Sofia

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Jueves, 22 Febrero 2018 06:13

China tropieza en Sudamérica

China tropieza en Sudamérica

Brasil decidió suspender la construcción del proyectado tren bioceánico (del Atlántico al Pacífico) que estaba destinado a ser una pieza clave en el comercio de la región con China. Los argumentos para la suspensión parecen poco sólidos, mientras se polariza el debate sobre las verdaderas razones de la decisión.


La propuesta de construir una conexión terrestre entre la zona industrial de Sao Paulo, la más importante de América Latina, y el Océano Pacífico, forma parte de los proyectos conocidos como Integración de la Infraestructura de la Región Suramericana (IIRSA), establecida en el año 2000 y ahora nombrada Cosiplan en el marco de la Unasur. La iniciativa regional cuenta con más de 150 proyectos finalizados y 400 en ejecución, sumando 200.000 millones de dólares de inversiones.


El uruguayo Juan Notaro, directivo de Fonplata (del Fondo de Desarrollo de la Cuenca del Plata), una de las instituciones financiadoras de la IIRSA, estima que la red ferroviaria planeada para unir puertos del Pacífico y el Atlántico y atravesar el territorio de Bolivia "puede ser el gran 'hub' del desarrollo de los países de América del Sur. Esta obra, integrada con la hidrovía, la red de carreteras, los aeropuertos y otros medios de transporte, le imprimiría un dinamismo enorme a la economía sudamericana".


En septiembre de 2017 se llevaron a cabo reuniones del Grupo Operativo Bioceánico (GOP) que reúne autoridades de Bolivia, Perú, Brasil, Paraguay yUruguay para trabajar en el desarrollo del tren y "buscar el trazado más favorable con vistas al desarrollo económico y social en base al planeamiento territorial ecológico".


Ya estaba incluso anunciado el trazado, que uniría el puerto de Santos, en Brasil para atravesar luego Bolivia desde Puerto Suárez, La Paz, para salir a Perú y finalizar el recorrido en el puerto de Ilo. El vicepresidente peruano Martín Vizcarra, dijo durante la reunión del GOP en Cochabamba (Bolivia), que "este proyecto es el eje de desarrollo de toda la zona central de América del Sur".


El embajador de China en Bolivia, Wu Yuanshan, destacó que el Eximbank, el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) y el Banco de China tenían intenciones de apoyar el proyecto a través de créditos. El diplomático aseguró que China está "muy interesada" en la iniciativa boliviana y que "quiere colaborar, apoyar y trabajar" con los países interesados en la conexión férrea bioceánica y que el gobierno estaría dispuesto a financiar la obra con hasta 40.000 millones de dólares.


Habiendo financiación e interés de las partes, sorprendió que el 1 de febrero el gobierno de Brasil decidiera desistir de la iniciativa. Jorge Arbache, viceministro de Planeamiento para Asuntos Internacionales, dijo a Reuters que la vía férrea era demasiado costosa y enfrentaba desafíos de ingeniería "absurdos".


La vía férrea fue anunciada por el presidente Xi Jinping en 2014 durante una visita a Brasil, con el objetivo de acelerar las exportaciones de soja y mineral de hierro con un costo menor al evitar el Canal de Panamá. "El proyecto se ha detenido porque es extremadamente costoso", dijo Arbache, y agregó que "la vía férrea no está en la agenda del gobierno".


Los argumentos resultan insatisfactorios, aún teniendo en cuenta la difícil situación económica que atraviesa Brasil. La prensa oficialista china reaccionó con un duro editorial del diario Global Times. La decisión de Brasil de suspender la construcción del ferrocarril para las exportaciones con destino a China a través de Perú, ha provocado un acalorado debate en un momento en que algunos países están vigilantes sobre la inversión china, citando preocupaciones de seguridad nacional. La mayor preocupación es si la decisión marca un cambio en la actitud de Brasil hacia la inversión china.


El artículo destaca que siendo 2018 un año electoral den Brasil, la decisión tiene sin duda matices políticos. Destaca que China es un gran inversor en el país, que la actitud de Pekín debe "seguir siendo paciente y confiada" pero que deben ser más cuidadosos en sus inversiones de grandes proyectos de infraestructura analizando la capacidad de reembolso de la deuda que contraen sus socios.


Varios aspectos deben ser tenidos en cuenta. Por un lado, el gobierno de China parece muy molesto con la decisión de Brasil. A tal punto que la embajada en Brasilia envió inmediatamente un comunicado a Global Times aclarando que en 2014 China, Brasil y Perú habían alcanzado un consenso para la construcción de la vía férrea. Agrega que el informe final sobre la viabilidad del proyecto se ha completado y que están satisfechos con el trabajo de la consultora china. Aún así, finaliza diciendo que "las compañías chinas respetan la voluntad de los países involucrados y cooperarán en las obras pertinentes".


Por otro lado, el Gobierno de Evo Morales alcanzó un acuerdo con de Suiza para asesoramiento técnico, en diciembre pasado, con el objetivo de que el proyecto atraviese Bolivia, algo que no estaba contemplado en el proyecto original. El país andino tiene enorme interés en este emprendimiento que le daría la ansiada salida al mar, interés que el Gobierno peruano también comparte.


El proyecto boliviano tiene ventajas económicas: el recorrido en tren y luego en barco desde algún puerto peruano implica ahorrar tiempo, pasando de los 58 días que insume el recorrido marítimo desde Santos a China, a sólo 38 días. Según el Banco Mundial, el costo promedio de un contenedor desde un puerto de Brasil hasta China es de 2.323 dólares, mientras que en Perú cuesta de media 890 dólares y en Chile asciende a 910 dólares.


Pero se trata de un tema geo-político, no económico, y la llave la tiene Brasil. A la inestabilidad política y la crisis, deben sumarse las opciones que está tomando el gobierno de Michel Temer. La mejor muestra de su creciente alineamiento con Estados Unidos es el proceso de fusión entre Boeing y Embraer, que se acerca a una absorción de la segunda por la primera. Las negociaciones indican que la aeronáutica estadounidense pretende llevar toda la cadena productiva de Embraer a su país, anulando décadas de esfuerzos por desarrollar un polo industrial y tecnológico propio.


Incluso la fuerza aérea de Brasil ha dado su visto bueno a la fusión, que puede poner el riesgo el acuerdo con la sueca Saab para desarrollar y fabricar en conjunto los cazas Gripen de quinta generación. Todo indica que el proyecto del tren bioceánico puede correr el mismo destino que el complejo militar-industrial brasileño, que nunca termina de cuajar por la sumisión de sus gobiernos a las estrategias de Washington.

 

05:48 22.02.2018(actualizada a las 05:50 22.02.2018)

Bosques de Antioquia han perdido 65 por ciento de su extensión

El observatorio de Bosques de Antioquia alertó que solamente quedan 35% de los bosques que existían hace 10 años en el departamento de Antioquia. A pesar de que le atribuyen a este fenómeno la ganadería extensiva, las comunidades de la sub región norte de Antioquia han denunciado que, para la realización del proyecto Hidroituango, se deberán talar de 4.500 hectáreas de bosque tropical.

De acuerdo con el observatorio, de los 2.7 millones de hectáreas que había en ese departamento, para 2015 quedaban 2.2 millones. Además, de los bosques andinos, quedan un poco más de 5 mil hectáreas lo que corresponde al 35% del total que había antes. Esto hace al departamento de Antioquia la región con la tasa de deforestación más acelerada del país.


URABÁ HA SIDO LA REGIÓN MÁS AFECTADA POR AFECTACIÓN A BOSQUES ANDINOS


El Observatorio indicó que “la transformación del paisaje está relacionada con el cambio del uso de la tierra para actividades agropecuarias como la ganadería”. Además, la cobertura de bosques en Antioquia tuvo una pérdida de 19.700 hectáreas al año desde 1990 hasta 2015 donde los bosques secos fueron los más afectados pues presentaron una reducción del 55% para ese periodo. (Le puede interesar:“Comunidades fortalecen sus estrategias para conservar los bosques colombianos”)


En su libro presentado este año “Bosques Andinos: estado actual y retos para su conservación en Antioquia”, establece el Observatorio que “los municipios con mayor pérdida de cobertura de bosque fueron Turbo, Murindó, Dabeiba, Mutatá y Chigorodó”. Además, teniendo en cuenta el área de cada lugar, “los que presentaron mayores pérdidas fueron Itagüí, San Juan de Urabá, Carepa, Cisneros y Chigorodó”.


Esto hace que la región del Urabá sea la que mayores pérdidas de bosque andino ha tenido y está asociada a actividades como la ganadería y la deforestación. Además, recalcan que el 100% del agua disponible del Valle de Aburrá proviene de los ecosistemas de bosque andino que está en riesgo.


BOSQUE SECO TROPICAL DE ANTIOQUIA TAMBIÉN ESTÁ EN RIESGO


A este panorama, se suma el peligro que corren los bosques secos tropicales que se encuentran en la sub región norte de Antioquia debido a la realización de mega proyectos como Hidroituango. En diferentes oportunidades, el Movimientos Ríos vivos ha manifestado que, la inundación de la represa, va a afectar toda la flora y la fauna que se encuentra a lo largo de 12 municipios que se verán afectados con la construcción. (Le puede interesar:“ESMAD desaloja a campesinos de Sabanalarga en Antioquia”)


Además, de acuerdo con el Movimiento y según los permisos ambientales que tiene el proyecto, “se tendrían que talar 4.500 hectáreas que hacen parte de la inundación”. Ante esto y teniendo en cuenta la fase en la que se encuentra el proyecto Hidroituango, “hasta el momento han sido taladas 5% del total esas hectáreas”. Esto además de afectar los ecosistemas, pone en riesgo la búsqueda de personas desaparecidas por el conflicto armado.


Contagio Radio
19 febrero 2018

Jueves, 15 Febrero 2018 06:33

La batalla feminista en el siglo XXI

La batalla feminista en el siglo XXI

Criticas y fortalezas del movimiento feminista del siglo XXI

 

El movimiento feminista, desde su surgimiento en términos formales en fines del siglo XIX, es marcado por hechos históricos y simbólicos importantes. Un proceso de lucha caracterizado por una radicalidad desde su conformación, en lo cual estuvieron presentes las protestas, las huelgas de hambre y que también costó –y sigue costando– la vida de muchas mujeres.

La lucha por el reconocimiento de la existencia de las mujeres –todas ellas– es el eje central del movimiento, los avances y las conquistas marcaron puntos de inflexión, lo que también permitió la apropiación de la identidad feminista. Un logro, muy probablemente, sin retorno. Más allá de lo reivindicatorio –la lucha por derechos y por igualdad de oportunidades–, las feministas lograron producir su propia reflexión crítica y su propia teoría.

La dinámica con la cual surgen los métodos de intervención y las formulaciones políticas en el movimiento, hace de los feminismos un conjunto potente y de difícil contestación. Por ello, muchas veces, las críticas en contra el movimiento o contra algunas formas más radicalizadas de intervención político-cultural son superficiales, objetivando la descalificación en lugar de dar el debate de fondo. La inserción de los debates feministas en el seno de sociedad genera, como es esperado de cualquier debate amplio, una serie de polémicas. Sin embargo, estas discusiones también afloran el carácter heteropatriarcal en las construcciones de las narrativas hegemónicas.

Así, lo que debería ser un debate saludable con fines de discutir las causas y consecuencias del sistema opresor, termina por reproducir y reafirmar la lógica vigente. El debate se transforma en más una herramienta de violencia en contra las mujeres. Todo esto sería un problema si no fuera por la característica multidialéctica del movimiento asociado a su alto enraizamiento social y activista. El feminismo, tiene su propio antídoto. La reacción a la criminalización y/o intento de descalificar al movimiento es instantánea. La batalla cultural está puesta y hay una nítida construcción de hegemonía feminista en curso. Esta construcción es amenazadora y también es un logro importante, además de evidente.

En los últimos meses, las críticas a los feminismos han tenido un lugar de destaque en muchos medios. La politización del movimiento he sido el punto de mayor crítica por parte de sectores conservadores de la sociedad. El hecho de no poder dar las discusiones genera una frustración por parte de quienes disputan el sentido común desde arriba –y que habitualmente lo ganan por su capacidad de llegada masiva–. Todavía, la batalla en contra los feminismos termina por fortalecer más aún al movimiento, porque devela la debilidad de impulsar una guerra sin sentido en la cual el odio hacia las mujeres salta a cada comentario machista.

El intento de debilitar el movimiento feminista, sin embargo, lo legitima. La reacción frente a la perdida de privilegios y de la exitosa campaña contra-sistémica es natural, una vez que el constante cuestionamiento pone en riesgo las estructuras del poder. Entre los innúmeros desafíos colocados para las feministas del siglo XXI, tal vez lo más importante sea lograr transitar los espacios de animosidad los cuales tienden a ponerse más acentuados a la medida que el movimiento gana más fuerza.

 

"Cierto feminismo y cierta izquierda han comprado la idea de que el sexo es lo peor"

La escritora y ensayista francesa, autora del libro referencia para feministas 'Teoría King Kong', reflexiona sobre la burguesía literaria de su país, el orgullo de clase y la posibilidad de crear un espacio de disidencia que enfrente el poder establecido

 

"Escribo desde aquí, desde las invendibles, las torcidas, las que llevan la cabeza rapada, las que no saben vestirse, las que tienen miedo de oler mal, las que tienen los dientes podridos, las que no saben cómo montárselo, esas a las que los hombres no les hacen regalos, esas que follarían con cualquiera que quisiera hacérselo con ellas, las más zorras, las putitas, las mujeres que siempre tienen el coño seco, las que tienen tripa..."


Sirvan estas líneas a modo de aperitivo de lo que el lector puede encontrar en Teoría King Kong (Literatura Random House), un ensayo a cargo de la novelista francesa Virginie Despentes publicado originariamente en 2006 y que ha servido de avanzadilla para muchas de las cuestiones con las que el feminismo se da de bruces hoy día. Un panfleto incómodo para algunos, que se ha convertido en el Santo Grial del empoderamiento para una generación de jóvenes que no quiere saber nada de sumisiones a un orden que ya no les corresponde.


¿Para quién escribió este ensayo?


Cuando lo escribí, hace poco más de 10 años, tenía la sensación de que nadie hablaba a las generaciones más jóvenes sobre estos asuntos. La cultura mainstream, de la que se nutrían fundamentalmente, les bombardeaba de feminidad, pero en cuanto a feminismo las carencias eran notables. Nadie les dijo que puede ser una herramienta útil a la hora de ver el mundo y entender —incluso si no te conviertes en feminista— por qué determinadas puertas se te han cerrado por el simple hecho de ser mujer.


Le suelen preguntar por género y sexo, pero el caso es que en su discurso tiene mucho peso también la cuestión de clase...


Es esencial. El primer acercamiento que hice al feminismo fue a través de un libro que leí con apenas 18 años y me dejó muy impresionada; Mujeres, raza y clase, de Angela Davis. Este es un texto que me ha construido como mujer y que tiene mucho peso en mi forma de entender el feminismo, de tal forma que para mí la clase social está en el centro mismo del análisis.


Si lees, por ejemplo, la carta de Catherine Deneuve contra el "puritanismo" del #metoo, te das cuenta de que es un texto en el que mujeres de la alta sociedad expresan la rabia de los ricos. Más que feminismo, ese texto ejemplifica hasta qué punto los ricos parecen estar molestos por el simple hecho de que las víctimas se quejen. Se podrá leer en claves diversas, pero para mí lo que refleja ese supuesto manifiesto no es más que un puñado de ricos que no soportan que ciertas personas traten de poner límites al ejercicio, según ellos legítimo, de poder que desempeñan sobre otras personas. Parece que el problema es nuestro como víctimas por no sabernos comportar como es debido y agachar la cabeza de forma obediente. Dicho de otro modo; no creo que una cajera de Alcampo suscriba ese mismo texto.


¿Usted viene de ahí, de la clase baja, cómo se desenvuelve Despentes entre los oropeles literarios parisinos?


Tengo 48 años y llevo 25 inmersa en la industria editorial. Supongo que me he ido acostumbrando, pero lo cierto es que me costó mucho. Al principio se notaba que a buena parte de esa burguesía literaria parisina le causaba mucho reparo incluso tocarme para saludar, no querían tener nada que ver conmigo. Por otra parte, es curioso que todavía hoy, el 90% de las novelas que se publican y llegan a algo, vienen en su mayoría de un 2% de la población muy definido y que pertenece a la clase alta.


¿Se sigue sintiendo de prestado entre esa élite?


Siento que formo parte de la gente que publica libros, comparto determinadas problemáticas inherentes al hecho de ser escritor. Pero al mismo tiempo tengo muy presente de dónde vengo y me sigue sorprendiendo lo alejados que están muchos de estos escritores de realidades sociales como, por ejemplo, sacar adelante a dos hijos cobrando 1.500 euros al mes. Lo que percibo en estos salones y ambientes literarios es gente que está muy alejada de lo cotidiano.


Reivindica la rareza, el hecho de no avergonzarse por no encajar. ¿Cree posible la literatura desde otro sitio que no sea la alienación?


Busco ejemplos pero no los encuentro... Supongo que no, supongo que siempre es mejor si tienes algo propio que ofrecer. Me explico; si tu vida es maravillosa y vives entregado al frenesí, es obvio que no te vas a meter en tu cuarto a escribir. En cambio, si tienes el reflejo de encerrarte en tu mundo y sientes que no encajas bien, es más probable que termines escribiendo. Casi todos los libros que me gustan están escritos por gente que se siente un bicho raro.


Usted fue víctima de una violación. 'Teoría King Kong' surgió de un intento por abordar un trauma que quiso olvidar. ¿Hasta qué punto le marcó este hecho?


No puedo hacerme una idea. No puedo imaginarme sin esta vivencia, por eso no puedo saber si sería la misma persona o tendría menos problemas. A menudo me lo pregunto, ¿hasta qué punto me habrá cambiado lo que viví?, ¿me libré del trauma o sigo sufriendo? Lo que sí sé es que, como muchas mujeres en los 80, traté de hacer como si no hubiera ocurrido.


¿Fue terapéutico escribir sobre ello?


No creo que sea bueno escribir para hacer terapia, con el ejercicio de la escritura emergen también problemas... No sólo escribir, sino publicar y pensar que algo tan íntimo lo va a leer cualquiera. Desde luego, no se lo aconsejaría a nadie como terapia. En mi caso quizá me haya ayudado un poco para poner orden y mirar lo que me sucedió de frente.


¿Cómo lidia con la sobrexposición mediática? He leído que le resulta más dura que su pasado en la prostitución.


Tengo la impresión de que mucha gente se ha hecho una fantasía sobre lo que es el trabajo sexual. Por supuesto que es un trabajo duro, exigente y muy particular, pero cuando yo empecé a publicar y a hablar de mi historia me pareció todo mucho más violento. Cuando te conviertes en una persona pública, dejas de elegir a quién te diriges, te han visto por la calle y por la mañana coges el metro con la misma cara que tenías la noche anterior en su televisor. Las prostitutas que tienen sus papeles en regla y que eligen prostituirse no creo que tengan mucho que envidiar a todas esas mujeres públicas que por estar expuestas han perdido su intimidad. El problema aquí es que la burguesía ha determinado que ser mediáticamente conocida es el bien, pero que ejercer la prostitución es el mal y yo, que he hecho ambas cosas, puedo decir que ha costado mucho más acostumbrarme a ser insultada públicamente.


En España, buena parte de las voces beligerantes para con la prostitución no sólo vienen de la derecha católica, sino también de la izquierda


Me consta y en Francia no deja de ser muy diferente. Hay algo que nos hemos tragado después de dos mil años de cristianismo y es que el sexo, al parecer, es malo. Hubo un realizador francés que solía comparar la pornografía con Auschwitz. Y lo cierto es que, sinceramente, prefiero hacer una mamada antes que entrar en una cámara de gas. Nos hemos creído todo eso de que el sexo daña la dignidad y la integridad de la mujer.


Por otro lado, cierto feminismo y cierta izquierda han comprado la idea de que el sexo es lo peor. Parece que para algunos sectores de la izquierda trabajar 60 horas en un almacén de Amazon o trabajar en una mina de carbón y estar machacado con apenas 40 años es algo muy digno, pero en cambio es la prostitución lo que hemos de perseguir porque esclaviza a la mujer. No tienen en cuenta, por ejemplo, que es posible que esa prostituta gane mucho dinero haciendo su trabajo, mucho más que dichos trabajadores.


La situación se polariza. Parece que o te conviertes en una mujer sumisa que acata el orden establecido o en una pirómana que quiere arrasar con todo


El problema es que no termino de ver de qué forma nos podemos convertir en terroristas simbólicos. Más bien al contrario, aquellos que intentan subvertir ese orden al que te refieres son castigados y silenciados más que antes. De tal forma que el resto intentamos evitarnos problemas y nos autocensuramos. Cuando te presentan una voz disidente que tiene mucha presencia en la opinión pública es porque dicha voz no es un peligro para el poder. Las voces disidentes de verdad están cada vez más silenciadas y lo que se impone, en cambio, es una especie de blues, como si intentáramos decir ciertas cosas dentro de una sumisión permanente.


Pertenecemos enteramente al mercado, por primera vez en la historia esto es algo que queda patente. Es necesario abrir un cierto espacio de disidencia porque incluso desde la radicalidad, caemos muchas veces en un diálogo con el poder en el que nos definimos en contra de nuestro interlocutor, de modo que es el jodido poder el que nos termina configurando de alguna manera. Tenemos que acabar con esta sensación, estoy convencida de que las cosas no van a durar mucho tiempo tal y como las conocemos. Creo que esta situación está a punto de estallar.

Tillerson, la militarización y el petróleo

En el contexto de una disputa geopolítica con competidores capitalistas extracontinentales (China, Rusia, Unión Europea) que desafían la hegemonía del imperio en su tradicional zona de influencia, la reciente gira del secretario de Estado, Rex Tillerson, por México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica tuvo una clara proyección expansionista con base en dos ejes principales: seguridad y energía.

Como integrante de la clase capitalista trasnacional, Tillerson, ex director ejecutivo de la corporación petrolera privada estadunidense Exxon-Mobil, cuarta compañía del ramo a escala mundial detrás de las estatales Aramco (Arabia Saudita), NIOC (Irán) y CNPC (China), esgrimió un enfoque "mercantilista primitivo" (Jorge Eduardo Navarrete dixit), tan anacrónico como la Doctrina Monroe en la que basó su discurso en la Universidad de Texas, en Austin, un día antes de su arribo a México.

El "modelo Tillerson" de relaciones hemisféricas encarna la tradicional diplomacia de guerra de Washington, acentuada ahora debido a la crisis estructural y de legitimidad del sistema capitalista mundial, caracterizada por William I. Robinson como la fusión del poder político reaccionario en el Estado, fuerzas ultraderechistas, autoritarias y neofascistas en la sociedad civil, y el capital corporativo trasnacional. Una triangulación de intereses que, en perspectiva, bajo la administración Trump, va configurando un "Estado policiaco global" de corte neofascista.

En ese contexto, las fracciones del gran capital más propensas a un fascismo del siglo XXI se sitúan en el sector financiero especulativo, el complejo militar-industrial-securitario-mediático y en las industrias extractivistas, entrelazadas con el capital de alta tecnología/digital.

Dada la magnitud de la crisis del capitalismo, su alcance global, el deterioro social y el grado de degradación ecológica que genera, para contener las protestas y/o rebeliones reales o potenciales, la plutocracia dominante viene impulsando diversos sistemas de control social de masas, represión y guerra (abiertas o clandestinas), que son utilizados, además, como herramientas para obtener ganancias y seguir acumulando capital frente al estancamiento. Lo que Robinson llama "acumulación militarizada" o "por represión".

Tal categorización alude al talón de Aquiles del capitalismo: la sobreacumulación. La creciente brecha entre lo que se produce y lo que el mercado puede absorber. Si los capitalistas no pueden vender sus productos, no obtienen ganancias. Dada la enorme concentración de la riqueza –con sus correlativos niveles de polarización social y desigualdad global sin precedente−, la clase capitalista trasnacional necesita encontrar salidas productivas rentables para descargar enormes cantidades de excedentes acumulados.

De allí que los complejos energéticos y extractivistas recurran a la intensificación y profundización del neoliberalismo vía la privatización de la infraestructura carretera, portuaria, aeroportuaria, ferrocarrilera, de oleoductos, gasoductos y electricidad (verbigracia, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad en el caso mexicano); la superexplotación laboral y precarización del trabajo (subcontratación, tercerización), y políticas de desregulación total y mayor subsidio al capital trasnacional.

Dichas políticas de relocalización de capitales, reindustrialización y acumulación por desposesión o despojo de territorios y materias primas en economías dependientes, se ha venido dando en México, Centro y Sudamérica por conducto de golpes suaves, la imposición de facto de un estado de excepción permanente y el establecimiento de estados policiacos, cuyo soporte son la militarización de la sociedad civil y distintas modalidades de guerras tácticas sin fin, camufladas como lucha antidrogas o contra "enemigos internos" −los mapuches bajo el (des)gobierno de Mauricio Macri−, con armamentos avanzados impulsados por la inteligencia artificial, incluidos sofisticados sistemas de monitoreo, rastreo, seguridad y vigilancia.

En ese contexto cabe resaltar que en su discurso en la Universidad de Texas, Tillerson colocó la energía, en particular los hidrocarburos (petróleo, gas, aceites no convencionales), como punto nodal de la renovada estrategia hemisférica de la administración Trump. Puso como "modelo" la fuerza energética de América del Norte; la apertura (privatización) de los mercados de energía en México, y el papel de Estados Unidos como proveedor de gas natural para nuevas generadoras de electricidad en la región.

De hecho, México −que desde 2007 con la Iniciativa Mérida encabeza la lista de ayuda encubierta de inteligencia militar del Pentágono y la CIA, después de Afganistán− va camino a ser reconvertido en una plataforma de exportación de petróleo, gas natural y gasolinas producidas en la Cuenca de Permian y Luisiana, hacia el mercado asiático (Japón, China, India, Corea del Sur, Taiwán), vía los puertos de Manzanillo y el eje Coatzacoalcos/Salina Cruz, en el Istmo de Tehuantepec, que aprovechando la infraestructura instalada de Pemex, dará a las corporaciones de energía ventajas por menor tiempo y bajo costo de transporte, que si lo hicieran mediante el Canal de Panamá.

Dado que los hidrocarburos son un componente central de la estrategia neocolonial militarizada y de "seguridad energética" de Donald Trump y las corporaciones del sector −en clave de restauración conservadora y de defensa de su hegemonía−, Petróleos de Venezuela (PDVSA, quinta empresa petrolera mundial) fue otro objetivo central de la gira de Tillerson. De allí que instruyera a los gobiernos colaboracionistas cipayos de Enrique Peña Nieto, Mauricio Macri, Pedro Kuczynski y Juan Manuel Santos, las nuevas modalidades que deberán desempeñar de cara a la intensificación del cerco militar, económico y financiero contra el gobierno constitucional de Nicolás Maduro, incluido un eventual embargo petrolero como nuevo precipitador de una "crisis humanitaria" que justifique una intervención militar multilateral.

 

Biocombustibles, riesgo para la seguridad alimentaria: FAO

Aunque la demanda de maíz amarillo importado crece cada año, ya que uno de sus principales usos es la fabricación de biocombustibles, organismos internacionales han advertido en distintos análisis, emitidos de 2010 a 2017, de los efectos de destinar la producción agrícola a combustibles en lugar de alimentos.

En el reporte El futuro de la alimentación y la agricultura: tendencias y desafíos, publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), estima que en 2050 la agricultura tendrá que producir casi 50 por ciento más de alimentos y biocombustible de los que producía en 2012 para cubrir la demanda mundial.

Aunque el aumento de terrenos de producción agrícola significa mayor cantidad de alimentos, también tiene efectos negativos. El documento recalca que a mayor producción alimentaria, también hay un impacto directo en el medio ambiente.

En los pasados 20 años la expansión agrícola se mantuvo en promedio en 4 mil 900 millones de hectáreas en el mundo, con una pérdida de cubierta forestal que se ha ralentizado entre 2010 y 2015.

Sin embargo, la FAO señala que hay diferencias regionales significativas, ya que mientras en las regiones tropicales y subtropicales se perdieron 7 millones de hectáreas anuales de bosque en 20 años, la superficie agraria aumentó a un ritmo de 6 millones de hectáreas anuales.

"Los países de bajos ingresos sufrieron la mayor pérdida neta anual de área de bosque, y también la mayor ganancia neta anual de superficie agrícola."

El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CFS) advirtió desde 2013 que la producción de biocombustibles representa riesgos en los aspectos económicos, sociales y ambientales, ya que crea competencia entre los cultivos para este fin y los alimentarios.

El vicepresidente de Ecuador, condenado a seis años de cárcel por el ‘caso Odebrecht’

Jorge Glas, en prisión preventiva, recibió millonarios sobornos de la constructora brasileña.



El vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, ha sido condenado este miércoles a seis años de prisión por su participación en la trama de corrupción de Odebrecht. La Corte Nacional de Justicia considera que el ‘número dos’ del expresidente Rafael Correa es responsable principal de un delito de asociación ilícita. “Glas articuló con José Conceição Santos- gerente de la constructora en Ecuador- la concesión de contratos públicos a cambio de pagos” consideró la sala de lo penal. Glas pasa así a ser la autoridad de mayor, en el cargo, en ser condenado por el caso Odebrecht. El tribunal ha puntualizado, además, que la investigación permite configurar al menos otros ocho delitos y pide una indemnización para el Estado de 33,3 millones de dólares.


Esa es la cuantía que, según desveló el Departamento de Estado de Estados Unidos en diciembre de 2016, la constructora brasileña había pagado en sobornos en Ecuador a cambio de conseguir grandes obras de infraestructura. El juez ponente de la sentencia ha ordenado, por ello, que la Fiscalía reciba copias del proceso para que que se inicien investigaciones por cohecho, peculado (malversación de fondos), concusión, enriquecimiento ilícito, delincuencia organizada, testaferrismo, lavado de activos y tráfico de influencias.


El expresidente Correa ha reaccionado rápidamente en redes sociales al conocer la condena a quien fuera su mano derecha durante los últimos cuatro años de su Gobierno. Ha repetido una vez más que se ha condenado a un “inocente” y que el juicio está “lleno de tantas irregularidades”, dado que el objetivo de las autoridades es, según el exmandatario, apoderarse de la Vicepresidencia.


Además de Glas, la Corte Nacional ha condenado también a seis años de prisión y a la renuncia de sus derechos ciudadanos al tío del vicepresidente, Ricardo Rivera. Según la tesis que se ha mantenido por la acusación durante el juicio, que ha durado poco más de dos semanas, Rivera también habría recibido sobornos de la brasileña, sin tener cargo público alguno, a cambio de operar como intermediario con su sobrino. El tribunal también le considera responsable principal de los hechos. Una de las pruebas a las que se ha aferrado el tribunal para condenar a ambos son los correos electrónicos que cruzaban en los que se hacía alusión a contratos públicos o asuntos a cargo del vicepresidente, pese a que inicialmente, ambos defendieron que solo conversaban o se veían esporádicamente por eventos familiares.


De los otros procesados, hay tres que también han recibido la pena máxima de asociación ilícita, otros tres que se han beneficiado de una rebaja del 80 % por haber cooperado con la Justicia, uno no ha sido condenado y otros cuatro se encuentran prófugos de las autoridades. Entre estos últimos, está el excontralor general, Carlos Pólit, acusado de haber aceptado pagos a cambio de hacer desaparecer informes de responsabilidad que hacían referencia a contratos con el Estado.


Como se trata de una sentencia en primera instancia, el vicepresidente y los demás condenados pueden presentar los recursos correspondientes para tratar de variar o anular el fallo. En cualquier caso, la condena complica aún más la situación política de Glas.


El vicepresidente, de 48 años, permanece en prisión preventiva desde inicios de octubre, después de la confesión, emitida por videoconferencia, del gerente de Odebrecht en Ecuador, en la que Santos ubicaba a Glas como el funcionario público que conocía y coordinaba el pago de sobornos en los contratos de grandes obras. Durante el gobierno de Rafael Correa, Glas ostentó los cargos de ministro coordinador de los sectores estratégicos, a los que pertenecen las obras investigadas, y vicepresidente a cargo de las mismas.


Aunque fue revalidado como vicepresidente en las elecciones de mayo, el presidente Lenín Moreno le despojó en agosto de sus funciones. Glas siempre se ha negado a renunciar, apegándose a su inocencia y al argumento de que todo el caso es una conspiración de Odebrecht contra él. Y el proceso de juicio político o moción de censura contra Glas tampoco prosperó en la Asamblea Nacional. Pero, de acuerdo a la legislación ecuatoriana, el vicepresidente puede ser destituido para nombrar a un sustituto a partir del 2 de enero por haberse ausentado de su cargo durante tres meses.


Entre los proyectos multimillonarios investigados en este proceso, hay una centra hidroeléctrica, una refinería de la que solo se ha completado el saneamiento del terreno, un poliducto, un acueducto y un trasvase de agua entre ríos. Todas pertenecen a los sectores estratégicos, que estaban a cargo de Glas y en todas, se han detectado sobreprecio.

Día de furia en Palestina por el gesto de Trump

La escalada por la decisión de Washington de apoyar el reclamo israelí de que Jerusalén, un territorio en disputa, es la capital de su país, derivó en el lanzamiento de tres misiles desde Gaza y un bombardeo israelí que dejó a un bebé en situación crítica.

Manifestantes palestinos cargan con un herido durante un enfrentamiento con soldados israelíes en la frontera este de Gaza.


Al menos dos personas murieron y otras 760 resultaron heridas ayer durante enfrentamientos en Jerusalén y los Territorios Palestinos, en el marco de las protestas en el mundo musulmán contra la decisión estadounidense de reconocer Jerusalén como capital de Israel. El primer fallecido es un palestino de 30 años aún no identificado, quien fueabatido por soldados israelíes en la Franja de Gaza. El ministerio de Sanidad palestino informó que hubo un segundo muerto, Maher Atalla de 54 años, víctima de un bombardeo israelí en retaliación por el lanzamiento de un misil desde Gaza. De los heridos, 261 recibieron heridas de proyectiles, en su mayoría de balas de goma, dijo la Media Luna Roja palestina.


Tres cohetes fueron disparados desde la Franja de Gaza anoche, dos de los cuales impactaron en la ciudad de Sderot, haciendo sonar las alarmas en el sur de Israel. Según un reporte del diario Haaretz, a causa del primero se registraron daños a vehículos, pero no heridos. El segundo fue interceptado por el sistema antimisiles “Cúpula de Hierro. El tercero volvió a impactar en la ciudad, pero nuevamente no se registraron heridos, informó el ejército israelí. “Un proyectil fue disparado a Israel desde la Franja de Gaza. Las sirenas sonaron en el consejo regional de Saar Neguev y en la ciudad de Sderot, en la que impactó el proyectil”, indicó una nota del Ejército.


La aviación israelí respondió con bombardeos sobre posiciones del movimiento islamistas Hamas, a quien considera responsable de “cualquier actividad hostil” desde el enclave, según explicó un vocero de la fuerza. Se bombardeó el área de Beit Hanun, desde donde habían salido los cohetes de fabricación casera, lo que provocó al menos diez heridos, uno de ellos el bebé Yousef Abu Shakian, que se encuentra en estado crítico, según informó el Ministerio de Sanidad palestino.


La violencia se produce tras una jornada de protestas palestinas contra la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de reconocer el miércoles a Jerusalén como capital de Israel. Cientos de palestinos resultaron heridos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que respondieron con balas de goma, munición viva y material antidisturbios, mientras los manifestantes lanzaron piedras, cócteles molotov y neumáticos ardiendo en Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania. Para hoy se han convocado protestas en Jerusalén Este y en ciudades de Cisjordania.


En tanto, Washington debió escuchar fuertes críticas de los otros 14 miembros durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ver aparte). Las fuerzas de seguridad israelíes chocaron con los miles de palestinos que salieron a las calles tras el rezo musulmán del viernes tanto en Cisjordania como la Franja de Gaza, quemando banderas y lanzando piedras y botellas contra los soldados. Una portavoz militar israelí reconoció que en Cisjordania se lanzaron disparos al aire mientras en Gaza se disparó contra los instigadores de los disturbios y algunos fueron alcanzados. Los brotes de violencia se temían después de que Hamas instase a un nuevo levantamiento (intifada) contra Estados Unidos e Israel.


“Hoy, en el 30 aniversario de la primera intifada, nuestro pueblo se levanta en rechazo de la declaración de Trump”, señaló Ahmad Bahar, representante de alto rango de Hamas durante el rezo del viernes. En Jerusalén, los manifestantes se concentraron en el Monte del Templo (Explanada de las Mezquitas), en la ciudad vieja. En la puerta de Damasco, uno de los accesos a la parte antigua de la ciudad, la policía expulsó a decenas de manifestantes. Antes, la Policía israelí había desplegado un importante contingente adicional de efectivos en Jerusalén e impuso también restricciones por edad en el acceso a la mezquita de Al Aqsa, informó el portavoz de la Policía.


El Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas es un lugar sagrado tanto para judíos como musulmanes. Los palestinos reclaman la parte oriental de Jerusalén –conquistada por Israel en 1967 y anexionada más tarde– como capital de su futuro Estado, pero Israel la considera su capital “eterna e indivisible”.


La decisión de Trump rompe con la política seguida por su país durante décadas y también con el consenso internacional, que contempla que el estatus de Jerusalén debe ser negociado entre israelíes y palestinos. Además Trump ordenó el traslado de la embajada de su país de Tel Aviv a esa ciudad, un paso que quizá no sea posible antes de 2019, según matizó el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson.


Las manifestaciones se sucedieron en todo el mundo árabe y musulmán: en Turquía, los manifestantes ondearon banderas palestinas y gritaron lemas como “Estados Unidos asesinos”, mientras en Irán los manifestantes quemaron banderas estadounidenses en protestas organizadas por las autoridades. El presidente de Túnez, Beji Caid Essebsi, convocó al embajador estadounidense en protesta por la medida y miles de personas salieron a las calles a protestar al grito de “Jerusalén es nuestra ciudad”.


Cientos de manifestantes salieron también a las calles de El Cairo y se reunieron ante la mezquita de Al Azhar y gritaron lemas como “Jerusalén es árabe”, al tiempo que pedían “la unidad árabe contra el ataque sionista”, en medio de un despliegue policial. También en Ammán, la capital jordana, miles de personas participaron en una marcha de protesta tras los rezos del viernes. En Líbano se produjeron manifestaciones en la capital Beirut y en los campamentos palestinos, donde se quemaron neumáticos y banderas israelíes.


En Bagdad los musulmanes salieron a la calle tras los rezos del viernes, para protestar contra la decisión de Trump, informó la agencia de noticias Al Sumaria. La comunidad islámica turca Milli Görüs organizó actos de protesta delante de las embajadas de Estados Unidos y los Parlamentos de 14 capitales de la Unión Europea. Banderas israelíes fueron quemadas durante una protesta cerca de la embajada estadounidense en Berlín, donde se manifestaron unas 1.200 personas. Y unos 1.000 palestinos que residen en Grecia se dieron cita en Atenas.


Por otra parte, los palestinos siguen distanciándose a nivel político de Estados Unidos: el presidente palestino, Mahmud Abbas, no se reunirá en Belén como estaba previsto con el vicepresidente estadounidense Mike Pence el 19 de diciembre, dijo el ex jefe de seguridad Yibril Rayub, aunque esto no fue confirmado oficialmente. También el gran imán de Al Azhar, la principal autoridad religiosa de Egipto, canceló un encuentro previsto con Pence para un día después. Rayub pidió además a todos los países árabes que no se reúnan con representantes estadounidenses. Según la BBC, Washington había alertado a Abbas de consecuencias de cancelar el encuentro, pero su portavoz dijo al portal Al Jazeera que “Jerusalén es más importante que cualquier encuentro con Pence o cualquier representante estadounidense”.

Sábado, 09 Diciembre 2017 05:44

La ingeniería del estado de sitio

La ingeniería del estado de sitio

 

Darío Euraque es uno de los historiadores hondureños más reconocidos internacionalmente por su trayectoria y producción académica. Entre otros méritos, ha matizado exitosamente la noción de “república bananera”, idea peyorativa con la que históricamente se asocia a los países centroamericanos y que precisamente se inició y ambientó en Honduras a partir de la novela de Williams S Porter (1862-1910). Además de sus obras históricas, Euraque es autor de un libro testimonial sobre el golpe de Estado de 2009, episodio que vivió en carne propia mientras colaboraba con el gobierno del presidente Manuel Zelaya Rosales. Desde entonces, despojado de su cargo al frente de la gestión del patrimonio cultural del país, regresó al Trinity College, en Estados Unidos, donde estudió y es profesor titular desde hace más de dos décadas. Brecha conversó con él acerca de la débil institucionalidad en Honduras y la influencia de Estados Unidos en su país, pero también sobre los desafíos novedosos que enfrenta una nueva generación de jóvenes que ha comenzado a participar y defender con fuerza sus derechos.


—¿Qué hay de novedoso, y también de continuidad, en lo que acontece actualmente en Honduras?
—Hay ciertos fenómenos que sí son novedosos, otros que no, y que si no se comprenden ambos, uno puede menospreciar, reduciendo lo que está sucediendo a la caricaturización de lo que es un país pobre, o “república bananera”. Lo más novedoso es lo siguiente: por primera vez en la historia del sistema político hondureño, desde la independencia hasta ahora, un gobierno que se quiere reelegir –algo nada nuevo para el país– se enfrenta en una elección general a una coalición de partidos integrados en una alianza electoral. Aunque parezca normal en otros sitios, es totalmente nuevo para Honduras, nunca se había hecho eso. La Alianza de Oposición Contra la Dictadura –así se llama– la conforman tres partidos, todos nuevos, generados a raíz de la resistencia contra el golpe de Estado de 2009. Esto también aporta otra novedad, porque no sólo es que están en “alianza” sino que los partidos más antiguos, el Partido Libertad y Refundación (Libre), del ex presidente derrocado Manuel Zelaya Rosales, y el Partido Innovación y Unidad (Pinu), socialdemócrata, fundado a comienzos de los setenta, le ceden la candidatura presidencial a Salvador Nasralla, un personaje que en 2011 había fundado el Partido Anticorrupción (Pac). Hasta su título es interesantísimo en un contexto como el de Honduras. Nasralla es un hombre que no tiene vínculos políticos con los partidos antes de 2011 y que es de ascendencia árabe-libanesa. Esto es relevante, dado que en Honduras, aun después del golpe de Estado –no es menor señalarlo–, existió, incluso desde la izquierda, una etnofobia contra la presencia de la “hondureñidad palestina”, en parte porque el gran capital hondureño ha estado en manos de muchas familias de ascendencia árabe-palestina, y en parte porque muchos de ellos, no sólo de familias importantes sino los dueños del gran capital –sobre todo financiero, comercial– y de los principales periódicos de Honduras, radioemisoras y canales de televisión, apoyaron el golpe de Estado de 2009. En ese marco tener a Nasralla como el candidato de esta coyuntura, con ese perfil, es totalmente nuevo en la historia política del país. A ello debe agregarse que, aun si presumimos que no existió fraude –aunque yo creo que existió–, el hecho de que una alianza de estas características, con este candidato, pierda –aunque eso está por verse todavía– con una diferencia de uno o dos puntos es inédito, no sólo en la historia de Honduras, sino de toda Centroamérica.


—Más aun si tenemos en cuenta la débil institucionalidad histórica de los países centroamericanos, y más incluso en el caso de Honduras.
—Hay un hecho que no se conoce fuera pero es importante: Honduras ha tenido 15 constituciones desde la independencia, con todo, ésta bajo la cual se organizaron las elecciones y que fue violentada con el golpe de Estado de 2009 es una de las que han durado más tiempo. Se remite al año 1981, cuando Honduras y otros países de Centroamérica intentaron transitar a la democracia como forma de dejar atrás las guerras civiles. Hasta entonces Honduras, al igual que los países de la región, salvo Costa Rica, había estado bajo regímenes militares que gobernaban dictatorialmente, más allá de que existía otro texto constitucional de 1965 pero al que nadie le prestaba atención. Por lo afirmado, debe tenerse presente que el país ha tenido en promedio una Constitución cada diez o quince años, lo cual tiene una indudable repercusión en todo el sistema político.


Ahora bien, soslayando los períodos dictatoriales, en los pocos momentos en que ha habido gobiernos civiles, esos mismos gobernantes, para mantenerse en el poder y continuar y neutralizar resistencias, han recurrido al fenómeno que está viviendo Honduras actualmente, y que es un estado de sitio. A este respecto es importante mencionar el trabajo de un colega estadounidense, Kevin Coleman, quien fue el primero en generar un registro sistemático del número de veces y la cantidad de tiempo en que, desde fines del siglo XIX hasta los sesenta del siglo XX, Honduras vivió en estados de excepción durante los cuales la población perdía sus libertades de asociación, reunión o expresión. Obviamente que cuando hay una dictadura se pierde eso, pero lo que no se sabe es que los mismos gobiernos civiles y democráticos han recurrido a este recurso: el hecho de que el presidente Juan Orlando Hernández recurra en Consejo de Ministros al estado de sitio ha sido como sacarse una pluma del bolsillo. Es parte de la ingeniería antidemocrática que usan todos los partidos.
Incluso iría más lejos, eso permea muchos impulsos antidemocráticos y autoritarios de la población hondureña en general, y lleva a que la forma de resolver los problemas sea –a sabiendas de la historia de golpes y estados de excepción– recurriendo a la violencia.


—Por lo que explicas, parece que entonces la Alianza es temporal.
—No. A pesar de esta tradición antidemocrática que de alguna manera acabo de caracterizar, hay una serie de factores que incidieron no sólo en que surgiera un Libre, una figura como Nasralla, sino un Frente de Resistencia Nacional Popular, que si bien ha sido golpeado con asesinatos y más, es posible que todo esto sea quizás una transición a una cultura política mucho más madura. Y allí hay factores clave que pueden explicar esto. Uno es que la población hondureña en general –y la población electoral– es bien joven, y en torno a ella surge el carácter no alienado de su comportamiento electoral con los partidos históricos, sea con los liberales como con el Partido Libre. Entonces tenemos un fenómeno extraordinariamente novedoso y a mi juicio bienvenido: la destrucción del Partido Liberal, un partido que definitivamente perdió la visión social que tuvo en los cincuenta y los sesenta, y que más recientemente apoyó el golpe de Estado, ahora cosecha una adhesión de 15 por ciento. Eso quiere decir que las nuevas generaciones de votantes no cayeron en el tradicionalismo.


—¿Cuánto incidió entonces una figura como la de Nasralla, en su rol de comunicador, relator y presentador de televisión, para cosechar el apoyo de esa nueva generación juvenil de votantes?
—A mi juicio debe añadirse otro elemento que es más estructural que Nasralla y que pasa por el acceso a los medios de comunicación y a una cultura de las redes sociales que no existía tan masivamente en 2009. Desde esa fecha hasta ahora se ha desarrollado toda una cultura de redes sociales que los partidos ya no controlan y que sí la maneja esa juventud, que se articula incluso a nivel internacional. He aquí entonces el vínculo entre ese fenómeno y Salvador Nasralla. Él es ingeniero, estudió en Chile también, pero políticamente no construyó nada en Honduras hasta muy recientemente, y de hecho es conocido en el país por dos papeles muy populares que desempeñó. Uno tiene que ver con ser narrador de fútbol, por radio y televisión. Además cultivó su imagen: es un hombre alto, blanco, lo que en Honduras es una excepción al fenotipo y llama la atención. Es un gran amante del deporte, sobre todo del fútbol, gran defensor de la camiseta hondureña, y tiene una forma particular de narrar o relatar –como dicen en Uruguay– los goles. Entonces miras en sus discursos y parece que nunca se le olvida que ya no está narrando partidos sino que está brindando discursos políticos.


Para finalizar, en torno a su papel mediático, él fundó y conduce un programa de televisión de sorteos que se llama X0 da dinero, muy popular, que se emite en vivo y se ve no sólo en la capital, y que tiene como quince años.


—Resulta inevitable consultarte acerca de Estados Unidos, que ha permanecido extremadamente silencioso en una región donde históricamente su poder se ha impuesto decisivamente.
—Cuando digo Estados Unidos me refiero fundamentalmente a la embajada. No dudo de que tras las sombras está buscando formas de proteger sus intereses. Pero se da una coyuntura muy especial y creo que es importante no reducirla a superficialidades. Lo primero es la Alianza, algo a lo que nunca se ha enfrentado un gobierno estadounidense en Honduras. Están acostumbrados a los viejos políticos tradicionales, y Salvador Nasralla no lo es. Por otro lado está también el grave problema del narcotráfico. En los últimos cuatro años se han extraditado 16 capos a Estados Unidos, pero eso no quiere decir que desaparecieron las estructuras. Entonces eso es parte de la preocupación, porque en esta coyuntura no desean otro vacío de poder como el acontecido en los meses siguientes al golpe de 2009, cuando los cárteles de México y Colombia prácticamente contribuyeron a la elección de Juan Orlando Hernández en 2013. Y es importante recordar que el hijo del ex presidente Porfirio Lobo –del Partido Nacional, que asumió tras el golpe de Estado–, Fabio Lobo, está preso en Estados Unidos por narcotráfico, condenado a 24 años. No sólo eso: el hermano de Juan Orlando Hernández que es diputado del Partido Nacional ha sido sindicado por uno de los cárteles, el de Los Cachiros, como uno de los puentes del financiamiento que otorgó el narcotráfico a la campaña de Hernández en 2013. Entonces a los estadounidenses les preocupa también que si apoyan a Juan Orlando Hernández –por no querer a la Alianza donde está Zelaya, y que no pueden controlar– apoyan al narcotráfico.


En suma, lo anterior debe contextualizarse y analizarse a la luz de lo que es la política interna de Estados Unidos. Recuérdese la investigación en marcha en torno a las relaciones entre el círculo más inmediato del presidente Trump –y quizás él mismo– con los rusos en la campaña electoral que lo llevó a la presidencia. Por otra parte, debe recordarse que el Departamento de Estado no es bien visto por este presidente, todo lo cual parece explicar también ese silencio. En otros tiempos hubiera habido pronunciamientos mucho más fuertes. Trump ni siquiera ha nombrado un embajador en Honduras. Ese es un contexto de sospecha que no debe menospreciarse.

Miércoles, 06 Diciembre 2017 06:49

Trump juega con fuego en Medio Oriente

Trump juega con fuego en Medio Oriente

El mandatario ignoró advertencias y negativas de países musulmanes y europeos y comunicó ayer a su colega palestino, Mahmud Abbas, su plan de mover la embajada norteamericana de Tel Aviv a Jerusalén. La tensión no paró de crecer.

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ignoró advertencias y amenazas de países musulmanes y europeos y comunicó ayer al mandatario palestino, Mahmud Abbas, que reconocerá a Jerusalén como capital de Israel, en un giro histórico que prevé anunciar hoy y que podría encender la chispa que inicie una nueva guerra en la región.


Pese a que la mayoría de los países más poderosos de Medio Oriente y Europa pidieron cautela, Trump siguió adelante con un plan que tiene desde la campaña electoral y llamó por teléfono al líder palestino, al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al rey de Jordania, Abdullah II, y al presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, informó la Casa Blanca.


“Trump dijo al presidente Abbas que va a mover la embajada de Estados Unidos en Israel a Jerusalén”, lo que implicaría reconocer a la ciudad como capital israelí, contó a la prensa el vocero del mandatario palestino, Nabil Abu Rudeina.


“El presidente Abbas reafirmó nuestra firme posición: no puede haber un Estado palestino sin Jerusalén este como su capital, como establecen las resoluciones que tienen legitimidad internacional y la iniciativa de paz árabe” de 2002, agregó Rudeina. El portavoz dijo también que Abbas alertó a Trump de las “graves consecuencias de esa decisión para el proceso de paz y la seguridad y estabilidad de la región y el mundo”.


Los palestinos quieren como capital de su futuro Estado la parte oriental de la ciudad, ocupada desde 1967 y posteriormente anexionada por Israel. El Estado judío, por su parte, reclama la ciudad como su capital indivisible.


Trump le dijo lo mismo que a Abbas al rey Abdullah II, quien, en su calidad de custodio de los lugares sagrados islámicos de la Ciudad Vieja de Jerusalén, le advirtió sobre el “peligro de tomar cualquier decisión fuera del marco de una solución global que garantice un Estado palestino con Jerusalén este como capital”, informó la agencia de noticias jordana Petra.


Al cabo de un día de frenéticas gestiones diplomáticas, la Casa Blanca informó que Trump hará hoy su “anuncio” sobre Jerusalén, pero se negó a adelantar su contenido y dijo que el mandatario tomará “la que sienta que es la mejor decisión para Estados Unidos”.


No obstante, los diarios The New York Times y The Washington Post, citando a funcionarios conocedores de la decisión, dijeron que el presidente norteamericano declarará, con efecto inmediato, que Estados Unidos reconoce a Jerusalén como capital de Israel.


Sin embargo, como un pronto traslado de la embajada sería imposible por cuestiones logísticas, se espera que el presidente firme una dispensa que autoriza a su gobierno a mantener su sede diplomática en Tel Aviv durante otros seis meses, agregaron los diarios.


Como una espiral, la tensión no paró de crecer ayer. Abbas llamó por teléfono a su par ruso, Vladimir Putin, al papa Francisco y a dos influyentes aliados en la región, el rey jordano y el monarca de Marruecos, Mohammed VI. Les pidió que actúen rápidamente para proteger los lugares sagrados de Jerusalén y evitar una escalada de violencia en la zona, según la agencia de noticias oficial palestina Wafa.


La bronca y la sorpresa se extendería pronto desde los despachos oficiales a las calles. Los principales partidos políticos palestinos habían convocado ayer un “día de furia” con protestas masivas para el viernes, el día sagrado de los musulmanes. Sin embargo, tras la confirmación de Trump de que avanzará con su plan, ayer extendieron esa convocatoria a tres días: hoy, mañana y el viernes.


Además llamaron a los palestinos y musulmanes a manifestarse frente a las embajadas estadounidenses de todo el mundo, una invitación que en el pasado terminó en incidentes, especialmente en Medio Oriente.


Si Trump finalmente cumple con su promesa de campaña y mueve la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, eso significaría reconocer a esta última ciudad como la capital de Israel, una decisión que ningún país y mucho menos ninguna potencia tomó en estos 70 años de conflicto, después de la fundación del Estado de Israel.
Ningún país reconoce a Jerusalén como capital porque tanto los israelíes como los palestinos la reclaman. De hecho, la comunidad internacional, con la ONU a la cabeza, reconoce a la histórica ciudad como un territorio dividido: la mitad occidental es aceptada como parte del Estado israelí, mientras que la parte oriental –que incluye a la Ciudad Vieja– es incluida dentro de la región considerada como ocupada desde 1967.


Por eso, Trump sólo cosechó negativas, repudios y advertencias.


Turquía, uno de los socios de la OTAN más relevantes en la región, amenazó con romper relaciones diplomáticas con Israel y convocar una cumbre de la Organización de Cooperación Islámica (OIC) si la Ciudad Santa es reconocida como capital. “Jerusalén es la línea roja para todos los musulmanes”, sentenció el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ante el Parlamento de su país.


En tanto, Israel rechazó las amenazas de Erdogan. “Jerusalén es la capital del pueblo judío desde hace más de 3.000 años y la capital de Israel desde hace 70 años, más allá de que lo reconozca o no Erdogan”, afirmaron representantes del gobierno.


Desde El Cairo, el presidente Al Sisi también le advirtió a Trump que podría “complicar” la situación en la región, según un comunicado oficial.


Su canciller, Sameh Shoukry, aseguró que un cambio de estatus de Jerusalén “probablemente tenga repercusiones peligrosas en la situación regional y el futuro del proceso de paz” en Medio Oriente. Jordania ya convocó a una reunión de urgencia de la Liga Árabe para el sábado.


A lo largo de la jornada, las monarquías de Arabia Saudita –otro importante aliado de Estados Unidos y una de las potencias musulmanas sunnitas más poderosas de la región– Marruecos y Qatar, la Liga Árabe y varias instituciones influyentes del mundo islámico también rechazaron la posibilidad de un cambio de estatus de Jerusalén y advirtieron que sería una afrenta contra todo el mundo islámico.


Las críticas sobrepasaron la región y se escucharon hasta en el corazón de Europa. Francia, Alemania, Italia y la Unión Europea reafirmaron su compromiso con una solución negociada entre israelíes y palestinos al conflicto, que incluya el estatus definitivo de Jerusalén.


El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que el estatus de Jerusalén debe ser fijado en el marco de negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, indicó el Palacio del Elíseo tras una conversación telefónica entre Macron y Trump.


También el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel, alertó hoy sobre las consecuencias de una decisión así. “Solo se podrá encontrar una solución a la problemática de Jerusalén en negociaciones directas entre ambas partes”, dijo Gabriel. “Todo lo que contribuya a agravar esta crisis ahora es contraproducente”, opinó el socialdemócrata en una alocución en un foro de política exterior en Berlín. La representante de Política Exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, advirtió a Estados Unidos tras un encuentro bilateral con el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, en Bruselas que “cualquier acción que mine” el proceso de paz de Medio Oriente “debe ser evitada totalmente”.


El Congreso estadounidense aprobó en 1995 una ley que prevé el traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén, pero hasta ahora todos los presidentes han retrasado su implementación alegando daños a la seguridad nacional y el plazo se va postergando cada seis meses. Ninguno ha querido dar ese paso como muestra de neutralidad.

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