HSBC en Suiza ayudó a evadir impuestos a famosos y criminales

Las revelaciones sobre las cuentas no declaradas de 106 mil clientes extranjeros en una filial suiza del banco HSBC confirman que el secreto bancario ha sido utilizado para evitar pagar impuestos, afirmó la Comisión Europea (CE).


En Londres, un informe del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (Cipi) señaló que HSBC en Suiza ayudó a evadir impuestos a traficantes de armas o drogas, así como a gente rica y famosa en todo el mundo. Según Cipi, más de cien mil millones de euros pasaron por la HSBC en Ginebra sin ser declarados.


Hay unos 7.6 billones de dólares en paraísos fiscales, lo cual priva a los gobiernos de 200 mil millones de dólares anuales en ingresos fiscales, señala el informe de Cipi. La portavoz comunitaria de Servicios Financieros, Vanessa Mock, recordó que la Unión Europea ha firmado un acuerdo sobre la fiscalidad de los ahorros con Suiza en 2004, precisamente para poner fin a la evasión y el fraude fiscal.


El pacto se está actualizando para tener un nuevo estándar aplicado por el G-20 y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, lo que ampliará su alcance. Esperamos que su entrada en vigor, a más tardar en 2018, ponga fin a la evasión fiscal y al fraude mediante el uso del secreto bancario, confió la vocera.


Investigan a hsbc en Bélgica


Las 4 mil 612 cuentas bancarias relacionadas con Bélgica suman 6.3 mil millones de dólares. Según la prensa local, la mayoría pertenece a gente ligada a la industria del diamante de la ciudad de Amberes. HSBC es objeto de investigación de la justicia belga desde noviembre pasado, por fraude fiscal organizada, blanqueo de dinero, organización criminal y ejercicio ilegal como intermediario financiero.


El juez a cargo de una investigación en Bélgica sobre la filial de de HSBC en Suiza analiza emitir una orden internacional de arresto contra los directores del grupo, citó una portavoz de la fiscalía. Bélgica acusó a la unidad de fraude fiscal y blanqueo de dinero en noviembre, al afirmar que el banco con sede en Reino Unido ofrecía a comerciantes de diamantes y otros clientes opulentos en Bélgica formas de ocultar dinero y evadir impuestos. El banco no está dando la información de forma voluntaria. El juez ha dicho que si es tan difícil conseguirla entonces considerará emitir órdenes internacionales de detención contra los directores actuales en Bélgica y en Suiza, afirmó la portavoz.


HSBC admitió el domingo fallas en su subsidiaria suiza, en respuesta a reportes de medios de que ayudó a clientes ricos a evadir impuestos y ocultar millones de dólares de activos. El informe del Cipi y varias empresas noticiosas se publicó en momentos en que los gobiernos tratan de frenar la evasión fiscal, fortalecer unas arcas nacionales vaciadas por la crisis financiera y responder a las críticas de que los ricos no pagan lo que les toca.


Los documentos filtrados, que abarcan hasta 2007, se refieren a cuentas por cien mil millones de dólares que pertenecen a más de cien mil personas y entidades jurídicas de unos 200 países.


Algunos detalles de las operaciones salieron a la luz cuando Estados Unidos multó a HSBC en 2012 por permitir que criminales usaran sus servicios para lavar dinero. El informe del lunes revela un más datos e información.


El gobierno francés recibió los archivos de un denunciante anónimo en 2010 y los compartió con autoridades impositivas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, entre otros países.


En Gran Bretaña, donde HSBC tiene su sede, el informe provocó críticas de que las autoridades de la Hacienda no tomaron medidas suficientes para castigar a los evasores. La agencia recuperó 135 millones de libras (236 millones de dólares) de algunos de los 3 mil 600 británicos identificados como clientes de HSBC en Ginebra, pero sólo se ha juzgado a uno.


Francia inicia 103 demandas


Francia, en cambio, inició 103 demandas. El primer ministro Manuel Valls declaró a radio Europe 1 que el gobierno está muy resuelto a combatir la evasión impositiva y habrá más medidas, tanto en el país como en Europa. En Gran Bretaña, los legisladores reaccionaron con indignación. Al ver la magnitud del fenómeno, uno se pregunta qué se necesita para llevar a un evasor fiscal ante los tribunales, dijo a la BBC Margaret Hodge, presidenta de la Comisión de cuentas públicas del parlamento.


Hodge externó que el ex presidente de HSBC, Stephen Green, nombrado ministro de Comercio después que renunció al banco en 2010, debe responder a preguntas graves acerca de si estaba durmiendo al volante o estaba enterado y por lo tanto era partícipe de prácticas impositivas evasivas.


HSBC destacó que los informes eran de ocho años atrás y desde entonces ha puesto en práctica medidas para prevenir el uso de sus servicios bancarios para evadir impuestos o lavar dinero. Franco Morra, director general de la subsidiaria suiza de HSBC, sostuvo que la nueva gerencia había cerrado cuentas de clientes que no satisfacían nuestros estándares elevados.


Los archivos de HSBC fueron analizados por el diario parisino Le Monde, el británico The Guardian, la BBC y el consorcio con sede en Washington. Las informaciones filtradas por el exinformático de HSBC, Hervé Falciani, precisan los esquemas por los que la instiutución en Suiza ayudaba a sus clientes a evadir sumas de dinero.


Detalles de la lista habían sido difundidos antes. Los nombres de 2 mil griegos con cuentas de HSBC se hizo público en 2010 y fue conocido como la lista Lagarde, por la ministra de Finanzas francesa Christine Lagarde.

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Lunes, 26 Enero 2015 07:09

Demos y capital

Demos y capital

Ay, qué lindos. Dicen que están preocupados por todos nosotros –o sea, el 99 por ciento que no invitaron a su fiesta– y que harán lo posible por ayudarnos.

Algo apesta cuando los ricos de repente expresan su preocupación por la pobreza y el deterioro del planeta. Huele feo cuando mil 700 jets privados aterrizan en los Alpes, donde los maestros del universo se juntaron en Davos para abordar el cambio climático y afirmaron, mientras consumían caviar, que la desigualdad económica tiene que remediarse.

Algo está sospechoso cuando políticos prominentes de ambos partidos en Washington, desde precandidatos presidenciales republicanos (Mitt Romney, Jeb Bush) hasta demócratas como el presidente Barack Obama –muchos de ellos millonarios– declaran que su nuevo enfoque es sobre la gente trabajadora y los pobres.

Oxfam emitió un informe en el que señala que si las tendencias actuales continúan, el uno por ciento más rico captará más riqueza que el total del restante 99 por ciento para 2016. El año pasado, Oxfam calculó que el uno por ciento más rico era dueño de 48 por ciento de la riqueza mundial y señaló que hoy día sólo 80 individuos tenían la misma riqueza neta que la de 3 mil 500 millones de seres humanos.

Algo chistoso ocurre: partes de la cúpula económica y política se dan cuenta de que su juego está en riesgo, no por un poderoso enemigo ni por una ola revolucionaria, sino por su propia mano. O sea, están contemplando, horror, que tal vez Marx tenía razón. Nada menos que Christine Lagarde, directora administrativa del Fondo Monetario Internacional, en una conferencia empresarial en Londres el año pasado, citó al autor del Capital de que "el capitalismo lleva las semillas de su propia destrucción", y señaló que en tiempos recientes el capitalismo "se ha caracterizado por el 'exceso'", lo cual no sólo llevó a la destrucción masiva de valor durante la gran recesión, sino también está asociado con "el alto desempleo, tensiones sociales y una creciente desilusión política". Agregó que esto ha reducido "la confianza en líderes, en instituciones y en el libre mercado".

No es la única voz de alarma. Multimillonarios como George Soros y Warren Buffett han repetido que el "exceso" y las consecuencias de la desigualdad ponen en jaque el juego capitalista (algunos conservadores los han acusado de traidores a su clase por atreverse a decirlo). Algunos empresarios y financieros también se han sumado, y todos ahora hablan de la urgencia de la "inclusión" de las masas (bueno, no de todas, tampoco hay que exagerar).

No se refieren sólo a los efectos de todo esto, ya tan documentado, en lo que aún se llama tercer mundo, sino dentro de los países supuestamente "avanzados", cuyas consecuencias están a la vista en Europa y Estados Unidos. Aquí, en el país más rico de todos, a pesar de una recuperación económica de cinco años que generó 11 millones de empleos (aunque muchos de salarios inferiores), para la abrumadora mayoría los ingresos se han mantenido estancados, mientras el uno por ciento más rico concentra cada vez más riqueza. Eso después de que en la gran recesión se perdieron 8 millones de empleos y millones más perdieron sus casas y sus ahorros, todo gracias a algunos de los maestros del universo reunidos en Davos y sus cómplices políticos en Washington.

Son los mismos que promueven políticas donde siempre hay dinero para la muerte (las operaciones bélicas y gastos de "seguridad nacional" siguen al alza), pero no para la vida. Por primera vez en 50 años, la mayoría de los estudiantes en las escuelas públicas de Estados Unidos viven en la pobreza. No hay fondos suficientes, dicen, para otorgar vivienda, alimento y salud para todos en el país más rico del mundo, donde casi 16 millones de niños viven en hogares con insuficiencia alimentaria (cifra que creció de 12.4 millones en 2008, cuando se inició la presidencia de Obama), y una cifra récord de familias sin techo. Todo esto con gobiernos republicanos y demócratas, o sea, resultado de un consenso bipartidista. Y aun así insisten en que el libre mercado, la libre empresa, el libre comercio y otras "libertades" son la solución.

"Estimado capitalismo: no son ustedes, somos nosotros. Es broma. Sí, son ustedes", se lee en una pancarta, en una manifestación contra la concentración de la riqueza.

Tal vez desde la cuna de la democracia occidental llegue la respuesta: un movimiento de solidaridad social en el cual la gente atiende a la gente, sin pedir permiso, sin jerarquías que giran órdenes, sin tecnócratas. The Guardian reporta un extraordinario panorama de cientos de proyectos ciudadanos, clínicas médicas, centros de educación, cooperativas de trato directo entre granjeros y consumidores (los granjeros ganan 25 por ciento más y el consumidor paga 25 por ciento menos al marginar a los supermercados) y asesoría legal–, que han surgido de los escombros de la devastación provocada por las políticas de austeridad y que impulsan un resurgimiento de la izquierda política que esta, según resultados preliminares, por tomar las riendas del país de Platón y Sócrates.

Uno de los participantes cuenta que el movimiento de solidaridad griego promueve "un sentido diferente de lo que debería ser la política; una política de abajo hacia arriba, que empieza con las necesidades reales de la gente. Es una crítica práctica a la política vacía, de arriba abajo, representativa, que aplican nuestros partidos políticos. De hecho, es de cierta manera un nuevo modelo. Y funciona".

Fue en Grecia donde se originó la palabra "democracia", concepto que parece no formar parte del menú en las mesas de lujo en Davos y Washington ya que, aparentemente, les causa indigestión a los maestros del universo.

"Los ricos harán cualquier cosa por los pobres, todo menos bajarse de sus espaldas": León Tolstoi (aunque frecuentemente se atribuye a Carlos Marx).

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Miércoles, 21 Enero 2015 06:04

El optimismo de Davos se evapora

El optimismo de Davos se evapora

Año tras año, los responsables del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) se empeñan en mirar al futuro y dar carpetazo definitivo a la crisis, pero el pasado regresa tozudo. Los organizadores del Foro que se reúne desde hace 45 años en la estación de esquí de Davos (Suiza) convocan en esta ocasión a más de 2.500 participantes a definir "El nuevo contexto global", pero el escenario que empieza a dibujarse este 2015 se parece sospechosamente al pasado no necesariamente cercano. Es "el regreso al futuro" en palabras de Nariman Behravesh, economista jefe de la firma de la empresa de análisis y estrategia IHS. "Muchas de las tendencias que observamos nos recuerdan a las de los años 80 y 90. EE UU es, de nuevo, la locomotora económica mundial. El dólar vuelve a ser la moneda fuerte. La producción petrolera estadounidense está a punto de ser la mayor del mundo", sostiene Behravesh.


Pero buena parte de las esperanzas de 2014 se han evaporado y con ellas el optimismo que mostraban los directivos empresariales sobre la economía mundial. La encuesta mundial de PwC entre los consejeros delegados de más de 1.300 empresas de todo el mundo revela que solo el 37% de los directivos espera una mejora de la situación económica mundial, lejos del 44% del año pasado, y un 17% estima que la actividad mundial caerá, el doble que hace un año. Los ejecutivos españoles son más optimistas que la media: un 39% cree que la situación mejorará, pero el dato también empeora sensiblemente respecto a 2014 (50%). La mayoría, sin embargo, dentro y fuera de España confía en que sus compañías aumentarán ingresos y empleos.


"La encuesta viene a constatar que nos encontramos ante un escenario económico distinto al que hemos conocido hasta ahora y en el que se conjugan cifras de crecimiento a nivel global con grandes oportunidades de negocio y acontecimientos disruptivos", sostiene el presidente de PwC, Carlos Mas, en la nota del informe. Deben ser esas oportunidades de negocio, y quizás también la mejora de la economía española, las que han devuelto a los ejecutivos españoles a Davos, que en esta edición configuran el mayor número desde que estalló la crisis.


Las esperanzas puestas en una pujante recuperación mundial no se han materializado. Las señales de la "dramática" mejora que anticipaba Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, en este mismo foro hace un año no solo no se han hecho realidad sino que la entidad se halla en vísperas de una de expansión del balance, seis años después de que la Reserva Federal abriera camino. La brecha entre los grandes bancos centrales se agranda y esas tensiones se empiezan a reflejar en el mercado de divisas, a la espera del próximo movimiento después de que el Banco Nacional de Suiza desligara por sorpresa el franco del euro. "La Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el Banco de Canadá subirán probablemente los tipos de interés este año, aunque de forma modesta. Mientras, el BCE, el Banco de Japón y el Banco de China proporcionarán más estímulo a sus economías, en algunos casos mucho más", advierte IHS en un informe presentado este martes en Davos.


Los riesgos geopolíticos han pasado a ocupar un lugar prioritario en la agenda y solo un coste de la energía sensiblemente más barato permite entrever cierto crecimiento fuera de Estados Unidos. El informe de Riesgos Globales que cada año elabora el WEF alerta de que la mayor amenaza a la estabilidad mundial en los próximos 10 años procede viene de los conflictos internacionales. "Los riesgos geopolíticos habían desaparecido del mapa de riesgos en los últimos cinco años y vuelven con fuerza", subraya el informe.

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