La gravedad de la crisis mundial evidencia que no hay ninguna posibilidad de continuar con el actual modelo económico sustentado en la depredación y rapacidad del capitalismo, sostiene si ambages el economista, catedrático universitario, exministro de Estado y actual superintendente de Control del Poder de Mercado del Ecuador, Pedro Páez Pérez.Para este experto analista económico, "qué futuro nos puede esperar si seguimos exportando materias primas y postres de bajo valor agregado a una economía mundial cuya locomotora estaba basada en el crédito, cuando hay un nivel de sobreendeudamiento tan gigantesco". Por ello, sostiene que el camino es cambiar el modelo económico imperante, creando las condiciones institucionales y de mercado que permitan que otras lógicas productivas puedan ser viables."Hay que romper con la lógica totalitaria de la codicia y el consumismo y dar viabilidad y sustentabilidad a lógicas económicas distintas a las del capital, respetando y auspiciando la naturaleza interna de la propiedad estatal portadora del interés nacional, por un lado, y la heterogeneidad de modalidades de la economía popular, por otro. Estos serán cambios medulares e imprescindibles, pero muy complejos", precisa.

 

No obstante el gran reto, considera que en América Latina están dadas las circunstancias para enfrentar la crisis capitalista mediante una nueva arquitectura financiera internacional, porque lo que se observa hoy en día es que "hay un desmadre generalizado de los mecanismos de la economía del mercado, así como un problema de coherencia de producción y de consumo".

 

Pero es más, agrega, "América Latina no solo que tiene las condiciones políticas y económicas sino que tiene hasta la liquidez para hacerlo".

 

Para abordar este y otros temas como el proceso de institucionalización del Banco del Sur, los resultados que ha tenido la implementación del Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre) entre los países del ALBA, la superación del neoliberalismo en Ecuador y la integración latinoamericana, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano http://www.cronicon.net, dialogó en Quito con Pedro Páez.

 

Este investigador social y analista económico cuenta con una amplia hoja de vida tanto en el ámbito académico como en el desempeño de cargos públicos. Es Ph.D y M.Sc. en Economía por la Universidad de Texas, Máster en Desarrollo y Políticas Públicas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y economista de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Fue profesor visitante de la Universidad de Utah, y del Instituto de Altos Estudios de América Latina -IHEAL- Université Paris III, Sorbonne Nouvelle, Francia en la Cátedra Simón Bolívar, así como también de la Facultad de Economía de la Escuela Superior Politécnica del Litoral de Guayaquil. Es miembro de la Comisión Stiglitz de la ONU.

 

Durante la actual administración del presidente Rafael Correa ha ocupado importantes posiciones como director de la Comisión Técnica Presidencial del Ecuador para la Nueva Arquitectura Financiera, Viceministro de Economía y Ministro Coordinador de Política Económica. En septiembre de 2012 fue elegido como el primer Superintendente de Control del Poder de Mercado.

 

El sumak kawsay replantea el sistema capitalista

 

- ¿Se puede afirmar que el concepto del Buen Vivir, el Sumak Kawsay, que está inscrito en la Constitución del Ecuador, es un nuevo concepto de desarrollo?

 

- Creo que va más allá de eso. En realidad va más allá del modelo de desarrollo del régimen de acumulación, del modo de producción, y atañe al modo de vida. Es un nuevo concepto que desde la caída del muro de Berlín y del fracasó de los socialismos de carácter estatal da claves no solamente para entender esos procesos sino también para superar las actuales crisis: ecológica, demográfica, energética. El regresar a ver cuáles han sido los parámetros, los criterios de vida con los que las comunidades primordiales han construido sus sociedades ayuda a construir herramientas para el futuro, y por eso es interesantísimo inclusive ver las dificultades de traducción, porque Sumak Kawsay no es Buen Vivir propiamente dicho, Sumak Kawsay quiere decir vivir en plenitud, vivir en excelencia, con lo cual se rompe el tema del consumismo y del hedonismo que se lo plantea como única posibilidad realista de coexistencia entre seres humanos, esa cuestión de la unidimensionalidad del mercado, de la unidimensionalidad entre el placer y el dolor, de la necesidad de que el consumidor sea satisfecho y que se vea como la única posibilidad de realización de la gente.

 

El Buen Vivir abre justamente las puertas para replantearte el tema de la economía desde otras prioridades y creo que hay que enriquecer toda esa filosofía porque a nivel de la cosmovisión andina hay tres animales simbólicos muy referentes en torno a este tema: el cóndor, el puma y la serpiente. El cóndor como el animal solar de lo explicito, del futuro, de las responsabilidades con el futuro. El puma, el animal del presente, de enfrentarse a asumir las responsabilidades con el presente, y la serpiente, el inframundo, nuestras responsabilidades con nuestros antiguos, con nuestros ancestros. Esto grafica muy bien la presencia de otra cosmovisión, una visión holística en la definición de la vida que en la cuestión quichua además, plantea tres niveles de responsabilidad en cada una de esas dimensiones, es decir el no mentir, el no robar, el no ser perezoso, quiere decir el querer bien, el pensar bien, el actuar bien en cada uno de estos niveles. Creo que ahí se plantea la esencia de toda otra forma de organizar la sociedad, otra forma de organizar la economía.

 

- ¿Una nueva epistemología?

 

- Que es también una nueva epistemología que tiene que estar ligada a una nueva axiología, lo cual está además directamente vinculado a la orientación y las prioridades no solo del desarrollo sino a la orientación y prioridades del conocimiento científico, a la orientación y el desarrollo de las tecnologías que se aplican, cuáles son las prioridades en términos de la organización de la comunidad de la valoración de las cosas.

 

ESTADO Y MERCADO HASTA AHORA HAN SERVIDO A LOS MISMOS AMOS, POR ESO HAY QUE TRANSFORMARLOS A AMBOS

 

- El concepto del Buen Vivir elevado en el Ecuador a principio constitucional está enfocado a derribar los moldes y los esquemas neoliberales, pero debería servir también para avanzar hacia una alternativa al capitalismo. Sin embargo la Constitución ecuatoriana sigue teniendo como marco el dogma del mercado, ¿o me equivoco?

 

- No, yo creo que el tener esta nueva definición nos ayuda a sobrepasar ciertos dogmas o ciertas visiones muy estancadas del pasado, inclusive dentro de la izquierda en torno a las distintas etapas, a la secuencia de las cosas. En realidad la nueva Constitución inspirada en el concepto de vivir en excelencia pone como tareas del aquí y el ahora tanto la superación de las políticas neoliberales como el cambio de las políticas keynesianas a un nivel mucho mas profundo, no hablaríamos solamente de lo que se conoce como el modo de regulación sino del régimen de acumulación porque plantea una nueva forma de entender las cosas, una nueva convivencia lo cual implica una nueva correlación entre capital y el no capital con la presencia de la economía popular y solidaria. El hecho de que existan inclusive dentro del mercado otras prioridades, o dentro del Estado otras lógicas es porque esa vieja dicotomía entre Estado y mercado es una dicotomía totalmente falsa. El Estado y el mercado hasta ahora han servido a los mismos amos y de lo que se trata es de transformarlos a ambos, entonces tenemos a ese nivel un reto importantísimo que ayuda a cambiar de perspectiva. El cambiar de punto de vista, el cambiar de horizonte abre otra visión de la lucha política, de la construcción social y avanza ya no solamente a nivel de la política económica, del régimen de la acumulación del modelo de desarrollo, también plantea como tarea del aquí y del ahora no necesariamente pasando por una toma del gobierno o la estatización de los medios de producción como era en el pasado, una superación del modo de producción en el sentido de tener la lógica de la ganancia como único elemento organizador del conjunto de la sociedad. Es decir, el desmadre que está planteando la crisis global tiene como eje precisamente el absolutizar, que lo único que es viable lo tenemos interiorizado en nuestra cabeza, que lo único que es eficiente es lo que funciona como una ganancia de mercado, y cómo cada vez hay una concentración y centralización de capital más grande, y cómo cada vez esa concentración y centralización están volcadas hacia la prioridad especulativa. Resulta ser que con esa lógica quedan bloqueados, totalmente asfixiados, millones de proyectos productivos, porque no cumplen con las exigencias de tasas de ganancia altísimas, de cortísimos plazos, de altísima volatilidad y ductilidad de las inversiones que pueden pasarse de un lado para otro que es lo que exige el capital financiero. Entonces, hay otras lógicas productivas como se ha mostrado con las empresas recuperadas, son unidades productivas que no son viables desde la lógica del capital pero que son perfectamente viables desde la lógica de trabajo, y lo mismo sucede el rato que se incorpora el tema de las cooperativas, no tanto al nivel de lo productivo como al nivel del consumo, de la comercialización, como a nivel de iniciativas financieras distintas, con una lógica diferente a esta dictadura financiera mundial que impone la oligarquía especulativa. Por eso esta nueva visión del Sumak Kawsay, del vivir en excelencia, plantea retos y caminos para superar el problema de la política económica, para superar el problema de régimen de acumulación, los problemas de distribución del ingreso, de las distintas lógicas productivas, para superar el modo de producción, pero también va mas allá, que es el concepto de modo de vida, porque aquí, el recuperar esa visión holística de las culturas primordiales ayuda a replantearse. También está un aspecto espiritual que va mas allá del economicismo, que va mas allá de la sociología, digamos tanto de la sociología critica marxista como de la sociología posmoderna, que supera lo que es potable en medios académicos, incluso se puede ver como un tema cursi el tema de lo espiritual cuando el ser humano es un ser trascendente y la gravedad de la crisis que estamos viviendo ahora que no es una crisis financiera sino una crisis de civilización obliga a poner las expectativas a ese nivel de profundidad. Es decir, abre al mismo tiempo las puertas para una gran responsabilidad, un peso enorme, el darnos cuenta de la gravedad, los días que estamos viviendo, pero al mismo tiempo nos dice: estamos con las condiciones para cambiar aquí y ahora, y lo que haga cada uno de nosotros importa, por eso es tan importante estos tiempos históricos, esta historicidad tan intensa que estamos viviendo, porque como pocas veces se concentra, como que hay un proceso de condensación en cortísimos plazos de la historia lo que obliga a que cada uno tenga que asumir su responsabilidad y cree otro tipo de relación entre el individuo y la colectividad, porque ahora los temas de la creatividad, de la iniciativa, de la libertad son mas importante que nunca.

 

EL SUCRE, VEHÍCULO DE CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO TIPO DE SOCIEDAD

 

- Hablemos de políticas públicas puntuales. El Ecuador con el gobierno del presidente Correa le está apostando a la integración mediante el fortalecimiento de mecanismos como Unasur, ALBA, y dentro del ALBA se ha generado lo que se ha denominado la nueva arquitectura regional con políticas concretas como la implementación del Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre). ¿Qué es el Sucre y cómo ha avanzado?

 

- Algo tan cotidiano como el tema de la moneda que uno lo vería casi tan natural como la lluvia o como las montañas resulta ser que no, en el momento en que se plantea una visión crítica como la que permite este horizonte del vivir en excelencia se abre el interrogante de decir bueno, ¿qué es en esencia la moneda?, y romper el fetiche porque el problema de la moneda no es romper esa cosa, lo que estamos es encubriendo, tenemos metido en nuestra cabeza un papel, el dólar, el euro, o el peso colombiano, o el real brasileño nos está gobernando, cuando no es así. Detrás de esa cosa lo que hay son relaciones sociales, relaciones sociales fosilizadas, pero detrás de estas relaciones en última instancia tenemos relaciones humanas y lo que hace el Sucre es precisamente abrir las puertas desde una reconstrucción del concepto de la moneda y su operacionalidad, de un nuevo tipo de relaciones humanas, la capacidad de recuperar lo humano en esa relaciones sociales de producción fosilizadas y a través de algo que nos parecería totalmente inapropiado que es la moneda. Cuando nosotros estábamos empezando a discutir con los sectores populares el tema de la nueva arquitectura financiera nos decían, ¿pero un banco, pero una moneda?, pero fíjate lo que está pasando en Europa con el euro. Los bancos, los fondos, las monedas son creaciones humanas y tenemos que organizarnos recuperando lo humano y darle una intencionalidad política en términos de esta nueva construcción de sociedad, haciendo que la moneda sirva a nuestros intereses. En consecuencia, el Sucre es un nuevo tipo de moneda que no se convierte o no replica el papel del dólar, del euro, de las monedas nacionales hasta ahora presentes como un vehículo de la explotación, como un vehículo de la discriminación social, de la exclusión, sino que es más bien vehículo de la construcción de un nuevo tipo de sociedad, de un nuevo tipo de relaciones humanas, de la validación del trabajo de la gente, inclusive de la valoración del trabajo por ejemplo de las mujeres, de los ancianos en las comunidades que día a día, sobre todo acá en el sur, están dando un subsidio gigantesco al gran capital transnacional a través de ese trabajo no pagado, de ese trabajo invisibilizado, de ese trabajo entre comillas "que no vale". Al cambiar esa axiología y esa epistemología de las que venimos hablando y descubrir que ese trabajo de las madres, ese trabajo de las esposas, de los niños dentro del hogar, de la comunidad en las mingas, vale y vamos a crear un mecanismo que permita validarlo. Los productos se convierten en vehículos de esos trabajos y el momento que haya un intercambio hay una relación que está receptando esa emisión hecha en primer lugar por quien originalmente hizo el esfuerzo, lo cual está creando un nuevo tipo de diplomacia y un nuevo tipo de dinámicas entre los pueblos. Está creando al mismo tiempo espacio para viabilizar otro tipo de formas productivas, que hasta ahora aparecen como totalmente ineficientes y que están condenadas a la asfixia por el mercado o hacer archivadas. Al crear este nuevo espacio de transaccionalidad, este nuevo espacio de validación del trabajo de la gente de la comunidad, estamos también no solamente cambiando las prioridades sino la forma en que se hacen las cosas e iniciativas que hasta hace poco parecían totalmente ilusorias o utópicas, de pronto se vuelven viables porque estamos poniendo la moneda al servicio de la gente, y no como hasta ahora es, la gente al servicio de la moneda.

 

- ¿Y cuáles han sido los resultados de intercambio entre los países?

 

- La importancia del Sucre no es la cantidad de transacciones que se han dado, a pesar de que en el año 2011 creció en el ocho mil por ciento solamente entre los países del ALBA, que no somos los socios comerciales más pesados recíprocamente...

 

- Pero señala que la importancia del Sucre no se puede medir en la transacción, ¿sino?

 

- El hecho de que a pesar de que la cuestión no es el volumen de transacciones que ya cubre más del 35% del comercio intra ALBA, es decir, un tema muy significativo, abre la posibilidad no solamente a cambiar las cosas a nivel micro de los operadores económicos que están involucrados sino que también abre unas nuevas perspectivas macro, ¿por qué? Porque el tema de la restricción externa, el hecho de que todas nuestras transacciones las hagamos en dólares significa una restricción, un yugo enorme, a diferencia de lo que pasa con el euro en el que se disputa de una manera absurda la soberanía, la capacidad de decidir supranacional entre los países hermanos, sacrificando la soberanía nacional. Nosotros estamos poniendo al alimón, trabajando conjuntamente esta construcción de nuevas capacidades. Pongamos por ejemplo a dos países que no están en el Sucre como Colombia y Perú. Si Colombia le compra mil millones a Perú y Perú le compra dos mil millones a Colombia, entre los dos tienen que comprar de manera totalmente innecesaria, si es que hacen transacciones formales, tres mil millones de dólares sobre el mercado local de divisas. Si solamente se cambia la planilla completa y se la paga el saldo, el neto de los dos mil, menos los mil, ya solamente se tiene que comprar mil millones y eso significa un ahorro de dos mil millones. Con el Sucre lo que se hace es utilizar una tarjeta de crédito reciproca que permite que opere durante seis meses, con lo cual el ahorro es muchísimo más grande y se alivia de manera masiva la presión sobre el mercado regional de divisas.

 

- No se utiliza el dólar...

 

- No se utiliza el dólar, o sea, se elimina una demanda totalmente artificial, innecesaria sobre el mercado del tipo de cambio, lo cual vuelve mucho más manejables los objetivos cambiarios del gobierno, da más grados de libertad en las políticas comercial, cambiaria y externa de un país, que a su vez ya no requiere manipular el tipo de interés para tener un objetivo cambiario, con ello se obtiene más grados de libertad en la política financiera y en la política monetaria. Además, el tipo de interés ya no es una variable de ajuste, es una variable para ajustar el tipo de cambio, se vuelve mucho menos volátil el tema de servicio de la deuda tanto para el gobierno como para las empresas y los hogares. Es decir, la sociedad en su conjunto está creando nuevos espacios de decisión liberando recursos que antes estaban dedicados al servicio de la deuda o que estaban planificados a futuro al servicio de la misma para invertirlo en nuevas capacidades productivas para el bienestar. Entonces es un elemento que permite cambiar una política. El tema del Sucre que es una moneda virtual al mismo tiempo permite cambiar las lógicas productivas. Igualmente, abre las puertas para cambiar el modelo de desarrollo porque si es que ya no hay presión por la restricción externa, por esta obligación innecesaria masiva, colosal permanente de tener que obtener dólares para poder insertase en el mercado mundial, o inclusive para poder relacionarse con los vecinos, resulta ser que ya se pueden destinar nuevos recursos para la cuestión interna, generar otro tipo de prioridades sin tener que preocuparse por la presión de vender en el mercado internacional, de la competitividad que obliga a bajar los costos laborales y los costos de la naturaleza, con lo cual se mata a la gallina de los huevos de oro, pues en forma sistemática durante estos 500 años se ha desfalcado a la fuerza, al talento humano y a la naturaleza. Bueno, de qué desarrollo estamos hablando, parecería entonces que es un tema retórico pero es absolutamente coherente ver cómo un tema tan tecnocrático como es el de un sistema de compensación de pagos como el Sucre puede abrir las puertas para una nueva transformación de las políticas económicas en lo inmediato, no solo las liberales sino también las keynesianas para transformar las políticas de desarrollo, las políticas sectoriales, agrícolas, industriales, las políticas de la pequeña y mediana empresa, pero también las políticas regionales, porque ahora regiones enteras que no estaban vinculadas al intercambio regional o subregional pueden insertarse porque bajan los umbrales de participación en este mercado. Eventualmente también se puede hablar ya no solamente de las exportaciones a través de las grandes empresas o de los bancos como ahora, sino que podría haber, por ejemplo, una relación de comunidad a comunidad, de comunidad indígena a comunidad indígena como en algún momento pretendimos hacer con Bolivia, entonces se cambia también el modo de producción y se abren posibilidades para construir la sociedad en otros términos, es decir, un nuevo modo de vida.

 

CAMBIAR LA LÓGICA CON LA QUE FUNCIONA UN BANCO MULTILATERAL, RETO DEL BANCO DEL SUR

 

- Ahora pasemos hablar de Unasur. ¿Por qué está estancado el Banco del Sur? ¿Es Brasil el que pone el palo en la rueda?

 

- Yo creo que hay muchos problemas, estamos todavía prisioneros del pasado, y de nuevo, es una excelente ilustración de cómo el concepto integral de vivir en excelencia es el que nos define la viabilidad del tema, sin plantearnos una cuestión dicotómica en blanco y negro, de quiénes son los culpables, o si es que este es más de izquierda o más de derecha. Ahora, uno de los elementos que desde hace algún tiempo está estancando el problema es la no comprensión del mandato final de los siete Presidentes de crear el Banco del Sur como instrumento financiero de Unasur. No se trata de que el Banco del Sur sea un Banco Mundial en chiquito, un BID en chiquito, o una CAF en chiquito, con eso no sacaríamos mayor cosa. De lo que se trata es de cambiar la lógica con la que funciona un banco multilateral, en lugar de seguir con las dinámicas de estas entidades internacionales de crédito que les imponen las condiciones a los países, ahora es el Consejo de Ministros de Unasur por ejemplo en Agricultura, el que decide, diseña, negocia y se pelea, si es que es el caso, por un coproyecto continental. El concepto de soberanía continental que está directamente apoyando, no menoscabando, el concepto de soberanía nacional. Por ejemplo, en el caso de soberanía alimentaria que está firmado como primera prioridad por los Presidentes, son los ministros los representantes del mandato popular los que deciden que es lo que tiene que hacerse y el Banco del Sur lo que hace con su músculo financiero es invitar a sentarse a todas las otras instituciones: Banco Mundial, bancos privados, bancos locales de desarrollo, subnacionales, nacionales, subregionales, públicos, privados, fundaciones, la FAO, la Unicef, para que pueden meterse en este tema de soberanía alimentaria y discutir qué parte quiere financiar cada uno. Y para eso el Banco del Sur encarga de organizar el sindicato de financiamiento, con monedas nacionales, con divisas, pero también con monedas regionales como el Sucre. Se da cuenta cómo cambia totalmente la cosa, la soberanía son los ministros, quienes soberanamente definen el proyecto.

 

- Pero institucionalmente el Banco del Sur no se ha concretado...

 

- Exacto. ¿Por qué? Porque todavía está prisionera la discusión, la negociación en temas como en qué país va a estar la sede, o cuál es el proyecto que se hace, pero esa es la lógica del viejo poder, de la vieja arquitectura financiera. En el mandato de los Presidentes, en lo que ha sido la propuesta ecuatoriana, en lo que veníamos discutiendo hasta hace un tiempo está claro que el Banco está al servicio de lo que deciden los representantes democráticamente electos de acuerdo al mandato popular, porque de lo contrario seguimos en el asunto de que es el BID el que decide cuáles son los proyectos energéticos que convienen o no, que además es lo que ha sucedido tradicionalmente. O cuáles son los proyectos en el tema de soberanía alimentaria o seguridad alimentaria que le conviene al Banco Mundial porque está de acuerdo con toda la lógica de los tratados de libre comercio. Unasur, precisamente, está cambiando esa lógica, simple y llanamente porque el otro concepto de integración comercial basado en la noción de las ventajas comparativas y de la liberación arancelaria es simplemente inviable, no es un problema de opinión.

 

- ¿Es inviable? ¿Por qué? En países como Perú y Colombia es una herejía decir que la cuestión de las ventajas comparativas es inviable...

 

- La noción de mercado común tiene como base un arancel externo común, es decir, una barrera hacia el exterior con la liberación de tarifas y la baja de los aranceles al interior. Esa es la idea con la que se está moviendo en los últimos años la Comunidad Andina que no era el proyecto original y es el proyecto con el que nació el Mercosur. Y es el eje en torno del cual gira la ALADI que se ha convertido básicamente en una notaría de todos los tratados de libre comercio entre los países miembros, ¿Cuál es el problema? Que ya cada uno de los países miembros ha perforado ese arancel externo común con compromisos extra regionales. De esta manera entonces es imposible la cláusula de nación mas favorecida. Por ejemplo, cuando México firma el Nafta ya está violando el tema de la cláusula de la nación más favorecida y tenía que haber dado exactamente las mismas condiciones para el resto de sus socios viejos, pero obviamente por una situación política claramente entendible a ninguno de los países miembros se le ha ocurrido reclamar al Estado mexicano eso.

 

El momento en que todas estas locuras de los tratados de libre comercio con Estados Unidos, con Europa, continúen perforando cada vez de manera más incisiva las capacidades de integración local, lógicamente esto es simplemente inviable. Pero no acaba ahí la cosa, la asimetría estructural fruto del proceso de desarrollo, ese proceso de desarrollo predatorio y desigual plantea que estructuralmente Brasil tiene un superávit comercial bilateral con cada uno de los países de Unasur, y eso que el real brasileño esta tremendamente apreciado. El momento en que haya entre comillas "una corrección de mercado", hay una devaluación, una depreciación del real brasileño, las condiciones de competitividad del resto de los países van a empeorar por tanto esos déficits bilaterales van a explotar, si eso lo ponemos en el marco de una crisis mundial, una crisis mundial de sobreproducción en la que además la supuesta receta, el supuesto remedio en el norte de los mercados más importantes es aplicar políticas de ajuste, se asfixian mercados. Estamos hablando de un proceso de sálvese quien pueda. La lógica de cada uno de los países atrapada por la restricción externa de la vieja arquitectura financiera es tratar de compensar el déficit que se les va aumentar o la posición desfavorable que se va aumentar en su balanza con el resto del mundo, con el país vecino, es decir, replicar el orden del picoteo. O sea, ¿a quién le friego yo? Entonces esto va a terminar reventando no solamente esa posibilidad que insisto es lógicamente inviable de un mercado común en los términos tradicionales de libre comercio sino que además va terminar agotando, reventando la propia retórica de la integración y todos los esfuerzos políticos y diplomáticos de integración latinoamericana.

 

AMÉRICA LATINA TIENE QUE APROVECHAR LO QUE TIENE

 

- ¿Entonces por qué Ecuador siguen en la Comunidad Andina de Naciones (CAN)?

 

- De lo que se trata es de transformar desde adentro todas estas instituciones.

 

- Pero la CAN esta anquilosada con gobiernos como los de Colombia y Perú que apuestan a tratados de libre comercio con Estados Unidos y Europa...

 

- Si, pero yo creo que aquí los Presidentes han tenido mucha perspectiva al plantearse un proceso de integración a varias velocidades que no es incompatible con tener al mismo tiempo ALBA, Unasur, CAN y CELAC, porque hay que trabajar con los ritmos que se puedan en cada uno de esos niveles para construir la Patria Grande. Ahora, la crisis internacional, la crisis global, esta crisis de civilización que estamos viviendo puede gatillar una explosión de este proceso, puede cerrar la ventana de oportunidades que hasta ahora está abierta, es decir precipitar algo parecido a lo que sucedió en los años 80 con la crisis de la deuda: caen los precios de nuestras exportaciones principales que hasta esta hora son las que han mantenido cierta holgura en el manejo macroeconómico y en la propia relación comercial interna, en la restricción externa de la que hemos hablado pero también se puede presentar una cerrada de grifo de lo que tiene que ver con los flujos públicos y privados de liquidez hacia nuestro continente y eso puede pasar cualquier rato, es un tema en el que todo el continente puede deslizarse rápidamente a una situación de riesgo. Esta situación tiene un efecto inmediato si es que América Latina no aprovecha lo que tiene. Creo que como pocas veces en la historia América Latina no solo que tiene las condiciones políticas y económicas sino que tiene hasta la liquidez para hacerlo. Distintos sectores más allá de la calificación de izquierda o derecha, incluso sectores empresariales, algunos de los cuales lucraban de la vieja arquitectura financiera, del viejo orden, cada vez tiene una percepción mas perspicaz de la gravedad de la crisis mundial y del hecho de que no hay ningún futuro en seguir con el modelo anterior, es decir, qué futuro nos puede dar el seguir exportando materias primas y postres de bajo valor agregado a una economía mundial cuya locomotora estaba basada en el crédito, cuando hay un nivel de sobreendeudamiento tan gigantesco. Ahora, la clave es recuperar mercados para el proceso productivo y entonces ahí viene el otro reto: ¿podemos nosotros realmente entrar a competir en las condiciones de "libre mercado" entre comillas de las ventajas comparativas británicas, con China por ejemplo, con la capacidad gigantesca que tiene este gigante asiático, o con la capacidad de integración que tiene Eurasia con todo el tema del tratado de cooperación de Shanghái? ¿Con todo el tema de las distintas iniciativas que se han dado por parte de Rusia por un lado, por parte de China y la India por otro, o con los BRICS? ¿Es posible que existan unos BRICS con un Brasil desarticulado del resto de América Latina? ¿Es posible que Brasil aspire a las ligas mayores sin América Latina? ¿Puede Brasil desplegar su potencial industrial disputando mercados a China o a Alemania para este caso? ¿O a India? No. América Latina es indispensable y no en un proceso de subimperialismo, no en un proceso de reproducir esas lógicas del pedazo de torta que yo me como es el pedazo que le he quitado al otro, eso es imposible. Estamos en una crisis mundial estructural de sobreproducción y la única opción es cambiar lógicas, crear las condiciones institucionales y de mercado que permita que otras lógicas productivas puedan ser viables.

 

HAY QUE ARMAR UN MODELO DE VIDA

 

- ¿Dentro de ese contexto, el reto de América Latina es superar el extractivismo y luchar por el valor agregado?

 

- Si, por lo demás el superar el extractivismo no es un problema moralista como algunos plantean. Superar el extractivismo es luchar y superar las raíces estructurales históricas que lo originaron. El problema en América Latina viene del momento del despojo colonial, de la conquista, en ese momento se mutilan a las sociedades que de alguna manera con distintas lógicas, prioridades y valores tenían una unidad orgánica entre producción y consumo. El monopolio colonial obliga a producir estas cosas y a importar otras, entonces hace quinientos años se empieza a troquelar otra forma de ser en la que la reproducción de la sociedad dependía ineludiblemente de la vinculación exitosa con el mercado mundial, el cual nos obligaba, nos arrinconaba precisamente en esa producción primario-extractivista. Es decir, el tema de la dependencia comercial está ligado directamente con una dependencia tecnológica. Además, el problema de la dependencia comercial está implicando una dinámica de dependencia tecnológica que tiene también un problema de colonialidad cultural que está íntimamente ligado con el alma de los latinoamericanos.

 

Precisamente lo que estamos armando ahora es un modelo de vida que tiene que ver con todas estas dimensiones. El tema por ejemplo de la construcción de mercados internos tiene que partir también de un proceso de una nueva reorganización social del espacio; de una nueva definición de prioridades de la sociedad que no son las que vienen del automatismo y del fetiche del mercado mundial sino que tienen que partir de una definición de la voluntad de la gente, en que cada individuo cuenta, lo cual está directamente vinculado con el tema de la democracia, una democracia cada vez más radical y participativa, y una democracia más consciente de decir si queremos la paz, sí queremos otro tipo de desarrollo, si queremos a la Patria Grande y la obligación de los economistas, de los técnicos, de los intelectuales es buscar esos caminos rompiendo todo tipo de dogmas, todo tipo de callos mentales y mostrar que la única vía de la integración no es el modelo europeo, eso es una mentira, mostrar que buena parte de lo que dicen los libros de texto sobre la moneda, sobre el crédito, es totalmente falso, que en última instancia detrás de la integración, detrás de la moneda, del crédito, de los mercados, detrás de todos estos elementos técnicos, está la gente y lo que hay que hacer es recuperar lo humano, y lo humano se caracteriza precisamente por esa actividad creativa consciente, por esa intención de hacer las cosas. En ese sentido, el mercado y el Estado tienen que ser reestructurados en torno a esos nuevos objetivos.

 

CRISIS CAPITALISTA REPRODUCE DE MANERA AMPLIADA LAS CONDICIONES DE DOMINACIÓN

 

- Ha sido sorprendente ver como los sobrevivientes de la crisis financiera básicamente de Estados Unidos y Europa siguen manteniendo su poder. ¿La crisis finalmente ha servido para la reproducción de un sistema capitalista más agresivo y del mantenimiento del modelo neoliberal?

 

- Claro, no solamente hay que estudiar la crisis del capitalismo sino también el capitalismo de crisis, es decir, cómo estos sectores del poder utilizan las situaciones de dificultades, de dolor del resto de la sociedad para imponer, para reproducir de manera ampliada sus condiciones de dominación y eso es lo que han hecho, no solamente que la crisis no ha afectado en absoluto a JP Morgan Chase, a Goldman Sachs, a Deutsche Bank, al Hong Kong y Shanghai Banking Corporation, banco organizado para el trafico del opio y que recién se lo vuelve a ver con el tema de lavado de dinero del narcotráfico, sino que ha aumentado su capacidad de chantaje sobre el conjunto de la sociedad y ha sido la extrema derecha la que empieza a capitalizar estos procesos, en lugar de que esto se convierta en una oportunidad para que la gente diga bueno, esto ya no nos sirve, ya no vale. En algún momento pudo haberse convertido en un factor de despliegue de potencialidades, ahora se convierte en un elemento de asfixia, de degradación social, de degradación moral. Justamente de lo que se trata, y regresamos al principio de esta entrevista, es de rebuscar cuáles son las herramientas que nos permitan cambiar ese modelo de desarrollo y de nuevo aparece la explicación totalmente congruente del papel de la moneda como un elemento central para reproducir esos viejos poderes, esos poderes oligárquicos que están planteando la degradación civilizatoria y probablemente generando un horizonte casi inmediato de más guerra, de más desestabilización, de más fraude y de mas corrupción. Frente a eso hay que crear otro tipo de moneda, planteamos nuestra moneda que viabilice este otro tipo de proyecto societal, el proyecto de la paz, el proyecto de la igualdad, el de la solidaridad frente a la banca que ahora se convierte en el agujero negro de una insolvencia estructural cada vez más masiva en el que el proceso inicial que era simplemente la cuestión de las hipotecas subprime ha hecho metástasis en todos los otros sectores de la economía y en el resto del globo con burbujas especulativas, inclusive en las grandes ciudades de América del Sur. Por ello, cambiemos esa lógica y planteemos una banca que realmente sirva a las necesidades de la gente como lo que se plantea el Banco del Sur. Para eso necesitamos hacer un cambio axiológico y epistemológico con nuevos indicadores financieros, con nuevas prácticas financieras, con nuestro nuevo manejo de la moneda frente a la cuestión de la asechanza del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional que están ahí, pendiente para regresar con sus mismas recetas que se han mostrado perniciosas, no solamente en el Sur sino que ahora en el propio centro del imperio. Plantémonos nuestra propia red de seguridad financiera, por ejemplo el Fondo del Sur que redefina el rol de la banca central y la forma de articulación de nuestras economías, de nuestras macroeconomías, de los mercados de liquidez internacional, y eso lo podemos hacer porque ahora como nunca tenemos la plata, solo los bancos centrales, tienen más de 780 mil millones de dólares en reservas monetarias internacionales. Gran paradoja, dónde está esa plata, la gran mayoría precisamente ahí donde es el foco de infección, el foco de corrupción, y que eventualmente ni siquiera vamos a ver a regresar a ver esa plata porque está precisamente en los grandes bancos quebrados del norte, y además recibiendo tasas de remuneración bajísimas, ni siquiera cumpliendo con el principio básico de la teoría de portafolios de la compensación entre riesgo y rentabilidad, estamos colocando todos esos recursos de liquidez inmediata con un sacrificio gigantesco.

 

- ¿Ecuador trajo las reservas?

 

- Sí, Ecuador trajo las reservas y estamos dando un tipo de utilización mucho más eficiente. No vamos a pagar las tasas de dividendo que da JP Morgan Chase sobre la base de la corrupción y del subsidio permanente y colosal de sus gobiernos, pero si vamos a crear una tasa de rentabilidad que va hacer un múltiplo, diez, quince veces un múltiplo de lo que están pagando los bonos del Tesoro de los Estados Unidos actualmente. Entonces, estamos creando una opción absolutamente sensata, absolutamente viable, que no está siendo precipitada por ningún tipo de idealismo, o por ningún tipo de pensamientos antojadizos, estamos hablando de realidades concretas que permitirán en el aquí y en el ahora cambiar la lógica de las políticas, del modo de regulación, del régimen de acumulación, del modo de desarrollo, de producción y del modo de vida.

 

- ¿La nueva Ley de control de mercado en Ecuador que crea la Superintendencia a su cargo, es un mecanismo para evitar la concentración de la economía en este país?

 

- Es un mecanismo débil, lleno de lagunas, sin embargo, tenemos por primera vez con un atraso enorme con respecto al resto de países del continente una normativa interna. En este tema creo que se abre la perspectiva de pagar una deuda con la sociedad porque los abusos monopólicos esta en el corazón de esta cultura oligárquica que ha sido en última instancia la raíz de los problemas del atraso de nuestro país. La cultura del acaparamiento, del no permitir que otros actores, operadores, y otras lógicas puedan participar en el proceso económico lo que ha generado son estrategias rentistas por parte de los mismos de siempre sobre la base del subdesarrollo, del arrinconarnos en esa división internacional del trabajo primario-extractivista. Es un esfuerzo modesto que en realidad no tendría mayor significación si no logramos, como estamos empeñados en hacerlo, la participación de la ciudadanía. Esto no se trata como lo plantea la visión neoclásica tradicional del contraste entre el monopolio versus la utopía de la competencia perfecta, que no existe en ninguna parte del mundo, sino que es un proceso de construcción de ciudadanía, de empoderamiento de la gente, de decir basta a los abusos en todas las transacciones, en todos los negocios, en tanto contratista, en tanto contratado, en tanto consumidor, en tanto proveedor, en tanto cliente, y eso es parte no solamente de un nuevo tipo de dinámica económica que va a permitir la incorporación de tecnologías, la articulación de oportunidades, el despertar de otra sinergia, la inclusión de otros actores, de otras lógicas, sino que también forma parte de ese buen vivir, de ese vivir en excelencia, vivir en dignidad todos los días, no permitir los abusos, no permitir la inequidad. En definitiva, ese es otro mundo, que es posible aquí y ahora. Esa es la lección de la crisis mundial.

 

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=73505

 

Fernando Arellano Ortiz

Publicado enInternacional
Miércoles, 13 Febrero 2013 07:26

¿Son legítimas las policías comunitarias?

¿Son legítimas las policías comunitarias?

Se discute si la guardia o policía comunitaria (como la de la CRAC en Guerrero) son legítimas. El presidente del CNDH, Raúl González Plascencia, ha declarado que son una "señal de alarma". El ombudsman insiste en que una "frágil línea divisoria" distingue las policías comunitarias de los grupos paramilitares. En el editorial de La Jornada del 7 de febrero pasado se escribe que "no por ello debe soslayarse que esa vulneración al orden constitucional ocurre con el telón de fondo de un estado de derecho violentado de antemano", ya que se infringiría el artículo 17, que enuncia que "ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma". Todo esto merece algunas precisiones semánticas, de principios.

 

En primer lugar, habrá que distinguir: a) la pretensión de derecho del ciudadano individual que toma en sus manos directamente el cumplimiento del ejercicio de la justicia. Esto no puede aceptarse, ya que el Estado tiene el monopolio del ejercicio de la coacción legítima (si es que es legítima). Pero muy distinto es b) cuando una comunidad originaria, parte del pueblo, desde un derecho consuetudinario (anterior al Estado de las Indias en la época colonial o el Estado mexicano desde el siglo XIX), asume el ejercicio del poder político, que ostenta como última instancia de ser el sujeto colectivo de la soberanía. El Estado ejerce delegadamente dicha soberanía por representación y fundado, ese ejercicio, en la soberanía popular (que es anterior a la constitución y al estado de derecho). Es decir, cuando una comunidad reúne al pueblo y toma una decisión colectiva según usos y costumbres, no es una persona cualquiera que se arroga un derecho que le niega el artículo 17. El ejercicio de la soberanía del pueblo reunido legítimamente según sus costumbres no es ninguna "señal de alarma", sino, por el contrario, señal que debe escuchar el Estado, en el ejercicio del poder obediencial fundado en el pueblo, para atender con suma diligencia ese reclamo que se le impone como una obligación ineludible en favor de dicha comunidad que manifiesta una necesidad perentoria. Es, por tanto, ejercicio de un derecho pleno, anterior a la Constitución y al estado de derecho.

 

En segundo lugar, la diferencia entre a) la existencia de la policía comunitaria (como la de la CRAC) y b) los grupos paramilitares no tienen una "muy frágil línea divisoria", como opina el ombudsman, sino una abismal diferencia (y creer que son simplemente dos actuaciones ilegales semejantes comienza a preocupar). Los paramilitares son organizados por el Estado, los gobiernos, las estructuras militares o grupos de poder que, no pudiendo reprimir legalmente al pueblo que defiende sus derechos, crea estas estructuras violentas para de manera ilegal cumplir sus corruptos fines. Los grupos paramilitares son parte del terrorismo de Estado inconfesable. La policía comunitaria es, en cambio, expresión de la soberanía popular legítima anterior al Estado (y al que éste debería respetar y respaldar, y no pretender comandar, infiltrar, corromper o instrumentar como se está orientando la estrategia estatal en Guerrero con comunidades que no tienen la experiencia de la CRAC).

 

En tercer lugar, podría pensarse que supuesto el estado de derecho es peligroso ponerlo en cuestión porque crea una situación de caos, anomia, o "ingobernabilidad", opina el ombudsman. Habría que preguntarse si existe estado de derecho cuando el Poder Judicial está mostrando debilidad, contradicción y hasta corrupción en tantos miembros, y viendo que hasta en su más alta esfera no se admitió ningún argumento para demostrar un fraude electoral o haber superado los límites de gastos de un candidato en una campaña política, lesionando los intereses de las mayorías; cuando las policías locales, de los estados y federal, y hasta el Ejército, han sido infiltrados por el narco, como es público, quedando la población inerme ante la violencia de los cárteles; cuando las cárceles son escuela del crimen y no lugar de readaptación de los criminales, etcétera. En realidad si hay algo "muy frágil es la línea divisoria" entre la inexistencia del estado de derecho y su existencia. Por ello las comunidades más pobres y más golpeadas, de manera legítima (según usos y costumbres, y por la definición constitucional de que la soberanía reside en el pueblo), toman democráticamente la decisión de su autoprotección. Y lo han hecho desde 1995 en la CRAC, en armonía con toda la comunidad, habiendo extirpado el crimen y la droga en sus territorios, ejemplarmente. La intervención de la policía oficial, y aun del Ejército, se manifiesta frecuentemente como problemática, porque se ha mostrado como elemento de conflicto, de peligro para la comunidad y de posibilidad de que se "entiendan" con las fuerzas del crimen.

 

En cuarto lugar, se exige que sean entregados por la policía comunitaria los presuntos criminales al Poder Judicial estatal. En la CRAC, desde hace años, se había concedido que las comunidades ejercieran prudentemente la justicia según usos y costumbres, y lo han hecho de modo equilibrado, sabio, y sin mayores conflictos. No son linchamientos o juicios apresurados. Son juicios que van cumpliendo su jurisprudencia ancestral y reciente, y han funcionado. Ahora se exige que entreguen los posibles culpables de crímenes. ¿Tiene realmente el Poder Judicial procesos debidos precisamente definidos para estos casos? ¿No será que muy fácilmente los presuntos culpables serán liberados (como se acostumbra), por falta de pruebas, y las comunidades los vean volver a sus fechorías? Es posible que en esos casos el sistema comunitario de justicia muestre mayor coherencia, pues tiene un conocimiento mucho más completo de las motivaciones de los criminales, y así pueden mejor recabar las pruebas y juzgar apegados a sus costumbres. Grupos de estudiantes de derecho en Acapulco comienzan a estudiar estas cuestiones.

 

Por último, pareciera que la estrategia política en Guerrero es cooptar este movimiento democrático participativo de las comunidades y subordinarlo a las estructuras del estado local, in­corporando esas policías comunitarias a la policía oficial. Ésta desnaturalizaría la experiencia de los pueblos, porque la policía respondería a las órdenes de las estructuras estatales y no a las exigencias de las comunidades. Así, lo logrado se corrompería rápidamente por el deterioro de las instituciones policiales y de justicia en las que el pueblo más pobre sabe que no puede confiar.

 

Es necesario respetar la dignidad y el derecho de las comunidades originarias y campesinas a que ejerzan una autonomía de autoprotección y de impartición de justicia según usos y costumbres democráticas y participativas, que no sólo solucionarán el problema de la seguridad (que el Estado no puede hoy garantizar), sino igualmente serán escuela de democracia que puede ser ejemplar para toda la sociedad campesina y urbana en general. Lo contrario sería implantar un régimen autoritario, una represión generalizada de los movimientos sociales y comunidades originarias, que nos recordarían tiempos pasados que habíamos esperado que no volvieran.

 

Enrique Dussel

* Filósofo.

 

Publicado enInternacional
Viernes, 08 Febrero 2013 08:36

Política de alianzas o hermanamiento

Política de alianzas o hermanamiento

Itacumbú, en 1962, fue el primer campamento de los cortadores de caña de azúcar (cañeros) en Bella Unión, departamento de Artigas, norte de Uruguay. El campamento fue, por un lado, un espacio de convivencia, debate y elaboración colectiva de respuestas de un grupo de cañeros ante el acoso policial y patronal que sufrían. En ese sentido los campamentos contribuyeron a soldar potentes lazos de solidaridad entre oprimidos, condición elemental para afrontar los duros combates que les esperaban.

 

En segundo lugar, a los campamentos llegaron personas de todo el país para apoyarlos en una lucha tan desigual contra las grandes empresas que implementaban formas de trabajo cercanas a la esclavitud. Acudieron estudiantes, obreros, cooperativistas, profesionales, sacerdotes franceses y comunidades católicas, que convivían en el campamento y en casas de familias de la localidad. Trabajaron junto a los cañeros levantando la policlínica, tarea que demandó tres años de trabajo colectivo, y realizaban tareas culturales, recreativas y cursos de formación.

 

Los campamentos de los cañeros, agrupados en el sindicato de nombre UTAA (Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas), deben mucho a la inspiración de su líder, Raúl Sendic Antonaccio, aunque la forma-campamento ya era y seguirá siendo un modo de acción de los oprimidos en muchos lugares del mundo. La experiencia vivida por centenares de jóvenes, y no tanto, en los campamentos cañeros fue decisiva en la conformación de un vasto movimiento de liberación nacional que detonaría años después. Fueron escuelas de autoformación popular, antes de que naciera la educación popular y muchísimo antes de que ésta fuera codificada como "método" de trabajo por las ONG afines a las políticas de "combate de la pobreza" en línea con el Banco Mundial.

 

Lo sucedido hace medio siglo entre cañeros y jóvenes citadinos no fue algo excepcional aunque, debe reconocerse, no sucede todos los días. Algo similar está sucediendo en Chile entre los sectores más activos y autónomos del pueblo mapuche y los estudiantes organizados en torno a la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES). Decenas y luego cientos de estudiantes liceales comenzaron a poblar las marchas mapuches y crearon en el seno de la asamblea "una comisión especial para trabajar en forma directa con los mapuches", como explican algunos de sus integrantes.

 

Los estudiantes mapuches están también organizados y ambos colectivos apoyan a las comunidades militarizadas en el sur chileno. Los vínculos entre los dos movimientos más importantes del país se profundizan de forma capilar, participando en acciones y en algunos casos acudiendo en pequeños grupos a las comunidades para, simplemente, estar, acompañar, aprender, apoyar. No creo apropiado denominar a este tipo de vínculos "solidaridad", ya que se trata de una relación sujeto-objeto en el que una parte decide, cuando y como le parece, apoyar, del modo que considere adecuado, a otros y otras a mayor o menor distancia. Pero sin moverse del lugar material y simbólico que ocupa.

 

Lo que sucede en el Chile actual y sucedió hace medio siglo en Uruguay, y tantas y tantas veces en tantos abajos, es otra cosa. Prefiero llamarle "hermanamiento". Es un vínculo entre iguales, entre dos sujetos que construyen una nueva realidad, material y simbólica, moviéndose ambos del lugar que ocupaban. Eso supone autoaprendizaje colectivo sin alguien que enseñe y otro que aprende, sino algo mucho más fuerte: la construcción de algo nuevo entre todos y todas los que participan en la experiencia de vida, algo que no pertenecerá a unos y otras porque es un resultado colectivo.

 

Esto no pasa por llevar cosas a quienes se supone que las necesitan porque tienen alguna "carencia". La fuerza motriz de este hermanamiento no es ayudar, algo que nunca se sabe bien qué es, sino crear. No es ni dar ni recibir. Históricamente, ha sido el camino de los de abajo para construir movimientos rebeldes, no para ganar elecciones, sino para crear un mundo nuevo, algo que pasa inevitablemente por la destrucción del sistema capitalista y militarista actual.

 

En Chile, los estudiantes secundarios han transitado un camino empinado en dos años de masivas movilizaciones. Comenzaron con demandas a favor de una educación gratuita y de calidad para poner en pie, ante las elecciones municipales de octubre, la campaña Yo no presto el voto, llamando a la abstención. El 60 por ciento se ausentó de las urnas, mostrando el alto grado de desprestigio del sistema político. La combatividad y radicalidad de los estudiantes, la valentía demostrada al enfrentar a los Carabineros en la calle y al conjunto del sistema de partidos, su creatividad y persistencia en el tiempo, los han convertido en un actor central en el escenario chileno.

 

El movimiento mapuche, como señala Gabriel Salazar en su reciente Movimientos sociales en Chile, hace un tipo de política que "no se rige por la Constitución (...) ni se constituye como partido político; ni acopla su ritmo al calendario de elecciones, ni pretende devenir en poder parlamentario". Tampoco disputa "la conquista de un 'cargo' (fetiche de poder) en el Estado". La política para los mapuches es "el cuidado de un 'pueblo' sobre sí mismo. De la 'vida' sobre sí misma...Y todo eso es, sin duda, una tarea de toda la comunidad, no de uno que otro individuo. Por eso es política, y a la vez, soberanía". En suma, "viven luchando y luchan viviendo".

 

Llamar "política de alianzas" al vínculo entre dos sujetos parece no sólo insuficiente, sino pretende nombrar con palabras del arriba las relaciones entre los abajos. La política de los primeros se rige por la "correlación de fuerzas", concepto que no puede disimular su hechura con base en cálculos mezquinos de intereses inmediatos. Hablemos entonces de hermanarnos, de hacernos carne y sangre, y barro. Para hermanarnos, nos juntamos, nos mezclamos, nos enredamos, nos mestizamos; dejamos de ser para seguir siendo en, y con, otros.

 

Raúl Zibechi

Publicado enInternacional
Ni mayor equidad ni más y mejor calidad del empleo

Más allá de la propaganda diaria, los datos son elocuentes: la economía colombiana no copa las expectativas proyectadas desde el alto Gobierno.

 

Por si hay duda, los datos son elocuentes: el 2012 terminó con una fuerte desaceleración. En su segundo semestre el crecimiento económico terminó con una cifra inferior a la esperada, y con tendencias que no dejan de ser preocupantes sobre lo que podría ser su desempeño para el 2013, en un entorno que muestra signos, en lo nacional e internacional, de incertidumbre e inestabilidad.

 

En el ámbito internacional no se advierten signos claros de llegar a una recuperación sostenida de la crisis de los países de Europa y los EEUU, a los que sin duda se encuentra atado nuestro dinamismo y crecimiento económico, así por parte de algunos sectores se afirme que frente a ella estamos blindados.

 

En el ámbito interno, el crecimiento del tercer trimestre del 2012 presentó una contracción del 0,7 por ciento con respecto al trimestre inmediatamente anterior, y un incremento de tan solo el 2,1 por ciento, contra el 7,5 por ciento obtenido en el mismo periodo del 2011. El crecimiento total acumulado al mes de septiembre fue del 3,9 por ciento, cifra que se espera se mantenga al final del año, contra un pronóstico inicial de alrededor del 5 por ciento que fue el pronosticado (1).

 

Pero más sintomático es el hecho de que los indicadores al mes de septiembre reafirman la tendencia de los últimos años, de una economía cuyo crecimiento sigue sostenido sobre el protagonismo del sector minero, cuyos efectos adversos sobre los otros sectores son de sobra conocidos, como consecuencia de la presión revaluacionista que el mayor ingreso de divisas produce sobre la tasa de cambio: la conocida Enfermedad Holandesa. (Ver Bernardo García, p. 10).

 

En efecto, mientras que al mes de septiembre de 2012 el crecimiento del sector minero fue de 7,2 por ciento, el sector agropecuario lo hizo a una tasa de apenas el 2,1 por ciento, la construcción al 0,6 por ciento y la industria manufacturera decreció en -0,1 por ciento. Datos elocuentes, aún si se tiene en cuenta que los últimos de estos sectores son los que por décadas han tenido el mayor potencial generador de empleo, contra un escaso y casi nulo del sector minero y de hidrocarburos.

 

De mantenerse este perfil productivo, la economía estará cada vez más lejos de alcanzar la meta de superación de las elevadas cifras de desempleo estructural, que aún se conservan alrededor del 10 por ciento; pues si bien el 2012 dejó ver al respecto una leve reducción, 1,6 puntos entre noviembre del 2011 y del 2012, el resultado se desdibuja por la presión hacia arriba de las tasas de informalidad, que ya bordean el 65 o 70 por ciento del total del empleo generado en la economía.

 

Economía prospera y boyante, una de las más importantes de América Latina, dice el Gobierno. Pero todo indica que su confianza será efímera, pues de mantenerse el ritmo que traen las cifras, las perspectivas para el 2013 no pueden ser las más optimistas, cuando se augura un crecimiento que en el mejor de los casos no irá más allá de 3,5 por ciento o 4 por ciento; es decir, con una economía en la que seguirá aplazada la posibilidad de lograr no sólo índices más elevados y sostenidos de crecimiento, sino también de una mejora en la cantidad y la calidad del empleo, y en general de las condiciones de vida en especial de las personas de más bajos ingresos.

Más para los ricos

 

Lo anterior pese a que fue precisamente con la idea de superar estas situaciones que el año cerró con la aprobación de la reforma tributaria en el Congreso de la República. Una reforma en la que el empeño del Gobierno estuvo dirigido a reducir la carga tributaria de las grandes empresas, justamente con el ya mítico argumento de que es la manera de estimular la generación y formalización del empleo, además de lograr que la sociedad avance hacia mayores condiciones de equidad.

 

Lo cierto es que el texto finalmente aprobado estuvo lejos de cumplir con el requisito de progresividad que demanda el actual sistema de tributación para el logro de mayor equidad en Colombia, y tampoco son convincentes los argumentos sobre los que se soporta la idea de que se avanzará hacia una mayor y mejor calidad del empleo.

 

En el primer caso, porque lo que se hizo fue acordar una serie de medidas que terminaron aumentando las ventajas de los grandes capitales y los sectores de más altos ingresos, a quienes no sólo se les mantuvo los regímenes de excepción sino que se les otorgaron beneficios adicionales. En el segundo, porque no es del todo cierto el argumento de que una mejora en la cantidad y la calidad del empleo dependa estrictamente de las condiciones de la oferta, en este caso de los costos de la mano de obra, sino de la configuración de un perfil productivo que promueva y estimule efectivamente el crecimiento de la demanda agregada en la economía.

 

Se estableció, así, una reducción del impuesto de renta del 33 al 25 por ciento para las personas jurídicas, y una disminución del 13,5 de los costos de los parafiscales, que pasaron del 29,5 al 16 por ciento. Se redujo asimismo el impuesto a las ganancias ocasionales, en especial los que se refieren a herencias y donaciones, y a la venta de activos poseídos por más de dos años. Estos últimos fueron disminuidos del 30 por ciento al 10 por ciento en el caso de venta de sociedades y del 10 por ciento en el caso de venta de activos. Gabelas para los más pudientes, que son los que al fin y al cabo incurren en este tipo de transacciones.

 

No se tuvo en cuenta en cambio las modificaciones que se requiere hacer al pago del impuesto predial, uno de los más regresivos y en donde se protege particularmente a los grandes propietarios, muchos de ellos de tierras improductivas, con todo lo que implica como freno al desarrollo rural o la concentración del suelo urbano. No hubo tampoco modificación sobre el elevado valor de pensiones de que goza un pequeño grupo de privilegiados, las cuales se mantuvieron exentas, lo que significa que serán ellos los que continuarán apropiándose de la mayor porción de los recursos que por este rubro se causan al Estado.

 

En el caso de la reducción de los parafiscales como alternativa para la generación y formalización del empleo, lo que seguro harán los empleadores será aprovechar los nuevos diferenciales a favor para incrementar aún más sus márgenes de ganancia. Por demás, porque así sea menor el costo que les corresponde asumir, continuarán considerándolo como una carga onerosa para sus empresas, y porque no hay tampoco imperativos que les exija compensar las atenciones que a través de la reforma les ha hecho el Estado.

 

Pero lo más probable es que en el mediano o corto plazo el Estado tendrá que afrontar los costos de la reforma, en particular por cuenta de la disminución de los parafiscales, lo que afectará los ingresos con que hasta el 2012 se financiaba el Sena, el Icbf y se aportaban recursos para la salud. No menos por la reducción del impuesto a la renta, que pesará seguramente sobre otros gastos del Estado y que, como suele suceder en el marco de las medidas neoliberales que han orientado las reformas de los últimos años, terminará afectando, de manera especial, los gastos sociales.

 

Lo anterior, aun con el supuesto de que dichos costos serán nivelados con los nuevos impuestos incluidos en la reforma, como el de la Contribución de Renta Empresarial para la equidad CREE, que tendrá un monto que equivale al 8 por ciento del valor final de las utilidades obtenidas por las empresas, que en teoría compensa los ocho puntos menos que se dejan de cobrar por concepto del impuesto a la renta.

 

Lo que no se advierte es que, al estar atados a las utilidades, la certeza sobre la obtención de estos recursos deja un elevado grado de incertidumbre: ¿qué pasa si en condiciones adversas como las que se presagian las empresas no llegan a reportar utilidades, o al menos no dentro de los márgenes esperados por el gobierno? ¿De dónde saldrán estos recursos? ¿Qué efectos se espera sobre el tan buscado equilibrio fiscal? y, para ello, al final, ¿quién pagará los platos rotos?

 

Otro elemento que contradice el espíritu de la reforma fue la creación del Impuesto Mínimo Alternativo Nacional IMAN, que a partir de un valor base gravará la renta de personas naturales, con montos entre el 5 y el 16 por ciento, de acuerdo con el valor de sus ingresos. Aunque se asigna a éste cierto tono de progresividad, lo cierto es que aumentó sobre todo los gravámenes para los asalariados de sectores medios, carga impositiva que al final terminará reflejándose en una mayor contracción de la demanda, y que en términos de progresividad es contrasentido cuando al mismo tiempo se desmontaron gravámenes a los sectores de más altos ingresos.

 

No queda duda, entonces, como siempre, el gobierno de turno favorece a los más ricos. De manera que, ni mayor equidad ni opciones todavía claras de más y mejor calidad del empleo para este y los próximos años.

La ruta

 

No, si no se asume que lo que se requiere es, por un lado, decisiones políticas sobre reformas que lleven, en verdad, a revisar las condiciones de inequidad que siguen pesando sobre la sociedad colombiana: alta concentración de la propiedad de la tierra, subutilización o uso inadecuado de la misma; persistencia de estructuras tributarias regresivas, bajos niveles de remuneración para los sectores asalariados, etcétera; que se reflejan, sin duda, en el desempeño y el balance de su desenvolvimiento económico.

 

Por otro, medidas encaminadas a diversificar la base productiva nacional, que promuevan el desarrollo de la industria manufacturera y de sectores como el de la construcción, infraestructura, agrícola y pecuario; que lleven a reversar el proceso de reprimarización en que ha estado sumida la economía en lo últimos años, debido al protagonismo del sector minero, con las consecuencias adversas ya referidas.

 

Respecto de esto último, es urgente la revisión y reorientación al destino de la inversión extranjera, de manera que no continúe esterilizando el crecimiento económico y llevando a la parálisis de los sectores en los que se suele tener las mayores expectativas de crecimiento sostenido y con mayor potencial generador de empleo.

 

Hay que dar este giro. El país no puede seguir anclado a la dependencia de sus recursos naturales cuyos efectos, además, sobre el sistema medioambiental y las dinámicas sociales de las regiones, en las que predominan, han sido igualmente inconvenientes.

 

Si el dogma neoliberal es el que sigue deambulando sobre las cabezas de nuestros rectores de política económica: libre mercado, apertura indiscriminada, bajos salarios, recorte del gasto social del Estado, preeminencia de los intereses del sector privado, ojalá extranjero, etcétera, las perspectivas de mejoramiento seguirán siendo inciertas y la idea de una sociedad más justa, equitativa y en paz serán otra quimera.

 

* Orlando Ortíz Medina es economista de la Universidad Nacional de Colombia y Magister en Estudios Políticos de la Pontificia Universidad Javeriana. Ha trabajado durante varios años en proyectos de Derechos Humanos y como consultor independiente en diferentes áreas de investigación, formulación, evaluación y seguimiento de proyectos con comunidades urbanas y rurales de diferentes regiones del país.

1 http://www.dane.gov.co/files/ses/ses_2013/indicadores_coyunturales_ene5_2013.pdf

Publicado enEdición N°187
Botar el viejo modelo para reciclar la ciudad

El anuncio del actual gobierno bogotano de retomar bajo su mando un tema trascendental para todo poblado, como el de las basuras, obligó a políticos que por décadas se han beneficiado de las arcas colectivas, y a los negociantes que anidan a su sombra, a evidenciar sus intereses. Los medios oficiosos, sus aliados, avivaron el fuego, evidenciando tropiezos y errores de los funcionarios públicos a la hora de hacer realidad este giro estratégico.


De quién es la culpa de tales tropiezos: ¿improvisación operativa y administrativa para manejar las siete mil toneladas diarias de residuos que se producen en la capital del país? ¿Una ciudadanía poco consciente del problema ambiental en medio del cual vive? ¿Presiones coaligadas de poderes nacionales y locales, adjuntos a los medios de comunicación? Más allá de cuál sea la respuesta, y tras varias décadas de neoliberalismo que han recargado a la comunidad con altas tarifas y dudosa calidad y eficiencia en los servicios, es necesario que el Estado intervenga y controle todos aquellos temas estratégicos que afectan a la sociedad, garantizando en todos y cada uno de ellos la participación, debate y control ciudadano. En este caso es sustancial la presencia de todas aquellas personas dedicas al reciclaje callejero.

 

 

El anuncio en agosto pasado del alcalde Gustavo Petro de cambiar el modelo que durante las dos últimas décadas benefició a los empresarios privados con la recolección de la inmensidad de residuos que cada día generan los cerca de 8 millones de habitantes de la urbe capitalina, más la multitud de restaurantes y empresas instaladas en su geografía, cayó como fuego sobre las chequeras, sobre los 120.000 millones de pesos que en el último año recibieron los mismos que por años se han lucrado al prestar un servicio público pero con visión y prioridad privada.

 

Cuando se conoció la intensión del Alcalde de reemplazar los operadores privados del servicios de aseo, la misma élite bogotana se preguntaba si lograría un modelo más eficiente de recolección que tuviera el favor de la opinión ciudadana. Argumentos para el cambio no faltaban: el costo excesivo de las tarifas –sin el aprovechamiento del material reciclable–, el fallo de la Corte que exige incluir a la población recicladora en el programa de basuras de la ciudad, la necesidad de que los temas estratégicos que afectan a la población sean asumidos por los entes públicos, la problemática medioambiental que pese a su impacto aún no merece la atención del conjunto social, el consumo desaforado causa de la inmensidad de los desechos que se generan en la ciudad, etcétera.

 

Aspectos, todos estos, de enorme importancia. Consciente de ello, el gobierno distrital quiso retomar el asunto de las basuras como agenda estratégica, bautizada como "Bogotá Basuras Cero". Pero una cosa es el deseo y otra la realidad. Ante el anuncio oficial de crear una empresa para recoger la basura, dejando a un lado a las empresas privadas que por años se habían encargado de prestar el servicio1, las presiones de todo orden no se hicieron esperar. Los medios de comunciación hicieron eco a los intereses privados, develándose de inmediato la fragilidad de la actual administración capitalina –cuyos funcionarios se enredaron en las explicaciones de lo que se pretendía acometer–, pero sobre todo su débil relacionamiento con las mayorías de la urbe o su alejamiento real de la ciudadanía (la cual no fue concitada a la movilización en ningún momento), y la falta de apropiación que los temas ambientales tienen en la población colombiana.

 

Ante esta realidad, el plan original de la actual alcaldía comenzó a tambalear, y comenzó a manejarse un conjunto de planes o juego de facetas.

 

El ciento por ciento

 

El Plan A, que iniciaría el 18 de diciembre, pretendía concentrar bajo su control toda la operación para la recolección de los residuos que se generan día a día en la ciudad. El mismo partía de la base del convenio interadministrativo entre el Acueducto (EAAB) y la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp). La operación del servicio se prestaría por una empresa filial del Acueducto ya que era imposible hacerlo por él mismo. Los recursos para la compra de vehículos salen del Acueducto, pero la compra debía hacerse por licitación según los órganos de control político. En tiempos de espera la Administración verifica que se podía contratar directamente. Finalmente se adquieren con Daewoo y Navitrans 275 vehículos por un valor de 76.000 millones de pesos entre compactadores de diferentes yardas, volquetas sencillas, de dobletroque y otras con brazo mecánico. Pero ante el imprevisto de una licitación, era imposible contar con la disponibilidad de las máquinas para la fecha estipulada por la finalización de contratos de casi todos los operadores privados del servicio de aseo. Esos vehículos sólo se verán en la ciudad hasta mediados de abril de 2013.

 

Esta pretensión oficial (que recupera para el estado un servicio que nunca dejó de prestar, y pone en marcha una política ambiental de prevención y educación hasta ahora inexistente), despertó los más diversos intereses desnudando que el capital no está dispuesto a dejar fuera de sus bolsillos los jugosos dividendos que genera una ciudad que congrega millones de personas en su mayoría puntuales al tributar cada que les llega la factura de cobro.

 

El 52 por ciento

 

Entonces, ante los imprevistos, presiones e inconvenientes, surge el Plan B: renegociar su continuidad con las actuales empresas prestadoras del servicio (ver La renegociación), garantizando para la ciudad el 52 por ciento del mismo, para lo cual se crea la Unión Temporal Districapital la cual alquila 160 compactadores de Fort Lauderdale en Florida (EE.UU.).

 

Entre la demora en los muelles Contecar de la Zona Industrial de Mamonal –Cartagena–, y el bombardeo mediático el alcalde reconsidera y reduce a 70 compactadoras el total de vehículos por alquilar. Pero con la impaciente espera de quién ve vencer los plazos por la demora en papeles y trámites de importación, el proceso de limpieza y descontaminación, junto con la revisión tecnomecánica, se entera que los primeros vehículos llegarían a Bogotá sólo hasta el 12 de enero. El tiempo se agotó y la presiones –lucha de poderes– no cesan. El gobierno nacional a través de la Superintendencia de Servicios Públicos, la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría muestra sus cartas, las cuales llegan incluso hasta llamar a indagatoria al mismo jefe del gobierno capitalino, amenazándolo con abrirle causa.

 

Mientras tanto, el 21 de noviembre cuatro funcionarios de Industria y Comercio se hacen presencia en el Acueducto para una indagación preliminar porque supuestamente se está "violando el principio de la libre competencia", y logran información física y electrónica confidencial entre gerente y alcalde. Al mismo tiempo el superintendente Pablo Felipe Robledo declara que la Alcaldía estaba negando información o era parcial. Y en entre telones, o sin ellos, Gina Parody, la ficha que ha colocado el santismo para recuperar la alcaldía mayor de Bogotá para las huestes tradicionales, tensiona la opinión pública.

 

Con arrestos, en un tome y dame digno del momento vivido, el alcalde resiste y se acuerda de los movimientos sociales. El 21 de noviembre se queda en las instalaciones del acueducto y con un discurso desafiante logra una mesa de diálogo directa con el presidente Santos, en la cual se logra que el ejecutivo nacional acepte y apoye el proyecto de basuras en curso. Un proyecto de traslado del Centro Administrativo Nacional, hacia el centro de la ciudad, y el cambio del proyecto de vivienda en el "centro ampliado" queda sobre la mesa. A su vez, la Consejera para Bogotá, por orden de su jefe inmediato, baja el tono a las críticas, dejando la campaña por la alcaldía para otro tiempo.

 

La renegociación

 

Pero los acuerdos no solucionaron todo. Las presiones continúan y las improvisaciones no dejan de evidenciarse. De esta manera, en proximidad al 18 de diciembre, en una situación de emergencia llegó el desesperado Plan C: compartir la cobertura con las empresas Lime y Aseo Capital (48% de la ciudad) quienes aceptan reducir en un 4 por ciento el cobro de las tarifas. Y de parte de la nueva empresa de aseo distrital cubrir las 12 localidades que le son adjudicadas, con 479 volquetas, y un personal mermado que recogió en su primer día de labores apenas 1.100 toneladas. Operación que tiene que enfrentar, de inmediato un nuevo ataque, esta vez del Superintendente de Servicios Públicos –César González– que acusa que las volquetas no estaban autorizadas para la recolección, y a renglón seguido el del Personero Distrital, Ricardo Cañón, "preocupado" por la modalidad de contratación y el pago de los empleados de la nueva empresa distrital de basuras.

 

A la sombra de todos ellos, y como megáfono de las voces que se acumulan en el subfondo de la rica y rancia Bogotá, empieza la agitación por la revocatoria del alcalde. Como vocero del proceso colocan al comodín Miguel Gómez, Representante a la Cámara adscrito al Partido Conservador, el mismo que dirigió su abuelo Laureano Gómez.

 

Ante este panorama de persecución y "eficiencia" de todas las entidades de control, no sobra preguntar: ¿dónde estaban éstas –y los medios masivos de comunicación– a la hora de hacerle seguimiento a las empresas que hasta ahora prestaron el servicio de aseo, todas ellas con señalamientos y quejas de la comunidad por la precariedad y abusos en el servicio que prestan y tarifas que cobran? Este es un solo lunar, pues, como se sabe, la corrupción campea y el silencio se impone.

 

¿De dónde sale tanta basura?

 

La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) estableció en un informe a diciembre de 20112, que de las 2.350 toneladas de basura que se producen en las áreas residenciales de la ciudad, la mitad (52%) la componen alimentos no preparados y un 8,50% comida que está cocinada.

 

Pero no solo allí se derrocha comida. Corabastos comercializa cerca de 12.500 toneladas de alimentos al día, la cantidad de residuos sólidos que bota oscila entre 100 - 120 toneladas diarias3. De toda esa cantidad que sale para el botadero, un 70 por ciento está compuesto por alimentos en frutas, verduras y hortalizas que se pierden. Esa misma masa orgánica degradable en estado de humedad es el principal productor de gases y lixiviados contaminantes debido a los procesos por descomposición. También es alarmante la cantidad de material altamente contaminante en las áreas residenciales (residuos higiénico sanitarios) que representa más de una décima parte el total de la basura (11.62%).

 

Entonces la administración cree que con una invisible campaña para enseñar que en la bolsita blanca va papel, cartón, vidrio, plástico, empaques y metal, puede cambiar la situación. Es decir, se queda en la superficie del problema sin ir a la fuente del mismo (ver Álvaro Sanabria, p. 6).

 

Campaña inane, pues en la misma administración hay un manejo deficiente de los residuos. Veamos: de las 39 plazas públicas y privadas de la ciudad, entre minoritarias o mayoritarias cada una genera de 2 a 80 toneladas mensuales de residuos orgánicos, más o menos 32.983 toneladas (año 2010)4. Incluso la mayoría presenta deficiencias en la adecuación de espacios para el manejo adecuada de estos residuos. El programa de aprovechamiento está tan lejos que incluso en las áreas institucionales y oficinas del Distrito, a pesar de los planes de reciclaje como el PIGA, sigue siendo el papel y el cartón los mayores contenidos dentro de las basuras.

 

En estas circunstancias, tomando en cuenta además el problema de los rellenos sanitarios y el de la población que se rebusca la sobrevivencia en medio de los desechos de los hogares –en su mayoría excluidos del modelo de sociedad dominante–, lo que la población de Bogotá tiene ante sí no es solamente el problema de los desechos, quién los recoge y entierra en un extremo de la ciudad, sino el complejo tema de la cultura del consumo, el modelo de producción, la problemática medioambiental, el modelo de organización y relacionamiento social, la vitalidad estratégica de lo público, la relación público-privado, en fin, el tema que está ante todos es: ¿qué vamos a hacer para que el modelo de producción vigente, y su agresivo sistema de comunicaciones, prosigan de manera ciega hacia la autodestrucción de la humanidad?

 

1 Las empresas Ciudad Limpia, Aseo Capital, Lime y Atesa.

2 Caracterización de los residuos sólidos residenciales generales a la ciudad de Bogotá. D.C. 2011.

3 Información suministrada por Miguel Gómez, Gerente de la UT Residuos Verdes, firma encargada de los residuos sólidos de CORABASTOS.

4 Programa para la Gestión de los Residuos Sólidos Orgánicos para La ciudad de Bogotá, D. C. Versión 2. Marzo 2010.

 

Publicado enEdición N°187
Martes, 22 Enero 2013 15:50

Las encuestas dicen...

Las encuestas dicen...

Las encuestas dicen que el 17 de febrero de este año Rafael Correa podría ser reelegido presidente de Ecuador, incluso en primera vuelta. El problema es que las encuestas son poco confiables (1). En abril del 2011, por ejemplo, el segundo sondeo de la encuestadora Cedatos respecto a las tendencias de voto de la consulta popular del siguiente 7 de mayo, estimó que el voto para el SI (es decir para Rafael Correa y su partido, Alianza País) rondaría un promedio de 61 por ciento para las 10 preguntas frente al 38 por ciento para el NO. Estos eran los datos.

 

Puede que tan alentadora perspectiva propiciara que los oficialistas bajaran la guardia, pero más allá de cualquier explicación, la verdad es que los resultados distaron de las estimaciones de Cedatos y de otras encuestadoras. En ningún caso superaron el 57 por ciento y en la Pregunta 9 –sobre la formación de un Consejo de Regulación de Medios–, solo lograron el 51.68 por ciento (2) (cabe decir que en este caso el resultado fue influido por una masiva campaña por el NO realzada durante los meses previos por los medios de comunicación privados (3). Con el beneficio del tiempo se certifica que el triunfo del SÍ en todas las preguntas fue un éxito, pese a que los porcentajes resultaron, en ese momento, decepcionantes para Correa y su equipo (4). Quizás su momento más vergonzoso fue, la noche del voto, haber celebrado con euforia los excelentes resultados de una encuesta 'en boca de urna' que luego resultó ser completamente errónea.

 

Los deslices de mayo 2011 habrán tenido su impacto. Es dudoso que esta vez el Gobierno se descuide, no importa lo positivo que sean las encuestas; al mismo tiempo las empresas encuestadoras se cuidarán más al momento de presentar sus datos, en un intento por recuperar en algo su evidente pérdida de credibilidad.

 

Los siete magníficos

 

Son siete los candidatos que se atreven a desafiar a Rafael Correa y su máquina electoral. La mayoría, cinco, no tienen la mas mínima posibilidad de ganar y están en la contienda, o para posicionarse a si mismo (Mauricio Rodas), o a su partido (Norman Wray), o para intentar salvaguardar sus curules en la Asamblea Nacional (ex presidente Lucio Gutiérrez y Nelson Zavala (5)). En cuanto al quinto, Álvaro Noboa, este magnate bananero y figura cómica que se postula por quinta vez a la presidencia –intentando acumular votos con regalos de todo tipo: vehículos, casas, pelotas de futbol– tiene una disputa con el Servicio de Rentas Internas respecto a una deuda de 90 millones de dólares por impuestos impagos, y ve la campaña como oportunidad para vengarse.

 

De los tres candidatos restantes, Rafael Correa sostenido por una economía boyante y un alto presupuesto social, es el favorito; mientras Guillermo Lasso y Alberto Acosta son los que más posibilidades tienen de llegar a una segunda vuelta, aunque sería una sorpresa de grandes proporciones si lo logran.

 

Según las últimas encuestas (6) Correa cuenta con entre el 38% y el 60,6% del voto, frente a Lasso (11,2% a 25%) y Acosta (2,8% a 8%). No se sabe qué datos maneja la campaña del banquero Lasso, (candidato quizás mirando hacia el sur oeste: es decir, la alcaldía de Guayaquil), pero fuentes cercanas a la campaña de Acosta –candidato para la Unidad Plurinacional o unidad de izquierdas–, aseguran que el apoyo para su candidato ronda un 14% frente al 35% de Rafael Correa.

 

Para Acosta ese escenario luciría mucho más positivo, pero aún dista mucho de lo que necesita para forzar una segunda vuelta electoral. Según la Constitución, Art. 143, si el/la candidato/a con más votos, supera el 50% del voto válido (sin tomar en cuenta los nulos y blancos) o supera el 40 por ciento con una ventaja de más de 10 por ciento frente al candidato segundo más votado, es elegido en primera ronda.

 

La debilidad de Lasso, la ventaja de Acosta

 

Si Acosta tiene posibilidades de disputar una segunda vuelta con Rafael Correa, según los números Guillermo Lasso, que reunirá la mayoría de los votos del sector empresarial-neoliberal, representaría un oponente más fuerte para el actual mandatario. No obstante, este expresidente ejecutivo del Banco de Guayaquil sufre de un alto nivel de rechazo entre la población en general y tendrá que superar dos barreras importantes: primero, el actual discurso dominante, pro estado y anticapital (7) (pese a que sea una realidad parcial, esto sí es un logro tanto de Correa como de Acosta) y, segundo, su vínculo con la administración de expresidente Jamil Mahuad cuando sirvió de Super Ministro de Economía y Gobernador de la Provincia de Guayas. Fue durante el mandato de Mahuad que la economía se desplomó: las cuentas bancarias fueron congeladas, el 70 por ciento de las entidades financieras del país quebraron (8) y varios banqueros se dieron a la fuga (9). Los desastrosos impactos del denominado 'feriado bancario' no han sido olvidados y a pesar de la sonrisa y su estilo suave, hasta paternal, es muy difícil ver a Lasso con verdaderas opciones de alcanzar una segunda vuelta.

 

Acosta no cuenta con las mismas desventajas y por eso, si hay una sorpresa, podría tomar la forma de este expresidente de la Asamblea Constituyente, y principal responsable de la Constitución de Montecristi (2008). Reconocido internacionalmente como economista de izquierda, éste, una vez amigo y hasta mentor de Correa (10), alcanzó altos índices de popularidad mientras dirigía el debate alrededor de la nueva carta magna. Debido a ello, y su estilo consultativo (11), fue obligado a renunciar al cargo y dar paso a Fernando Cordero, hombre más alineado con las ideas del Presidente Correa, y luego dos veces Presidente de la Asamblea Nacional. Es una cruel ironía que ahora Acosta sea tachado de traicionero por gente de Alianza País, organización que el mismo Acosta ayudó a fundar, y que lo acusen de haber abandonado el proyecto por insistir en el cumplimiento de la Constitución y los principios iniciales de la 'Revolución Ciudadana'.

 

Si bien no sufre de inconvenientes tan serios como Lasso, Acosta no está libre de impedimentos. Más que la Unidad Plurinacional, es visto como el candidato del Movimiento Popular Democrático, partido marxista leninista conocido por sus pasadas tácticas estalinistas, y de Pachakutik (12), partido indígena ligado a la CONAIE que el día de la revuelta policial, emitió a las 10.30 de la mañana un boletín de prensa pidiendo la renuncia de Correa (13). La representante más conocida de Pachakutik es la 'controversial' Lourdes Tiban (14), mujer que solo con generosidad podría ser clasificada de izquierda.

 

Si Acosta tiene una ventaja, es su evidente capacidad de orador (que no se traduce necesariamente en una gran presencia mediática) y el trabajo de hormiga que él y su equipo han hecho para difundir ideas y planes en la calle, en mercados, en comunidades indígenas, estadios de fútbol y arenas populares. Según las encuestas sus posibilidades son pocas, pero existe una variable importante: el campo, donde los encuestadores no penetran y es aquí donde Acosta, con su cercanía a la CONAIE (15) posiblemente encontrará una inesperada fuente de apoyo. El verdadero impacto se conocerá el 17 de febrero.

 

El verdadero valor de la campaña de la Unidad Plurinacional

 

Ganar sin ganar es una expresión que tiene mucha relevancia para la Unidad Plurinacional. Es la justificación principal para una campaña presidencial que va contra la marea del correismo y todas las ventajas de las que goza un oficialismo aún aplaudido por gran parte de la población.

 

Mostrar un buen nivel de apoyo popular será una victoria, no para el odio a Rafael Correa que, por desgracia, motiva a algunos de los seguidores de Acosta, sino para las ideas positivas y progresistas en las que él mismo cree. Otra victoria seria evitar el total desmoronamiento de la izquierda frente a la ola verde de Alianza País, posicionándola con opciones hacia el futuro.

 

Y es precisamente en el futuro donde se encuentra la verdadera promesa de la Unidad Plurinacional. Resolviendo diferencias institucionales y protagonismos personales, que claramente no es poca cosa, una agrupación de esta naturaleza podría tener un impacto importante en la vida electoral del país. Tal influencia no se logrará de inmediato, implica años de trabajo y tendrá que esperar el desgaste del modelo correista y, quizás, sobrevivir a una reacción derecha-neoliberal ayudado por Estados Unidos antes de llegar a su punto máximo.

 

La espera podría ser una ruta, pero sin imaginar que solo a través del sistema electoral se puede lograr cambios profundos. La experiencia del gobierno de Rafael Correa y Alianza País, con su pragmatismo, muestra claramente los límites internos y externos de la estrategia.

 

* Editor de la revista virtual Lalineadefuego.info

1 Ver: El Viejo Cuento de las Encuestas. por Kintto Lucas http://lalineadefuego.info/2012/11/15/el-viejo-cuento-de-las-encuestas-por-kintto-lucas/ . En Colombia la poca credibilidad de los encuestadores también se puso en manifiesto en los últimos comicios presidenciales, cuando contra toda prognosis Juan Manuel Santos logró una victoria aplastante frente a Antanas Mokus.

2 CONSEJO NACIONAL ELECTORAL. RESULTADOS DEL REFERÉNDUM Y CONSULTA POPULAR 2011. http://www.lexis.com.ec/webtools/biblioteca_silec/Documentos/Noticias/RESULTADOS%20DEL%20REFERENDUM%20Y%20CONSULTA%20POPULAR.pdf

3 La Ley de Comunicación aun no se aprueba en la Asamblea Nacional por falta de mayoría.

4 No es siempre tan sencillo ganar un referéndum, como pudo apreciar Álvaro Uribe, uno de los presidentes colombianos más populares de la historia, que perdió una consulta popular en 2003.

5 Pastor evangelista, Zavala es candidato para el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) cuyo líder, ex Presidente Abdalá Bucaram, es exiliado en Panamá desde ser derrocado en 1997.

6 De 'Market' 'Perfiles de Opinión' 'CEDATOS', y 'Opinión Pública' entre el 15 de noviembre y el 21 diciembre del 2012.

7 Hasta Álvaro Noboa, el magnate bananero, se autoproclamó hombre de 'centro izquierda'

8 Los activos del sistema cayeron de $9.478 millones en 1998 a $5.153 millones en el 2000 mientras la cartera vencida subió de 5% a 38% en el mismo período. Revista del Centro Andino de Estudios Internacionales. Nº. 1, (1;)2001 La crisis bancaria ecuatoriana ¿una crisis diferente? Daniel Mancero. http://repositorio.uasb.edu.ec/bitstream/10644/2010/1/RCI-01-AV-Mancero.pdf

9 Algunos siguen en el exterior. Los hermanos Isaías del Filanbanco y Nicolas Landes del Banco Popular también condenados por una corte colombiana. http://www.elnuevoempresario.com/noticias_89173_ex-gerente-del-banco-popular-nicolas-landes-es-condenado-por-corte-colombiana.php

10 Correa dijo a Acosta al nombrarle Presidente de la Asamblea Constituyente "aquí tienes al primer acostista del país".

11 Existía también preocupación por parte del gobierno respecto al paso lento de las consultas y deliberaciones.

12 Estos dos partidos son los únicos formalmente reconocidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y como tales habilitados para participar en las elecciones del 2013.

13 El 30S Pachakutik exigió renuncia de Correa argumentando crisis interna y conmoción social. Agencia Andes 22 oct 2011 http://andes.info.ec/2009-2011.php/?p=34631

14 Primera en la lista de candidatos/as nacionales a la Asamblea Nacional.

15 Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador.

Publicado enEdición N°187
Viernes, 26 Octubre 2012 06:22

Abuso policial para reprimir las protestas

Abuso policial para reprimir las protestas
En La letra con sangre entra, pintura de Francisco de Goya, un maestro golpea a su alumno en las nalgas, con un perro a sus pies, mientras dos estudiantes que ya recibieron la tunda observan la escena con gesto de dolor. En el Carnaval veneciano que atraviesa la Eurozona, el maestro viene disfrazado de troika europea, el perro puede ser cualquier de los gobiernos que aceptan la receta neoliberal sin chistar y los alumnos se visten de pueblos que resisten, como pueden, el plan de ajuste. La crisis económica es acompañada por la violencia de un Estado que aplica los recortes con rigor y no escatima en apalear a la ciudadanía europea. “¿Qué tienen en común la policía de España, Grecia y Rumania?”, lanzó Amnistía Internacional España, desde su cuenta de Twitter (@amnistiaes pana), como si se tratara de una trivia. La organización humanitaria develó ayer el misterio con la presentación de “Actuación policial en las manifestaciones en la Unión Europea”. Basado en testimonios recogidos en esos tres países, el documento denuncia que personas que se manifestaban pacíficamente, contra las medidas de austeridad aprobadas en la UE, recibieron golpes y patadas, fueron rociados con gas lacrimógeno y heridos por balas de goma. Además, pone el acento en la actuación de la Justicia, afirmando que el abuso policial no es investigado ni castigado y, en el caso de que se investigue, las demandas son cajoneadas al no ser identificados los agentes implicados.


La de Paloma Aznar es una de las historias que pinta esa represión que flota en el aire europeo, como los gases lanzados por la policía antidisturbio de su país. Con el arribo de la acampada de los indignados del 15-M, la escritora, guionista, cineasta y periodista española comprendió que había historias que contar sobre la crisis, las protestas y los movimientos sociales en España. Entonces se instaló en la madrileña Puerta del Sol. Ya había hecho reportajes sobre el movimiento okupa y los abusos bancarios.


Y documentó los primeros casos de abuso policial en una manifestación ante el Ministerio de Interior, durante las protestas contra el viaje del papa Benedicto XVI a Madrid, en agosto del año pasado. “Según se ha ido endureciendo la crisis, han aumentado las protestas y ha crecido la violencia policial contra manifestantes y periodistas, que se han convertido en testigos incómodos de abusos y agresiones”, señala la mujer, que lleva más de un año registrando golpizas a manifestantes y periodistas.


Aunque estuvo en Irak, asistió a manifestaciones en Egipto y viajó a los territorios palestinos en ocho ocasiones, la escritora –con la experiencia de haber recorrido escenarios de violencia– afirma de entrada: “No me podía imaginar que la policía española cometería las atrocidades que ha cometido en el último tiempo, especialmente, durante los dos últimos años”. “Comencé a ver cosas increíbles para un país europeo democrático”, insiste, consultada sobre las razones que la empujaron a cubrir las protestas en su país.


–¿A qué atrocidades se refiere? –pregunta este diario.


–Desde que comenzó la crisis, 23 personas han perdido un ojo por las balas de goma disparadas por los agentes de las UIP (antidisturbios de la Unidad de Intervención Policial) y dos han muerto. Todos los casos de los que te hablo están archivados, no se han investigado y no hay ningún policía sancionado. El último muerto es Iñigo Cabacas, en Bilbao, el pasado mes de abril. Estuvo en coma durante 72 horas y murió por lesiones cerebrales tras recibir el impacto de una bala de goma. La agresión de Iñigo no se produjo en una manifestación. La policía vasca (Ertzaintza) le disparó a la cabeza, durante unos alborotos callejeros, tras un partido de fútbol. Una mujer de 59 años, también vasca, llamada Rosa Zarra, falleció por una perforación intestinal provocado por una bala de goma.


Aznar también sufrió la violencia de la policía española. En la protesta contra el viaje del Papa, la policía encerró a los manifestantes en la calle Carretas para sacarlos de la Puerta de Sol, que se llenaba de peregrinos católicos. “En Carretas cargaron contra la gente, vi a varios antidisturbios golpeando a una chica en el suelo, en un callejón, tras el edificio de la Presidencia de la Comunidad de Madrid –señala Aznar–. Corrí hacia allí pensando que cuando me viesen con una cámara dejarían de pegarle a la chica, pero se volvieron y me zurraron a mí.” La cineasta recuerda que eran antidisturbios con cascos y escudos, la mayoría sin número de identificación. “A mí me golpeó uno, pero sobre la chica había cinco, desalojando había varias unidades de UIP, serían unos cien agentes”, reconstruye. “¿Sabes? ¡Ahora vamos a trabajar con casco!”, cuenta la situación en la que trabajan los periodistas españoles.


La periodista siente miedo y señala que en su país impera la doctrina del shock. “España va a recibir pronto el rescate, la tensión aumentará, y la violencia en las calles también”, vaticina y se pregunta: “Si la policía está para protegernos, ¿quién nos protege de la policía?”.

Publicado enInternacional
Los planes de Romney para crear empleo...en China
Freeport, Illinois fue la sede de uno de los famosos debates entre Abraham Lincoln y Stephen Douglas. El 27 de agosto de 1858, Lincoln y Douglas protagonizaron allí uno de los debates de su campaña para obtener el escaño de Illinois en el Senado de Estados Unidos. Lincoln no fue electo senador, pero el debate de Freeport preparó el terreno para la posterior derrota de Douglas en las elecciones presidenciales de 1860, y por consiguiente, para la Guerra de Secesión. Hoy en día, en el momento en que el primer presidente afro-estadounidense de Estados Unidos se prepara para debatir con el candidato del partido de Lincoln, los trabajadores de Freeport están realizando una protesta con la esperanza de lograr que su difícil situación esté en el centro del debate nacional de esta campaña electoral.
Un grupo de trabajadores de Sensata Technologies estableció un campamento de protesta frente a la fábrica donde muchos de ellos han trabajado durante gran parte de su vida. Sensata fabrica sensores de alta tecnología para automóviles como, por ejemplo, los sensores que contribuyen a que las transmisiones automáticas funcionen en forma segura. La empresa recientemente adquirió la planta, que anteriormente pertenecía a la empresa Honeywell, y de inmediato les informó a los más de 170 empleados que trabajan allí que sus puestos de trabajo, junto con el equipamiento de la planta, serían trasladados a China.
Quizá nunca hayan oído hablar de Sensata Technologies, pero durante la actual campaña electoral es probable que hayan escuchado el nombre de su propietaria, Bain Capital, la empresa co-fundada y antiguamente dirigida por Mitt Romney. Al enterarse de esta información, alrededor de doce empleados de Sensata decidieron dar pelea y exigirle a Romney que aplique sus consignas de campaña para salvar los empleos estadounidenses. Fue entonces que viajaron a la Convención Nacional Republicana en Tampa, Florida, y se sumaron al campamento de protesta allí improvisado, denominado 'Romneyville' (en referencia a los 'Hoovervilles' establecidos durante la época de la Gran Depresión), como parte de una campaña de las personas más pobres del país. También organizaron una petición y lograron la adhesión de 35.000 personas a su demanda de que Romney les solicite a sus ex compañeros de trabajo que salven sus empleos.
Freeport se encuentra cerca de dos estados decisivos, que podrían definir las elecciones de noviembre: Iowa y Wisconsin. Los trabajadores de Sensata aprovecharon la visita de Romney a dichos estados y asistieron a un evento de su campaña para hacerle el pedido directamente al candidato. Resulta paradójico que, por pedirle a Romney que impida que sus empleos sean tercerizados a China, los trabajadores de Sensata recibieron burlas del público, fueron tildados de comunistas durante el evento y finalmente fueron expulsados del recinto por el Servicio Secreto de Estados Unidos.
A continuación, los trabajadores establecieron el campamento 'Bainport' en el parque Stephenson County Fairgrounds, en Freeport, que cuenta con pleno apoyo de la comunidad. Los trabajadores han pasado más de dos semanas acampados, con una docena de carpas y una gran carpa al estilo de circo que funciona como un espacio cerrado para reuniones y como centro de operaciones, y además cuentan con una cocina comunitaria al aire libre. Construyeron un escenario del que cuelgan una pancarta con la leyenda: “Mitt Romney: ven a Freeport” y carteles como “Romney tiene un plan de empleos...lástima que es para China”. Detrás del escenario construyeron un puentecito a través de un barranco, por el que los trabajadores van a la fábrica para realizar los turnos de trabajo que les quedan por cumplir en la planta.
Llegamos a “Bainport” una noche de la semana pasada a las 22.30. Un grupo de trabajadores y seguidores estaban sentados alrededor del fogón. Hablé con ellos, uno a uno, antes de que se fueran a sus carpas. Dot Turner tenía que ir a trabajar a las 5 de la mañana. Le pregunté cuánto hacía que trabajaba en la planta: “43 años. Empecé en 1969, tenía 18 años en aquel entonces”, me respondió. Su mensaje para Romney fue claro: “Le diría que tiene el poder y la autoridad de impedir esto. Si realmente le preocupara el pueblo estadounidense y si le interesara crear empleos, los 12 millones de empleos de los que siempre habla en sus discursos, podría comenzar por dejar estos puestos de trabajo en el país”.
Si bien Romney aún no ha visitado Freeport, un portavoz de su campaña habló del tema de Sensata y trasladó la responsabilidad del asunto al Presidente Barack Obama. El vocero de Romney escribió: “A pesar de que el presidente invierte en Sensata a través de su fondo de jubilación personal y de que el gobierno es propietario de uno de los principales clientes de Sensata, General Motors, el Presidente Obama no ha utilizado sus facultades para resolver esta situación de ningún modo”.
Obama no respondió a la acusación, pero durante la campaña ha criticado duramente a Romney mediante el argumento de que Bain trasladó muchos puestos de trabajo a China: “Romney ha estado criticando duramente a China. Afirma que va a luchar contra ellos, que va a ir tras esos tramposos. Y debo admitir que ese mensaje es mejor que lo que en realidad ha hecho al respecto. Suena mejor que hablar de todos los años que lucró con empresas que enviaron nuestros empleos a China. De modo que al escuchar esta repentina indignación, al ver las publicidades de campaña en las que promete ponerse firme con China, me recuerda a la historia del zorro que dice que va a cuidar el gallinero”.
El alcalde de Freeport, George Gaulrapp, visitó Bainport en la mañana en que transmitimos nuestro informativo de “Democracy Now!” desde el campamento. Me contó acerca de lo que esperaba para los trabajadores y reflexionó sobre la larga historia de su ciudad natal: “Freeport es el lugar donde ocurrió el debate entre Lincoln y Douglas. Hemos invitado a ambos candidatos, al Presidente Obama y al gobernador Romney, a que vengan a Freeport a debatir en una campaña al viejo estilo. Sería una gran oportunidad para Romney, que fue el artífice de la política de enviar empleos al extranjero, regresar aquí y revertir esa tendencia. Estamos a 100 km de la ciudad natal de Paul Ryan, Janesville. Es un sitio ideal para venir, familiarizarse con el lugar y conocer otra cara de Estados Unidos”.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2012 Amy Goodman
Publicado enInternacional
Lunes, 17 Septiembre 2012 21:13

La tragedia del Sur del Atlántico

El sur del Departamento del Atlántico, localizado en el Norte de Colombia, en la región Caribe, donde se encuentran los municipios de Suan, Santa Lucia, Repelón, Candelaria, Manatí  y Campo de la Cruz, antigua provincia de Sabanalarga, donde viven casi 200 mil personas de los 3 millones de la región atlanticense, sigue sumido en una tragedia infernal por cuenta de la indolencia gubernamental y la corrupción estatal.

Miles de familias se encuentran en la desesperanza y el abandono a raíz de las inundaciones de todo el territorio por la ruptura del Canal del Dique que como consecuencia de la ola invernal del año 2010, registró un boquete de 220 metros anegando extensas zonas de la agricultura campesina.

El Canal del Dique es un importante obra construida por los españoles con mano de obra esclava de indigenas y negros en el siglo XVI, cuando se organizó por la Monarquía hispana el régimen colonial sobre el territorio de la actual nación colombiana. Es una gigantesca obra que comunica a Cartagena con el Río Magdalena y por donde se realiza el 70% del comercio de dicha arteria fluvial,  ahora en manos de empresas chinas que quieren convertir el interior de Colombia en un extenso mar para sus actividades de comercio minero y agroindustrial.

Recientemente los politiqueros del gobierno han realizado audiencias públicas para examinar la situación de catástrofe y lo que se han encontrado es la denuncia y protesta indignada de las familias porque las entidades encargadas de hacer las obras de recuperación no han hecho absolutamente nada y se robaron la plata destinada para tal cometido.

300 millones de dólares que se apropiaron para recuperar el Distrito de Riego, para construir vivienda, escuelas, centros de salud, crear empleo y fortalecer las instituciones públicas, han sido literalmente despilfarrados por una burocracia ineficiente e inmoral.

El Incoder, organismo dizque encargado de la "revolución agraria" santista es el principal responsable por la agudización de los problemas que afectan a las familias campesinas, los dineros han sido desviados y han parado en los bolsillos de reconocidos agentes del clientelismo santista. De igual manera Colombia Humanitaria y otras entidades nacionales, que en otros lugares del territorio nacional han mostrado su ineficiencia, como en el municipio de Gramalote en Norte de Santander, se han descubierto como un verdadero cascarón politiquero insensible a la miseria de miles de campesinos en situación de abandono absoluto.

Después de dos años de tragedia, no se construyen las carreteras, no se recuperan los ríos, los niños no tienen escuelas, no hay empleo y las enfermedades son el azote permanente de la población. Esa es el “prosperidad” del señor Santos que quiere ocultar con conocidas cortinas de humo.

La protesta organizada de la población debe hacerse sentir. La denuncia de la corrupción politiquera es prioritaria. Hay que realizar bloqueos, plantones y manifestaciones por todos los medios posibles para que el país y el mundo conozcan este "paraíso" de la "democracia" oligárquica que predomina en Colombia.
Publicado enColombia
Los provocadores saben que política y religión no se mezclan

Así que lo que publicaron en Internet unos intelectualoides vuelve a incendiar Medio Oriente: caricaturas del profeta, quemas de ejemplares del Corán, y ahora, un video de terroristas” de túnica en un falso desierto. Después de sus actos, los perpetradores occidentales cristianos se esconden en el anonimato (porque esto es un requisito indispensable para que la publicidad funcione) mientras los inocentes mueren asfixiados, decapitados. Así, la excesiva venganza de musulmanes “demuestra” las afirmaciones racistas de quienes gustan de regar la mentira sucia de que el islam es una religión violenta.
 

Los provocadores, desde luego, saben que la política y la religión no se llevan bien en Medio Oriente, y son siempre los mismos. Chris Stevens, sus colegas diplomáticos en Bengasi, sacerdotes en Turquía y África, personal de la ONU en Afganistán, todos han pagado el precio por lo que han hecho “curas católicos”, “caricaturistas”, “cineastas” y “autores” –las comillas son necesarias para marcar la diferencia entre quienes en verdad ejercen estas profesiones y los ilusionistas– que con conocimiento de causa deciden provocar a mil 600 millones de musulmanes.
 

Cuando una caricatura danesa que mostraba al profeta Mahoma con bombas en el turbante apareció en un periódico prácticamente desconocido, la embajada danesa en Beirut estalló en llamas. Cuando un pastor en Texas decidió “condenar a muerte al Corán”, se desenfundaron cuchillos en Afganistán. Eso sin mencionar al personal estadunidense que quemó “accidentalmente” ejemplares del Corán en una base militar en Bagram, Afganistán. Ahora, una película deliberadamente insultante provocó el asesinato de uno de los más justos diplomáticos del Departamento de Estado estadunidense.
 

En muchos sentidos, esto es territorio ya recorrido. En la España del siglo XV, caricaturistas cristianos pintaron ilustraciones del Profeta cometiendo actos abominables. Y para que no creamos que hoy en día tenemos las garras muy limpias, recordemos que cuando en París se proyectó una película en la que Cristo hacía el amor con una mujer quemaron el cine, una persona fue asesinada y quien la mató fue un cristiano.


Con la ayuda de la maravillosa nueva tecnología, bastan un par de locos para echar a andar una guerra en miniatura en el mundo musulmán en cuestión de segundos. Dudo que el pobre Christopher Stevens, un hombre que entendía a los árabes de una manera en que sus colegas no podían hacerlo, supiera algo del “filme” que desató el ataque contra el consulado estadunidense en Bengasi que causó su muerte. Una cosa es proclamar torpemente que Estados Unidos emprenderá “una cruzada contra Al Qaeda –gracias, George W. Bush– pero otra es insultar, de manera muy deliberada, a todo un pueblo. Este tipo de racismo enardece a muchos corazones enloquecidos.
 

¿Acaso Al Qaeda, derrotada por revolucionarios árabes que no querían pertenecer a un califato encabezado por Bin Laden en Medio Oriente sino que exigían dignidad, ha decidido beneficiarse de resentimientos populistas para avanzar en su causa islámica?
 

El prácticamente impotente gobierno libio culpa a los estadunidenses por el asesinato de Stevens, pues el consulado debió haber sido evacuado, y sugiere que la pandilla de Kadafi está detrás del ataque, lo cual es ridículo. La milicia armada de Bengasi, los Defensores de la Sharia, está formada por combatientes que se fingen rudos pero son unos cobardes, por lo que más bien hay que sospechar del involucramiento de Al Qaeda.
 

Curiosamente, se han abierto espacios de discusión serios sobre, por ejemplo, una reinterpretación del Corán. Pero con la provocación occidental y Occidente en general, se cierran esas posibilidades. Nos damos golpes de pecho en favor de una “prensa libre”: el editor de un diario neozelandés me comentó orgulloso que publicó en las páginas de su periódico la caricatura del Profeta con el turbante lleno de bombas. Pero cuando le pregunté si planeaba publicar alguna caricatura de un rabino con una bomba en la cabeza la próxima vez que Israel invadiera Líbano, estuvo de acuerdo conmigo de inmediato en que eso sería antisemita.


The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca
 

Publicado enInternacional