la soberanía argentina sobre las islas Malvinas son asuntos que "en la reunión de cancilleres no se pudieron resolver y han pasado a manos de los jefes de Estado", reconoció Roncagliolo.

A su turno, Humala habló de una "agenda positiva", entre otros motivos porque se debatió sobre la inclusión de Cuba en la próxima cumbre, al calificar ese hecho como lo "correcto" porque se debe "incluir a todos".

Obama anunció inversión en Centroamérica


La Casa Blanca también informó sobre el desarrollo de la plenaria, en la cual Obama anunció que aumentará la cooperación y destinará más de 130 millones de dólares este año a la seguridad en Centroamérica.

Los presidentes centroamericanos habían celebrado una reunión antes del inicio de la cumbre para buscar consenso en torno a las drogas, un flagelo que afecta especialmente a esta región y que constituye otro tema sensible de la cumbre.

Al término de la primera jornada de la cumbre, los 31 presidentes se desplazaron a la Casa de Huéspedes, la residencia del presidente Santos en Cartagena, para celebrar una cena de gala.

Más en Univision.com: http://noticias.univision.com/america-latina/colombia/article/2012-04-15/cumbre-americas-cartagena-terminaria-sin-declaracion-acuerdo#ixzz1s9bRGN00
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“Tejiendo Alianzas por la Defensa de la Madre Tierra”
Nosotros, los Gobiernos de los Pueblos, Naciones y Organizaciones Indígenas de Sudamérica, Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, en el ejercicio de nuestro derecho a la libre determinación y en defensa de la Madre Tierra, caminamos juntos la palabra

CONSIDERANDO

1.    Que el modelo de desarrollo económico implementado por los Estados del continente americano desconoce nuestra realidad y nuestro Desarrollo Propio; omite el reconocimiento del buen vivir, el equilibrio y la armonía de nuestro ser indígena con la Madre Tierra.

2.    Que las políticas Estatales de mitigación y reducción de los impactos del cambio climático han resultado ineficaces y han evidenciado su fracaso, promoviendo la mercantilización del ambiente (REDD+, bonos de carbono y economía verde).

3.    Que la adopción e implementación de la Declaración Americana de los Derechos de los Pueblos Indígenas debe ser un compromiso de los Estados para detener el etnocidio de nuestros pueblos.

4.    Que la hoja de coca tiene un carácter sagrado, milenario y cultural y es alimento material y espiritual para nuestros pueblos.

5.    Que se debe garantizar el ejercicio de la libre determinación de nuestros pueblos y fortalecer nuestra calidad de Gobiernos Propios en las instancias internacionales.

6.    Que los Estados Americanos miden la inequidad social y/o prosperidad de los Pueblos Indígenas a través de indicadores y metas generalizadas y no a través del ejercicio efectivo de nuestros derechos reales sobre los territorios ancestrales. Impidiendo el deber de protegerlos, respetarlos y salvaguardar a la Madre Tierra como sujeto de derechos.

7.    Que La integración regional debe consolidarse como un espacio de reconocimiento y respeto por nuestros pueblos, así como la superacion de la inequidad social y toda practica colonialista en las relaciones entre los  Estados y entre éstos y los pueblos

 DECLARAMOS a los jefes de los Estados de la Región, reunidos los días 14 y 15 de 2012 en el marco la VI Cumbre de las Américas realizada en Cartagena de Indias, Colombia, lo siguiente:


Frente al modelo de desarrollo económico:



1.    Este se ha reducido a la intervención y al despojo ilegítimo de nuestros territorios, así como a la sobreexplotación de los bienes naturales que hemos conservado milenariamente, sometiéndonos inevitablemente al genocidio y al exterminio.

2.    Afirmamos que la superación de la inequidad social de nuestros pueblos debe alcanzarse a través de la adopción e implementación de instrumentos jurídicos y políticas públicas que nos protejan y garanticen el ejercicio de nuestros derechos, previniendo  potenciales vulneraciones,  la devastación de nuestro territorio, así como las afectaciones que pongan en peligro nuestra pervivencia física y permanencia cultural.

3.    La Integración Regional debe superar la perpetuación de la intervención económica, política y social en nuestros territorios.


Frente al cambio climático:


1.    Dado el carácter de ser vivo que tiene la madre Tierra existe la necesidad de implementar nuestros aportes y prácticas milenarias que mitigan y reducen los impactos del fenómeno del cambio climático.


Frente a la Declaración Americana de los Derechos de los Pueblos Indígenas


1.    Requerimos un compromiso serio y respetuoso por parte de los  Estados dirigido a fortalecer  económica y políticamente el proceso de concertación con las autoridades y organizaciones representativas de los Pueblos Indígenas de la región, que permita adoptar e implementar en el termino de un año este instrumento jurídico y consecuentemente se cumpla con los deberes y obligaciones que por naturaleza le son inherentes a los Estados. Manifestamos nuestra preocupación frente a la decisión de países como Estados Unidos y Canada de retirarse del proceso de negociación poniendo en riesgo el consenso  y los acuerdos logrados en 13 años de negociaciones.

2.    Respetar el principio de progresividad de los derechos y abstenerse de incorporar en la Declaración Americana de Derechos de los Pueblos Indígenas disposiciones regresivas y tener como estándar mínimo para las negociaciones, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Instamos a fomentar el dialogo y no cerrar los canales de comunicación sobre los ejes fundamentales para la protección de los pueblos indígenas.


Frente al Derecho a la libre determinación y el reconocimiento de Gobiernos Propios de los Pueblos Indígenas.


1.    Implementar un espacio de diálogo y articulación permanente y horizontal  dentro de la estructura de la OEA, con el fin de garantizar la consolidación de los principios democráticos dentro de la Organización. Esta instancia debe avanzar en la implementación y seguimiento de las políticas gubernamentales que afecten a los pueblos indígenas, así como evaluar la continuidad de los acuerdos celebrados entre los estados y los indígenas del continente, como también las decisiones tomadas en el marco del Sistema Interamericano de DDHH.

2.    Respaldamos todos los procesos de consulta a los pueblos indígenas en el marco del    convenio 169 de la OIT.

3.    Despenalizar el consumo de la hoja de coca en su estado natural por tener carácter sagrado, milenario y cultural y es alimento material y espiritual para nuestros pueblos.

4.    Que los gobiernos de las Américas contribuyan a la democratización de la palabra y sus estrategias de comunicación propia mediante la apertura y ejecución conjunta con las organizaciones indígenas, verdaderas políticas públicas diferenciales en el tema de la comunicación indígenas. Legitimar el mandato de la Primera Cumbre Continental de Comunicación indígena del Abya Yala, realizado en el Cauca, Colombia, como la hoja de ruta para los planes estratégicos de los pueblos y Estados en el tema de comunicación diferencial.


Frente al Sistema Interamericano de Derechos Humanos.


1.    Instamos a los órganos de protección del Sistema Interamericano (Comisión y Corte Interamericana de derechos Humanos) a proteger los derechos de los pueblos indígenas, en consonancia con los instrumentos internacionales de protección de Derechos humanos, en donde deberá primar la protección de los pueblos Indígenas por encima de la ejecución del modelo de desarrollo económico extractivo y de desterritorialización adelantado por los Estados de la región.

2.     Convocamos a los Estados a reconocer y aplicar los mandatos del Sistema Interamericano.


Frente a los Derechos Humanos:


1.    Solicitamos a los Estados que frente a la existencia de cualquier conflicto, primen las soluciones políticas; en ese sentido,  instamos al Estado colombiano a generar todas las condiciones en lo que sea de su competencia, a buscar una solución política al conflicto armado que nos aqueja, de lo contrario se perpetuará el exterminio al que actualmente están sometidos nuestros hermanos colombianos.

2.    Exigimos respeto de los Estados hacia nuestros territorios y a nosotros mismos, en razón a la campaña de militarización y criminalización a la que nos han sometido en la región.

3.    Invitamos a la adopción de una Convención Americana que proteja real y efectivamente el derecho al Consentimiento Previo, Libre e Informado. Este instrumento jurídico debe ser respetado por los Estados en consonancia con el carácter de derecho humano del mismo y su contenido inescindible con la existencia de los pueblos indígenas.

4.    Las políticas diseñadas para proteger e implementar los derechos de los pueblos indígenas deben construirse de manera concertada y garantizar su enfoque diferencial.

5.    Doblegar esfuerzos en la protección de los niños, niñas, mujeres y jóvenes indígenas.

6.      Consolidar la seguridad jurídica de los territorios indígenas, ratificar nuestra ocupación y posesión ancestral, así como garantizar el goce efectivo del derecho a la propiedad territorial.


Recomendamos:

Apoyamos la demanda marítima de Bolivia, e instamos a los Estados involucrados, a encontrar soluciones definitivas y a la brevedad posible, en el marco de la integración regional para el buen vivir y la prosperidad del Abya Yala (Américas).

En este marco de integración de los pueblos, específicamente de los indígenas y siendo el año 2012, de reencuentro, de reconciliación, de nuevos tiempos, sugerimos que la República Hermana de Cuba pueda participar desde la próxima Cumbre de las Américas.

Finalmente, mantenemos nuestra disposición en continuar fortaleciendo los procesos democráticos y de dialogo en la región, considerando que mientras los Estados del hemisferio manifiesten su voluntad política y avancen en la construcción de vías discusión, nuestros Gobiernos Propios caminarán hacia la construcción de un Tratado de los Derechos de los Pueblos Indígenas que ratifique nuestros derechos milenarios y fortalezca nuestras alianzas en defensa de la Madre Tierra.  

Con el propósito de fortalecer nuestra integración y unidad, adicionalmente decidimos:
   
Constituir el Consejo de las Organizaciones Sociales de los Pueblos del Abya Yala ( Américas).


Cartagena de Indias, Colombia
Abril 11 y 12 de 2012

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El clima pende de un hilo: la larga y acalorada lucha para combatir el cambio climático
El Pentágono lo conoce. Las principales empresas de seguros del mundo lo conocen. Los gobiernos pueden ser derrocados a causa de él. Es el cambio climático, y es real. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, en marzo se registraron temperaturas récord en Estados Unidos, lo que lo convierte en el marzo más caluroso desde que comenzó a llevarse registro en 1895. Las temperaturas promedio estuvieron 4,8 grados Celsius por encima del promedio y se batieron más de 15.000 récords de temperaturas máximas a nivel nacional. La sequía, los incendios forestales, los tornados y otros eventos climáticos extremos ya están afectando al país.

 
Al otro lado del mundo, en las islas Maldivas, el aumento del nivel del mar continúa amenazando a ese archipiélago del Océano Índico. Se trata de la nación más baja del mundo, a un promedio de tan solo 1,3 metros sobre el nivel del mar. La grave situación de las Maldivas fue noticia a nivel mundial cuando su joven presidente, el primer presidente electo democráticamente en el país, Mohamed Nasheed, se convirtió en una de las principales voces del mundo que se alzó en contra del cambio climático, en particular en la etapa previa a la conferencia sobre cambio climático de la ONU realizada en Copenhague en 2009. Nasheed realizó una reunión ministerial bajo el agua, en la que su gabinete vestía equipos de buceo, para ilustrar el potencial desastre.
 
Nasheed declaró: “El cambio climático es un problema real y está sucediendo ahora. No es un problema del futuro. Cualquier desequilibrio en la naturaleza tendrá impactos enormes en las Islas Maldivas y no solo en estas islas, en otras regiones costeras del mundo también. Creo que alrededor de una tercera parte de la población mundial vive en zonas costeras y se verá gravemente afectada si no hacemos algo para combatir el cambio climático en los próximos años. Se debe alcanzar un acuerdo internacional para reducir las emisiones de carbono”.
 
En febrero de este año, Mohamed Nasheed fue derrocado de la presidencia a punta de pistola. El gobierno de Obama, a través de la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, dijo acerca del golpe de Estado: “Se actuó dentro del marco constitucional”. Cuando hablé con el presidente Nasheed el mes pasado, me dijo: “Fue muy sorprendente y muy preocupante que el gobierno de Estados Unidos reconociera de inmediato el restablecimiento de la antigua dictadura. Tenemos que reinstaurar la democracia en nuestro país. Es una democracia muy joven. Recién logramos tener elecciones multipartidarias en 2008 y tan solo duró tres años. Luego hubo un golpe de Estado muy bien planeado. Nos sorprendió que Estados Unidos reconociera tan rápido al nuevo régimen”. Hay un paralelismo entre las posiciones nacionales sobre cambio climático y el apoyo o la oposición al golpe en Maldivas.
 
Nasheed es el personaje principal de un nuevo documental denominado “The Island President” (El presidente de la isla), que hace un recorrido a través de su notable trayectoria. Durante la dictadura de Maumoon Abdul Gayoom fue un destacado militante estudiantil que fue arrestado y torturado, como muchos otros. En 2008, cuando finalmente se celebraron elecciones en el país, Nassheed derrotó a Gayoom y resultó electo presidente. Sin embargo, me dijo: “Es fácil derrotar a un dictador, pero no es tan fácil librarse de una dictadura. Las redes, las dificultades, las instituciones y todo lo que fue establecido por la dictadura sigue en pie, incluso después de las elecciones”. El 7 de febrero de 2012 por la mañana, Nasheed renunció luego de que generales rebeldes del ejército lo amenazaran de muerte a él y a sus seguidores.
 
Si bien aún no se ha hallado ningún vínculo directo entre el activismo contra el cambio climático de Nasheed y el golpe, quedó claro que, durante la cumbre de Copenhague en 2009, fue una piedra en el zapato para el gobierno de Obama. Nasheed y otros representantes de la APEI, la Alianza de Pequeños Estados Insulares, asumieron la postura de defender la futura existencia de sus países y de construir alianzas con grupos de base como 350.org, que se oponen a las políticas sobre el clima dominadas por las empresas.
 
Mientras tanto, en Estados Unidos en marzo se registró el primer desastre climático del año, que provocó más de mil millones de dólares en daños. Los tornados que azotaron cuatro de los estados centrales del país dejaron un saldo de 41 muertos. El Dr. Jeff Masters, del sitio web de información meteorológica Weather Underground, escribió en su blog que las temperaturas récord registradas en marzo “no solo fueron minimizadas sino que fueron modificadas”. El 23 de marzo, el gobernador conservador de Texas, Rick Perry, renovó el estado de emergencia declarado allí el año pasado como consecuencia de las fuertes sequías.
 
1.000 de los 4.710 sistemas de gestión comunitaria del agua de Texas están sufriendo restricciones. La localidad texana de Spicewood, con una población de 1.100 habitantes, se quedó sin agua y ahora dependen del suministro de agua en camiones cisterna. Mientras los habitantes enfrentan fuertes restricciones en el uso del agua, para el gobernador Perry restringir el uso del agua a las empresas que emiten los gases de efecto invernadero, que provocan el cambio climático, sería impensable.
 
Mitt Romney está por convertirse en el candidato republicano a la presidencia y cuenta con el apoyo de ex rivales como Perry. Los republicanos ya han comenzado a atacar al Presidente Obama con respecto a las políticas sobre cambio climático. El Consejo Estadounidense de Intercambio Legislativo (ALEC, por sus siglas en inglés), ha promovido leyes en las cámaras de diputados estatales que se oponen a cualquier legislación sobre clima y ha incitado a los miembros del Congreso a que bloqueen todo tipo de acción federal, en particular, a que obstaculicen el trabajo de la Agencia de Protección Ambiental. Como detalló el Center for Media and Democracy (Centro de Estudios sobre Medios de Comunicación y Democracia) en su informe denominado “ALEC Exposed”, ALEC cuenta con el financiamiento de las principales empresas contaminadoras del país, como ExxonMobil, BP America, Chevron, Peabody Energy y Koch Industries. Los hermanos Koch también han financiado a grupos del Tea Party como el grupo Freedom Works, para dar la impresión de que hacen activismo social.
 
Este período electoral probablemente esté marcado por más eventos climáticos extremos, con la consecuente pérdida de más vidas y miles de millones de dólares en daños.
 
Mientras el Presidente Nasheed se esfuerza para volver a presentarse como candidato a la presidencia que le fue arrebatada, el Presidente Obama intenta aferrarse a la suya. Entretanto, el clima pende de un hilo.
 
 
Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
 
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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La verdadera voz de las Américas se hizo oír en Cartagena
En medio de la fraternidad, la calidez y los cantos y arengas en solidaridad con Cuba, y por el fin del imperialismo norteamericano y la defensa de la soberanía, comenzó este 12 de abril en Cartagena, la V Cumbre de los Pueblos: “La verdadera voz de las Américas”, que acogió a unos mil representantes de organizaciones sociales de Cartagena, la costa caribe, el país y el continente, incluyendo a Cuba.


Indígenas de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) y la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), sindicalistas de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Confederación de Trabajadores de Colombia, (CTC), mujeres del Tribunal de Mujeres y DHESC, el Comité de Mujeres de la Alianza Social Continental, iglesias de diferentes credos, el partido político de oposición Polo Democrático Alternativo (PDA), la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE), el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice); la Coordinadora de Movimientos Sociales de Colombia (Comosocol), que agrupa a la Marcha Patriótica, la Minga de Resistencia Social y Comunitaria y el Congreso de los Pueblos, entre otros cientos de organizaciones y redes, se hicieron presentes en la V Cumbre de los Pueblos de las Américas.


Durante el acto de instalación, Jorge Coronado, integrante de la Comisión Nacional de Enlace, red costarricense de movimientos sociales, recordó que las Cumbres de los Pueblos sí producen resultados y que una muestra es que en el año 2005, en Mar del Plata (Argentina), se logró derrotar el proyecto imperialista del ALCA.


A la vez, Miguel Palacín Quispe, de la CAOI, alertó sobre le hecho de que los gobiernos, incluso los llamados progresistas, no se han distanciado de las políticas neoliberales y señaló que no pasarán por encima de las comunidades en su intento por imponer el extractivismo en el continente. Laura Rangel, del Comité de Mujeres de la Alianza Social Continental y de Recalca, recordó que los debates del desarrollo tienen impactos diferentes para las mujeres, y que la construcción de las propuestas alternativas también pasa por reconocerlos y abordarlos. “Sin la voz de las mujeres, otra América no es posible” destacó.


Carmelo Agámez, coordinador de Movice, capítulo Sucre, enfatizó en la persecución política de la que son objeto los defensores de derechos humanos en Colombia y el continente, señalando la persistencia del fenómeno paramilitar en Colombia que hoy amenaza a territorios de México y Honduras. El dirigente recordó que él mismo estuvo 36 meses privado de la libertad sin haber sido condenado, acusado de un delito que no cometió, por atreverse a denunciar los nexos de la clase política de su región con estas estructuras criminales. Las iglesias, que realizan su encuentro ecuménico en el marco de la V Cumbre de los Pueblos, indicaron que desde su visión cristiana este modelo económico ataca la creación de Dios.


También la dirigente del partido de oposición PDA, Clara López, destacó que la V Cumbre de los Pueblos sí es continental porque en ella sí está presente Cuba. También afirmó que las Islas Malvinas son de Argentina y su soberanía debe ser reconocida. Abordando otro de los temas críticos de la Cumbre de las Américas, agregó que la lucha contra las drogas ha sido librada por fuera del territorio de los Estados Unidos, su principal promotor, y cobrando las vidas de miles de latinoamericanos, así como de otros pueblos del mundo.


Mientras que la Cumbre de gobiernos, VI Cumbre de las Américas, hace enormes esfuerzos propagandísticos para mostrarse como escenario de oportunidades para el continente, inundando los medios de comunicación con retórica sobre prosperidad para ocultar la crisis de la OEA, la Cumbre de los Pueblos asume frontalmente los debates de fondo que están atravesando la vida de las personas, las comunidades y la madre tierra en toda América.


El territorio y la soberanía alimentaria, en peligro por el avance de la agroindustria y la megaminería, los tratados de libre comercio, que avanzan amparando los derechos de las corporaciones, por encima de los derechos de las personas; la militarización y la persecución, que impone por la fuerza lo que la voluntad de las mayorías no permite; el cambio climático, que está pasándoles factura a las formas de producción actuales; las falsas soluciones a este fenómeno, basadas en convertir el ambiente sano en mercancía; la crisis del sistema financiero, que se va revelando como gran estafa a los trabajadores los pueblos del mundo; el modelo de ‘desarrollo’ imperante, que deja a su paso atraso, miseria, desigualdad y daño ambiental, fueron los temas abordados en ejes de discusión de la Cumbre de los Pueblos.


El libre comercio y el delito de Gutenberg


Durante la V Cumbre de los Pueblos, uno de los ejes de trabajo fue el de los Tratados de Libre Comercio (TLC): una política económica convertida en ley supranacional, impuesta desde Estados Unidos a la región desde 1994, cuando se suscribió el primer acuerdo de esta naturaleza con México y Canadá.


Desde entonces, muchos argumentos se han escuchado desde los movimientos sociales sobre los peligros de negociar este tipo de tratados, por las normas que los rigen y que favorecen a los empresarios multimillonarios por encima de los derechos de los pueblos. Sin embargo, la realidad de los países donde ya están vigentes rebasa los pronósticos.


Un ejemplo es el de Centroamérica, región de 22 millones de habitantes, donde, en siete años de la implementación del TLC con Estados Unidos, se ha incrementado el desempleo mientras que las empresas estadounidenses controlan la totalidad de su producción y su exportación regionales, según revela Jorge Coronado, de la Comisión Nacional de Enlace de Costa Rica, que realizó una evaluación sobre los resultados del Tratado en esta región.


Otro de los impactos del TLC con Estados Unidos en Centroamérica ha sido el endurecimiento de las leyes de propiedad intelectual, que han llegado al extremo de penalizar la copia de libros. Bajo esta lógica, señala el analista político mexicano Alejandro Villamar: “Gutenberg no hubiera podido existir o sería un delincuente”. En el mismo sentido, en Colombia, el avance de la implementación ha desatado polémica por la reciente aprobación de la llamada Ley Lleras, que restringe la libertad de expresión en Internet.


Las comunidades y las organizaciones sociales han dado importantes batallas contra estos tratados, como lo señaló en el panel sobre resistencias a los TLC el economista y analista político Héctor León  Moncayo, quien añadió que en la etapa de implementación del TLC con Estados Unidos hay que seguir enfrentándolos a través de la lucha social.


La V Cumbre de los Pueblos concluirá el sábado 14 de abril con una marcha y una declaración política que se les enviará a los presidentes reunidos en al Cumbre de las Américas. También será la carta de navegación de las resistencias y las alternativas que seguirán construyendo los movimientos sociales del continente, y que sí producen cambios políticos. Así lo ratifica Enrique Daza, coordinador de la Alianza Social Continental, cuando afirma que “las Cumbres de los Pueblos han sido la plataforma para movimientos populares que en su momento llegaron al poder, tan importantes como el de Ecuador y el de Bolivia”. Con sus alentadores antecedentes, la Cumbre de los Pueblos seguirá siendo escenario del cambio de rumbo que sigue buscando América Latina.
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Cuba y las relaciones Vaticano-Estados Unidos
Una de las paradojas del imperio estadounidense es que mientras ha existido siempre separación entre la Iglesia y el Estado, siempre también la religión y la política han estado indisolublemente unidas. El que lo dude sólo tiene que observar las piruetas que realizan los aspirantes presidenciales republicanos para ganar el voto evangélico del Cinturón de la Biblia o el voto católico del Nordeste sin molestar a los fantasmas del Boston puritano.

 
El dominio WASP (White, Anglo-Saxon, Protestant) determinó que durante 117 años, desde 1867 hasta 1984, no existiesen relaciones diplomáticas entre el gobierno de Estados Unidos y la Santa Sede.

 
Fue la elección como papa de un obispo polaco y su creciente influencia en los países del Este de Europa lo que permitió que el presidente Ronald Reagan tomase la decisión, a pesar de la fuerte oposición interna, de nombrar un embajador en el Vaticano. Algunos hablan de la formación de una alianza Reagan-Juan Pablo II pero no hubo tal sino una coincidencia de objetivos en contra del comunismo soviético, aunque con motivaciones muy diferentes: geopolíticas en el primer caso; espirituales o, si se quiere, georeligiosas, en el segundo.

 
Seguramente no fue coincidencia que Reagan situase en posiciones claves de su administración a prominentes figuras católicas: William Casey, Director de la CIA; Alexander Haig, Secretario de Defensa; Richard Allen, Director del Consejo de Seguridad Nacional; William Clark, jefe de su equipo de asesores, entre otros.


Esta coincidencia de intereses no transcurrió siempre sobre un lecho de rosas. Cuando, por ejemplo, el general Jaruzelski decretó la ley marcial en Polonia (1981-1983) el Papa Juan Pablo II se opuso a las sanciones económicas de Estados Unidos argumentando que solo servirían para causar sufrimientos a la población.

 
La visita a Cuba del Papa Juan Pablo II en enero de 1998 causó gran malestar en la administración Clinton. En diciembre de ese mismo año, la figura principal de la Iglesia Católica en Boston, el cardenal estadounidense Bernard Law, permaneció durante cuatro días como huésped de su homólogo Jaime Ortega y estableció contactos con el gobierno cubano. Tiempo después, con George W. Bush como presidente, cuando estalló en Estados Unidos el escándalo por abusos sexuales contra niños, se concentró en Law, como figura principal eclesiástica en Boston, el ataque despiadado de la prensa. Algunas autoridades del Vaticano percibieron como sobredimensionada la campaña mediática contra Law y concluyeron que el cardenal estaba pagando un precio político por sus visitas a Cuba y su oposición al bloqueo económico, que provocaron contra él un odio visceral en grupos de exiliados cubanos en Estados Unidos. Law tenía también en su contra al “lobby” sionista por su defensa de la causa palestina.

 
Juan Pablo II se opuso tenazmente a la Guerra de Irak. Veía, por una parte, un gran peligro en las ideas mesiánicas de Bush, sus “conversaciones” con Dios y su decisión de ir a la guerra supuestamente por mandato celestial, su unilateralismo, sus teorías de guerra preventiva y su autorización de la tortura. Por otra parte, el Papa temía por la suerte que habrían de correr las minorías, en especial las minorías cristianas en el Medio Oriente, y que el conflicto se considerase en el mundo islámico como una nueva cruzada y se convirtiese en guerra religiosa.

 
La unión de los neoconservadores con las denominaciones evangélicas bajo la administración Bush dio origen a la doctrina de que no sólo era una exigencia moral sino una necesidad de seguridad nacional cristianizar a los pueblos islámicos y exportar a esas regiones del mundo la democracia representativa y las costumbres y valores norteamericanos.

 
A la atmósfera de cruzada contra el infiel contribuyó la preocupación por el crecimiento demográfico del Islam. De 200 millones de musulmanes en 1900, pasaron a 1188 en 2005. Actualmente suman 1620 millones, 500 millones más que cuando Bush, disfrazado de piloto, anunció “misión cumplida” a bordo del portaaviones Abraham Lincoln.
 

Las mayores fricciones entre el Vaticano y la administración Bush se produjeron precisamente en la esfera de las relaciones internacionales. La Santa Sede, y el resto del mundo, quedaron estupefactos cuando el 11 de enero de 2002 arribó a la base naval de Guantánamo, territorio usurpado a Cuba por Estados Unidos, la primera oleada de prisioneros. Luego se sucederían los escándalos por torturas en Abu Ghraib, en la propia base de Guantánamo y en las cárceles secretas distribuidas por medio mundo. El mayor distanciamiento se produjo con la publicación, en septiembre de 2002, del documento Estrategia de Seguridad Nacional, en el cual el gobierno de Estados Unidos revelaba sus propósitos de utilizar la fuerza militar unilateralmente y en forma preventiva contra los países que considerase enemigos.

 
El gobierno de Bush no podía ocultar su frustración. De un apoyo prácticamente total a raíz de los trágicos sucesos del 11-S de 2001, año en que para albergar la sede en New York el Opus Dei inauguró su monumental edificio de 15 plantas, el Vaticano había pasado a la más férrea oposición a la estrategia del imperio. “Yo no entiendo la posición del Vaticano” declaró Condoleezza Rice a la revista italiana Panorama.

 
El Papa realizó su último intento por detener la guerra enviando al cardenal Pio Laghi con un mensaje personal para el presidente. Condoleezza Rice recibió al enviado del Papa de manera fría, un tanto grosera, y Bush le aseguró que Dios le había salvado del alcoholismo y le guiaba ahora para iniciar el conflicto. No había ya nada que hacer, todo estaba decidido por mandato divino, política y militarmente.

 
Pero el rechazo del gobierno de Estados Unidos a la diplomacia de la Iglesia Católica no duró mucho tiempo. En pocos meses, el desastre de la guerra, la desconfianza de sus propios aliados y el creciente sentimiento antinorteamericano en todo el mundo y principalmente en los países musulmanes, hicieron que la administración Bush se volviese hacia el Vaticano como tabla de salvación para salir de su aislamiento y aplacar la furia de los imanes. Después que la audiencia del Vicepresidente Dick Cheney con Juan Pablo II no obtuvo resultados y fue ignorada casi completamente por los medios de prensa romanos, el propio Bush visitó al Papa el 4 de junio de 2004. Condoleezza Rice, que viajó con Bush a Roma, no le acompañó en la audiencia papal. La ausencia de la asesora de seguridad nacional del presidente fue considerada por muchos como un insólito gesto de arrogancia.

 
En un inicio, el Papa había rechazado conceder a Bush la audiencia solicitada. Las autoridades eclesiásticas comunicaron al embajador de Estados Unidos que el Papa no podría recibir al presidente durante la estancia de este último en Roma debido al compromiso de asistir a un congreso de juventudes en Suiza. Sin embargo, la reunión con el Papa era de tanta importancia para la estrategia electoral de Bush que alteró su propio itinerario, algo humillante para su cargo, con el fin de llegar antes a Roma y presionar de este modo para obtener la entrevista. Bush quería demostrar al electorado norteamericano que si el Papa no lo respaldaba en cuanto a la guerra, si contaba con su apoyo en relación a los valores humanos.

 
A pesar de las claras divergencias entre la Santa Sede y el gobierno de Estados Unidos en lo que respecta a política exterior, el Papa Juan Pablo II tomó partido en las elecciones presidenciales de 2004 a favor del protestante George W. Bush y en contra del católico John Kerry. Este hecho es de extrema importancia para entender las posiciones que asume el Vaticano.

 
Bush no perdía oportunidad para resaltar los valores familiares, su oposición al aborto, a los matrimonios entre personas del mismo sexo, a la eutanasia, a las investigaciones con células madres y otros tópicos que lo colocaban más cerca de los principios morales de la Iglesia Católica que su adversario. Kerry, por el contrario, mantenía que las creencias religiosas eran un asunto totalmente privado y era considerado por la jerarquía eclesiástica como un exponente del relativismo cultural y del secularismo combatido por la Iglesia. Las ideas liberales de Kerry contrastaban con la ortodoxia del Papa Juan Pablo II. Con Kerry, además, la Iglesia no tenía nada que ganar pues no había indicio alguno de que, como presidente, pudiese cambiar el curso de la guerra.


La lección importante que podemos extraer del triunfo electoral de Bush con el apoyo de la mayoría de los católicos es que el Vaticano prioriza su lucha contra el secularismo y el relativismo moral sobre otras esferas como las relaciones internacionales.

 
Con posterioridad a las elecciones de 2004, Bush continuó cortejando al Vaticano. Por vez primera en la historia, con los nombramientos de John G. Roberts y de Samuel Alito, los católicos alcanzaron la mayoría (5 de 9) en la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos. A los funerales de Juan Pablo II, en abril de 2005, asistió el presidente Bush, Bill Clinton y George H. W. Bush. Con Jimmy Carter hubieran sumado tres los ex-presidentes pero no hubo espacio para este último en el “Air Force One” según la explicación oficial. La imagen de estos tres personajes y de Condoleezza Rice que los acompañaba, protestantes los cuatro, arrodillados frente al Papa en la Basílica de San Pedro, podría utilizarse como magnífica propaganda del ecumenismo o, más bien, como paradigma de oportunista hipocresía.

 
La elección como papa del cardenal Ratzinger representó un triunfo del conservadurismo moral tanto de católicos como de protestantes. El nuevo pontífice seguiría en general la línea política trazada por su antecesor pero imprimiéndole un estilo propio más apegado a la ortodoxia.

 
En Julio de 2007, Condoleezza Rice, como Secretaria de Estado, viajó a Roma y solicitó una reunión urgente con el Papa Benedicto XVI para tratar asuntos del Medio Oriente. La Secretaria hablaría en nombre del presidente Bush. La respuesta fue que el Papa se encontraba descansando en su residencia de Castelgandolfo, al sur de Roma, y no podría recibirla por cuestiones de protocolo. Los diarios de Italia apuntaron que se trataba de un desaire evidente a la administración Bush y en particular a la Secretaria de Estado que nunca fue bien vista en el Vaticano. Fue ella la que, justo antes del inicio de la guerra de Irak, dejó claro al enviado del Papa Juan Pablo II, cardenal Pio Laghi, que el gobierno de Estados Unidos no estaba interesado en los puntos de vista del Papa acerca de la inmoralidad de la ofensiva militar. El Vaticano no olvidaba tampoco su descortés ausencia de la audiencia papal en junio de 2004.

 
En 2007, debido a la enfermedad del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, la Casa Blanca y el Departamento de Estado creyeron llegada la oportunidad de producir acontecimientos en Cuba que condujesen a la restauración del capitalismo en la nación del Caribe. Con ese fin, realizaron gestiones para lograr el apoyo de la Iglesia Católica. Sin embargo, los contactos en el Vaticano con el cardenal Tarcisio Bertone no dieron los resultados que esperaban. La Santa Sede no compartía los criterios de los funcionarios y diplomáticos estadounidenses, considerándolos demasiado simplistas y sin base objetiva.

 
En abril de 2008, Benedicto XVI visitó Estados Unidos coincidiendo con la campaña electoral presidencial. Era la primera visita oficial de un pontífice a Washington después del establecimiento de relaciones diplomáticas plenas en 1984. La presencia del Papa en Estados Unidos en un año electoral constituía un apoyo al candidato republicano frente al demócrata Barak Obama, de ideas más liberales. Una situación semejante a la de 2004 con el aspirante John Kerry pero, esta vez, las bases católicas no respondieron en las urnas a la jerarquía eclesiástica.

 
Con el flamante Premio Nobel de la Paz como presidente, era de esperar una mayor coincidencia con el papa en la arena internacional. Por el contrario, Obama continuó los planes de guerra del imperio y amenaza con iniciar nuevos conflictos militares con Irán y Siria.

 
Aunque las relaciones actuales de la Iglesia con el gobierno de Estados Unidos son formalmente buenas, en el fondo se desarrolla una sorda guerra cultural. La Santa Sede teme, hoy más que nunca, que se haga realidad la célebre teoría del “choque de civilizaciones” del historiador Samuel Huntington.

 
Un golpe bajo reciente de la administración Obama fue la inclusión del Vaticano (marzo de 2012), en la lista de “crímenes financieros” del Departamento de Estado. Por primera vez, a pesar de las medidas que se sabe ha tomado para evitarlo, el Vaticano se encuentra en la lista de lavadores de dinero potenciales. Esta medida podría interpretarse como represalia por las excelentes relaciones de la Iglesia con el Estado cubano y el anuncio de la visita a Cuba del Papa Benedicto XVI.

 
En efecto, un mes más tarde, Benedicto XVI realizaba con éxito una visita pastoral a la isla y solicitaba a Estados Unidos poner fin al criminal bloqueo económico contra Cuba.



Publicado enInternacional
Martes, 10 Abril 2012 11:31

Audacia o declinación

Difícilmente un eventual cambio de presidente en Francia pueda abrir el camino de una política distinta. Para ello sería preciso romper con todos los tratados europeos, elaborados para servir a los intereses de la banca y opuestos a los derechos conquistados por los trabajadores tras un siglo de luchas.

¿Podrán las elecciones francesas conducir a un cambio de presidente sin que ello signifique terminar con los principales objetivos del período abierto en 2007? La alternancia política constituiría un alivio para los franceses porque, más allá de los reveses más ostensibles del presidente saliente –su omnipresencia, su exhibicionismo, su capacidad para decir una cosa y después la contraria, la fascinación que le inspiran los ricos, casi igual a su disposición para transformar en chivos emisarios de todos sus arranques a los desocupados, los inmigrantes, los musulmanes o los funcionarios–, los cinco años transcurridos marcaron el retroceso de la democracia política y de la soberanía popular.

Después del referéndum de mayo de 2005, los candidatos al Palacio del Elíseo de los dos principales partidos representados en el Parlamento ignoraron la oposición de una gran cantidad de franceses a una creación europea cuyos errores conceptuales se revelan en la actualidad. El escrutinio del referéndum se había realizado, sin embargo, a través de un voto inapelable, al cabo de un debate nacional de un nivel superior a la actual campaña electoral. Y la presidencia de Nicolas Sarkozy, que debía marcar la recuperación de prestigio de la voluntad política, termina en una serie de declaraciones desconcertantes. Mientras que el conjunto de los candidatos de izquierda reprochan a los bancos, François Baroin, el ministro de Economía francés, pretende que “enojarse con las finanzas es tan idiota como decir ‘estoy en contra de la lluvia’, ‘estoy en contra del frío’ o ‘estoy en contra de la niebla’”. Por su lado, el primer ministro François Fillon recomienda al candidato socialista François Hollande “someter su programa electoral a Standard & Poor’s” (1).

La subordinación de los círculos dirigentes franceses a la “democracia conforme al mercado” –credo sostenido por una derecha alemana cada vez más arrogante–, erosiona también la soberanía popular. El levantamiento de esta hipoteca es cuestión primordial en las elecciones actuales. Y obliga a plantear sin vueltas los términos del debate europeo. Nadie ignora que los programas de austeridad puestos en marcha con encarnizamiento desde hace dos años no han aportado –ni aportarán– ninguna mejoría a los problemas del endeudamiento que ellos pretenden resolver. Por consiguiente, una estrategia de izquierda que no cuestione este garrote financiero está condenada de antemano. Ahora bien, el entorno político europeo impide imaginar que esto pueda ser conseguido sin dar pelea.

Hoy por hoy, el estancamiento general está contenido por un flujo de dinero que el instituto emisor libra a bajo precio a los bancos privados, que se encargan de volver a prestarlo más caro a los Estados. Pero este respiro no depende más que de la buena voluntad del Banco Central Europeo (BCE), sostenida en una “independencia” que los tratados consagraron imprudentemente. A más largo plazo, la mayoría de los países miembros de la Unión se comprometieron dócilmente, conforme a las exigencias alemanas refrendadas por París, a endurecer sus políticas de rigor y someter a los eventuales contraventores a un mecanismo de sanción draconiana, el Tratado sobre la Estabilidad, la Coordinación y la Gobernanza (TSCG), en curso de ratificación.

Una prioridad absoluta


El castigo infligido a Grecia amenaza ahora a España, conminada a reducir en un tercio su déficit presupuestario aun cuando su tasa de desocupación alcanza ya el 22,8%. No lejos está Portugal, que debe disminuir su gasto público, aunque la tasa de interés de sus préstamos estalle (el 14% en marzo) y el país se hunda en la recesión (-3% de crecimiento en 2011). Imponer una vuelta de tuerca presupuestaria a los Estados amenazados por la desocupación en masa no es una situación inédita; fue la gran receta económica y social de los años 1930 en Francia... Los socialistas decían entonces: “La deflación agrava la crisis, disminuye la producción y disminuye el pago de impuestos” (2).

Sin embargo, la estupidez de las políticas actuales sólo es sorprendente para quien piense todavía que éstas tienen vocación de servir al interés general y no a la oligarquía rentista enganchada a la maquinaria del Estado. Ésta es precisamente la verdadera cara de la economía (3). Llamar a este enemigo por su nombre permitiría movilizarse mejor contra él.

En caso de alternancia política en Francia, el cuestionamiento del TSCG (o de otras políticas de austeridad del mismo tenor) debe constituir la prioridad absoluta del nuevo presidente, sea cual fuere. El éxito o el fracaso de la empresa determinará el resto: educación, servicios públicos, justicia fiscal, empleo. A Hollande le gustaría disociar el mecanismo de solidaridad europeo, que él defiende, de la terapia de shock liberal, al cual se opone. El candidato socialista se comprometió a “renegociar” el TSCG, con la esperanza de sumarle “un costado de crecimiento y de empleo” a los proyectos industriales a escala continental.

“Ninguna política de izquierda es posible en el marco de estos tratados”, estima, en cambio, Jean-Luc Mélenchon. Lógicamente, el candidato del Frente de Izquierda se opone tanto al TSCG como al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES), que prevé una asistencia financiera a los países en peligro que hayan aceptado con anterioridad las medidas draconianas de equilibrio presupuestario. La candidata ecologista y los candidatos trotskistas también hacen campaña por un “auditor europeo de la deuda pública”, incluso para acusarla de ilegitimidad, con el argumento de que la reducción de impuestos de estos últimos veinte años y los intereses otorgados a los acreedores explican la razón principal del nivel actual de la deuda.

Opuestos a la renegociación de los tratados, la mayoría de los Estados europeos, con Alemania a la cabeza, no se imaginan nada parecido. Y menos prestar sumas importantes a Estados en dificultades financieras que no hayan dado pruebas de una “buena” gestión. Es decir, a los que no hayan aceptado a la vez nuevas privatizaciones y la revisión de áreas importantes de su seguridad social (jubilaciones, subsidios por desempleo, salario mínimo, etc.). Por otra parte, el 24 de febrero último, Mario Draghi, presidente del BCE, en una conferencia con The Wall Street Journal, resumió: “Los europeos ya no son lo suficientemente ricos como para pagar a todos los que no trabajan”. El ex vicepresidente de Goldman Sachs agregó que una “buena” austeridad exigiría reducir a la vez los impuestos (lo que ningún candidato francés propone, ni siquiera Sarkozy) y el gasto público.

La Santa Alianza europea


Es decir que un presidente de izquierda chocaría pronto con la oposición de la mayoría de los gobiernos de la Unión –en su gran mayoría conservadores– y con la del BCE, sin olvidar a la Comisión Europea, presidida por José Manuel Durão Barroso. Es de manera completamente deliberada que tanto el primer ministro británico, como el polaco y el italiano, y la canciller alemana se negaron a recibir al candidato favorito francés de los sondeos, considerado menos complaciente que el actual presidente.

Ya lo indicó Jan Kees de Jager, ministro de Economía holandés: “Realmente, no estamos a favor de una renegociación. Por el contrario, si Hollande quiere llevar a cabo más reformas, nosotros estaremos a su lado, se trate de la liberalización de los servicios o de reformas del mercado de trabajo”. En suma, el apoyo de los Países Bajos está asegurado para cualquier presidente francés de izquierda que ponga en práctica una política más liberal todavía que la de Sarkozy.

Angela Merkel no oculta para nada su inclinación partidaria: se declaró dispuesta a participar de los encuentros de la derecha francesa. Los socialistas alemanes muestran menos entusiasmo hacia sus camaradas vecinos. El presidente del partido, Sigmar Gabriel, se declara solidario; pero otro dirigente, Peer Steinbrück, que también espera suceder a la canciller en dieciocho meses, consideró “ingenuo” el compromiso de Hollande de “renegociar una vez más todos estos acuerdos [europeos]”. Anticipa un viraje del candidato francés: “Si resulta elegido, su política podría diferir concretamente de lo que ha dicho” (4).

No podría descartarse esta hipótesis. Ya en 1997, antes de las elecciones legislativas, los socialistas franceses prometieron que renegociarían el Pacto de Estabilidad Europea firmado en Amsterdam; una “concesión absurda hecha al gobierno alemán”, estimaba Lionel Jospin. Una vez en el poder, la izquierda francesa apenas logró que se agregaran los términos “y de Crecimiento” al título del “Pacto de Estabilidad”.

Pierre Moscovici, actual jefe de campaña de Hollande, en 2003 volvió sobre esta pirueta semántica. Releyéndolo, es difícil no pensar en la situación que podría darse a partir de mayo próximo: “El Tratado de Amsterdam fue negociado –muy mal– antes de asumir nosotros nuestras responsabilidades. Tenía muchos defectos y, para empezar, un contenido social muy insuficiente. (…) El nuevo gobierno habría podido, con toda legitimidad, no aprobarlo (…), o por lo menos solicitar que se retomara su negociación. No fue nuestra decisión final [Moscovici era entonces ministro de Asuntos Europeos]. Pues estábamos confrontados, con Jacques Chirac en el Elíseo, a la amenaza de una triple crisis. Crisis franco-alemana, pues un retroceso de nuestra parte hubiera complicado de entrada nuestra relación con este socio esencial. (…) Crisis con los mercados financieros, cuyos operadores deseaban la adopción de este Tratado. (…) Crisis de cohabitación, por último. (…) Lionel Jospin prefirió, con justa razón, abandonar el terreno, y buscar al mismo tiempo un repliegue flexible y una salida airosa. Es decir, obtener, por el precio de su consentimiento al Tratado de Amsterdam, la primera resolución consagrada al crecimiento y al empleo de un Consejo Europeo” (5).

En la hipótesis de una victoria presidencial, además de parlamentaria de la izquierda, en mayo-junio próximos, dos elementos diferirían del panorama trazado aquí. Por una parte, el Poder Ejecutivo francés ya no estaría compartido como hace quince años; pero, por otra, el equilibrio político de Europa, que en 1997 se inclinaba hacia la centroizquierda, se inclina ahora fuertemente a la derecha. Dicho esto, hasta un gobierno tan conservador como el del primer ministro español Mariano Rajoy llegó a preocuparse de la cura de austeridad a perpetuidad que le reservan los gobernantes alemanes. Así, el 2 de marzo último, dio a conocer su “decisión soberana” de no aceptar la camisa de fuerza presupuestaria europea.

Casi al mismo tiempo, una docena de otros países –entre ellos Italia, el Reino Unido y Polonia–, reclamaron una reorientación de la política económica urdida por el tándem germano-francés. Hollande podría alegrarse. En efecto, espera que su eventual elección altere la relación de fuerzas continentales, sin que deba embarcarse en una confrontación –que rechaza abiertamente– con varios gobiernos europeos, el BCE y la Comisión de Bruselas.

Sólo que la reorientación deseada por los países liberales apenas tiene que ver con la que él mismo recomienda. La palabra “crecimiento” significa para algunos la adopción de políticas acordes con la propuesta thatcheriana (reducción de impuestos, desregulaciones sociales y medioambientales); para otros, un pequeño abanico de inversiones públicas (educación, investigación, infraestructuras). El equívoco no se mantendrá indefinidamente. Muy pronto habrá que encarar la “desobediencia europea” que recomiendan Mélenchon y otras fuerzas de izquierdas. O bien continuar sin esperanzas el curso ya emprendido. Más allá de lo que los distingue –en materia fiscal, por ejemplo–, Sarkozy y Hollande han sostenido los mismos tratados europeos, de Maastricht a Lisboa. Los dos han ratificado objetivos draconianos de reducción del déficit público (el 3% del producto interno bruto en 2013, el 0% en 2016 o en 2017). Ambos rechazan el proteccionismo. Esperan todo del crecimiento. Defienden orientaciones idénticas en política exterior y en defensa, dado que incluso la reintegración de Francia al comando militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no es ya cuestionada por los socialistas franceses.

Llegó la hora, sin embargo, de romper con todos estos postulados. Para ello es condición el cambio de presidente. Pero ni la historia de la izquierda en el poder, ni el desarrollo de la campaña actual autorizan a pensar que esta condición pueda bastar.

1 Respectivamente, RTL, 22 de enero de 2012, y Le Journal du dimanche, París, 15 de enero de 2012.
2 Preámbulo a la propuesta de la ley presupuestaria para el año 1933 del grupo socialista.
3 Véase nuestro dossier “El gobierno de los bancos”, Le Monde diplomatique, edición Colombia, junio de 2010.
4 AFP, 15 de febrero de 2012.
5 Pierre Moscovici, Un an après, Flammarion, París, 2003, pp. 90-91.

* Director de Le Monde diplomatique.
Traducción: Florencia Giménez Zapiola