Martes, 05 Marzo 2013 06:56

Revolución ciudadana

Revolución ciudadana

Un país endeudado y sometido a los dictados de organismos financieros internacionales; con una clase política mediocre, corroída por la corrupción y detestada por la opinión pública; una desconfianza general hacia las instituciones; un Estado desprovisto de soberanía monetaria; con un sistema bancario estafador y ladrón; un paro masivo; una infame ley de hipotecas y miles de desahucios... ¿Hablamos de la España de hoy? No, del Ecuador de antes de 2006, de antes de la «revolución ciudadana» impulsada por Rafael Correa, brillantemente reelegido presidente el pasado 17 de febrero [i].


Cuando Correa triunfó por primera vez, en noviembre de 2006, el Ecuador estaba saliendo de una década de crisis, protestas e inestabilidad. Con tres presidentes (Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez) derrocados por insurrecciones populares, una quiebra masiva del sistema financiero, una banca corrupta, un endeudamiento colosal, huelgas generales, insurrecciones indígenas y revueltas sociales de todo tipo. El país parecía ingobernable. Hasta que llegó este economista poco convencional, forjado en el trabajo social y solidario cerca de los pueblos originarios, impregnado de las tesis de justicia de la Teología de la liberación, formado en universidades de Bélgica y Estados Unidos, simpatizante y asiduo del Foro Social Mundial y adversario declarado de la política de «ajustes estructurales» impulsada, en los años 1990, por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en toda América Latina.

 

Para su primera campaña electoral, Rafael Correa fundó el movimiento Alianza PAIS (Patria Altiva i Soberana) y propuso un referendum para una Asamblea constituyente que redactase una nueva Constitución. Ganó. Y en su discurso de toma de posesión anunció con claridad cual sería su proyecto para Ecuador: "La lucha por una ‘Revolución Ciudadana’, consistente en el cambio radical, profundo y rápido del sistema político, económico y social vigente."

 

Y cumplió su promesa. Lo cual le valió, el 30 de septiembre de 2010, una tentativa de golpe de Estado que a punto estuvo de costarle la vida [ii]. Pero también le deparó el apoyo arrasador de la mayoría de los Ecuatorianos. Entre elecciones y referendos, la del 17 de febrero es la novena victoria en las urnas de Rafael Correa. De tal modo que este joven presidente, que aún no cumplió los cincuenta años (nació en abril de 1963), se ha convertido en uno de los líderes indiscutibles de la nueva América Latina. En sus seis años de gobierno, "refundó -como dice él- la patria" con la nueva Constitución (aprobada por referendo en 2008), inició la era del ‘Buen Vivir’ [iii] , renegoció con éxito la deuda externa de su país y frenó los estragos del neoliberalismo confiriéndole al Estado un rol decisivo en lo económico y lo político. Ahora, su mandato irá hasta 2017, y entonces cumplirá una década en el poder.

 

Nos encontramos con él, en Quito, unos días antes del escrutinio. En una reunión con los observadores independientes internacionales invitados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para testimoniar de la pulcritud democrática de la elección [iv].

 

Con el objetivo de consagrarse plenamente a la campaña y no ser acusado de usar bienes públicos, Rafael Correa decidió descargarse de la función ejecutiva de la Presidencia y solicitar a la Asamblea nacional una licencia de 30 días durante los cuales esa función sería ejercida por el vicepresidente Lénin Moreno. Un rasgo de honradez política que, a escala internacional, resulta insólito y ejemplar. Ninguna ley lo conminaba a ello. Excepto su propia exigencia ética.

 

Empieza su conversación citando a Eloy Alfaro [v]: «No buscamos nada para nosotros, todo para el pueblo.» «Aquí –añade Correa- ya no manda el FMI, ni la oligarquía; aquí ahora manda el pueblo. Y si éste nos apoya es que hemos hecho lo que prometimos: escuelas, hospitales, carreteras, puentes, aeropuertos... A pesar de las campañas mediáticas de deslegitimización contra nosotros y de los ataques de una prensa sin escrúpulos, vamos a ganar estas elecciones -las más democráticas y transparentes de la historia del Ecuador- de manera arrolladora. Pero no las vamos a ganar para recrearnos en el éxito; las vamos a ganar para gobernar mejor y para ahondar los cambios que venimos impulsando.»

 

En sus seis años de gobierno, Rafael Correa ha transformado efectivamente su país. Como ningún otro gobernante ecuatoriano antes de él. Cuatro indicadores económicos resumen, mejor que mil palabras, el triunfo de su política: en toda la historia de Ecuador, la tasa de inflación nunca fue más baja; el crecimiento nunca tan elevado; el desempleo tan reducido y el salario real tan alto. Los emigrantes que, huyendo del derrumbe español, regresan a Ecuador sienten mejor que nadie el nuevo bienestar económico. Constatan que se acabó el caos, el desmadre y la fragmentación política; que hay estabilidad y equidad social con dignidad; un gobierno de verdad que ha disciplinado a las clases poseedoras; un gobierno de izquierda pero desprovisto de los excesos ilusorios del izquierdismo palabrero; en suma, un gobierno de izquierdas que está tranformando para siempre el Ecuador.

 

Bastaba pasearse por las calles de Quito o de otros lugares del país, asistir a algún mítin del presidente Correa para sentir el excepcional efecto de su carisma, el fervor de la gente, la bulliciosa adhesión popular a su persona, a su programa y a los principios de la «revolución ciudadana».

 

«Aquí –dice Correa- todo se había convertido en mercancia. Mandaban los bancos y los inversionistas extranjeros. Se había privatizado la sanidad, la enseñanza, los transportes,... ¡todo ! Eso se terminó. Volvió el Estado y ahora garantiza los servicios públicos. Estamos invirtiendo el triple en presupuestos sociales, salud, escuela, hospitales gratuitos.... Hemos acabado con el neoliberalismo. Una izquierda moderna no puede odiar el mercado, pero el mercado no puede ser totalitario. Por eso hemos cambiado radicalmente la economía, ahora es la sociedad la que dirige el mercado y no lo inverso. El ser humano es lo primero, antes que el capital. Cambiamos la ley de hipotecas, que era igual que la española, y pusimos fin a los desahucios. Dijimos : ‘¡No pagamos la deuda!’, y conseguimos rescatarla por el 30% de lo que nos pedían. Hoy Ecuador es la economìa que más reduce la desigualdad. Queremos vencer la pobreza. Hemos consolidado los derechos laborales de los asalariados y acabado con la tercerización, esa forma de esclavismo contemporaneo. Estamos haciendo una ‘revolución ética’, combatiendo la corrupción con mayor ahinco que nunca y con una consigna fundamental a todos los niveles: ‘¡Manos limpias!’. Ya no se permite la evasión fiscal. Nuestra revolución es también integracionista y latinoamericana porque estamos decididos a construir la Patria Grande soñada por Bolívar. Es asimismo una revolución ambiental. Nuestra Constitución es una de las pocas en el mundo –quizás la única- que reconoce los derechos de la naturaleza. Como lo digo a menudo: no estamos viviendo una época de cambio, sino un cambio de época. No se trata de superar el neoliberalismo, se trata, sencillamente, de cambiar de sistema. Y ese cambio exige la modificación de la relación de poder. Ir hacia un poder popular.»

 

Los resultados electorales obtenidos el 17 de febrero (más de 33 puntos de ventaja con respecto a su inmediato adversario) demuestran, primero, que las campañas de los opositores fueron mediocres, débiles, inexistentes [vi]. Y, sobre todo, que el apoyo al presidente Correa fue trans-clase. No se limitó a una sola categoría social, subió en todos los sectores. «Porque esto -explica Rafael Correa con su voz extenuada y rota después de centenares de discursos- es un proyecto de unidad nacional. Estamos construyendo patria. Hemos hecho mucho -y nos hemos equivocado también, y mucho- pero lo principal se ha logrado. Aquí ya no manda la bancocracia, ya no manda la partidocracia, ya no manda el poder mediático, ya no manda ningún poder fáctico en función de intereses grupales, ya no manda el Fondo Monetario, ni las burocracias internacionales; aquí ya no mandan países hegemónicos. Hemos ganado con una presencia física en las calles, no sólo mía sino de todo el Movimiento Alianza País, recorriendo barrios y pueblos, valles y montañas, sierras y junglas. Hemos manejado la campaña con claridad. Lo he repetido y suplicado :’¡No me dejen solo!’, porque un presidente sin una mayoría neta en la Asamblea, es un presidente disminuido.»

 

En eso también, los electores le han respondido con un sostén arrasador. El presidente, que no tenía mayoría en la Cámara, dispondrá ahora del soporte de más de los dos tercios de los diputados... Con lo cual podrá por fin hacer votar proyectos fundamentales como la ley de tierras, la ley de agua, la ley de cultura, la ley de medios... En una palabra: gobernar para, como lo prometió en su campaña, «profundizar el cambio».

 

Ignacio Ramonet
Le Monde diplomatique


Notas

[i] Los resultados de la elección presidencial, aún no definitivos a la hora del cierre de esta edición, son los siguientes: Rafael Correa (Alianza País) 57%; Guillermo Lasso (CREO, Creando Oportunidades) 23%; Lucio Gutiérrez (PSP, Partido Sociedad Patriótica) 6%; Mauricio Rodas (Movimiento SUMA, Sociedad Unida Más Acción) 4% ; Alvaro Noboa (PRIAN, Partido Renovador Institucional Acción Nacional) 3,7%; Alberto Acosta (Unidad Plurinacional de las Izquierdas) 3,2%; Norman Wray (Movimiento Ruptura) 1,3%; Nelson Zavala (PRE, Partido Roldosista Ecuatoriano) 1,2%.
[ii] Léase Ignacio Ramonet, «Entrevista con Rafael Correa», Le Monde diplomatique en español, enero de 2011.

[iii] El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, definió este concepto de la siguiente manera: «La ‘Revolución Ciudadana’ que vive el Ecuador está marcada por una premisa fundamental: la concepción y ejecución del ‘Buen Vivir’, una filosofía heredada de nuestras raíces indígenas y que encierra una enseñanza muy valiosa para estos tiempos convulsionados y agresivos con el entorno: el ‘Buen Vivir’ se funda en una relación armónica entre el hombre y la naturaleza.»

[iv] El Consejo Nacional Electoral (http://www.cne.gob.ec) es un organismo público, independiente del gobierno, que, junto con el Tribunal Contencioso Electoral (http://www.tce.gob.ec/jml/), tiene la misión de organizar las elecciones en Ecuador y garantizar su caracter democrático respetando la Ley orgánica electoral (http://aceproject.org/ero-en/regions/americas/EC/ecuador-ley-organica-electoral-codigo-de-la/view).

[v] Eloy Alfaro (1842-1912), militar, guerrilero y presidente de Ecuador en dos ocasiones (1895-1901 y 1906-1911), principal dirigente de la revolución liberal ecuatoriana.

[vi] La del izquierdista Alberto Acosta (uno de los redactores del proyecto de ’revolución ciudadana’, ex-presidente de la Asamblea Nacional y antes muy cercano a Rafael Correa) fue particularmente decepcionante por sus gratuitas e insistentes acusaciones de «fraude electoral» y de «falta de democracia».

Fuente original: Le Monde Diplomatique

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Lunes, 04 Marzo 2013 07:01

Surrealismo poco mágico

Surrealismo poco mágico

Un joven enfrenta cadena perpetua por el delito de informar a su pueblo de lo que hace su gobierno en nombre de ese pueblo, otra crisis prefabricada más azota al país, un cardenal que encubrió los peores pecados imaginables votará por el próximo representante de Jesucristo, un par de estados intentan dejar atrás el siglo XIX, y un ex basquetbolista tatuado realiza una maniobra diplomática en Corea del Norte… éstos son sólo algunos de los acontecimientos de los últimos días que comprueban que el surrealismo está vivito y coleando en Estados Unidos.

 

Bradley Manning afirmó la semana pasada que filtró los documentos oficiales secretos a Wikileaks para detonar un debate público sobre las políticas bélicas y diplomáticas de su gobierno. Parece que no hay peor delito que informar al pueblo de lo que el gobierno hace en su nombre, ya que eso, según las máximas autoridades, es “ayudar al enemigo”. Según Manning, ahora de 25 años de edad, el público tenía el derecho y necesitaba enterarse de la verdad –posibles crímenes de guerra– detrás de la retórica oficial. Por ese delito fue tratado de manera “inhumana y cruel”, según el relator especial sobre tortura de la Organización de Naciones Unidas. El gobierno estadunidense constantemente promueve la “transparencia” y la libertad de expresión, y los derechos de los disidentes, en otras partes del mundo (Cuba, Venezuela, Ecuador, algunos países árabes, aunque no entre sus aliados), pero resulta que aquí alguien que se atreve a hacerlo aparentemente es culpable de traición a la patria.

 

Mientras tanto, el espectáculo de otra crisis prefabricada por la cúpula política será pagado por cientos de miles de trabajadores de todo el país. Aquí no hay una catástrofe natural, un fallo en el modelo económico, el derrumbe de alguna industria o un desastre internacional, sino una crisis que estalla de manera diseñada y fechada por la cúpula política de ambos partidos. Los recortes automáticos del presupuesto federal que entraron en vigor el viernes pasado fueron resultado de un acuerdo bipartidista en 2011 entre la Casa Blanca y el Poder Legislativo de que, si no se llegaba a un consenso para abordar el déficit fiscal, se detonaría una serie de recortes del gasto federal que supuestamente serían inaceptables para ambos lados, o sea, fue formular una pesadilla mutua para asegurar un acuerdo.

 

La pesadilla llegó y Obama subrayó que todo esto era innecesario y que “esto no es un triunfo para nadie y es una pérdida para el pueblo estadunidense”. La Casa Blanca supone que con los efectos de los recortes habrá mayor presión pública sobre los republicanos para llegar a un acuerdo. Los republicanos apuestan que la defensa de su supuesto “principio” de no permitir más impuestos sin mayores recortes funcionará políticamente. Pero lo único que logró, por ahora, es dejar claro ante la opinión pública la disfunción fundamental de la cúpula, aunque ninguno de los políticos perderá su chamba ni sufrirá personalmente las consecuencias de los recortes; ese será el costo para cientos de miles de trabajadores que dependen del presupuesto federal ante la receta de la austeridad que tan bien le ha funcionado a los europeos, ¿verdad?

 


Aunque, irónicamente, esta crisis también tiene consecuencias positivas, como los primeros recortes en el gasto militar en años o la liberación de miles de inmigrantes indocumentados detenidos en lugares como Arizona, por falta de recursos.

 

Hablando de instituciones en crisis, el cardenal Roger Mahony, líder católico de Los Ángeles, está en Roma para participar en el cónclave en el cual se seleccionará al próximo representante oficial de Jesucristo en la tierra, a pesar de que es culpable de encubrir el abuso sexual de menores por curas durante años en su diócesis. Ahora sesionará muy moralmente con otros líderes católicos de todo el mundo para elegir al próximo Papa. No estará solo en este rubro, ya que por lo menos una docena de sus colegas también han sido manchados por encubrir esos escándalos en todo el mundo, incluido el decano del Colegio de Cardenales, Angelo Sodano, acusado de aceptar enormes regalos monetarios de los legionarios de Cristo y frenar una investigación sobre el fundador de esa orden, el reverendo Marcial Maciel, reporta el New York Times. Aparentemente, Jesús –bueno, por lo menos el Vaticano– perdona todo.

 

En asuntos más terrenales, hace un par de semanas Misisipi votó formalmente para aprobar la 13 enmienda de la Constitución que establece la abolición de la esclavitud, 148 años después del fin de la Guerra Civil. Un inmigrante originario de Indio, el doctor Ranjan Batra, del Centro Médico de la Universidad de Misisipi, fue quien impulsó esta acción, después de ver la película Lincoln, ya que esa dejó en duda el resultado del proceso de ratificación. Investigó y descubrió que su estado adoptivo nunca había abolido la esclavitud de manera formal.

 

En otro estado, cuyo lema oficial es Virginia is for lovers (Virginia es para enamorados), resulta que tal vez no es el lugar más amoroso. Legisladores del estado intentan apenas ahora anular una antigua ley que prohíbe la cohabitación de una pareja no casada por ser definida como un acto “lascivo”. Pero no es lo único que permanece en el código legal estatal para preservar “la moralidad y la decencia”, reporta el Richmond Times-Dispatch. Hay leyes contra “fornicar” entre parejas no casadas, y también está prohibido el sexo oral en las leyes que regulan los “crímenes contra la naturaleza”, aun entre parejas casadas y heterosexuales, entre otra cosas poco decentes.

 

En tanto, en el ámbito internacional, Dennis Rodman, quien hace unos 10 años fue famoso como basquetbolista profesional tanto por su talento defensivo como por sus múltiples colores de cabello y sus tatuajes y sus locuras dentro y fuera de la cancha, ahora se volvió uno de los primeros estadunidenses en conocer personalmente al líder de Corea del Norte. Con diplomáticos así, el mundo será mucho más seguro.

Puro surrealismo, pero nada mágico.

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Viernes, 01 Marzo 2013 06:09

Los “grillinos” quieren ser gobierno

Los “grillinos” quieren ser gobierno

El Movimiento Cinco Estrellas (M5S), del cómico Beppe Grillo, se autopropone para presidir el nuevo gobierno italiano. En una situación de crisis económica, y también política después de los resultados de las elecciones del pasado fin de semana (que parecen llevar al país a un callejón sin salida), los “grillinos” creen poder resolver los problemas. La propuesta fue lanzada en el blog de Beppe Grillo y en Twitter, los únicos medios que él usa para comunicarse con sus seguidores, aparte de los grandes actos en las plazas. “Queridos ‘grillinos’: ustedes han llegado ahora con las valijas de cartón, pero éstos conocen el arte de embromarlos mejor que nadie, tienen una larga experiencia. Traten de no dejarse joder y pongan con claridad cada cosa en su lugar. Ustedes, por la historia que tienen y por la naturaleza de sus reivindicaciones, que son las de los italianos y que éstos les han pedido llevar adelante explícitamente, no pueden votar la confianza a un partido que se ha hecho responsable del estado en el cual el país se encuentra. En todo caso, el Partido Democrático (PD, centroizquierda) y el Pueblo de la Libertad (PDL, centroderecha), si están tan interesados en la gobernabilidad, pueden votar y dar ellos la confianza a un gobierno del Movimiento Cinco Estrellas”, escribió el periodista Claudio Messora en el blog de Beppe Grillo. La propuesta fue relanzada enseguida en Twitter por el líder del M5S.

 

La agresiva propuesta “grillina” es una respuesta a los intentos que el líder del PD y del centroizquierda, Pierluigi Bersani, está tratando de llevar adelante para conseguir que el M5S le dé su apoyo en el Senado. Sin ese apoyo en la Cámara alta, Bersani no podría formar un gobierno más o menos estable, aunque cuente con la mayoría en la Cámara de Diputados. La respuesta de Bersani no se hizo esperar: “Como nosotros respetamos a los electores, también Grillo debería respetarlos. Que no piense que puede escapar a sus responsabilidades. Los números los ve también él. Nos vemos en el Parlamento, ante los italianos”, dijo, aludiendo a la considerable mayoría conseguida por el centroizquierda en la Cámara e Diputados. El proyecto de Bersani y la propuesta de su principal aliado, Nicchi Vendola, de Izquierda Ecología y Libertad, es presentarse al Parlamento con un agresivo programa de reformas a cumplir en los primeros cien días de gobierno y con un gabinete de ministros de alto nivel para ver si los grillinos lo apoyan. Pero con lo dicho hoy por el líder, es difícil pensar que el acuerdo pueda realizarse.

 

Mientras tanto, Berlusconi –que se supo ayer está siendo investigado por otro escándalo de corrupción en Nápoles– sigue insistiendo con su “gobernisimo”, una alianza PD-PDL a la que el centroizquierda se opone, aunque Il Cavaliere lo presente como una necesidad urgente para el país, que en realidad esconde su propia necesidad de no quedar descolocado definitivamente.

 

Paralelamente a la desorientación de los políticos y al descontento de la sociedad, la situación económica podría producir reacciones muy negativas y llevar al “alzamiento de la tensión social y de las protestas” de parte de exponentes políticos y sindicales y llegar incluso a provocar “atentados espectaculares”, según el informe anual de los servicios secretos italianos dirigido al Parlamento y difundido ayer. El informe no contempla, porque es precedente, la inestabilidad provocada luego del acto eleccionario y las negativas previsiones elaboradas por la Unión Europea que dicen que la recesión durará todo el año 2013, mientras antes se había hablado de sólo seis meses.

 

Los servicios secretos temen el renacer de los llamados movimientos “anarco-insurreccionalistas”, pero también de otras reacciones populares como las manifestaciones contra el TAV, el tren de alta velocidad que se está construyendo en el norte del país y al que se opone buena parte de los habitantes de la zona y los ecologistas porque destruye el ambiente. El informe también incluye como reacciones posibles las protestas de los camioneros sicilianos; la campaña contra Equitalia, el ente que recoge los impuestos, odiado por todo el mundo; las manifestaciones de empleados precarios y de desocupados. Y a esto habría que agregarle reacciones de tipo político, como la difusión de “ideologías terroristas” y de movimientos filofascistas y antifascistas. Por eso el informe habla de la necesidad de controlar los flujos financieros que pueden mover esos grupos a través de medios institucionales, como los bancos, o alternativos, como el transportar dinero en efectivo. En síntesis, los servicios secretos pintaron una situación potencial gravísima que podría extenderse a otros países de Europa si no se toman medidas rápidamente.

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Miércoles, 27 Febrero 2013 06:12

Continúa el escándalo del cólera en Haití

Continúa el escándalo del cólera en Haití

Uno de los mayores escándalos que han ocurrido en el mundo llamado subdesarrollado ha sido el brote de cólera que ha estallado en Haití, el país más pobre del mundo, pobreza que se debe, no a la escasez de recursos en aquel país, sino a la concentración de su riqueza en unos sectores muy minoritarios de la población que han  utilizado tales recursos para su propio beneficio, sin ninguna consideración hacia el bienestar de las clases populares del país. Esta concentración de las riquezas se ha mantenido a base de una enorme represión. Históricamente tal sistema económico-político era sostenido por unos gobiernos que representaban y continúan representando a la oligarquía haitiana, la cual ha gobernado durante la mayor parte de la historia de Haití como Estado independiente con el apoyo de los gobiernos estadounidense y francés, influenciados por las empresas de estos países que se beneficiaban de tal sistema opresivo y de su relación privilegiada con las élites gobernantes en Haití.


 
Últimamente, sin embargo, los aparatos represores se han internacionalizado y la función policial —encaminada a evitar una revuelta popular— la hacen nada menos que las tropas de las Naciones Unidas, que se presentan como una organización humanitaria que ayuda a los países a los que se define como “en vías de desarrollo”. Hasta aquí, la descripción de lo que, por desgracia, es bastante común y corriente en las zonas donde la pobreza domina la vida de la mayoría de la población.


 
Ahora bien, algo ha ocurrido en Haití que muestra hasta qué punto las Naciones Unidas han perdido toda sombra de legitimidad en su presentación como organización en defensa de los derechos humanos. 8.000 personas han muerto de cólera y 646.000 han contraído esta enfermedad en aquel país. Y la causa de ello han sido las tropas de las Naciones Unidas, portadoras del cólera, que han contaminado a una persona de cada 16 a través del sistema de distribución de aguas en aquel país. Toda la evidencia científica sustenta que los portadores del cólera eran los soldados de Nepal, asignados a tal función —“garantizar el orden”— en aquel país, como parte del mandato de las Naciones Unidas. ¿Se figura el lector el escándalo que hubiera ocurrido en el mundo si esto hubiera pasado en Europa o en Norteamérica? Pues bien, tal situación escandalosa apenas ha sido noticia en estos lugares.


 
Pero la situación es incluso peor. Cuando, por fin, The New York Times publicó un artículo detallando la magnitud del desastre, hubo una cierta movilización en círculos jurídicos, en defensa de los derechos humanos, exigiendo reparaciones de las Naciones Unidas (UN) a Haití y a sus víctimas. Y hace unos días las Naciones Unidas (su Secretario General) indicó que no iban a pagar ni un real, pues su propia Constitución les otorgaba plena inmunidad. El Secretario General de tal asociación, el Sr. Ban Ki-Moon, dijo que independientemente de que hubieran sido las Naciones Unidas  responsables de este enorme problema, las Naciones Unidas tienen inmunidad en el ejercicio de sus funciones. Y se quedó tan tranquilo. Y los medios de mayor difusión en España no dijeron ni pío.


27 feb 2013

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Beppe Grillo revoluciona Italia y cierra las puertas a la formación de un Gobierno con el centroizquierda

El Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Beppe Grillo ha puesto Italia patas arriba tras convertirse ayer en la formación más votada en el Congreso con 8,6 millones de votos y conseguir 58 escaños en el Senado, lo que bloquea por completo las aspiraciones del centroizquierda de Pierluigi Bersani -vencedor por los pelos de las elecciones legislativas- de gobernar un país cuyo Ejecutivo depende irremediablemente del control total de la Cámara Alta.  

 

Grillo, líder espiritual del M5S, hace así historia en el país transalpino al romper el dominio de los partidos tradicionales la primera vez que se presenta a unos comicios generales (ironías de la vida, un partido novel no conseguía pasar del 20% desde Forza Italia de Berlusconi en los 90), algo que puede propiciar la caída de toda una generación de políticos y, como consecuencia, la renovación democrática que lleva reclamando desde hace cuatro años.

 

El proceso, en cualquier caso, será aún largo a juzgar por el número de votos que ha obtenido un Silvio Berlusconi al que todos daban por muerto. La coalición de su partido, el Pueblo de la Libertad (PdL), con la xenófoba y separatista Liga Norte (LN) de Roberto Maroni, ha resurgido de sus propias cenizas. En el Senado obtuvieron el 30,72% de los votos, lo que supone un total de 114 escaños, uno más que la coalición del Partido Democrático (PD) de Bersani e Izquierda, Ecología y Libertad (SEL) de Nichi Vendola. La participación se quedó en un 75%.


La clave de todo está en la ley electoral italiana. Los escaños del Senado se reparten en función de las regiones, otorgando mayor representación a las más pobladas. Lombardía, Campania y Sicilia son las áreas clave y en las tres ha ganado Berlusconi, por lo que pese a haber conseguido menos votos en el conjunto total del país (9,3 millones) que la coalición de Bersani en esa Cámara (9,6), obtiene más senadores.

 

El Senado quedaría configurado de la siguiente manera: centroizquierda, 113 senadores; centroderecha, 114; M5S, 58; y lista de Mario Monti, 16. La mayoría queda fijada en los 158 escaños, de ahí que Grillo sea en un personaje indispensable. Lo que pasa es que el cómico genovés, caracterizado por sus críticas despiadadas a la clase política y por ser un azote de la corrupción, no está por la labor de pactar ni con unos ni con otros. "No va a haber ningún tipo de apaño con nosotros [...] Bersani y Berlusconi están acabados", dijo tras empezar a confirmarse los resultados.

 

Hasta el último voto en el Congreso

 


Si cumple con su palabra, en estas condiciones sólo hay dos posibilidades en el horizonte y ambas pasan por las urnas. Por un lado, que después de que el presidente Giorgio Napolitano se reúna con todos los partidos, derecha e izquierda se pongan de acuerdo para organizar un Gobierno de transición -quién sabe si con Mario Monti al frente- que reforme la ley electoral y que termine por convocar las elecciones (se ha habla de septiembre).


Esto sería una manera de ganar tiempo con la Unión Europea y los mercados aparentando la sensación de que la cosa está bajo control.

 

Ahora bien, pasadas las 1.00 horas, el secretario nacional del PdL de Berlusconi, Angelino Alfano, compareció ante los medios exigiendo el too close to call en el Congreso. Es decir, estaba pidiendo al Ministerio de Interior que no decrete un ganador y que recuente todos y cada uno de los votos para asegurarse de quién ha ganado en la Cámara Baja. ¿Por qué? Por un motivo.

 

 Las diferencias entre Bersani y Berlusconi han sido tan pequeñas que el centroizquierda obtuvo un 29,5% de los votos por el 29,18% del centroderecha. Ambas coaliciones están separadas por un 0,4%. A su vez, el M5S tuvo el 25,5% de los apoyos y la coalición democristiana de Monti un 10,5%, muy por debajo de las expetativas.

 

Lo que sucede es que la otra particularidad de la ley electoral consiste en que el que más porcentaje de votos obtiene en el Congreso se lleva inmediatamente el premio de mayoría, un buen puñado de escaños gratis que suelen servir para afianzar a los partidos en esta Cámara. Al no haber una mayoría en el Senado, Berlusconi pretende de esta manera evitar que, por cosas de la vida, Grillo cambie de opinión y acceda a pactar con Bersani, dejando aislado definitivamente al centroderecha, que no tendría ni voz ni voto en ninguna de las cámaras.

 

Este gesto de Berlusconi pone sin duda más difícil que centroizquierda y centroderecha se pongan de acuerdo y formen eso que los medios han comenzado a llamar la supermayoría.  

 

Elecciones inmediatas


Por lo tanto, quizá en este momento la opción más viable es que Napolitano decida que no se puede formar Gobierno y convoque de nuevo elecciones. Esto provocaría una serie de terremotos de difícil manejo en todos los sentidos. Primero, en el conjunto de la Unión Europea, donde Alemania y la Comisión Europea se habían encargado de hacer cundir el pánico ante la posibilidad de que nadie obtuviera la mayoría en el Senado, por la inestabilidad que esto puede conllevar en los mercados de deuda.


El miedo no era infundado ya que por la tarde, con el primer sondeo que daba la vitoria a Bersani, la prima de riesgo descendió en pocos minutos hasta 20 puntos básicos (en torno a los 260) y la Bolsa de Milán crecía 4 puntos, mientras que cuando las proyecciones de voto anunciaban la resurrección de Berlusconi el diferencial crecía hasta los 293 y el parqué milanés rozaba los números rojos.

Este panorama pone también en el ojo del huracán al PD y sobre todo a Bersani, que ha conseguido quemar en tiempo récord la distancia de 15 puntos con Berlusconi que vaticinaban las encuestas hace dos meses. No sería de extrañar que se pusiera en duda la capacidad del secretario general para vencer en la repetición de las elecciones con lo que se podría llegar a abrir un nuevo proceso de primarias que esta vez, sin ningún genero de dudas, llevaría al liderazgo al alcalde de Florencia, Matteo Renzi.  

Jubilación anticipada

La lectura que se puede hacer de los resultados es que el hundimiento de los partidos tradicionales, que ya se había manifestado con la llegada de los tecnócratas al haberse demostrado incapaces de sacar al país de la crisis, es total. La segunda, que un cuarto de la sociedad (la media de votos de Grillo está en torno al 25%), justo el mismo porcentaje de personas que no votaron, ha decidido tomar las riendas de su futuro y romper con el dominio de una clase política asfixiada por el clientelismo, la corrupción, la escasez de ideas y la falta de renovación. La tercera, que acaba de comenzar el cambio que nunca se llegó a completar después de Tangentopoli y la instauración de la II República.


¿Cuál será el resultado? Es complicado aventurarlo pero la victoria de Grillo acaba de jubilar a toda una generación de políticos que hace décadas que tendrían que estar en sus casas. Por mucho que algunos medios se empeñen en repetirlo, Italia hoy es un país menos ingobernable que ayer ya que se han sentado las bases para que, esté quién esté, se tome en serio la necesidad de una reforma electoral.

También, porque el aire nuevo que hace entrar el M5S en el Parlamento y el gran apoyo social que ha recibido, obligará a centroizquierda y centroderecha a limpiarse y adaptarse a los nuevos tiempos. No se puede llamar antipolíticos -así es como denominan a Grillo los medios mayoritarios italianos e internacionales- a más de 8 millones de italianos. La antipolítica lleva instalada en Italia desde hace 19 años, esa que ha sumido al país en la casa de locos que parece hoy.

 

PÚBLICORoma25/02/2013 14:34 Actualizado: 26/02/2013 02:30

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Con el anuncio oficial de la próxima presentación al Congreso de la República de una nueva reforma para el régimen pensional vigente en el país, se pone a la orden del día el debate sobre la manera como aplica su proyecto estratégico la oligarquía colombiana, la relación que mantiene con los intereses internacionales, sus efectos sobre el país nacional y el qué hacer de parte de los movimientos sociales.

 

En primer lugar, es llamativa la capacidad del sector dominante para procesar sus políticas y variar sus métodos a la hora de aplicarlas. Antes, como recordarán los que cuentan con más de cuatro décadas a cuestas, las reformas económicas y políticas se aplicaban a través de un solo decreto. En seco. Y, lógico, la sensación de rechazo o insatisfacción que despertaban entre los afectados era más fuerte e intensa, por lo cual se desataban masivas protestas callejeras. Era el caso de las alzas en las tarifas del transporte, aplicadas una sola vez al año. Como se sabe ahora los incrementos se efectúan varias veces al año, 50 pesos tras 50 pesos, y nunca 200 o 300 de un solo golpe.

 

Esta es una muestra, pero sucede en todos los sectores de la vida nacional. Por ejemplo, y a propósito de la anunciada reforma pensional, recuérdese que hace dos meses se aprobó la reforma tributaria, que también terminó afectando aspectos de la política de seguridad social (ver desdeabajo No. 186, 187). Pero téngase en cuenta la anunciada reforma a la Ley 100, que según las mismas declaraciones de los congresistas, deberá ser aprobada en el 2013. Es decir, para evitar un debate intenso, y para no provocar la protesta generalizada de la población, o al menos la protesta más intensa en sectores específicos de la misma, la lección enseña que las medidas reformadoras que afectan a la población más necesitada, no se deben tramitar, aprobar ni aplicar de bulto. El error cometido a este nivel por Carlos Andrés Pérez en Venezuela, le valió el puesto (El Caracazo).

 

Esto han aprendido y ahora aplican el 'gota gota' en muchas de sus pretensiones. Pero, si bien el Gobierno se muestra solícito en ajustar todos los mecanismos que atacan el trabajo y favorecen el capital, es negligente, todo lo posible, cuando se trata de hacer respetar los derechos de los grupos subordinados. Veamos. Como se recordará la Corte Constitucional declaró inexequible la Ley 1382 de 2010 –Código Minero–, pues desconocía el principio de la consulta previa con las minorías étnicas, que es vinculante para los países que, como Colombia, son signatarios del convenio 169 de la OIT.

 

En esa resolución, la Corte daba un plazo de dos años al gobierno –que se cumple el próximo 11 de mayo–, para presentar un nuevo proyecto de ley que, como el mismo Gobierno lo reconoce, no presentará. La consecuencia de esta decisión es que retomará vigencia el antiguo Código minero (Ley 685 de 2001), con lo que las exigencias ambientales quedarán, de hecho, derogadas. Revivirá, asimismo, la práctica inexistencia de requisitos para la adjudicación de títulos y licencias que ferió el país a todo tipo de agentes inescrupulosos. ¿Porqué no se ha reformulado un proyecto en dos años? Sobran las explicaciones.

 

Los hechos lo reconfirman. Se legisla o se deja de hacerlo para favorecer grandes intereses, internacionales y nacionales. Son múltiples los ejemplos que lo confirman, entre ellos: la política económica, derivada de las "recomendaciones" del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial; o el reajuste del proyecto de Estado —obligado por el Plan Colombia—, políticas y reformas que no se desprenden de un debate nacional ni de un proyecto de país soberano. No. Son la aplicación de los "consejos" de organismos internacionales, como se sabe, controlados por los grandes grupos económicos.

 

¿O será simple casualidad? Veamos. Tanto la reforma tributaria, como la anunciada en pensiones, en salud y en otros sectores, están consignadas en reciente informe que realizó sobre Colombia la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico –cuyo objetivo es coordinar las políticas económicas y sociales de sus estados miembros–. El documento consigna como necesario de llevar a cabo (solamente relacionamos lo que corresponde al mundo del trabajo, salarios y política social):

 

  1. Mejorar el desempeño del mercado laboral, para lo cual es necesario "Reducir los costos laborales no salariales mediante la aplicación de la reforma fiscal prevista (aprobada en diciembre, n.n.) y realizar nuevos recortes en las cotizaciones a la seguridad social y otros pagos obligatorios con el trabajo".
  2. "Hacer que el sistema de pensiones sea menos regresivo y amplíe su cobertura. Estudiar opciones para aumentar el apoyo a la renta mínima en favor de las personas mayores con recursos escasos" (aspecto ya incluido en la reforma anunciada por el Gobierno).
  3. "Mejorar la organización del sistema de atención de salud para aumentar la rentabilidad mediante la reducción de la fragmentación del sistema de seguros y la integración vertical entre aseguradores y proveedores".
  4. "Reducir los costos laborales no salariales sumamente elevados mediante la aplicación de la reforma tributaria prevista y una mayor reducción de las cotizaciones a la seguridad social y otros pagos obligatorios relacionados con el trabajo" (parcialmente cumplido con la reforma tributaria aprobada en diciembre).
  5. "Evitar aumentar el salario mínimo por encima de la inflación de los precios. Estudiar la posibilidad de fijar el salario mínimo en función de la región y la edad para ajustar los costos laborales a la productividad y tener en cuenta las diferencias en el costo de la vida" (parcialmente aplicado con el ajuste salarial anual del salario mínimo).
  6. Dirigir mejor el apoyo hacia las personas necesitadas mediante transferencias condicionadas en efectivo, y ampliar dicho apoyo eliminando progresivamente las tasas reducidas y exenciones del IVA así como las subvenciones a los precios de los servicios de agua y electricidad (retomado en su aspecto específico en el proyecto de reforma pensional. Ya aplicarán la otra "recomendación"). www.oecd.org/eco/surveys/Colombia_Overview_ESP%20NEW.pdf

 

Las "coincidencias" son elocuentes. Pero al tiempo que así se procede, y segmentando la política de acuerdo a sus intereses, en La Habana se discuten otros aspectos de la misma, eso sí, y según el Gobierno, "nada que sea estructural". Al así proceder se logra divorciar, de una negociación política necesaria y urgente para el país, todo aquello que afecta la vida diaria. Al final podremos tener paz de los armados pero, sin duda, guerra social.

 

No es una exageración. Así se puede deducir del informe sobre las ciudades más violentas del mundo publicado por la asociación civil mexicana "Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal" (http://www.seguridadjusticiaypaz.org.mx/). El estudio retoma 50 ciudades de más de 300 mil habitantes con las tasas de homicidio más elevadas del mundo, entre las cuales destacan 5 de Colombia: Cali (puesto 7), Medellín (24), Santa Marta (29), Pereira (37), Barranquilla (50).

 

Como se puede deducir de este informe, en ninguna de las ciudades relacionadas hay conflicto armado clásico, y sin desechar que en las mismas tenga presencia la insurgencia el desarrollo de sus acciones no es la causa de la realidad de violencia, inseguridad, control armado territorial, etcétera, que viven. Sus causas son otras, y precisamente no es el zumo que se discute en la capital de Cuba.

 

De esta manera, así como la oligarquía disecciona la política, impidiendo que se la asuma como un todo único, sabiendo relacionar lo estructural y lo coyuntural, parece ser que así mismo está dividido el país, en este caso, el urbano y el rural; de aquí que, por ahora, lo discutido en la Isla sea lo referido al campo y la tierra, pues las raíces del conflicto armado se sitúan sobre esta realidad. ¿Le interesa a la insurgencia quedar reducida a estos linderos?

 

Esta fragmentación de la política, esta lectura parcial y atomizada de la vida nacional, puede explicar la profunda pasividad que reina en las urbes nacionales ante el diálogo en curso. Realidad que le plantea un inmenso reto a los movimientos sociales para impedir que lo acordado al final del diálogo en curso termine solamente por abrir compuertas parciales para un sector del país (para el campesinado. indígenas y negritudes), y cerrándolas o dejándolas intactas para el restante.

 

El reto para los movimientos sociales, entonces: por un lado, apropiar las políticas internacionales que rompen la escasa soberanía con que aún pueda contar el país, apropiando las políticas económicas, sociales, etcétera ya diseñadas y por legalizar en el Congreso de la República, para saberlas quebrar o impedir en su aprobación y/o aplicación; por el otro, diseñar una política de Estado y gobierno, global y totalizante, un proyecto de país cimentado en banderas de justicia, libertad, democracia anticapitalista, redistribución de la riqueza nacional, protección de la naturaleza, equilibrio ambiental, con el cual presionar y obligar a las partes reunidas en La Habana para encarar el país como un todo y único proyecto de sociedad, que implica a 47 o más millones de connacionales –incluidos los inmigrados, exiliados y refugiados.

 

La elaboración de este proyecto, y la movilización para su difusión y debate, es la tarea prioritaria de estos movimientos en el 2013, logrando con ello reconstruir la política y el interés de la ciudadanía de a pie por la misma. Solo así la paz será integral y podrá afectar, por ejemplo, el poder de los organismos internacionales sobre el país, a la par de los indicadores de violencia que quiebran la convivencia en todo el territorio nacional, no solamente en las cinco ciudades aquí relacionadas.

Publicado enEdición N°188
Díaz-Canel, potencial sustituto de Raúl Castro

La Habana, 24 de febrero. Cuba puso en marcha hoy el mayor cambio generacional que haya realizado en la cúpula desde la revolución de 1959, al elegir a Miguel Díaz-Canel Bermúdez, de 52 años, como primer vicepresidente del Consejo de Estado (subjefe de Estado).

 

La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento), electa a principios del mes, quedó instalada el domingo y eligió a los 31 integrantes del Consejo de Estado (ejecutivo y legislativo). El presidente Raúl Castro, de 81 años, fue relecto para un nuevo mandato quinquenal, pero él mismo anunció que será el último.

 

La promoción de Díaz-Canel, dijo Castro en un discurso de 40 minutos, “reviste particular trascendencia histórica porque representa un paso definitorio en la configuración de la dirección futura del país, mediante la transferencia paulatina y ordenada a las nuevas generaciones de los principales cargos”.

 

Agregó que debía consumarse ese traspaso en cinco años y mantenerse la línea de relevo “natural y sistemático”, para evitar que se repita la falta de candidatos “preparados” para los puestos de mando.

 

La ubicación de Díaz-Canel como el potencial sustituto de Castro deja fuera de la sucesión a lo que en el sistema cubano se consideró la generación intermedia, integrada por los que ahora están entre los 60 y los 70 años.

 

En contraste, con el nuevo “número dos” de la isla llega al primer círculo de poder otra generación, la que no vivió la revolución de 1959, pero se formó bajo sus instituciones. La dirigente del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la capital, Lázara Mercedes López Acea, de 48 años, fue electa para una vicepresidencia del Consejo de Estado.

 

Fidel Castro, de 86 años, ocupó durante parte de la sesión su asiento de diputado. Raúl lo citó en dos ocasiones y evocó el protagonismo de su hermano mayor en la insurrección de hace medio siglo. Eran maneras de reflejar el respaldo del máximo líder cubano a la operación en marcha.

 

Para los veteranos, “la mayor satisfacción es la tranquilidad y serena confianza que sentimos al ir entregando a las nuevas generaciones la responsabilidad de continuar construyendo el socialismo y con ello asegurar la independencia y la soberanía nacional”, dijo Raúl.

 

Luego refrendó su idea de que la reforma económica requiere cambios a la Constitución de 1976. Una de ellas será la de limitar a un máximo de dos periodos consecutivos de cinco años el ejercicio de los principales cargos del Estado y del gobierno y establecer para ellos edades máximas.

 


En ese tramo, el mandatario precisó que, al margen del tiempo que tome la reforma constitucional, “en mi caso… este será el último mandato”.

 

Como signos de cambio, Raúl indicó que en el nuevo Consejo de Estado, de 31 miembros, 38.6 por ciento son negros y mestizos y 41.9 por ciento son mujeres (entre ellas, dos vicepresidentas).

 

El mandatario ratificó también su proclamada oposición a “la barrera del inmovilismo y la mentalidad obsoleta”, para favorecer, en cambio, la reforma económica, “en favor de desatar los nudos que frenan el desarrollo de las fuerzas productivas”.

 

Sin embargo, el golpe de acelerador que dio Raúl Castro al relevo en la dirigencia, contrastó con su propia percepción del ritmo de los cambios en la economía.

 

“A aquellos que dentro o fuera del país, con buenas o malas intenciones, nos alientan a ir más rápido”, señaló, “les decimos que continuaremos sin prisa, pero sin pausa, con los pies y los oídos bien pegados a la tierra, sin terapias de choque contra el pueblo y sin dejar a ningún ciudadano desamparado”.

 

Volvió sobre una enunciado suyo que suele invocar: “No me eligieron presidente para restaurar el capitalismo en Cuba, ni para entregar la revolución. Fui elegido para defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo, no para destruirlo”.

 

Castro anunció que antes de los congresos del PCC habrá “un proceso de consulta popular, cada vez más profundo y organizado”, de modo que el programa partidario “refleje siempre, en todos los asuntos vitales de la sociedad, la opinión de la población”.

 

En un breve apartado sobre política exterior, Castro recordó que Cuba preside la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe. Dijo que, en esa capacidad, su gobierno actuará “con prudencia y determinación” para acentuar los puntos en común, como garantizar “el ejercicio de todos los derechos humanos por todas las personas” y disminuir la desigualdad social y la pobreza, entre otros.

 

También anunció que, en su sesión de junio, el parlamento tratará “a profundidad” el fenómeno de la corrupción.

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Lunes, 25 Febrero 2013 06:27

El adiós

El adiós

John Berger cuenta en su ensayo Cada vez que decimos adiós, que durante el último siglo nunca jamás tanta gente ha viajado en este planeta, algunos por voluntad propia, por motivos de turismo y viajes de negocios, pero la gran mayoría bajo coerción: los desplazados, los refugiados, y “ola tras ola de emigrantes, ya sea por razones políticas o económicas, pero emigrando para sobrevivir. El nuestro es un siglo de viaje a fuerza. Iría más allá y diría que el nuestro es un siglo de desapariciones. El siglo de la gente que no puede hacer otra cosa que ver a otros, quienes eran cercanos, desaparecer en el horizonte”. Argumenta que por eso el cine es el arte que más define al último siglo, ya que es un arte que nos lleva a otro lugar.

 

Tal vez por ello la celebración de los premios Óscar es uno de los espectáculos más vistos por la humanidad, ya que, como dice Berger, es una especie de “refugio global”.

 

No se sabe cuántos inmigrantes en este país vieron la ceremonia de los Óscares, ya que sus refugios aquí están cada vez más expuestos, y miles están en la cárcel por el simple hecho de haber dicho adiós a su familia y amigos, y cruzar una línea.

 

Pero el show político sobre los inmigrantes y qué hacer con ellos –los 11 millones de indocumentados anónimos, parte de los 40.4 millones de inmigrantes de todo el mundo (el grupo más grande es de México, con un total de 11.7 millones, 29 por ciento de todos los inmigrantes) que están aquí, muchos de ellos familiares de los ilegales– se pone en escena todos los días en Washington y en decenas de estados por todo el país.

 

La retórica política ha cambiado. El presidente, después de romper su promesa durante sus primeros cuatro años, ahora ha declarado prioridad inmediata una “reforma migratoria integral”. Los republicanos, que habían sido el obstáculo a cualquier iniciativa de legalización de los indocumentados, también se están sumando al juego. Todo resultado de la pasada elección, donde ambos partidos descubrieron que sus futuros dependerán cada vez mas de lo que se llama el “voto latino”. Sin embargo, nada está garantizado.

 

Mientras avanza el debate, la retórica tan bonita de que éste es “un país de inmigrantes” suele ocultar algunos de los hechos que marcan la vida cotidiana de los inmigrantes, sobre todo los indocumentados.

 

Por ejemplo, mientras Barack Obama afirma que es hora de que Estados Unidos reconozca la contribución de estos inmigrantes a la riqueza económica, social y cultural del país, en los hechos estas palabras se traducen en otra cosa: ningún presidente ha deportado a tantos inmigrantes, con ello dividiendo familias, rompiendo comunidades, destrozando tejidos humanos, anulando sueños y generando temor, pánico y sospecha del “otro”.

 

Obama deportó a más inmigrantes en sus primeros cuatro años que George W. Bush en ocho en la Casa Blanca. El New York Times reporta que para finales de este año las deportaciones con Obama llegarán a 2 millones, casi el mismo total que todas las deportaciones en Estados Unidos entre 1892 y 1997. En promedio, el presidente está deportando unos 400 mil al año, un nivel récord.

 


No sólo eso: hay un incremento dramático de procesos judiciales contra inmigrantes, lo cual ha nutrido un sistema de detención nacional creciente para esta comunidad, con más de 250 centros de detención, en los cuales se mantuvieron más de 400 mil personas, la mayoría sin acusación penal alguna en contra. Durante la última década han estado detenidos más de 3 millones de inmigrantes en total, reportó Human Rights Watch. Ahora, el ingreso y el reingreso ilegal a Estados Unidos se ha vuelto el delito federal más fiscalizado en este país.

 

Obama y su gente explican que la intensificación de sus esfuerzos de “control fronterizo” y de detener y deportar inmigrantes es necesario para descalificar los argumentos republicanos de que antes de cualquier reforma migratoria es necesario lograr tener una “frontera segura”. “¿Quién les cree? Todos hemos escuchado eso de la reforma migratoria durante los últimos años y no se ve nada; lo único que sí se ve todos los días en nuestras comunidades es más gente detenida y deportada”, comenta un activista de derechos de los inmigrantes. Estas palabras se escuchan en todos los puntos del país.

 

La semana pasada, mientras la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, estaba por hacer una presentación ante un comité del Senado, un inmigrante en el público se puso de pie y gritó: “¡has destruido nuestra comunidad!”, y en eso otras voces estallaron en el salón legislativo: “¡alto a las deportaciones!”

 

O sea, aquí hay un adiós doble: primero el difícil y peligroso al emigrar de algún punto a este país, y de repente, la familia y comunidad aquí tienen que decir adiós, de nuevo, a los que son deportados, o por lo menos preparar la despedida cada vez que un “indocumentado” –un padre, una madre, una hermana, una tía, un hijo– salga a la escuela, al trabajo, a la esquina por leche, ya que no se sabe si regresará. Desde 2010 el gobierno ha deportado a más de 200 mil padres de niños que son ciudadanos estadunidenses, según un informe del American Immigration Council.

 

“Algunos de nosotros somos ilegales, y algunos no somos deseados…/Nos persiguen como criminales…como asaltantes…/Morimos en tus montes, morimos en tus desiertos/morimos en tus valles y morimos en tus llanos/Morimos bajo tus árboles y morimos en tus arbustos/De ambos lados de la frontera, morimos igual…/Adiós a mi Juan, adiós Rosalita/adiós mis amigos Jesús y María/No tendrán nombres cuando vuelen en ese gran avión/Lo único que serán llamados será ‘deportados’”. De la canción Deportee, de Woody Guthrie, escrita a finales de los años 40.

 

¿Cuántos adioses más tenemos que decir, tanto aquí como en los países que exportan seres humanos como parte de un modelo económico, antes de que podamos decir “bienvenidos”?

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Reflexiones sobre el poder a partir de algunos temas eclesiásticos

La renuncia del Papa “movió el avispero”. Para bien y para mal. Cientos de notas y artículos, en la mayor parte innecesarios, inservibles o insufribles; muchos que parecen más “lobby” que información, muchos que venden “pescado podrido”, muchos que revelan más la ignorancia del autor, o una mirada que de tan parcial es superflua. Otros son mera información sin análisis (a veces es preferible eso); otros, información buena, con análisis pobres; otros parecen sensatos y serios, pero no tenemos forma de estar seguros. La gran capacidad que tenemos los seres humanos de creer en conspiraciones invita a aceptar (o querer hacerlo) mucha nota que “se non è vero è ben trovato”.

 

Salen a la luz supuestas mafias, estafas económicas, juegos (sucios) de poder, chantajes homosexuales y decenas de cosas por el estilo. Y que mucho –o todo– de esto habría sido desencadenante en la renuncia del Papa. Lamentablemente a muchos no nos extraña en lo más mínimo que estas cosas existan en la última monarquía absoluta que queda en el mundo. En lo personal, me resulta más increíble que el Papa haya renunciado porque se siente sin fuerzas para conducir la nave de Pedro que navega tranquila en un mar tempestuoso, y que en la Iglesia, “casa de todos” con alegría y paz, el Papa haya querido dejar lugar a otros para seguir armónicamente –ahora desde una clausura– la vida mansa vida eclesial. Ese cuento de hadas me resulta más increíble que el policial anterior.

 

Sin dudas que la democracia no es la panacea, y ya vivimos el fracaso de aquel que dijo que “con la democracia se come, se educa y se trabaja”. En lo personal, creo que la democracia es mala, pero es por lejos, ¡por muy lejos!, el menos malo de todos los sistemas conocidos. Sí creo que hay diferentes modos de ejercer la democracia, y hay democracias participativas, populares, liberales, etc... Pero aun la peor de ellas es mejor que la mejor de las otras.

 

Por eso no creo que la democracia sane todas las heridas en el cuerpo eclesial, pero sin duda ayudaría mucho. La transparencia suele ser un gran enemigo de los que eligen las sombras para manejarse en algunos (o todos) los manejos turbios que se han señalado. Si la elección de los obispos quedara en manos de las conferencias episcopales y no de los nuncios y luego de secretas oficinas vaticanas, y a cambio de favores de algún tipo, económico, sexual o político, los nombramientos serían bien distintos. Es cierto que con conferencias como las de Argentina, Colombia y México no habrá demasiadas esperanzas, pero no es menos cierto que más de un arzobispo u obispo argentino hoy no estaría si la transparencia fuera el criterio de base.

 

La monarquía absolutista no sólo permite nombramientos turbios (que además terminan atribuyéndose al Espíritu Santo, lo que, además de ser inconstatable, es una buena fuente de impunidad y arbitrariedad), permite también autoritarismos que no pueden defenderse. Si alguien tiene la suma del poder público, ¿cómo podríamos defendernos de sus excesos, por ejemplo? Los casos de los cientos de teólogos censurados por la moderna inquisición son un buen ejemplo de esto. Si es el Papa (o sus “ministros”) quien censura a alguien, y es sólo ante el Papa (o sus ministros) que se puede apelar, ¿qué futuro tiene tal recurso? Por no hablar de la pederastia, escándalo que clama al cielo (ver http:// internacional.elpais.com/internacional /2013/02/21/actualidad/ 136147 5495_345880.html). ¿Hay libertad de prensa en L’Osservatore Romano? ¿Hay pluralidad de voces? ¡Ley de Medios en el Estado Vaticano, ya!

 

Para peor, en el seno de la Iglesia se la ha rodeado de argumentos supuestamente teológicos que ayudan a blindar más el sistema que la sostiene: “el que obedece no se equivoca”; “prefiero equivocarme con mis superiores que acertar sin ellos”, “fuera de la Iglesia no hay salvación”, “infalibilidad...”. Así, cualquier atisbo de rebeldía queda apagado, o –por lo menos– no es acompañado por otros más temerosos que “temen ser infieles a Dios”. Podríamos señalar que la infalibilidad de la Iglesia no se refiere a negocios turbios ni a nombramientos episcopales (o del entorno papal), o que decir “Iglesia” es otra cosa muy diferente, pero no es éste el espacio para hacerlo. Lo cierto es que dichos como ésos (que hemos escuchado) se parecen más a “cuidar la retaguardia” que a un sano y fraterno pueblo de Dios que camina conducido por el Espíritu Santo. La realidad se ocupa de desmentirlo a cada momento.

 

¿Qué pasará con el futuro papa? Pues, ¡ni idea! Podría decir qué sueño que pase, pero no es importante. Y –de todos modos– creo que mucho más urgente es pensar qué pasará con el papado, que es otra cosa. Que en la Iglesia Católica romana haya “Pedro” es razonable, lo que no parece sensato es que Pedro se parezca más a Constantino que al pescador de Galilea, temeroso, impulsivo, entregado, simple, capaz de retractarse después de sus múltiples “metidas de pata”...

 

Pero esto que es la Iglesia universal se replica también en las iglesias locales. Nuevamente el poder absoluto y la falta de transparencia hacen que la Iglesia se parezca más a un feudo, a un castillo blindado, que a una comunidad fraterna y sororal. También aquí hay mucha información periodística que “vende fruta”, pero hay cientos de casos de ayer y de hoy que son graves, y escandalizadores, pero “la suma del poder público” los consagra en impunidad. Para no hablar de escándalos ya viejos, se podría hablar del escándalo que significa que el obispo de Chiapas (México) no pueda ordenar diáconos indígenas (la “mamá” Roma no lo autoriza), que el obispo de Lima (Perú) –del Opus Dei– quiera apoderarse de la Universidad Católica (con el apoyo de la curia romana, claro), que el pederasta Karadima (Santiago, Chile) consiga nombramientos episcopales de miembros de su séquito, que un obispo colombiano manifieste públicamente su cercanía (y apoyo económico, claro) de los paramilitares, pero me detendré en un caso puntual: a diferencia de ciertas diócesis –como La Plata, por ejemplo–, que parecen eternamente castigadas y condenadas por Roma en sus nombramientos, Santiago del Estero era privilegiada: Girao, Sueldo, Maccarone. Eso era intolerable para la involución eclesial empezada por Juan Pablo II, y entonces, ante la digna renuncia de Maccarone, se eligió como sucesor a Francisco Polti (Opus Dei). Como es coherente con el grupo al que pertenece, Polti (Opus Dei) se relacionó con la gente del poder, lo cual, obviamente, supone un abandono de los débiles, los pobres, los campesinos... Pero enfrentarse con los poderosos es peligroso (que lo digan Maccarone, Piña o Bargalló, si no). Y ser amigo de ellos es beneficioso, sin dudas. Lo cierto es que Polti (Opus Dei) –y luego su auxiliar, Torrado– abandonaron a su suerte a las comunidades campesinas, indígenas, los pobres de Santiago del Estero. Y –claro– hacer una “opción preferencial por los ricos” supone ser su voz. No por quedar bien, por cierto, sino por estar en comunión y de acuerdo con ellos. Al fin y al cabo, para eso lo nombraron (¿o no pasó eso también en Iguazú?). Es la cosa más lógica dentro de esta perversión, entonces, que Polti (Opus Dei) salga a defender a la dictadura militar (¿no es lo mismo lo que pasó con Delgado, también del Opus Dei, y su hermano y cuñada desaparecidos, y la posibilidad de tener un sobrino apropiado?). Pero claro, si algún cura de la diócesis cuestiona la dictadura, uno se lo saca de encima y listo. ¿Para qué sirve tener el poder absoluto sino para ejercerlo? Y si es un cura a préstamo, tanto mejor, porque el Código de Derecho Canónico me autoriza a echarlo sin problemas... Al fin y al cabo, ¿quién hizo el Código sino el mismo poder? (además de la gran cantidad de gente del Opus Dei que allí anduvo, claro).

 

Uno puede decir que el Evangelio dice otra cosa, que Jesús obraba de otra manera, que el anuncio de Jesús de “otro mundo posible” invita a que “entre ustedes no sea así”, pero al fin y al cabo a uno lo van a juzgar y hasta a condenar por no obrar conforme al derecho canónico, nunca por obrar de modo contrario al Evangelio, ¿no? De nuevo “la suma del poder público” al servicio del poder.

 

Uno puede hablar de cobardía (¡y mucha en este caso!), de actitudes contrarias a todo lo que cree, se pueden mandar mil cartas, pueden pedir reuniones los curas de la diócesis, las monjas de la diócesis, los campesinos de la diócesis, pero a un timorato que tiene poder nada de eso le importa. “¡Se hace lo que digo yo!” Un miedoso con poder es peligrosísimo (y peor todavía si además es tonto). Y mucho peor aún, si no existe ninguna instancia de revisión de esas decisiones. Y lo peor en grado supino es cuando se afirma que esas decisiones se originan en Dios mismo. Ahí, el callejón parece sin salida.

 

¿Será que llegó la hora de repensar todo el manejo de poder en el seno de la Iglesia? Sin duda que sí. Sin duda que no se hará. Aunque, también, sin duda que los Polti, Torrado y tantos de Roma quedarán condenados a la insignificancia histórica. O –cuando mucho– pasarán a los libros como aquellos que supieron renunciar por no saber, no poder o no querer enfrentar lo que ellos mismos y sus “amados predecesores” engendraron.

 


 Por Eduardo de la Serna, coordinador del Movimiento de Sacerdotes en Opciones por los Pobres.

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Sábado, 23 Febrero 2013 07:39

Internet, arma de grupos poderosos: Assange

Internet, arma de grupos poderosos: Assange

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, nos recibe en una oficina especial que la embajada de Ecuador en el Reino Unido ha habilitado para que dialogue con la prensa de cara a la publicación de su nuevo libro, Cypherpunks. La libertad y el futuro de Internet.

 

El pelo blanco y la piel casi traslúcida le dan un aire de albino insomne, pero los más de seis meses encerrado en la embajada y el más que incierto futuro ante la decisión del gobierno británico de no concederle el salvoconducto que le permitiría viajar a Ecuador, no parecen pesarle mucho.

 

Es cierto que tiene una aparentemente bien ganada fama de recluso y que en su pequeño cuarto en la embajada debe hacer lo mismo que hacía la mayor parte del tiempo en su vida libre: estar pegado a computadora e Internet. Es prácticamente imposible imaginar su vida sin la pantalla y el ciberespacio. Por eso mismo, su libro sorprende por partida doble. Según Assange, Internet puede hacer palidecer las peores pesadillas de control poblacional imaginadas en 1984, por George Orwell.

 

–Usted habla en su libro de Internet como posible amenaza para la civilización. Muchos piensan que es un arma para el progreso humano que ha producido, entre otras cosas, Wikileaks. ¿No es su interpretación un poco pesimista?

 

–No cabe duda que Internet ha dado poder a gente que no lo tenía al posibilitar el acceso de todo tipo de información a escala global. Pero al mismo tiempo hay un contrapeso de esto, un poder que lo utiliza para acumular información sobre todos nosotros y usarla en beneficio de los gobiernos y las grandes corporaciones. Hoy no se sabe cuál de estas dos fuerzas va a imponerse.

 

“Nuestras sociedades están tan íntimamente fusionadas por Internet, que se ha convertido en un sistema nervioso de nuestra civilización, que atraviesa desde las corporaciones hasta los gobiernos, desde las parejas hasta los periodistas y los activistas. De modo que una enfermedad que ataca este sistema nervioso afecta a la civilización en tanto tal. En este sistema nervioso hay vastos aparatos del Estado, principalmente, pero no únicamente de Estados Unidos, que operan para acaparar todo este conocimiento que Internet suministra sobre la población. Este es un problema que simultáneamente nos sucede a todos. Y se parece en este sentido a los problemas de la guerra fría”.

 

–Usted es muy crítico de Google y Facebook, que mucha gente considera como maravillosas herramientas para el conocimiento o las relaciones sociales. A esta gente en su experiencia cotidiana no le importa la manipulación que se pueda hacer con Internet.

 

–No les importa porque esta manipulación de información está oculta. Creo que en los pasados seis meses esto está cambiando. En parte por Wikileaks y por la represión que hemos sufrido, pero también por el periodismo y la investigación que se está haciendo. Google es excelente para obtener conocimiento, pero también está suministrando conocimiento sobre los usuarios. Google sabe todo lo que buscaste hace dos años. Cada página de Internet está registrada, cada visita al Gmail también. Hay gente que dice que no importa, porque lo único que quieren es vender avisos. Ese no es el problema. El problema es que Google es una compañía que está basada en Estados Unidos, sujeta a la influencia de poderosos grupos. Google le pasa información al gobierno de manera rutinaria. Información que se usa para otros propósitos más allá del conocimiento. Es algo que en Wikileaks sufrimos de primera mano. Es algo que le ha sucedido a muchísima gente.
–Pero a nivel de control de Estado hay usos legítimos de Internet para la lucha contra la pornografía infantil, el terrorismo, la evasión fiscal.

 

–Indudablemente hay usos legítimos y la mayoría del tiempo la policía los usa adecuadamente. Pero las veces en que no lo hacen, pueden ser terribles, aterrorizadoras, como está sucediendo en estos momentos en Estados Unidos. Hay una cuestión de soberanía que los gobiernos de América Latina deberían tomar en cuenta. Las comunicaciones que van de América Latina a Europa o Asia pasan por Estados Unidos. De manera que los gobiernos deberían insistir en que estas comunicaciones estén fuertemente encriptadas. Si un servidor de Internet de Brasil hace un acuerdo con uno europeo es importante que la información esté encriptada. Los individuos también deberían hacerlo. Y esto no es fácil.

 

–¿De qué manera un gobierno democrático o un congreso puede contribuir a preservar el secreto de las comunicaciones por Internet?

 

–Para empezar, garantizando la neutralidad del servicio. Igual que con la electricidad, no se puede negar el suministro basado en razones políticas; con Internet no debería existir esta posibilidad de controlar el servicio. El conocimiento es esencial en una sociedad. No hay sociedad, no hay constitución, no hay regulación sin conocimiento. En segundo lugar, hay que negarle a las grandes potencias y superpoderes el acceso a la información de otros países. En Argentina o Brasil la penetración de Google y Fracebook es total. Si los parlamentos en América Latina consiguen introducir una ley que consagre el encriptamiento de la información, eso será fundamental.

 

–Hemos hablado de la revolución de Twitter, pero en términos de medios más tradicionales, como la prensa escrita o la televisión, vemos que hay un creciente debate mundial sobre su lugar en nuestra sociedad. El cuestionamiento al poder de grandes corporaciones mediáticas, como el grupo Murdoch, o Berlusconi, en Italia, y las leyes y proyectos en Argentina o Ecuador para conseguir una mayor diversidad mediática, muestran un debate muy intenso al respecto. ¿Qué piensa de estas iniciativas?

 

–Nosotros hemos visto en nuestra propia lucha cómo el Grupo Murdoch o el Grupo Bonnier, en Suecia, han distorsionado deliberadamente la información que dan sobre nuestras actividades, porque sus organizaciones tienen un interés en el caso. Entonces tenemos por un lado censura a nivel del Estado y, por el otro, el abuso de poder de grupos mediáticos. Es un hecho que los medios usan su presencia para apuntalar sus intereses económicos y políticos. Por ejemplo, The Australian, que es el principal periódico de Murdoch en Australia, ha tenido pérdidas durante más de 25 años. ¿Cómo es esto posible? ¿Por qué lo sigue manteniendo? Porque es utilizado como un palo con el que golpear al gobierno para que ceda en determinadas políticas importantes para el Grupo Murdoch. El presidente Correa hace una diferencia entre la “libertad de extorsión” y la “libertad de expresión”. Yo no lo pondría exactamente así, pero hemos visto que el abuso que hacen grandes corporaciones mediáticas de su poder de mercado es un problema. En los medios, la transparencia, la responsabilidad informativa y la diversidad son cruciales. Una de las maneras de lidiar con esto es abrir el juego para que haya un incremento masivo de medios en el mercado.

 

Enlaces:

 

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks

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