Lunes, 07 Octubre 2019 06:46

El FMI gobierna hoy en el Ecuador

El FMI gobierna hoy en el Ecuador

No ganaron las elecciones, el pueblo no los convocó, pero los técnicos del Fondo Monetario Internacional ordenan hoy el Ecuador en plena alianza con el gobierno de los empresarios. Pocos días antes del paquetazo de medidas económicas y laborales anunciadas por el presidente Lenin Moreno, ya la prensa comercial anunció que el FMI no daría el nuevo desembolso del crédito contratado si no se hacían las reformas desde el gobierno.

Y, una vez tomada la decisión, el FMI salió a dar su “apoyo” a la decisión gubernamental, como si la bendición del organismo multilateral la santificara.

Pero las medidas tienen el carácter de las recetas neoliberales: debilitar el Estado y fortalecer las grandes empresas; obligar a los pobres a pagar la crisis que causaron los poderosos y los benefició; hambrear a un pueblo entero para garantizar el pago de la deuda externa.

Ello se enmascara en discursos de transparentar las finanzas, de “poner la casa en orden” y, por supuesto, de sacrificarnos “todos” para lograr días mejores. Los gobiernos neoliberales en el momento de tomar medidas de este tipo dicen que hay que apretarse los cinturones por un tiempo, pero que a la vuelta está el paraíso. Este, pretende que no hay que apretarse los cinturones, que el incremento del precio de gasolinas y del transporte de alimentos y personas, no afectará a la población.

Que las medidas tengan relación directa con imposiciones colocadas sobre el país a cambio de deuda externa es uno de las causales de su ilegitimidad. Las condicionalidades que vienen con los desembolsos, que ponen obligaciones al Estado que se califica de soberano, los registros de avances en el que se entrega al FMI información que se mantiene oculta al pueblo, destruye cualquier sentido de la democracia.

Añádale las expresiones de Lenin Moreno en la ONU, llamando a la intervención contra el pueblo de Venezuela, la entrega de una base aérea en Galápagos para uso de naves de inteligencia de Estados Unidos (que el gobierno niega que sea una base, como si el imperialismo no hubiera ampliado su definición de las mismas), las salidas del Ecuador de Unasur y la OPEP, centros de integración Sur-Sur, y se tendrá el cuadro completo de un gobierno sumiso a intereses extranjeros, que pisotea la independencia del Ecuador.

Su alianza con la gran burguesía es natural pues este pequeño sector de la sociedad ecuatoriana se encuentra integrada, en relaciones constantes y permanentes, con las transnacionales y los intereses foráneos.

El paquete de medidas impuestas supuestamente traerá trabajo. Este fue el ofrecimiento del plan de gobierno de Alianza País, que se ha cumplido al revés. Según el ministro del Trabajo, Andrés Madero, en una comparecencia en la Asamblea Nacional señaló que solo desde diciembre de 2018 hasta febrero de 2019 se habían despedido a 11.820 trabajadores del sector público. Ahora se anuncia 10 mil despidos más.

Desde el sector privado la reducción de trabajadores también ha sido una constante, de manera grave en el sector de la construcción que es uno de los que más obreros contrata, pero cuya situación nada tiene que ver con las medidas económicas.

En Ecuador hay una contracción económica general, el PIB crece en un punto o menos, el consumo de las familias ha decrecido, el manejo económico lleva a muchos a buscar productos de primera necesidad en Colombia (por eso el paro reciente de la pauperizada provincia fronteriza de Carchi), de manera que no hay condición de crecimiento de empresas para consumo interno. De hecho, se habla de miles enfocadas en servicios y comercio que han quebrado, aumentando el desempleo.

En estas condiciones, el anuncio del gobierno no es más que demagogia y el pretexto para eliminar derechos laborales, incrementando la precarización laboral. Entre las medidas de este tipo, que empiezan con los nuevos contratos, están:

Los contratos ocasionales se renovarán con un 20% menos de remuneración. Se violan principios constitucionales que protegen los derechos adquiridos, se viola el principio de a igual trabajo igual remuneración y se permite la sobre explotación.

Los funcionarios públicos pasarán de tener 30 días de vacaciones a 15, como el sector privado, pero desconociendo que esos días eran una suerte de compensación porque el empleado público no recibe reparto de un reducido pedazo de las utilidades empresariales.

Trabajadores de empresas públicas aportarán mensualmente, como mínimo, un día de su salario. Más los 15 días anteriores y doce aquí, estamos hablando de un mes entero al año que se afecta y que, podría decirse trabajaran sin cobro (en los 15 días de vacaciones se recibía pago por vacaciones pagadas, no por días laborados).

A cambio, estas son las medidas para el sector empresarial:

Eliminación del anticipo del impuesto a la renta, que venían exigiendo al gobierno.

Eliminación o reducción de aranceles para equipo, maquinaria y materia prima, tanto agrícola como industrial, para que tengan “mayor competitividad”.

Eliminación de aranceles a la importación de teléfonos celulares, tabletas y computadoras.

Reducción y simplificación del Impuesto a la Renta al sector bananero.

Devolución de tributos a los exportadores para “dinamizar la economía”.

Reducción a la mitad del Impuesto de Salida de Divisas (ISD) para materias primas, insumos y bienes de capital.

Las empresas que perciben anualmente más de 10 millones de dólares “Pagarán por tres años una contribución especial, que totaliza más de 300 millones, que se destinarán exclusivamente para seguridad, educación y salud”, según anunció Moreno. Una mínima cantidad frente a los impuestos, intereses y multas que ya les perdonó con la remisión tributaria, con la que los Grupos Económicos se acogieron al pago de USD 801 millones, pero dejaron de pagar USD 987 millones (Jonathan Báez, ISIP, 2019), aunque hay estimaciones que sería mucho más, llegando a señalarse la cantidad total estaría por encina de los 2.000 millones de dólares.

Como se ve, la balanza de las decisiones del FMI y el gobierno tiene una clara identidad de clase. A ello se añade la liberación de los precios de las gasolinas y diésel, hasta hoy subsidiados. El inmediato aumento del transporte de carga y pasajeros implica otro golpe a la economía de los sectores populares y medios, pero no afecta a los industriales que pasan esos costos a los precios del consumidor.

En estas condiciones, se justifica la pronta reacción de la población para protestar. Principalmente convocados por sectores perseguidos por el anterior gobierno como el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) que agrupa a las mayores centrales sindicales y a la Unión Nacional de Educadores, la Confederación de Nacionales Indígenas del Ecuador (CONAIE), el Frente Popular, la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUE), y otras, que han logrado gran respaldo social.

Junto a un paro de los gremios del transporte que inició a media noche del 2 de octubre, apenas a un día de anunciadas las medidas, dificultan el asalto a los intereses populares y conducen a que incluso sectores de derecha pretendan ser “comprensivos” con la respuesta popular que va en aumento. La lucha social apenas está iniciando.

“Se acabó el miedo, retomamos la lucha”, ha sido una expresión repetida en las calles y las redes sociales. Hoy el miedo pasó a las filas del gobierno que a primeras horas de la tarde del 3 de octubre dispuso el estado de excepción en todo el territorio nacional.

El decreto presidencial 884 tiene 10 artículos que, entre otras cosas, moviliza a las Fuerzas Armadas y la Policía para mantener el orden, suspende en todo el territorio nacional el ejercicio del derecho a la libertad de asociación y reunión, para impedir la conformación de aglomeraciones en espacios públicos durante las 24 horas del día, limita el derecho a la libertad de tránsito en todo el país “en los casos en que se atente contra los derechos y garantías del resto de ciudadanos” y se autoriza la requisición de bienes y de servicios.

La medida, altamente represiva y antidemocrática, es condición normal de las medidas impuestas por el FMI y los sectores empresariales de mayor poder. La injusticia de las decisiones gubernamentales se apoya en la reducción de derechos.

En las marchas y calles, se observa una gran agresividad de las fuerzas represivas del Estado, se arresta a personas que están amenazadas de juicios penales y se pretende amedrentar a la población. La paz social buscada por los gobiernos se ha roto en el Ecuador, ahora reinicia el tiempo de la lucha directa. “Se acabó el miedo, retomamos la lucha”.

6 octubre 2019

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Lunes, 07 Octubre 2019 06:06

Legitimidad

Legitimidad

Una de las preguntas esenciales de la experiencia social en torno al poder, la política y en especial en cuanto al modo de gobernar, bien podría ser: ¿Quién habla por la gente?

Esta es la cuestión que aborda el historiador británico Simon Schama en un artículo reciente.

La manera de formular este asunto indica la relevancia de las palabras y en general del lenguaje, en la relación entre gobernantes y gobernados. Esta es una aproximación similar a la que propone Boris Groys en su libro La posdata comunista, donde apunta que: “La política funciona en el medio del lenguaje. Opera con palabras –con argumentos–, programas y demandas, pero también con órdenes, prohibiciones, resoluciones y decretos”.

Schama señala en su texto la situación que prevalece hoy en lo que denomina como las dos democracias anglófonas en ambos lados del Atlántico.

Se trata del embrollo político que se ha gestado desde 2016 en Gran Bretaña alrededor del Brexit y en ese mismo año con la elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

Dice Schama que la retórica del desacuerdo tiende hacia la recriminación en torno a lo que es una legítima conducta política y, aun más problemáticamente, hasta al cuestionamiento sobre cuáles son las posturas que se consideran patrióticas, frente a aquellas que pueden constituirse en traición.

En este ámbito se advierten similitudes entre ambos personajes en sistemas muy distintos de gobierno; Boris Johnson, primer ministro de una monarquía constitucional, y Trump, presidente en una república federal y una democracia constitucional representativa.

Las semejanzas aparecen en la forma de abordar el conflicto político, en la manera en que se satisface o no, la voluntad de los ciudadanos y se cumplen los intereses nacionales y, de ahí, la pugna que tiende a ser cada vez más incisiva con los órganos legislativos.

De tal manera se expresa la práctica de gobierno cuando Johnson dice que las próximas elecciones generales en su país constituirán el enfrentamiento de la gente contra el Parlamento; o bien, cuando Trump coloca como su antagonista primordial al Congreso. Ambos han entablado también una confrontación similar con respecto a las resoluciones de los jueces.

En los dos casos se incide en contra de la separación efectiva de los poderes y se desdibujan los contrapesos que ponen un límite al ejercicio del poder. Aquí cabe apuntar una noción expresada por Diego Valadés (antiguo ministro de la SCJN) en cuanto a que, idealmente, "la Suprema Corte de Justicia no es ni debe ser un contrapeso del gobierno. La Corte resuelve conforme a derecho y no con criterios políticos. Los contrapesos deben estar en el Congreso. Esto es lo que se hace en toda democracia constitucional".

Así, volviendo a Schama, él sostiene que se desplaza el lugar de la soberanía popular desde las instituciones representativas hacia una especie de comunión creada entre un líder –con ciertos atributos carismáticos– y una masa de ciudadanos que puede movilizarse de muy distintas maneras.

Finalmente, se trata de la elección que hacen los ciudadanos en cuanto a formas alternativas que hoy pueden proponerse acerca de la democracia. grosso modo, una en la que el líder postula como primordial su versión de la voluntad popular y, otra, en la que se establecen parámetros de la representatividad institucional con límites legislativos sobre el ejecutivo, y la observancia de las leyes desde el Poder Judicial y, además, en un entorno de libertad de expresión y asociación.

En este contexto, Schama recuerda, de modo oportuno, la postura de Viktor Orbán, primer ministro húngaro, quien ha dicho que la democracia representativa ha llegado a su fin y será remplazada inevitablemente por una "democracia iliberal" en la que prevalece el nacionalismo militante sin cortapisa, o bien, dicho de otro modo, sin derechos ciudadanos que lo estorben. A contrapelo hay, sin embargo, casos como el de las ya largas protestas en Hong Kong.

En todo caso, cualquier discusión acerca de la pregunta original de ¿quién habla por la gente? en esta etapa histórica, se sitúa en una transición incierta en las formas de organización del Estado, del ejercicio del poder desde el gobierno y de la conformación misma de la sociedad.

En este entorno no puede perderse de vista que en ningún caso la voluntad de la gente es de una sola pieza; que no necesariamente las mayorías siempre tienen la razón, menos aún en sociedades donde esta voluntad se divide en ocasiones en partes prácticamente iguales, o bien, en otras en las que la diversidad manifiesta en las elecciones sólo consigue un bloqueo para gobernar. Estas situaciones están hoy a la vista.

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 Un grupo de indígenas bloquea un camino en señal de protesta. Foto | Video: AFP

Hace apenas tres días el presidente Lenín Moreno anunció un paquete de medidas económicas como consecuencia del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que incluye la eliminación del subsidio a las gasolinas (incrementos de 120 por ciento en el diésel y 30 por ciento en la gasolina regular) y reformas laborales y tributarias que afectan a los trabajadores y benefician a grupos empresariales.

Confió en que un estallido social era cosa del pasado y que la prensa podría imponer una matriz de opinión dominante. Se equivocó. El país está sumido en la peor crisis política desde 2005 y se ha visto forzado a decretar el estado de excepción (amparado en el artículo 165 de la Constitución). El gobierno asegura que es una cuestión de agitadores y "golpistas", y ha reprendido con fuerza las protestas, que ya suman más de 350 detenidos. Parece que el relato gubernamental va quedándose sin eco y sus hasta ahora socios de gobierno, Jaime Nebot y Guillermo Lasso, líderes de la derecha guayaquileña, se distancian de él.

Los grandes grupos mediáticos, como parte del poder de trastienda en Carondelet, intentan posicionar que las protestas son un reclamo motivado en la pérdida de privilegios. Buena parte de los analistas políticos buscan imponer la idea de que el "populismo" de Rafael Correa es lo que llevó al país a esta situación.

Asegurar que las protestas son sólo el resultado de la quita del subsidio es contar la mitad de la historia. Lo que vive Ecuador es una crisis de representación. La sociedad no siente que el gobierno esté actuando en beneficio de la mayoría: una vez agotado el discurso de odio que viene imponiendo, Moreno no ofrece nada más al país. De hecho, el empleo se deteriora, los servicios públicos escasean y no hay una defensa de la soberanía económica ni política. En su incapacidad para gestionar el Estado, repartió el poder y asumió un rol secundario. Hoy, Lenín Moreno es la cara visible de un Poder Ejecutivo tricéfalo repartido entre los grupos económicos, los medios de comunicación y la embajada de Estados Unidos. La gente en las calles siente que el poder está, nuevamente, corporativizado. Era esperable que, en este contexto, exigir un "esfuerzo extra" desatara la ira ciudadana.

Moreno pensó que podía seguir exigiendo más esfuerzo a las clases trabajadoras mientras regalaba recursos a las clases dominantes, como ejemplifica esta última reforma económica. En 30 meses eliminó impuestos, amplió los escudos fiscales para facilitar la evasión y desmontó los aranceles que defendían al país y a la dolarización. En lo laboral, reduce derechos, busca flexibilizar el mercado y amputar los mecanismos de regulación. La estrategia de evocar la pesada herencia del correísmo, que al inicio capitalizó la imagen de Moreno, hoy socava su credibilidad y su capacidad para gobernar. El presidente, con la excusa de la corrupción, llevó al país a las antípodas del plan de gobierno de la Revolución Ciudadana. No es menor que en 30 meses haya dinamitado 70 por ciento de su capital político.

Es equivocado pensar que son protestas para preservar "privilegios". Es la gota que colmó el vaso. La gente sigue saliendo a la calle porque sabe que no existe corresponsabilidad ni justicia en las políticas adoptadas; no hay una justa distribución del esfuerzo y la carga es desproporcionadamente más pesada sobre unos que sobre otros.

La protesta parece que va ganando en calor e intensidad mientras Moreno ha dicho que no dará marcha atrás. Otros sectores se suman al paro y el bloqueo de vías es la tónica de todo el país. Un escenario como el de los años 1997, 2000 o 2005 puede ocurrir si el gobierno no recula. En cualquier caso, el equilibrio es inestable y lo cierto es que cualquier cosa puede ocurrir en Ecuador.

Por Nicolás Oliva Pérez, integrante del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica.

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Hombres llevan el ataúd de un manifestante que fue asesinado durante las protestas antigubernamentales en Bagdad. Foto: Reuters

El número de muertos en las protestas que desde el martes se registran en Bagdad y otras provincias se elevó a 93 , mientras los heridos suman casi 4.000, informó este sábado la gubernamental Comisión de Derechos Humanos de Irak.

En un comunicado, Ali al-Bayati, miembro de la Alta Comisión Independiente de Derechos Humanos de Irak (IHCHR, por sus siglas en inglés), agregó que entre los muertos hay efectivos de seguridad.

De acuerdo con recuento reciente ofrecido por el organismo, hay 93 muertos, 3.978 heridos y 567 detenidos, de los que 355 fueron liberados, en línea con lo prometido en la noche del jueves por el primer ministro, Adel Abdelmahdi.

La mayoría de los fallecidos son civiles aunque también se tiene constancia de seis agentes de policía muertos desde el estallido de las protestas el pasado 1 de octubre.

Mientras tanto, decenas de manifestantes se concentran en al menos dos puntos de la capital iraquí para pedir por quinto día consecutivo mejores servicios de luz y electricidad, y protestar contra la corrupción y el desempleo,

La movilización se produce en calles cercanas a la Plaza Tahrir de Bagdad, aunque seguía prohibido el paso de vehículos. En otras partes de la ciudad abrían los negocios y el tráfico regresaba a la normalidad.

Las protestas surgieron para demandar un mayor bienestar, oportunidades de trabajo y servicios básicos, y atribuyen el deterioro a la extendida corrupción e incompetencia del Gobierno.

Las fuerzas de seguridad han disparado contra cientos de manifestantes en el centro de Bagdad este viernes, pese a llamados del máximo clérigo chií del país de que pare la violencia “antes que sea demasiado tarde”.

El director del Observatorio iraquí de Derechos Humanos, Mustafa Saadoun, destacó que el viernes pasado fue el día más sangriento de las protestas, y no descartó que el número de víctimas pueda aumentar a cien en un futuro próximo.

Las autoridades han levantado desde este sábado a las 05H00, hora local (02H00 GMT), el toque de queda implementado durante los dos últimos días en Bagdad, donde el tráfico circula esta mañana con normalidad con la excepción de la plaza céntrica Tahri.

5 octubre 2019

(Información de agencias y TeleSur)

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Por qué el capitalismo se cargó el orgasmo femenino

En Por qué las mujeres disfrutan más del sexo bajo el socialismo, Kristen Godsee señala al capitalismo como yugo principal de la mujer y destaca algunos aspectos del socialismo de Estado en materia de género

Según la intelectual, todo se basa en la seguridad social porque una sociedad que no castigue a la mujer por tener hijos, ni devalúe su trabajo, provocará que sean más felices y disfruten de su sexualidad sin que esta sea un activo comercial

 

En la última huelga por el día internacional de la mujer, Ciudadanos rehusó participar porque, en su opinión, ser feminista no es incompatible con ser capitalista. O, en otras palabras, porque faltar a trabajar el día 8 de marzo es un gesto ideológico que no ayuda a la igualdad. Como si el terreno laboral y los cuidados domésticos no fuesen dos de los principales nichos de machismo, al menos, en la sociedad occidental.

Si la escritora y etnógrafa estadounidense Kristen Ghodsee hubiese escuchado a Rivera y a Inés Arrimadas en la víspera de la marcha feminista, se hubiera echado a temblar. Hace un par de años, ella misma fue atacada por el ala republicana y las defensoras del feminismo liberal por una columna en The New York Times titulada ¿Por qué las mujeres tuvieron mejor sexo bajo el socialismo?

La premisa quedaba bastante clara en las siete palabras de la cabecera y no faltó quien la quiso echar a los leones sin siquiera haberse leído el artículo. Estalinista y defensora de los gulags fueron las acusaciones más suaves. Pero, lejos de sucumbir a la presión, Ghodsee convirtió la pieza de opinión en un ensayo de 200 páginas que llega a nuestro país de la mano de Capitán Swing.

Partiendo de la base de que el sexo y el cuerpo femenino hace tiempo que abandonaron la esfera privada, y que incluso los orgasmos fingidos son políticos, la autora encuentra en el capitalismo el peor yugo para la mujer. Su teoría es que, "cuando se desarrolla correctamente", el socialismo conduce a la independencia económica, al equilibrio entre el trabajo y la vida, a mejoras laborales "y, sí, a un mejor sexo".

"Hay evidencias empíricas de que, en el contexto de la Alemania Oriental y Occidental, las mujeres de la RDA indicaron niveles mucho más altos de satisfacción sexual que las mujeres de la RFA", explica la autora a eldiario.es. En concreto, dos tercios de las jóvenes afirmaban llegar al orgasmo "casi siempre" y un 18% "con frecuencia".

Ghodsee lleva dos décadas estudiando el impacto cotidiano y los trastornos sociales, políticos y económicos posteriores a la caída del Muro de Berlín en 1989 y su conclusión siempre es la misma: con la entrada del libre mercado, todos los avances que la mujer consiguió bajo el paraguas del socialismo se fueron a pique. Incluidos los del sexo.

Uno de los conceptos más controvertidos que derivó del libre mercado, según ella, fue la economía sexual. Mientras que en el capitalismo el sexo de las mujeres es un activo que se ven obligadas a vender o regalar para satisfacer sus necesidades básicas, en el socialismo pueden satisfacerlas por sus propios medios y, por ende, serán menos reticentes a venderlo y "más dispuestas estarán a disfrutarlo por placer".

Otros factores que devaluarían el sexo en los estados socialistas son la disponibilidad de anticonceptivos y el aborto legal. Sin embargo, tampoco obvia el papel de Stalin y otros líderes soviéticos en la restricción de todos esos derechos, además de cercenar otros: "Los gobiernos del socialismo de Estado reprimieron los debates sobre acoso sexual, la violencia doméstica y la violación".

Quien crea que Ghodsee llega a esta conclusión a través de un cúmulo de frivolidades, se equivoca. Su ensayo se cuida de parecer un "tratado académico", pero incluye sucesos históricos, encuestas, conceptos económicos y textos sociológicos del siglo XX que conforman de todo menos una lectura ligera. Como hay aspectos que nos llevaría decenas de miles de palabras explicar, qué mejor que los aborde ella misma de su puño y letra.

Ha tenido que explicar en numerosas ocasiones que no aboga por volver a un sistema como el soviético. ¿Por qué cree que la lucha contra el sistema capitalista se relaciona enseguida con los estados totalitarios?

¡Gracias! No estoy defendiendo de ninguna manera volver al socialismo de Estado del siglo XX, y me frustra cuando los críticos intentan definir el libro como una especie de nota nostálgica por el totalitarismo. Hay políticas que han sido aprobadas en países que no son estrictamente socialistas, más bien capitalistas (Europa occidental, Canadá o Australia), y podríamos aprender de ellos en EEUU.

Dondequiera que miremos, el capitalismo contemporáneo está flaqueando. Las políticas de austeridad han destruido vidas y han creado una carga increíble para las mujeres y las familias. Durante demasiado tiempo hemos vivido en un mundo donde las ganancias son más importantes que las personas. Mi libro aboga por un mundo donde las personas y el planeta sean más importantes que las ganancias. Algunas personas dirán que esta es una idea utópica, pero creo que es una visión necesaria para nuestro futuro político y económico colectivo.

Sin embargo, admite que muchas de las políticas de igualdad conseguidas por el socialismo fueron inmediatamente aplastadas por los hombres que entraban al poder, como Stalin con el aborto. ¿Funcionaba el patriarcado en Europa del Este de forma más velada?

El patriarcado nunca desapareció en el Este, pero su poder se vio atenuado por la independencia económica y un compromiso fundamental con la emancipación de las mujeres (aunque fuera solo teórica). Aunque no lograron que los hombres contribuyeran al cuidado de los niños y al trabajo doméstico, intentaron apoyar a las mujeres ampliando la red de seguridad social para proporcionar estos servicios públicamente.

En las sociedades capitalistas, el trabajo de las mujeres en el hogar no tiene valor en la economía formal, y los capitalistas pueden aumentar sus ganancias porque las mujeres dan a luz y crían a la próxima generación de trabajadores y contribuyentes de forma gratuita. Piensa en las políticas de austeridad. Cuando el trabajo de cuidar a los niños, a los enfermos y a los ancianos ahora ocurre en el hogar, la carga de ese trabajo recae sobre los hombros de las mujeres.

Por lo tanto, el patriarcado en las sociedades capitalistas es mucho más insidioso que el patriarcado en las sociedades donde hay más provisión pública de servicios sociales.

¿Y por qué no sobrevivieron esas políticas socialistas tras la caída del Telón de Acero?

Porque la transición del socialismo al capitalismo requirió despidos masivos y los estados obligaron a las mujeres a regresar al hogar para ser amas de casa, adonde supuestamente pertenecían. Al abandonar el compromiso con la igualdad de género y las garantías de empleo al mismo tiempo, los estados post-socialistas podrían reducir efectivamente la fuerza laboral a la mitad.

En los países capitalistas, las mujeres siempre han servido como un ejército de reserva de trabajo cuando es necesario, y no importa lo que quieran o no. Las mujeres de Europa del Este fueron en gran medida víctimas del proceso de transición porque los estados podían reducir sus números oficiales de desempleo al reclasificarlas como "amas de casa". En muchos estados, esta fue una política abierta e intencionada que devastó a las mujeres que habían trabajado durante toda su vida.

Hablemos ahora de la temática del libro y una de las teorías que más ha escamado en su país: el sexo femenino como moneda de cambio para conseguir amor, compromiso y/o manutención. ¿De qué manera ese intercambio sigue existiendo en los países occidentales?

Sé que esto es muy controvertido, pero claro que todavía existe, y especialmente en los Estados Unidos. La teoría económica sexual tiene muchos problemas, pero lo que me interesa es que la idea del "intercambio sexual" es esencialmente la misma que la crítica socialista del siglo XIX sobre el efecto del capitalismo en las relaciones románticas.

En las sociedades que ponen toda la carga del trabajo de cuidado en las mujeres, ellas tendrán dificultades para combinar el trabajo y la vida familiar. Esto las obliga a depender económicamente de los hombres y esa dependencia a menudo crea una situación en la que las mujeres mismas se convierten en un tipo de mercancía. Los socialistas han hablado de esto durante más de 150 años, pero el problema no ha desaparecido.

Por lo tanto, mi argumento es muy simple pero importante: cuando las mujeres pueden atender sus propias necesidades materiales y las de sus hijos, y ya no dependen económicamente de los hombres, tienen la libertad de dejar relaciones heterosexuales infelices o abusivas o insatisfactorias, si es que las tienen. Esa autonomía básicamente permite una relación más igualitaria con los hombres y más libertad en la sociedad.

Habla del intercambio sexual dentro del matrimonio. Como Silvia Federici, ¿lo considera más alienante que otras transacciones explícitas y monetarias como la prostitución?

El trabajo sexual es trabajo. Es un intercambio abierto de fuerza de trabajo. En este caso, servicios sexuales por un salario monetario. Una vez que se transfiere el dinero, se puede reutilizar en la economía para todos los demás bienes y servicios. El trabajo sexual, por supuesto, existía antes del capitalismo.

Pero las mujeres pueden intercambiar el acceso a su sexualidad por una remuneración no monetaria (cena, bebidas, ropa, un anillo de bodas) y estas cosas no se convierten fácilmente en dinero para su uso en el resto de la economía. La mercantilización de la sexualidad no es una transacción negociada explícitamente, sino un conjunto de expectativas sociales cambiantes sobre las cosas que las mujeres pueden o deberían o podrían exigir a cambio del acceso a su sexualidad.

Por último, ¿qué opina de la defensa del feminismo mainstream? Es decir, al que ha engullido el capitalismo.

Ciertamente el capitalismo se ha tragado el movimiento feminista dominante. Creo que todas las feministas deberían ser socialistas si quieren que el gobierno intervenga para corregir las deficiencias del mercado libre en términos de la devaluación del trabajo de los cuidados.

Los mercados libres solo pueden empoderar a las mujeres sin hijos. Y tal vez es por eso estamos viendo una disminución tan profunda de las tasas de natalidad en los países capitalistas avanzados.

Las mujeres saben que su trabajo de cuidado es esencialmente inútil en una economía capitalista moderna, por lo que eligen limitar o renunciar a la maternidad. Pero si las mujeres quieren tener hijos y alguna forma de independencia económica, necesitarán la ayuda de políticas sociales progresivas implementadas por el estado. En definitiva, creo que el feminismo necesita socialismo si quiere trabajar para todas las mujeres.

Por Mónica Zas Marcos 

03/10/2019 - 21:38h

Publicado enSociedad
Viernes, 04 Octubre 2019 11:22

Una investigadora perdida en la Amazonía

Una investigadora perdida en la Amazonía

Mi primer viaje a los llanos del Yarí lo realicé en el año 2006. En ese momento cursaba sexto semestre de Derecho y mi interés por el sur colombiano estaba orientado a comprender los órdenes jurídicos que surgían en medio de un contexto de ausencia estatal y presencia guerrillera. Quería conocer cómo vivía una sociedad al margen del Estado, cómo se regulaba, cuáles eran sus mitos, su cotidianidad, cuál era la incidencia de la guerrilla de las Farc en el día a día de la gente.


Me fui a buscar la magia en la manigua, quería sorprenderme con los mitos de la selva; con los cananguchales, a los que los llaneros iban en las noches para aprender las canciones de sus arpas, copiando los trinos de los pájaros; con los jaguares que podían sentir la presencia de alguien a kilómetros de distancia; y con las manadas de cajuches que si te atrapan no tienes más opción que subirte a un árbol. Quería sorprenderme con la selva en su conjunto, la que regula la producción de lluvia en la Tierra, con su ecosistema profundamente frágil y poderoso a la vez.

En mi primer viaje mis padres estaban muy asustados. Me fui para la frontera, para ese territorio donde viven los “salvajes”, coqueros, guerrilleros, narcotraficantes, y donde además se estaba librando una cruenta guerra. Yo me creía fuera de estos estigmas, sin embargo, viajaba al Yarí con cierto morbo de investigadora, y preguntaba por lo que no se debe preguntar: la guerra y la presencia de la guerrilla, preguntas incómodas que generaban largos silencios en mis interlocutores.

Este acercamiento al territorio, a partir del extrañamiento absoluto, o de comprender a los otros como opuestos totales, seres con los que no se tiene ninguna conexión, es el primer estadio de la investigación al que he llamado investigación de zoológico, esta forma de investigar peca de algunas ingenuidades, ya que, como mujer de ciudad, consideraba a los campesinos como seres perfectos, cayendo en otro estereotipo perverso, el del “buen salvaje”.

En este primer acercamiento intentaba mantener una neutralidad forzada, nunca manifestaba mis posiciones políticas, ni mostraba aprobación o desaprobación a los comentarios de los campesinos y campesinas. Se supone que así garantizaba mi seguridad, en un territorio en el que todos eran sospechosos.

Esta forma de acercamiento se vio modificada cuando la guerra afectó directamente a algunas personas con las que había convivido en mis viajes. A este momento de mi vida lo he llamado investigación consciente, o cuando te das cuenta de que el fuego quema.

Un día del año 2008, una persona con la que había intercambiado un tinto en una cafetería de uno de los caseríos en la Y (entre la Macarena y San Vicente del Caguán), y a quien había hecho una entrevista, decidió desmovilizarse. Este campesino, a quien se le conocía en el pueblo como buche de cebo, no había hecho parte de la estructura guerrillera, sin embargo, las promesas de dinero y mejores condiciones que creyó tendría tras su desmovilización, así como las múltiples deudas que tenía con habitantes de este caserío, lo llevaron a manifestar a la Brigada del ejército que él era un miembro importante del Bloque Oriental de las Farc. Diez días después de la supuesta desmovilización de buche de cebo, el caserío fue copado por helicópteros, con hombres que descendían por largas sogas; más de 700 efectivos del ejército, CTI y fiscalía llegaron y lo rodearon, apresaron a todos los que el desmovilizado señalaba como colaboradores de la insurgencia, y que, según rumores locales, eran todos aquellos a quienes buche de cebo les debía dinero.

En el operativo fueron capturadas 15 personas, entre ellas doña Esperanza, la esposa del mecánico del caserío, y don Eulises, el esposo de la panadera del pueblo; todos los capturados se encontraban en sus casas realizando sus oficios cotidianos, sin embargo, fueron presentados a la prensa nacional como miembros de uno de los anillos de seguridad del finado jefe guerrillero Jorge Briceño, alias elmono jojoy. Algunos de los acreedores o enemigos de buche de cebo pudieron huir, pero después de este incidente el caserío ya no fue el mismo.

Yo viajé a la Y quince días después y la mayoría de las personas tenían una expresión adusta; el mecánico estaba sumido en una profunda tristeza tras la captura de su esposa, y estaba buscando dinero para pagar su costosa defensa, que según nos contó, no bajaría de 20 millones de pesos. Doña Lina, la panadera, había enfermado por el impacto de la captura de su compañero, con quien había llegado hacía 30 años al Yarí, a abrir monte para buscar un mejor futuro para su familia.

Al principio me sentí triste, la mayoría de habitantes del caserío se mostraban recios a hablar conmigo, pensé que su alejamiento y rabia se debía a mis imprudencias, o algún posible error cometido y que no acertaba a recordar, sin embargo, después comprendí que yo hacía parte de un nosotros que los excluía a ellos.

Encontré explicación a esto también en la poesía, que tiene la capacidad de resumir de una manera sencilla y profunda nuestras sensaciones. El poema de José Manuel Arango, “Grammatic Certant”, resume un poco lo que sucedía cuando asumía la posición de investigadora zoológico: El nosotros/ lo saben los gramáticos/es un curioso pronombre/ Quiere decir tú y yo/ sin él / y también él y yo/ sin ti /y también él y yo / contigo y contra el resto/ En todo caso excluye siempre a alguien /De esta parte nosotros/ de la otra los otros que nosotros.

 

En este sentido mi cautela al relacionarme con ellos, mis estereotipos, mi ingenuidad, hacían parte de la larga historia de exclusión que han sufrido los pobladores de las fronteras. Yo creía estar desarrollando un proceso investigativo colaborativo y colectivo, al “atreverme” a internarme en las peligrosas selvas del sur de Colombia, para explicarle a la centralidad lo que allí sucedía, cuando en realidad sólo era una transeúnte del dolor que implica para estas comunidades ser la otredad, el revés; y en momentos de crisis como la que acabo de relatar, las diferencias entre una citadina, universitaria, que se sorprende y toma fotos a todo, y ellos, campesinos y campesinas en medio de la guerra, se vuelven más marcadas.

Comprendí que los habitantes del Yarí eran tan humanos como los habitantes de Nueva York, Medellín o Neiva, y que acaecían en ellos todas las contradicciones humanas. Comprendí que no eran ni ángeles ni demonios, y que si quería acercarme a su humanidad no debía mirarlos a través de categorías librescas, sino que debía mirar mi propia humanidad, mis contradicciones, mis miedos, mis búsquedas; esto me sirvió para sentirme emparentada con ellos y ellas, y para construir relaciones más fraternas; así mismo, dejé a un lado la coraza de la neutralidad que me había acompañado hasta ese momento.

En el Yarí conocí a Isa, guerrillera, yo, investigadora. Nos volvimos amigas en la casa de don Pachito, y desde entonces nos encontramos en nuestras alegrías y dramas cotidianos. En el 2013 conocí también a Erika, feminista, yo, comprendiendo el feminismo. Y nos volvimos amigas. Con las dos me aventuré a apostarle a este relato, con las dos he descubierto también la magia y me encanta que hagan parte de mi vida.

En el 2016 me convertí en madre del bello Yako Simón, algo que cambió completamente mi cotidianidad, pero también mi visión como investigadora. La maternidad me hizo entender de otra forma los afanes y las angustias de los habitantes de las regiones de guerra en Colombia; comprendí la urgencia de tener un pedazo de tierra, las reglas comunitarias que garantizaban la existencia de una escuela en cada vereda y el acceso por vía carreteable. Comprendí que la insistencia de vivir en lugares lejanos, inhóspitos y donde la guerra campea, es la insistencia de la vida por permanecer.

Con la maternidad comprendí más profundamente las angustias y los sueños de estos campesinos y campesinas. A este momento de la investigación lo denomino investigación vivencial, que me hace seguir aquí, en la amazonía colombiana, perdida en la manigua.

*    Decirle a una mujer que es una perdida es decirle que ha incumplido con todo lo que se esperaba de ella, así que nosotras queremos reivindicar ese perderse de las mujeres, porque han fracturado el molde patriarcal que las acecha. En Relatos de Mujeres Perdidas presentaremos tres historias, en tres tiempos y tres territorios del país: la selva, la ciudad y el páramo, donde las tonalidades del conflicto armado se han sentido en distintos niveles.

                Estas narrativas están hiladas como un tritono disonante y subversivo. Esa figura musical se ha considerado siniestra desde el Medioevo, y las mujeres que aquí tejen sus historias, se han hecho cada vez más feministas y más siniestras. En sus historias perdidas encontraron algo de conexión con su identidad y potencia, así que aquí está la primera entrega.

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Imagen de las protestas de esta semana en Irak. EFE

Las protestas comenzaron el martes en la capital y los ciudadanos exigen mejores servicios públicos, más oportunidades de trabajo y el fin de la corrupción

De momento, ningún partido o movimiento político de las varias facciones que dominan la escena política iraquí se ha puesto al frente de las movilizaciones

Según NetBlocks, una plataforma global que supervisa la censura en la red, el acceso a internet está bloqueado en el 75% de Irak

Al menos 27 personas han muerto y más de 1.500 han resultado heridas en las protestas que sacuden desde el día 1 Bagdad y otros puntos de Irak, donde se ha decretado el estado de alerta con el toque de queda en la capital y otras tres provincias.

Con el acceso a internet bloqueado en el 75% del territorio nacional, los manifestantes volvieron a salir a las calles este jueves en varias zonas del país para exigir más servicios públicos de calidad, oportunidades de trabajo y el fin de la corrupción.

Un miembro del organismo gubernamental Comisión de Derechos Humanos de Irak, Ali al Bayati, afirma que 27 personas han fallecido en estos tres días en los enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía y otros 1.509 han resultado heridos.

Del total de víctimas mortales, dos son miembros de las fuerzas de seguridad y entre los heridos hay 400 uniformados, según Al Bayati.

Por su parte, Fatima al Halfi, también de la Comisión de Derechos Humanos, sostiene que la mayor parte de las víctimas mortales se han registrado en la provincia meridional de Di Qar, donde las protestas se tornaron violentas el miércoles, cuando se estableció el toque de queda.

También se ha impuesto el toque de queda en las provincias de Nayaf (centro) y Maysan (sureste), y en Bagdad donde, pese a todo, se han producido nuevas manifestaciones.

Este jueves, los manifestantes acudieron un día más a la plaza de Al Tayaran en Bagdad y han intentado repetidamente llegar a la plaza Tahrir, desde la cual podrían acceder al puente que lleva sobre el río Tigris a la fortificada zona verde.

Según una fuente del Ministerio de Interior, las fuerzas de seguridad les han impedido el paso con mangueras de agua y gases lacrimógenos, después de que ayer reforzaran el perímetro de esa zona donde se encuentran las sedes de las instituciones y de las embajadas extranjeras, que suele ser blanco de la ira de los manifestantes.

La fuente agrega que las protestas continuaron en una plaza ubicada a unos dos kilómetros del aeropuerto internacional de Bagdad, donde los participantes quemaron neumáticos y los efectivos de la Policía intentaron dispersarles con disparos al aire y gases lacrimógenos.

Amnistía Internacional (AI) ha denunciado en un comunicado el uso "letal" de la fuerza contra los manifestantes, asegurando que varios testigos han confirmado a la ONG que las fuerzas de seguridad han empleado "fuerza excesiva", incluido fuego real, para dispersar las protestas. Amnistía ha exigido a las autoridades iraquíes que levanten tanto el toque de queda "arbitrario" como el "bloqueo ilegal" a internet.

AI también ha mostrado su preocupación por las informaciones sobre arrestos arbitrarios de manifestantes y periodistas en varias regiones de Irak, como Basora (sur), Bagdad y Nayaf.

Según NetBlocks, una plataforma global que supervisa la censura en la red, el acceso a internet está bloqueado en el 75% de Irak, menos en la región autónoma del Kurdistán. Las líneas telefónicas tampoco funcionan con normalidad, tal y como ha confirmado Efe.

Las protestas dieron comienzo el martes en la capital y fueron convocadas en las redes sociales por los ciudadanos, que tanto en internet como en las calles exigen mejores servicios públicos, como agua y electricidad, más oportunidades de trabajo y el fin de la corrupción.

De momento, ningún partido o movimiento político de las varias facciones que dominan la escena política iraquí se ha puesto al frente de las movilizaciones, aunque algunos han expresado su solidaridad y respaldado a las demandas de los manifestantes, en su mayoría jóvenes.

Estos también han dirigido su rabia contra el Gobierno del primer ministro Adel Abdelmahdi, formado hace un año con un perfil tecnócrata para hacer frente a los acuciantes problemas económicos que sufre Irak tras años de conflicto armado y mala gestión de los recursos naturales.

En los pasados meses ya se han registrado protestas similares, que se repiten de forma periódica en Irak, donde los ciudadanos achacan a la corrupción y a la negligencia de los políticos el hecho de que no puedan beneficiarse de su principal riqueza, el petróleo.

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China hará temblar al mundo entero, sobre agricultores e inteligencia artificial

Por primera vez en la historia reciente, un país pobre y subdesarrollado se ha convertido rápidamente en una superpotencia económica, con un gran impacto en el mundo. ¿Cómo fue posible y qué significa esto para el resto del mundo? Una retrospectiva de 70 años de cambios en China.

De nuevo en el mapa mundial

Durante siglos, China ha sido una atracción cultural y, junto con la India, un actor destacado en el escenario mundial. Después de un siglo de colonización, humillación y guerras civiles internas, Mao Zedong volvió a poner a su país en el mapa mundial en 1949 y los chinos recuperaron su dignidad.

Fue el comienzo de una ‘maratón del desarrollo a alta velocidad’ que sacudiría por completo las relaciones mundiales. Y como Napoleón Bonaparte lo predijo: “China es un gigante dormido. Cuando se despierte, el mundo entero temblará”.

El milagro del crecimiento económico

Al comienzo de la revolución china, en 1949, China era uno de los países más pobres y atrasados del mundo. La gran mayoría de los chinos están empleados en la agricultura (a menudo primitiva). El PIB per cápita era la mitad del de África subsahariana y una sexta parte del de América Latina. Para dar una oportunidad a los ideales revolucionarios de igualdad en un entorno mundial altamente hostil, era necesario lograr un rápido crecimiento económico y tecnológico. Este se llevará a cabo durante los próximos 70 años con ensayo y error.

Después de un período extremadamente cerrado y turbulento bajo Mao Zedong -en el que se llevaron a cabo campañas de masas controvertidas como ‘el gran salto adelante’ y ‘la Revolución Cultural’-, Deng Xiaoping llegó al poder en 1978. Casi de inmediato, pero con cautela, emprendió reformas económicas y estableció relaciones con numerosos países, entre ellos, y notablemente, los Estados Unidos.

En comparación con Europa Occidental, la industrialización en China se llevó a cabo cuatro veces más rápida, con una población cinco veces mayor.i Hace setenta años, la economía china era insignificante a nivel mundial. En 2014, los chinos superaron a los Estados Unidos como la mayor economía (en términos de volumen) y China también se convirtió en el mayor país exportador. Hoy en día hay 35 ciudades chinas con un PIB igual al de países enteros como Noruega, Suiza o Angola. Entretanto, el PIB de China es superior al PIB combinado de 154 países. En 2011-2012, China produjo más cemento que Estados Unidos durante todo el siglo XX. El país construye diez nuevos aeropuertos cada año y cuenta con la red de autopistas y líneas de tren de alta velocidad más extensa del mundo. Hoy en día, exporta en seis horas lo que exportaba durante un año entero en 1978.

Gran salto tecnológico

China no sólo sorprende en términos de evolución cuantitativa. En términos de calidad, la economía china también ha dado grandes pasos adelante, un ejemplo es el desarrollo tecnológico. Millones de ingenieros, científicos y técnicos se han graduado de las universidades chinas en las últimas décadas. Hasta hace poco, China era mal visto como una imitadora de la tecnología, pero hoy en día es un líder innovador que marca el camino. China tiene actualmente el superordenador más rápido del mundo y está construyendo el centro de investigación más avanzado del mundo para desarrollar ordenadores cuánticos aún más rápidos. El país ha logrado resultados impresionantes en los últimos años en el campo de los misiles hipersónicos, ensayos de procesamiento de genes humanos, satélites cuánticos y, quizás lo más importante, la inteligencia artificial. El proyecto Made in China 2025 tiene como objetivo reforzar esta innovación tecnológica en sectores socioeconómicos vitales.

¿Debe China parte de su progreso tecnológico al robo de la propiedad intelectual? Sin duda, como es el caso de países como Brasil, India y México. Fue también gracias al robo a gran escala de tecnología de Gran Bretaña y Europa que los Estados Unidos fueron capaces de desarrollar su crecimiento económico hasta el nivel de superpotencia. En palabras de The Economist: “La transferencia de conocimientos técnicos de los países ricos a los pobres, de manera justa o injusta, es parte integrante del desarrollo económico”.

Receta

La 'dieta china de rápida modernización' contiene algunos ingredientes notables:

  1. Los sectores clave de la economía están en manos del gobierno, que también controla indirectamente la mayoría de los demás sectores, por ejemplo a través de la presencia de control del partido comunista en la mayoría de las empresas (medianas y) grandes.
  2. El sector financiero está bajo un estricto control gubernamental.
  3. La economía se planifica, no en todos sus detalles, sino en general, tanto a corto como a largo plazo.
  4. Hay espacio para (bastante) iniciativa privada dentro de un mecanismo de mercado delineado que se desarrolla dinámicamente en varios ámbitos económicos; los mecanismos de mercado son tolerados siempre que no obstaculicen llegar a los objetivos económicos y sociales trazados (en la planificación a largo plazo).
  5. En comparación con otros países emergentes, existe un alto grado de apertura a la inversión extranjera y al comercio exterior, que sí deben estar en línea con los objetivos económicos globales.
  6. Se está haciendo un gran esfuerzo en el desarrollo de la infraestructura y en la ‘Investigación y Desarrollo’.
  7. Los salarios siguen en gran medida el aumento de la productividad, creando un mercado interior amplio y dinámico.
  8. Se invierte una cantidad relativamente grande en educación, salud y seguridad social.
  9. El país ha gozado de paz durante décadas y hay un nivel relativamente alto de paz social en el lugar de trabajo.
  10. La distribución de la tierra agrícola entre los agricultores al comienzo de la revolución y el sistema de registro de personas (Hukou) han permitido evitar lo que pasó en muchos países del tercer mundo: el típico éxodo rural caótico, que ha dado lugar al masivo trabajo informal e improductivo.
  11. A diferencia de la Unión Soviética, China no se ha embarcado en una carrera armamentista muy costosa con los Estados Unidos.

Esta política contrasta fuertemente con la receta de los países capitalistas, donde el capital financiero y las multinacionales gobiernan, donde el beneficio a corto plazo es el objetivo primordial y donde la obsessión de los gobiernos es eliminar los déficits presupuestarios a través de recortes. La espectacular forma en que los chinos han abordado la crisis financiera (2008) es típica del enfoque chino. El gobierno chino puso en marcha un programa de estímulo de la economía del 12,5% del PIB, probablemente el mayor de la historia en tiempos de paz. La economía china apenas reaccionó a la crisis, mientras que la economía europea estuvo fuertemente golpeado en los diez años siguientes.

Nuevo modelo de crecimiento

En vista de los rápidos cambios en el mercado laboral interno, los salarios y los mercados extranjeros, el gobierno chino ha desarrollado un modelo de crecimiento diferente y continuo. Cuando asumió el cargo en 2012, el Presidente Xi Jinping declaró que “el crecimiento en sí" ya no debe ser la meta. El viejo modelo se basaba en las exportaciones y las inversiones en la industria pesada, la construcción y la manufactura. En el nuevo modelo, el motor es el consumo masivo (mercado doméstico), el aumento del sector de los servicios y un mayor valor añadido al subir más arriba en la escalera tecnológica. Este cambio de rumbo es un buen ejemplo de la flexibilidad con la que los dirigentes chinos llevan a cabo la política económica. Y ese es el 12 pilar de la política china, que la distingue de la Unión Soviética en su período posterior.

¿Puede el crecimiento exitoso continuar por un tiempo? Ciertamente, la economía está luchando con un alto nivel de deuda, la banca en la sombra , sobreinversión en infraestructura, una burbuja inmobiliaria, el envejecimiento de la población, una creciente guerra comercial con los EE.UU. etc… Sin embargo, la mayoría de los observadores todavía ve a China como una economía flexible y analizan que todavía hay mucho espacio para absorber errores y reveses y para continuar creciendo a un ritmo rápido durante mucho tiempo.

La mayor reducción de la pobreza en la historia del mundo

En 1949, al comienzo de la revolución china, la esperanza de vida era de 35 años. Treinta años más tarde, ya se había duplicado a 68 años.ii Hoy en día, la esperanza de vida media de los chinos es de 76 años. En términos de mortalidad infantil, ‘70 años de China’ también obtuvo buenas notas. Si, por ejemplo, la India ofreciera a sus habitantes la misma atención médica y apoyo social que China, cada año se morirían 830.000 niños menos.iii

Entre 1978 y 2018, el país sacó de la pobreza extrema a un número récord de personas: 770 millones. Casi tanto como la población total de África subsahariana. Al ritmo actual, se erradicará la pobreza extrema en el 2020. Según Robert Zoellick, ex presidente del Banco Mundial, éste es “sin duda el mayor salto de la historia para superar la pobreza. Los esfuerzos de China por sí solos han garantizado el logro de los objetivos de desarrollo del Milenio relativos a la reducción de la pobreza en el mundo. Nosotros y el mundo tenemos mucho que aprender de China.”

Mientras que los salarios en muchos países se estancan o bajan, en China se han triplicado en los últimos diez años. Hace quince años, las multinacionales occidentales acudieron masivamente a China por los bajos salarios. El movimiento inverso está comenzando a afianzarse. Los salarios medios en la industria china son ahora sólo un 20% más bajos que en Portugal. Países como Bulgaria, Macedonia, Rumania, Moldavia y Ucrania ya tenían salarios mínimos más bajos que China en 2013.

Sombras sociales

Esta historia de éxito también tiene sus inconvenientes. El aumento más rápido de la productividad en la industria y los servicios, en comparación con la evolución de la agricultura, provoca una brecha enorme entre las zonas urbanas y rurales, entre las regiones más pobres y las provincias costeras orientales más ricas. El estricto sistema Hukou (registro de la residencia individual, determina el estatus social) causa un enorme grupo (de cientos de millones) de ‘migrantes internos’ que a menudo son discriminados y tienen menos derechos sociales. La política de un solo hijo (desde 1978) ha dado lugar -además de su carácter vinculante- a numerosos abortos selectivos y a un superávit masculino de más de treinta millones, con todas las consecuencias sociales que ello conlleva.

Democracia: entrada y salida

En muchos casos, el sistema político occidental se considera superior y se considera el único modelo santificador. Lo cual demuestra una escasa visión histórica, cuando uno se da cuenta de que prácticamente todos los regímenes fascistas se han desarrollado en el pasado en el corazón del modelo parlamentario occidental. Cualquier observador imparcial también notará que la democracia occidental sirve principalmente a los intereses de la capa superior del 1%. Que hay una falta sistémica de visión a largo plazo y que no hay una política decisiva cuando se trata de problemas sociales o medioambientales. El sistema occidental últimamente produce cada vez más figuras ridículas, impredecibles y peligrosas como Trump, Johnson, Bolsonaro o Duterte.

Cuando se habla de democracia, en Occidente se hace hincapié en el lado de la entrada , en la cuestión de cómo se toman y quiénes toman las decisiones. ¿Cuáles son los procedimientos para elegir el liderazgo político y si la voluntad de los ciudadanos es representada por los representantes electos. Las elecciones son el elemento más importante en este sentido.

En China, se hace hincapié en el lado de la salida , de los resultados, es decir, en las consecuencias de las decisiones: ¿Tiene éxito el proceso de toma de decisiones y quién se beneficia de él? El resultado es primordial, el criterio más importante es un gobierno bueno y justo.iv A este respecto, los chinos conceden más importancia a la calidad de sus políticos que a los procedimientos para elegir a sus líderes.

Decisiones políticas con características chinas

Según Daniel Bell, experto en el modelo chino, el sistema político chino es una combinación de meritocracia en la cima, democracia en la base y espacio para experimentar en los niveles intermedios. Los líderes políticos son seleccionados en base a sus méritos y antes de llegar a la cima, pasan por un proceso muy difícil de formación, práctica y evaluación. Hay elecciones directas a nivel municipal y para los congresos provinciales del partido. Las innovaciones políticas, sociales o económicas se prueban primero a pequeña escala (algunas ciudades o provincias) y después de una seria evaluación y ajustes necesarios se aplican a gran escala.v Según Daniel Bell, esta combinación es “la mejor fórmula para gobernar un país de ese enorme tamaño”.

Además, el gobierno central realiza periódicamente encuestas de opinión que evalúan el desempeño del gobierno en los ámbitos de la seguridad social, la salud pública, el empleo y el medio ambiente, así como se mide la popularidad de los líderes locales. Sobre esta base, la política se ajusta o se corrige donde sea necesario.

El sistema chino demostró apliamente su eficacia en los ámbitos sociales y económicos. Francis Fukuyama, que difícilmente se puede sospechar de tener simpatías por la izquierda o por China, dijo: “La principal fuerza del sistema político chino es su capacidad para tomar decisiones grandes y complejas con rapidez, y para tomarlas relativamente bien, al menos en la economía. China se adapta rápidamente, toma decisiones difíciles y las implementa eficientemente”.

Así fue que, en tan sólo dos años, China ha ampliado su sistema de jubilaciones para 240 millones de personas que viven en zonas rurales, un número muy superior al número total de personas cubiertas por el sistema estatal de jubilaciones de Estados Unidos.

El gobierno chino cuenta también con un fuerte apoyo popular. Alrededor del 90% dice que su país va en la dirección correcta. En Europa Occidental, la cifra se sitúa entre el 12 y el 37 por ciento (la media mundial).

El Partido Comunista

La columna vertebral de este modelo chino es el Partido Comunista. Con sus más de 90 millones de miembros, constituye la organización política más grande del mundo. Que esa columna vertebral es útil o incluso necesaria lo demuestran las gigantescas proporciones del país. China tiene el tamaño de un continente: es 17 veces más grande que Francia y tiene tantos habitantes como la suma de las poblaciones de Europa Occidental, Europa Oriental, los países árabes, Rusia y Asia Central. Si miramos a China desde un punto de vista europeo, significaría que Egipto o Kirguistán se gobernarían desde Bruselas. Dadas estas proporciones, las grandes diferencias entre las regiones y los enormes retos a los que se enfrenta el país, se necesita una fuerte fuerza de cohesión para mantener el país gobernable y dirigible de forma decisiva. The Economist: “Los líderes chinos creen que el país no puede permanecer unido sin un sistema de partido único tan fuerte como el de un emperador -y pueden tener razón”.

El partido recluta a las personas más hábiles. El proceso de selección para la promoción de los altos cargos es objetivo y riguroso. Kishore Mahbubani, un experto en Asia, dice: “Lejos de ser un sistema dictatorial arbitrario, el Partido Comunista Chino ha logrado crear un sistema regulador que es fuerte y sostenible, ni frágil ni vulnerable. Aún más impresionante, este sistema de reglas puede haber producido el mejor conjunto de líderes que China jamás podía haber producido”. Casi tres cuartas partes de la población dicen que apoyan el sistema de partido único.

Relaciones internacionales

La economía de China ha sido en gran medida autosuficiente en el pasado. El país ha podido permitirse el lujo de vivir aislado del mundo exterior y a menudo lo ha hecho. Incluso en la cúspide de su poder imperial, China ha difundido su cultura entablando relaciones diplomáticas y económicas en lugar de hacer conquistas (militares).vi Esta forma de política exterior también se mantiene en la historia reciente. China promueve un mundo multipolar, caracterizado por la igualdad entre todos los países. Considera que la soberanía es la piedra angular del orden internacional y rechaza toda injerencia en los asuntos internos de otro país, por la razón que sea. Esto lleva a menudo a que se acuse China de hacer demasiado poco para combatir las violaciones de los derechos humanos en otros países. Sea como sea, China es el único miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que no ha disparado ni un solo tiro fuera de sus fronteras en los últimos 30 años.

La globalización a lo chino

Hoy en día, China ya no es autosuficiente, al contrario. Con el 18% de la población mundial, dispone solamente del 7% de las tierras fértiles del mundo, y sólo produce el 5% del petróleo del mundo. Además, el país produce muchos más bienes de los que consume. Por todas estas razones, China depende ahora en gran medida de la economía extranjera.

La inclusión de China en el comercio mundial y también el ‘encierro’ -en esencia- militar por parte de los EE.UU. (véase más adelante) le ha llevado a tomar la iniciativa de construir una Nueva Ruta de la Seda, bajo el nombre de ‘Un Cinturón, Un Camino’.

Hoy en día, más de 1.600 proyectos se inscriben en esta iniciativa; obras de construcción e infraestructura, proyectos en transporte, aereopuertos y puertos, pero también iniciativas de intercambio cultural. Cientos de inversiones, créditos, acuerdos comerciales y decenas de Zonas Económicas Especiales, por un valor de 900.000 millones de dólares, repartidos por 72 países, lo cual representa una población de aproximadamente 5.000 millones de personas o el 65% de la población mundial. Un cinturón, un camino" es, sin duda, el mayor programa de desarrollo desde el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa tras la segunda guerra mundial.

Martin Jacques describe la Nueva Ruta de la Seda como “globalización a lo chino”. La iniciativa ‘Un cinturón, un camino’ recuerda mucho a la estrategia comercial de los Países Bajos de hace 400 años. El colonialismo británico y francés estaba literalmente a la caza de nuevas tierras, sociedades para subyugar y robar sus riquezas. Ámsterdam, por otra parte, promovía un ‘imperio de comercio y crédito’. No buscaba territorio, sino negocios. Los holandeses construyeron una flota mercante gigantesca, instalaron puestos comerciales en las rutas principales y luego intentaron asegurarlos. Al igual que los holandeses en el siglo XVII, China tiene actualmente la mayor flota mercante.vii Las Zonas Económicas Especiales “son guarniciones comerciales en las cadenas de suministro internacionales que le permiten a China asegurar su comercio sin el desorden de la subyugación colonial”, dice Stratfor, un prestigioso grupo de expertos.

Relaciones Norte-Sur cambiantes

El enorme crecimiento de China en el corazón de Asia ha actuado como catalizador para el continente entero. El punto de gravedad de la economía mundial se está desplazando rápidamente hacia las economías más pobres de Asia. Esto hace subir de forma espectacular la demanda de materias primas, lo cual a su vez beneficia muchos países de América Latina y África.

La industrialización de Asia Oriental muestra el patrón de ‘gansos voladores’. A medida que un país mejora económicamente, los salarios aumentan y las tareas de producción menos sofisticadas se desplazan a las regiones más pobres con menores costes laborales. Esto ocurrió primero en Japón, luego en Corea del Sur y Taiwán, y hoy en día este proceso está en pleno desarrollo en China. Debido a los mayores salarios, las empresas chinas están trasladando su producción a países como Vietnam y Bangladesh, pero también cada vez más a África. Si esta tendencia continúa, puede ayudar a construir una base industrial en el continente africano.

Confrontación con los EE.UU.

Las revoluciones socialistas no estallaron en el corazón del capitalismo, sino en sus eslabones más débiles, los países más pobres y subdesarrollados. Un sistema social avanzado tuvo que ser construido sobre una base material débil, lo que ha dado lugar a muchos inconvenientes y contradicciones. Setenta años después, esta situación ha cambiado drásticamente. El gran salto tecnológico y el espectacular crecimiento económico de China han sentado bases sólidas para construir una sociedad socialista.

Eso, por supuesto, no le gusta nada a Washington. Pero aún peor es el hecho de que China amenaza con superar a los Estados Unidos económicamente. Estos dos fenómenos alimentan la ‘nueva guerra fría’ entre Estados Unidos y China y la amenaza de una ‘guerra caliente’.

En el marco de las discusiones sobre el presupuesto para 2019, el Congreso declaró que “la competencia estratégica a largo plazo con China es una prioridad clave para Estados Unidos”. No se trata sólo de aspectos económicos, sino de una estrategia global que debe aplicarse en varios frentes. El objetivo es mantener el dominio en tres ámbitos: la tecnología, las industrias del futuro y el armamento.

Hoy en día, Trump aspira a una completa revisión de las relaciones económicas entre los EE.UU. y China. La creciente guerra comercial es la que más llama la atención, pero esa sólo el preludio de una estrategia más amplia que incluye las inversiones, tanto la inversión china en los EE.UU. como la inversión estadounidense en China. En primer lugar, apuntan a los sectores estratégicos con el objetivo de perturbar el avance tecnológico de China. En este sentido, el despliegue de la red 5G es crucial y no es una coincidencia que Huawei, que está a la vanguardia del desarrollo de esta tecnología, haya terminado en la mira de los Estados Unidos.

El gobierno de Trump también está tratando de exportar esta guerra económica con China a otros países mediante la firma de cláusulas en los acuerdos comerciales o simplemente presionándolos. El objetivo es crear una especie de “telón de acero económico” rodeando China.

La estrategia militar de EE.UU.

La estrategia militar hacia China sigue dos vías: una carrera de armamentos y un encierro del país.viii La carrera armamentista está en pleno apogeo. Los Estados Unidos están gastando 650.000 millones de dólares anuales en armas, es decir, más de un tercio del gasto total a nivel mundial. Esto es 2,6 veces más que China y 11 veces más por habitante. También gasta cinco veces más que China en investigación militar. El Pentágono está trabajando febrilmente en una nueva generación de armas altamente sofisticadas, drones y todo tipo de robots, que le ganarían al un futuro enemigo. Una guerra preventiva es también una posibilidad.

La segunda vía es el encierro militar. China depende en un 90% del transporte marítimo para su comercio exterior. Más del 80% del suministro de petróleo debe pasar por el Estrecho de Malaca (cerca de Singapur), donde Estados Unidos tiene una base militar. Washington puede cerrar el grifo del petróleo en un abrir y cerrar de ojos y China no tiene ninguna manera de defenderse contra ello en este momento. Alrededor de China, Estados Unidos tiene más de treinta bases militares, puntos de apoyo o centros de entrenamiento (puntos en el mapa). El 60% de la flota estadounidense está estacionado en la región. Si se observa esto en un mapa, no es exagerado decir que China está encerrada y rodeada. Imagínese lo que pasaría si China instalara un solo punto de apoyo militar, ni mucho menos una base militar cerca de los Estados Unidos.

Es en este contexto que debe considerarse la militarización de las pequeñas islas en el sur del Mar Chino, así como la reivindicación de una gran parte de esta zona. La supervisión de las rutas marítimas a lo largo de las cuales se transportan su energía y los productos industriales es de vital importancia para Beijing. Es en este mismo contexto que se tiene que contemplar la Nueva Ruta de la Seda.

Campeón de la contaminación y de la economía verde

Desde finales de los años ochenta, China ha entrado en una fase de desarrollo que ha causado una gran contaminación ambiental. Como ‘fábrica del mundo’, es uno de los mayores contaminadores del planeta. En este momento el país es también -por mucho- el mayor emisor de CO2, aunque las emisiones por persona son menos de la mitad de las de los EE.UU. y aproximadamente del mismo tamaño que las de Europa. También hay que agregar que China sólo es responsable por el 11% de las emisiones históricas acumuladas, mientras que los países industrializados son responsables de más del 70%.

La situación es insostenible. Si siguiera al ritmo actual, entre 1990 y 2050, China habría producido tanto dióxido de carbono como el mundo entero entre el comienzo de la revolución industrial y 1970, y eso sería catastrófico para el calentamiento climático.

Hace diez años, los dirigentes chinos cambiaron de rumbo y empezaron a dar alta prioridad a las cuestiones ecológicas. En 2014 el Primer Ministro Li Keqiang incluso declaró la "guerra a la contaminación". Se elaboró una serie de medidas, incluido una legislación ejemplar en el ámbito del medio ambiente, pero su aplicación no siempre es evidente.

Los resultados ya se pueden observar. A corto plazo, China se convirtió en el número uno en el campo de los paneles solares y la energía eólica. China actualmente produce el 33% de la electricidad mediante energía verde, frente a menos del 17% en los Estados Unidos. China invierte hoy en día tanto en tecnología verde como el resto del mundo en su conjunto. Quiere capturar y almacenar millones de toneladas de CO2 bajo tierra en un futuro próximo.

El país es también pionero en la transmisión a larga distancia de grandes cantidades de energía (por ejemplo, de campos de paneles solares distantes), lo que es muy importante para el suministro de energía verde de las ciudades. Según datos de la NASA, los esfuerzos sostenidos de reforestación de China han significado una importante contribución a la plantación de bosques en el mundo, esencial para mantener las emisiones bajo control Por otra parte, las empresas chinas siguen teniendo una gran proporción de tala ilegal en todo el mundo.

El santo patrón del Acuerdo de París sobre el Clima

China se convirtió en el 'santo patrón del Acuerdo sobre el Clima de París' (COP 21, 2015, enfoque: limitar el calentamiento global a un máximo de 2 grados, con 1,5 grados como valor objetivo). Cuando Trump se retiró del acuerdo en 2017, Pekín declaró que hará todo lo posible para alcanzar igual los objetivos de la COP21, junto a otros, como la UE.

China es también un mediador entre los países ricos industrializados y los países en vías de desarrollo, que subrayan que el calentamiento global es esencialmente una responsabilidad histórica de los países industrializados, y por esta razón declaran que los países ricos deben poner recursos financieros y tecnología a disposición de los países en vías de desarrollo para la lucha contra el cambio climático. Gracias a los esfuerzos de los chinos, la gran mayoría de los países en desarrollo se han alineado con los objetivos de la COP21 y han presentado planes climáticos a la Asamblea General de las Naciones Unidas en los últimos meses.

Todavía queda -obviamente- un largo camino por recorrer en la propia China, pero va en la dirección correcta. Prueba de ello es el anuncio a mediados de 2017 de que China ha cumplido sus objetivos climáticos dos años antes de la fecha acordada de 2020. También está bien encaminada hacia el cumplimiento de los acuerdos del Acuerdo de París sobre el clima para reducir las emisiones de CO2 en un 65 % para 2030.

Errores

Se han cometido muchos errores en los últimos setenta años. En el período inicial, el PCCh trató de introducir el socialismo apresuradamente con el Gran Salto Adelante (1958-1961), con consecuencias catastróficas como resultado. La exageración de izquierda de la Revolución Cultural (1966-1976) dejó profundas cicatrices y condujo a un revés de derecha. La introducción de elementos de mercado a partir de 1978 ha dado rienda suelta a la explotación capitalista. Las consecuencias fueron inmediatas: una brecha más profunda entre ricos y pobres, y la creación de una capa de élite capitalista. El margen para el enriquecimiento personal se ha ampliado y ha causado corrupción a gran escala y abuso de poder. Sin embargo, esta política del ‘hacer volar el pájaro capitalista en la jaula’ ha hecho que la economía china creciera espectacularmente y ha reducido notablemente la pobreza extrema. El futuro decidirá si esta dinámica de mercado controlada puede mantenerse bajo control.

Los dirigentes chinos han logrado mantener unido al vasto y muy heterogéneo país, pero esto se ha hecho y se está haciendo manteniendo a ciertas minorías en línea. Los tibetanos y los uigures se sienten tratados como ciudadanos de segunda clase, a pesar de que las autoridades chinas han realizado muchos esfuerzos formales para remediarlo. Quedan bastantes preguntas sobre el enfoque poco ortodoxo y musculoso de las tensiones nacionales .

Un punto a favor es que los líderes chinos no tienen la costumbre de esconder u ocultar las debilidades o de embellecer los problemas. Por lo general, se reconocen y designan explícitamente. Por ejemplo, antes y durante el XVIII Congreso, los principales problemas del país se nombraron, se enumeraron uno por uno, se discutieron y se tradujeron en medida y acciones. Esta actitud política racional permite aprender de los errores y, si es necesario, ajustar el rumbo.

Estabilidad del planeta

Por primera vez en la historia reciente, un país pobre y subdesarrollado se ha convertido rápidamente en una superpotencia económica, con un gran impacto en el mundo. China, y a su paso la India, está cambiando rápidamente las relaciones mundiales y transformando el mundo de una forma sin precedentes.

Cuanto más independiente es China, más se desvía del camino de Occidente, más ‘el sistema occidental’ se mira en el espejo, y más se le critica y ataca. Parece que nos cuesta bastante observar a este nuevo actor mundial de una manera abierta. Según Mahbubani, “la duda de los líderes occidentales en reconocer que el dominio del mundo por el occidente no puede continuar, constituye una gran amenaza”.

Sin embargo, tendremos que aprender a vivir sabiendo que ya no somos el centro y el punto de referencia del mundo. Es más, con el ascenso al poder del populismo en más y más países, con gente impredecible e irresponsable como Trump, Bolsonaro o Johnson, la estabilidad y habitabilidad de este planeta dependerá cada vez más de personas como Xi Jinping y otros líderes sólidos.

Traducción: Sven Magnus

Notas

i Tomamos 1870 como año de inicio para Europa occidental y 1980 para China. Medimos la velocidad del proceso de industrialización por el crecimiento del PIB per cápita. Las cifras se calculan sobre la base de Maddison A., Ontwikkelingsfasen van het kapitalisme, Utrecht 1982, p. 20-21 en UNDP, Human Development Report 2005, p. 233 en 267. Zie ook The Economist, 5 januari 2013, p. 48.

ii Hobsbawm E., Een eeuw van uitersten. De twintigste eeuw 1914-1991, Utrecht 1994, p. 540.

iii Las cifras se calculan sobre la base de UNICEF, The State Of The World’s Children 2017, New York, p. 154-155.

iv Para la distinción entre entrada y salida de la toma de decisiones políticas, ver Kruithof J., Links en Rechts. Kritische opstellen over politiek en kultuur, Berchem 1983, p. 66.

v Bell D., The China Model. Political Meritocracy and the Limits of Democracy, Princeton 2015, p. 179-188.

vi Luce E., The Retreat of Western Liberalism, New York 2017, p. 166.

vii En el siglo XVII, los Países Bajos tenían 25 veces más barcos que Inglaterra, Francia y Alemania. Hoy en día, China tiene 20 veces más barcos mercantes que los Estados Unidos. Maddison A., The World Economy. A Millennial Perspective, OESO 2001, p. 78; Khanna P., Use It or Lose It: China's Grand Strategy, Stratfor, 9 april 2016.

viii Para un tratamiento más detallado, ver Vandepitte M., Trump y China: ¿Guerra caliente o fría?

Publicado enInternacional
Martes, 01 Octubre 2019 05:50

¿Adiós al espacio y el tiempo?

¿Adiós al espacio y el tiempo?

Carlos Valle sostiene que el manejo de la política por parte de los grandes medios sustituye hoy a los partidos tradicionales y la realidad pasa a ser la verdad de los medios. Marta Riskin delibera sobre la globalización de la comunicación, sus contenidos y tecnologías, y los efectos en la reconfiguración de los valores de los pueblos.

 

 “Comunicación mundial significa: liberar el espacio para atar el tiempo” afirma el filósofo alemán Norbert Bolz. Está nueva situación ha pulverizado los dos elementos básicos de la vida social. Es lo que Anthony Giddens, sociólogo inglés, afirmaba sobre la globalización: “no tiene que ver, ni siquiera primariamente, con la interdependencia económica, sino con la transformación del tiempo y el espacio en nuestras vidas.”

Los desarrollos tecnológicos han permitido que los medios masivos de comunicación impongan una visión particular del mundo. El acento se pone en los efectos visuales entremezclados por un abrumador movimiento y un incesante cambio de escenario acompañado por el color y el sonido. Se produce así un efecto hipnótico que no llama a la comprensión sino a la contemplación. Hoy es palpable este efecto en el cine. La visión que proveen los desarrollos electrónicos permite una información selecta y con orientaciones peculiares dada las fuentes mayormente concentradas de las que dependen ¿Cómo afectarán estos desarrollos tecnológicos el libre compartir de la información, la soberanía de los países, el contacto directo entre diversos grupos de base? ¿Quién se va a arrogar el derecho de decidir en el ámbito local, nacional, regional y aun mundial a manejar la información según su propio interés? Hay que recordar que en la tradición liberal no se relaciona la libertad de información con el principio de igualdad.

Esta comunicación mundial tiene el propósito de llevar a renunciar a la verdad y a poner la confianza en las fuentes de información. La renuncia a la verdad, si es que se puede hablar de renuncia, presupone, al menos, una incapacidad o imposibilidad de acceder a ella. El manejo de la política por parte de los grandes medios ha ido sustituyendo a los partidos tradicionales, especialmente porque los medios han llegado a ser la plataforma de grandes conglomerados económicos antes que lugares de expresión comunitaria. Así, los políticos o quienes quieran serlo, terminan siendo dependientes de los grandes medios, antes que las de sus propios núcleos políticos porque temen ser condenados o ignorados. Así muchos políticos tienden a evadirse de entrevistas que puedan comprometerlos. Se manejan con un libreto que repiten en toda obligada ocasión. El resultado: la realidad viene a ser la verdad de los medios.

En un esquema de confianza el tiempo y el espacio han perdido su papel rector y las fronteras abolidas por la tecnología. La distinción entre lo local y lo internacional limita la comprensión de lo que sucede en el propio entorno.. Por otra parte, el impacto de un hecho, no importa donde suceda, se acrecienta por la virtual disipación del espacio. Un nuevo hecho tiende a ignorarlo, la evaporación del tiempo es inevitable. Eso provoca una pasividad creciente para asumir los hechos cercanos como realidades que afecten directamente. Son parte de una información que no intenta trascender sino llamar la atención, cuya duración debe ser lo suficientemente impactante para deslumbrar pero con una calidad que destiña a la luz de un nuevo hecho que busca seducir. La presencia progresiva de esta realidad inasible como es el tiempo y la tendencia a tratar como incorpóreo el espacio son dos puntales para el desarrollo de una comunicación por medios cada vez más concentrados, favorecidos por el desarrollo de una tecnología, que se presenta como una ley natural inmodificable para determinar la vida de la comunidad mundial.

Por Carlos Valle. ex presidente de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana

Publicado enCultura
Lunes, 30 Septiembre 2019 06:11

Feroz urgencia

 Niñas de ocho años en la movilización del viernes pasado en Edmonton, Canadá, para exigir al gobierno acciones contra el calentamiento global.Foto Ap

"La feroz urgencia de ahora", frase famosa de un par de discursos del reverendo Martin Luther King Jr, resume la demanda por acción inmediata de los jóvenes que encabezan una rebelión para salvar al planeta de los sistemas y políticas que están poniendo en jaque el futuro de todos. Greta Thunberg y sus colegas han insistido una y otra vez ante los poderosos: "por favor, ahórrense sus elogios, no los queremos. Queremos acción".

Más de 7 millones de personas –convocadas en su mayoría por jóvenes– marcharon en más de 185 países entre el viernes pasado y el antepasado (algunos reportaron incorrectamente que se movilizó ese numero sólo el viernes pasado) en la llamada "Huelga global por el cambio climático", sin duda una de las más grandes movilizaciones de este tipo en la historia moderna. (https://350.org/7-million -people-demand-action-after-week-of-climate-strikes/).

Esa fue la noticia que dejó en segundo plano al elenco mundial de mandatarios –"excelencias" les dicen al tomar el podio– que se reunieron en la Asamblea General de la ONU la semana pasada, no pocos de ellos elogiando a los jóvenes, buscando reunirse o por lo menos tomarse la foto con ellos. Algunos rehusaron reconocerlos (tanto miedo por gente tan poderosa frente a unos adolescentes), mientras otros, como el hombre más poderoso del planeta, atacó a una niña de 16 años.

La semana pasada, la mandataria alemana, Angela Merkel, se sentó con esa niña, Greta Thunberg –la voz y cara más prominente del este movimiento global–, para platicar y tomarse la foto. Pero si pensaba que había conseguido una nueva amiga unas horas después se enteró de que Thunberg y otros 15 jóvenes presentaron una demanda formal ante la ONU contra Alemania y otros países acusándolos de violar la Carta de Derechos de los Niños al no haber hecho lo suficiente para enfrentar la crisis climática y sus consecuencias para los menores.

A finales de la semana pasada Thunberg fue a Canadá –donde encabezó la marcha masiva de cientos miles en Montreal el viernes– y se reunió con el primer ministro Justin Trudeau, quien elogia a estos jóvenes. Poco despues, ella sostuvo que "claro que él no está haciendo lo suficiente", al igual que todos los otros mandatarios que se reunieron la semana pasada en la ONU, quienes "no escucharon a la ciencia" y sólo repitieron sus "palabras huecas".

Thunberg y sus colegas han insistido una y otra vez ante los poderosos: "por favor, ahórrense sus elogios, no los queremos. Queremos acción".

Diagnosticando a los adultos de "disonancia cognitiva", Thunberg señala que no entiende cómo ellos están viendo la misma información científica que ella, están de acuerdo que es un asunto gravísimo y urgente pero "despues se regresan a hacer lo que estaban haciendo antes, sin cambiar nada".

Por eso, acusa, se han tenido que movilizar los jóvenes. "Somos el cambio, el cambio que viene, les guste o no". (https://www.youtube.com/ watch?v=n0bqG1GzlHU).

Y tiene derecho a decirlo. Circulan por las redes sociales dos imágenes, una de hace poco más de un año, donde Thunberg está sola al inicio de su huelga escolar de cada viernes con su pancarta frente al Parlamento acusando a los adultos de que se ve obligada hacer esto porque ustedes "se están cagando sobre nuestro futuro", y otra donde ella ahora está acompañada de millones de personas que salieron a las calles el pasado 20 de septiembre.

Ante todo esto, los progresistas en México y otros países que dependen de alguna manera de los hidrocarburos aún no han respondido a la demanda de los jóvenes, basada en el consenso de la comunidad científica internacional, de que se tienen que abandonar los hidrocarburos lo antes posible para evitar las consecuencias irreversibles que llevarán en las próximas décadas a la anulación del futuro de todos.

Hay todo tipo de argumentos, incluso que es injusto que el mundo industralizado responsable en gran medida de la crisis actual, ahora se atreva a decirle a los demás que no pueden hacer lo mismo; o que la óptica de este movimientos es primermundista. Pero eso, a fin de cuentas, según los pronósticos científicos, será irrelevante si no hay futuro.

La respuesta no puede postergarse mucho, ya que, como dijo King, "estamos enfrentando el hecho de que mañana es hoy. Estamos confrontados con la feroz urgencia de ahora".

Publicado enMedio Ambiente