Miércoles, 07 Diciembre 2011 17:07

Unidad nacional y democracia posimperial

Durante una competencia de artes marciales transmitida por televisión el primer ministro Putin fue silbado por el público. Su candidatura presidencial para las elecciones de 2012 infundió pesimismo en muchos rusos y reavivó los debates sobre el futuro y la identidad del país, que este mes celebra elecciones legislativas.
Lunes, 05 Diciembre 2011 18:50

Nace la CELAC, Europa agoniza

Nace la CELAC, Europa agoniza
Sarkozy, Merkel, Rajoy hablan del continente. Les salen bancos, recortes, sacrificios sociales. Se les ha olvidado Europa. O nunca la entendieron. Empezaron en la política de políticos.Y cuando te socializas en esas reglas, ya no sabes encontrar el camino de salida. Te lo tiene que enseñar la gente en la calle.

José Mujica, Presidente del Uruguay, habla con Chávez y Morales en las reuniones de la CELAC. Dice con convencimiento de viejo y rabia de urgencia: “¡O las embarazadas de nuestros pueblos comen bien o sus niños van a arrastrar ese problema toda la vida!” Dolor de gente.  Dolor antiguo que llevó a Mujica a la cárcel. Y a Dilma Roussef, y a García Linera,  y a Raúl Castro, y a Hugo Chávez. Y a tantos otros cientos de miles. Cárcel, muerte, oprobio. Pero al final ganaron. Entraron a la política desde la calle. Guerrilleros convertidos en gobierno.

Europa tiene reyes, armas nucleares, bancos internacionales primas de riesgo y promesas de jornadas laborales interminables. En Suramérica hablan de romper con un norte que les ha invadido, robado el gas y el petróleo, los minerales, los frutos y las plantas. Un norte que les ha saqueado aerolíneas, trenes, comunicaciones, la tierra y el agua. Con ayuda de una oligarquía criolla, blanca y eterna, que veraneaba en Miami, en París y en Madrid. El nacimiento de la CELAC estaba lleno de negros que ya no son sombras.

33 países, 600 millones de personas, la reserva de petróleo, gas y agua del mundo, de la biodiversidad, de las culturas ancestrales. Ni China ni Europa entienden la madre tierra. América Latina sí. En la CELAC hablan de la Pachamama. Otra tarea para el Sur americano que no van a resolver en otros lados.

La OEA, dijo el Che, era el Ministerio de Colonias de los EEEUU. Expulsaron a Cuba después de la revolución, y el continente calló. Calló también cuando dieron el golpe contra Allende. Calló en el golpe contra Chávez. Demostró su impotencia en el golpe contra Honduras. Ahora, ha recuperado la voz y ya no necesita gendarmes. Decidir en el sur los problemas del sur.

Europa se creó sobre las cenizas del fascismo. La CELAC, sobre las cenizas del neoliberalismo. Sin Hitler, no habría UE. Sin EEUU, no habría CELAC. Chávez lo entendió y se montó en la grupa de Bólívar para señalar al norte por su responsabilidad y su amenaza. Por eso Mr. Danger. Por eso Pitiyankis. Por eso tenía que oler a azufre en Naciones Unidas. Para que el continente despertara. Para ver a quien no te deja ser.

Europa tenía mucho y lo está perdiendo. América Latina no tenía casi nada y lo está ganando. Europa está sumida en el miedo. América, en la esperanza. Apenas está naciendo. Queda todo por delante. Toma aire para lanzar el salto. Europa resuella sin fuelle. Europa suspira, Américase llena de oxígeno los pulmones. Con la misma madera, puedes hacer ataúdes o violines.

La CELAC nace con voluntad de ser. No se le escapan los problemas. Apostar por la ampliación en vez de por la profundización es generoso. Sentar en la misma mesa a quien podía ser el Israel de los Estados UNidos en la zona -Colombia-, al país condenado a compartir miles de kilómetros de frontera -México- o al gobierno que no sabe hablar mal de Pinochet -Chile- es un reto que merece la pena sólo fuera por la invitación  a estos gobernantes de que vuelven a a mirar hacia el Sur. En Europa, el núcleo duro lo componen los más egoístas -Alemania y Francia-; en la CELAC, los más desprendidos -los del ALBA-.

Escribió el poeta: en Europa, a la paloma de la paz se la comió la gallina de los huevos de oro. En Suramérica, aves de colores alzan el vuelo y obligan a mirar con altura.

JUAN CARLOS MONEDERO
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China se afianza como potencia hegemónica frente a Estados Unidos

Como antiguo director del Banco Mundial en Pekín, y hoy director del departamento de Estudios sobre China de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins, Pieter Bottelier sigue muy de cerca todo lo que se mueve al otro lado de la Gran Muralla. Sin embargo, no duda en reconocer su estupefacción: "Me sorprendió ver que Klaus Regling, el presidente del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), saliera de inmediato para Pekín tras las negociaciones de Bruselas de finales de octubre para dotar de dinero al FEEF".
 

Para él, acostumbrado durante décadas a leer entre líneas para interpretar los vaivenes de la política china, no es sino "la confirmación de que entre China y Europa ya había negociaciones en marcha desde hacía tiempo


Más que eso, para la mayoría de los analistas, el papelque el gigante asiático está desempeñando en la crisis financiera del euro no es sino la visualización de un cambio geopolítico radical: el del imparable ascenso de China a la categoría de potencia hegemónica mundial. Un hecho que, asegura Bottelier, "es fuente de gran ansiedad en Washington, porque prácticamente no hay nada que Estados Unidos pueda hacer, mientras que China, en principio, sí es capaz de ayudar en el proceso de rescate de los bancos europeos y del euro si es necesario".
 

Ahora mismo, la preocupación más urgente de EEUU es ver cómo resuelve Europa la crisis de deuda soberana que sufren los países del euro. Ayer, el Gobierno estadounidense volvió a reclamar a los líderes de la eurozona que actúen ya para frenar un cada vez más cercano contagio. Esta vez fue por boca del vicepresidente de EEUU, Joe Biden, quien afirmó que Europa ya sabe que tiene que reaccionar. "No hay alternativa y el tiempo se acaba, no sólo para Europa sino para Estados Unidos y el mundo", dijo, e instó a tomar "decisiones" aunque sean "difíciles".
 

Como consecuencia de la crisis del euro, China gana poder. EEUU lo rechaza: "Estoy seguro de que muchos se están comiendo las uñas en Washington estos días", apunta Pieter Bottelier


O como dice el exembajador español en Pekín entre 1993 y 1999 y en Seúl hasta diciembre de 2010, Juan Leña, el rol que está jugando China en la crisis del euro "lo que subraya es el papel preeminente de China en las relaciones internacionales, donde ya venía siendo una potencia política y económica, y ahora lo es también financiera".
 

Ese es, precisamente, el paso final que acabará convirtiéndola en la potencia hegemónica. "Los chinos, sin duda, van a aprovechar la coyuntura. Es una oportunidad para pasar de actor imprescindible a actor decisivo", comenta Juan Leña. Una oportunidad que pasa por el Fondo Monetario Internacional (FMI), institución que, según aseguraron la semana pasada los ministros de finanzas de la UE, canalizará las ayudas de terceros a la zona del euro.
 

Regling busca en torno a un billón de euros para el fondo de rescate. Con esa cantidad se podrían cubrir los vencimientos de deuda de Italia y de España en los próximos años si fuera necesario acudir en su ayuda (la operativa normal es que, cuando vencen los títulos de deuda, los países que los han emitido tienen que devolver el dinero a los inversores que compraron esos bonos).


Con el aumento de la capacidad del fondo de rescate, este podría ser el cortafuegos que evitaría el contagio de la crisis del euro a la tercera y a la cuarta economía de Europa, respectivamente. El FEEF cuenta ahora con unos 440.000 millones de euros, pero la mitad ya está comprometida en los rescates de Irlanda, Portugal y Grecia.
 

Así que, en números redondos, necesita que un tercero (instituciones internacionales o bancos centrales de otros países externos a la eurozona) ponga un billón de euros, que desde luego no pueden salir directamente de las arcas del FMI, ya que en la actualidad tiene disponibles otros 490.000 millones de euros. Así pues, para que el FEEF sume 1,3 billones, alguien deberá poner encima de la mesa unos 600.000 millones de euros. Sobran los dedos de una mano para enumerar cuántos de los 187 estados miembros del FMI tienen capacidad para hacer frente a cantidades semejantes.
 

Lo explica Colin I. Bradford desde el think-tank demócrata Brookings Institution: la reforma del Fondo Monetario Internacional "se ha convertido en crucial", afirma, "porque los chinos, al decidir si ponen más recursos, y cuántos, en el problema europeo, estarán decidiendo también sobre cuánta voz y cuánto poder más van a tener en el FMI, hasta qué punto van a ser tratados como un igual o sólo como socio marginal de los miembros transatlánticos que ahora lo controlan". Quizá sean esos los detalles de la negociación secreta entre China y Europa que Bottelier sospecha.
 

En la vertiginosa sucesión de acontecimientos de crisis de la deuda europea, un mes equivale prácticamente a un año. Aparentemente, cuando terminó la decisiva cumbre europea del pasado octubre, Regling, el presidente del FEEF, regreso de Pekín con las manos vacías.
 

Hoy, las posibilidades de que China de un paso al frente parecen mucho más cercanas. En el último mes, Europa ha demostrado su poder mundial de la peor manera posible: contagiando su amenaza de recesión al globo entero. Chinos, indios, rusos, estadounidenses, brasileños, los poderes de siempre y los emergentes, ven cómo sus economías se frenan de golpe ante la paralización del mercado de ricos consumidores europeos, mientras que sus bancos centrales se ven obligados a intervenir para alejar el riesgo de colapso de sus entidades financieras. Acaban de comprobar así, en sus propias carnes, que "pasar de Europa" y de su euro no les saldrá gratis.
 

El interés de Asia

"La economía global, en su conjunto, y Asia como la región más emergente de esa economía global, deberían estar muy interesadas en resolver el problema de la eurozona lo antes posible", aseguraba el miércoles pasado al Financial Times Venugopal Reddy, el anterior gobernador del Reserve Bank of India (el banco central), considerado el salvador del país durante la crisis de Lehman Brothers en 2008.
 

Esa es la baza en manos de Merkel para convencer al presidente de EEUU, Barack Obama, de que, si él no pone dinero, al menos debería aportar la cesión de poder internacional suficiente como para que China sí acepte ponerlo. A cambio, los países de la eurozona deberán ceder más soberanía al Gobierno comunitario, para que Alemania acepte así también poner de su parte y ceda en su intransigencia antiinflacionista permitiendo que el BCE encienda la máquina de imprimir dinero para comprar directamente también una buena parte de la deuda italiana y española.
 

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El politólogo ruso Igor Panarin sentencia el inicio de la rivalidad global entre EU y China

Igor Panarin es un académico prospectivista y politólogo ruso, quien –de acuerdo con amigos comunes– es muy cercano al premier Vladimir Putin. Se dio a conocer en forma notable en Occidente al plantear la hipótesis de la desintegración de Estados Unidos (EU) en seis pedazos, lo cual llamó la atención incluso de The Wall Street Journal. Sus creativas tesis suelen ser muy polémicas porque perturban la ataraxia de los comunes. Hace poco adujo que detrás de la cacofonía sobre el programa nuclear de Irán se encuentra “una parte (sic) de la elite trasnacional británico-estadunidense que trata de emprender una guerra contra Irán para salvar al dólar del colapso” (Tacstrat, 23/11/11).
 

En referencia específica a la “rivalidad global” entre EU y China publicó un artículo para Rusia Today (15/11/11), en el que considera que el foro reciente APEC en Hawai “marca el inicio de una abierta (sic) rivalidad entre las dos superpotencias”.
 

A su juicio, la fase de conflicto de las relaciones se inició hace dos años, cuando “el Departamento de Comercio de EU decidió imponer un arancel antisubsidiario de 10.3 por ciento a 15.78 por ciento a los ductos fabricados en China”, lo cual afectó sus exportaciones en 2 mil 700 millones de dólares: “La mayor sanción histórica impuesta por EU a China”.
 

Coincide con mi tesis sobre el fracaso de un G-2 entre China y EU (Bajo la Lupa, 24/8/11): “La división de las esferas de influencia en el mundo que hubiera sustituido el Consenso de Washington por el Consenso Washington-Pekín”. Rememora la preocupación del primer ministro de China sobre el destino de “sus inversiones en EU”.
 

En 2010 las relaciones continuaron su deterioro con las “consabidas invectivas mutuas en relación con las violaciones de las reglas de la OMC”, salpicadas de “acusaciones de EU contra Pekín de pisoteo a los derechos humanos”, además del “debate en torno a las libertades de los portales después de que Google estaba a punto de retirarse de China”.
 

En respuesta a la venta de armas estadunidenses por 6 mil 400 millones de dólares a Taiwán, “China suspendió el intercambio de visitas programadas con los militares de EU”.
 

Los agravios se acumularon en forma gradual y llegaron a su culminación en la reciente cumbre del APEC en Honolulu, donde Obama, primero, exigió “el cese del robo (sic) de la propiedad intelectual estadunidense”, además de la enésima exigencia para la revaluación de la divisa china y, luego, lanzó el proyecto de un “tratado de libre comercio del Pacífico”, al unísono del “fortalecimiento del posicionamiento militar de EU en Asia”.
 

Según Panarin, el tratado de marras (Trans-Pacific Partnership: TPP) ha sido coordinado con ocho países: Australia, Brunei, Chile (sic), Malasia, Nueva Zelanda, Perú (sic), Singapur y Vietnam, los cuales iniciaron charlas en 2008 y a cuyo bloque desea incorporarse Japón (¡supersic!) y se planea su concreción en 2012.
 

De acuerdo con información que poseo de Washington, la idea de Obama consiste en agregar también a Canadá y México (quien en la etapa aciaga de Calderón no podía faltar su legendaria hostilidad por encargo a China), lo que haría del TPP un bloque antichino de 12 países. ¿Qué tan lejos querrán ir Chile, Perú, Malasia, Brunei y Singapur en una confrontación triangulada contra China?
 

Por lo pronto, en Japón se debate acerbamente qué tanto el TPP es un genuino tratado comercial o una excrecencia de la confrontación de EU contra China.
 

Más proclive a las tesis chinas (quizá por la hermandad de los BRICS: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), Panarin muestra la buena voluntad del presidente Hu Jintao en la cumbre de Honolulu, en la que “confirmó su disposición a las reformas y mercados abiertos” sin dejar de “subrayar la soberanía de China como ascendente superpotencia en la economía mundial”, mientras se abstuvo de pronunciarse sobre el amenazante bloque mercantil en el Pacífico auspiciado por EU.


Panarin concluye que “2012 vislumbrará el resultado de la primera fase de la rivalidad global entre dos superpotencias: una desfalleciente (EU) y una ascendente (China)”.
 

A mi juicio, el periplo estratégico de Obama en la cuenca del Pacífico (cumbres de la APEC, Asean y del Este de Asia, además de su trascendental visita a Australia para instalar una base militar de EU), denotan un apretón de tuercas militar y económico contra China con el fin de materializar un asfixiante “anillo” a su alrededor.
 

Tampoco se pueden soslayar el despliegue de nuevas fuerzas militares de EU en Australia y Filipinas ni la intromisión de Obama en las disputas territoriales de China en el mar del sur con algunos países del bloque de 10 países del Asean.
 

En la cumbre APEC, en Honolulu (donde, por cierto, nació Obama), el presidente de EU, en contra de todas las reglas de cortesía del anfitrión, arremetió contra China, a quien fustigó como la causa primaria de la crisis económica en Occidente. ¿No se mordió la lengua? Obama exigió que China debe “jugar de acuerdo con las reglas”. ¿Cuáles? ¿Las “reglas” de quién o para quién? Obama instó insensatamente a China a revaluar su divisa entre 20 y 25 por ciento, lo cual equivaldría a su suicidio exportador.
 

Después de la cumbre APEC, Obama prosiguió su periplo estrangulador a Australia, donde, primero, exclamó que se equivocan quienes creen que “EU teme a China” y, luego, anunció la instalación de una base militar en el norte del país (en las cercanías de Darwin: es decir, lo más cercano a China) con 2 mil 500 marines, submarinos, portaviones nucleares, aviones modernos y drones.
 

Según los estrategas de EU, la nueva base militar en Australia será inexpugnable a los misiles de China, a diferencia de las bases vulnerables en Japón, Corea y Guam.
 

La nueva sede se encuentra a solamente 804 kilómetros del mar del sur de China y del océano Índico (en caso de que India interactúe demasiado con los BRICS).
 

Un editorial del People’s Daily (16/11/11), portavoz oficial del Partido Comunista de China, advirtió que “Australia podría ser atrapada en un fuego cruzado” (al pretender quedar bien con Dios y con el diablo).
 

El periódico Jakarta Post (18/11/11) –del país islámico más poblado del planeta y que vio crecer a Obama– remarcó que “la presencia de una base de EU justo al sur de Indonesia se encuentra demasiado cerca para estar tranquilos”. Cabe señalar que Indonesia rechazó su participación en el TPP.
 

Los estrategas chinos se encuentran sumamente preocupados por el cerco a su país que está delineado en el reporte Alianzas asiáticas en el siglo XXI, de julio, del Project 2049 Institute –con sede en Arlington (cerca de la CIA) y vinculado a los neoconservadores– y que reclama “una versión de la OTAN (¡supersic!) en la región Asia-Pacífico para confrontar a China”.
 

Según el reporte, las alianzas que fragua EU son imprescindibles para confrontar la “competencia geopolítica” debido a “las divergencias marcadas en los objetivos estratégicos de China y EU”.
 

No se gestó el G-2 y ahora EU replica con un “G-0”.
 

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En Caracas hoy nace la CELAC: ¿el futuro sustituto de la OEA?
Jefes de Estado y cancilleres de 33 países de América Latina y el Caribe muestran hoy y mañana en Caracas su voluntad política de constituir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el nuevo foro de integración continental que excluye a EEUU y Canadá. Con el andar del tiempo, la Celac terminará –en los hechos prácticos– por anular a la anacrónica Organización de Estados Americanos (OEA), básicamente concebida en su tiempo como instrumento para el manejo de un "patio trasero" que vivió un siglo 20 azotado por dictaduras impuestas y apoyadas por el socio principal.

La Celac será una representación política más genuina de los pueblos de América Latina y el Caribe que hablan diferentes lenguas, poseen variadas culturas, como países tienen distintos tamaños y con diversos matices socio-económicos y políticos abordan una lucha común permanente por mejorar sus condiciones de vida. La diversidad tras objetivos políticos comunes le dará un nuevo sentido independiente a la palabra “integración”, diferente a los designios rapaces de naciones grandes que sólo buscan mercados y materias primas baratas a través de sus transnacionales. También quedan fuera de juego las ex metrópolis ibéricas, España y Portugal, sumergidas hoy en sus propias dificultades.

Breve historia


La Celac remontó un largo camino propio, desde que en los ’80 se constituyó el Grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela) para promover la paz centroamericana ante los conflictos armados internos en El Salvador, Nicaragua y Guatemala. En los '90 devino en el Grupo de Río, que continuó la labor de Contadora con más países involucrados, como Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela, que incorporaron de a poco a naciones de la Comunidad del Caribe (Caricom), en una trayectoria de 22 cumbres que abordaron situaciones clave de la región.

El paso siguiente fue la Cumbre sobre Integración y Desarrollo de América Latina y el Caribe (CALC), impulsada desde el Grupo de Río por el entonces presidente brasilero Luiz Inacio Lula Da Silva, para articular procesos propios de integración y desarrollo frente a los desafíos de la crisis financiera de los países desarrollados, la crisis económica y la crisis alimentaria. El primer encuentro cumbre de la CALC en Brasil, en 2008, incluyó representaciones del Mercosur, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Grupo de Río.

La Celac estará formada por Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Granada, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Panamá, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Las Granadinas, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

Diversidad ideológica


Lo esencial es que Caracas cobija un encuentro de mandatarios ideológicamente tan disímiles como el chileno Sebastián Piñera, el venezolano Hugo Chávez, el colombiano Manuel Santos, el ecuatoriano Rafael Correa, el mexicano Felipe Calderón, el peruano Ollanta Humala, el nicaragüense Daniel Ortega, la argentina Cristina Fernández y muchos otros surgidos de elecciones impecablemente libres.

Los coordinadores de los 33 países fundadores prepararon del 28 de noviembre al 1 de noviembre los documentos que serán adoptados en la Cumbre del viernes y sábado: la Declaración de Caracas, que proclama el nacimiento de la organización, el Plan de Caracas, que fija los lineamientos a seguir para que la Comunidad cumpla sus objetivos, el estatuto de funcionamiento y procedimientos y 18 comunicados que incluyen aspectos educativos, ambientales y de desarrollo social.  La opinión mayoritaria se inclinó por darle a la Celac el carácter de foro de integración, sin burocracia funcionaria y complementaria de instancia como Unasur y la propia OEA.

El borrador de los Cancilleres establece que los órganos de la Celac serán la Cumbre de Jefes de Estado, la reunión de Cancilleres, la Presidencia pro tempore, la reunión de coordinadores nacionales, las reuniones especializadas y la tríada integrada por el Estado que ostenta la Presidencia, el precedente y el sucesor. La reunión de Jefes de Estado será la instancia suprema de la Comunidad y deben reunirse ordinariamente en el país que ostente la Presidencia.

Los Cancilleres resolvieron por unanimidad que Cuba sea sede de la Cumbre 2013 y Costa Rica en 2014. Al acordarse en México el embrión de la Celac en 2010, se decidió que la siguiente Cumbre 2012 fuera en Chile. La designación de Cuba para 2013 fue un acto de justicia sin reparos con un país excluido de la OEA entre 1962 y 2009. Entre otros, el peruano Rafael Rocangiolo dijo que "constituye una reivindicación histórica indispensable por lo que ha sido la historia en estas décadas y por lo que Cuba significa como símbolo de la causa de América Latina y el Caribe".

Los cancilleres estuvieron de acuerdo en que la Celac puede fortalecer la región ante la crisis financiera mundial, pero aún ni está definido si las decisiones se alcanzarán por consenso o mayoría calificada. El canciller chileno Alfredo Moreno opinó que América Latina y el Caribe "han mostrado que pueden progresar en un momento en el que otros países más desarrollados han tenido dificultades". Dijo que estos países se han preparado "sumando fuerzas", actuando en mecanismos como Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) y ahora lo harán desde la Celac "aprovechando que hay mercados que están creciendo".

El tema subyacente fue la supervivencia de la OEA. El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, afirmó que la Celac reemplazará a la OEA, idea compartida por el presidente anfitrión, Hugo Chávez. "Ese es el destino de la Celac, llegar a sustituir a la OEA (...), los temas de la región deben tratarse en la región", dijo Chávez. Para Patiño surge una oportunidad de mejorar el diálogo regional y abordar temas como la presencia colonial de Estados Unidos en Guantánamo, tema que no se puede tratar en la OEA.

Según Chávez, "a medida que pasen los años, [la Celac] dejará atrás a la vieja y desgastada OEA", fundada en 1948 por iniciativa de EEUU. La OEA "es un organismo mellado por lo viejo, por el desgaste de los años, muy lejos del espíritu de nuestros pueblos, de la independencia, de la integración de América Latina", apuntó el venezolano.

La canciller mexicana, Patricia Espinosa, cree que la OEA, asentada en Washington, y la Celac "son esfuerzos de cooperación y diálogo complementarios". Para el canciller uruguayo Luis Almagro, la OEA y la Celac "son dos cosas absolutamente diferentes". Indicó que la OEA "incluye a una potencia mundial con una instancia de diálogo diferente", mientras que el nuevo organismo ofrece una visión latinoamericana y caribeña "para lograr mejores oportunidades para la región".

*) Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno
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Miércoles, 30 Noviembre 2011 08:28

Las divisiones en la Libia de postguerra

Las divisiones en la Libia de postguerra
“Sirte ha muerto, todo está destruido. ¿Cómo no voy a pensar que antes estábamos mejor?”. Ahmed Ali, un anciano ataviado con vestimentas tradicionales,maldice la victoria de los milicianos del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio mientras aguarda durante una hora para repostar en la única gasolinera que permanece abierta en Sirte, la localidad natal de Muamar Gadafi.
 
Han pasado seis días desde que el coronel fuese linchado y ejecutado por brigadas procedentes de Misrata y este municipio costero, escenario de los últimos combates de la guerra civil libia, es un lugar asolado. Las calles, completamente arrasadas, evidencian que aquí se combatió calle por calle. La ciudad está controlada por hombres armados pertenecientes al CNT. Y los pocos vecinos que se atreven a regresar a sus domicilios para salvar algunas de sus pertenencias no se fían del nuevo régimen.
 
Las historias sobre robos y vendettas son continuas. Buena parte de los miembros de la tribu gadafa, a la que pertenecía el coronel, se han refugiado en un campo habilitado con jaimas en Abu Hadi, a 50 km de Trípoli. “No recibimos ningún tipo de ayuda, apenas un poco de comida”, protesta Hnaish Misbah, otro hombre entrado en años que, sorprendentemente, se entera de la noticia del asesinato de Gadafi una semana después del linchamiento.
 
La fractura social sigue marcando la Libia post-Gadafi. Por una parte, entre vencedores y vencidos. Pero, también dentro del campo de los integrantes del nuevo régimen. La oposición a la Yamahiriya era lo único que les unía y, ahora, comienzan las disputas para asegurarse cotas de poder en un Estado en construcción.
 
“Regresé a casa después de dos meses para comprobar en qué estado se encontraba. Dos rebeldes me siguieron en un coche. Cuando salí, me pidieron las llaves del mío. Uno de ellos conducía, yo iba de copiloto y el tercero en la parte de atrás.Me llevaron a diez kilómetros de la ciudad, me ordenaron que levantase las manos apuntándome con un kalashnikov y me dejaron allí”.Khalifa Mohamed es uno de los miles de desplazados que pernoctan en alguno de los campos habilitados en los alrededores de Trípoli. Salió de Beni Walid a principios de septiembre, en el momento en el que las últimas tropas leales aGadafi se acantonaron en su localidad y en Sirte mientrasque los milicianos del CNT iniciaban un intenso asedio apoyados por la OTAN. Ahora, ni siquiera sabe cuándo podrá regresar a casa.
 
Beni Walid es uno de los municipios que han sufrido las represalias de los combatientes rebeldes. Durante los dosmeses de lucha, las viviendas fueron arrasadas. Pero, además, los milicianos han llenado sus muros con pintadas como “Warfallas perros”, en referencia a la principal tribu libia que, en este municipio, se mantuvo leal a Gadafi hasta el final. Sin embargo, los Warfallah no son un “todo”monolítico.
 
Sirte y Beni Walid son el símbolo de lo que podría ocurrir en un futuro próximo en Libia.Miles de familias han sido desplazadas por combatientes procedentes, en su mayoría, de otros puntos del país como Misrata o Zintan. Así que ahora se está larvando un resentimiento que podría estallar en el futuro.
 
La humillación infligida al cadáver de Gadafi es una de las muestras más claras de ello. Los combatientes de Misrata, municipio que padeció un intenso asedio durante los primeros meses de la guerra, lincharon al coronel nada más capturarlo.
 
En las inmediaciones de Sirte, se llega a insinuar que se disparó al aire ante la presencia de la Cruz Roja para evitar que los sanitarios se hiciesen cargo del líder libio, todavía con vida. Pero los misratíes, que se han convertido en uno de los símbolos de la victoria, no quedaron contentos con la ejecución. Así que cogieron el cadáver y lo expusieron durante cinco días en la cámara frigorífica de un mercado en las afueras de su ciudad. Durante días, cientos de personas desfilaron delante de los cuerpos, progresivamente descompuestos, de Gadafi, su hijo Munthassin y de Abu Bakr Yunis, el último ministro de Defensa del régimen. “Es terrible lo que han hecho con el cuerpo. Es una provocación y sólo traerá más violencia”, aseguraba Ismael, un taxista de Trípoli convertido en una de las pocas voces que se atreven a cuestionar a los insurgentes en un país en el que las milicias han impuesto su ley. Si la situación de Sirte y Beni Walid es dramática, con sus domicilios arrasados y expoliados y miles de personas condenadas a resguardarse en improvisados campos, en Tawarga padecen condiciones todavía más difíciles. Los combatientes de Misrata les acusan de haber cobijado a los leales a Gadafi. En este contexto, no resulta sorprendente que miles de personas abandonen diariamente Libia a través de la frontera de Ras Jdir. Según Ahmed, un policía tunecino encargado de custodiar el paso, “entre 6.000 y 7.000 personas llegan diariamente a este lugar. El 80% de ellos no tiene intención de regresar a sus hogares”.


Por Alberto Pradilla / Trípoli (Libia)
Miércoles 30 de noviembre de 2011.  
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Miércoles, 30 Noviembre 2011 06:27

Putin y Medvedev, número puesto

Putin y Medvedev, número puesto

De una treintena de partidos políticos que existían antes de que Rusia Unida (RU) se convirtiese en el oficialismo, seis son los opositores que se enfrentarán a esa fuerza, que lleva al presidente Dmitri Medvedev encabezando la lista. Si bien la oposición insiste en afirmar que RU no podrá renovar la mayoría constitucional del 75 por ciento obtenida en la Duma hace cuatro años, un sondeo divulgado recientemente por el Centro Levada señala que al menos un 96 por ciento de los rusos está convencido de la victoria de RU, sector que se perfila como ganador en las elecciones parlamentarias del domingo. Las encuestas señalan además que comunistas y ultranacionalistas obtendrán bancas en el Parlamento. Por otra parte, más de la mitad de los rusos cree que el reparto de escaños será determinado finalmente por las autoridades y que las fuerzas en pugna apelarán a métodos sucios como presionar a los votantes y manipular las listas. En los comicios que tendrán lugar el fin de semana están en juego 450 escaños de la Duma, espacio político que conducirá los destinos del país durante los próximos cinco años.
 

Los sondeos realizados por el Centro Levada señalan que la formación oficialista obtendrá el 53 por ciento de los votos, seguida por el Partido Comunista, con el 20 por ciento. Detrás se ubicarían el ultranacionalista Partido Liberal Democrático y Rusia Justa, con el 12 y el 9 por ciento de los sufragios, respectivamente.
 

Las otras tres formaciones que participan en las elecciones legislativas, las liberales Yabloko, Causa Justa y la nacionalista Patriotas de Rusia, quedarían muy por debajo del 7 por ciento necesario para acceder al reparto proporcional de los 450 escaños de la Duma. Sólo cuatro partidos cuentan actualmente con representación parlamentaria: RU, partido liderado por el primer ministro, Vladimir Putin; el también oficialista Rusia Justa, encabezado por el ex jefe del Senado, Serguei Mironov; el comunista PCR y el ultranacionalista PLD.
 

Los comunistas se encaminan a los comicios con cierta nostalgia hacia la extinta Unión Soviética, mientras lanzan duras críticas a la gestión de RU, sospechada de estar involucrada en escándalos de corrupción y compra de votos. “Rusia afronta hoy cinco retos principales: desigualdad social, catástrofe demográfica, desplome de la economía que depende totalmente de sus recursos naturales, pérdida de la capacidad defensiva y de aliados así como la degradación moral y espiritual”, describe el programa electoral del PCR.
 

En varias ocasiones, el líder del PCR, Guennadi Ziuganov, denunció la pasividad de las autoridades ante los numerosos casos de fraude cometidos durante la campaña electoral para los comicios legislativos. “Los sucesos de los últimos dos meses muestran que, en la mayoría de los casos de fraude, no se recibe una oportuna respuesta por parte de las fuerzas de seguridad y comisiones electorales. Más aún –insistió Ziuganov–, son organizados por esas mismas fuerzas”, afirmó el dirigente en una carta enviada anteayer a la Fiscalía General de Rusia.
 

Mientras tanto, el partido PLD cautiva simpatías populares por sus retóricas ultranacionalistas. Estos apoyos encuentran su repercusión en una sociedad donde casi la mitad de sus miembros se reconoce abiertamente como xenófobo, según encuestas divulgadas por el Centro Levada. El PLD está liderado por Vladimir Yirinovski quien, tras su irrupción en la arena política en 1991, no dejó de ser uno de los políticos más escandalosos de Rusia por protagonizar peleas con sus rivales tanto en el Parlamento como durante los debates televisivos.
 

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Domingo, 27 Noviembre 2011 10:57

De nuevo el eje París-Berlín-Moscú

 De nuevo el eje París-Berlín-Moscú
Siempre me sorprende que los políticos y los medios de comunicación del mundo gasten casi toda su energía en debatir perspectivas geopolíticas que no van a ocurrir, mientras ignoran los procesos importantes que están ocurriendo.
 
Aquí hay una lista de los más importantes no-eventos venideros que hemos estado debatiendo y analizando: Israel no va a bombardear Irán; el euro no va a desaparecer; las potencias extranjeras no se van a involucrar en acciones militares dentro de Siria; el repunte de disturbios populares por todo el mundo no se va a desvanecer.
 
Entretanto, con una mínima cobertura en los medios y en Internet, se inauguró el gasoducto Nord Stream en Lubmin, en la costa del Báltico alemán, el 8 de noviembre, con la presencia del presidente Medvediev de Rusia y los primeros ministros de Alemania, Francia y Holanda, además del director de Gazprom (la exportadora de gas rusa) y el comisionado de Energía de la Unión Europea. Esto si es algo que cambia el juego geopolítico, a diferencia de los no-eventos ampliamente discutidos que no van a ocurrir.
 
¿Qué es el gasoducto Nord Stream? De manera muy simple, es un gasoducto que fue instalado en el mar Báltico, de Vyborg, cerca de San Petersburgo, en Rusia, a Lubmin, cerca de la frontera polaca en Alemania, sin pasar por ningún otro país. De Alemania puede seguir a Francia, Holanda, Dinamarca, Gran Bretaña y a otros ansiosos compradores de gas ruso.
 
Nord Stream es un arreglo entre empresas privadas con la bendición de los gobiernos respectivos. Gazprom de Rusia es propietaria de 51 por ciento, y dos empresas alemanas tienen 31 por ciento. Una compañía francesa y una holandesa tienen cada una 9 por ciento. Las inversiones proporcionales (y las ganancias potenciales) son todas privadas.
 
El elemento clave en este arreglo es que el gasoducto no pasa por Polonia ni por ningún Estado del Báltico ni por Bielorrusia o Ucrania. Así todos estos países no sólo pierden cualesquiera que fueran las cuotas de tránsito que pudieran cobrar, sino que tampoco pueden utilizar su localización intermedia para retenerle el abastecimiento de gas a Europa occidental mientras negocian tratos con Rusia.
 
La agencia de prensa alemana Deutsche Welle encabezó su reportaje Nord Stream: un proyecto comercial con visión política. Le Monde le puso por título Gazprom se afirma como un actor global de la energía. Joseph Auer, experto en energía del Deutsche Bank Research, en Frankfurt am Main, opinó: Es un proyecto político y también un proyecto comercial, y hace sentido tanto a nivel económico como político.
 
Mientras tanto, los rusos le dijeron a los chinos que no le venderán gas a 30 por ciento menos que los precios europeos, que no ven la necesidad de que Rusia subsidie la economía china. Y le han dejado claro a Turkmenistán, que cuenta con enormes recursos de gas natural, que no les gustará que exporten gas por otra vía que no sea la de Rusia. El lanzamiento de Nord Stream llega a pocos días de que el nuevo presidente de Kirguistán anuncie que espera cerrar la base militar aérea estadunidense en Manas cuando finalice el periodo de arrendamiento, en 2014. Esta base ha sido crucial en los vínculos de abasto estadunidense con Afganistán. Es claro que Rusia fortalece su posición en las antiguas repúblicas de la Unión Soviética de Asia central.
 
Tanto la Europa centroriental como Estados Unidos están descubriendo que no es viable la maniobra de evitar la creación de un eje París-Berlín-Moscú. Los mecanismos centrales de la Unión Europea se inclinan ante esta realidad, como lo hacen muchos de los países de la Europa centro-oriental. Lo más difícil es para Ucrania, que se desgarra por estos desarrollos. ¿Y Estados Unidos? ¿Qué puede, de hecho, hacer al respecto?
 
Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein
Publicado enInternacional
Domingo, 27 Noviembre 2011 10:25

Revolución egipcia, acto II

 Revolución egipcia, acto II
Las previsiones más pesimistas se volvieron moneda corriente. Después de la primavera venía el otoño árabe, la contrarrevolución estaba en marcha y la revolución ni siquiera había tenido lugar. para algunos Sin duda este sentimiento era tanto más imponente cuanto que el derrocamiento de los regímenes tunecino y egipcio se había producido con una aparente facilidad, lo que creó la ilusión de que las transformaciones serían simples. En cuanto pareció que el proceso se ralentizaba los augures anunciaron que la revolución había perdido. Sin embargo, toda la historia de las revoluciones, desde la revolución inglesa a la revolución francesa, desde la revolución bolchevique a la argelina demuestra que las transformaciones necesitan tiempo, energía y con frecuencia enfrentamiento violentos. Raramente las clases dominantes ceden sin luchar. Pero si la contrarrevolución es una realidad, nada indica que deba imponerse necesariamente.
 
La caída del presidente Hosni Mubarak no fue sino una primera etapa seguida del nombramiento de un nuevo gobierno y después de la detención del presidente y de miembros de su familia, y del inicio de su proceso, que no deseaba el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA). La calle había impuesto otras medidas, sobre todo la disolución del Partido Nacional Democrático (PND, el partido de Mubarak) y después el nombramiento de una dirección provisional en el sindicato oficial.
 
Pero en todas partes los responsables del régimen anterior opusieron resistencia para mantener sus privilegios. El ejemplo más evidente era el de los medios de comunicación del Estado, prensa oficial y televisión. A pesar de unos pequeños cambios estos medios difundían el punto del vista del CSFA, sin dudar en utilizar la mentira y la calumnia, como en la época del ex dictador. Así, en cada empresa, en cada universidad, en cada administración se mantuvieron unos “pequeños Mubarak” que habían participado en las malversaciones del régimen anterior. Y por todas se multiplicaron las huelgas y las luchas para obtener un cambio de dirección y, a la vez, una mejora de las condiciones de vida de los asalariados. Tanto más cuanto que las movilizaciones obreras habían preparado la actual revolución (véase Raphaël Kempf, Racines ouvrières du soulèvement égyptien, Le Monde diplomatique, marzo 2011).
 
Paralelamente las elecciones en diversos sindicatos profesionales trajeron unos cambios profundos en las organizaciones con un peso real en la sociedad. En primer lugar, el sindicato de los médicos: al tiempo que conservaban la mayoría a nivel nacional, los Hermanos Musulmanes perdían el control de la mayoría de las secciones regionales. Ganaron las elecciones del sindicato de profesores (no he podido obtener los resultados exactos), pero también perdieron la presidencia del sindicato de periodistas y, sobre todo, la del poderoso sindicato de abogados. Más que los reveses (a veces relativos) de los Hermanos, la fuerte participación en todos estos escrutinios era lo que indicaba la voluntad de sus miembros de ver a estas organizaciones desempeñar un papel combativo.
 
Esta actividad, lo mismo que las huelgas y las movilizaciones locales contra la corrupción o contra unos dirigentes del régimen anterior que continuaban en sus puestos, no era espectacular y en parte estaban disimuladas por el juego de los aparatos políticos, las interminables discusiones entre los partidos y las fuerzas armadas sobre el calendario electoral, el contenido futuro de la Constitución, etc.
 
Lo que más que nada va a perder al CSFA (que al menos al principio disponía de una cierta credibilidad) es el mantenimiento de su política represiva en relación a todos los oponentes y, de manera más amplia, al conjunto de la población: las mismas detenciones arbitrarias, los mismos malos tratos y torturas, el uso de tribunales militares para juzgar a civiles, la negativa a investigar los casos de torturas, incluso de muerte en las prisiones. El hecho de seguir con estas prácticas desacreditó al ejército no sólo ante la juventud intelectual movilizada desde el 25 de enero sino también ante todas las capas populares. La participación activa en los enfrentamientos de los ultras, estos grupos de seguidores de los clubes de fútbol, cuyo odio por las fuerzas del orden no deja de recordar el odio de la juventud de los banlieues franceses por las brigadas anti-criminalidad (BAC), da testimonio de la hartura general ante el autoritarismo y la arbitrariedad (véase Claire Talon, Egypte: génération ultra, LeMonde.fr, 17 de octubre de 2011). El caso del bloguero Alaa Abdel Fattah, detenido por motivos absurdos, emocionó tanto más a la población cuanto que la carta enviada desde prisión sacó a la luz las condiciones de detención de sus compañeros de celda y la situación de decenas de miles de jóvenes, con frecuencia procedentes de medios populares y sin contactos para protegerlos. Esta arbitrariedad y la violencia inaudita de cada represión (tanto contra la manifestación de los coptos en octubre, como contra los manifestantes de Tahrir, le viernes 18 de noviembre y los días después) fueron el elemento esencial de la extensión de las manifestaciones. Recordemos que tanto en Egipto como en el resto del mundo árabe lo que unió a todas las capas de la sociedad fue la consigna “dignidad” (karama).
 
Por otra parte, la adopción de un documento “supraconstitucional” con objetivo de fijar unos límites estrictos al futuro Parlamento encargado de redactar la Constitución, suscitó muchas oposiciones, sobre todo la de los Hermanos Musulmanes que veían en ello una herramienta para apartarlos de cualquier ejercicio real del poder. En efecto, este texto otorgaba al ejército la posibilidad de rechazar cualquier decisión del Parlamento, incluso de disolverlo. Era el “modelo turco”, aunque no el actual, sino el de hace treinta años, cuando el ejército “velaba” por el poder civil... un derecho que le quitaron las reformas de los diez últimos años.
 
El CSFA hacía así bascular a los Hermanos Musulmanes hacia una oposición abierta y estos llamaban, junto con otras fuerzas, a una manifestación de un millón de personas el viernes 18 de noviembre: por primera vez desde la primavera de 2011, los Hermanos bajaban a la calle. La magnitud de la manifestación y después su violenta represión desencadenaron los actuales acontecimientos y una manifestación que superó con mucho el marco de El Cairo y Alejandría. La negativa de los Hermanos Musulmanes a participar en nuevas movilizaciones (a pesar de su clara denuncia de la represión) confirma que tienen dificultades para adaptarse a la nueva situación tras Mubarak, lo que no deja de crear divisiones entre ellos (Hany ElWaziry y Ghada Sherief, Discord within Brotherhood for not participating in demo, Al-Masry Al-Youm en inglés, 22 de noviembre). Es cierto que su objetivo a corto plazo es la celebración de las elecciones el 28 de noviembre, que les garantizará un gran cantidad de diputados.
 
Todavía es difícil saber cómo se desarrollará esta etapa (véase Isandr El Amrani, Tahrir: What next?, The Arabist, 22 de noviembre). Lo que es seguro es que los egipcios no buscan, como afirma de manera despectiva el editorial de Le Figaro de 23 de noviembre, su "nuevo faraón". El día 22 por la noche el CSFA hizo algunas concesiones: dimisión del gobierno, promesa de que las elecciones presidenciales tendrán lugar antes de finales de 2012 y de que el poder pasará entonces a los civiles, apertura de investigaciones sobre la represión. Pero parece que es demasiado poco, demasiado tarde... Continúan las manifestaciones, la movilización se extiende: así, se ha visto un hecho sin precedentes, 250 diplomáticos en activo pedir la vuelta al poder de los civiles. La revolución continúa.

Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Fuente: http://blog.mondediplo.net/2011-11-23-Revolution-egyptienne-acte-II
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