Tribunal de Egipto condena a muerte al ex presidente islamita Mursi

El Cairo.


El ex presidente egipcio y líder de la Hermandad Musulmana Mohamed Mursi fue condenado a muerte por atacar a la policía y fugarse de prisión durante la rebelión de 2011 contra el gobierno del derrocado Hosni Mubarak. Horas después de esta condena, criticada por Amnistía Internacional y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, dos jueces y un fiscal egipcios, así como su chofer, murieron a balazos en el primer ataque contra magistrados cometido en la península del Sinaí.


El Tribunal Criminal de El Cairo enviará ahora las sentencias a la máxima autoridad legal islámica del país, el gran muftí, para que emita una opinión no vinculante, como establece la legislación. La sesión para confirmar las sentencias tendrá lugar el 2 de junio. El fallo se puede apelar.


Además fueron condenadas a muerte otras 16 personas por conspirar con la organización palestina Hamas y la libanesa Hezbolá para desestabilizar el país. Entre ellas están Jairat al Shater y Mohamed Beltagi, miembros de la cúpula de la Hermandad Musulmana, organización ahora prohibida en el país.


El nombre de Mursi no figuraba entre esos condenados, aunque también el ex presidente estaba acusado de conspirar con esas organizaciones extranjeras.


Mursi pareció estar de buen ánimo mientras estuvo parado en una sala improvisada, en una escuela de policía en las afueras de El Cairo.


En total fueron condenados a muerte más de un centenar de personas, muchas de ellas miembros de Hamas y Hezbolá a los que se dictó la pena capital en ausencia. Amnistía Internacional calificó de farsa el veredicto y afirmó que la pena de muerte se ha convertido en la herramienta favorita de las autoridades para eliminar a la oposición política.


El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, también criticó la decisión: Desgraciadamente, el presidente electo por el pueblo de Egipto, con 52 por ciento de los votos, fue condenado a muerte. Para Erdogan, lamentablemente Occidente sigue haciéndose de la vista gorda.


Mursi ya había sido condenado a 20 años de cárcel en abril, en un primer proceso, por incitar a reprimir a manifestantes opositores el tiempo que estuvo en el poder, entre 2012 y 2013.


Por otra parte, tres jueces fueron asesinados a balazos en la península egipcia del Sinaí, informó una fuente de seguridad.
Los magistrados fueron atacados mientras viajaban en un vehículo por la capital provincial Al Arish. En el incidente también pereció el chofer. Otros dos jueces resultaron heridos. Por el momento no está claro si el atentado está relacionado con las condenas a muerte.

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El humanismo que desestabiliza el poder de las iglesias

A la memoria de
Carlos Gaviria Díaz

Aunque parezca extraño, yo que me he debatido en aguas teológicas, que he sobrevivido en movedizos pantanos eclesiásticos y que he luchado desde las izquierdas cristianas, estoy rindiendo un tributo convencido de valoración y aprecio a la vida, el pensamiento, el compromiso, la coherencia y la radicalidad ética de Carlos Gaviria Díaz.

En un encuentro académico de hace unos tres años con el investigador chileno Patricio Rivas Herrera, en Medellín, él estaba convencido de que "los críticos, los disconformes, los revoltosos, los rebeldes han recorrido un camino que ya lleva siglos" y de que ésos, los esperanzados no conformes, "en sus formas más modernas se agruparon en disciplinados partidos que estallaron hacia el final del siglo XX". Rivas constataba que los disconformes vuelven a articularse disciplinadamente porque la rebeldía de muchos de ellos se había transformado "en un encierro"; y se habían encerrado, justamente, porque, aparentemente, "se habían resignado"**.

Carlos Gaviria es uno de los bastante escasos espíritus lúcidos colombianos que no se permitieron caer en la trampa del encierro, ni en la trampa de la resignada desesperanza, ni en la trampa de la fe acrítica en el sistema que nos regía y rige. Esa alerta militante lo movió a ensayar siempre nuevos y aventurados caminos. Podríamos tal vez decir que uno de sus más osados caminos fue el de haberse movido dentro del sistema, creyendo –como creía– que todo él estaba putrefacto e inoperante y de que debía ser revolucionariamente transformado. Tal vez sea ésa la característica de Gaviria Díaz que más lo perfile como un profeta laico del actuar político desde la perspectiva de las mayorías excluidas. Ésa y la de su alta coherencia entre pensamiento y acción, entre vida privada y pública.

Era un colombiano con probada salud ética, capaz de combinar su crítica a los espíritus sumisos conservando, al tiempo, la disposición para reconocer la dignidad y los plenos derechos de todos, incluidos los de los sumisos.

Siempre se profesó agnóstico pero, al mismo tiempo, nunca ni por motivo alguno, perseguidor de creyentes. Tuvo claridad meridiana, y así lo manifestó ante múltiples auditorios, de que para promover convivencialidad y constitucionalidad en Colombia, tendríamos que radicalizar la diferencia filosófica entre "razón privada" y "razón pública". De acuerdo con la razón privada, una persona o una familia, por ejemplo, podrían profesar, según él, confianza en apariciones de espíritus, de vírgenes y de santos y aún gobernar su vida de acuerdo con los que creían mensajes de la divinidad. Pero si esas personas, influidas en su vida privada por creencias derivadas de su razón privada, llegasen a encontrarse en tareas públicas como educar, administrar, gobernar, legislar, juzgar o controlar, no podrían en modo alguno hacer el ejercicio de lo público de acuerdo con esa su razón o lógica privada. Y tendrían el mandato ético no negociable de cumplir con su encargo público de acuerdo con la lógica o "razón pública" que corre, necesariamente, por caminos diferentes a los de la razón privada. Acorde con eso y como constitucionalista, nunca aprobó ni dio vía libre a la intromisión de la religión, de religión alguna, en los asuntos públicos. Esto se lo cobraron duro, injusta y arbitrariamente periodistas, políticos, legisladores, gobernantes, jueces, controladores y, sobre todo, jerarcas de las grandes iglesias y de pequeños movimientos de creyentes. Gaviria, con dignidad, pagó el costo de su coherencia ética pero jamás transigió con la mediocridad filosófica. ¡Hombre ético nuestro Carlos Gaviria Díaz como casi ningún dirigente religioso o político de Colombia se ha dignado ser! Fue un auténtico profeta laico cuya voz se elevó y se eleva, más que nunca, sobre nuestra Colombia tan enteramente degradada.

Por eso era un colombiano libre y libertario, hombre al que le cupieron en la cabeza, en el corazón, en el razonamiento y en la defensa constitucional, todas las diferencias humanas que puedan habitar a nuestra Colombia. Y la defensa, hasta poner su vida en la picota pública, de los plenos derechos de esos plurales rostros y de esas plurales formas de ser, sentir y existir los individuos y sus colectividades en Colombia. No puedo evitar en este punto, como lectura de cristiano, la comparación de este talante con el de quienes han liderado y lideran iglesias y congregaciones de creyentes a lo largo de la geografía y de la historia de Colombia; éstos suelen ser mezquinos y excluyentes por principio, ungidos para la excomunión y la discriminación, para la persecución y la amenaza, para la bendición de lo que produce males y muertes y para la condena de lo que puja por las libertades plenas; suelen ser palabra y gesto de estigma a lo que mancilla sus moralismos pacatos y a lo que se sale de sus normalizaciones patriarcales, confesionales, occidentales, monoteístas, ortodoxas y heterosexuales de la vida y las costumbres. Gaviria Díaz, como profeta laico –insistimos– fue y es una presencia que perfectamente debería desestabilizar los perversos ordenamientos del mundo impuestos y defendidos a fuego y sangre por las iglesias en Colombia.

Era de izquierda pero no de claustro y por eso supo zafarse a menudo, sin reatos de conciencia política, de los purismos doctrinarios y de las verticalidades disciplinarias de la izquierda que tanta división han provocado en el quehacer libertario del pensamiento crítico y rebelde de Colombia. Para Gaviria primó siempre la causa por sobre las disciplinas de partido. Y primó siempre la conciencia por sobre las conveniencias pragmáticas de los pactos políticos. Y primó la radicalidad filosófica por sobre el espíritu de lucro o ganancia personal. Y primó la vida, la vida de cada viviente humano de esta colombianidad maltrecha, por sobre las seguridades o el reconocimiento de méritos individuales.

¡Si los creyentes fueran como ese buen agnóstico! Si los creyentes católicos, cristianos, judíos, musulmanes, animistas, naturalistas de Colombia y sus jerarcas, guías, gurúes, sacerdotes o pastores fueran como este agnóstico y honrado filósofo que no se atrevía ni a afirmar ni a negar a Dios, estaríamos a las puertas de una transformadora revolución ética del vivir colombiano. Y se anunciaría un nuevo y buen vivir para todas las formas de la vida entre nosotros.

 

* Animador de Comunión sin fronteras, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
** Rivas Herrera, Patricio. El sujeto disidente y la probabilidad de sus nuevas alegrías. Conferencia pronunciada ante la alianza de Maestras y Maestros gestores de nuevos caminos, Medellín, 2010.

Publicado enEdición Nº 212
Viernes, 10 Abril 2015 16:26

En torno a El Anticristiano de Nietzsche

En torno a El Anticristiano de Nietzsche

El presente libro muestra que El Anticristiano de Nietzsche –según la traducción propuesta por Gutiérrez Girardot– se inscribe en la "muerte de Dios" que el filósofo alemán proclamó en La Gaya ciencia (aforismo 125), el cual no es preponderantemente un panfleto polémico contra los dogmas o la liturgia cristiana, sino una confrontación con toda la civilización cristiano-occidental, su metafísica y su moral de esclavos que denigra de la vida. En este sentido, “El anticristiano o la muerte de Dios” representa, en verdad, el final de una época y el inicio de una nueva: la era post-cristiana. Esta nueva era es posible por la "rehabilitación de la carne", la recuperación de la sensibilidad que defendieron Feuerbach y Marx, entre otros; el auge de las ciencias naturales y el "desencantamientod el mundo" producto de la sociedad burguesa. 

 

Por estas razones, este es un texto de suma actualidad sobre Nietzsche y tal vez sin par en lengua española, acompañado en esta ocasión de un Estudio introductorio sobre el importante legado intelectual de Rafael Gutiérrez Girardot para la cultura Hispanoamericana.

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Viernes, 10 Abril 2015 06:22

Francisco o las ambigüedades

Francisco o las ambigüedades

Pedro o las ambigüedades es una novela experimental de Herman Melville. Publicada aún en el aura del éxito de Moby Dick, en principio fue rechazada, por su enigmático e inaccesible estilo (y motivos homosexuales); décadas después fue redescubierta por la crítica y tratada como una joya de ficción sicológica.


Con el papa Francisco (heredero de San Pedro) ocurre algo al revés: desde el principio (casi) todos aplaudieron su estilo y lenguaje directo; pero conforme pasa el tiempo –el 13 de marzo se cumplieron dos años desde su investidura– sus pronunciamientos resultan cada vez más confusos y sus gestos cada vez más efímeros.


Mucha de esta ambigüedad viene de los tiempos cuando Francisco aún era Bergoglio (véase: El Papa de todas las ambigüedades, en La Jornada, 7/4/13), una particularidad que en vez de desaparecer con el cambio de nombre se volvió recurrente en su pontificado.


A pocos días del cónclave, Juan Gelman (1930-2014), el poeta argentino a contrapelo de la euforia que contagió aun a la gente antes crítica a Bergoglio (como Adolfo Pérez Esquivel), recordó una rara historia que tuvo con él en los años 90, cuando aún era arzobispo de Buenos Aires.


Tratando de averiguar algo sobre la suerte de su nieto (o nieta, aún no sabía; en 2010 por fin encontró a Macarena) fue a entrevistarse con él. Su respuesta: No puedo hacer nada. Pero más tarde, declarando como testigo en el juicio por el robo de bebés, Bergoglio puso a Gelman como ejemplo de sus amplios esfuerzos en la búsqueda de los nietos, y aseguró que seguía en contacto con el poeta.


Nunca volví a verlo y por ninguna vía supe de sus presuntas gestiones ni de su falta de éxito, escribió Gelman, poniéndole un nombre a esta actitud –ambigüedad– y lamentando que tan fácil pasan al olvido los costados oscuros del papa Francisco (Página/12, 25/3/13).


Decir una cosa y luego otra. O no decir nada. También le pasa.


Como eso de que este gran defensor de los derechos humanos –que siempre hacía todo para boicotear la búsqueda de justicia en Argentina– nunca dijo nada (¡sic!) sobre los 30 mil desaparecidos durante la guerra sucia (1976-1983). Aún no se ha enterado, dice Rubén Dri, teólogo y ex cura tercermundista (Agencia Paco Urondo, 8/1/14).


O decir demasiado.


Como eso de que se animó a justificar lo injustificable saliendo en defensa de Pío XII, que nunca dijo nada sobre el Holocausto y la suerte de los judíos exterminados por los nazis: Fue el contexto de su tiempo, dijo ( La Vanguardia, 12/6/14).
¿Hablaba sólo del silencio de Roncalli, papa germanófilo para quien Stalin, no Hitler, fue la principal amenaza a la civilización europea? ¿O fue también una voz en su propio caso de silencio ante el genocidio a manos de los militares-trogloditas que –según ellos– defendían del comunismo a la civilización occidental? Desde luego también fue el contexto de su tiempo.
Hasta aquí la historia. Miremos al presente:


• Si bien todos (casi) aplaudieron su apertura hacia los homosexuales (Quién soy yo para juzgar...), pocos notaron que no tocó en absoluto la doctrina sobre el tema; o que comparó las personas trans, con... las armas nucleares –¡sic!–, ambos igualmente peligrosos para la humanidad, o llamó a abolir la ley del matrimonio igualitario en Francia (2015), cosa que no logró parar en Argentina (2010).


• Si bien hay quienes dicen que este es un papa feminista (¡supersic!), su visión hacia el papel de la mujer es igual de progresista que la de... Juan Pablo II; o peor, juzgando por lo que piensa de la teoría de género (el nuevo bogeyman de la Iglesia): una colonización ideológica comparable con nazismo y fascismo (¡sic!).


• O esto: Nadie ha hecho más que la Iglesia en la lucha contra la pederastia, dice Francisco ( Corriere della Sera, 5/3/14), a lo que se antoja contestar simplemente que nadie ha hecho más para generar y luego encubrir estas prácticas.


• Y – last but not least– una frase que sintetiza el maquiavelismo de Bergoglio y su afán de reinventarse en la piel de Francisco: Jamás he sido de derechas ( La Civiltà Cattolica, 20/9/13). ¿No? ¡Viejo zorro! Los engañaste a todos. A la junta que pensaba que eras uno de los duros, al kirchnerismo que pensaba que eras un líder de la derecha peronista y a los curas tercermundistas que creían que estabas en contra de sus ideas cuando hoy resulta que a escondidas simpatizabas con ellos.


Pero lo más ambiguo de Francisco es la brecha entre las expectativas que genera y los hechos. ¿Tiene más razón la gente como Dri que asegura que la suya es la misma Iglesia de Juan Pablo II y Benedicto XVI, sólo con otro ropaje ( idem), o los que dicen que la suya es la misma Iglesia del Concilio Vaticano II (1962-1965) y sus principios renovadores?


Hasta ahora tuvimos el sínodo de obispos donde Francisco orquestó un crash test entre conservadores como él y los sectores más retrógrados –en la Iglesia post wojtyliana ya no hay izquierda– pero el resultado fue sólo mucho polvo y vaguedades; él mismo aseguró que no fue tocado ningún punto de la doctrina de la Iglesia ( La Nación, 7/12/14). Falta la segunda ronda (en octubre), pero ¿de veras alguien cree que por ejemplo en las cuestiones de la sexualidad Bergoglio irá más allá de la encíclica Humanae vitae (1968) con la que Pablo VI frenó la apertura post concilio?


Para eso –y en general para reformar la Iglesia– se necesitaría un debate y una efervescencia teológica como la que hubo en los años 60, que Francisco no es capaz, ni está dispuesto a suscitar. No es un teólogo (ni tiene buenos teólogos); es un pastor que ofrece sólo gestos y soluciones ad hoc (como el trato más humano a los homosexuales).


No es poco, pero no alcanza para cambios duraderos. Él mismo dice que su pontificado será breve de cuatro o cinco años ( El País, 13/3/15); y después de dos apenas, sigue preparando su asalto al poder. Así su apertura corre riesgo de quedarse en lo anecdótico.


Y ahora un golpe así: la prensa italiana revela que el Papa, este campeón de austeridad personal... engordó; too much pizza y postres argentinos ( La Jornada, 3/4/15). Parece que por fin los lobos de la curia se infiltraron al hotel de Santa Marta (y su cocina), dejando al desnudo –de una vez por todas– a Francisco y/o sus ambigüedades.

Twitter: @periodistapl

 

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Sábado, 04 Abril 2015 07:16

Boicot al odio

Boicot al odio

El 7 de agosto de 1930 tres jóvenes aforestadounidenses fueron linchados en Marion, Indiana. El horror del crimen fue capturado por un fotógrafo local. La imagen de los cuerpos colgados y ensangrentados de dos de estos tres jóvenes es una de las más icónicas del sombrío archivo de linchamientos documentados en Estados Unidos. La mayoría de las personas asocia el linchamiento con el sur profundo, los vestigios de la esclavitud y la aplicación de las leyes de segregación racial. Sin embargo, esto sucedió en el norte. Marion está en el norte de Indiana, a mitad de camino entre Indianápolis y Fort Wayne y a alrededor de 240 kilómetros de Chicago. La intolerancia no conoce fronteras.


En la fotografía se ve, parada debajo del árbol de arce de la plaza de los Tribunales de Marion, a la multitud de hombres blancos responsables del linchamiento de los jóvenes. Algunos sonríen a la cámara. Un hombre señala al cadáver de Abran "Abe" Smith, colgado junto al de Thomas Shipp. La tercera víctima, James Cameron, sobrevivió. Era el menor de los tres. Fue golpeado y arrastrado hasta el tronco del árbol, debajo de sus amigos muertos y llevaba una soga alrededor del cuello. Por algún motivo no lo mataron. Posteriormente, fundó cuatro grupos locales de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP, por sus siglas en inglés), así como el Museo del Holocausto Negro de Estados Unidos en Milwaukee. Fue también director de la oficina de derechos civiles de Indiana.


Sin duda, Indiana no quiere ser recordado por este terrible crimen ni como bastión del odio. Entonces, ¿por qué el gobernador de Indiana, Mike Pence, legalizó una nueva ola de intolerancia al promulgar la controvertida "Ley de Restauración de la Libertad Religiosa"?


Quienes apoyan la ley afirman que defiende la libertad religiosa; quienes se oponen la califican de un ataque apenas encubierto a los derechos de las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgénero (LGBT). La ley permite a individuos, empresas y comercios negarse a atender a personas LGBT únicamente por motivo de su orientación sexual o identidad de género. Ello ha provocado una ola de fuertes reacciones negativas a nivel nacional. Muchas celebridades, grandes empresas y gobiernos de ciudades y estados condenaron y boicotearan a Indiana. Charles Barkley, ex jugador de básquet de la NBA y comentarista deportivo dijo en una declaración: "Mientras exista legislación contra las personas homosexuales en un estado, creo que los grandes eventos como los 'Final Four' y el 'Super Bowl' no deberían realizarse en ciudades de esos estados". Indianápolis, capital del estado de Indiana, será anfitrión de las semifinales y de la final del campeonato de básquet universitario, conocidos como 'Final Four', que se celebrarán del 4 al 6 de abril.


El entrenador del equipo de básquet masculino de la Universidad de Connecticut, Kevin Ollie, no asistirá a los partidos, en cumplimiento de la prohibición que rige a los empleados públicos del estado de viajar a Indiana con fondos públicos, impuesta por el gobernador Dannel Malloy. Pat Haden, ex jugador de fútbol americano y actual director de deportes de la Universidad del Sur de California, anunció que boicoteará una reunión de fútbol universitario que se realizará en Indianápolis al mismo tiempo que los 'Final Four'. Haden publicó en Twitter: "Soy padre orgulloso de un hijo homosexual. En su honor, no asistiré a la reunión del comité de CFP en Indiana esta semana. Apoyemos la diversidad (#EmbraceDiversity)". Si la Asociación Nacional de Deportes Universitarios (NCAA, por sus siglas en inglés) trasladara a otro estado los partidos finales de la liga universitaria de básquet sería un desastre para Indiana desde el punto de vista económico y destruiría la reputación del gobernador republicano Pence.


Hablando de hijos, Asa Hutchinson, gobernador de Arkansas, donde la legislatura siguió los pasos de Indiana al aprobar esta semana una ley similar a la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa, afirmó que no la promulgará. Hutchinson mencionó en su argumentación que su propio hijo firmó una petición en contra de la ley. Supongo que el hecho de que Walmart, la empresa más grande del mundo, se manifestara en contra de la ley debe haber contribuido a su decisión.


La propia Asociación de Deportes Universitarios ha expresado fuerte preocupación con respecto a la ley de Indiana. Pero las reacciones no se limitan al básquet. Hasta la Asociación Nacional de Carreras de Automóviles" (NASCAR, por sus siglas en inglés) anunció que estaba "decepcionada por la legislación recientemente aprobada en Indiana. No apoyaremos ni participaremos en la exclusión ni en la intolerancia. Estamos comprometidos con la diversidad y la inclusión en nuestro deporte", sostuvo NASCAR.


Nueva York y Washington se sumaron a Connecticut en la prohibición a que se realicen viajes a Indiana financiados con fondos públicos, al igual que los gobiernos de las ciudades de Nueva York, Denver, Seattle y San Francisco. Empresas como Nike, Apple y Marriott denunciaron la ley. Angie's List, el popular sitio web de recomendación de servicios para el hogar, decidió no avanzar con la expansión de su sede en Indianápolis, un proyecto que estaba valuado en 40 millones de dólares.


Ante la fuerte presión y tras su rechazo inicial, Pence ha solicitado a la legislatura que "enmiende" la ley y "aclare" que su redacción no permite la discriminación por motivos de orientación sexual. Quienes se oponen a la ley afirman que no se conformarán con menos que su derogación absoluta. Como decía un cartel de protesta: "El odio no tiene aclaración".


La imagen del linchamiento de 1930 en Marion, Indiana, inspiró la canción de Billie Holiday "Strange Fruit". Bob Dylan comienza su famosa canción de 1965 "Desolation Row" con palabras inspiradas en el incidente: "Están vendiendo postales del ahorcamiento". El sobreviviente del linchamiento, James Cameron, es citado en el sitio web del Museo del Holocausto Negro: "El odio es un veneno que corroe por dentro al que odia". Tanto dentro como fuera de Indiana, personas de diversos ámbitos están demostrando que la acción organizada es el antídoto para el odio.

Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Martes, 24 Marzo 2015 14:41

Sacar la fe de las iglesias

Sacar la fe de las iglesias

Hubo un método de comunidades cristianas en sectores empobrecidos que hizo pelechar esperanzas por toda América Latina. Esperanzas y acciones. Acciones y procesos. Procesos y revoluciones. La revolución sandinista, por ejemplo, la que derrocó en Nicaragua una dictadura de varias décadas, tuvo ese método como acicate y motor. Llegó de Francia y en nuestras comunidades encontró suelo fértil. Era el final de los años 60 del siglo veinte, efervescentes y revolucionarios. El método juntaba celebración, vida, historia y tarea política, denominada revisión de vida y tenía tres elementos claves: ver, juzgar y actuar. Las iglesias se entendían como grandes comunidades de pequeñas comunidades.

El sujeto del método revisión de vida era una pequeña comunidad estrechamente ligada por circunstancias de vida: pobres, vecinos, se apreciaban, tenían problemas comunes, muchas de las preguntas que planteaban ante la vida les eran enteramente familiares. Se reunían cuando empezaba la noche, arrastrando el cansancio de la jornada, cantaban un poco o conversaban informalmente; sucedía en la vereda o en el barrio, en una piecita de la casa pobre o en un salón de la escuela; se alumbraban con una vela o con un bombillo de poca luz; el grupo era acompañado por un sacerdote, una religiosa, un pastor, un seminarista, una mujer o un hombre de la comunidad con formación para ese servicio. El encuentro tenía lugar, habitualmente, una vez por semana.

El momento del VER. Cada uno contaba, sin detalle, como quien enumera cosas de la vida, un hecho que le había marcado la semana o el tiempo transcurrido desde el último encuentro. Sin juicios, sin opinión, sólo se planteaban, sin demasiado detalle, hechos que habían marcado la semana: una situación con un vecino, un problema con un juez, un acuerdo de convivencia, el atropello de un policía, un maltrato de un empleador, el embarazo de la niña de 13 años, la fiesta del fin de semana, un desalojo, la minga para arreglar la toma del agua o el camino vecinal, la huelga recién iniciada, cómo un compañero o compañera resolvió una situación de injusticia.

El momento del JUZGAR. La persona que animaba el encuentro movía al grupo a seleccionar uno solo de los hechos relatados. No se trataba del hecho más grandioso o espectacular, o del más bien contado, o del relatado por la persona que tenía más influencia o del que más opinión movía. Se escogía el hecho que más importancia tenía para comprender la vida que estaban viviendo y para descubrir la tarea que tenían que asumir, juntando fuerzas, en el momento presente. Una vez seleccionado el hecho sobre el que iban a profundizar, se pedía al compañero o compañera que lo había dado a conocer que lo presentara con mayor detalle: por qué se dio, quiénes lo protagonizaron, en qué circunstancias ocurrió, cómo se resolvió, cómo lo reflexionaron, qué fuerzas se juntaron para afrontarlo, qué consecuencias estaba produciendo. Para juzgar el hecho –y aquí es muy importante la formación del animador o animadora del grupo– se buscaban algunos textos que pudieran dar nueva luz sobre el asunto con preguntas como ¿qué hubiera dicho y cómo hubiera actuado Jesús?, ¿conocemos algún texto del evangelio que nos pueda iluminar para dar un juicio sobre lo sucedido?, ¿qué dicen los teóricos al respecto: los científicos sociales, políticos, defensores de derechos?, ¿alguien puede leer algún otro texto, un cuento, una noticia, un poema, etcétera, que nos dé luces para un buen juicio?. Así equipado, el grupo podía empezar a juzgar con preguntas como, ¿qué conexión tiene lo vivido con la realidad social, política y económica del resto del país?, ¿cómo se conecta ese hecho con lo que sucede en América Latina y en el mundo?, ¿se hubiera podido actuar de otra manera?, ¿conocemos algún movimiento u organización política o social que nos pueda acompañar en el abordaje de hechos similares?, ¿esto les sucede a los más ricos o solamente nos pasa a los empobrecidos?, ¿esto podría ser de otra manera?

El momento del ACTUAR. La pequeña comunidad se declaraba suficientemente iluminada y fuerte espiritual e interiormente para asumir compromisos concretos en relación con los juicios dados al hecho revisado. Era el momento de plantear preguntas por la acción: ¿Cómo vamos a hacer frente a hechos similares en lo sucesivo?, ¿cómo vamos a fortalecer la unidad de vecinos para resolver hechos parecidos?, ¿podemos hacerles frente con eficacia si nos quedamos solos?, ¿qué aliados vamos a buscar?, ¿esos aliados están en las esferas del poder establecido o en las organizaciones populares?, ¿cómo nos podemos articular con otras experiencias de organización del pueblo? Después de estas preguntas, se tomaban unas decisiones concretas que seguirían siendo coordinadas y evaluadas por la propia comunidad.

Pues te cuento, querida lectora, querido lector, que eso sí era una fe viva. La gente solía comentar "¡con razón decía Jesús que llegará un día en el que la verdadera oración no se hará en los templos sino en las calles, en las casas y donde la gente se reúne y lucha!". Lo habitual era terminar la reunión tomando juntos algo sencillo pero acogedor, una aguapanela caliente y un pedazo de pan, comiendo y cantando juntos y evocaban la presencia de Jesús: "Cuando hagan eso, acuérdense que yo estoy en medio de ustedes". Se abrazaban y volvían a sus casas y sentían que algo nuevo había empezado a crecer en sus corazones.

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"El Estado no puede tutelar los cuerpos de las mujeres"

"Si mañana me encuentran muerta, dirán que me lo merezco por puta", rezaba uno de los carteles de la Marcha de las Putas que se desarrolló este sábado en Quito, capital de Ecuador. La peculiar convocatoria denuncia la violencia de género y reivindica la libertad sexual y estética de las mujeres y de la diversidad sexogenérica. Cientos de mujeres y actores queer (todos aquellos que se oponen a la heteronormatividad) se asumieron "putas" durante la jornada de hoy como un sinónimo de autonomía.


Con sus cuerpos pintados y ropa llamativa (algunos sin ella), caminaron por el centro norte de la capital, la zona de mayor atractivo turístico. La Policía, a diferencia de años anteriores, obligó a todos los desnudos a vestirse. A un hombre que iba solo con un delantal de cocina lo conminaron a ponerse ropa interior para continuar. Él vestía así porque era parte de su performance: iba limpiando el machismo con un paño y lejía.


El rechazo al Plan Familia Ecuador, nombre de la estrategia de planificación familiar que se estrena este año y que propone la vuelta a los valores, a la familia, y el retraso de las relaciones sexuales, se evidenció en muchos de los carteles que llevó la gente: "Plan Familia no, plan puta sí" o "ni Dios ni Estado". Virginia Gómez de la Torre, del colectivo de Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos, explicó que "la pedagogía del no" generará más problemas entre los adolescentes y que "el Estado no puede tutelar los cuerpos".


Mucha de la indignación que se vio esta tarde se debe a las declaraciones que esta semana hizo el Secretario jurídico de la presidencia, Alexis Mera, en un periódico. "El Estado debe enseñar a las mujeres que es preferible que retrasen su vida sexual y que retrasen la concepción para que puedan terminar una carrera", dijo y añadió que hay un problema de valores en la sociedad y que "las mujeres no se valoran adecuadamente, y se dejan violentar".


Margarita Carranco, reconocida feminista que ahora trabaja por la inclusión y la igualdad en el Municipio de Quito, dijo que "hay que agradecerle a (Alexis) Mera por sus declaraciones porque nos permiten reflexionar sobre nuestros derechos". Explicó también que Quito resistirá a la política nacional sobre sexualidad con el programa del ayuntamiento "Saber pega full", que da información sobre sexualidad y acceso a métodos anticonceptivos para que los adolescentes y jóvenes tomen decisiones acertadas.


Las declaraciones del funcionario público también provocaron que centenares de mujeres salieran a la marcha del pasado 19 de marzo, cuando los sindicatos y movimientos sociales convocaron a una movilización nacional por la pérdida de libertades.


El manifiesto final de la manifestación de este sábado rechazó frontalmente el femicidio, que según los datos de la Fiscalía deja un promedio de 200 víctimas cada año en el país. Para frenar este problema el Estado incluyó en el Código Penal penas de 22 a 26 años de cárcel, pero las sentencias aún son escasas. La sociedad civil ha evidenciado algunos casos a través de las redes sociales como "Justicia para Vanessa", que todavía busca castigo para el hombre que en 2013 golpeó a esta joven con un bate de beisbol hasta matarla.


La Marcha de las Putas es una marca a nivel mundial. Nació como una respuesta indignada al policía canadiense Michael Sanguinetti que soltó un comentario machista en una charla sobre seguridad en 2011: "Las mujeres deben evitar vestirse como putas, para no ser víctimas de la violencia sexual". En Ecuador la marcha se ha realizado desde 2012 y cada vez se han sumado más demandas y más colectivos que aprovechan el mes de marzo, mes de la mujer, para llevar sus reivindicaciones a la calle. Este año también se sumaron trabajadoras sexuales y transexuales.

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Lunes, 16 Marzo 2015 16:52

Un ejército religioso en formación

Un ejército religioso en formación

Gritan como los soldados de las películas. Se retiran marchando, firmes, marciales los días de misa, sábados y domingos. Son los Gladiadores del Altar de la Iglesia Universal del Reino de Dios, una de las más importantes iglesias pentecostales de Brasil.

 

Meten miedo, ingresan en plena misa, formando filas, marcando el paso. Cuando llegan frente al estrado, se detienen hasta que una voz les indica: "Firmes". Hacen la venia, levantan el brazo hasta la altura de los hombros, todo en perfecta sincronía. Gritan como los soldados de las películas. Se retiran marchando, firmes, marciales. Los feligreses aplauden frenéticamente. Son los Gladiadores del Altar de la Iglesia Universal del Reino de Dios, una de las más importantes iglesias pentecostales de Brasil.


Decenas de chicos marchan y hacen ejercicios en parques de las principales ciudades, pero sobre todo se movilizan los días de misas, sábados y domingos. Algunos los confunden con pelotones de las escuelas militares, porque los ejercicios son muy similares.


El programa Gladiadores del Altar fue lanzado dos meses atrás y ya cuenta con 4.300 miembros, todos varones jóvenes, que además de las prácticas participan en escuelas de formación sobre la Biblia todas las semanas. Programas similares estaría llevando adelante la iglesia en Argentina y Colombia.
La polémica no se hizo esperar y forzó a la iglesia a sacar de su página los videos de los gladiadores. El diputado federal Jean Wyllys, del Psol, pidió la intervención del Ministerio Público ante lo que calificó de "fundamentalismo religioso" y destacó que la sociedad "no debe cerrar los ojos ante estas cosas" (Zero Hora, 5-III-15).


Un comunicado de la Iglesia Universal destaca que el proyecto Gladiadores del Altar busca rescatar a los jóvenes en situación de riesgo y prepararlos para "servir exclusivamente al Señor". Sin embargo, no son pocos los que, observando los videos, creen que se está forjando una suerte de "dictadura evangélica" y estiman que los comportamientos de los gladiadores, incluyendo su escudo, son similares a los que practicaban los nazis y también los miembros del Estado Islámico.


La polémica está servida. Quien quiera formarse una opinión propia, puede cliquear "Gladiadores do Altar" o mirar el video en Youtube en https://www.youtube.com/watch?v=w9zmcAS_9JA

Publicado enSociedad
La administración social de la sexualidad y las religiosidades en América Latina

El libro, "La administración social de la sexualidad y las religiosidades en América Latina", reúne y articula tres ensayos significativos para asumir la actividad política popular en América Latina.

En la introducción el autor examina la permanencia de la derecha política latinoamericana como dato permanente de su sensibilidad cultural. Los dos siguientes, Economía libidinal y Religiosidades se ocupan de introducir una discusión acerca de los marcos categoriales e imaginarios que permean y obstaculizan las prácticas populares. El énfasis está puesto en el carácter constitutivo de lo político (economía, sexualidad, existencia cotidiana) y la crítica de su 'naturalidad' ideológica. La propuesta incluye la transformación, en un mismo y complejo movimiento emancipador, de subjetividades (espíritu personal y colectivo) y de lógicas que hacen de las instituciones instrumentos de discriminación y dominación.

 

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Lunes, 23 Febrero 2015 16:30

Las iglesias cuentan cuentos

El poder de las iglesias estriba, no en la posesión de la verdad –cosa que nadie posee en el complejo peregrinar de la historia–, sino en su capacidad de inventar cuentos, de contarlos con fuerza de verdad y de imponerlos con el refuerzo de amenaza de castigos ultrahistóricos. Jesús, el de Nazareth, no contaba cuentos. Lo de él eran las parábolas que son cosas bien distintas de los cuentos. Las parábolas de Jesús eran analogías pedagógicas para ilustrar conceptos complejos o lecturas de la realidad ajenas a la mentalidad semita que era la suya y en la que él se movía y predicaba: que la justicia de dios se parece a..., que el reino de dios se parece a..., que la misericordia es como..., que el amor auténtico es como tal o cual..., que la nueva ley de libertad se parece a... Me gusta la definición de parábola que da Abbagnano: "argumento que consiste en aducir una comparación o un paralelo, como cuando Sócrates afirma que no se deben elegir al azar los gobernantes, así como no se eligen al azar los atletas para una competencia".1.

El problema no es que las iglesias cuenten cuentos y obliguen a creerlos con fuerza de disciplinado mandato. El problema está en que lo público se construya y se explique desde el absurdo de los obligatorios cuentos. Y en que los colectivos humanos pretendan hacer historia y hacer política desde la carencia de lógica de los cuentos eclesiásticos. Y en que los individuos sacrifiquen el pensamiento en el altar de los cuentos.

En los "círculos de conversación"2 que animamos con niñas, niños y adolescentes en cualquier empobrecido rincón de las breñas antioqueñas, sucedió algo que es bien ilustrativo y lo voy a relatar: yo mismo animaba un círculo con 14 niñas y niños entre 10 y 11 años. Como es habitual en aquellos espacios, solté la consigna "háblame de vos". Chicos y chicas me miraron a los ojos con un brillito de malicia que parecía decir "como que tengo ganas, como que me da susto...". Uno se atrevió y dijo "cuando vivíamos en la finca, mi abuelito nos contaba que las ánimas conversan por las noches en las cascadas y que por eso uno debe pasar sin detenerse a mirar, puede convertirse en estatua o enloquecer por el miedo...". Obviamente, me percaté de que ese era el cuento. Pero la historia, lo que a mí como investigador me interesaba, ¿dónde estaba la historia? Ah, claro, la historia estaba agazapada en esa forma copretérita de los verbos vivir ("vivíamos") y contar ("contaba"). Sin castigarle el cuento que produjo erizamientos en los compañeritos, me enfoqué en la historia y le pregunté "¿y por qué ya no viven en la finca?"; el niño respondió "porque nos sacaron a la fuerza y nos tocó venirnos con pocas cosas a donde unos parientes que nos recibieron aquí" "Ah, le dije, ¿y por qué ya el abuelo no les cuenta cuentos?"; el niño, con inocultable pesadumbre, respondió "porque a él lo mataron".

¿Por qué a las iglesias no les interesa que las comunidades descubran y cuenten sus historias? Porque, como dice Paulo Freire, el que descubre su historia y se percata de que es una historia de opresión que le ha sido impuesta por los opresores, se convierte en un sujeto de liberación pues descubre la pregunta ¿y mi historia no puede ser distinta? Y, a partir de esa pregunta, empieza el camino político, con otros y otras, de la transformación de la misma. Lo corriente es que quien se zafa del cuento, se zafa también de quien le ha mantenido adormilado en el cuento y resignado en el sometimiento. Las iglesias, -a menos que sean porciones de iglesia comprometidas con las liberaciones históricas de la humanidad-, han sido y son en América Latina, o bien opresoras ellas mismas, o bien aliadas incondicionales e ideológicas de los opresores y no se resignan a que sus seguidores cultiven la fuerza del pensamiento. El que piensa, deja de creer en cuentos. Y deja de gobernar su vida por la irracionalidad de los cuentos. La persona que piensa, como decimos en Colombia, ya no come cuento.

Hay cuatro cuentos absolutamente aberrantes y alienadores que hacen de soportes del poder de las iglesias y que nosotros tenemos –como insoslayable compromiso político– que descodificar, interpretar y falsear. Cuento 1: "Es querer de Dios que nosotros mantengamos y defendamos los poderes establecidos porque devienen directamente de sus santísima voluntad". Según ese cuento, en Colombia Dios es de derecha, de ultraderecha, es neoliberal y patrocina el saqueo de la tierra, la acumulación de las riquezas en poquísimas manos y la muerte de los empobrecidos. Cuento 2: "Los que tocan a los ministros de lo sagrado son pecadores que deben morir porque los ministros de dios son de una masa distinta de la masa humana". Según ese cuento, hay que agachar la testuz ante los atropellos que muchos ministros del altar hacen a los derechos de las personas, a la vida y a la libertad. Cuento 3: "Las iglesias provienen directamente de la expresa voluntad de Dios y por eso sus dogmas, sus códigos de moral y sus liturgias no pueden ser controvertidas". Quiere decir, según ese cuento, que dios es inmovilidad, quietud mortal, resignado fatalismo, aliado esencial de todos los mecanismos de aniquilación y muerte. Cuento 4: "Las iglesias, por querer de Dios, son dueñas de los cuerpos y tienen el derecho y el deber de restringirlos, normatizarlos, castrarlos e impedirlos". La fatalidad de este cuento, del cual se derivan tantísimas neurosis, no necesita más comentarios.

Yo no me siento quién para proponerte, querida lectora, querido lector, fórmulas mágicas para liberarse del fatal poder de los cuentos eclesiásticos. Pero sí puedo decirte que he descubierto y practicado por largos años de mi vida una alternativa a la fe vivida en las estrecheces de las iglesias: la fe vivida, gozada, celebrada, madurada, cantada, bailada, conversada, racionalizada, criticada y comprometida en pequeños círculos hermanados que conversan e idean estilos de vida en libertad y dignidad y asumen las opciones políticas que sean coherentes con esa forma de apasionarse por la vida.

 

* Animador de "Comunión sin fronteras". Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


1 Abbagnano, Nicola, Diccionario de filosofía. Fondo de cultura económica, México, 1994, p. 888
2 Prometo enviar este texto a quienes lo soliciten expresamente por correo electrónico o a través del periódico desde abajo, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enEdición 210