Expertos británicos crean organoides de placenta humana

Un grupo de científicos británicos logró crear miniorganoides de placenta humana, que asegura que transformarán la comprensión de trastornos reproductivos como la preclampsia y los abortos espontáneos.

Los organoides –modelos celulares funcionales en miniatura de las etapas iniciales de la placenta humana– también permitirán a los investigadores explorar qué es lo que hace a un embarazo saludable y cómo determinadas enfermedades pueden pasar de la madre al bebé en desarrollo.

La placenta humana provee el oxígeno y todos los nutrientes esenciales para el crecimiento del feto. Si no logra desarrollarse adecuadamente, el embarazo puede fracasar y terminar en la muerte fetal o en un aborto espontáneo.

Ashley Moffett, profesora del departamento de patología, fisiología, desarrollo y neurociencia de la Universidad de Cambridge, quien codirigió el estudio, explicó que si bien la placenta es absolutamente fundamental para contener al bebé mientras crece en el útero, los expertos saben muy poco sobre ella por falta de buenos modelos experimentales.

"Es el primer órgano que se desarrolla, aunque también es el menos comprendido", señaló a periodistas en una conferencia.

Mejor comprensión de las enfermedades

El campo de la ciencia de los organoides ha florecido en los años recientes, con equipos de investigación que han desarrollado todo, desde minicerebros a minihígados hasta minipulmones, usados para lograr una mejor comprensión de la biología y las enfermedades humanas.

El equipo de Cambridge, cuyo trabajo fue publicado en la revista Nature, comenzó sus esfuerzos para desarrollar células placentarias humanas hace más de 30 años, cuando Moffett y colegas estudiaban eventos celulares en las primeras semanas del embarazo.

Los expertos gradualmente crearon formas de aislar y clasificar las células placentarias, y hallaron la combinación correcta para cultivarlas y un sistema organoide capaz de generar modelos de miniplacentas.

Plantas atraen hormigas y las motivan a esparcir sus semillas, según estudio

Con el tiempo las plantas desarrollaron características específicas que atraen a las hormigas y las motivan a esparcir sus semillas e incluso actuar como protectoras, señaló un estudio publicado este martes en Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

La investigación, para la cual se analizaron mil 700 especies del insecto y 10 mil géneros de plantas, demostró que la larga historia de coevolución comenzó con las hormigas alimentándose de las plantas y la respuesta de éstas al desarrollar rasgos amigables.

Matt Nelsen, líder del estudio, destacó que “entre las características desarrolladas sobresalen las espinas huecas que sirven de madriguera a las hormigas y néctar adicional en las hojas y tallos para que coman.

“Algunas sólo hacen trampa, toman el néctar y huyen, pero otras se quedan y atacarán cualquier cosa que intente dañar la planta", aseguró.

De acuerdo con Nelsen, otras plantas consiguen que les ayuden a mover las semillas, sobornándolas con paquetes de alimentos ricos unidos a semillas llamadas elaiosomas.

"La hormiga se llevará la semilla, se comerá el paquete de alimentos y desechará la semilla, a menudo en un área rica en nutrientes donde crecerá mejor, y como está más lejos de su progenitor, no competirán por los recursos", detalló.

 

Miércoles, 26 Septiembre 2018 09:19

Dos exposiciones: Museo del Prado y Botero joven

Dos exposiciones: Museo del Prado y Botero joven

Podemos degustar por estos días dos exposiciones importantes en Bogotá: una es la muestra de pinturas del Museo de Prado de Madrid, que estarán expuestas en la Plaza de Bolívar del 6 al 20 de septiembre y en el Parque de la 93 desde el 24 de septiembre y hasta el 7 de octubre. La otra, es la exposición del Museo Nacional sobre la primera obra del pintor Fernando Botero titulada, “El joven maestro, obra temprana, 1948-1863”. Aquí una pequeña reseña de las muestras.

 

El Museo Nacional del Prado de Madrid, España

 

Este museo fue fundado en 1819 durante el reinado de Carlos III. En medio de la invasión de Napoleón a España fue utilizado como cuartel. Tiempo después fue abierto como el Museo Real de Pintura, y así pasó a ser un bien de la nación. En 1920 fue rebautizado con el nombre que lleva hasta nuestros días. Las colecciones existentes se salvaron en el periodo de la guerra civil (Julio 1936 – Abril 1939).

 

El Museo del Prado posee en la actualidad 35.000 obras (8.000 pinturas, 12.200 dibujos, 6.100 estampas, 971 esculturas, 5.300 fotografías, entre otros objetos). Como parte de la preparación del bicentenario de su fundación, desde 2011 están en marcha exposiciones itinerantes llamadas “El Museo de Prado en la calle”, esta vez el turno fue para Colombia –en Medellín estará desde el 15 de octubre y hasta el 15 de diciembre–.

 

Es una muestra compuesta de 53 reproducciones a escala del original de las obras de los más famosos pintores y de las obras más reconocidas y aclamadas en la historia desde hace 400 años. La muestra está dividida en cuatro secciones: pintura española –con 25 reproducciones de Velásquez

y Goya, entre otros–; pintura italiana con 13 obras donde se aprecian las pinturas de Tintoretto, Botticelli, Sanzio y Caravaggio; la pintura flamenca como El Bosco, con 11 cuadros, y la de diversas escuelas como Francia, Holanda –con Rembrandt– y Alemania –con Durero– con cuatro pinturas.

 

Es una muestra donde pueden apreciarse obras como “El jardín de las delicias” de El Bosco, “Las Meninas” de Diego Velázquez, “El quitasol” de Francisco de Goya, “El descendimiento de la cruz” de Van der Weiden, “Auto de fe” de Berrugete, “La trinidad” de El Greco; también una obra original del pintor Francisco Zurbarán “Agnus Dei”.

 

Una muestra interesante para apreciar las obras pictóricas que hacen parte del acervo de la historia del arte y de la humanidad. El espectador en la calle puede sentirse todo un crítico de la historia de la pintura, y así como pude escuchar en mi visita que “tan feas las Meninas”, “tanta calavera en una obra si sobran en el cementerio”, o que “ese el jardín de las delicias es muy simplón”, puede que usted escuche y opine algo diferente.

 

El joven maestro Botero

 

“El joven maestro” Fernando Botero es una muestra de los trabajos del pintor, acuarelista y escultor colombiano nacido en Medellín, de su obra temprana (1848-1963) o sea, desde que tenía como quince años. Es una colección de pinturas donde se muestra el camino del artista por lograr el estilo

único que lo ha caracterizado. Un periodo rico en búsquedas, ya sea de la influencia de los pintores italianos, de los remedos de desnudos, pero en todo caso importante.

 

La muestra se divide en tres partes: la primera llamada “Giotto es mucho mejor que Playboy”, donde emula las desnudeces que tantas críticas le mereció, y es el periodo italiano.

 

La segunda parte se llama “Solamente Hércules o Sansón alcanzan la bandolina”, momento donde alcanza su concepción del volumen; y la tercera llamada “Botero no triunfó en Nueva York” donde se muestra la influencia del expresionismo en las figuras.

 

En esa búsqueda conoce a los muralistas mejicanos, Rivera, Orozco y Siqueiros que lo impresionaron e influenciaron, y conoce el libro de Bernard Berenson sobre los pintores italianos del Renacimiento, donde expone los conceptos de “valores táctiles” y de la tridimensionalidad de la figura que según el autor estaban presentes en las obras de Giotto y Uccello. Para al final alcanzar su estilo propio y único de agrandar sus figuras, ya pinturas o esculturas, que es una “apología al volumen “y no una discusión sobre lo flaco o lo gordo. Es una muestra de cómo se hizo un artista colombiano y latino pues su obra expresa esa identidad.

 

Dos exposiciones para cambiar la rutina en una ciudad donde para entrar a un museo, galería, cine, etcétera, hay que pagar o esperar al primer domingo de cada mes. Es una oportunidad para darnos una vuelta por el mundo, a través de diversas pinturas y objetos artísticos. Es una oportunidad para no desaprovechar, la misma que deben valorar nuestros museos para que ganen la calle y así dejen de ser sitios llenos de rituales a pesar de estar casi muertos.

Publicado enEdición Nº250
Logran in vitro los primeros siete embriones para salvar al rinoceronte blanco del norte

Inventan una técnica y un utensilio de dos metros de largo para extraer ovocitos de los animales

Científicos dieron un primer paso esperanzador para la supervivencia del rinoceronte blanco del norte, subespecie prácticamente extinguida, al haber creado in vitro los primeros embriones del paquidermo.


Sudán, el último macho de rinoceronte blanco del norte, falleció en marzo a los 45 años en la reserva keniana de Ol Pejeta.


Su hija y su nieta, Najin y Fatu,son así los últimos ejemplares vivos de esta subespecie originaria de África Central, diezmada por la caza furtiva.


Para garantizar la supervivencia de la subespecie, muchos habían confiado en la ciencia.


Con un procedimiento de procreación asistida inédito en rinocerontes, se franqueó “la primera etapa esencial para salvar esta subespecie”, explicó un equipo internacional de investigadores en la revista Nature Communications.


Los expertos recolectaron en zoológicos europeos más de 80 ovocitos de hembras de rinocerontes blancos del sur, de los que quedan unos 20 mil ejemplares salvajes en el sur de África.
Los óvulos fueron fecundados in vitro, algunos con esperma congelado de rinocerontes blancos del norte y otros con esperma de su primo del sur en los laboratorios de la sociedad italiana Avantea.
El resultado: siete embriones, de los cuales tres (uno sur-sur y dos sur-norte) fueron congelados.


Se ponen plazo de tres años


Sin embargo, esto es sólo el principio para lograr el nacimiento del primer rinoceronte blanco del norte “puro”, en un plazo de “tres años”, afirmó Thomas Hildebrandt, del Instituto Leibniz de Investigación Zoológica y Animal de Berlín.


Para conseguir ese objetivo, los investigadores esperan recolectar ovocitos de las dos hembras, Najin y Fatu, nacidas en 1989 y 2000, respectivamente, en el zoológico checo de Dvur Kralove.
“Esperamos hacerlo de aquí a fin de año”, según Jan Stejskal, uno de los responsables de ese zoológico, que trató en vano una inseminación artificial antes de enviarlas a Kenia con la esperanza –también frustrada– de una reproducción natural.


Los científicos crearon los embriones híbridos en vez de extraer directamente los ovocitos de las dos hembras, porque esta intervención requiere el permiso de las autoridades kenianas.


Además, los científicos tuvieron que inventar una técnica y un utensilio de dos metros de largo para extraer los ovocitos de los rinocerontes blancos.


“Teniendo en cuenta los 16 meses de embarazo, tenemos poco más de un año para conseguir un implante” en una madre portadora de rinoceronte blanco del sur, puesto que ni Najin ni Fatu pueden llevar a cabo un embarazo, según Hildebrant.


Este experto subrayó que las dos hembras son las únicas capaces de “enseñar la vida social a un rinoceronte blanco del norte”, por lo que espera que el pequeño podrá crecer con ellas.
En el caso de que no puedan retirarse los ovocitos de Najin ni Fatu, se llevan a cabo otros experimentos para tratar de producir gametos (ovocitos y esperma) de rinocerontes blancos del norte, gracias a las células madre pluripotentes inducidas, que tienen el potencial de convertirse en cualquier tipo de célula.


Pero los expertos advierten de la “improbabilidad de restaurar una población viable de rinocerontes blancos del norte”, según Terri Roth y William Swanson, del centro de investigación del zoológico de Cincinnati, que no participaron en el estudio.


Los autores prevén que su iniciativa suscitará las críticas del mundo de la conservación, en ocasiones hostil al uso de biotecnologías.


“Ya nos han criticado por gastar el dinero de esta manera”, según Jan Stejskal. Sin embargo, para este experto, la lucha debe llevarse a cabo en todos los frentes: “conservación sobre el terreno, lucha contra la demanda (de cuernos) en Asia y apoyo a la ciencia”.

El útero y el futuro de la reproducción

Cada producto del conocimiento trae aparejados efectos inesperados. Las tecnologías de reproducción asistida han tenido desde el primer tercio del siglo XX –a partir de la inseminación artificial– una evolución sorprendente, y con cada nuevo paso surgen escenarios novedosos e inesperados para el futuro de la reproducción humana. Dicho en otras palabras, una tecnología cuyo objetivo original es enfrentar el problema de la infertilidad tiene efectos colaterales (no siempre indeseables) que rebasan los propósitos para los que fue creada. Por esta razón estas tecnologías, al estar conectadas de forma muy íntima con lo humano, son, quizás, uno de los mejores ejemplos para entender este efecto dual del conocimiento.


Por ejemplo, la inseminación artificial implica la participación de personas ajenas a la pareja reproductiva, lo que si bien permite enfrentar exitosamente la infertilidad, modifica algo que se consideraba inamovible: el número de participantes biológicos en los procesos reproductivos (lo cual es mucho más claro con algunas técnicas recientes que han conducido al nacimiento de bebés con el ácido desoxirribonucleico de tres personas). Algunas técnicas como la fecundación in vitro permiten el desarrollo de embriones humanos fuera del cuerpo, en el laboratorio, lo que además abre el camino para la individualidad reproductiva (personas solas que quieren tener hijos) o la diversidad sexual (parejas del mismo sexo que desean tener hijos). La preservación de gametos (óvulos y espermatozoides) por tiempos prolongados a muy bajas temperaturas cambia por completo los tiempos reproductivos y ha permitido la reproducción a personas de edades fuera del margen natural (que va de la pubertad al climaterio) e incluso a quienes ya han muerto. Un análisis de algunos de esos efectos puede encontrarse aquí.


La reproducción es un proceso de gran complejidad en el que intervienen muy distintos elementos. La infertilidad es generalmente consecuencia de alteraciones en células u órganos específicos en hombres y mujeres, por lo que la estrategia consiste en la reparación o remplazo del elemento afectado. Así, cuando hay algún defecto en los gametos se elige la sustitución del óvulo o espermatozoide por el de algún donante y/o la fertilización in vitro con células completas o partes de células seleccionadas (núcleos o citoplasma), una vez que se crea de este modo el embrión en el laboratorio, es transferido al útero para su desarrollo posterior hasta el nacimiento. De este modo, durante mucho tiempo cobró mucha fuerza la noción de que el útero era insustituible.


Pero, ¿qué ocurre cuando es el útero el órgano afectado? Son tres los caminos que se han seguido para enfrentar la infertilidad cuando la matriz es la causa de la limitación reproductiva. Una de ellas es la subrogación o el alquiler de úteros; es decir, la participación de una tercera persona, una mujer distinta de la madre que es la portadora del embarazo; otra estrategia es el trasplante de útero, y la más reciente el útero artificial. La primera modalidad ha dado lugar a muchos debates, pero es ya una forma a partir de la cual ha nacido un número importante (aunque difícil de cuantificar) de bebés en el planeta.


El trasplante de útero, al que ya me he referido aquí en varias ocasiones (por ejemplo, La Jornada, 09/10/2012 y 06/10/2015), es una técnica que se encuentra todavía en fase experimental; los mayores avances han sido logrados por Mats Bränstrom y su equipo en la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, y dio lugar en 2014 al reporte en la revista Lancet del nacimiento del primer bebé saludable por este procedimiento. Todavía tiene un largo camino por recorrer con un potencial muy importante.


Finalmente, el útero artificial creado por Alan W. Flake y sus colegas en el Hospital Infantil de Filadelfia, en Estados Unidos, reportado en abril de este año en la revista Nature, aparece como una opción lejana pero muy inquietante sobre el futuro reproductivo de nuestra especie. Hasta ahora no se ha probado en humanos, sólo en otras especies de mamíferos, en particular, ovejas. Tiene varias limitaciones pues sólo funciona para ciertos periodos del desarrollo fetal (no a partir del embrión), pues la placenta artificial debe acoplarse a los vasos sanguíneos de un cordón umbilical ya formado. Pero a pesar de estas limitaciones permite anticipar algunos escenarios futuros en los cuales este órgano dejaría de ser insustituible.


Aceptando que hasta ahora nos situamos en un terreno puramente especulativo, hay datos surgidos de las tecnologías de reproducción asistida que apuntarían a la modificación futura de conceptos muy arraigados, como los de maternidad o lo consanguíneo, que han sido claves en el desarrollo de las civilizaciones.

La teoría que explica por qué Hollywood trata a la mujer como un trozo de carne

La pionera Laura Mulvey publicó hace 40 años un ensayo que analizaba la concepción sexual de la mujer en el cine a través del psicoanálisis
La veterana directora está estos días en Madrid, donde imparte un curso sobre maternidad en la gran pantalla y participa en el festival Filmadrid

La representación de las mujeres en el cine está en crisis, pero no es algo nuevo. Hoy en día nos parece normal que este problema se debata en las universidades y que las actrices exijan su parte equitativa del pastel en voz alta. Aunque no lo sepamos, esto se normalizó en 1975 gracias a Laura Mulvey (Oxford, 1941) y al ensayo Placer visual y cine narrativo, que convirtió a su autora en una pionera en el análisis feminista del séptimo arte.


A través de la teoría del psicoanálisis de Freud, este texto relaciona la imagen de la mujer en Hollywood como objeto sexual con el falocentrismo de la industria del cine. "Pretendemos ocuparnos aquí de cómo ese placer erótico se intercala en el cine, de su sentido y, en particular, del lugar central que ocupa la imagen de la mujer. Suele decirse que al analizar el placer o la belleza se los destruye. Esa es la intención de este ensayo", escribió la directora en plena Segunda Ola Feminista.


Mulvey basó todo en la escopofilia, la búsqueda desesperada del placer sexual a través de la mirada, y en la figura del personaje femenino como materia prima. O, dicho de otra forma, en su representación como un un trozo de carne con ojos. "Las mujeres son mostradas para producir un impacto visual y erótico tan fuerte, que puede decirse de ellas que connotan mirabilidad", explica a través de los casos de Marilyn Monroe en Río sin retorno y Lauren Bacall en Tener o no tener.


Budd Boetticher, director clásico de Hollywood, afirmó: Lo que cuenta es lo que la heroína provoca o, mejor aún, lo que representa. Es ella, o más bien el amor o el miedo que inspira en el héroe, lo que le lleva a a actuar tal como lo hace. Por sí misma, la mujer ni tiene la más mínima importancia.


La autora asegura que hoy en día el ensayo ha perdido cierta vigencia porque se escribió en un contexto determinado y porque el feminismo al fin forma parte de los debates académicos, algo que parecía imposible en los años 70. "Yo lo escribí como una especie de intervención política, influenciada por el Movimiento de Liberación de la Mujer, en el que leímos a Freud y comprendimos la utilidad de la teoría psicoanalítica para un proyecto feminista", cuenta Laura Mulvey a eldiario.es.


Los derechos reproductivos


Nos reunimos con la cineasta de 76 años en el centro de Madrid, donde estos días imparte un curso en la Universidad Complutense y participa en el festival de cine Filmadrid. Más de cuatro décadas después, la autora opina que la batalla por la igualdad en las pantallas no ha hecho más que empezar. Agradece que los más jóvenes aún reivindiquen su ensayo, pero piensa que hay que abrir el foco a otros países y a nuevos discursos.


Eso es lo que ella intenta en Una mirada a las representaciones de la maternidad a través de la imagen y la narrativa, la conferencia que está recibiendo más de un centenar de asistentes al día.


"Podemos pensar de una forma muy sofisticada sobre el género y la maternidad, pero en otras muchas partes del mundo hay mujeres luchando por sus derechos más básicos", recuerda Mulvey. Defiende que este es un tema tan candente como el de la hipersexualización de las actrices o la desigualdad salarial en los rodajes, sobre todo porque no solo afecta a Hollywood.


"Ya que estamos en un momento nada progresista de la historia, la cuestión de los derechos del cuerpo de la mujer y de la reproducción se vuelven casi tan urgentes como en los primeros días del Movimiento Feminista", asegura. Para ilustrar este difícil debate al público madrileño, la catedrática ha elegido títulos muy distintos por su época y procedencia.


El realismo social iraní, la vanguardia británica o el documental feminista italiano le sirven para rescatar temas comunes como el complejo de mala madre, la violencia machista o la depresión derivada de la austeridad y la decadencia posindustrial. "En tiempos de austeridad, son las mujeres quienes sufren primero y pierden el apoyo institucional. A pesar de que ellas son quienes luchan por dar de comer a sus hijos, mantener su trabajo y en encontrar una guardería. Ese es el feo mundo en el que vivimos", se lamenta.
Considera que las políticas austeridad son la peor excusa para mermar el control de la mujer sobre su propio cuerpo. "En mi país, los fondos dedicados a mujeres que sufren violencia machista han sido arrancados de raíz. En EEUU, el nuevo gobierno ha eliminado el dinero de los cursos de formación anticonceptiva y las ayudas a los abortos.

También ha prohibido cualquier asistencia extranjera en los países en desarrollo para ayudar a controlar la natalidad. Nos tratan como recipientes, casi como en la época medieval", enfatiza Mulvey.


"Hollywood es muy cansino"


Lo que de verdad le sorprende a Laura Mulvey del ensayo Placer visual y cine narrativo es su error al pensar que todo iba a cambiar en cuarenta años. "Si me hubieras preguntado entonces qué proporción de mujeres estarían haciendo películas en el cambio de siglo te habría dicho que 50 %, con mucha seguridad", confiesa. "También pensaba que los años de esplendor de Hollywood tenían los días contados", dice con sorna.


Hoy más que nunca, la directora cree que la industria estadounidense debería dejar de ser el espejo en el que Europa se quiere mirar. "El Hollywood actual no es la misma industria que fue en su día. Los estudios son muy poco ingeniosos, hacen remakes constantemente. Es un cine muy cansino", espeta.


Sin embargo, reconoce que debemos aprovechar los fondos y la plataforma que tienen al otro lado del Atlántico para incentivar el debate sobre la representación de la mujer en la gran pantalla. Es ahí donde Mulvey coloca al fenómeno de Wonder Woman, la heroína de DC que está arrasando en taquilla.


Según su teoría de la escopofilia, la Wonder Woman de Gal Gadot no combate la dictadura estética que somete al personaje desde hace años. "Creo que es interesante porque millones de chicas jóvenes irán a verla y se preguntarán esto mismo. ¿No debería ser distinto ahora que la directora y gran parte del equipo de producción son mujeres? ¿Qué tipo de heroína va a ser? ¿Cuál es su principal virtud como chica de acción?", enumera Mulvey.


Aunque reconoce que el progreso es muy lento, como ella ha podido comprobar en sus propias carnes, aplaude la acogida de estos proyectos y los considera una buena forma de medir el pulso al séptimo arte. "Creo que hay todavía un enorme deseo por el cine y la gente no solo se sienta en su casa con el portátil en las rodillas para ver una película -que también-. La muestra es que, cuando se estrena Wonder Woman, las salas se llenan", recalca.


Mulvey insiste en apuntar que no es algo exclusivo de los blockbusters, que los clubs de cine, los festivales menos masificados y las salas autogestionadas están haciendo mucho por las nuevas narrativas y el apoyo a la mujer cineasta. "Es aquí donde las mujeres jóvenes necesitan crear historias sobre ellas mismas y los problemas de las nuevas generaciones con las redes sociales", opina la veterana directora.


"Las mujeres siempre han estado sometidas a presiones por su apariencia, pero esa presión ha crecido con Facebook o Instagram; una presión por tener que encajar con un patrón físico determinado", observa. Piensa que esta nueva cultura, peligrosa en ciertos casos, necesita ser explorada y analizada a través del cine de la misma forma que lo hicieron en los viejos tiempos.


"Tengo muchas ganas de ver cosas nuevas y aún más interesantes de las que hicimos nosotras". Mulvey abre así unos puntos suspensivos en su legado para "una guerra que no ha hecho más que empezar".

Por Mónica Zas Marcos
15/06/2017 - 21:02h

Publicado enSociedad
Desmantelar la dominación: lo que podemos aprender de Karl Marx sobre la libertad. Entrevista

Con el paso de los años, y especialmente desde la crisis financiera global que estalló en 2007, ha surgido un renovado interés en la obra de Karl Marx. De hecho Marx es todavía esencial para entender el capitalismo, pero su proyecto político sigue provocando interpretaciones conflictivas. ¿Qué motivó realmente a Marx para emprender un extenso estudio sobre las leyes del modo de producir capitalista? ¿Estaba Marx interesado en la libertad, o meramente en la igualdad? Y su visión del comunismo, ¿guardó algún vínculo con el "socialismo realmente existente" (los regímenes de la extinguida Unión Soviética y el bloque del Este)?

El libro recientemente publicado Marx's Inferno: The Political Theory of Capital [El infierno de Marx: la teoría política del Capital], escrito por William Clare Roberts, profesor de la McGill University, ofrece una rigurosa y singular interpretación del proyecto filosófico y político de Marx. El libro revela por qué Marx sigue siendo extremadamente relevante hoy día para todas aquellas personas dispuestas a desafiar la dominación y la violencia del capitalismo —desde la explotación de la fuerza de trabajo al uso opresivo del Estado, como se ve reflejado en el ejercicio de brutalidad policial—. El politólogo y economista C.J. Polychroniou habla con William Clare Roberts sobre el proyecto de Marx y su visión del comunismo.

C.J.Polychroniou: En su reciente libro 'Marx's Inferno' defiende que la libertad, más que la equidad, fue la preocupación político-filosófica primordial de Marx, e incluso que su obra y su discurso pertenecen a la tradición republicana de pensamiento político. ¿Podría elaborar un poco más sobre estas afirmaciones y contarnos cómo se derivan de una lectura particular de la obra de Marx?

William Clare Roberts: Lo pondría ligeramente diferente. Marx está ciertamente preocupado por la igualdad. Todo el que es de izquierdas lo está. La cuestión es: ¿igualdad de qué? Ahí es donde tiene lugar la libertad. En mi libro defiendo que Marx compartía el proyecto republicano radical de garantizar universalmente la igual libertad. Cuando en la izquierda, hoy día, se habla de igualdad, se asume demasiado a menudo como igualdad de riqueza material o de igual trato, como si la igualdad económica fuera un fin en si mismo. Para Marx la igualdad económica no era el problema principal. Era la consecuencia y lo que a la vez abonaba la dominación. Esa era su primera preocupación.

Ser dominado es estar sujeto al capricho de otros, no tener ningún control sobre si interfieren en ti o no, en tu vida, tus acciones, en tu cuerpo. Los republicanos, al menos desde la república de Roma, reconocieron que esa ausencia de control sobre cómo otros te tratan es, en si misma, perjudicial para el florecimiento humano. [De acuerdo con su filosofía,] si el poderoso te llega o no te llega a provocar un daño es menos importante que el hecho de que tiene poder para hacerlo, y que no puedas controlar si hace uso o no de ese poder. Es en ese espacio de incertidumbre y temor en el que el poder cumple su función. Así es cómo, por ejemplo, que un empresario pueda despedir a un trabajador a su antojo sea generalmente suficiente para asegurar la obediencia del trabajador, especialmente allá donde el trabajador no tiene a penas fuentes alternativas de ingreso. Análogamente, que la policía tenga la potestad, básicamente impune, para detener, golpear y acosar a gente en muchos barrios, produce todo tipo de distorsiones en el modo de vivir de las personas, con independencia de que hayan sido efectivamente golpeadas o acosadas. Vivir libre es vivir sin ese temor o esa necesidad de estar alerta ante los poderosos. Y eso implica estar igualmente empoderado.

Tradicionalmente los republicanos querían proteger la libertad para solo una cierta clase de hombres dentro de su propia comunidad política. En el siglo XIX, sin embargo, trabajadores, mujeres, esclavos liberados —gente que vivía bajo dominación— empezaron a tomar el relevo de esta teoría republicana de la libertad y a insistir que todas las personas deberían gozar de igual libertad. Leo a Marx como parte de esta tradición.

La innovación más importante que Marx aportó a esta tradición fue el desarrollo de una teoría de la economía capitalista como un sistema de dominación. Para entonces los radicales —como muchos radicales hoy— asimilaban el capital a las formas previas de poder: militar, feudal o extorsionador. Veían al capitalista simplemente como un monopolista, y al gobierno como el cuerpo de fuerzas de choque de los monopolistas. Para Marx esa era una diagnosis crítica insuficiente. Los capitalistas dependen, como los trabajadores, del mercado. Deben actuar como lo hacen o serán repuestos por otros capitalistas más efectivos. Marx vio en esa dependencia del mercado un nuevo tipo de dominación social generalizada. La pervivencia de cada uno depende de decisiones impredecibles e incontrolables de muchos otros. Esta dominación impersonal media y transforma las demás formas de dominación que las personas experimentan.

Uno de los aspectos más interesantes en su libro, al menos para mí, es el análisis sobre el uso y la concepción de Marx sobre la explotación. Claramente, como usted indica, Marx se centró en la explotación de la fuerza de trabajo, no en la explotación como categoría social en general. ¿Qué significa políticamente esto, y cuál es su explicación por la que entre los análisis radicales contemporáneos del capitalismo se dé una tendencia a rehuir el uso de expresiones como "plusvalía" o "lucha de clases"?

Se trata de un desarrollo específico del punto anterior. Dado que la dominación impersonal que ejerce el mercado media otros aspectos de la producción capitalista, la explotación capitalista es harto distinta de otras formas de explotación. Tal y como Marx expone en El Capital, los capitalistas no inventaron la plusvalía. Pero aquellos que en el pasado gozaban los frutos del trabajo de otros lo hacían por medio de la extorsión, el robo y la coacción. La explotación era, por lo tanto, una merma para la producción; la desincentivaba. La producción capitalista, por otro lado, incentiva el trabajo y la producción como nada lo ha hecho antes. La explotación de la fuerza de trabajo —la expresión técnica de Marx para el tipo de explotación capitalista— es tan efectiva, de hecho, que el exceso de trabajo es endémico en las economías capitalistas.

Marx pensaba que el hecho de que los trabajadores se organizaran para luchar contra el exceso de trabajo era una de las más importantes y potentes palancas para el desarrollo y transformación de la producción capitalista. Luchar contra el exceso de trabajo, y por salarios más altos, era el acicate básico, decía, que llevaba a los capitalistas a introducir nuevas tecnologías de producción. La industrialización y mecanización, a su vez, provocan la aglomeración de productores capitalistas, incrementando tanto la masa de trabajadores como la concentración de capital. Estas luchas también hermanan a los trabajadores, y les brinda experiencia política. Todo esto, decía Marx, prepara a los trabajadores para ganar la batalla algún día, y para remplazar la producción capitalista por completo.

Esta comprensión de los vínculos entre explotación, lucha de clases, desarrollo capitalista y política revolucionaria ha perdido extensamente el atractivo entre radicales. Estoy muy interesado en la historia de ese declive teórico, en parte porque creo que la teoría tenía más por ofrecer de lo que muchos de sus críticos —incluso críticos muy simpatizantes— creen...

Las críticas a la teoría del valor de Marx... han desviado la atención sobre las observaciones básicas que subyacen en la apreciación de Marx sobre la explotación capitalista. A diferencia de los materiales y las tecnologías de producción, que proveen inputs objetivamente predecibles al proceso de producción, los trabajadores tienen que estar inducidos a trabajar, y en qué medida proveen trabajo es una cuestión que requiere constante control y dirección. La atención que puso Marx en el lugar de trabajo como espacio de gobierno y de actividad inducida sigue siendo igual de relevante.

El otro gran motivo por el que el análisis de Marx ha perdido apoyo es porque el nexo entre lucha de clases y política revolucionaria aparentemente se rompió. Por un lado la clase trabajadora industrial parecía integrada en el capitalismo consiguiendo el sufragio, ganando salarios más altos por medio de la sindicalización, y ganando seguridad social en forma de estado del bienestar. Por otro lado el núcleo del radicalismo y la revuelta pareció encontrarse entre estudiantes, campesinos del mundo colonizado y pueblos oprimidos en lucha por la liberación nacional.

Pero ninguno de esos desarrollos socavan la argumentación de Marx, según la cuál solamente aquellos que dependen del salario para vivir —una clase que sobrepasa de lejos a los trabajadores industriales— tienen interés en la emancipación universal. Toda aquella persona bajo dominación u opresión tiene un interés en la emancipación de su propio grupo. Pero Marx entendía que los salarios hacían a las personas interdependientes unas de otras, y dependientes de la producción tecnológicamente avanzada hasta tal punto que los trabajadores asalariados solo podían liberarse —incluso a nivel nacional— liberando a cada uno, en cada lugar. En un momento en que el populismo de izquierdas —sea el de Sanders, Corbyn o Mélenchon— está al parecer obligado a reafirmar fronteras nacionales, debería volver a tomarse en consideración el razonamiento de Marx.

La crítica de Marx a la economía y la sociedad capitalista, dice usted en el libro, estuvo influenciada por el imaginario poético de Dante. ¿Eso tiene importancia política o meramente literaria?

Soy precavido ante una distinción demasiado simple entre literario y político. Sostengo que Marx reescribió el Infierno de Dante porque el imaginario moral de Dante estaba profundamente arraigado en el lenguaje coloquial del movimiento obrero. Los aspectos literarios de El Capital —su estructura, sus metáforas, sus imágenes— son parte integral de su misión política: remodelar el lenguaje teórico y político del movimiento obrero. Para nosotros, a día de hoy, puede parecer meramente literario, pero eso es porque el discurso moral cristiano-aristotélico ya no forma parte de nuestro lenguaje coloquial del modo en que lo formaba en la Europa del siglo XIX.

Al nivel más fundamental, creo que Dante es crucial en el razonamiento político de Marx porque el Infierno provee categorías básicas del mal que estructura la argumentación en El Capital. La sociedad capitalista está fuera de control, es violenta, fraudulenta y traicionera. Esas son categorías de Dante. Marx las reconfigura y redefine, las embute de economía política, y las transforma en una teoría social crítica. No necesitas a Dante para entender esa teoría social crítica una vez está hecha, pero reconocer el Dante que hay en ella ayuda a revelar su génesis y estructura.

El comunismo ha cobrado mala reputación como resultado de las experiencias de "socialismo realmente existente": los regímenes socialistas de la antigua Unión Soviética y del bloque del Este. ¿Tenía Marx una visión del comunismo en realidad? Y si es así, ¿cómo se conjuga su sociedad comunista ideal con el republicanismo?

La "visión del comunismo" de Marx es notoriamente indefinida. Entiendo que hay buenas razones para ello. Marx es ante todo un diagnosticador de la dominación. Está impresionado por la i-libertad de los trabajadores, y dedicó la mitad de su vida tratando de comprender cómo funcionaban las instituciones que creaban esa i-libertad. Estaba convencido de que, si los trabajadores conocían cómo su i-libertad se sostenía y reproducía, podrían dar con el modo de organizarse ellos mismos con el fin de abolirla.

Estoy convencido de que parte de esa confianza vino del hecho que Marx dio por sentado que las instituciones republicanas —bien conocidas en el ámbito de lo político— podían extenderse sin graves dificultades en el ámbito de la economía. Entendió que las fábricas cooperativas dirigidas por obreros apuntaban en esa dirección. Pensó que los trabajadores debían elegir a sus gerentes, y que las decisiones entorno a la producción, la organización y la distribución debían ser objeto de debate político. Los episodios revolucionarios —como el de París en 1871— mostraron a gente común organizándose ella misma en redes de auto-gobierno comunal. Marx lo tomó como la confirmación de su fe en la capacidad de los trabajadores para emanciparse ellos mismos y crear una red global de "repúblicas sociales" interdependientes.

La perspectiva emancipatoria ciertamente se ha ensombrecido en el curso del siglo XX. Esto se debe en parte a la severidad de la guerra y los estragos del nacionalismo, por no hablar de los terrores reaccionarios que siempre acecharon ante el ascenso de los socialistas y comunistas al gobierno. Pero también fue provocado por el hecho que la "administración racional" siempre disputó la libertad como objetivo del movimiento socialista. Bajo esta perspectiva era lo "fuera de control" del capitalismo lo que parecía más objetable. El control y la planificación parecían más importantes, por lo tanto, que el igual empoderamiento de cada uno para resistir las imposiciones de otros. Las economías planificadas resultaron en una catástrofe.

Igualmente importantes son las enormes dificultades reales en cuanto a la logística y el diseño institucional que debe afrontar el esfuerzo por organizar una producción cooperativa global. La magnitud del proyecto es pasmosa. Es muy difícil cooperar, aún cuando resulta esencial para la continuidad de nuestra existencia. Todavía no sabemos realmente cómo hacerlo. Se puede afirmar la teoría crítica de una sociedad supeditada a la producción capitalista en cada uno de sus detalles y luego afirmar que no sabemos todavía cómo remplazar esa sociedad por algo mejor. Más que una visión de una sociedad comunista ideal, deberíamos tomar de Marx lo que nos ofrece: un principio decisivo de libertad con el que podemos evaluar nuestra situación política y social, una potente teoría sobre cómo el mundo capitalista menoscaba, pone en peligro y pisotea esa libertad. Lo que podamos hacer al respecto, eso debemos ofrecerlo nosotros mismos.

William Clare Roberts
profesor de ciencia política en la McGill University (Montreal) y autor del libro Marx's Inferno: The Political Theory of Capital (2016, Princeton University Press).

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Maribel Tellado: "La prohibición del aborto obliga a muchas mujeres a elegir entre la muerte o la cárcel"

Hay nueve países que criminalizan el aborto sin excepciones y siete de ellos están en América Latina. 47.000 mujeres embarazadas mueren cada año por tratar de abortar al margen de la ley. La experta en Género de Amnistía Internacional España insiste en que "las decisiones sobre el cuerpo de las mujeres no deben tomarlas políticos ni jueces"

 

El Parlamento polaco dio el visto bueno el pasado viernes a una iniciativa popular para castigar el aborto con penas de cárcel y permitirlo únicamente cuando la vida de la madre esté en peligro. Un día después, miles de personas se manifestaban en Dublín para reclamar al Gobierno que plantee en un referéndum la modificación de su ley que, como la polaca, sólo prohíbe la interrupción del embarazo excepto si hay riesgo para la madre.

Por noticias como éstas, cada 28 de septiembre se celebra el Día de Acción Global por la despenalización del aborto. Fue una de las conclusiones del Encuentro de Feministas Latinoamericanas celebrado en Buenos Aires en 1990 y su objetivo es lograr que el aborto sea regulado como derecho para frenar la mortalidad materna, los riesgos para la salud de las mujeres asociados a los abortos clandestinos y evitar los procesamientos de mujeres y profesionales sanitarios por esta causa. El Movimiento Feminista de Madrid ha convocado una manifestación para este miércoles a las 19.30 horas que saldrá de la Glorieta de San Bernardo y llegará al Ministerio de Justicia.
La experta en Derechos Sexuales y Reproductivos de Amnistía Internacional España, Maribel Tellado, advierte de que de las leyes más restrictivas están "obligando a dar a luz a niñas violadas y a que mujeres con enfermedades incompatibles con el embarazo deban elegir entre morir o pasar años en la cárcel".
¿En qué países está prohibido y penado el aborto? ¿Dónde hay leyes más restrictivas?
Según el informe anual 2015/2016 de Amnistía Internacional, hay nueve países en el mundo que criminalizan el aborto sin excepciones expresas. Siete de ellos, están en América Latina y Caribe: El Salvador, Nicaragua, Chile -aunque la Cámara de Diputados aprobó en marzo la despenalización del aborto en tres causales (peligro de la vida de la madre, malformación fetal y violación), la iniciativa todavía tiene que ser aprobada por el Senado-, Honduras, República Dominicana, Surinam y Haití. Los otros dos son El Vaticano y Malta.

El Salvador, por ejemplo, establece largas penas de cárcel para mujeres y niñas, que pueden llegar a ser acusadas de “homicidio agravado” por haber sufrido un aborto espontáneo. En la práctica, esto supone obligar a dar a luz a niñas violadas, y a que mujeres con enfermedades incompatibles con el embarazo deban elegir entre morir o pasar años en la cárcel.

Aunque América Latina concentra los países con las leyes más restrictivas, países como Marruecos también siguen penalizando el aborto. Sólo está permitido en aquellos casos en los que existe riesgo para la salud de la madre y, además, está sujeto al consentimiento del cónyuge, por lo que se impide que la mujer tome una decisión autónoma. Salvo la excepción del peligro para la salud materna, las mujeres y niñas que tratan de abortar se arriesgan a ser condenadas a un máximo de dos años de prisión, mientras que los profesionales médicos pueden ser encarcelados hasta un máximo de 30 años (artículos 449-452 y 454-458 del Código Penal). Hace un año, las autoridades marroquíes afirmaron que el acceso al aborto se ampliaría a los casos de lesiones graves del feto o de embarazo resultado de violación o incesto, pero el Gobierno no ha dado a conocer todavía el proyecto de modificaciones del Código Penal a este respecto.
Como dice, Chile dio un paso histórico permitiendo el aborto en tres supuestos. Sin embargo, en América Latina este asunto sigue siendo una asignatura pendiente. ¿Cuál es el panorama actual, ha habido avances o retrocesos?
El panorama actual continúa siendo desolador ya que la mayor parte de las regiones de América Latina y Caribe navegan a contracorriente en la despenalización del aborto. Además de El Salvador, en Nicaragua, por ejemplo, tampoco se reconoce el aborto en caso de violación. En este país, la mayoría de las víctimas de violencia sexual son menores de 17 años, mayoritariamente niñas de entre 10 y 14 años, que se quedan embarazadas a causa de una violación y tienen que llevar a término el embarazo o someterse a un aborto ilegal y no seguro, corriendo el riesgo de ser encarceladas si son descubiertas.

Pero incluso en los demás países de la región, que tienen leyes más o menos restrictivas, la falta de regulación del aborto no punible hace que permanentemente surjan dudas sobre la legalidad de esta práctica y un estigma contra quienes buscan y practican estos abortos permitidos por ley.

En Paraguay, por ejemplo, en agosto de 2015, una niña de 11 años que quedó embarazada tras ser violada en repetidas ocasiones -aparentemente por su padrastro- dio a luz, lo que es un trágico recordatorio de la necesidad urgente de que Paraguay revoque su estricta ley sobre el aborto. La terrible historia de esta niña ilustra lo que está mal en cuanto a los derechos humanos de mujeres y niñas pobres y marginalizadas en Paraguay.

En Argentina se produjo un paso hacia adelante el pasado mes de agosto cuando la corte Suprema de Justicia de la provincia de Tucumán ordenó la libertad de Belén, condenada a ocho años de prisión por haber sufrido un aborto espontáneo y que llevaba más de dos años en prisión preventiva.
Polonia acaba de recrudecer su ley con penas de cárcel a las mujeres que interrumpan su embarazo excepto si sus vidas corren peligro. ¿Cómo está la situación en Europa? ¿Cree que podemos darnos por 'satisfechos'?
No, todavía queda mucho por hacer. En Irlanda, por ejemplo, la nueva Ley de Protección de la Vida durante el Embarazo castiga el aborto con condenas de prisión de hasta 14 años. Esto pone de manifiesto que se están cuestionando los derechos de mujeres y niñas a expresar su sexualidad y a tomar decisiones sobre su cuerpo. Un dato: cada día, entre 10 y 12 mujeres que viven en Irlanda viajan a Inglaterra para abortar. La mayoría tiene entre 20 y 34 años. Interrumpen su embarazo por diversas razones, pero el motivo de su viaje es el mismo.

En este sentido, en junio de este año, se dio un gran paso: el Comité de Derechos Humanos de la ONU emitió una resolución en la que declaraba que las leyes irlandesas que prohíben el aborto violaron los derechos de Amanda Mellet, ciudadana con doble nacionalidad irlandesa y estadounidense, a quien en 2011 negaron el aborto a pesar de que se le había diagnosticado una anomalía mortal del feto. La denuncia ante el Comité de Derechos Humanos la había presentado en noviembre de 2013 el Centro de Derechos Reproductivos en nombre de Amanda Mellet. Es la primera vez que un órgano internacional de derechos humanos concluye que un Estado ha violado sus obligaciones en materia de derechos humanos por penalizar y prohibir el aborto. Una decisión pionera para Irlanda, que tiene consecuencias mundiales de largo alcance.
Desde el año pasado, España obliga a las menores de 18 años y a las mujeres con discapacidad intelectual a obtener el consentimiento de su padre, madre o tutor para abortar. ¿Qué le parece?
Tanto el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer como el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Cuestión de la Discriminación contra la Mujer en la Legislación y en la Práctica instaron a España a no restringir el acceso de mujeres y niñas a estos servicios. Asimismo, el Comité de Derechos Humanos recomendó a España que se asegurara de que ninguna barrera legal obligaba a las mujeres a recurrir al aborto clandestino, que ponía en peligro su vida y su salud.

Para Amnistía Internacional, se trata de una regulación que no está basada en criterios médicos y, por lo tanto, puede suponer una discriminación en el acceso de estas menores a servicios de aborto legales y seguros.
¿Qué supone para las mujeres y para la sociedad en general vivir en un país donde esté prohibido abortar?
En estos países, las mujeres y las niñas pagan un elevado precio por las restricciones impuestas al aborto legal y seguro. El precio es su salud, su bienestar e incluso su vida (por peligros asociados al embarazo o por suicidio). Además, en muchos casos se enfrentan a penas de cárcel y, en términos sociales, a un estigma que les persigue el resto de su vida.

También sus familias se ven afectadas. A menudo, hijos e hijas de mujeres encarceladas en virtud de estrictas legislaciones contra el aborto se enfrentan a dificultades económicas y se ven privados del contacto con sus madres.

De acuerdo con el derecho internacional de los derechos humanos, todos los Estados deben garantizar la ausencia de discriminación y la igualdad en el disfrute de los derechos sexuales y reproductivos. Para ello tienen que eliminar la discriminación en las leyes, en políticas y prácticas, y no sólo por parte de los agentes del Estado, sino también por parte de organizaciones privadas y particulares tales como familiares, profesionales médicos o líderes religiosos.

Las decisiones sobre el cuerpo y la salud de las mujeres deben tomarlas las propias mujeres en consulta con sus médicos, no políticos ni jueces.
¿Qué riesgos suponen y cómo se practican los abortos clandestinos?
47.000 mujeres embarazadas mueren cada año por complicaciones derivadas de abortos en condiciones de riesgo.

Según un informe que realizamos en El Salvador, algunos de los métodos más habituales que utilizan las mujeres y las niñas para poner fin a un embarazo son: ingerir raticida u otro pesticida, introducir por el cuello del útero agujas de tejer, trozos de madera y otros objetos cortantes y tomar misoprostol, un medicamento para la úlcera que se utiliza mucho para inducir el aborto.

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Un nuevo modelo centro-periferia trastornado

Por lo que se sabe, los antecedentes primeros de la dualidad centro-periferia se remontan a las tesis del rumano Mihail Monoilescu, el chileno-alemán Ernest Wageman y el danés Viggo Axel Poulsen. Pero qué duda cabe que fueron los economistas latinoamericanos de la Cepal, entre los que destacan el argentino Raúl Prebisch y el brasileño Celso Furtado los que, luego de la Segunda Guerra Mundial, desarrollaron la noción de una dualidad centro-periferia, para describir un orden económico mundial integrado por un centro industrial y hegemónico que establece transacciones económicas desiguales con una periferia principalmente agrícola y subordinada. La muerte prematura del mexicano Juan Noyola, en 1962, en Cuba, no lo registra en el panteón de los precursores señalados, pero qué duda cabe que fue uno de ellos.

De acuerdo con este enfoque, la relación desigual centro-periferia era el obstáculo principal para el desarrollo. La industrialización de las economías periféricas era el único modo de convertirse en sociedades desarrolladas.


Este enfoque propuso la sustitución de importaciones como vía para la industrialización de la periferia. Pero la llamada teoría de la dependencia, encabezada en gran medida por Andre Günder Frank, llegó para combatir sin tregua al pensamiento y a la praxis que buscaba vías de mejoramiento de grandes masas de latinoamericanos hundidos en el infrasubdesarrollo. Utilizó el modelo centro-periferia, pero para explicar por qué nunca habría desarrollo a partir de la relación de subordinación centro-periferia.


La crisis económica mundial iniciada en los primeros años setenta acabó con los debates entre la teoría del desarrollo que buscaban impulsar el modelo centro-periferia y los dependentistas, como acabaron también con la política económica keynesiana que practicaban la mayoría de los países desarrollados que impulsaban el estado de bienestar. Lo que siguió fue la expansión explosiva de la globalización neoliberal, la aberración de la desregulación, especialmente la financiera, y en paralelo la revolución informática. Un silencio sepulcral cayó sobre las teorías del desarrollo y de la dependencia.


El capital financiero se multiplicó hasta llegar a ser una masa de capital ficticio entre 70 y 80 veces el valor de la producción real de bienes y servicios en la actualidad. El capital financiero tomó el mando de la economía real mundial como conjunto, y de la política de todas las naciones. Los estados nacionales al servicio de los banqueros. La desigualdad socioeconómica alcanzó cotas sin antecedente histórico. Según los datos divulgados por Oxfam, casi la mitad está en manos del uno por ciento más rico de la población, y la otra mitad se distribuye, muy desigualmente, entre el 99 por ciento restante.


En noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín y en 1991 se desmoronó la Unión Soviética marcando el fin de una época. En cuestión de meses, la otrora superpotencia se disolvió sin que nadie pudiera ¬preverlo.


La OTAN se independizó y hace varios años que toma sus decisiones al margen del pacto internacional representado en la ONU.


En febrero de 1992 se firma el Tratado de Maastricht, concebido como la culminación política de un conjunto normativo, vinculante para todos los estados miembros de la Unión Europea (UE), tanto para los futuros integrantes como para los estados firmantes en el momento del tratado. Una moneda única para 19 estados de los 28 que conforman la UE, y unas mismas reglas para 19 economías distintas. Como se probaría a partir de 2008, una unión monetaria sólo puede funcionar con una coordinación de política fiscal y una política exterior propia del conjunto. El resultado fue la conformación de una dualidad donde unas potencias, encabezadas por Alemania, hegemonizan a las naciones mediterráneas: Grecia, Italia, Francia, España y Portugal, las principales.


Por una década –la de los altos precios de las materias primas– muchos de los llamados países emergentes se defendieron en buena medida de Estados Unidos, pero con el hundimiento de los precios de esos bienes, están de vuelta en las relaciones de dominación internacional en las que han vivido sometidas.


Ha vuelto el modelo centro-periferia, pero reconfigurado. Ahora hay un centro ampliado, un anillo, por así decirlo, de naciones semiperiféricas –destacadamente los países mediterráneos–, y los de siempre.


En tanto, la crisis mundial sigue ahí, sin solución posible. Sólo alinear la masa de capital dinero que circula en el mundo, con la economía real, exigiría una hiperinflación inimaginable y un impacto económico y político difícilmente concebible. Para los capitanes del mundo la hiperinflación no sólo no es solución, sino que la temen como al demonio. Otra salida serían las guerras, el gasto billonario en destruir bienes tangibles. Es lo que está en marcha. Foreign Policy hace un recuento del que tomo algunos ejemplos: el conflicto en Siria es el más severo del mundo. En Turquía, en los últimos seis meses, el largo conflicto entre Ankara y los miembros del Partido de los Trabajadores de Kurdistán se ha llevado más de 30 mil vidas desde 1984. La guerra en Yemen, con una gran participación de Arabia Saudita y el respaldo de Estados Unidos, Reino Unido y los aliados en el Golfo, se desató en marzo de 2015 y no se le avista un final. Nigeria, Níger, Chad y Camerún se enfrentan a la creciente amenaza de Boko Haram. En los últimos seis años, el grupo ha pasado de ser un pequeño movimiento de protesta en el norte de Nigeria a convertirse en una fuerza poderosa capaz de efectuar ataques devastadores en toda la cuenca del lago Chad. Desde diciembre de 2013 Sudán del Sur vive inmerso en una cruenta guerra civil que enfrenta al ejército regular, que entre 1993 y 2006 supuso la muerte de 300 mil personas.


Al mismo tiempo machacamos al planeta.

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Sábado, 05 Marzo 2016 06:47

El riesgo del zika, confirmado

El riesgo del zika, confirmado

Un estudio científico demostró, como se sospechaba, que el virus del zika provoca una malformación del cerebro en los recién nacidos. La investigación, publicada en la revista Cell Stem Cell, puede ayudar a encontrar un medicamento para evitarlo.

 

El virus del zika presente en América latina ataca y destruye las células cerebrales humanas en desarrollo en el feto, reveló un estudio publicado sobre la base de observaciones en laboratorio. El estudio es la primera prueba experimental de un vínculo biológico entre el virus transmitido por un mosquito y el drástico incremento de casos de microcefalia, una severa malformación del cerebro y el cráneo en los recién nacidos.


Hasta ahora, el vínculo comprobado era sólo circunstancial, explica Guoli Ming, profesor de neurología de Instituto de Ingeniería Celular del Instituto Johns Hopkins (Maryland, este de Estados Unidos), que codirigió la investigación. “Estudios en fetos y bebés con cerebro reducido y microcefalias en zonas afectadas por el virus del zika hallaron anomalías en el córtex y virus en los tejidos fetales”, indica el estudio.


En las experiencias de laboratorio, los científicos expusieron tres tipos de células humanas al virus del zika. El primero, conocido como células progenitoras neuronales humanas (hNPCs) es crucial para el desarrollo del córtex, o capa superficial del cerebro, en el feto. El daño a estas células, que luego se desarrollan como neuronas maduras, parece coherente con los trastornos causados por la microcefalia. Los otros dos tipos de células eran células madre y neuronas.


Como se preveía, el virus del zika atacó a las hNPCs. Tras tres días de exposición, un 90 por ciento resultaron infectadas y una tercera parte de ellas murieron. Mientras tanto, las células infectadas comenzaron a replicar copias del virus. Los genes necesarios para luchar contra los virus no se activaron, hecho altamente inusual.


En comparación, los otros dos tipos de células humanas resultaron relativamente ilesas.


“Nuestros resultados demuestran claramente que en pruebas de laboratorio el zika puede infectar directamente y con gran eficacia a las hNPCs”, concluye el estudio. “Resulta muy significativo que las células que forman el córtex son potencialmente vulnerables al virus”, agrega Ming.


Los resultados, publicados en la revista Cell Stem Cell, pueden ayudar a identificar medicamentos capaces de proteger a esas células vulnerables o reducir las infecciones, una vez que se producen.


“Ahora que sabemos que las células progenitoras neuronales corticales son las células vulnerables, también pueden ser utilizadas para probar nuevas terapias”, señala el coautor Hongjun Song, del mismo departamento científico.


Por sí solo, el zika no es más peligroso que un resfrío o un caso de gripe. A veces no presenta síntoma alguno. Sin embargo, se sospechaba desde el brote reciente que el virus que se extiende rápidamente y está presente en cuatro decenas de países según la Organización Mundial de la Salud (OMS), causaba microcefalia y otras complicaciones severas.
El mes pasado, Brasil –el país más golpeado por la epidemia de zika– reportó 583 casos confirmados de recién nacidos con la malformación congénita irreversible desde octubre de 2015, cuatro veces más que el promedio anual.


Ayer, investigadores en Colombia señalaron los primeros casos de malformaciones congénitas vinculadas al zika, según el servicio informativo de Nature.


Científicos no involucrados en el estudio saludaron sus conclusiones. “Este es exactamente el tipo de investigación que necesitamos para demostrar un vínculo causal y un mecanismo entre el virus del zika y la microcefalia”, dijo Alyssa Stephenson-Famy, profesora adjunta de ginecología de la Universidad de Washington en Seattle (oeste). Mark Schleiss, director de la división de enfermedades infecciosas e inmunología de la Universidad de Minnesota, describe la investigación como un “gran paso en la dirección apropiada”.


Sin embargo, quedan muchas interrogantes por resolver. Los resultados de laboratorio pueden por ejemplo no aplicarse por completo a los pacientes. “Este estudio es sólo un comienzo y se necesitarán muchos otros para comprender la relación entre el zika y la microcefalia”, advierte Amelia Pinto, profesora de microbiología molecular e inmunología de la Universidad Saint Louis.

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