La policía paulista disparó cada siete segundos

Los movimientos sociales y el PT condenaron la represión policial contra los manifestantes que rechazaban el aumento del transporte público. En San Pablo gobierna la oposición, que prometió insistir con su política. Avanza una Ley Antiterrorista.


Movimientos sociales y el Partido de los Trabajadores condenaron ayer la represión de la policía del estado de San Pablo, gobernado por la oposición, contra los manifestantes que se movilizaron en repudio al aumento del transporte público.
"Defenderemos nuestro derecho a manifestarnos. Si la policía aumenta la represión, nosotros vamos a aumentar la resistencia", anunció ayer el Movimiento Pase Libre, que el martes marchó a la cabeza de miles de indignados contra el aumento del boleto de 3,50 reales a 3,80 (0,9 dólares), en vigor desde la semana pasada en San Pablo. Los Campesinos Sin Tierra se sumaron ayer a la condena del accionar de la policía paulista.


Hubo otros actos en Río de Janeiro y Belo Horizonte donde también se encareció el pasaje.


Al menos 28 personas fueron heridas y otras 15 detenidas por los efectivos de la Policía Militarizada de San Pablo el martes, en la segunda concentración numerosa del año para rechazar el alza de los colectivos y el subte, que coincide con un desempleo del 8,9 por ciento que amenaza trepar al 10 por ciento en los próximos meses.


La Policía Militarizada disparó una "bomba cada siete segundos" (de estruendo y la de gas lacrimógeno) según el conteo realizado por el diario Estado de San Pablo, mientras la madre de un estudiante de arquitectura de 19 años afirmó que el proceso de las autoridades por las heridas sufridas por su hijo que debió ser operado.


"La policía busca cualquier pretexto ridículo para reprimir a la población... nos ponen las armas en la cara" denunció Victor Quintiliano, del Movimiento Pase Libre. Las declaraciones de Quintiliano, formuladas el martes en el centro de San Pablo, de repente se hicieron inaudibles debido al estruendo de los disparos de la policía mezclado con los gritos de decenas de chicas que escapaban de los gases lacrimógenos y las balas de goma.


Una columna de indignados marchó detrás de un pasacalles negro con letras blancas que decía "Boleto a 3,80 reales. El pueblo no aguanta más".


El grupo Periodistas Libres filmó a un policía el martes mientras "sembraba" un explosivo en la mochila de un estudiante, que luego fue detenido en una comisaría del elegante barrio paulista Jardines.


Los ataques policiales son motivo de una guerra paralela entre la cadena Globo, que en general justifica el accionar de los agentes del orden, y "guerrilleros" mediáticos que contradicen, con imágenes, aquella narrativa.


El duelo de informaciones nació en las protestas de 2013, cuando el grupo Midia Ninja sorprendió a policías de civil lanzando bombas Molotov para causar confusión en una protesta que se realizaba en Río de Janeiro. Mientras tanto, en San Pablo, otro agente fue pillado por reporteros independientes de las empresas cuando destrozaba un vehículo policial.
En la movilización del martes la violencia policial fue contada casi en tiempo real por las agrupaciones independientes a través de las redes sociales.


"Presencié una masacre, estamos en medio de una guerra. La libertad de manifestación no existe en San Pablo", contó en Facebook el cura Julio Lanzelotti, coordinador de la Pastoral de la Calle.


Estallido 2013


A mediados de 2013 el Movimiento Pase Libre estuvo al frente de los actos contra el alza del transporte en San Pablo, que luego se replicaron en decenas de capitales, con millones de inconformes que expresaron reivindicaciones diversas. Fue una convulsión inesperada con pocos antecedentes desde la restauración democrática en 1985.


Al hacer un balance de lo sucedido hace 3 años, los dirigentes de Pase Libre, en su mayoría jóvenes universitarios, reconocieron la falta de experiencia para conducir semejante marea humana diseminada por todo el país. Contaron que los primeros mítines contra el aumento del colectivo no fueron muy concurridos pero se hicieron masivos ante el repudio que despertó la represión policial.


Ayer el gobierno de San Pablo rechazó las críticas al desempeño policial y prometió insistir en su política. "No es posible lo que está pasando" con los "provocadores" que se escudan en el derecho a manifestarse para cometer "crímenes" declaró el secretario de seguridad Alexandre de Moraes, cuyo superior es el gobernador de San Pablo, el conservador Geraldo Alckmin, que aspira a ser candidato presidencial en 2018 por el Partido de la Socialdemocracia Brasileña.


El mes pasado Alckmin y sus correligionarios Fernando Henrique Cardoso y Aécio Neves se reunieron para expresar su posición común por el impeachment (juicio político) contra la presidenta Dilma Rousseff.


El Partido de los Trabajadores calificó ayer como "cobarde" al gobernador Alckmin y aseguró que esta conducta se repite en todos los estados conducidos por el Partido de la Socialdemocracia donde se "reprimen a la sociedad civil y los sindicatos".


Como terroristas


Durante una entrevista en la radio de mayor audiencia de San Pablo el secretario de seguridad paulista De Moraes opinó que los activistas presos deben ser encuadrados como miembros de una "asociación ilícita", equiparándolos a delincuentes comunes o hasta terroristas.


Propuesta aprobada por el conductor del programa, un antiguo relator de fútbol durante la dictadura, que tuvo comentarios elogiosos para la "correcta actuación" policial frente a los atacan la "propiedad privada y pública. "Hagamos realidad lo que dice el lema de nuestra bandera: orden y progreso" propuso el locutor de radio Jovem Pan.


Varios columnistas de esa popular emisora piden casi a diario la necesidad de la pronta aprobación de la Ley Antiterrorista. Es una posición defendida por las grandes cadenas de radio y televisión.


El mencionada Ley Antiterrorista, que puede ser aprobada al reanudarse las sesiones parlamentarias el mes que viene, abre camino para que las protestas sean tipificadas como "atentados a la democracia" afirmó la Central Unica de los Trabajadores.

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Cincinnati y el asesinato de Samuel DuBose

La ciudad de Cincinnati fue escenario de una sorprendente decisión judicial esta semana, que vuelve a centrar la atención en el asesinato de personas de color por parte de la policía. El fiscal del condado de Hamilton, Joseph Deters, anunció que se han presentado formalmente cargos por homicidio contra el agente de policía de la Universidad de Cincinnati Ray Tensing, que el 19 de julio pasado disparó a quemarropa provocando la muerte a Samuel DuBose, un hombre afroestadounidense de 43 años de edad. Tensing detuvo a DuBose porque conducía un vehículo sin placa de matriculación delantera. Como sostuvo el fiscal Deters durante una conferencia de prensa: "No lidiaba con alguien requerido por asesinato. Estaba lidiando con alguien que no llevaba placa de matriculación delantera. Como diríamos en lenguaje coloquial, detenerlo por eso es una estupidez". En el video grabado por la cámara corporal de Tensing se escucha que el agente pide ver el permiso de conducir de DuBose. Cuando DuBose le dice que no lo tiene, Tensing intenta entonces abrir la puerta del auto de DuBose. Inmediatamente después de esta interacción, entra en pantalla la mano derecha del agente Tensing, apuntando con una pistola hacia la ventana del auto.

Disparó una sola vez, directo a la cabeza de DuBose, lo que hizo que el auto, con DuBose ya fallecido al volante, se deslizara calle abajo y se detuviera al chocar contra un poste. Antes de que se dieran a conocer las imágenes captadas por la cámara corporal de Tensing, el agente alegó que su brazo había quedado atrapado en el auto y que había sido arrastrado calle abajo. Otro agente, Phillip Kidd, declaró haber visto lo mismo. El video desmiente claramente su versión. También Kidd debería ser arrestado. Al hacer público el video, el fiscal Deters expresó: "No cabe duda de que se trata de un asesinato".


Samuel DuBose fue asesinado una semana después de otra detención de tránsito que resultó mortal. En esa oportunidad, en el condado de Waller, Texas, Sandra Bland, de 28 años de edad, también afroestadounidense, fue detenida por Brian Encinia, oficial de la policía estatal de Texas. Encinia afirmó que detuvo el auto de Bland porque no había señalizado un cambio de senda. La cámara ubicada en el tablero del patrullero del oficial también grabó la detención. Encinia le pidió a Bland que apagara su cigarrillo y luego le dijo que bajara del auto. El oficial dijo textualmente: "Le estoy dando una orden legítima. La voy a sacar por la fuerza". Se puede oír entonces que Bland le dice: "Usted abrió la puerta de mi auto. ¿Y me está amenazando con sacarme por la fuerza de mi auto?". Encinia le grita: "¡Baje del auto!". Cuando Bland le responde: "¿Y después me va a agredir?", Encinia, esgrimiendo una pistola eléctrica, le grita: "¡La voy a encender! ¡Baje ya! ¡Ya!".


El siguiente video muestra a Bland en el suelo. Se le oye decir: "¡Me golpeó la cabeza contra el suelo!". Luego le dice a Encinia que sufre de epilepsia. Se oye que el oficial responde: "Bien". Tres días después de ser arrestada, Sandra Bland fue hallada sin vida en la celda en que se encontraba recluida. La causa oficial de fallecimiento declarada es suicidio. Sin embargo, sus familiares y amigos no creen que haya sido así.


El asesinato de DuBose tuvo lugar casi exactamente un año después del día en que el agente de policía de la ciudad de Nueva York Daniel Pantaleo sujetó a Eric Garner por el cuello hasta causarle la muerte. En un video que capta el momento de la muerte de Garner, se puede oír que dice once veces con la voz entrecortada: "No puedo respirar". La muerte de Garner fue declarada homicidio, pero el fiscal de distrito de Staten Island, Daniel Donovan, no presentó cargos ni contra Pantaleo ni contra ningún otro agente por su muerte. Posteriormente, el fiscal de distrito Donovan se presentó como candidato al Congreso en una elección especial y ganó.


Tres semanas después de la muerte de Garner en Staten Island, la policía mató al adolescente afroestadounidense Michael Brown en Ferguson, Missouri. No hubo grabación de video de su muerte aquella tarde del sábado 9 de agosto de 2014. Sí existe un video, filmado por un transeúnte, del cuerpo desangrado de Brown, que permaneció tirado sobre el pavimento caliente y al descubierto durante horas. No se presentaron cargos contra el agente de policía de Ferguson Darren Wilson, hecho que suscitó manifestaciones masivas y que significó el comienzo del movimiento Black Lives Matter, "Las vidas de las personas negras importan", en español.


El fin de semana pasado, más de 1.000 personas se congregaron en Cleveland para un encuentro nacional de organización del movimiento Black Lives Matter. En Cleveland vivía Tamir Rice, el niño de doce años de edad que estaba jugando con una pistola de juguete en un parque público el 21 de noviembre de 2014 cuando una persona llamó al 911 y denunció a la policía que había "un individuo con una pistola" aunque, advirtió, "probablemente es de juguete". Los agentes de policía de Cleveland Timothy Loehmann y Frank Garmback se acercaron rápidamente al parque en un patrullero de la policía. En cuestión de segundos, Loehmann efectuó al menos dos disparos y mató al niño. Cámaras de seguridad, borrosas y silenciosas, registraron el crimen.


Han salido a la luz informes de que Loehmann fue hallado no apto para el servicio policial hace más dos años, cuando se desempeñaba como agente en Independence, un pequeña ciudad en la periferia de Cleveland. Una carta redactada por un superior suyo de ese momento critica específicamente el desempeño de Loehmann en el entrenamiento con armas de fuego. La carta refiere: "No podría seguir indicaciones básicas... su habilidad en el uso de armas cortas es pésima". En 2014, la ciudad de Cleveland pagó 100.000 dólares por el acuerdo alcanzado en un caso de uso excesivo de la fuerza contra el otro agente, Frank Garmback. En junio, el juez municipal de Cleveland Ronald Adrine afirmó que existen fundamentos para procesar a los agentes. Entonces, ¿por qué no se presentaron cargos contra Loehmann ni Garmback?


Cincinnati es un comienzo. Cleveland debería prestar atención. Puede ser que empiece a hacerse justicia, que por fin los responsables de estos actos rindan cuentas. Como las mil personas que se reunieron allí el fin de semana pasado lo dijeron claramente: las vidas de las personas negras importan.

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Así es la oferta de Grecia a la UE para tratar de cerrar un pacto

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, planteó este lunes algunas cesiones en lo que para su Gobierno era intocable: las pensiones. Según un documento al que tuvo acceso EL PAÍS, la oferta helena propone ahora elevar progresivamente —hasta 2025— a 67 años la edad "más temprana posible" para la jubilación, en contraposición a los 62 años de retiro anticipado que proponían las autoridades griegas en su propuesta anterior, fechada en mayo de 2015. Con este plan sobre la mesa, Atenas cree ahora que podrá ahorrar 350 millones de euros de su PIB entre 2015 y 2016, frente a los apenas 70 millones que proponía el Ejecutivo heleno hasta este lunes; es decir, un ahorro cinco veces mayor. La penalización, sin embargo, para aquellos que se jubilen de manera anticipada sigue siendo la misma: hasta un 16% de la propia pensión.


La propuesta de subir la edad mínima de jubilación hasta los 62 años, que fue rechazada duramente por los acreedores —especialmente Alemania— por insuficiente excluía, entre otros colectivos, a las madres con menores de edad bajo su tutela. Tsipras omitió cualquier referencia a este segmento de cotizantes en la propuesta de este lunes.


Una de las principales vías para sanear la caja de las pensiones consiste en aumentar la contribución de empresarios y trabajadores al sistema. Las contribuciones subirán en una horquilla del 0% al 5%, lo que reportará el grueso de la mejora en este capítulo.


El paquete incluye medidas duras, que le granjearán problemas en casa: básicamente, aumentan todas las contribuciones al sistema de Seguridad Social. Y da el visto bueno a una de las medidas más controvertidas: acepta eliminar (eso sí, gradualmente y a partir de 2018) el subsidio para los jubilados (EKAS) y reemplazarlo por pensiones en 2020, y sube del 4% al 5% las contribuciones de los pensionistas al sistema de salud.


Otro de los cambios apreciados por los socios europeos es el calendario. Tsipras proponía antes aplicar sus propuestas el 1 de enero de 2016 pero ahora, tras la presión de los acreedores, se compromete a hacerlo "inmediatamente".


Tsipras acepta finalmente los objetivos fiscales fijados por los acreedores: un 1% de superávit primario (sin contar los intereses) en 2015 y un 2% el año próximo, el 3% en 2017 y el 3,5% en 2018, según la propuesta —de 11 páginas— remitida a Bruselas. "La respuesta del Gobierno griego a los requerimientos de las instituciones para las metas fiscales es absoluta y completa", según el documento que firma el propio Tsipras en su primera página. "Las medidas incluidas superan los objetivos previstos por la troika". El Gobierno griego aprobará medidas que supondrán un incremento de los ingresos fiscales del 1,5% del PIB este año y del 2,9% en 2016. El Eurogrupo ha adelantado que esa oferta ha recibido "una buena acogida"y supone "una buena base de negociación" para lograr un acuerdo político en la cumbre de esta noche y un acuerdo definitivo a finales de esta semana.


Grecia fija finalmente un IVA en tres tramos: un tipo general del 23%, una tasa reducida del 13% para productos básicos (alimentación, energía y hoteles), y fija un tipo superreducido del 6% para material hospitalario y libros: eso supondrá unos ingresos adicionales de 1.400 millones de euros, el 0,74% del PIB, muy cerca de lo que querían los acreedores.
Junto a la reducción del gasto militar (200 millones en 2016, que ya estaba en propuestas anteriores), Tsipras crea un impuesto a la televisión con el que recaudará 100 millones anuales, y pone en marcha otras medidas como una tasa de lujo y para los yates privados.


Malestar en el ala izquierdista de Syriza por las concesiones de Tsipras a los acreedores


Numerosos diputados de la formación recuerdan que las medidas ofrecidas están en contra de su ideario y su programa, y sugieren que votarían en contra. El Gobierno advierte de que, si no salen adelante, se iría a unas nuevas elecciones.

PÚBLICO/AGENCIAS


ATENAS.- Alexis Tsipras se encuentra en una encrucijada. Tras las duras concesiones que se ha visto obligado a hacer con las instituciones europeas, anteriormente llamadas troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional), ahora se enfrenta a más dificultades, que vienen ahora del lado opuesto: el sector más izquierdista de Syriza, que ha reaccionado con malestar tras renunciar el presidente a varias promesas electorales.

El Gobierno heleno ha admitido finalmente bajar las pensiones y subir el IVA, algo a lo que hasta ahora se había negado y que figuraba entre las banderas del partido cuando hacía campaña para ganar las elecciones. Entre los diputados de Syriza han comenzado a surgir voces que sugieren que podrían votar en contra de unas medidas que están en contra de su ideario y su programa, a lo que el ejecutivo ha respondido recordando que de ser así caería el Gobierno y deberían ser convocados unos nuevos comicios.


Los líderes europeos acogieron positivamente la nueva propuesta de presupuestos presentada por los griegos, que vieron como "una buena base" para un acuerdo definitivo que desbloquee el último tramo de ayuda del rescate. Los mercados financieros también dieron la bienvenida al plan, acentuándose este martes la subida de las bolsas que ya había comenzado este lunes por la previsión de un acuerdo.


Pero Alexis Tsipras, que llegó a la presidencia en enero con el mandato de acabar con años de austeridad en un país muy maltratado por la crisis, debe contentar a su partido tanto como a los acreedores si quiere lograr una estabilidad que le permita llegar a una solución definitiva.

Surgen las voces contra las nuevas medidas

"Creo que tal y como vemos este programa... Es muy difícil de aprobar para nosotros", dijo el diputado y portavoz parlamentario de Syriza Alexis Mitropoulos en un programa informativo de la cadena Mga TV. El diputado abría así la puerta a que el parlamento no respalde la última oferta, lo que llevaría inevitablemente a un escenario de elecciones anticipadas que aumentarían la incertidumbre.


"El primer ministro tiene que informar a nuestro pueblo por qué hemos fallado en las negociaciones y hemos acabado con este resultado", añadió Mitropoulos. "Creo que [las medidas] no se corresponden con los principios de la izquierda. Esta carnicería social... No la pueden aceptar".

Aún más contundente fue el también diputado de Syriza Yanis Mijeloyanakis, que calificó las nuevas propuestas de "lápida para Grecia" y opinó que el plan no pasará por los diversos órganos del partido. Según él, el nuevo plan es "peor que el primer rescate", ampliará la miseria social que Syriza se había comprometido a combatir.

Asimismo, estimó que "con las nuevas medidas los griegos perderán dos salarios mensuales" e instó al Gobierno a decir "no" al compromiso, especialmente si no va acompañado de una reestructuración de la deuda y de un plan de inversiones. "¿Cómo se puede hacer un acuerdo que aumentará los suicidios y empobrecerá a la gente?", se preguntó.

Mijeloyanakis dijo que él personalmente no apoyará un acuerdo con las características que se han conocido hasta el momento y fue aún más lejos al afirmar que "incluso diputados leales a Tsipras", que no pertenecen a ninguna corriente en concreto, no apoyarán un acuerdo de este tipo"


Otra nota discordante la puso el vicepresidente del Parlamento, Alexis Mitrópulos, quien afirmó que las medidas "no se pueden votar, porque son extremas y antisociales". "Creo que este paquete no puede entrar así en el Parlamento", recalcó.

Pero las llamadas de atención no le han venido a Tsipras solo desde su propio partido. Pavlos Haikalis, un diputado del partido derechista socio del gobierno de coalición con Syriza, Griegos Independientes, declaraba que "el Gobierno ha caído en una trampa, no sé hasta dónde puede llevarse a cabo esto" en referencia a las medidas propuestas por los de Tsipras.

El Gobierno reacciona advirtiendo de elecciones

El portavoz del Gobierno griego, Gavriil Sakelaridis, defendió hoy las concesiones que ha hecho el Ejecutivo a los acreedores y advirtió a los críticos dentro de las filas de Syriza que el Gobierno "no podrá mantenerse" si no obtiene el respaldo de sus diputados y deberá acudir a las urnas.


En unas declaraciones a la cadena de televisión privada Mega, Sakelaridis reconoció que las propuestas entregadas a las instituciones marcan una cierta "distancia" con el programa de Syriza, pero aseguró que siguen defendiendo un "reparto justo" de la carga social.

El portavoz señaló que una vez que se logre un acuerdo con las instituciones, este será remitido inmediatamente a los grupos parlamentarios donde todos los diputados "tendrán que asumir su responsabilidad".

En caso de no lograr el apoyo de los diputados de la coalición gubernamental -el izquierdista Syriza y el nacionalista Griegos Independientes-, "la única salida son las urnas y el voto del pueblo", dijo.

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¡Entre otras mil eres madre gentil, patria amada, Brasil!

Andreia dos Santos Pereira, de edad no divulgada (por las fotos, algo entre 35 y 40 años), deficiente auditiva –una manera políticamente correcta de decir que era sorda o casi–, llegó, a eso de las seis y media de la mañana, a trabajar en el boliche donde le tocaba freír empanadas. Todo eso en una zona modesta de Guarujá, un balneario de ricos y nuevos ricos a unos 70 kilómetros de São Paulo.


Esa era la única función de Andreia: freír, pasar las empanadas a alguien más, y listo.


Pero de repente, tres tipos le anunciaron que era un asalto. Ella, por sorda, no entendió lo que le decían a gritos, no sabía dónde estaba el dinero, no entendió nada. Le dieron una paliza feroz. Y Andreia murió: cuatro costillas rotas, traumatismo craneano, hemorragia interna. Según los testigos, los asaltantes eran niños de entre 14 y 17 años.


A unos 500 kilómetros de distancia de esa playa, en Río de Janeiro, quizá el principal referente –y la principal referencia– de Brasil frente a los ojos del mundo, se hace otra contabilidad.


Nada más en la región metropolitana de Río, en los últimos 15 días (el dato es del viernes 28 de mayo) se registraron, oficialmente, 15 asaltos con chuchillo. Detalle: no se trata de asalto a mano armada, que fueron muchísimos más. Se trata de informar que al menos una vez al día alguien fue herido por cuchillo en un robo. Y de esos 'alguien', al menos uno murió: James Gold, un cardiólogo importante y reconocido, fue acuchillado a muerte en la Lagoa Rodrigo de Freitas, una laguna incrustada en la más noble zona urbana de la ciudad.


Pedaleaba su bicicleta, al borde de uno de los paisajes urbanos más formidables del mundo. Lo acosaron dos o tres salteadores, según los testigos. Todos muy niños, según esos testimonios.


El asaltado no reaccionó. Los delincuentes le abrieron un tajo en el pecho de sur a norte. Pese a las ocho horas de cirugía, el hombre no resistió. Los supuestos malhechores están detenidos: hay serias dudas sobre quién hizo qué en la muerte del cardiólogo.


Esos son dos fragmentos de un escenario de horrores. Menciono cosas que ocurrieron en Guarujá, una playa de ricos y nuevos ricos, y en Río de Janeiro, ciudad icono de Brasil. Menciono crímenes brutales y gratuitos cometidos por adolescentes.


A la 'deficiente auditiva' no la despojaron de nada, una vez que ella no entendió lo que pasaba. Bueno, le robaron, claro, la vida.


Al renombrado y reconocido cardiólogo le arrebataron un teléfono celular y una elegante bicicleta. Además, claro, de la vida.
Reza el himno nacional brasileño, en una clara prueba de que los himnos nacionales son capaces de cursilerías inimaginables: "De los hijos de este suelo eres madre gentil/ patria amada, Brasil'.


¿Habrá la patria amada sido gentil con la muchacha sorda –perdón: deficiente auditiva– que no entendió que la asaltaban? ¿O con el incauto cardiólogo que andaba en bicicleta en un paisaje de ensueños?


Hace muchos años –32, para mayor exactitud– un brasileño, el antropólogo y educador Darcy Ribeiro, junto al entonces gobernador de Río de Janeiro, Leonel Brizola, icono indiscutible de la izquierda brasileña por décadas, trataron de impedir que el actual escenario ocurriese.


La solución propuesta era sencilla y, hay que reconocer, cara: escuelas públicas en periodo integral, es decir, de las siete de la mañana a las cinco de la tarde, con clases curriculares más clases de arte, atención médica amplia, dentistas incluso, deportes, es decir, una vida completa: del desayuno al almuerzo hasta una merienda, algo que jamás en sus miserables vidas los muchachos de la vida real brasileña hubiesen soñado.


La derecha más recalcitrante y una izquierda idiotizada (me refiero, con todas las letras, al PT) se impusieron contra el proyecto. Recuerdo claramente a un amigo, muy de derechas, bramando: Comida, clases, todo eso es aceptable. Pero, ¿clases de ballet y de arte? ¿Para ellos?. Léase: ¿para los pobres?


Y de la misma forma recuerdo, claramente, a amigos militantes del PT diciendo: Comida, clases, todo es aceptable. Pero, ¿y la carga horaria de clases? ¿Quién cobrará por las horas suplementares?


Leonel Brizola y Darcy Ribeiro querían construir mil centros integrales de educación (CIEP) en Río. Creían que por esa vía –la educación– cambiarían, de una vez y para siempre, el mapa de miseria en que vivimos.


De haber logrado construir, en estos últimos 30 años, todos los CIEP soñados, serían, por lo menos, 30 millones de niños que hubieran tenido educación y apoyo básico, esencial, fundamental.


Ahora mismo se discute, en mi país, una revisión de la ley para rebajar la edad mínima en la cual un brasileño es imputable frente a la ley. Se busca, frente a un cuadro de creciente violencia urbana (si es que será posible, en el caso nuestro, el de la madre patria gentil, que crezca aún más esa violencia...) aumentar la pena a los adolescentes criminales.


Desde Brizola y Darcy, nadie se preocupó, a fondo, de combatir el problema desde la raíz. O sea, con más atención básica, más educación, para no tener que, años después, como ocurre ahora, buscar más punición.


Así las cosas: de gentil, la amada patria tiene muy poco. Y de amada, casi nada.

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Viernes, 15 Mayo 2015 06:15

Mano dura con discurso blando

Mano dura con discurso blando

En su primera semana de gobierno, el primer ministro David Cameron está dejando en claro sus credenciales. Con un discurso soft, una política hard y mayoría parlamentaria propia, el gobierno ha rechazado la nueva iniciativa europea sobre inmigración, repelerá la Ley de Derechos Humanos, propondrá una nueva ley de emergencia antiterrorista y la complementará con medidas adicionales de vigilancia por Internet.


El gobierno que Cameron terminó de conformar este lunes tiene una mezcla de pragmáticos de derecha y ministros que oscilan entre un fuerte euroescepticismo y el discurso de mano dura. Entre los primeros se encuentra el principal aliado de Cameron y posible sucesor, el ministro de Finanzas George Osborne. Entre los segundos están la ministra del Interior, Theresa May que, como Osborne, reina en su puesto desde 2010, y el de Justicia, Michael Gove.


May y Gove están a cargo de áreas clave de la nueva agenda. Inmigración y antiterrorismo serán feudos de la Dama de Hierro II, mientras que el Caballero de Acero se encargará de derechos humanos: ambos tendrán a Europa en el centro de la mira.
La Dama comenzó este miércoles por dejar en claro que el Reino Unido no participaría de ninguna iniciativa de la Unión Europea (UE) para lidiar con el fenómeno de los inmigrantes en el Mar Mediterráneo, a pesar de que en lo que va del año, luego de la tragedia de abril, suman treinta veces más muertes que el año pasado. El Reino Unido junto a Dinamarca y la República de Irlanda están exceptuados por el Tratado de Lisboa de la UE de cumplir directivas europeas de asilo e inmigración: si lo hacen es por decisión propia. Este miércoles May dejó en claro su posición. "Ofrecerles asilo es estimular el tráfico de personas, que es la causa de este problema", señaló.


Ese mismo miércoles, la ministra del interior anunció que impulsará una nueva ley antiterrorista. "Nos centraremos en el extremismo de todo tipo, un extremismo que busca promover el odio, que busca dividir nuestra sociedad, que busca socavar los valores que nos hacen una gran nación", indicó.


La ministra no dio detalles, pero la iniciativa no es nueva. En la última conferencia del Partido Conservador el año pasado May propuso la proscripción de grupos o individuos que buscan incitar el odio racial o religioso, amenazan la democracia o promueven el desorden público, la violencia y el acoso u otros actos criminales. A una iniciativa caracterizada por la amplitud y vaguedad sumó la bautizada snooper charter (estatuto del fisgón), que busca vigilancia policial prácticamente ilimitada a los contenidos de Internet de todos sus ciudadanos.


Hasta aquí la Dama de Hierro II. El Caballero, Michael Gove –ministro de Justicia que en su época de periodista reivindicó la pena de muerte–, está embarcado en la abolición de la Ley de Derechos Humanos de 1998 que incorporó a la legislación británica una iniciativa de la posguerra que tuvo entre sus adalides al mismo Reino Unido: la Convención Europea de Derechos humanos. En su reemplazo los conservadores proponen una nueva Ley Británica de Derechos y Responsabilidades para "terminar con el vínculo formal existente entre las cortes británicas y la Corte Europea de Justicia".


En la práctica el Reino Unido seguiría siendo signatario de la Convención Europea de Derechos Humanos –sólo podría dejar de serlo si se separase de la UE–, pero ningún británico o residente podrá iniciar una demanda en el Reino Unido: para hacerlo tendrá que recurrir a la Corte Europea de Derechos Humanos en Estrasburgo, Francia. Según Shami Chakrabarti, directora de la ONG de libertades civiles Liberty, "los déspotas de todo el mundo deben de estar frotándose las manos porque si un país como el Reino Unido descarta derechos fundamentales, ¿por qué no lo van a hacer ellos?"


El tercer mosquetero de la pandilla, el nuevo ministro de Cultura, John Whittingdale, está a cargo de la batalla con la BBC, corporación pública de televisión y radio que siempre ha estado en la mira de la derecha conservadora y sus aliados mediáticos, liderados por el Grupo Murdoch. La primera estocada ha sido el anuncio de la despenalización por no pagar la licencia que financia la corporación. La licencia es un impuesto automático, equivalente a unos 200 dólares anuales por televisor, que financia la BBC a nivel nacional y mundial: la despenalización es una invitación a desfinanciarla. El ministro ha estado públicamente a la cabeza de los conservadores que quieren eliminar el impuesto y, en los hechos, privatizar la BBC.


Con una mayoría parlamentaria de diez diputados, los conservadores no deberían tener muchos problemas para llevar adelante la mayoría de sus iniciativas, pero con la ley de derechos humanos tendrán serias dificultades. En estos días ha quedado bosquejado el espacio para una amplia alianza entre laboristas, liberal demócratas, verdes, autonomistas de Gales, la izquierda en Irlanda del Norte y nacionalistas escoceses, junto a un grupo de diputados conservadores que se oponen a la medida, coalición a la que se suman ONG como Amnistía Internacional o Liberty. En la Cámara de los Lores, que puede obstaculizar hasta terminar ahogando la aprobación de una ley, hay mayoría opositora. Según el periódico ultra conservador Daily Telegraph, a esta coalición se suman enormes problemas legales que vuelven a la ley "difícilmente reversible".


El primer ministro David Cameron es el encargado de poner las palabras soft para evitar esa imagen que los conservadores cargan desde el thatcherismo de ser el nasty party (el partido "odioso, repugnante"), imagen que no les impidió ganar las elecciones con el 36,9 por ciento del voto. "Somos el partido de todos los británicos. El partido de una nación unida que da oportunidades a todos, sean pobres o ricos, sean de cualquiera de las naciones que forman nuestro Reino Unido. Somos eso. Nunca debimos dejar de serlo", dijo Cameron luego de su sorpresiva victoria la semana pasada. A la vista de los hechos, sus palabras recuerdan las de Margaret Thatcher luego de su primera victoria electoral, en 1979, cuando citó a San Francisco de Asís para asegurar que había triunfado a fin de que "donde hay conflicto reine la armonía", cita que precedió el más furibundo ataque sobre sindicatos, organizaciones populares y el Estado de Bienestar Social.

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El nuevo sueño americano: sobrevivir a la violencia policial

"¿Qué deseas lograr con esta protesta?", le pregunté en agosto del año pasado a una adolescente de 13 años que estaba participando de una manifestación en Staten Island contra el asesinato por parte de la policía del afroestadounidense Eric Garner. La adolescente, llamada Aniya, me respondió: "Vivir hasta los 18 años sin morir antes de un balazo. Queremos crecer, vivir la vida. No queremos morir en cuestión de segundos por culpa de la policía".

Este es el sentimiento que inspira al movimiento Black Lives Matter (Las vidas de las personas negras importan) en todo el país. ¿Acaso será ese el nuevo sueño americano?


Más recientemente, en Baltimore, el anuncio por parte de la fiscal de la ciudad de que se presentarían cargos contra seis policías por la muerte de Freddie Gray calmó los ánimos luego de una semana de intensas protestas. Marilyn Mosby, la fiscal de Baltimore de 35 años de edad, es la fiscal principal más joven de una ciudad importante de Estados Unidos. Lleva apenas 100 días en el cargo y apareció en primera plana el viernes primero de mayo cuando realizó el sorprendente anuncio de que los policías afrontarían varias acusaciones, desde agresión hasta homicidio en segundo grado.


Según los informes policiales, el teniente de la policía de Baltimore Brian Rice estaba patrullando en bicicleta en la mañana del 12 de abril cuando Freddie Gray se echó a correr tras haber establecido contacto visual con él. Rice persiguió a Gray junto con los oficiales Garrett Miller y Edward Nero. Un transeúnte filmó el momento en que Gray era arrastrado hasta la camioneta de la policía mientras gritaba de dolor. A pesar de que Gray pidió asistencia médica reiteradas veces, no se la proporcionaron y al poco tiempo quedó inconsciente. Otros policías que participaron en su arresto y traslado tampoco hicieron nada. Su familia informó que Gray tenía un 80% de la médula espinal quebrada y que su laringe estaba destrozada. Gray murió después de haber estado una semana en coma.


Gene Ryan, presidente del sindicato de policía de Baltimore, escribió horrorizado: "Las imágenes que aparecieron en la televisión se parecen a un linchamiento". Sí, "linchamiento" fue el modo que un hombre blanco usó para describir las protestas de personas afroestadounidenses contra la muerte de otro afroestadounidense a quien le quebraron el cuello mientras se encontraba en custodia policial. Más tarde, en una conferencia de prensa, Michael Davey, abogado del sindicato de policías, defendió la persecución policial de Gray: "Si uno se encuentra en una zona donde hay altos índices de delincuencia y huye de la policía sin que haya provocación, la policía está legalmente habilitada a perseguirlo". Entonces, ¿esto significa que Freddie Gray fue arrestado por ser negro y haber salido corriendo?


Luego de cada asesinato de una persona aforestadounidense por parte de la policía en los últimos tiempos, la indignación se ha hecho sentir cada vez más. La muerte de Eric Garner ahorcado por un policía el 17 de julio de 2014, quedó impune. El fiscal de distrito de Staten Island, Daniel Donovan Jr., se negó a presentar acusaciones contra los oficiales. Donovan, que es republicano, fue recompensado esta semana: obtuvo la banca en el Congreso que dejó vacante Michael Grimm, quien renunció tras haber sido hallado culpable de evadir millones de dólares en impuestos. Grimm también es conocido por haber amenazado con golpear a un periodista en un programa de televisión en vivo después de que éste le preguntara sobre las acusaciones. Grimm le dijo al periodista en aquella oportunidad: "Te partiré en pedazos, como a un niño".


Volviendo a Baltimore, muchas personas se sintieron aliviadas cuando la fiscal de la ciudad Marilyn Mosby anunció que había presentado acusaciones contra los seis policías: "Provengo de una familia de cinco generaciones de agentes del orden. Mi padre era policía, mi padre era policía, al igual que varios de mis tíos y tías. Mi querido abuelo, recientemente fallecido, fue uno de los miembros fundadores de la primera organización de policías negros de Massachusetts. A quienes están furiosos, heridos o han sufrido sus propias injusticias en manos de la policía, los insto a que canalicen esa energía pacíficamente mientras llevamos adelante este caso. He escuchado su clamor de que 'sin justicia no hay paz'. Sin embargo, su paz es absolutamente necesaria mientras me esfuerzo por impartir justicia en el caso de Freddie Gray".


Mosby finalizó su oratoria mediante una declaración sin precedentes en la historia de los discursos de la fiscalía: "Por último, pero no menos importante, a los jóvenes de esta ciudad les digo que intentaré hacer justicia en su nombre. Este es su tiempo. Garanticemos que las manifestaciones sean pacíficas y productivas, para que logren cambios estructurales y sistémicos para las próximas generaciones. Ustedes están al frente de esta causa y, como jóvenes, nuestro tiempo es ahora".
Si la exigencia de que los responsables rindan cuentas se lleva a cabo con esta determinación, quizá Aniya logre su deseo de cumplir 18 años y muchos, muchos más.

Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Baltimore: Desigualdad y crimen, combustible para el estallido

El último adiós a Freddie Gray, el joven afroamericano que murió el 19 de abril bajo custodia policial en Baltimore, Maryland, se convirtió este lunes en un nuevo clamor contra los prejuicios y abusos de la policía de Estados Unidos contra la población negra. Foto: Boston Globe


Baltimore, la ciudad que inspiró los poemas de Edgar Allan Poe y la célebre serie "The Wire", es una urbe dividida en dos: un núcleo revitalizado que busca recuperar su antiguo papel como motor económico y un cóctel combustible de pobreza y crimen que apenas necesitaba una chispa para estallar.


Los graves disturbios del lunes en Baltimore, que resultaron en 20 policías heridos y más de 200 arrestos, han devuelto a las portadas periodísticas la imagen de una ciudad al borde del colapso que popularizó "The Wire", una crónica de la violencia, la corrupción y el auge de las drogas en esa ciudad que se convirtió en serie de culto la década pasada.


En ese retrato televisivo cabe solo una parte de la compleja realidad de Baltimore, una ciudad de 622.000 habitantes en el estado de Maryland, noreste de EE.UU., que se ha convertido en escenario de los mayores disturbios en el país desde los registrados en agosto pasado en Ferguson (Misuri).


Aunque la muerte de un joven negro a manos de la policía fue el detonante de los disturbios en ambas ciudades, "Baltimore no es Ferguson, y sus principales problemas no son raciales", tal y como recordó hoy Michael A. Fletcher, un periodista que lleva más de tres décadas viviendo en esa ciudad, en el diario "The Washington Post".
En Baltimore, el 63% de la población es negra, como también lo son la mitad de su fuerza policial y su alcaldesa, heredera de una larga tradición de políticos y activistas de los derechos civiles afroamericanos en la ciudad.
Pero la desigualdad en Baltimore es una de las más marcadas de Estados Unidos, con un 23,8% de personas viviendo por debajo del umbral de la pobreza entre el 2009 y el 2013, un índice muy superior a la media del estado de Maryland, del 9,8 %, según la Oficina del Censo.
Esas bolsas de pobreza se concentran en los barrios del este y el oeste de la ciudad, muchos de ellos vigilados durante años por cámaras cuyos destellos azules servían a los residentes para identificar las calles que se consideraban peligrosas, donde la falta de empleo arrastraba a muchos jóvenes a la droga y el crimen.
Esa imagen contrasta con la de un puerto renovado, lleno de restaurantes, oportunidades de ocio y viviendas de lujo, que las autoridades locales presentan como escaparate de una ciudad que, por primera vez en más de medio siglo, puede presumir de crecimiento demográfico y de nuevas inversiones económicas.
Fundada en 1729, Baltimore fue, después de Nueva York, la segunda ciudad del país en alcanzar los 100.000 habitantes, amparada en un cotizado puerto y una pujante industria del acero, pero el declive de la actividad manufacturera en Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial golpeó especialmente duro en la localidad.
Baltimore ha perdido un tercio de su población desde 1950, cuando su nutrida clase media empezó a emigrar en busca de empleos, y apenas comenzó a recuperarla en el 2012, el primer año en más de medio siglo en que el Censo estadounidense constató un crecimiento demográfico en la ciudad, con unos 1.100 habitantes nuevos.
La droga pronto se abrió paso entre los barrios más pobres de la ciudad, que según el Gobierno federal tiene la mayor concentración de adictos a la heroína del país, y comenzaron a multiplicarse los arrestos por narcotráfico y posesión de estupefacientes entre la población negra.
El índice más alto de personas encarceladas en el estado de Maryland se registra en el barrio donde vivía Freddie Gray, el joven negro que murió a raíz de lesiones sufridas cuando estaba bajo custodia policial y cuyo caso ha desatado los disturbios.
En ese barrio, el de Sandtown-Winchester, más de la mitad de los hogares ingresan menos de 25.000 dólares al año, y más del 20% de la población adulta está desempleada, según un informe oficial del Departamento de Salud de Baltimore en el 2011.
La ciudad también se hizo famosa por su alta tasa de homicidios, que en las décadas de 1980 y 1990 llegó a ser de unos 300 al año, y que en los primeros cuatro meses de este año ha sumado 68, según un recuento que lleva el diario local The Baltimore Sun.
En ese entorno, la policía de Baltimore capeó múltiples denuncias de corrupción, acusaciones de uso injustificado de la fuerza letal y de propinar palizas a sospechosos.
Esas mismas impresiones han motivado las mayores protestas en Baltimore desde 1968, cuando los disturbios generados tras el asesinato del líder de los derechos civiles Martin Luther King provocaron también el despliegue de la Guardia Nacional.
Pese a que las estadísticas siguen jugando en su contra, son muchos los residentes que creen en las perspectivas de la urbe en la que Edgar Allan Poe escribió su famoso poema "El cuervo" y que, durante casi toda la década pasada, se atrevió a llevar el eslogan de "La mejor ciudad de Estados Unidos"

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Furia y tensión tras el funeral de Gray

Freddie Gray, 25 años, murió hace dos semanas a causa de una seria herida en la espina dorsal mientras estaba bajo custodia policial. Ayer, manifestantes incendiaron patrulleros, saquearon comercios y chocaron con la policía.

En un nuevo estallido de tensión racial vinculado a la brutalidad policial en Estados Unidos, manifestantes vandalizaron ayer la ciudad de Baltimore, arrojando piedras y botellas a la policía, incendiando y destruyendo patrulleros y saqueando comercios luego del funeral de un joven negro muerto en custodia policial.


La policía de Baltimore, en el noreste de Estados Unidos, dijo que al menos siete agentes resultaron heridos, entre ellos uno que quedó inconsciente, luego de los disturbios, que ocurrieron cerca de un shopping no lejos de la iglesia bautista donde tuvo lugar el funeral del joven Freddie Gray, de 25 años, muerto hace dos semanas a causa de una seria herida en la espina dorsal mientras estaba bajo custodia policial.


En el segundo día consecutivo de violencia callejera por la muerte de Gray, imágenes de televisión mostraron a cientos de policías antimotines locales y estatales que pugnaban por restaurar el orden ante una multitud de manifestantes, en su mayoría jóvenes afroamericanos, que se negaban a cumplir las órdenes de dispersarse.


En un punto, decenas de hombres destruyeron un patrullero blanco, saltando sobre su capot y sobre su techo y golpeándolo repetidas veces con palos. La situación duró hasta que un blindado policial acudió al lugar, donde uno de los agresores fue detenido y tirado al piso por agentes tras salir del auto e intentar huir corriendo.


"Hemos visto a oficiales heridos durante el curso del día. Tienen huesos rotos, uno está inconsciente", dijo el capitán de policía Eric Kowalczyk en conferencia de prensa, al tiempo que advirtió que las fuerzas del orden utilizarán "los métodos apropiados para asegurar" la seguridad de la comunidad, mencionando específicamente el empleo de gases lacrimógenos.


La cadena CNN dijo que uno de sus camarógrafos fue herido y sacado del lugar de los disturbios en una ambulancia, mientras que medios locales mostraron que varios jóvenes fueron detenidos por la policía. La agencia de noticias rusa Sputnik afirmó que manifestantes saquearon un banco, pero la información no fue confirmada oficialmente.


La violencia llegó luego del funeral de Gray y de que aparecieran mensajes en las redes sociales anunciando una "purga" al término de las clases en las escuelas locales, una palabra que en la jerga callejera de Baltimore, en el estado de Maryland, equivale a disturbios. El temor a los desórdenes provocó el cierre del campus céntrico de la Universidad de Maryland y de varios comercios.
Más temprano, miles de personas se congregaron en la iglesia bautista para despedir los restos de Gray, quien murió el 19 de abril de heridas severas, una semana después de su arresto en Baltimore. Sus familiares, amigos y vecinos acusan a la policía de no haber brindado asistencia médica a Gray durante su detención, lo que habría provocado su muerte.


Su fallecimiento fue el último de una reciente serie vinculada con la brutalidad policial y las tensiones entre la policía y los afroamericanos en varias ciudades del país, incluyendo la del adolescente Michael Brown en agosto pasado en Ferguson, Missouri, donde fue baleado por un policía blanco mientras estaba desarmado.


La muerte de Gray desató protestas en Baltimore durante el fin de semana, y la policía dijo que unas 34 personas fueron detenidas y seis oficiales resultaron heridos en hechos de violencia callejera desde entre ayer y el sábado por la noche.


Amigos, familiares y extraños se sumaron a los funerales y al entierro de Gray, quien yacía en un ataúd junto a una gorra del equipo de béisbol Los Angeles Dodgers. Entre los asistentes, muchos de ellos vestidos de blanco, se encontraban los familiares de Eric Gardner, el afroamericano que murió el año pasado en Nueva York a manos de la policía, así como varios altos funcionarios de la Casa Blanca. Dentro del templo colgaba una pancarta que rezaba: "Las vidas de los negros importan y todas las vidas importan".


Este nuevo caso volvió a reabrir las heridas entre la comunidad afroamericana, que tras la muerte de Brown en Ferguson denuncia que existe un notorio uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes policiales respecto de la población negra.


La alcaldesa de Baltimore, Stephanie Rawlings-Blake, emitió un "llamado a la paz". "Nos definimos por cómo respondemos y espero que, en la medida en que los ojos del país están puestos en Baltimore, se vea muy claramente que ésta es una comunidad que está dispuesta a enfrentar temas difíciles, que está dispuesta a exigir la rendición de cuentas, y que también exige la paz y el progreso al mismo tiempo", dijo la alcaldesa.


La ciudad de 620.000 habitantes, que cuenta con casi dos tercios de la población de etnia negra, tiene una larga historia de tensiones entre la policía y la comunidad afroamericana, una herida que se ha reabierto a raíz de la muerte de Gray.


En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, rehusó hacer comentarios sobre las circunstancias en que murió Gray para no "interferir" en la investigación, y recordó que el Departamento de Justicia ya está recopilando información sobre lo ocurrido. Sobre las tensiones de los últimos meses entre la policía y las comunidades afroamericanas en varios puntos del país, Earnest reiteró que afrontar este problema requiere del "compromiso" de las autoridades y agentes locales, y es algo que el gobierno federal "no va a resolver por sí solo".

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Imparables, protestas en Baltimore por asesinato de afroestadunidense

Un día después de que la policía de Baltimore reconoció que no proporcionó la atención médica necesaria al afroestadunidense Freddie Gray, quien sufrió una lesión cervical durante su detención, unos mil 500 manifestantes participaron ayer en una nueva protesta por la muerte del joven de 25 años, con el lema Las vidas negras también importan.


La muerte de Gray, el 19 de abril, una semana después de su arresto, es la más reciente en una serie de decesos de hombres negros en Estados Unidos que en meses recientes han provocado la indignación por el uso excesiva de la fuerza policiaca. Cada noche desde el fallecimiento se realizan protestas ante la frustración y por la falta de explicaciones claras sobre las circunstancias del incidente.


Los manifestantes se reunieron ayer al oeste de Baltimore, donde el hombre fue detenido por una patrulla, y marcharon hasta la comisaría. Tenemos que cerrar esta ciudad. No tememos a la policía hoy, señalaba el presidente del grupo Abogados Negros por la Justicia, Malik Shabazz, mientras los inconformes coreaban consignas contra el racismo y la brutalidad de los oficiales.
Detengan el terrorismo policial racista y Empleos, no más matanzas de la policía, se leía en las pancartas de los manifestantes, quienes eran vigilados por dos helicópteros de la policía.


La versión


Gray fue detenido el 12 de abril y posteriormente fue acusado de poseer una navaja automática, según el informe policiaco. Los agentes de la ley señalaron que Gray huyó cuando los uniformados se acercaron a él en un área de altos niveles de criminalidad, pero fue capturado poco después e introducido a una camioneta. El joven llevaba una arma blanca plegable, dijeron.


Grey falleció a causa de una lesión en la espina dorsal, según el informe de una necropsia preliminar, pero que aún no ha sido explicada por la policía. Videos de la detención, grabados por transeúntes, muestran cómo un agente lo arrojó y aplastó contra el piso. El hombre gritó de dolor hasta que los oficiales lo subieron a un furgón policial y se lo llevaron, indicó Afp en un despacho.


Lo tenían doblado como si fuera un cangrejo o una figura de origami, declaró Keven Moore al diario Baltimore Sun. Según otros medios, el abogado de la familia de Gray, Billy Murphy, dijo que la columna de Gray estaba partida 80 por ciento.
El comisionado de la policía de la ciudad, Anthony Batts, admitió el viernes que a Gray se le negó la atención médica oportuna. Varias investigaciones están abiertas, incluida una del Departamento de Justicia Federal de Estados Unidos.


El Departamento de Policía local entregará en breve sus hallazgos sobre la investigación a fiscales estatales y después habrá una revisión independiente. Por lo pronto, seis agentes fueron suspendidos con sueldo, pero Malik Shabazz exige el arresto de los demás implicados.


Por su parte, Anthony W. Batts, jefe de la policía de Baltimore, anunció que no renunciará. Ya se ha reunido con la familia del afroestadunidense para informarle sobre los avances de la pesquisa.


La alcaldesa de Baltimore, Stephanie Rawlings-Blake, afirmó la víspera que la muerte de Gray es inexplicable e inaceptable, y exigió respuestas al departamento de policía local sobre por qué no se siguieron las políticas policiales durante la detención.
Ella intenta averiguar por qué los agentes no sujetaron al detenido con el cinturón de seguridad durante el traslado en la camioneta, y por qué los policías no solicitaron atención médica apenas la solicitó. Otras versiones afirman que el detenido pidió que se le permitiera usar su inhalador para el asma. El funeral del joven se ha programado para el 27 de abril.

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Jueves, 09 Abril 2015 06:08

Gatillo fácil en Charleston

Gatillo fácil en Charleston

En un contexto de tensión racial, el policía de raza blanca fue detenido y acusado de asesinar a su víctima, un hombre negro, de ocho disparos por la espalda en Carolina del Sur. El video de un testigo llegó a la redacción del The New York Times.

 

Un policía blanco fue detenido y acusado de asesinato el martes en North Charleston, Carolina del Sur. El agente fue arrestado luego de que se difundiera un video, registrado el sábado, donde aparece disparándole varias veces a un hombre negro que iba desarmado, en un contexto de creciente tensión racial en Estados Unidos. Michael Slager abrió fuego en ocho ocasiones, por la espalda, al hombre que parecía huir tras haber sido detenido el sábado en un control vial de rutina, según puede verse en un video enviado por un testigo del crimen al diario The New York Times. Slager fue despedido del cuerpo policial ayer, según anunció el alcalde de North Charleston. Una delegación local del grupo Las Vidas de los Negros Importan, formada tras la muerte de Michael Brown en Ferguson, Missouri, convocó a marchar al ayuntamiento de North Charleston.


Entre el agente y Walter Scott, de 50 años, se habría producido un breve entredicho, según consignó el diario local Post and Courier, cuando el conductor fue detenido al no funcionar uno de los faros de su vehículo.


En las imágenes de video puede verse cómo, tras disparar, el agente camina con calma hasta el hombre que yace en el suelo, agonizando, y lo esposa. Slager, de 33 años, hace un movimiento para recoger del suelo un dispositivo que se habría caído y lo deja junto a la víctima, que murió poco después. El agente fue trasladado al centro de detención del condado de Charleston, informó la policía en un comunicado. El alcalde de North Charleston, Keith Summey, anunció el martes los cargos presentados contra el policía en una rueda de prensa. Las autoridades señalaron que Scott fue abatido después de que el agente empleara una pistola eléctrica, en un encuentro que comenzó cuando el agente paró a Scott por una luz de freno defectuosa en su vehículo. En la orden de arresto contra el policía se indicó: "Thomas Slager mató a la víctima ilegalmente y con premeditación. Disparó a la víctima varias veces por la espalda después de un altercado. Todo está basado en pruebas recogidas en el video".


Por su parte, Summey señaló ante la prensa que "cuando uno se equivoca, se equivoca". "Cuando uno toma una mala decisión, no importa si está detrás del escudo o es un ciudadano de la calle, tiene que vivir con esa decisión", advirtió. El martes, en una vista preliminar, se le denegó el derecho a fianza a Slager, que llevaba cinco años en la policía de North Charleston. El agente no estaba acompañado por un abogado. En caso de ser encontrado culpable, podría ser condenado a 30 años de prisión o incluso a la pena de muerte.


La familia de Scott y su abogado, L. Chris Stewart, pidieron que las protestas se desarrollen de forma tranquila y pacífica. Los cargos de asesinato demuestran que la Justicia está funcionando en este caso, señalaron. El video forzó a las autoridades a actuar de forma rápida y decisiva, dijo Stewart. "¿Y si no hubiera video? ¿Y si no hubiera un testigo, o como yo lo llamo, un héroe, que diera un paso al frente?", se preguntó el letrado. El abogado aseguró que tras saber que se habían abierto acusaciones contra el agente hubo un cierto sentimiento de liberación en el entorno familiar. "El camino que debemos recorrer para intentar obtener justicia empieza aquí", sostuvo.


A comienzos de semana, el por entonces abogado de Slager, David Aylor, difundió un comunicado en el que señalaba que el agente se había sentido amenazado y que Scott intentó arrebatarle su pistola eléctrica. Aylor, superado por las pruebas que arrojaron las imágenes, se vio obligado a abandonar el caso tras la publicación del video. Las imágenes registradas atrajeron las condenas de autoridades republicanas en Carolina del Sur. En un comunicado, la gobernadora Nikki Haley afirmó que las acciones de Slager no eran aceptables y no reflejaban los valores del Estado o "la forma en la que actúan la mayor parte de nuestros agentes de la ley". En las últimas horas se especuló con la posibilidad de que Walter Scott tratase de huir del agente porque debía pagos de la pensión de sus hijos, delito que en Carolina del Sur es penado con la cárcel hasta tanto la deuda sea afrontada, dijo Stewart.


Scott tenía cuatro hijos, estaba comprometido y había sido licenciado con honores de la Guardia Costera estadounidense. No había delitos violentos en su historial, dijo el abogado. La familia tiene previsto demandar al Departamento de Policía, agregó. El padre de la víctima, también llamado Walter, dijo estar devastado por la muerte de su hijo. "La manera en la que le dispararon, parecía que él (por Slager) estaba tratando de disparar a un ciervo. Ni siquiera sé si es racismo o tiene un problema mental", declaró en una entrevista con el canal NBC. El padre del hombre asesinado agradeció a Dios que las autoridades consiguieran el video.

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